24 de julio de 1896: se convoca a un concurso para dotar a Guatemala de un Himno Nacional

24julio1896
Teatro Colón (anteriormente Teatro Carrera), en donde se estrenó el Himno Nacional en marzo de 1897.  En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En el marco de las actividades para preparar la Exposición Centroamericana, el gobierno del general José María Reina Barrios no escatimó en gastos.  Y eso fue lo que al final lo llevó al desastre tras el fracaso de dicho evento, que se realizó justo en la época en que la economía del país se derrumbó por caída internacional del precio del café.

A pesar de que el objetivo económico de la Exposición no se logró y que, al contrario de lo esperado por el gobierno, fue uno de los detonantes de las revoluciones de 1897, sí dejó varios logros académicos, arquitectónicos e históricos, entre los que se encuentra el Himno Nacional de Guatemala.

Hasta entonces, había un canto que se entonaba y que se utilizaba como Himno, pero no era oficial, por lo que el gobierno hizo un concurso para que se hiciera un mucho más adecuado y que pudiera utilizarse en la ceremonia de inauguración de la Exposición. De esta cuenta, el 24 de julio de 1896 se emitió el siguiente decreto:

Concurso para un himno

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 24 de julio de 1896

Considerando:

Que se carece en Guatemala de un “Himno Nacional”, pues el que hasta hoy se conoce con ese nombre, no sólo adolece de notables defectos, sino que no ha sido declarado oficialmente como tal; y

Que es conveniente dotar al país de un himno que por su letra y música responda a los elevados fines que en todo pueblo culto presta esa clase de composiciones.

El Presidente de la República

Acuerda:

  1. Se convoca un concurso para premiar en público certamen el mejor himno nacional que se escriba y la mejor música que a él se adapte.  Para el efecto, el plazo para la presentación de las obras al Ministerio de Instrucción Pública, en pliego cerrado y con la contraseña que en tales casos se estila, temrinará el día 15 de octubre próximo.  Un Jurado compuesto de personas competentes calificará las obras presentadas, en los quince días siguientes a la citada fecha; y designada que sea la que definitivamente deba adoptarse como himno nacional, se hará circular impresa, a fin de que sea conocida por los filarmónicos que quieran tomar parte en el concurso musical.  Este se cerrará el 1 de febrero de 1897, y otro Jurado de iguales condiciones que el anterior, calificará las obras y designará la que merezca el premio.
  2. El premio consistirá en una medalla de oro con su correspondiente diploma para los autores de la letra y música que fueren designadas por los jurados respectivos, premios que se adjudicarán de una manera solemne y en la forma que se establezca, el día 15 de marzo de 1897, día en que se romperán las plicas que contengan las firmas de los concurrentes.
  3. En este concurso sólo podrán tomar parte los guatemaltecos.

Comuníquese.

  • Reina Barrios
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral

BIBLIOGRAFIA:


 

19 de febrero de 1897: el gobierno del general José María Reina Barios decreta que sea la composición del maestro Rafael Alvarez la que se use para el Himno Nacional

19febrero1897
Música original del Himno Nacional de Guatemala, publicado en “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.

El decreto en el que se oficializó el Himno Nacional de Guatemala dice textualmente así:

Palacio del Poder Ejecutivo, 19 de febrero de 1897

Teniendo presente que por acuerdo del 24 de julio del año próximo anterior, fue convocado un concurso para premiar en público certamen el mejor himno nacional que se escribiera y la mejor música que a él se adaptara fijándose para cerrar, el que a las composiciones literarias se refiere, la fecha de 15 de octubre de ese año, y señalando como término para la presentación de composiciones musicales el 1.° de febrero del año en curso:

Habiéndose adoptado como letra el Himno, la que fija el decreto de 28 de octubre de 1896, que se hizo circular profusamente, y presentándose con posteridad varias composiciones musicales, las que fueron sometidas a un examen de Jurado competente para su calificación; con vista en el dictamen emitido por dicho jurado, el Presidente de la República

ACUERDA:

  1. Que sea tenida como música del Himno Nacional la composición presentada anteriormente por el profesor guatemalteco don Rafael Alvarez, que mereció la calificación preferente
  2. Que por la respectiva secretaría se tomen las disposiciones necesarias y relativas a la adjudicación del premio que corresponde al autor de la música. que el autor de la letra manifesto renunciar a él deseando permanecer anónimo.

Comuníquese

El 14 de marzo de 1897, los alumnos del Conservatorio Nacional, dirigidos por el propio maestro Álvarez Ovalle, cantaron por primera vez el himno oficial de Guatemala en el Teatro Colón con motivo de la inaguración de la Exposición Centroamericana, que sería el último acto grandioso del gobierno del general José María Reina Barrios.  Apenas unos pocos meses después, su exministro de Instrucción Pública, el licenciado Próspero Morales, encabezaría una de las revoluciones en su contra tras el colapso de la economía nacional.


BIBLIOGRAFIA:


 

28 de octubre de 1896: el presidente José María Reina Barrios decreta que el poema “Guatemala, feliz…” se la letra del Himno Nacional de Guatemala

28octubre1896
Facsímil de la letra original del poema “Guatemala feliz” que se convirtió en el Himno Nacional de Guatemala en 1896.  Inserto: el poeta cubano José Joaquín Palma, quien fue al autor del poema, pero que lo firmó “Anónimo” por ser miembro del Jurado Calificador.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación los documentos del 27 y 28 de octubre de 1896, en los que se autoriza que el poema “Guatemala feliz…” se convierta en el Himno Nacional de Guatemala.  Queremos hacer notar, no obstante, algunas cosas antes de reproducirlos:

  1. El Himno Nacional iba a ser estrenado en la apertura de la Exposición Centoramericana, en la que el gobierno del general Reina Barrios había puesto todas sus esperanza para promocionar internacional el Ferrocarril del Norte.
  2. El poeta cubano José Joaquín Palma fue el autor del poema “¡Guatemala, feliz…!” pero como era miembro del jurado calificador establecido por el gobierno, remitió su poema como “Anónimo”.
  3. La letra original de “¡Guatemala, feliz…!” era sumamente guerrerista y sangrienta, pues Palma la escribió pensando más en la realidad cubana del momento, que en la que vivía Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios.

“Señor Ministro de Instrucción Pública.

“Presente.

“En cumplimiento de la honrosa comisión con que Ud. se sirvió favorecernos, encargándonos de la calificación de los “:himnos nacionales” presentados a esa Secretaría, en virtud del concurso abierto por el acuerdo de 24 de julio último, hemos examinado las doce composiciones que con tal objeto tuvo Ud. a bien enviarnos con fecha 15 del actual.

“Animados de los mejores deseos y con la mira de hacer la designación requerida por el mencionado acuerdo, nos hemos reunido varias veces y después de largo y y detenido examen, tenemos la honra de manifestar a Ud. que, a nuestro juicio, el himno que empieza con las palabras “Guatemala feliz” y lleva al pie la de “Anónimo”, entre paréntesis, es el que mejor responde a las condiciones de la convocatoria y merece, por lo tanto, el premio ofrecido.

“Así tenemos la honra de emitir el informa que la Secretaría de su digno cargo nos pidió, subscribiéndonos con toda consideración y aprecio, del señor Ministro, muy atentos y SS.SS.

  • José Leonard
  • J.J. Palma
  • F. Castañeda

En vista de esta aprobación del jurado calificador, el ministro Manuel Cabral y el presidente Reina Barrios emitieron el siguiente decreto el 28 de octubre:

Palacio del Poder Ejecutivo:

Guatemala, 28 de octubre de 1896

Visto el informe emitido por el jurado se designó para examinar las composiciones presentadas al concurso abierto por acuerdo de 24 de julio del corriente año,

El Presidente de la República

ACUERDA:

Que sea tenido como Himno Nacional el siguiente, que mereció la primacía en la calificación:

HIMNO

Guatemala feliz… ya tus aras
no ensangrienta feroz el verdugo;
ni hay cobardes que laman el yugo,
ni tiranos que escupan tu faz.

Si mañana tu suelo sagrado
lo profana invasión extranjera,
tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá.

CORO

Tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá,
que tu pueblo con ánima fiera
antes muerto que esclavo será.

De tus viejas y duras cadenas
tú fundiste con mano iracunda,
el arado que el suelo fecunda,
y la espada que salva el honor.

Nuestros padres lucharon un día
encendidos en patrio ardimiento,
te arrearon del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor.

CORO

Te arrancaron del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor,
que de patria al enérgico acento
muere el crimen y se honde el error.

Es tu enseña pedazo de cielo
entre nubes de nítida albura,
y ¡ay! de aquel que con mano perjura
sus colores se atrave a manchar.

Que tus hijos valientes y altivos
ven con gozo en la ruda pelea,
el torrento de sangre que humea
del acero al vibrante chocar.

CORO

El torrente de sangre que humea
del acero al vibrante chocar,
que es tan sólo el honor su presea
y el altar de la patria, su altar.

Recostada en el Ande soberbio,
de dos mares al ruido sonoro
bajo el ala de grana y de oro
te adormeces del bellos quetzal.

Ave indiana que vive en tu escudo,
paladión que proteje tu suelo,
¡ojalá que remonte su vuelo
más que el cóndor y el águila real!

CORO

¡Ojalá que remonte su vuelo
Más que el cóndor y el águila,
y en sus alas levante hasta el cielo,
Guatemala, tu nombre inmortal!

(Anónimo)

Publíquese.

  • Reina Barrios
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral

BIBLIOGRAFIA:


15 de marzo de 1892: el general presidente Manuel Lisandro Barillas entrega la presidencia al general José María Reina Barrios

15marzo1892
Monumento al general José María Reina Barrios en la Avenida de La Reforma a principios del siglo XX.  Al fondo, el Pabellón de la nefasta Exposición Centroamericana con la que el presidente quiso promover la economía guatemalteca. En los recuadros: los presidentes Barillas y Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.  

Durante el régimen liberal que se extendió del 30 de junio de 1871 al 20 de octubre de 1944, solamente en una ocasión el presidente saliente entregó la banda presidencial a su sucesor; todos los demás o fueron derrocados, o murieron en el poder.  El único que entregó la banda presidencial por su propia voluntad fue el general Manuel Lisandro Barillas, que prefería la vida tranquila de Quetzaltenango que seguir en la presidencia.

Tras las elecciones correspondientes en las que el general José María Reina Barrios venció a sus rivales, los licenciados Francisco Lainfiesta y Lorenzo Montúfar gracias al voto de los soldados analfabetos, el general Barillas le entregó el poder el 15 de marzo de 1892, como queda registrado en el Acta siguiente:

“En la ciudad de Guatemala, a los quince días del mes de marzo del año de mil ochocientos noventa y dos; previa la protesta prevenida por la Constitución, ante la Asamblea Nacional Legislativa, prestada por el ciudadano General José María Reina Barrios, Presidente de la República, se trasladó al Salón de Recepciones del Palacio del Poder Ejecutivo, acompañado de los Diputados a la Asamblea Legislativa, del ciudadano General Manuel Lisandro Barillas, a cuyo cargo ha estado la Presidencia de la República; de los Secretarios de Estado; del Presidente y Miembros del Poder Judicial; del Cuerpo Diplomático; del Consejo de Estado; del Jefe Político de este Departamento y de la Municipalidad de la capital; del General Comandante de Armas y Generales del Ejército; de las Juntas Directivas de las Facultades y Emplados superiores de Hacienda e Instrucción Pública.

Acto continuo el ciudadano General Manuel Lisandro Barillas procedió a darle la respectiva posesión al ciudadano General José María Reina Barrios.

Y para constancia de este acto solemne, se firma la presente por los ciudadanos General Barillas y General Reina Barrios; Presidente y Secretarios de la Asamblea y Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, General Licenciado Francisco A. Villela.”

Una vez en el poder, el general Reina Barrios emitió el siguiente comunicado a sus conciudadanos que podían leer (es decir, a los habitantes pudientes de la Ciudad de Guatemala y de los cabeceras departamentales):

“José María Reina Barrios

General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala

“A sus conciudadanos,

“El 14 de enero del corriente año, tuve el honor de dirigir un manifiesto a los guatemaltecos, indicando en él cuáles serían los principios políticos que servirían de norma a mi Gobierno, caso de que resultara electo para la primera Magistratura de la República, para la cual se me postulaba entonces.”

“Hoy he tomado posesión de ese elevado cargo, y desde él tengo el gusto de saludar a mis compatriotas, ratificadno cuando dije en mi expresado manifiesto.”

“Llego al poder sin odios ni prevenciones contra persona o agrupación alguna, pues los ataques que se me han dirigido desde la prensa, los creo, no hijos de la mala fe de sus autores, sino más bien el resultado de la exacerbación política, tan natural en los países que por primera vez hacen uso de sus derechos; la mayor satisfacción que tendré en mi vida pública, será la de probar con mis hechos de gobernante, que los que me atacaban tan rudamente, sin ocultar su aversión hacia mi persona, estaban muy equivocados en cuanto a mis propósitos e intenciones.”

“Esa será mi mejor venganza.”

“Abrigo una noble ambición; y es la de establecer en mi país el régimen democrático más genuino, sin las intolerancias del sectario, ni las exageraciones del iluso.”

“La libertad de hoy más, no debe ser una vana palabra, ni quedar solamente escrita en la Constitución.”

“Por más que tenga un credo politico bien definido, comprendo que estoy en la obligación de ser, no el jefe de un partido, sino el de la Nación entera, y aunque es cierto que no es fácil gobernar con todos los partidos indistintamente, sí es un hecho que bajo los anchos pliegues de la bandera liberal, todos tienen cabida, pues ella presta amparo y protección aun a los mismos que la maldicen.”

“No basta fundar las instituciones sobre bases sólidas y duraderas, sino que es necesario que se formen hombres que se encariñen con ellas y que sean su sostén cuando peligren.  La saña del gobernante por los méritos de las personas notables de su país, aunque sean sus adversarios, es no solo bochornosa para él, sino prejudicial a la Nación.”

“Deseara que bajo mi administración, además de que florezcan las artes, las industrias, el comercio y todos los ramos que hacen la riqueza de un país, se dieran a conocer todas las inteligencias y todas las aptitudes de los hijos de Guatemala, a fin de poderla presentar reivindicada ante el mundo con su cuadro de hombres notables por su patriotismo, por sus luces y por su honradez.”

“En fin: mucho queda por hacer, y sé que no es obra de un día el restaurar las fuerzas del país; pero también sé cuánto puede esperarse de un pueblo patriótico como el de Guatemala, dispuesto a ayudar a los hombres públicos a fundar un gobierno justiciero, inflexible para los abusos, sean de los mismos amigos o de los adversaries, y que proceda de acuerdo con la opinion pública sin desviarse de la senda de la libertad y de la ley.”

“Conciudadanos: He ahí expresadas con breves palabras mis intenciones, las que me propongo llevar a cabo con la cooperación y el auxilio de todos vosotros.”

“La obra es patriótica, y todos y cada uno de los hijos de Guatemala, están en el deber de contribuir a su realización.  Eso tiene derecho a esperar, y eso espero de vosotros, el que ha consagrado toda su vida al servicio público, y no tiene más norte que la felicidad de su patria.”

Y al ejército dirigió la siguientes nota:

“Al Ejército:  

“Compañeros de armas: El voto libre de los pueblos me ha llamado a ocupar el puesto de Presidente de la República, el cual ha aceptado, contando como debía contar, con el patriotismo de los guatemaltecos y muy especialmente con la cooperación del valiente ejército, fiel sostenedor de la Independencia Nacional.”

“Uno de mis principales cuidados durante mi administración, será el de promover en todos sentidos la constante mejora y buena organización de las milicias, que son las llamadas a dar respetabilidad al país, y a conservar incólumes los sagrados intereses de la Nación. Vuesta lealtad nunca desmentida, vuestro valor probado en cien combates y vuestra reconocidas prendas de moralidad y de honradez, no me dejan dudar de que mi empresa será fácil y de que unidos todos como debemos estarlo en defensa de nuestras liberatades, lograremos hacer de la patria guatemalteca un país envidiable por su prosperidad y grandeza.”

“Señores Jefes y Oficiales: a vosotros toca ayudarme con vuestra ilustración y patriotismo, yo espero que no me negareis vuestro concurso, con el cual he contado para procurer por todos los medios de que pueda disponer, la ventura de nuestra querida patria.”

Como nota aparte, cabe indicar que aquel día surgió a la vida pública un personaje que se mantendría allí hasta 1920: el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien fue nombrado como Ministro de Gobernación y Justicia.


BIBLIOGRAFIA:


Marzo de 1904: la profesora guatemalteca Natalia Górriz de Morales publica en Tegucigalpa su obra “Compendio de Geografía Descriptiva”

marzo1904
Puente colonial que comunica a Tegucigalpa con Comayagüela en Honduras; en esta ciudad fue donde Górriz de Morales publicó su obra corregida y aumentada en 1904.  En el recuadro: la profesora Górriz de Morales en 1896. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Una de las personalidades de la educación guatemalteca de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX fue, indudablemente, la profesora Natalia Górriz de Morales, quien naciera en 1868 había tenido una brillante traductora como docente y ya para 1904 ya era presentada como Ex-Directora del Instituto Nacional Central de Señoritas, Ex-Inspectora General de Educación Primaria y Ex-Presidenta de la Academia Central de Maestros de Guatemala.  Y es que la Sra. Górriz de Morales había abandonado la carrera docente cuando contrajo matrimono con el licenciado Próspero Morales, ministro de la Guerra y de Educación del presidente José María Reina Barrios, y quien muriera tras intentar derrocar por medio de las armas al presidente Reina Barrios en 1897 y al presidente Manuel Estrada Cabrera en 1898.

Tras el fallecimiento de su esposa, la Sra. Górriz de Morales vivió momentos difíciles en Guatemala, al punto que cuando publicó su obra “Compendio de Geografía Descriptiva“, lo tuvo que hacer en Honduras.  Esta es una obra muy meticulosa que describe la geografía mundial y la que la autora dedicó a la memoria de su fallecido esposo.  He aquí en qué términos se refirieron a ella los editores de la Tipografía Nacional de Honduras en el prólogo de su obra:

“A una feliz casualidad debemos que haya llegado a nuestras manos el presente Compendio de Geografía Descriptiva, escrito en Guatemala por la notable educadora centroamericana señora doña Natalia Górriz, viudad de Morales, quién a sus reconocidas dotes como tal educadora une condiciones muy apreciables de pensadora y un nombre favorablemente conocido en el campo de las letras y de las artes.

Leímos con detenimiento la obra y notames en ella método expositivo claro, concisión en el lenguaje y datos muy interesantes que sin hacerla recargada y fatigosa para las inteligencias juveniles a quienes está dedicada, les ofrece, por el contrario, facilidad grande para el aprendizaje de una ciencia importante, y cuyo conocimiento es indispensable en todas las relaciones sociales.

Claro es que en Geografía, como en Historia, nada puede ser inventado por el escritor de una obra ni ser de efectiva originalidad; pero sí el plan de exposición, el método seguido en ella; condiciones que ereune, en grado altamente apreciable, la obra de la señora de Morales, para hacerla verdaderamente didáctica y muy apropiada para la enseñanza en escuelas superiores, institutos y liceos.

Por otra parte, sin que falte en ella dato alguno importante o que deba ser conocido, no peca de árida como la generalidad de las de su clase, con detalles innecesarios y que la memoria inquieta de los niños y de los jóvenes rara vez retiene por mucho tiempo; sino que la sencillez del lenguaje, sin car en la vulgaridad y las Notas Históricas de que está salpicada, le prestan variedad y hacen amena e interesante su lectura.

Han sido todas estas consideraciones, así como también la de que ha de reportar verdadera utilidad, sin duda alguna, a profesores y alumnos, las que nos han movido, con el beneplácito de la autora, a dar a la estampa su obra, corregida por ella y adicionada con las útimas variaciones que ha sufrido el mapa político de América y Africa, como consecuencia de la guerra hispano-americana y de la anglo-boer, con lo cual ninguna otra resulta más al día.”

Por la calidad del trabajo, Górriz de Morales fue aceptada por unanimidad en la Real Sociedad Geográfica de Madrid.


BIBLIOGRAFIA:


8 de febrero de 1898: tras un año turbulento en que la economía se derrumbó y hubo tres revoluciones sofocadas, asesinan al presidente José María Reina Barrios

8febrero1898
Momento del asesinato del presidente Reina Barrios.  En el recuadro: el ciudadano suizo-británico Edgar Zollinger, asesino del presidente.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los presidentes que se preocupó más por el desarrollo de Guatemala fue el general José María Reina Barrios.  Aprovechando el aumento en el precio internacional del café, las rentas nacionales eran inmejorables y pudo convencer a muchos inversionistas para que compraran bonos para la construcción del acueducto de Acatán y del Ferrocarril del Norte.  Com guinda al pastel, organizó una lujosa Exposición Centroamericana con la que presentaría al Ferrocarril Interoceánico a los inversionistas extranjeros, y con ellos convertiría a Guatemala en un destino comercial con una posición privilegiada por su ubicación geográfica entre dos océanos y un ferrocarril único.  Por cierto que fue en la inauguración de la Exposición que se estrenó el Himno Nacional.

La economía estaba tan bien, que derogó el Reglamento de Jornaleros que obligaba a los indígenas a trabajar prácticamente de gratis en las fincas cafetaleras, y en lugar de ello creó el Instituto Agrícola de Indígenas, en el cual se educaba a los estudiantes más aventajados de cada municipio del país.  Las fabulosas instalaciones de aquel instituto fueron construidas en donde hoy en día funciona la Escuela Normal Central para Varones en la zona 13 de la Ciudad de Guatemala.  Y para enmarcar la Exposición Centroamericana, construyó varios palacios y museos, como el Palacio Presidencial en el patio del antiguo Palacio Colonial, el Palacio de La Reforma (en donde ahora está el obelisco a los Próceres) y el Pabellón de la Exposición, el cual estaba en donde ahora se encuentra el Ministerio de Educació sobre la Avenida Reforma.

Desafortunadamente para Reina Barrios, y para todo el país, el desplome del precio internacional del café cuando Brasil se recuperó de una guerra civil y empezó a producir el grano en enormes cantidades, hizo que todos los planes del presidencia se quedaran a medias y que la economía nacional se derrumbara como un castillo de naipes.  Ante el caos que se originó, en pleno año electoral, el presidente insistió en perpetuarse en el poder, dando un autogolpe de estado, disolviendo la Asamblea y consiguiendo que una nueva asamblea, compuesta por sus allegados y amigos le extendieran el mandado de 1898 a 1902.

Aquel fue el detonante para que estallaran las revoluciones de Occidente y de Oriente, dirigidas por el exministro Próspero Morales y por el gobernador José León Castillo, respectivamente.  Aunque ambas fueron sofocadas a sangre y fuego por el gobierno, el gobernante sufrió un severo desgaste.  En primer lugar, se dió cuenta de que su gestión no era aprobada ni en su región de origen, pues fue en San Marcos, si tierra natal, en donde se alzaron en armas las fuerzas de Morales.  Por otra parte, los verdaderos líderes de la revolución quetzalteca no fueron capturados, sino que en su lugar lo fueron varias personalidades altentes, entre las que estaba el filántropoco Juan Aparicio, hijo, muy querido en la región.  Reina Barrios había dado órdenes de que los fusilaran, pero la sociedad quetzalteca le rogó que los perdonara, a lo que accedió el presidente a última hora; pero cupo la mala fortunada Reina Barrios, que su ministro de Gobernación y Justicia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, fuera enemigo personal de Aparicio por una vieja rencilla y éste se demoró en enviar el telegrama dando el indulto a los condenados, por lo que éstos fueron fusilados antes de que llegara la notificación del perdón.

Por aquel crimen, Reina Barrios destituyó a Estrada Cabrera y lo envió a Costa Rica, pero su situación era ya insostenible.  La sociedad quetzalteca no le perdonó los fusilamientos y uno de los antiguos empleados y amigos de Aparicio, el ciudadado suizo británico Edgar Zollinger decidió vengarse.  Así, el 8 de febrero de 1898, a las 8 de la noche, luego de salir de visitar a una de sus numerosas amantes y desoyendo advertencias de que había un complot en su contra, Reina Barrios murió de un disparo que Zollinger le propinó a quemarropa. La policía persiguió a Zollinger y le dió muerte a garrotazos y luego llegó Emilio Ubico, quien le dió el tiro de gracia.  El ingenio chapín le puso de sobrenombre a Ubico “el mata-muertos”.

El cuerpo de Reina Barrios fue sepultado casi inmediatamente en las criptas de la Catedral Metropolitana para evitar desórdenes.  Y aquí es conveniente indicar que las circunstancias de este sepelio fueron muy singulares:  Reina Barrios era un masó de grado 33, al igual que varios de los presidentes liberales que lo antecedieron y que estaban enemistados con la Iglesia Católica, pero el arzobispo Ricardo Casanova y Estrada autorizó que lo enterraran en la Catedral porque estaba agradecido con el fallecido presidente por haberle permitido regresar del exilio en Costa Rica en 1897.  Por su parte, el cuerpo de Zollinger fue expuesto al escarnio y estuvo en exhibició por un tiempo antes de ser sepultado; la grotesca imagen puede encontrarse en Wikimedia Commons.

En lugar de Reina Barrios quedó el licenciado Manuel Estrada Cabrera en la presidencia, pues él era el Primer Designado y por ello le correspondía. Se ha querido acusar a Estrada Cabrera de haber sido el autor intelectual del crimen de Reina Barrios, pero haciendo una evaluación de cómo se encontraba la situación del país en esos momentos, se puedo decir que había muchas personas que querían deshacerse del presidente.


BIBLIOGRAFIA:

 

 


4 de febrero de 1976: catastrófico terremoto asola a Guatemala, causando veintitres mil muertos y setentisiete mil heridos

4febrero1976
Derrumbe de una  residencia a la orilla de un barranco en la zona 2 de la Ciudad de Guatemala.  En el recuadro: una vivienda de adobe derrumbada en el Centro Histórico de la ciiudad.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 4 de febrero de 1976 a las 3:03:33 am, un poderoso terremoto azotó a Guatemala. La zona más afectada cubría alrededor de 30.000 km², y comprendía a varios departamentos del país. Al igual que como ocurrió durantes los terremotos de 1917-18, aparecieron grietas en el suelo en muchos lugares del país, y algunas llegaron a medir hasta un metro de ancho; también la cima de algunos cerros se agrietó y luego los cerros se desmoronaron, soterrando poblados enteros y vías de acceso. Numerosos derrumbes en los taludes de relleno y en los taludes de corte en las carreteras​ dejaron numerosas comunidades incomunicadas, especialmente en la carretera al Atlántico, la carretera entre San Lucas Sacatepéquez y Antigua Guatemala y la carretera CA-I entre Patzún y Panajachel. Muchos puentes, torres de alta tensión, postes de luz y de teléfonos colapsaron o se destruyeron. Los rieles de las líneas de los ferrocarriles se retorcieron como culebras.

El sismo dañó prácticamente a todo el país, aunque los lugares más afectados fueron:

  • Chimaltenango: fue el departamento más afectado, registrando la mayoría de decesos.
    • San Martín Jilotepeque: quedó completamente en ruinas y únicamente sobrevivió la fuente colonial de la plaza central.​
    • Carretera CA-I (carretera Interamericana): sufrió severos daños entre Patzicía, Patzún, Godínez y Panajachel. En el punto intermedio entre Godínez y Patzún, en el lugar conocido como Los Chocoyos, hubo un derrumbe de tal magnitud que sepultó a varias casas con todo y sus habitantes.
    • Mixco Viejo: estas ruinas precolombinas sufrieron serios daños estructurales.
  • Departamento de Guatemala:
    • Ciudad de Guatemala: la ciudad y sus alrededores sufrieron graves daños, debido a la sobrepoblación y a lo precario de las viviendas, a pesar de estar lejos del epicentro del terremoto. La periferia de la ciudad quedó más destruida que el centro debido a que las casas estaban hechas de adobe. Al igual y como ocurrió con los terremotos de 1917-18 los templos católicos resultaron seriamente afectados: en la Catedral Metropolitana colapsó la cúpula elíptica que tenía,​ la Iglesia la Recolección y la Ermita del Carmen en el cerro del mismo nombre sufrieron daños considerables. Los centros de salud se quedaron pronto sin medicinas de primeros auxilios y sin alimentos, pues el sismo cortó el suministro de agua potable​ y los alimentos se agotaron rápidamente pues tanto las tiendas de abarrotes como las panaderías permanecieron cerradas. Los damnificados tuvieron que permanecer en las calles ya que hasta los hospitales dejaron afuera a sus pacientes, pues los edificios estaban en malas condiciones​ y se percibía el olor nauseabundo que provenía de desagües rotos.
    • San Juan Sacatepéquez, la municipalidad se derrumbó parcialmente.
    • Mixco: la estación de policía quedó inhabitable pero continuó operando; los agentes de la policía en las primeras horas que siguieron al terremoto encontraron ciento cincuenta muertos y doscientos heridos. Ante la gravedad de la situación y que la estructura del recinto estaba colapsada, el juez de la localidad autorizó a que los detenidos que tuvieran faltas leves fueran liberados.
  • El Progreso:
    • Carretera al Atlántico, la principal vía de comunicación del país, sufrió daños principalmente entre el kilómetro cero en el palacio Nacional y el kilómetro 80 -en El Rancho de San Agustín dejando incomunicados a Sanarate, Guastatoya y los poblados intermedios con la ciudad de Guatemala.​
  • Sacatepéquez :
    • Antigua Guatemala: el Palacio de los Capitanes Generales (que había sido reconstruido a finales de la década de 1880) resistió el temblor con algunos daños y únicamente hubo que demoler el muro de la fachada oriental. También hubo destrozos en la Parroquia de San José Catedral, el palacio del Ayuntamiento, las iglesias del Carmen, La Compañía de Jesús(que entonces albergaba un mercado), San Francisco y San Sebastián, así como casas de valor arquitectónico.
    • La carretera entre San Lucas Sacatepéquez y Antigua Guatemala también resultó seriamente dañada.
  • Izabal:
    • Puerto Barrios: las instalaciones de la portuaria quedaron seriamente dañadas
    • Los Amates: varias estelas mayas de Quiriguá se cayeron.

Aunque inicialmente el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García reportó que las pérdidas de vidas humanas eran mínimas para calmar a la población, a medida que se recuperaban los cuerpos de las víctimas la verdadera magnitud del desastre quedaba al descubierto. El gobierno tuvo que enterrar a numerosas víctimas como XX en fosas comunes, debido a la enorme cantidad de muertos y era la única forma de evitar una epidemia. El resultado final, indicó que hubo veintitrés mil personas fallecidas, setentisiete mil gravemente heridas, mientras que alrededor de doscientos cincuenta y ocho mil casas fueron destruidas, dejando a cerca de 1,2 millones de personas desplazadas. Y es que, a diferencia de lo ocurrido en 1917-18, no hubo un sismo inicial que advirtiera a la población y muchos murieron soterrados por sus propias viviendas; los sobrevivientes armaron albergues temporales en las calles junto a paredes inestables, que cedieron con las fuertes réplicas del sismo, provocando aún más víctimas mortales, cuando les cayeron paredes de edificios dañados. Después de eso las personas movieron sus albergues al centro de las calles, a parques o al primer terreno baldío que pudieron encontrar.

El riesgo de una epidemia de fiebre tifoidea se logró evitar porque cuando se suspendió el servicio de agua potable, el gobierno emitió boletines radiales de información sobre como prevenir enfermedades derivadas del consumo de agua sin tratamiento.​ Tampoco hubo un incremento en problemas psicosomáticos entre los sobrevivientes, a pesar de la experiencia traumática que padecieron. Los problemas que sí hubo fueron: diarrea, problemas pulmonares y oculares, estos últimos por la cantidad de polvo que se levantó de los escombros debido a las frecuentes réplicas.

El pillaje también se desató, y ante la falta de elementos de seguridad pues éstos estaban ocupados con las labores de ayuda, se organizaron patrullas civiles para evitarlo;. Los miembros de las patrullas eran vecinos voluntarios que estaban armados como podían y no llevaban a los capturados a las autoridades sino que ellos mismos se encargaban de escarmentarlos.

A diferencia del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera que fue totalmente inepto para afrontar la catástrofe de 1917-18, el gobierno del general Laugerud García afrontó la situación eficientemente y recuperó al país en cuestión de dos años.


BIBLIOGRAFIA:

 

 


1 de febrero de 1897: se sofoca la primera revolución armada contra el gobierno del general José María Reina Barrios

1febrero1897
Palacio de “La Reforma”, construido en donde ahora se encuentra el Obelisco a los Próceres.  Fue una de las obras por las que el gobierno del general José María Reina Barrios fue acusado de despilfarro por sus detractores.  En el recuadro: el general Reina Barrios, en la primera instantánea tomada en Guatemala.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano, tomadas de La Ilustración Guatemalteca.

El 2 de febrero se publicó la siguiente noticia en el periódico oficial “El Guatemalteco“:

“El 28 de enero próximo pasado, fué invadido el territorio de esta República por una falange revolucionaria que se componía de más de 150 hombres, armados con Remington, Winchester y algunos rifles Lebel.”

“Tan pronto como el gobierno tuvo noticia de los sucesos relacionados dictó todas las mediadas necesarias para levantar fuerzas suficientes a efecto de perseguir y destruir a los que en mala hora han tratado de trastornar el orden y la paz de que ha venido disfrutando la República.  Y el 1 del corriente el capitán Calderón, al mando de 100 hombres, logró dar alcance a los revolucionarios en el lugar llamado Granadías, e inmediatamente se empeñó en reñido combate, del que resultó la completa derrota de la falange revolucionaria y la captura de los jefes principales: Tadeo Trabanino, Braulio Martínez, Juan Vargas y Anselmo Fajardo.  Estos fueronjuzgados y pasados por las armas el mismo dí: los demás prisioneros se juzgan actualmente en la cabecera del departamento de Chiquimula.  Se tiene noticia de que el resto de los facciosos ha logrado escapar cruzando la frontera salvadoreña.”

Aquella fue la primera revuelta contra el gobierno del general José María Reina Barrios, quien había sido muy progresista e innovador, preocupado por la infraestructura del país, la construcción del Ferrocarril del Norte y la realización de una Exposición Centroamericana para presentar a Guatemala como un favorable destino para inversiones con su nuevo Ferrocarril Interoceánico.  Pero a finales de 1896, todo se le juntó al presidente provocando que se convirtiera en un tirano: el colapso económico de la caída del precio del café y la aguda crítica de los aspirantes a la presidencia en las elecciones de 1897 (entre quienes estaban su exministro de la Guerra Próspero Morales, su primo, el general Daniel Fuentes Barrios, y el licenciado José León Castillo), en contra del despilfarro del gobierno.

El año 1897 se inició con aquella revuelta que fue fácilmente vencida, pero cuando Reina Barrios disolvió la Asamblea y se perpetuó en el poder, se produjeron otras dos revoluciones simultáneas: la Revolución Quetzalteca y la Revolución Castillista en Oriente, las cuales también fueron sofocadas, aunque con mucha mayor dificultad.  Eventualmente, la situación se hizo insostenible y el presidente fue asesinado el 8 de febrero de 1898, siendo sustituido ni por Morales ni por Castillo que tanto lo combatieron, sino por el primer designado a la presidencia, su ex-ministro de Gobernación y Justicia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.


BIBLIOGRAFIA:

  • La Ilustración Guatemalteca (15 de febrero de 1897). «Ecos de la Prensa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala) 1 (14): 216.

24 de diciembre de 1896: para celebrar su cumpleaños, el general presidente José María Reina Barrios inaugura el nuevo Palacio Presidencial

24diciembre1896
El Palacio Presidencial construido por el general José María Reina Barrios entre 1895 y 1896.  Fue destruido por los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El año de 1896 sería el último de bonanza económica del gobierno liberal del general José María Reina Barrios.  Hasta ese momento, todos sus planes iban viento en popa:  el Ferrocarril del Norte ya había llegado hasta el Rancho de San Agustín Acasagustlán, el puerto de Iztapa estaba construyéndose, y los planes de embellecimiento de la Ciudad de Guatemala para la celebración de la Exposición Centroamericana de 1897 estaban avanzando conforme a lo planeado.

En medio de aquella situación inmejorable, el presidente ordenó que se construyera un nuevo Palacio de Gobierno, en la huerta del Palacio Colonial que había sido la sede del Ejecutivo desde la declaración de la Independencia. El presidente contrató al arquitecto José de Bustamante para la construcción del Palacio Presidencial por medio de un decreto que se aprobó el 8 de febrero de 1895, y con un costo aproximado de cuatrocientos mil pesos. La obra dió inicio el 1 de enero de 1895 y fue inaugurada con todo esplendor el 24 de diciembre de 1896, con motivo del cumpleaños del presidente. (Nota de HoyHistoriaGT: El antiguo Palacio Colonial estaba donde ahora se encuentra el Parque Centenario, la Biblioteca Nacional y el Instituto de Previsión Militar en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.)

He aquí cómo describió la celebración en el nuevo palacio la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca“, cuyo cuerpo editorial estaba conformado por amigos y ex-ministros del general Reina Barrios:

Ciertas fechas de la vida, sirven de hábil pretexto para demostrar afectos del corazón o signos de respeto a ciertas personalidades, y como esas manifestaciones han de ser recíprocas, exigen reconocimiento de las mismas.

El onomástico del Presidente de la República, fue festejado en su nuevo palacio con una recepción seguida de un banquete de 250 cubiertos. Claro está, que tratándose de una fiesta dada por el primer Magistrado de la Nación, y a la cual estaba convocado el Cuerpo Diplomático, había de revistar la solemnidad debida.

Aquellos localista que aman a su patria, en el fondo y en los detalles, debían ser los primeros en felicitarle de la esplendidez con que se dió la reunión. Conviene aprovechar ciertas oportunidades para poner en evidencia, que el Presidente de la República es admirador de todo aquel que vale, ya en las ciencias, ya en las artes, ya en la literatura, sin distinción de partidos políticos, procurando siempre atraer todas aquellas energías útiles al bien común. Solamente la ignorancia y mala fe pueden censurar ciertas manifestaciones.

(Nota de HoyHistoriaGT: en esta párrafo se hace referencia a las críticas por los detractores del gobierno que lo acusaban de estar despilfarrando el erario nacional.  El plan de Reina Barrios era convertir a Guatemala en un destino para los inversionistas internacionales que se interesaran en el Ferrocarril Interoceánico que estaba en construcción).

Con especial delicadeza hicieron los honores de la casa el General Reina y su Señora, prodigando a todos frases oportunas y cumplidos corteses. Animación grande tuvo el baile y el interés de la velada no decayó un instante en toda la noche.  Cuantos fueron honrados con la invitación a la fiesta conservarán por mucho tiempo grato recuerdo de la misma. Poner una lista de asistentes a la fiesta, sería por un lado extenso y por otro inoportuno.

El estreno de la residencia presidencia, fue, pues, espléndido.  Este edificio es digno de la cultura del país.”

El colapso económico de 1897 derrumbó todos los planes de Reina Barrios, llevó al país a la anarquía y a un endeudamiento sin precedentes, lo que resultó en revueltas y rebeliones que tuvieron que ser reprimidas por la fuerza y, eventualmente, en el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898.

Por su parte, la magnífica Casa Presidencial fue la sede del Ejecutivo hasta diciembre de 1917, cuando fue destruido por los terremotos que asolaron la Ciudad en aquellos años.  Práticamente el único presidente que la disfrutó fue el sucesor de Reina Barrios, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.


BIBLIOGRAFIA:

 


20 de diciembre de 1898: el gobierno de Estrada Cabrera renegocia los términos de la Deuda Inglesa

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La Ciudad de Guatemala en la época en que se renegoció la Deuda Inglesa, vista desde las faldas del Cerrito del Carmen.  La Iglesia que se observa es La Merced.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Al morir asesinado en febrero de 1898, el general José María Reina Barrios dejó un país económicamente en ruinas, debido al colapso del precio internacional del café.  Su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, asumió como presidente interino y tuvo que enfrentar la crítica situación que encontró.

El principal problema del nuevo gobernante era la onerosa deuda que Reina Barrios había contraído con bancos ingleses para mejorar la estructura del país y completar el Ferrocarril del Norte.  Como la crisis de 1897 dejó al ferrocarril inconcluso y una Exposición Centroamericana a medias, Reina Barrios había obtenido autorización de la Asamblea Legislativa para hacer un préstamo todavía mayor y que no sirvió para salir del problema financiero que afrontaba Guatemala.

Así pues, el 20 de diciembre de 1898, el gobierno del licenciado Estrada Cabrera se vió obligado a renegociar la Deuda Inglesa, de forma de poder cumplir parcialmente con los pagos que tenían que efectuarse, dado que la situació económica de Guatemala todavía era difícil.

Para que el lector se de una idea de cual era la situación del país en ese momento, se reproduce a continuación el decreto de autorización y el convenio firmado con los bancos ingleses:

DECRETO NÚM. 592.

Manuel Estrada Cabrera
Presidente Constitucional de la República de Guatemala

Considerando:

Que reducido el impuesto sobre exportación de café, el producto que hoy se obtiene no es suficiente para atender al servicio de la deuda exterior del 4%;

Que las especiales circunstancias del Tesoro no permiten distraer parte de sus demás rentas para continuar atendiendo esta deuda en la forma estipulada;

Que la Secretaría de Hacienda propuso á los Tenedores de Bonos la suspensión de la amortización por tres años y el pago de intereses por mitad durante ese
término;

Que los Tenedores de Bonos han aceptado tal proposición, subscribiendo un convenio con fecha 18 de noviembre último, cuyas condiciones y estipulaciones se consideran aceptables y prestan facilidad para su cumplimiento;

Por tanto,

En uso de las facultades concedidas al Poder Ejecutivo por el Decreto Legislativo Núm. 409 de 12 de mayo último,

Decreto:

Artículo único. — Se aprueba el convenio que, compuesto de nueve artículos, fué firmado en Londres por los Tenedores de Bonos de la deuda exterior del 4%, el Comisionado del Gobierno y el Ministro Plenipotenciario de Guatemala en Francia é Inglaterra, el 18 de noviembre próximo pasado.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo : en Guatemala, á veinte de diciembre de mil ochocientos noventa y ocho,

  • (f.) Manuel Estrada C.
  • (f.)El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, Rafael Salazar.

Y he aquí el convenio completo:

CONVENIO

HECHO ENTRE EL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA, QUE ACTÚA, EN ESTE PARTICULAR, POR MEDIO DE LOS INFRASCRITOS, DEBIDAMENTE AUTORIZADOS PARA OBRAR A
SU NOMBRE, POR UNA PARTE : Y LA CORPORACIÓN DE TENEDORES DE TÍTULOS DE DEUDAS EXTRANJERAS, LA CUAL ACTÚA EN UNIÓN DEL COMITÉ DE TENEDORES DE TÍTULOS DE LA DEUDA DE GUATEMALA Y EN REPRESENTACIÓN DE LOS TENEDORES DE TÍTULOS DE LA DEUDA EXTERIOR DE GUATEMALA, POR LA OTRA PARTE.

Por la presente se conviene como sigue :

  1. Los seis cupones pagaderos desde el 30 de diciembre de 1898 hasta el 30 de junio de 1901, ambos inclusive, sobre los Títulos de la Deuda exterior de Guatemala, serán pagados la mitad en efectivo y por la otra mitad se emitirán certificados, canjeables por títulos de la deuda del Gobierno, después del 30 de junio de 1901, en la forma en que en este documento se dispone. Los cupones pagaderos el 30 de diciembre de 1901 y todos los cupones subsiguientes serán pagados en efectivo á razón del 4% completo por año, de acuerdo con lo que expresan.
  2. La suma necesaria para pagar la parte en efectivo de los dichos seis cupones, estará en manos del “Deutsche Bank,” de Londres, quince días antes de la fecha en que se deba pagar y el dicho pago será garantizado por una Casa Bancaria, que ha de ser aceptada por el Comité de Tenedores de Bonos, por todo el tiempo en que queden en manos del Sindicado Alemán, encargado en la actualidad de ello, las ventas de los Bonos que representan el actual impuesto sobre el café de un peso de plata por quintal, durante estos tres años.
  3. Los dichos certificados, á su presentación, serán cambiados por títulos definitivos del Gobierno, desde el 1 de julio de 1901. Dichos títulos serán semejantes á los títulos existentes de la deuda exterior y serán garantizados de igual modo que ellos y devengarán interés á igual premio de 4% por año, desde el 30 de junio de 1901, y llevarán adheridos cincuenta cupones.
  4. La amortización de la deuda exterior, según el convenio existente de 11 de julio de 1895, será suspendida por tres_ años, que terminarán el 30 de junio de 1901. Durante los siete años que comenzarán el l 9 de junio de 1901 y terminarán el 30 de junio de 1908, el fondo de amortización será á razón de £6,000 por año. Después del 30 de julio de 1908 se volverá al pleno fondo de amortización de £15,000 anuales.
  5. El dicho fondo de amortización será aplicado semestralmente de la manera dispuesta en dicho convenio de 11 de julio de 1895, en primer lugar á la amortización del principal de los títulos emitidos en virtud del artículo 3.°
  6. La emisión y canje de certificados por títulos definitivos, será llevada á cabo por la Corporación. Los nuevos títulos, firmados en debida forma á nombre del Gobierno, serán entregados a la Corporación el 30 de junio de 1901 ó antes de esa fecha.
  7. Con excepción de lo que temporalmente varíen por el presente documento los derechos de los tenedores conferidos por el dicho convenio de 11 de julio de
    1895, quedarán en pleno vigor.
  8. El Gobierno costeará los gastos relacionados con la negociación y llevada á cabo de este arreglo y la emisión de nuevos títulos y los derechos de timbre del Gobierno inglés sobre ellos.
  9. Este convenio queda sujeto á ratificación, mediante Decreto Ejecutivo del Gobierno.

Hecho por duplicado, en Londres, á 18 de noviembre de 1898.

A nombre del Gobierno de la República de Guatemala.

(f.) Fernando Cruz.
(f.) D. Mugdan.

A nombre de la Corporación de Tenedores de títulos extranjeros y del Comité de Tenedores de Títulos de Guatemala,

(f.) W. Siderdale, Presidente del Consejo.

RESOLUCIÓN

VOTADA EN LA REUNIÓN GENERAL DE TENEDORES DE TÍTULOS DE GUATEMALA HABIDA EN LAS OFICINAS DEL CONSEJO DE TENEDORES DE TÍTULOS EXTRANJEROS, EL MARTES 15 DE NOVIEMBRE DE 1898

Que esta Junta General de Tenedores de Títulos de la deuda exterior de Guatemala, del cuatro por ciento, aprueba las bases del arreglo presentadas hoy a ella y suplica al Consejo de Tenedores de Títulos extranjeros que dé los pasos necesarios para llevarlo á efecto.

Es copia fiel.

( f.) James E. Cooper

El lector familiarizado con crédito bancario comprenderá que esto no fue otra cosa que la extensión del plazo de la deuda, que se cubrió parcialmente con bonos del tesoro guatemalteco (es decir, contrayendo aún más deuda) y con mayores intereses incurridos por el mayor tiempo requerido para pagar el compromiso. Los intereses acumulados fueron considerables, si se toma en cuenta que esta deuda fue finalmente pagada en su totalidad por el gobierno del general Jorge Ubico el 1 de julio de 1944, el día de su renuncia a la presidencia.


BIBLIOGRAFIA: