12 de enero de 1926: se agrava conflicto limítrofe entre Guatemala y Honduras promovido por las compañías fruteras estadounidenses United Fruit Company y Cuyamel

12enero1926.jpg
Ingreso a las plantaciones de BANDEGUA, junto al sitio arqueológico Quiriguá en Izabal, Guatemala.  BANDEGUA es parte de Del Monte Fresh Produce, una de las compañías que se formó cuando el gobierno de Estados Unidos obligó a la United Fruit Company a cerrar en la década de 1970.  En el recuadro: el diplomático Virgilio Rodríguez Beteta, quien evitó la guerra entre Guatemala y Honduras en 1928. Imágenes tomada de Wikimedia Commons.

El papel que jugó la compañía frutera transnacional United Fruit Companyen los gobiernos liberales del siglo XX ha sido borrado de la historia oficial, al punto que los largos gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico han sido representados como altamente nacionalistas, cuando en realidad obedecían a los intereses de la UFCO, que era su principal apoyo económico.

En la época en mención la línea divisoria de la inhóspita región entre Guatemala y Honduras no estaba claramente definida; de hecho, el ilustre teniente coronel e ingeniero Francisco Vela, constructor del Mapa en Relieve de Guatemala, murió en 1907 víctima del paludismo que contrajo mientras trabajaba en la comisión de límites con Honduras.  Y es que el conflicto se originaba porque para Guatemala, la línea divisoria era la cima de la cordillera del Merendón, mientras que para los hondureños, lo era la margen derecha del río Motagua y los mapas oficiales de dicha república mostrabran como suyos los territorios disputados entre las márgenes derechas del río Polochic y el Lago de Izabal y las del río Motagua.  En otras palabras, la costa Atlántica de Guatemala se reducía únicamente a los pocos kilómetros comprendidos entre Livingston y Sarstún, por lo que perdería dos mil millas cuadradas de territorio.

Para 1918, la estadounidense “Cuyamel Fruit Company”, con sede en Honduras, intentó obtener una concesión del gobierno guatemalateco  la costa norte de Honduras estaba en poder de compañías extranjeras, y la región en disputa con Guatemala estaba ocupado por la United Fruit Company.  Y es que mientras Honduras utilizaba como argumento que la regió había sido de Honduras desde la época colonial, el gobierno guatemalteco había otorgado hasta ese fecha setenta y un concesiones a compañías extranjeras, sin que Honduras hubiera protestado hasta ese momento.

Pero cuando la Cuyamel, que sólo tenía concesiones en Honduras, no logró la concesión del gobierno del licenciado Estrada Cabrera para construir 30 millas de ferrocarril en la región, empezó a hacer propaganda en sus periódicos adoptando una posición radical sobre el derecho que Honduras tenía sobre ese territorio.  La UFCO, que tenía muchas de las concesiones otorgadas por el gobierno liberal guatemalteco en el lugar, tuvo una actitud más prudente y se declaró neutral.

El conflicto llegó hasta el gobierno de los Estados Unidos, quien decidió unilateralmente que la zona disputada quedaría bajo la administración directa de la UFCO, con sede en Guatemala y de la Cuyamel Fruit Company, con sede en Honduras, ¡sin que los gobiernos de Honduras y Guatemala pudieran entrometerse en dichas zonas!  Mientras los políticos liberales guatemaltecos  celebraron aquel “logro”, los políticos hondureños protestaron airadamente pues comprendieron que era el principio del dominio real de los estadounidenses en la región.

La situación lejos de mejorar fue escalando y el 12 de enero de 1926, el periódico “Nuestro Diario” de la Ciudad de Guatemala escribió un artículo detallado sobre la situación imperante en la región, exponiendo cómo los gobiernos locales no tenían el control sino que eran las fruteras estadounidenses.

El problema llegó a su climax en 1928, cuando ambas naciones estuvieron a punto de irse a la guerra entre sí por el conflicto limítrofe, ¡a pesar de que los gobiernos locales no tenían jurisdicción en la región en disputa!  Gracias a la oportuna intervención del diplomático y escritor guatemalteco Virgilio Rodríguez Beteta (padre del también escritor Virgilio Rodríguez Macal y quien fungía como embajador de Guatemala en Honduras), la guerra se evitó; Rodríguez Beteta relató cómo resolvió esta situación en su obra “No es guerra de hermanos, sino de bananos; cómo evité la guerra en Centroamérica en 1928“.

Aquel reclamo territorial hondureño terminó definitivamente en 1931, ya que en 1929 la United Fruit Company y la Cuyamel se fusionaron en una sola empresa, dejando el camino libro para que la situación se resolviera mediante el arbitraje.


BIBLIOGRAFIA:

 

  • Funes, Matías (2000) “Los deliberantes; el poder militar en Honduras“. Honduras: Guaymuras.
  • Hernández de León, Federico (13 de enero de 1926) “Problemas Centroamericanos: nuestra cuestión de límites con Honduras“. Guatemala: Nuestro Diario, Talleres SELCA.
  • Rodríguez Beteta, Virgilio (1969) “No es guerra de hermanos sino de bananos; cómo evité la guerra en Centroamérica en 1928“. Guatemala: Universidad de San Carlos.

 


24 de septiembre de 1930: se realizan las honras fúnebres a las cenizas del ex-presidente Carlos Herrera, quien falleció en exilio voluntario en Francia

24septiembre1930
El vapor para transporte de banano SS Albangarez de la United Fruit Company que llevó los restos del ex-presidente Carlos Herrera a Guatemala.  En el recuadro: el expresidente Herrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el golpe de estado del 5 de diciembre de 1921 con el que Guatemala regresó al cabrerismo en la figura del general José María Orellana, el expresidente Carlos Herrera partió al exilio voluntario en Francia en donde vivió alejado de la política hasta su muerte, en julio de 1930.

Tras su fallecimiento, sus restos fueron trasladados a Guatemala a donde arribaron a las 7:30 de la mañana del 23 de septiembre de ese año para que, por orden del presidente Lázaro Chacón, se le rindieron honores como General en Jefe del Ejército. Irónicamente, las cenizas de Herrera llegaron a Puerto Barrios en el vapor bananero SS Albangarez de la United Fruit Company, y luego fueron transportados hasta la ciudad de Guatemala por un tren de la International Railways of Central America, empresa también propiedad de la frutera estadounidense, que fue la que patrocinó el golpe de estado en su contra en 1921.

En Puerto Barrios fue recibido por la comandancia local y los ministros de Gobernación Castillo Monterroso, de Fomento Aguilar Valenzuela, y el de Agricultura, Manuel María Herrera, quien además era sobrino del ex-presidente. Luego, los restos de Herrera fueron conducidos por tren hasta la Ciudad de Guatemala, y de allí al local que ocupaba la Lotería del Hospicio en la décima avenida sur y que fue convertido en capilla ardiente por orden del presidente Chacón.

La compañía de cadetes de la Escuela Politécnica montó guardia toda la noche y muchas personas de todas las clases sociales pasaron a presentar sus respetos al fallecido.

A las 10 de la mañana del 24 de septiembre, partió el cortejo fúnebre acompañado de escolta militar y de los Boy Scouts, quienes habían iniciado sus actividades en Guatemala durante el gobierno de Herrera.  El cortejo fue seguido por numerosas personas, entre las cuales se encontraban miembros del Estado Mayor, diputados y ministros de Estado.

El cortejo llegó al Cementerio General de la ciudad, en donde las cenizas fueron depositadas en el mausoleo de la familia Herrera que estaba a la entrada del camposanto, a mano derecha. Y allí, frente a los familiares, a miembros del gobierno y del cuerpo diplomático, el diputado Marcial García Salas, representante de la Asamblea Legislativa, dió el discurso de rigor en el que indicó que la última voluntad de Herrera era que sus restos descansaran en Guatemala.

Luego del discurso de la Asamblea, el señor Mayora estuvo a cargo del discurso en representación del gobierno, para dar paso luego al licenciado Eliseo Solís quien habló en representación del presidente Chacón y del Ejército.

Luego de los actos oficiales, el padre Centeno, de Santa Lucía Cotzumalguapa llegó a rezar a la tumba de Herrera, enviado por los trabajadores de las fincas de Escuintla que habían pertenecido al fallecido ex-presidente.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturias Morales, M. (23 de septiembre de 1930) “El solemne sepelio” Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.
  • — (24 de septiembre de 1930) “Funerales bajo el cielo” Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.

27 de diciembre de 1954: la Asamblea del gobierno de Castillo Armas se reúne de emergencia para restablecer los contratos leoninos que favorecían a la United Fruit Company

28diciembre1954
Tramo del Ferrocarril de Guatemala en la década de 1940.  En esa época el monopolio del ferrocarril lo tenía la companía International Railways of Central America, la cual era una subsidiaria de la United Fruit Company.  En el recuadro: el coronel Carlos Castillo Armas.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 27 de septiembre de 1954 se solicitó a la Asamblea del gobierno de facto del coronel Carlos Castillo Armas que se revisaran los contratos suscritos con la United Fruit Company con el gobierno de Lázaro Chacón el 25 de mayo de 1930 y con el gobierno de Jorge Ubico, el 3 de marzo de 1936.   Por medio de estos contraros, la compañía frutera, y sus subsidiarias (la ferrocarrilera IRCA y la generadora de electricad Electric Bond and Share) fueron exoneradas del pago de impuestos, y habían quedado en una posición privilegiada frente a otras empresas nacionales y extranjeras.  De hecho, los enclaves bananeros en Tiquisate, Escuintla y Bananera, Izabal, estaban unidos por el único ferrocarril que existía en el país, y que era controlado por la IRCA, la cual tenía también el uso exclusivo de los puertos de Champerico, San José y Puerto Barrios por medio de su flota mercante, la Great White Fleet. (Este monopolio del transporte de pasajeros y carga hacía que la UFCO, además de la exoneración de impuestos, fuera la que verdaderamente mandara en el país, y la llevó a un enfrentamiento directo con los gobiernos revolucionarios, especialmente el del coronel Jacobo Arbenz Guzmán).

Al recibir la solicitud, la Asamblea eligió a una comisión específica conformada por los diputados David Vela (quien luego sería director del periódico “El Imparcial“, Oscar Nájera Farfán, Abraham Cabrera Cruz, Ramiro H. Alfaro, Luis Padilla y Guillermo Flores Avendaño (quien luego sería presidente de la República), para que estudiaran los contratos y dictaminaran al respecto.

Al día siguiente, 28 de diciembre, la comisión inusualmente presentó su dictamen de aprobación, junto con contratos adicionales que habían sido firmados el día anterior entre el gobierno de Castillo Armas y la United Fruit Company, los cuales de inmediato fueron enviados de vuelta a la Asamblea para su aprobación final, ya que era urgente para el gobierno liberacionista cumplir sus compromisos con su principal patrocinador antes de que terminara el año.

Así, por medio de aquellos contratos, que en realidad fueron simples modificaciones de los de 1930 y 1936, la UFCO:

  1. Dió por terminado el reclamo que había presentado contra el gobierno de la República por la aplicación de la reforma agraria y la expropiación de parte de sus tierras ociosas.
  2. Daba al Estado otras tierras de menor calidad que quedarían como reserva, y con la condición de que ninguna reforma agraria futura podría afectarlas bajo ningún concepto.
  3. Ya no tenía el compromiso de construir un puerto en el litoral Pacífico, pero quedaba obligada a pagar un impuesto del 30% de las utilidades netas que obtuviere con motivo de todas las actividades que realizare en Guatemala.

La cuestión del pago de impuestos fue crucial en este nuevo decreto.  A pesar de que altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos tenían intereses económicos en la UFCO (como el propio secretario de Estado de Eisenhower, John Foster Dulles, y del embajador de los EEUU ante las Naciones Unidas, John Cabot Lodge), fue muy delicado para el gobierno estadounidenses enterarse que la UFCO no pababa impuestos sobre utilidades en Guatemala, pues iba en contra de la imagen que quería proyectar de libertad y prosperidad.  Por ello, le hizo ver a la UFCO y a Castillo Armas que no iba a permitir la exoneración de impuestos y que tenían que encontrar la manera de llegar a un acuerdo para resarcir a la frutera por los embargos hechos durante la reforma agraria y de que ésta pagara impuestos al estado guatemalteco.


BIBLIOGRAFIA:


28 de noviembre de 1944: la Junta Revolucionaria de Gobierno emite el Decreto No. 17 por medio del cual se modifica completamente la estructura del gobierno

28noviembre1944
El Palacio Nacional de Guatemala el 20 de octubre de 1944.  En el recuadro: los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobienro: Jacobo Arbenz, Jorge Toriello y Francisco J. Arana.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Desde la creación de la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847 por el general consevador Rafael Carrera, hasta la caída del general Federico Ponce Vaides, el gobierno guatemalteco era dirigido por el presidente de la República, el cual tenía control absoluto sobre todos los organismos del Estado. Es decir, a pesar de que había tres poderes en el Estado, esto solamente era una pantalla para disfrazar el absolutismo imperante.

No importaba la clase social, el respeto hacia la figura presidencial rayaba el fanatismo. Así pues, la población ilustrada se refería al presidente de turno como “Benemérito“, “Supremo Gobierno“, “Excelentísimo Señor Presidente“, “Caudillo Adorado de los Pueblos” etc., mientras que la población se refería al gobernante como “Tata” (por ejemplo, a Rafael Carrera le decían “Tata Rafa” y a J. Rufino Barrios le decían “Tata Rufo“; de hecho, a todas las figuras de poder les decían así y por eso al General Serapio Cruz le decían “Tata Lapo“).

Esto empezó a cambiar cuando el 20 de octubre de 1944, la revolución de Octubre derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides, quien había intentado perpetuarse en el poder tras la renuncia del general Jorge Ubico el 1 de julio de 1944. El 28 de noviembre de ese mismo año, la Junta Revolucionaria emitió el Decreto No. 17, el cual modificó por completo la forma de hacer gobierno en el país, eliminando la centralización del poder en la figura dictatorial de un presidente, y otorgó autonomía diferentes entidades gubernamentales.

El resultado no deseado de este cambio fue la creación de gobernantes títeres que han pasado con mayor pena que gloria por el Despacho Presidencial, obedeciendo a los intereses de grupos de poder nacionales y extranjeros.

El decreto se reproduce a continuación por su importancia histórica:

Decreto Número 17

La Junta Revolucionaría de Gobierno,

CONSIDERANDO:

Que es imperativo e impostergable consolidar el triunfo de la Revolución del veinte de octubre, iniciada en la gesta cívica de junio y afirmar la obra revolucionaria en forma que garantice los justos anhelos del pueblo para lograr una efectiva libertad política, económica y religiosa y un estado de bienestar social de acuerdo con las exigencias de la época y los postulados de la Revolución;

CONSIDERANDO:

Que la centralización de los poderes del Estado en manos de un dictador irresponsable ha sido característica de todos los gobiernos anteriores con detrimento de los principios democráticos que propugnan todos los pueblos libres de la tierra; que el pueblo de Guatemala está resuelto a defender esos principios para hacerlos efectivos y evitar que se repita la farsa democrática en que hasta ahora hemos vivido;

CONSIDERANDO:

Que el centralizar en un solo hombre las facultades y poderes para gobernar, ha traído como consecuencia la desmedida ambición de mando, creando el tipo absurdo de presidente providencial que tiende a perpetuarse no obstante la prohibición constitucional absoluta, establecida para garantizar el principio de alternabilidad; que la institución de designados a la presidencia ha sido uno de los medios para que hombres sin escrúpulos burlen el sufragio y ha contribuido de manera eficaz a que individuos que no encarnan la genuina voluntad del pueblo, lleguen al poder y se mantengan en él;

CONSIDERANDO:

Que para mejor garantizar el principio de no reelección, además de la disposición constitucional tantas veces violada, es indispensable poner en manos del pueblo un medio más eficaz: el derecho de rebelión;

CONSIDERANDO:

Que el Ejército Nacional debe ser una institución vinculada al pueblo e identificada con él en sus aspiraciones democráticas, apolítica en su organización, guardián fiel de la Constitución de la República y defensor de la integridad territorial, pero nunca sostén de las dictaduras ni apoyo de la opresión;

CONSIDERANDO:

Que la organización del municipio a base de elección popular de sus componentes constituye una modalidad de la forma democrática de Gobierno, y que la institución de intendentes fue creada dictatorialmente como uno de los medios de centralización del Poder, para cimentar la opresión e impedir el libre ejercicio del sufragio;

CONSIDERANDO:

Que el funcionamiento orgánico de la democracia exige como condición primordial la aplicación de la ley sin privilegios irritantes; y que para que la Justicia llene las altas finalidades a que está llamada, se hace indispensable la autonomía del Poder Judicial, condición ineludible para la defensa del derecho contra la arbitrariedad;

CONSIDERANDO:

Que una de las cuestiones de más alta trascendencia para el futuro de Guatemala, estriba en la difusión de la cultura en todas sus formas; y que hasta ahora los gobiernos totalitarios que nos han regido han sido enconados adversarios de las manifestaciones del pensamiento, negando a la Universidad Nacional su condición de autónoma, que es indispensable para que pueda realizar su elevada misión;

CONSIDERANDO:

Que el sistema de sufragio mayoritario para elegir miembros de los cuerpos colegiados que establece la Carta Constitutiva deja sin representación en dichos cuerpos a las minorías organizadas en partidos políticos, con lo que a un sector de la opinión pública se le priva de intervenir en la gestión de los negocios del Estado; y que por tal razón debe reconocerse constitucionalmente la existencia de los partidos políticos que reúnan los requisitos que la ley determine;

CONSIDERANDO:

Que el sistema de sufragio que rige en Guatemala es imperfecto y constituye un mecanismo propicio para defraudar la voluntad del pueblo y que, por otra parte, no acepta las modernas tendencias que aspiran a conceder la ciudadanía a la mujer preparada para ejercerla;

CONSIDERANDO:

Que el peculado y la malversación de fondos del Erario ha sido vicio de las administraciones anteriores, sin que haya sido obstáculo para el enriquecimiento indebido de los altos funcionarios la existencia de disposiciones legales tendientes al resguardo de los haberes públicos; y que se hace indispensable el establecimiento de normas de moralidad y honradez para garantizar al pueblo, de manera efectiva, el manejo de los dineros que le pertenecen;

POR TANTO,

DECRETA:

ARTICULO 1.- Se declaran principios fundamentales de la Revolución del veinte de octubre, los siguientes:

I.— Descentralización de los poderes del Ejecutivo y efectiva separación de los del Estado.
II.— Supresión de designados a la presidencia y substitución de éstos por un Vicepresidente.
III.— Alternabilidad en el poder, aboliendo la reelección y reconociendo al pueblo el derecho de rebelarse cuando se intente
IV.— Nueva constitución y organización del Ejército, que garantice en forma efectiva su posición apolítica y le permita desempañar la función, para que fue instituido, de defender la libertad, la Constitución y la integridad nacional, creando dentro de la nueva organización de éste una garantía efectiva para sus miembros a efecto de que su profesión quede instituída bajo bases sólidas que no puedan ser destruídas a capricho del gobernante, quien no tendrá ingerencia en la organización técnica ni profesional del mismo, la cual será delegada en el Consejo Superior del Ejército para obtener así la posición social y profesional que se merece.
V.— Organización democrática de las municipalidades mediante la elección popular de sus miembros.
VI.— Autonomía efectiva del Poder Judicial.
VII.— Autonomía de la Universidad Nacional.
VIII.— Reconocimiento constitucional de los partidos políticos de tendencia democrática, organizados conforme la ley, y representación de las minorías en los cuerpos colegiados de elección popular.
IX.— Sufragio obligatorio y voto secreto para el hombre alfabeto. Sufragio obligatorio y voto público para el hombre analfabeto, limitando su ejercicio a elecciones municipales. Reconocimiento de la ciudadanía a la mujer preparada para ejercerla.
X. — Efectiva probidad administrativa.

Los principios anteriores se consideran esenciales para consolidar la ideología de la Revolución del veinte de octubre y deberán incorporarse a la Constitución de la República.
La reforma del principio III sólo podrá decretarse cuando lo resuelva así la Asamblea Nacional Legislativa, por el voto de las dos terceras partes de sus miembros, por lo menos; y aun así, la Asamblea Constituyente no podrá reunirse para conocer de reforma en tal caso, sino cuando hayan transcurrido doce años contados desde que se decretó.
La reforma de los otros principios sólo podrá ser decretada transcurridos seis años desde la promulgación de la nueva Carta fundamental.

ARTICULO 2.— Mientras se organiza el Poder Ejecutivo de acuerdo con la nueva Constitución que se dicte, la Junta Revolucionaria de Gobierno hará sus veces, y en ese concepto podrá dictar todas las disposiciones, acuerdos y decretos que a su juicio sean necesarios para consolidar los principios de la Revolución consignados anteriormente. La Junta durará en el ejercicio de sus funciones hasta el día quince de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco, fecha en que hará formal entrega del Poder al Presidente electo por la voluntad del pueblo.

ARTICULO 3.— Ninguno de los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno podrá ser postulado candidato ni electo Presidente de la República para el próximo período constitucional. Esta prohibición, que constituye un compromiso irrevocable e ineludible de la Junta Revolucionaria de Gobierno para con el pueblo de Guatemala, se hace extensiva a sus parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad, y a los miembros del Gabinete.

ARTICULO 4. Para el mejor desempeño de sus funciones ejecutivas, la Junta Revolucionaria de Gobierno actuará con el número de Secretarios que considere conveniente a la buena organización de la administración pública.

ARTICULO 5.— Todos los contratos y tratados internacionales debidamente aprobados y llevados a cabo de conformidad con la ley serán respetados por la Junta Revolucionaria de Gobierno y conservarán su plena validez jurídica.

ARTICULO 6.— Mientras entra en vigor la nueva Constitución, las municipalidades de la República continuarán organizadas en la forma en que se encuentran actualmente.

ARTICULO 7.— Practicadas las elecciones presidenciales, el Presidente electo tomará posesión de su cargo el día quince de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco.

ARTICULO 8.— La nueva Carta fundamental de la República deberá ser promulgada a más tardar el cinco de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco, a efecto de que entre en vigor y sea jurada por el Presidente de la República en el momento en que tome posesión de su cargo.

ARTICULO 9.— El presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario oficial y de él se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próximas sesiones extraordinarias.

Dado en el Palacio nacional: en la ciudad de Guatemala, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Comuníquese y cúmplase.

  • Francisto Javier Arana
  • Jacobo Arbenz
  • Jorge Toriello
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, Juan Córdova Cerna
  • El Secretario de Estado en el Despachode Relaciones Exteriores, E. Muñoz Meany
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Educación Pública, Jorge Luis Arriola
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Rafael Pérez de León
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, Gabriel Orellana, h
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Agricultura, Pedro G. Cofiño
  • El Delegado de la Junta Encargado del Despacho de Guerra, Francisco J. Arana
  • El Secretario de Estado sin Cartera, F. Silva Peña

BIBLIOGRAFIA:

  • Junta Revolucionaria de Gobierno (28 de noviembre de 1944). Decreto 17.  Guatemala.

 

24 de noviembre de 1890: el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas se reserva todos los terrenos baldíos en las orillas de los cuerpos de agua del departamento de Izabal

24noviembre1890
La entrada a Río Dulce en 1887, en un grabado del libro “Guatemala, the Land of Quetzal”.  En el recuadro, retrato oficial del presidente Barrilas que se conserva en el Museo Nacional de Historia.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

A fin de contar con la suficiente infraestructura para uso público en la costa Atlántica, a las orillas de los ríos navegables y del lago de Izabal, el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas emitió el siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo:

Guatemala, 24 de noviembre de 1890:

Considerando:

Que es conveniente que el Estado pueda disponer en las riberas del lago de Izabal, en las márgenes de los ríos navegables y en las costas, de los terrenos indispensables para usos públicos, el Jefe del Poder Ejecutivo, en observancia del artículo 595 del Código Fiscal,

Acuerda:

Artículo 1.°: El Estado se reserva, para usos públicos, el dominio de los terrenos baldíos comprendidos dentro de las zonas siguientes:

  1. De 200 metros de ancho, contados alrededor y desde la orilla del lago de Izabal;
  2. De 100 metros a cada lado de los ríos navegables, contados desde sus márgenes;
  3. De 500 metros de ancho en las cosas del Atlántico contados desde sus playas.

Artículo 2.°: En consecuencia, en toda escritura de enajenación de terrenos baldíos adyacentes a dichas zonas, se harán constar las reservas del anterior artículo.

Comuníquese.

  • Barillas
  • Anguiano

Con este decreto, práticamente se aseguraba tener a su disposición todos los terrenos a las orillas de los cuerpos de agua del departamento de Izabal, que estaba por convertirse en un importante destino comercial con la construcción de Puerto Barrios y del Ferrocarril del Norte.


BIBLIOGRAFIA:


19 de noviembre de 1844: como parte de la formación de la Compañía Belga de Colonización, se ratifica el tratado sobre sucesión y adjudicación de bienes entre ciudadanos de Guatemala y súbditos de Bélgica

19noviembre1844.png
Mapa del territorio que iba a ocupar la Compañía Belga de Colonización autorizada en 1844.  En el recuadro: la portada del documento donde se formaliza dicha colonia.  Imágenes tomadas de Amérique centrale. Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union, fondée par la Compagnie Belge de Colonisation. Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie 

Por consejo del obispo Juan José de Aycinena y Piñol, el jefe de Estado de Guatemala, Mariano Rivera Paz le dió a la Compañía Belga de Colonización la región de Izabal en 1843 a perpetuidad a cambio de que la compañía pagara dieciséis mil pesos cada año al gobierno de Guatemala.​ Los colonos tenían que convertirse al catolicismo y adoptar la ciudadanía guatemalteca, pero tenían el privilegio de tener su propio gobierno;​ también se comprometieron a dar al gobierno guatemalteco dos mil fusiles, a construir un puente de metal sobre el río Motagua y a construir un puerto en la bahía de Amatique, en la localidad de Santo Tomás de Castilla. Además de las obras de infraestructura, Aycinena consideraba que la colonia de belgas católicos era una buena contención a las pretensiones de los británicos protestantes y su contrabando comercial en Belice.​

Para facilitar el intercambio de bienes para los colonos belgas, el gobierno de Rivera Paz y del rey de Bélgica suscribieron el siguiente convenio:

La asamblea constituyente del estado de Guatemala,

Habiendo tomado en consideración el tratado celebrado en diez y nueve de julio del corriente año entre su excelencia el presidente del estado, y su majestad el rey de los belgas, cuyo tenor es el siguiente:

Convenio celebrado entre su excelencia el presidente del estado de Guatemala y su majestad el rey de los belgas, para arreglar la manera de suceder y adquirir bienes los naturales de uno y otro pais.

Su excelencia el presidente del estado de Guatemala en Centro América por una parte, y por la otra su majestad el rey de los belgas, deseando arreglar por estipulaciones formales los derechos de los ciudadanos respectivos de ambos países, en cuanto a la trasmisión de bienes, han conferido a este efecto sus plenos poderes, su excelencia el presidente del estado de Guatemala al señor Marcial Zebadúa, decano de la suprema corte de justicia; y su majestad el rey de los belgas, al señor Marcial Cloquet, su cónsul en Guatemala, quienes después de haberse comunicado sus plenos poderes y hallándolos en debida forma, han convenido en los artículos siguientes:

Aitículo 1°. —Los ciudadanos del estado de Guatemala gozarán en toda la extensión del territorio de la Bélgica, el derecho de recoger y trasmitir las herencias ab intestato o testamentarias, de la misma manera que los súbditos belgas, y sin estar sujetos, en razón de su calidad de extranjeros, á ninguna deducción ó impuesto que no sea debido por los naturales.

Recíprocamente, los ciudadanos belgas gozarán en toda la extensión del territorio del estado de Guatemala, del derecho de recoger y trasmitir las herencias ab instestato o testamentarias, de la misma manera que los súbditos de Guatemala, y sin estar sujetos, en razón de su calidad de extranjeros, a ninguna deducción ó impuesto que no sea debido por los naturales. La misma reciprocidad entre los subditos de los dos países existirá en cuanto á las donaciones entre vivos y cualquiera otra manera de adquirir conforme a las leyes. (Nota de HoyHistoriaGT: se prepara aquí entonces el camino para que los belgas en la Colonia de Izabal puedan poseer bienes en el resto del Estado de Guatemala).

Artículo 2°.— -A la exportación de los bienes adquiridos por cualquier título que sea, ya por ciudadanos del estado de Guatemala en la Bélgica, ya por ciudadanos belgas en el territorio del estado de Guatemala, no se exigirá sobre estos bienes, ni en el estado de Guatemala, ni en el reino de la Bélica derecho alguno de los conocidos con los
nombres de ‘jus detractus, gabella hereditaria y census emigrationis’, ni otro cualquiera al que los naturales no estén obligados.

Artículo 3°. — Lo convenido en los artículos anteriores, se extiende no solamente a los derechos allí mencionados que pueden pertenecer al fisco, sino también á todos aquellos cuya percepción correspondiese a algun individuo, comunidad o fundaciones públicas. (Nota de HoyHistoriaGT: obviamente se hace referencia aquí a la Compañía Belga de Colonización que se estableció en Izabal).

Artículo 4°. — El presente convenio será ratiticado por su excelencia el presidente del estado de Guatemala y por su majestad el rey de los belgas, y canjeadas las ratificaciones dentro del término de ocho meses, ó mas pronto si ser pudiere.

En fé de lo cual, los plenipotenciarios respectivos han firmado y sellado el presente convenio, por duplicado original, en la ciudad de Guatemala, el dia diez y nueve de julio del año de gracia de mil ochocientos cuarenta y tres.

  • Marcial Zebadúa.
  • Marcial Cloquet.

Encontrándolo útil y conveniente a los intereses de los habitantes del estado; y de conformidad con el dictámen de la comisión de gobierno, ha decretado: Se aprueba el tratado celebrado entre su excelencia el presidente del estado, y su majestad el rey de los belgas el diecinueve de julio del corriente año.

Pase al gobierno para su publicacion y cumplimiento.

Dado en el salón de sesiones.

Guatemala, nueve de agosto de mil ochocientos cuarenta y tres.

  • José Mariano Rodríguez, presidente.
  • Andrés Andreu, secretario.
  • Manuel Ubico, secretario.
  • Palacio del gobienio. Guatemala, 19 de noviembre de 1844.

Por tanto: ejecútese.

Y por disposición del excelentísimo señor presidente del estado, se imprime, publica y circula.

Guatemala, noviembre 19 de 1844— Pavón.

Sin embargo, las condiciones del área eran inhóspitas y empezaron a mermar rápidamente la salud de los belgas.​ Para 1853, la colonia ya había fracasado, las obras de infraestructura prometidas no se construyeron, y los colonos belgas se habían dispersado al interior de la República de Guatemala, aprovechando el decreto arriba mencionado para hacerse de bienes en la misma.


BIBLIOGRAFIA:


8 de noviembre de 1851: la Asamblea constituyente emite un decreto sobre asuntos de los indígenas

8noviembre1851
Grupo familiar indígena de Chinautla, en el departamento de Guatemala. Fotografía de Alberto G. Valveavellano publicada en “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.

A continuación presentamos un decreto que no solamente muestra la diferencia que había entre los gobiernos conservadores y liberales con respecto al trato de los indígenas, sino que demuestra cómo estos pueblos originarios de la región han sido considerados como pobladores de segunda categoría a pesar de ser la mayoría del país. A este respecto, el decreto en mención incluso hace referencia al uso de la legislación española colonial, de un gobierno “paternalista para esta clase recomendable”, y a las prácticas de curas párrocos predicadores de la misma época para su aplicación con la población indígena.

Durante el gobierno del general Rafael Carrera, a pesar de las alianzas que éste tenía con los principales de los pueblos indígenas y de la protección que les otorgaba, también existían mandamientos de colonos campesinos para trabajos en fincas lejanas de sus pueblos de origen, pero la diferencia principal con respecto a los gobiernos liberales fue que los territorios de las comunidades indígena se mantuvieron intactos.  La Reforma Agraria impulsada por los liberales luego de que J. Rufino Barrios tomara el poder en 1873 resultó en la expropiación de estas tierras por medio de artimañas legales que dieron lugar a la formación de grandes fincas cafetaleras que beneficiaron tanto al presidente como a sus colaboradores.

Es también importante destacar que en la Recopilación de Leyes de 1869 de donde se obtuvo este decreto, existe una sección dedicada única y exclusivamente a la legislación decretada para intentar combatir el alholismo endémico que ha afligido a las comunidades indígenas desde la época colonial.

(Se hace al salvedad de que en el siguiente decreto se ha modificado el término “indio” que aparece en el orignal de 1851 por el de “indígena”).

DECRETO DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE, DE 8, DE NOVIEMBRE DE 1851, SOBRE VARIAS DISPOSICIONES RESPECTO A LOS INDIGENAS.

La asamblea constituyente de la república de Guatemala.

Habiendo tomado en consideración la iniciativa del gobierno, y animada en favor de los indígenas del mismo espíritu que dictó el artículo 3°, sección 2da. de la ley constitutiva de 5 de diciembre de 1839, ha venido en decretar y decreta:

Art. 3°.- Los corregidores tomarán el mayor interés:

  1. En perseguir la embriaguez y holgazanería en los indígenas; cuidando al mismo tiempo de que los destinados por mandamientos á los trabajos de particulares, sean bien tratados, pagados con puntualidad, no solo de sus jornales, sino también del tiempo que inviertan en ida y vuelta á sus pueblos; y en caso de enfermedad, donde no haya hospitales, asistidos y curados por aquellos en cuyo servicio se hallaban.
  2. En que los fondos de comunidad se cobren, conserven y administren con puntualidad, seguridad y legalidad, verificándose siempre su inversión en favor exclusive de los indígenas, donde solo ellos los formen; y que para su aumento se practiquen las siembras de comunidad, si ajuicio de los corregidores fueren éstas convenientes á los indígenas.
  3. Que se levanten, conserven y reparen los edificios para cabildos y cárceles, cuidando de la mejora de éstas en cuanto á su salubridad y seguridad, y que no sean lo que hasta ahora han sido.  (Nota de HoyHistoriaGT: entre 1837 y 1851 Guatemala se mantuvo en constantes guerras en contra de El Salvador, Honduras y el Estado de Los Altos, y estuvo azotada por bandas de forajidos. Como resultado, las comunidades rurales estaban prácticamente en el abandono como lo indica este inciso).
  4. Que los indígenas se mantengan separados en su administración de justicia ó municipal, si asi lo solicitaren, y que los justicias ó municipales cumplan con puntualidad, y no falten á los pasajeros, por su justo precio, los auxilios que necesiten en su tránsito por los pueblos de indígenas.
  5. Que se establezcan escuelas donde no las haya, ó se mejoren las que existen; y que en ellas se enseñe de preferencia á los indígenas el idioma castellano y la doctrina cristiana; siendo recomendables aquellos maestros que mayor número de indígenas presenten con esta instrucción. Para el cumplimiento de este deber se pondrán de acuerdo los corregidores con los padres curas, á quienes se recomienda el mayor celo en la instrucción moral y religiosa de la juventud de sus parroquias. (Nota de HoyHistoriaGT: el clero secular fue parte integral del triunfo de la revolución campesina que llevó a Rafael Carrera al poder en 1838. Fue gracias al indoctrinamiento de los curas párrocos que lograron unificar a los campesinos bajo la bandera de la religión católica y así combatir a los “herejes” liberales).
  6. Con igual acuerdo, cuidando que se levanten o reparen las casas parroquiales y las iglesias y que éstas se conserven con la limpieza y decencia correspondiente al culto. (Nota de HoyHistoriaGT: con el general Carrera al mando del poder ejecutivo las órdenes religiosas y el clero secular recuperaron gran parte de los privilegios que tuvieron hata 1829. De esta cuenta, corrió por cuenta del Estado reparar las iglesias y casas parroquiales, como se ve en este artículo).
  7. Que los indígenas no sean despojados, ni a pretexto de ventas, de sus tierras comunes, no habiéndose hecho aquellas con las formalidades de almoneda, como lo previene la ley 27. titulo 1°, libro 6? de la recopilación de indias: ni se les moleste para el servicio de armas. ni se les permita abandonar los pueblos para vivir en los montes ó andar vagando; y los gobernadores cuidarán de recogerlos y obligarlos á que reconozcan el pueblo de su vecindario
  8. Por último, los corregidores cuidarán de que en ningún caso se conviertan contra los indígenas las disposiciones que á su favor se han dado: si hubieren de tener gobernadores sean estos de su misma clase: si éstos se excedieren en los castigos que por sus costumbres pueden aplicar, sean contenidos, reprendidos y también castigados: si hubiere de procederse contra algún indígena ó parcialidad de indígena, o ellos tuvieren que entablar ó seguir acción alguna, donde no se hallare el fiscal, se lea nombrado de oficio un protector que los auxilie; pero cuidando de que no se abuse de su ignorancia para sujetarlos a estafas ó exacciones indebidas.

Art. 4°.— Los corregidores cuidarán de que en el archivo de sus respectivos departamentos haya y se conserve un ejemplar do la recopilación de Indias, á cuyas leyes deberán arreglarse en los casos que ocurran: y tanto los mismos corregidores, como los jueces y demas autoridades de los pueblos de indígenas deberán, en el ejercicio de sus funciones, penetrarse del espíritu de aquellas leyes, para gobernar paternalmente esta recomendable clase y cuidar de que no se abuse de su ignorancia, ni se les perturbe en sus costumbres, no siendo éstas, como dice la ley, claramente injustas.

(Nota de HoyHistoriaGT: esta protección paternal y cuidados que se despliegan sobre las poblaciones indígenas se derivan de las alianzas que el general Carrera cultivó entre los pobladores rurales del país y que le permitieron obligar a los criollos conservadores a aceptar su gobierno, ya que éstos temían que los indígenas se alzaran y los lincharan).

Art. 5°. — El gobierno poniéndose de acuerdo con el ordinario eclesiástico, podrá, con el objeto de civilizar y reformar las costumbres de los indígenas, restablecer las pensiones de religiosos misioneros como existian antes con igual fin.


BIBLIOGRAFIA:


19 de septiembre de 1598: llega a Santiago de los Caballeros de Guatemala el presidente Alonso Criado de Castilla

19septiembre1598
La region de Izabal, en donde se descubrió la ensenada en donde está el Puerto de Santo Tomás en 1604, y que en honor al presidente de la Real Audiencia fue llamado “de Castilla”.  Imagen tomada del reporte de la Compañía Belga de Colonización de 1840.

El presidente de la Real Audiencia de Guatemala entre 1598 y 1611 fue Alonso Criado de Castilla, quien era hijo de Andrés Criado y de Marina Castilla, y originario de Andújar en España. Entró en el Colegio de Maese Rodrigo en la Universidad de Sevilla en 1568, estudió en la Universidad de Salamanca y obtuvo un doctorado.

En 1573 fue nombrado oidor de la Audiencia de Panamá, en donde se casó con Casilda de Vera de Mucientes, hija de Diego de Vera de Madrid, presidente de la Audiencia de Panamá y de María Barrasa de Mucientes. En 1573 fue nombrado para reemplazar al doctor Robles como oidor de México por consulta de 21 de noviembre de 1580 y título de 15 de diciembre de 1580. Sin embargo, inmediatamente recibió el mismo puesto en Lima por consulta de 13 de mayo y título de 5 de junio de 1581, para reemplazar al difunto Valdés de Cárcamo y se dirigió al Perú.

El 20 de junio de 1598 fue nombrado presidente de la Audiencia de Guatemala el 20 de junio de 1598 e hizo su entrada en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala el 19 de septiembre de ese año.. Gobernó con toda equidad, pero tuvo algunas altercaciones con el Ayuntamiento criollo de la Ciudad, por haberle quitado el Corregimiento del valle.

En 1604, se descubrió y comenzó á usar el puerto de Santo Tomás de Aquino, que se conoce como “Santo Tomás de Castilla” en su honor.  El 13 de septiembre de 1608 fue ascendido al Consejo de Indias como ministro togado, “a pesar de su mal gobierno en Guatemala”. Sin embargo, concluyó su Presidencia hasta en 1611; y cuando estaba dando su residencia, falleció y fué sepultado en la Iglesia Catedral.

Su viuda regresó a España, en donde el Rey reconoció los servicios de Criado de Castilla ayudando á su hijo Andrés de Castilla, quien nació en Lima en 1587, a obtener el hábito de la orden de Santiago en 1617.


BIBLIOGRAFIA:


12 de septiembre de 1839: tras la separación del Estado de Los Altos, el estado de Guatemala se ve obligado a reorganizar su división administrativa

12septiembre1839
Versión estilizada del escudo del Estado de Los Altos, mostrando el Volcán Santa María y un Quetzal.  Actualmente es utilizado como escudo en Quetzaltenango. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1838 se creó el sexto estado, el Estado de Los Altos, teniendo como capital la ciudad de Quetzaltenango, y comprendiendo los territorios del occidente de Guatemala y el territorio del actual de Soconusco, (que ahora es parte del estado de Chiapas, en México).  El decreto por el que se creó el Estado de Los Altos dice así:

La Asamblea Nacional Constituyente de la Federación Centroamericana en sesión plenaria celebrada el cinco de junio del año de 1838 habiéndose tomado en consideración la necesidad de crear un Sexto Estado se acuerda:

1. Crear el Estado de Los Altos, teniendo como capital a la ciudad de Quetzaltenango conformada por una junta de gobierno provisional, de la siguiente manera:

  • Marcelo Molina Mata, electo Gobernador del Estado de Los Altos.
  • José M, Gálvez
  • José Antonio Aguilar
  • General Agustín Guzmán Comandante en Jefe del Ejército del Estado de Los Altos.

2. El Estado comprenderá los siguientes territorios: Quetzaltenango, TotonicapánSololá, Suchitepéquez y Soconusco.

Procédase a trabajar de inmediato en el desarrollo del puerto del Pacífico por orden del Señor Gobernador del estado Federal de los Altos, José M. Gálvez y a mejorar las relaciones con el Gobierno Federal de San Salvador.

Nótese en el decreto anterior tres aspectos importantes:

  1. Desde el principio el Estado tenía la intención de mejorar las relaciones con el gobierno Federal de San Salvador, lo que quiere decir, con el moribundo régimen liberal del general Francisco Morazán, el cual se había visto muy reducido por la secesión de Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y por la reciente guerra civil que derrocó a Mariano Gálvez en Guatemala.  Los liberales guatemaltecos estaban interesados en coneguir esta alianza con el fin de dejar a la Guatemala conservadora en medio de dos gobiernos liberales.
  2. También desde un principio, tenían la intención de construir su propio puerto en Champerico con miras a establecer una economía completamente independiente de Guatemala.
  3. El Estado no estaba desvalido, sino que contaba con su propio ejército, el cual estaba a cargo del general mexicano Agustín Guzmán.

Por su parte, el Estado de Guatemala estaba muy débl luego de la guerra civil contra Mariano Gálvez y la posteriores guerras, por lo que luego de la separación del Estado de Los Altos, la Asamblea Constituyente de Guatemala tuvo que dividir al Estado en siete departamentos y dos distritos, de acuerdo al siguiente decreto del 12 de septiembre de 1839:

La Asamblea Nacional Constituyente del Estado de Guatemala:

Habiendo tomado en consideración la necesidad que hay de hacer una nueva y conveniente división del territorio, después de la separación de los departamentos que componen el Estado de Los Altos. Con presencia de los datos e informes que ha presentado el gobierno sobre el particular, ha decretado:

  1. El estado de Guatemala se divide en siete Departamentos: ChimaltenangoChiquimula, Escuintla, Guatemala, Mita, Sacatepéquez, y Verapaz.
  2. También componen dos Distritos: Izabal y Petén.
  3. Los departamentos y distritos referidos, comprenden las poblaciones y lugares que se señalan en la tabla que acompaña a esta ley.
  4. Mientras se reúnan datos más exactos, con presencia de los padrones que deben formarse para hacer por otra ley la división permanente del territorio, el gobierno queda autorizado para poder agregar o segregar de unos a otros, los pueblos o lugares que lo soliciten, con causa fundada en el mejor servicio y bien de los mismos pueblos, previo al informe de los jefes respectivos.
  5. El mismo gobierno, en las providencias que tome, para la demarcación del territorio de los departamentos, procurará en lo que sea posible, que sea la misma la de los curatos y sus comprensiones, a fin de evitar embarazos y facilitar en todo el mejor servicio público.

En este decreto se puede apreciar el poder que tenía la Iglesia Católica sobre la región americana que estuvo bajo el control espanol, ya que la división administrativa de los países y estados se hizo en base a los curatos existentes, los cuales eran los poblados de indígenas que estaban a cargo del clero secular.  Estos curatos habían sido hasta 1750, aproximadamente, las doctrinas que estaban a cargo de las otrora poderosas órdenes regulares, las cuales poseían  grandes extensiones de tierra en las que sus “doctrinados” trabajaban para ellos a cambio de la evangelización que les proporcionaban. Para poner un ejemplo, he aquí un listado de las doctrinas que poseían los dominicos en el Reino de Guatemala en 1638:

Convento Doctrinas Convento Doctrinas
Guatemala
  • Chimaltenango
  • Jocotenango
  • Sumpango
  • San Juan Sacatepéquez
  • San Pedro Sacatepéquez
  • Santiago Sacatepéquez
  • Rabinal
  • San Martín Jilotepeque
  • Escuintla
  • Milpas Altas
  • Milpas Bajas
  • San Lucas Sacatepéquez
  • Barrio de Santo Domingo
Amatitlán
  • Amatitlán
  • Petapa
  • Mixco
  • San Cristóbal
Verapaz
  • Cahabón
  • Cobán
  • Chamelco
  • San Cristóbal
  • Tactic
Sonsonate
  • Nahuizalco
  • Tacuxcalco
San Salvador
  • Apastepeque
  • Chontales
  • Cojutepeque
  • Cuscatlán
  • Milpas Bajas
  • Tonacatepeque
Sacapulas
  • Sacapulas
  • Cunén
  • Nebaj
  • Santa Cruz
  • San Andrés Sajcabajá
  • Zacualpa

BIBLIOGRAFIA:


4 de agosto de 1883: el presidente Gral. J. Rufino Barrios emite un decreto solicitando a los guatemaltecos financiar la construcción del Ferrocarril del Norte

4agosto1883
Mapa que muestras las estaciones del Ferrocarril de Norte, cuando se terminó su construcción.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El presidente general J. Rufino Barrios pensó unir a la Ciudad de Guatemala con la costa del Atlántico por medio de un ferrocarril, en igual forma como se había hecho con la costa del Pacífico, por lo que el 4 de agosto de 1883 emitió un decreto “excitando el patriotismo de los guatemaltecos“, a efecto de que con sus propios recursos se construyera el Ferrocarril del Norte como una empresa nacional. Para tal efecto, se imponía una suscripción anual y obligatoria de cuatro pesos durante 10 años, que debían pagar todas las personas que devengaban más de ocho pesos mensuales, con derecho a ser accionistas y así llevar a cabo la obra con fondos de los propios guatemaltecos.

El principal beneficiado con esta nueva línea de ferrocarril sería el Gral. Barrios ya que no solamente tendría bonos, acciones y dividendos de la compañía constructora, sino qu el tren le sería de enorme utilidad para transportar los productos de sus fincas cafetaleras, ganaderas y de otros productos.

He aquí el decreto:

A los guatemaltecos.

Conciudadanos:

El Decreto emitido en esta fecha, os impone de la resolución que he adoptado con el objeto de hacer efectiva con los recursos propios del pais, la obra importantísima del camino de hierro, que debe abrir á la República, para su prosperidad y engrandecimiento, la ruta del Norte; llamada á dar pronta salida á nuestros productos, llamada á promover y sostener el cultivo de inmensos terrenos, hoy abandonados; llamada, en fin, á traernos por las corrientes del Atlántico, los progresos de la civilización en grande escala.

Al tomar esa resolución, y al imponeros el pequeño sacrificio de hacer un corto ahorro anual, que os será devuelto con creces
por la misma obra á que se destina, creo haber interpretado el sentimiento nacional que en diversas ocasiones se ha hecho ostensible en favor de este pensamiento, que libra al pais do los costosos sacrificios que regularmente originan las concesiones privilegiadas á compañías extranjeras.

La obra que vá á emprenderse no es superior á nuestros recursos; y ejecutada per nuestra propia cuenta, habrá de parecemos excesivamente barata, cuando llevada á término, nos encontremos
disfrutando de sus inapreciables
beneficios. Esta pues es la herencia que podemos legar á nuestros hijos, porque de ella depende la riqueza del porvenir; y
será dentro de breve tiempo una
halagadora realidad, si el espíritu y la convicción que me asisten al emprenderla, encuentran, como lo espero, el auxilio y la cooperación eficaz de mis conciudadanos.

La forma adoptada para reunir el capital que demanda la construcción del ferrocarril al Norte, distribuyendo en largos plazos la pequeña suma que habrá de pagarse por suscrición, está combinada con la mira de que la clase pobre pueda cubrirla fácilmente, al mismo tiempo que sin esfuerzo, irá formando con esas cortas sumas un ahorro, que al finalizar la obra, le será de gran provecho. La misma combinación se presta para que las clases acomodadas puedan concurrir a la empresa, según la escala de sus fortunas.

A unas y otras clases, hago, pues, el llamamiento mas enérgico, en nombre del porvenir de la Patria, para que inspirados en el deseo de su grandeza y felicidad, trabajemos resueltamente en esa obra del ferrocarril del Norte, que encierra para nuestra querida Guatemala, las más hermosas esperanzas: conquistemos la gloria de ser justamente bendecidos por las generaciones venideras, cuando la historia les recuerde que al espíritu patriótico de los guatemaltecos de 1883 deben el primer paso de la locomotora desde el Atlántico al Pacífico.

jConciudadanos! Dia de inmensa gloria y regocijo será aquel en que el grito estridente del vapor, viniendo del Norte, llame á las puertas de nuestra bella Capital: apresuremos pues la llegada de ese grandioso dia, por la unión de nuestra voluntad, de nuestro esfuerzo y de nuestro trabajo.

Guatemala, Agosto 4 de 1883.
Vuestro conciudadano y amigo.
J. Rufino Barrios.

Pero la construcción del Ferrocarril del Norte era mucho más larga y difícil que la del Pacífico y cuando el General Barrios murió en 1885, los trabajos del ferrocarril se suspendieron; para entonces solamente se habían tendido 32 kilómetros de rieles. No obstante, Barrios ya se había beneficiado económicamente pues poseía trescientas caballerías del gran lote “Los Andes” a las riveras del Motagua y del trayecto construido del Ferrocarril del Norte en Izabal.

La obra no se pudo continuar durante el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas, y fue hasta que el gobierno del general José María Reina Barrios emprendió decididamente el proyecto que se construyó la línea hasta El Rancho.

La catástrofe económica y posteriores revoluciones en 1897 no permitieron construir el ferrocarril sino hasta en 1907 por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.


BIBLIOGRAFIA: