20 de octubre de 1941: muere Natalia Górriz vda. de Morales

Fallece a los 75 años de edad la reconocida educadora Natalia Górriz vda. de Morales, viuda del exministro y revolucionario Próspero Morales

20octubre1941
Las alumnas del Colegio Internacional para Señoritas, propiedad de Natalia Górriz vda. de Morales, en 1915. En el recuadro: la eminente profesora, historiadora y escritora guatemalteca. Imágenes tomadas de «El Libro Azul de Guatemala«.

Una de las principales educadoras guatemaltecas, que lastimosamente ha caído en el olvido, es la profesora Natalia Górriz vda. de Morales, originaria de Chimaltenango, y quien tuvo una vida por demás interesante.

Desde joven se dedicó a la enseñanza y alcanzó grandes logros, aunque los mismos quedaron truncados cuando contrajo matrimonio con el entonces ministro de Estado, Próspero Morales, como se acostumbraba en esa época.  A pesar de ello, sus méritos eran tales, que la revista «La Ilustración Guatemalteca» le dedicó un artículo en 1896, destacando todo lo que había logrado antes de contraer matrimonio.1

Tras la muerte de su esposo en 1898, la educadora siempre se firmó como «Natalia Górriz vda. de Morales», en honor a la memoria del fallecido quien había luchado infructuosamente hasta el final de sus días contra el establecimiento de las dictaduras del general José María Reina Barrios en 1897 y del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1898;2 y fue a partir de ese momento que su contribución con la educación guatemalteca fue considerable.

Pero no fue sencillo. Debido a que su esposo había sido el líder de dos revoluciones contra el gobierno, su vida y la de su única hija fue prácticamente en modo de sobrevivencia durante el primer período del gobierno de Estrada Cabrera (1898-1904). Sin embargo, logró salir adelante, trabajando en el periódico «La República» en donde escribió bajo el pseudónimo «NOEL«. Pero como su trabajo era tan alta calidad, el también escritor y gran colaborador del gobernante, Ramón Salazar, develó el seudónimo de Górriz cuando ésta publicó un extraordinario trabajo en el que resumió el desarrollo femenino en la literatura y el arte durante el siglo XIX. Salazar, quien había sido director de la revista cultural «La Ilustración Guatemalteca» había quedado impresionado ante la extraordinaria exposición que Górriz había hecho a partir de la comparación de dos grabados sobre vestimenta de mujeres de 1800 y 1900, luego con la explicación de los grandes aportes en el mundo literario que hicieron las mujeres en Europa y Norte América, en la literatura y la pedagogía de Hispanoamérica y, finalmente, con la mención particular que hizo Górriz vda. de Morales sobre María Josefa García Granados y Zavala de Saborío (la «Pepa«), Sara María de Moreno, Vicenta Laparra de la Cerda, Dolores Montenegro, Luz Arrué de Miranda, Elisa Monje, Antonia Galindo, Lucila Guerrero y María Gómez – todas ellas desafortundamente casi olvidadas en la actualidad -.3

Natalia Górriz vda. de Morales siguió escribiendo en La República hasta 1904, año en el que publicó uno de sus textos más memorables: el “Compendio de geografía descriptiva”, el cual fue publicado por la Tipografía Nacional de Honduras dado que estaba dedicado a su difunto esposo. Dada la calidad de la investigación que contiene su libro de geografía fue admitida por unanimidad como socia corresponsal de la Real Sociedad Geográfica de Madrid. Aquella obra recibió numerosos premios, incluyendo la medalla de oro en la Exposición Nacional de Guatemala de 1904, y fue descrito como «un manual que se distanció de los manuales escolares geográficos de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, más orientados a Centroamérica y Guatemala, ya que su pensamiento geográfico fue universal.» En ese año fundó también el Colegio Internacional de Señoritas, uno de los principales colegios privados de Centroamérica; y debido a su calidad docente, el gobierno de Estrada Cabrera empieza a publicar sus artículos en el diario oficial «El Guatemalteco» y es designada para visitar Cuba para estudiar los métodos y sistemas de enseñanza de esa isla caribeña.4

En 1912 publicó su primera obra formal en el ámbito de la educación titulada «Pedagogía«.   Además, el periódico semi-oficial «Diario de Centro América» publicó un reconocimiento a su labor docente y una página del “Libro Azul de Guatemala”, incluye un artículo titulado “Ilustre educacionista guatemalteca”, en él se hace una reseña de su vida y se destaca al Colegio Internacional de Señoritas.  Para entonces ya era reconocida en Guatemala por su trayectoria como historiadora, escritora y pedagoga.4,5

Entre 1918 y 1920, después de que los terremotos de 1917-18 destruyeran las instalaciones de su colegio y la obligaran a cerrarlo, Górriz vda. de Morales viajó a los Estados Unidos, pero cuando el gobierno de Estrada Cabrera fue derrocado el 14 de abril de 1920, fue nombrada Inspectora de Escuelas Primarias, normales, secundarias e industriales.  Tras el golpe de estado contra el gobierno de Carlos Herrera, la educadora publicó n 1924 publicó «El Amigo de los Niños» y en 1927 «Tópicos de Educación», los cuales están dirigidos a maestros de niños del nivel parvulario.  Y ya durante el régimen del general Lázaro Chacón, el cual impulsó grandemente la educación, fue parte del Consejo Nacional de  Educación como representante de la Academia Central de Maestros y el 15 de abril de 1929 fue nombrada como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, en donde hizo hizo reformas al plan de estudios original y convirtió a la institución en una escuela superior, ya que para su ingreso requirió poseer el título de magisterio de educación primaria.6

En 1937, ya durante el gobierno del general Jorge Ubico, el apoyo a la educación disminuyó y la profesora Natalia Górriz vda. de Morales renunció a su puesto como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, aunque dos años después la Secretaría de Instrucción Pública le autorizó a establecer su nuevo colegio para párvulos llamado «El Hogar«.7

Por último, poco antes de fallecer, publicó su obra «Luisa Xicontencatl, princesa de Tlaxcala«, dedicada a la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y era la presidente la comisión de escritores, artistas e intelectuales guatemaltecos que preparaba el monumento para el célebre cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo.  Desafortunadamente, el 20 de octubre de 1941 falleció a sus 75 años de edad, y su sepelio fue todo un acontecimiento por las personalidades que acompañaron el féretro y la gran cantidad de estudiantes que acompañaron su cortejo fúnebre.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de agosto de 1896). «Nuestros Grabados: Natalia Górriz de Morales»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (2).
  2. Pineda C., Felipe (1902). Para la historia de Guatemala: datos sobre el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. México.
  3. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En Revista Histórica de la Educación en Latinoamérica. 19 (29) p. 17.
  4. Ibid., p. 18.
  5. Bascom Jones, Máximo Soto Hall y William Scoullar, Libro Azul de Guatemala (Guatemala: Tipografía Nacional, 1915): 104, 133, 194.
  6. Argueta Hernández, El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz, p. 19.
  7. Ibid., p. 20.

8 de junio de 1892: certamen para celebrar el IV Centenario de la llegada de Colón

El general presidente José María Reina Barrios convoca a un certamen para celebrar el IV Centenario de la llegada de Cristóbal Colón a América

8junio1892
La carroza de «Las Ciencias» en el desfile conmorativo del IV Centenario de la llegada de Cristóbal Colón a América en la Ciudad de Guatemala.  Fotografía de Killdare y Valdeavellano tomada de Wikimedia Commons.

La perspectiva sobre los viajes del navegante genovés Cristóbal Colón cambió drásticamente en el siglo XX, al punto que no hubo celebraciones del V Centenario de la llegada del marino a América en 1992.  De hecho, fue la tendencia de identificar los viajes de Colón con la sangrienta conquista de los pueblos indígenas de América Latina lo que le dió un fuerte impulso a la candidatura de la guatemalteca Rigoberta Menchú quien finalmente obtuvo el Premio Nóbel de la Paz en ese año.  Menchú no quiso que el galardón se quedara en Guatemala, y por eso se lo entregó al entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari para que fuera el Instituto Nacional de Antropología e Historia de ese país el que se encargará de la custodia y vigilancia de la presea y pergamino que simbolizan el Premio Nobel de la Paz en el museo del Templo Mayor de la Ciudad de México.1  La galaradonada escogió a México dada la imagen de progreso que su gobernante estaba proyectando al mundo en ese momento pero, irónicamente, el 1 de enero de 1994, fecha en que entró en vigor el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá —que fue el principal logro económico de Salinas de Gortari hasta ese momento—, se levantó en armas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el que a la larga desnudó las verdaderas condiciones de los indígenas mexicanos, y fue el principio de la serie de sucesos que desenmascararon las verdaderas intenciones del gobierno de Salinas, quien es recordado ahora como uno de los presidentes más corruptos de su país.2

Cien años antes la situación era totalmente diferente.  En esa época, todavía no habían surgido los movimientos de revisión de la Historia y todavía se recordaban los viajes de Colón como una gesta heróica de acuerdo a los lineamientos de los historiadores oficiales.  Era la época en que los liberales positivistas estaban en el poder, la educación era completamente laica, el presidente era masón de grado 33 y los indígenas no eran ni siquiera ciudadanos y eran utilizados como jornaleros, soldados y constructores de caminos a cambio de una mínima paga. De esta cuenta, el presidente de Guatemala, el general José María Reina Barrios, emitió el siguiente decreto el 8 de junio de 1892, convocando a un certamen para celebrar el acontecimiento:

Decreto Núm. 443

José María Reina Barrios, General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

Considerando:

Que hay hechos históricos de tal magnitud y de tna favorable trascendencia, que no es dado echar en olvido las fechas en que ocurrieron;

Que el descubrimiento del Nuevo Mundo, realizado por el inmortal Colón, con el auxilio de la ilustre Soberana de Castilla, trajo a América la civilización europea y ejerció bajo otros muchos aspectos, un influjo tan poderoso como feliz en la suerte de la humanidad;

Que España y los pueblos de este Continente se preparan a conmerorar de un modo u otro aquel grandioso hecho en su cuarto centenerario, rindiendo así el homenaje debido a los Manes del insigne genovés, que al conquistar tan inmarcesible lauro de gloria, supo merecer bien de la posteridad agradecida;

Que el sentimiento público es propicio en Guatemala a las solemnes manifestaciones que el Gobierno se propone hacer para celebrar la fecha en que el gran Colón y sus heroicos compañeros llegaron a una de las islas Lucayas;

Por tanto, Decreta:

Artículo 1°.— Declárase día festivo en la República, el 12 de octubre del corriente año.

Artículo 2°.— Convócase un concurso para premiar con quinientos pesos el mejor trabajo que en prosa se escriba sobre la vida y viajes de Colón, debiendo ese escrito contener detalles sobre la venida del gran navegante al litoral de Centro América en 1502.

Artículo 3°.— Convócase otro certamen para recompensar con una medalla de oro al autor del mejor himno a Colón, y con otra igual al que escriba la música más apropiada a esa composición poética.

En este concurso y en el indicado en el segundo artículo sólo podrán tomar parte los centroamericanos; y se fija para la presentación en pliego cerrado, de las obras, al Ministerio de Instrucción Pública, un plazo que expirará el 14 de septiembre próximo; en la inteligencia de que esas composiciones, como en tales casos se acostumbra, no llevarán la firma al pie sino el signo que el autor adopte, signo que se repeteriá en el exterior de un sobre, dentro del cual irá la firma respectiva.

Los premios se adjudicarán de un modo solemne en una velada que en la noche del 11 de octubre próximo se dará en el Teatro Nacional.

Artículo 4°.— El mismo día 11 por la tarde, se efectuará un paseo de los alumnos de los colegios y escuelas nacionales de la capital, y algunos de esos alumnos pronunciarán, en el local que se designe, discursos alusivos a la festividad y poesías análogas al propio objeto.

Artículo 5°.— En la tarde del 12 se verificará un gran paseo histórico con seis carros alegóricos que representen personajes y episodios relacionados en el acontecimiento que se recuerda.

Artículo 6°.— El mismo día 12, y con la solemnidad que el caso reclama, colocará el Presidente de la República en la plaza de esta ciudad que al efecto se designe, la primera piedra de un monumento que se erigirá a Cristóbal Colón, en testimonio del culto perpetuo que Guatemala se complace en tributarle.

Artículo 7°.— El Ministro de Instrucción Pública queda encargado de todo lo que se refiere a la ejecución del presente decreto.

Dado en Guatemala, ciudad capital de la República, en el palacio del Poder Ejecutivo, a los ocho días del mes de junio de mil ochocientos noventas y dos.

      • José María Reina Barrios.
      • El secretario de estado en el despacho de Instrucción Pública, manuel Cabral3

En el concurso de prosa quedó en primer lugar el licenciado Antonio Batres Jáuregui, con su obra «Cristóbal Colón y el nuevo mundo«, y en segundo lugar quedó la joven profesora de 26 años Natalia Górriz, quien escribió «Vida y viajes de Cristóbal Colón«.4  Por su parte, el monumento a Colón fue construido por el artista español Tomás Mur y fue inaugurado en 1896.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretaría de Gobernación del Gobierno de México (19 de agosto de 1994) Acuerdo por el que el Instituto Nacional de Antropología e Historia se encargará de la custodia y vigilancia de la presea y pergamino que simbolizan el Premio Nobel de la Paz a que fue acreedora la ciudadana guatemalteca Rigoberta Menchú Tum, en el Museo del Templo Mayor de la Ciudad de México. México: Diario Oficial de la Federación.
  2. Milenio Digital (1 de enero de 2019) Los diez datos sobre el EZLN a 25 años de su levantamiento. México: Milenio.
  3. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 61-62.
  4. Argueta Hernández, Bienvenido (diciembre de 2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En: Revista de la Historia de la Educación en Latinoamérica 19 (29) ISSN: 0122-7238 – p. 15.
  5. Salazar, Ramón A. (1 de abril de 1898). «Tomás Mur y sus obras»La Ilustración del Pacífico (Guatemala: Síguere y Cía.) II (39).

Marzo de 1904: Natalia Górriz publica su «Compendio de Geografía Descriptiva»

La profesora guatemalteca Natalia Górriz, vda. de Morales publica en Tegucigalpa su obra «Compendio de Geografía Descriptiva»

marzo1904
Puente colonial que comunica a Tegucigalpa con Comayagüela en Honduras; en esta ciudad fue donde Górriz de Morales publicó su obra corregida y aumentada en 1904.  En el recuadro: la profesora Górriz de Morales en 1896. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Una de las personalidades destacadas de la educación guatemalteca de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX fue, indudablemente, la profesora Natalia Górriz de Morales, quien nació en 1868 y quien tuvo una brillante trayectoria como docente antes de contraer matrimonio. De hecho, era Ex-Directora del Instituto Nacional Central de Señoritas, Ex-Inspectora General de Educación Primaria y Ex-Presidenta de la Academia Central de Maestros de Guatemala.1

Como se acostumbraba en su época, la Sra. Górriz de Morales había abandonado la carrera docente cuando se casó con el licenciado Próspero Morales, ministro de la Guerra y de Educación del presidente José María Reina Barrios, y quien se distanció del gobernante tras el colapso de la economía nacional en 1897.2 Morales fue candidato presidencial, y cuando las elecciones fueron suspendidas porque el gobernante dió un golpe de estado y extendió su mandato hasta 1902,3 encabezó una revolución el el occidente guatemalteco para derrocar por medio de las armas al presidente en septiembre de 1897.4

Morales y su esposa salieron al exilio en México tras el fracaso de la revolución, pero éste intentó invadir Guatemala nuevamente en 1898, en un intento por derroar al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien se había hecho cargo de la presidencia tras el asesinato de Reina Barrios en febrero de ese año.  Desafortunadamente para Morales, fue derrotado fácilmente por las fuerzas gubernamentales al mando del ex-presidente Manuel Lisandro Barillas y murió poco después.5

Debido a esto, la Sra. Górriz de Morales vivió momentos difíciles en Guatemala, al punto que cuando publicó su obra «Compendio de Geografía Descriptiva«, lo tuvo que hacer en Honduras.  Esta es una obra muy meticulosa que describe la geografía mundial y la que la autora dedicó a la memoria de su fallecido esposo. 1 He aquí en qué términos se refirieron a ella los editores de la Tipografía Nacional de Honduras en el prólogo de su obra:6

A una feliz casualidad debemos que haya llegado a nuestras manos el presente Compendio de Geografía Descriptiva, escrito en Guatemala por la notable educadora centroamericana señora doña Natalia Górriz, viudad de Morales, quién a sus reconocidas dotes como tal educadora une condiciones muy apreciables de pensadora y un nombre favorablemente conocido en el campo de las letras y de las artes.

Leímos con detenimiento la obra y notames en ella método expositivo claro, concisión en el lenguaje y datos muy interesantes que sin hacerla recargada y fatigosa para las inteligencias juveniles a quienes está dedicada, les ofrece, por el contrario, facilidad grande para el aprendizaje de una ciencia importante, y cuyo conocimiento es indispensable en todas las relaciones sociales.

Claro es que en Geografía, como en Historia, nada puede ser inventado por el escritor de una obra ni ser de efectiva originalidad; pero sí el plan de exposición, el método seguido en ella; condiciones que ereune, en grado altamente apreciable, la obra de la señora de Morales, para hacerla verdaderamente didáctica y muy apropiada para la enseñanza en escuelas superiores, institutos y liceos.

Por otra parte, sin que falte en ella dato alguno importante o que deba ser conocido, no peca de árida como la generalidad de las de su clase, con detalles innecesarios y que la memoria inquieta de los niños y de los jóvenes rara vez retiene por mucho tiempo; sino que la sencillez del lenguaje, sin car en la vulgaridad y las Notas Históricas de que está salpicada, le prestan variedad y hacen amena e interesante su lectura.

Han sido todas estas consideraciones, así como también la de que ha de reportar verdadera utilidad, sin duda alguna, a profesores y alumnos, las que nos han movido, con el beneplácito de la autora, a dar a la estampa su obra, corregida por ella y adicionada con las útimas variaciones que ha sufrido el mapa político de América y Africa, como consecuencia de la guerra hispano-americana y de la anglo-boer, con lo cual ninguna otra resulta más al día.»6

Por la calidad del trabajo, Górriz de Morales fue aceptada por unanimidad en la Real Sociedad Geográfica de Madrid.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) “El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz”. Revista Historia de la Educación Latinoamericana. 19, 29: 11-33.
  2. Macías del Real, A. (15 de mayo de 1897). Resumen quincenal. En: La Ilustración Guatemalteca.  Guatemala: Siguere, Guirola y Cía. I (22) p. 320.
  3. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de “El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  4. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  5. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Revoluciones para la Exportación: Plutarco Bowen y su final en Guatemala». Guatemala: Univerisdad Francisco Marroquín.
  6. Górriz de Morales, Natalia (1904) Compendio de Geografía Descriptiva.  Tipografía Nacional: Tegucigalpa.

14 de agosto de 1898: invasión de Próspero Morales

Fracasa el intento de invasión desde Tapachula de Próspero Morales, quien intentaba evitar que el licenciado Manuel Estrada Cabrera, entonces presidente interino, fuera electo para el próximo período presidencial

14agosto1898
Muelle del puerto de Ocós en 1892. Aquí llevaron prisioneros a varios de los correligionarios de Próspero Morales (inserto) luego de la derrota de la invasión desde México. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Los primeros años del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fueron sumamente agitados.  El país fue víctima de varios intentos de invasión liderados por criollos liberales desencantados con las políticas del gobierno del general presidente José María Reina Barrios, apoyados por el gobierno de Tomás Regalado en El Salvador, quien a su vez era apoyado por el presidente de México, el general Porfirio Díaz, quien veía con desconfianza la alianza que Estrada Cabrera había forjado con los Estados Unidos.1 

Uno de los más acérrimos enemigos del régimen cabrerista era el licenciado y coronel Próspero Morales, quien había sido ministro de la Guerra e Instrucción Pública del general Reina Barrios pero quien luego de que éste disolviera la Asamblea Legislativa y se constituyera en dictador para extender su mandato presidencial hasta 1902,2 fue uno de los líderes de la revolución quetzalteca de 1897 que intentó tomar el control del país en ese año.3  Tras el fracaso de dicha revolución, Morales se estableció en Tapachula, y desde allí viajó a ciudad de México con el fin de organizar una invasión a Guatemala para evitar que Estrada Cabrera fuera electo presidente constitucional.4

En Tapachula, Morales recibió el apoyo de los coroneles Rodrigo Castilla y Víctor López, quienes vivían del lado guatemalteco de la frontera, en el departamento de San Marcos y el 22 de julio de 1898, diez días antes de que se iniciaran las elecciones presidenciales, las fuerzas rebeldes provenientes de México y que sumaban aproximadamente unos mil quinientos hombres armados con rifles Máuser nuevos, ingresaron a Guatemala para intentar acabar con el régimen.  Sin embargo, su aventura fue repelida rápidamente, ya que al enterarse de la invasión, Estrada Cabrera mandó una tropa de dos mil hombres, suspendió las garantías constitucionales y solicitó el auxilio de un buque militar inglés para que bombardeara el Puerto de Ocós y luego lo ocupara. El comandante nombrado para combatir la invasión fue el expresidente general  Manuel Lisandro Barillas, quien en poco tiempo logró controlar la situación, derrotando a los rebeldes en Vado Ancho el 5 de agosto de ese año.4

Tras el fracaso de la invasión, los seguidores de Morales se dividieron; un grupo decidió retirarse a México y otros se quedaron con el líder opositor, quien presa de una fuerte depresión anduvo deambulando por los Cuchumatanes durante varios días, hasta que el 14 de agosto decidió rendirse; todavía llegó vivo hasta la aldea de San Sebastián, donde falleció el 17 de ese mes.​  Las versiones sobre su muerte son variadas: unos dicen que murió de inanición, otros que tomó veneno y otros que murió a consecuencia de las heridas sufridas en combate.4 Dejaba viuda a su esposa, Natalia Górriz, quien se convertiría en una de las mejores profesoras de Guatemala y quien firmó como «Natalia Górriz, vda. de Morales» hasta su muerte.5

Entre los correligionarios de Morales que decidieron regresar a México estaban los mercenarios ecuatorianos Plutarco Bowen y Juan M. Triviño. El primero, se quedó en Tapachula junto con el coronel guatemalteco Felipe Pineda Castañeda, mientras que de Triviño ya no se supo más. Tiempo después, el también exiliado licenciado José León Castillo (quien había sido candidato presidencial y líder de la revolución de oriente en 1897)6-10 pasó por Tapachula rumbo a California junto con el ex ministro guatemalteco Antonio Barrios, pasó visitando a Bowen y a Pineda. Sin embargo, este encuentro de amigos fue seguido de cerca por un espía enviado por el cónsul de Guatemala en la ciudad, quien informó posteriormente a Estrada Cabrera que en Tapachula los exiliados habían sostenido una entrevista con “dos famosos artilleros ecuatorianos.” Estrada Cabrera asumió que se trataba de Bowen y Triviño y encargó al mercenario francés Hipólito Lambert que los capturara.4

Al llegar a Tapachula, Lambert invitó a Bowen y a Pineda Castañeda para una cena, pero el segundo no asistió; solamente Bowen llegó sin sospechar lo que le tenían preparado. Poco después de la comida, el ecuatoriano quedó narcotizado y Lambert aprovechó para llevarlo al territorio guatemalteco.  Según Pineda Castañeda, a Lambert, lo ayudaron los meixcanos Juan Urzúa, Vicente Albores y Mateo Ramírez, y entregaron Bowden a una escolta de la guarnición de Ocós, que de antemano lo esperaba cerca de la línea divisoria. De este puerto fue conducido en un remolcador, maniatado, al de Champerico, y de aquí a Retalhuleu donde se le quitaron las ligaduras. Después lo llevaron a Quetzaltenango, para finalmente llegar a San Marcos, en donde lo fusilaron el 23 de julio de 1898. De hecho, cuando los reclamos por la liberación de Bowden que hicieron los presidentes de Nicaragua y Honduras llegaron a Guatemala, el ecuatoriano ya había muerto.  Por su parte, Lambert cobró con cinco mil pesos de plata los servicios prestados a Estrada Cabrera, y recibió como pago adicional algunas concesiones, entre otras, la cantina del Hipódromo, con sus licores libres de derecho.11

Durante las tres semanas que duró esta revolución, la prensa tuvo prohibido publicar cualquier noticia acerca del levantamiento y todos los telégrafos fueron intervenidos.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Buchenau, J. (1986). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico’s Central America Policy (1876-1930) (en inglés). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl. ISBN 0-8173-0829-6.
  2. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de “El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  4. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Revoluciones para la Exportación: Plutarco Bowen y su final en Guatemala». Guatemala: Univerisdad Francisco Marroquín.
  5. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En Revista Histórica de la Educación en Latinoamérica. 19 (29) p. 17.
  6. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  7. — (13 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el auge de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  8. — (14 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la Revolución recibe nuevos elementos.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  9. — (15 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el desastre de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  10. — (16 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la huída de los castillistas.  Guatemala: Nuestro Diario.
  11. Pineda C., Felipe (1902). Para la historia de Guatemala: datos sobre el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. México.

21 de julio de 1868: nace Natalia Górriz

nace en Chimaltenango la emitente profesora guatemalteca Natalia Górriz, vda. de Morales

Retrato de la profesora Górriz, vda. de Morales realizado por Francisco Alarcón en Barcelona, España, y que se conserva en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.

Natalia Górriz fue una maestra guatemalteca originaria de Chimaltenango quien tras graduarse de profesora en el Instituto Nacional para Señoritas (hoy Belén) en 1884, desarrolló una intensa labor en beneficio de las docentes guatemaltecas: fue profesora de pedagogía y gramática y luego directora del Instituto en 1891, cuando apenas tenía veintrés años de edad. En 1888 promovió la formación de la «Escuela Normal de Señoritas» que se formó en el antiguo instituto Belén y por la que no cobró recargo alguno al gobierno guatemalteco. En 1892, el gobierno del general José María Reina Barrios la promovió al puesto de Inspectora General de las Escuelas de niñas de la Ciudad de Guatemala.1

Escribió un libro dedicado a Cristóbal Colón al cumplirse el cuarto centenario del Descubrimiento de América en 1892, tras lo cual su carrera docente quedó truncada cuando contrajo matrimonio con el ministro de Fomento y de la Guerra del general Reina Barrios, el licenciado Próspero Morales, en 1894.1

Tras la renuncia de su esposo al gabinete de gobierno del general Reina Barrios, debido a la crisis económica que vivía Guatemala a mediados de 1897 y a sus aspiraciones presidenciales, estuvo un tiempo exiliada en Tapachula, México desde donde Morales intentó invadir Guatemala y derrocar tanto al general Reina Barrios en 1897, como al nuevo presidente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien había asumido el mando el 8 de febrero de 1898 tras el asesinato del presidente Reina Barrios y a quien Morales conocía muy bien ya que Estrada Cabrera había sido ministro de Gobernación en el gabinete del fallecido ex-presidente. Ambas invasiones fracasaron, y de hecho, pocos días después de la segunda derrota falleció Morales.2 Górriz de Morales entonces  salió al exilio a Honduras, pero luego logró retomar su brillante carrera docente en Guatemala3 y llegó a ser socia de la Sociedad Geográfica de Madrid, miembro de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala,4 y representante de Guatemala ante la feminista Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de agosto de 1896). «Nuestros Grabados: Natalia Górriz de Morales». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (2).
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) “El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz”. Revista Historia de la Educación Latinoamericana. 19, 29: 11-33.
  4. Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala (2012). «Miembros desde la fundación de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala (hoy Academia) hasta la actualidad». Academia de Geografía e Historia de Guatemala. Guatemala.
  5. Almela Boix, Margarita; Sanfilippo, Marina; García Lorenzo, María Magdalena; Guzmán García, Helena (2014). Mujeres en la frontera. Temática. UNED. ISBN 9788436267808.

7 de septiembre de 1897: estalla la Revolución Quetzalteca

Estalla la Revolución Quetzalteca en contra del intento del presidente José María Reina Barrios de extender su mandato hasta 1902.

7septiembre1897
Paredes acribilladas a balazos en la Ciudad de Quetzaltenango luego de la Revolución de 1897.  En el recuadro: retrato del licenciado Próspero Morales. Imagen tomada de «La Ilustración del Pacífico«.

En diciembre de 1896, «La Ilustración Guatemalteca« decía que en Quetzaltenango «el comercio estaba muy desarrollado, y el lujo y la riqueza se iban acentuando entre los habitantes; el comercio al por menor estaba en manos de inmigrantes chinos y judíos, mientras que el alto comercio estaba representado por las casa de Ascoli, Meyer, Maegli, Stahl, Zadik y Vizcaíno, entre otras. Ya existían el Banco de Occidente, y agencia del banco de Guatemala, del Agrícola Hipotecario y del Internacional. Por otra parte, toda la ciudad y muchos edificios públicos y particulares estaban alumbrados con luz eléctrica y la población contaba con doscientos cincuenta teléfonos; ambos servicios eran eficientes y habían sido introducidos por la casa de Juan Aparicio.  El Hospital de San Juan de Dios era, después del de la Ciudad de Guatemala, el mejor de la República por su amplitud.»1

Pero la prosperidad se acabó a principios de 1897, cuando el precio internacional del café se desplomó luego de que Brasil saliera de una cruenta guerra civil y empezara a producir el grano en enormes cantidades. Poco a poco la crisis económica hizo que se fuera propagando un gran descontento en el país por el despilfarro que el gobierno el general presidente José Maria Reina Barrios había hecho tratando de promocionar el ferrocarril interoceánico mediante obras obras faraónicas y la organización de la Exposición Centroamericana de 1897.2 Cuando se hizo evidente que la situación económica era insostenible, Reina Barrios disolvió la Asamblea Legislativa y se autoproclamó dictador el 31 de mayo,3 y para intentar aplacar los ánimos, restituyó la pena de muerte poco después.4

Pero el descontento llegó al punto máximo cuando la nueva Asamblea Constituyente convocada en agosto extendió el mandato presidencial de Reina Barrios hasta 1902.5 En este momento, un grupo de revolucionarios (entre quienes estaba Próspero Morales el ex-ministro de la Guerra y Feliciano Aguilar, ex-presidente de la disuelta Asamblea Legislativa) tomó las amas con el fin de apoderarse de varias instituciones y evitar que el gobernante siguiera en el poder. El 7 de septiembre  estalló la revolución y los alzados avanzaron contra San Marcos, en donde tomaron el cuartel militar, la cárcel, las oficinas de rentas y las de telégrafos de la ciudad. El 8 de septiembre, se registraron los primeros combates en San Juan Ostuncalco y varios revolucionarios murieron bajo las balas de los militares leales al presidente. Ese día en Quetzaltenango los militares detuvieron a Sinforoso Aguilar y Juan Aparicio, hijo, quienes fueron delatados y traicionados por unos supuestos amigos.6

El 11 de septiembre, las fuerzas revolucionarias llegaron a la ciudad de Quetzaltenango.  Un grupo dejó sus caballos  en el ingreso principal de la ciudad, para así atacar en puntos estratégicos a los leales al gobierno de Reina Barrios mientras que otro grupo atacó desde el parque central a las fuerzas militares atrincheradas en La Pedrera y tomaron el antiguo edificio de rentas. El 15 de septiembre las fuerzas revolucionarias proclamaron su victoria sobre las fuerzas militares y las autoridades quetzaltecas desconocieron al gobierno de Reina Barrios. Posteriormente los revolucionarios tomaron Ocós, Colomba Costa Cuca y Coatepeque.6

Pero el 4 de octubre el ejército, al mando del general de división Calixto Mendizábal, retomó el control de la situación y dio fin a la revolución.7-8 Sin embargo, la situación no terminó allí; el presidente Reina Barrios, ordenó fusilar a los ex-alcaldes quetzaltecos, Sinforoso Aguilar y Juan Aparicio, hijo, por ser supuestamente los líderes revolucionarios. La sociedad quetzalteca mandó una petición urgente al presidente para que no se llevará a cabo la ejecución, ya que Aparicio era un filántropo muy apreciado en la region.  Reina Barrios accedió, pero su ministro de Gobernación, el licenciado quetzalteco Manuel Estrada Cabrera tenía una problema personal con Aparicio por las concesiones de la empresa eléctrica de Quetzaltenango y se demoró en enviar el telegrama con el indulto a Quetzaltenango hasta cuando estuvo seguro que la ejecución se había realizado.6

En el oriente del país el licenciado José León Castillo también se alzó en armas contra el gobierno de Reina Barrios, iniciando una revolución el 29 de septiembre, pero la misma fue derrotada fácilmente, más por la ineptitud de las fuerzas castillistas que por los méritos militares del gobierno guatemalteco.9-13

Aquello sería el principio del fin del gobierno de Reina Barrios, quien murió asesinado en la ciudad de Guatemala el 8 de febrero de 1898, a manos de Edgar Zolinger, antiguo trabajador de Aparicio.  Irónicamente, fue el principio del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, el cual se prolongaría hasta 1920.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mora, Edecón (15 de diciembre de 1896). «Quetzaltenango». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía).
  2. La República (27 de febrero de 1897). «Ecos de la Prensa: Humorismos financieros»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I(16): 240.
  3. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de “El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 139-140.
  5. Ibid., pp. 749-750.
  6. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  7. La Ilustración del Pacífico (15 de marzo de 1898). «La revolución de septiembre». La Ilustración del Pacífico (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) II (38).
  8. Revista Militar (1 de agosto de 1899). «El general don Calixto Mendizábal». Revista Militar: órgano de los intereses del Ejército (Guatemala) I (17).
  9. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  10. — (13 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el auge de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  11. — (14 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la Revolución recibe nuevos elementos.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  12. — (15 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el desastre de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  13. — (16 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la huída de los castillistas.  Guatemala: Nuestro Diario.