2 de junio de 1897: las municipalidades responden al telegrama enviado por el general presidente José María Reina Barrios en el que comunica que ha asumido poderes dictatoriales ante la renuncia de los diputados

Calle de San Nicolás en Quetzaltenango, luego de los fuertes combates entre las tropas alzadas lideradas por el coronel Próspero Morales y las fuerzas leales al gobierno de Reina Barrios en septiembre de 1897.  Imagen tomada de “La Ilustración del Pacífico

La crisis económica derivada de la caída del preció internacional del café tomó al general presidente José María Reina Barrios en medio de varios proyectos faraónicos con los que pretendía convertir a Guatemala en un destino de inversión para las naciones europeas y norteamericanas.  Desafortunadamente todo quedó inconcluso cuando la economía se desplomó, y cuando Reina Barrios propuso extender su mandato para remediar la situación, se enfrentó a una férrea resistencia, en especial de los diputados de la Asamblea Legislativa.

La siguiente misiva fue enviada por Reina Barrios a todas las autoridades de la República indicando, según él, que se había “visto obligado” a tomar poderes dictatoriales ante la renuncia de los diputados de la Asamblea Legislativa cuando éstos prefirieron ausentarse de la misma en vez de prestarse a las imposiciones del presidente:

Telegrama del general presidente

A todas las autoridades departamentales y locales de la República

Guatemala, 1°. de junio de 1897

Todos los círculos sociales tienen ya conocimiento de que instalada la Asamblea Nacional Legislativa del presente año, algunos señores diputados, bajo la inspiración y la influencia de personalismos y ambiciones mal disimuladas, dieron lugar a incorrecciones e irregularidades sin precedente alguno en nuestra historia parlamentaria. 

Surgió de allí la lucha entre elementos opuestos, o sea entre representantes excitados por las pasiones políticas y representantes partidades del orden y del bienestar sociales.

Se pretendió romper los lazos de la buena armonía entre los poderes de la nación, y se llegó hasta el punto de dictar leyes anticonstitucionales y por lo mismo inconvenientes y aun contradictoria alguna.

Era natural, por consiguiente, que la mayoría de los diputados, conociendo el terreno cubierto de sombras políticas por donde podía desviarse la Asamblea, se retiraran de sus puestos, y quedó la minoría que, persistiendo en sus propósitos antipatrióticos y hostiles, luchó inútilmente, durante más de un mes, por volver a reunir la mayoría que necesitaba para celebrar sesión, y a pesar de sus fuerzas nunca lo consiguió.

La misma minoría fue reduciéndose, cada vez más, hasta el número de nueve diputados, que no podían ni reunirse en junta el treinta y uno de mayo ultimo, quedando así disuelta, de hecho, la Augusta Representación Nacional, por las imprudencias y por la impolítica de unos cuantos representantes.

Circunstancia es esta que ha puesto al Ejecutivo en el caso imprescindible de asumir los Poderes Públicos Nacionales.  No obstante esto, debo hacer constar antes todos mis compatriotras, en cumplimiento de mi deber, que no seré yo quien deje de continuar firme en mis propósitos de mantener el orden, las libertades y las garantasí individuales que prescriben nuestras leyes constitucional y reglamentarias; esperando que con el contingente de los buenos ciudadanos, continuaremos promoviendo el progreso moral y material, y realizando, para el porvenir, la verdadera felicidad de la República.

Enemigo como he sido y seré siempre de medidas extremas y violentas, todos los guatemaltecos estarán libres de atropellos y vejaciones, pudiendo continuar entregados, como hasta hoy, a la consecución de su bienestar personal y colectivo, pues no ha sido otra mi ambición que la de cumplir lo mejor posible los deberes que me imponen mi condición de hijo del pueblo y el alto empleo que me confiriera el voto de las mayorías.

[…]

Para conocimiento de todos publíquese por bando la presente manifestación.

José María Reina Barrios

Hubo dos tipos de respuesta a este telegrama; el más generalizado fue el de un total servilismoimentras que hubo algunos que respondieron lacónicamente, presagiando las revoluciones que se desatarían ante esta situación.

El siguientes telegrama ejemplifica las contestaciones serviles que recibió Reina Barrios:

Totonicapán, 2 de junio de 1897 – Señor General Presidente: Desde que los buenos guatemaltecos vimos la conducta subversiva de varios representantes del pueblo, esperábamos que los demás, como sinceros patriotas, se retirasen del seno de aquel alto cuerpo, como en efecto sucedió, y que dejando al reconocido patriotismo de Ud. y a su ilustrado criterio la salvación del conflicto de la Patria, esta vendría indudablemente en las perfectas condiciones que encierra su estimable telegrama recibido hoy y fechado ayer: como funcionario púbico y como buen guatemalteco, ofrezco a Ud. incondicionalmente mi lealtad y humildes servicios para el sostenimiento del orden público y para el fomento de todo aquello que tienda al ensanche de nuestros principios democráticos  y sus naturales consecuencias.  Adrián F. Caballeros.

Por otra parte, he aquí dos telegramas muy significativos, enviados por el coronel Próspero Morales (ex-ministro del gabinete de Reina Barrios) y por el licenciado José León Castillo, quienes encabezarían sendas revueltas contra el gobierno pocos meses después:

San Marcos, junio 2 de 1897. – Señor General Presidente. Al quedar enterado de su telegrama de ayer, lo he mandado publicar por bando, como está ordenado. Próspero Morales

Chiquimula, junio 2 de 1897. – Señor General Presidente: Se ha publicado por bando a los vecinos de esta cabecera y se ha comunicado a las autoridades de mi jurisdicción, su telegrama en que manifiesta haber asumido los poderes de la Nación.  José León Castillo. 

BIBLIOGRAFIA:

 

10 de mayo de 1952: el presidente Jacobo Árbenz remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso de la República para su aprobación

El coronel Arbenz y su gabinete de gobierno durante la Gala de Toma de Posesión.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Indiscutiblemente una de las leyes más controversiales en la historia de Guatemala es el Decreto 900, o “Ley de Reforma Agraria” impulsada por el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán.

La política agraria buscaba modificar el régimen de tenencia de la tierra, el cual había sido modificado radicalmente tras la Reforma Liberal y los gobiernos de Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, los cuales expropiaron extensas propiedades a las órdenes regulares de la Iglesia Católica y subastaron las tierras ejidales de las comunidades campesinas, dando lugar a la formación de grandes haciendas que se dedicaron al cultivo del café.   Además, durante los gobiernos liberales se habían hecho concesiones territoriales muy importantes a extranjeros; por ejemplo, una considerable área de Alta Verapaz fue cedida a inmigrantes alemanes por J. Rufino Barrios, mientras que grandes extensiones en Izabal y Escuintla fueron otorgadas a la multinacional estadounidense United Fruit Company por los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico, respectivamente.  El gobierno conservador del general Rafael Carrera también había otorgado concesiones a extranjeros, como el área de Izabal para los belgas en 1840 y el sur de Belice, comprendido entre el río Belice y el río Sarstun, a los ingleses en 1857.

En 1950 se realizaron censos estadísticos panamericanos que arrojaron resultados abismales sobre el grado de concentración de la propiedad de la tierra en Guatemala, lo que hizo que el gobierno arbencista tomara cartas en el asunto. A continuación reproducimos algunos artículos del decreto 900, que muestran como pensaba el gobierno arbencista modificar la tenencia de la tierra en el país:

ARTÍCULO 1. La Reforma Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala.

ARTÍCULO 2. Quedan abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimiento de indígenas cualquiera que sea la forma en que subsistan. El pago en especie del arrendamiento solo se permitirá en las tierras no cultivadas y que no sean afectables por la Reforma Agraria, no pudiendo exceder la renta del 5% de la cosecha. Cuando la renta se pague en dinero en las tierras a que se refiere el párrafo anterior, la misma no podrá ser tampoco mayor del 5% sobre el valor de la cosecha.

(Nota de Hoyhistoriagt: en otras palabras, en este artículo se deroga el “Reglamento de Jornaleros”, la “Ley de Vialidad” y la “Ley de Vagancia”, que fueron creadas durante los regímenes liberales para la obtencion de mano de obra barata para las fincas cafetaleras).

ARTÍCULO 3. Son objetivos esenciales que la Reforma Agraria debe realizar:

a) Desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general;
b) Dotar de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca;
c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada;
d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial a los campesinos menos pudientes, con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnica necesaria; y
e) Incrementar el crédito agrícola para todos los campesinos y agricultores capitalistas en general.

ARTÍCULO 4. Las tierras cuya expropiación se ordene para realizar los objetivos señalados en los artículos anteriores y demás que persigue esta ley, quedan nacionalizadas e incorporadas al patrimonio de la Nación. El Estado, por medio del Departamento Agrario Nacional concederá a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que lo soliciten, el usufructo vitalicio de tales tierras o el arrendamiento de ellas, durante el término que en cada caso se establezca. S los agricultores capitalistas solamente podrá concedérseles en arrendamiento. El Departamento Agrario Nacional también podrá otorgar en propiedad, parcelas de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, hasta extensiones no mayores de dieciocho hectáreas (25 manzanas), pero en este caso la expropiación se hará a favor de los beneficiados y no en beneficio de la Nación.

ARTÍCULO 5. La expropiación a que se refiere la presente ley decretada por interés social se consumará previa indemnización, cuyo importe será cubierto con “Bonos de la Reforma Agraria” redimibles en la forma que determina la Ley.

El 31 de mayo de 1952, al enterarse del contenido del Decreto 900, el influyente periodista Clemente Marroquín Rojas (patriarca de la prensa escrita en Guatemala) escribió un editorial en su periódico “La Hora”, explicando que muchos de los miembros de las clases altas guatemaltecas que habían apoyado al ahora presidente en las elecciones de noviembre de 1950, lo habían sido porque estaban seguros de que Árbenz era un hombre de la derecha y que no podía ser marxista porque “era militar, estaba casado con una dama de sociedad asociada a capitalistas, y gustaba de la buena vida”; sin embargo,​ Marroquín Rojas explicó en ese editorial que él había conocido al verdadero Árbenz en las juntas del consejo de ministros del presidente Juan José Arévalo y dijo que era “un hombre que le inspiraba un gran aprecio en lo personal, pero que era firme en sus convicciones extremistas y que no las dejaría de lado hasta que fuera derrocado“. Y, para terminar, sentenció que ya no había posibilidad de compromiso entre el gobierno arbencista y las élites guatemaltecas porque el Decreto 900 atacaba los intereses de ésta últimas directamente.

Y no solamente se produjo un rompimiento con las élites, sino que también con el enclave bananero de la United Fruit Company la cual era la que poseía las mayores extensiones de tierra ociosa en el país y había manejado los hilos del gobierno desde 1903 hasta 1944; incluso durante el gobierno de Arévalo no se tocó los intereses de la UFCO en lo absoluto.  Pero como la United Fruit Company había reportado al fisco guatemalteco sus posesiones por un valor mucho menor al real para evadir el pago de impuesto, cuando recibió los bonos de la Reforma Agraria no quedó satisfechos con los mismos.  De hecho, la UFCO protestó y con el apoyo del Departamento de Estado estadounidense (dirigido por el accionista de la UFCO John Foster Dulles) reclamó el pago del valor real, que era casi veinte veces el valor reportado para el pago de impuestos.  Ese fue el principio del fin del gobierno arbencista.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

3 de mayo de 1946: el Congreso de la República aprueba la Ley de Titulación Supletoria

Los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno ingresando al Congreso de la Republica para el acto de toma de posesion del president electo, Dr. Juan José Arévalo Bermejo en 1945.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 5 de marzo de 1945 la Junta Revolucionaria de Gobierno que gobernaba a Guatemala tras el derrocamiento del general Federico Ponce Vaides anunció la Ley de Titulación Supletoria, la cual fue aprobada por el Congreso de la República según decreto 232 del 3 de mayo de 1946, ya cuando gobernaba el presidente Juan José Arévalo Bermejo. Esta ley, cuya intención buscaba favorecer a las personas carentes de título legal de propiedad, habia sido propuesta originamente en 1925 y fue retomada por los gobiernos revolucionarios con el fin de dar a las personas que carecen de título legal “todas las facilidades necesarias para que puedan titular las tierras que poseen y trabajan legítimamente, siempre que no se lesionen los derechos de terceros“, y siempre que comprueben ante un tribunal “su posesión legítima, continua, pacífica y pública, durante un término no menor de diez años“.

En la práctica, la ley buscaba crear los mecanismos legales para garantizar la posesión de la tierra a quienes la cultivasen desde hacía al menos diez años, y contenía un procedimiento relativamente fácil:

  1. Presentar ante el Tribunal de Primera Instancia una solicitud con informaciones sobre la superficie, situación y condiciones de adquisición de la tierra.
  2. Cuando la solicitud había sido aceptada, el tribunal se encargaba de pasar en el diario oficial tres publicaciones en un intervalo de un mes.
  3. Paralelamente, la municipalidad que aseguraba la jurisdicción de la tierra verificaba si la información presentada por el solicitante era o no exacta.
  4. Una vez todo estaba en orden, la confirmación de la atribución definitiva del título de propiedad concernía al Ministerio Público.

Aunque la titulación supletoria aprobada por los revolucionarios no se circunscribía a los campesinos, la amplitud de los preceptos del decreto 232 en lo relativo al tamaño de las posesiones sujetas a titulación, dejan ver con claridad que, salvo las comunidades campesinas, los únicos poseedores de grandes extensiones de tierra como las que señala la ley, no podían ser campesinos.

La parte conducente de la ley decía así:

Artículo 1º—El poseedor de bienes inmuebles que carezca de título inscribible en el Registro de la Propiedad Inmueble, puede solicitar en la vía voluntaria su titulación ante un Juzgado de Primera Instancia, probando plenamente su posesión legítima, continua, pacífica y pública, durante un término no menor de diez años. El interesado podrá agregar la posesión de su antecesor o antecesores a la que él tenga en la fecha de su solicitud.

No podrá extenderse título supletorio de extensiones de terreno mayores de quinientas hectáreas (11 caballerías y 1/10), salvo que se trate de terrenos labrados o cultivados, en cuyo caso el título supletorio podrá amparar cualquier extensión, siempre que esta no exceda de 4,502 hectáreas (100 caballerías).

Las personas extranjeras, naturales o jurídicas, deberán, para obtener título supletorio, probar además que los inmuebles que deseen titular, ya sean rústicos o urbanos, están destinados exclusivamente al desarrollo o incremento de su negocio principal.

Después del golpe de Estado de Carlos Castillo Armas en 1954, la Ley de titulación supletoria produjo efectos opuestos a los buscados originalmente, al punto que durante los años setenta, numerosos conflictos entre campesinos y hacendados estallaron en la Franja Transversal del Norte (los departamentos del Quiché, Alta Verapaz, Huehuetenango e Izabal), que era un área en donde los gobiernos militares que gobernaron Guatemala entre 1970 y 1982 encontraron grandes reservas de minerales y de petróleo y fue en donde se produjeron los hechos más violentos durante la Guerra Civil de Guatemala.

BIBLIOGRAFIA:

  • Collectif (2011). «PERENCO: explotar petróleo, cueste lo que cueste». Collectif Guatemala (Guatemala). Archivado desde el original el 18 de febrero de 2015.
  • Gobierno de Guatemala (1937). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1935-1936, LIV, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 1075-1076.
  • (1938). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1936-1937, LV, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 674.
  • (1942). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1940-1941, LIX, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 452-453.
  • (1945). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1944-1945, LXIII, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 444-445.
  • (1949). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1946-1947, LXV, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 731.
  • Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 31 de noviembre de 2014.

 

1935: filman la película “Las Nuevas Aventuras de Tarzán” en Guatemala

Título de la película “Las Nuevas Aventuras de Tarzán” que fue filmada en Guatemala en 1935. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

VIDEO:

ARGUMENTO:

El francés D’Arnot (quien había rescatado a Tarzán de la custodia de los monos y lo había restituido en Inglaterra como Lord Greystoke), se accidenta con su avioneta en selvas guatemaltecas y es hecho prisionero por una tribu de adoradores de la Diosa Verde, que era un ídolo relleno de joyas y con la fórmula de un explosivo capaz de aniquilar el planeta. Al enterarse de la noticia, Tarzán (interpretado por el actor Bruce Bennett), quien está en África, se une a una expedición que busca la Diosa Verde y viajan por barco hasta Guatemala.

El barco atraca en Puerto Barrios y los expedicionarios se dirigen al poblado indígena de Chichicastenango para encontrarse con el Padre Muller y obtener el mapa que los lleve al templo de la Diosa Verde, pero alguien se les adelanta y lo roba. Deciden partir sin el mapa y dirigirse hacia Río Dulce para finalmente ingresar en la densa selva para encontrar a los adoradores de la Diosa Verde. Tarzán logra seguir el rastro del ladrón del mapa y encuentra el templo de la Diosa Verde, que está en las ruinas de una antigua ciudad española construida sobre los restos de una ciudad maya; Tarzán y todos los exploradores son capturados, pero se salvan de ser sacrificados cuando el ladrón del mapa se roba también el ídolo de la Diosa y los nativos salen a perseguirlo. Tarzán encuentra a D’Arnot entre los nativos, y logra aprehender al malhechores que se habían infiltrado entre los exploradores, luego de que uno de los exploradores utiliza una ametralladora hechiza para matar y espantar a los nativos.

Tras asegurar del ídolo, se dirigen nuevamente a la costa atlántica, pasando por la ciudad maya de Quiriguá y terminando sus aventuras en un poblado de la costa, de nombre At Mantique, que cuenta con buen hotel, marimba y suntuosas instalaciones.​ La expedición parte de regreso a Europa y Tarzán regresa a su vida selvática en África.

RODAJE:

Sitios en donde se filmaron las diferentes escenas de la serie Las nuevas aventuras de Tarzán
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En los primeros fotogramas de la película se hace un reconocimiento al personal que trabajó en la filmación y se indica que las condiciones fueron sumamente adversas, al punto que muchos de ellos se enfermaron y el sonido fue muy pobre por las condiciones climatológicas adversas; posteriormente, en 1992, el escritor D. Peter Ogden (biógrafo de Edgar Rice Burroughs) viajó a Guatemala para visitar los lugares en los que se rodó “Las nuevas aventuras de Tarzán”​. A juicio de Ogden los productores y actores tuvieron que enfrentar numerosas dificultades para movilizarse por las carreteras del país en 1935, pues todavía era muy difícil hacerlo en 1992; siguiendo el itinerario presentado en la película, desembarcó en Puerto San José, —aunque no llevaba el camión con cuatro toneladas de equipos fílmico y de sonido—, para luego ir a Chichicastenango —que sirvió como el poblado indígena a donde llegan los expedicionarios antes de internarse en la selva—, después a la costa del norte —Puerto Barrios, Livingston, Río Dulce, de ahí a las selvas peteneras en el norte, para regresar a Quiriguá en Izabal.

Ahora bien, la mayoría lugares fueron visitados por los cineastas utilizando la línea férrea de la compañía estadounidense International Railways of Central America (IRCA) en 1935, servicio que en 1992, el ferrocarril ya estaba descontinuado y el transporte se hacía por carretera exclusivamente, llevando a Ogden a la conclusión errada de las dificultades de los productores. En 1935 (durante el gobierno del general Jorge Ubico Castaneda), el ferrocarril estaba en su apogeo y era controlado por la empresa estadounidense (subsidiaria de la United Fruit Company, empresa multinacional estadounidense y principal apoyo del gobierno guatemalteco) y tenía una estación principal en Puerto San José, otra en Ciudad de Guatemala y otra en Puerto Barrios, lo que permitió a los cineastas transportar todo su equipo cómodamente a la mayoría de las diferentes ubicaciones en donde filmaron.

Las únicas locaciones con difícil acceso fueron Chichicastenango y la selva petenera, pues no había servicio ferroviario hacia esos lugares y los caminos eran de terracería, aunque se podían acceder por vía aérea. De hecho, era comun que la empresa ferrocarrilera ofreciera paquetes para que turistas visitaran las plantaciones de esa compañía frutera en Izabal y la ciudad maya de Quiriguá (la cual se encontraba dentro de las propiedades de la compañía) y que ofreciera a sus pasajeros la opción de navegar cómodamente por el Río Dulce y el Lago de Izabal hasta la ciudad de Livingston en uno de sus vapores.

Ruinas de la iglesia de San Francisco en 1875; así lucía el interior de la iglesia cuando se rodó allí la película Las nuevas aventuras de Tarzán en 1935. Fotografía de Eadweard Muybridge.Enter a caption
Los lugares en donde se filmó fueron:
  • Chichicastenango: escenas de la aldea indígena en donde los exploradores se reúnen con el Padre Muller buscando el mapa antes de salir hacia Río Dulce. Se aprecia la iglesia y el puente de Gucumatz.
  • Antigua Guatemala: templo de la Diosa Verde; en 1935 la Iglesia de San Francisco estaba en ruinas (ya que fue reconstruida hasta en 1967) y fue utilizada para las escenas en que los expedicionarios son capturados por los adoradores de la Diosa Verde en las ruinas de una «antigua ciudad española construida sobre los restos de una antigua ciudad maya» y están a punto de ser sacrificados.
  • Río Dulce: navegación en piraguas por el río y escena en que Tarzán escapa de varios cocodrilos que le persiguen
  • Puerto Barrios: arribo de los exploradores y partida hacia Europa
  • Selva petenera: escenas de jungla
  • Quiriguá: ciudad en ruinas en donde explican a los exploradores los orígenes de la cultura Maya.
  • Ciudad de Guatemala: el entonces lujoso hotel Palace fue el escenario de las escenas del hotel del imaginario poblado de At Manatique

BIBLIOGRAFIA:

7 de marzo de 1604: se descubre la ensenada en donde se funda el Puerto de Santo Tomás de Castilla

 

Ensenada del Puerto de Santo Tomás de Castilla tal y como aparece en el reporte de la Compañía Belga de Colonización de 1840.

El Puerto de Santo Tomás de Castilla, ubicado en una ensenada no muy distante de la boca del río del Golfo Dulce fue llamado así porque fue descubierto el día de Santo Tomás de Aquino cuando Alonso Criado de Castilla era el presidente de la Real Audiencia del Reino de Guatemala.

Durante un tiempo, el Puerto de Santo Tomás fue preferido al de la Caldera de la punta de Castilla y Puerto Caballos, para el desembarco de las naves que llegaban a la costa de Honduras, debido a los frecuentes robos que hacían los piratas en los otros dos puertos. Pero tras un tiempo tuvieron que abandoner el Puerto porque las tierras eran demasiado inhóspitas y las bestias que eran usadas para el transporte de mercaderías perecían muy rápido. Por esa razón se decidió dejar la entrada y salida de mercaderías en el Golfo Dulce y la protección del Castillo de San Felipe.

Durante el gobierno de Rafael Carrera la región fue otorgada en concesión a la Compañía Belga de Colonización para intentar conseguir el desarrollo del puerto, pero lo inhóspito de la region evitó nuevamente que se lograra algo.

El desarrollo del puerto se intentó nuevamente durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz, quien inició la construcción de la Carretera al Atlántico y del Puerto de Santo Tomás para competir con el ferrocarril de la Internacional Railways of Central America y Puerto Barrios, que era controlado por la Great White Fleet.

El derrocamiento del coronel Arbenz en 1954 dejó el proyecto truncado, aunque la primera fase fue finalizada por el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas.  Cuando el general Miguel Ydígoras Fuentes llegó al poder, renombró las instalaciones como “Empresa Portuaria Matias de Galvez”, en honor del Capitán General que estuvo a cargo de la construcción inicial de la Nueva Guatemala de la Asunción, y que fue un militar de gran categoría de los Reales Ejércitos de España que combatió arduamente a los ingleses. (Ydígoras estaba hacienda mucha propaganda para invadir Belice y utilize los nombres de figuras históricas en los poblados cercanos a la frontera con ese territorio).

El Proyecto fue finalizado durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro en 1969, recuperando su nombre de “Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla”, y desde entonces se convirtió en el principal puerto comercial de Guatemala.

BIBLIOGRAFIA:

13 de enero de 1971: a pesar de encontrarse en silla de ruedas, es asesinado el licenciado Adolfo Mijangos López, miembro de la Comisión Universtaria que se opuso rotundamente a la concesión de EXMIBAL

El Palacio Nacional de Guatemala, entonces sede del gobierno, en la poca en que fue asesinado Mijangos López.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro (1966-1970) discutió la posibilidad de ceder las minas de níquel en Izabal a una empresa canandiense a la que le permitió prácticamente re-escribir la ley de Minería de Guatemala.  El plan del gobierno era otorgar una concesión por cuarenta años para la explotación del níquel a la empresa «Explotaciones y Exploraciones Mineras de Izabal, S.A.» (EXMIBAL), subsidiaria de la compaña canadiense «International Nickel Company» (INCO).

Sin embargo, la concesión no se concretó durante el gobierno de Méndez Montenegro, pero tan pronto como el general Carlos Arana Osorio inició su gestión presidencial el 1.º de julio de 1970, reabrió el caso de EXMIBAL y empezó a trabajar para cederle la concesión. Ante esto, numerosos sectores sociales se opusieron, ya que argumentaban que resultaría muy onerosa para el país; entre las entidades que más resistencia ofrecieron estuvo la comisión creada por la Universidad de San Carlos para analizar el asunto.

Entre los miembros de la comisión estaba el licenciado Adolfo Mijangos López, para entonces diputado en el Congreso y respetado intelectual guatemalteco que se encontraba en silla de ruedas tras sufrir un accidente.  Otros miembros de la comisión que investigaba a EXMIBAL fueron el profesor Julio Camey Herrera y su colega, Alfonso Bauer Paiz, quienes fueron atacados a balazos. Camey murió a consecuencia de sus heridad, y Bauer Paz, herido, tuvo que salir al exilio. Luego del atentado contro Bauer Paiz y Camey, el 13 de enero de 1971 Mijangos López fue asesinado por desconocidos cuando salía de su oficina en la 4 avenida de la zona 1 del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.

El 8 de mayo de 1971 el gobierno de Arana Osorio finalmente otorgó la concesión a EXMIBAL, la cual cubría 385 kilómetros cuadrados en el área de El Estor, en Izabal, con una inversión inicial de US$228 millones. La mina, construida en las montañas de los indígenas Q’eqchi incluía un complejo residencial de 700 casas, numerosas oficinas, un hospital, un pequeño centro comercial, escuela, una cancha de golf y un gran área de procesamiento industrial.

Al año siguiente, pese a las amenazas del gobierno de Arana Osorio, los estudiantes de la Universidad de San Carlos celebraron la velada de la Huelga de Dolores (en la que había participado activamente Mijangos tanto como estudiante como profesional) y cantaron un homenaje a Mijangos López con serias acusaciones contra el gobierno y los supuestos autores intelectuales del crimen:​

“Que de donde Fito​ vienes,
del panteón de los caídos que edifica el General,​
a contarles mi tragedia sucedida
en una tarde al año que entró el “Chacal”,
como ustedes lo recuerdan me mataron
por la espalda e indefenso estaba yo,
pues siendo universitario no cargaba
guardaespaldas por ser un intelectual,​
los esbirros asesinos pertenecen a la MANO
que comanda Sandoval, por luchar contra la EXMIBAL”

NOTAS:

  • El Chacal: apodo del president Arana Osorio
  • Sandoval: Mario Sandoval Alarcon, líder del Movimiento de Liberación Nacional
  • Fito: apodo del Adolfo Mijangos
  • MANO:  organización paramilitary utilizada por el Movimiento de Liberación Nacioal para eliminar opositores.

BIBLIOGRAFIA:

 

31 de enero de 1980: mueren 37 personas en la quema de la Embajada de España en Guatemala

Sitios de proyectos gubernamentales, campos petroleros y masacres ocurridas en la Franja Transversal del Norte entre 1978 y 1982.  imagen tomada de Wikimedia Commons.

La Franja Transversal del Norte (FTN) fue creada durante el Gobierno del general Carlos Arana Osorio en 1970, pues se reconocía que la región tenía un gran potencial agropecuario y era idónea para la explotación de maderas preciosas. Sin embargo, en 1974 se empezó a explotar petróleo en la region a raíz de los descubrimientos de las petroleras Basic Resources y Shenandoah Oil, que operaban en el campo petrolero de Rubelsanto en Alta Verapaz y en 1976, el presidente Kjell Laugerud García llegó a visitar la cooperativa Mayalán en el sector de Ixcán en Quiché, en la Franja Transversal del Norte, dijo: “Mayalán está asentada en la cima del oro”. Con estas palabras dejó entrever que aquella región ya no sería dedicada a la agricultura ni al movimiento cooperativista, sino a la explotación estratégica de recursos naturales.

Tras esa visita presidencial, las compañías petroleras extranjeras realizaron exploraciones en Xalbal, muy cerca de Mayalán, en el Ixcán, donde perforaron el pozo San Lucas, pero los resultados fueron infructuosos. Esas exploraciones, que abrieron el camino para futuros experimentos petroleros en Ixcán y en el resto de la Franja Transversal del Norte, fueron el principal motivo para la construcción de la carretera de terracería que atraviesa la región. Shenandoah Oil, el Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) y el Batallón de Ingenieros del Ejército se coordinaron para construir ese corredor entre 1975 y 1979, lo que a la postre permitió que políticos, militares y empresarios poderosos de la época se adueñaran de muchas de las tierras de la zona, de gran riqueza maderera y potencial petrolero.​​

En 1980, aprovechando el auge que tenían las células de la guerrilla urbana en la Ciudad de Guatemala, un grupo de indígenas se movilizó desde el interior con el fin de llamar la atención del mundo sobre las deficientes condiciones de trabajo en el departamento del Quiché.  Este grupo estaba asesorado por los intelectuales de las organizaciones guerrilleras aglutinados en grupos como el Comité de Unidad Campesina (CUC), la Coordinadora de Pobladores, y miembros del Frente Estudiantil Robin García.   El grupo de campesinos había sido invitado por el embajador de España en Guatemala, quien había llegado hacía poco a Guatemala y recientemente había visitado la region de la Franja Transversal del Norte.

El embajador español Máximo Cajal urdió un plan para proporcionar una plataforma a los campesinos, que no podían expresar sus opiniones en la prensa por la fuerte censura gubernamental.  Cajal invitó a los renombrados intelectuales guatemaltecos Eduardo Cáceres Lehnhoff (ex-vicepresidente de Guatemala) y Adolfo Molina Orantes (ex-canciller de Guatemala) a llegar a la embajada el 31 de enero de 1980 para tener una reunión sobre un Instituto de Cultura Hispánica.

El plan del embajador era muy simple:  estando los distinguidos profesionales en la embajada, los campesinos podrían tomar las instalaciones y aprovechar el espacio soberano de la Embajada para expresar sus opiniones sin sufrir las represalias de las fuerzas de seguridad del Estado, que en esos días eran sumamente letales.

El problema con que no contaba el embajador era que el presidente de Guatemala, el general Fernando Romeo Lucas García tenía intereses económicos muy fuertes en la Franja Transversal del Norte, pues tenía tierras en Fray Bartolomé de las Casas y era socio de la Shenandoah Oil, compañía que estaba explorando petróleo en Ixcán.

A eso del mediodía, luego de que los campesinos tomaron la embajada, las fuerzas de seguridad se presentaron e invadieron territorio soberano español, ignorando las leyes y convenios internacionales. Esto forzó a los ocupantes y a los rehenes a refugiarse en una habitación del segundo nivel del edificio y tras un intenso asedio se inició el incendio. El origen del fuego es fuente de discusiones incluso hasta hoy: los representantes de la izquierda guatemalteca indican que fue provocado por lanzallamas y por el uso de fósforo blanco, mientras que el gobierno guatemalteco de entonces enfatizó que los ocupantes de la embajada se auto-inmolaron con las bombas molotov que llevaban.

El resultado no pudo ser más catastrófico:  practicamente todos los rehenes y campesinos murieron en el incendio y solamente sobrevivieron el embajador español y el campesino Gregorio Yuxá Xoná. La prensa española publicó fotografías de un policía con un lanzallamas,​ además de las pruebas testimoniales y periciales que confirmarían que varias víctimas habían sido baleadas. Incluso, según la testigo presencial Odette Arzú, adscrita a la Cruz Roja Guatemalteca, la mayoría de las víctimas estaban quemadas solo de la cintura hacia arriba.

Todas las versiones concuerdan en que los cuerpos de socorro tuvieron vedado el ingreso al edificio para sofocar el incendio hasta que este se apagó solo y solamente pudieron entrar a rescatar los cadáveres.

Como represalia a esto, se rompieron las relaciones entre Guatemala y España, y el país quedó prácticamente aislado de la comunidad internacional.  En Guatemala los ataques de la guerrilla se incrementaron, con atentados dinamiteros en contra de oficinas del gobierno, edificios de poderosas empresas guatemaltecas y destrucción de puentes y de torres de transmisión eléctrica.  Es más, el 5 de septiembre de 1980 en un arranque de temeridad, la guerrilla urbana perpetró un atentado dinamitero en la esquina opuesta al despacho presidencial en el Palacio Nacional de la ciudad.

Los hechos exactos todavía no se han aclarado, dado que el ambiente politico en el país es muy sesgado, evitando un análisis objetivo de los hechos.  Pero de este hecho surgió un personaje que se convirtió en el estandarte de la izquierda guatemalteca:  Rigoberta Menchú, quien era hija de uno de los campesinos que murió en la Embajada.  A partir de esto, apareció en la película documental “When the mountains tremble”, que estuvo censurada en Guatemala.

BIBLIOGRAFIA: