9 de abril de 1638: autorizan construir ermita de Nuestra Señora del Carmen

Los Cofrades de Nuestra Senora del Carmen reciben el permiso del presidente del Reino de Guatemala para construir su ermita en la cuidad de Santiago de los Caballeros.

Ruinas de la Ermita de Nuestra Señora del Carmen de Antigua Guatemala en 1910. Fotografía de Alberto G. Valdeavellano.

El 3 de septiembre de 1634 el obispo Agustín de Ugarte y Saravia instituyó la Cofradía del Santo Escapulario de Nuestra Señora del Carmen en la capilla de Santa Teresa en la Iglesia Catedral de Santiago de los Caballeros de Guatemala, y el 20 de noviembre de ese año aprobó los estatutos de la misma.1 Los miembros de esta cofradía eran conocidos como «los encamisados» del Santo Escapulario de Nuestra Señora del Carmen, y eran los encargados de recoger limosnas para costear sus gastos. Estos encamisados gestionaron durante cuatro años el permiso para construir su ermita al obispo doctor de Ugarte y Saravia y al Presidente del Reino de Guatemala, Alvaro Quiñónez Osorio. Los encamisados organizaban paseo a pie y acaballo y vestían trajes multicolores. Adornaban sus caballos con flecos, estrellas y cometas de papel de varios colores y los pobladores los acogían magníficamente ya que junto con ellos iban los «fieros» quienes hacían burla a los funcionarios y personajes del momento.2

Finalmente, el permiso eclesiástico fue concedido el 9 de abril de 1638 y el presidente Quinonez Osorio, en uso de la regalía del vicepatronato real, confiere el permiso civil al día siguiente.3 Los trabajos de la capilla comenzaron tan pronto como se tuvo el permiso delvpresidente, y la misma estuvo concluida en dos meses, ya que trabajaron día y noche en su construcción.2

El 10 de junio se realizó la ceremonia de consagración de la capilla, que era de adove y techo de paja, y que fue destruida por el terremoto de 1651. El templo fue reconstruido y fue inaugurado nuevamente el 12 de abril de 1686 a la que años más tarde se le adjuntó la casa conventual, cuando adquirieron la que casa que había sido del pintor capitán Antonio Montúfar, situada al sur del templo.2

Como ocurrió con todas las estructuras de la ciudad de Santiago de los Caballeros, el terremoto de San Miguel en 1717 destruyó al templo de Nuestra Señora del Carmen casi por completo, y para reconstruirla, la curia eclesiástica nombró prioste al presbítero Manuel de Morgan, quien pidió limosna entre los fieles. De esta forma, se reconstruyó un templo aún mayor que el anterior, a un costo cuarenta mil pesos, el cual fue estrenado en 1725. Y entre 1725 y 1728, se construyó la hermosa fachada característica del templo, la cual tenía varias imágenes de santos, además de un adorno bordado que complementaba lo más destacado del estilo barroco.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Pardo, J. Joaquín (1944). Efemérides de la Antigua Guatemala, 1541-1779. Guatemala: Unión Tipográfica. p. 28.
  2. Bojórquez, Cativo, Lionel Enrique (2014). Proyecto de restauración y reciclaje del Templo de Nuestra Señora del Carmen, Antigua Guatemala. Guatemala: Univerisdad de San Carlos de Guatemala. p. 14.
  3. Pardo, Efemérides de la Antigua Guatemala, 1541-1779, p. 40.
  4. Bojórquez Cativa, Proyecto de restauración y reciclaje, p. 15.

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1 de julio de 1935: suprimen al departamento de Amatitlán

Debido a la creación del departamento de El Progreso y a los estragos producidos por la Gran Depresión, el gobierno del general Jorge Ubico suprime al departamento de Amatitlán.

1julio1935
Excursión a la orilla del Lago de Amatitlán en 1897. Fotografía de Alberto G. Valveavellano publicada en «La Ilustración Guatemalteca». En el recuadro: el general Jorge Ubico, presidente de 1931 a 1944. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Existe una leyenda romántica que relatan en Amatitlán al respecto de que el presidente de Guatemala, general Jorge Ubico, enamoraba a una dama de la localidad, y que cuando ésta lo rechazó, el presidente decidió suprimir el departamento en represalia. Independientemente de la leyenda indicada, lo que realmente ocurrió fue que el mantenimiento de dicho departamento resultaba muy oneroso para el país, pues éste estaba atravesando los efectos de la Gran Depresión, y era necesario restablecer el departamento de El Progreso para poder administrar de mejor forma el Ferrocarril del Norte. Así pues, el 29 de abril de 1935, la Asamblea Legislativa emitió el siguiente decreto, el cual fue ratificado por el presidente Ubico el 2 de mayo de ese año:1

Decreto Número 2081

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: Que es conveniente para los intereses del país la supresión del departamento de Amatitlán, por tanto, decreta:

Artículo 1°.— Se suprime el departamento de Amatitlán

Artículo 2°.— Los municipios de Amatitlán, Villa Nueva, San Miguel Petapa y Villa Canales quedan incorporados al departamento de Guatemala, y los de Palín y San Vicente Pacaya al de Escuintla.

Artículo 3°.— El Ejecutivo dictará las medidas del caso para el cumplimiento del presente Decreto, que entrará en vigor el primero de julio del corriente año.

Pase el Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el veintinueve de abril de mil novecientos treinta y cinco.

Casa de Gobierno: Guatemala, dos de mayo de mil novecientos treinta y cinco.

Publíquese y cúmplase.

          • Jorge Ubico
          • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, Guillermo Sáenz de Tejada1

A este decreto legislativo le siguieron varios decretos gubernativos por los que la administración del desaparecido departamento fue distribuida entre el de Guatemala y el de Escuintla. Reproducimos el primero de ellos, sobre las partidas del Ministerio de Hacienda, para que el lector se dé cuenta de cómo se distribuyó el gasto operativo de Amatitlán:2

Decreto Número 1683

Jorge Ubico, presidente de la República,

Considerando: que el decreto legislativo Número 2081 suprimió el departamento de Amatitlán, facultando al Poder Ejecutivo para que ordene las modificaciones que proceden en el Presupuesto General de Gastos vigente; y que, además, es necesario transferir también algunas otras partidas del mismo,

Por tanto, en uso de las facultades que le confiere la ley citada y el artículo 9°. del Decreto legislativo Número 2059, decreta:

Artículo 1°.— Se transfieren las siguientes partidas del Presupuesto General de Gastos vigente.

Ramo X – Hacienda

Capítulo I – Departamento de Guatemala – Inspección de Hacienda, partida N° 70036 – Inspector de Hacienda Q.175.00/mes.

Capítulo II – Departamento de Amatitlán: De la partida N° 70461 a la 70476 – Q.47.00/mes

Ramo X. – Hacienda

Capítulo I – Departamento de Guatemala – Tribunal y Dirección General de Cuentas – Tribunal de Cuentas – Partidas N°. A-71354-55 – Dos auditores, con Q175.00 cada uno: Q350.00/mes

Dirección General de Rentas:

Inspección de Depósitos de Licores:

        • Partida N° A-71356 -Inspector de Receptorías, Contadores Automáticos y Depósitos Fiscales: Q50.00/mes

Policía de Hacienda:

        • Partidas N°. A-71357-61 – Cinco agentes, con Q13.50 cada uno: Q67.50/mes
        • Partidas N° A-71362-66 – Alimentación de cinco plazas a Q7.00 cada una: Q35.00/mes2

Depósito de Licores de Amatitlán:

        • Partida N°. A-71367 – Guardaalmacén: Q50.00/mes
        • Partida N°. A-71368 – Vigilante: Q45.00
        • Partida N°. A-71369: Gastos generales y de escritorio: Q1.00/mes

Depósito de Licores de Villa Canales:

        • Partida N°. A-71370 – Guardaalmacén: Q50.00/mes
        • Partida N°. A-71371 – Vigilante: Q45.00/mes
        • Partida N°. A-71372 – Gastos generales y de escritorio: Q1.00/mes

Capítulo X – Departamento de Escuintla

Policía de Hacienda:

        • Partidas N°. A-71373-76 – Cuatro agentes, con Q13.50 cada uno: Q54.00/mes.

Artículo 3°.— La diferencia de trescientos diez y ocho quetzales (Q318.00) que existe entre las partidas que se transfieren y las que se crean, deberá cargarse a la partida del Presupuesto N°71353 que corresponde a los gastos extraordinarios e imprevistos del Ramo de Hacienda.

Artículo 4°.— La transferencia de mérito tendrá efecto a partir del primero de julio en curso y la Dirección General de Cuentas hará las operaciones que corresponden.

Dado en la Casa del Gobierno: en Guatemala, a los quince días del mes de julio de mil novecientos treinta y cinco.

        • Jorge Ubico
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, J. González Campo3

El resto de decretos gubernativos que modificaron el presupuesto de gastos de la Nación fueron tras la supresión del Departamento de Amatitlán fueron:

      • 1684: partidas del Ministerio de Agricultura4
      • 1685: partidas del Ministerio de Educación Pública5
      • 1686: partidas del Ministerio de la Guerra6
      • 1687: partidas del Ministerio de Gobernación y Justicia7

Todos estos decretos entraron en vigor el 1 de julio de 1935, que fue cuando el departamento de Amatitlán quedó oficialmente suprimido.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1938) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1935-1936. LIV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 248-249.
  2. Ibid., p. 377.
  3. Ibid., p. 378.
  4. Ibid., p. 379.
  5. Ibid., pp. 380-381.
  6. Ibid., pp. 381-384.
  7. Ibid., pp. 384-385

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25 de noviembre de 1894: expanden presupuesto anual de Instrucción Pública

El gobierno del general José María Reina Barrios expande el presupuesto anual de Instrucción Pública en $66,270

25noviembre1894
Ciudad de Guatemala vista desde el Cerrito del Carmen en 1895 en una fotografía de Fernández Valdeavellano. Se aprecia la Iglesia de la Mercer y al fondo el Teatro Colón. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 25 de noviembre de 1894 el gobierno del general presidente José María Reina Barrios tuvo que expander el presupuesto del Ministerio de Instrucción Pública, que entonces ascendía a un millón ciento veinte mil pesos debido al aumento de los precios de los muebles y útiles escolares.1

Reproducimos a continuación el decreto en mención,1 que debe compararse con la partida de 18 milllardos de quetzales que se tienen presupuestados para los profesores el presupuesto de 2021.2

Decreto Número 507

José María Reina Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala

Considerando: Que la cantidad de un millón ciento veinte mil pesos en que fijó la Asamblea Nacional Legislativa el Presupuesto de Instrucción Pública para el año económico de 1 de julio de 1894 a 30 de junio de 1895, no fué ni es en manera alguna suficiente para atender, como se debe, a los gastos que tan importante ramo ocasiona, ya que por las circunstancias económicas del país no pueden reducirse inconsideradamente los sueldos de los profesores, y que por el alto precio que han alcanzado los muebles y los útiles de enseñanza, no es posible, sin que medien grandes sacrificios, mantener los establecimientos de Instrucción Pública a la altura que su importancia y el buen nombre de la Nación reclaman;

Que el Gobierno, para concretar sus gastos á la cantidad votada por la Asamblea, se vio en la necesidad extraordinaria, contra sus principios y acatando únicamente los mandatos de una voluntad superior, de hacer modificaciones y alteraciones en el presupuesto establecido por la experiencia y fundado en los justos reclamos de la Nación;

Que el actual orden de cosas, en lo que respecta al ramo de que se trata, no corresponde a lo que el país tiene derecho a esperar y a lo que el Gobierno está obligado a hacer, y que, sólo por una anormal circunstancia, pudo entorpecerse en parte;

POR TANTO,

De acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros, en uso de las facultades que me concede la Constitución, aplicando como se debe los principios de mi programa político, y teniendo en cuenta que por insignificante que sea un lugar, la escuela primaria ejerce en él decisiva influencia, por cuanto civiliza y eleva el sentimiento moral del individuo, he tenido á bien decretar y decreto:

      • Artículo 1°. Desde el día 1 de enero de 1895, quedan establecidas las plazas y escuelas de que se hará mérito en los lugares que expresa la lista que se acompaña.
      • Artículo 2°. Las cantidades necesarias para su sostenimiento durante el primer semestre de 1895, se tomarán de la suma que aparece como superávit en el presupuesto vigente.
      • Artículo 3°. El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, queda encargado de la ejecución de este decreto y de dar cuenta de él a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones.

Dado en Guatemala, en el Palacio del Poder Ejecutivo, á los veinticinco días del mes de noviembre de mil ochocientos noventa y cuatro.

      • José María Reina Barrios
      • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral1

Sigue una tabla con todos los poblados en los que se crearon nuevas plazas de maestros. He aquí un ejemplo tomado de dicha tabla con los sueldos que se le pagaban a los maestros en 1894:3

Plantel Puesto/Costo Cantidad Sueldo
Escuela elemental de varones Director 1 $45.00
Profesor de grado 1 $30.00
Alquiler de casa $20.00

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1894-95 XIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 142-143
  2. Ministerio de finanzas Públicas (2021). Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado, Ejercicio Fiscal 2021. Guatemala: Ministerio de Finanzas.
  3. Gobierno de Guatemala, Recopilación de Leyes, p. 145

19 de noviembre de 1896: se coloca la primera piedra del edificio de la «Unión Ciclista Guatemalteca»

Colocan la primera piedra del edificio de la entonces exclusiva Unión Ciclista Guatemalteca.

19noviembre1896
Miembros de la Unión Ciclista de Guatemala posan para el fotógrafo Alberto G. Valdeallano, luego de la colocación de la primera piedra de su nuevo edificio el 19 de noviembre de 1896. En el recuadro: el joven Jorge Ubico, cuando era campeón de ciclismo en 1896. Imágenes tomadas de La Ilustración Guatemalteca.

En 1896, durante el gobierno del general presidente José María Reina Barrios, Guatemala disfrutaba de una bonanza económica sin precedentes, gracias al auge del precio internacional del café derivado de la crisis política que se vivía en Brasil, principal productor del grano.  Aprovechando aquella situación, muchas familias cafetaleras se enriquecieron considerablemente y empezaron a dedicarse a actividades sociales y deportivas; y entre las actividades novedosas estaba el ciclismo, que entonces era exclusivo para las personas más pudientes de la sociedad.1

El 19 de noviembre de 1896, los miembros de la Unión Ciclista Guatemalteca, se reunieron para celebrar la ceremonia de colocación de la primera piedra del edificio de su asociación.  Luego de dicha ceremonia, salieron a pasear en sus respectivas bicicletas por el boulevard «30 de Junio» (que en el siglo XXI es la Avenida de la Reforma). y cuando un grupo de ellos llegó al extremo sur del boulevard, en donde estaba el Palacio en donde se encontraba el Museo de Historia Natural, fueron retratados por el célebre fotógrafo Alberto G. Valdevellano, que se encontraba casualmente en el lugar.1 (Nota de HoyHistoriaGT: en 1896, tomarse una foto en grupo era toda una novedad para la población y por ello los ciclistas aprovecharon la oportunidad para hacerse seis fotografías.  Además, gracias a sus influencias, pidieron a la prestigiosa revista cultural «La Ilustración Guatemalteca» que publicara una de sus fotografías, la cual apareció en el número del 15 de de 1897. De más está decir que aquella publicación fue toda una novedad en su época, cuando muy pocas revistas publicaban fotografías debido a lo costoso tanto del papel como del proceso de impresión).

Para que el lector se dé una idea de lo diferente que era la vida de los guatemaltecos de finales del siglo XIX con respecto a los del siglo XXI, relataremos la corrida de cintas y toretes en la Plaza de Toros colonial que estaba en donde en el siglo XXI se encuentra la Plazuela Barrios, junto al Museo del Ferrocarril en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Aquel evento fue organizado por la Unión Ciclista, y he aquí como relatan los redactores de La Ilustración Guatemalteca cómo se desarrolló el mismo:1

«El espectáculo primero, las cintas en bicicleta, era del todo nuevo entre nosotros y alcanzó un ruidoso y merecido éxito, por cuando dejó compacidísimos a los concurrentes.  Los cincuentiún pacols del semicirco de sombra estuvieron ocupados por otras tantas familias de lo más selecto de nuestra sociedad, y en los tendidos hubo una concurencia tan numerosa y distinguida, como jamás habíamos visto en aquel lugar.

Se dieron cita para esta tarde muchas de las más bellas guatemaltecas, que son gala de este espléndido jardín de hermosura y donaire; y el lujo deslumbrador que desplegaron en sus excelentes trajes, son una prueba del buento gusto que tanto abunda en ellas, así como del bienestar general de que por fortuna disfruta el país desde hace algún tiempo. 

[…] Penetraron al redondel en una pequeña y simpática formación, de dos en fondo, y sobre sus airosas y bien adornadas máquinas, los trece ciclistas que iban a disputar con su destreza los premios que ganasen; y éstos consistían en hermosos listones de seda, rica y elegantemente bordados en oro por varias señoritas, que pusieron sus nombres y la fecha de esta festividad.

[…] El resultado fue brillantísimo, y como un acto de merecida justicia, consignaremos en seguida los nombres de esos simpáticos campeones, especificando los nombres que contenían las cintas que respectivamente alcanzaron:1

Participante Club Cinta de:
Pedro Gavarrete Unión Ciclista Sra. Algeria de Reyna Barrios
Jorge Romaña Raquel Vásquez
Jorge Goubaud María Camacho
Carlos Tinoco Jesús Monteros
Alfredo S. Klée Julia Novella y
María Ubico
Antonio del Valle Luisa Coloma
Gustavo Novella Olimpic Club Amalia y Ester Tinoco
José Coloma Aída Carrera
José V. Urruela Julia Coloma
Rafael Uribe María y Jesús Goubaud
Walterio Rosenthal Amalia Larraondo y
María Carrera
Ricardo Vásquez Sin club Elvira Rodríguez
Jorge Ubico Antonia y Clara Aycinena

(Nota de HoyHistoriaGT: Jorge Ubico, de diecisiete años de edad, participó en la carrera.  Ubico por ese entonces había dejado de asistir a la Escuela Politécnica, donde solo cursó tres semestres, y era un empleado bancario.  Su oportunidad llegó tras la muerte del presidente Reina Barrios en 1898, ya que su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela, fue el presidente de la Asamblea Legislativa, y gracias a sus influencias consiguió un despacho militar para él.2)

Así aprovechaban los guatemaltecos de la época la prosperidad que se vivía en el país a principios de 1897.  Pero todo aquel bienestar acabó de súbito cuando Brasil resolvió su situación en 1897, provocando con su masiva producción que se desplomara el precio internacional del café, llevándose consigo la economía guatemalteca, la estabilidad del gobierno y hasta la vida del general presidente Reina Barrios, que murió asesinado el 8 de febrero de 1898 luego de haber repelidos graves revoluciones en el occidente y oriente de la República en septiembre de 1897.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de enero de 1897). Notas Ciclistas. En: La Ilustración Guatemalteca I (12). Guatemala: Siguere, Guirola y Cía. p. 186.
  2. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. pp. 43-45.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.

20 de mayo de 1877: primer número del periódico «El Porvenir»

Se publica el primer número del periódico de la Sociedad Literaria «El Porvenir» de los intelectuales liberales de la época de J. Rufino Barrios

20mayo1877
Composición fotográfica del Teatro Colón (anteriormente Teatro Carrera) realizada por Alberto G. Valdeavellano y publicada por la revista cultura «La Ilustración Guatemalteca» en 1897.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La Sociedad literaria «El Porvenir» se formó en Guatemala con las principales personalidades literarias entre los criollos liberales que habían tomado el poder tras el triunfo de la Revolución Liberal de 1871. «El Porvenir» se reunió por primera vez la noche del lunes 19 de marzo de 1877, por iniciativa de Vicente Carrillo, quien fue su primer presidente, y con el objetivo de crear una «literatura nacional«.1

Los estatutos de la nueva sociedad fueron redactados por Carrillo, sometidos a discusión y aprobados por todos los miembros. Contaron desde el principio con la venia del gobierno del general J. Rufino Barrios, y todos los representantes del gobierno eran automáticamente miembros honorarios de ella, destacando entre ellos el licenciado Lorenzo Montúfar, quien no solamente era Ministro de Estado sino que era el principal ideólogo liberal anticlerical.1 Montúfar, quien fue un guía-protector de los miembros más jóvenes de la Sociedad dada su experiencia como Ministro de Estado en Costa rica y de Rector de la Universidad de Santo Tomás,1 había regresado a Guatemala durante el gobierno de Barrios, tras haber salido huyendo del país disfrazado de clérigo cuando el general Rafael Carrera regresó a Guatemala de su autoimpuesto exilio en agosto de 1849.2

Las reuniones de la Sociedad eran semanales, y de julio acordaron también imponer una cuota de 50 centavos a cada miembro, para sufragar los gastos y en agosto de este mismo año, Barrios concedió, a través de la tesorería de la Universidad, cincuenta pesos mensuales para apoyar las labores de «El Porvenir», dada la importancia de esta asociación en la formación y desarrollo de los intelectuales liberales guatemaltecos.1

El 20 de mayo de 1877 la sociedad empezó a publicar un periódico quincenal que llevó el nombre de “El Porvenir” y en su primer número incluyó una lista de los socios que la componían:

  1. Honorarios: personajes relevantes, principalmente miembros del gobierno y a las mujeres.
  2. Asistentes: los que concurrían con regularidad a las juntas.
  3. Corresponsales: socios que se encontraban fuera de la ciudad o del país y contribuían con materiales para las sesiones y el periódico.1
  4. La junta directiva se componía de presidente vicepresidente, secretario, sub-secretario, varios vocales y tesorero, aunque en de 1879 se suprimieron los cargos de presidente y vice-presidente y se eligieron doce presidentes para ejercer el cargo durante un mes cada uno. Y en mayo de 1880 ampliaron las temáticas abordadas a otras ciencias e inauguraron una serie de conferencias públicas como otro medio de difusión de sus trabajos para lo cual organizaron veladas artístico-literarias en el Teatro Nacional.1

Máximo Soto Hall, quien luego sería un ideólogo del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, clasificó a los miembros de la siguiente forma: 3

  • «Sombras protectoras»: eran las personalidades de mayor edad, y entre ellas estaba el ya mencionado Lorenzo Montúfar, el padre Ángel María Arroyo, quien a pesar de ser sacerdote fue uno de los principales aliados de J. Rufino Barrios y uno de sus principales aduladores,4 Antonio Machado y el escritor José Milla y Vidaurre. Los tres primeros citados eran considerados como los grandes oradores de la época,5 mientras que Milla, era muy respetado como orador y catedrático universitario a pesar de ser conservador y miembro de los gabinetes de Carrera y Vicente Cerna antes de la revolución de 1871.3
  • Mayores de 30 años: eran los que empezaban por aquel entonces a a labrarse un nombre. Entre ellos destacan:3
    1. Antonio Batres Jáuregui: quien luego sería Ministro de Estado de Barrios y de todos los presidentes liberales hasta Manuel Estrada Cabrera, a pesar de ser conservador. Fue vice-presidente de la Sociedad desde su fundación hasta noviembre de 1877.
    2. Fernando Cruz: quien luego sería Ministro de Estado.
    3. Salvador Falla: jurista y político que fue vocal 1º y luego asumió la presidencia de la asociación desde noviembre de 1877 hasta enero de 1879.
    4. Ricardo Casanova y Estrada: por entonces un joven abogado, quien después de ser humillado por el presidente Barrios durante un litigio que se seguía por la propiedad que había sido de la Orden de San Felipe Neri de la Escuela de Cristo, decidió hacerse sacerdote y llegó a ser el arzobispo de Guatemala.
    5. Juan Fermín de Aycinena: otro escritor conservador, quien era descendiente del patriarca de su familia, que tenía el mismo nombre. Aycinena fue miembro del gobierno de Carrera, pero abandonó la política tras la Revolución de 1871.
  • Jóvenes: los literatos que apenas empezaban. Entre ellos se encontraban:
    1. Manuel Valle: joven poeta de 16 años, miembro asistente y asiduo colaborador del periódico con su poesía. Llegó a ser abogado, escribió varias obras de teatro y en 1902, junto a Virgilio Rodríguez Beteta y Francisco Contreras fundó el primer ateneo de Guatemala.3
    2. Miguel Ángel Urrutia: secretario particular de Barrios. Ingresó a la sociedad en febrero de 1879 y fue un asiduo colaborador del periódico principalmente con su poesía.<sup>3</sup>
    3. Ramón A. Salazar: médico, quien luego llegaría Ministro de Instrucción Pública de Barrios y luego editor de la revista cultural «La Ilustración Guatemalteca» durante el gobierno del general José María Reina Barrios. Fue miembro de varias Asambleas Legislativas que favorecieron al gobernante liberal de turno y también fue ministro del licenciado Manuel Estrada Cabrera. Fue uno de los principales intelectuales anticlericales guatemaltecos y director del «Diario de Centro América«, que en esa época era un periódico semi-oficial.
    4. Juan Arzú Batres: ingeniero, quien fue director del Diario de Centroamérica y padre del escritor José Arzú. Fue miembro fundador de la Academia Guatemalteca correspondiente a la española de la lengua y ocupó diferentes puestos en la directiva de la sociedad.3
    5. Guillermo Hall: tío de Máximo Soto Hall y padre de Elisa Hall de Asturias
    6. Domingo Estrada: de 22 años de edad, era hijo de Arcadio Estrada, un abogado que participó en el movimiento de 1871 y que ocupó varios puestos ministeriales durante los gobiernos liberales. Por la influencia de su padre, Estrada ocupó puestos públicos mientras todavía estudiaba en al Universidad de donde se graduó de abogado en agosto de 1877. Pasó la mayor parte de su vida fuera de Guatemala sirviendo puestos diplomáticos, principalmente en los Estados Unidos. Fue vocal, tesorero, miembro de la comisión de imprenta y publicó asiduamente en el periódico «El Porvenir«.3

Entre los miembros extranjeros destacaron:

  • El ingeniero mexicano Alejandro Prieto, quien fungió en la sociedad como vocal 1º y era Secretario de la Legación de México en Guatemala. Prieto escribió el primer Tratado de Agrimensura recopilando leyes y decretos, y se hizo cargo, ad honorem, de las asignaturas de Topografía, Agrimensura y dibujos y con ello formó la Facultad de Ciencias Exactas de donde salieron los primeros veintidós Ingenieros Topógrafos. Trazó el Cementerio General y el Hipódromo del Norte. Hizo el primer estudio de los límites con México, y la nivelación de los ríos Pensativo y Democracia.1
  • El licenciado hondureño Marco Aurelio Soto,3 quien fuera Ministro del gobierno de Barrios durante los primeros años de éste, y luego fue colocado en la presidencia de Honduras junto a su primo Ramón Rosa por el general Barrios. Años después, cuando ya no le era útil, Barrios lo derrocó y lo sustituyó por Luis Bográn.
  • El poeta cubano José Martí, quien aparece en la lista de socios asistentes que se publicó en el primer número del periódico. En 1878 figura como Vicepresidente de la sociedad y pronunció un discurso en la primera velada que realizara la sociedad el 25 de julio de 1877, que fue el que le valió el sobrenombre de «Dr. Torrente«.6

Por supuesto, la ideología liberal y el progreso que proponía y documentaba la Sociedad Literaria era para las élites ilustradas y no para el ciudadano común, en particular el indígena. Los literatos se convirtieron, entonces, en apologistas de la medidas económicas anticlericales y pro-cafetaleras de J. Rufino Barrios que utilizaron a los indígenas como mano de obra casi gratuita. He aquí algunas frases publicadas en las páginas de aquel periódico por Salvador Falla, que dejan clara la posición de los intelecuales liberales:

«El aborigen, poseedor de inmensos terrenos vírgenes henchidos de fecundidad, pero que yacen hace siglos esperando la hora de la redención por el cultivo, … alega no sé qué derechos señoriales adquiridos de tiempos remotísimos y se opone con una tenacidad propia de su raza a que una mano extraña, una mano aleve toque el árbol que él no ha plantado, el árbol que no ha cuidado ni visto crecer.»7

«No le pidamos al indio iniciativa, adelanto, progreso; porque la iniciativa individual no se encuentra en la degeneración y en la ignorancia; no queramos que sienta la sed de la riqueza, la ambición del bienestar material; porque la ambición no puede avenirse con una alma empequeñecida. Pidámosle al indígena lo que puede darnos: que auxilie la obra del progreso con su mano callosa, su brazo fornido, su índole suave«.8

Así pues, para aquellos eruditos liberales, lo «nacional» era únicamente lo español y lo occidental. Juan Arzú Batres, en un artículo titulado “La imaginación y el pensamiento” llega al extremo de eliminar a toda la población indígena de América considerando que el continente era únicamente la reunión de dos razas: la inglesa y la española, y que estaba llamado a ser la síntesis de ambas y lograr con ello “que no se reconozca otra raza que la raza humana, ni otra civilización que la civilización Universal”.9

Uno de los sucesos más relevante de la Sociedad Literaria ocurrió en diciembre de 1879 cuando el presidente Barrios les encargó convocar a un concurso para elegir un himno nacional. Pretendían utilizarlo para las celebraciones que el gobierno planeaba para el mes de marzo de 1880 cuando entraría en vigor la Constitución de 1879, cuya redacción se había pospuesto por varios motivos desde que Miguel García-Granados y Zavala se había hecho con el poder en 1871. El 5 de enero de 1880 la sociedad convocó al concurso para el cual se otorgó un plazo de quince días. Nombró un jurado calificador compuesto por José Milla, José Antonio Salazar, Javier Valenzuela, Manuel Ramírez y Salvador Falla. Pero solamente se recibieron sólo trece composiciones y cuando el jurado eligió los tres primeros lugares, todos miembros de la Sociedad —Juan Fermín de Aycinena, Miguel Ángel Urrutia y Manuel Arzú y Saborío—, dictaminó que ninguno de ellos merecía el calificativo de Himno Nacional y el evento quedó como un simple concurso literario.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Fuentes Oliva, Regina (4 de junio de 2009). Una aproximación al ambiente intelectual guatemalteco de la Reforma Liberal, a través de la sociedad Literaria El Porvenir«. En Boletín AFHEC. (41) Guatemala: Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.
  2. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. I Guatemala: Editorial del Ejército. p. 266.
  3. Soto Hall, Máximo (1966). La niña de Guatemala: el idilio trágico de José Martí. Guatemala: José de Pineda e Ibarra. p. 53.
  4. Vela, David (1948). Literatura Guatemalteca Guatemala: Tipografía Nacional. p. 315.
  5. Ibid., p. 307.
  6. Hall, La niña de Guatemala, p. 67.
  7. Falla, Salvador (24 de julio de 1877). El Porvenir ¡Adelante!. En El Porvenir I (5), p. 65.
  8. Ibid., pp. 66-67.
  9. Arzú Batres, Juan (5 de julio de 1877). La novela. En El Porvenir I (4), pp. 53-54.

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2 de marzo de 1632: Ayuntamiento nombra comisión para recibir al nuevo Obispo

El Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros de Guatemala nombra a una comisión para recibir al nuevo Obispo, doctor Agustín de Ugarte y Saravia

2marzo1632
Ruinas de la Ermita de Nuestra Señora del Carmen en completo abandono en 1896.  En el recuadro: el obispo Ugarte y Saravia, quien autorizó la construcción de la ermina durante su gestión al frente de la diócesis de Guatemala.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El doctor Agustín de Ugarte y Saravia nació en Bogotá en 1564 y desde su nacimiento estuvo vinculado a la Iglesia Católica, ya que su padre era pariente del arzobispo Hernando Arias de Ugarte. A una temprana edad fue llevado a España, en donde realizó brillantes estudios en Salamanca y recibió el Doctorado en la Universidad de Oñate en Viscaya. Se ordenó sacerdote, se presentó a concurso y obtuvo la parroquia de Santa Cecilia en la villa de Espinosa de los Monteros de donde era nativa su madre; luego obtuvo la de San Sebastián en Burgos y, finalmente, fue Canónigo Racionero en Salamanca.1

Regresó a la Nueva Granada en 1624 cuando contaba con sesenta años de edad,pues había sido nombrado Inquisidor Apostólico.1 Luego fundó de sus propios fondos un Monasterio de Carmelitas en Cartagena de Indias y en 1628 fue presentado al Obispado de Chiapa y Guatemala durante el papado de Urbano VIII.2

En Guatemala fue recibido en 1632 en Santo Tomás —hoy Milpas Altas— por los capitanes Gaspar de Balcárcel y Pedro de Santiago, quienes habían sido comisionados por el Ayuntamiento de la capital el 2 de marzo de ese año para tal efecto. Había sido consagrado por el Obispo de Cartegena, Luís Ronquillo y ya al frente de su nueva diócesis dotó de una cátedra de casos de conciencia y asistió a las sesiones para que no faltasen los clérigos. Era sumamente responsable, al punto que un Jueves Santo hizo que lo llevaran a la Catedral a fin de celebrar los oficios del aquel importante día a pesar de estar enfermo.3

El 3 de septiembre de 1634 instituyó la Cofradía del Santo Escapulario de Nuestra Señora del Carmen en la capilla de Santa Teresa en la Iglesia Catedral de Guatemala, y el 20 de noviembre de ese año aprobó los estatutos de la misma.3 Posteriormente, el 9 de abril de 1638 autorizó para que la Cofradía erigiera su propia ermita, lo cual fue autorizado por la Real Audiencia al día siguiente. De esta manera, fue construida la primera ermita de Nuestra Señora del Carmen la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala la cual fue bendecida en junio de ese año.4

El 10 de enero de 1641 fue promovido a la diócesis de Arequipa, y en su lugar fue nombrado el doctor Bartolomé González Soltero. Ugarte y Saravia llegó a Arequipa en 1643, y posteriormente erigió el sagrario para los curas, construyó la torre mayor de la Catedral y proporcionó a la sacristía muchos objetos valiosos.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Pérez Pimentel, Rodolfo (s.f.) Agustín de Ugarte y Saravia. Ecuador: Diccionario Biográfico de Ecuador.
  2. Gauchat, Patritius (Patrice) (1935). HIERARCHIA CATHOLICA MEDII ET RECENTIORIS AEVI Vol IV. (en latín) Münster: Libraria Regensbergiana. pp. 93, 148, 199, and 290. 
  3. Pardo, J. Joaquín [1944] (1984). Efemérides de Antigua Guatemala 1541-1779. Guatemala: Consejo Nacional para la Protección de la Antigua Guatemala. p. 28.
  4. Ibid, p. 40.

24 de enero de 1918: tercer terremoto de 1917-18

Se produce el tercero de los fuertes terremotos de 1917-18 que destruyeron la Ciudad de Guatemala

24enero1918
Ruinas del Cerrito del Carmen.  En los recuadros: las ruinas del Cementerio General y el campamento de la Cruz Roja «Manuel Estrada Cabrera».  Todas las fotografías fueron publicadas en la revista National Geographic en 1919; es de notar que la del Cerrito del Carmen fue tomada por el fotógrafo guatemalteco Alberto G. Valdeavellano.

Luego de los fuertes sismos registrados entre el 25 de diciembre de 1917 y el 3 de enero de 1918, llegaron a la Ciudad de Guatemala varios geólogos, entre quienes estuvieron Herbert Spinden de la «National Geographic Magazine» y Marshal Saville. Ambos estaban en la ciudad cuando ocurrió el fuerte sismo del 24 de enero de 1918 y reportaron su experiencia con lujo de detalles.

Reproducimos a continuación lo relatado por Spinden:1

«Fui lo suficientemente afortunado para llegar a la Ciudad de Guatemala veinte minutos antes del terremoto del 24 de enero de 1918. […] Otros sismos habían destruido la ciudad y albergues temporales en chozas habían sido construidos en los parques. Todos los hoteles estaban destruidos, y conseguí una habitación en el nuevo Hotel Roma, que estaba construido con las puertas del derruido hotel original en el antiguo patio de carruajes frente a la estación del ferrocarril.»

«El sol se acababa de ocultar y una luna llena estaba saliendo en un cielo completamente despejado. No percibí nada, a diferencia de otras ocasiones en que había sentido las vibraciones por un breve instante, como cuando uno percibe que se aproxima una tormenta. En eso, los platos de la mesa empezaron a saltar y las paredes y techo de lámina a crujir y a oscilar. Nos abalanzamos por las paredes hacia la calle, tropezando y cayendo. Desde cerca y lejos llegaba el rugido de paredes que se derrumbaban. Un polvo amarillento se elevó, oscureciendo la luna. Y luego el temblor empezó a ceder y finalmente terminó, pero el polvo se mantuvo en el ambiente sobre la dañada ciudad.»

«Estos últimos sismos aparentemente se centraron en la Ciudad de Guatemala, con un radio de destrucción de treinta millas. Se temía que la tierra cediera por los sismos y que surgiera un nuevo volcán en la misma ciudad. Las enormes fisuras que aparecieron en la línea férrea hacia Puerto Barrios se rellenaron una y otra vez, y solamente una labor incansable permitió que el tren operara por períodos lo suficientemente largos para traer suministros a la ciudad.

No solamente las casas fueron arruinadas, sino que las tuberías de agua se rompieron y la gente se vio expuesta a las potenciales enfermedades que surgen cuando se utiliza agua que nace por las fisuras de la calles. En los cementerios los esqueletos fueron expulsados de sus tumbas y muchos restos humanos tuvieron que ser cremados posteriormente. La pérdida de vidas humanas en la Ciudad de Guatemala probablemente no pasó de los doscientos.»1

Por su parte, Marshal Saville había salido en tren por la línea del Ferrocarril del Norte hacia Quiriguá y se encontraba en su travesía de retorno cuando se produjo el sismo. He aquí su relato:2

«El […] gran sismo llegó con la luna llena en la noche del 24 de enero. Estaba viajando de Quiriguá a Guatemala por tren, y este se había retrasado en Agua Caliente debido a un pequeño derrumbe. Así pues, en lugar de llegar a la ciudad a las 6:30 p.m. estaba atrasado más de una hora. Exactamente a las 7:20 p.m., cuando estábamos a unas cinco millas de llegar y estabamos saliendo de un profundo barranco entre las montañas, una piedra del tamaño de una pelota de béisbol cayó desde lo alto de una montaña y se estrelló contra el marco de la ventana donde yo iba sentado. Al instante se escuchó un gran estruendo, acompañado de un fuerte halón hacia el lado sur del tren. Y esto fue inmediatamente seguido de un fuerte temblor en el otro lado. El tren iba avanzando muy lentamente, quizá a tres kilómetros por hora, así que el maquinista lo pudo detener en cuestión de cinco metros».

«Mi primera impresión, debido a la piedra que había chocado contra la ventana, fue que había ocurrido un alud de una montaña y que las enormes rocas habían golpeado al tren. Pero cuando nos dimos cuenta que el tren estaba intacto, todos supimos lo que había ocurrido. Pocos minutos después empezamos a sentir los temblores de tierra, y desde ese momento hasta las 4:30 a. m. la tierra no se estuvo quieta. Sentíamos los sismos de cuando en cuando, y posteriormente supimos que se habían registrado cuarenta y tres temblores diferentes esa noche».

«El tren continuó su marcha lentamente, pero se tuvo que detener en tres ocasiones para que limpiaran los derrumbes que le interrumpían el paso. Por fin llegamos al último y más grande de los pasos entre las montañas; pero este estaba totalmente bloqueado y se tardaron una semana en limpiarlo porque tan pronto como removían parte de la tierra se producían nuevos aludes. Nosotros pasamos la noche del 24 de enero en el tren y terminamos nuestro viaje a pie a la mañana siguiente. El camino estaba bloqueado en muchos lugares, y especialmente en donde la vía férrea descendía por el barranco más próximo a la ciudad. Durante la caminata yo conté aproximadamente doscientas grietas, con dirección aproximada de sur a norte, aunque vi algunas perpendiculares a estas. La dirección de las grietas puede ser relevante, pues parecían provenir del volcán de Pacaya. Que las grietas van de la región del volcán hacia el norte, y no de norte a sur quedó demostrado por una gran grieta que ví que provenía del sur y que después se separaba en cuatro grietas más pequeñas hacia el norte.

Como los terremotos del 25 de diciembre y del 24 de enero ocurrieron en noche de luna llena, la población se alarmó por lo que podría ocurrir en la siguiente. En efecto, supimos que el 26 de febrero el servicio telegráfico se interrumpió por un fuerte sismo.»2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Spinden, Herbert J. (1919). «Shattered capitals of Central America»National Geographic Magazine (Estados Unidos) XXXV (3).
  2. Saville, Marshal H. (1 de junio de 1918). «The Guatemala earthquake of December, 1917 and January, 1918». Graphical Review 5: 459-469. JSTOR 207805.

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6 de noviembre de 1895: autorizan construcción de tren Decauville

El gobierno del general presidente José María Reina Barrios autoriza la construcción de un tren Decauville entre la Penitenciaría y el paseo 30 de junio

6noviembre1895
Edificio de la Exposición Centroamericana en construcción.  Al frente se observan los rieles del ferrocarril tipo Decauville que se autorizó el 6 de noviembre de 1895 para transporter materiales.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano tomada de «La Ilustración del Pacífico«.

Durante los primeros años del gobierno del general José María Reina Barrios la economía guatemalteca alcanzó su máximo apogeo gracias a pa producción del café. Gracias a esto el gobierno tuvo un superavit fiscal que utilizó para emprender obras faraónicas que embellecieran la Ciudad de Guatemala y mejoraran la estructura del Ferrocarril en el país.

A continuación se presenta el contrato que se ratificó el 6 de noviembre de 1895 para la construcción de un tren tipo Decauville entre el Puente de la Penitenciaría y el extremo sur del paseo «30 de Junio» (lo que en la Ciudad de Guatemla del siglo XXI, corresponde a ir desde  Centro Civico hasta el Monumetno a los Próceres, pasando por toda la Avenida de la Reforma). Este ferrocarril de carga iba a ser utilizado para la construcción del edificio principal de la Exposición Centroamericana, que se iba a celebrar en 1897 para promocionar el Ferrocarril del Norte que el gobierno de Reina Barrios estaba construyendo para impulsar la economía de Guatemala al servir como Canal Interoceánico.

Manuel Morales Tobar, secretario de Estado en el despacho de Fomento, con autorización del señor general presidente, por una parte, y Mauricio Frary Gross, ingeniero, por otra, han convenido en lo siguiente:

      1. Frary se compromete a construir un ferrocarril Decauville desde el Puente de la Penitenciaría hasta el extremo Sur del Boulevard 30 de Junio, o sea una longitud de 3,961 metros. Este ferrocarril tendrá un ancho de 0.60.
      2. A mitad de la línea o sea frente al sitio de la Exposición Centroamericana, se colocará un apartado para el cruzamiento de los trenes.
      3. En los términos de la línea, Frary construirá dos estaciones de 40 metros de largo y 8 de ancho, cubiertas con lámina y tendrán bancos corridos para comodidad de los pasajeros.
      4. La línea será lastrada con talpuja del Calvario, para cuyo efecto Frary colocará un ramal especial.
      5. Para la colocación de la línea Frary no hará ninguna excavación, sino que seguirá la configuración del terreno, pero sometiéndola siempre a una gradiente uniforme en el sentido del perfil longitudinal de la línea del Boulevard.
      6. Frary hará por su cuenta el transporte de todo el material de la línea, carros y locomotoras, desde la estación de Santo Domingo hasta el lugar en que se han de ocupar.
      7. En la construcción de este ferrocarril, Frary se sujetará a las siguientes prescripciones: Las curvas no serán menores de 35 metros de radio, los rieles serán unidos por eclisas y tornillos, colocará durmientes de madera de 1.20 de largo por 35 de ancho y 55 de mm de grueso, debajo de cada par de eclisas en los empalmes cuidará de que los alineamientos sean perfectamente rectos en las tangentes, y las curvas enteramente circulares y sin codos.
      8. Frary colocará un depósito de agua de un metro cúbico de capacidad en cada extremo de la línea, y el Gobierno facilitará el agua de Acatán con sus tillarías correspondientes para el servicio de dichos depósitos.Nota_a
      9. El Gobierno pagará a Frary la suma de $9,350 (nueve mil trescientos cincuenta pesos) en moneda efectiva, por todos los servicios antes citados, y le proporcionará por cuenta del mismo Gobierno, cincuenta zapadores, mientras dure el trabajo de construcción, y pagará asimismo la planilla de cuatro enrieladores, un mecánico y un caporal, ascendiente a ochentinueve pesos semanales.
      10. Además dará el Gobierno a Frary, cuatro kilómetros de vía Decauville, dos locomotoras denominadas, una Algeria y la otra Celia, y diez carros cumbos, los que con calidad de préstamo proporcionará la Superintendencia del Ferrocarril al Norte, y los cuales serán devueltos por Frary al lugar de su procedencia, cuando estén terminados los trabajos de instalación del ferrocarril de que se trata.Nota_b
      11. La línea estará abierta al serviejo público, con los trenes, el 24 de diciembre próximo.Nota_c
      12. La suma de nueve mil trescientos cincuenta pesos la pagará el gobierno en esta forma: la mitad el 30 de noviembre próximo, y la otra mitad al recibirse el trabajo.
      13. El Gobierno concede a Frary, en igualdad circunstancias, el derecho de preferencia, para la explotación del ferrocarril de que se trata; debiendo en en tal caso, hacerse cada fin de mes un dividendo del producto líquido que en lo absoluto tenga la Empresa, para distribuirlo en la forma que se expresa en seguida: un setenticinco por ciento para las rentas nadonales, y un veinticinco por ciento para Frary, por su administración.
      14. Los materiales que hayan de transportarse por cuenta del Gobierno, hacienda uso de la vía, objeto de esta contrata; tendrán en los valores ordinaries de los fletes una rebaja del cincuenta por ciento, y las personas que por asuntos del servicio público hayan de hacer uso del ferrocarril en referencia, gozarán del pasaje libre; debiendo para el efecto, presenter la tarjeta que el Ministerio de Fomento haya tenido a bien expedir a su favor.

En fé de los cual y para constancia de ambas parte, se firman dos de un tenor en Guatemala, a seis de noviembre de mil ochocientos noventicinco.

        • Manuel Morales T.
        • M. Frary G.

NOTAS:

  • a: el acueducto de Acatán era otro de los proyectos faraónicos en que se embarcó la administración Reina Barrios y consistía en la construcción de un segundo acueducto para surtir de agua a la Ciudad de Guatemala, ya que el acueducto de Pinula ya no se daba abasto.
  • b: Algeria era el nombre de la esposa del presidente, Algerie Benton de Reina, y Celia era el nombre de la madre de Reina Barrios.
  • c: el 24 de diciembre era la fecha de cumpleaños del presidente y acostumbraba celebrarlo inaugurando fastuosas obras.

BIBLIOGRAFIA:


4 de octubre de 1901: muere Rafael Spínola

Muere el eminente orador, literato y político Rafael Spínola, creador de las Fiestas de Minerva, y quien fungía como Ministro de Fomento del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

4octubre1901
El antiguo Ministerio de Fomento de la ciudad de Guatemala.  Derribado por los terremotos de 1917-18, había sido la mansión del general Juan Martín Barrundia, ministro de la Guerra de J. Rufino Barrios.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Con tan solo 45 años de edad, Rafael Spínola dejó un amplio legado en la literatura, el periodismo, y la oratoria  guatemaltecas. Era descendiente del alférez de Caballería coronel José María Espínola Baeza y Bravo que llegó a Guatemala el 12 de junio de 1822, al mando de seiscientos hombres del ejército mexicano y bajo las órdenes del general italiano Vincenzo Filísola, a quien había mandado el emperador mexicano Agustín de Iturbide para que tomara el control de la region luego de la anexión de Centroamérica a México.1

Tras el derrumbe del Primer Imperio Mexicano, Filísola convocó a una Asamblea Constituyente para Centroamérica y se retiró a México con sus tropas, pero el coronel Espínola ya no regresó porque en Guatemala conoció a la señorita Mariana del Águila Escobar, con quien contrajo matrimonio y procreó a tres hijos. En Guatemala se cambió el apellido de Espínola a Spínola, indicando que así era como se escribía originalmente.1

Rafael Spínola era hijo de José Vicente Spínola del Águila e Isabel Orellana Corzo, quien a su vez era nieta del doctor venezolano Narciso Esparragoza y Gallardo, que se graduó en Guatemala en 1794 y quien fuera el primer médico anatómico de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo, nombramiento concedido por Cédula del Rey Carlos IV.

Spínola realizó sus estudios de secundaria en el Instituto Nacional Central para Varones, sobresaliendo por su habilidad para hacer agudos comentarios a los profesores.2 En 1885, tras la muerte del general Justo Rufino Barrios el 2 de abril en Chalchuapa, el coronel del Rigoberto Cabezas inició el periódico «El Pueblo«, en donde pretendió hacer oposición al gobierno del presidente interino, general Manuel Lisandro Barillas, y en este periódico Spínola inició su carrera periodística.3 El periódico solamente alcanzó tres números pues Cabezas fue expulsado de Guatemala, y Spínola salió exiliado a México en donde conoció a varias personalidades de ese país, incluyendo al escritor y diplomático Federico Gamboa, quien en sus memorias relata que Spínola llegó expatriado y sin dinero.4-5

Al regresar a Guatemala, Spínola realizó estudios de medicina, aunque se inclinó más por la literatura, el periodismo y la oratoria.​ También incursionó en política y en 1893 era diputado de la Asamblea Nacional Legislativa, impartía clases de filosofía en el Instituto Central para Varones y era uno de los principales oradores del gobierno del general José María Reina Barrios.2

De 1896 a 1897 fue el redactor en jefe de La Ilustración Guatemalteca, revista literaria quincenal que, a pesar de su corta duración, es una referencia importante para conocer la situación política y económica de Guatemala durante los últimos año del gobierno del general José María Reina Barrios. En esta revista colaboró con Ramón A. Salazar, A. Macías del Real y Alberto Valdeavellano.6  En esa época, Spínola se casó con la mexicana Ana Florencia Strecker Frías, con quien tuvo dos hijas: Magdalena y Stella.​7

Luego del asesinato del presidente Reina Barrios el 8 de febrero de 1898, Spínola pasó al equipo de trabajo de La Idea Liberal desde donde trabajó en la campaña presidencial del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien había sido designado como presidente interino tras la muerte de Reina Barrios. En agradecimiento a su labor el presidente Estrada Cabrera lo nombró subsecretario de Fomento cuando tomó posesión el 2 de octubre de 1898.

Cuando Estrada Cabrera inició su primer período oficial el 15 de marzo de 1899, nombró a Spínola como ministro de Fomento, quien en ese puesto tuvo dos contribuciones muy importantes para el gobierno cabrerista.  En primer lugar, fue el creador de las Fiestas Minervalias, evento educativo y propagandístico con que Estrada Cabrera promocionó su gobierno de veintidós años en el extranjero.8​ Su segunda contribución fue redactar el contrato que otorgó la concesión del Ferrocarril del Norte a una empresa ferroviaria estadounidense por noventa y nueve años, dando origen a una serie de contratos lesivos para Guatemala y el establecimiento de la United Fruit Company en el país.​9

Pero el año de 1901 fue trágico para la familia Spínola Streckler; Ana Florencia falleció en mayo, víctima de una enfermedad y Spínola murió de depresión a los 45 años de edad, el 4 de octubre de 1901, dejando en la orfandad a sus hijas.10  Magdalena, de solo 4 años de edad, fue a vivir con sus abuelos maternos, y Stella con sus abuelos paternos.​7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Figueroa, Bill (31 de julio de 2007). «Genealogía de México: Don José María Espínola Baeza y Bravo». México. Archivado desde el original el 2 de junio de 2015
  2. Morales, Domingo (1896). Prólogo de Artículos y discursos de Rafael Spínola. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Soto Vásquez, Lilly (2013). «Las acciones políticas de Rigoberto Cabezas en Guatemala». Red de docentes de América Latina y del Caribe. Archivado desde el original el 2 de junio de 2015
  4. Gamboa, Federico (1910). Gómez de la Puente, Eusebio, ed. Mi diario, primera serie. México: La Europea.
  5. — (1920). Gómez de la Puente, Eusebio, ed. Mi diario, primera serie III. México: Hispano Americana.
  6. La Ilustración Guatemalteca (15 de julio de 1896). «Nuestro propósitos»La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (24). p. 346.
  7. Aguilar Umaña, Isabel (1998). «Un tributo póstumo a la muerte: Magdalena Spínola». Gold, Janet N. (Ed.), ed. Volver a imaginarlas: retratos de escritoras centroamericanas. Paraguay: Guaymuras. ISBN 9789992615096.
  8. Carrera Mejía, Mynor (s.f.). Las Fiestas de Minerva en Guatemala, 1899-1919: El ansia de progreso y de civilización de los liberales. Costa Rica: Universidad de Costa Rica. Archivado desde el original el 1 de junio de 2015.
  9. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  10. El Guatemalteco (4 de octubre de 1901). «Don Rafael Spínola». El Guatemalteco (Guatemala).

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8 de marzo de 1913: fuerte terremoto destruye Cuilapa, Santa Rosa

Fuerte terremoto destruye Cuilapa, cabecera del departamento de Santa Rosa, y varios pueblos vecinos

8marzo1913
El puente colonial construido sobre el río Los Esclavos, situado cerca del epicentro del terremoto. No fue afectado por el sismo. Fotografía de Alberto G. Valdeavellano, tomada en 1897 y publicada en «La Ilustración del Pacífico«. En los recuadros: retratos del presidente Manuel Estrada Cabrera y del general José María Orellana. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 8 de marzo de 1913 empezaron a llegar telegramas al presidente de la República, licenciado Manuel Estrada Cabrera, informándole de un fuerte sismo que ocurrió en la región de Cuilapa, cabecera del departamento de Santa Rosa. El más elocuenta fue el del Jefe Político, Pedro Ríos, que llegó a las 8:34 pm:

De Barberena, 8 de marzo de 1913

Al Señor Presidente:

Hoy entre 9 y 10 de la mañana se sintió aquí un fuerte temblor que dejó en completa ruina a esta cabecera, y los pueblos vecinos. En las casas particulares soalmente de diez a quince víctimas, pero la desgracia principal ocurrida es en la Escuela Pública, donde fueron sepultados dos profesores, casi todos los niños, llegando el número de éstos a cuarenta aproximadamente, no pudiendo dar con exactitud el número. Estoy dictando las medidas necesarias para mantener el orden, pero carecemos en lo absoluto de víveres y vivienda. El edificio del cuarte, Juzgado de Instancia, y Administración de Rentas, totalmente destruidos, quedando todos los presidiarios sin custodia posible. Por interrupción de las líneas telegráficas no he podido dar parte inmediatamente de estas desgracias. Tendré al corriente al señor Presidente del curso de los acontecimientos.

Muy respetuosamente le ruego se sirva darnos los auxilios que su gran corazón y patriotismo le inspiren.

Con respecto y consideración, me suscribo del señor presidente, muy Atto. y S.S.,

        • Pedro Ríos1

​Tan pronto como se supo del terremoto ocurrido en Cuilapa, Santa Rosa, se publicó el siguiente boletín en el alcance al número 79, del tomo LXXXVI de «El Guatemalteco» —el diario oficial en esa época—el 8 de marzo de 1913:

A fin de que el público esté al corriente de lo que en realidad ha pasado en la cabecera y algunos pueblos del departamento de Santa Rosa, con motivo de los movimientos sísmicos que ha habido desde el 7 de este mes y para evitar el daño que a los particulares pudiera producir la exageración de las noticias que por la primera impresión de la catástrofe, o por otros fines, se han dado, el Supremo Gobierno, fiel guardián de la tranquilidad del país y del bienestar de todos, ha dispuesto enterar al público de lo ocurrido por medio del órgano oficial para que vuelva la paz en lo posible a la sociedad, y para que se conozca el radio de la sección afectada por los temblores.

El Señor Presidente de la República, desde el instante en que recibió los telegramas en que se le participaba la ruina del pueblo de Cuilapa, cuya importancia radica en ser la cabecera del departamento de Santa Rosa, y que Barberena, otro pueblo de importancia en aquella jurisdicción, había sufrido seriamente, apresuróse a dictar enérgicas, eficaces y prontas medidas para reparar gradualmente los perjuicios ocasionados por la naturaleza, inevitables y fatales en casos como el de que se trata.

El mismo día partió en diligencia hacia Cuilapa una comisión compuesta por los señores don Manuel María Girón, don Felipe Márquez y don Antonio Pinot, con fondos suficientes para distribuirlos entre las personas damnificadas en sus intereses, y entre aquellas que hayan quedado sufriendo de golpes o heridas, con el fin de que puedan remediarse como les sea posible, además que con este último propósito ordenó el envío de Médicos y Cirujanos y de las correspondientes medicinas y útiles indispensables en tan tristes circunstancias.

El mismo día mandó a la vez, una comisión militar compuesta del Coronel don Sabino Grijalva y de los Tenientes Coroneles don Rodrigo Solórzano y don J. A. Pinot, para que, de acuerdo con las autoridades departamentales, contribuyeran a hacer guardar el orden y a auxiliar prontamente a las víctimas.

En el acto ordenó, asimismo a la comandancia de Armas y Jefatura Política de este departamento y a la municipalidad de la capital el envío de víveres de todas clases para que nada falte a nuestros hermanos en desgracia; y a las primeras autoridades de los departamentos de la República dirigió el telegrama siguiente:

Guatemala, 8 de marzo de 1913

A Jefes Políticos y Comandantes de Armas y Municipalidades de la República:

El temblor último ha causado algunos daños en el departamento de Santa Rosa, y como es un deber de humanidad favorecer a los hermanos damnificados por una fuerza inesperadade la naturaleza, abrigo la esperanza de que Ud. se servirá disponer que el departamento que está a su cargo contribuya con cuantos elementos sean posibles, víveres, brazos, medicinas, etc., al fin indicado, que enviará a dicha cabecera de Santa Rosa con toda brevedad, hoy mismo si fuere posible.

Excuso recomendar a Ud. la mayor eficacia y prontitud, porque estoy convencido que sabe cumplir debidamente con mis órdenes y más aún cuando en este excepcional caso, se trata de aliviar a nuestros hermanos, según dejo dicho.

De todo espero que me de cuenta sin demora.

En la noche del 8 de marzo salió para Cuilapa la comisión gubernamental nombrada para asistir a los damnificados, la cual llegó a Barberena las 6 de la mañana del día siguiente, y de inmediato ayudaron a tres niños que estaban gravemente lastimados. Los miembros de la comisión eran los coroneles Antonio Pinot y Sabino Grijalba y los señores Manuel María Girón y Felipe Márquez. Pinot y Grijalba se quedaron en Barberana para ayudar con las labores de rescate, mientras que Girón y Márquez siguieron hasta Cuilapa.3

Conforme Girón y Márquez fueron avanzando hacia Cuilapa fueron encontrando personas afectadas por el sismo que estaban huyendo hacia Barberena. Así llegaron hasta el puente a orillas de la cabecera de Santa Rosa, en donde se encontraron con el Jefe Político, general Pedro Ríos junto con quien entregaron ayuda económica a los damnificados que iban encontrando en el camino. De acuerdo a lo reportado, le daban $10 a cada hombre o niño, $20 a hombres o mujeres que llevaban niños en brazos, y $30 y $40 pesos a las familias. En total se repartieron $5000.3

Llegaron a la plaza central de Cuilapa a la una de la tarde, y se dieron cuenta que ya se habían empezado las labores de rescate, pero como no había alimentos, ordenaron destazar dos reses para dar alimentos a la tropa y a los habitantes, y mandaron a traer alimentos desde otros lugares. En la tarde se empezaron a enviar los heridos a Barberena, se restableció el servicio telegráfico, se desenterró a la mayoría de los cadáveres y se rescataron las armas y municiones del destruido Cuartel del Ejército. Para mantener el orden, las autoridades decretarion la Ley Marcial.4

El 10 de marzo continuaron desenterrando cadáveres, he hicieron una evaluación de cómo había quedado el poblado. Reproducimos aquí lo que reportó la Comisión:

Algunos sepulcros del Cementerio habían sido abiertos por el terremoto y se procedió a taparlos. Después de despachar a Barberena los enfermos que aun quedaban, practicamos un nuevo reconocimiento general a la población, o mejor dicho, al área donde existió Cuilapa. Aquí queda todo recudio a escombros con dos o tres casas paradas hechas una granada. Los manantierales turbios, completamente, y los acueductos rotos, corriendo el agua a flor de tierra. Los pocos ahbitantes que quedan, para surtirse de ese precioso e indispensable elemento de vida, hacen pozos para deter el agua y de allí sacarla con guacales (todos sucios).4

Tanto el terremoto inicial como las réplicas destruyeron muchas casas, escuelas e incluso la catedral y la prisión, con una considerable cantidad de víctimas mortales; similar destrucción sufrieron las localidades de Barberena, Cerro Redondo, Llano Grande y El Zapote también sufrieron daños considerables. También fueron dañados seriamente los poblados de Fraijanes, Pueblo Nuevo Viñas, Coatepeque y Jalpatagua. En el área del epicentro, el terremoto provocó derrumbes y bloqueo de caminos y carreteras; los vecinos culpaban del terremoto al cerro Los Esclavos, a 4 km de distancia, al punto que creían haber detectado una gran grieta que se veía desde Cuilapa. Por su parte, el puente de Los Esclavos, construido durante la época colonial, no sufrió daño alguno aunque el poblado cercano sí sufrió daños de consideración.5

El sismo se sintió en lugares tan remotos como en el municipio de Salamá, departamento de Baja Verapaz y en la ciudad de Guatemala, en donde provocó alarma, pero solamente daños menores en la infraestructura. También se sintió en el departamento de Sololá y en algunos lugares de El Salvador.

El gobierno del licenciado Estrada Cabrera encomendó al general José María Orellana que se encargara de la comisión de reconstrucción del poblado, quien junto con el general José María Letona trasladaron la cabecera de Santa Rosa a Barberena para hacerse cargo de la situación.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Comisión de auxilios a los pueblos de Cuilapa, Santa Rosa, Barberena y sus alrededores (1913). Auxilio para los damnificados por el terremoto de Cuilapa. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 129.
  2. Ibid., pp. 127-128.
  3. Ibid., p. 7.
  4. Ibid., p. 8.
  5. Ibid., p. 156.
  6. Ibid., p. 174.

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