2 de marzo de 1900: declaran Benemérito de la Patria a Estrada Cabrera

La Asamblea Nacional Legislativa declara por unanimidad al licenciado Manuel Estrada Cabrera como Benemérito de la Patria

2marzo1900
El licenciado Manuel Estrada Cabrera, presidente de la República y comandante general del Ejército, rodeado de todos los generales y oficiales en 1915. Imagen tomada del «Libro Azul de Guatemala«.

De acuerdo al escritor Rafael Arévalo Martínez en su obra «¡Ecce Pericles!«, durante el primer año del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, éste implementó un sistema de espionaje activo y para el 15 de marzo de 1899 sus amigos y aduladores estaban en los principales puestos del gobierno y la mayoría de los diputados le era fiel.1  Entre aquellos amigos estaban los escritores Rafael Spínola, Ramón Salazar, Joaquín Méndez y Antonio Macías del Real —quienes habían estado a cargo de «La Ilustración Guatemalteca» durante el gobierno del fallecido general José María Reina Barrios2— quienes fueron ministros de estado o muy cercanos colaboradores de Estrada Cabrera3.  Otras figuras que empezaron a trascender fueron los escritores Enrique Gómez Carrillo4 y Máximo Soto Hall,5 quienes lo habían adulado desde «La Idea Liberal» durante las elecciones presidenciales de 1898, y quienes salieron a Europa con puestos diplomáticos. Y en la Asamblea Legislativa ya era presidente el licenciado Arturo Ubico Urruela —padre del general Jorge Ubico—, quien se mantendría en ese puesto durante todo el gobierno de Estrada Cabrera, que terminó hasta en 1920.6

Así pues, no es de extrañar que la Asamblea Legislativa emitiera por unanimidad de votos el Decreto 449 el 2 de marzo de 1900, en el cual declara Benemérito de la Patria al presidente guatemalteco, tan sólo un día después de haber iniciado sus sesiones ordinarias de 1900: 

Decreto Número 449

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala,

Considerando: que el ciudadano Licenciado Manuel Estrada Cabrera, ha prestado a la Nación relevantes servicios en momentos en que han etsado seriamente amenazados el orden constitucional, la tranquiliad pública y las instituciones liberales;

Que, con su entereza de carácter y valor cívico, puestos a prueba en más de una ocasión, ha demostrado que ha sabido corresponder dignamente a la confianza que los pueblos depositaron en él, al conferirle el elevado cargo de Presidente Constitucional de la República;

Que es un deber del Cuerpo Legislativo, acordar distinciones y honores públicos a los ciudadanos que han prestado eminentes servicios a la Patria, por tanto, decreta:

Artículo Unico. Declárase Benemérito de la Patria, al Licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Pase al Ejecutivo para su publicación.  

Dado en el Palacio del Poder Legislativo, en Guatemala a los dos días del mes de marzo de mil novecientos.

        • Arturo Ubico, Presidente
        • Rafael Spínola, Secretario
        • José A. Beteta, Secretario
        • Como caso excepcional, siguen todas las firmas de los diputados presentes en la sesión.3

Este sería solamente una de las primeras de muchas muestras de servilismo que se dieron durante el largo gobierno del licenciado Estrada Cabrera.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 51.
  2. La Ilustración Guatemalteca (15 de julio de 1897). «Nuestro propósitos»La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (24). p. 346.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908) Recopilacion de las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 253-254.
  4. Mendoza, Juan Manuel (1946). Enrique Gómez Carrillo; estudio crítico-biográfico: su vida, su obra y su época (2a. edición). Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. pp. 166-167.
  6. Ibid. pp. 118.

26 de enero de 1888: Convenio sobre Reclamaciones entre México y Guatemala

A pesar del tratado Herrera Mariscal, se celebra una convención entre Guatemala y México para establecer el método a seguir en caso de reclamaciones fronterizas

26enero1888
Valle del río Chixoy en Sacapulas, actualmente en el departamento de Quiché. Hasta este río llegaban las incursiones fronterizas antes de que se definieran físicamente las fronteras en 1896. En el recuadro: el Ministro de Relaciones Exteriores de México, Ignacio Mariscal, quien firmó el Tratado Herrera-Mariscal en 1882 que definió la frontera, y la Convención de 1888. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La situación de la frontera entre México y Guatemala se mantuvo en constante crisis aún después de la firma del Tratado Herrera-Mariscal en 1882,1 debido a que no se hicieron las delimitaciones sobre el terreno sino hasta en 1896, dadas las dificultades que presentaba la topografía y lo inhóspito del clima.2  Es por ello que hubo varios reclamos entre ambas naciones durante ese tiempo, lo que llevó al gobierno del general Manuel Lisandro Barillas en Guatemala y al del general Porfirio Díaz en México, a celebrar una Convención de Reclamaciones el 26 de enero de 1888, la cual reproducimos parcialmente a continuación, dada su importancia histórica:3

En vista de que ciudadanos de la República de Guatemala han presentado quejas y hecho reclamaciones por perjuicios sufridos en sus personas y propiedades y de los cuales consideran responsables  a autoridades de la República mexicana, y de que se han presentado igualmente quejas y reclamaciones semejantes por perjuicios causados a ciudadanos mexicanos en sus personas y propiedades, y de los cuales se considera responsables a autoridades guatemaltecas, el Presidente de […] Guatemala y el Presidente de […] México han determinado celebrar una convención para el arreglo de dichas reclamaciones y han nombrados sus Plenipotenciarios.

El Presidente de Guatemala, al señor don José Salazar, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en la República Mexicana; y el Presidente de […] México, al señor don Ignacio Mariscal, Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones Exteriores; quienes […] han convenido en los artículos siguientes:

Artículo 1°. Todas las reclamaciones pendientes de […] nacionalidad guatemalteca, […] de los cuales se considere responsables a autoridades de México, y todas las reclamaciones pendientes de […] nacionalidad mexicana, […] de los cuales se considere responsables a autoridades guatemaltecas, como también todas las reclamaciones que se presentaren dentro del término que se fija más adelante en este convenio, será remitidas a dos comisionados, de los cuales uno será nombrado por el Presidente de […] Guatemala, y el otro por el Presidente de […] México.  En caso de muerte, ausencia o impedimiento de cualquiera de los comisionados […], el Presidente de […] Gutaemala, o el Presidente de […] México, en su caso, nombrará desde luego a otra persona para que funcione como comisionado en el lugar del nombrado originariamente.

Artículo 2°. Cuando una reclamación se funde en hechos de autoridades guatemalecas o mexicanas, ejecutados en terrenos cuya pertenencia a una u otro nación haya sido disputada antes de fijarse los límites de Soconusco, Chiapas u otra porción del territorio mexicano con Guatemala, en el tratado [Herrera-Mariscal], los comisionados se declararán incompetentes para decidirla, siempre que fuere imposible resolver sobre la legalidad de los referidos hechos sin determinar previamente a cual de las dos naciones pertenecía dicho terreno.

Artículo 3°. Cuando la queja de un reclamante suponga su derecho de propiedad en bienes raíces, esta propiedad se comprobará ante los comisionados conforme a las leyes del país donde estén situados dichos bienes y que hayan estado vigentes al verificarse los hechos que sirvan de fundamente a la reclamación. 

Artículo 4°. Las comisiones nombradas se reunirán en la Ciudad de México dentro de seis meses contados desde el canje de las ratificaciones de esta convención, y antes de dar principio a sus trabajos harán y firmarán una declaración solemne de que examinarán cuidadosamente y fallarán […]  sin temor, favor ni inclinación hacia su respectivo país, sobre todas aquellas reclamaciones que respectivamente les fueron presentadas […]; y dicha declaración será asentada en el acta de procedimientos.

En seguida, los comisionados nombrarán una tercera persona para que funcione como árbitro en el caso o casos en que opinen de distintos modos.  Si no pudieren ponerse de acuerdo respecto al nombramiento […], el Ministro de Guatemala en México y el Secretario de Relaciones Exteriores de […] México harán dicho nombramiento.  […]

Artículo 5°. Después de haber suscrito las protestas respectivas, procederán los comisionados juntos a examinar y resolver las reclamaciones que se les presenten, en el orden y de la manera que de comun acuerdo juzguen oportuno; pero aceptarán solamente aquellos informes o pruebas que les fueren suministraods por sus respectivos Gobiernos o en nombre de éstos. […]

Artículo 6°. El fallo de los comisionados y del árbitro se dará por escrito en cada caso de reclamación; especificará que la cantidad que se concede debe ser pagada en moneda mexicana; y será firmado por ellos.

Artículo 7°. Cada Gobierno podrá nombrar una persona para que, obrando en su nombre, presente y apoyo reclamaciones, responda a las que se hicieren contra él, y lo represente en general en todos los asuntos relacionados con el examen y fallo de las mismas.

Artículo 8°. El Presidente de […] Guatemala y el Presidente de […] México se comprometen solemne y sinceramente a considerar de todo punto definitivo y final el fallo dado de común acuerdo por los comisionados o por el árbitro en su caso, sobre cada una de las reclamaciones, y a dar cumplimiento a esos fallos sin objeción, excusa ni demora. […]

Artículo 10°. Después de haberse fallado por los comisionados y el árbitro en todos los casos sometidos a su resolución, la suma de las cantidades concedias a los ciudadanos de una parte, será rebejada de la suma de las cantidades concedidas a los ciudadanos de la otra parte; y la diferencia, hasta la cantidad de sesenta mil pesos en moneda mexicana, sin rédito ni otra rebaja que la especificada en el artículo 13 de esta convención, será pagada en la ciudsad de Guatemala, o en la de México, dentro de doce meses, contados desde el término de los trabajos de la comisión, al Gobierno a cuyos ciudadanos se hubiere concedido mayor cantidad.  El resto de dicha diferencia se pagará en abonos anuales, que no excedan de senta mil pesos de moneda mexicana cada uno, hasta que la suma total de esa diferencia esté pagada. 

[…]

La presente Convención será ratificada conforme a las leyes vigentes en cada una de las dos Repúblicas; y el canje de las ratificaciones se hará en la ciudad de México tan pronto como fuere posible.  En fe de lo cual, los respectivos Plenipotenciarios la hemos firmado y sellado.  Hecho en México, a dos originales, el  día veinteséis de enero de mil ochocientos ochenta y ocho.

        • José Salazar
        • Ignacio Mariscal3

Después de algunas revisiones y correcciones, el presidente de Guatemala, general Manuel Lisandro Barillas ratificó la convención el 20 de diciembre de 1889, y el Secretario Mariscal lo hizo el 1 de febrero de 1890.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 325.
  2. La Ilustración Guatemalteca (15 de mayo de 1896). «Nuestras fronteras»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) I (13).
  3. Gómez Carrillo, Agustín (1889). Recopilación de Leyes de la República de Guatemala, 1889 VIII. Guatemala: Tipografía La Unión. pp. 262 – 266
  4. Ibid., pp. 266-268.

2 de abril de 1920: Estrada Cabrera nombra a Jorge Ubico como Ministro de Fomento

El licenciado Manuel Estrada Cabrera nombra a su último gabinete, en el que se encuentra el coronel Jorge Ubico como Ministro de Fomento.

2abril1920
Armamento disponible en la Finca «La Palma» del presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera, hacia el final de su presidencia. En el recuadro: el entonces coronel Jorge Ubico, nombrado Ministro de Fomento. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hacia el final de su gobierno, el gabinete en pleno del licenciado Manuel Estrada Cabrera presentó su renuncia al gobernante, debido al auge del Partido Unionista y a la percepción de que el presidente ya no gozaba del apoyo del gobierno de los Estados Unidos.  De esta forma, el 2 de abril de 1920, el presidente organizó su nuevo gabinete por medio del siguiente decreto:1

Palacio del Poder Ejecutivo, Guatemala 2 de abril de 1920

El Presidente Constitucional de la República

Con vista de la renuncia que los señores Licenciado José María Reina Andrade, don Guillermo Aguirre, don Luis F. Mendizábal y Licenciado J Eduardo Girón presentaron de las Carteras de Gobernación y Justicia, Hacienda y Crédito Público, Fomento e Instrucción Pública, respectivamente, acuerda:

Organizar el Gabinete con el personal siguiente:

      1. Para el desempeño de Gobernación y Justicia, al Licenciado José Serrano Muñoz; para el de Hacienda y Crédito Público don Guillermo Aguirre; para el de Fomento, Coronel Jorge Ubico; para el de Instrucción Pública, General José María Orellana;
      2. Para mientras dure la ausencia del Doctor Luis Toledo Herrarte, quien se haya en el exterior en misión especial, desempeñará interinamente la de Relaciones Exteriores el Licenciado Manuel Echeverría y Vidaurre;
      3. Crear la Cartera de Agricultura y Trabajo, nombrando para su desempeño al Licenciado Mariano López Pacheco;
      4. Asumir la de Guerra, nombrando Subsecretario al General Miguel Larrave;
      5. Dar las más expresivas y sinceras gracias a los dimitentes por los servicios que prestaron durante el tiempo que tuvieron a su cargo las carteras mencionadas.

Comuníquese

Estrada Cabrera1

Durante todos los días que duró su breve gestión al frente del Ministerio de Fomento, Ubico aprovecó para otorgar autorización para que se registraran marcas estadounidenses a varios de sus representantes en Guatemala; he aquí un ejemplo de uno de esos decretos en mención:2

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 3 de abril de 1920.

Vista la solicitud presentada por el Licenciado don Federico S. de Tejada, relativa a que se registre a favor de su poderdante W. M. Simpson, Sons & C°., de Filadelfia, Pennsylvania, Estados Unidos de América, una marca de fábrica usada en telas de algodón, hilo y lana para vestidos,

Resulta: que en las diligencias seguidas al efecto, se llenaron los requisitos que exigen las leyes de la materia; que hechas las publicaciones del caso no se presentó parte opositora; que es favorable el informe emitido por la Dirección General de Industrias y Comercio encargada del ramo, por tanto;

El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Acuerda:

En observancia de la disposición gubernativa de fecha 5 de diciembre de 1917, que de conformidad con lo prescrito por el Decreto legislativo 441 y con las salvedades a que se refiere el artículo 31 de la misma ley. se registre por la Oficina respectiva la marca de referencia.

Comuniqúese.

Ubico.2

Ubico renunció al saber que iban a declarar mentalmente incapaz al presidente el 8 de abril, aduciendo que no quería ser parte de la dictadura, a pesar de que su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela era el presidente de la Asamblea Legislativa desde que Estrada Cabrera tomó el poder el 9 de febrero de 1898.  La renuncia de Ubico le valió ser elevado a general de brigada poco después por el gobierno de Carlos Herrera, de acuerdo al siguiente decreto:3

Decreto número 1076

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Decreta:

Artículo único. — Se asciende al grado de General de Brigada al Coronel Jorge Ubico.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo, en Guatemala, el veintiocho de mayo de mil novecientos veinte.

        • Arturo Ubico, Presidente.
        • León de León Flores, Secretario
        • Ricardo C. Castañeda, Secretario

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 1° de junio de 1920.

Cúmplase y publíquese.

        • Carlos Herrera.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de la Guerra, Emilio Escamilla3

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 190-191.
  2. Ibid, p. 194.
  3. Ibid, p. 47.

21 de noviembre de 1917: placa de mármol en honor a Estrada Cabrera

La Asamblea Legislativa ordena colocar una placa de mármol en la casa donde nació el licenciado Manuel Estrada Cabrera en Quetzaltenango.

21noviembre1917
La Diosa Minerva mostrándole al presidente Manuel Estrada Cabrera todo lo que ha conseguido en Guatemala. En el recuadro: medallón en bronce conmemorando los 15 años de las Fiestas de Minerva, el cual se conserva en el Museo Nacional de Historia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 21 de noviembre de 1917, la Asamblea Legislativa, presidida por el licenciado Arturo Ubico Urruela, mandó colocar en la casa natal del presidente en Quetzaltenango una placa de mármol que contenía la fecha de nacimiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los decretos mediante los cuales se restablecía la enseñanza pública e instituía las fiestas de la niñez.1

Era una muestra más del servilismo excesivo que existía entre los criollos liberales hacia los presidentes de turno y que continuó prácticamente hasta la caída del gobernante el 14 de abril de 1920.  De hecho, los decretos que fueron reproducidos habían sido instrumentos propagandísticos de Estrada Cabrera durante sus primeros años de gobierno.  

Veamos por qué.

En primer lugar, la restitución de la instrucción pública fue promulgada el 11 de febrero de 1898, tan sólo tres días después del asesinato del general presidente José María Reina Barrios, por medio del decreto 573, que derogaba el decreto 546 del 9 de diciembre de 1897, en el que ahora fallecido ex-presidente había cerrado todas las escuelas del país hasta mayo, y las abría a partir del 18 de febrero.2  Ahora bien, Reina Barrios no había cerrado las escuelas, como lo hacen ver los aduladores de Estrada Cabrera en el decreto de 1917, sino que había modificado el año escolar para que en vez de enero, éste principiara hasta el 1 de mayo de 1898 y terminara el 14 de marzo de 1899 aduciendo que marzo y abril eran mejores meses para las vacaciones de los educandos;3 por otra parte, por medio del mismo decreto, había despedido a todos los maestros, profesores y catedráticos universitarios a partir del 31 de diciembre de 1897, y así se iba a ahorrar tener que pagarles los meses de enero a mayo, dada la grave situación económica que estaba atravesando Guatemala por el desplome de la caída internacional del precio del café.4  Por supuesto, la situación económica del país todavía era muy grave y no permitía la apertura de los establecimientos públicos, pero Estrada Cabrera necesitaba empezar a hacer propaganda para su campaña presidencial ya que era solamente presidente interino, y el día anterior, es decir el 10 de febrero de 1898, había emitido el decreto 571 convocando a elecciones para el 1 de agosto de 1898.5

El segundo decreto que se reprodujo fue el de la creación de las Fiestas de Minerva el 29 de octubre de 1899.6 Aquella celebración, que se hacía a finales del ciclo escolar cada año, había sido idea de su Ministro de Fomento, el licenciado Rafael Spínola, quien redactó el decreto que Estrada Cabrera copió de su puño y letra para iniciar las fiestas anuales.  Spínola falleció súbitamente en 1901 sin llegar a ver el gran festival propagandístico en que las Minervalias se convirtieron y que sirvieron al régimen cabrerista para presentar su mejor cara a los representantes internacionales en el país.7

A pesar de lo superficial de los decretos mencionados, los seguidores del presidente aprovecharon su cumpleaños para adularlo una vez más, esta vez reproduciendo los decretos en la placa de mármol en la que lo llamaban «Benefactor de la Juventud» y develándola en su casa natal en Quetzaltenango con gran ceremonia.


BIBLIOGRAFIA:

  1. El Guatemalteco (15 de diciembre de 1917) «Decretos del Poder Legislativo«. Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 704-705.
  3. Ibid., p. 623.
  4. Ibid., p. 624.
  5. Ibid., p. 703.
  6. Gobierno de Guatemala (1899). Álbum de Minerva 1899 I. Guatemala: Tipografía Nacional.
  7. El Guatemalteco (4 de octubre de 1901). «Don Rafael Spínola». Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central.

15 de noviembre de 1879: trasladan manejo de los cementerios a las municiplidades

El gobierno liberal retira los cementerios del control eclesiástico y regula su administración mediante las municipalidades.

15noviembre1879
Pórtico del entonces majestuoso Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en 1896. En el recuadro, la tumba casi abandonada del ex-presidente mariscal Vicente Cerna en 2014, y que se encuentra en la misma calle principal del Cementerio General. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La secularización de las instituciones guatemaltecas se inició en 1829 con la invasión de Francisco Morazán, pero no se pudo establecer completamente por la revolución católico-campesina de 1837-38.  No fue sino hasta durante el gobierno del general J. Rufino Barrios (1873-1885) que se completó definitivamente la separación de Iglesia y Estado en el país; por supuesto, aquella separación no fue instantánea, y más bien tardó varios lustros en completarse, ya que se fue haciendo paso a paso debido a la arraigada fé católica de los guatemaltecos.

Aunque la expulsión de las órdenes regulares y del arzobispo Bernardo Piñol y Aycinena fue prácticamente instantánea tras el triunfo de la reforma liberal en 1871, el clero secular se mantuvo en el país y todavía tenía a su cargo muchos aspectos administrativos, como el registro de recién nacidos en las actas de bautismo, matrimonios religiosos y defunciones.

Con la expulsión de las órdenes regulares terinó la costumbre de enterrar a los criollos en las catacumbas y columnas de los principales templos de los poblados y ciudades, y el 15 de noviembre de 1879, el gobierno del general Barrios retiró los cementerios a los curas párrocos, mediante el siguiente decreto:

DECRETO NÚM. 248

J. Rufino Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala,

Considerando:  que por no haber estado los lugares públicos de enterramientos sujetos a la inmediata inspección y administracíon de la autoridad civil, carecen los cementerios de las condiciones indispensables para conservar la salubridad pública, no se observan en las inhumaciones y exhumaciones las reglas de la higiene, y se encuentran en su mayor parte abandonados.

DECRETO:

      • Art. 1.° La construcción, admistración é inspección de los cementerios de la  República, quedan a car go exclusivo de la autoridad municipal.
      • Art. 2.° Las Municipalidades ejercerán su intervención en los cementerios
        por medio de las comisioness de policía é higiene que establece el artículo 92 de su ley reglamentaria.
      • Art. 3.° Los derechos de sepultura serán exclusivamente destinados á los gastos de conservación y mejora de los cementerios.
      • Art. 4. Un reglamento especial determinará las bases de la administración, régimen y buen servicio de los cementerios.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, a quince de noviembre de mil ochocientos setenta y nueve.

        • J. Rufino Barrios
        • Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, A. Ubico Urruela1

Ese mismo día se emitió el Reglamento respectivo, del cual se reproducen aquí algunos artículos importantes:2

    • Art. 1.° Todo cadáver deberá ser enterrado en cementerio público establecido con autorización previa, siendo prohibidas las inhumaciones dentro de poblado.
    • Art. 2.° En lo sucesivo, para la situación de los cementerios, se elijirán lugares secos, ventilados, a una distancia conveniente de las poblaciones en rumbos apartados de los vientos domiuantes, y que en lo posible
      reúnan las mejores condiciones higiénicas. No podrá determinarse el lugar sin oír la opinión de expertos.
    • Art. 10.° Habrá en el cementerio cinco clases de enterramientos: el primero es el de capillas: el segundo en mausoleos; el tercero en nichos; el cuarto de fábrica media; y el quinto de fábrica común en el suelo; a cuyo efecto el terreno estará dividido en otras tantas secciones proporcionadas .
    • Art. 11.° Las capillas se construirán por cuenta de los interesados, en una área cuya extensión no podrá exceder de 61 varas cuadradas, cubriéndose el valor de éstas con arreglo al adjunto arancel.2
    • Artículo 12.° en los laterales destinados a este objeto: en los cementerios se delineará y numerará el orden de los mausoleos, teniendo cada uno tres varas de largo y vara y media de ancho, formando calles de Oriente a Poniente y de Norte a Sur.
    • Art. 13.° Cada lugar de mausoleo se venderá con su cimiento de piedra, ladrillo y mezcla, puesto al nivel del terreno, por el precio del arancel y como sepultura perpetua.
    • Art. 14.° El que haya comprado un lugar de mausoleo puede edificar o permitir que se edifiquen para sus parientes ó amigos tres sepulcros á mas del primero, uno sobre otro; y cada uno de ellos que se vaya fabricando se pagará una tercera parte de lo que se pagó por el anterior.
    • Art. 15.° Los nichos se seguirán fabricando en las paredes de los cementerios y en la forma que ahora se ha adoptado sin perjuicio de las reformas que la experiencia y el buen gusto vayan indicando.
    • Art. 16.° Los entierros que se hagan en ellos, deben comenzar por una línea de abajo á arriba ocupando primero el de más abajo, y sucesivamente el que le sigue sin pasar a otra línea sin que esté cubierto el ultimo sepulcro de la anterior. 
    • Art. 18. La sepultura en nichos no se vende a perpetuidad para un cadáver, porque a los seis años siendo adulto, puede exhumarse para conducir los restos a los osarios, pero los parientes o amigos del sepultado pueden evitar esta exhumación pagando una tercera parte menos de lo que se ha pagado los seis años anteriores; y cada vez que se cumpla este término, pueden hacer igual rescate. Siendo un párvulo el cadáver, el período será de cinco años.
    • Art. 20. Para los enterramientos de fábrica media é ínfima, el cementerio se dividirá en cuatro cuadros pequeños que corresponden a los cuatro ángulos del cuadrado grande, dejando dos calles, que los dividan ó se crucen en el centro, la una de Oriente á Poniente y la otra de Norte a Sur, prohibiéndose hacer entierros en ellas.
    • Art. 21. Para delinear mejor estas calles, se demarcarán, fabricando dos paredes de nichos para párvulos, cuya altura no excederá de dos varas, dejándose encima un canal para llenarlo de tierra bien preparada y cultivar un jardín que sirva de adorno del cementerio.3

No es casualidad que el cementerio de la Ciudad de Guatemala haya sido construido en 1881, dos años después de la emisión de este decreto.  El cementerio original de la ciudad estaba al este de la Catedral Metropolitana, en donde después se construyó el Mercado Central.  Luego, se trasladó a la par del Hospital San Juan de Dios, y allí estuvo hasta que fue trasladado al nuevo local, entonces totalmente alejado de la población en 1881.  Fotografías antiguas del local muestran que antes de los terremotos de 1917-18, el cementerio general cumplía con lo estipulado con el reglamento de 1879.  Desfortunadamente, luego de esos terremotos el cementerio general entró en un declive permanete al punto que en el siglo XXI se encuentra a la par del colector de basura más grande de la Ciudad de Guatemala —aparte de los ríos que le sirven desagüe a la metrópoli—, y ha caído en completo abandono.3


  1. BIBLIOGRAFIA:
  2. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 315.
  3. Ibid., p. 317.
  4. Ibid., p. 318.

7 de agosto de 1904: felicitan a Estrada Cabrera por su reelección

La Asamblea Legislativa, presidida por el licenciado Arturo Ubico, felicita al licenciado Manuel Estrada Cabrera por su reelección como presidente

7agosto1904
Invitación del Club J. Rufino Barrios de Chiquimula para celebrar la primera reelección del presidente Manuel Estrada Cabrera en agosto de 1904. Ya para entonces lo llamaban «Benemérito de la Patria» y «Jefe del Partido Liberal». Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el mensaje enviado al licenciado Manuel Estrada Cabrera por el presidente de la Asamblea Legislativa, licenciado Arturo Ubico Urruela, cuando Estrada Cabrera fue reelecto para la presidencia de Guatemala el 7 de agosto de 1904.  El estilo adulador de dicha respuesta era algo común entre los miembros del partido liberal cuando se dirigían al gobernante:1

Contestación al Mensaje que el Señor Presidente de la República, Licenciado Manuel Estrada Cabrera, dirigió a la Asamblea nacional Legislativa al abrir sus sesiones extraordinarias de 1904.

Señor presidente de la República:

Uno de los actos más trascendentales en la vida de los pueblos, es la delegación de la soberanía nacional, por medio del sufragio, base de la democracia y fundamento de la república, ejercitando los ciudadanos, en los comicios, el derecho sagrado de designar la persona que debe presidir, conforme la Constitución, los destinos del país; de tal suerte, que la primera palabra de la Asamblea Nacional Legislativa, convocada extraordinariamente para hacer el escrutinio de votos en las elecciones que acaban de verificarse, no puede menos que reflejar la más viva satisfacción ya que á la sombra del orden y de la libertad, sin restricciones ni cabalas, han concurrido los guatemaltecos á las urnas electorales, en muchísimo mayor número que en otras ocasiones, guiados por el anhelo del bien general, sin miras rastreras, ni odios de partido.Nota_a

Es que la nación entera, con buen sentido, guiada por aspiraciones generosas, comprende que la solución de los graves problemas públicos, y el goce de un porvenir próximo y halagüeño, se cifran, no en controversias especulativas, ni en teorías contradictorias, ni en vanas palabras, ni en satisfacer intereses parciales, sino en la conservación del orden, en la amplitud del trabajo, en las garantías públicas, en la cultura general, en el mejoramiento de las condiciones de la vida, por medio — como decís Señor Presidente, en vuestro interesante Mensaje — de una evolución regeneradora, del acercamiento de todas las voluntades y la concordia de los diversos círculos sociales.

¡Espectáculo halagador el de un pueblo que sabe comprender cuánto valen el respeto de los derechos y el cumplimiemto de los deberes, y que acude, con buena voluntad, sin apelar á la fuerza, que es la negación de la ley, ni trastornar la paz, que constituye la vida de las sociedades, á depositar un voto unánime es el estadio eleccionario dando así fehaciente prueba de que, como Vos mismo lo consignáis, ha entrado de lleno en el régimen de sus instituciones!

El Gobierno ha guardado la actitud digna y decorosa que le correspondía, garantizando el sufragio y fortaleciendo el espíritu público, que sólo se desarrolla á la luz del día, bajo la égida de la Constitución, cuando no encuentra obstáculos de intereses bastardos, ó pasiones desencadenadas, que cercenan ó embarazan la expresión genuina de la voluntad general.Nota_b

Una de las dificultades del Gobierno popular-representativo consiste en que, apenas se ha comenzado a poner en práctica un programa de administración, a raíz de las luchas electorales, que desgraciadamente conmueven a las veces todo el cuerpo social, cuando al volver, poco después, al campo eleccionario, estallan los intereses y se pone en juego las pasiones, desequilibrando la tranquilidad, esparciendo desconfianza, y exacerbando rencillas y odios entre los mismos conciudadanos. En ese flujo y reflujo se paraliza el trabajo, sufren los intereses, amengua, con detrimento, la riqueza pública y privada.Nota_c

Es, por lo tanto, motivo plausible de congratulación para la Asamblea, el que se hayan verificado las elecciones para el próximo período presidencial, por modo tan espontáneo como sensato y ordenado, concurriendo con su voto una mayoría tan notable de ciudadanos, que bien revela el espíritu público esparcido por todos los ámbitos de la Nación. Ese acto solemne de la vida política de Guatemala lleva sobre sí, como un sello ostensible, el asentimiento popular, la voluntad explícita y libre del país entero, en su más amplia manifestación.Nota_d

Por más que Vos, Señor Presidente, prescindáis, con personal modestia, de vuestro preclaro nombre, el merecido prestigio de que goza, y el celo y tino singular con que habéis dirigido la administración y la política, en anormales circunstancias, y en arduas y complicadas emergencias, son relevantes prendas que reconocen todos los guatemaltecos que se interesan por la ventura de la Patria, como lo acaban de demostrar en los comicios, con voto tan elocuente como genérico, tan amplio como entusiasta, tan espontáneo como lleno de patrióticos anhelos.

Si hay algo en la vida pública que pueda ofrecer al gobernante satisfacción elevada, sin presuntuosos alardes, es el contemplar que se reconocen y aprecian los esfuerzos y los sacrificios que hace en pro de los intereses generales, es el ver á los guatemaltecos, sin distinción de colores políticos, ni odios de bandería, al pié del Pabellón de la Patria y al derredor del Jefe Supremo, para procurar, por medio de la paz y del trabajo, el progreso de Guatemala.

¡En ocasión tan propicia, se complace el Poder Legislativo al corresponder, con parabienes sinceros, al saludo que Os habéis servido dirigirle !

Señor Presidente de la República.

      • Arturo Ubico, Presidente.

Palacio del Poder Legislativo: Guatemala, 7 de agosto de 1904.1


NOTAS:

    • a: en esa época, solamente podían votar los ciudadanos que la constitución de 1879 designaba. Estos eran únicamente los varones que supieran leer y escribir, o que tuvieran un oficio que les representara renta. También se incluyeron a los miembros de la tropa, aunque fueran analfabetos.
    • b: los «intereses bastardos y pasiones desencadenadas» se refieren a los criollos miembros del partido conservador, quienes por ese entonces estaban completamente derrotados.  A pesar de ello, siempre eran atacados por los criollos liberales, quienes incluso los culpaban de los atentados contra el gobierno de Estrada Cabrera, llamándolos «enemigos del progreso«.
    • c: este párrafo, si bien fue escrito para adular al licenciado Estrada Cabrera, describe perfectamente la situación que se ha vivido en el país desde que se instauraron las elecciones de gobiernos civiles en 1985.
    • d: de acuerdo a los detractores de Estrada Cabrera, las elecciones eran anómalas ya que se acarreaba a muchos analfabetos a las urnas, o se contaban votos más de dos veces.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Federico (1909). Recopilación de Leyes de la República de Guatemala.  XXIII Guatemala: Arturo Siguere y Cía.  pp. xv-xxviii.

3 de julio de 1908: fallece Joaquina Cabrera

Fallece Joaquina Cabrera, madre del entonces presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera

3julio1908
Sepelio de Joaquina Cabrera en el cementerio de la ciudad de Quetzaltenango.  En ese mismo mauseleo sería sepultado Manuel Estrada Cabrera en 1924, pero sin tanta poma, dado que ya había sido derrocado.  En el recuadro: última fotografía de la madre del ex-presidente guatemalteco.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La figura principal en la vida del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó a Guatemala desde 1898 a 1920 fue su madre, la señora Joaquina Cabrera, quien tenía un dominio completo sobre su hijo.

Joaquina Cabrera murió el 3 de julio de 1908 después de padecer una larga enfermedad.1-3​ Tras su fallecimiento, se repitieron las adulaciones en los medios oficiales, y del pueblo en general, algo que se acostumbraba en los gobiernos guatemaltecos de la época; además, tan solo unos pocos meses antes, el 20 de abril, había ocurrido el atentado de Los Cadetes en contra el presidente Estrada Cabrera4​ y no solamente la represión en el país estaba en su punto más alto sino que también el presidente se había refugidado en la entonces lejana hacienda «La Palma«. Y por si esto no fuera poco, el presidente había subrido otro atentado mortal un año antes, el conocido como atentado de La Bomba, del que también escapó ileso de milagro.4 Todos los ciudadanos, pues, estaban afanados en que se supiera que estaban de acuerdo con el régimen cabrerista, pues conocían las consecuencias terribles que habían enfrentado los autores y supuestos colaboradores del atentado del 20 de abril, y del atentado de La Bomba.4-5

Gerardo Gordillo Taboada, redactor y editor de «La Locomotora» (la revista oficial del goberino de Estrada Cabrera) escribió lo siguiente en un número especial publicado en honor a la fallecida el 6 de julio de 1908, y el cual muestra el servilismo total hacia el gobernante: «La consternación que tan triste suceso ha producido en la sociedad es unánime, porque unánime es también y justiciero el reconocimiento de los altísimos méritos de la Señora Cabrera de Estrada; y en más de una ocasión y por diversos motivos a todos favoreció su benéfica influencia, pues magnánima y cariñosa, no conoció dolor que no hubiera tratado de aliviar ni supo de llanto que no hubiese procurado secar.3​

En el decreto número 687 del 3 de julio de 1908, el presidente Estrada Cabrera en Consejo de Ministros decretó duelo hasta el 11 de julio, tiempo durante el cual la bandera ondeó a media asta en todas las instituciones públicas, y los empleados públicos tuvieron que vestir de luto. Además, al funeral tuvieron que asistir los empleados públicos, los de la municipalidad de Guatemala y comisiones de alumnos de establecimientos de enseñanza y de las Casas de Beneficencia.1 Las oficinas gubernamentales estuvieron cerradas tres días y todos los gastos del funeral fueron costeados por el gobierno guatemalteco.6​

El funeral fue magnífico y constituyó un evento en que quedó demostrado el servilismo imperante en la sociedad para con el presidente guatemalteco: se repartieron esquelas no solamente de parte del presidente y de su familia, sino que también del Consejo de Ministros, del Consejo de Estado, de la municipalidad de Guatemala y de la Junta Directiva del «Club de Amigos del Licenciado don Manuel Estrada Cabrera«.7 Miles de personas acudieron a las calles por donde iba a circular el cortejo: el sur de la Plaza de Armas, el Portal del Comercio, y las calles al norte y este del Teatro Colón se llenaron poco antes de la cuatro de la tarde, en que la Banda Marcial inició las marchas fúnebres que acompañaron al sepelio.7

Tras los alumnos de la Escuela Práctica de Varones, que en ese entonces estaba militarizada, y de la Banda Marcial iba el féretro en hombros de los Ministros de Estado, mientras que los presidentes del Poder Judicial y del Legislativo —este último era el licenciado Arturo Ubico Urruela— llevaban los cordones fúnebres. A ambos lado, las alumnas de la Escuela Práctica de Señoritas y del Instituto Normal Central para Señoritas; la comitiva era precedida por la familia y seguida por numerosa concurrencia entre altos miembros del gobierno, militares y miembros del cuerpo diplomático.7​-10 Cerraban el cortejo los estudiantes del Instituto Nacional, de la Escuela Normal de Profesores y los alumnos del Hospicio Nacional, a quienes seguían carruajes abiertos con numerosas coronas funerarias.7​ Las honras fúnebres se hicieron en el templo de Santo Domingotemplo de Santo Domingo y dos horas después se despidió el cortejo, para trasladar el féretro a la estación del Ferrocarril Central, que la trasladó a Quetzaltenango.

El tren salió de la ciudad por la noche, con numerosa comitiva en representación del presidente y de los miembros del Consejo de Estado, y al pasar por las estaciones de Amatitlán, Escuintla y Mazatenango se detuvo para que se realizaran ceremonias en esos lugares; el tren llegó a San Felipe a las seis de la mañana, y a las ocho el cortejó continuó a caballo o en diligencias hasta Zunil y Almolonga.11​

En Quetzaltenango, su ciudad natal, se dieron muestras de servilismo similares a las que se dieron en la ciudad de Guatemala: el féretro fue conducido a la iglesia de San Juan de Dios, y de allí trasladado con numerosa concurrencia que incluía a escolares, empleados públicos y curiosos hasta el cementerio general de la ciudad, en donde fue sepultada en el panteón de la familia.12,13​

En su honor se escribieron poemas en su memoria, tales como los Mater Admirabilis de los poetas extranjeros José Santos Chocano y Rubén Darío. Y la fecha de su cumpleaños se siguió celebrando hasta el derrocamiento de su hijo en 1920, como si todavía estuviera viva.


BIBLIOGRAFIA:

  1. El Guatemalteco (3 de julio de 1908). «Decreto número 667 del Consejo de Ministros»El Guatemalteco (Guatemala) LXV (Alcance al 3). p. 1
  2. Méndez y Estrada Paniagua, 11 de agosto de 1906, p. 2.
  3. Gordillo Taboada, Gerardo (6 de julio de 1908). «Doña Joaquina Cabrera de Estrada»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) 4 (Alcance al 66), p. 1.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala). pp.: 1-5
  5. – (10 de mayo de 1907). «Crimen de lesa patria»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33). p. 1.
  6. El Guatemalteco, Decreto número 667, p. 2.
  7. Gordillo Taboada, Doña Joaquina Cabrera de Estrada, p. 7.
  8. Ibid., p. 5.
  9. Ibid., pp. 7-8.
  10. Ibid., p. 9.
  11. Ibid., p. 8.
  12. Ibid., p. 11.
  13. Ibid., pp. 8-11.

22 de mayo de 1920: se funda la Asociación de Estudiantes Universitarios

El gobierno de Carlos Herrera funda la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU)

22mayo1920
Estudiantes universitarios de la época en que se fundó la Asociación de Estudiantes, reunidos en el patio de la Facultad de Derecho y Notariado.  En el recuadro: el presidente Carlos Herrera, quien les donó la antigua Escuela «Manuel Cabral» para que fuera la sede de su asociación.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 2 de mayo de 1918, a pesar de la evidente ineficacia del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera para resolver los problemas de la Ciudad de Guatemala las muestras de servilismo hacia la figura presidencial continuaban en el país, y se creó la Universidad «Estrada Cabrera« reuniendo en una sola entidad a todas las Escuelas Facultativas que existían en ese entonces y la cual, en su primer acto oficial, le otorgó el grado de Doctor al presidente.1 Hasta 1914, el apoyo del gobierno de los Estados Unidos hacia Estrada Cabrera había sido sólido, al punto que la revista de la United Fruit Company, la frutera transnacional estadounidense que era el principal producto agrícola e industrial de Guatemala en esa época, había publicado que era más que segura la reelección del gobernante para un término más, a pesar de estar gobernando desde 1898.2

Pero aquel apoyo para Estrada Cabrera se derrumbó cuando fue incapaz de formar la República Suroriental con la región sur de México y el Petén, aprovechando la anarquía que se vivía en México durante la revolución contra el presidente de facto Victoriano Huerta. Los Estados Unidos le habían pedido que sobornara a algún oficial mexicano para que comandara un ejército que segregara la región de Soconusco, Lacantún y Chiapas, pero el presidente guatemalteco no logró su cometido, pues el general mexicano Ricardo Carrascosa, a quien Estrada Cabrera había proporcionado armas y municiones se negó a realizar aquella traición a su país. Aunque el presidente guatemalteco redujo a prisión a Carrascosa, éste logró escapar y se refugió en la Legación Mexicana, en donde pidió asilo, a pesar de ser un rebelde contra el gobiero de Huerta. Tras el triunfo de la revolución de Victoriano Carranza contra Huerta, Carrascosa regresó a México dejando muy mal parado al gobiernante guatemalteco.3,4

Desde ese momento, el gobierno de Woodrow Wilson ya solamente estaba esperando una excusa para quitarle el apoyo a Estrada Cabrera, y se le presentaron dos: primero, la deficiente respuesta del presidente guatemalteco al desastre provocado por los terremotos de 1917-185 y la persecución en contra del obispo José Piñol y Batres, miembro de la familia conservacora Aycinena, luego de que éste criticara duramente al gobierno cabrerista durante 11 homilías en las que aprovechó para dar sermones contra el presidente. El obispo era sobrino del político Antonio Batres Jáuregui, quien a pesar de ser conservador había trabajado para todas las administraciones liberales desde J. Rufino Barrios hasta Estrada Cabrera, y era primo de Manuel Cobos Batres, un líder conservador que fue quien le escribió los discursos.4

A sabiendas de que el gobierno estaba debilitado, los conservadores liderados por Cobos Batres publicaron el «Acta de los Tres Dobleces» a finales de 1919, en la cual se declaraban contrarios al presidente y promovían la Unión Centroamericana. Así nació el Partido Unionista, que poco a poco empezó a reunir a todos los miembros de la sociedad guatemalteca en contra de Estrada Cabrera.4 A principios de 1920, los estudiantes de la Universidad «Estrada Cabrera» se unieron a los Unionistas y tuvieron una destacada participación en las actividades contra el gobernante; era una época en que los estudiantes universitarios provenían principalmente de las clases altas de la sociedad guatemalteca, eran todos varones y apenas sobrepasaban los doscientos en total.

El 8 de abril de 1920, tras un pacto secreto entre los unionistas y cabreristas, la Asamblea Legislativa presidida por el licenciado Arturo Ubico, hasta entonces incondicional de Estrada Cabrera, declaró mentalmente incapaz para gobernar al presidente y lo sustituyó por Carlos Herrera y Luna, diputado por Santa Lucía Cotzumalguapa. Don Manuel se negó a entregar al poder y se inició la «Semana Trágica«, la cual terminó el 14 de abril con la renuncia del presidente.4 Entonces, por la colaboración prestada por los universitarios para el derrocamiento de Estrada Cabrera, el presidente Herrera clausuró la Universidad «Estrada Cabrera« y reorganizó las Facultades de la misma de la siguiente forma:

    • Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia
    • Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Políticas y Sociales
    • Facultad de Ciencias Médicas
    • Facultad de Ingeniería

Asimismo, en reconocimiento a la colaboración que los estudiantes universitarios prestaron al Partido Unionista, devolvíó a las Facultades Superiores la autonomía para la elección de autoridades —que había sido retirada en 1893— de acuerdo al siguiente decreto:

Decreto No. 1031

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

DECRETA:

Artículo 1°.- Se deroga el Decreto Legislativo No. 193, emitido el 21 de marzo de 1893, y en consecuencia, quedan en vigor las disposiciones de la Ley de Instrucción Pública, modificadas por el mencionado Decreto.
Artículo 2°.- Las elecciones de los miembros de las Juntas Directivas de las diversas Facultades Profesionales, tendrán lugar el presente año en el corriente mes de mayo, y los electos tomarán posesión de sus cargos inmediatamente; pero el período de dos años de su ejercicio se contará desde el mes de enero próximo entrante.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cuatro de mayo de mil novecientos veinte.

        • Arturo Ubico, Presidente de la Asamblea
        • Adrián Recinos Secretario5

Finalmente, y también por reconocimiento a la contribuciones de los universitarios al derrocamiento de Estrada Cabrera, el gobierno otorgó un espacio para que éstos pudieran celebrar reuniones de toda índole:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de abril de 1920.

El Presidente Constitucional de la República.

En el deseo de prestar apoyo a los jóvenes Estudiantes Universitarios y con el propósito de que tengan un local adecuado para celebrar sus reuniones y editar sus periódicos científicos,

ACUERDA:

Concederles gratuitamente el uso del edificio que ocupa actualmente la Escuela Nacional de Niñas «Manuel Cabral» situado en la 10a. Calle Oriente, contiguo a Capuchinas.

 Comuníquese.

        • Herrera
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Arroyo7

Poco después, el 22 de mayo de 1920, se fundó la Asociación de Estudiantes Universitarios, y sus miembros orignales fueron también miembros del grupo intelectual conocido como «La Generación del 20«. Aquellos estudiantes que luego serían intelectuales y periodistas de gran renombre como Miguel Angel Asturias, David Vela, Epaminondas Quintana y Clemente Marroquín Rojas, entre muchos otros, hicieron contribuciones notables a la Huelga de Dolores ya que aparte de revivir el «No Nos Tientes» (que había dejado de publicarse en 1908), escribieron la letra de la Canción de Guerra Estudiantil «La Chalana«, en la cual hacen crítica mordaz de todos los miembros de la sociedad guatemalteca, y en 1921 reiniciaron el desfile bufo que recorre las calles de la Ciudad de Guatemala. Pero no solamente en la actividades de Huelga participaron activamente, ya que crearon la Universidad Popular en 1922 para aumentar la instrucción del obrero guatemalteco, acercándose al ideal socialista para criticar el orden establecido, dado que la cuestión social del indígena guatemalteco y el papel que debía jugar la educación como una vía de redención de los sectores populares fueron dos de los ejes principales de aquella generación.8

Ahora bien, este compromiso con los intereses de los obreros e indígenas fue únicamente una estrategia para colocarse políticamente en la esfera pública pues la «Generación del 20» compartía con la vieja guardia liberal cabrerista desprecio y temor por las culturas populares; esto quedó en evidencia a medida que los jóvenes escalaron puestos en la jerarquía estatal, ya que poco a poco fueron abandonando su ideario radical e incluso hubo algunos que colaboraron con los gobiernos liberales subsiguientes, especialmente el del general Jorge Ubico Castañeda.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  2. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17)
  3. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  4. Pérez Verdía, Luis (1914). «Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 521. Informe del Sr. Luis Pérez Verdía rendido al Canciller Huertista». Archivado desde el original el 19 de julio de 2014.
  5. Batres Jáuregui, Antonio (1944) La América Central ante la Historia. 1821-1921: Memorias de un Siglo. III. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 673.
  6. Asamblea Legislativa (10 de mayo de 1920). «Decretos del Organismo Legislativo». Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala – América Central p. 1
  7. Gobierno de Guatemala (25 de abril de 1920). «Decretos del Organismo Ejecutivo». Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala – América Central p. 1
  8. Fuentes Oliva, Regina (2012). «1920, una década de cambios educativos para Guatemala». Boletín AFEHC(N.°54).

10 de mayo de 1907: manifestaciones de adhesión para Estrada Cabrera

La revista oficial «La Locomotora» publica las manifestaciones de adhesión para el presidente Manuel Estrada Cabrera tras el atentado de La Bomba

9mayo1907
Efectos de la explosión de la bomba con que se intentó asesinar al presidente Manuel Estrada Cabrera el 29 de abril de 1907.  Imagen tomada de «La Locomotora«.

La escuela de gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue una continuación de los regímenes dictatoriales del capitán general Rafael Carrera y del general J. Rufino Barrios, y como resultado, el servilismo y el miedo a la figura presidencial eran absolutos entre la población guatemalteca. Y en todos esos gobiernos los presidentes sufrieron atentados contra su vida de los que salieron ilesos, no así sus atacantes, quienes sufrieron crueles persecuciones, torturas y muerte.  En el caso de los gobiernos de los criollos liberales, los ataques contra la figura del gobernante no eran vistos como medidas deseperadas de los pobladores aterrorizados de la Ciudad de Guatemala, sino que eran siempre asociados a los miembros del partido conservador y a su supuesto resentimiento contra los logros del gobierno de J. Rufino Barrios, que eran exagerados a niveles exorbitantes.  Los criollos liberales aborrecían al partido conservador por considerarlo formado por «nobletes» aristócratas y fanáticos católicos.  Así pues, tras el atentado de La Bomba del 29 de abril de 1907, la revista oficial «La Locomotora» publicó el siguiente párrafo atacando a los conservadores: «Al fin el mal encubierto odio de treinta y seis años contra el partido liberal y su ilustre Jefe el Lic. Estrada Cabrera; al fin la envidia de las glorias de la Revolución y la grandeza de la Patria; al fin la ira de la impotencia y la convicción del desprestigio; al fin la sed de riquezas y la obsesión de mando; y al fin la ilusión de la rastrera venganza, a medida a compás y contada día por día y hora tras hora, acumuláronse en una mina destinada a lanzar al viento los sangrientos despojos del primer magistrado de la República y a partir en mil pedazos la Constitución de 1879 y la bandera sin mácula que ondeó en San Lucas en 1871 y que es la enseña de la regeneración y del progreso nacional«.1

En realidad era el terror que inspiraba la figura del presidente, que gobernaba a base de un eficiente sistema de espías y delatores, lo que provocaba estas medidas extremas.  Y era este mismo terror, el que hacía que el servilismo subiera al máximo ya que todos se apresuraban a demostrarle su adhesión y amistad al gobernante, para no ser acusados de ser miembros del complot para asesinarlo.  He aquí algunas muestras de aquellas manifestaciones de adhesión servil que se le hicieron a Estrada Cabrera y que la revista oficial «La Locomotora» publicó el 9 de mayo de 1907:

  • Editores de la Locomotora: «Crimen de Lesa Patria.  pero el señor Licenciado Estrada Cabrera, imperturbable, sereno y valeroso como siempre le hemos visto, principalmente en las grandes ocasiones, entre la confusión momentánea que produjo tan inesperado suceso, en medio de la piedras que volaban y envuelto en densa capa de humo, acudió en auxilio del general don José María Orellana y con éste apoyado en su brazo regresó a pie a su casa de habitación. Miles de gentes, como en religiosa romería, han acudido sin cesar a ofrecerle sus servicios; lo que es al mismo tiempo una prueba inequívoca de simpatía y estimación del pueblo guatemalteco y una protesta contra los criminales autores e instigadores del cobarde atentado.»2
  • Asamblea Legislativa: Entre las innumerables manifestaciones de todas partes de la República y de todos los órdenes sociales recibió ayer el digno Gobernante guatemalteco, señor licenciado Manuel Estrada Cabrera, figura muy alta y muy significativa la de la Augusta Representación Nacional, porque ella, junto con la opinión particular de cada uno de los señores Diputados, es el sentir de todos los pueblos con cuyo poder y en cuyo nombre obran. La sesión de anoche fue breve y tuvo la severidad que las circunstancias exigían. […] El señor presidente [de la Asamblea] licenciado don Arturo Ubico, dijo, solemnemente: ‘La Asamblea Nacional Legislativa levanta la sesión como un acto de protesta contra el inicuo atentado que se llevó a efecto para privar de la existencia al Primer Magistrado de la Nación’. Acto seguido, la Asamblea pasó en cuerpo a la mansión del señor Presidente de la República para significarle sus sentimientos de pesar y de placémenes por le horrendo crimen de que afortunadamente salió ileso y poner en sus manos la manifestación escrita. Dicen los diputados en esa manifestación: ‘Cuando el país entero, en medio de la paz que le habéis proporcionado, se prepara a festejar la conclusión de la más trascendental de vuestras obras, del ferrocarril interoceánico, que llevará vuestro nombre, junto con la transformación general, a llenar la página más gloriosa de vuestra historia, viene en mala hora la mano miserable de los enemigos de la Patria, con el nefasto designio de cortar el vuelo a vuestras levantadas aspiraciones, a atentar contra la existencia del Benemérito Jefe, del ilustre Presidente, a quien tanto debe y de quien tanto espera la Nación’.2, Nota a
  • Ministros de Estado: Profunda indignación […] hemos sentido al ver de qué manera tan inicua como vil se pretendió destruir de un solo golpe la obra trascendental que realiza vuestro potente cerebro y sostiene vuestro brazo llamado a llevar a feliz término las empresas más y más patrióticas.  Y esta indignación es la misma que sienten todos y cada uno de los habitantes honrados del país, como se demuestra por la unánime reprobación con que aquel hecho inaudito ha sido recibido por la opinión pública en el interior y condenado por todos los pueblos civilizados del mundo.2, Nota b
  • Consejo de Estado: En nuestra historia, la mayor de las injusticias, iba a consumarse, por procedimientos inicuos, en vuestra persona, merecedora por tantos títulos de la gratitud nacional.  Complots tramados contra la tranquilidad pública, para fundar la anarquía y detener nuestros progresos, merecen la unánime reprobación de todos, y especialmente de vuestros amigos y conciudadanos, quienes firmes en su tradicional lealtad, os rodean y excitan para proseguir perseverante, sin vacilación alguna, fecundado la República, a la que tanto amáis.Nota c
  • Ejército de Guatemala: El Ejército de Guatemala une su enérgica protesta a las de todas las clases y círculos sociales del país, y condena con indignación el atentado infame, alevoso y cobarde con que se quiso poner fin a la vida de su ilustre Gobernante que no consagrado sino al servicio de su patria todas sus aptitudes y energías encaminándola por el sendero del progreso y del engrandecimiento y salvándola más d euna vez de la anarquía en que ahora también quisieron sumirla sus adversarios2,Nota d
  • Escuela Práctica de Varones: «[…] ese desenfreno de la perversidad humana y sus consecuencias fatales que pueden sobrevenir en vuestra salud y en la de vuestra venerada Madre, lo deploramos como los que más puedan lamentarlo.  Pero a la vez, nos felicitamos, Señor, de que hayáis salido ileso de tan horrible atentando, pues mucha ventura es esa para vuestra familia, para vuestros amigos y para la Patria, quienes ven en vuestros generosos esfuerzos, asegurado el porvenir de todos. ¡Quiera el cielo, como un don más, conservar vuestra salud para la mejor tranquilidad de vuestro espíritu!»2,Nota e
  • Tipografía Nacional: Cuando más os afanáis por el bienestar y progreso de la República, vuestros implacables enemigos tratan de destruirlos por medios altamente criminales y odiosos, para destruir con Vos la obra de la Revolución y abatir la bandera liberal que tan hidalga y enérgicamente habéis siempre defendido.  Reprobamos el atentado indigno de que se os quiso hacer víctima y os felicitamos sinceramente a Vos y felicitamos a la Nación, porque habéeis salido ileso de él.2,Nota f
  • Sub-secretarios de Estado: Afortunadamente el alevoso golpe dirigido con tanta premeditación contra su persona, no produjo, por dicha para la Patria, los funestos resultados que sus autores se propusieron, porque ante los negros designios de los criminales está la justicia eterna de las buenas causas y de los hombres buenos, y si hoy hubieran de resolverse los conflictos humanos como lo hacían los antiguos por los llamados «Juicios de Dios», podíamos decir como decimos: las calumnias lanzadas contra Ud. por sus enemigos están destruidas, Ud. está absuelto, porque sus propósitos como Gobernante han sido siempre honrados, como honrada has sido y es su vida como hombre.

El presidente Estrada Cabrera no sólo sobrevivió otro atentado un año después, sino que gobernó hasta 1920, cuando por fin el gobierno de los Estados Unidos le retiró su apoyo.


NOTAS:

  • a: entre los diputados firmantes estaba e licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien en sus memorias relatara que había sido perseguido político de Estrada Cabrera en 1898 inmediatamente después del asesinato del general presidente José María Reina Barrios, de quien Batres Jáuregui era ministro de Estado.
  • b: entre los ministros firmantes estaba el licenciado José María Reina Andrade, quie ha sido el único ciudadano guatemalteco que ha sido presidente de los tres organismos del Estado y quien el 31 de diciembre de 1930, tras ser puesto en la presidencia por el gobierno de los Estados Unidos, convocó a elecciones en las que resultó electo el general Jorge Ubico, quien era hijo del licenciado Arturo Ubico, presidente de la Asamblea Legislativa durante todo el gobierno de Estrada Cabrera.
  • c: los miembros del Consejo de estado eran, entre otros,  los diputados cabreristas Francisco Anguiano, Manuel Cabral, Arturo Ubico y Juan J. Ortega.
  • d: esta nota de adhesión fue firmada por todos los oficiales, desde subtenientes hasta generales.
  • e:  entre los firmamentes estaban los maestros Francisco Sánchez Latour —descendiente de Delfino Sánchez, quien aumentó su fortuna considerablemente durante el gobierno del general J. Rufino Barrios— y Rafael Aqueche.
  • f: la Tipografía Nacional era dirigida por Felipe Estrada Paniagua, editor de «La Locomotora» y de las «Recopilaciones de Leyes de la República» y uno de los principales aduladores del presidente.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (9 de mayo de 1907).  El 29 de abril y las otras minas. Guatemala: La Locomotora, Tipografía Nacional. p. 5.
  2. — (9 de mayo de 1907). Crimen de Lesa Patria. Guatemala: La Locomotora, Tipografía Nacional, pp. 2-12.

30 de marzo de 1885: Arturo Ubico no puede entregar una comisión a Bográn

Los enviados del gobierno guatemalteco, Lic. Arturo Ubico y Lic. Antonio Batres Jáuregui logran escapar ser capturados por El Salvador y Costa Rica

30marzo1885
El antiguo muelle del puerto de Acajutla en El Salvador, en donde no pudo desembarcar el Lic. Ubico debido a la guerra con Guatemala. En los recuadros: el presidente de Honduras, Luis Bográn, y el enviado de Guatemala, Arturo Ubico Urruela. Imágenes tomadas de Fotos antiguas de Sonsonate y de Wikimedia Commons.

El general presidente, J. Rufino Barrios, había estado manipulando la política de Honduras y El Salvador desde 1876, colocando a los licenciados Marco Aurelio Soto1 y Rafael Zaldívar2 como presidentes de Honduras y El Salvador, respectivamente.  A cambio, ambos presidentes le pasaban un generoso impuesto feudal cada año3 y se comprometieron a ser sus aliados en caso de guerra.  Cuando Soto ya no fue del agrado de Barrios, lo sustituyó por Luis Bográn, y empezó sus preparaciones para intentar la Unificación Centroamericana. 

Sin embargo, a diferencia de Bográn que fue su aliado incondicional y hasta fue condecorado por la Asamblea Legislativa de Guatemala como «Benemérito de Centro América», Zaldívar traicionó a Barrios y el 22 de marzo firmó un pacto con Nicaragua y Costa Rica para defenderse de la agresión «del salvaje de San Marcos», que era como llamaban a Barrios sus rivales centroamericanos.4

Barrios partió para reunirse con sus tropas en la frontera con El Salvador el 23 de marzo,5 y envió al licenciado Arturo Ubico en una comisión para el presidente hondureño Luis Bográn, y al licenciado Antonio Batres Jáuregui, a una comisión para Washington.  Ambos comisionados partieron en el mismo vapor en el que también iban dos ministros salvadoreños que habían estado en Guatemala, los cuales, cuando llegaron al puerto salvadoreño de Acajutla, se encargaron de hacerle saber a todo el mundo que iban dos comisionados guatemaltecos a bordo.  Por esta razón, no los dejaron desembarcar y tuvieron que seguir hasta Costa Rica, pero al llegar al puerto de Puntarenas, tampoco pudieron desembarcar pues los estaban esperando quince lanchas con veinte hombres armados cada una.6

Así pues, Ubico no pudo cumplir con su misión de entregarle doce mil pesos de plata al presidente Bográn, y se los tuvo que dar a Batres Jáuregui, que siguió su viaje hacia los Estados Unidos.  Según cuenta este último en su obra «La América Central ante la Historia«, he aquí lo que pasó con aquel dinero tras la muerte de Barrios el 2 de abril de 1885:

«Ubico andaba con pocos fondos, como que creía que ir a Honduras, nada más. Me dió una libranza por mil pesos, contra don Manuel Hernández, que se hallaba en Guatemala y éste la cubrió inmediatamente que le fué presentada.  Los doce mil pesos fueron a pasar a San Francisco California, y por influencias de don Florentín Souza, llegaron a poder de doña Francisca Aparicio de Barrios, que era quien menos los necesitaba, y que ningún derecho tenía sobre los fondos nacionales».6

Y aquellos fondos no serían los únicos que heredara la viuda de Barrios, ya que, de acuerdo a un inventario levantado Carlos F. Murga, la Sra. Aparicio de Barrios fue la heredera universal de los bienes que el fallecido presidente guatemalteco acumuló durante su gobierno, y que ascendieron a treinta y tres millones de pesos de la época.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Lozano, Enrique (18 de diciembre de 1890). «Drama Político en Honduras». La Opinión (México, D. F.): 56.
  2. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala.  Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra. pp. 170-176.
  3. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”.  p. 14.
  4. Selva, Buenaventura; Durán, José; Zaldívar, Rafael (Septiembre 1938) Tratado de alianza: entre Nicaragua, El Salvador y Costa Rica, oponerse al general Justo Rufino Barrios que amenazaba la soberanía e independencia de aquellas repúblicas en 1885. Revista de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua. 2, (4), 425-428 Managua: Academia de Geografía e Historia de Nicaragua
  5. Hernández de León, Federico (1963) [1924]. El Libro de las Efemérides, capítulos de la Historia de la América CentralV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 474-476.
  6. Batres Jauregui, Antonio (1949). La América Central Ante la Historia 1821-1921 Memorias de un Siglo. III. Guatemala: Tipografia Nacional. pp. 484-485.
  7. Tipografía El Renacimiento, Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente, p. 19.