5 de abril de 1904: Estrada Cabrera informa a Asamblea del contrato para terminar Ferrocarril del Norte

El licenciado Manuel Estrada Cabrera pide a la Asamblea Legislativa que autorice el contrato ad referendum que firmó con la United Fruit Company para concluir el Ferrocarril del Norte desde el Rancho de San Agustín hasta la Ciudad de Guatemala.

Obras de construcción del Ferrocarril del Norte. En el recuadro: los personeros de la United Fruit Company y el presidente Manuel Estrada Cabrera viendo las celebraciones por la inaguración de la obra. Imágenes tomadas de «Administración Estrada Cabrera» y «La Locomotora«.

El 12 de enero de 1904, el presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera, celebró un contrato ad referendum con  el señor Perfival Farquhar, representante de los banqueros estadounidenses William Van Horne, presidente del Ferrocarril Canadian Pacific, y Minor C. Keith, director de la United Fruit Company (UFCO) con sede en Boston.

El 5 de abril, el presidente guatemalteco le envió el siguiente informe a los miembros de la Asamblea Legislativa:

Palacio Nacional: Guatemala, 5 de abril de 1904.

Señores diputados:

En el mensaje que os dirigí al inaugurar vuestras sesiones del corriente año, anuncié que se había firmado, ad referendum, un contrato para concluir, en breve término, la línea férrea del Norte; y hoy tengo la satisfacción de presentaros dicho contrato, debidamente aprobado por el Ejecutivo, a efecto de que la Asamblea se sirva estudiarlo con el detenimiento del caso, adoptando la resolución que le indique su amor al progreso y su celo por los grandes intereses de la Patria.

No debe olvidarse que en la ejecución de esta magna obra radica el porvenir de Guatemala, y que a la realización de tan elevado ideal, han de converger el buen deseo, la actividad y la perseverancia de todo guatemalteco que se precie de patriota.

Siendo, como ella es, indispensable para el desarrollo a que el país está llamado, no hay sacrificio que pueda escatimársele cuando se trata de asegurar a la República los beneficios inmensos que nuestro ferrocarril interoceánico aportará en la evolución de los elementos nacionales.

Animado por estas ideas, mi Gobierno ha aprovechado toda oportunidad para acercarse a la realización de tan importante empresa, seguro de que esos esfuerzos y sacrificios quedarán compensados con crecews cuando aquélla quede terminada.

No obstante lo que dejo expuesto, y aunque estoy convencido plenamente de que esa Honorable Asamblea, como el Ejecutivo mismo, aprecia en su verdadero valor la obra del Ferrocarril del norte, al presentaros el último contrato relativo a su terminación, quiero que lo estudiés y consideréis con el detenimiento debido.

Vuestra resolución sobre asunto de tan vital interés, favorable o adversa al contrato celebrado por el Ejecutivo, será debidamente acatada por éste, como lo hace con todas vuestras disposiciones.  En el primer caso, me halagaría haber sabido interpretar las ideas del Pueblo a quien representáis; pero de todos modos, tengo la seguridad de que vuesta conducta obedecerá a los dictados del patriotismo más elevado, y de que no olvidarés, ni un momento, los intereses de Guatemala,

Señores diputados,

Manuel Estrada Cabrera.1

Por supuesto, la Asamblea aprobó aquel contrato sumamente lesivo para el país el 9 de abril.  He aquí un resumen del mismo:

  • Duración del contrato: 99 años, al cabo de los cuales la United Fruit Compnay iba a devolver el ferrocarril al Gobierno, si éste pagaba el precio que aquél valie en 2003; pero si el Gobierno, dentro de los 6 meses siguientes de haberse cumplido los 99 años, no notificaba el deseo de entrar en posesión de la línea férrea pagando su valor, la UFCO se iba a quedar como dueña de ella.2
  • Cesiones gratuitas: el gobierno extendió una escritura de traspaso a la United Fruit company, la cual formó la International Railways of Central America (IRCA).  El gobierno también le transfirió a esta última la parte construida de ferrocarril desde Puerto Barrios, que llegaba hasta el Rancho de San Agustín, comprendiendo el muelle y todas las demás propiedades de la línea.  15 años después de que estuviera terminada la línea, el gobierno garantizó el déficit que resultó entre las ganancias netas de la IRCA y la suma necesaria para cubrir un interés de 5% sobre $4,500,000 oro en bonos de la International Railways of Central America.  Por otra parte, concedió gratuitamente 100 pies de terreno en todo el trayecto de la línea para más estaciones, edificios e instalaciones y lo siguiente:
    • Maderas nacionales
    • Manantiales calientes cerca de Zacapa con 4 manzanas a su alrededor
    • 30 manzanas en Puerto Barrios
    • Una milla de playa de 100 yardas de ancho a los lados del muelle
    • 1500 caballerías de terreno en «Los Andes«
    • Y, cuando estuvo aprobado el contrato, el Gobierno le dió posesión del Ferrocarril del Norte a los contratistas para que lo explotaran.3
  • Franquicias: la United Fruit Company tenía derecho de preferencia en igualdad de condiciones para constuir nuevas líneas férreas fuera de una faja de 20 millas a los lados del Ferrocarril.  Además, podían construir muelles y establecer agencias para embarques y desembarques en el Golfo de Amatique.4
  • La IRCA podría importar libremente trabajadores, excepto de nacionalidad china, y podía usar el agua necesaria para sus servicios e importar libremente maquinarias y útiles de ferrocarril.
  • La IRCA quedó excenta de derecho de muellaje y sus empleados quedaron excentos del servicio civil y militar.
  • Los vapores fruteros de la UFCO quedaban exceptuados de impuestos y podían zarpar a cualquier hora y sus pasajeros y mercancías no pasaban por las Aduanas.  Además, el gobierno declaró a la UFCO libre del derecho de exportación e impuestos locales durante treinta y cinco años.4

A cambio, la United Fruit Company y la IRCA se compremetieron a que el Ferrocarril fuera concluido y puestos al servicio en tres años y medio, algo que cumplieron.5

Aquel sería el principio del enclave bananero de la UFCO en Izabal y del control que la compañía frutera tuvo sobre Guatemala en el siglo XX.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1904) Administración Estrada Cabrera: Resena de los progresos alcanzados en los ramos de ferrocarriles, carreteras, puernte y comunicaciones por correo. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 70-71.
  2. Ibid., p. 71.
  3. Ibid., p. 72.
  4. Ibid., p. 73.
  5. Ibid., p. 74.

24 de febrero de 1893: censo general de Guatemala

El gobierno del general presidente José María Reina Barrios realiza el Censo General y la Demarcación Política de la República.

24febrero1893
Palacio de La Reforma, construido por el gobierno del general presidente José María Reina Barrios. Desapareció tras los terremotos de 1917-18. Fotografía de Alberto G. Valdeavellano tomada de Wikimedia Commons.

Los primeros años del gobierno del general presidente José María Reina Barrios fueron de una prosperidad sin precedentes en la historia de Guatemala, gracias al aumento del precio internacional del café.  Gracias a esta bonanza económica, el gobierno pudo realizar varios proyectos de infraestructura, y también de mejoramiento de las instituciones gubernamentales.

Uno de sus primeros proyectos fue la realización del censo de 1893, el cual pretendía establecer con certeza cuantos pobladores había en la República para así determinar qué proyectos tenían que ser prioritarios.  El gobierno emitió el siguiente decreto para iniciar el proceso:1

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 18 de mayo de 1892.

Considerando:

Que en observancia del artículo 49 del decreto número 244, deberá procederse durante el presento año ala formación del censo general del país;

El Jefe del Poder Ejecutivo acuerda: que la Sección de Estadística dé las instrucciones conducentes al fin indicado, pudiendo requerir la cooperación de todas las autoridades y corporaciones de la República.

Comuniqúese.

        • Reina Barrios
        • El Secretario de Estado y del Despacho de Fomento, Jorge Vélez1

Con el fin de realizar el Censo General y documentar la Demarcación Política de la República, se utilizaron las siguientes definiciones:

      • Las pequeñas poblaciones que no tienen calles, que están formadas de chozas, ranchos que se encuentran aislados y en desorden, se llaman Caseríos. Los Caseríos pueden estar situados en las orillas de los mares, habitados por pescadores ó explotadores de salinas, entonces se llaman Caseríos litorales. Pueden estar situados en el interior del país, en las montañas, colinas, valles, etc., haciendas, fincas ó chacras y habitadas por agricultores y labradores, entonces se llaman Caseríos rurales.
      • Las localidades que tienen la apariencia de un pueblo por su considerable número de casas y habitantes, reunidos ya en sociedad, regidos por un Alcalde auxiiar, pero que no han adquirido el título de los pueblos por no tener una Municipalidad, se llama Aldeas.
      • Las agrupaciones que tienen Corporaciones Municipales, reciben la denominación de Pueblos.
      • Pueblos de alguna importancia por el ornato de sus calles, casas y plazas, por su industria, comercio, agricultura, instrucción pública, etc. se llaman Villas.
      • Las poblaciones extensas, con elegantes edificios públicos y particulares, asociaciones literarias, con importantes establecimientos de educación; ricas por su agricultura, comercio, industria, artes y ciencias; distinguidas por su cultura relativa, y que además han recibido del Gobierno el título de tales, se llaman Ciudades.2

Originalmente el censo se iba a realizar el 18 de diciembre de 1892 con un costo de diez mil pesos,3 pero por algunos problemas técnicos se pospuso para el último domingo de febrero de 1893, mediante el siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 25 de octubre de 1892.

Habiendo manifestado el Jefe de la Sección de Estadística, que á consecuncia de algunos inconvenientes insuperables, no ha sido posible llevar á cabo los trabajos preliminares del censo de población ; y que por esa causa, es conveniente transferir á una fecha posterior la fijada en acuerdo gubernativo de trece del mes próximo pasado,

El Presidente Constitucional, de conformidad con la exposición referida,
acuerda:

Que el último domingo del mes de febrero del año inmediato de mil ochocientos noventa y tres, se practique en todo el país el empadronamiento prevenido en el acuerdo citado.

Comuniqúese.

        • Reina Barrios.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Próspero Morales.4

Así pues, el censo se realizó el 24 de febrero5 de ese año y los resultados reflejaron lo siguiente:

    1. El total de pobladores era de 1,364,788 habitantes.
    2. En ese momento había 882,733 indígenas, y el resto eran ladinos, con un muy bajo porcentaje de criollos y extranjeros.
    3. Los varones eran 677,472 y las mujeres 687,206.
    4. La religión era todavía predominantemente católica, con 1,356,105 creyentes, mientras que las otras religiones se repartían así: 2,254 protestantes, y 1,146 de religiones no cristianas. Había 5,173 no creyentes.
    5. Y, por último, había solamente 99,553 personas que sabían leer y escribir, y 1,265,125 analfabetos.6

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1892-1893. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 40.
  2. Ibid., 199.
  3. Ibid., 269.
  4. Ibid., 270.
  5. Hernández de León, Federico (1963) [1924] El Libro de las Efemérides. Capítulos de la Historia de la América Central. V.  Guatemala: Tipografía Nacional. p. 317.
  6. Ibid, p. 318.

 

4 de febrero de 1896: autorizan construcción del Ferrocarril Ocós-Nahuatán

En medio de la cuspide economica, el gobierno del general José María Reina Barrios autoriza la construcción del Ferrocarril de Ocós

4febrero1896
Muelle del Puerto de Ocós, en San Marcos en la década de 1890. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios, quien otorgó una concesión para construir el Ferrocarril de Ocós para permitir a la región de los Altos exportar con más facilidad su producción de café. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

A principios de 1896 la economía de Guatemala era inmejorable, gracias a un aumento considerable en el precio internacional del café.  Aprovechando esa situación, el general presidente José María Reina Barrios emprendió proyectos faraónicos para presentar al país como un destino para los inversionistas extranjeros interesados en un estratégico ferrocarril interoceánico, pues en aquella epoca todavía no estaba construido el Canal de Panamá.

Reina Barrios tenía en mente un ferrocarril que comunicara a Puerto Barrios con el nuevo Puerto de Iztapa que estaba construyendo en Escuintla.1 Adicionalmente al eje principal del tren, el presidente tambien quiso construir un ramal que tuviera salida al puerto de Ocós en su natal San Marcos para que tanto él como sus correligionarios pudieran exportar su producción cafetalera mas facilmente.  Fue así como el 4 de febrero de 1896 el presidente aprobó el contrato para la construcción del ramal Ocós-Nahuatan por medio del siguiente decreto:2

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 4 de febrero de 1896.

Habiendo depositado el día de ayer, en el Banco de Guatemala, don Enrique Neutze, segun constancia que obra en esta Secretaria, la cantidad de treinta mil pesos ($30,000) a que hace referencia el decreto numero 295 de la Asamblea Nacional Legislativa, para la construcción del Ferrocarril entre Ocós y Santa Catarina o Nahuatan; el general presidente acuerda:

Dar su aprobación a los veintisiete artículos de que consta el contrato celebrado entre la Secretaría de Fomento y el senor Neutze, para la construcción de aquella línea férrea.

Comuníquese.

        • Reina Barrios
        • Por impedimiento del Ministro del ramo, el de Gobernación y Justicia, Manuel Estrada Cabrera2

El contrato mencionado en el decreto era muy similar a los que se habían hecho para los otros ferrocarriles en el país y estipulaba, entre otras cosas, lo siguiente:3

  • El gobierno concedía a Neutze, o a la Companía que este estableciera, el derecho de constuir y explotar durante setenta y cinco años el ferrocarril entre el puerto de Ocós y el poblado de Santa Catarina o de Nahuatan, dependiendo de que tramo era mas conveniente.  Llamaron a aquella vía ferrea «Ferrocarril de Ocós»
  • Al pasar los setenta y cinco anos, es decir, ya cuando fuera practicamente chatarra, el ferrocarril pasaría al estado sin costo alguno.
  • Durante los primeros veinte años el tramo sería monopolizado por Neutze o su companía, ya que el gobierno no permitiría construir una línea paralela a la suya en ese lapso.
  • El gobierno concedía a Neutze o a sus representantes una subvención de quince mil pesos plata nacional por cada milla inglesa que se construyera en toda la línea, en tramos de veinte millas cada uno.  Si el gobierno no podía pagar en el tiempo estipulado, se acumulaba un 8% de interes.3
  • El gobierno cedio a Neutze todos los terrenos propiedad del Estado necesarios para la construcción del ferrocarril, y sus estaciones, oficinas, almacenes y desvíos.  Es mas, si la vía iba a pasar por terrenos particulares, estos serían expropiados por el gobierno.
  • Todos los materiales que se encontraran en los terrenos publicos o privados podían utilizarse gratuitamente por la constructora.
  • Durante los setenta y cinco años que iba a durar la concesión la empresa tenía la facultad de importar maquinaria, herramienta y vagones sin pagar impuestos por ellos.  Ademas quedaban exentos todos los documentos contables y documentos legales de la empresa.4

Desafortunadamente, la crisis económica que se desató en 1897 cuando cayó el precio internacional del cafe, dejó todos los proyectos de Reina Barrios a medias.5 Posteriormente, los ferrocarriles fueron terminados por su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, gracias a contratos onerosos que firmo con los representantes de la United Fruit Company.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Macías del Real, A. (15 de julio de 1897). «Puerto de Iztapa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (24).
  2. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1895-96. XIV. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 245.
  3. Ibid., p. 240.
  4. Ibid., p. 241.
  5. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  6. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.

29 de enero de 1896: aprueban reglamento de la Exposición Centroamericana

En medio de la mayor bonanza económica que había vivido Guatemala, el presidente José María Reina Barrios autoriza el reglamento de la Exposición Centroamericana.

29enero1896
Visitantes llegan a la Exposición Centroamericana que se realizó en la Ciudad de Guatemala del febrero a julio de 1897. En el recuadro: un souvernir del Correo de Guatemala alegórico a la Exposición. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 29 de enero de 1896, el general presidente José María Reina Barrios aprobó el reglamento de la Exposición Centroamericana, evento de gran envergadura en el que tenía depositadas todas sus esperanzas para lograr mostrar el ferrocarril interoceánico que estaba construyendo a los inversionistas extranjeros.  En ese momento, toda iba viento en popa para el presidente: la economía nacional era inmejorable, los trabajos del ferrocarril y del Puerto de Iztapa avanzaban eficazmente y muchas personas habían adquirido bonos del ferrocarril y de la Exposición para financiar los proyectos.

Reproducimos aquí algunos segmentos del reglamento de la Exposición, para que el lector se de una idea de cómo estaba planificado el evento:

Reglamento General de la Exposición Centroamericana, decretada por la Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

De la Exposición1

Artículo 1°. La Exposición se verificará en la capital de la República de Guatemala, dentrl del área que linda: Al Norte, con la calle que da del Boulevar 30 de Junio para Ciudad Vieja; al Sur, con una calle que va del mismo Boulevar a Ciudad Vieja; al Este, con la calle real de Ciudad de Vieja; al Oeste, con el Boulevar 30 de junio; área que mide 12 manzanas y 8,082 varas cuadradas.Nota_a

Artículo 2°. La Exposición se abrirá el día 15 de marzo del año de 1897 y se clausurará el 15 de julio del propio año.

Artículo 3°. Entrarán al Certamen los ramos de la ciencia, del arte, de la industria y los productos naturales que procedan de las cinco Repúblicas de Centro América […] Pueden exhibirse también en la Exposición los mismo ramos, aunque procedan de países no centroamericanos; pero sujetándose a las disposiciones reglamentarias […]

Artículo 4° Los ramos que se admiten en la Exposición se clasificarán por grupos de la manera siguiente:

        1. Ciencias y Letras
        2. Educación y Enseñanza
        3. Bellas Artes
        4. Mecánica y Construcciones
        5. Agricultura
        6. Fauna y Flora
        7. Ornamentación
        8. Industrias diversas
        9. Productos naturales
        10. Transportes
        11. Minería
        12. Inmigración.

Artículo 5°. Los grupos en que se dividen los ramos que figurarán en la Exposición se subdividen en clases […]

Artículo 6°. No se admitirá en la Exposición tod aquello que ofenda a la moralidad pública o que sea nocivo a la salubridad en general.

De los expositores:2

Artículo 7°. Son expositores: los pueblos, gobiernos, corporaciones, sociedades y particulares que presenten o remitan objetos para la Exposición […]

De los objetos exhibidos:3

Artículo 10°. Todo lo que se exhiba se considerará de la propiedad del expositor.

Artículo 11. La vigilancia, conservación y limpieza de los objetos exhibidos, estará a cargo del Comité Central o de sus empleados respectivos […]

Artículo 14°. Todos los objetos deberán colocarse en la Exposición en sus correspondientes vidrieras o escaparates, envases, cajas, etc., según lo disponga el Comité Central […]

Artículo 15. Previo permiso del Comité Central, podrán cambiarse durante la Exposición, los objetos por otros iguales o mejores, de la misma naturaleza […]

Artículo 16. Durante la Exposición, los expositores podrán vender, donar o enajenar los objetos exhibidos; pero en tal caso deberán avisarlo al Comité Central para que el traspaso sea anotado […]

Artículo 18°. La alimentación de los semovientes exhibidos, la proporcionará el Comité Central […]

De lo relativo a impuestos4

Artículo 22. Estarán excentos de toda clase de impuestos, como quiera que de ellos se disponga, todos los objetos que figuren en la Exposición procedentes de cualquiera de las cinco Repúblicas de Centro-América o sean el producto de inteligencias centroamericanas.  De esa misma exención gozará, como quiera que de él se disponga, todo objeto de la sección extranjera que obtenga algún premio en el Certamen […]

De las recompensas4

Artículo 26. Serán premiados todos los objetos que a juicio de los Jurados sobresalgan por su mérito, utilidad o importancia.

Artículo 27. Las recompensas a los expositores serán discernidas por el Jurado correspondiente, bajo la forma de diplomas firmados por el Ministerio de Fomento del Gobierno de la República y el Comité Central.

Artículo 28.  Estos diplomas serán de las categorías siguientes: de gran premio, de medalla de oro, de medalla de plata, de medalla de bronce, de mención honorífica..

Artículo 29. Además de la recompensas […] se adjudicarán por el Gran Jurado las que siguen:

        • 6 premios de $5,000 cada uno para los seis expositores que más se hayan distinguido, entre aquellos que obtengan diploma de gran premio.
        • 6 premios de $1,000 cada uno para los seis expositores que más se hayan distinguido, entre aquellos que obtengan diploma de medalla de oro.
        • 10 premios de $500 […] para medalla de plata
        • 20 premios de $200 […] para medalla de bronce
        • 50 premios de $100 […] para mención honorífica[…]

Artículo 31. Los objetos desconocidos o poco conocidos que se exhiban y que sean de notoria utilidad para la agricultura o la industria de la República de Guatemala, podrán importatse al país, dentrl del año siguiente a la clausura del Certamen, sin pagar derechos […]

De las diversiones5

Artículo 47. Habrá en el recinto de la Exposición las diversiones públicas que el Comité Central crea conveniente establecer.

Artículo 48. Las personas que deseen poner en la Exposición, diversiones por su cuenta, cantinas, hoteles, restaurantes, etc., deben solicar permiso […]

De las entradas6

Artículo 49. La entrada general en el recinto de la Exposición, en las horas que fije el comité, valdrá 25 centavos por persona, exceptuando a los niños menores de diez años, cuya entrada será gratis […]

Artículo 50. Los productos de las entradas y todos los ingresos que haya con motivo de la Exposición, pertenecerán a la Tesorería Específica de la misma.

Del Comité Central de la República de Guatemala6

Artículo 52. El Comité Central de la República de Guatemala tendrá su residencia en la Ciudad de Guatemala, organizará la Exposición Centro-Americana de 1897, y para el efecto, formará los reglamentos que, además del presente, crea necesarios; dictará las disposiciones a su juicio convenientes para el buen éxito del certamen. […]

Artículo 53. El Comité Central […] es el delegado del Gobierno de la República y tiene amplias facultades para tratar con las delegaciones de las otras Repúblicas de Centro-América y con los expositores en particular, todo lo relativo a la Exposición.  El órgano de sus relaciones con el Gobierno de Guatemala será el Ministerio de Fomento.7

Hasta aquí los principales aspectos del reglamento de la Exposición, el cual fue aprobado por el presidente Reina Barrios por medio del siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 29 de enero de 1896

El General Presidente, acuerda:

Aprobar en todas sus partes el Reglamento General de la Exposición Centro-Americana, que ha elevado al Ministerio de Fomento el Comité de Dicha Exposición.

Comuníquese.

        • Reina Barrios
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Manuel Morales T.7

Desafortunadamente para Reina Barrios, y para la economía guatemalteca, todo cambió drásticamente en 1897, cuando la caída del precio internacional del café provocó el desplome de la economía nacional y que todos los grandes proyectos quedaran inconclusos.  Por si esto fuera poco, cuando Reina Barrios dio un autogolpe de estado y consiguió que una Asamblea Constituyente extendiera su mandato presidencial hasta 1902, estallaron dos violentas revoluciones en su contra, una en el occidente y otra en el oriente del país.8

De no haber sido por la caída de la economía nacional, quizá la Exposición Centroamericana habría sido un rotundo éxito y hubiera colocado a Guatemala en una posición muy ventajosa en el comercio internacional por el ferrocarril interoceánico, ya que en ese entonces todavía no existía el Canal de Panamá.


NOTAS:

  • Ese espacio es ocupado en el siglo XXI por el Ministerio de Educación en la zona 9 de la Ciudad de Guatemala.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1895) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1895-96. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 227.
  2. Ibid., pp. 228-229
  3. Ibid., p. 229
  4. Ibid., pp. 230-231
  5. Ibid., p. 233
  6. Ibid., p. 234
  7. Ibid., p. 235
  8. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.

27 de enero de 1908: felicitan a Estrada Cabrera por finalizar el Ferrocarril Interoceánico

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera termina el Ferrocarril Interoceánico iniciado por el gobierno de J. Rufino Barrios. Para ello, contrató a la United Fruit Company.

27enero1908
Una fotografía que refleja al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera poco antes del atentando de los Cadetes. En el balcón del Campo de Marte, observa las ceremonias de la celebración de la finalización de Ferrocarril Interoceánico en enero de 1908; al centro del balcón está Minor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company y presidente de la compañía que construyó el tramo final del ferrocarril; están siendo custodiados por cadetes de la Escuela Politécnica, muchos de los cuales serían hechos prisionados o asesinados tras el atentado del cadete Víctor Vega contra Estrada Cabrera en abril de ese mismo año. Imagen tomada de la revista oficial cabrerista «La Locomotora«.

El principal logro en infrastructura del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue la finalización del Ferrocarril Interoceánico, el cual había quedado inconcluso tras la caída del precio del café en 1897.1 En esa oportunidad, el gobierno del general José María Reina Barrios estaba tratando de terminar el ferrocarril para ofrecer a inversionistas extranjeros un canal seco en Guatemala, ya que todavía no estaba construido el Canal de Panamá, y por ello incurrió en una enorme deuda con bancos ingleses.2

Años después, ya cuando Reina Barrios había sido asesinado y su antiguo ministro de Gobernación, Estrada Cabrera, se había hecho cargo de la presidencia, éste último firmó un contrato con Mynor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company para terminar el tramo El Rancho-Ciudad de Guatemala, el cual era el más difícil de la vía férrea, dado que todo era terreno montañoso.  Por medio de este contrato  el presidente guatemalteco le entregó a la frutera transnacional el usufructo del ferrocarril y de Puerto Barrios por noventa y nueve años, así como una generosa concesión de terreno en Izabal para la plantación de bananos.3 Ahora bien, aquel contrato fue lesivo para el país, no solamente porque le dió entrada a la poderosa frutera transnacional que se convirtió en el verdadero poder tras el gobierno de Estrada Cabrera y sus sucesores, sino que entregar el ferrocarril a la UFCO con excesivas ventajas, como explica el escrito Manuel Galich en su obra «El Tren Amarillo«: los bonos de la vieja deuda del Gobierno de Reina Barrios, de la cual no se había pagado ni el principal, ni los intereses fueron comprados por entidades financieras propiedad de la UFCO a precios irrisorios. Después, estas mismas entidades le propusieron a Estrada Cabrera que consolidara de la deuda, que era un gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para las entidades financieras de la UFCO, que encima, como financiadora de la consolidación, cobró los gastos de ésta. Y las entidades financieras, como tenedores de los nuevos bonos, cobraron dos años anticipados de intereses por medio de los propios bonos de la nueva emisión. Además, a cambio de la consolidación, el Gobierno autorizó la constitución de una Compañía que concluyera el ferrocarril, cuyas acciones se distribuyeron en tres partes: una, para los contratistas del ferrocarril, que era la nueva compañía propiedad de la UFCO; otra, para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que eran las empresas financieras de la UFCO; y, finalmente, otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril.

Por supuesto, los entretelones de este contrato no se hicieron públicos, y el 19 de enero de 1908 la llegada del Ferrocarril del Norte a la Ciudad de Guatemala se celebró con gran pompa. Para entonces, el descontento contra el régimen autoritario de Estrada Cabrera estaba en su máxima expresión, al igual que la represión por parte de éste, lo que quedó evidenciado con el atentado de La Bomba del 29 de abril de 1907, en que el presidente estuvo a punto de perder la vida junto con uno de sus hijos y el general José María Orellana, su Jefe de Estado Mayor.5 Las persecusiones que siguieron a este atentando sembraron el terror entre la población.6

Los propagandistas de Estrada Cabrera, para que la comunidad internacional no pusiera atención en la dictadura que había en Guatemala, hicieron llegar la noticia de la finalización del ferrrocail a cuanta publicación pudieron, y fue así como el 27 de enero de ese año la revista «La Ilustración Artística» de Barcelona, España, publicó una nota felicitando al presidente guatemalteco por la conclusión de la obra.7 La información contenida en dicha nota les fue proporcionada por los representantes de la revista en Guatemala, P.J. Guirola y Cía. quienes publicaron «La Ilustración Guatemalteca» entre 1896 y 1898.8

Este artículo, que era prácticamente una oda a Estrada Cabrera, se reproduce a continuación, ya que muestra el servilismo que imperaba entre los allegados del presidente guatemalteco para con la figura presidencial:7

El 19 de los corrientes inauguróse con gran solemnidad el ferrocarril que va desde San José a Puerto Barrios, puertos ambos de la República de Guatemala, situados en el Pacífico el primero, y el segundo en el Atlántico.  Esta nueva vía férrea es de inmensa importancia, no sólo para aquella República, sino para el comercio europeo, que de este modo tendrá una comunicación directa y rápida entre ambos océanos. En cuanto a Guatemala, ocioso es decir reportará extraordinarias ventajas del ferrocarril, recientemente inaugurado, pues además de lo que éste lo aproxima a los Estados Unidos del Norte y del incremento que adquirirá su comercio, podrá ofrecer a una emigración sana y trabajadora elementos de expansión y desarrollo en su riquísimo suelo.

La terminación de esta obra magna débese a la iniciativa del actual presidente, Excmo. Sr. D. Manuel Estrada Cabrera, una de las personalidades más ilustres de América Latina, y a quien Guatemala debe sus adelantos, su comercio, su industria y, en una palabra, todas las manifestaciones que informan el progreso positivo del país.

El Sr. Estrada Cabrera, que desde que ocupa el solio presidencial, ha dedicado todos sus esfuerzos a que Guatemala ocupe un puesto digno en el concierto de las naciones civilizadas, es un jurisconsulto distinguido que ha hecho estudios profundos en ciencias políticas y sociales.

Las reformas progresistas de Guatemala datan de la revolución liberal de 1871. La Instrucción Pública, base de todos los adelantos de todos los pueblos, fue el punto de mira que los hombres de aquel entonces tuvieron com principal elemento para transformar a su patria.

El presidente J. Rufino Barrios fue quien con más ahínco trató de difundir la instrucción por toda la República, habiéndose conquistado con ello el dictado de fundador de tan importante ramo de la gobernación pública. 

Pero lo hecho por el general Barrios no había sufrido reforma alguna hasta hace pocos años; y ha sido el Presidente Estrada Cabrera quien ha iniciado con verdadero entusiasmo y con gran energía de patriota la reforma de la Instrucción Pública. Él ha comprendido que los antiguos sistema de enseñanza son nocivos a la juventud; que lo que hoy se necesita es formar hombres que, el día de mañana, sean aptos para el trabajo en cualquier de sus manifestaciones; y gracia a su labor constante en este sentido funcionan actualmente en toda la República de Guatemala las Escuelas Prácticas, en las que, al par que se dan al alumno conocimientos científicos, se le proporcionan maestros é instrumentos especiales para que aprenda un arte ú oficio.

La terminación del ferrocarril interoceánico, que hace poco tiempo parecía imposible, se ha realizado gracias a él; y hoy Guatemala tiene un nuevo motivo de gratitud para su ilustre Presidente que ha sabido elevarla a un grado de esplendor y de prosperidad extraordinarios.7

A pesar de las elogiosas palabras para con el mandatario, este sufrió un nuevo atentado del que volvió a salir milagrosamente ileso el 20 de abril de ese mismo año, a manos del cadete de la Escuela Politécnica Víctor Vega durante la ceremonia de recepción del nuevo encargado de la Legación de los Estados Unidos.9 Aquel atentado se conoce como «atentado de Los Cadetes» y a raiz de eso se instituyó un verdadero régimen de terror en el país, con el presidente aislándose en la finca presidencia de «La Palma», la Escuela Politécnica derrumbada hasta sus cimientos y todos los ciudadanos preoupados por mostrar una servir adulación a Estrada Cabrera, para no ser acusados de conspiradores.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilaciónde Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 742-743
  3. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.
  5. Invernizzio, Enrique (10 de mayo de 1907). «El 29 de abril y otras minas»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33): 6-13.
  6. Ávila Pessel, Carlos (6 de mayo de 1920). Defensa presentada por el Licenciado don Emeterio Ávila Echeverría después de ratificada la sentencia que le condenó a muerte, con relación al atentado del 29 de abril de 1907. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  7. Estrada Paniagua, Felipe (20 de febrero de 1908). «Excmo. Sr. Don Manuel Estrada Cabrera». La Locomotora.  I (56). pp. 6-7.
  8. La Ilustración Guatemalteca (15 de julio de 1897). «Nuestro propósitos»La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (24). p. 346.
  9. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  10. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp.  177-182.

23 de enero de 1933: laudo de Hughes define frontera con Honduras

Se define la frontera entre Guatemala y Honduras por medio del Laudo de Hughes. El conflicto inició como un problema entre la United y la Cuyamel Fruit Companies.

23enero1933
Mapa de Guatemala y Honduras mostrando la línea divisoria definida por el Laudo de Hughes en 1933. En los recuadros, certificados de acciones de bolsa de la United Fruit Company y de la Cuyamel Fruit Company, que iniciaron el conflicto limítrofe antes de fusionarse en 1929. Imágenes tomadas de Google Earth y 7 Day Adventurer.

La región comprendida al sureste del río Motagua fue disputada por Honduras en 1918 -aunque más específicamente por la Cuyamel Fruit Company– para poder extender sus plantaciones de banano en ese región.  Por su parte, el gobierno de Guatemala -o más bien la United Fruit Company (UFCO)- no estuvo de acuerdo con el reclamo, por ser la región de primera calidad para las plantaciones bananeras en Izabal.  El asunto estuvo a punto de provocar una guerra entre ambos países en 1926, pero la situación se solucionó gracias a la intervención del embajador guatemalteco en Honduras, Virgilio Rodríguez Beteta en 1928,1 aunque luego de que la Cuyamel y la UFCO se fusionaran en 1929, prevaleció la idea de que se resolviera mediante una corte arbitral neutra en los Estados Unidos.2

Guatemala envió una representación dirigida por el licenciado Carlos Salazar, y con los licenciados Adrián Recinos y Manuel Echeverría y Vidaurre como colaboradores; el embajador Charles Cheney Hyde como consejero; el coronel Lawrence Martin como geógrafo; los ingenieros Lisandro Sandoval y Angel H. Balcárcel como técnicos y el licenciado Alfonso Carrillo como Secretario.2

Las sesiones se iniciaron en la ciudad de Washington el 15 de diciembre de 1931, y el tribunal estuvo integrado por Charles Evans Hughes, entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, y por los doctores Luis Castro Ureña de Costa Rica y Emilio Bello Codesido de Chile.   Como Juez auxiliar, Hughes contó con Frederick C. Fisher, quien había sido juez en las Filipinas (entonces colonia estadounidense) y quien conocía perfectamente el derecho español.3

El alegato hondureño -ya sin el patrocinio de la Cuyamel Fruit Co.- era una reproducción de la realizada por el doctor Policarpo Bonilla en 1918 y que pretendía adquirir Puerto Barrios y el lago de Izabal hasta el río Sarstún, basándose principalmente en una Real Cédula de 1745 cuando el coronel Juan de Vera fue nombrado gobernador de Honduras con jurisdicción privativa para combatir piratas y corsarios desde las costa de Yucatán hasta el Cabo de Gracias a Dios.  Como segunda prueba, aunque de menor importancia, la frutera estadounidense presentó el nombramiento de Diego López de Salcedo el 31 de agosto de 1526 como gobernador del golfo de las Higueras y el Cabo de Honduras.4

En base a esas pruebas, la representación de Honduras afirmaba que Izabal había pertenecido a la provincia de Honduras hasta 1863, hasta que el corregidor Juan B. Peralta expulsó a los hondureños de la región, y presentaba a Guatemala como usurpadora del Golfo Dulce, explicando que fue hasta que se construyó el Ferrocarril del Norte entre 1883 y 1908 que Guatemala desarrolló la región del Valle del Motagua.5

Por su parte, la representación de Guatemala ante la comisión arbitral se vió con la dificultad de que durante la época colonial la región del Motagua, al igual que el sur de Belice, era una selva que permaneció sin explorar.  Solamente los habitantes de Gualán en Zacapa llegaban a la región para pescar o realizar algunas siembras de vez en cuando, pero la mayor tiempo la región se mantuvo aislada, impenetrable y desierta. Sin embargo, la delegación guatemalteco demostró que el capitán Pedro Truco había transitado por la región tras recibir autorización del cabildo de la ciudad de Guatemala para construir un camino entre ésta y el puerto de Omoa en Honduras en 1755, y también que se realizaron numerosos viajes comerciales guatemaltecos por el río Motagua, basados en la organización de la Compañía de Navegación del Motagua que se estableció en 1796.  Asimismo, demostró que había constancia de esto documentada por el diputado guatemalteco Manuel Micheo ante las cortes de Cádiz en 1814.6

Tras un extenso proceso legal, la resolución del Tribunal Especial de Límites -conocida como el Laudo de Hughes- fue emitida el 23 de enero de 1933 y en base a ella, la Asamblea Legislativa de la República emitió el decreto 1898 por medio del cual definió la frontera con Honduras.  Se reproduce aquí parcialmente dicho decreto:7

Decreto Número 1898

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que en cumplimiento del Tratado de Arbitraje entre Guatemala y Honduras, el 16 de julio de 1930, el Tribunal Especial de Límites resolvió la cuestión de fronteras entre ambos países, fijando detalladamente la línea divisoria y queda sólo pendiente la demarcación sobre el terreno de la línea fijada por el Laudo, lo cual debe realizarse de conformida con el Pacto Adicional que fue firmado en igual fecha, y que en su oportunida mereció la aprobación de la Asamblea;

Considerando: que el Tribunal Especial de Límites, que dirimió la controversia pendiente, es acreedor a la gratitud nacional por el concienzudo estudio que hizo de la cuetión y el tino y sabiduría que tuvo para resolverla, por tanto, decreta:

Artículo 1°. De conformida con el Laudo emitido en la ciudad de Washington el 23 de enero de 1933, por el Tribunal Especial de Límites creado en virtud del Tratado de 16 de julio de 1930, el límite entre las Repúblicas de Guatemala y de Honduras es el siguiente:

A partir de la frontera salvadoreña [sigue aquí la descripción detallada de la frontera] y desde aquí siguiendo la ribera derecha del río Motagua al nivel de las aguas de las crecidas ordinarias, río abajo hasta su desembocadura en el Golfo de Honduras.  Conforme queda descrito, el límite se fija en las riberas derechas de los ríos Tinto y Motagua al nivel de las aguas crecidas ordinarias, y, en caso de alteraciones de dichos rís en el transcurso del tiempo, sea por el depósito de aluvión, o por corrosión, o por mutación de cauce, el límite seguirá la línea del nivel de las aguas de las crecidas ordinarias en las riberas derechas efectivas de ambos.  Los puntos anteriores están descritos conforme aparecen en el mapa preliminar del reconocimiento aéreo, que acompañan y declara parte de este Decreto.

Artículo 2°. El Poder Ejecutivo velará por el exacto cumplimiento de la Convención Adicional, a efecto de que cuanto antes sea posible, se fijen sobre el terreno los mojones que marquen la frontera entre ambos países, de entero acuerdo con la línea antes descrita.

Artículo 3°. En nombre de la República de Guatemala se otorga un voto de agradecimiento a los Excelentísimos señores Charles Evans Hughes, Presidente de la Corte Suprema de Justica de los Estados Unidos de América y Doctores Luis Castro Ureña, de Costa Rica, y Emilio Bello Codesido, de Chile,que formaron el Tribunal de Arbitraje que fijó la línea divisoria, debiendo el Poder Ejecutivo, por el órgano de Relaciones Exteriores, expresarlo adecuadamente y en lo particular, a cada una de las personas mencionadas por estar ya desintegrado dicho Tribunal.

Artículo 4°. El presente Decreto entrará en vigor desde la fecha de su publicación.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.  Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cinco de abril de mil novecientos treinta y tres.

        • Juan J. Ortega, presidente
        • C. Enrique Larraondo, secretario
        • F. Hernández de León, secretario7

BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez Beteta, Virgilio (1969) “No es guerra de hermanos sino de bananos; cómo evité la guerra en Centroamérica en 1928“. Guatemala: Universidad de San Carlos.
  2. Méndez, Rosendo P. (1933) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1932-1933. LI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 567.
  3. Ibid., p.568.
  4. Ibid., p.576.
  5. Ibid., p.577.
  6. Ibid., p.578.
  7. Ibid., pp. 631-633.

12 de enero de 1904: primer contrato de la UFCO con Guatemala

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera firma un contrato con la United Fruit Company para terminar el ferrocarril del Norte. El contrato era lesivo para el país y a partir de ese momento Guatemala se convirtió en una República Bananera.

12enero1904
Estación del Ferrocarril en El Rancho de San Agustín. Hasta aquí llegó la línea férrea del Norte cuando la construyó el gobierno del general José María Reina Barrios y se quedó sin fondos en 1897. En el recuadro: Minor C. Keith, co-fundador de la United Fruit Company. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En en su mensaje a la Asamblea Legislativa en el inicio de las sesiones ordinarias de la misma el 1 de marzo de 1905, el presidente de la República, licenciado Manuel Estrada Cabrera dice lo siguiente:1

«El 31 de agosto del año de 1901 se celebró un contrato con Mr. Richard Barthel, como representante del The Central American Improvement Co. para la explotación y terminación de la línea férrea del Norte, habiéndose rescindido por acuerdo de 29 de octubre de 1903, a solicitud de dicha Compañía y en razón de no poder cumplir con las cláusulas del referido contrato.

El 12 de enero de 1904 celebró el Gobierno un nuevo contrato ad referendum con igual objeto que el anterior, con Mr. Percival Farquhar, representante de Mr. Minor C. Keith, de Nueva York y Mr. William C. Van Horne de Montreal, Canadá, el que después de ratificado por los señores representados por Mr. Farquhar y legalizado en debida forma, fue aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa en Decreto número 581 de 9 de abril de 1904.»1

Y he aquí el decreto legislativo del que habla el presidente:2

Decreto Número 581

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que el contrato celebrado por el Gobierno Constitucional de la República para la conclusión y explotación del Ferrocarril del Norte, que acaba de presentarse al Poder Legislativo, no sólo no contiene cláusulas ni estipulaciones opuestas a las leyes del país, sino que, promoviendo sus intereses, tiende a la pronta terminación de aquella línea férrea, que se hace necesaria para desarrollar el comercio, la agricultura y la industria nacionales, y para dar vigor a los elementos económicos;

Que no sólo como un merecido voto de confianza al Presidente de la República, por el empeño que ha venido demostrando acerca de la grande obra de que se trata, sino en beneficio de los intereses nacionales, es oportuno que quede faucltado para poder hacer al contrato las reformas que reunden en pro de la Nación, decreta:

Art. 1°. Apruébase el contrato celebrado el doce de enero de mil novecientos cuatro, entre el Subsecretario General del Gobierno, Engardo del Ministerio de Fomento, y Minor C. Keith de Nueva York, y William C. Van Horne de Montreal, Canadá; contrato que ha obtenido ya la aprobación final de los signatarios, por haberse firmado ad referendum, y la del Presidente Constitucional de la República, con cuya autorización é instrucciones fue concluido, encontrándose las estiuplacionews que contiene en veintidós artículos y otro transitorio. 

Art. 2°. Se autoriza al Ejecutivo para que, si las circunstancias lo demandaren, introduzca, proponga y lleve a efecto, las modificaciones en el contrato que juzgue favorables a los interes de la República, y a hacerlo efectivo en beneficio del país. 

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a nueve de abril de mil novecientos cuatro.

        • Arturo Ubico, presidente
        • José A. Beteta, secretario
        • Francisco C. Castañeda, secretario

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, a once de abril de mil novecientos cuatro. 

Cúmplase.

Manuel Estrada Cabrera

El subsecretario General del Gobierno, encargado del Ministerio de Fomento, José Flamenco.2

Este contrato, aparentemente inofensivo, fue en realidad el inicio de la relación del gobierno guatemalteco con la poderosa transnacional frutera United Fruit Company, la cual llegó a convertirse en la que verdaderamente regía los destinos no solamente de Guatemala, sino de la región.  Minor C. Keith, uno de los firmantes del contrato, inició su carrera en Centroamérica contrayendo matrimonio con Cristina Castro, la hija del presidente costarricense en ese entonces y siendo el principal negociado de la deuda externa que tenía Costa Rica con los bancos ingleses.  Su plan era utilizar a Costa Rica como centro para la construcción de un ferrocarril que uniera a Norte y Suramérica.3

También estaba en el negocio de la fruta.  Durante un viaje a Londres organizó la Tropical Trading and Transport Company para coordinar el negocio de la producción de bananos y para proporcionar el transporte necesario para llevar los cargamentos a los Estados Unidos.  Además, la nueva compañía manejaba una cadena de tiendas que había establecido en las costas de Costa Rica para vender su producción local. Además, expandió su negocio de producción de banano a Colombia, en la región de Magdalena, a través de la Colombian Land Company y firmó un contrato con la Snyder Banana Company of Panama para exportar la fruta a los Estados Unidos. (Nota de HoyHistoriaGT: Panamá era parte de Colombia en esa época). Pero en 1899, la compañía Hoadley and Company, en donde Keith tenía todo su dinero, se declaró en bancarrota y Keith lo perdió todo.  Cuando ni con la ayuda de las élites costarricenses logró salir a flote, tuvo que viajar a Boston y hablar con Andrew Preston, el presidente de la Boston Fruit Company, y con el socio de éste, Lorenzo Baker.  Esta compañía era la principal competidora de Keith, pero logró que se unieran y así logró salir de deudas.  De este acuerdo surgió la United Fruit Company el 30 de marzo de 1899; Preston fue el presidente de la nueva compañía y Keith fue el vicepresidente.3

La UFCO pronto se convirtió en la principal compañía frutera de la región, ya que Keith tenía su red ferroviaria y plantaciones de banano en Centro América, además del mercado en el Sureste de los Estados Unidos, mientras que Preston cultivaba banano en la Indias Occidentales, poseía la Great White Fleet para el transporte marítimo, y tenía el mercado en el noreste de los Estados Unidos.3

Gracias al contrato firmado con el presidente Estrada Cabrera, Keith concluyó el Ferrocarril del Norte entre Puerto Barrios y la Ciudad de Guatemala, lo que le permitió a la Unitedf Fruit Company desarrollar sus plantaciones de banano en Izabal.  Y también compró el ferrocarril desde Guatemala hasta la costa del Pacífico, creando un sistema de trenes que se conectó con las líneas mexicanas en 1911.  En ese año, Keith decidió organizar toda su red ferroviaria en una nueva compañía, a la que llamó International Railroads of Central America (IRCA), y con ellas controlaba la economía y la política de la región.3

El dramaturgo Manuel Galich, Ministro de Educación del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán4 pone en boca de su personaje «Mr. Bomb» en la obra «El Tren Amarillo» el siguiente monólogo que explica cómo funcionó aquel contrato del 10 de enero de 1904:4

—Todos los rivales aplastados. Es nuestra, exclusivamente nuestra esa riqueza inagotable. Solos, solos en el Caribe fecundo. Las rutas abiertas a nuestro avance, hacia el infinito. Gracias a nuestros ferrocarriles.  

—Mejor dicho a nuestras finanzas. Las finanzas son una suerte de magia extraordinaria. Un montón de papeles viejos se transforman en millones de dólares. He aquí cómo. Este montón de papeles son los bonos de una vieja deuda del Gobierno, la cual no ha pagado ni el principal, ni los intereses. Naturalmente no valen nada y por nada los hemos comprado nosotros, los tenedores. Proponemos una ventajosa operación al Gobierno, que éste acepta razonablemente: consolidar de la deuda. Gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para nosotros. Como financiadores de la consolidación cobramos los gastos de ésta. Y como tenedores de los nuevos bonos cobramos dos años anticipados de intereses.

—¿Cómo?

—Con los propios bonos de la nueva emisión. Honorable, lícito y ventajoso para el gobierno. Intereses posteriores se garantizarán, por ejemplo pignorándose los ingresos de las Aduanas. Ahora bien, a cambio del inapreciable servicio de la consolidación, el Gobierno autoriza la constitución de una Compañía, que concluya el ferrocarril. Las acciones e esa Compañía se distribuyen en tres partes. Una, para los contratistas del ferrocarril, que somos nosotros, por su trabajo. Otra para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que también somos nosotros. Y otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril. A cada uno lo suyo. ¡Somos acreedores de la deuda y dueños del sesentiséis por ciento de las acciones del ferrocarril!

—¡Se nos ha traspasado el ferrocarril, sin reclamo, ni gravamen alguno! Eso comprende el muelle, las propiedades, el material rodante, los edificios, las líneas telegráficas, los terrenos, las estaciones, los tanques y los hombres. Miles de hombres para hace rodar el ferrocarril. Exenciones de impuestos de importación de cuanto necesitamos para el ferrocarril. A los noventinueve años lo devolveremos.

—Pero no gratis. Ya habrá transportado millones de toneladas de banano, lo que se traduce en miles de millones de dólares para la Compañía. He aquí lo que importa un montón de papeles viejos de una vieja deuda externa. Y además, una página en la historia para el Gobierno que consolidó la deuda pública y construyó el ferrocarril para felicidad de la Nación.4

Queda claro que el persona de Mr. Bomb es en realidad Minor C. Keith.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  2. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  3. United Fruit Historical Society (2001) Minor Cooper Keith (1848-1929). United Fruit Historial Society.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.

15 de diciembre de 1887: Tocoy Tzimá es renombrado «Morazán»

El poblado de Tocoy Tzimán, entonces en Baja Verapaz, es renombrado «Morazán» por el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas en honor al general liberal Francisco Morazán.

15diciembre1887
Castillo de San Fernando de Omoa, en Honduras, principal puerto comercial del Reino de Guatemala durante la época colonial. Los artículos que salían de Santiago de los Caballeros pasaban por Tocoy Tzimá, en donde eran embarcados en piraguas por el río Motagua. En el recuadro: la ubicación del municipio de Morazán en del departamento de El Progreso en Guatemala. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La rivalidad entre los criollos conservadores y liberales en Guatemala dio lugar a numerosas guerras, rebeliones e invasiones, que retrasaron el progreso del país por décadas.  Cada vez que uno de los dos grupos llegaba al poder, el otro conspiraba en su contra para derrocarlo, en detrimento de las finanzas e infraestrucutra del Estado, que tenía que endeudarse para conseguir las armas necesarias para repeler las invasiones, muchas veces patrocinadas por los mismos financistas que le prestaban al gobierno.1

En medio de este juego patrocinado por financistas ingleses desde el enclave británico de Belice aprovechando las rivalidades de los criollos se produjeron las guerras entre el general liberal Francisco Morazán y las fuerzas guatemaltecas.  Morazán invadió a Guatemala en 1829, saqueando la Ciudad de Guatemala2 y expulsando a los criollos conservadores y los frailes regulares de la Iglesia Católica de toda la región centroamericana.3 Después, ya convertido en presidente de la República Federal de Centro América favoreció el desarrollo de las provincias, exceptuando Guatemala, a la que miraba como el reflejo de la dominación española previa a la Independencia.4 Luego, cuando el gobierno liberal de Mariano Gálvez fue derrocado por la revolución católico-campesina liderada por el general mestizo Rafael Carrera,5 Morazán ingresó con su ejérecito a Guatemala y destituyó al jefe de Estado Mariano Rivera Paz, colocando al salvadoreño Carlos Salazar en su lugar, con la esperanza de que éste derrotara definitivamente a Carrera y consiguiera que se formara el Estado de Los Altos con todos los departamentos del Occidente de Guatemala, el cual estaría controlado por los criollos liberales de la región.

Cuando Carrera dió un golpe de estado en abril de 18392 para colocar a Rivera Paz nuevamente en el poder, y luego retomó el Estado de Los Altos a sangre y fuego a petición de los indígenas de la región en 1840,1 Morazán invadió a Guatemala para retomar el control de la situación, pues ya la República Federal se había desmoronado debido a sus errores administrativos como presidente, y solamente quedaban El Salvador, Guatemala y Los Altos; de hecho, para entonces Morazán era el Jefe de Estado de El Salvador y ya no presidente federal.   Pero en la Ciudad de Guatemala, la cual había tomado gracias a una treta del ejército liderado por Carrera, Morazán se apropió de los fondos de la municipalidad para pagar los gastos de la invasión y cuando estaba disfrutando de su supuesta victoria, fue atacado por las fuerzas de Carrera y tuvo que huir de la ciudad gritando «¡Que viva Carrera!» junto con unos cuantos de su allegados, dejando abandonados a los miembros de ejército, que fueron pasados por las armas por los guatemaltecos hasta que Carrera tuvo que intervenir para que no continuaran masacrándolos.6

El desastre de Morazán fue total, pues debido a su comportamiento con los soldados salvadoreños fue obligado a salir de El Salvador también y zarpar rumbo a el Perú, desde donde intentó regresar a Centroamérica, haciéndose con el poder en Costa Rica, en donde finalmente fue fusilado el 15 de septiembre de 1842.7 Carrera, por su parte, se afianzó como el hombre fuerte de Guatemala, y tras un corto exilio en México entre 1848 y 1849,8 retornó para hacerse cargo de la situación, venciendo de forma aplastante a los criollos liberales centroamericanos en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851,9 y quedando como presidente vitalicio hasta su muerte, el 14 de abril de 1865.10

Tras la muerte de Carrera, los criollos liberales aprovecharon para reforzarse y finalmente retomaron el poder el 30 de junio de 1871,11 y desde entonces rescribieron la historia, mostrando al gobierno de Carrera, que era aliado de los indígenas, de los conservadores y de los eclesiásticos, como una época retrógrada y a él mismo como un individuo sin educación que era títere de los criollos conservadores, que no sabía leer ni escribir y que firmaba como «Raca Carraca«.12 Al mismo tiempo, elevaron a Morazán a la categoría de héroe centroamericano y culparon a Carrera, y no a los desaciertos de Morazán, de la destrucción de la República Federal de Centro América, a pesar de que Guatemala fue el último estado que se separó de la federación cuando Carrera fundó la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847.13

Siguiendo esta línea de los criollos liberales, que dejaron por un lado todos los logros del gobierno conservador para la región guatemalteca, y lo sustituyeron por un supuesto héroe centroamericano que solamente trajo desolación y ruina al país, el general presidente Manuel Lisandro Barillas nombró al poblado de Tocoy Tzimá, en el departamento de Verapaz y paso estratégico de comercio hacia el Atlánico, como «Morazán» el 15 de diciembre de 1887, por medio del siguiente decreto:14

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, diciembre 15 de 1887.

Con esta fecha acordó el Gobierno cambiar el nombre del pueblo de Tocoy, en el de «MORAZÁN.»

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, diciembre 15 de 188714

Tras la finalización del Ferrocarril del Norte por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, el municipio de Morazán pasó a formar parte del nuevo departamento de «El Progreso» el 13 de abril de 1908.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. Consultado el 28 de diciembre de 2014.
  2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  3. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz.
  4. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. Guatemala: Editorial del Ejército. p. 229 y siguientes.
  5. Hernández de León, Federico (20 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 20 de febrero de 1838, Una Ley Conciliatoria”. Guatemala: Nuestro Diario.
  6. Solís, ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. (1) Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 90.
  7. El Heraldo (12 de septiembre de 2016). Aquí entregaron y fusilaron al general Francisco Morazán. Honduras: El Heraldo.
  8. Coronado Aguilar, Apuntamientos para la Historia de Guatemala, p. 266.
  9. Sierra González, Aída Lucila (2001). «La batalla de la Arada». Guatemala: Servicio de Historia Militar, Sección de Investigaciones Históricas, Museo Militar. Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  10. Pineda de Mont, Manuel (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1871 III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 351-352.
  11. Aceña, Ramón (1899). Efemérides militares. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 345.
  12. Montúfar, Lorenzo (1887). Reseña Histórica de Centro América. 6 Guatemala: Tipografía La Unión.
  13. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 73-76.
  14. Caballeros, Adrián F. (1887). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1887 VI. Guatemala: Tipografía La Unión. p. 365.

10 de diciembre de 1892: gira departamental de Reina Barrios

Durante una gira departamental, el general presidente José María Reina Barrios resuelve varios asuntos administrativos en Baja Verapaz.

10diciembre1892
Vista de Salamá, cabecera departamental de Baja Verapaz en 1897, tomada del libro «Auf alten wegen in Mexiko und Guatemala» («Por los viejos caminos de Mexico y Guatemala«). En el recuadro: el general presidente, José María Reina Barrios.

El general presidente José María Reina Barrios era dado a hacer giras por el país para mejorar la administración de las dependencias a su cargo ya que en esa época la constitución vigente (establecida en 1879 para el estilo de gobierno del general J. Rufino Barrios) otorgaba al jefe del Ejecutivo el poder de decisión en todos los aspectos del gobierno.1 De esta forma, el 10 de diciembre de 1892, el general Reina Barrios y su ministro de Gobernación y Justicia, licenciado Manuel Estrada Cabrera, estuvieron en Salamá, Baja Verapaz, en donde resolvieron los asuntos administrativos que en el siglo XXI serían resueltos por una autoridad departamental o municipal.

He aquí algunos ejemplos de los resuelto aquel 10 de diciembre para la cabecera municipal de Salamá:

    • Decreto que acuerda que de la respectiva partida de gastos extraordinarios, se erogue la suma de doscientos pesos, para mueblaje y demás enseres del Juzgado de 1a. Instancia de este Departamentol en la inteligencia de que el Juez, oportunamente, rendiría cuenta detallada del gasto.2
    • Decreto que eroga la suma de trescientos treinta y seis pesos, que se tomarían de la partida de gastos extraordinarios del ramo.2
    • Decreto que otorga una subvención de $50 pesos mensuales para sostenimiento del alumbrado público y la de $40 pesos mensuales para la alimentación de presos de Salamá, tomándose de la partida de gastos extraordinarios de los respectivos ramos, debido a que los fondos propios de la cabecera de Baja Verapaz no eran suficientes para atender debidamente algunos de los ramos de su administración local.2
    • Decreto para la erogación de $2000 pesos de la partida de gastos de Beneficencia del Tesoro Público, siempre que lo aprobara la Asamblea Legislativa, para la construcción del edificio del hospital de Baja Verapaz.3
    • Decreto para auxiliar a la corporación municipal de Salamá con $1000 pesos de la partida de gastos extraordinaria para conclusión de las cárceles de esa cabecera, debido a lo urgente de ello y a lo exhausto de los fondos municipales de la misma.3

Y he aquí los decretos firmados por Reina Barrios y Estrada Cabrera para el resto del departamento aquel mismo día:

    • Decreto para crear la plaza de Comisionado Político, que a la vez iba a ser el Comandante Local del poblado de Saltán, Baja Verapaz, con un sueldo de $25 pesos mensuales tomados de la partida de gastos extraordinarios de Guerra.4
    • Decreto aprobando el gasto que fuera necesario para que un Ingeniero Topógrafo dividiera lo más pronto posible diez caballerías de terreno concedidas al pueblo de Saltán, para que así la Jefatura Política hiciera un sorteo para adjudicar los terrenos entre los vecinos del poblado, extendiendo a favor de cada concesionario el atestado respectivo, que le iba a servir de título de propiedad al inscribirlo.4
    • Decreto erogando $1,138.75 pesos para la reforma y amplicación del edificio municipal de Cubulco, Baja Verapaz, debido al estado de exhaustez en que estaban sus fondos.4
    • Decreto para la compra de una casa destinada a ser la escuela de ambos sexos en la población de El Chol, Baja Verapaz, por un monto de $400 pesos provenientes de de la partida de gastos extraordinarios de Gobernación y Justicia y que fueron pagados ese mismo día por la Administración de Rentas Departamental.4
    • Decreto erogando $600 pesos a favor de la municipalidad de San Jerónimo, Baja Verapaz, para la construcción de edificios de escuelas primarias de ambos sexos, tomando los fondos de la partida de gastos extraordinarios de Instrucción Pública.5
    • Decreto otorgando $300 pesos a la municipalidad de San Gabriel, Baja Verapaz, para la construcción del edificio para la escuela de varones de dicha población, tomando los fondos de la partida de gastos extraordinarios de Instrucción Pública.5
    • Decreto otorgando $300 pesos a la Escuela de Música de San Miguel Chicaj, Baja Verapaz, a partir de la partida respectiva de gastos extraordinarios del Erario Público.

La gira departamental de Reina Barrios y Estrada Cabrera se extendió desde el 21 de noviembre de 1892 hasta el 18 de diciembre, y pasó por las cabeceras departamentales de Santa Rosa, Jutiapa, Jalapa, Chiquimula, Zacapa, Baja Verapaz y Alta Verapaz.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 314.
  3. Ibid., p. 315.
  4. Ibid., p. 316.
  5. Ibid., p. 317.

7 de diciembre de 1893: los esposos Maudslay llegan a Guatemala

El explorador y arqueólogo británico Alfred Percival Maudslay y su esposa Anne Cary Maudslay llegan a Guatemala para recorrer varios departamentos

7diciembre1893
La exploradora británica Anne Cary Maudslay, esposa de Alfred Percival Maudslay, quien recorrió Guatemala entre 1893 y 1894 tomando numerosas notas sobre los pobladores, regiones y monumentos mayas. En el recuadro: la peligrosa jaula metálica que Maudslay describe en su obra, con la que los pasajeros eran llevados de barcazas al muelle en San José, Escuintla. Imágenes tomadas de «A Glimpse of Guatemala«, de la Sra. Maudslay.

Alfred Percival Maudslay fue un explorador británico que visitó a Guatemala en varias oportunidades, pero fue cuando llegó al país entre 1893 y 1894 que trajo consigo a su señora esposa, Anne Cary Maudslay, quien se encargó de redactar un detallado diario de su periplo por la región.  De este viaje surgió el libro «A Glimpse of Guatemala» («Un vistazo a Guatemala«) el cual contiene una descripción muy particular del viaje de la esposa del explorador británico, desde la perspectiva de la sociedad victoriana que imperaba en la Inglaterra de esa época.  Aquel libro es un diario del viaje, que presta atención a numerosos detalles que van desde las costumbres y aspecto de las mujeres indígenas hasta la descripción de los poblados que visitaban, con una atención al detalle que solamente una dama británica podía plasmar.

Los viajeros partieron de Inglaterra en octubre de 1893 y llegaron a San Francisco, Estados Unidos, el 13 de noviembre, con la intención de embarcarse para Guatemala el 18 de ese mes.  Sin embargo, como ocurría frecuentemente con los viajeros europeos que llegaban a California, se enfermaron de gripe y no pudieron salir sino hasta unas semanas después. Finalmente  llegaron a Guatemala el 7 de diciembre de 1893, tras embarcarse en el puerto mexicano de Acapulco. 

He aquí como relata la Sra. Maudslay la llegada a Guatemala, con su estilo muy particular:1

[Tras salir de Acapulco] el clima había estado caliendo, despejado y tranquilo, pero tan pronto como entramos al golfo de Tehuantepec sentimos una caída drástica en la temperature y un significativo aumento en el movimiento.  Cuando estábamos a medio camino del golp, poco a poco empezamos a ver en el horizonte los primeros signos de la larga cordillera de montañas y volcanes que siguen la costa casi desde Tehuantepec hasta Panamá.  Gradualmente, conforme navegábamos hacia la costa, los picos volcánicos empezaron a distinguirse del resto de la masa montañosa: primero el Tacaná y el Tajumulco, los más altos de todos, y luego la cresta del Santa María y del Atitlán, y por último pudimos reconocer la suave siluate del de Agua y el de Fuego, cubiertos por envolturas de nubes, y supimos que nuestros viaje estaba por terminar.

Con una vista panorámica de este gran paisaje anclamos en el puerto de Champerico, en donde por muchas y calientes horas estuvimos en la orilla del atracadero, mientras el barco cargaba y descargaba, y esperaba que los pasajeros abordaran.  El pueblo estaba de fiesta ya que estaba de visita el general Reina Barrios, presidente de Guatemala, y los miembros de su gabinete, quienes iban a ser nuestros compañeros de viaje hasta el Puerto de San José.  Varios barcos fondeados en el muelle estaban adornados con banderas, e incluso nuestro viejo y sucio vapor dio lo mejor de sí para engalanarse para recibir a su distinguido pasajero.  Nosotros tratamos de disfrutar y quedar impresionados con las festividades, pero los cañonazos y juegos pirotécnicos que nos acompañaron mientras partíamos apenas y compensaron por el tiempo perdido y tener que viajar en un barco sobrecargado de pasajeros.  Los acompañantes del presidente se apropiaron de todo; se desperdigaron por todas las cubiertas, durmierton en nuestras sillas de cubierta y tuvieron éxito en romper ambas.  Afortundamente, aquella corta travesía nocturna nos llevó al Puerto de San José y al final de nuestro placentero viaje.

Nuevamente anclamos mar adentro, y cuando nos tocó el turno de ir a tierra, cada uno de nosotros fue sacado del barco en una silla colgante que caída pesadamente sobre los otros pasajeros y las pilas de equipaje que ya se encontraban en una pequeña barcaza que estaba a la par del vapor.  Esta operación se repitió a la inversa cuando llegamos a la costa, en donde una jaula metálica era bajada desde el muelle de metal que se veía prodigiosa y alarmantemente muy por encima de nosotros, hasta que éramos elevados a lugar seguro.  Gracias a Dios que no había corrientes, sino que únicamente las suaves olas que lllegaban incesantemente a la costa.  Aún así, el desembarque fue una experiencia desagradable, y no quiero ni pensar en como sería en un día tormentoso; pero uno debe recordar que aún el terror de encontrar el momento preciso para pasar de una ligera barcaza a una pesada jaula metálica, que un momento golpe el suelo de la barcaza y al siguiente está colgando amenazadoramente por encima de uno, es preferible al antiguo método cuando las barcazas eran llevadas a través de las olas y los pasajeros desembarcaban empapados hasta los huesos y aterrorizados, a pesar de que habían sido lo suficientemente afortunados para no naufragar y escapar de los dientes de tiburones hambrientos.

Una larga vista de plaza de arena caliente que mira hacia el sur, con un fondo de palmeras y árboles de banano, una cuantas casas y un interminable océano describen el puerto de San José.  No hay una sola posada decente en el lugar, y nuestra condición al ver el único tren que salía para la Ciudad de Guatemala sin nosotros (gracias al retraso en que nos dieran nuestras pertenencias en la aduana) hubiera sido lastimera, de no ser por la hospitalidad del coronel Stuart, agente de la compañía naviera, quien nos hospedó en su casa en la playa y nos proporcionó todas las comodidades para pasar la noche.»1

Por esas paupérrimas condiciones en que los pasajeros eran desembarcados en San José fue que el general presidente José María Reina Barrios inició la construcción de un mejor puerto en Iztapa,2 el cual desafortunadamente quedó inconcluso en 1897 cuando la economía nacional se desplomó.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Maudslay, Anne Cary; Maudslay, Alfred Percival (1899). A Glimpse at Guatemala and some notes on the Ancient Monuments of Central America. (en inglés).  Londres: John Murray. pp. 5-8.
  2. Macías del Real, A. (15 de julio de 1897). «Puerto de Iztapa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (24).
  3. La Ilustración Guatemalteca (15 de febrero de 1897). «Ecos de la Prensa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala) 1 (14): 216.