12 de abril de 1929: fallece en la ciudad de Guatemala el licenciado Antonio Batres Jáuregui, eminente politico, diplomatico, historiador y escritor

El licenciado Batres Jauregui en su juventud. Imagen tomada de la revista cultura “La Ilustracion Guatemalteca

Uno de los intelectuales más destacados de Guatemala fue, indudablemente, el licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien a pesar de ser de una familia conservadora, fue Ministro de Relaciones Exteriores y de Gobernación de varios gobiernos liberales por su reconocida capacidad.

Fue egresado del colegio San Buenaventura y de la Pontificia Universidad de San Carlos, en donde fue condiscipulo de eminentes personajes como los hondureños Ramon Rosa y Marco Aurelio Soto, asi como del futuro arzobispo de Guatemala, Ricardo Casanova y Estrada. Ademas, fue alumno del eminente escritor guatemalteco Jose Milla y Vidaurre.

En 1878 dio las primeras muestras de su talento diplomático cuando se desató un conflicto entre Nicaragua y Alemania y el general presidente J Rufino Barrios lo envió a Nicaragua como secretario de una legación guatemalteca cuando ya varios buques de guerra alemanes amenazaban a ese pais. El jefe de la legación guatemalteco lo facultó para conferenciar en Corinto con el ministro alemán von Bergen y tras su conversación se saldó amigablemente el asunto; del gobierno nicaragüense recibió una felicitación muy expresiva y del gobierno alemán una condecoración de la Corona Real de Prusia.

En 1882 fue nombrado como Ministro de Relaciones Exteriores y en 1883 como embajador de Guatemala, El Salvador, Honduras, y Nicaragua en los Estados Unidos, cargo que desempeñó hasta el 2 de abril de 1885, fecha en que murió el general Barrios en la Batalla de Chalchuapa. Entre 1886 y 1889 desempeñó las carteras de Relaciones Exteriores y Gobernación para el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas y en 1889 regresó a los Estados Unidos como embajador de Guatemala.

El 20 de diciembre de 1892 falleció su padre, Cayetano Batres, y a los pocos meses falleció su madre, Beatriz Jáuregui, quienes fueron sepultado en una columna del templo de Iglesia de Santo Domingo, honor reservado para los miembros del partido conservador en Guatemala.

A principios de 1897 Batres Jáuregui era diputado en la Asamblea Nacional Legislativa y gobernaba a Guatemala el general presidente Jose Maria Reina Barrios, cuyo gobierno estaba en una crisis económica sin precedentes derivada de la drástica caída de los precios del café y de la plata.  A finales de marzo se publicaron fuertes editoriales contra el gobierno en el periódico opositor “La República” indicando que no se había concluido la línea del Ferrocarril del Norte y que para ello se necesitan casi doce millones de pesos guatemaltecos y que si se suspendían dichos trabajos, el costo del mantenimiento de lo ya construido costaría cerca de cuatro millones y medio de pesos guatemaltecos. En mayo era mayor el rechazo a la medida de reelección del presidente, la cual se calificó de atentado contra la Constitución y se rechazó emitir publicaciones en las que se favoreciera la misma.​ Por decreto de 24 de abril de 1897, la Asamblea Nacional Legislativa prorrogó sus sesiones por el tiempo que fuera necesario;​ entre los decretos que se emitieron entonces estuvo el N.°461, por medio del cual se disolvió el Poder Judicial y se nombró presidente de la Corte Suprema de Justicia al licenciado Batres Jáuregui.

El 31 de mayo de 1897 fue disuelta la Asamblea Legislativa y Reina Barrios convocó a una nueva Asamblea Constituyente en agosto de 1897, la cual prorrogó su mandato por otros cuatro años de acuerdo al decreto emitido en agosto de 1897. Entre los diputados constituyentes que votaron a favor de la prórroga del mandato de Reina Barrios estuvieron el licenciado Batres Jáuregui, quien fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores en el nuevo gabinete que se formó.

Pero el descontento continuó; hubo revoluciones en todo el pais, y aunque fracasaron, Reina Barrios fue asesinado por Edgar Zollinger el 8 de febrero de 1898. Cuando Batres Jáuregui y el resto del gabinete estaba reunido para determinar quien sería el sustituto del presidente, apareció el licenciado Manuel Estrada Cabrera, indicando que él era el primer designado a la presidencia y que por lo mismo esta le correspondía. Batres Jáuregui y el resto de ministros le entregaron el poder, el cual mantendría hasta el 14 de abril de 1920.

Batres Jáuregui tambien fue funcionario del gobierno de Estrada Cabrera y  miembro de numerosas sociedades cientificas y literarias internacionales hacia el final de sus dias fue fundador de la Academia de Geografia e Historia de Guatemala y era el decano de los abogados de Guatemala.  Entre sus muchos cargos que tuvo estan:

  • 1878-1879:
    • Diputado a varias Asambleas Legislativas y a la Asamblea Nacional Constituyente de 1879.
    • Presidente del Poder Legislativo.
    • Consejero de Estado, Magistrado en el Tribunal de La Haya.
  • 1878: Mediador en nombre de Guatemala en la cuestión que se suscitara entre la República de Nicaragua y el Imperio Alemán.
  • 1882-1883: Secretario de Estado del despacho de Relaciones Exteriores de Guatemala
  • 1886: Secretario de Estado de los despachos de Relaciones Exteriores y de Gobernación y Justicia
  • 1897-1898: Secretario de Estado en el despacho de Relaciones Exteriores
  • 1898: Presidente del la Corte Suprema de Justicia
  • 1898: Presidente de la Delegación de Guatemala cuando se celebraron en Washington los tratados de Paz.
  • 1907: Delegado de Guatemala ante la Tercera Conferencia Internacional Americana y del memorable Congreso Internacional Americano para tratar de la codificación del Derecho Internacional en 1907. Publicó un extenso reporte, el cual fue publicado íntegramente en varias partes en diferentes ediciones del diario oficial de entonces, El Guatemalteco.
  • 1920: Tras la caída del presidente Manuel Estrada Cabrera, fue subrogado del puesto de Presidente del Poder Judicial, por el licenciado Federico Castañeda Godoy.
  • 1927: Diputado a la Asamblea Constituyente

Batres Jáuregui fallecio el 12 de abril de 1929 en la Ciudad de Guatemala.

BIBLIOGRAFIA:

10 de abril de 1883: el coronel de infantería Manuel Lisandro Barillas es ascendido al cargo de general de brigada junto con los coroneles Arcadio Cojulún y Miguel Enríquez

Manuel Lisandro Barillas (a la izquierda) junto con su padre y hermano durante la Revolución Liberal con Vicente Cerna en 1871.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general Manuel Lisandro Barillas es el menos recordado de los presidentes liberales que gobernaron Guatemala entre 1871 y 1944, debido principalmente a que fue enemigo personal del licenciado Manuel Estrada Cabrera quien no solamente ordenó su asesinato en la Ciudad de México en 1907, sino que también se encargó de que su gestión presidencial fuera dejada en el olvido.

La carrera política de Barillas fue meteórica.  Gracias a la participación activa de su familia en la Revolución Liberal de 1871 contra el gobierno conservador de Vicente Cerna y Cerna, Barillas obtuvo el favor del general J. Rufino Barrios y empezó a participar activamente en política.

En 1882 ya era diputado ante la Asamblea Constituyente, y el 25 de abril de ese año fue nombrado como Segundo Designado a la Presidencia por dicho cuerpo legislativo.

Luego, el 10 de abril de 1883, fue ascendido al grado de general de brigada, de acuerdo al siguiente decreto de la Asamblea Legislativa:

Decreto Num. 53

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala,

Habiendo tomado en consideración la iniciativa que por conducto de la Secretaría de la Guerra, dirigió el Ejecutivo a esta Legislatura para que se conceda el grado de Generales de Brigada a los Coroneles de Infantería del Ejército de la República, ciudadanos Manuel L. Barillas, Arcadio Cojulún y Miguel Enríquez; y

Considerando:

Que los méritos personales y los servicios prestados por aquellos jefes, los hacen acreedores al ascenso propuesto.

Decreta:

Se confiera el grado de Generales de brigada a los Coroneles de infantería del Ejército de la República, ciudadanos Manuel L. Barillas, Arcadio Cojulún y Miguel Enríquez.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Salón de sesiones, en Guatemala a nueva de abril de mil ochocientos ochenta y tres.

  • Francisco Lainfiesta, presidente
  • E. Martínez Sobral, secretario
  • Vicente Sáenz, secretario

Palacio del Gobierno: Guatemala 10 de abril de 1883.

Cúmplase.

  • J. Rufino Barrios
  • Cayetano Díaz Mérida, Ministro de gobernación y Justicia

Cuando el general presidente Barrios murió el 2 de abril de 1885, fungía como Jefe Político de su natal Quetzaltenango y cuando el presidente interino Alejandro M. Sinibaldi renunció al poder, Barillas se hizo con el gobierno con una hábil estratagema y gobernó Guatemala hasta 1892, en que entregó la banda presidencial a su sucesor, el general José María Reina Barrios.

BIBLIOGRAFIA:

 

9 de abril de 1873: se hacen las correcciones pertinentes al Reglamento de elección del Presidente de la República emitido por el presidente provisorio Miguel García Granados

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El templod de Santo Domingo durante la época en que J. Rufino Barrios fue electo presidente.  Poco después, su convento sería expropiado por el nuevo presidente y convertido en la Dirección General de Rentas.  Imagen tomada de El Porvenir de Centro América de 1892.

La relación entre Miguel García Granados y J. Rufino Barrios estaba muy lejos de ser cordial.  La rivalidad entre ambos líderes se originaba en cuestiones de clase social, ya que mientras García Granados era de ascendencia española y su familia pertenecía a la aristocracia más rancia de Guatemala, Barrios era un criollo hacendado que no veía con buenos ojos a los aristócratas que habían estado en el poder hasta 1871.

Originalmente, el plan de colocar a García Granados como presidente provisorio tenía como fin primordial conseguir una alianza estratégica con los criollos aristócratas, los cuales no tuvieron problema en pactar con el nuevo presidente, es especial en lo relativo a la isodlución de los pactos que el expresidente Rafael Carrera había establecido con los líderes indígenas de la República.  Los criollos conservadores habían tolerado dichos pactos porque no querían que ocurrieran las masacres que se dieron en Yucatán, cuando los indígenas se alzaron y aniquilaron a los europeos y sus descendientes, y porque ningun otro país latinoamericano estaba dispuesto a recibirlos por su orientación conservadora.

Pero lo criollos liberales no estaban de acuerdo con pactos que tomaran mucho tiempo, y presionaron a García Granados para que abandonara el poder en favor del mucho más joven Barrios, quien estaba dispuesto a reformar el país para beneficio suyo y de sus allegados.

La excusa para que García Granados dejara el poder estuvo en las constantes revueltas de los pueblos del oriente guatemalteco, que se resistían a aceptar a las nuevas autoridades, obligando al presidente provisorio a decretar el Estado de Sitio, y retrasando el proceso de redactar una nueva constitución de Guatemala, ya que los liberales la habían desconocido por medio del Acta de Patzicía.

El 29 de marzo, se emitió el siguiente decreto, que refleja la situación del país y el ansia de los liberales por salir del anciano presidente provisorio:

Decreto Num. 95

Considerando: que la intranquilidad en que ha stadoe y aun se encuentra el país no ha permitido a la Asamblea Constituyente emitir la ley fundamental que debe rejir definitivamente en la República;

Que, entre tanto, la prolongación del estado provisorio del Gobierno tiene inconvenientes graves, siendo el principal la falta de confianza que trae consigo una situación precaria y poco estable:

Que aun cuando no se haya emitido la ley fundamental, esto no es obstáculo para que la Nación elija desde luego al ciudadano que deba gobernarla en el primer período constitucional:

Que esta medida podrá en mucha parte contribuir a restablecer la confianza y volver la calma al país.  Todo bien considerado, y en virtud de las amplias facultades de que ha hallo investido.

DECRETO:

Artículo 1.° – Se convocará a la nación a que elije Presidente de la República, para el primer período constitucional.

Artículo 2.° – El electo entrará inmediatamente a ejercer sus funciones y durará en el ejercicio de ellas el tiempo que señale una ley fundmental, computado desde el día de la toma de posesión.

Artículo 3.° – Mientras dicha ley no se de, las atribuciones y poderes del Presidente, serán las que designa el acta de Patzicía al Presidente provisorio.

Artículo 4.° – Las actas de elección serán abiertas por la Asamblea Constituyente, cuyo Presidente la convocará al efecto, y se procederá en todo conforme al reglamento que en esta fecha se emite.

Dado en Guatemala a veintinueve de marzo de mil ochocientos setenta y tres.

Miguel García Granados

Marco Aurelio soto, Ministro de Gobernación, Justicia y Negocios Eclesiásticos

El reglamento mencionado adoleciía de varios defectos, los cuales fueron corregidos el 9 de abril, cuando se procedió formalmente a convocar a las elecciones.

El general Barrios resultó electo por inmensa mayoría, y pese a lo requerido por García Granados, no se hizo una nueva constitución sino hasta en 1879, y cuando esta estuvo lista no se computó el inicio del gobierno de Barrios desde 1873, sino desde el momento en que se aprobó la nueva constitución.  De esta forma, por medio de una Asamblea servil, Barrios se mantuvo en el poder legalmente durante 12 años.

BIBLIOGRAFIA:

3 de abril de 1885: debido a la muerte del general J. Rufino Barrios, el empresario Alejandro M. Sinibaldi, primer designado a la presidencia, asume el mando como Presidente Provisorio

Palacio Colonial en la década de 1890.  Era quí en donde residía el president de la República en la época en que asumió Sinibaldi.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Uno de los presidentes menos conocidos de Guatemala es el empresario Alejandro M. Sinibaldi, quien fuera diputado y consejero de Estado en los últimos años del gobierno del general J. Rufino Barrios.

Sinibaldi era una persona muy inteligente y de reconocida honradez, por lo que fue nombrado como Consejero de Estado en 1882 cuando ya era diputado ante al Asamblea Legislativo, y luego como representante del gobierno de Guatemala ante la Junta del Ferrocarril del Norte para velar por los intereses de la nación durante la construcción de ese proyecto en 1883 y como Primer Designado a la presidencia en 1884.  Por otra parte, su familia de ascendencia italiana se dedicaba a la industria y tenia fuertes nexos con el gobierno de Barrios. He aquí algunos ejemplos de esto:

  • Rafael Sinibaldi: en 1882 obtuvo una concesión de parte del gobierno del general Barrios para importar material prima para la fabricación de fósforos sin ningun gravamen fiscal.  Esta extension fue extendida por cuatro años más en 1884.
  • Julián Sinibaldi: en 1884 obtuvo en concesión el uso gratuito de la Plaza de Toros por un plazo de veinte años para organizer eventos taurinos y de entrenemiento.

Estando en funciones de Primer Designado cuando murió el general Barrios en Chalchuapa el 2 de abril de 1885, Sinibaldi fue llamdo a hacer cargo del Ejecutivo por el siguiente decreto de la Asamblea Legislativa del 3 de abril:

DECRETO Número 95

LA ASAMBLEA LEGISLATIVA de la República de Guatemala,

Considerando: que el infausto acontecimiento de la muerte del general J. Rufino Barrios Presidente de la República, hace necesaria la aplicación del artículo 69 de la ley Constitutiva,

DECRETA:

Artículo Unico: se declara que el Primer Designado, Don Alejandro M. Sinibaldi, en ejercicio de la Presdiencia de la República, hará una de todas las facultades que la Constitución concde al Jefe del Ejecutivo. 

Dado en el Salón de Sesiones, en Guatemala, a tres de abril de moil ochocientos ochenta y cinco.

Angel María Arroyo, presidente

E. Martinez Sobral, secretario

Antonio de Aguirre, secretario

La presión que tuvo Sinibaldi era enorme, pues Guatemala había quedado a la deriva sin el caudillo que la había gobernado por casi quince años y era presa fácil de la ambición del Ministro de la Guerra, general Juan Martín Barrundia, a quien todos le temían.

Los primeros dos decretos del gobierno de Sinibaldi evidencian que ya estaba bajo la influencia de Barrundia.  En el primero, le da carta blanca al ministro de al Guerra:

Palacio del gobierno de Guatemala, Abril 3 de 1885:

El Primer Designado Encargado de la Presidencia, de acuerdo con el Consejo de Ministros

Considerando:  que en asl difíciles circunstancias que atraviesa la República se hace necesario que el Ministro de la Guerra tenga toda la libertad de acción indispensable para atender a su defensa; acuerda: se faculta al Ministro de la Guerra para que obre en el sentido que reclamen los intereses nacionales.

Comuníquese.

Sinibaldi

Y en el segundo, suspende las garantías constitucionales, lo que permitía al general Barrundia hacer lo que quisiera con quien quisiera:

Decreto Num. 319

Alejandro M. Sinibaldi, Primer Designado Encargado de la Presidencia de la República de Guatemala,

Considerando: que en las circunstancias que atraviesa el país debe conceptuarse amenazada la tranquilidad pública, y que en consecuencia se está en uno de los casos previstos por el artículo 39 de la ley Constitutiva; por tanto, de acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros:

Decreto:

Art. 1°.: Se declaran suspensas en toda la República las garantías individuales de que habla el Título 2.° de la Constitución.

Art. 2°.: Dése cuenta a la Asamblea Legislativa del presente decreto.

Dado en el Palacio del Gobierno, a 3 de abrl de mil ochocientos ochenta y cinco.

  • Alejandro M. Sinibaldi
  • J. Martín Barrundia, Ministro de la Guerra
  • Delfino Sánchez, Ministro de Hacienda
  • Fernando Cruz, Ministro de Relaciones Exteriores
  • Cayetano Díaz Mérida, Ministro de Gobernación y Justicia
  • Francisco Lainfiesta, Ministro de Fomento
  • Ramón Murga, Ministro de Instrucción Pública

Ante esta situación, los miembros de la Asamblea Legislativa movieron sus influencias y convencieron a Sinibaldi de que renunciara en favor del Segundo Designado a la Presidencia, el general Manuel Lisandro Barillas, quien sí tenia suficiente carácter para enfrentar a Barrundia y quedarse con el poder.

BIBLIOGRAFIA:

 

12 de marzo de 1873: queda suprimido y abolido el fuero eclesiástico, tanto en materia civil como criminal

Sacerdote guatemalteco alabando al Sagrado Corazon de Jesús en esta fotografía de Juan José de Jesús Yas de finales del siglo XIX.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Así como actualmente hay discusión sobre si debe mantenerse el fuero militar o no en Guatemala, en el siglo XIX, y en especial durante el gobierno conservador de Rafael Carrera se estableció el llamado fuero eclesiástico, por el cual gozaban de un trato privilegiado los miembros de la Iglesia Católica en cuestiones de derecho civil y criminal.  En el gobierno de Carrera la influencia de la Iglesia Católica en los asuntos de estado era innegable, al punto que el arzobispo Francisco de Paula García y Peláez era miembro del gabinete de gobierno del presidente, y el Dr. y Obispo Juan José de Aycinena y Piñol era rector de la Pontificia Universidad de San Carlos y Ministro de Asuntos Eclesiásticos.

Dado que los miembros del partido conservador tenían fuertes nexos con los religiosos, especial los de las órdenes regulares, uno de los primeros actos oficiales del presidente J. Rufino Barrios al tomar el poder en 1873 fue el de ir retirando los privilegios de que gozaban los religiosos.  Así, con la colaboración del nuevo Ministro de Negocios Eclesiástico, Marco Aurelio Soto (a quien Barrios luego impondría y posteriormente derrocaría como presidente Honduras) decretaron la abolición del fuero eclesiástico el 12 de marzo de 1873, de acuerdo al siguientes decreto:

DECRETO N.° 92

Considerando: que los individuos del clero, como todos los ciudadanos en lo temporal deben estar sujetos a las leyes comunes, civiles y penales de la República, y solo gozar de los fueros que ellas establecen.

Considerando: que este principio de igualdad ante la ley y ante la justiciar reconocido en los países bien constituidos, que excluyen fueros privilegiados, lo está igualmente en el Concordato celebrado entre la Santa Sede y el Gobierno de la República; por tanto,

DECRETO:

  1. Quedan los eclesiásticos sin el privilegio del fuero, así en todo lo civil como en lo criminal.
  2. Se declaran vigentes los artículos 15 y 16 del Concordato celebrado con la Santa Sede en 7 de octubre de mil ochocientos cincuenta y dos, en los cuales se establece la supresión del fuero.
  3. En consecuencia, se dereoga en todas sus partes el decreto emitido el 31 de marzo de 1854.

Dado en Guatemala, a doce de marzo de mil ochocientos setenta y tres.

J. Rufino Barrios.

Marco A. Soto (Ministro de Gobernación, Justicia y Negocios Ecleasiásticos).

BIBLIOGRAFIA:

11 de marzo de 1823: nace el doctor en Derecho Lorenzo Montúfar y Rivera, principal ideólogo de los criollos liberales guatemaltecos del siglo XIX

Propaganda política del doctor Lorenzo Montúfar durante su campaña presidencial de 1892.  Fue la primera vez que se imprimó una fotografía de un candidato.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Muchos hemos pasado por la intersección de la Calle Montúfar con la Avenida de La Reforma de la Ciudad de Guatemala, en donde está el monumento al licenciado Lorenzo Montúfar, sentado en una silla de diputado.  Sin embargo, este importante personaje de la historia guatemalteca ha quedado relegado de los libros de historia, algo que irónicamente, él hizo con los miembros del Partido Conservador.  De hecho, lo único que muchos guatemaltecos saben del licenciado Montúfar es la leyenda de que en las noches, su espíritu pide un aventón a los automobilistas en la Avenida La Reforma.

¿Quién fue el doctor Lorenzo Montúfar?  Fue el principal ideólogo de los criollos liberales durante la época del gobierno conservador de Rafael Carrera, y Ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica.  Luego, cuando cayó el régimen conservador en 1871, fue uno de los principales consejeros y Ministros de Estado de los gobiernos de Miguel García Granados y de J. Rufino Barrios.

El Dr. Montúfar nació en la ciudad de Guatemala, el 11 de marzo de 1823, cuando esta todavía era parte del Primer Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide. Antes de que triunfara la revolución liberal en 1871, Montúfar entabló una discusión epistolar con el Ministro Plenipotenciario de Guatemala ante el gobierno de los Estados Unidos, Antonio José de Irisarri, sobre quién fue el culpable de la anexión de Centroamérica al Primer Imperio Mexicano en 1822.  Estas cartas y refutaciones están repletas de argumentos a favor y en contra de sus respectivos partidos, redactados en lo que se ha considerado la mejor muestra del castellano en la región.

Montúfar fue instrumental en la política anticlerical de los gobiernos liberales, ya que su animadversión hacia los jesuitas (a quienes profesaba un odio casi irracional) lo llevó a establecer políticas que aseguraran la separación de la Iglesia y el Estado en Guatemala.

En 1882, con motivo de la firma del tratado de límites entre Guatemala y México, Montúfar se opuso radicalmente a que el entonces J. Rufino Barrios renunciara al reclamo territorial que Guatemala tenia sobre el Soconusco, lo que hizo que cayera en desgracia entre los liberales del país.  Pero tras la muerte de Barrios en Chalchuapa en 1885, recuperó su prestigio, llegando incluso a ser candidato a la presidencia de la República de las elecciones de 1892, en las que perdió en contra del general José María Reina Barrios.

Montúfar también fue historiador, y él es el principal responsable de la tergiversación que se hizo del gobierno de Rafael Carrera.  En resumen, hizo ver a los criollos aristócratas de la familia Aycinena como retrógados medievales y al general Carrera como el brazo armado de los conservadores y como un analfabeto que firmaba como “Raca Carraca”.  (En realidad, Carrera tenia el control absoluto de la situación, sabía leer, escribir y hasta canta ópera, y los Aycinena tuvieron que pactar con él para evitar que los indígenas guatemaltecos se alzaran en armas contra ellos).

Lorenzo Montúfar falleció en mayo de 1898, y su memoria fue recordada por el gobierno del general José María Orellana en 1923, con la construcción del monumento en su honor en la Avenida de La Reforma, con motivo de conmemorarse 25 años de su fallecimiento.

BIBLIOGRAFIA:

6 de marzo de 1886: la Asamblea Legislativa declara popularmente electo Presidente de la República al general Manuel Lisando Barillas, presidente interino, tras obtener el 99.8% del voto popular

El Teatro Colón tras su remodelación en 1892 para la celebración del IV Centenario del Descubrimiento de América ordenada por el presidente Manuel Lisandro Barillas.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno dictatorial del general J. Rufino Barrios fue muy similar al de su antecesor, el general Rafael Carrera y al de sus sucesores Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico, en el sentido de que no había libertad de prensa y sus enemigos politicos eran perseguidos duramente.  Pero en el caso de Barrios, su figura fue idealizada tras su muerte y todos los errores de su gobierno fueron atribuidos al general Juan Martín Barrundia, su Ministro de la Guerra.

Era tal la animadversion que le tenían a Barrundia, que los mismos liberales se confabularon para evitar que éste se hiciera con el poder y lograron que fuera el general Manuel Lisandro Barillas, segundo designado a la presidencia quien se hiciera cargo del gobierno con la anuencia del presidente interino, Alejandro M. Sinibaldi, tan solo tres días después de la muerte de Barrios.

Ya en el poder, Barillas convocó a elecciones el 26 de octubre de 1885, e hizo modificar la constitución para poder participar en la contienda y resultar triunfador.

Reproducimos a continuación el decreto de la Asamblea Legislativa que lo declara ganador, para que el lector se de cuenta de que los fraudes electorales han estado de la mano de las elecciones generales en Guatemala.

Decreto Número 127:

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Considerando:

Que la Secretaría de Estado y del Despacho de Gobernación y Justicia remitió a este asamblea las copias certificadas de las actas de elecciones para president y Vice-Presidente Constitucional, practicadas en todos los Distritos electorales de la República en conformidad al decreto de convocatoria de 26 de octubre de 1885 y al reglamento de la misma fecha;

Que una comisión del seno de la Asamblea procedió a la abertura de los pliegos y al examen de las actas, encontrando que en las elecciones fueron observados los requisites esenciales y de forma que prescribe el reglamento de la material y la parte final del artículo 64 de la Constitución:

Que hecha la regulación respectiva resultó que votaron para Presidente 99424 ciudadanos y que de esos votos obtuvo el general Manuel Lisandro Barillas 99286, o sea mas de la mayoría absoluta que require el inceso 2.° del artículo de reforma al 52 de la ley constitutiva: que para Vice-Presidente sufragaron 99423 personas y que de esos sufragios obtuvo el Coronel D. Vicente Castañeda 79796, o sea más de la mayoría absoluta que exige el artículo citado.

Considerando: que concurren en los ciudadanos favorecidos por el voto popular las condiciones exigidas por los artículos 65 y 69 reformado de la ley fundamental, para ejercer el señor Barillas la Presidencia y el señor Castañeda la Vice-Presidencia de la República; y que en ese virtud y en observancia del ya citado artículo 52 es el caso de hacer la declaratoria respectiva.

Por tanto:

DECRETA:

  • Artículo 1. °: Declárase popularmente electos Presidente de la República al General de División Manuel Lisandro Barillas y Vice-Presidente al coronel Vicente Castañeda, para el período constitucional que comenzará el 15 de marzo corriente y terminará en igual fecha del año 1890.
  • Artículo 2.°: Los ciudadanos electos tomarán posesión de sus cargos el mismo día 15 del mes en curso.

Pase al Ejecutivo para su publicación.

Dado en el Salón de Sesiones en Guatemala, a 6 de marzo de 1886.

Algunas observaciones pertinentes:

  1. El señor Castañeda no es mencionado nuevamente en los libros de historia y no era el llamado a sustituir al general Barillas en caso este falleciera o ya no pudiera hacerse cargo de la presidencia.
  2. Los únicos ciudadanos que podían votar eran los varones mayores de 18 años que supieran leer y escribir y tuvieran un oficio reconocido, y los mayors de 18 años que estuvieran prestando servicio militar. De esta cuenta, la inmensa mayoría de los votos que recibió Barillas fueron los de los soldados analfabetos que fueron acarreados a las urnas por los oficiales del ejército.

Esta misma política se utilize en varias de las elecciones y reeleciones posteriores de los gobernantes liberales que siguieron a Barillas.

BIBLIOGRAFIA: