23 de febrero de 1968: develan busto en honor a Miguel Angel Asturias

El gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro devela un busto del escritor Miguel Angel Asutrias realizado por el esculto Roberto González Goyri en la Biblioteca Nacional, en homenaje por haber ganado el Premio Nobel de Literatura de 1967.

23febrero1967
Edificio de la Biblioteca Nacional de la Ciudad de Guatemala, en donde el presidente Julio César Méndez Montenegro develó el busto de Miguel Angel Asturias. En el recuadro: el busto del escritor, obra de Roberto González Goyri. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 23 de febrero de 1968 se develó un busto del poeta y novelista Miguel Ángel Asturias, ganador del Premio Nobel de Literatura de 1967, en la Biblioteca Nacional en la Ciudad de Guatemala. La obra es del escultor Roberto González Goyri y el acto se realizó en el salón contiguo a la Sala «Fuentes y Guzmán«, en el segundo piso de la Biblioteca, en presencia del Presidente de la República, licenciado Julio César Méndez Montenegro, de todos los miembros del gabinete y secretarios de la presidencia y del embajador de Suecia, doctor B. Ame Böjrnberg.1 En ese momento, gracias a haber ganado el prestigioso galardón, Asturias era embajador de Guatemala en Francia.

Al igual que otros escritores contemporáneos, Asturas había luchado contra el gobierno liberal del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920, cuando formaba parte de «la generación del 20«, pero luego fue adulador del gobierno del general Jorge Ubico.  En el caso de Asturias, éste transmitía noticias desde su popular programa de radio «Tribuna del Aire«, al que algunas veces llegaba en estado de ebriedad.2, Nota a

Tras la caída del gobierno de Ubico, Asturias colaboró con los gobiernos revolucionarios, pero salió al exilio después del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. De hecho, el gobierno golpista de Carlos Castillo Armas le retiró la nacionalidad guatemalteca, y Asturias tuvo que viajar con un pasaporte de «no-argentino» otorgado por esa país durante esa época.3

En el exilio escribió la «Trilogía Bananera«Nota b, en la que atacaba la influencia de la United Fruit Company en el país y acusaba a los gobiernos liberales desde Manuel Estrada Cabrera hasta el Jorge Ubico de haber entregado a la companía estadounidense los mejores recursos del país, además de permitir que ésta realizara prácticas laborales injustas con sus trabajadores; es más, incluso describe a Ubico como «la Bestia del Guacamolón» al servicio de la frutera y en alusión al Palacio Nacional que es de color verde.4 Por esa trilogía, el escritor guatemalteco recibió en 1965 el Premio Lenín de la Paz, otorgado por la Unión Soviética por haber contribuido a la causa de la paz entre los pueblos. Aquel era el máximo galardón otorgado por aquel país y le fue otorgado a Asturias porque en sus novelas denunciaba los abusos del imperialismo estadounidense.5

En Guatemala, los periódicos tenían prohibido hablar del escritor, quien escribió también la obra «Homdres de Maíz» en el exilio en 1949, en la que critica el sistema social racista guatemalteco utilizando un lenguaje vernáculo con el modo de pensar de los pueblos indígenas, por lo que sus contemporáneos -para los que fue muy difícil leer el libro dada la complejidad del lenguaje usado- lo tacharon despectivamente de «indio«.6 No obstante el olvido en su país natal, Asturias recibió el premio Nóbel de Literatura en 1967, por «su espléndido logro literario, profundamente enraizado en los aspectos nacionales y las tradiciones de los pueblos indígenas en América Latina«.7

A partir de ese momento, se inició el reconocimiento hacia el escritor en el país, siendo la develación de su busto uno de los primeros homenajes recibidos. Ahora bien, la razón para otorgarle el Nóbel fue modificada, diciendo que había sido por su novela «El Señor Presidente«, en la que critica duramente al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y no por la descripción de los problemas sociales de las naciones indígenas del país.


NOTAS:

  • a: De hecho, Asturias era alcoólico y no era raro encontrarlo tirado en alguna de las calles de la ciudad después de una noche de fiesta.
  • b: Compuesta por las tres novelas «Viento Fuerte«, «El Papa Verde«, y «Los Ojos de los Enterrados«

BIBLIOGRAFIA

  1. Vela, David (23 de febrero de 1968). Presidente descubrió busto de Miguel Ángel Asturias. Guatemala: El Imparcial. p. 1-4.
  2. Cardoza y Aragón, Luis (1991). Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz 1965, Premio Nobel de Literatura 1967. Casi Novela. México: Ediciones Era. p. 92.
  3. Elías, José (2016) Guatemala honra al fin a su Nobel. Espana: El País.
  4. Cardoza y Aragón, Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz, pp. 91, 147.
  5. Ibid., p. 138
  6. Ibid., pp. 104-105
  7. Nobel Prize Organization (2021). The Nobel Prize in Literature 1967. Nobel Prize Outreach.

21 de enero de 1962: incursión de Francisco Sagastume y sus hombres a Belice

El agrónomo petenero Luis Francisco Sagastume intenta invadir Belice al mando de diecinueve agricultores armadas con unas cuantas armas.

21enero1962
Mapa de Belice, mostrando el territorio que fue cedido por el gobierno del capitán general Rafael Carrera a los británicos en 1859 en pago por las armas proporcionadas para combatir al filibustero estadounidense William Walker. Esa región ha estado en disputa desde la llegada de los gobiernos liberales al poder en 1871. En el recuadro: recorte del periódico guatemalteco «Prensa Libre» con fotografía de Francisco Sagastume tras su liberación y deportación desde Belice. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y Hemeroteca de Prensa Libre.

Durante el gobierno del general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, quien era abiertamente hostil a Belice,1 el ciudadano guatemalteco Luis Francisco Sagastume Ortiz, un agrónomo de 25 años de edad originario de Poptún y excandidato al Congreso de la República, lideró a un grupo de 19 agricultores peteneros, quienes armados de tres pistolas calibre 23, cuatro rifles del mismo calibre, una escuadra sin municiones y una escopeta calibre 16, incursionaron en Belice el 21 de enero de 1962.2 

Acompañaban a Sagastume en aquella incursión los agricultores peteneros: Gustavo Rosado, Esteban Nelson, Balbino Herrera, José León Ramírez, Otto Torres, Raymundo Henquis, Francisco Sass, Carlos López Cuéllar, Vicente Mejía, Santiago Chen, Mariano Milián Juárez, Justo Marroquín Cardona, Plácido Caal, Eugenio Choc Ajx, Wistremundo Molina y Felipe Salazar F.  Ninguno de ellos sabía exactamente cual era el objetivo de Sagustume, aunque éste ya había enviado una carta al comandante de la Base Militar de Poptún en la que le indicaba que estaban buscando lograr que «nuestro Petén tenga su salida natural al mar«. Punta Gorda era importante para Sagastume, porque está situada a la orilla del mar entre los ríos Grande y Moho, y en esa época contaba con aproximadamente cuatro mil habitantes, en su mayoría garífunas por lo que sería fácil de ocupar.3

De acuerdo al periódico guatemalteco Prensa Libre, la carta que Sagastume envió al Comandante de Poptún es la siguiente:3

Estimado coronel: aunque sé que usted lo consideró una locura cuando se lo planteé hace algunos meses, hoy 19 de enero estamos en San Luis para tomar rumbo este a Belice. Esperamos con la ayuda de Dios tomar las poblaciones de Pueblo Viejo, San Antonio, San Pedro y Punta Gorda.

En estos momentos creo que ya conocen de esto en Guatemala pues lo comuniqué telegráficamente a [Clemente] Marroquín Rojas [Ministro de Agricultura] con quien tuve pláticas y él lo comunicará oportunamente al presidente [Miguel) Ydígoras [Fuentes]. Le suplico no pasar esta situación a Guatemala por vía telegráfica o radio, aunque esto sea en clave, pues eso será como denunciarnos antes de tiempo a los ingleses para que nos acaben. Recuerde que ellos seguramente controlan la radio de la base de Petén y conocerán sus claves.

Esperamos llegar a Punta Gorda el domingo en la noche si Dios no dispone otra cosa. Estoy convencido que solo una determinación de estas contribuirá para que Inglaterra devuelva Belice y nuestro Petén tenga su salida natural al mar, bien vale nuestro sacrificio.3

El grupo consiguió las armas cuando Sagastume, luego de un concurso de tiro durante una feria local, le pidió prestadas las armas a los participantes para usarlas, según les dijo, en otro concurso que iba a organizar en Poptún. Por otra parte, a sus compañeros sólo les había dicho que iban a ir a explorar una región para marcar árboles de caoba y de cedro.3

Partieron de Poptún y recorrieron aproximadamente setenta kilómetros hasta llegar a a Pueblo Viejo, que está a poco más de cuatro kilómetros de Santa Elena Petén pero ya en territorio de Belice, y allí Sagastume ordenó arriar y quemar la bandera británica e izar la guatemalteca en su lugar. En ese momento, nueve de los hombres del grupo regresaron a Guatemala, mientras que el resto continuó hacia San Antonio en donde un grupo de indígenas locales los estaba esperando. Los indígenas estaban armados, pero en lugar de repeler a los guatemaltecos, les brindaron transporte para seguir el viaje hacia Punta Gorda, aunque declinaron unirse al grupo para luchar por la «libertad de Belice», como les pedía Sagastume.2

Mientras que el gobernador beliceño, Peter Stallard, de inmediato envió soldados al área de Punta Gorda, el Ministro de la Defensa de Guatemala, coronel Enrique Peralta Azurdia, negó que fueran soldados guatemaltecos los que conformaban el grupo y que éste tuviera apoyo alguno del gobierno. Así pues, el ejército inglés estaba esperando a Sagustamente en Punta Gorda, en donde sus hombres fueron fácilmente derrotados debido a la disparidad en armamento y a escacez de alimentos de los invasores. Los guatemaltecos se dispersaron iniclamente, aunque los ingleses lograron capturar a Sagastume y Gustavo Rosado ese mismo día y al resto del grupo al día siguiente.2

Rosado tenía 31 años de edad y había nacido en Benque Viejo del Carmen, en Belice, y junto con Sagastume fueron condenados a diez años de trabajos forzados en prisión, mientras que el resto fueron deportados a Petén. Sin embargo, gracias presiones internacionales, y a que pidieron clemencia, los guatemaltecos recuperaron su libertad el 17 de diciembre de ese 1962 y mientras que Sagastume fue deportado a Guatemala, a Rosado le permitieron quedarse viviendo en Benque Viejo del Carmen, en Belice.3

Así terminó aquella aventura que parece descabellada, pero que fue muy similar a las invasiones que sufrió Guatemala desde México, El Salvador y Honduras en la segunda mitad del siglo XIX.4  La gran desventaja que tuvieron Sagastume y sus hombres fue la diferencia abismal en el la calidad de armamento inglés comparado con la del ejército guatemalteco de hacía cien años. 

Rosado volvió a ser noticia en 1972, cuando regresó a Guatemala debido a la intranquilidad que los soldados británicos estaban provocando en Belice, y a las amenzas de las tropas a los pobladores civiles. Sagastume, por su parte, murió víctima de la violencia durante la Guerra Civl de Guatemala cuando era diputado del Congreso de la República; fue asesinado en febrero de 1981 mientras conducía su vehículo por la Calzada San Juan en la Ciudad de Guatemala.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Godínez de León, Marlon Roél (2007). «Financiamiento de la producción de unidades pecuarias»Diagnóstico socieconómico, potencialidades productivas y propuestas de inversión, municipio de Melchor de Mencos, Petén. Ejercicio profesional supervisado 13. Guatemala: Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Archivado desde el original el 27 de octubre de 2014.
  2. Hemeroteca PL (2018). Las tres veces que Guatemala ha intentado recuperar territorio en conflicto con Belice. Guatemala: Prensa Libre.
  3. Escobar, José Luis (2016) Preso en Belice, la historia de Francisco Sagastume. Guatemala: Prensa Libre.
  4. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.

23 de noviembre de 1916: nace Julio César Méndez Montenegro

Nace en la Ciudad de Guatemala el licenciado Julio César Méndez Montenegro, quien fue presidente de Guatemala de 1966 a 1970

23noviembre1916
Casas de habitación en un barrio de bajos recursos de la Ciudad de Guatemala en 1970, hacia el final del gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro (en el recuadro). Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El licenciado Julio César Méndez Montenegro nació en la Ciudad de Guatemala el 23 de noviembre de 1916 y fue estudiante, profesor y decano, de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro, y formó parte de los ciudadanos que promovieron la desobediencia civil en contra del gobierno del general Jorge Ubico, aprovechando la debilidad temporal de la principal aliada del gobernante, la transnacional estadounidense United Fruit Company, en junio de 1944. Como parte de ese movimiento, Méndez Montenegro fue uno de los firmantes de la «Carta de los 311«, en la que 311 ciudadanos enviaron un memorandum al presidente el 22 de junio de ese año, pidiendo que se restablecieran las garantías constitucionales que se habían suspendido por las constantes manifestaciones y protestas.1 Poco después, el 1 de julio, el general Ubico presentó su renuncia a la presidencia dejando en su lugar a un triunvirato militar compuesto por los generales Buenaventura Pineda, Eduardo Villagrán Ariza y Federico Ponce Vaides.2

Poco después de tomar el poder, Ponce Vaides forzó a la Asamblea Legislativa a que lo nombraran presidente provisorio, lo que provocó que una revolución lo derrocara el 20 de octubre de 1944.3 Una Junta Revolucionaria de Gobierno integrada por el mayor Francisco Javier Arana, el capitán Jacobo Arbenz Guzmán y Jorge Toriello Garrido tomó el poder, y en 1945 lo entregó al presidente electo, Dr. Juan José Arévalo a cuyo gobierno se integró el licenciado Méndez Montenegro, fungiendo como subsecretario de la Administración, subsecretario de Asuntos Exteriores y secretario general de la Presidencia. Durante esa misma época fue presidente del Colegio de Abogados.4

Luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, a manos de las operaciones del Departamento de los Estados Unidos y de la CIA, en beneficio de los intereses de la United Fruit Company en Guatemala, su hermano, Mario Méndez Montenegro, formó el Partido Revolucionario (PR), y aunque expulsó a los izquierdistas más radicales de su seno para poder participar en las elecciones de 1958, no pudo vencer al general Miguel Ydígoras Fuentes, quien hizo su campaña basándose en su pasado ubiquista y presente anticomunista.4

Tras la misteriosa muerte de Mario Méndez Montenegro y del golpe de estado en contra del general Ydígoras Fuentes en 1963, Julio César Méndez Montenegro fue el candidato presidencial del Partido Revolucionario el 6 de marzo de 1966 junto con el renombrado periodista Clemente Marroquín Rojas, luego de que se emitiera una nueva constitución política, en sustitución de la constitución de 1956 que había sido derogada tras el golpe de estado. Méndez Montenegro y Marroquín Rojas alcanzaron la victoria electoral con el 45% de los sufragios frente a dos candidatos anticomunistas: el Partido Institucional Democrático (PID), coronel Juan de Dios Aguilar de León, y el del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), coronel Miguel Ángel Ponciano. Al no alcanzar la mayoría necesaria, fue el Congreso el encargado de elegir al presidente.4

Debido a la situación general del país, con una incipiente guerrilla comunista localizada en el oriente de la República y el Ejército en total control de la situación gracias a su papel en el derrocamiento del coronel Arbenz Guzmán en 1954, el nuevo gobierno tuvo que pactar con los altos mandos castrenses antes de tomar posesión y comprometerse a no impulsar reformas sociales agresivas y a permitir que los militares emprendieran sus tácticas antiguerrilleras y de represión anticomunista.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  2. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  3. Pinelo López, Marco Tulio; Arredondo Crasborn, Iván (24 de febrero de 2012). «Origen de la celebración del día del normalista – 25 de septiembre»Servicios Técnicos Arredondo (Petén, Guatemala).
  4. Ortiz de Zárate, R. (s.f.) Julio César Méndez Montenegro. MCN Biografías.
  5. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970 (2a. edición). Guatemala: FLACSO.

4 de octubre de 1926: Clemente Marroquín publica La Hora nuevamente

El periodista Clemente Marroquín Rojas empieza a publicar La Hora nuevamente, para evitar que Jorge Ubico llegue a la presidencia

4octubre1926
El Arco Chino, construido para celebrar el primer centenario de la Independencia de Guatemala, y que se ubicaba en donde ahora se encuentra el Palacio Nacional. En los recuadros: los generales Jorge Ubico y Lázaro Chacón, candidatos presidenciales en 1926. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 4 de octubre de 1926, pocos días después de la muerte del general presidente José María Orellana,1 y aprovechando que el presidente provisorio, general Lázaro Chacón, había eliminado la restricción a la prensa escrita que tenía Orellana, el periodista Clemente Marroquín Rojas empezó nuevamente a publicar su periódico «La Hora«. En aquella oportunidad, Marroquín Rojas expresó en su titular: «Hace seis años, La Hora cumplió una misión en la política del país. Hoy en su segunda etapa, esperamos que cumpla también otra misión. Entonces combatimos un desbarajuste. Ahora combatiremos lo que se presente contrario a los intereses del país2 Este desbarajuste a que se refería Marroquín Rojas, era la situación que vivía Guatemala tras la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920 y el gobierno provisional de Carlos Herrera y Luna.3

Originalmente, el periódico fue creado para apoyar la candidatura presidencial del licenciado Baudilio Palma, quien era jalapeneco, paisano y mentor de Marroquín Rojas; pero pronto se dieron cuenta de que el candidato más fuerte era el general Lázaro Chacón, y «La Hora» se dedicó de lleno a impedir la llegada al poder del general Jorge Ubico Castañeda.2 Este último era hijo del licenciado Arturo Ubico Urruela —quien fue el presidente de la Asamblea Legislativa durante los veintidós años del gobierno cabrerista— y gracias a la influencia de su padre, tuvo una carrera meteórica en el ejército, llegando a ser Jefe Político de Retalhuleu y de Alta Verapaz, y Ministro de Fomento de Estrada Cabrera; además, Ubico había sido Ministro de la Guerra del gobierno de facto de Orellana, y había participado en el golpe de estado que éste había perpetrado contra Herrera el 5 de diciembre de 1921.4

La campaña de Clemente Marroquín Rojas contra Ubico fue feroz; durante tres meses, publicaron 63 reportajes de la serie «Desnudando al Idolo» en donde se denunciaba la mala gestión del militar y los crímenes ocurridos contra la población cuando éste estaba en la Jefatura Política de Retalhuleu y de Alta Verapaz. Al final, la campaña surtió efecto, y cuando Chacón ganó las elecciones de 1926 La Hora publicó el titular «Ubico fue derrotado: La Hora lo mató«. Marroquín Rojas se dió por satisfecho y se fue a Europa, cerrando su periódico.2

En Europa, Marroquín Rojas visitó varios países y fue nombrado como secretario de la embajada de Guatemala en Barcelona por el presidente Chacón.2 Dejaba en Guatemala al general Ubico, que tras su derrota electoral se había retirado a la vida privada, encargándose los negocios familiares, que incluían la finca cafetalera «Hacienda San Agustín Las Minas» y la compañía de Agua de Las Minas, la cual surtía de agua a parte de la Ciudad de Guatemala, gracias al acueducto de Pinula.5 Pero ni Chacón ni Marroquín Rojas podían prever la debacle económica mundial que se inició tras las caída de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929,6 la cual arrastró consigo a Guatemala cuando el precio internacional del café se desplomó, provocando una aguda crisis, similar a la crisis afrontada por el gobierno del general presidente José María Reina Barrios en 1897.7

Marroquín Rojas tuvo que regresar a Guatemala, en donde ejerció el notariado,2 y el 12 de diciembre de 1930, en medio de la grave crisis económica y social, el presidente Chacón sufrió un derrame cerebral que lo dejó imposibilitado para seguir al frente del gobierno.8 Fue sucedido por el licenciado Baudilio Palma, segundo designado a la presidencia, pero éste fue derrocado pocos días después por un golpe militar, que dejó en el poder al general Manuel María Orellana Contreras, primo del expresidente José María Orellana. Cuando el gobierno de los Estados Unidos no aprobó al gobierno de Orellana Contreras, aduciendo que ya había dado el visto bueno al gobierno de Palma, lo obligaron a renunciar, y en su lugar colocaron al licenciado José María Reina Andrade, antiguo ministro de Estrada Cabrera, y quien ha sido el único ciudadano guatemalteco que ha sido presidente de los tres organismos del Estado.9 El papel de Reina Andrade era simple: convocar a elecciones lo antes posible, y hacer que se eligiera a como diera lugar el general Jorge Ubico, el cual contaba con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos y de la poderosa frutera estadounidense United Fruit Company. Marroquín Rojas para evitar problemas, se fue a su natal Jalapa donde fue electo alcalde, pero Ubico ya lo tenía en la mira, y cuando se descubrió un complot en contra de la vida del presidente en 1934, Marroquín Rojas fue acusado de ser uno de los cabecillas del atentado y tuvo que huir de Guatemala, manteniéndose en el exilio hasta que Ubico renunció a la presidencia el 1 de julio de 1944.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América
  2. Diario La Hora (3 de julio de 2020). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  3. Hernández De León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Pitti, Joseph A. (1975). Jorge Ubico and Guatemalan politics in the 1920s. (en inglés) Albuquerque: University of New Mexico. Tesis. 
  5. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906XX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 4-6.
  6. Klein, Maury. (2001). Rainbow’s End: The Crash of 1929. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-513516-4.
  7. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  8. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  9. Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  10. Monterrosa Cubías, Luis Gerardo (Agosto de 2020) ¡Por la democracia y libertad de Guatemala! Exiliados del ubiquismo en la frontera sur de México (1934-1938). En: Secuencia. (107).  México: Secuencia.

19 de febrero de 1992: fallece David Vela

Fallece el eminente periodista David Vela, director del diario «El Imparcial» de 1944 a 1984.

19febrero1992
Desfile Bufo de la Huelga de Dolores de 1922, año en que David Vela fue miembro del Honorable Comité y autor de «La Chalana» junto con otros miembros de la «generacióm del 20«.  En los recuadros de la izquierda: el logo y el Muñequito de «El Imparcial» periódico al que Vela dedicó toda su vida.  En el recuadro de la derecha: David Vela en 1926.  Imágenes tomadas de «El Imparcial«.

Uno de los miembros de la «generación del 20» que contribuyó al derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera y quien luego sería instrumental en el periodismo guatemalteco fue el licenciado David Vela Salvatierra.1

Vela nació el 25 de febrero de 1901 y realizó sus estudios de bachillerato en el Instituto de Varones de Oriente, donde se graduó en 1918. Luego ingresó a la Universidad «Estrada Cabrera» desde donde participó activamente en las actividades estudiantiles contra el gobierno del presidente Estrada Cabrera en 1919 y principios de 1920. Tras el derrocamiento de Estrada Cabrera, el presidente Carlos Herrera donó un edificio para que los estudiantes universitarios fundaran su Asociación, y los de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado fundaron la Asociación de Estudiantes «El Derecho» de la que Vela fue el primer presidente. Fue uno de los iniciadores del deporte universitario en 1922 y estuvo entre los fundadores de la Universidad Popular ese mismo año, la que fue la primera institución que llevó las actividades de extensión universitaria a los obreros de la Ciudad de Guatemala, quienes hasta entonces no tenían acceso a educación formal más allá de la escuela primaria.2 En la universidad fue compañero de estudios de famosas personalidades, como el escritor Miguel Angel Asturias, quien posteriormente sería galardonado con el Premio Lenín y el Premio Nóbel de Literatura, y el periodista Clemente Marroquín Rojas, patriarca de los redactores y propietarios de periódicos de Guatemala.  De sus épocas estudiantiles, Asturias escribió la novela «Viernes de Dolores» en la que narra como eran las actividades del Honorable Comité de Huelga de los estudiantes universitarios de 1922, del que todos ellos formaban parte, y menciona a Vela como «el Gato» y uno de los autores del canto de guerra estudiantil «La Chalana«, que todavía se mantiene vigente.3

Pero fue en el periodismo en donde Vela verdaderamente se destacó. Se inició como redactor de «El Estudiante«, y como editor y redactor de las revistas «Electra» y «Studium»; pero fue en el periódico «El Imparcial» fundado por Alejandro Córdova en donde realmente hizo carrera.  Empezó allí como redactor en 1922, y pasó luego a jefe de redacción tras la renuncia de César Brañas a ese puesto en octubre de 1926, luego de que el periódico reinició sus actividades tras la muerte del general presidente José María Orellana, quien lo había suspendido por los ataques en su contra.  En aquella oportunidad, el periódico publicó lo siguiente: «con sincera aprobación de todos los elementos intelectuales de EL IMPARCIAL, la dirección del periódico dispuso ayer encomendar a las aptitudes trabajadoras y al entusiasmo del compañero David Vela, la jefatura de redacción, para llenar la vacante que deja César Brañas«.4 Y por si fuera poco, Vela se graduó de licenciado en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro el 30 de octubre de ese mismo año y el periódico lo celebró por todo lo alto, publicando su foto en primera plana con el título «El Jefe de Redacción de El Imparcial triunfa«.5

El 22 de junio de 1944, Vela fue parte de los 311 ciudadanos que firmaron un memorial solicitando al presidente Jorge Ubico Castañeda la reinstauración de las garantías constitucionales en Guatemala tras la represión de las revueltas populares de ese mes. Aquel documento, seguido por un reclamo por la represión que llevó a la muerte de la profesora María Chinchilla, fue un factor importante en los movimientos populares que concluyeron con la renuncia de Ubico Castañeda el 1 de julio de 1944.6

El 1 de octubre de ese año, el presidente interino, general Federico Ponce Vaides, ordenó asesinar al periodista Alejandro Córdova por los ataques contra su persona que aparecían en el periódico, y tras el asesinato, Vela pasó a ser director del periódico, puesto en que se mantuvo hasta que «El Imparcial» quebró en 1984.7

En 1952, la Escuela Centroamericana de Periodismo, adscrita a la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala, le reconoció el título de Periodista Profesional. Vela fue catedrático universitario y autor de numerosos libros y ensayos; además, perteneció a la Academia Guatemalteca de la Lengua y a la Sociedad de Geográfica e Historia de Guatemala.  Y también, junto con el periodista Rigoberto Bran Azmitia, fundó el Museo del Libro Antiguo en la ciudad de Antigua Guatemala el 16 de marzo de 1956.8

El 27 de septiembre de 1954, cuando Vela era miembro de la Asamblea Legislativa ya durante la época del gobierno del coronel Carlos Castillo Armas, éste pidió que se revisaran los contratos suscritos con la United Fruit Company con el gobierno de Lázaro Chacón el 25 de mayo de 1930 y con el gobierno de Jorge Ubico, el 3 de marzo de 1936.  Al recibir la solicitud, la Asamblea eligió a una comisión específica conformada por los diputados David Vela, Oscar Nájera Farfán, Abraham Cabrera Cruz, Ramiro H. Alfaro, Luis Padilla y Guillermo Flores Avendaño (quien luego sería presidente de la República), para que estudiaran los contratos y dictaminaran al respecto.  Al día siguiente, 28 de diciembre, la comisión inusualmente presentó su dictamen de aprobación, junto con contratos adicionales que habían sido firmados el día anterior entre el gobierno de Castillo Armas y la United Fruit Company, los cuales de inmediato fueron enviados de vuelta a la Asamblea para su aprobación final.9

Tras una vida intensa, Vela falleció en la Ciudad de Guatemala el 19 de febrero de 1992.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Francisco Alejandro (2010). «David Vela Salvatierra»Diccionario de Autores y Críticos de Guatemala (Guatemala: La Tatuana). Archivado desde el original el 22 de octubre de 2010.
  2. Quintana, Epaminondas (1971). La Historia de la Generación del 20. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Asturias, Miguel Ángel (1978). Viernes de Dolores. Buenos Aires: Lozada.
  4. Córdova, Alejandro (4 de octubre de 1926). David Vela: nuevo jefe de redacción. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  5. – (30 de octubre de 1926). El Jefe de Redacción de El Imparcial triunfa. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  6. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  7. Miguel, José (2009). «La muerte de Alejandro Córdova»El blog chapín. Guatemala. Archivado desde el original el 17 de abril de 2014.
  8. Bran Azmitia, Rigoberto (1967). Vida y misión de una hemeroteca: Panorama del periodismo guatemalteco -1965. Guatemala: José de Pineda Ibarra.
  9. Villagrán Kramer, Francisco (1993). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970. Guatemala: FLACSO.

31 de octubre de 1996: muere el ex-presidente Julio César Méndez Montenegro

31octubre1996
Teatro Nacional, cuya construcción se inició durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El licenciado Julio César Méndez Montenegro fue el único presidente civil que gobernó Guatemala entre 1958 y 1985, aunque su gobierno no fue muy diferente a los gobiernos militares de su época.

Méndez Montenegro nació en 1915 en la Ciudad de Guatemala y estudió en el entonces prestigioso Instituto Nacional Central para Varones y luego obtuvo el título de abogado y notario en la Universidad de San Carlos de Guatemala.1 El 22 de junio de 1944 Méndez Montenegro fue uno de los 311 ciudadanos que firmaron un memorial solicitando al presidente general Jorge Ubico Castañeda la reinstauración de las garantías constitucionales en Guatemala, el cual fue un factor importante en los movimientos populares que concluyeron con la renuncia de Ubico Castañeda el 1 de julio de 1944.2

Tras el derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán el 27 de junio de 19543 y el asesinato del líder liberacionista Carlos Castillo Armas el 26 de julio de 1957,4 su hermano Mario Méndez Montenegro —ex alcalde de la Ciudad de Guatemala entre 1944 y 1948— fundó el Partido Revolucionario (PR) aunque no pudo participar en las elecciones presidenciales de 1958.5 Para 1965, el PR era uno de los principales candidatos a ganar la presidencia del «Tercer Gobierno de la Revolución«, cuando el coronel Enrique Peralta Azurdia convocó a elecciones generales luego del golpe de estado contra el presidente general Miguel Ydígoras Fuentes en 1963. El Partido Revolucionario se había distanciado de los izquierdistas radicales y de ​los cambios de fondo propuestos por la Revolución de Octubre y optó por una posición de derecha moderada para poder participar en los comicios.6

Desafortunadamente, Mario Méndez murió en circunstancias sospechosas en octubre de 1965 y Julio César Méndez se presentó en su lugar como candidato del Partido Revolucionario. El aparecimiento de los escuadrones de la muerte y la persecución que inició el gobierno de facto de Enrique Peralta Azurdia en contra de los líderes de izquierda por el surgimiento del grupo guerrillero «13 de Noviembre» y las «Fuerzas Armadas Rebeldes«, no impidió que Méndez Montenegro fuera electo presidente, y que el célebre periodista guatemalteco Clemente Marroquín Rojas fuera electo vicepresidente. El historiador izquierdista y ex presidente de Guatemala Francisco Villagrán Kramer relató que Méndez Montenegro y Marroquín Rojas antes de asumir el puesto tuvieron un conflicto, pues Marroquín Rojas se negaba a firmar el conocido como «Pacto Secreto con el Ejército«, que habría sido la condición que ponía el alto mando militar para entregar la presidencia a Méndez Montenegro.7

Durante su gobierno se estableciaron definitivamente las especificaciones de la bandera nacional8 y se estableció la fecha del 30 de junio como feriado oficial para celebrar el «Día del Ejército«, aunque en realidad lo que se conmemora es la victoria de la Revolución Liberal de 1871 cuyos líderes, los generales Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, se atribuyeron la creación del Ejército de Guatemala. Con esto se evidenció que el gobierno de Méndez Montenegro fue controlado por los militares,​ al punto que el periódico satírico «No nos tientes» de la huelga de Dolores de los estudiantes de la Universidad de San Carlos dijo de él: «Perdimos a un licenciado, ¡pero ganamos a un coronel!» Asimismo, hubo persistentes rumores de que el licenciado Méndez Montenegro era únicamente un presidente títere, y que el alto mando del ejército lo mantenía alcoholizado en los dispensarios de licor que se encontraban en las cercanías del Palacio Nacional en el llamado «Callejón del Conejo«.

En marzo de 1968 concluyeron las negociaciones entre el gobierno de Méndez Montenegro con personeros de la International Railways of Central America (IRCA), subsidiaria de la United Fruit Company, para lograr concluir con la huelga de cuatro mil trabajadores que acumuló setenta y dos días. La huelga estuvo organizada por el entonces poderoso sindicato ferrocarrilero y al resolverla ambas partes llegaron a varios acuerdos, entre los cuales estaba incluido que fondos del gobierno cubrirían los 1.6 millones de quetzales para pagar los sueldos de los trabajadores quienes depusieron el movimiento. La concesión del ferrocarril para la International Railways of Central America (IRCA), se inició en 1904 durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera,9 pero para 1968 la empresa había tenido pérdidas sustanciales luego de la construcción de la carretera al Atlántico durante los gobiernos de Jacobo Arbenz Guzmán y Carlos Castillo Armas. La IRCA utilizó excusas para crear artificialmente un estado de insolvencia y de esta forma lograr que sus ya decrépitos activos pasaran a propiedad del Estado de Guatemala, hecho que se ejecutó al margen del procedimiento administrativo público y que permitió a la IRCA evitar la responsabilidad por el pasivo dejado.  Así fue como se creó la empresa gubernamental Ferrocarriles de Guatemala (FEGUA).10

En cuanto a la guerra civil se dió en Guatemala, inicialmente las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) arengaron a la población para que votara por Méndez Montenegro, pero el Ejército de Guatemala no le permitieron ningún margen de acción, y las FAR recrudecieron sus actos de violencia. De hecho, durante su gobierno la violencia política se incrementó.  Ante esta situación, la población rural que originalmente creía que los guerrilleros iban a regresar a la capital para tomar el poder junto con Méndez Montenegro, se dió cuenta que debían esperar y que iba a haber una guerra prolongada, por lo que se desencantaron del movimiento guerrillero, sintiéndose engañados.11

Para 1968 se habían producido más de dos mil asesinatos en el país producto del enfrentamiento entre la guerrilla izquierdista y los comandos de extrema derecha. Y hubo varios hechos de alto impacto. Por ejemplo, un hecho que conmovió a la sociedad guatemalteca fue el secuestro, tortura y asesinato de la ex-miss Guatemala de 1958, Rogelia Cruz Martínez, quien se había unido a la guerrilla después de las jornadas estudiantiles de 1962 en contra del gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes. Fue raptada en diciembre de 1967 por las fuerzas de derecha, y encontrada muerta el 11 de enero de 1968 cerca de un puente en las proximidades de Escuintla, con terribles señales de tortura. Los guerrilleros, por su parte, vengaron su muerte atacando a un grupo de personal militar de los EE.UU. Y la situación no quedó allí. En agosto de 1968, la Fuerzas Armadas Rebeldes asesinaron al embajador de Estados Unidos en Guatemala John Gordon Mein, quien había dado el pésame a las familias de los militares estadounidenses asesinados por la guerrilla; y como represalia, el Ejército de Guatemala asesinó a varios dirigentes de las FAR.12-13

Tras pasar a la vida privada luego de entregar el poder a su antiguo ministro de la defensa, general Carlos Arana Osorio, Méndez Montenegro falleció el 31 de octubre de 1996 en la Ciudad de Guatemala.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ecured (s.f.) Julio César Méndez Montenegro. Cuba: Ecured.
  2. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945. p. CLXXIX.
  3. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.
  4. Sandoval, Marta (2014). «Tres disparos en una noche lluviosa»Contrapoder. Guatemala. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014.
  5. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.
  6. El Imparcial (30 de octubre de 1958). “56 en total saldrán del Partido Revolucionario” Guatemala: El Imparcial. Año XXXVII. Guatemala, No. 12170.
  7. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970 (2a. edición). Guatemala: FLACSO.
  8. Azurdia Alfaro, Roberto (1970). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1968-1969LXXXVIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 361-363.
  9. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  10. Monsanto, Pablo (2013). Somos los jóvenes rebeldes, Guatemala insurgente. Guatemala: F&G Editores. ISBN 9789929552838.
  11. CIA (1967). «Special Commando Unit of the Guatemalan Army – SCUGA»CIA, secret information report. National Security Archive Electronic (en inglés) (George Washington University: National Security Archive). Briefing Book No. 32.
  12. Life (1968). «Eight Bullets in Guatemala»LIFE (en inglés) (EE.UU.): 52A.
  13. Hamilton, John (2003). «Recordando a John Gordon Mein»Prensa Libre. Archivado desde el original el 12 de octubre de 2014.

27 de junio de 1954: renuncia de Jacobo Árbenz Guzmán

Presionado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, el coronel Jacobo Árbenz Guzmán renuncia súbitamente a la presidencia de Guatemala

27junio1954
El presidente Jacobo Arbenz Guzmán pronunciando un discurso durante su gobierno. En el recuadro: una sección del mural «Gloriosa Victoria» del muralista mexicano Diego Rivera, el cual muestra los principales actores estadounidenses y guatemaltecos en el derrocamiento de Arbenz en 1954. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

De todos es sabido la polarización que existe en Guatemala alrededor la controversial figura del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán, quien fuera uno de los líderes de la Revolución de Octubre de 1944 que derrocó al general Federico Ponce Vaides, y luego Ministro de la Defensa durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo para, finalmente, llegar a presidente de la República en 1951.1

En 2003 el Departamento de Estado del gobierno de los Estados Unidos desclasificó una gran cantidad de documentos relacionados con del derrocamiento de Árbenz. En uno de dichos escritos se presenta el reporte que la CIA hizo del gobierno guatemalteco en marzo de 1952, el cual menciona que en ese año la United Fruit Company, con sede en Nueva Orleans, Luisiana, contaba con grandes operaciones en nueve países de América Latina y dominaba en ese momento la producción bananera y el ferrocarril de Guatemala; ademas, mediante su flota mercante, la Great White Fleet, tenía un virtual monopolio del transporte marítimo de las exportaciones guatemaltecas. La poderosa transnacional frutera poseía o rentaba grandes terrenos en Guatemala y era el segundo empleador del país, sólo detrás del gobierno. Esto convertía a Guatemala en una auténtica República Bananera, y el presidente Árbenz —notorio por su falta de diplomacia— no la soportaba, a pesar de que pagaba los mejores salarios en el país. De hecho, los agentes estadounidenses reportaron que cuando la Revolución de 1944 derrocó al gobierno liberal del general Federico Ponce Vaides, uno de sus objetivos a largo plazo era librarse del colonialismo económico de la UFCO.2,3

En 1952 la frutera estaba en crisis por la destrucción de sus principales plantaciones por tormentas tropicales en septiembre de 1951 y por una serie de problemas laborales que obligaron a la compañía a solicitar al gobierno que le asegurara que no habría futuros incrementos en el costo de mano de obra antes de comenzar la recuperación de sus plantaciones. Cuando el gobierno guatemalteco se negó a no incrementar salarios, la UFCO suspendió a cuatro mil de sus siete mil trabajadores, a lo que el gobierno contraatacó apoyando al sindicato —dirigido por miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo— que demandó que los trabajadores fueran reinstalados en sus puestos con el pago correspondiente a los meses que no trabajaron. El tribunal laboral falló en favor del sindicato, pero la compañía se negó a cumplir con la decisión del mismo y como consecuencia de su desafío, el gobierno le decomisó parte de sus terrenos para pagarle a los empleados obligando a la UFCO a resolver la situación fuera de los tribunales poco tiempo después.2

Con respecto a la situación en el país en general, la CIA reportó lo siguiente:2

    1. Los comunistas del Partido Guatemalteco del Trabajo ya tenían una fuerte influencia en Guatemala, mucho mayor que lo que podría esperarse por su pequeño número de afiliados. Esta situación política en Guatemala afectaba a los intereses norteamericanos en el país y constituía una potencial amenaza al territorio de los Estados Unidos.
    2. Los comunistas habían sido exitosos políticamente porque se habían identificado con los principios de la Revolución de 1944; de esta forman habían podido infiltrase en los partidos políticos y tomar el control de los sindicatos, de los que el gobierno dependía cada vez más.
    3. La alianza política entre el gobierno y sus asesores comunistas era muy fuerte, y los agentes estadounidenses no percibían que hubiera una oposición efectiva.Nota_a 
    4. Los sucesos de los próximos años en Guatemala iban a depender directamente de cómo se resolviera el conflicto entre el gobierno y la United Fruit Company, consecuencia natural de la Revolución de 1944 y que los comunistas habían exagerado para sus propios fines.
    5. Si la UFCO cediera a las demandas del gobierno arbencista, este se hubiera visto reforzado enormente. Incluso, se habría podido llegar a una situación en que el gobierno y los sindicatos, bajo influencia comunista y apoyados por un sentimiento nacionalista, empezarían a presionar a otras compañías estadounidense, todas ellas afiliadas a la UFCO. 
    6. Si la UFCO se hubiese retirado de Guatemala, la situación económica del país habría empeorado. Ahora bien, los agentes estadounidenses consideraban que esto no hubiese bastado para que hubiera inestabilidad política en 1952, a menos que también se hubiera dado una caída en los precios del mercado del café. Nota_b 
    7. Cualquier debilitamiento en la economía o situación política del país hubiese servido para incrementar la dependencia del gobierno de los sindicatos, con el consecuente aumento de la influencia comunista. Sin embargo, se consideraba poco probable que los comunistas tomaran el poder en 1952, incluso en el caso de que el presidente Árbenz no hubiera podido continuar en el gobierno, su sucesor, Julio Estrada de la Hoz (presidente del Congreso de Guatemala) era favorable a los comunistas.
    8. El ejército era leal al presidente guatemalteco, aunque estaba cada vez más molesto por la influencia comunista. Si los comunistas hubieran querido tomar el poder del país, el ejército lo hubiera impedido.2

El mismo informe reportó que los principales bastiones anticomunistas en Guatemala eran:2

    • La jerarquía católica: implacable anticomunista. Aunque su influencia era considerable, la iglesia estaba maniatada por la escasa presencia de sacerdotes desde 1873 y la falta de un programa social adecuado.Nota_c Los terratenientes y propietarios de grandes negocios, quienes estaban disfrutando un período de prosperidad en ese momento, aunque estaban molestos por el aumento de impuestos y del costo de la mano de obra. Sin embargo, hasta la fecha del informe —antes del Decreto 900— sus intereses no habían sido objeto de ningún ataque directo.
    • El fuerte sindicato de trabajadores ferrocarrileros, el cual no se quiso unir a la federación obrera dirigida por comunistas.
    • Un número considerable de estudiantes universitarios y miembros del magisterio guatemalteco.
    • El ejército.2

Pero la súbita renuncia del teniente coronel el 27 de junio 1954, hizo quedar a la operación PBSUCCESS como un rotundo éxito, a pesar de que realmente fue la efectiva labor del Departamento de Estado de los Estados Unidos dirigido por John Foster Dulles y el desempeño del embajador John Puerifoy —poderoso político y diplomático con aspiraciones presidenciales, que había llegado a Guatemala en 1953 tras su éxito en Grecia3— quienes verdaderamente maniataron al gobierno guatemalteco.  De hecho, la operación PBSUCCESS de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) —que utilizaba una invasión de mercenarios y era patrocinada por la United Fruit Company— tenía graves problemas de ejecución, entre los que estaban:

    • La debilidad del ejército mercenario del Movimiento de Liberación Nacional dirigido por el agente de la CIA Carlos Castillo Armas.
    • Falta de planificación más allá de la invasión del ejército liberacionista.
    • Falta de un plan B en caso de la casi segura derrota del ejército liberacionista a manos del ejército guatemalteco.
    • Falta de entendimiento de las motivaciones reales del ejército y del gobierno guatemaltecos.
    • Falta de investigación sobre cómo funcionaba el Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), el partido comunista guatemalteco.
    • Fallas crónicas en la seguridad de sus operativos encubiertos.1

He aquí el discurso de renuncia en su integridad, para que el lector juzgue cuales fueron las motivaciones reales del gobernante guatemalteco para retirarse del poder:4,5

Trabajadores, campesinos, patriotas, amigos míos ; Pueblo de Guatemala.

Todos sabemos cómo han bombardeado y ametrallado ciudades, inmolado a mujeres, niños, ancianos y elementos civiles indefensos.  Todos conocemos la saña con que han asesinado a los representantes de los trabajadores y de los campesinos en las poblaciones que han ocupado especialmente en Bananera, donde hicieron una expedición punitiva contra los representantes de los trabajadores. Lo de Bananera, fue un acto de venganza de la frutera.

Nos hemos indignado ante los ataques cobardes de los aviadores mercenarios norteamericanos que, sabiendo que Guatemala no cuenta con una Fuerza Aérea adecuada para rechazarlos, han tratado de sembrar el pánico en todo el país; han ametrallado y bombardeado a las fuerzas armadas que combaten en el oriente de la República, impidiendo sus operaciones, y hoy mismo, han bombardeado y hundido a un barco mercante inglés que cargaba algodón en el Puerto de San José

¿En nombre de qué hacen esas barbaridades?  ¿Cuál es su bandera? Todos la conocemos también.  Han tomado de pretexto al comunismo. La verdad es muy otra. La verdad hay que buscarla en los intereses financieros de la compañía frutera y en los de los otros monopolios norteamericanos que han invertido grandes capitales en América Latina temiendo que el ejemplo de Guatemala se propague a los hermanos países latinoamericanos. El tiempo se encargará de demostrar que los que ahora digo es verdad; sin embargo, ellos se aferran a sostener que el comunismo internacional es el causante de lo que ocurre en Guatemala y en nombre de ello es que tratan de ensangrentar aún más al país y de destruir nuestra economía.Nota_d

Como mi gobierno ha sido acusado de ser de naturaleza comunista, sin que hallamos podido desvanecer que no lo es, aún cuando hemos empleado todos los medios para convencer a los elementos reaccionarios del mundo de que lo sostenido por los círculos gobernantes norteamericanos es una patraña, y como esos círculos harán más despiadada a la agresión contra Guatemala, he tomado una dolorosa y cruel determinación.

Después de meditarlo, con una clara conciencia de revolucionario, he tomado una decisión de enorme trascendencia para nuestra patria, en la esperanza de detener la agresión y devolverle la paz a Guatemala: he determinado abandonar el poder y poner el mando del Ejecutivo de la Nación en manos de mi amigo, el coronel Carlos Enrique Díaz, Jefe de las Fuerzas Armadas de la República.  Yo he depositado mi confianza en el coronel Díaz porque estoy seguro de que él sabrá garantizar la democracia en Guatemala y de que todas las conquistas sociales de nuestro pueblo serán mantenidas; es por ello que creo que las organizaciones políticas democráticas y todas las organizaciones populares deben prestarle su respaldo y apoyo. Así os lo pido en mi último acto como gobernante de Guatemala.

Yo fui electo popular y mayoritariamente por el pueblo de Guatemala, pero he tenido que luchar en condiciones sumamente difíciles. La verdad es que la soberanía de un pueblo no se mantiene, si no tiene los elementos materiales para defenderla. Luchamos hasta donde las condiciones lo permitieran, hasta un punto en que ir más allá, se perdería todo lo que hemos ganado desde 1944. 

Al tomar esta actitud, no pienso más que en el pueblo, y por ello he creído de mi deber contribuir hasta el último instante a salvar mucho de lo que conquistamos en los pasados años revolucionarios. 

La situación militar del país no es difícil, ni mucho menos. El enemigo que comandan las bandas mercenarias extranjeras, reclutadas por Castillo Armas, no sólo es débil, sino que es incapaz y cobarde. Lo hemos comprobado en los pocos combates que libramos; el enemigo logró avanzar, y tomar el departamento de Chiquimula, exclusivamente por los ataques de la aviación mercenaria. Estimo que nuestra fuerzas armadas no encontrarán mayor dificultad en derrotarlo y arrojarlo del país.Nota_e

Me hice cargo de la Presidencia de la República con gran fe en el régimen democrático, en la libertad, y en que es posible conquistar la independencia económica y política de Guatemala. Mi programa se orientaba a conseguir plenamente esos objetivos. Sigo creyendo que ese programa es justo; no se ha quebrantado mi fe en las libertades democráticas, en la independencia de Guatemala, y en todo lo bueno que impulsa la humanidad hacia el futuro. Algún día serán vencidas las fuerzas oscurantistas que hoy oprimen al mundo a atrasado y colonial. Seguiré siendo, a pesar de todo, un combatiente de la libertad y del progreso de mi patria.Nota_f

Os digo adiós, amigos míos, con amargo dolor pero manteniendo firmes mis convicciones. Guardad lo que tanto ha costado; diez años de lucha, de lágrimas, de sacrificios y de conquistas democráticas, son muchos años para contradecir a la historia.  No me han acorralado los argumentos del enemigo, sino los medios materiales con que cuentan para la destrucción de Guatemala. Yo os hablé siempre de que lucharíamos, costase lo que costase, pero ese costo, desde luego, no incluía la destrucción de nuestro país, ni la entrega de nuestras riquezas al extranjero.  Y eso podría ocurrir, si no eliminamos el pretexto que ha enarbolado nuestro poderoso enemigo.  Un gobierno distinto al mío, pero inspirado siempre en la Revolución de Octubre, es preferible a veinte años de tiranía fascista y sangrienta bajo el poder de las bandas que ha traído Castillo Armas al país.Nota_g

No me resta, sino agradecer profundamente la colaboración que me han prestado tantos buenos servidores de la Nación, los ministros de Estados y los funcionarios y empleados públicos, en particular los servicios de la Guardia Civil y del Ejército. Desde el fondo de mi corazón, agradezco el respaldo y el apoyo del Partido Acción Revolucionaria, del Partido de la Revolución Guatemalteca, del Partido Renovación Nacional, del Partido Guatemalteco del Trabajo, y de las organizaciones populares que, como la Confederación General de Trabajadores y la Confederación Nacional Campesina, han defendido con tanta decisión, los anhelos del pueblo de Guatemala.

Quizá piensen muchos que estoy cometiendo un error. En lo profundo de mi conciencia no lo creo así. Solamente un juicio histórico posterior podrá determinarlo.Nota_h

Deseo que se mantengan las conquista populares de octubre; que se restablezca la paz, una vez hayan sido expulsados del país los invasores, y que tenga éxito la gestión del gobierno que organice el coronel Carlos Enrique Díaz.  

Con la satisfacción de quien cree que ha cumplido con su deber, con fe en el porvenir, yo digo : ¡Viva la Revolución de Octubre ! ¡Viva Guatemala !«4,5

Luego de este éxito fortuito de la Operación PBSUCCESS, derivado de la súbita renuncia del gobernante guatemalteco, el presidente estadounidense Dwight Eisenhower pidió que la CIA le hiciera un reporte de lo ocurrido en agosto de 1954. Al final del reporte el presidente estadounidense —quien había sido el general que triunfó para los aliados en el frente occidente tras el Día-D en la Segunda Guerra Mundial— preguntó cuántos hombres había perdido el Movimiento de Liberación Nacional y quedó sorprendido cuando le dijeron que solamente uno. Y es que la súbita renuncia del presidente Árbenz sirvió sobremanera a la CIA, que pudo así ocultar que si el ejército guatemalteco hubiera actuado como le correspondía en Chiquimula, habría acabado fácilmente con los mercenarios que entraron junto con Carlos Castillo Armas, y todos los problemas que tenía la operación PBSUCCESS.1

Si bien la propaganda de la operación PBHISTORY tachó de cobarde al expresidente Árbenz y los gobiernos comunistas de la Cortina de Hierro lo despreciaron por no haber defendido la revolución, lo que realmente afectó a Árbenz fue el embargo de armas y el aislamiento diplomático y económico que el régimen de Eisenhower impuso sobre su gobierno, así como la oposición del gobierno del general Anastasio Somoza en Nicaragua, la fuerte política anticomunista emprendida por el embajador estadounidense John Peurifoy que llegó en noviembre de 1953, y el hecho de que el ejército guatemalteco no quiso repeler la invasión del «ejército libertador» porque estaba disgustado con las políticas agrarias del presidente guatemalteco, ya que éstas habían alterado la tranquilidad con que había vivido hasta entonces la población rural.  Adicionalmente, un factor que afectó decisivamente en la caída del presidente guatemalteco fue la huelga contra la Standard Fruit Company y la United Fruit Company que se desató en Honduras en mayo de 1954 y que obligó al presidente de ese país a pedir ayuda al gobierno de los Estados Unidos el 23 de mayo de 1954 para que enviara al Cuerpo de Marines a ayudar a su ejército a controlar la situación pues 100,000 obreros estaban en huelga. El gobierno de Eisenhower no solamente movilizó a sus Marines, sino que envió a algunos de los agentes de la CIA que estaban en Guatemala preparando el derrocamiento del gobierno a ayudar a la situación por la que atravesaba la frutera en Honduras.

Una entrevista con su viuda, María Vilanova, realizada en 1993 desde su exilio en Costa Rica coincide con lo explicado en el párrafo anterior:6

Y yo le pregunté: «¿Jacobo, y qué hubiera pasado si tú te vas al frente a luchar contra la invasión?» Me dice: «María, eso no estaba… La solución de ese problema no era con los soldaditos.»  

Yo estaba prendida del teléfono de las Naciones Unidas; y él «llámeme al embajador, hable con el Consejo de Seguridad, ¡diga que nos están bombardeando! Que aquí, que allá…»  Él ya se dirigía a la comunidad internacional porque, ¿de qué le servía ganar una batalla de trescientos soldados en un pueblo perdido por allá?

No era que la gente estuviera desmoralizada y que necesitara un héroe en ese momento. Eso no lo salvaba al pueblo del terror de los gringos.  Era que pararan a las naciones, Inglaterra y Estados Unidos.  Y toda la OEA (Organización de los Estados Americanos)  y todos los demás, ¡callados! Que sacrifiquen a fulano, y nadie dice nada. 

Él pensaba que su batalla era telegráfica, telefónica, ¿verdad?  ¡Y yo creo que tenía razón!6


NOTAS:

    • a: el principal asesor de Arbenz era el reconocido comunista José Manuel Fortuny.
    • b: Guatemala ya había sufrido graves consecuencias por la caída del precio internacional de este grano, específicamente en 18977 y en 19308.
    • c: el arzobispo de Guatemala, Mariano Rossell y Arellano deseaba obtener el cardenalato y, para ello, negociaría con la CIA y el Movimiento de Liberación para cooperar a cambio de que la Iglesia Católica recuperara los privilegios perdidos en 1873.9
    • d: como dijo Arbenz aquí, el tiempo demostró que fue el Departamento de Estado y, en menor grado, la CIA por medio de la Operación PBSUCCES, los que organizaron su derrocamiento, con el patrocionio de la United Fruit Company. Esto quedó plasmado en los documentos desclasificados por esa agencia estadounidense en 20031,2.
    • e: esto quedó demostrado cuando los jóvenes cadetes de la Escuela Politécnica -muchos de ellos adolescentes imberbes- atacaron al ejército de Liberación el 2 de agosto de 1954, y lo vencieron con facilidad.10
    • f: el ahora ex-presidente guatemalteco no contaba con la despiadada campaña propagandístsica en que contra que se iba a iniciar poco después con la operación PBHISTORY, que convirtió el resto de su vida en el exilio en un auténtico tormento.11
    • g: ese gobierno «distinto al suyo» solamente tardó un día en el poder y tuvo que renunciar a favor de las fuerzas de la CIA lideradas por Castillo Armas, ya que al Departamento de Estado no le bastaba con que Árbenz saliera de la presidencia, sino que necesitaba que fueran purgados todos sus colaboradores.  Tal y como Árbenz pronosticó, el gobierno liberacionista desde un principio entregó a la frutera nuevamente sus antiguas concesiones, y reformó las leyes para facilitar la entrega de las riquezas nacionales al capital extranjero, un problema que ha agobiado a Guatemala desde entonces.12
    • h: queda a juicio de nuestros estimados lectores realizar el juicio político al que se refiere el ex-presidente en este párrafo.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.
  2. Office of the Historian, US State Department (2003). «Foreign Relations, Guatemala, 1952-1954; Documents 1-31». US State Department (en inglés). Archivado desde el original el 2 de febrero de 2004.
  3. New York Times (1955). «Peurifoy’s First-Name Diplomacy Succeeded in Hard Assignments»New York Times (en inglés). Archivado desde el original el 6 de noviembre de 2012
  4. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube
  5. Azurdia Alfaro, Roberto (1960), Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. LXVII-LXVIII
  6. Huser, Isabella; Hoessly Andreas (1993) Los diablos no sueñan. Invertigaciones sobre Jacobo Arbenz Guzmán. 1:17:40 a 1:34:34.
  7. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  8. Asturias Morales, M. (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  9. Rossell y Arellano, Mariano (1954). Declaración contra la demagogia comunista y liberal. La Iglesia no busca privilegios. Guatemala: Arzobispado de Guatemala.
  10. Wer, Carlos Enrique (1999). En Guatemala los héroes tienen 15 años. Guatemala: Editorial del Ejército.
  11. García Ferreira, Roberto (2008). «The CIA and Jacobo Arbenz: The story of a disinformation campaign»Journal of Third World Studies (en inglés) (Estados Unidos) XXV (2): 59.
  12. Villagrán Kramer, Francisco (1993). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970. Guatemala: FLACSO.

10 de mayo de 1952: Árbenz remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso

El presidente Jacobo Árbenz Guzmán remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso de la República para su aprobación

10mayo1952
El coronel Arbenz y su gabinete de gobierno durante la Gala de Toma de Posesión.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Indiscutiblemente una de las leyes más controversiales en la historia de Guatemala es el Decreto 900, o «Ley de Reforma Agraria» impulsada por el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán.

La política agraria buscaba modificar el régimen de tenencia de la tierra del país, el cual había sido modificado radicalmente tras la Reforma Liberal y los gobiernos de Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, los cuales expropiaron extensas propiedades a las órdenes regulares de la Iglesia Católica1 y subastaron las tierras ejidales de las comunidades campesinas, dando lugar a la formación de grandes haciendas que se dedicaron al cultivo del café.2 Además, durante los gobiernos liberales se habían hecho concesiones territoriales muy importantes a extranjeros; por ejemplo, una considerable área de Alta Verapaz fue cedida a inmigrantes alemanes por J. Rufino Barrios,3 mientras que grandes extensiones en Izabal y Escuintla fueron otorgadas a la multinacional estadounidense United Fruit Company por los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera4 y del general Jorge Ubico, respectivamente.  Ya durante los regímenes conservadores se dieron concesiones, pero las comunidades indígenas lograron mantener la propiedad de sus territorios en su mayor parte; por ejemplo, durante el gobierno conservador de Mariano Rivera Paz también había otorgado concesiones a extranjeros, como el área de Izabal para la Compañía Belga de Colonización en 1840,5 y durante el gobierno del general Rafael Carrera se entregó a los ingleses el sur de Belice, comprendido entre el río Belice y el río Sarstun, en 1859 a cambio de las armas proporcionadas para combatir al filibustero estadounidense William Walker,6 además de que el presidente personalmente hizo una generosa concesión de cincuenta y siete caballerías de terreno en Santa Lucía Cotzumalguapa a Manuel María Herrera.7

Por otra parte, los gobiernos liberales redactaron leyes que favorecían la esclavitud disfrazada de los pobladores campesinos, ya que mediante el Reglamento de Jornaleros éstos eran obligados a trabajar en las fincas cafetaleras como mozos colonos y muchas veces o solamente eran retribuidos con moneda de la finca en la que trabajaban y que solamente tenía validez en dicho lugar o incurrían en deudas que no pidían pagar y los obligaba a trabajar gratuitamente en las fincas.8 También se dictaron las leyes de vagancia9 y de vialidad para forzar a los pobladores campesinos a trabajar de forma prácticamente gratuita para construir caminos e infraestructura para comunicar las fincas cafetaleras con los puertos y centros de comercio para que pudieran exportar sus productos con mayor facilidad.10 Estas leyes también beneficiaban a los presidentes; por ejemplo, Barrios tenía diez fincas cafetaleras al morir en 188511 y Ubico heredó la gran Hacienda de San Agustín Las Minas de su padre, el licenciado Arturo Ubico quien fue Ministro de Barrios y presidente de la Asamblea legislativa durante los veintidós años del gobierno del licenciado Estrada Cabrera.12

En 1950 se realizaron censos estadísticos panamericanos que arrojaron resultados abismales sobre el grado de concentración de la propiedad de la tierra en Guatemala, lo que hizo que el gobierno arbencista tomara cartas en el asunto con el aún controversial Decreto 900, del cual presentamos la introduccón y algunos de sus primeros artículos, que muestran cómo pensaba el gobierno arbencista modificar la tenencia de la tierra en el país:13

Decreto Número 900

El Congreso de la República de Guatemala, 

Considerando: Que uno de los objetivos fundamentales de la Revolución de Octubre, es la necesidad de realizar un cambio sustancial en las relaciones de propiedad y en el de las formas de explotación de la tierra, como una medida para superar el atraso económico de Guatemala y mejorar sensiblemente el nivel de vida de las grandes masas de la población;

Considerando: Que la concentración de la tierra en pocas manos, no sólo desvirtúa la función social de la propiedad, sino que produce una considerable desproporción entre los muchos campesinos que no la poseen, no obstante su capacidad para hacerla producir, y unos pocos terratenientes que la poseen en cantidades desmedidas, sin cultivarla en toda su extensión o en proporción que justifique su tenencia;

Considerando: Que conforme el artículo 90 de la Constitución, el Estado reconoce la existencia de la propiedad privada y la garantiza como función social, sin más limitaciones que las determinadas en la ley, por motivos de necesidad o utilidad públicas o de interés nacional;

Considerando: Que la expropiación y nacionalización de los bienes alemanes como indemnización de guerra, debe ser el primer paso para modificar las relaciones de la propiedad agraria y para introducir nuevas formas de producción en la agricultura;Nota a

Considerando: Que las leyes dictadas para asegurar el arrendamiento forzoso de las tierras ociosas, no han satisfecho fundamentalmente las necesidades más urgentes de la gran mayoría de la población guatemalteca;

Por tanto, con fundamente en los artículos 67, 88, 90, 91, 92, 93, 94, 96 e incisos 15 y 25 del artículo 137 de la Constitución de la República, decreta, la siguiente:

Ley de Reforma Agraria

Artículo 1.° La Reforma Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala.Nota b

Artículo 2.° Quedan abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimiento de indígenas cualquiera que sea la forma en que subsistan. El pago en especie del arrendamiento sólo se permitirá en las tierras no cultivadas y que no sean afectables por la Reforma Agraria, no pudiendo exceder la renta del 5% de la cosecha. Cuando la renta se pague en dinero en las tierras a que se refiere el párrafo anterior, la misma no podrá ser tampoco mayor del 5% sobre el valor de la cosecha.Nota c

Artículo 3.° Son objetivos esenciales que la Reforma Agraria debe realizar:Nota a

        • a) Desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general;
        • b) Dotar de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca;
        • c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada;
        • d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial a los campesinos menos pudientes, con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnica necesaria; y
        • e) Incrementar el crédito agrícola para todos los campesinos y agricultores capitalistas en general.

Artículo 4.° Las tierras cuya expropiación se ordene para realizar los objetivos señalados en los artículos anteriores y demás que persigue esta ley, quedan nacionalizadas e incorporadas al patrimonio de la Nación. El Estado, por medio del Departamento Agrario Nacional concederá a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que lo soliciten, el usufructo vitalicio de tales tierras o el arrendamiento de ellas, durante el término que en cada caso se establezca. S los agricultores capitalistas solamente podrá concedérseles en arrendamiento. El Departamento Agrario Nacional también podrá otorgar en propiedad, parcelas de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, hasta extensiones no mayores de dieciocho hectáreas (25 manzanas), pero en este caso la expropiación se hará a favor de los beneficiados y no en beneficio de la Nación.

Artículo 5.° La expropiación a que se refiere la presente ley decretada por interés social se consumará previa indemnización, cuyo importe será cubierto con «Bonos de la Reforma Agraria» redimibles en la forma que determina la Ley.13

El 31 de mayo de 1952, al enterarse del contenido del Decreto 900, el influyente periodista Clemente Marroquín Rojas —patriarca de la prensa escrita en Guatemala— escribió un editorial en su periódico «La Hora«, explicando que muchos de los miembros de las clases altas guatemaltecas que habían apoyado al ahora presidente en las elecciones de noviembre de 1950, lo habían hecho porque estaban seguros de que Árbenz era un hombre de la derecha y que no podía ser marxista porque «era militar, estaba casado con una dama de sociedad asociada a capitalistas, y gustaba de la buena vida»; sin embargo, Marroquín Rojas explicó en ese editorial que él había conocido al verdadero Árbenz en las juntas del consejo de ministros del presidente Juan José Arévalo y dijo que era «un hombre que le inspiraba un gran aprecio en lo personal, pero que era firme en sus convicciones extremistas y que no las dejaría de lado hasta que fuera derrocado«. Y, para terminar, sentenció que ya no había posibilidad de compromiso entre el gobierno arbencista y las élites guatemaltecas porque el Decreto 900 atacaba los intereses de ésta últimas directamente.14

Y no solamente se produjo un rompimiento con las élites, sino que también fue un ataque directo al enclave bananero de la United Fruit Company la cual era la que poseía las mayores extensiones de tierra ociosa en el país y había manejado los hilos del gobierno desde 1904; incluso durante el gobierno de Arévalo no se tocó los intereses de la UFCO en lo absoluto.15-20

De más está decir que atacar a los verdaderos poderes en el país fue el principio del fin del gobierno arbencista.


NOTAS:

    • a: la indemnización de la propiedad alemana no fue iniciada por los gobiernos revolucionarios sino por el gobierno del general Jorge Ubico.  De hecho, los últimos decretos y acuerdos aprobados por el presidente Ubico antes de renunciar el 1 de julio de 1944 estaban relacionados con la propiedad de las fincas alemanas confiscadas.
    • b: nótese que, contrario a la propaganda liberacionista, este artículo claramente estipula que el fin de la Reforma Agraria es desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura.
    • c: en otras palabras, en este artículo se derogan las prácticas establecidas por  el Reglamento de Jornaleros, la Ley de Vialidad y la Ley de Vagancia.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 105-120.
  2. (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 3-6.
  3. Ibid., p. 160.
  4. Piel, Jean (1989) San Andrés y el Quiché durante el primer siglo republicano: 1821-1920. Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos. p.67.
  5. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union»Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  6. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859»Google Docs. Guatemala.
  7. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 428.
  8. Gobierno de Guatemala. Recopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, II. pp. 69-73.
  9. Ibid., pp. 201-205.
  10. Gobierno de GuatemalaRecopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, I. pp. 304-306.
  11. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición aumentada). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. pp. 5-6.
  12. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1952-1953. LXXI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 20-21.
  14. Marroquín Rojas, Clemente (1952). «Los ricos con el agua al cuello». Impacto (Guatemala): 1.
  15. Bucheli, Marcelo (2005). Bananas and Business: The United Fruit Company in Colombia, 1899-2000 (en inglés). Nueva York: New York University Press.
  16. — (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  17. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  18. — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham, Inglaterra: Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  19. —; Read, Ian (2006). «Banana Boats and Baby Food: The Banana in U.S. History». En Topik, Steven; Marichal, Carlos; Frank, Zephyr. From Silver to Cocaine: Latin American Commodity Chains and the Building of the World Economy, 1500-2000 (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3766-9.
  20. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.

Subir

5 de mayo de 1966: entra en vigor la nueva Constitución

Entra en vigor la nueva constitución, quedando como primer presidente constitucional hasta el 1 de julio el hasta entonces presidente de facto, coronel Enrique Peralta Azurdia

5mayo1966
Chatarra de la Internacional Railways of Central America (IRCA) que fue vendida al gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro cuando la IRCA se declaró en quiebra.  Con este equipo se formó FEGUA.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 15 de septiembre de 1965 la Asamblea Constituyente convocada por el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia emitió la nueva Constitución Política de la República, la Ley de Emisión del Pensamiento y otras leyes constitucionales previstas en el nuevo texto. Entre los artículos transitorios fijó las fecha de las elecciones presidenciales para el 6 de marzo de 1966, fecha en la que todavía no había entrado en vigor la nueva constitución; es decir, el proceso electoral tuvo lugar bajo el gobierno de facto, sin garantías ni controles constitucionales.1

Tras los resultados de las elecciones, que favorecieron al Partido Revolucionario — el cual tuvo que pactar con el ejército para tomar el poder— el Congreso sería integrado por los diputados electos el día en que entró en vigor la constitución, es decir el 5 de mayo de 1966, mientras que las corporaciones municapales iniciarían sus labores el 15 de junio y el presidente y vicepresidente el 1 de julio.1

Así pues, el primer presidente constitucional fue el gobernante de facto, coronel Peralta Azurdia, y no el nuevo presidente electo, el licenciado <Julio César Méndez Montenegro.2

La constitución seguía los lineamientos de la Constitución de 19563:

  • Así como las constituciones de 18794 y de 1945 habían proscrito la existencia de grupos religiosos, en especial las órdenes regulares y monasterios, la constitución de 1965 prohibió «la formación o funcionamiento de partidos o entidades que propugnen la ideología comunista o que por su tendencia doctrinaria, medios de acción o vinculaciones internacionales, atenten contra la soberanía del Estado o los fundamentos de las organización democrática de Guatemala«.
  • Tambien prohibía «la organización o funcionamiento de grupos que actúen de acuerdo o en subordinación a entidades internacionales que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario».
  • Estipulaba la pena de muerte, la cual tenía carácter extraordinario y no se podía aplicar a mujeres, menores de edad, mayores de setenta años, reos políticos ni a reos pendientes de extradición.
  • A diferencia de las constituciones de 1879 y 1945, esta constitución reconocía como personas jurídicas la Iglesia Católica y las de los otros cultos, y permitía que adquirieran y poseyeran bienes y que dispusieran de ellos siempre que, los destinen a fines religiosos, de asistencia social o de educación. Sus bienes inmuebles gozarían de exención de impuestos, contribuciones y arbitrios.
  • Se estipuló una asignación privative no menor del dos y medio por ciento del presupuesto de ingresos ordinarios del Estado para la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC).
  • La USAC y las universidades privadas, quedaron exoneradas de toda clase de impuestos, contribuciones y arbitrios. El Estado, cuando sus medios lo permitieran, podría dar asistencia económica a las universidades privadas para el cumplimiento de sus fines.1

Esta constitución estuvo vigente hasta el golpe de estado del 23 de marzo de 1982 que derrocó al gobierno del general Fernando Romeo Lucas.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Constituyente (1965) Constitución Política de la República de Guatemala. Tipografía Nacional. Guatemala
  2. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970 (2a. edición). Guatemala: FLACSO.
  3. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1955-1956LXXIV . Guatemala: Asamblea Nacional Constituyente. pp. 17-39
  4. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. El País (24 de marzo de 1982). «Golpe de Estado militar en Guatemala»El País (Madrid).

4 de mayo de 1966: Méndez Montenegro pacta con el Ejército para poder gobernar

Tras resultar ganador de las elecciones generales de 1966, el licenciado Julio César Méndez Montenegro se ve obligado a pactar con el Ejército para poder gobernar

4mayo1966
Vista del Mercado de La Terminal en la ciudad de Guatemala durante el gobierno de Julio César Méndez Montenegro. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La situación del país luego del derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y la entrada del Movimiento de Liberación Nacional significó un retorno a las políticas del cabrerismo y del ubiquismo; es decir, la United Fruit Company era quien verdaderamente gobernaba e imponía su autoridad a través del ejército.  Las políticas agrarias y económicas implementadas por el gobierno de Carlos Castillo Armas así lo demuestran.1

Tras el asesinato de Castillo Armas en 1957 y el derrocamiento del gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes en 1963, el presidente de facto Enrique Peralta Azurdia aceptó regresar al orden constitucional, lo que hizo que aparecieran tres partidos políticos:

  1. El Partido Institucional Democrático (PID) de las fuerzas armadas.
  2. El Movimiento de Liberación Nacional (MLN) de los miembros de ultraderecha.
  3. El Partido Revolucionario (PR) de la izquierda moderada.

El PR fue el único que propuso un candidato civil, el licenciado Julio César Méndez Montenegro, y finalmente sorprendió a todos al ganar las elecciones del 6 de marzo de 1966. Aparentemente el ejército no estaba preparado para esa victoria y, en consecuencia, detuvo la confirmación de Méndez Montenegro por el Congreso: necesitaba alcanzar un acuerdo de garantías con el Partido Revolucionario.2

De esta cuenta, se firmó un «pacto secreto» entre el ejército y el PR el 4 de mayo de 1966, después de varias semanas de negociaciones. En términos generales, el ejército garantizaba la permanencia del presidente y el vicepresidente —que era el licenciado Clemente Marroquín Rojas, patriarca de todos los miembros de la prensa escrita en Guatemala— en sus cargos siempre y cuando se cumplieran varias condiciones:

  1. Continuar la lucha armada contra los grupos subversivos, pues el gobierno no tendría potestad para negociar con ellos (salvo en el caso de rendición o capitulación)
  2. Dar al ejército «toda la colaboración necesaria para eliminar» a los grupos subersivos.
  3. La completa autonomía del Ministerio de la Defensa.
  4. Continuar con la política anticomunista.2

Méndez Montenegro empezó así su gobierno con las manos atadas pero, a pesar de las circunstancias, su gabinete estaba compuesto por una mayoría de civiles. Sabiendo de antemano que tendría que cogobernar con el ejército, procedió a tomar algunas medidas para cumplir con su plan de gobierno. Así, concentró sus esfuerzos en programas de infraestructura económica, en el apoyo a la agricultura e industria y en el proceso de integración centroamericana.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bucheli, Marcelo (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham (Inglaterra): Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  2. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970 (2a. edición). Guatemala: FLACSO.