23 de enero de 1933: laudo de Hughes define frontera con Honduras

23enero1933
Mapa de Guatemala y Honduras mostrando la línea divisoria definida por el Laudo de Hughes en 1933. En los recuadros, certificados de acciones de bolsa de la United Fruit Company y de la Cuyamel Fruit Company, que iniciaron el conflicto limítrofe antes de fusionarse en 1929. Imágenes tomadas de Google Earth y 7 Day Adventurer.

La región comprendida al sureste del río Motagua fue disputada por Honduras en 1918 -aunque más específicamente por la Cuyamel Fruit Company– para poder extender sus plantaciones de banano en ese región.  Por su parte, el gobierno de Guatemala -o más bien la United Fruit Company (UFCO)- no estuvo de acuerdo con el reclamo, por ser la región de primera calidad para las plantaciones bananeras en Izabal.  El asunto estuvo a punto de provocar una guerra entre ambos países en 1926, pero la situación se solucionó gracias a la intervención del embajador guatemalteco en Honduras, Virgilio Rodríguez Beteta en 1928,1 aunque luego de que la Cuyamel y la UFCO se fusionaran en 1929, prevaleció la idea de que se resolviera mediante una corte arbitral neutra en los Estados Unidos.2

Guatemala envió una representación dirigado por el licenciado Carlos Salazar, y con los licenciados Adrián Recinos y Manuel Echeverría y Vidaurre como colaboradores; el embajador Charles Cheney Hyde como consejero; el coronel Lawrence Martin como geógrafo; los ingenieros Lisandro Sandoval y Angel H. Balcárcel como técnicos y el licenciado Alfonso Carrillo como Secretario.2

Las sesiones se iniciaron en la ciudad de Washington el 15 de diciembre de 1931, y el tribunal estuvo integrado por Charles Evans Hughes, entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, y por los doctores Luis Castro Ureña de Costa Rica y Emilio Bello Codesido de Chile.   Como Juez auxiliar, Hughes contó con Frederick C. Fisher, quien había sido juez en las Filipinas (entonces colonia estadounidense) y quien conocía perfectamente el derecho español.3

El alegato hondureño -ya sin el patrocinio de la Cuyamel Fruit Co.- era una reproducción de la realizada por el doctor Policarpo Bonilla en 1918 y que pretendía adquirir Puerto Barrios y el lago de Izabal hasta el río Sarstún, basándose principalmente en una Real Cédula de 1745 cuando el coronel Juan de Vera fue nombrado gobernador de Honduras con jurisdicción privativa para combatir piratas y corsarios desde las costa de Yucatán hasta el Cabo de Gracias a Dios.  Como segunda prueba, aunque de menor importancia, la frutera estadounidense presentó el nombramiento de Diego López de Salcedo el 31 de agosto de 1526 como gobernador del golfo de las Higueras y el Cabo de Honduras.4

En base a esas pruebas, la representación de Honduras afirmaba que Izabal había pertenecido a la provincia de Honduras hasta 1863, hasta que el corregidor Juan B. Peralta expulsó a los hondureños de la región, y presentaba a Guatemala como usurpadora del Golfo Dulce, explicando que fue hasta que se construyó el Ferrocarril del Norte entre 1883 y 1908 que Guatemala desarrolló la región del Valle del Motagua.5

Por su parte, la representación de Guatemala ante la comisión arbitral se vió con la dificultad de que durante la época colonial la región del Motagua, al igual que el sur de Belice, era una selva que permaneció sin explorar.  Solamente los habitantes de Gualán en Zacapa llegaban a la región para pescar o realizar algunas siembras de vez en cuando, pero la mayor tiempo la región se mantuvo aislada, impenetrable y desierta. Sin embargo, la delegación guatemalteco demostró que el capitán Pedro Truco había transitado por la región tras recibir autorización del cabildo de la ciudad de Guatemala para construir un camino entre ésta y el puerto de Omoa en Honduras en 1755, y también que se realizaron numerosos viajes comerciales guatemaltecos por el río Motagua, basados en la organización de la Compañía de Navegación del Motagua que se estableció en 1796.  Asimismo, demostró que había constancia de esto documentada por el diputado guatemalteco Manuel Micheo ante las cortes de Cádiz en 1814.6

Tras un extenso proceso legal, la resolución del Tribunal Especial de Límites -conocida como el Laudo de Hughes- fue emitida el 23 de enero de 1933 y en base a ella, la Asamblea Legislativa de la República emitió el decreto 1898 por medio del cual definió la frontera con Honduras.  Se reproduce aquí parcialmente dicho decreto:7

Decreto Número 1898

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que en cumplimiento del Tratado de Arbitraje entre Guatemala y Honduras, el 16 de julio de 1930, el Tribunal Especial de Límites resolvió la cuestión de fronteras entre ambos países, fijando detalladamente la línea divisoria y queda sólo pendiente la demarcación sobre el terreno de la línea fijada por el Laudo, lo cual debe realizarse de conformida con el Pacto Adicional que fue firmado en igual fecha, y que en su oportunida mereció la aprobación de la Asamblea;

Considerando: que el Tribunal Especial de Límites, que dirimió la controversia pendiente, es acreedor a la gratitud nacional por el concienzudo estudio que hizo de la cuetión y el tino y sabiduría que tuvo para resolverla, por tanto, decreta:

Artículo 1°. De conformida con el Laudo emitido en la ciudad de Washington el 23 de enero de 1933, por el Tribunal Especial de Límites creado en virtud del Tratado de 16 de julio de 1930, el límite entre las Repúblicas de Guatemala y de Honduras es el siguiente:

A partir de la frontera salvadoreña [sigue aquí la descripción detallada de la frontera] y desde aquí siguiendo la ribera derecha del río Motagua al nivel de las aguas de las crecidas ordinarias, río abajo hasta su desembocadura en el Golfo de Honduras.  Conforme queda descrito, el límite se fija en las riberas derechas de los ríos Tinto y Motagua al nivel de las aguas crecidas ordinarias, y, en caso de alteraciones de dichos rís en el transcurso del tiempo, sea por el depósito de aluvión, o por corrosión, o por mutación de cauce, el límite seguirá la línea del nivel de las aguas de las crecidas ordinarias en las riberas derechas efectivas de ambos.  Los puntos anteriores están descritos conforme aparecen en el mapa preliminar del reconocimiento aéreo, que acompañan y declara parte de este Decreto.

Artículo 2°. El Poder Ejecutivo velará por el exacto cumplimiento de la Convención Adicional, a efecto de que cuanto antes sea posible, se fijen sobre el terreno los mojones que marquen la frontera entre ambos países, de entero acuerdo con la línea antes descrita.

Artículo 3°. En nombre de la República de Guatemala se otorga un voto de agradecimiento a los Excelentísimos señores Charles Evans Hughes, Presidente de la Corte Suprema de Justica de los Estados Unidos de América y Doctores Luis Castro Ureña, de Costa Rica, y Emilio Bello Codesido, de Chile,que formaron el Tribunal de Arbitraje que fijó la línea divisoria, debiendo el Poder Ejecutivo, por el órgano de Relaciones Exteriores, expresarlo adecuadamente y en lo particular, a cada una de las personas mencionadas por estar ya desintegrado dicho Tribunal.

Artículo 4°. El presente Decreto entrará en vigor desde la fecha de su publicación.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.  Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cinco de abril de mil novecientos treinta y tres.

    • Juan J. Ortega, presidente
    • C. Enrique Larraondo, secretario
    • F. Hernández de León, secretario7

BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez Beteta, Virgilio (1969) “No es guerra de hermanos sino de bananos; cómo evité la guerra en Centroamérica en 1928“. Guatemala: Universidad de San Carlos.
  2. Méndez, Rosendo P. (1933) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1932-1933. LI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 567.
  3. Ibid., p.568.
  4. Ibid., p.576.
  5. Ibid., p.577.
  6. Ibid., p.578.
  7. Ibid., pp. 631-633.

12 de enero de 1904: primer contrato de la UFCO con Guatemala

12enero1904
Estación del Ferrocarril en El Rancho de San Agustín. Hasta aquí llegó la línea férrea del Norte cuando la construyó el gobierno del general José María Reina Barrios y se quedó sin fondos en 1897. En el recuadro: Minor C. Keith, co-fundador de la United Fruit Company. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En en su mensaje a la Asamblea Legislativa en el inicio de las sesiones ordinarias de la misma el 1 de marzo de 1905, el presidente de la República, licenciado Manuel Estrada Cabrera dice lo siguiente:1

“El 31 de agosto del año de 1901 se celebró un contrato con Mr. Richard Barthel, como representante del The Central American Improvement Co. para la explotación y terminación de la línea férrea del Norte, habiéndose rescindido por acuerdo de 29 de octubre de 1903, a solicitud de dicha Compañía y en razón de no poder cumplir con las cláusulas del referido contrato.

El 12 de enero de 1904 celebró el Gobierno un nuevo contrato ad referendum con igual objeto que el anterior, con Mr. Percival Farquhar, representante de Mr. Minor C. Keith, de Nueva York y Mr. William C. Van Horne de Montreal, Canadá, el que después de ratificado por los señores representados por Mr. Farquhar y legalizado en debida forma, fue aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa en Decreto número 581 de 9 de abril de 1904.”1

Y he aquí el decreto legislativo del que habla el presidente:2

Decreto Número 581

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que el contrato celebrado por el Gobierno Constitucional de la República para la conclusión y explotación del Ferrocarril del Norte, que acaba de presentarse al Poder Legislativo, no sólo no contiene cláusulas ni estipulaciones opuestas a las leyes del país, sino que, promoviendo sus intereses, tiende a la pronta terminación de aquella línea férrea, que se hace necesaria para desarrollar el comercio, la agricultura y la industria nacionales, y para dar vigor a los elementos económicos;

Que no sólo como un merecido voto de confianza al Presidente de la República, por el empeño que ha venido demostrando acerca de la grande obra de que se trata, sino en beneficio de los intereses nacionales, es oportuno que quede faucltado para poder hacer al contrato las reformas que reunden en pro de la Nación, decreta:

Art. 1°. Apruébase el contrato celebrado el doce de enero de mil novecientos cuatro, entre el Subsecretario General del Gobierno, Engardo del Ministerio de Fomento, y Minor C. Keith de Nueva York, y William C. Van Horne de Montreal, Canadá; contrato que ha obtenido ya la aprobación final de los signatarios, por haberse firmado ad referendum, y la del Presidente Constitucional de la República, con cuya autorización é instrucciones fue concluido, encontrándose las estiuplacionews que contiene en veintidós artículos y otro transitorio. 

Art. 2°. Se autoriza al Ejecutivo para que, si las circunstancias lo demandaren, introduzca, proponga y lleve a efecto, las modificaciones en el contrato que juzgue favorables a los interes de la República, y a hacerlo efectivo en beneficio del país. 

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a nueve de abril de mil novecientos cuatro.

        • Arturo Ubico, presidente
        • José A. Beteta, secretario
        • Francisco C. Castañeda, secretario

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, a once de abril de mil novecientos cuatro. 

Cúmplase.

Manuel Estrada Cabrera

El subsecretario General del Gobierno, encargado del Ministerio de Fomento, José Flamenco.2

Este contrato, aparentemente inofensivo, fue en realidad el inicio de la relación del gobierno guatemalteco con la poderosa transnacional frutera United Fruit Company, la cual llegó a convertirse en la que verdaderamente regía los destinos no solamente de Guatemala, sino de la región.  Minor C. Keith, uno de los firmantes del contrato, inició su carrera en Centroamérica contrayendo matrimonio con Cristina Castro, la hija del presidente costarricense en ese entonces y siendo el principal negociado de la deuda externa que tenía Costa Rica con los bancos ingleses.  Su plan era utilizar a Costa Rica como centro para la construcción de un ferrocarril que uniera a Norte y Suramérica.3

También estaba en el negocio de la fruta.  Durante un viaje a Londres organizó la Tropical Trading and Transport Company para coordinar el negocio de la producción de bananos y para proporcionar el transporte necesario para llevar los cargamentos a los Estados Unidos.  Además, la nueva compañía manejaba una cadena de tiendas que había establecido en las costas de Costa Rica para vender su producción local. Además, expandió su negocio de producción de banano a Colombia, en la región de Magdalena, a través de la Colombian Land Company y firmó un contrato con la Snyder Banana Company of Panama para exportar la fruta a los Estados Unidos. (Nota de HoyHistoriaGT: Panamá era parte de Colombia en esa época). Pero en 1899, la compañía Hoadley and Company, en donde Keith tenía todo su dinero, se declaró en bancarrota y Keith lo perdió todo.  Cuando ni con la ayuda de las élites costarricenses logró salir a flote, tuvo que viajar a Boston y hablar con Andrew Preston, el presidente de la Boston Fruit Company, y con el socio de éste, Lorenzo Baker.  Esta compañía era la principal competidora de Keith, pero logró que se unieran y así logró salir de deudas.  De este acuerdo surgió la United Fruit Company el 30 de marzo de 1899; Preston fue el presidente de la nueva compañía y Keith fue el vicepresidente.3

La UFCO pronto se convirtió en la principal compañía frutera de la región, ya que Keith tenía su red ferroviaria y plantaciones de banano en Centro América, además del mercado en el Sureste de los Estados Unidos, mientras que Preston cultivaba banano en la Indias Occidentales, poseía la Great White Fleet para el transporte marítimo, y tenía el mercado en el noreste de los Estados Unidos.3

Gracias al contrato firmado con el presidente Estrada Cabrera, Keith concluyó el Ferrocarril del Norte entre Puerto Barrios y la Ciudad de Guatemala, lo que le permitió a la Unitedf Fruit Company desarrollar sus plantaciones de banano en Izabal.  Y también compró el ferrocarril desde Guatemala hasta la costa del Pacífico, creando un sistema de trenes que se conectó con las líneas mexicanas en 1911.  En ese año, Keith decidió organizar toda su red ferroviaria en una nueva compañía, a la que llamó International Railroads of Central America (IRCA), y con ellas controlaba la economía y la política de la región.3

El dramaturgo Manuel Galich, Ministro de Educación del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán4 pone en boca de su personaje “Mr. Bomb” en la obra “El Tren Amarillo” el siguiente monólogo que explica cómo funcionó aquel contrato del 10 de enero de 1904:4

—Todos los rivales aplastados. Es nuestra, exclusivamente nuestra esa riqueza inagotable. Solos, solos en el Caribe fecundo. Las rutas abiertas a nuestro avance, hacia el infinito. Gracias a nuestros ferrocarriles.  

—Mejor dicho a nuestras finanzas. Las finanzas son una suerte de magia extraordinaria. Un montón de papeles viejos se transforman en millones de dólares. He aquí cómo. Este montón de papeles son los bonos de una vieja deuda del Gobierno, la cual no ha pagado ni el principal, ni los intereses. Naturalmente no valen nada y por nada los hemos comprado nosotros, los tenedores. Proponemos una ventajosa operación al Gobierno, que éste acepta razonablemente: consolidar de la deuda. Gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para nosotros. Como financiadores de la consolidación cobramos los gastos de ésta. Y como tenedores de los nuevos bonos cobramos dos años anticipados de intereses.

—¿Cómo?

—Con los propios bonos de la nueva emisión. Honorable, lícito y ventajoso para el gobierno. Intereses posteriores se garantizarán, por ejemplo pignorándose los ingresos de las Aduanas. Ahora bien, a cambio del inapreciable servicio de la consolidación, el Gobierno autoriza la constitución de una Compañía, que concluya el ferrocarril. Las acciones e esa Compañía se distribuyen en tres partes. Una, para los contratistas del ferrocarril, que somos nosotros, por su trabajo. Otra para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que también somos nosotros. Y otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril. A cada uno lo suyo. ¡Somos acreedores de la deuda y dueños del sesentiséis por ciento de las acciones del ferrocarril!

—¡Se nos ha traspasado el ferrocarril, sin reclamo, ni gravamen alguno! Eso comprende el muelle, las propiedades, el material rodante, los edificios, las líneas telegráficas, los terrenos, las estaciones, los tanques y los hombres. Miles de hombres para hace rodar el ferrocarril. Exenciones de impuestos de importación de cuanto necesitamos para el ferrocarril. A los noventinueve años lo devolveremos.

—Pero no gratis. Ya habrá transportado millones de toneladas de banano, lo que se traduce en miles de millones de dólares para la Compañía. He aquí lo que importa un montón de papeles viejos de una vieja deuda externa. Y además, una página en la historia para el Gobierno que consolidó la deuda pública y construyó el ferrocarril para felicidad de la Nación.4

Queda claro que el persona de Mr. Bomb es en realidad Minor C. Keith.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  2. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  3. United Fruit Historical Society (2001) Minor Cooper Keith (1848-1929). United Fruit Historial Society.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.

15 de diciembre de 1887: Tocoy Tzimá es renombrado “Morazán”

El poblado de Tocoy Tzimán, entonces en Baja Verapaz, es renombrado “Morazán” por el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas en honor al general liberal Francisco Morazán.

15diciembre1887
Castillo de San Fernando de Omoa, en Honduras, principal puerto comercial del Reino de Guatemala durante la época colonial. Los artículos que salían de Santiago de los Caballeros pasaban por Tocoy Tzimá, en donde eran embarcados en piraguas por el río Motagua. En el recuadro: la ubicación del municipio de Morazán en del departamento de El Progreso en Guatemala. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La rivalidad entre los criollos conservadores y liberales en Guatemala dio lugar a numerosas guerras, rebeliones e invasiones, que retrasaron el progreso del país por décadas.  Cada vez que uno de los dos grupos llegaba al poder, el otro conspiraba en su contra para derrocarlo, en detrimento de las finanzas e infraestrucutra del Estado, que tenía que endeudarse para conseguir las armas necesarias para repeler las invasiones, muchas veces patrocinadas por los mismos financistas que le prestaban al gobierno.1

En medio de este juego patrocinado por financistas ingleses desde el enclave británico de Belice aprovechando las rivalidades de los criollos se produjeron las guerras entre el general liberal Francisco Morazán y las fuerzas guatemaltecas.  Morazán invadió a Guatemala en 1829, saqueando la Ciudad de Guatemala2 y expulsando a los criollos conservadores y los frailes regulares de la Iglesia Católica de toda la región centroamericana.3 Después, ya convertido en presidente de la República Federal de Centro América favoreció el desarrollo de las provincias, exceptuando Guatemala, a la que miraba como el reflejo de la dominación española previa a la Independencia.4 Luego, cuando el gobierno liberal de Mariano Gálvez fue derrocado por la revolución católico-campesina liderada por el general mestizo Rafael Carrera,5 Morazán ingresó con su ejérecito a Guatemala y destituyó al jefe de Estado Mariano Rivera Paz, colocando al salvadoreño Carlos Salazar en su lugar, con la esperanza de que éste derrotara definitivamente a Carrera y consiguiera que se formara el Estado de Los Altos con todos los departamentos del Occidente de Guatemala, el cual estaría controlado por los criollos liberales de la región.

Cuando Carrera dió un golpe de estado en abril de 18392 para colocar a Rivera Paz nuevamente en el poder, y luego retomó el Estado de Los Altos a sangre y fuego a petición de los indígenas de la región en 1840,1 Morazán invadió a Guatemala para retomar el control de la situación, pues ya la República Federal se había desmoronado debido a sus errores administrativos como presidente, y solamente quedaban El Salvador, Guatemala y Los Altos; de hecho, para entonces Morazán era el Jefe de Estado de El Salvador y ya no presidente federal.   Pero en la Ciudad de Guatemala, la cual había tomado gracias a una treta del ejército liderado por Carrera, Morazán se apropió de los fondos de la municipalidad para pagar los gastos de la invasión y cuando estaba disfrutando de su supuesta victoria, fue atacado por las fuerzas de Carrera y tuvo que huir de la ciudad gritando “¡Que viva Carrera!” junto con unos cuantos de su allegados, dejando abandonados a los miembros de ejército, que fueron pasados por las armas por los guatemaltecos hasta que Carrera tuvo que intervenir para que no continuaran masacrándolos.6

El desastre de Morazán fue total, pues debido a su comportamiento con los soldados salvadoreños fue obligado a salir de El Salvador también y zarpar rumbo a el Perú, desde donde intentó regresar a Centroamérica, haciéndose con el poder en Costa Rica, en donde finalmente fue fusilado el 15 de septiembre de 1842.7 Carrera, por su parte, se afianzó como el hombre fuerte de Guatemala, y tras un corto exilio en México entre 1848 y 1849,8 retornó para hacerse cargo de la situación, venciendo de forma aplastante a los criollos liberales centroamericanos en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851,9 y quedando como presidente vitalicio hasta su muerte, el 14 de abril de 1865.10

Tras la muerte de Carrera, los criollos liberales aprovecharon para reforzarse y finalmente retomaron el poder el 30 de junio de 1871,11 y desde entonces rescribieron la historia, mostrando al gobierno de Carrera, que era aliado de los indígenas, de los conservadores y de los eclesiásticos, como una época retrógrada y a él mismo como un individuo sin educación que era títere de los criollos conservadores, que no sabía leer ni escribir y que firmaba como “Raca Carraca“.12 Al mismo tiempo, elevaron a Morazán a la categoría de héroe centroamericano y culparon a Carrera, y no a los desaciertos de Morazán, de la destrucción de la República Federal de Centro América, a pesar de que Guatemala fue el último estado que se separó de la federación cuando Carrera fundó la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847.13

Siguiendo esta línea de los criollos liberales, que dejaron por un lado todos los logros del gobierno conservador para la región guatemalteca, y lo sustituyeron por un supuesto héroe centroamericano que solamente trajo desolación y ruina al país, el general presidente Manuel Lisandro Barillas nombró al poblado de Tocoy Tzimá, en el departamento de Verapaz y paso estratégico de comercio hacia el Atlánico, como “Morazán” el 15 de diciembre de 1887, por medio del siguiente decreto:14

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, diciembre 15 de 1887.

Con esta fecha acordó el Gobierno cambiar el nombre del pueblo de Tocoy, en el de “MORAZÁN.”

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, diciembre 15 de 188714

Tras la finalización del Ferrocarril del Norte por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, el municipio de Morazán pasó a formar parte del nuevo departamento de “El Progreso” el 13 de abril de 1908.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. Consultado el 28 de diciembre de 2014.
  2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  3. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz.
  4. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. Guatemala: Editorial del Ejército. p. 229 y siguientes.
  5. Hernández de León, Federico (20 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 20 de febrero de 1838, Una Ley Conciliatoria”. Guatemala: Nuestro Diario.
  6. Solís, ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. (1) Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 90.
  7. El Heraldo (12 de septiembre de 2016). Aquí entregaron y fusilaron al general Francisco Morazán. Honduras: El Heraldo.
  8. Coronado Aguilar, Apuntamientos para la Historia de Guatemala, p. 266.
  9. Sierra González, Aída Lucila (2001). «La batalla de la Arada». Guatemala: Servicio de Historia Militar, Sección de Investigaciones Históricas, Museo Militar. Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  10. Pineda de Mont, Manuel (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1871 III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 351-352.
  11. Aceña, Ramón (1899). Efemérides militares. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 345.
  12. Montúfar, Lorenzo (1887). Reseña Histórica de Centro América. 6 Guatemala: Tipografía La Unión.
  13. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 73-76.
  14. Caballeros, Adrián F. (1887). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1887 VI. Guatemala: Tipografía La Unión. p. 365.

10 de diciembre de 1892: gira departamental de Reina Barrios

Durante una gira departamental, el general presidente José María Reina Barrios resuelve varios asuntos administrativos en Baja Verapaz.

10diciembre1892
Vista de Salamá, cabecera departamental de Baja Verapaz en 1897, tomada del libro “Auf alten wegen in Mexiko und Guatemala” (“Por los viejos caminos de Mexico y Guatemala“). En el recuadro: el general presidente, José María Reina Barrios.

El general presidente José María Reina Barrios era dado a hacer giras por el país para mejorar la administración de las dependencias a su cargo ya que en esa época la constitución vigente (establecida en 1879 para el estilo de gobierno del general J. Rufino Barrios) otorgaba al jefe del Ejecutivo el poder de decisión en todos los aspectos del gobierno.1 De esta forma, el 10 de diciembre de 1892, el general Reina Barrios y su ministro de Gobernación y Justicia, licenciado Manuel Estrada Cabrera, estuvieron en Salamá, Baja Verapaz, en donde resolvieron los asuntos administrativos que en el siglo XXI serían resueltos por una autoridad departamental o municipal.

He aquí algunos ejemplos de los resuelto aquel 10 de diciembre para la cabecera municipal de Salamá:

  • Decreto que acuerda que de la respectiva partida de gastos extraordinarios, se erogue la suma de doscientos pesos, para mueblaje y demás enseres del Juzgado de 1a. Instancia de este Departamentol en la inteligencia de que el Juez, oportunamente, rendiría cuenta detallada del gasto.2
  • Decreto que eroga la suma de trescientos treinta y seis pesos, que se tomarían de la partida de gastos extraordinarios del ramo.2
  • Decreto que otorga una subvención de $50 pesos mensuales para sostenimiento del alumbrado público y la de $40 pesos mensuales para la alimentación de presos de Salamá, tomándose de la partida de gastos extraordinarios de los respectivos ramos, debido a que los fondos propios de la cabecera de Baja Verapaz no eran suficientes para atender debidamente algunos de los ramos de su administración local.2
  • Decreto para la erogación de $2000 pesos de la partida de gastos de Beneficencia del Tesoro Público, siempre que lo aprobara la Asamblea Legislativa, para la construcción del edificio del hospital de Baja Verapaz.3
  • Decreto para auxiliar a la corporación municipal de Salamá con $1000 pesos de la partida de gastos extraordinaria para conclusión de las cárceles de esa cabecera, debido a lo urgente de ello y a lo exhausto de los fondos municipales de la misma.3

Y he aquí los decretos firmados por Reina Barrios y Estrada Cabrera para el resto del departamento aquel mismo día:

  • Decreto para crear la plaza de Comisionado Político, que a la vez iba a ser el Comandante Local del poblado de Saltán, Baja Verapaz, con un sueldo de $25 pesos mensuales tomados de la partida de gastos extraordinarios de Guerra.4
  • Decreto aprobando el gasto que fuera necesario para que un Ingeniero Topógrafo dividiera lo más pronto posible diez caballerías de terreno concedidas al pueblo de Saltán, para que así la Jefatura Política hiciera un sorteo para adjudicar los terrenos entre los vecinos del poblado, extendiendo a favor de cada concesionario el atestado respectivo, que le iba a servir de título de propiedad al inscribirlo.4
  • Decreto erogando $1,138.75 pesos para la reforma y amplicación del edificio municipal de Cubulco, Baja Verapaz, debido al estado de exhaustez en que estaban sus fondos.4
  • Decreto para la compra de una casa destinada a ser la escuela de ambos sexos en la población de El Chol, Baja Verapaz, por un monto de $400 pesos provenientes de de la partida de gastos extraordinarios de Gobernación y Justicia y que fueron pagados ese mismo día por la Administración de Rentas Departamental.4
  • Decreto erogando $600 pesos a favor de la municipalidad de San Jerónimo, Baja Verapaz, para la construcción de edificios de escuelas primarias de ambos sexos, tomando los fondos de la partida de gastos extraordinarios de Instrucción Pública.5
  • Decreto otorgando $300 pesos a la municipalidad de San Gabriel, Baja Verapaz, para la construcción del edificio para la escuela de varones de dicha población, tomando los fondos de la partida de gastos extraordinarios de Instrucción Pública.5
  • Decreto otorgando $300 pesos a la Escuela de Música de San Miguel Chicaj, Baja Verapaz, a partir de la partida respectiva de gastos extraordinarios del Erario Público.

La gira departamental de Reina Barrios y Estrada Cabrera se extendió desde el 21 de noviembre de 1892 hasta el 18 de diciembre, y pasó por las cabeceras departamentales de Santa Rosa, Jutiapa Jalapa, Chiquimula, Zacapa, Baja Verapaz y Alta Verapaz.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 314.
  3. Ibid., p. 315.
  4. Ibid., p. 316.
  5. Ibid., p. 317.

7 de diciembre de 1893: los esposos Maudslay llegan a Guatemala

El explorador y arqueólogo británico Alfred Percival Maudslay y su esposa Anne Cary Maudslay llegan a Guatemala para recorrer varios departamentos

7diciembre1893
La exploradora británica Anne Cary Maudslay, esposa de Alfred Percival Maudslay, quien recorrió Guatemala entre 1893 y 1894 tomando numerosas notas sobre los pobladores, regiones y monumentos mayas. En el recuadro: la peligrosa jaula metálica que Maudslay describe en su obra, con la que los pasajeros eran llevados de barcazas al muelle en San José, Escuintla. Imágenes tomadas de “A Glimpse of Guatemala“, de la Sra. Maudslay.

Alfred Percival Maudslay fue un explorador británico que visitó a Guatemala en varias oportunidades, pero fue cuando llegó al país entre 1893 y 1894 que trajo consigo a su señora esposa, Anne Cary Maudslay, quien se encargó de redactar un detallado diario de su periplo por la región.  De este viaje surgió el libro “A Glimpse of Guatemala” (“Un vistazo a Guatemala“) el cual contiene una descripción muy particular del viaje de la esposa del explorador británico, desde la perspectiva de la sociedad victoriana que imperaba en la Inglaterra de esa época.  Aquel libro es un diario del viaje, que presta atención a numerosos detalles que van desde las costumbres y aspecto de las mujeres indígenas hasta la descripción de los poblados que visitaban, con una atención al detalle que solamente una dama británica podía plasmar.

Los viajeros partieron de Inglaterra en octubre de 1893 y llegaron a San Francisco, Estados Unidos, el 13 de noviembre, con la intención de embarcarse para Guatemala el 18 de ese mes.  Sin embargo, como ocurría frecuentemente con los viajeros europeos que llegaban a California, se enfermaron de gripe y no pudieron salir sino hasta unas semanas después. Finalmente  llegaron a Guatemala el 7 de diciembre de 1893, tras embarcarse en el puerto mexicano de Acapulco. 

He aquí como relata la Sra. Maudslay la llegada a Guatemala, con su estilo muy particular:1

[Tras salir de Acapulco] el clima había estado caliendo, despejado y tranquilo, pero tan pronto como entramos al golfo de Tehuantepec sentimos una caída drástica en la temperature y un significativo aumento en el movimiento.  Cuando estábamos a medio camino del golp, poco a poco empezamos a ver en el horizonte los primeros signos de la larga cordillera de montañas y volcanes que siguen la costa casi desde Tehuantepec hasta Panamá.  Gradualmente, conforme navegábamos hacia la costa, los picos volcánicos empezaron a distinguirse del resto de la masa montañosa: primero el Tacaná y el Tajumulco, los más altos de todos, y luego la cresta del Santa María y del Atitlán, y por último pudimos reconocer la suave siluate del de Agua y el de Fuego, cubiertos por envolturas de nubes, y supimos que nuestros viaje estaba por terminar.

Con una vista panorámica de este gran paisaje anclamos en el puerto de Champerico, en donde por muchas y calientes horas estuvimos en la orilla del atracadero, mientras el barco cargaba y descargaba, y esperaba que los pasajeros abordaran.  El pueblo estaba de fiesta ya que estaba de visita el general Reina Barrios, presidente de Guatemala, y los miembros de su gabinete, quienes iban a ser nuestros compañeros de viaje hasta el Puerto de San José.  Varios barcos fondeados en el muelle estaban adornados con banderas, e incluso nuestro viejo y sucio vapor dio lo mejor de sí para engalanarse para recibir a su distinguido pasajero.  Nosotros tratamos de disfrutar y quedar impresionados con las festividades, pero los cañonazos y juegos pirotécnicos que nos acompañaron mientras partíamos apenas y compensaron por el tiempo perdido y tener que viajar en un barco sobrecargado de pasajeros.  Los acompañantes del presidente se apropiaron de todo; se desperdigaron por todas las cubiertas, durmierton en nuestras sillas de cubierta y tuvieron éxito en romper ambas.  Afortundamente, aquella corta travesía nocturna nos llevó al Puerto de San José y al final de nuestro placentero viaje.

Nuevamente anclamos mar adentro, y cuando nos tocó el turno de ir a tierra, cada uno de nosotros fue sacado del barco en una silla colgante que caída pesadamente sobre los otros pasajeros y las pilas de equipaje que ya se encontraban en una pequeña barcaza que estaba a la par del vapor.  Esta operación se repitió a la inversa cuando llegamos a la costa, en donde una jaula metálica era bajada desde el muelle de metal que se veía prodigiosa y alarmantemente muy por encima de nosotros, hasta que éramos elevados a lugar seguro.  Gracias a Dios que no había corrientes, sino que únicamente las suaves olas que lllegaban incesantemente a la costa.  Aún así, el desembarque fue una experiencia desagradable, y no quiero ni pensar en como sería en un día tormentoso; pero uno debe recordar que aún el terror de encontrar el momento preciso para pasar de una ligera barcaza a una pesada jaula metálica, que un momento golpe el suelo de la barcaza y al siguiente está colgando amenazadoramente por encima de uno, es preferible al antiguo método cuando las barcazas eran llevadas a través de las olas y los pasajeros desembarcaban empapados hasta los huesos y aterrorizados, a pesar de que habían sido lo suficientemente afortunados para no naufragar y escapar de los dientes de tiburones hambrientos.

Una larga vista de plaza de arena caliente que mira hacia el sur, con un fondo de palmeras y árboles de banano, una cuantas casas y un interminable océano describen el puerto de San José.  No hay una sola posada decente en el lugar, y nuestra condición al ver el único tren que salía para la Ciudad de Guatemala sin nosotros (gracias al retraso en que nos dieran nuestras pertenencias en la aduana) hubiera sido lastimera, de no ser por la hospitalidad del coronel Stuart, agente de la compañía naviera, quien nos hospedó en su casa en la playa y nos proporcionó todas las comodidades para pasar la noche.”1

Por esas paupérrimas condiciones en que los pasajeros eran desembarcados en San José fue que el general presidente José María Reina Barrios inició la construcción de un mejor puerto en Iztapa,2 el cual desafortunadamente quedó inconcluso en 1897 cuando la economía nacional se desplomó.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Maudslay, Anne Cary; Maudslay, Alfred Percival (1899). A Glimpse at Guatemala and some notes on the Ancient Monuments of Central America. (en inglés).  Londres: John Murray. pp. 5-8.
  2. Macías del Real, A. (15 de julio de 1897). «Puerto de Iztapa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (24).
  3. La Ilustración Guatemalteca (15 de febrero de 1897). «Ecos de la Prensa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala) 1 (14): 216.

5 de diciembre de 1895: Reina Barrios inaugura Puerto Barrios

Durante una gira departamental el general presidente José María Reina Barrios inaugura personalmente la ciudad de Puerto Barrios en Izabal

5diciembre1895
Instalaciones de Puerto Barrios en 1905, cuando el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera había retomado la construcción del Ferrocarril del Norte. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1895, el transporte marítimo en las costas atlánticas de Guatemala se realizaba en Livingston, Izabal el cual contaba con una aduana, pero con muy poca infraestructura para servir su cometido.  Por esta razón, el 19 de julio el general presidente José María Reina Barrios decretó que se fundara una nueva ciudad, a la que llamó “Puerto Barrios“, de acuerdo al siguiente decreto:1

Decreto Número 513

José María Reina Barrios, General de División y Presidente Constitucional de la República,

Considerando:

    • Que a la iniciativa del infatigable Reformador de Guatemala, General J. Rufino Barrios, se debe la de la importante empresa del Ferrocarril al Norte, obra por demás útil y simpática para el país;
    • Que por lo mismo, es un deber procurarla perpetuación del nombre de tan ilustre gobernante, muy particularmente en aquellos lugares en donde por su enérgica influencia se dio principio á trabajos como el referido, que a su terminación ha de demostrar, ser para Centro America uno de los principales factores de su mayor engrandecimiento;
    • Que además es conveniente al buen nombre nacional la fundación á inmediaciones del Atlántico, de una ciudad, conforme con los adelantos modernos y en donde los inmigrantes puedan juzgar con acierto de la riqueza de nuestro suelo;
    • Que la fundación de esta ciudad será benéfica y de suma importancia, primero, porque servirá de centro comercial a todas las personas que se dediquen al cultivo de aquellos fértiles terrenos; segundo, porque desarrollado su comercio, contribuirá al engrandecimiento de los pueblos de la sección oriental de la república; y tercero, porque con los elementos que sin duda ha de crearse, ejercerá con buen éxito el principio de atracción para aumentar en el país el número de laboriosos inmigrantes;

Por tanto, en Consejo de Ministros, Decreta:

    • Artículo 1°. Que entre el río de El Estreho, el río Escondido y la Bahía de Santo Tomás, se funde una ciudad con el nombre de “Puerto Barrios.”
    • Articulo 2°. Que dos de los ingenieros oficiales nombrados por la Dirección General de Obras Públicas y bajo la super-vigilancia de ésta, hagan en el terreno y de conformidad con el plano ya  levantado, el trazo de la expresada ciudad; y formen en seguida los planos y presupuestos de los edificios nacionales que deberán construirse para las oficinas públicas.
    • Artículo 3°. Que con exclusión de los lotes de terreno que el Ministerio de Fomento señale para la construcción de edificios nacionales, los otros que resultaren del trazo referido en el artículo anterior, se enajenen por medio de la Jefatura Política de Izabal, observándose las disposiciones contenidas en el artículo primero, sección primera del Código Fiscal.
    • Artículo 4°. Que el producto de tales ventas, se destine exclusivamente a gastos en obras públicas de la nueva ciudad “Puerto Barrios”.
    • Artículo 5°.  Que para inspeccionar las obras públicas en “Puerto Barrios” y vigilar las erogaciones de los fondos destinados al efecto, se nombre un comité compuesto por el personal que a continuación se expresa: Presidente, el Jefe Político; Vocal 1°, el Juez de 1a. Instancia; Vocal 2°, el Administrador de Rentas; Secretario, el de la Jefatura Política; quienes formarán su respectivo reglamento y lo someterán a la aprobación del Ejecutivo.
    • Artículo 6°. Que el Ministerio de Fomento dé cuenta de este decreto al Poder Legislativo en las próximas sesiones ordinarias.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, a diecinueve de julio de mil ochocientos noventa y cinco

      • José María Reina Barrios
      • El Secretarlo de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, Jorge Muñoz.
      • El Secretarlo de Estado en el Despacho de la Guerra y Encargado Interinamente del Ministerio de Gobernación y Justicia, Próspero Morales.
      • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral.
      • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Manuel Morales T.1

A fin de inaugurar la nueva ciudad personalmente, el general presidente Reina Barrios realizó una gira por Santa Rosa, Zacapa, Chiquimula, Izabal y las Verapaces, inaugurando la nueva ciudad en un acto realizado allí el 5 de diciembre de 1895.   Durante esa gira, además de asistir personalmente a la inauguración de Puerto Barrios, aprovechó para resolver asuntos importantes para los departamentos mencionados, incluyendo la prohibición de cazar el Quetzal, y el generoso acto de otorgar de entre 10 a 15 caballerías de terrenos nacionales a sus más cercanos colaboradores, mediantes las siguientes actas:2

Puerto Barrios, 4 de diciembre de 1895

Teniéndose conocimiento que de la parte occidental de la cumbre de los terrenos de San Gil hacia los pueblos de Santo Tomás y Playas de la Bahía del mismo nombre existe una considerable extensión de terrenos nacionales; y atendiendo á los servicios prestados al país por los señores licenciados Felicito Letra y Gregorio Cardoza, Generales Pedro Barillas, Vicente Farfán, José María Mirón y Pedro Ramos, Coroneles Salvador Toledo y Elias Estrada: doctor Mateo T. Morales, don Felipe Galicia, don Francisco Illescas, don Rosendo Santa Cruz, don Tomás R. Escoto y don Manuel E. Vega;

El General Presidente tiene a bien acordar: que á cada un los expresados señores se le concedan en propiedad cinco caballerías de los mencionados terrenos: debiendo hacer por su cuenta los agraciados los gastos de la medida respectiva, y la Jefatura Política de este Departamento, con presencia del expediente que extenderá a favor de los mismos agraciados los títulos correspondientes, que con inserción de este podrán ser inscritos en el Registro de la Propiedad de Oriente.

Comuniqúese.

      • José María Reina Barrios.
      • Por ausencia del Secretario del ramo, el de la Guerra, Próspero Morales

Livingston, 6 de diciembre de 1895.

En virtud de ser nacional el terreno denominado El Chocón que limita al Norte, Sur y Oriente con terrenos baldíos, y al Poniente con terrenos del Coronel don Luis García de León, a uno y otro lado del río del mismo nombre; y en virdud de los servicios prestados al país por los señores Coronel Salvador Toledo, Comandantes primeros Salvador Polanco, Ramón Solórzano. .luán F. Berdúo é Ignacio del mismo apellido, Hermenegildo López, Calixto Ramírez y Julián Roldán; Comandantes segundos, Guillermo Barillas y Miguel Larrave; Capitanes Jerónimo Milián y Fernando Juárez y Teniente Sarvelio Solórzano, José Ángel Meléndez, Juan C. Solís, Leopoldo Aguilar, y Jesús de León, Toribio Morales y Marcelo Soto; 

El General Presidente acuerda:

Que los mencionados terrenos se adjudiquen en propiedad diez caballerías a cada uno de los señores primeramene mencionados y cinco caballería a cada uno de los demás entendiéndose que harán por su cuenta los gastos de la medida del terreno y acotamiento de sus respectivos lotes, así como lo exige la formación del expediente respectivo, en vista del cual la Jefatura Política de este Departamento extenderá los títulos de propiedad, que con inserción de este acuerdo serán inscritos en el Registro de la Propiedad de Oriente.

Comuniqúese.

      • Reina Barrios
      • Por ausencia del Secretario del ramo, el de la Guerra. Próspero Morales.2

Irónicamente, en estos decretos aparecen varios personajes que serían muy importantes en la historia guatemalteca pocos años más tarde:

  • Próspero Morales lideraría la revolución quetzalteca contra Reina Barrios en septiembre de 1897 después de que la economía se desplomara a principios de ese año.
  • Salvador Toledo llegó a ser general y Jefe del Estado Mayor, además del amante de la esposa del presidente, Argelia Benton, a quien dejó embarazada.

Por otra parte, en los decretos no aparece la firma del Ministro de Gobernación y Justicia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien llegaría al poder tras el asesinato de Reina Barrios en febrero de 1898 y contra quién Próspero Morales, Rosendo Santa Cruz y Salvador Toledo liderarían infructuosas rebeliones, patrocinados por el presidente de El Salvador, general Tomás Regalado y el de México, general Porfirio Díaz.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1895-96 XIV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 39-40.
  2. Ibid., pp. 138-151.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.

25 de noviembre de 1894: expanden presupuesto anual de Instrucción Pública

El gobierno del general José María Reina Barrios expande el presupuesto anual de Instrucción Pública en $66,270

25noviembre1894
Ciudad de Guatemala vista desde el Cerrito del Carmen en 1895 en una fotografía de Fernández Valdeavellano. Se aprecia la Iglesia de la Mercer y al fondo el Teatro Colón. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 25 de noviembre de 1894 el gobierno del general presidente José María Reina Barrios tuvo que expander el presupuesto del Ministerio de Instrucción Pública, que entonces ascendía a un millón ciento veinte mil pesos debido al aumento de los precios de los muebles y útiles escolares.1

Reproducimos a continuación el decreto en mención,1 que debe compararse con la partida de 18 milllardos de quetzales que se tienen presupuestados para los profesores el presupuesto de 2021.2

Decreto Número 507

José María Reina Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala

Considerando: Que la cantidad de un millón ciento veinte mil pesos en que fijó la Asamblea Nacional Legislativa el Presupuesto de Instrucción Pública para el año económico de 1 de julio de 1894 a 30 de junio de 1895, no fué ni es en manera alguna suficiente para atender, como se debe, a los gastos que tan importante ramo ocasiona, ya que por las circunstancias económicas del país no pueden reducirse inconsideradamente los sueldos de los profesores, y que por el alto precio que han alcanzado los muebles y los útiles de enseñanza, no es posible, sin que medien grandes sacrificios, mantener los establecimientos de Instrucción Pública a la altura que su importancia y el buen nombre de la Nación reclaman;

Que el Gobierno, para concretar sus gastos á la cantidad votada por la Asamblea, se vio en la necesidad extraordinaria, contra sus principios y acatando únicamente los mandatos de una voluntad superior, de hacer modificaciones y alteraciones en el presupuesto establecido por la experiencia y fundado en los justos reclamos de la Nación;

Que el actual orden de cosas, en lo que respecta al ramo de que se trata, no corresponde a lo que el país tiene derecho a esperar y a lo que el Gobierno está obligado a hacer, y que, sólo por una anormal circunstancia, pudo entorpecerse en parte;

POR TANTO,

De acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros, en uso de las facultades que me concede la Constitución, aplicando como se debe los principios de mi programa político, y teniendo en cuenta que por insignificante que sea un lugar, la escuela primaria ejerce en él decisiva influencia, por cuanto civiliza y eleva el sentimiento moral del individuo, he tenido á bien decretar y decreto:

      • Artículo 1°. Desde el día 1 de enero de 1895, quedan establecidas las plazas y escuelas de que se hará mérito en los lugares que expresa la lista que se acompaña.
      • Artículo 2°. Las cantidades necesarias para su sostenimiento durante el primer semestre de 1895, se tomarán de la suma que aparece como superávit en el presupuesto vigente.
      • Artículo 3°. El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, queda encargado de la ejecución de este decreto y de dar cuenta de él a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones.

Dado en Guatemala, en el Palacio del Poder Ejecutivo, á los veinticinco días del mes de noviembre de mil ochocientos noventa y cuatro.

      • José María Reina Barrios
      • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral1

Sigue una tabla con todos los poblados en los que se crearon nuevas plazas de maestros. He aquí un ejemplo tomado de dicha tabla con los sueldos que se le pagaban a los maestros en 1894:3

Plantel Puesto/Costo Cantidad Sueldo
Escuela elemental de varones Director 1 $45.00
Profesor de grado 1 $30.00
Alquiler de casa $20.00

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1894-95 XIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 142-143
  2. Ministerio de finanzas Públicas (2021). Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado, Ejercicio Fiscal 2021. Guatemala: Ministerio de Finanzas.
  3. Gobierno de Guatemala, Recopilación de Leyes, p. 145

9 de diciembre de 1897: corren inicio del ciclo escolar hasta mayo

El general presidente José María Reina Barrios modifica el inicio del ciclo escolar de 1898 moviéndolo hasta mayo como medida de austeridad ante crisis económica

9diciembre1897
La Escuela de Medicina y Farmacia, cuando estaba en el convento confiscado a los monjes Paulinos por J. Rufino Barrios. Allí funcionó hasta los terremotos de 1917-18. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En diciembre de 1897 el gobierno del general presidente José María Reina Barrios estaba en una situación estable, pero muy delicada.  Acababa de terminar con dos violentas revoluciones en su contra que estallaron en septiembre1 luego de que se erigiera en dictador y prolongara su período presidencial hasta 19022, y se enfrentaba con la aguda crisis económica producto del desplome del precio internacional del café, único producto de exportación del país en ese momento.

De hecho, a principios de diciembre había tenido que solicitar un aumento de la deuda pública, había decretado un aumento de la carga impositiva y había establecido medidas de austeridad, porque el costo de repeler las revoluciones de Occidente y de Oriente había aumentado considerablemente los gastos de la Administración Pública, provocando una baja considerable en la recaudación tributaria.3

Continuando con las medidas de austeridad, el 9 de diciembre Reina Barrios emitió el decreto 546, por medio del cual corría el inicio del ciclo escolar de 1898 de enero hasta el 1 de mayo, y despedía a todos los maestros y catedráticos universitarios a partir del 31 de diciembre, a fin de ahorrarse los sueldos de cuatro meses. 

El decreto dice así:4

Decreto N.° 546

José María Reina Barrios

General de División y Presidente de la República de Guatemala

Considerando: que entre los preceptos de la higiene pedagógica está el de escogitar como período de vacaciones aquella época del año que conforme el clima de cada país sea la más adecuada para dar tregua a los trabajos intelectuales y favorecer al mismo tiempo el organismo físico de los educandos, y que los meses de marzo y abril son entre nosotros los más calurosos del año;

Considerando: Que por otra parte ha sido costumbre dar feriado a los empleados en los últimos días de diciembre y primero de enero;

Por tanto, en uso de las facultades que me confiere el Decreto número 4, emitido por la Asamblea Nacional Constituyente el 30 de agosto último, 

Decreto:

      • Artículo 1°. El año escolar en los establecimientos de Instrucción Pública principiará el 1 de mayo y terminará el 14 de marzo del año siguiente, siendo en consecuencia las vacaciones del 15 de marzo al último de abril.
      • Artículo 2°. Serán también días feriados en los mismos establecimientos los comprendidos desde el 22 de diciembre al 6 de enero inclusive.
      • Artículo 3°. Las inscripciones deberán efectuarse en los primeros diez días del año escolar.
      • Artículo 4°. Quedan derogadas todas las disposiciones que se opongan a la presente ley.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo: en Guatemala, a nueve de diciembre de mil ochocientos noventa y siete.

      • José María Reina Barrios
      • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Mariano Cruz4

Aunado a este decreto, Reina Barrios también emitió la nueva organización de la Instrucción Pública, a fin de ahorrarse los sueltos de enero a abril. Dicha organización quedó así:5

Deseando organizar la instrucción pública de la manera más conveniente en el próximo año escolar, el Presidente de la República acuerda:

    1. Todos los nombramientos del personal de las Juntas Directivas de las Facultades, de profesores y empleados de los establecimientos de enseñanza, sea primera, secundaria, normal o profesional, y de sus dependencias, quedarán sin efecto alguno, el día último del corriente mes.
    2. De conformidad con el decreto número 288 y el que se ha dictado con fecha de hoy, se procederá por quien corresopnda, del 15 al 30 de abril de 1898, a la organización del personal de los establecimientos de enseñanza de la República, nombrándose los empleados para llenar las vacantes provenientes de la disposición anterior.5

Esta última adenda del decreto 546 fue la que en la práctica cerró todas las escuelas e institutos públicos, y las Escuelas Facultativas de Medicina, Farmacia y de Derecho y Notariado

El decreto fue derogado el 11 de febrero de 1898, por el presidente interino, licenciado Manuel Estrada Cabrera,6 tan sólo tres días después del asesinato del general Reina Barrios no tanto porque ya se hubiera resuelto la situación económica, sino porque así empezaba su propaganda para las elecciones presidenciales del 1 de agosto de 1898 que él mismo había convocado un día antes.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 609.
  4. Ibid., p. 623.
  5. Ibid., p. 624.
  6. Ibid., p. 705.
  7. Ibid., p. 704.

19 de noviembre de 1896: se coloca la primera piedra del edificio de la “Unión Ciclista Guatemalteca”

19noviembre1896
Miembros de la Unión Ciclista de Guatemala posan para el fotógrafo Alberto G. Valdeallano, luego de la colocación de la primera piedra de su nuevo edificio el 19 de noviembre de 1896. En el recuadro: el joven Jorge Ubico, cuando era campeón de ciclismo en 1896. Imágenes tomadas de La Ilustración Guatemalteca.

En 1896, durante el gobierno del general presidente José María Reina Barrios, Guatemala disfrutaba de una bonanza económica sin precedentes, gracias al auge del precio internacional del café derivado de la crisis política que se vivía en Brasil, principal productor del grano.  Aprovechando aquella situación, muchas familias cafetaleras se enriquecieron considerablemente y empezaron a dedicarse a actividades sociales y deportivas; y entre las actividades novedosas estaba el ciclismo, que entonces era exclusivo para las personas más pudientes de la sociedad.1

El 19 de noviembre de 1896, los miembros de la Unión Ciclista Guatemalteca, se reunieron para celebrar la ceremonia de colocación de la primera piedra del edificio de su asociación.  Luego de dicha ceremonia, salieron a pasear en sus respectivas bicicletas por el boulevard “30 de Junio” (que en el siglo XXI es la Avenida de la Reforma). y cuando un grupo de ellos llegó al extremo sur del boulevard, en donde estaba el Palacio en donde se encontraba el Museo de Historia Natural, fueron retratados por el célebre fotógrafo Alberto G. Valdevellano, que se encontraba casualmente en el lugar.1 (Nota de HoyHistoriaGT: en 1896, tomarse una foto en grupo era toda una novedad para la población y por ello los ciclistas aprovecharon la oportunidad para hacerse seis fotografías.  Además, gracias a sus influencias, pidieron a la prestigiosa revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” que publicara una de sus fotografías, la cual apareció en el número del 15 de de 1897. De más está decir que aquella publicación fue toda una novedad en su época, cuando muy pocas revistas publicaban fotografías debido a lo costoso tanto del papel como del proceso de impresión).

Para que el lector se dé una idea de lo diferente que era la vida de los guatemaltecos de finales del siglo XIX con respecto a los del siglo XXI, relataremos la corrida de cintas y toretes en la Plaza de Toros colonial que estaba en donde en el siglo XXI se encuentra la Plazuela Barrios, junto al Museo del Ferrocarril en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Aquel evento fue organizado por la Unión Ciclista, y he aquí como relatan los redactores de La Ilustración Guatemalteca cómo se desarrolló el mismo:1

“El espectáculo primero, las cintas en bicicleta, era del todo nuevo entre nosotros y alcanzó un ruidoso y merecido éxito, por cuando dejó compacidísimos a los concurrentes.  Los cincuentiún pacols del semicirco de sombra estuvieron ocupados por otras tantas familias de lo más selecto de nuestra sociedad, y en los tendidos hubo una concurencia tan numerosa y distinguida, como jamás habíamos visto en aquel lugar.

Se dieron cita para esta tarde muchas de las más bellas guatemaltecas, que son gala de este espléndido jardín de hermosura y donaire; y el lujo deslumbrador que desplegaron en sus excelentes trajes, son una prueba del buento gusto que tanto abunda en ellas, así como del bienestar general de que por fortuna disfruta el país desde hace algún tiempo. 

[…] Penetraron al redondel en una pequeña y simpática formación, de dos en fondo, y sobre sus airosas y bien adornadas máquinas, los trece ciclistas que iban a disputar con su destreza los premios que ganasen; y éstos consistían en hermosos listones de seda, rica y elegantemente bordados en oro por varias señoritas, que pusieron sus nombres y la fecha de esta festividad.

[…] El resultado fue brillantísimo, y como un acto de merecida justicia, consignaremos en seguida los nombres de esos simpáticos campeones, especificando los nombres que contenían las cintas que respectivamente alcanzaron:1

Participante Club Cinta de:
Pedro Gavarrete Unión Ciclista Sra. Algeria de Reyna Barrios
Jorge Romaña Raquel Vásquez
Jorge Goubaud María Camacho
Carlos Tinoco Jesús Monteros
Alfredo S. Klée Julia Novella y
María Ubico
Antonio del Valle Luisa Coloma
Gustavo Novella Olimpic Club Amalia y Ester Tinoco
José Coloma Aída Carrera
José V. Urruela Julia Coloma
Rafael Uribe María y Jesús Goubaud
Walterio Rosenthal Amalia Larraondo y
María Carrera
Ricardo Vásquez Sin club Elvira Rodríguez
Jorge Ubico Antonia y Clara Aycinena

(Nota de HoyHistoriaGT: Jorge Ubico, de diecisiete años de edad, participó en la carrera.  Ubico por ese entonces había dejado de asistir a la Escuela Politécnica, donde solo cursó tres semestres, y era un empleado bancario.  Su oportunidad llegó tras la muerte del presidente Reina Barrios en 1898, ya que su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela, fue el presidente de la Asamblea Legislativa, y gracias a sus influencias consiguió un despacho militar para él.2)

Así aprovechaban los guatemaltecos de la época la prosperidad que se vivía en el país a principios de 1897.  Pero todo aquel bienestar acabó de súbito cuando Brasil resolvió su situación en 1897, provocando con su masiva producción que se desplomara el precio internacional del café, llevándose consigo la economía guatemalteca, la estabilidad del gobierno y hasta la vida del general presidente Reina Barrios, que murió asesinado el 8 de febrero de 1898 luego de haber repelidos graves revoluciones en el occidente y oriente de la República en septiembre de 1897.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de enero de 1897). Notas Ciclistas. En: La Ilustración Guatemalteca I (12). Guatemala: Siguere, Guirola y Cía. p. 186.
  2. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. pp. 43-45.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.

20 de octubre de 1941: muere Natalia Górriz vda. de Morales

Fallece a los 75 años de edad la reconocida educadora Natalia Górriz vda. de Morales, viuda del exministro y revolucionario Próspero Morales

20octubre1941
Las alumnas del Colegio Internacional para Señoritas, propiedad de Natalia Górriz vda. de Morales, en 1915. En el recuadro: la eminente profesora, historiadora y escritora guatemalteca. Imágenes tomadas de “El Libro Azul de Guatemala“.

Una de las principales educadoras guatemaltecas, que lastimosamente ha caído en el olvido, es la profesora Natalia Górriz vda. de Morales, originaria de Chimaltenango, y quien tuvo una vida por demás interesante.

Desde joven se dedicó a la enseñanza y alcanzó grandes logros, aunque los mismos quedaron truncados cuando contrajo matrimonio con el entonces ministro de Estado, Próspero Morales, como se acostumbraba en esa época.  A pesar de ello, sus méritos eran tales, que la revista “La Ilustración Guatemalteca” le dedicó un artículo en 1896, destacando todo lo que había logrado antes de contraer matrimonio.1

Tras la muerte de su esposo en 1898, la educadora siempre se firmó como “Natalia Górriz vda. de Morales”, en honor a la memoria del fallecido quien había luchado infructuosamente hasta el final de sus días contra el establecimiento de las dictaduras del general José María Reina Barrios en 1897 y del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1898;2 y fue a partir de ese momento que su contribución con la educación guatemalteca fue considerable.

Pero no fue sencillo. Debido a que su esposo había sido el líder de dos revoluciones contra el gobierno, su vida y la de su única hija fue prácticamente en modo de sobrevivencia durante el primer período del gobierno de Estrada Cabrera (1898-1904). Sin embargo, logró salir adelante, trabajando en el periódico “La República” en donde escribió bajo el pseudónimo “NOEL“. Pero como su trabajo era tan alta calidad, el también escritor y gran colaborador del gobernante, Ramón Salazar, develó el seudónimo de Górriz cuando ésta publicó un extraordinario trabajo en el que resumió el desarrollo femenino en la literatura y el arte durante el siglo XIX. Salazar, quien había sido director de la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca” había quedado impresionado ante la extraordinaria exposición que Górriz había hecho a partir de la comparación de dos grabados sobre vestimenta de mujeres de 1800 y 1900, luego con la explicación de los grandes aportes en el mundo literario que hicieron las mujeres en Europa y Norte América, en la literatura y la pedagogía de Hispanoamérica y, finalmente, con la mención particular que hizo Górriz vda. de Morales sobre María Josefa García Granados y Zavala de Saborío (la “Pepa“), Sara María de Moreno, Vicenta Laparra de la Cerda, Dolores Montenegro, Luz Arrué de Miranda, Elisa Monje, Antonia Galindo, Lucila Guerrero y María Gómez (todas ellas desafortundamente casi olvidadas en la actualidad).3

Natalia Górriz vda. de Morales siguió escribiendo en La República hasta 1904, año en el que publicó uno de sus textos más memorables: el “Compendio de geografía descriptiva”, el cual fue publicado por la Tipografía Nacional de Honduras dado que estaba dedicado a su difunto esposo. Dada la calidad de la investigación que contiene su libro de geografía fue admitida por unanimidad como socia corresponsal de la Real Sociedad Geográfica de Madrid. Aquella obra recibió numerosos premios, incluyendo la medalla de oro en la Exposición Nacional de Guatemala de 1904, y fue descrito como “un manual que se distanció de los manuales escolares geográficos de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, más orientados a Centroamérica y Guatemala, ya que su pensamiento geográfico fue universal.” En ese año fundó también el Colegio Internacional de Señoritas, uno de los principales colegios privados de Centroamérica; y debido a su calidad docente, el gobierno de Estrada Cabrera empieza a publicar sus artículos en el diario oficial “El Guatemalteco” y es designada para visitar Cuba para estudiar los métodos y sistemas de enseñanza de esa isla caribeña.4

En 1912 publicó su primera obra formal en el ámbito de la educación titulada “Pedagogía“.   Además, el periódico semi-oficial “Diario de Centro América” publicó un reconocimiento a su labor docente y una página del “Libro Azul de Guatemala”, incluye un artículo titulado “Ilustre educacionista guatemalteca”, en él se hace una reseña de su vida y se destaca al Colegio Internacional de Señoritas.  Para entonces ya era reconocida en Guatemala por su trayectoria como historiadora, escritora y pedagoga.4,5

Entre 1918 y 1920, después de que los terremotos de 1917-18 destruyeran las instalaciones de su colegio y la obligaran a cerrarlo, Górriz vda. de Morales viajó a los Estados Unidos, pero cuando el gobierno de Estrada Cabrera fue derrocado el 14 de abril de 1920, fue nombrada Inspectora de Escuelas Primarias, normales, secundarias e industriales.  Tras el golpe de estado contra el gobierno de Carlos Herrera, la educadora publicó n 1924 publicó “El Amigo de los Niños” y en 1927 “Tópicos de Educación”, los cuales están dirigidos a maestros de niños del nivel parvulario.  Y ya durante el régimen del general Lázaro Chacón, el cual impulsó grandemente la educación, fue parte del Consejo Nacional de  Educación como representante de la Academia Central de Maestros y el 15 de abril de 1929 fue nombrada como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, en donde hizo hizo reformas al plan de estudios original y convirtió a la institución en una escuela superior, ya que para su ingreso requirió poseer el título de magisterio de educación primaria.6

En 1937, ya durante el gobierno del general Jorge Ubico, el apoyo a la educación disminuyó y la profesora Natalia Górriz vda. de Morales renunció a su puesto como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, aunque dos años después la Secretaría de Instrucción Pública le autorizó a establecer su nuevo colegio para párvulos llamado “El Hogar“.7

Por último, poco antes de fallecer, publicó su obra “Luisa Xicontencatl, princesa de Tlaxcala“, dedicada a la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y era la presidente la comisión de escritores, artistas e intelectuales guatemaltecos que preparaba el monumento para el célebre cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo.  Desafortunadamente, el 20 de octubre de 1941 falleció a sus 75 años de edad, y su sepelio fue todo un acontecimiento por las personalidades que acompañaron el féretro y la gran cantidad de estudiantes que acompañaron su cortejo fúnebre.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de agosto de 1896). «Nuestros Grabados: Natalia Górriz de Morales»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (2).
  2. Pineda C., Felipe (1902). Para la historia de Guatemala: datos sobre el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. México.
  3. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En Revista Histórica de la Educación en Latinoamérica. 19 (29) p. 17.
  4. Ibid., p. 18.
  5. Bascom Jones, Máximo Soto Hall y William Scoullar, Libro Azul de Guatemala (Guatemala: Tipografía Nacional, 1915): 104, 133, 194.
  6. Argueta Hernández, El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz, p. 19.
  7. Ibid., p. 20.