23 de febrero de 1968: develan busto en honor a Miguel Angel Asturias

El gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro devela un busto del escritor Miguel Angel Asutrias realizado por el esculto Roberto González Goyri en la Biblioteca Nacional, en homenaje por haber ganado el Premio Nobel de Literatura de 1967.

23febrero1967
Edificio de la Biblioteca Nacional de la Ciudad de Guatemala, en donde el presidente Julio César Méndez Montenegro develó el busto de Miguel Angel Asturias. En el recuadro: el busto del escritor, obra de Roberto González Goyri. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 23 de febrero de 1968 se develó un busto del poeta y novelista Miguel Ángel Asturias, ganador del Premio Nobel de Literatura de 1967, en la Biblioteca Nacional en la Ciudad de Guatemala. La obra es del escultor Roberto González Goyri y el acto se realizó en el salón contiguo a la Sala «Fuentes y Guzmán«, en el segundo piso de la Biblioteca, en presencia del Presidente de la República, licenciado Julio César Méndez Montenegro, de todos los miembros del gabinete y secretarios de la presidencia y del embajador de Suecia, doctor B. Ame Böjrnberg.1 En ese momento, gracias a haber ganado el prestigioso galardón, Asturias era embajador de Guatemala en Francia.

Al igual que otros escritores contemporáneos, Asturas había luchado contra el gobierno liberal del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920, cuando formaba parte de «la generación del 20«, pero luego fue adulador del gobierno del general Jorge Ubico.  En el caso de Asturias, éste transmitía noticias desde su popular programa de radio «Tribuna del Aire«, al que algunas veces llegaba en estado de ebriedad.2, Nota a

Tras la caída del gobierno de Ubico, Asturias colaboró con los gobiernos revolucionarios, pero salió al exilio después del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. De hecho, el gobierno golpista de Carlos Castillo Armas le retiró la nacionalidad guatemalteca, y Asturias tuvo que viajar con un pasaporte de «no-argentino» otorgado por esa país durante esa época.3

En el exilio escribió la «Trilogía Bananera«Nota b, en la que atacaba la influencia de la United Fruit Company en el país y acusaba a los gobiernos liberales desde Manuel Estrada Cabrera hasta el Jorge Ubico de haber entregado a la companía estadounidense los mejores recursos del país, además de permitir que ésta realizara prácticas laborales injustas con sus trabajadores; es más, incluso describe a Ubico como «la Bestia del Guacamolón» al servicio de la frutera y en alusión al Palacio Nacional que es de color verde.4 Por esa trilogía, el escritor guatemalteco recibió en 1965 el Premio Lenín de la Paz, otorgado por la Unión Soviética por haber contribuido a la causa de la paz entre los pueblos. Aquel era el máximo galardón otorgado por aquel país y le fue otorgado a Asturias porque en sus novelas denunciaba los abusos del imperialismo estadounidense.5

En Guatemala, los periódicos tenían prohibido hablar del escritor, quien escribió también la obra «Homdres de Maíz» en el exilio en 1949, en la que critica el sistema social racista guatemalteco utilizando un lenguaje vernáculo con el modo de pensar de los pueblos indígenas, por lo que sus contemporáneos -para los que fue muy difícil leer el libro dada la complejidad del lenguaje usado- lo tacharon despectivamente de «indio«.6 No obstante el olvido en su país natal, Asturias recibió el premio Nóbel de Literatura en 1967, por «su espléndido logro literario, profundamente enraizado en los aspectos nacionales y las tradiciones de los pueblos indígenas en América Latina«.7

A partir de ese momento, se inició el reconocimiento hacia el escritor en el país, siendo la develación de su busto uno de los primeros homenajes recibidos. Ahora bien, la razón para otorgarle el Nóbel fue modificada, diciendo que había sido por su novela «El Señor Presidente«, en la que critica duramente al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y no por la descripción de los problemas sociales de las naciones indígenas del país.


NOTAS:

  • a: De hecho, Asturias era alcoólico y no era raro encontrarlo tirado en alguna de las calles de la ciudad después de una noche de fiesta.
  • b: Compuesta por las tres novelas «Viento Fuerte«, «El Papa Verde«, y «Los Ojos de los Enterrados«

BIBLIOGRAFIA

  1. Vela, David (23 de febrero de 1968). Presidente descubrió busto de Miguel Ángel Asturias. Guatemala: El Imparcial. p. 1-4.
  2. Cardoza y Aragón, Luis (1991). Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz 1965, Premio Nobel de Literatura 1967. Casi Novela. México: Ediciones Era. p. 92.
  3. Elías, José (2016) Guatemala honra al fin a su Nobel. Espana: El País.
  4. Cardoza y Aragón, Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz, pp. 91, 147.
  5. Ibid., p. 138
  6. Ibid., pp. 104-105
  7. Nobel Prize Organization (2021). The Nobel Prize in Literature 1967. Nobel Prize Outreach.

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14 de julio de 1924: Asturias viaja a Paris

El ya abogado Miguel Angel Asturias viaja a Paris y se inscribe en la prestigiosa universidad de La Sorbona

14julio1924
Edificio de La Sorbona en Paris en 2012.  Aquí empezó a estudiar el escritor guatemalteco Miguel Angel Asturias en 1924.  En el recuadro:  Asturias ne la época en la que viajó a Europa tras recibirse de abogado en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Como la mayoría de los estudiantes universitarios de su época, Miguel Angel Asturiasprovenía de una de las familias pudientes de la sociedad guatemalteca.  De esta forma, cuando se recibió de abogado en 1923 con su tesis «El problema social del indio» y recibió el premio Gálvez a la mejor tesis de su promoción, sus padres le obsequiaron un boleto para viajar a Inglaterra.  Según él mismo describe: «en diciembre de mil novecientos veintitrés nos embarcamos en Puerto Barrios, en un barco alemán que se llamaba «Teutonia».  En ese barco llegamos a Panamá.  Allí cambiamos de bargo y nos fuimos en un bargo inglés llamado «Oriana».  Salimos de Panamá para Liverpool.  De allí marchamos a Londres.  Estuve en Londres poco más de dos meses…«. 1

En la novela autobiográfica «Viernes de Dolores«, Asturias utiliza al personal del «Cholojero» Tantanis para describir sus experiencias personales.  Aunque existe un personaje «Moyas» Asturias en la novela, los biógrafos de Asturias coinciden en señalar que es el Cholojero el que representa al escritor. 2 En esa novela, la familia del «Cholojero» tiene buenos ingresos gracias a su puestos de venta de carne de cerdo en el Mercado Central (de allí su apodo) y describe que partió para Londres luego de que falló en defender a un acusado de linchar a un policía en su primer caso legal.3

En ese pasaje, el hecho ocurre frente a la casa de Choloj Tantanis el Sábado de Gloria, y un borrachito se abraza a un poste y repite sin cesar: «¡No lo digo! No lo digo!«.  Un policía que está cerca, le exige que lo diga, y cuando el borrachito insiste, lo termina matando.  Las personas presentes, horrorizadas por lo que hizo el policía, lo linchan en represalia.  Y Asturias termina la escena diciendo que en el poste había un anuncia de una fábrica de chicles que decía: «¡Diga Chiclets!». 3  (Nota de HoyHistoriaGT:  la anécdota es una alegoría del uso de las fuerzas armadas de Guatemala contra su población para defender los intereses de las compañías transnacionales, en ese caso, la chiclera).  Al final, cuando Tantanis regresa a su casa después de fallar en el juicio, encuentra un pasaje para Londres sobre su escritorio.3

En 1924, Asturias publicó sus primeros artículos y crónicas para el entonces nuevo periódico «El Imparcial» de Guatemala, y el 14 de julio viajó de Londres a Paris.  Según dice el escritor: «el catorce de julio de novecientos veinticuatro me fui a París a ver cómo eran las fierzas.  Me encontré en Paris a muchos compatriotas y abandoné la idea de mi padre de que debía hacer algún curso de economía en Londres. En París, me inscribí en La Sorbona, en los cursos de «Mitos y religiones de la América».4

Asturias no regresó a Guatemala sino hasta en 1928, en que aprovechó un viaje que tuvo que hacer a La Habana a un congreso de periodistas y solamente estuvo tres meses en el país antes de retornar a París en junio de ese año, y durante ese tiempo dió conferencias en la Univerisdad Popular (de la que había sido co-fundador en 1922), en el Instituto Nacional Central para Varones (de donde era ex-alumno), en la Sociedad de Auxilios Humanos Mutos y en el Sindicato de Empleados de Comercio.  Durante esos meses, aprovechando la libertad de expresión que promovía el gobierno del general Lázaro Chacón, el escritor Manuel Valladares Rubio escribió una serie de artículos en la prensa guatemalteca sobre la época del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, llamados «El tinterillo en el poder«, los cuales indudablemente le sirvieron de base para su novela «El Señor Presidente«.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Martin, Gerald (2000). Cronología. En: El Señor Presidente, edición crítica de Miguel Angel Asturias. p. 494. Paris, Francia: Archivos de Signatarios del Acuerdo.
  2. Soto Muñoz, Alis Roel (2003). La represión y la catarsis: ejes temáticos en Viernes de Dolores de Miguel Angel Asturias. Guatemala: Facultad de Humanidades, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  3. Asturias, Miguel Angel (1972). Viernes de Dolores. Buenos Aires, Argentina: Losada. pp. 305 y siguientes.
  4. Martin, Cronología. p. 495.
  5. Ibid., p/ 496.

16 de junio de 1922: fundan el periódico «El Imparcial»

El periodista Alejandro Córdova y otros colaboradores funda el periódico «El Imparcial»

16junio1922
Una colección del famoso «Muñequito del Imparcial» publicados entre 1926 y 1977. Imágenes tomadas de diferentes publicaciones del periódico que se conservan en la Hemeroteca Nacional de Guatemala.

El 16 de junio de 1922, Alejandro Córdova, junto con César Brañas, Rafael Arévalo Martínez, Carlos Wyld Ospina, Luz Valle y el poeta colombiano Porfirio Barba Jacob fundaron el periódico «El Imparcial«; poco después, se unieron como colaboradores del periódico los jóvenes estudiantes de Derecho Miguel Ángel Asturias y David Vela, también miembros de la Generación del 20.1 El logo del periódico fue un quetzal estilizado, creado por el artista Carlos Mérida2 y su ideario originalmente contemplaba no servir como órgano de partido político alguno, no recibir subvenciones ni ayuda oficial, mantener y defender la libertad de expresión del pensamiento,1 aunque al pasar los años fue cayendo en los mismos vicios de que adolecían otros medios de la prensa escrita en el país.

El periódico surgió seis meses después del golpe de estado que había perpetrado el general José María Orellana, Jefe del Estado Mayor del presidente Carlos Herrera, y quien tuviera el mismo puesto durante muchos años durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.​3 El periódico prácticamente nació exigiendo que se restableciera el régimen constitucional y denunciando que el gobierno del general Orellana hubiera celebrado el Pacto de Tacoma debido a los fuertes vínculos que tenía con la empresa transnacional estadounidense United Fruit Company,4 que fue de hecho quien patrocinó su golpe de estado.5 Además, el periódico alegaba que el tratado era inconstitucional y lesivo para Centroamérica pues cedía una isla a Nicaragua que era realmente de El Salvador y además, establecía que la bahía podría ser utilizada por la Armada estadounidense.4

«El Imparcial» sufrió el acoso de la prensa oficialista inmediatamente, principalmente del «Diario de Centro América«;​ y es que apenas unos cuantos días después de su primera publicación, dedicó su editorial a reflexionar sobre las restricciones impuestas por el gobierno de facto de Orellana, quien pretendía controlar a la prensa para que sus nexos con la frutera estadounidense no fueran denunciados.6

Uno de las principales características del nuevo periódico fue el «Muñequito del Imparcial«, el cual fue obra de Alfonso Campins Raymundo, ingeniero dibujante de la Imprenta La Unión Tipográfica, donde se imprimía el periódico y que apareció por primera vez el 6 de noviembre de 1922.7​ Era un hombrecito fornido, con el pelo erizado y la cara oculta tras un ejemplar de El Imparcial, que representaba a un individuo cualquiera poniéndose al día con las noticias.8​ Alejandro Córdova y David Vela Salvatierra le pidieron a Campins Raymundo que creara este personaje para exaltar el ingenio humorístico chapín y darle voz al hombre de la calle.​


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mérida González, Aracelly Krisanda (2003). El periodismo escrito en la Ciudad de Guatemala durante los años 1900-1925. Guatemala: Facultad de Humanidades, Universidad de San Carlos de Guatemala. p. 105.
  2. De la Mora Valencia, Rogelio (junio de 2012) Intelectuales guatemaltecos en México: del movimiento Claridad al antifascismo, 1921-1939. Signos Históricos, (27). pp. 104-137.
  3. Colón Gómez, Julio (1980). «Mi tío José». Revista Ingeniería (Guatemala: Colegio de Ingenieros de Guatemala).
  4. Mérida González, El periodismo escrito en la Ciudad de Guatemala, p. 39.
  5. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  6. Mérida González, El periodismo escrito en la Ciudad de Guatemala, p. 40.
  7. Ibid., p. 41.
  8. Ibid., p. 42.

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19 de febrero de 1992: fallece David Vela

Fallece el eminente periodista David Vela, director del diario «El Imparcial» de 1944 a 1984.

19febrero1992
Desfile Bufo de la Huelga de Dolores de 1922, año en que David Vela fue miembro del Honorable Comité y autor de «La Chalana» junto con otros miembros de la «generacióm del 20«.  En los recuadros de la izquierda: el logo y el Muñequito de «El Imparcial» periódico al que Vela dedicó toda su vida.  En el recuadro de la derecha: David Vela en 1926.  Imágenes tomadas de «El Imparcial«.

Uno de los miembros de la «generación del 20» que contribuyó al derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera y quien luego sería instrumental en el periodismo guatemalteco fue el licenciado David Vela Salvatierra.1

Vela nació el 25 de febrero de 1901 y realizó sus estudios de bachillerato en el Instituto de Varones de Oriente, donde se graduó en 1918. Luego ingresó a la Universidad «Estrada Cabrera» desde donde participó activamente en las actividades estudiantiles contra el gobierno del presidente Estrada Cabrera en 1919 y principios de 1920. Tras el derrocamiento de Estrada Cabrera, el presidente Carlos Herrera donó un edificio para que los estudiantes universitarios fundaran su Asociación, y los de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado fundaron la Asociación de Estudiantes «El Derecho» de la que Vela fue el primer presidente. Fue uno de los iniciadores del deporte universitario en 1922 y estuvo entre los fundadores de la Universidad Popular ese mismo año, la que fue la primera institución que llevó las actividades de extensión universitaria a los obreros de la Ciudad de Guatemala, quienes hasta entonces no tenían acceso a educación formal más allá de la escuela primaria.2 En la universidad fue compañero de estudios de famosas personalidades, como el escritor Miguel Angel Asturias, quien posteriormente sería galardonado con el Premio Lenín y el Premio Nóbel de Literatura, y el periodista Clemente Marroquín Rojas, patriarca de los redactores y propietarios de periódicos de Guatemala.  De sus épocas estudiantiles, Asturias escribió la novela «Viernes de Dolores» en la que narra como eran las actividades del Honorable Comité de Huelga de los estudiantes universitarios de 1922, del que todos ellos formaban parte, y menciona a Vela como «el Gato» y uno de los autores del canto de guerra estudiantil «La Chalana«, que todavía se mantiene vigente.3

Pero fue en el periodismo en donde Vela verdaderamente se destacó. Se inició como redactor de «El Estudiante«, y como editor y redactor de las revistas «Electra» y «Studium»; pero fue en el periódico «El Imparcial» fundado por Alejandro Córdova en donde realmente hizo carrera.  Empezó allí como redactor en 1922, y pasó luego a jefe de redacción tras la renuncia de César Brañas a ese puesto en octubre de 1926, luego de que el periódico reinició sus actividades tras la muerte del general presidente José María Orellana, quien lo había suspendido por los ataques en su contra.  En aquella oportunidad, el periódico publicó lo siguiente: «con sincera aprobación de todos los elementos intelectuales de EL IMPARCIAL, la dirección del periódico dispuso ayer encomendar a las aptitudes trabajadoras y al entusiasmo del compañero David Vela, la jefatura de redacción, para llenar la vacante que deja César Brañas«.4 Y por si fuera poco, Vela se graduó de licenciado en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro el 30 de octubre de ese mismo año y el periódico lo celebró por todo lo alto, publicando su foto en primera plana con el título «El Jefe de Redacción de El Imparcial triunfa«.5

El 22 de junio de 1944, Vela fue parte de los 311 ciudadanos que firmaron un memorial solicitando al presidente Jorge Ubico Castañeda la reinstauración de las garantías constitucionales en Guatemala tras la represión de las revueltas populares de ese mes. Aquel documento, seguido por un reclamo por la represión que llevó a la muerte de la profesora María Chinchilla, fue un factor importante en los movimientos populares que concluyeron con la renuncia de Ubico Castañeda el 1 de julio de 1944.6

El 1 de octubre de ese año, el presidente interino, general Federico Ponce Vaides, ordenó asesinar al periodista Alejandro Córdova por los ataques contra su persona que aparecían en el periódico, y tras el asesinato, Vela pasó a ser director del periódico, puesto en que se mantuvo hasta que «El Imparcial» quebró en 1984.7

En 1952, la Escuela Centroamericana de Periodismo, adscrita a la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala, le reconoció el título de Periodista Profesional. Vela fue catedrático universitario y autor de numerosos libros y ensayos; además, perteneció a la Academia Guatemalteca de la Lengua y a la Sociedad de Geográfica e Historia de Guatemala.  Y también, junto con el periodista Rigoberto Bran Azmitia, fundó el Museo del Libro Antiguo en la ciudad de Antigua Guatemala el 16 de marzo de 1956.8

El 27 de septiembre de 1954, cuando Vela era miembro de la Asamblea Legislativa ya durante la época del gobierno del coronel Carlos Castillo Armas, éste pidió que se revisaran los contratos suscritos con la United Fruit Company con el gobierno de Lázaro Chacón el 25 de mayo de 1930 y con el gobierno de Jorge Ubico, el 3 de marzo de 1936.  Al recibir la solicitud, la Asamblea eligió a una comisión específica conformada por los diputados David Vela, Oscar Nájera Farfán, Abraham Cabrera Cruz, Ramiro H. Alfaro, Luis Padilla y Guillermo Flores Avendaño (quien luego sería presidente de la República), para que estudiaran los contratos y dictaminaran al respecto.  Al día siguiente, 28 de diciembre, la comisión inusualmente presentó su dictamen de aprobación, junto con contratos adicionales que habían sido firmados el día anterior entre el gobierno de Castillo Armas y la United Fruit Company, los cuales de inmediato fueron enviados de vuelta a la Asamblea para su aprobación final.9

Tras una vida intensa, Vela falleció en la Ciudad de Guatemala el 19 de febrero de 1992.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Francisco Alejandro (2010). «David Vela Salvatierra»Diccionario de Autores y Críticos de Guatemala (Guatemala: La Tatuana). Archivado desde el original el 22 de octubre de 2010.
  2. Quintana, Epaminondas (1971). La Historia de la Generación del 20. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Asturias, Miguel Ángel (1978). Viernes de Dolores. Buenos Aires: Lozada.
  4. Córdova, Alejandro (4 de octubre de 1926). David Vela: nuevo jefe de redacción. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  5. – (30 de octubre de 1926). El Jefe de Redacción de El Imparcial triunfa. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  6. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  7. Miguel, José (2009). «La muerte de Alejandro Córdova»El blog chapín. Guatemala. Archivado desde el original el 17 de abril de 2014.
  8. Bran Azmitia, Rigoberto (1967). Vida y misión de una hemeroteca: Panorama del periodismo guatemalteco -1965. Guatemala: José de Pineda Ibarra.
  9. Villagrán Kramer, Francisco (1993). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970. Guatemala: FLACSO.

19 de octubre de 1899: nace Miguel Angel Asturias

Nace en la Ciudad de Guatemala el escritor Miguel Angel Asturias

19octubre1899
Miguel Angel Asturias en su época de estudiante.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Los guatemaltecos conocen a Miguel Angel Asturias como el escritor guatemalteco que ganó el Premio Nóbel de Literatura en 1967 por su novela «El señor Presidente«, en la que que critica al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.1  Y de hecho, desde que ganó ese prestigioso galardón, Asturias es el único referente del arte guatemalteco, ya que hasta al Teatro Nacional le cambiaron de nombre y lo bautizaron como «Centro Cultural Miguel Angel Asturias».

Pero hay muchas cosas de Asturias que no nos han contado y muchos otros artistas y escritores de alto nivel que han quedado a la sombra del famoso «Moyas«.  He aquí algunos de los datos que no son muy conocidos del escritor guatemalteco:

    1. Estudió en el entonces prestigioso y exclusivo Instituto Nacional Central para Varones, en donde durante el bautizo que se acostumbraba le pusieron el apodo de «Chirimoyas» o «Moyas«2
    2. Participó en los movimientos estudiantiles que contribuyeron al derrocamiento del presidente Manuel Estrada Cabrera, cuando era estudiante de la Universidad «Estrada Cabrera»2
    3. Fue miembro del Honorable Comité de Huelga de Dolores y uno de los autores del canto de guerra «La Chalana«, de los estudiantes universitarios.3,4
    4. Era parte del grupo de intelectuales guatemaltecos conocido como «la generación del 20«.  Desafortunadamente, de todos ellos solamente la memoria de Asturias se conserva.2,3
    5. En su tesis de graduación, que versaba sobre los problemas que afrontan los indígenas guatemaltecos, escribió que una forma de mejorar el intelectual de los mismos era la de practicar un mestizaje con «razas más avanzadas«.
    6. Era alcohólico consetudinario, aduciendo que en Guatemala «sólo bolo se podía vivir«.  Su alcoholismo era tan grave que amanecía tirado en las calles.5
    7. Durante el gobierno del general Jorge Ubico dirigió un programa radial llamada «Tribuna del Aire» desde el que adulaba al presidente.6
    8. Tras el derrocamiento de Ubico colaboró con los gobiernos revolucionarios y escribió la llamada Trilogía Bananera, la cual es una obra en tres partes en las que critica tanto al gobierno guatemalteco, como a la sociedad y a la intervención de la compañía transnacional estadounidense «United Fruit Company«.  En el libro llama al general Ubico «La bestia del Guacamolón» en referencia al color del Palacio Nacional que hizo construir el presidente. Los tres volúmenes de la trilogía son:
      • «Viento Fuerte»
      • «El Papa Verde»
      • «Los Ojos de los Enterrados»6
    9. Debido a su identificación con los indígenas guatemaltecos, la cual se manifiesta en mayor grado en su novela de realismo mágico ‘Hombres de Maíz«, sus contemporáneos lo despreciaban por «indio«.  De hecho, la obra es sumamente difícil de leer para el lector común, ya que esté escrita desde la perspectiva de la cultura indígena guatemalteca.6
    10. Por su colaboración con el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán fue despojado de la ciudadanía guatemalteca tras el éxito de la Operación PBSUCCESS que puso al coronel Carlos Castillo Armas al frente del gobierno guatemalteco.  Asturias tuvo que vivir en el exilio en Argentina y Chile durante esa época viajar con un pasaporte de «no-argentino» que le otorgaron.7
    11. De su estadía en Chile comentó que lo más le gustó fue «el vino y las tendaladas de bolos«5
    12. Siempre en el exilio se trasladó a Génova, Italia, en donde publicó la novela «Mulata de Tal» en 1963.8
    13. Por la Trilogía Bananera la Unión Soviética le entregó el «Premio Lenín de la Paz» en 1965, ya que en la obra criticaba duramente el intervencionismo de los Estados Unidos en los asuntos internos de Guatemala.6
    14. El Premio Nóbel le fue otorgado por las diez obras que había escrito hasta entonces y no solamente por el «El señor Presidente«.   De hecho, el premio le fue conferido «por sus logros literarios vivos, fuertemente arraigados en los rasgos nacionales y las tradiciones de los pueblos indígenas de América Latina«9
    15. Tras ganar el Premio Nóbel, el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro se vió obligado a reivindicar su figura en el país y le devolvió la ciudadanía guatemalteca, además de nombrarlo embajador de Guatemala en Francia, por lo que Asturias se mudó a Paris en donde vivió hasta su muerte.10
    16. Su hijo Rodrigo Asturias adoptó el pseudónimo de «Gaspar Ilom» cuando se unió a los grupos guerrilleros guatemaltecos. Este era el nombre del personaje principal de la novela «Hombres de Maíz«
    17. Debido a sus problemas económicos no había podido escribir más novelas hasta que recibió el Premio Nóbel.  Gracias a él pudo escribir la obra «Viernes de Dolores» en la que relata su participación en el Comité de Huelga de Dolores de 1922.11
    18. La obra «El señor Presidente» fue convertida en una versión teatral y presentada en Guatemala en 1974, el año en que falleció.  Los agentes de la policía judicial del gobierno del general Carlos Arana Osorio llegaron al teatro en el que se estaba presentando la obra con la intención de apresar a Asturias, sin saber que ya había fallecido.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Himelblau, Jack (1973). «El Señor Presidente: Antecedents, Sources and Reality»Hispanic Review (en inglés) 40 (1): 43-78
  2. Quintana, Epaminondas (1971). La Historia de la Generación del 20. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Asturias, Miguel Ángel (1978). Viernes de Dolores. Buenos Aires: Lozada.
  4. Barnoya, José (1979). Historia de la Huelga. Guatemala: Calabaza.
  5. Carrera, Mario Alberto (1999). ¿Cómo era Miguel Ángel Asturias?. Guatemala: Editorial Cultura.
  6. Cardoza y Aragón, Luis (1991). Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz 1965, Premio Nobel de Literatura 1967. Casi Novela. México: Ediciones Era. p. 92.
  7. Elías, José (2016) Guatemala honra al fin a su Nobel. Espana: El País.
  8. Martin, Gerald (1973). «Mulata de tal: The Novel as Animated Cartoon». Hispanic Review (en inglés) (University of Pennsylvania Press) 41 (2): 397-415. JSTOR 471993doi:10.2307/471993.
  9. Nobel Prize Organization (2021). The Nobel Prize in Literature 1967. Nobel Prize Outreach.
  10. Vela, David (23 de febrero de 1968). Presidente descubrió busto de Miguel Ángel Asturias. Guatemala: El Imparcial. p. 1-4.
  11. Pilón de Pacheco, Marta (1968). Miguel Ángel Asturias: Semblanza para el estudio de su vida y obra. Guatemala: Cultural Centroamericana. OCLC 2779332.

20 de agosto de 1922: estudiantes de Derecho fundan la «Universidad Popular»

Los estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho, Notariado fundan la «Universidad Popular»

20agosto1922
Estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro, miembros de la llamada «Generación del 20».  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el golpe de estado de 1921, el general José María Orellana inició una política totalmente favorable a los intereses de las compañías estadounidenses que habían obtenido generosas concesiones del gobierno de Manuel Estrada Cabrera, especialmente la United Fruit Company y sus afiliadas; Herrera se había negado a ratificar dichas concesiones,  y por ello fue derrocado.

Bajo los principios clave que de desanalfabetización, elevación del nivel educativo y fortalecimiento de la instrucción cívica, que se postularon durante el gobierno de Carlos Herrera y Luna se creó en 1922 la Universidad Popular, desde donde el proyecto educativo se fortaleció y extendió.

La idea inicial fue del poeta colombiano Porfirio Barba Jacob. Y fueron un grupo de intelectuales, miembros de la llamada «Generación de 1920«, Epaminondas Quintana, Carlos Federico Mora, David VelaMiguel Ángel Asturias y Carlos Fletes Sáenz, quienes la fundaron el 20 de agosto de 1922. Se trataba de llevar a los sectores populares un tipo de instrucción que hasta entonces había sido propiedad exclusiva de las élites del país y el nombre “Universidad” no hacía referencia a una casa de estudios de enseñanza superior: el objetivo era tomar un nombre que aludía a una institución de carácter elitista, que monopolizaba el derecho al conocimiento y bajarlo a un nivel al que todas las personas pudieran tener acceso.

Los objetivos fundacionales de la Universidad Popular en Guatemala se centraban en los tres aspectos nodales del problema educativo:

  1. Enseñar a leer y escribir.
  2. Enseñar el círculo de conocimientos generales en las clases sociales, que por circunstancias de la fortuna no han podido adquirirlas.
  3. Difundir en el pueblo las nociones más importantes de higiene, de instrucción cívica y moral, para obtener un mejoramiento en las condiciones físicas y espirituales de las grandes mayorías.

Cuando tomó posesión el general Jorge Ubico Castañeda como presidente en febrero de 1931, cerró la Universidad Popular la cual fue abierta nuevamente por el gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo en 1945.


BIBLIOGRAFIA:


Viernes de Dolores de 1921: estudiantes resucitan la Huelga de Dolores

Tras haber sido cancelada en 1903 y luego del derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera en 1920, los estudiantes de las Escuelas Facultativas resucitan la Huelga de Dolores y estrenan «La Chalana», su canto de guerra

dolores1921
Huelga de Dolores en la decada de 1920.  Nótese el campanario de la Catedral en ruinas tras los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: la «Chabela», mascota de la Huelga fue un dibujo original del estudiante Hernán «Pan» Martínez Sobral en 1921.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En el año de 1920 los estudiantes de la Universidad Nacional «Estrada Cabrera« formaron parte del Partido Unionista, movimiento originado por los líderes del Partido Conservador de Guatemala, el cual surgió a finales de 1919, se solidificaría y terminaría con el derrocamiento del presidente Manuel Estrada Cabrera en abril de 1920.

El gobierno de Carlos Herrera y Luna cerró la Universidad Nacional «Estrada Cabrera» y reorganizó las Facultades de la Universidad, que quedaron constituidas por acuerdos gubernativos en abril y mayo de 1920 en la siguiente forma:

  • 20 de abril: organización de la Junta Directiva de la Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia1
  • 21 de abril: organización de la Junta Directiva de la Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Políticas y Sociales2
  • 22 de abril: organización de la Junta Directiva de la Facultad de Ingeniería3
  • 18 de mayo: nombramiento de catedráticos para la Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Políticas y Sociales4
  • 11 de septiembre: nombramiento de catedráticos para la Facultad de Medicina y Cirujía5
  • 9 de marzo de 1921: organización del profesorado de la Facultad de Ingeniería6

Asimismo, en reconocimiento a la colaboración que los estudiantes universitarios prestaron al Movimiento Unionista, devolvíó a las Facultades Superiores la autonomía para la elección de autoridades de acuerdo al siguiente decreto:7

Decreto No. 1031

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

DECRETA:

        • Artículo 1o.- Se deroga el Decreto Legislativo No. 193, emitido el 21 de marzo de 1893, y en consecuencia, quedan en vigor las disposiciones de la Ley de Instrucción Pública, modificadas por el mencionado Decreto.
        • Artículo 2o.- Las elecciones de los miembros de las Juntas Directivas de las diversas Facultades Profesionales, tendrán lugar el presente año en el corriente mes de mayo, y los electos tomarán posesión de sus cargos inmediatamente; pero el período de dos años de su ejercicio se contará desde el mes de enero próximo entrante.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cuatro de mayo de mil novecientos veinte.

        • Arturo Ubico, Presidente
        • Adrián Recinos, Secretario
        • León de León Flores, Secretario7

Finalmente, y también por reconocimiento a la contribuciones de los universitarios al derrocamiento de Estrada Cabrera, el gobierno otorgó un espacio para que los estudiantes universitarios pudieran celebrar reuniones de toda índole:8

Se concede a los Estudiantes Universitarios el uso gratuito del edificio de la Escuela «Manuel Cabral»

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de abril de 1920.

El Presidente Constitucional de la República.

En el deseo de prestar apoyo a los jóvenes Estudiantes Universitarios y con el propósito de que tengan un local adecuado para celebrar sus reuniones y editar sus periódicos científicos,

ACUERDA:

Concederles gratuitamente el uso del edificio que ocupa actualmente la Escuela Nacional de Niñas «Manuel Cabral» situado en la 10a. Calle Oriente, contiguo a Capuchinas.

Comuníquese.

        • Herrera
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Arroyo8

No es de sorprender, pues, que de esta época date la Asociación de Estudiantes «El Derecho» y la Asociación de Estudiantes Universitarios, que fue fundada el 22 de mayo de 1920.9

Los estudiantes de la «generación del 20» hicieron contribuciones notables a la Huelga de Dolores. Para el Viernes de Dolores de 1921, los estudiantes de Medicina salieron del edificio de su facultad en la primera avenida del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala y bajaron hasta la novena avenida, en donde se encontraron con los estudiantes de derecho, con quienes habían estado distanciados.  De allíaparte de revivir el «No Nos Tientes» —antiguo periódico mordaz de la Escuela Facultativa de Derecho y Notario, el estudiante Hernán Martínez Sobral (Pan) creó «La Chabela» con base a ideas que le dió Epaminondas Quintana.  El historiador de la Huelga de Dolores, José Barnoya García lo relata de esta forma: «así fue como se le ocurrió al pintor y estudiante de Medicina, el cartelón de la Chabela. Sobre una tela empezó a hacer trazos: la mao huesuda en alto; el carp, el metacarpo y los dedos de la derecha sobre el mero pubis; los fémures, las tibias, el tarso, metatarso y los dedos en movimiento.  Solo faltaban las leyendas: ¡No nos lo tientes. Aquí está tu son, Chabela!»9

Al año siguiente, sacaron el primer desfile bufo con una carroza alegórica y escribieron la letra de la Canción de Guerra Estudiantil «La Chalana«, en la cual hacen una fuerte crítica de todos los miembros de la sociedad guatemalteca.10

En esa época las opciones para colocarse, ascender y publicar en Guatemala de entonces eran limitadas, ya que la vieja guardia de escritores e intelectuales esperaba de las generaciones jóvenes deferencia y respeto; ante esa situación la «generación del 20» trató de ampliar el mercado cultural, creando la Universidad Popular en 1922 para aumentar la instrucción del obrero guatemalteco y acercándose al socialismo para criticar el orden establecido.11

La cuestión social del indígena guatemalteco y el papel que debía jugar la educación como una vía de redención de los sectores populares fueron dos de los ejes principales de los estudiantes y profesionales jóvenes en la década de 1920. Este compromiso con los intereses de los obreros e indígenas fue únicamente una estrategia para colocarse políticamente en la esfera pública; la Generación del 20 compartía con la vieja guardia liberal cabrerista desprecio y temor por las culturas populares, lo cual fue evidente a medida que los jóvenes escalaron puestos en la jerarquía estatal, ya que poco a poco fueron abandonando su ideario radical e incluso hubo algunos que colaboraron con las dictaduras subsiguientes, especialmente la del general Jorge Ubico Castañeda.11


BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1925) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 219.
  2. Ibid., p. 223.
  3. Ibid., p. 225.
  4. Ibid., p. 306.
  5. Ibid., p. 889.
  6. Ibid., p. 1145.
  7. Ibid., p. 12.
  8. Ibid., p. 231.
  9. Barnoya García, José (1979). Los cien años del insecto. Guatemala: Artemis y Edinter. p. 33.
  10. Ibid, p. 37.
  11. Fuentes Oliva, Regina (2012). «1920, una década de cambios educativos para Guatemala»Boletín AFEHC (54).

25 de diciembre de 1917: empiezan los terremotos de 1917-18

A las 10:20 pm ocurre el primero de los terremotos conocidos como de «1917-18» que destruyeron a la Ciudad de Guatemala y acabaron con e gobierno de Manuel Estrada Cabrera

25diciembre1917
Ruinas del Instituto Nacional Central para Varones luego del terremoto de diciembre de 1917. Anteriormente de dos plantas, el edificio fue reducido a una planta después del terremoto.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La Ciudad de Guatemala de principios del siglo XX era magnífica.  Sus templos y palacios, e incluso su cementerio, eran de un lujo exquisito gracias a las mejoras y obras realizada por el gobierno del fallecido presidente José María Reina Barrios.  Pero todo eso literalmente se vino abajo el 25 de diciembre de 1917, cuando a las 10:20 pm se produjo el primero de los cataclísmicos terremotos que asolaron a la «Tacita de Plata» enre 1917 y 1918.

Aquella trágica noche, la ciudad fue arremetida por un sismo como nunca antes se había sentido: la tierra osciló en ondas como el agua de mar durante aproximadamente un minuto. Todos los habitantes quedaron asombrados no solamente por el movimiento sino por el crujir de los techos y muebles y por la forma en que se movían las paredes, y salieron a las calles a pesar del frío. La energía eléctrica falló durante el sismo, pero los estragos se podían observar a la luz de la luna llena; la gente permaneció en su ropa de cama observando los destrozos en sus casas y conversando con sus vecinos, mientras ocurrían pequeñas réplicas.1,2

Afortunadamente para los habitantes, se encontraban en las calles y parques cuando a las 11:23 pm sobrevino un terremoto que duró lo mismo que el anterior, pero de mayor intensidad. Los habitantes, horrorizados, veían cómo las paredes se mecían de un lado a otro y cómo las que ya estaban dañadas se derrumbaban, seguidas por los techos. El terrible ruido de los derrumbes era acallado por los retumbos de la tierra que temblaba, y solo se distinguían de vez en cuando los gritos y oraciones de la población pidiendo clemencia.1,2

Por la mañana del 26 de diciembre se hizo el recuento de los daños:3

  • La fachada de la iglesia de San Francisco estaba completamente rajada. Por su parte el antiguo convento que funcionaba como la Oficina de Correos desde 1873 quedó arruinado y sus escombros obstaculizaban la 6.ª avenida sur.
  • El techo de la Iglesia de Santa Clara, en la esquina opuesta a la de San Francisco, se desmoronó, rompiendo con escombros la puerta principal del templo.
  • La cúpula de la Iglesia de la Recolección se desmoronó.
  • Casi todas las iglesias tuvieron serios daños en sus torres y cúpulas.
  • Una de las paredes de la estación del Ferrocarril Central se cayó, y la torre de la estación se desplomó.
  • La Aduana Central y la Embajada de Inglaterra eran un montón de escombros.
  • La mayoría de las paredes de las casas se derrumbaron y los techos cayeron sobre las habitaciones, dejando al descubierto muebles destruidos.3

Fue el principio del fin no solamente de la «Tacita de Plata» sino que también del gobierno de veintidós años del licenciado Manuel Estrada Cabrera; sobre esto último dice el historiador Antonio Batres Jáuregui, entonces Presidente del Poder Judicial:4

Pero Estrada Cabrera, cada vez se atrincheraba más en La Palma. Esta circunstancia naturalmente la notaron todas las numerosas comisiones extranjeras que aquí tenían a su cargo, haciendo crecidos gastos, auxiliar a los menesterosos. Todos lo eran, en una catástrofe como aquella. En casos semejantes se ha visto siempre que el rey, o el pordiosero, y sus familias, son los primeros en acudir, con su persona y dinero, a socorrer al pueblo.

Esto acabó de desacreditar a Estrada Cabrera, y fué la causa determinante de su caída. Mientras estaban disputándose el poder don Carlos Herrera, con los Unionistas, y el Presidente Cabrera reducido a su guarida, menudeaban las exhibiciones personales, las quejas y las arbitrariedades de una y otra arte.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Saville, Marshal H. (1 de junio de 1918). «The Guatemala earthquake of December, 1917 and January, 1918». (en inglés) Graphical Review 5: JSTOR 207805. p. 462
  2. Spinden, Herbert J. (1919). «Shattered capitals of Central America». National Geographic Magazine (en inglés) (Estados Unidos) XXXV (3). p.197.
  3. Saville, Marshal H. The Guatemala earthquake of December, 1917, p. 463.
  4. Batres Jáuregui, Antonio (2006). La América Central ante la Historia, 1821-1921. Memorias de un siglo. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 675-676.

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Febrero de 1918: tras terremotos de 1917-18 empieza el declive de Estrada Cabrera

Tras los terremotos de diciembre de 1917 y primeros meses de 1918, empieza el declive del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera

febrero1918
Una calle de la Ciudad de Guatemala en 1919. Nótese que los escombros todavía no se habían limpiado a un año de los fuertes terremotos que asolaron la ciudad. En el recuadro: retrato del presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Durante mucho tiempo, la Ciudad de Guatemala no había padecido de fuertes terremotos, y los abuelos creían que por su lejanía del Volcán de Fuego y su ubicación en lo alto de un cerro aislado de la cordillera, la ciudad era inmune a los sismos de gran magnitud. Esta fantasía fue violentamente destruida por los terremotos de 1917-18 junto con numerosas estructuras que habían sido construidas en los gobiernos del general José María Reina Barrios —por ejemplo, el pabellón de la Exposición Centroamericana, y el palacio del bulevar «30 de Junio«— y del licenciado Manuel Estrada Cabrera —por ejemplo, el asilo para damas «Doña Joaquina«—.1

Pero fue la respuesta del gobierno del licenciado Estrada Cabrera lo que empezó a indignar a los guatemaltecos. El Diario de Centro América —que entonces no era el periódico oficial, pero sí pertenecía a Estrada Cabrera— después de publicar dos ediciones diarias reportando los desastres, pasó a criticar al Gobierno por la lenta e ineficiente respuesta al desastre.​ En uno de los artículos de opinión de este periódico oficial se llegó a decir que las imágenes religiosas de algunos templos católicos de la ciudad se habían salvado porque, al momento del primer terremoto, «ya no quisieron seguir en una ciudad en donde imperaba el lujo excesivo, la impunidad y el terror«. Por otra parte, se dijo que existían leyes «excelentes» para la reconstrucción, las cuales, sin embargo, «no se cumplían«; de hecho se criticó que, como ocurría siempre en caso de cataclismos, «se emiten leyes y reglamentos a diario, pero lo que se necesita es de su correcta ejecución diaria, y no de tantos reglamentos«.​ Además, se publicó en primera plana, tres meses después de los terremotos, que «todavía hay escombros por toda la ciudad«.2​ El propio Diario de Centro América era editado entre escombros, pese a lo cual logró tirajes de ejemplares de media hoja, a veces hasta dos al día, durante la crisis.​3

La comisión de Hacienda encargada de la reconstrucción de la ciudad, después del terremoto, por fin decidió crear un Banco Nacional Privilegiado con un capital de 30 millones de pesos (que provendrían de un préstamo a bancos extranjeros), lo cual hundió la economía nacional. Debe destacarse que uno de los miembros directivos de esta comisión fue Carlos Herrera y Luna, quien luego sería presidente de Guatemala.4

El licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien a pesar de ser conservador trabajó para todos los regímenes liberales desde el gobierno del general J. Rufino Barrios, escribió en sus memorias cómo afectó al presidente guatemalteco la situación tras los terremotos:

«Lo que vino a determinar la caída de Estrada Cabrera, fueron los terremotos que arruinaron esta capital de Guatemala. Yo le ví, en La Palma, a los dos días de haberse comenzado a destruir los principales edificios en 1917. Estaba enteramente desmoralizado el hombre; se le notaba el pavor y la falta de resolución. Le manifesté que estaba inservible el edificio de la Corte de Justicia y de los Juzgados; que había urgencia de fabricar unas barracas en la Plaza de Armas, y se necesitaba dinero, porque en los fondos judiciales solamente existían depósitos. Me contestó que echara mano de ellos porque él no tenía fondos para suministrar5

«Los tribunales estaban, al principio, al aire libre, en la plaza mayor. Daba lástima el estado deplorable del parque. Había en dicha plaza más de cien barracas de toda clase de gente.[…] Pero Estrada Cabrera, cada vez se atrincheraba más en La Palma. Esta circunstancia naturalmente la notaron todas las numerosas comisiones extranjeras que aquí tenían a su cargo, haciendo crecidos gastos, auxiliar a los menesterosos. Todos lo eran, en una catástrofe como aquella. En casos semejantes se ha visto siempre que el rey, o el pordiosero, y sus familias, son los primeros en acudir con su persona y dinero, a socorrer al pueblo. Esto acabó de desacreditar a Estrada Cabrera y fue la causa determinante de su caída6

En 1920, el príncipe Guillermo de Suecia llegó a Guatemala durante una travesía que hacía por Centroamérica; su viaje lo llevó a Antigua Guatemala y a la Ciudad de Guatemala en donde pudo ser testigo presencial de que no se había efectuado ningún trabajo de descombramiento y la ciudad estaba todavía en ruinas. Además, se levantaban remolinos de polvo que dejaban gruesas nubes, que hacían que penetrara el polvo por todos lados (en la ropa, en la boca y nariz, ojos y hasta en los poros de la piel); los visitantes se enfermaban de los pulmones hasta que su cuerpo se acostumbraba al polvo. Las calles no estaban pavimentadas y sólo una de cada tres casas estaba ocupada, ya que las otras estaban ruinas.​7

Los edificios públicos, escuelas, iglesias, el teatro Carrera y los museos estaban todavía en la misma condición paupérrima en que quedaron en 1918. Trozos de techo colgaban de las paredes y los pisos estaban llenos de ripio y trozos de antiguos adornos y cornisas. Bastaba un pago de algunos cientos de dólares estadounidenses para que el dueño de una casa tuviera el visto bueno de las autoridades sobre su propiedad, garantizando que la misma ya no necesitaba reparaciones y de esa forma había muchas casas abandonadas sin reparar. Pero era en el cementerio general de la ciudad en donde se apreciaba la devastación en toda su magnitud: el lugar quedó totalmente destruido por el terremoto y se contaba que unos ochenta mil muertos habían salido literalmente de sus tumbas, quedando expuestos y poniendo en peligro la ciudad por una posible peste. Fueron quemados en una pira gigantesca, pero las tumbas quedaron en ruinas y no se había hecho ningún intento por repararlas para 1920.7

Por último, el Príncipe Guillermo hace mención en su libro que Guatemala había recibido muchísima ayuda internacional tras el terremoto, pero que el efectivo fue a dar a la fortuna personal del presidente, Manuel Estrada Cabrera, mientras que los bienes fueron vendidos en Honduras por algunos ministros de Estado, quienes percibieron una ganancia considerable.7 Esto generó un descontento no solamente en la población sino que en el gobierno de los Estados, principal apoyo de Estrada Cabrera, lo que fue aprovechado por los criollos conservadores para aglutinarse en el Partido Unionista que eventualmente derrocó al presidente en abril de 1920.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Saville, Marshal H. (1 de junio de 1918). «The Guatemala earthquake of December, 1917 and January, 1918». Graphical Review 5: 459-469. JSTOR 207805.
  2. Diario de Centro América (1918). Diario de Centro América (Guatemala: Tipografía La Unión).
  3. El Guatemalteco (26 de abril de 1918). «Decreto No. 974 del Organismo Legislativo». El Guatemalteco (Guatemala) XC (38). p. 1.
  4. Foro Red Boa (2012). «Historia del Diario de Centro América». Foro red boa. Archivado desde el original el 20 de julio de 2014.
  5. Batres Jáuregui, Antonio (1944). La América Central Ante la Historia. 1821-1921. III. Guatemala. Tipografía Nacional. p. 673.
  6. Ibid., p. 675.
  7. Prins Wilhelm (1922). Between two continents, notes from a journey in Central America, 1920 (en inglés). Londres, Inglaterra: E. Nash and Grayson, Ltd. pp. 148-209.

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