27 de abril de 1898: la Asamblea Legislativa autoriza al gobierno a realizar un préstamo por dos millones de libras esterlinas para terminar los trabajos del Ferrocarril del Norte y del Puerto de Iztapa

Trabajos del ferrocarril en el puerto de Iztapa, Escuintla en 1897.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca“.

Para abril de 1897 ya era evidente que la Exposición Centroamericana no iba a ser suficiente para promocionar el Ferrocarril del Norte a menos que éste estuviera terminado.  Desafortunadamente, la situación económica del país era caótica y el gobierno del general José María Reina Barrios tuvo que recurrir a un oneroso y exorbitante préstamo a bancos ingleses para intentar terminar la obra, el cual fue aprobado por el siguiente decreto:

DECRETO NÚM. 358.

LA ASAMBLEA NACIONAL LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA,

DECRETA :

Artículo 1°.— Se autoriza al Gobierno para que sobre las bases más equitativas y convenientes para la Nación contrate en el extranjero un empréstito de dos millones de libras esterlinas.

Artículo 2°.— El Gobierno debe emplear el producto de este empréstito única y exclusivamente en terminar el Ferrocarril del Norte y las obras emprendidas en el puerto de Iztapa.

Artículo 3°.— La amortización del empréstito deberá será largos plazos, procurando efectuarla de modo que su total cancelación sea en un plazo no menor de veinte años.

Artículo 4°.— Este empréstito será llamado, á juicio del Ejecutivo, á medida que lo exijan las necesidades de las obras á que se destina.

Artículo 5°.— El Gobierno podrá ofrecer como garantía la propia línea del Norte con sus terrenos y pertenencias, y las obras nacionales del puerto de Iztapa.

Artículo 6°.— Para el servicio del empréstito y por el término que fuere necesario, podrá el Gobierno disponer:

I. De las cantidades y rentas asignadas al Ferrocarril del Norte por Decreto Legislativo número 207, con exclusión del descuento de sueldos de empleados y el seis por ciento de rentas municipales cuando cese el término que fija dicha ley en concepto de que durante el período en que subsista el tres por millar adicional consignado al Ferrocarril no se rectificará la matrícula de inmuebles.

II. Del 20 por ciento en oro de los derechos de importación.

III. De los rendimientos de la explotación del Ferrocarril del Norte y puerto de Iztapa y del producto en venta de los terrenos anexos á dicha empresa. El excedente que resultare de estas rentas, deducido el servicio del empréstito, se aplicará al pago de los intereses y amortización de los bonos de la vía férrea del Atlántico.

Artículo 7°.— El Gobierno dará cuenta detallada á la Asamblea de la presente negociación en las próximas sesiones.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, á veinticuatro de abril de mil ochocientos noventisiete.

  • Feliciano Aguilar, presidente
  • Francisco Villacorta, secretario
  • Francisco C. Castaneda,

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 27 de abril de 1897.
Cúmplase.

  • José María Reina Barrios
  • Manuel Morales T., secretario de Fomento

Este préstamo tampoco fue suficiente para terminar la obra ya que la economía empeoró y el presidente disolvió la Asamblea el 18 de junio para que se extendiera su mandato constitucional hasta 1902.  Todo esto provocó revoluciones que fueron reprimidas a sangre y fuego hasta que la inestabilidad terminó con el asesinato del presidente Reina Barrios el 8 de febrero de 1898.


BIBLIOGRAFIA:


 

15 de julio de 1897: la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” cumple un año en medio de una grave crisis económica y política en el país

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Los editores y colaborares de “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.  Imagen tomada de esta publicación cultural.

La revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” refleja fielmente la situación de la libertad de prensa en Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios.  Cuando la economía estaba en su apogeo, eran comunes los artículos sobre las inauguraciones de fastuosos edificios, la construcción del Ferrocarril del Norte, poemas de los lectores, reportes fotográficos de Alberto G. Valveavellano, y artículos sobre competencias ciclistas.  Pero cuando empezaron a aparecer los primeros indicios de la crisis económica que asoló al país en 1897, el tono de la revista empezó a cambiar y empezaron a aparecer artículos criticando la situación del país y algunas noticias sobre los cambios que estaba imponiendo el gobierno.

La revista era impresa por los senores Baldomero y Arturo Siguere, y sus principales colaboradores eran los guatemaltecos Rafael Spínola, Joaquín Ménez y Ramón Salazar, además del farmacéutico español Antonio Macías del Real.  Spínola y Salazar eran diputados y ministros de estado, y luego, junto con Macías del Real serían cercanos colaboradores del presidente Manuel Estrada Cabrera.   Por esa razón, se observa que si bien hay crítica al gobierno de Reina Barrios, ésta es impresa en cortos artículos o incluso frases, mientras que los logros del gobierno o los asuntos familiares del presidente son publicados en grandes reportajes.

El mejor ejemplo de esta situación se observa en el fascículo No. 24 del volumen I de la revista, el cual fue publicado el 15 de julio de 1897 y con el que la revista cultural cumplía un año de existencia.  En primer lugar, este fascículo muestra varias fotografías de página completa el fallecimiento de la madre del presidente, Celia Barrios de Reina, acaecido el 5 de julio, y en su resumen quincenal dice lo siguiente:

El día cinco del corriente, a las 8:45 de la noche, falleció, auxiliada con todos los sacramentos, la señora Doña Celia Barrios de Reyna, madre del señor Presidente de la República.  Se celebraron solemnes honras fúnebres en la Catedral Metropolitana, a las cuales acudió un público numeroso y distinguido.

Presidió el duelo el Consejo de Ministros.

Al concluirse la celebración de la misa, el Ilustrísimo Señor Arzobispo hizo la solemne absolución.

Los editores y redactores de La Ilustración Guatemalteca se asocian al dolor general producido por la muerte de la fina, querida por todos, por ser su lema: ‘no hacer mal a nadie, sino siempre caridad y justicia’.

Además, contiene un reporte detallado de varias páginas y fotografías sobre el avance de la construcción del Puerto de Iztapa, el cual iba a sustituir al puerto de San José en la costa sur del país, dadas las limitaciones logísticas de este último, e iba a servir como puerto para el Ferrocarril Interoceánico que el gobierno estaba construyendo.

Pero, en una sola frase en su sección de “Resumen Quincenal” en la última página dice: “La terrible pena de muerte se ha vuelto a poner en vigor.  Es triste tener que adoptar ciertas medidas para moralizar a los pueblos.”

Lo que realmente estaba ocurriendo era que el país estaba entrando en un período difícil, pues la economía estaba cayendo estrepitósamente.  De hecho, el 27 de abril el gobierno había aprobado un exorbitante préstamo a los bancos ingleses por dos millones de libras esterlinas para poder terminar la obras del Ferrocarril del Norte y del Puerto de Iztapa, pero cuando esto no ayudó, el presidente Reina Barrios disolvió a la Asamblea Legislativa y se había erigidio en dictador el 18 de junio para poder así reunir a otra que modificara la constitución a su conveniencia.  Para evitar protestas por sus medidas dictatoriales, el 2 de julio había emitido un decreto, restituyendo la pena de muerte.

Este fue solamente el preludio a las Revoluciones que estallaron cuando el presidente extendió su período presidencial hasta 1902, y que eventualmente le costaron la vida el 8 de febrero de 1898.

BIBLIOGRAFIA:

2 de julio de 1897: el presidente José María Reina Barrios, ya erigido en dictador luego de disolver la Asamblea Legislativa en junio, restablece la pena de muerte en Guatemala

Retrato de Juan Aparicio, hijo, quien fuera fusilado en septiembre de 1897 acusado injustamente de ser uno de los cabecillas de la Revolución Quetzalteca que estalló con el presidente José María Reina Barrios.  Imagen tomada de “La Ilustración del Pacífico“.

En medio de una crisis económica que se desató en 1897, el presidente José María Reina Barrios disolvió a la Asamblea Legislativa y se erigió en dictador el 18 de junio. Poco después, ante las críticas que esto ocasionó restituyó la pena de muerte en el país mediante el siguiente decreto:

JOSÉ MARlA REINA BARRIOS,

Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

CONSIDERANDO :

Que es conveniente y necesario á los intereses de la sociedad restablecer y dejar en vigor y fuerza las disposiciones contenidas en los artículos 22, en lo que se refiere únicamente á la primera de las penas en él comprendidas, y 65, 89, 98, 256, 257 y 341, inciso primero, del Código Penal decretado en 4 de julio de 1877;

POR TANTO,

En Consejo de Ministros y en uso de las facultades que actualmente ejerzo,

DECRETO :

Artículo único— Desde esta fecha quedan en vigor y fuerza, para los delitos á que se refieren, y en lo que toca á las penas que ellos establecen, los artículos: 22, en lo relativo á la primera de las penas que señala la escala penal, y 65, 89, 98, 256, 257 y 341, inciso primero, del Código Penal decretado en 4 de julio de 1877, y, eu consecuencia, derogadas todas las disposioionee del Código Penal vigente, qnp se opongan al presente Decreto.

Dado en el Palacio del Ejecutivo, en Guatemala, á dos de julio de mil ochocientos noventa y siete.

  • José María Reina Barrios.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Publico, J. M. González.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, Jorge Muñoz.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, y encargado del de Instrucción Pública, Manuel Morales T.
  • El Secretario de Estado en el Despacho Gobernación y Justicia, Manuel Estrada C.

Los artículos del Código Penal a que hace referencia el decreto anterior son los siguientes:

  • Artículo 22. Las penas que pueden imponerse con arreglo a este Código y sus diferentes clases son las que comprende la siguiente ESCALA GENERAL.
    1. Muerte
  • Artículo 65. Todo condenado a muerte será pasado por las armas.
  • Artículo 89. El guatemalteco que indujere a una potencia extranjera a declarar guerra a la República, o se concertare con la misma potencia para el propio fin, será castigado con la pena de muerte si llegara a declararse la guerra y en otro caso con la de presidio con calidad de retención.
  • Artículo 98. El que matare a un jefe de otro Estado residente en Guatemala, será castigado con la pena de presidio con retención a muerte, segun las circunstancias. Cualquiera otro atentado de hecho contra su persona se castigará con las penas de arresto mayor a prisión ordinaria, segun las circunstancias.
  • Artículo 256. El que matare a su padre, madre o hijo, sean legítimos, ilegítimos o adoptivos o a cualesquiera otros de sus descendientes o ascendientes o a su cónyuge, será castigado como parricida con la pena de presidio, con calidad de retención, a muerte.Artículo 257. Es reo de asesinato el que sin estar comprendido en el artículo anterior y con premeditación conocida, amtase a alguna persona, concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:Con alevosíaPor precio o promesa remuneratoriaPor medio de inundación, incendio o venenoCon ensañamiento, aumentado deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.
  • El reo de asesinato será castigado con la pena de presidio con calidad de retención a muerte.

El decreto le permitió al presidente condenar a muerte a los supuestos autores intelectuales de la Revolución Quetzalteca en septiembre de 1897, incluyendo a Juan Aparicio, hijo, lo cual sería el principio del fin del presidente Reina Barrios, ya que éste fue asesinado por Edgar Zollinger, un antiguo trabajador de Aparicio, el 8 de febrero de 1898.


BIBLIOGRAFIA:

 

14 de julio de 1898: para asegurarse la victoria electoral el presidente interino Manuel Estrada Cabrera envía una circular a todos los jefes politicos para que destituyan a todos los alcaldes que no eran de su confianza

José Leon Castillo, férreo opositor del régimen de los presidentes José María Reina Barrios y Manuel Estrada Cabrera. Imagen tomada de La Ilustración Guatemalteca.

En 1898 la Asamblea Legislativa convocó a la elección de presidente luego de que el 8 de febrero de ese año fuera asesinado el presidente José María Reyna Barrios y el licenciado Manuel Estrada Cabrera fuera nombrado presidente interino. Aparte de Estrada Cabrera, los otros candidatos que se presentaron a la elección fueron:

  • José León Castillo: exdiputado que contaba con cinco clubes castillistas en la capital y setenta en los departamentos, y quien era el líder de la revolución de oriente contra Reina Barrios. Era el candidato más fuerte;
  • Francisco Fuentes: tenía la mayoría de sus partidarios en Quetzaltenango
  • Próspero Morales: exministro de la Guerra del general Reina Barrios y uno de los líderes de la Revolución quetzalteca.

El periódico opositor “La Ley” apoyaba a León Castillo y basaba la candidature de éste en el hecho de que como Estrada Cabrera había sido ministro de Gobernación hasta pocos meses antes de la muerte del general Reina barrios, su gobierno sería muy similar al del fallecido president. Es decir, habría inicialmente leyes muy liberales y desarrollo en la instrucción y en las obras públicas, y al cabo de unos pocos años habría un régimen despótico, que acabaría con la hacienda pública, confiscaría bienes, atacaría la libertad de prensa, llenaría de luto a las familias guatemaltecos y prorrogaría inconstitucionalmente su período presidencial.

Por su parte, los allegados al presidente interino hacían circular un periódico satírico llamado “El Torpedo“, supuestamente editado por Napoleón Rivera Cabezas, el cual era impreso en la Tipografía Síguere y Cía, misma que había impreso La Ilustración Guatemalteca y en donde trabajaron numerosos amigos y colaboradores de Estrada Cabrera. Este periódico, además que criticar duramente a Castillo, hacía burla de su persona y de los periódicos que lo apoyaban.

Previendo un fraude electoral, el 6 de junio de 1898, el periódico castillista exigió que la Asamblea Nacional Legislativa se convocara para el primero de agosto porque ese día en se inicaban las elecciones para evitar que el presidente interion recibiera pliegos de las juntas electorales municipales y pudiera modificarlas.  Por supuesto, esta solicitud fue ignorada y el 27 de junio de 1898 Estrada Cabrera emitió un decreto para que la Asamblea Nacional Legislativa se reuniera el 1.° de septiembre para realizar el escrutinio de votos de las elecciones.​ La comisión electoral permanente solicitó entonces al presidente interino que revocara ese decreto y que convocando a la Asamblea para los primeros días de agosto y no esperar hasta septiembre, pero el presidente denegó la solicitud porque la comisión permanente no era un cuerpo consultivo y no tenía la atribución de hacer iniciativas de la ley y que no tenía derecho a vetar lo actuado por le ejecutivo.

El 12 de junio de 1898, el periódico “Pro Patria”, que también apoyaba a León Castillo criticó severamente a las tácticas de Estrada Cabrera para las elecciones, afirmando que Estrada Cabrera toleraba la prensa independiente durante la época electoral, pero que cuando los setecientos mil indígenas que estaban aprendiendo a decir “Vas botar Cabrera” hubieran depositado sus votos, el gobierno ya no les permitiría circular.

Pero el presidente interino siempre les salía adelante. El 14 de julio de 1898 Estrada Cabrera envió una circular secreta a todos los jefes políticos y comandantes departamentales ordenándoles despedir inmediatamente a los alcaldes que no eran de la confianza del gobierno y que nombraran personas afines a Estrada Cabrera; de esta forma, solamente sus partidarios intervinieron en las mesas electorales.​ También se ordenaba que alistaran las boletas de votantes y que las elaboraran registradores cabreristas, dejando un número considerable en blanco, y que pagaran estos servicios con fondos que el presidente había destinado para ello.​ Finalmente, se les ordenaba que si algún candidato opositor tenía una considerable cantidad de votos, que movilizaran a los adeptos cabreristas y que hicieran votar cuantos fuera necesario.

Ya para el 28 de julio las anomalías contra la candidatura de Castillo eran muy descaradas:

  • la policía amenazaba a los vendedores de la “La Ley” para que no lo siguieran ofreciendo (de hecho, hubo graves acusaciones de que el gobierno estaba sacando criminales peligrosos de las cárceles para trabajar a favor de la candidatura de Estrada Cabrera, vapuleando, amenazanda e incluso asesinando a los partidarios de León Castillo, y que habían conformado la policía secreta).​
  • aparecían circulares castillistas apócrifas que hacía la policía secreta,
    los principales miembros de los clubes castillistas que estaban en el interior de la república fueron hechos prisioneros,
  • el registro de ciudadanos no daba boletas a los partidarios de León Castillo.

Al final de cuentas, Estrada Cabrera fue elegido por una abrumadora mayoría de votos y fue proclamado presidente de la República para el período 1899-1905 el 25 de septiembre de 1898. Luego continuaría religiéndose hasta que finalmente fue derrocado el 14 de abril de 1920, y de más está decir que todos los pronósticos que hicieron los periódicos castillistas sobre su régimen se cumplieron.

BIBLIOGRAFIA:

 

8 de julio de 1893: se firma el tratado Mariscal-Spencer (o Mariscal-St. John) de límites entre México y el Imperio Británico para evitar que Belice siguiera proporcionando armas a los indígenas de Yucatán

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Región dominada por los indígenas alzados en Yucatán.  Hasta abajo de la imagen, obsérvese la pequeña frontera con Belice, desde donde los ingleses proporcionaban armas a los alzados. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El tratado Mariscal-Spencer surgió como estrategia del presidente mexicano, general Porfirio Díaz, para delimitar el territorio y terminar con la guerra de castas que venía desangrando Yucatán desde 1847. De hecho, la violencia con que los indígenas yucatecos estaban aniquilando a los criollos de la region ayudó al general Rafael Carrera solidificara su gobierno en Guatemala en 1849, ya que estableció pactos con los líderes indígenas locales y los criollos conservadores tuvieron que aceptar su gobierno porque no eran bienvenido en el resto de Centroamérica. Además, debido a esta guerra Yucatán se reintegró a México, ya que cuando estaba a punto de sucumbir ante los alzados indígenas, aceptó la ayuda militar de México para contrarrestarlos a cambio de perder su independencia.

Pero, a pesar de la ayuda militar Mexicana, la violencia continuó en la region principalmente porque los ingleses en Belice proporcionaban armas a los indígenas alzados. Con el tratado en 1893, México logró establecer el control político en la zona ya que el convenio fue que el Imperio Británico se quedaría con el territorio que actualmente es el norte de Belice con la condición de que dejaran de proporcionarle armas a los indígenas y así el presidente Díaz podría imponer poder en el territorio.  Fue similar al tratado Wyke-Aycinena de 1859, por medio del cual Guatemala otorgó a Belice el territorio comprendido entre el río Belice y el río Sarstún a cambio de las armas necesarias para repeler al filibuster estadounidense William Walker.

El tratado se reproduce a continuación, respetando la redacción original:

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña é Irlanda han nombrado sus Plenipotenciarios para la celebración de un Tratado de límites:

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos al Sr. D. Ignacio Mariscal, Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones Exteriores.

Y Su Majestad la Reina á Sir Spencer St. John, Caballero Comendador de San Miguel y San Jorge, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Su Majestad Británica en México.

Quienes, después de haberse comunicado sus plenos poderes, habiéndolos encontrado en debida forma, han convenido en los artículos siguientes:

Art. I. Queda convenido entre la República Mexicana y Su Majestad Británica, que el límite entre dicha República y la Colonia de Honduras Británica era y es como sigue: Comenzando en Boca de Bacalar Chica, estrecho que separa al Estado de Yucatán del Cayo Ambergrís y sus islas anexas, la línea divisoria corre en el centro del canal entre el referido cayo y el continente con dirección al Sudoeste hasta el paralelo 18° 10’ Norte, y luego al Noroeste á igual distancia de los cayos, como está marcado en el mapa anexo hasta el paralelo 18° 10’ Norte; torciendo entonces hacia el Poniente, continúa por la bahía vecina, primero en la misma dirección hasta el meridiano de 88° 2’ Oeste; entonces sube al norte hasta el paralelo de 18° 25’ Norte; de nuevo corre hacia el poniente hasta el meridiano 88° 18’ Oeste, siguiendo el mismo meridiano hasta la latitud 18° 28 ½’ Norte, á la que se encuentra la embocadura del Río Hondo, al cual sigue por su canal más profundo, pasando al poniente de la Isla Albión y remontando el Arroyo Azul hasta donde éste cruce el meridiano del Salto de Garbutt, en un punto al Norte de la intersección de las líneas divisorias de México, Guatemala y Honduras Británica, y desde ese punto corre hacia el Sur hasta la latitud 17° 49’ Norte, línea divisorias entre la República Mexicana y Guatemala; dejando al Norte, en territorio mexicano, el llamado río Snosha o Xnohha.

Art. II. La República Mexicana y Su Majestad Británica, con el fin de facilitar la pacificación de las tribus indias que viven cerca de las fronteras de México y Honduras Británica, y para prevenir cualquiera futura insurrección entre las mismas, convienen en prohibir de una manera eficaz á sus ciudadanos o súbditos, y á los habitantes de sus respectivos dominios, el que proporcionen armas ó municiones á esas tribus indias.

Art. III. El Gobierno de México y el Gobierno Británico convienen en hacer toda clase de esfuerzos para evitar que los indios que viven en los respectivos territorios de los dos países hagan incursiones en los dominios de la otra parte contratante; pero ninguno de ambos Gobiernos puede hacerse responsable por los actos de las tribus indias que se hallen en abierta rebelión contra su autoridad.

Art. IV. Este Tratado será ratificado por ambas partes, y las ratificaciones se canjearán en México á la brevedad posible. En testimonio de lo cual, los Plenipotenciarios lo han firmado y sellado con sus respectivos sellos. Hecho en dos originales, en la ciudad de México el día ocho de Julio de mil ochocientos noventa y tres.

  • Ignacio Mariscal
  • Spencer St. John

Las coordenadas y límites con Guatemala mencionados en el tratado provienen de las siguientes consideraciones:

Los límites convenidos entre Guatemala y Belice por el tratado que se concluyó el 30 de abril de 1859 entre su Majestad Británica y la República de Guatemala y el tratado de límites Herrera-Mariscal del 27 de septiembre de 1882 por medio del cual la República Mexicana negoció un Tratado de Límites con la de Guatemala y fijó la línea divisoria entre ambos países en la Península de Yucatán.


BIBLIOGRAFIA:

  • Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859». Google Docs. Guatemala.
  • Casares G. Cantón, Raúl; Colell, Juan; Antochiw Kolpa, Michel; Zavala Vallado, Silvio et al. (1998). Yucatán en el tiempo. Mérida, Yucatán. ISBN 970 9071 04 1.
  • Dumond, Don E. (2005). El Machete y la Cruz: La Sublevación de Campesinos en Yucatán. México: UNAM, pp. 488. ISBN 978-9-70322-309-1.
  • Paoli Bolio, José (2015).  La guerra de Castas en Yucatán, Editorial Dante, Mérida, Yucatán, México.  ISBN: 978-607-709-153-0.
  • Reed, Nelson A. (2007). La Guerra de castas de Yucatán. México: Ediciones Era, pp. 131. ISBN 978-9-68411-192-9.
  • Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). «Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821-1871». Serie monográfica (CIRMA y Plumsock Mesoamerican Studies) (12). ISBN 0-910443-19-X.
  • — (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.