31 de mayo de 1952: Arbenz anuncia la Reforma Agraria por cadena radial

En un comunicado radial por cadena nacional, el presidente de Guaatemala, teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán anuncia la implementación de la Reforma Agraria.

Indígenas jornaleras en una plantación cafetalera en la costa sur guatemalteca en 1875. Fotografía de Eadweard Muybridge tomada de Wikimedia Commons. En el recuadro: el presidente Arbenz con un campesino. Fotografía de Edgar Ruano Najarro tomada de Aprende Guatemala.

Los resultados del censo de Guatemala de 1950 reflejó que el 2.3% de la población poseía el 72% del total del suelo mientras que el 76% de los guatemaltecos ocupaban sólo un 9% de ella. En base a esto, el presidente, teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán elevó al Congreso de la República el proyecto la ley de Reforma Agraria.1 Previendo el impacto que tendría la misma, designó a un hombre de negocios que aceptaba la política social del Gobierno arbencista como Ministro de Economía. De hecho, Fanjul era uno de los elementos identificados con los sectores más fuertes de la industria y de las finanzas del país” por lo que su palabra tenía peso y despertaba confianza.2

Ya con el proyecto firme y listo para su aprobación final, Arbenz emitió un comunicado radial por cadena nacional el 31 de mayo de 1952, en el que comunicó la “histórica ley”, diciendo que era una «trascripción fiel de las convicciones por él expresadas a lo largo y lo ancho de todo el territorio de la república durante su campaña, y recordando que constituía un “indeclinable compromiso”. Y es que, de acuerdo al gobierno, las escasas tierras que podían utilizarse para la producción agrícola merecían una distribución más ecuánime.3

De acuerdo al presidente, la reforma agraria tenía por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo que se había reforzado con las reformas agracias y laborales implementadas por los gobiernos liberales —especialmente con el de J. Rufino Barrios— para poder desarrollar métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala. Además, declaró que de allí en adelante quedaban abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud y […] prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimientos de indígenas.3 En otras palabras, eliminaba las leyes laborares como la de vagancia, la de vialidad y el reglamento de jornaleros,4 que le habían permitido a los grandes cafetaleros incluyendo a expresidente como Barrios y Jorge Ubico, amasar grandes fortunas.5 Y es que cuando los gobiernos liberales introdujeron la producción del café a gran escala, requerían de amplias extensiones de tierra y para su cosecha requerían de grandes cantidades de mano de obra barata. Por ello, hubo expropiación de las tierras comunales a los indígenas y de las órdenes religiosas y se promulgaron las leyes ya mencionadas.3

Ahora bien, no toda la tierra se vería afectada pues que además de las fincas de propiedad estatal -que incluían las fincas que se le habían expropiado a los ciudadanos alemanes durante los gobiernos de Jorge Ubico y Federico Ponce Vaides-, la reforma abarcaba aquellas cuya extensión fuera mayor a 270 hectáreas y que permanecía ociosa sin que se planificara ninguna actividad productiva. También se incluían entre la misma categoría aquellas tierras que tenían entre 90 y 270 hectáreas y cuyas dos terceras partes no tuvieran actividad agrícola alguna. En caso contrario, esas fincas no eran susceptibles de ser repartidas, así como tampoco lo eran las menores a 90 hectáreas, cultivadas o no, así como las tierras de las empresas agrícolas dedicadas a cultivos técnicos; uso que debía comprobarse ante el Estado.3 Eso sí, esta disposición afectaba directamente los intereses económicos de la principal propietaria de tierras en Guatemala: la transnacional estadounidesne United Fruit Company.6

Arbenz explicó que iba a haber una sencilla estructura de autoridades en tres niveles: el Presidente de la República y el Consejo Nacional Agrario; los Consejos Agrarios Departamentales y, en la base, los Comités Agrarios Locales (CAL). Y también explicó que había dos aspectos no menos esenciales:7

  • la tierra sería dada en usufructo vitalicio a los beneficiarios evitando que los finqueros pudieran comprársela y recuperar rápidamente su poder y,
  • la totalidad del trámite podía completarse en solo seis semanas.7

Así pues, el propósito era desmantelar la arcaica estructura rural, creando un mercado local con capacidad para consumir que fuera capaz de sostener el crecimiento industrial, en un sistema en que el Estado, y la figura presidencial en última instancia, ocupaban un lugar central en la propuesta. En otras palabras: una estrategia socialista para alcanzar fines capitalistas.7

Puede decirse que con aquel discurso del 31 de mayo empezaron dos corrientes opuestas en Guatemala: la verdadera revolución socialista del gobierno y la reacción de la derecha que lo empezó a acusar de comunismo. Los grandes propietarios comprendieron inmediatamente que estaban ante un abierto desafío al orden social establecido, completamente novedoso no solamente para Guatemala sino para región.  Como la reforma buscaba modificar drásticamente el sistema de tenencia de la tierra buscando la justicia social, se abrió la pauta para que ésta fuera acusada de comunista.  Y eso sin contar el fuerte rechazo que enfrentaría por parte de la poderosa transnacional frutera estadounidense y las influencias de ésta en el gobierno del general Dwight Eisenhower en los Estados Unidos.8

A pesar de sus buenos propósitos, la Reforma Agraria significó el principio del fin del gobierno arbencista y de todos sus proyectos, y el retorno al sistema previo a la revolución de 1944, con el agregado de que la Iglesia Católica recuperaría muchos de los privilegios perdidos en 1871 y que Guatemala pasaría a ser prácticamente una colonia de los Estados Unidos.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1952-1953. LXXI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 20-21.
  2. García Ferreira, Roberto (2012). La Revolución Guatemalteca y el legado del Presidente Arbenz. En: Anuario de Estudios Centroamericanos. 38. Costa Rica: Universidad de Costa Rica. p. 38.
  3. Ibid., p. 39.
  4. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 69.
  5. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición aumentada). Guatemala: Tipografía de «El Renacimiento». p. 3-20.
  6. (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  7. García Ferreria, La Revolución Guatemalteca y el legado de Arbenz, p. 40.
  8. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.

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21 de febrero de 1954: «The New York Times» advierte sobre el comunismo en Guatemala

En base a la propaganda de la United Fruit Company, el periódico «The New York Times» afirma que «los comunistas estaban listos para asumir el control directo en Guatemala»

21febrero1954
Póster publicitario de la Reforma Agraria emprendida por el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán en 192.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

A principios de 1954 el gobierno del coronel Jacobo Árbenz expropió más de setenta mil hectáreas de las enormes concesiones de terreno que tenía la entonces poderosa compañía frutera estadounidense United Fruit Company (UFCO), la cual era para entonces la principal productora de bananos en el mundo. El banano era vital para la economía estadounidense dado que es la materia prima para la fabricación de compotas para los recién nacidos.1

Esta expropiación era el resultado de la aplicación del Decreto 900, por medio del cual se expropiaban las tierras ociosas y se le retribuía a los propietarios el valor por el que éstas habían sido declaradas ante el fisco guatemalteco.  Como era de esperarse, la UFCO había reportado el valor de los terrenos por una ínfima fracción de su valor real y quedó muy mal parada con el reembolso que le dió el gobierno guatemalteco.1

La United Fruit Company era una empresa muy poderosa y tenía un excelente departamento de relaciones públicas, el cual empezó a trabajar para influir en la opinión pública de los Estados Unidos.  Cuando el gobierno de Guatemala le ofreció los 582,000 dólares por los terrenos expropiados, que era el valor por el que estaban reportados, la UFCO replicó que valían por lo menos quince millones; el Departamento de Estado apoyó la pretensión de la frutera, olvidando lo estipulado por el gobierno de Franklin D. Roosevelt sobre que «el gobierno de Estados Unidos había dejado de ser una agencia de cobranzas» de las empresas norteamericanas.  Y es que lo que ocurría es que en el consejo administrativo de la compañía habían estado el Secretario de Estado John Foster Dulles, y su hermano y director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Allen Dulles, además de otras importantes figuras políticas y financieras de los Estados Unidos.1,2

Y por esto, el 21 de febrero de 1954, el influyente periódico «The New York Times«, que hasta entonces se había mostrado cauteloso a la hora de referirse al gobierno guatemalteco tanto del Dr. Juan José Arévalo como del coronel Jacobo Árbenz,  publicó una nota que decía: «los comunistas estaban listos para asumir el control directo«.2

Si bien Árbenz llegó al poder y desde el principio dejó claro que estaba en contra de los intereses comerciales extranjeros en Guatemala y tenía un fuerte apoyo entre los sindicatos del país, eso no significaba que los comunistas estuvieran a punto de tomar el el control del país.  Es cierto que había comunistas muy influyentes en el círculo privado del presidente Árbenz, principando por José Manuel Fortuny, pero todavía estaban muy lejos de ser una fuerza política importante.1

Y aunque el gobierno arbencista no se quedó sin responder, acusando a los Estados Unidos de intromisión en sus asuntos internos —dado que ya se había descubierto la Operación PBSUCCESS que estaba buscando la ayuda de los gobiernos de extrema derecha en la región— y de estar utilizando armas biológicas en la guerra de Corea, de nada servirían sus débiles contrataques pues el Departamento de Estado no se detendría sino hasta lograr el derrocamiento del gobierno guatemalteco en junio de ese año.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.
  2. Raymont, Henry (2007) «Vecinos en conflicto: la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica desde Franklin Delano Roosevelt hasta nuestros días.» Padilla, Luciano, Trad. México: Siglo Veintiuno.
  3. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube.

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30 de enero de 1954: Arbenz denuncia injerencia extranjera

El gobierno del coronel Jacobo Arbenz denuncia la existencia de un movimiento contrarrevolucionario para derrocarlo con intervención extranjera

30enero1954
Los esposos Arbenz saliendo de una reunión con el sindicato de trabajadores municipales de Totonicapán.  Nótese que el tema de la reunión era el intervencionismo extranjero.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de que sus servicios de inteligencia sobornaran a Isaac Delgado, uno de los correos clandestinos de Carlos Castillo Armas, el gobierno del coronel Jacobo Arbenz descubrió que entre los miembros del recién surgido Movimiento de Liberación Nacional había «pactos de caballeros» con muchos guatemaltecos exiliados en Honduras o que todavía estaban en Guatemala, así como correspondencia entre Castillo Armas y el dictador nicaragüense Anastasio Somoza, con el dictador dominicano Leonidas Trujillo y con agentes de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos.  Asimismo, descubrió que existía correspondencia con el general ubiquista Miguel Ydígoras Fuentes, quien luego sería presidente de Guatemala entre 1958 y 1963.1

Esta información fue hecha pública el 30 de enero de 1954, y de inmediato la presencia de Somoza causó rechazo en contra del movimiento contrarrevolucionario, pues este gobernante era considerado como alguien que «representa lo más negativo y lo más reprobable; encarna el sistema dictatorial del gobierno sostenido por la fuerza de las armas y estructurado sobre la burla sangrienta a las libertades y a los derechos del pueblo«.1

Increíblemente, luego de que ésta información el gobierno guatemalteco no tomó ningún correctivo ni reforzó sus actividades contrarrevolucionarias; simplemente se limitó a denunciar que había un complot internacional para favorecer los intereses de la United Fruit Company, pues confiaba plenamente en la lealtad del ejército y en el pueblo.2

Pero con respecto al ejército, hay quienes consideran que esta traición de Delgado no fue sino parte del plan de la CIA para que el Estado Mayor del Ejército de Guatemala se diera cuenta que detrás de la fachada del Movimiento de Liberación Nacional se encontraba la mucho mayor Operación PBSUCCESS, dirigida contra el comunismo internacional y no los intereses de la United Fruit Company, y que dicha operación contaba con el apoyo del Departamento de Estado y de la CIA, poderosos entes del gobierno de los Estados Unidos dirigidos por los hermanos John Foster Dulles y Allen Dulles, respectivamente.2  (Es importante destacar que el Estado Mayor de Guatemala no sabía en ese momento que los hermanos Dulles eran accionistas principales de la frutera transnacional3-7). El resultado fue que pocos meses más tarde el Ejército le presentó a Arbenz un cuestionario sobre sus verdaderas motivaciones ideológicas y sobre los miembros comunistas de su gobierno, entre los que destaca José Manuel Fortuny y luego, cuando se produjo la invasión liberacionista, apenas y opuso resistencia a la misma.2

Y con respecto al pueblo, el papel del clero secular de la Iglesia Católica fue determinante.  El arzobispo Mariano Rossell y Arellano entró de lleno a la arena política y al anticomunismo militante, utilizando al Cristo Negro de Esquipulas como bandera.  De esta forma, logró lo que sus predecesores lograron hacer contra el gobierno del doctor Mariano Gálvez en 1838: convencer al pueblo de que el gobierno era enemigo de la religión y lo puso en su contra.  Si bien el pueblo guatemalteco de 1954 no se alzó en armas como lo hizo el de 1838, sí se opuso al gobierno arbencista, considerando que era «comunista y ateo«.  De esta cuenta, si bien hubo una parte de la población que exigió al gobierno que les diera armas para defender la revolución, fueron más lo que se desentendieron del asunto o se afiliaron a la contrarrevolución.8

El papel de la iglesia fue fundamental, pero no gratuito.  A pesar de que Rossell y Arellano publicó un documento en que era solamente «propaganda comunista y liberal» la que lo acusaba de perseguir privilegios apoyando al movimiento contrarrevolucionario, una vez que este triunfó la operación PBSUCCESS en 1954, consiguió que el nuevo gobierno le regresara muchos de los terrenos confiscados por los liberales en 1873 y varios de los privilegios (como poseer bienes e impartir educación).  De esa época datan los colegios católicos privados (exceptuando el Colegio de Infantes que fue el único que se mantuvo abierto durante la época liberal por ser de la Catedral), la Universidad Rafael Landívar de los jesuitas y la reconstrucción y devolución a la orden fransicana de la iglesia de San Francisco El Grande en Antigua Guatemala.  Irónicamente, también de ese época datan las iglesias protestantes estadounidenses, las cuales han proliferado de tal forma, que actualmente compiten en número de fieles con la otrora oficial Iglesia Católica.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events»Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  2. Gleijeses, Piero (1992). Shattered hope: the Guatemalan revolution and the United States, 1944-1954 (en inglés). Estados Unidos: Princeton University Press. ISBN 9780691025568.
  3. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  4. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  5. Bucheli, Marcelo (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel, eds. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham (Inglaterra): Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  6. —; Read, Ian (2006). «Banana Boats and Baby Food: The Banana in U.S. History». Topik, Steven; Marichal, Carlos; Frank, Zephyr, eds. From Silver to Cocaine: Latin American Commodity Chains and the Building of the World Economy, 1500-2000 (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3766-9.
  7. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». Moberg, Mark; Striffler, Steve, eds. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.
  8. García Ferreira, Roberto (2008). «The CIA and Jacobo Arbenz: The story of a disinformation campaign»Journal of Third World Studies (en inglés) (Estados Unidos) XXV (2): 59.

27 de enero de 1971: muere Jacobo Arbenz Guzmán

Tras un tormentoso exilio muere el expresidente Jacobo Arbenz Guzmán en la Ciudad de México

21enero1971
Los esposos Arbenz Vilanova durante su exilio en 1955. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de ser derrocado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos y con la ayuda de la Operación PBSUCCESS patrocinada por la frutera norteamericana United Fruit Company (UFCO),1-3 el ex-presidente Jacobo Arbenz Guzmán vivió un verdadero calvario, que se inició con la humillación que sufrió al momento de salir del país para México,2 y luego rechazados en cualquier país a donde se dirigieran, ya fuera en América Latina o tras la Cortina de Hierro. Los países de la órbita de los Estados Unidos no querían tener nada que ver con el expresidente guatemalteco, a quien el gobierno de Einsenhower por iniciativa de los poderosos hermanos Johno Foster y Allen Dulles —Secretario de Estado y Director de la CIA, respectivamente— había tachado de comunista; por su parte, los países de la órbita soviética no querían saber nada de quien, a su forma de ver, no había sabido defender la revolución de 1944.3

El 4 de julio de 1954 se había iniciado la operación PBHISTORY, la cual tenía dos objetivos: encontrar documentos que demostraran que Arbenz tenía nexos con Moscú, y destruir sistemáticamente la reputación del ex-presidente guatemalteco. El equipo de PBHISTORY estaba compuesto por doce oficiales: tres del Departamento de Estado, uno de la Agencia de Información (USIA) y ocho de la CIA. Cuatro de ellos llegaron a ciudad de Guatemala un día después. El agente de la CIA con el seudónimo de Francis T. Mylkes quedó a cargo de la operación. Ya en Guatemala, el equipo PBHISTORY adoptó el nombre de Social Research Group (Grupo de Estudios Sociales y después de algunas desavenencias con el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas empezó a trabajar en la sede del Comité Nacional de Defensa contra el Comunismo (CNDC), definido como una agencia ejecutiva del nuevo gobierno destinada a “combatir el comunismo en el país.4 El equipo también utilizó espías de la agencia dentro del círculo íntimo del ex-presidente; específicamente, Carlos Manuel Pellecer, a quien acusaron de ser parte de la CIA en 1975,5, Nota a y quien publicó varios libros sobre su experiencia con Arbenz en el exilio,Nota b los que a la larga resultaron idénticos a los informes que el agente LIN-LUCK enviaba a la agencia de inteligencia estadounidense, y que fueron hechos públicos posteriormente cuando la CIA desclasificó su documentación sobre el golpe de 1954.6

La Operación PBHISTORY fue exitosa, logrando que el expresidente cayera en una fuerte depresión que intentó ahogar en el alcohol y drogas. Viendo cómo se desmoronaba su familia, Arabella Árbenz Vilanova, una de las hijas del expresidente decidió no acompañar a su padre a vivir su exilio en Cuba tras la invitación de Fidel Castro luego del triunfo de la revolución de 1959 y prefirió quedarse en París estudiando actuación y trabajando como modelo. En Cuba, Árbenz tuvo que soportar las humillaciones de Fidel Castro, que en cada discurso repetía que Cuba no era Guatemala, y que él no abandonaría a su pueblo sin luchar como hizo Árbenz.7

El golpe de gracia para el abatido ex-presidente fue la muerte de su hija, Arabella. Luego de una temporada en Paris, Arabella se fue a México, en donde debido a los sufrimientos padecidos en el exilio, empezó a usar LSD y marihuana y donde vivió un tórrido romance con el periodista guatemalteco Jorge Palmieri y luego otro con el futuro propietario de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo, quien la ayudó con su carrera artística dada la spectacular belleza de la joven. Poco tiempo después, el abuso del LSD empezó a afectar su comportamiento y Azcárraga logró que la expulsaran de México en octubre de 1965.​ Arabella entonces conoció al torero mexicano Jaime Bravo Arciga, quien iba a realizar una gira por América del Sur.8 Estando en un restaurante en Bogotá, el 5 de octubre de 1965, Arabella trató de convencer a Bravo Arciga para que no siguiera toreando, pues temía por su vida; pero cuando éste no aceptó sus peticiones, Arabella sacó un revólver y se suicidó frento a los comensales.​9

Bravo Arciga se comunicó con Jorge Palmieri vía telefónica a México, y le pidió que se encargara de los funerales. Palmieri consiguió que se permitiera enterrar a Arabella en el Panteón de la Asociación Nacional de Actores de México (ANDA) y que se autorizara que Árbenz, su esposa y sus hijos Leonora y Jacobo pudiesen entrar a México para estar presentes en el entierro. De acuerdo a Palmieri, durante el funeral de Arabella en México «Arbenz apareció muy envejecido; estaba demacrado y parecía un anciano cansado«.8 Unos meses después, el expresidente guatemalteco dejó Cuba y se fue a París y luego a Lausanne, Suiza; todavía pertenecía al Partido Guatemalteco del Trabajo pero su salud estaba muy quebrantada y su estado mental era de una fuerte depresión, sentimientos de fracaso y remordimientos por la muerte de Arabella.7

En 1970 se le permitió regresar a México, pero con una visa que tenía que renovar en el extranjero cada seis meses; a pesar de ese requisito Arbenz dijo que siempre había querido pasar los últimos momentos de su vida cerca de Guatemala y se trasladó a la capital mexicana junto con su esposa. Arbenz reanudó sus contactos políticos y se contactó con las Fuerzas Armadas Rebeldes, un grupo revolucionario comunista que había surgido en Guatemala en 1960,11 con quienes mantuvo una relación cordial, pero distante, y a quienes ofreció unirse en algún momento en el futuro.​ Pero ese objetivo no se realizó, pues Árbenz murió el 27 de enero de 1971 de un paro cardiaco producto de un extraño accidente en que su radio cayó dentro de la tina en que se estaba bañando. El día de su muerte estaba completamente solo, pues su esposa había salido de viaje a El Salvador para atender unos negocios familiares; sólo se supo que su última conversación fue con el líder comunista guatemalteco José Manuel Fortuny, antiguo consejero y amigo.10,12

Irónicamente, en 1969 la United Fruit Company, principal promotora de la persecución contra Arbenz, había sido comprada por AMK Corporation, que para 1970 tuvo que absorver las pérdidas que arrastraba la UFCO desde hacía una década.


NOTAS:

    • a: esto se hizo público en 1975 por Phillip Agee, un ex-agente de esa agencia de servicio secreto, quien escribió: “Pellecer, Carlos Manuel. Agente de infiltración de la CIA en el partido comunista de Guatemala (PGT) y en los movimientos comunistas y sus relacionados en la Ciudad de México. Después de trabajar para la CIA, se supo que había roto con el comunismo. Criptónimo LINLUCK”. De hecho, fue Pellecer quien hizo creer al expresidente guatemalteco que su esposa lo engañaba durante la crisis de 1954, contribuyendo con ello al desmoronamiento personal de Árbenz.
    • b: véase, por ejemplo: «Renuncia al comunismo» de 1963 y «Árbenz y Yo» de 1997.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)». YouTube.
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1960) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955, Discuso pronunciado por el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el día 27 de junio de 1954, renunciando a la presidencia de la República. LXXIII Guatemala: Tipografía Nacional. p. LXVII-LXVIII.
  3. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events». Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  4. Cullater, Nick (1994). The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. pp. 81-84.
  5. Agee, Philip (1987). La CIA por dentro. Buenos Aires: Sudamericana. p. 475.
  6. García Ferreira, Roberto (2013). Operaciones en contra: La CIA y el exilio de Jacobo Árbenz. Guatemala: FLACSO. p. 158.
  7. -. «The CIA and Jacobo Arbenz: The story of a disinformation campaign». Journal of Third World Studies (en inglés) (Estados Unidos) XXV (2): 59.
  8. Palmieri, Jorge (2007). «Arabella Arbenz Vilanova». Blog de Jorge Palmieri. Archivado desde el original el 16 de enero de 2015.
  9. Martínez, Luis Miguel (2012). «La extraña muerte de Jaime Bravo Arciga». Toros en el mundo. Archivado desde el original el 19 de agosto de 2014.
  10. Fortuny, José Manuel (2002). Memorias de José Manuel Fortuny. Guatemala: Editorial Óscar de León Palacios.
  11. Rinze de León, R. Otto (2013). «Asonada del 13 de noviembre de 1960». elPeriódico (Guatemala). Archivado desde el original el 5 de octubre de 2013.
  12. Huser, Isabella; Hoessly Andreas (1993) Los diablos no sueñan. Invertigaciones sobre Jacobo Arbenz Guzmán. 1:17:40 a 1:34:34.

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23 de julio de 1954: inicia la operación PBHISTORY

El secretario de Estado de los EEUU, John Foster Dulles, da luz verde a la operación PBHISTORY para crear documentación sobre los supuestos lazos entre Árbenz y el gobierno de Moscú

El embajador de los Estados Unidos John Peurifoy en Tailandia, poco después de haber derrocado al gobierno de Arbenz y poco antes de morir en un accidente automovilístico. En el recuadro: los esposos Arbenz. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el artículo de José Cal «Los libros que la CIA quemó en Guatemala«, publicado en el El Faro Académico en 2015:

Tras la renuncia del coronel Jacobo Árbenz Guzmán la presidencia de Guatemala el 27 de junio de 1954, se dió por concluida la operación PBSUCCESS, impulsada por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA). Frank Wisner, jefe de la nueva dirección de planes de la agencia instruía a sus colaboradores para desmantelar la infraestructura de esta operación sacando del país a los “cirujanos” (agentes) y “enfermeras” (diplomáticos) que habían trabajado en ella meses atrás.

No obstante, el trabajo de la agencia para él y sus jefes no había terminado. De la guerra fría política y militar, se pasó a la guerra fría cultural: esa guerra de ideas en la que los agentes estadounidenses justificaban sus acciones a partir de la amenaza que significaba para el mundo libre la estrategia soviética de penetración y expansión del comunismo en América Latina. Sus planteamientos sostenían que la enorme cantidad de propaganda, documentos y libros que no habían podido destruir los seguidores de Árbenz, debía ser registrada y analizada para entender las relaciones de los comunistas guatemaltecos con Moscú. Desde el 4 de julio, dos agentes de la agencia y dos agentes de la Oficina de Investigaciones en Inteligencia del departamento de estado (OIR) recopilan y registran la documentación. Casi tres semanas después, el 23 de julio de 1954, el secretario de Estado John Foster Dulles envía un telegrama al embajador John Peurifoy en el que le solicita seleccionar documentación que pueda ser utilizada apropiadamente para reconstruir el patrón de la influencia comunista en Guatemala, y recopilar datos biográficos esenciales de inteligencia, iniciando así la operación PBHISTORY.

Anticipando el fracaso de sus propios objetivos, la agencia indicaba en sus primeros reportes que los documentos “especialmente sensibles” para demostrar las relaciones de los comunistas guatemaltecos con Moscú habían sido destruidos. Pese a esta “decepción”, los reportes consignan la elaboración de más de 150,000 registros sin contar con la documentación gubernamental. Sobre este inventario preliminar se presentó un informe en Washington, el 20 de julio, y se elaboró un dossier con documentación de interés para el presidente Eisenhower. El 4 de agosto, después de diversas reuniones, la inteligencia estadounidense estructuró el nuevo equipo de PBHISTORY compuesto por doce oficiales: tres del Departamento de Estado, uno de la Agencia de Información (USIA) y ocho de la CIA. Cuatro de ellos llegaron a ciudad de Guatemala un día después. El agente de la CIA con el seudónimo de Francis T. Mylkes quedó a cargo de la operación.

Ya en Guatemala, el equipo PBHISTORY adoptó el nombre de Social Research Group (Grupo de Estudios Sociales). Después de algunas desavenencias con el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas empezó a desarrollar sus operaciones en la sede del Comité Nacional de Defensa contra el Comunismo (CNDC), definido como una agencia ejecutiva del nuevo gobierno destinada a “combatir el comunismo en el país”. Los miembros del equipo PBHISTORY instruyeron a los miembros del CNDC para desarrollar el trabajo de búsqueda, clasificación y registro de propaganda, libros y documentos “comunistas” que posteriormente serían enviados a Washington. Los sumarios de la documentación desclasificada anotan que para el 28 de septiembre de 1954, el equipo PBHISTORY había recolectado aproximadamente 500 mil documentos, de los que 2 mil 95 fueron fotografiados, 50 mil microfilmados y 750 fotografías utilizadas con fines propagandísticos en el exterior.

El CNDC también se constituyó en el primer proyecto de organización del sistema de inteligencia guatemalteco bajo control de la agencia, tal y como lo muestra el informe enviado por el equipo PBHISTORY a John Foster Dulles el 19 de febrero de 1955. Desde el arribo de los agentes estadounidenses también se convirtió en un organismo de persecución política sobre toda persona sospechosa de simpatizar con el comunismo. Esta persecución se emprendió no solamente contra activistas, sino también contra profesores universitarios y sus libros.

El Imparcial, en su edición vespertina del 4 de diciembre de 1954, da cuenta de lo mencionado por el profesor Cazali en su extensa nota titulada: ¿Una purga de libros? En ella se habla de la resonancia que tuvieron en los periódicos Prensa Libre y Diario de Centroamérica las actividades del CNDC y el Ministerio de Educación Pública, instituciones que formaron una comisión encargada de recoger en las bibliotecas públicas y otros establecimientos los libros que por sus tendencias e ideología se consideraban “peligrosos” y debían ser retirados de circulación. Este hecho sorprendente esboza los criterios establecidos por esta comisión para identificar la filiación comunista de las obras y, al mismo tiempo, ofrece evidencias sobre cómo el intenso debate periodístico se convirtió en una de las primeras acciones de divulgación del discurso cultural del anticomunismo entre los sectores medios y urbanos de la ciudad de Guatemala. Según esta nota, el Diario de Centroamérica, en su edición del 3 de diciembre de 1954, mencionó que la comisión haría un inventario profuso y detallado de las obras decomisadas por sus tendencias comunistas y filocomunistas guardándose un ejemplar de cada publicación, mientras que el resto sería quemado en una pira pública ante “todas aquellas personas que quieran asistir al entierro del comunismo”. Aunque los redactores de El Imparcial manifiestan una opinión desfavorable sobre estas acciones de purga y censura sobre obras del pensamiento, consideran que “tan ingrata tarea” debía realizarse cuanto antes, sugiriendo que se separaran las obras científicas marxistas de las meramente propagandísticas, las que debían destruirse sin mayor problema pero sin “hacer alardes de función teatral en la plaza pública”, sobre todo en un país de tan escasa cultura.

Pocos años después, el escritor y dirigente comunista Humberto Alvarado Arellano señaló en su libro «Preocupaciones» que esta persecución y censura se constituía en uno de los más brutales linchamientos de la cultura del continente americano, dirigido a impedir la formación de una mentalidad democrática indicando que una de las grandes desventajas del CNDC respecto a la inquisición española es que los conocimientos de sus censores eran nulos.

Los libros «La revolución guatemalteca», de Luis Cardoza y Aragón y «El carácter de la revolución guatemalteca», de Jaime Díaz Rozzotto, publicados en 1956 y 1958, tuvieron amplia resonancia más allá de las fronteras latinoamericanas por sus señalamientos críticos hacia la intervención de Estados Unidos en Guatemala. Inmediatamente, el equipo PBHISTORY puso a disposición del historiador Ronald M. Schneider los documentos incautados para escribir un libro, basado en su disertación doctoral, sobre la presencia del comunismo en Guatemala como parte del amplio programa de publicaciones que la agencia financió para difundir su visión de los hechos. Hasta 1967, la agencia había financiado la publicación de un millar de libros sobre la penetración comunista en el mundo. Sus funcionarios estaban convencidos de que la publicación de libros debía formar parte de sus acciones de “cambio de actitud” hacia Estados Unidos en los sectores medios e intelectuales a nivel internacional, por lo que el programa de publicaciones pasó a formar parte de sus acciones encubiertas.

El libro de Schneider «Communism in Guatemala, 1944-1954», publicado en 1959 en Nueva York, del que también se publicó la traducción al castellano el mismo año en Buenos Aires, con fondos de la agencia, llegó a una conclusión desconcertante: los vínculos entre los comunistas guatemaltecos y Moscú eran inexistentes. La documentación revisada tenía para Schneider una significación mayoritariamente local, lo que le condujo a concluir que aunque había relaciones identificables entre algunos comunistas guatemaltecos y elementos de apoyo de la política exterior de la Unión Soviética, éstos actuaron solos, sin ninguna ayuda o soporte fuera de su país.

Aunque la operación PBHISTORY no consiguió cumplir uno de sus objetivos fundamentales, contribuyó decisivamente a la expansión del anticomunismo en Guatemala y a que sus actividades relacionadas con la política editorial de la agencia se proyectaran hacia el resto de América Latina. La selección de la documentación incautada en Guatemala en 1954 se encuentra en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos bajo el nombre de Guatemala Documents Collection y en los Archivos Nacionales de Maryland dentro de la serie Records Relating to Activities in Guatemala, 1949-1996. Aunque estos acervos han sido revisados por los profesores Nick Cullather, Aaron Coy Moulton y el periodista Max Holland –para estudios sobre las operaciones de la agencia en Guatemala-, su contenido requiere de nuevas lecturas como la que se ha querido proponer en este trabajo; desde la que se pretende elaborar una caracterización del discurso cultural del anticomunismo expandido por Estados Unidos en el país, y pensar en una Historia crítica de su política exterior para entender cómo buscó combatir el comunismo en la esfera de las ideas. Fue precisamente en esta esfera donde se libraba una batalla tan decisiva como la militar: defender, desde cada sistema político, la propia forma de vida como la mejor. Las evidencias aportadas muestran que la divulgación, implantación y politización del anticomunismo en un país como Guatemala supera los tópicos simplistas de la “propaganda” y se entiende como una sofisticada estrategia de “diplomacia cultural”. Por ello, no es de extrañar que el uso generalizante y despectivo del término “comunismo” o del adjetivo “comunista”, aún presente en las opiniones cotidianas y en los desarrollos editoriales de los medios de comunicación del país, sean en gran medida resultado y reflejo de aquella incautación y destrucción de literatura comunista.


BIBLIOGRAFIA:


12 de julio de 1954: EEUU reconoce al nuevo gobierno de Guatemala

Después del éxito de John Puerifoy en derrocar al coronel Arbenz, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Foster Dulles instruye a la embajada de su país a reconocer al nuevo gobierno de Guatemala.

12julio1954
El mural «Gloriosa Victoria» del pintor izquierdista mexicano Diego Rivera, cuando se estaba exhibiendo en el salón de las Banderas del Palacio Nacional de Guatemala durante el gobierno de la Unión Nacional de la Esperanza en 2010. En el recuadro: el Secretario de Estado, John Foster Dulles. Imágenes tomadas de Gobierno de Guatemala y «John Foster Dulles on Guatemala«.

Cuando las reformas del gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán empezaron a afectar directamente a los intereses de la poderosa empresa transnacional United Fruit Company, la cual tenía una fuerte influencia en el gobierno del presidente estadounidense Dwight Eisenhower, ésta cabildeó para que el gobierno norteamericano removiera a Árbenz del poder.1

El presidente Eisenhower ordenó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para que depusiera al gobierno guatemalteco, por lo que ésta inició las operaciones PBFORTUNE y PBSUCCESS. La operación PBFORTUNE estaba destinada al asesinato de Árbenz, pero no se pudo ejecutar cuando varios colaboradores fueron descubiertos, así que se procedió con la operación PBSUCCESS para derrocar al régimen guatemalteco.2-5

Para junio de 1954, la CIA había saturado a Guatemala con propaganda anticomunista en la radio y con panfletos que eran distribuidos en todo el país. Además, también realizaron algunos bombardeos pequeños en la Ciudad de Guatemala utilizando aviones sin insignias que el pueblo guatemalteco llamó «sulfatos«, ya que muchas personas tenían problemas para retener sus heces cuando los escuchaban aproximarse. Por otra parte, un pequeño ejército llamado «Movimiento de Liberación Nacional» compuesto por exiliados guatemaltecos y mercenarios fue entrenado por la CIA, junto con su líder, el coronel Carlos Castillo Armas – cuyos criptónimos de la CIA fueron RUFUS, PANCHO y CALLIGERIS -. Este pequeño contingente invadió al país desde Honduras y, aunque luego fue proclamado como «victorioso» y «glorioso» en realidad no tuvo mayor influencia en el derrocamiento del gobierno.2-5

Lo que realmente afectó a Árbenz fue el embargo de armas y el aislamiento diplomático y económico que el régimen de Eisenhower impuso sobre su gobierno, por las políticas del Secretario de Estado John Foster Dulles,2 así como la oposición del gobierno del general Anastasio Somoza en Nicaragua, la fuerte política anticomunista emprendida por el embajador estadounidense John Peurifoy que llegó en noviembre de 1953,6-7 y el hecho de que el ejército guatemalteco no quiso repeler la invasión del «ejército libertador» porque estaba disgustado con las políticas del presidente guatemalteco, ya que éstas habían alterado la tranquilidad con que había vivido hasta entonces la población rural.  Es más, un factor que afectó decisivamente en la caída del presidente guatemalteco fue la huelga contra la Standard Fruit Company y la United Fruit Company que se desató en Honduras en mayo de 1954 y que obligó al presidente de ese país a pedir ayuda al gobierno de los Estados Unidos el 23 de mayo de 1954 para que enviara al Cuerpo de Marines a ayudar a su ejército a controlar la situación pues 100,000 obreros estaban en huelga. El gobierno de Eisenhower no solamente movilizó a sus Marines, sino que envió a algunos de los agentes de la CIA que estaban en Guatemala preparando el derrocamiento del gobierno a ayudar a la situación por la que atravezaba la frutera en Honduras.2-5

Árbenz renunció sorpresivamente el 27 de junio de 1954 y el coronel Carlos Castillo Armas fue eventualmente nombrado presidente del triunvirato militar que se hizo con el poder.8 El 12 de julio de 1954 el Secretario de Estado John Foster Dulles dio instrucciones a la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de Guatemala de establecer relaciones diplomáticas con el nuevo Gobierno de Guatemala, lo que fue notificado al día siguiente por el embajador John E. Peurifoy al nuevo Gobierno de Guatemala.9

Esta fue la culminación de la injerencia estadounidense en Guatemala. El Secretario de Estado Dulles declaró que la «hermana República Americana de Guatemala» había sido liberada del «comunismo imperialista» y que el derrocamiento de Árbenz había sido «un nuevo y glorioso capítulo en la ya gran tradición de los Estados Americanos«.2-5,9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  2. Office of the Historian, US State Department (2003). «Foreign Relations, Guatemala, 1952-1954; Documents 1-31». US State Department (en inglés). Archivado desde el original el 2 de febrero de 2004.
  3. Schoultz, Lars (1998). Beneath the United States: A History of U.S. Policy toward Latin America (en inglés). Boston: Harvard University Press. p. 496. ISBN 9780674922761.
  4. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.
  5. Ward, Matthew (s.f.).«Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events». Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  6. Lewis, Flora (1954). «Ambassador Extraordinary: John Peurifoy; Washington’s spokesman in the Guatemalan struggle characteristically wears no homburg. He is a man of action rather than a diplomat. Ambassador Extraordinary». New York Times (en inglés). Archivado desde el original el 6 de noviembre de 2012.
  7. New York Times (1955). «Peurifoy’s First-Name Diplomacy Succeeded in Hard Assignments». New York Times (en inglés). Archivado desde el original el 6 de noviembre de 2012.
  8. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)». YouTube
  9. History.com (13 de noviembre de 2009). Colonel Castillo Armas takes power in Guatemala. A&E Television Networks, United States.

27 de junio de 1954: renuncia de Jacobo Árbenz Guzmán

Presionado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, el coronel Jacobo Árbenz Guzmán renuncia súbitamente a la presidencia de Guatemala

27junio1954
El presidente Jacobo Arbenz Guzmán pronunciando un discurso durante su gobierno. En el recuadro: una sección del mural «Gloriosa Victoria» del muralista mexicano Diego Rivera, el cual muestra los principales actores estadounidenses y guatemaltecos en el derrocamiento de Arbenz en 1954. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

De todos es sabido la polarización que existe en Guatemala alrededor la controversial figura del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán, quien fuera uno de los líderes de la Revolución de Octubre de 1944 que derrocó al general Federico Ponce Vaides, y luego Ministro de la Defensa durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo para, finalmente, llegar a presidente de la República en 1951.1

En 2003 el Departamento de Estado del gobierno de los Estados Unidos desclasificó una gran cantidad de documentos relacionados con del derrocamiento de Árbenz. En uno de dichos escritos se presenta el reporte que la CIA hizo del gobierno guatemalteco en marzo de 1952, el cual menciona que en ese año la United Fruit Company, con sede en Nueva Orleans, Luisiana, contaba con grandes operaciones en nueve países de América Latina y dominaba en ese momento la producción bananera y el ferrocarril de Guatemala; ademas, mediante su flota mercante, la Great White Fleet, tenía un virtual monopolio del transporte marítimo de las exportaciones guatemaltecas. La poderosa transnacional frutera poseía o rentaba grandes terrenos en Guatemala y era el segundo empleador del país, sólo detrás del gobierno. Esto convertía a Guatemala en una auténtica República Bananera, y el presidente Árbenz —notorio por su falta de diplomacia— no la soportaba, a pesar de que pagaba los mejores salarios en el país. De hecho, los agentes estadounidenses reportaron que cuando la Revolución de 1944 derrocó al gobierno liberal del general Federico Ponce Vaides, uno de sus objetivos a largo plazo era librarse del colonialismo económico de la UFCO.2,3

En 1952 la frutera estaba en crisis por la destrucción de sus principales plantaciones por tormentas tropicales en septiembre de 1951 y por una serie de problemas laborales que obligaron a la compañía a solicitar al gobierno que le asegurara que no habría futuros incrementos en el costo de mano de obra antes de comenzar la recuperación de sus plantaciones. Cuando el gobierno guatemalteco se negó a no incrementar salarios, la UFCO suspendió a cuatro mil de sus siete mil trabajadores, a lo que el gobierno contraatacó apoyando al sindicato —dirigido por miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo— que demandó que los trabajadores fueran reinstalados en sus puestos con el pago correspondiente a los meses que no trabajaron. El tribunal laboral falló en favor del sindicato, pero la compañía se negó a cumplir con la decisión del mismo y como consecuencia de su desafío, el gobierno le decomisó parte de sus terrenos para pagarle a los empleados obligando a la UFCO a resolver la situación fuera de los tribunales poco tiempo después.2

Con respecto a la situación en el país en general, la CIA reportó lo siguiente:2

    1. Los comunistas del Partido Guatemalteco del Trabajo ya tenían una fuerte influencia en Guatemala, mucho mayor que lo que podría esperarse por su pequeño número de afiliados. Esta situación política en Guatemala afectaba a los intereses norteamericanos en el país y constituía una potencial amenaza al territorio de los Estados Unidos.
    2. Los comunistas habían sido exitosos políticamente porque se habían identificado con los principios de la Revolución de 1944; de esta forman habían podido infiltrase en los partidos políticos y tomar el control de los sindicatos, de los que el gobierno dependía cada vez más.
    3. La alianza política entre el gobierno y sus asesores comunistas era muy fuerte, y los agentes estadounidenses no percibían que hubiera una oposición efectiva.Nota a 
    4. Los sucesos de los próximos años en Guatemala iban a depender directamente de cómo se resolviera el conflicto entre el gobierno y la United Fruit Company, consecuencia natural de la Revolución de 1944 y que los comunistas habían exagerado para sus propios fines.
    5. Si la UFCO cediera a las demandas del gobierno arbencista, este se hubiera visto reforzado enormente. Incluso, se habría podido llegar a una situación en que el gobierno y los sindicatos, bajo influencia comunista y apoyados por un sentimiento nacionalista, empezarían a presionar a otras compañías estadounidense, todas ellas afiliadas a la UFCO. 
    6. Si la UFCO se hubiese retirado de Guatemala, la situación económica del país habría empeorado. Ahora bien, los agentes estadounidenses consideraban que esto no hubiese bastado para que hubiera inestabilidad política en 1952, a menos que también se hubiera dado una caída en los precios del mercado del café. Nota_b 
    7. Cualquier debilitamiento en la economía o situación política del país hubiese servido para incrementar la dependencia del gobierno de los sindicatos, con el consecuente aumento de la influencia comunista. Sin embargo, se consideraba poco probable que los comunistas tomaran el poder en 1952, incluso en el caso de que el presidente Árbenz no hubiera podido continuar en el gobierno, su sucesor, Julio Estrada de la Hoz (presidente del Congreso de Guatemala) era favorable a los comunistas.
    8. El ejército era leal al presidente guatemalteco, aunque estaba cada vez más molesto por la influencia comunista. Si los comunistas hubieran querido tomar el poder del país, el ejército lo hubiera impedido.2

El mismo informe reportó que los principales bastiones anticomunistas en Guatemala eran:2

    • La jerarquía católica: implacable anticomunista. Aunque su influencia era considerable, la iglesia estaba maniatada por la escasa presencia de sacerdotes desde 1873 y la falta de un programa social adecuado.Nota c Los terratenientes y propietarios de grandes negocios, quienes estaban disfrutando un período de prosperidad en ese momento, aunque estaban molestos por el aumento de impuestos y del costo de la mano de obra. Sin embargo, hasta la fecha del informe —antes del Decreto 900— sus intereses no habían sido objeto de ningún ataque directo.
    • El fuerte sindicato de trabajadores ferrocarrileros, el cual no se quiso unir a la federación obrera dirigida por comunistas.
    • Un número considerable de estudiantes universitarios y miembros del magisterio guatemalteco.
    • El ejército.2

Pero la súbita renuncia del teniente coronel el 27 de junio 1954, hizo quedar a la operación PBSUCCESS como un rotundo éxito, a pesar de que realmente fue la efectiva labor del Departamento de Estado de los Estados Unidos dirigido por John Foster Dulles y el desempeño del embajador John Puerifoy —poderoso político y diplomático con aspiraciones presidenciales, que había llegado a Guatemala en 1953 tras su éxito en Grecia3— quienes verdaderamente maniataron al gobierno guatemalteco.  De hecho, la operación PBSUCCESS de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) —que utilizaba una invasión de mercenarios y era patrocinada por la United Fruit Company— tenía graves problemas de ejecución, entre los que estaban:

    • La debilidad del ejército mercenario del Movimiento de Liberación Nacional dirigido por el agente de la CIA Carlos Castillo Armas.
    • Falta de planificación más allá de la invasión del ejército liberacionista.
    • Falta de un plan B en caso de la casi segura derrota del ejército liberacionista a manos del ejército guatemalteco.
    • Falta de entendimiento de las motivaciones reales del ejército y del gobierno guatemaltecos.
    • Falta de investigación sobre cómo funcionaba el Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), el partido comunista guatemalteco.
    • Fallas crónicas en la seguridad de sus operativos encubiertos.1

He aquí el discurso de renuncia en su integridad, para que el lector juzgue cuales fueron las motivaciones reales del gobernante guatemalteco para retirarse del poder:4,5

Trabajadores, campesinos, patriotas, amigos míos ; Pueblo de Guatemala.

Todos sabemos cómo han bombardeado y ametrallado ciudades, inmolado a mujeres, niños, ancianos y elementos civiles indefensos.  Todos conocemos la saña con que han asesinado a los representantes de los trabajadores y de los campesinos en las poblaciones que han ocupado especialmente en Bananera, donde hicieron una expedición punitiva contra los representantes de los trabajadores. Lo de Bananera, fue un acto de venganza de la frutera.

Nos hemos indignado ante los ataques cobardes de los aviadores mercenarios norteamericanos que, sabiendo que Guatemala no cuenta con una Fuerza Aérea adecuada para rechazarlos, han tratado de sembrar el pánico en todo el país; han ametrallado y bombardeado a las fuerzas armadas que combaten en el oriente de la República, impidiendo sus operaciones, y hoy mismo, han bombardeado y hundido a un barco mercante inglés que cargaba algodón en el Puerto de San José

¿En nombre de qué hacen esas barbaridades?  ¿Cuál es su bandera? Todos la conocemos también.  Han tomado de pretexto al comunismo. La verdad es muy otra. La verdad hay que buscarla en los intereses financieros de la compañía frutera y en los de los otros monopolios norteamericanos que han invertido grandes capitales en América Latina temiendo que el ejemplo de Guatemala se propague a los hermanos países latinoamericanos. El tiempo se encargará de demostrar que los que ahora digo es verdad; sin embargo, ellos se aferran a sostener que el comunismo internacional es el causante de lo que ocurre en Guatemala y en nombre de ello es que tratan de ensangrentar aún más al país y de destruir nuestra economía.Nota d

Como mi gobierno ha sido acusado de ser de naturaleza comunista, sin que hallamos podido desvanecer que no lo es, aún cuando hemos empleado todos los medios para convencer a los elementos reaccionarios del mundo de que lo sostenido por los círculos gobernantes norteamericanos es una patraña, y como esos círculos harán más despiadada a la agresión contra Guatemala, he tomado una dolorosa y cruel determinación.

Después de meditarlo, con una clara conciencia de revolucionario, he tomado una decisión de enorme trascendencia para nuestra patria, en la esperanza de detener la agresión y devolverle la paz a Guatemala: he determinado abandonar el poder y poner el mando del Ejecutivo de la Nación en manos de mi amigo, el coronel Carlos Enrique Díaz, Jefe de las Fuerzas Armadas de la República.  Yo he depositado mi confianza en el coronel Díaz porque estoy seguro de que él sabrá garantizar la democracia en Guatemala y de que todas las conquistas sociales de nuestro pueblo serán mantenidas; es por ello que creo que las organizaciones políticas democráticas y todas las organizaciones populares deben prestarle su respaldo y apoyo. Así os lo pido en mi último acto como gobernante de Guatemala.

Yo fui electo popular y mayoritariamente por el pueblo de Guatemala, pero he tenido que luchar en condiciones sumamente difíciles. La verdad es que la soberanía de un pueblo no se mantiene, si no tiene los elementos materiales para defenderla. Luchamos hasta donde las condiciones lo permitieran, hasta un punto en que ir más allá, se perdería todo lo que hemos ganado desde 1944. 

Al tomar esta actitud, no pienso más que en el pueblo, y por ello he creído de mi deber contribuir hasta el último instante a salvar mucho de lo que conquistamos en los pasados años revolucionarios. 

La situación militar del país no es difícil, ni mucho menos. El enemigo que comandan las bandas mercenarias extranjeras, reclutadas por Castillo Armas, no sólo es débil, sino que es incapaz y cobarde. Lo hemos comprobado en los pocos combates que libramos; el enemigo logró avanzar, y tomar el departamento de Chiquimula, exclusivamente por los ataques de la aviación mercenaria. Estimo que nuestra fuerzas armadas no encontrarán mayor dificultad en derrotarlo y arrojarlo del país.Nota e

Me hice cargo de la Presidencia de la República con gran fe en el régimen democrático, en la libertad, y en que es posible conquistar la independencia económica y política de Guatemala. Mi programa se orientaba a conseguir plenamente esos objetivos. Sigo creyendo que ese programa es justo; no se ha quebrantado mi fe en las libertades democráticas, en la independencia de Guatemala, y en todo lo bueno que impulsa la humanidad hacia el futuro. Algún día serán vencidas las fuerzas oscurantistas que hoy oprimen al mundo a atrasado y colonial. Seguiré siendo, a pesar de todo, un combatiente de la libertad y del progreso de mi patria.Nota f

Os digo adiós, amigos míos, con amargo dolor pero manteniendo firmes mis convicciones. Guardad lo que tanto ha costado; diez años de lucha, de lágrimas, de sacrificios y de conquistas democráticas, son muchos años para contradecir a la historia.  No me han acorralado los argumentos del enemigo, sino los medios materiales con que cuentan para la destrucción de Guatemala. Yo os hablé siempre de que lucharíamos, costase lo que costase, pero ese costo, desde luego, no incluía la destrucción de nuestro país, ni la entrega de nuestras riquezas al extranjero.  Y eso podría ocurrir, si no eliminamos el pretexto que ha enarbolado nuestro poderoso enemigo.  Un gobierno distinto al mío, pero inspirado siempre en la Revolución de Octubre, es preferible a veinte años de tiranía fascista y sangrienta bajo el poder de las bandas que ha traído Castillo Armas al país.Nota g

No me resta, sino agradecer profundamente la colaboración que me han prestado tantos buenos servidores de la Nación, los ministros de Estados y los funcionarios y empleados públicos, en particular los servicios de la Guardia Civil y del Ejército. Desde el fondo de mi corazón, agradezco el respaldo y el apoyo del Partido Acción Revolucionaria, del Partido de la Revolución Guatemalteca, del Partido Renovación Nacional, del Partido Guatemalteco del Trabajo, y de las organizaciones populares que, como la Confederación General de Trabajadores y la Confederación Nacional Campesina, han defendido con tanta decisión, los anhelos del pueblo de Guatemala.

Quizá piensen muchos que estoy cometiendo un error. En lo profundo de mi conciencia no lo creo así. Solamente un juicio histórico posterior podrá determinarlo.Nota h

Deseo que se mantengan las conquista populares de octubre; que se restablezca la paz, una vez hayan sido expulsados del país los invasores, y que tenga éxito la gestión del gobierno que organice el coronel Carlos Enrique Díaz.  

Con la satisfacción de quien cree que ha cumplido con su deber, con fe en el porvenir, yo digo : ¡Viva la Revolución de Octubre ! ¡Viva Guatemala !«4,5

Luego de este éxito fortuito de la Operación PBSUCCESS, derivado de la súbita renuncia del gobernante guatemalteco, el presidente estadounidense Dwight Eisenhower pidió que la CIA le hiciera un reporte de lo ocurrido en agosto de 1954. Al final del reporte el presidente estadounidense —quien había sido el general que triunfó para los aliados en el frente occidente tras el Día-D en la Segunda Guerra Mundial— preguntó cuántos hombres había perdido el Movimiento de Liberación Nacional y quedó sorprendido cuando le dijeron que solamente uno. Y es que la súbita renuncia del presidente Árbenz sirvió sobremanera a la CIA, que pudo así ocultar que si el ejército guatemalteco hubiera actuado como le correspondía en Chiquimula, habría acabado fácilmente con los mercenarios que entraron junto con Carlos Castillo Armas, y todos los problemas que tenía la operación PBSUCCESS.1

Si bien la propaganda de la operación PBHISTORY tachó de cobarde al expresidente Árbenz y los gobiernos comunistas de la Cortina de Hierro lo despreciaron por no haber defendido la revolución, lo que realmente afectó a Árbenz fue el embargo de armas y el aislamiento diplomático y económico que el régimen de Eisenhower impuso sobre su gobierno, así como la oposición del gobierno del general Anastasio Somoza en Nicaragua, la fuerte política anticomunista emprendida por el embajador estadounidense John Peurifoy que llegó en noviembre de 1953, y el hecho de que el ejército guatemalteco no quiso repeler la invasión del «ejército libertador» porque estaba disgustado con las políticas agrarias del presidente guatemalteco, ya que éstas habían alterado la tranquilidad con que había vivido hasta entonces la población rural.  Adicionalmente, un factor que afectó decisivamente en la caída del presidente guatemalteco fue la huelga contra la Standard Fruit Company y la United Fruit Company que se desató en Honduras en mayo de 1954 y que obligó al presidente de ese país a pedir ayuda al gobierno de los Estados Unidos el 23 de mayo de 1954 para que enviara al Cuerpo de Marines a ayudar a su ejército a controlar la situación pues 100,000 obreros estaban en huelga. El gobierno de Eisenhower no solamente movilizó a sus Marines, sino que envió a algunos de los agentes de la CIA que estaban en Guatemala preparando el derrocamiento del gobierno a ayudar a la situación por la que atravesaba la frutera en Honduras.

Una entrevista con su viuda, María Vilanova, realizada en 1993 desde su exilio en Costa Rica coincide con lo explicado en el párrafo anterior:6

Y yo le pregunté: «¿Jacobo, y qué hubiera pasado si tú te vas al frente a luchar contra la invasión?» Me dice: «María, eso no estaba… La solución de ese problema no era con los soldaditos.»  

Yo estaba prendida del teléfono de las Naciones Unidas; y él «llámeme al embajador, hable con el Consejo de Seguridad, ¡diga que nos están bombardeando! Que aquí, que allá…»  Él ya se dirigía a la comunidad internacional porque, ¿de qué le servía ganar una batalla de trescientos soldados en un pueblo perdido por allá?

No era que la gente estuviera desmoralizada y que necesitara un héroe en ese momento. Eso no lo salvaba al pueblo del terror de los gringos.  Era que pararan a las naciones, Inglaterra y Estados Unidos.  Y toda la OEA (Organización de los Estados Americanos)  y todos los demás, ¡callados! Que sacrifiquen a fulano, y nadie dice nada. 

Él pensaba que su batalla era telegráfica, telefónica, ¿verdad?  ¡Y yo creo que tenía razón!6


NOTAS:

    • a: el principal asesor de Arbenz era el reconocido comunista José Manuel Fortuny.
    • b: Guatemala ya había sufrido graves consecuencias por la caída del precio internacional de este grano, específicamente en 18977 y en 19308.
    • c: el arzobispo de Guatemala, Mariano Rossell y Arellano deseaba obtener el cardenalato y, para ello, negociaría con la CIA y el Movimiento de Liberación para cooperar a cambio de que la Iglesia Católica recuperara los privilegios perdidos en 1873.9
    • d: como dijo Arbenz aquí, el tiempo demostró que fue el Departamento de Estado y, en menor grado, la CIA por medio de la Operación PBSUCCES, los que organizaron su derrocamiento, con el patrocionio de la United Fruit Company. Esto quedó plasmado en los documentos desclasificados por esa agencia estadounidense en 20031,2.
    • e: esto quedó demostrado cuando los jóvenes cadetes de la Escuela Politécnica -muchos de ellos adolescentes imberbes- atacaron al ejército de Liberación el 2 de agosto de 1954, y lo vencieron con facilidad.10
    • f: el ahora ex-presidente guatemalteco no contaba con la despiadada campaña propagandístsica en que contra que se iba a iniciar poco después con la operación PBHISTORY, que convirtió el resto de su vida en el exilio en un auténtico tormento.11
    • g: ese gobierno «distinto al suyo» solamente tardó un día en el poder y tuvo que renunciar a favor de las fuerzas de la CIA lideradas por Castillo Armas, ya que al Departamento de Estado no le bastaba con que Árbenz saliera de la presidencia, sino que necesitaba que fueran purgados todos sus colaboradores.  Tal y como Árbenz pronosticó, el gobierno liberacionista desde un principio entregó a la frutera nuevamente sus antiguas concesiones, y reformó las leyes para facilitar la entrega de las riquezas nacionales al capital extranjero, un problema que ha agobiado a Guatemala desde entonces.12
    • h: queda a juicio de nuestros estimados lectores realizar el juicio político al que se refiere el ex-presidente en este párrafo.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.
  2. Office of the Historian, US State Department (2003). «Foreign Relations, Guatemala, 1952-1954; Documents 1-31». US State Department (en inglés). Archivado desde el original el 2 de febrero de 2004.
  3. New York Times (1955). «Peurifoy’s First-Name Diplomacy Succeeded in Hard Assignments»New York Times (en inglés). Archivado desde el original el 6 de noviembre de 2012. 
  4. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube.
  5. Azurdia Alfaro, Roberto (1960), Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. LXVII-LXVIII.
  6. Huser, Isabella; Hoessly Andreas (1993) Los diablos no sueñan. Invertigaciones sobre Jacobo Arbenz Guzmán. 1:17:40 a 1:34:34.
  7. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  8. Asturias Morales, M. (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  9. Rossell y Arellano, Mariano (1954). Declaración contra la demagogia comunista y liberal. La Iglesia no busca privilegios. Guatemala: Arzobispado de Guatemala.
  10. Wer, Carlos Enrique (1999). En Guatemala los héroes tienen 15 años. Guatemala: Editorial del Ejército.
  11. García Ferreira, Roberto (2008). «The CIA and Jacobo Arbenz: The story of a disinformation campaign»Journal of Third World Studies (en inglés) (Estados Unidos) XXV (2): 59.
  12. Villagrán Kramer, Francisco (1993). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970. Guatemala: FLACSO.

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6 de junio de 1955: Castillo Armas unilateralmente cesa relaciones con países soviéticos

El presidente de facto Carlos Castillo Armas emite el decreto 305, por medio del cual unilateralmente cesa relaciones con los países del bloque soviético

6junio1955
Los esposos Arbenz en el exilio en 1955.   Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la Segunda Guerra Mundial se establecieron dos grandes potencias en el mundo: los Estados Unidos, los cuales tomaron el lugar de Inglaterra y de Francia, y la Unión Soviética, la cual tomó el lugar de los antiguos imperios Austro-Húngaro, Ruso y Japonés.  Por cuestiones geográficas, los países de América Latina quedaron dentro de la órbita de los Estados Unidos, y por lo tanto, tuvieron que plegarse a los requerimientos del gobierno estadounidense.

Cuando se produjo la Revolución de Octubre de 1944, la cual derrocó al presidente interino, general Federico Ponce Vaides, los avances sociales que impuso la Junta Revolucionaria de Gobierno y el gobierno del doctor Juan José Arevalo fueron tolerados por el gobierno de Harry Truman proque estaban basados en el «New Deal» que había establecido el fallecido presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos y que se estaban generalizando por todo el mundo.  De hecho, estos fueron unos avances sociales que las naciones triunfadoras de la Segunda Guerra  Mundial tuvieron que aceptar, pues pregonaban que habían peleado para combatir la dictadura fascista de las naciones del Eje en nombre de la democracia, aun y cuando los miembros del grupo Aliado eran, además de los Estados Unidos, los poderosos imperios coloniales de Inglaterra y Francia, y la totalitaria Unión Soviética de Joseph Stalin.1

Aun estando en la órbita estadounidense, los gobiernos revolucionarios no tuvieron problemas en establecer relaciones internacionales con las naciones del bloque soviético, ya que los Estados Unidos las tenían. Pero cuando el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, asesorado por los miembros del Partido Comunista de Guatemala (el Partido Guatemalteco del Trabajo) atacó frontalmente los intereses de la poderosa transnacional estadounidense United Fruit Company, la situación tomó un cariz diferente.  La UFCO movió su enorme influencia dentro del gobierno de Dwight Eisenhower y obtuvo el apoyo de la Central de Inteligencia Americana y del Secretario de Estado (entidades dirigidas por los hermanos Dulles, ambos con fuertes nexos con la frutera) y empezaron a mover sus piezas para derrocar al gobierno guatemalteco.2

Por su parte, el gobierno arbencista no se quedó de brazos cruzados y empezó a solicitar ayuda y cooperación a los países de la Cortina de Hierro, específicamente a Checoslovaquia, la cual le envió un cargamento de armas que resultaron ser inoperantes cuando las recibió el gobierno guatemalteco. Para entonces, la situación de Árbenz se había hecho insostenible por el efectivo trabajo de la operación PBSUCCESS de la CIA y terminó renunciando a la presidencia en junio de 1954. Luego de unos meses de estar asilado en la embajada mexicana junto con sus familiares y colaboradores cercanos, se le permitió salir del país no sin antes obligarlo a desvertirse en el Aeropuerto para demostrar que no llevaba unas joyas que supuestamente había adquirido en Tiffany’s con recursos del Estado.2

El 6 de junio de 1955, su sucesor, el teniente coronel Carlos Castillo Armas, emitió el decreto 305, por medio del cual unilateralmente cesó relaciones comerciales con los países del bloque soviético, aduciendo cuestiones ideológicas  y el hecho de que había un balance negativo en el comercio con los países comunitas.3

He aquí el decreto en mención:

Decreto Número 305

El Presidente de la República,Nota a

Considerando: que la estructura jurídica de la República de Guatemala se ha basado siempre, desde sus inicios de vida independiente, en un espíritu genuinamente democrático que está en abierta pugna con los sistemas totalitarios de toda índole;Nota b

Considerando: que el actual gobierno, en acatamiento a esa trayectora jurídica ancestral e íntimamente identificado con el sentimiento pouplar, no sostiene relaciones diplomáticas con los países de sistemas o tendencias abiertamente comunistas; y estima conveniente cortar toda relación de carácter comercial con aquellos países, tomando como base de tal medida, no sólo la profunda antítesis ideológica antes mencionada, sino tambien la defensa de la economía nacional, que solamente ha sufrido perjuicios con estas relaciones, ya que la balanza comercial con dichos países ha sido notoriamente desfavorable para Guatemala durante los últimos años;

Por tanto, en Consejo de Ministros, decreta:

Artículo 1°. Se prohibe la importación de toda clase de mercaderías originarias o procedentes de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Polonia, Checoslovaquia, Alemania Oriental, Hungría, Bulgaria, Rumania, Albania, China Continental, Corea del Norte, Mongolia Exterior y Viet Minh.Nota c

Artículo 2°. Se prohibe igualmente la exportación hacia estos países, de toda clase de artículos producidos en Guatemala.

Artículo 3°. Unicamente queda exceptuada de la prohibición contenida en el artículo primero aquella mercadería que ya hubiere sido embarcada a la fecha de emisión del presente decreto, extremo que debe comprobarse por medio de los conocimientos de embarque aéreos, marítimos y terrestres.

Artículo 4°. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial.

Dado en el Palacio Nacional: en Guatemala, a los seis días del mes de junio de mil novecientos cincuenta y cinco.

Publíquese y cúmplase.

        • Carlos Castillo Armas
        • Siguen las firmas de los Ministros de Estado4

NOTAS:

    • a: Castillo Armas fue ratificado como presidente de la República por medio de un plestibicito en el que obtuvo el 99.9% de los votos. Sin embargo, seguía siendo presidente de facto porque todavía no estaba vigente la Constitución de 1956 y la de 1945 había sido derogada.
    • b: los gobiernos de Guatemala desde que se creó la república en 1847 tuvieron excelentes relaciones con sistemas totalitarios, como, por ejemplo: el Imperio Británico, la España de Franco, la Italia de Benito Mussolini y la Alemania del Kaiser y de Adolf Hitler.
    • c: varios de los países aquí mencionados ya no existen:
      • La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se desmembraron en 1989.  De ellas, las más importantes actualmente son Rusia y Ucrania.
      • Checoslovaquia se separó en dos: la República Checa y Eslovaquia.
      • Alemania Oriental se reunificó con Alemania Occidental en 1989.
      • Viet Mihn: tras la guerra de Viet Nam, que siguió al fracasado intento del gobierno los Estados Unidos de separar a Viet Mihn en dos, el país pasó a llamarse Viet Nam.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  2. García Ferreira, Roberto (2008). «The CIA and Jacobo Arbenz: The story of a disinformation campaign». Journal of Third World Studies (en inglés) (Estados Unidos) XXV (2): 59.
  3. Opatrný, Josef, Zourek, Michal, Majlátová, Lucia , Pelant, Matyáš (2015). Las relaciones entre Checoslovaquia y América Latina 1945-1989. En los archivos de la República Checa. Universidad Carolina de Praga. Editorial Karolinum.
  4. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1955-56. LXXIV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 94-95.

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10 de mayo de 1952: Árbenz remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso

El presidente Jacobo Árbenz Guzmán remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso de la República para su aprobación

10mayo1952
El coronel Arbenz y su gabinete de gobierno durante la Gala de Toma de Posesión.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Indiscutiblemente una de las leyes más controversiales en la historia de Guatemala es el Decreto 900, o «Ley de Reforma Agraria» impulsada por el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán.

La política agraria buscaba modificar el régimen de tenencia de la tierra del país, el cual había sido modificado radicalmente tras la Reforma Liberal y los gobiernos de Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, los cuales expropiaron extensas propiedades a las órdenes regulares de la Iglesia Católica1 y subastaron las tierras ejidales de las comunidades campesinas, dando lugar a la formación de grandes haciendas que se dedicaron al cultivo del café.2 Además, durante los gobiernos liberales se habían hecho concesiones territoriales muy importantes a extranjeros; por ejemplo, una considerable área de Alta Verapaz fue cedida a inmigrantes alemanes por J. Rufino Barrios,3 mientras que grandes extensiones en Izabal y Escuintla fueron otorgadas a la multinacional estadounidense United Fruit Company por los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera4 y del general Jorge Ubico, respectivamente.  Ya durante los regímenes conservadores se dieron concesiones, pero las comunidades indígenas lograron mantener la propiedad de sus territorios en su mayor parte; por ejemplo, durante el gobierno conservador de Mariano Rivera Paz también había otorgado concesiones a extranjeros, como el área de Izabal para la Compañía Belga de Colonización en 1840,5 y durante el gobierno del general Rafael Carrera se entregó a los ingleses el sur de Belice, comprendido entre el río Belice y el río Sarstun, en 1859 a cambio de las armas proporcionadas para combatir al filibustero estadounidense William Walker,6 además de que el presidente personalmente hizo una generosa concesión de cincuenta y siete caballerías de terreno en Santa Lucía Cotzumalguapa a Manuel María Herrera.7

Por otra parte, los gobiernos liberales redactaron leyes que favorecían la esclavitud disfrazada de los pobladores campesinos, ya que mediante el Reglamento de Jornaleros éstos eran obligados a trabajar en las fincas cafetaleras como mozos colonos y muchas veces o solamente eran retribuidos con moneda de la finca en la que trabajaban y que solamente tenía validez en dicho lugar o incurrían en deudas que no pidían pagar y los obligaba a trabajar gratuitamente en las fincas.8 También se dictaron las leyes de vagancia9 y de vialidad para forzar a los pobladores campesinos a trabajar de forma prácticamente gratuita para construir caminos e infraestructura para comunicar las fincas cafetaleras con los puertos y centros de comercio para que pudieran exportar sus productos con mayor facilidad.10 Estas leyes también beneficiaban a los presidentes; por ejemplo, Barrios tenía diez fincas cafetaleras al morir en 188511 y Ubico heredó la gran Hacienda de San Agustín Las Minas de su padre, el licenciado Arturo Ubico quien fue Ministro de Barrios y presidente de la Asamblea legislativa durante los veintidós años del gobierno del licenciado Estrada Cabrera.12

En 1950 se realizaron censos estadísticos panamericanos que arrojaron resultados abismales sobre el grado de concentración de la propiedad de la tierra en Guatemala, lo que hizo que el gobierno arbencista tomara cartas en el asunto con el aún controversial Decreto 900, del cual presentamos la introduccón y algunos de sus primeros artículos, que muestran cómo pensaba el gobierno arbencista modificar la tenencia de la tierra en el país:13

Decreto Número 900

El Congreso de la República de Guatemala, 

Considerando: Que uno de los objetivos fundamentales de la Revolución de Octubre, es la necesidad de realizar un cambio sustancial en las relaciones de propiedad y en el de las formas de explotación de la tierra, como una medida para superar el atraso económico de Guatemala y mejorar sensiblemente el nivel de vida de las grandes masas de la población;

Considerando: Que la concentración de la tierra en pocas manos, no sólo desvirtúa la función social de la propiedad, sino que produce una considerable desproporción entre los muchos campesinos que no la poseen, no obstante su capacidad para hacerla producir, y unos pocos terratenientes que la poseen en cantidades desmedidas, sin cultivarla en toda su extensión o en proporción que justifique su tenencia;

Considerando: Que conforme el artículo 90 de la Constitución, el Estado reconoce la existencia de la propiedad privada y la garantiza como función social, sin más limitaciones que las determinadas en la ley, por motivos de necesidad o utilidad públicas o de interés nacional;

Considerando: Que la expropiación y nacionalización de los bienes alemanes como indemnización de guerra, debe ser el primer paso para modificar las relaciones de la propiedad agraria y para introducir nuevas formas de producción en la agricultura;Nota a

Considerando: Que las leyes dictadas para asegurar el arrendamiento forzoso de las tierras ociosas, no han satisfecho fundamentalmente las necesidades más urgentes de la gran mayoría de la población guatemalteca;

Por tanto, con fundamente en los artículos 67, 88, 90, 91, 92, 93, 94, 96 e incisos 15 y 25 del artículo 137 de la Constitución de la República, decreta, la siguiente:

Ley de Reforma Agraria

Artículo 1.° La Reforma Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala.Nota b

Artículo 2.° Quedan abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimiento de indígenas cualquiera que sea la forma en que subsistan. El pago en especie del arrendamiento sólo se permitirá en las tierras no cultivadas y que no sean afectables por la Reforma Agraria, no pudiendo exceder la renta del 5% de la cosecha. Cuando la renta se pague en dinero en las tierras a que se refiere el párrafo anterior, la misma no podrá ser tampoco mayor del 5% sobre el valor de la cosecha.Nota c

Artículo 3.° Son objetivos esenciales que la Reforma Agraria debe realizar:Nota a

        • a) Desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general;
        • b) Dotar de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca;
        • c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada;
        • d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial a los campesinos menos pudientes, con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnica necesaria; y
        • e) Incrementar el crédito agrícola para todos los campesinos y agricultores capitalistas en general.

Artículo 4.° Las tierras cuya expropiación se ordene para realizar los objetivos señalados en los artículos anteriores y demás que persigue esta ley, quedan nacionalizadas e incorporadas al patrimonio de la Nación. El Estado, por medio del Departamento Agrario Nacional concederá a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que lo soliciten, el usufructo vitalicio de tales tierras o el arrendamiento de ellas, durante el término que en cada caso se establezca. S los agricultores capitalistas solamente podrá concedérseles en arrendamiento. El Departamento Agrario Nacional también podrá otorgar en propiedad, parcelas de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, hasta extensiones no mayores de dieciocho hectáreas (25 manzanas), pero en este caso la expropiación se hará a favor de los beneficiados y no en beneficio de la Nación.

Artículo 5.° La expropiación a que se refiere la presente ley decretada por interés social se consumará previa indemnización, cuyo importe será cubierto con «Bonos de la Reforma Agraria» redimibles en la forma que determina la Ley.13

El 31 de mayo de 1952, al enterarse del contenido del Decreto 900, el influyente periodista Clemente Marroquín Rojas —patriarca de la prensa escrita en Guatemala— escribió un editorial en su periódico «La Hora«, explicando que muchos de los miembros de las clases altas guatemaltecas que habían apoyado al ahora presidente en las elecciones de noviembre de 1950, lo habían hecho porque estaban seguros de que Árbenz era un hombre de la derecha y que no podía ser marxista porque «era militar, estaba casado con una dama de sociedad asociada a capitalistas, y gustaba de la buena vida»; sin embargo, Marroquín Rojas explicó en ese editorial que él había conocido al verdadero Árbenz en las juntas del consejo de ministros del presidente Juan José Arévalo y dijo que era «un hombre que le inspiraba un gran aprecio en lo personal, pero que era firme en sus convicciones extremistas y que no las dejaría de lado hasta que fuera derrocado«. Y, para terminar, sentenció que ya no había posibilidad de compromiso entre el gobierno arbencista y las élites guatemaltecas porque el Decreto 900 atacaba los intereses de ésta últimas directamente.14

Y no solamente se produjo un rompimiento con las élites, sino que también fue un ataque directo al enclave bananero de la United Fruit Company la cual era la que poseía las mayores extensiones de tierra ociosa en el país y había manejado los hilos del gobierno desde 1904; incluso durante el gobierno de Arévalo no se tocó los intereses de la UFCO en lo absoluto.15-20

De más está decir que atacar a los verdaderos poderes en el país fue el principio del fin del gobierno arbencista.


NOTAS:

    • a: la indemnización de la propiedad alemana no fue iniciada por los gobiernos revolucionarios sino por el gobierno del general Jorge Ubico.  De hecho, los últimos decretos y acuerdos aprobados por el presidente Ubico antes de renunciar el 1 de julio de 1944 estaban relacionados con la propiedad de las fincas alemanas confiscadas.
    • b: nótese que, contrario a la propaganda liberacionista, este artículo claramente estipula que el fin de la Reforma Agraria es desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura.
    • c: en otras palabras, en este artículo se derogan las prácticas establecidas por  el Reglamento de Jornaleros, la Ley de Vialidad y la Ley de Vagancia.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 105-120.
  2. (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 3-6.
  3. Ibid., p. 160.
  4. Piel, Jean (1989) San Andrés y el Quiché durante el primer siglo republicano: 1821-1920. Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos. p.67.
  5. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union»Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  6. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859»Google Docs. Guatemala.
  7. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 428.
  8. Gobierno de Guatemala. Recopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, II. pp. 69-73.
  9. Ibid., pp. 201-205.
  10. Gobierno de GuatemalaRecopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, I. pp. 304-306.
  11. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición aumentada). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. pp. 5-6.
  12. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1952-1953. LXXI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 20-21.
  14. Marroquín Rojas, Clemente (1952). «Los ricos con el agua al cuello». Impacto (Guatemala): 1.
  15. Bucheli, Marcelo (2005). Bananas and Business: The United Fruit Company in Colombia, 1899-2000 (en inglés). Nueva York: New York University Press.
  16. — (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  17. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  18. — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham, Inglaterra: Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  19. —; Read, Ian (2006). «Banana Boats and Baby Food: The Banana in U.S. History». En Topik, Steven; Marichal, Carlos; Frank, Zephyr. From Silver to Cocaine: Latin American Commodity Chains and the Building of the World Economy, 1500-2000 (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3766-9.
  20. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.

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4 de noviembre de 1953: Perifuoy arriba a Guatemala como Embajador de los Estados Unidos

Luego de cumplir con su misión anticomunista en Grecia, John Emil Perifuoy arriba a Guatemala como Embajador de los Estados Unidos ante el gobierno de Jacobo Arbenz

4noviembre1953
Plana Mayor del presidente de Guatemala, coronel Jacobo Arbenz Guzman. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del teniente coronel Jacobo Árbenz presentó una serie de reformas económicas y agrarias que afectaban no solamente a las élite cafetaleras y terratenientes locales, sino que a los monopolios estadounidenses asociados con la frutera United Fruit Company (UFCO).1 Los principales proyectos arbencistas eran cuatro, todos dirigidos contra los monopolios estadounidenses:

  1. Reforma Agraria para expropiar las tierras ociosas que existían en los grandes latifundios.  Esto afectó a los terratenientes en general y a la compañía frutera en particular porque al momento de expropiar el gobierno guatemalteco pagó el precio reportado por los propietarios al catastro, y que era mucho menor que el valor real —ya que de esta forma la UFCO se ahorraba impuestos de propiedad—.
  2. Construcción de la carretera al Atlántico.  Hasta entonces, el monopolio del transporte ferroviario de carga y pasajeros lo tenia la compañía estadounidense International Railways of Central America (IRCA) la cual era parte de la UFCO.  La compañía estadounidense había obtenido el usufructo por cien años de la vía férrea gracias a una serie de contratos lesivos que se hicieron durante los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico.2 La construcción de una carretera paralela a la vía férrea iba a permitir el transporte de los bienes y de los pasajeros en camiones y autobuses, que compitieran con el ferrocarril.
  3. Construcción de un moderno puerto en Santo Tomás de Castilla.   Puerto Barrios era la terminal del Ferrocarril del Norte, y era manejado por la Great White Fleet, la única flota mercante que transportaba bienes y pasajeros desde y hacia Guatemala.  Esta flota también pertenecía a la United Fruit Company.
  4. La hidroeléctrica Jurún Marinalá, para competir con el monopolio estadounidense de la producción eléctrica.

Como se ve, los principales proyectos del gobierno revolucionario estaban dirigidos a atacar frontalmente los intereses estadounidenses en la nación representados por la United Fruit Company.  Ahora bien, esta compañía era tan grande que era conocida como «El Pulpo» en América Latina y manejaba no solamente al gobierno guatemalteco sino que casi todos los de las costas del Caribe, a quien los estadounidenses llamaban despectivamente «Repúblicas Bananeras«. Además, muchos de sus principales accionistas estaban en puesto clave del gobierno del general Dwight Eisenhower y no estaban dispuestos a tolerar que un pequeño gobierno bananero se opusiera a sus disposiciones.3

A fin de formar un marco de legalidad al derrocamiento del incómodo gobierno guatemalteco, el espionaje estadounidense consideró que las reformas guatemaltecas eran comunistas y las atribuyeron a la influencia soviética. En esto los ayudó sobremanera el hecho de que el coronel Arbenz tuviera entre sus principales asesores a José Manuel Fortuny, quien era el líder del partido comunista guatemalteco.4

El Departamento de Estado de los EEUU, dirigido por John Foster Dulles en el marco de la política McCarthista opuesta al comunismo, propaló el temor a que Guatemala se convirtiese en lo que el director de la Central de Inteligencia (CIA) Allen Dulles —quien era hermano del Secretario de Estado— llamó «una cabeza de playa soviética en América«​ —es decir, una posición enemiga que había que invadir—.  Los esfuerzos de los hermanos  Dulles se dieron debido a los fuertes nexos que tenían con la frutera.4

La CIA armó las operaciones PBFORTUNE, PBSUCCESS y PBHISTORY diseñadas para asesinar, y en caso de que el asesinato fallara, de derrocar y difamar al presidente Arbenz una vez fuera depuesto.4 Por su parte, el Departamento de Estado nombró como embajador en Guatemala a John Emil Puerifoy, quien era un reconocido diplomático anticomunista con mucho prestigio en los Estados Unidos y quien ya había tenido un éxito tal en Europa, en donde era conocido como «el carnicero de Grecia«.5

Puerifoy arribó a Guatemala el 4 de noviembre de 1953 y desde un principio mostró su intención hostil contra el régimen arbencista.  Su labor en contra del gobierno guatemalteco fue decisiva4 y consiguió que Arbenz renunciara el 27 de junio de 1954.6 De hecho, la operación PBSUCCESS de la CIA y su pantalla, el Movimiento de Liberación Nacional dirigido por Carlos Castillo Armas, no tuvieron mayor influencia en la decisión de Arbenz para renunciar.4

Como premio, Puerifoy fue enviado a Tailandia, para que pudiera continuar con su ascendente carrera, que tenía como fin alcanzar la presidencia de los Estados Unidos.  Pero la muerte cortó sus ambiciones: el 12 de agosto de 1955 murió junto a uno de sus hijos en un accidente automovilístico.  Los periódicos de la época dijeron que «ha muerto en Tailandia el carnicero de Grecia y destructor de Guatemala«.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Bermejo, Juan José; Árbenz, Jacobo (1951) Discursos del Doctor Juan José Arévalo y del Teniente Coronel Jacobo Árbenz Guzmán en el acto de transmisión de la presidencia de la República . Guatemala:  Tipografía Nacional.  pp. 19-25.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  3. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  4. Cullather, Nicholas (2006). Secret History: The CIA’s Classified Account of its Operations in Guatemala 1952-54 (en inglés) (2ª edición). Stanford University Press. ISBN 9780804754682.
  5. Lews, Flora (18 de julio de 1954). Ambassador Extraordinary: John Peurifoy. Nueva York: The New York Times (en inglés).
  6. Azurdia Alfaro, Roberto (1960), Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. LXVII-LXVIII
  7. New York Times (1955). «Peurifoy’s First-Name Diplomacy Succeeded in Hard Assignments». Nueva York: The New York Times (en inglés). Archivado desde el original el 6 de noviembre de 2012.