13 de mayo de 1963: el gobierno de facto del coronel Peralta Azurdia militariza las instituciones nacionales de segunda enseñanza

13mayo1966
El Instituto Nacional Central para Varones antes de ser destruido por los terremotos de 1917-18.  En esa época era una institución de prestigio al que asistían solamente los miembros de las élites económicas guatemaltecas.  En el recuadro: el coronel Enrique Peralta Azurdia durante una cena en la residencia del embajador de Israel en Guatemala en 1964.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En Guatemala, se produjo un movimiento muy particular tras la caída del gobierno del general Jorge Ubico, ya que la clase media urbana llegó al poder e intentó modificar el esquema político que hasta entonces favorecía a los intereses de las élites cafetaleras y azucareras y a las transnacionales, como la United Fruit Company.  El gobierno del Dr. Juan José Arévalo fue un inicio de esta transición política, pero fue durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán que se produjo un ataque frontal contra el sistema que habían impuesto los gobiernos liberales desde la época de J. Rufino Barrios. Como este cambio afectó directamente los intereses de la poderosa frutera estadounidense, principal propietario de tierras ociosas en el país, los personeros de esa compañía cabildearon ante el Congreso de los Estados Unidos y acusaron al gobierno arbencista de ser “un satélite soviético que quería atacar el capitalismo“.  La compañía era tan poderosa que varios de sus accionistas eran también miembros del gabinete del presidente estadounidense Dwight Eisenhower, incluyendo al mismo Secretario de Estado, John Foster Dulles y su hermano y jefe de la CIA, Allen Dulles, por lo que lograron establecer operaciones muy bien planificadas para derrocar al gobierno guatemalteco, que incluyeron desprestigio internacional, cooperación de aliados regionales como la República Dominicana, Honduras y Nicaragua y la ayuda de las élites guatemaltecas que no querían perder los privilegios de que habían gozado hasta entonces.1

Tras el triunfo de la Operación PBSUCCESS con el derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán en 1954, se fundaron varios colegios privados y una universidad católicos, los cuales surgieron cuando la Constitución de 1956 garantizó la educación religiosa como pago al arzobispo Mariano Rossell y Arellano por su activa participación contra el “comunismo ateo” del gobierno arbencista.2,3  Aquellas instituciones fueron de inmediato dirigidas a las élites tradicionales y la clase media, que poco a poco abandonaron en los institutos laicos tradicionales, como el Instituto Nacional Central para Varones, y la Universidad de San Carlos, los cuales abrazaron una marcada ideología izquierdista.  Estos últimos participaron activamente en las jornadas estudiantiles de marzo y abril de 1962, que fueron similares a las jornadas que terminaron con el gobierno del general Jorge Ubico en 1944, pero no consiguieron derrocar al gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes, que llegó al poder en 1958 como una continuación del sistema político pro-estadounidense instaurado tras el derrocamiento del coronel Arbenz.4

El 31 de marzo de 1963, la línea radical anticomunista del Ejército de Guatemala encabezada por los coroneles Peralta Azurdia y Ponciano Samayoa perpetró un golpe de estado, colocando en la presidencia al coronel Peralta Azurdia, intentando resolver dos problemas que enfrentaba el gobierno en ese momento. El principal era la cuestión electoral con la candidatura del Dr. Juan José Arévalo, que era vista como el más grave riesgo de trastrocamiento del régimen político creado en 1954, pues la popularidad de Arévalo era tal que su triunfo electoral era casi seguro. Un triunfo arevalista hubiera equivalido a que las elites económicas volvieran a enfrentar un proceso de reformas que las hubieran obligado a ceder en muchos aspectos de orden social. El otro problema era la grave inestabilidad política en la que estaba sumido desde hacía ya mucho tiempo el gobierno del general Ydígoras,y que amenzaba el orden político vigente desde 1954. El fracasado alzamiento militar del 13 de noviembre de 1960 y los movimientos estudiantiles de marzo y abril de 1962 habían revelado la considerable recuperación de los sectores políticos de izquierda y los movimientos sociales, en particular del movimiento sindical, que igualmente habían logrado una iniciativa e influencia políticas de cierta importancia. Se hizo entonces necesario el control completo de Ejército sobre el aparato estatal podría garantizar una lucha más eficaz contra la insurgencia guerrillera que se avizoraba ya cercana.4

Con el golpe de Estado también se desarrollaron procesos de concientización ideológica entre las fuerzas armadas basados en el anticomunismo más radical, identificando como comunista a todo aquel que simpatizara con la Revolución de Octubre, alos que llamaban también “filocomunistas”, “procomunistas”, “compañeros de viaje de los comunistas”, y luego de la caída del gobierno arbencista, “arbenzo comunista”; “arévalo arbencista”, etc. De esta forma, se al incultar la ideología anticomunista entre los miembros del ejército se catalogó a todos los que pensaran diferente como “comunista” y todos fueron considerados como el enemigo a “erradicar”.5

Como el jefe de facto del gobierno se tomó las atribuciones legislativas y ejecutivas, el Gobierno rigió por decretos leyes. De esa manera, el 10 de abril emitió el Decreto Ley 8 que creaba el Estatuto Fundamental de Gobierno que supliría en parte a la Constitución de la República, la cual estaba prácticamente derogada. Luego, Peralta Azurdia reestructuró la Corte Suprema de Justica con el nombramiento de su Presidente y de los magistrados, y, finalmente, para destruir el movimiento estudiantil de secundaria, que había participado activamente en las jornadas de marzo y abril de 1962, emitió el 13 de mayo el Decreto Ley 27 que decía escuetamente:5

13 de mayo de 1963

Decreto-Ley No. 27.

Los establecimientos nacionales de segunda enseñanza que persistieren en actividades ajenas a sus propias finalidades, una vez clausurados, serán
reorganizados y funcionarán como centros cívico-militares por el tiempo que fuere necesario.6

Esto equivalía militarizar nuevamente aquellos institutos, tal y como lo habían hecho anteriormente los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico. Y así se mantuvieron hasta que llegó al poder el licenciado Julio César Méndez Montenegro en 1966.


BIBLIOGRAFIA:

  1. García Ferreira, Roberto (2008). «The CIA and Jacobo Arbenz: The story of a disinformation campaign»Journal of Third World Studies (en inglés) (Estados Unidos) XXV (2): 59.
  2. Asamblea Constituyente (1956). Constitución de la República de Guatemala. Guatemala: Asamblea Nacional Constituyente.
  3. Universidad Rafael Landívar (2017) Historia. Guatemala: Universidad Rafael Landívar
  4. Aguilera Peralta, et. al. (2013) Guatemala: Historia Reciente (1954-1966) I. Proceso Político y Antagonismo Social. Guatemala: FLACSO, Editorial de Ciencias Sociales. p. 142.
  5. Ibid, p. 143.
  6. Gobierno de Guatemala (1964). Recopilación de Leyes de Guatemala. LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. p. 41.

13 de agosto de 1963: el gobierno del coronel Enrique Peralta Azurdia repatria los restos del general Jorge Ubico

13agosto1963
Un avión Boeing 707 de la aerolínea estadounidense Pan American en su terminal “Worldport” del aeropuerto de Nueva York (actualmente aeropuerto JFK).  En una aeronave similar a ésta fueron repatriados los restos del general Jorge Ubico en 1963.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 13 de agosto de 1963, gracias a las gestiones realizadas por el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia, retornaron a Guatemala los restos del general Jorge Ubico Castañeda, quien fue presidente del país de 1931 a 1944 y quien falleció en Nueva Orleáns, Estados Unidos el 14 de junio de 1946 a consecuencia de cáncer de pulmón y solamente dos semanas después de que el Congreso de la República le retirara el cargo de general de brigada y de división.  Ubico se había marchado a Nueva Orleáns porque allí estaba la sede de la United Fruit Company, empresa frutera estadounidense que fue su principal aliada durante su gobierno y de la que era socio.

El general Ubico había presentado su renuncia al cargo de presidente el 1 de julio de 1944 luego de fuertes protestas populares en la Ciudad de Guatemala contra su régimen totalitario y luego partió al exilio cuando su sucesor, el general Federico Ponce Vaides, fue derrocado por la Revolución del 20 de octubre.

El féretro fue llevado a Guatemala en un avión 707 de la aerolínea estadounidense Pan American, el cual fue escoltado por cuatro aviones T-33 de la Fuerza Aérea Guatemalteca cuando ingresd al espacio aéreo guatemalteco. En el aeropuerto “La Aurora” fue recibido por una comitiva integrada por muchos funcionarios de su gobierno, y su viuda, Marta Lainfiesta.

Una comitiva fúnebre trasladó el féretro del expresidente desde La Aurora, recorriendo la avenidas Hincapié, Las Américas y La Reforma, para luego enfilar por la Calle Mariscal Cruz y la 7a. avenida hasta llegar al Palacio Nacional, en donde fue velado y recibió los honores correspondientes. Al día siguiente, fue trasladado en un armón militar hacia el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en donde fue sepultado en una tumba sencilla.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  • De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  • Galicia, Néstor (29 de abril de 2018). Así han sido las honras fúnebres a expresidentes guatemaltecos. Hemeroteca de Prensa Libre. Guatemala.

31 de mayo de 1946: el Congreso de la República retira el cargo de general de Brigada y de División al ciudadado Jorge Ubico

31mayo1946
Retrato del general Jorge Ubico en 1931.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Jorge Ubico es considerado como un período en el que el orden y la legalidad imperaban en Guatemala.   No se discute que durante el gobierno ubiquista era mucho el orden, principalmente en los centros urbanos, así como en la repartición de jornaleros para los trabajos en las fincas e ingenios, y el suministro de trabajadores para las empresas transnacionales United Fruit Company e International Railways of Central America.  Pero la cuestión de la legalidad es diferente.

Al igual que sus predecesores en los gobiernos liberales, Ubico fomentó la economía nacional por medio de leyes que suministraban mano de obra prácticamente gratuita a las fincas cafetaleras, leyes que, dicho sea de paso, lo ayudaban económicamente a él mismo, ya que era un importante cafetalero con una propiedad de 25 caballerías en la Hacienda de San Agustín Las Minas, que heredó de su padre,  el licenciado Arturo Ubico Urruela.1,2,3  Las leyes hechas a favor del sector cafetalero le permitieron recuperar la economía nacional, que estaba en la ruina cuando asumió el poder el 14 de febrero de 1931, pero a cambio del empobrecimiento de la mayoría indígena del país el cual quedó una posición de servidumbre.4,5

El licenciado Arturo Ubico había aumentado su fortuna gracias a la enorme influencia que tuvo en los gobiernos liberales desde la época de J. Rufino Barrios hasta la del licenciado Manuel Estrada Cabrera; de hecho, fungió como Ministro y Embajador de Barrios, y luego presidente de la Asamblea Legislativa durante algunos períodos durante los gobiernos de Manuel L. Barillas y de José María Reina Barrios, y luego durante los veintidós años completos que el gobierno cabrerista.6  De hecho, fue gracias a la influencia de su padre que Jorge Ubico ascendió rápidamente en el ejército, a pesar de haber dejado sus estudios en la Escuela Politécnica tras cursar solamente tres semestres.7

Otra ilegalidad que se le atribuye al gobernante guatemalteco es la que relata el escritor Efraín de Los Ríos, en su obra “Ombres contra Hombres“, en donde acusa al general Ubico de haber promovido el despojo de propiedades por medio de testaferros, entre los que se encontraba el Jefe de la Policía, coronel Roderico Anzueto Valencia.  De los Ríos pasó diez años en prisión durante el régimen ubiquista por intentar hacer púbica esta acusación en 1934.8 De Los Ríos documentó en su libro las torturas a las que eran sometidos los prisioneros en la Penitenciaría Central, especialmente los presos políticos, métodos que son comparables a los que describieron los que fueron perseguidos durante el gobierno del general J. Rufino Barrios<sup>9</sup> y del licenciado Manuel Estrada Cabrera.<sup>10</sup>

Ubico renunció a la presidencia el 1 de julio de 1944, y se retiró a la vida privada, pero salió al exilio luego de la revolución del 20 de octubre de 1944 que derrocó al general Federico Ponce Vaides.  Ubico se fué a Nueva Orleáns, en donde tenía su sede princial su principal aliado durante su régimen: la United Fruit Company. Y el 31 de mayo de 1946, el Congreso de la República despojó al expresidente Jorge Ubico de los grados de general de división y de brigada por medio del decreto 245, que dice:

“Considerando que el general Jorge Ubico violó la constitución entonces vigente al continuar en la primera magistratura por más tiempo del que estipulaba el artículo 66 de la misma; […]
que mantuvo al país incomunicado con el exterior y limitó en forma arbitraria la salida de los guatemaltecos; […]
que valiéndose de la preeminencia que se derivaba de su posición arrebató por precios irrisorios a algunos ciudadanos de sus patrimonios.
A juicio del Congreso, estas razones hacen indigno de pertenecer al Ejército Nacional de la Revolución a Jorge Ubico.

DECRETA:

Se cancelan los grados de general de brigada y de división al ciudadano Jorge Ubico”. […]<sup>11,12</sup>

Para entonces el general Ubico estaba sumido en una profunda depresión, y falleció poco después. Pero tras la contrarrevolución de 1954, Ubico fue reinstaurado en el Ejército de Guatemala y durante el gobierno del coronel Enrique Peralta Azurdia se hicieron las gestiones pertinentes ante el Gobierno de los Estados Unidos para repatriar sus restos. Cuando el avión Boeing 707 de la línea aérea Pan American en que se transportaba su féretro ingresó al espacio aéreo guatemalteco fue escoltado por la cuadrilla Quetzal de la Fuerza Aérea de Guatemala hasta aterrizar en el Aeropuerto Internacional La Aurora; desde allí fue transportado en hombros de antiguos oficiales y correligionarios y fue objeto de varios homenajes. Finalmente, fue sepultado en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en una tumba muy sencilla.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 310-315 y 345.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1 de febrero de 1907) Votos por la educación popular. Guatemala: La Locomotora. II (24). p. 1.
  3. — (1908). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901XIX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 124-125.
  4. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Chacón Córdova, Carolina (2018). La figura del general Jorge Ubico Castañeda: dictador o tirano. En: 200 años en camino, Bicentenario de la Independencia – 2021. Guatemala: Autorictas Prudentium. p. 5-7.
  6. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  7. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. p. 43.
  8. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  9. Rodríguez, Guillermo (Mayo de 1886) Exposición y documentos presentados a la Asamblea Nacional Legislativa por Guillermo Rodríguez, acusado y sentenciado con pretexto de la bomba del 13 de abril de 1884.  Guatemala: Tipografía de Arenales. pp. 3-14.
  10. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  11. Congreso de la República (1946). Decreto del Congreso número 245. Guatemala: Congreso de la República de Guatemala.
  12. Gobierno de Guatemala (1946). Recopilación de Leyes de Guatemala 65. Guatemala.

¿Qué era la política del “Gran Garrote” del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

 

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del “Gran Garrote” en el Caribe. Caricatura de William Allen Rogers de 1904, recreando un episodio de Los viajes de Gulliver.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La política del “Gran Garrote” (o “Big Stick“) del presidente estadounidense Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.1-3

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.1

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 19024,5 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.6,7  Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del “derecho” de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el “Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe” y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:1

“Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.”8

La “Doctrina Monroe” afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase “América para los americanos“. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en “América para los estadounidenses“.9

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company a principios del siglo XX,10,11 y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama en 201512 y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump al gobierno de Jimmy Morales en 2019.13


BIBLIOGRAFIA:

  1. Beale, Howard K. (1957). Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power. (en inglés) Johns Hopkins Press.
  2. Roosevelt, Theodore (1913). Theodore Roosevelt: An Autobiography (en inglés) The Macmillan Press Company.
  3. Gould, Lewis L. (1991). The Presidency of Theodore Roosevelt. (en inglés) University Press of Kansas. ISBN 978-0-7006-0565-1.
  4. Berman, Karl (1986). Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848. (en inglés) South End Press.
  5. Hershey, A.S. (1903). The Venezuelan Affair in the Light of International Law (en inglés) University of Michigan Press.
  6. Bishop, Joseph Bucklin (1913). Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, (en inglés) Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  7. Conniff, Michael L. (2001). Panama and the United States: The Forced Alliance. (en inglés) University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9.
  8. Ugalde, Luis. Gomecismo y la política panamericana de Estados UnidosISBN 9789802444168.
  9. Perkins, Dexter (1937). The Monroe Doctrine, 1867-1907. (en inglés) Baltimore Press.
  10. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  11. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  12. Porras Castejón, Gustavo (19 de junio de 2015). «Los Estados Unidos y su nueva forma de colonialismo en la que no hay necesidad de tropas»Plaza Pública (Guatemala).
  13. Bermúdez, Angel (30 de julio de 2019). “Tercer país seguro: cómo el pacto entre Estados Unidos y Guatemala perjudica a los migrantes de Honduras y El Salvador“.  BBC News Mundo.

5 de mayo de 1966: entra en vigor la nueva constitución, quedando como primer presidente constitucional hasta el 1 de julio el hasta entonces presidente de facto, coronel Enrique Peralta Azurdia

5mayo1966
Chatarra de la Internacional Railways of Central America (IRCA) que fue vendida al gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro cuando la IRCA se declaró en quiebra.  Con este equipo se formó FEGUA.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 15 de septiembre de 1965 la Asamblea Constituyente convocada por el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia emitió la nueva Constitución Política de la República, la Ley de Emisión del Pensamiento y otras leyes constitucionales previstas en el nuevo texto.  Entre los artículos transitorios fijó las fecha de las elecciones presidenciales para el 6 de marzo de 1966, fecha en la que todavía no había entrado en vigor la nueva constitución; es decir, el proceso electoral tuvo lugar bajo el gobierno de facto, sin garantías ni controles constitucionales.

Tras los resultados de las elecciones, que favorecieron al Partido Revolucionario, el cual tuvo que pactar con el ejército para tomar el poder, el Congreso sería integrado por los diputados electos el día en que entró en vigor la constitución: el 5 de mayo de 1966. Las corporaciones municapales iniciaron sus labores el 15 de junio y el presidente y vicepresidente el 1 de julio.

Así pues, el primer presidente constitucional fue el gobernante de facto, coronel Peralta Azurdia, y no el nuevo presidente electo, el licenciado Julio César Méndez Montenegro.

  • Así como las constituciones de 1879 y de 1945 habían proscrito la existencia de grupos religiosos, en especial las órdenes regulares y monasterios, la constitución de 1965 prohibió “la formación o funcionamiento de partidos o entidades que propugnen la ideología comunista o que por su tendencia doctrinaria, medios de acción o vinculaciones internacionales, atenten contra la soberanía del Estado o los fundamentos de las organización democrática de Guatemala“.
  • Tambien prohibía “la organización o funcionamiento de grupos que actúen de acuerdo o en subordinación a entidades internacionales que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario”.
  • Estipulaba la pena de muerte, la cual tenía carácter extraordinario y no se podía aplicar a mujeres, menores de edad, mayores de setenta años, reos políticos ni a reos pendientes de extradición.
  • A diferencia de las constituciones de 1879 y 1945, esta constitución reconocía como personas jurídicas la Iglesia Católica y las de los otros cultos, y permitía que adquirieran y poseyeran bienes y que dispusieran de ellos siempre que, los destinen a fines religiosos, de asistencia social o de educación. Sus bienes inmuebles gozarían de exención de impuestos, contribuciones y arbitrios.
  • Se estipuló una asignación privative no menor del dos y medio por ciento del presupuesto de ingresos ordinarios del Estado para la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC).
  • La USAC y las universidades privadas, quedaron exoneradas de toda clase de impuestos, contribuciones y arbitrios. El Estado, cuando sus medios lo permitan, podrá dar asistencia económica a las universidades privadas para el cumplimiento de sus fines.

Esta constitución estuvo vigente hasta el golpe de estado del 23 de marzo de 1982 que derrocó al gobierno del general Fernando Romeo Lucas.


BIBLIOGRAFIA:


4 de mayo de 1966: tras resultar ganador de las elecciones generales de 1966, el licenciado Julio César Méndez Montenegro se ve obligado a pactar con el Ejército para poder gobernar

4mayo1966
Vista del Mercado de La Terminal en la ciudad de Guatemala durante el gobierno de Julio César Méndez Montenegro. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La situación del país luego del derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y la entrada del Movimiento de Liberación Nacional significó un retorno a las políticas del cabrerismo y del ubiquismo; es decir, la United Fruit Company era quien verdaderamente gobernaba e imponía su autoridad a través del ejército.  Las políticas agrarias y económicas implementadas por el gobierno de Carlos Castillo Armas así lo demuestran.

Tras el asesinato de Castillo Armas y el derrocamiento del gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes en 1963, el presidente de facto Enrique Peralta Azurdia aceptó regresar al orden constitucional, lo que hizo que aparecieran tres partidos políticos:

  1. El Partido Institucional Democrático (PID) de las fuerzas armadas.
  2. El Movimiento de Liberación Nacional (MLN) de los miembros de ultraderecha.
  3. El Partido Revolucionario (PR) de la izquierda moderada.

El PR fue el único que propuso un candidato civil, el licenciado Julio César Méndez Montenegro, y finalmente sorprendió a todos al ganar las elecciones del 6 de marzo de 1966. Aparentemente el ejército no estaba preparado para esa victoria y, en consecuencia, detuvo la confirmación de Méndez Montenegro por el Congreso: necesitaba alcanzar un acuerdo de garantías con el Partido Revolucionario.

De esta cuenta, se firmó un “pacto secreto” entre el ejército y el PR el 4 de mayo de 1966, después de varias semanas de negociaciones. En términos generales, el ejército garantizaba la permanencia del presidente y el vicepresidente (el licenciado clemente Marroquín Rojas – patriarca de todos los miembros de la prensa escrita en Guatemala) en sus cargos siempre y cuando se cumplieran varias condiciones:

  1. Continuar la lucha armada contra los grupos subversivos, pues el gobierno no tendría potestad para negociar con ellos (salvo en el caso de rendición o capitulación)
  2. Dar al ejército “toda la colaboración necesaria para eliminar” a los grupos subersivos.
  3. La completa autonomía del Ministerio de la Defensa.
  4. Continuar con la política anticomunista.

Méndez Montenegro empezó así su gobierno con las manos atadas pero, a pesar de las circunstancias, su gabinete estaba compuesto por una mayoría de civiles. Sabiendo de antemano que tendría que cogobernar con el ejército, procedió a tomar algunas medidas para cumplir con su plan de gobierno. Así, concentró sus esfuerzos en programas de infraestructura económica, en el apoyo a la agricultura e industria y en el proceso de integración centroamericana.


BIBLIOGRAFIA: