16 de febrero de 1922: manifestación en Jalapa contra régimen de Orellana

En jalapa se produce una manifestación en contra del régimen golpista del general José María Orellana, aunque fue reprimida rápida y eficazmente.

16febrero1922
Transporte de tropa en la década de 1920 en Guatemala. En el recuadro: el general José María Orellana. Imágenes tomadas de Departamento de Educación de la Universidad Francisco Marroquín y de Wikimedia Commons.

No todos estuvieron de acuerdo con el retorno del cabrerismo tras el golpe de estado del general José María Orellana contra el gobierno de Carlos Herrera el 6 de diciembre de 1921.  Por ejemplo, el diputado Eugenio Silva Peña, dirigente universitario, dejó su voto razonado cuando la Asamblea Legislativa disuelta para convocar a una Constituyente fue reunida nuevamente para avalar el nuevo régimen militar; he aquí lo que dijo: «La facción que se apoderó de los destinos del Pueblo en una noche saturada de traiciones, miente al afirmar que todos sus actos se han desarrollado de conformidad con los preceptos de la ley […] Un cuartelazo no puede justificarse frente a los preceptos de la Carta Fundamental y mejor haría la Dictadura Militar en declararlo así, abiertamente, para no hacer una farsa sangrienta […].1

De acuerdo al historiador liberal Rafael Montúfar en su obra “Caída de una Dictadura“, el decreto por el que el Consejo Militar convocó a la Asamblea Legislativa incluía varias irregularidades que fueron incluídas con pleno conocimiento. En primer lugar, como dicho consejo era producto de un golpe de estado, no podía tener ninguna atribución constitucional, ya fuera de la Constitución de 1879 o de la de 1921, por lo que no tenía la competencia para convocar a sesiones extraordinarias a la Asamblea. Los militares, colocados en esa posición de poder por la frutera estadounidense United Fruit Company, debieron haber convocado a la Comisión Permanente, la cual debería haberse hecho cargo de la situación. Otra de las irregularidades del Decreto fue haber aludido a la renuncia del Jefe del Estado, ya que Herrera era Presidente de la República y no del Estado. Y, finalmente, en el Decreto el Consejo Militar se autoinvistió como Encargado del Poder Ejecutivo, lo cual definitivamente no le correspondía.2

Una vez consumado el golpe, hubo intentos de rebelión en contra del nuevo régimen y en apoyo a Herrera. Hubo levantamientos en en San Pedro Nectá en el departamento de Huehuetenango; San Pedro Pinula  en el de Jalapa; San Vicente Pacaya en el departamento de Amatitlán; Santa María de Jesús  en Sacatepéquez, y además hubo una manifestación el 16 de febrero de 1922 cuando varios municipios de Jalapa se unieron para luchar contra el golpe de Orellana, pero todos fueron reprimidos rápida y eficazmente. Un último intento se dió en Escuintla, pero terminó con varios muertos y prisioneros.1

Al final, todos fueron intentos aislados y el régimen de Orellana se consolidó gracias a su podesoro benefactor.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). La breve presidencia de Carlos Herrera. Guatemala: Universidad Francisco marroquín, Departamento de Educación.
  2. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.

2 de abril de 1920: Estrada Cabrera nombra a Jorge Ubico como Ministro de Fomento

El licenciado Manuel Estrada Cabrera nombra a su último gabinete, en el que se encuentra el coronel Jorge Ubico como Ministro de Fomento.

2abril1920
Armamento disponible en la Finca «La Palma» del presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera, hacia el final de su presidencia. En el recuadro: el entonces coronel Jorge Ubico, nombrado Ministro de Fomento. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hacia el final de su gobierno, el gabinete en pleno del licenciado Manuel Estrada Cabrera presentó su renuncia al gobernante, debido al auge del Partido Unionista y a la percepción de que el presidente ya no gozaba del apoyo del gobierno de los Estados Unidos.  De esta forma, el 2 de abril de 1920, el presidente organizó su nuevo gabinete por medio del siguiente decreto:1

Palacio del Poder Ejecutivo, Guatemala 2 de abril de 1920

El Presidente Constitucional de la República

Con vista de la renuncia que los señores Licenciado José María Reina Andrade, don Guillermo Aguirre, don Luis F. Mendizábal y Licenciado J Eduardo Girón presentaron de las Carteras de Gobernación y Justicia, Hacienda y Crédito Público, Fomento e Instrucción Pública, respectivamente, acuerda:

Organizar el Gabinete con el personal siguiente:

      1. Para el desempeño de Gobernación y Justicia, al Licenciado José Serrano Muñoz; para el de Hacienda y Crédito Público don Guillermo Aguirre; para el de Fomento, Coronel Jorge Ubico; para el de Instrucción Pública, General José María Orellana;
      2. Para mientras dure la ausencia del Doctor Luis Toledo Herrarte, quien se haya en el exterior en misión especial, desempeñará interinamente la de Relaciones Exteriores el Licenciado Manuel Echeverría y Vidaurre;
      3. Crear la Cartera de Agricultura y Trabajo, nombrando para su desempeño al Licenciado Mariano López Pacheco;
      4. Asumir la de Guerra, nombrando Subsecretario al General Miguel Larrave;
      5. Dar las más expresivas y sinceras gracias a los dimitentes por los servicios que prestaron durante el tiempo que tuvieron a su cargo las carteras mencionadas.

Comuníquese

Estrada Cabrera1

Durante todos los días que duró su breve gestión al frente del Ministerio de Fomento, Ubico aprovecó para otorgar autorización para que se registraran marcas estadounidenses a varios de sus representantes en Guatemala; he aquí un ejemplo de uno de esos decretos en mención:2

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 3 de abril de 1920.

Vista la solicitud presentada por el Licenciado don Federico S. de Tejada, relativa a que se registre a favor de su poderdante W. M. Simpson, Sons & C°., de Filadelfia, Pennsylvania, Estados Unidos de América, una marca de fábrica usada en telas de algodón, hilo y lana para vestidos,

Resulta: que en las diligencias seguidas al efecto, se llenaron los requisitos que exigen las leyes de la materia; que hechas las publicaciones del caso no se presentó parte opositora; que es favorable el informe emitido por la Dirección General de Industrias y Comercio encargada del ramo, por tanto;

El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Acuerda:

En observancia de la disposición gubernativa de fecha 5 de diciembre de 1917, que de conformidad con lo prescrito por el Decreto legislativo 441 y con las salvedades a que se refiere el artículo 31 de la misma ley. se registre por la Oficina respectiva la marca de referencia.

Comuniqúese.

Ubico.2

Ubico renunció al saber que iban a declarar mentalmente incapaz al presidente el 8 de abril, aduciendo que no quería ser parte de la dictadura, a pesar de que su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela era el presidente de la Asamblea Legislativa desde que Estrada Cabrera tomó el poder el 9 de febrero de 1898.  La renuncia de Ubico le valió ser elevado a general de brigada poco después por el gobierno de Carlos Herrera, de acuerdo al siguiente decreto:3

Decreto número 1076

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Decreta:

Artículo único. — Se asciende al grado de General de Brigada al Coronel Jorge Ubico.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo, en Guatemala, el veintiocho de mayo de mil novecientos veinte.

        • Arturo Ubico, Presidente.
        • León de León Flores, Secretario
        • Ricardo C. Castañeda, Secretario

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 1° de junio de 1920.

Cúmplase y publíquese.

        • Carlos Herrera.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de la Guerra, Emilio Escamilla3

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 190-191.
  2. Ibid, p. 194.
  3. Ibid, p. 47.

15 de enero de 1922: Guatemala se retira del Pacto de Unión Centroamericana

Luego del golpe de estado del 6 de diciembre de 1921, patrocinado por la United Fruit Company, los liberales cabreristas recuperaron del poder y se salieron del pacto centroamericano firmado por Carlos Herrera.

15enero1922
Edificios de la United Fruit Company en Izabal. A la izquierda: la residencia del gerente, al centro (arriba): la residencia de uno de los superintendentes; a la derecha: residencia de un superintendente agrícola. Todos ellos eran estadounidenses. En el recuadro (centro, abajo): el general José María Orellana, en su época de Jefe del Estado Mayor del licenciado Manuel Estrada Cabrera. Imágenes tomadas del Libro Azul de Guatemala.

Debido al golpe de estado del 5 de diciembre de 1921, perpetrado contra el gobierno de Carlos Herrera, el resto de países centroamericanos tomó animadversión hacia Guatemala, dado que entendieron que el país estaba retornardo al sistema dictatorial que había utilizado el licenciado Manuel Estrada Cabrera.  Por esta razón, no atendieron a los delegados del gobierno de facto de Orellana, obligando a la Asamblea Legislativa a retirarse del Pacto de Unión que se había firmado el 19 de enero de 1921 en San José, Costa Rica.

Este fue el primer decreto emitido por la Asamblea convocada por el gobierno de facto del general José María Orellana, y que fue prácticamente la misma que había sido disuelta por Herrera en 1920, cuando se convocó a una Asamblea Constituyente que redactara una constitución federalista.  Esta Asamblea constituyente, a su vez, fue sustituida por una Asamblea de Estado cuando Guatemala firmó el Pacto de Unión Centroamericana en 1921.  Por ello, tras el golpe de estado, la Asamblea Legislativa retomó el número en donde la Asamblea de 1921 se había quedado y que fue emitido el 30 de septiembre de 1920.1

El decreto 1162, emitido el 15 de enero de 1922, es el siguiente:2

Decreto número 1162

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala,

Considerando: que como consecuencia del movimiento popular realizado en el país el 5 de diciembre de 1921 para restablecer el orden Constitucional interrumpido por la disolución de esta Asamblea, acordada el 30 de septiembre de 1920 contra la prescripción expresa del artículo 99 de la Carta Fundamental de la República, este Alto Cuerpo fue convocado a sesiones extraordinarias, entre otros objetos, para conocer de los arreglos llevados a cabo para la Unión de los Estados de Guatemala, El Salvador y Honduras.a

Considerando: que como uno de los primeros actos la Asamblea emitió el Decreto N° 13, segunda serie, por el cual ratificó el Pacto de Unión suscrito en San José de Costa Rica el 19 de enero de 1921 y revalidó la elección hecha en los Diputados que concurrieron a formular la Constitución Federal, demostrando de esta manera su sincero deseo de llevar adelante la Unión de Centro-América;

Que con el mismo patriótico y elevado propósito, emitió el Decreto N°. 15, segunda serie, por el cual se designaba a la persona que debía desempeñar el cargo de Delegado por Guatemala al Congreso Federal Provisional, en sustitución de la persona que ilegalmente venía desempeñando el cargo.

Que no obstante no ser aceptables las elecciones de Diputados Federales practicadas el 30 de octubre en adleante contra el tenor expreso del artículo 203 de la Constitución Federal, la Asamblea, animada por el ferviente deseo de cooperar a la organización de los Poderes Federales y de reparar la omisión en que incurrió el anterior Gobierno de Guatemala, dejando sin oportuno cumplimiento lo dispuesto por la Constitución acerca del nombramiento de Senadores, procedió a nombrarlos, emitiendo al efecto el Decreto número 22, segunda serie;2

Considerando: que no obstante todas esas manifestaciones de sincero y leal centroamericanismo y de las declaraciones amplias y categóricas del Poder Ejecutivo acerca de su firme propósito de seguir desarrollando el Plan de Unión de Centro-América, propósito ratificado por el Partido Liberal Federalista, consecuente con su programa que responde a las aspriaciones de la gran mayoría del Pueblo guatemalteco, el Consejo Federal Provisional, ha manifestado una actitud de ofensiva reserva hacia Guatemala con motivo del movimiento constitucionalista reivindicador de sus derechos y libertades, negándose a dar respuesta a las comunicaciones de la Asamblea y del Ejecutivo y burlando las atribuciones jurisdiccionales de los Poderes establecidos, infiriendo en cada oportunidad, una nueva ofensa a la dignidad de la Nación;3, Nota b

Considerando: que como corolario de su injustificada hostilidad hacia Guatemala, el Consejo Federal Provisional ha meitido el Decreto N°. 12 de 9 de enero en curso, por el cual extralimitándose en sus facultades, interviene en asuntos internos, privativos del Estado de Guatemala, desconoce la legalidad de la Asamblea Legislativa legítima y repudia a los Senadores electos por este  Cuerpo,3, Nota c

Considerando: que en la parte resolutiva de dicho decreto, el Consejo Federal Provisional, pretende que la Asamblea Legislativa que funcionaba ilegalmente antes del seis de diciembre próximo pasado, proceda a la elección de Senadores, acto que entraña una imposición y un atentado que, de llevarse a sus últimas consecuencia, daría margen a profundas alteraciones de la paz y del orden, violando los principios fundamentales de fraternidad y concordia sobre que descansa la aspiración de los pueblos de la Unión,3, Nota d

Considerando: que a pesar de los esfuerzos reiterados de los Poderes Públicos de Guatemala y de su sinceridad y buena fe, demostradas plenamente al aceptar, sin modificación alguna, los convenios de Unión de los tres Estados, el Consejo Federal Provisional ha demostrado el decidido propósito de separar a Guatemala de la Unión, exlcuyendo a su pueblo y a su Gobierno, no obstante los sacrificios materiales y morales que éstos se han impuesto, y obligándolos por su propia dignidad y para salvar los altos y sagrados intereses nacionales, a buscar dentro de su Constitución, como entidad independiente, los medios necesarios para asegurar la paz interior, la estabilidad de sus instituciones y la realización del ideal centroamericano que confían ha de conseguirse sobre las bases que establece nuestra Ley Fundamental, con el concurso de los cinco Estados y la simpatía de nuestros hermanos del Continente y de los demás pueblos civilizados de la tierra.3, Nota e

Por tanto, decreta:

Artículo 1°. Cesan en sus efectos los decretos número 1088, 1093, 1122, 1129 y 1130 y el Decreto número 13, segunda serie, que ratificó los anteriormente enunciados, por los cuales se aprobó el Pacto de Unión suscrito en San José de Costa Rica el 19 de enero de 1921 y se nombrado Diputados a la Asamblea Federal Constituyente, así como los números 15 y 22, segunda serie, relativos a los nombramientos de Delegados al Consejo Provisional y Senadores a la Cámara Federal; y en consecuencia, Guatemala reasume la plenitud de su Soberanía, de conformidad con la Constitución de la República, decretada el 11 de diciembre de 1897 y sus reformas vigentes en el año de 1920.4

Artículo 2°. Se excita al Poder Ejecutivo para que haga las gestiones necesarias a fin de realizar la Unión sobre las bases que fija el artículo 2°. de la Constitución de Guatemala y con el concurso de los cinco Estados de Centro-América.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Salón de Sesiones de la Asamblea Legislativa, en Guatemala el quince de enero de mil novecientos veintidós.

        • J. A. Mandujano, presidenteNota f
        • Adrián Recinos, secretarioNota g
        • León de León Flores, secretarioNota h
        • Ricardo C. Castañeda, secretarioNota i

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, quince de enero de mil novecientos veintidós.  

        • Cúmplase.
        • J. M. OrellanaNota j
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Alberto MencosNotak
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, R. Felipe SolaresNota l
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, M. Y. Arriola
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Agricultura, David Pivaral B.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de la Guerra, Jorge UbicoNota m
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, B. Alvarado T.
        • El Subsecretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, encargado de la Cartera, Rob. Löwenthal4

NOTAS:

  • a. No hubo tal movimiento popular.  Se trató de un golpe de estado militar patrocionado por la United Fruit Company (UFCO).  Con respecto a la Carta Fundamental, la misma fue derogada luego de la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, para limitar el poder del ejecutivo.
  • b. El «movimiento constitucionalista reivindicaor de los derechos y libertades» es el golpe de estado patrocinado por la UFCO, y la «ofensa a la dignidad de la Nación» es, en realidad, la ofensa a los criollos liberales cabreristas al ser ignorados por el Consejo Federal Provisional.
  • c. El Congreso Federal Provisional estaba en lo correcto: la Asamblea Legislativa en Guatemala era ilegítima porque había sido producto del retorno al poder de los cabreristas luego de un golpe de estado.
  • d. En otras palabras: el Congreso Federal Provisional reconocía la autoridad de la Asamblea del Estado que fue disuelta tras el golpe del 5 de diciembre.  Dicha Asamblea estaba conformada por varios criollos conservadores del Partido Unionista, rivales acérrimos de los criollos liberales.
  • e. En realidad, a la UFCO no le convenía una nación centroamericana fuerte que pudiera oponerse a su poder político y económico.  Y es que para la empresa transnacional, era muy fácil poner y quitar gobiernos en las pequeñas y débiles naciones independientes cuando éstos no se plegaran a sus demandas, como acababa de ocurrir en Guatemala.
  • f.José Antonio Mandujano fue abogado y notario público del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.  También fue juez de la Corte Suprema de San Marcos, Magistrado de la Corte de Apelaciones, Jefe Político del departamento de Guatemala, y Ministro de Instrucción Pública durante ese período.5
  • g. Adrián Recinos fue diputado a la Asamblea y secretario de la misma durante el gobierno de Estrada Cabrera. De hecho, era secretario de la Asamblea cuando esta traicionó a Estrada Cabrera y lo declaró mentalmente incapacitado para gobernar el 8 de abril de 1920.6
  • h. León de León Flores fue diputado a la Asamblea durante el gobierno de Estrada Cabrera, y también fue Juez de Primera Instancia y Magistrado de la Corte de Apelaciones.7 También era secretario de la Asamblea cuando ésta traicionó a Estrada Cabrera el 8 de abril de 1920. Aunque no firmó el acta donde declaraban mentalmente incapaz al presidente, sí retornó a sus funciones como secretario después de esa reunión.6
  • i. Ricardo Castañeda también era secretario de la Asamblea cuando ésta traicionó a Estrada Cabrera el 8 de abril de 1920. Al igual que Recinos, aunque no firmó el acta donde declaraban mentalmente incapaz al presidente, sí retornó a sus funciones como secretario después de esa reunión.6
  • j. El general José María Orellana fue Jefe Político de Sacatepéquez y Alta Verapaz, Director del Instituto Nacional Central para Varones y Jefe del Estado mayor de Estrada Cabrera, además de haber desempeñado varias comisiones para éste.8
  • k. Alberto Mencos era abogado y notario y había sido diputado a la Asamblea Legislativa y Magistrado de la Corte de Justicia durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.9 Fue uno de los firmantes del acta en donde separaron al presidente del cargo el 8 de abril de 1920.6
  • l. R. Felipe Solares era socio propietario de Unión Farmacéutica Lanquetín, empresa muy reconocida durante el gobierno cabrerista.10
  • m. El general Jorge Ubico era hijo de Arturo Ubico Urruela, quien fue el presidente de la Asamblea Legislativa durante todo el gobierno del licenciado Estrada Cabrera, además fue Jefe Político de Alta Verapaz en 1907 y de Retalhuleu de 1912 en 1914, ya en su calidad de Coronel de Estado Mayor.11

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1921-1922. XL. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 144.
  2. Ibid., p. 177.
  3. Ibid., p. 178.
  4. Ibid., p. 179.
  5. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 231
  6. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 4-5.
  7. Soto Hall, El Libro Azul de Guatemala, p. 357.
  8. Ibid., p. 202.
  9. Ibid., p. 173.
  10. Ibid., p. 213.
  11. Ibid., p. 298.

7 de febrero de 1923: firman el Tratado General de Paz y Amistad

En las Convenciones de Washington las repúblicas centroamericanas firman el Tratado General de Paz y Amistad para tratar de evitar que ocurran golpes de estado en la región.

7febrero1923
Edificio «Panamerican Union» en Washington, D.C. En este edificio se guardó el original del Tratado General de Paz y Amistad de los países Centroamericanos en 1923. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

A instancias del gobierno de los Estados Unidos, las naciones centroamericanas se reunieron en Washington para celebrar un Tratado General de Paz y Amistad.  Los Estados Unidos esperaban con este tratado mantener un mejor control de la región, intentando por este medio que no hubiera golpes de estado ni revoluciones.1 El Tratado estuvo vigente hasta 1934 y con base en él, el gobierno de los Estados Unidos no reconoció al gobierno de facto del general Manuel María Orellana, que asumió el poder el 17 de diciembre de 1930 luego de derrocar al presidente interino, Baudilio Palma,2 y el gobierno del general Jorge Ubico cerró sus fronteras a los campesinos que huían de El Salvador luego de un alzamiento comunista en ese país en 1932.3

El tratado se reproduce a continuación por su relevancia histórica:1

LAS CONVENCIONES DE WASHINGTON- TRATADO GENERAL DE PAZ Y AMISTAD

Los Gobiernos de las Repúblicas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, deseando continuar las buenas relaciones de amistad que han existido entre ellos y establecer las más sólidas bases para la existencia de una situación de paz en la América Central, han tenido a bien celebrar un Tratado General de Paz y Amistad, y, al efecto, han nombrado Delegados, a saber:

GUATEMALA, a los Excelentísimos señores Don Francisco Sánchez Latour y Licenciado Don Marcial Prem;[…]

En virtud de la invitación hecha al Gobierno de los Estados Unidos de América por los Gobiernos de las cinco Repúblicas de Centro América, estuvieron presentes en las deliberaciones de la Conferencia, como Delgados del Gobierno de los Estados Unidos de América, los Honorables Señores Charles E. Hughes, Secretario de Estado de los Estados Unidos de América y Sumner Welles, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario.

Después de comunicarse sus respectivos plenos poderes, que fueron hallados en buena y debida forma, los Delegados de los cinco Estados de la América Central, reunidos en Conferencia sobre Asuntos Centroamericanos en Washington, han convenido en llevar a efecto el propósito indicado de la manera siguiente:

Artículo I: Las Repúblicas de Centro América consideran como el primordial de sus deberes, en sus relaciones mutuas, el mantenimiento de la paz; y se obligan a observar siempre la más completa armonía y a resolver los desacuerdos o dificultades que puedan sobrevenir entre ellas, de conformidad con las Convenciones que en esta fecha han suscrito para el establecimiento de un Tribunal Internacional Centroamericano y para el establecimiento de Comisiones Internacionales de Investigación.

Artículo II:  Deseando asegurar en las Repúblicas de Centro América los benéficos que se derivan de la práctica de las instituciones libres y contribuir al propio tiempo a afirmar su estabilidad y los prestigios de que deber rodearse, declarán que se considera amenazante a la paz de dichas Repúblicas todo acto, disposición o medida que altere en cualquiera de ellas el orden Constitucional, ya sea que proceda de algún Poder público, ya de particulares.

En consecuencia, los Gobiernos de las Partes Contratantes no reconocerán a ninguno que surja en cualquiera de las cinco Repúblicas por un golpe de estado o de una revolución contra un gobierno reconocido, mientras la representación del pueblo, libremente electa, no haya reorganizado el país en forma constitucional. Y aun en este caso se obliga a no otorgar el reconocimiento si alguna de las personas que resultaren electas Presidente, Vicepresidente o Designado estuviere comprendida en cualquiera de los casos siguientes:

    1. Si fuere el jefe o uno de los jefes del golpe de estado o de la revolución; o fuere por consanguinidad o afinidad ascendiente, descendiente o hermano de alguno de ellos.
    2. Si hubiese sido Secretario de Estado o hubiese tenido alto mando militar al verificarse el golpe de estado o la revolución o al practicarse la elección, o hubiese ejercido ese cargo o mando dentro de los seis meses anteriores al golpe de estado, revolución o elección. (Nota de HoyHistoriaGT: esto hubiera dejado sin reconocimiento al presidente de  Guatemala, general José María Orellana, quien había llegado al poder por un golpe de estado patrocinado por la estadounidense United Fruit Company en 1921).

Tampoco será reconocido, en ningún caso, el gobierno que surja de elecciones recaídas en un ciudadano inhabilitado expresa e indubitablemente por la Constitución de su país para ser electo Presidente, Vicepresidente o Designado.

Artículo III  Las Partes Contratantes se obligan a constituir ante cada una de las otras agentes diplomáticos o consulares.

Artículo IV  Ningún Gobierno de Centro América podrá, en caso de guerra civil, intervenir a favor ni en contra del Gobierno del país donde la contienda tuviere lugar.

Artículo V  Las Partes Contratantes se obligan a mantener en sus respectivas Constituciones el principio de no reelección del Presidente y Vicepresidente de la República; y aquellos en cuya Constitución se permita esa reelección se obligan a provocar la reforma constitucional en ese sentido en la próxima reunión del Poder Legislativo después de la ratificación del presente Tratado. (Nota de HoyHistoriaGT: en Guatemala, a pesar de este tratado, el general Orellana buscaría su reelección en 1926, pero no la consiguió porque murió en circunstancias sospechosas en septiembre de ese año).

Artículo VI  Los nacionales de una de las Partes Contratantes, residentes en el territorio de cualquiera de las otras, gozarán de los mismos derechos civiles de que gozan los del propio país. Se considerarán como ciudadanos en el país de su residencia si manifestaren su voluntad de serlo y reuniesen las condiciones que exijan las correspondientes leyes constitutivas.

Los no naturalizados estarán exentos en todo tiempo de todo servicio militar. Tampoco podrán ser admitidos en dicho servicio sin el previo consentimiento de su Gobierno, salvo el caso de guerra internacional con un país no centroamericano. También estarán exentos de todo empréstito forzoso o requerimiento militar y no se les obligará por ningún motivo a pagar más contribuciones o impuestos ordinarios o extraordinarios que aquellos que pagan los naturales.

Artículo VII Los ciudadanos de los países signatarios que residan en el territorio de los otros gozarán del derecho de propiedad literaria, artística o industrial en los mismos términos y sujetos a los mismos requisitos que los naturales.

Artículo VIII  Las naves mercantes de cada uno de los países signatarios se considerarán en los mares, costas, y puertos de los otros como naves nacionales; gozarán de las mismas exenciones, franquicias, y concesiones que éstas y no pagarán otros derechos ni tendrán otros gravámenes que los establecidos para las embarcaciones del país respectivo.

Artículo IX Los Gobiernos de las Repúblicas Contratantes se comprometen a respetar la inviolabilidad del derecho de asilo a bordo de los buques mercantes de cualquiera nacionalidad surtos en sus aguas. No podrá extraerse de dichas embarcaciones sino a los reos de delitos comunes, por orden del Juez competente y con las formalidades legales. A los perseguidos por delitos políticos o delitos comunes conexos con los políticos, no se les podrá extraer en ningún caso.

Artículo X  Los Agentes diplomáticos y consulares de las Repúblicas Contratantes en los países extranjeros prestarán a las personas, buques y demás propiedades de los ciudadanos de cualquiera de ellas, la misma protección que a las personas, buques y demás propiedades de sus compatriotas, sin exigir por sus servicios otros o mayores derechos que los acostumbrados respecto de sus nacionales.

Artículo XI  Habrá entre las Partes Contratantes un canje completo y regular de toda clase de publicaciones oficiales.

Artículo XII  Los instrumentos públicos otorgados en una de las Repúblicas Contratantes serán válidos en las otras, siempre que estén debidamente autenticados y que en su celebración se hayan observado las leyes de la República de donde proceden.

Artículo XIII  Las autoridades judiciales de las Repúblicas Contratantes darán curso a las requisitorias en materia civil, comercial o criminal, concernientes a citaciones, interrogatorios y demás actos de procedimiento o instrucción, exceptuando las requisitorias en materia criminal cuando el hecho que las motive no constituya delito en el país requerido.

Los demás actos judiciales, en materia civil o comercial, procedentes de acción personal, tendrán en el territorio de cualquiera de las Partes Contratantes igual fuerza que los de los tribunales locales, y se ejecutarán del mismo modo, siempre que se declaren previamente ejecutoriados por el Tribunal Supremo de la República en donde han de tener ejecución lo cual se verificará si llenaren las condiciones esenciales que exige su respectiva legislación y conforme a las leyes vigentes en cada país para la ejecución de las sentencias.

Artículo XIV  Cada uno de los Gobiernos de las Repúblicas de Centro América, en el deseo de mantener una paz permanente, conviene en no intervenir, en ninguna circunstancia, directa o indirectamente, en los asuntos políticos internos de otra República Centroamericana, y en no permitir que persona alguna, ya sea nacional, centroamericana o extranjera, organice o fomente trabajos revolucionarios dentro de su territorio contra un Gobierno reconocido de cualquiera otra República Centroamericana. Ninguno de los Gobiernos Contratantes permitirá a las personas que estén bajo su jurisdicción que organicen expediciones armadas o tomen parte en las hostilidades que surjan en un país vecino o suministren dinero o pertrechos de guerra a las partes contendientes. Los Gobiernos Contratantes se comprometen a adoptar y dictar las medidas eficaces, compatibles con la Construcción política de su país, que fueren necesarias para evitar que se efectúen actos de esta naturaleza dentro de su territorio.

Inmediatamente después de ratificado este Tratado, los Gobiernos Contratantes se comprometen a presentar a sus respectivos Congresos los proyectos de ley necesarios para el debido cumplimiento de este artículo.

Artículo XV  Las Partes Contratantes se obligan a no celebrar entre ellas, por ningún motivo, pactos, convenios o acuerdos secretos y en tal virtud, todo pacto, convenio o acuerdo entre dos o más de las Partes Contratantes será publicado en el periódico oficial de cada uno de los Gobiernos interesados.

Artículo XVI  Estando resumidas o convenientemente modificadas en este Tratado las disposiciones de los firmados en diversas Conferencias Centroamericanas por los cinco Países Contratantes, se declara que todos quedan sin efecto y derogados por el actual cuando sea definitivamente aprobado y canjeado.

Artículo XVII  El presente Tratado entrará en vigor para las Partes que lo hayan ratificado desde que concurran las ratificaciones de por lo menos tres de los Estados firmantes.

Artículo XVIII  El presente Tratado estará en vigor hasta el primero de enero de mil novecientos treinta y cuatro, no obstante denuncia anterior o cualquier otro motivo. Del primero de enero de mil novecientos treinta y cuatro en adelante continuará vigente hasta un año después de la fecha en que una de las partes obligadas notifique a las otras su intención de denunciarlo. La denuncia de este Tratado por una o dos de dichas Partes obligadas lo dejará vigente para las que habiéndolo ratificado no lo hubieren denunciado siempre que éstas fueren por lo menos tres. Si dos o tres Estados obligados por este Tratado llegaren a formar una sola entidad política, el mismo Tratado se considerará vigente entre la nueva entidad y las Repúblicas obligadas que permanecieren separadas, mientras éstas sean por lo menos dos. Cualquiera de las Repúblicas de Centro América que dejare de ratificar este Tratado, podrá adherir a él mientras esté vigente.

Artículo XIX  El canje de las ratificaciones del presente Tratado se hará por medio de comunicaciones que dirigirán los Gobiernos al Gobierno de Costa Rica, para que éste lo haga saber a los demás Estados Contratantes. El Gobierno de Costa Rica les comunicará también la ratificación si la otorgare.

Artículo XX  El ejemplar original del presente Tratado, firmado por todos los delegados plenipotenciarios, quedará depositado en los archivos de la Unión Panamericana establecida en Washington. Una copia auténtica de él será remitida por el Secretario General de la Conferencia a cada uno de los Gobiernos de las Partes Contratantes.

Firmado en la ciudad de Washington, a los siete días del mes de febrero de mil novecientos veintitrés.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  2. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-175.
  3. Taracena Arriola, Arturo (30 de mayo de 2011) “El Partido Comunista de Guatemala y el Partido Comunista de Centroamérica 1922-1932“. El Socialista Centroamericano.

6 de diciembre de 1921: Consejo Militar se hace con el poder

Los militares golpistas encabezados por el general José María Orellana toman el control de Guatemala

La Ciudad de Guatemala en 1921. En los recuadros: los generales que conformaron el Consejo Militar tras la renuncia de Carlos Herrera.  Imágenes tomadas de “Caída de una dictadura” de Rafael Montúfar.
La Ciudad de Guatemala en 1921. En los recuadros: los generales que conformaron el Consejo Militar tras la renuncia de Carlos Herrera. Imágenes tomadas de “Caída de una dictadura” de Rafael Montúfar.

Tras el derrocamiento del presidente Carlos Herrera el 5 de diciembre de 1921 a manos de su propio Jefe del Estado Mayor, general José María Orellana, y de su Ministro de la Defensa, quienes encabezaron a un grupo de militares entre los que se encontraba también el general Jorge Ubico, el mando del gobierno quedó en el Consejo Militar que se conformó, y cuyo primer decreto intentó darle legalidad a aquel golpe de estado patrocinado por la poderosa transnacional estadounidesne United Fruit Company tras bambalinas.

Aquel decreto dice así:1

José María Orellana, José María Lima y Miguel Larrave, Generales de División del Ejército de Guatemala, encargados del Poder Ejecutivo

Considerando:

Que la Asamblea Legislativa fué disuelta el 30 de Septiembre del año próximo pasado, sin llenar los requisitos que establece el artículo 99 de la Constitución; que en consecuencia, el Cuerpo que con aquel nombre ha venido funcionando hasta el día de ayer, no es la Representación del Pueblo de Guatemala, como se ha demostrado incontestablemente en las peticiones formuladas por las numerosas entidades políticas y municipales, y por otros importantes órganos de la opinión pública;

Que en las actuales circunstancias por que atraviesa el país se hace indispensable la reunión del Cuerpo Legislativo para que conozca y resuelva en todos los asuntos urgentes que el Poder Ejecutivo deba someterle

Por tanto, con apoyo en el artículo 77, inciso 20 de la Constitución,

Decreta :

        • Artículo primero. — Convócase a sesiones extraordinarias a la Asamblea Nacional Legislativa que se disolvió el 30 de Septiembre del año próximo pasado, con motivo de la reforma de la Constitución, para que conozca de la renuncia presentada por el ciudadano Carlos Herrera del cargo de Jefe del Estado y resuelva acerca de los demás asuntos que el Ejecutivo someta a su consideración.
        • Artículo segundo. — Señálase para la instalación de dicha Asamblea, el día 8 del corriente mes en esta ciudad.

Dado en Guatemala a los seis días del mes de Diciembre de mil novecientos veintiuno,

        • J. M. Orellana
        • José M. Lima
        • Miguel Larrave.1

De acuerdo al historiador liberal Rafael Montúfar en su obra «Caída de una Dictadura«, aquel decreto incluía varias irregularidades que fueron incluídas con pleno conocimiento de los miembros del Consejo Militar. En primer lugar, como dicho consejo era producto de un golpe de estado, no podía tener ninguna atribución constitucional, ya fuera de la Constitución de 1879 o de la de 1921, y tampoco podía apropiársela legalmente sin cometer una usurpación. Por ello, no tenía la competencia para convocar a sesiones extraordinarias a la Asamblea, pues solamente el Jefe del Ejecutivo legalmente electo puede hacerlo. Así pues, los militares, colocados en esa posición de poder por la frutera estadounidense, debieron haber convocado a la Comisión Permanente, la cual debería haberse hecho cargo de la situación. Otra de las irregularidades del Decreto fue haber aludido a la renuncia del Jefe del Estado, ya que Herrera era Presidente de la República y no a la del Estado. Y, finalmente, en el Decreto el Consejo Militar se autoinvistió como Encargado del Poder Ejecutivo, lo cual definitivamente no le correspondía.2

Pero como aquel golpe de estado estaba patrocinado por la UFCO, aquellas irregularidades fueron pasadas por alto y los miembros de la antigua Asamblea Legislativa disuelta en septiembre de 1920 (casi todos ellos antiguos cabreristas) se reunió de inmediato sin pensar en nada más que en el deseo de retornar al cabrerismo, sin don Manuel Estrada Cabrera, y por ello se instaló el día que se le previno.  Fue tal la premura con que se reunieron, que en lugar de tomar el nombre correcto de «Asamblea Legislativa de la República«, lo hicieron bajo el nombre de «Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala«, un ente ilegal que decretó numerosas disposiciones, que deberían haber sido nulas solamente por este hecho.3

El mismo Montúfar se dió cuenta de que todos los intentos de los cabreristas y liberales por hacerse con el poder por la vía legal durante las postrimerías del gobierno de Herrera fueron una fachada, como explica en su obra ya citada publicada en 1923: «ese grupo de individuos sin norma fija, aprovechó la oportunidad que encontró en la Junta del día 6 de Diciembre para prescindir del plan de regularidad y de garantías que los liberales históricos deseaban poner en práctica, y echaron en tierra los trabajos de las mejores y más honradas intenciones.  Tales individuos buscaban una oportunidad, que encontraron propicia, para escalar ambicionados puestos; y su afán fué el de aislarse combatiendo a todo aquel que no les estuviera subordinado.  A pesar de su ceguedad, el resultado les ha puesto en evidencia el deplorable error en que estuvieron; y hoy divididos, y sin la misma influencia, sufren la censura por haber ocasionado al país males que todavía no pueden apreciarse4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una Tiranía. Páginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.
  2. Ibid,. p. 156.
  3. Ibid,. p. 157.
  4. Ibid,. p. 159.

¿Qué era una República Bananera?

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Trabajador de la United Fruit Company en 1913. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El término «República Bananera» es una expresión despectiva que se utiliza para referirse a un país que es políticamente inestable, empobrecido, sin posibilidades de salir del tercer mundo, cuya economía depende de uno o unos cuantos productos de escaso valor agregado, y que está gobernado por un dictador legitimado de forma fraudulenta o por una junta militar y sometido a la hegemonía de una empresa extranjera, ya sea por sobornos a los gobernantes o por el ejercicio del poder financiero.1

Este término fue creado por el humorista y escritor de cuentos O. Henry, de origen estadounidense, quien pasó varios años en Centroamérica, especialmente en Honduras, en donde se había refugiado tras ser acusado de malversación de fondos en Houston, Texas. O. Henry  la usó en su libro «Cabbages & Kings«, para referirse despectivamente a la imaginaria república de Anchuria. He aquí algunos ejemplos de la forma despectiva en que O. Henry se refiere a la república bananera:

  • «En la constitución de esta pequeña y marítima república bananera existía una olvidada sección que hablaba del mantenimiento de una flota naval.  Esta provisión, junto con muchas otras más importantes, se había mantenido en el olvido desde que se estableció la república.  Anchuria no tenía una flota naval y no necesitaba una».2
  • «El presidente de la Republic Insurance Company había huído con cerca de cien mil dólares en efectivo.  Los directores lo querían de regreso a como fuera lugar, pero querían aun más tener el dinero de regreso.  Habían logrado localizar los movimiento del viejo caballero hasta a donde había abordado un vapor de transporte de frutas con destino a América del Sur aquella misma mañana junto con su hija y una gran bolsa de viaje (que era todo lo que tenía la familia).  […] Yo tenía una buena idea de a donde iba el viejo Wahrfield, que ese era su nombre, J. Churchill Wahrtfield. En ese tiempo, teníamos un tratado con casi todos los países extranjeros, excepto Bélgica y esa república bananera,  Anchuria.»3
  • «Después de su tercer banano, el hombre con los anteojos hasta la nariz lo escupió con un estremecimiento. -¡Que el diablo se quede con toda la fruta!-, señaló, con un tono patricio de asco.  -Yo viví por dos años donde crecen estas cosas.  El recuerdo de su sabor te acompaña siempre.  Las naranjas no están tan mal.  Asegúrate de agarrar un par de ellas, O’Day, la próxima vez que una caja roja aparezca por aquí-.  -¿Usted vivió allá abajo con los monos?-, le preguntó el otro, más platicador gracias a la espléndicda luz del día y la reconfortante comida de frutas. -Yo también estuve allá una vez.  Pero solamente por unas horas.  Eso fue cuando estaba con la Agencia de Detectives Columbia.  Esos monos acabaron conmigo.  Yo todavía tendría todavía mi trabajo si no fuera por ellos-.»4
  • «-No hay mucho en el pueblo-, dijo Goodwin, sonriendo.  -Un pueblo bananero, como el que más.  Chozas de bajareque, adobe, cinco o seis casas de dos pisos, muy pocas habitaciones, una población mestiza entre españoles, indios, cabers y negros.  No hay aceras de ninguna clase, no hay entretenimiento alguno.  Completamente inmoral.  Ese es sólo un bosquejo superficial, por supuesto.-5

Aunque utilizada para referirse a Honduras, la expresión podría referirse también a Guatemala, ya que éste país tenía convenios con la United Fruit Company, y esta poderosa compañía frutera estadounidense controlaba la economía del país desde el 12 de enero de 1904, cuando el entonces vicepresidente de la compañía, Minor C. Keith, firmó su primer contrato con el presidente de ese entonces, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.6

De hecho, la  poderosa empresa frutera norteamericana mantuvo en el gobierno a Estrada Cabrera hasta 1920, y posteriormente, cuando veía sus intereses amenazados, patrocinaba golpes de estado para colocar a un gobernante que le fuera favorable; tal fue el caso del golpe de estado contra Carlos Herrera en 1921 que colocó al general José María Orellana,7 o el del desconocimiento del gobierno golpista de Manuel María Orellana en 1930 en favor de la elección de Jorge Ubico.8 De hecho, cuando el gobierno de los Estados Unidos no reconoció al gobierno de facto de Manuel María Orellana, la revista estadounidense Time publicó lo siguiente: «Las revoluciones centroamericanas han dando mucho tela que cortar a las plumas de Richard Harding Davis y de O. Henry.  Guatemala vivió todos esos aspectos que se han escrito en la ficción la semana pasada cuando tuvo tres presidentes en siete días.  Fue un asunto serio para los guatemaltecos; pero se convirtió en una vergüenza para el Departamento de Estado.»8

Finalmente, tras catorce años de un gobierno dictatorial altamente ligado a la frutera, una revolución cívico militar dió un giro a la política del gobierno guatemalteco en 1944, el cual poco a poco empezó a alejarse de las directrices de la frutera, hasta llegar a un rompimiento definitivo durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el cual emprendió varios proyectos directamente enfocados a acabar con los monopolios de la United Fruit Company:  la construcción de la carretera al Atlántico para competir con el monopolio ferrocarrilero, la construcción del puerto de Santo Tomás de Castilla para salir del control portuario que la flota mercante de la UFCO tenía en Puerto Barrios, y, principalmente, la reforma agraria que confiscó a la frutera enormes cantidades de terrenos que había declarado al fisco guatemalteco por un precio muy inferior al que realmente tenían.  La UFCO movió todas sus influencias en el gobierno del general Dwight Eisenhower en los Estados Unidos, y patrocinó las operaciones PBSUCCESS y PBHISTORY para derrocar al gobierno de Arbenz en 1954, tras acusarlo de ser una influencia comunista en la región.9


BIBLIOGRAFIA:

    1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. «Dicho de algunos países del Caribe: dependientes de los países y compañías compradores de plátanos. Dicho principalmente de ciertos países de Iberoamérica: tercermundistas
    2. O. Henry (1915) [1904] Cabbages and Kings.  Estados Unidos: Doubleday, Page & Co. p. 132.
    3. Ibid., p. 296.
    4. Ibid., p. 295.
    5. Ibid., p. 73.
    6. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
    7. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
    8. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
    9. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.

5 de octubre de 1920: Herrera convoca a una Asamblea Constituyente

El gobierno de Carlos Herrera disuelve la Asamblea Legislativa y convoca a una Asamblea Constituyente

5octubre1920
La Plaza de Armas de la ciudad de Guatemala en 1920. Se observa antiguo Mercado Central, la Iglesia Catedral en ruinas, el parque Central con la estatua de Colón, el Portal del Comercio, el Arco Chino y el Palacio de Cartón. En el recuadro: el presidente Carlos Herrera. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y del libro «Caída de una tiranía«.

El 5 de octubre de 1920 el gobierno de Carlos Herrera emitió el Decreto 1082, por medio del cual se dispuso que se reuniera una Asamblea Constituyente en la Ciudad de Guatemala el 15 de noviembre de ese año, para modificar la constitución de 1879 y así evitar que se produjeran en el futuro los abusos que permitieron al general J. Rufino Barrios y al licenciado Manuel Estrada Cabrera perpetuarse en el poder.1

Los nuevos diputados, entre los que se incluía a miembros del partido conservador por primera vez desde 1871, estuvieron de acuerdo en que solamente había necesidad de modificar algunos artículos, ya que otros contenían principios inmejorables.  Estos artículos, relacionados principalmente con la centralización del poder en la figura del presidente de la República fueron modificados después del trabajo de varios meses.1 Y es que debe recordarse aquí que la constitución de 1879 había sido elaborada expresamente para permitir al general J. Rufino Barrios gobernar como mejor le pareciera2.

Entre las modificaciones que hizo aquella asamblea se incluyeron:1

    • Artículo 8: que trata del voto.
    • Artículo 36: consignación de la proscripción de las penas infamantes.
    • Artículo 39: limitando la facultad que concede al Presidente para suspender las garantías con el voto del Consejo de Ministros y que la Asamblea constituyente modificó extendiendo esa facultad para usarla en el tiempo que se encontrara reunida la Asamblea Legislativa, lo que contribuía a restringir las facultades del jefe del Ejecutivo.
    • Artículo 66: se redujo el período presidencial de 6 a 4 años.  Esto ya se había hecho cuando la constitución se restringió en 1885 luego de la muerte de J. Rufino Barrios,3 para evitar que sus sucesores gozaran de los mismos privilegios que el caudillo liberal; sin embargo, el general presidente Manuel Lisandro Barillas dió un autogolpe de estado en 1887 y logró que las modificaciones de 1885 fueran descartadas4.

Pero estas modificaciones no tardaron.  Tras el golpe de estado en contra del presidente Carlos Herrera perpetrado el 5 de diciembre de 1921 por los generales José María Orellana, José María Lima y Miguel Larrave, y patrocinado por la United Fruit Company – verdadero poder tras el trono en Guatemala en esa época – , este Consejo Militar convocó nuevamente a la Asamblea Legislativa – ampliamente liberal y cabrerista – que había sido disuelta el 5 de octubre de 1920 y ésta emitió varios decretos, aceptando la renuncia del presidente Herrera e indicando que el decreto 1082 del 5 de octubre de 1920 era inconstitucional y, por lo mismo, que la constitución de 1879 regresaba a lo establecido antes de las modificaciones de 1921.  Así pues, el país retornó al cabrerismo, pero sin Estrada Estrada Cabrera.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Montúfar, Rafael. (1923) Caída de una tiranía. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 113-130.
  2. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía de Pedro Arenales.
  4. Caballeros, Adrián F. (1887). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1887 VI. Guatemala: Tipografía La Unión.
  5. Montúfar, Caída de una tiranía, pp. 142-152.

4 de octubre de 1926: Clemente Marroquín publica La Hora nuevamente

El periodista Clemente Marroquín Rojas empieza a publicar La Hora nuevamente, para evitar que Jorge Ubico llegue a la presidencia

4octubre1926
El Arco Chino, construido para celebrar el primer centenario de la Independencia de Guatemala, y que se ubicaba en donde ahora se encuentra el Palacio Nacional. En los recuadros: los generales Jorge Ubico y Lázaro Chacón, candidatos presidenciales en 1926. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 4 de octubre de 1926, pocos días después de la muerte del general presidente José María Orellana,1 y aprovechando que el presidente provisorio, general Lázaro Chacón, había eliminado la restricción a la prensa escrita que tenía Orellana, el periodista Clemente Marroquín Rojas empezó nuevamente a publicar su periódico «La Hora«. En aquella oportunidad, Marroquín Rojas expresó en su titular: «Hace seis años, La Hora cumplió una misión en la política del país. Hoy en su segunda etapa, esperamos que cumpla también otra misión. Entonces combatimos un desbarajuste. Ahora combatiremos lo que se presente contrario a los intereses del país2 (Nota de HoyHistoriaGT: el desbarajuste a que se refería Marroquín Rojas, era la situación que vivía Guatemala tras la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920 y el gobierno provisional de Carlos Herrera y Luna).3

Originalmente, el periódico fue creado para apoyar la candidatura presidencial del licenciado Baudilio Palma, quien era jalapeneco, paisano y mentor de Marroquín Rojas; pero pronto se dieron cuenta de que el candidato más fuerte era el general Lázaro Chacón, y «La Hora» se dedicó de lleno a impedir la llegada al poder del general Jorge Ubico Castañeda.2 Este último era hijo del licenciado Arturo Ubico Urruela (quien fue el presidente de la Asamblea Legislativa durante los veintidós años del gobierno cabrerista). Gracias a la influencia de su padre, Ubico tuvo una carrera meteórica en el ejército, llegando a ser Jefe Político de Retalhuleu y de Alta Verapaz, y Ministro de Estado de Estrada Cabrera; además, Ubico había sido Ministro de la Guerra del gobierno de facto de Orellana, y había participado en el golpe de estado que éste había perpetrado contra Herrera el 5 de diciembre de 1921.4

La campaña de Clemente Marroquín Rojas contra Ubico fue feroz; durante tres meses, publicaron 63 reportajes de la serie «Desnudando al Idolo» en donde se denunciaba la mala gestión del militar y los crímenes ocurridos contra la población cuando éste estaba en la Jefatura Política de Retalhuleu y de Alta Verapaz. Al final, la campaña surtió efecto, y cuando Chacón ganó las elecciones de 1926. La Hora publicó el titular «Ubico fue derrotado: La Hora lo mató«. Marroquín Rojas se dió por satisfecho y se fue a Europa, cerrando su periódico.2

En Europa, Marroquín Rojas visitó varios países y fue nombrado como secretario de la embajada de Guatemala en Barcelona por el presidente Chacón.2 Dejaba en Guatemala al general Ubico, que tras su derrota electoral se había retirado a la vida privada, encargándose los negocios familiares, que incluían la finca cafetalera «Hacienda San Agustín Las Minas» y la compañía de Agua de Las Minas, la cual surtía de agua a parte de la Ciudad de Guatemala, gracias al acueducto de Pinula.5 Pero ni Chacón ni Marroquín Rojas podían prever la debacle económica mundial que se inició tras las caída de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929,6 la cual arrastró consigo a Guatemala cuando el precio internacional del café se desplomó, provocando una aguda crisis, similar a la crisis afrontada por el gobierno del general presidente José María Reina Barrios en 1897.7

Marroquín Rojas tuvo que regresar a Guatemala, en donde ejerció el notariado,2 y el 12 de diciembre de 1930, en medio de la grave crisis económica y social, el presidente Chacón sufrió un derrame cerebral que lo dejó imposibilitado para seguir al frente del gobierno.8 Fue sucedido por el licenciado Baudilio Palma, segundo designado a la presidencia, pero éste fue derrocado pocos días después por un golpe militar, que dejó en el poder al general Manuel María Orellana Contreras, primo del expresidente José María Orellana. Cuando el gobierno de los Estados Unidos no aprobó al gobierno de Orellana Contreras, aduciendo que ya había dado el visto bueno al gobierno de Palma, lo obligaron a renunciar, y en su lugar colocaron al licenciado José María Reina Andrade, antiguo ministro de Estrada Cabrera, y quien ha sido el único ciudadano guatemalteco que ha sido presidente de los tres organismos del Estado.9 El papel de Reina Andrade era simple: convocar a elecciones lo antes posible, y hacer que se eligiera a como diera lugar el general Jorge Ubico, el cual contaba con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos y de la poderosa frutera estadounidense United Fruit Company. Marroquín Rojas para evitar problemas, se fue a su natal Jalapa donde fue electo alcalde, pero Ubico ya lo tenía en la mira, y cuando se descubrió un complot en contra de la vida del presidente en 1934, Marroquín Rojas fue acusado de ser uno de los cabecillas del atentado y tuvo que huir de Guatemala, manteniéndose en el exilio hasta que Ubico renunció a la presidencia el 1 de julio de 1944.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América
  2. Diario La Hora (3 de julio de 2020). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  3. Hernández De León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Pitti, Joseph A. (1975). Jorge Ubico and Guatemalan politics in the 1920s. (en inglés) Albuquerque: University of New Mexico. Tesis. 
  5. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906XX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 4-6.
  6. Klein, Maury. (2001). Rainbow’s End: The Crash of 1929. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-513516-4.
  7. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  8. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  9. Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  10. Monterrosa Cubías, Luis Gerardo (Agosto de 2020) ¡Por la democracia y libertad de Guatemala! Exiliados del ubiquismo en la frontera sur de México (1934-1938). En: Secuencia. (107).  México: Secuencia.

27 de julio de 1912: Estrada Cabrera abre la Academia Militar

Luego de que clausurara y demoliera la Escuela Politécnica en 1908, el gobierno de Estrada Cabrera abre la Academia Militar.

27julio1912
Cuartel de Artillería, construido en 1896 por el gobierno del general José María Reina Barrios y convetirdo en la Academia Militar en 1912.  En el recuadro: el licenciado Manuel Estrada Cabrera en la época en que se creó la Academia Militar.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego del atentado de «Los Cadetes» del 20 de abril de 1908, en que el cadete Víctor Vega estuvo a punto de matar al presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera,1,2 éste se convirtió en un verdadero déspota y en represalia al ataque ordenó que fusilaran a varios de los miembros de la promoción de Vega, que encarcelaran al resto y que demolieran la Escuela Politécnica hasta sus cimientos.3  Así terminó la primera época de la escuela militar guatemalteca, que para entonces había graduado a 391 suboficiales de los 1281 que ingresaron a sus aulas.4

En su primera época, que se inició en 1872 cuando la fundó el teniente general J. Rufino Barrios,5 la Escuela Politécnica fue una institución de educación media para estudiantes varones comprendidos entre los 13 y los 16 años y tenían un pensum de estudios orientado al arte de la guerra y la ingeniería militar que duraba tres años.  Pero luego del atentado de 1908 fue cerrada indefinidamente.4

A Estrada Cabrera le gustaba utilizar a los cadetes en todos sus actos oficiales, y por ello decidió fundar una nueva Academia Militar.  El 27 de julio de 1912 se emitió el acuerdo de creación de la Academia Militar de Guatemala, la cual se inauguró el 30 de julio del mismo año.  La nueva academia estaba ahora en el Cuartel de Artillería del Boulevard 30 de junio, que actualmente se conoce como Avenida la Reforma zona 10,4 el cual había sido construido en 1896 por el gobierno del general José María Reina Barrios.6

La nueva academia inició sus actividades bajo la Dirección del Coronel del Estado Mayor Español Antonio Díaz Benzo, jefe de la misión militar española, quien fue contratado para el efecto.  Pero esta nueva academia militar no duró mucho, pues tuvo que suspender sus actividades cuando el edificio que ocupaba fue destruido por los terremotos de 1917-18.  En ese corto período solamente hubo ocho promociones de suboficiales, todos varones, registrados del número 1 al 405 y solamente se graduaron 104 de ellos.4

Luego del derrocamiento del gobierno del licenciado Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, el presidente interino Carlos Herrera fundó nuevamente la Escuela Politécnica, la cual funcionó en el reconstruido edificio del Cuarte de Artillería.  El requisito de ingreso siguió siendo tener la primera completa, hasta que en 1956 fue cambiado a tener bachillerato o perito contador y en 1957 a tener tercero básico.  La institución funcionó en ese lugar hasta 1976, cuando el edificio fue dañado por el terremoto del 4 de febrero.4

Finalmente, el presidente general Kjell Eugenio Laugerud García, ex-alumno de la Escuela Politécnica, trasladó la institución a San Juan Sacapéquez, en donde se permitió el ingreso a las damas en 1997, y en donde ha funcionado desde entonces.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala).
  2. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  3. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Ejército de Guatemala (2017). Historia; Escuela Politécnica.  Guatemala: Ministerio de la Defensa Nacional.
  5. García Aguilar, Adolfo (1 de septiembre de 1899). «Don Bernardo Garrido y Agustino»Revista Militar: órgano de los intereses del Ejército (Guatemala) I (19): 329.
  6. Bascome, J.; Scoullar, William T.; Soto Hall, Máximo (1915). El Libro azul de Guatemala. Searcy & Pfaff.

14 de julio de 1924: Asturias viaja a Paris

El ya abogado Miguel Angel Asturias viaja a Paris y se inscribe en la prestigiosa universidad de La Sorbona

14julio1924
Edificio de La Sorbona en Paris en 2012.  Aquí empezó a estudiar el escritor guatemalteco Miguel Angel Asturias en 1924.  En el recuadro:  Asturias ne la época en la que viajó a Europa tras recibirse de abogado en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Como la mayoría de los estudiantes universitarios de su época, Miguel Angel Asturiasprovenía de una de las familias pudientes de la sociedad guatemalteca.  De esta forma, cuando se recibió de abogado en 1923 con su tesis «El problema social del indio» y recibió el premio Gálvez a la mejor tesis de su promoción, sus padres le obsequiaron un boleto para viajar a Inglaterra.  Según él mismo describe: «en diciembre de mil novecientos veintitrés nos embarcamos en Puerto Barrios, en un barco alemán que se llamaba «Teutonia».  En ese barco llegamos a Panamá.  Allí cambiamos de bargo y nos fuimos en un bargo inglés llamado «Oriana».  Salimos de Panamá para Liverpool.  De allí marchamos a Londres.  Estuve en Londres poco más de dos meses…«. 1

En la novela autobiográfica «Viernes de Dolores«, Asturias utiliza al personal del «Cholojero» Tantanis para describir sus experiencias personales.  Aunque existe un personaje «Moyas» Asturias en la novela, los biógrafos de Asturias coinciden en señalar que es el Cholojero el que representa al escritor. 2 En esa novela, la familia del «Cholojero» tiene buenos ingresos gracias a su puestos de venta de carne de cerdo en el Mercado Central (de allí su apodo) y describe que partió para Londres luego de que falló en defender a un acusado de linchar a un policía en su primer caso legal.3

En ese pasaje, el hecho ocurre frente a la casa de Choloj Tantanis el Sábado de Gloria, y un borrachito se abraza a un poste y repite sin cesar: «¡No lo digo! No lo digo!«.  Un policía que está cerca, le exige que lo diga, y cuando el borrachito insiste, lo termina matando.  Las personas presentes, horrorizadas por lo que hizo el policía, lo linchan en represalia.  Y Asturias termina la escena diciendo que en el poste había un anuncia de una fábrica de chicles que decía: «¡Diga Chiclets!». 3  (Nota de HoyHistoriaGT:  la anécdota es una alegoría del uso de las fuerzas armadas de Guatemala contra su población para defender los intereses de las compañías transnacionales, en ese caso, la chiclera).  Al final, cuando Tantanis regresa a su casa después de fallar en el juicio, encuentra un pasaje para Londres sobre su escritorio.3

En 1924, Asturias publicó sus primeros artículos y crónicas para el entonces nuevo periódico «El Imparcial» de Guatemala, y el 14 de julio viajó de Londres a Paris.  Según dice el escritor: «el catorce de julio de novecientos veinticuatro me fui a París a ver cómo eran las fierzas.  Me encontré en Paris a muchos compatriotas y abandoné la idea de mi padre de que debía hacer algún curso de economía en Londres. En París, me inscribí en La Sorbona, en los cursos de «Mitos y religiones de la América».4

Asturias no regresó a Guatemala sino hasta en 1928, en que aprovechó un viaje que tuvo que hacer a La Habana a un congreso de periodistas y solamente estuvo tres meses en el país antes de retornar a París en junio de ese año, y durante ese tiempo dió conferencias en la Univerisdad Popular (de la que había sido co-fundador en 1922), en el Instituto Nacional Central para Varones (de donde era ex-alumno), en la Sociedad de Auxilios Humanos Mutos y en el Sindicato de Empleados de Comercio.  Durante esos meses, aprovechando la libertad de expresión que promovía el gobierno del general Lázaro Chacón, el escritor Manuel Valladares Rubio escribió una serie de artículos en la prensa guatemalteca sobre la época del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, llamados «El tinterillo en el poder«, los cuales indudablemente le sirvieron de base para su novela «El Señor Presidente«.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Martin, Gerald (2000). Cronología. En: El Señor Presidente, edición crítica de Miguel Angel Asturias. p. 494. Paris, Francia: Archivos de Signatarios del Acuerdo.
  2. Soto Muñoz, Alis Roel (2003). La represión y la catarsis: ejes temáticos en Viernes de Dolores de Miguel Angel Asturias. Guatemala: Facultad de Humanidades, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  3. Asturias, Miguel Angel (1972). Viernes de Dolores. Buenos Aires, Argentina: Losada. pp. 305 y siguientes.
  4. Martin, Cronología. p. 495.
  5. Ibid., p/ 496.