20 de octubre de 1941: fallece a los 75 años de edad la reconocida educadora Natalia Górriz vda. de Morales

20octubre1941
Las alumnas del Colegio Internacional para Señoritas, propiedad de Natalia Górriz vda. de Morales, en 1915. En el recuadro: la eminente profesora, historiadora y escritora guatemalteca. Imágenes tomadas de “El Libro Azul de Guatemala“.

Una de las principales educadoras guatemaltecas, que lastimosamente ha caído en el olvido, es la profesora Natalia Górriz vda. de Morales, originaria de Chimaltenango, y quien tuvo una vida por demás interesante.

Desde joven se dedicó a la enseñanza y alcanzó grandes logros, aunque los mismos quedaron truncados cuando contrajo matrimonio con el entonces ministro de Estado, Próspero Morales, como se acostumbraba en esa época.  A pesar de ello, sus méritos eran tales, que la revista “La Ilustración Guatemalteca” le dedicó un artículo en 1896, destacando todo lo que había logrado antes de contraer matrimonio.1

Tras la muerte de su esposo en 1898, la educadora siempre se firmó como “Natalia Górriz vda. de Morales”, en honor a la memoria del fallecido quien había luchado infructuosamente hasta el final de sus días contra el establecimiento de las dictaduras del general José María Reina Barrios en 1897 y del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1898;2 y fue a partir de ese momento que su contribución con la educación guatemalteca fue considerable.

Pero no fue sencillo. Debido a que su esposo había sido el líder de dos revoluciones contra el gobierno, su vida y la de su única hija fue prácticamente en modo de sobrevivencia durante el primer período del gobierno de Estrada Cabrera (1898-1904). Sin embargo, logró salir adelante, trabajando en el periódico “La República” en donde escribió bajo el pseudónimo “NOEL“. Pero como su trabajo era tan alta calidad, el también escritor y gran colaborador del gobernante, Ramón Salazar, develó el seudónimo de Górriz cuando ésta publicó un extraordinario trabajo en el que resumió el desarrollo femenino en la literatura y el arte durante el siglo XIX. Salazar, quien había sido director de la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca” había quedado impresionado ante la extraordinaria exposición que Górriz había hecho a partir de la comparación de dos grabados sobre vestimenta de mujeres de 1800 y 1900, luego con la explicación de los grandes aportes en el mundo literario que hicieron las mujeres en Europa y Norte América, en la literatura y la pedagogía de Hispanoamérica y, finalmente, con la mención particular que hizo Górriz vda. de Morales sobre María Josefa García Granados y Zavala de Saborío (la “Pepa“), Sara María de Moreno, Vicenta Laparra de la Cerda, Dolores Montenegro, Luz Arrué de Miranda, Elisa Monje, Antonia Galindo, Lucila Guerrero y María Gómez (todas ellas desafortundamente casi olvidadas en la actualidad).3

Natalia Górriz vda. de Morales siguió escribiendo en La República hasta 1904, año en el que publicó uno de sus textos más memorables: el “Compendio de geografía descriptiva”, el cual fue publicado por la Tipografía Nacional de Honduras dado que estaba dedicado a su difunto esposo. Dada la calidad de la investigación que contiene su libro de geografía fue admitida por unanimidad como socia corresponsal de la Real Sociedad Geográfica de Madrid. Aquella obra recibió numerosos premios, incluyendo la medalla de oro en la Exposición Nacional de Guatemala de 1904, y fue descrito como “un manual que se distanció de los manuales escolares geográficos de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, más orientados a Centroamérica y Guatemala, ya que su pensamiento geográfico fue universal.” En ese año fundó también el Colegio Internacional de Señoritas, uno de los principales colegios privados de Centroamérica; y debido a su calidad docente, el gobierno de Estrada Cabrera empieza a publicar sus artículos en el diario oficial “El Guatemalteco” y es designada para visitar Cuba para estudiar los métodos y sistemas de enseñanza de esa isla caribeña.4

En 1912 publicó su primera obra formal en el ámbito de la educación titulada “Pedagogía“.   Además, el periódico semi-oficial “Diario de Centro América” publicó un reconocimiento a su labor docente y una página del “Libro Azul de Guatemala”, incluye un artículo titulado “Ilustre educacionista guatemalteca”, en él se hace una reseña de su vida y se destaca al Colegio Internacional de Señoritas.  Para entonces ya era reconocida en Guatemala por su trayectoria como historiadora, escritora y pedagoga.4,5

Entre 1918 y 1920, después de que los terremotos de 1917-18 destruyeran las instalaciones de su colegio y la obligaran a cerrarlo, Górriz vda. de Morales viajó a los Estados Unidos, pero cuando el gobierno de Estrada Cabrera fue derrocado el 14 de abril de 1920, fue nombrada Inspectora de Escuelas Primarias, normales, secundarias e industriales.  Tras el golpe de estado contra el gobierno de Carlos Herrera, la educadora publicó n 1924 publicó “El Amigo de los Niños” y en 1927 “Tópicos de Educación”, los cuales están dirigidos a maestros de niños del nivel parvulario.  Y ya durante el régimen del general Lázaro Chacón, el cual impulsó grandemente la educación, fue parte del Consejo Nacional de  Educación como representante de la Academia Central de Maestros y el 15 de abril de 1929 fue nombrada como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, en donde hizo hizo reformas al plan de estudios original y convirtió a la institución en una escuela superior, ya que para su ingreso requirió poseer el título de magisterio de educación primaria.6

En 1937, ya durante el gobierno del general Jorge Ubico, el apoyo a la educación disminuyó y la profesora Natalia Górriz vda. de Morales renunció a su puesto como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, aunque dos años después la Secretaría de Instrucción Pública le autorizó a establecer su nuevo colegio para párvulos llamado “El Hogar“.7

Por último, poco antes de fallecer, publicó su obra “Luisa Xicontencatl, princesa de Tlaxcala“, dedicada a la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y era la presidente la comisión de escritores, artistas e intelectuales guatemaltecos que preparaba el monumento para el célebre cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo.  Desafortunadamente, el 20 de octubre de 1941 falleció a sus 75 años de edad, y su sepelio fue todo un acontecimiento por las personalidades que acompañaron el féretro y la gran cantidad de estudiantes que acompañaron su cortejo fúnebre.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de agosto de 1896). «Nuestros Grabados: Natalia Górriz de Morales»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (2).
  2. Pineda C., Felipe (1902). Para la historia de Guatemala: datos sobre el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. México.
  3. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En Revista Histórica de la Educación en Latinoamérica. 19 (29) p. 17.
  4. Ibid., p. 18.
  5. Bascom Jones, Máximo Soto Hall y William Scoullar, Libro Azul de Guatemala (Guatemala: Tipografía Nacional, 1915): 104, 133, 194.
  6. Argueta Hernández, El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz, p. 19.
  7. Ibid., p. 20.

 

6 de mayo de 1897: el presidente José María Reina Barrios nombra a Próspero Morales y a José León Castillo como Jefes Políticos de San Marcos y Chiquimula, respectivamente

 

6mayo1897
Vista general de la nave central de la Exposición Centroamericana, que se estaba celebrando en Guatemala en 1897 para promover el Ferrocarril Interoceánico (aunque a éste todavía le faltaba el tramo de Panaxán a la Ciudad de Guatemala).  En los recuadros: los ex-candidatos presidenciales Próspero Morales y José León Castillo, nombrados gobernadores de San Marcos y Chiquimula el 6 de mayo de 1897, respectivamente.  Imágenes de “La Ilustración Guatemalteca” tomadas de Wikimedia Commons.

En una escueta noticia publicada el 15 de mayo de 1897, la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca” publicó la siguiente nota en su sección “Resumen Quincenal“:

“El Señor Presidente ha nombrado Jefes Políticos, de San Marcos, al señor Don Próspero Morales, de Chiquimula, al señor Don José León Castillo, y del Quiché, al señor General Don Daniel Fuentes Barrios.1

Su intención era enviar lo más lejos posibles a sus rivales políticos más importantes, dado que planeaba cancelar las elecciones, ya que iba a disolver la Asamblea Legislativa para erigirse en dictador y nombrar una Asamblea Constituyente que modificara la constitución para extender su mandato presidencial hasta 1902.  Sin embargo, sin propornérselo, acababa de nombrar como Jefes Políticos a los que serían líderes de las Revoluciones de occidente y de Oriente que estallaron en septiembre de ese año contra las medidas del presidente y que, aunque no triunfaron, sí hicieron mella en el régimen.2

¿Qué había provocado aquella situación?  Para mayo de 1897 los tres megaproyectos del gobierno del general Reina Barrios (la Exposición Centroamericana, el Ferrocarril del Norte, y el acueducto de Acatán) estaban pasando factura al gobierno debido a la caída del precio internacional del café.  Dado que la crisis económica golpeó al gobierno justo cuando estaba gastando más en infraestructura, la caída de la economía fue estrepitosa. Reproducimos a continuación algunas otras noticias que se publicaron en ese mismo “Resumen Quincenal“, para que el lector se dé una mejor idea de la crisis en que estaba sumergido el gobierno de Reina Barrios para entonces:1

  • “Los acontecimientos ocurridos en la quince, son de tal especie, que no necesitan comentarios.
  • Según los últimos cablegramas del extranjero, sigue la baja del café.
  • ‘La República’ periódico independiente que contaba seis años de existencia, ha sido suspendido hasta que su director y corredactores pureben, de una manera clara y concluyente, que el Presidente de la Nación ha derrochado las rentas públicas, que ha creado contribuciones desde que se encuentra gobernando este país, y que de alguna manera ha hecho uso ilegal de las rentas nacionales, para lo cual se ha puesto a la disposición de los redactores del citado diario, los libros de contabilidad oficial.
  • Deseando hacerse economías en el presupuesto respectivo, se dispone sean baja, en el depósito: los Generales de División Don Gregorio Contreras, Felipe Cruz, Luis Beteta; Generales de Brigada Don Manuel Aguilar, Francisco Villeda y Daniel Marroquín; Coroneles Don José María T. Gutiérrez, Fernando Alvarez, Francisco Corzo; Teniente Coronel Don Manuel H. Sánchez; comandantes segundos Don Joaquín Reyes y Don J.A. de León. En la Plana Mayor, el Coronel Don José M. Lima.
  • Hace tiempo escasea el agua de Acatán en Guatemala, con este motivo un periódico de esta localidad quiso hacer responsable a la Compañía Nacional de Construcciones de esa falta.  El Gerente de la misma ha hecho ver al público que la Compañía no tiene la culpa, pues no emplea sino cincuenta de las doscientas pajas de agua que tiene disponibles para los terrenos de la Exposición, pero aprovechando esta oportunidad el colega aludo suelta un latigazo a los extranjeros que vienen a Guatemala a representar un papel de más importancia que lo harían en su país.  
  • Las secciones de Honduras, El Salvador y Nicaragua en la Exposición, no se abrirán al público todavía, por no haber llegado aún los principales bultos en que vienen los objetos; parece que dichos bultos no fueron descargados en el puerto, debido a una equivocación.
  • Existen muchas casas desalquiladas.  En vista de esto varios propietarios han bajado el precio de arrendamiento de sus fincas.
  • Pasado mañana, se especa que la locomotora del Ferrocarril de Ocós llegue a Pajapita, pues está terminándose el efecto la colocación de rieles, continuándose el trabajo de desmentos y terraplenes en dirección a Coatepeque, antes del término señalado por la contrata.
  • Se ha dado principio también a los trabajos definitivos de mampostería para la colocación del puente sobre el río el Naranjo, en el lugar llamado Vado Ancho“.1

BIBLIOGRAFIA:

  • Macías del Real, A. (15 de mayo de 1897). «Resumen Quincenal»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) 1 (20). p. 290.
  • Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.

4 de mayo de 1897: el presidente José María Reina Barrios autoriza el decreto 360 de la Asamblea Legislativa, que nombra al licenciado Manuel Estrada Cabrera como primer Designado a la Presidencia

4mayo1897
Inauguración de un buesto de Estrada Cabrera en Mazatenango el 21 de noviembre de 1903, hacia el final de su primer período presidencial. Dada su férrea personalidad, ya para entonces los pobladores lo adulaban servilmente.  En el recuadro: fotografía del presidente guatemalteco, que dice: Presidente Constitucional de la República, Benemérito de la Patria y Jefe del Partido Liberal de Guatemala.  Imágenes tomadas de Administración Estrada Cabrera.

Una simple formalidad, como lo era la elección del Primer y Segundo designados a la Presidencia de la República cada año, tendría una gran repercusión en la historia guatemalteca de principios del siglo XX. El 4 de mayo de 1897, cuando ya se veía venir una grave crisis económica pero el general presidente José María Reina Barrios todavía no había disuelto la Asamblea Legislativa ni se había declarado en dictador extendiendo su mandato hasta 1902, el gobernante guatemalteco aprobó el siguiente decreto de rutina:1

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Gutaemala,Decreta:

Artículo único.  Declárase electos por la Asamblea primero y segundo Designados a la Presidencia de la República, respectivamente, a los señoresLicenciado Don Manuel Estrada Cabrera y General Don Manuel Soto.

Pase al Ejecutivo para su publicación.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Gutaemala a los veintiocho días del mes de abril de mil ochocientos  noventa y siete.

  • Feliciano Aguilar, Presidente
  • Francisco Villacorta, Secretario
  • Rafael Spínola, Secretario.

Palacio del Poder Ejecutivo,

Guatemala, 4 de mayo de 1897.

Publíquese.

  • José María Reina Barrios
  • Por impedimiento del Secretario de Estado en el Despacho de gobernación y Justicia, el de Relaciones Exteriores, Jorge Muñoz1

Apenas nueve meses más tarde, el 8 de febrero de 1898 caía asesinado el presidente Reina Barrios luego de sobrevivir a dos fuertes revoluciones en su contra, una en el occidente del país dirigida por su ex-ministro de la guerra, Próspero Morales, y la otra en el oriente dirigida por el licenciado José León Castillo.  Ante esta situación, el escritor cabrerista Felipe Estrada Paniagua dice:

“La muerte trágica del General don José María Reina Barrios, acaecida el 8 de febrero de 1898 por la mano criminal del audaz extranjero Oscar Zollinger, llevó a la Presidencia de la República al Licenciado don Manuel Estrada Cabrera, quien ya desde el mes de septiembre del año anterior se encontraba alejado de la vida política.  Tomó posesión de aquel alto puesto precisamente en los momentos de mayor peligro, ya que sobre el cadáver, tibio aún, del infortunado Mandatario de la Nación, se desencadenaba, sangrienta, implacable y feroz, la horrible tempestad de ambiciones que tenían por base el desgarramiento de la Constitución liberal y el cambio absoluto de las instituciones.”2

El licenciado Antonio Batres Jáuregui, amigo y ministro del fallecido general Reina Barrios, y quien ya se consideraba el presidente provisorio a la muerte de éste, narra la situación de una forma diferente:

Estaba de antemano, bien tramado el asesinato de Reyna Barrios, de suerte que desapareciera también Zollinger, para que no hablara y descubriera a los conspiradores. Se procuró suprimir  en el acto a Zollinger, tiendo al efecto unos agentes de policía prevenidos, por donde debía pasar el criminal, que corría a asilarse en la Legación de México.  Dichos agentes fueron envenenados a poco del suceso.  Los ayudantes que acompañaban a Reina Barrios, comandante Ernesto Aldana y Tomás Acevedo, se dijo que eran cómplices en el atentado; que le habían agarrado los brazos a Reina, mientras el asesino le disparó sobre la boca, que la tenía abierta, según la autopsia”.  “[El general Salvador] Toledo introdujo a Estrada Cabrera la noche del ocho de febrero al Palacio Presidencial, cuando llegó a ofrecerse a los ministros. Toledo contaba con algunos cuarteles; fue nombrado Ministro de la Guerra inmediatamente. Pasado algún tiempo, tuvo que salir vestido de mujer, huyendo de la persecución de don Manuel. Vivió muchos años en Nicaragua.  Llegó al extremo la exaltación política, y tanto se desbordaron las pasiones, de los pocos y feroces enemigos del general Reina Barrios, que cuando se trataba de dar sepultura a su cadáver, proponíanse algunos caníbales arrebatar sacrílegamente los restos mortales del Jefe de la República, hacer pedazos el féretro y profanar por modo impío las cenizas del infortunada general.  Hubo necesidad de que, a mi solicitud, en vez de ir el cortejo fúnebre al cementerio, se dispusiera, dos horas antes, con premura, sepultar el cadáver en las bóvedas de la iglesia metropolitana.  Estrada Cabrera, autor principal de semejante crimen, en el cual íbamos a ser asesinados los ministros de Reina Barrios, al notar que ya se tenía noticia del atentado, se vio en el caso de que no se realizara.”3“[…] Después de la muerte del presidente, general Reina Barrios, no me era posible permanecer en mi país, porque a mi, particularmente, teníanme un odio mortal Estrada Cabrera y sus secuaces.  Sabién que yo iba a ser designado a la Presidencia de la República, y ya estaba muy próxima la apertura de la Asamblea. En efecto, dicho general me había hablado, diciéndome que pensaba irse a Europa, durante unos ocho meses y que deseaba que yo me quedase en su lugar.  Por eso fue la precisión de que el asesino ejecutase el crimen antes de que dejara de ser designado (que legalmente ya no lo era) Estrada Cabrera.  Cuando se mandó disolver la Asamblea, se declaró, por un decreto, que eran nulos todos sus actos; y uno de ellos había sido la designación de Estrada Cabrera, para el caso que fuera el Presidente de la República por muerte del que la ejerciera.  Me vi precisado a salir de Guatemala hacia Europa, en mayo de 1898, acopañándome de mi hijo Carlos.”4

Rafael Arévalo Martínez en su obra “¡Ecce Pericles!“, quien por cierto indica que Batres Jáuregui trabajó muchos años para el gobierno de Estrada Cabrera cuando regresó a Guatemala de su exilio, narra la toma del poder por don Manuel así:

El consejo de ministros, al morir Reina Barrios, estaba compuesto por el licenciado Mariano Cruz, que tenía a su cargo las carteras de gobernación y justicia y la de instrucción pública; el licenciado Antonio Batres Jáuregui, la de relaciones exteriores, Francisco C. Castañeda la de hacienda, Feliciano García la de fomento y el general Gregorio Solares la de guerra.  Reunidos el 8 de febrero de 1898 en la casa presidencial -salvo el ministro de la guerra que estaba de temporada en el puerto de San José-, discutían aterrorizados, pero ambiciosos sobre quién de entre ellos, saltando por encima de la constitución, debía suceder al presidente muerto – ¿Feliciano García? ¿Mariano Cruz? – cuando compareció Estrada Cabrera: ‘Vengo a encargarme de la presidencia como primer designado’ – dijo-. ‘Sírvanse firmarme este decreto, en el que me reconocen como tal. Deseo que colaboren conmigo…’Y puso ante ellos el decreto que y allevaba escrito a prevención, pues conocía el valor de ciertos hechos, pequeños al parecer. Su entrada sorprendió a los ministros tanto, que durante los primeros momentos permanecieron sentados.  En cuanto oyeron sus firmes palabras se pusieron de pie; reconocían al amo. La ley estaba de su parte; además, aquello solucionaba su altercado, que pudo terminar de mala manera.

Sea como haya sido, lo que sí no tiene discusión es que ni Reina Barrios, ni nadie más, se imaginaba que aquel escueto decreto que firmó quizá distraidamente el 4 de mayo de 1897, sería el inicio de una de los gobiernos civiles más largos y totalitarios en la historia del país.


BIBLIOGRAFIA:


23 de abril de 1900: gobierno de Estrada Cabrera modifica el Código Penal para incluir a los jefes revolucionarios entre aquellos a quienes aplica la pena de muerte

23abril1900
La Asamblea Legislativa de Guatemala en su antiguo salón de reuniones en 1906.  En el recuadro: el licenciado Manuel Estrada Cabrera, en la época en que se aprobó este decreto.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La pena de muerte había sido restablecida en Guatemala por el general presidente José María Reina Barrios cuando se erigió en dictador en julio de 1897 en medio de la crisis que se generó por el desplome del precio internacional del café.1  Tras el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898, asumió el como presidente interino el primer designado, que era el licenciado Manuel Estrada Cabrera quien tuvo que batallar contra varios intentos de asesinato y derrocamiento así como invasiones desde México y El Salvador en sus primeros años de gobierno, incluso después de haber sido electo Presidente Constitucional.2

Para contrarrestar las amenazas a su régimen, Estrada Cabrera retomó los lineamientos de gobierno del general J. Rufino Barrios y organizó un eficiente sistema de espías y de esbirros que sembraron miedo entre los pobladores.  Además, militarizó los planteles de educación media y el primer año de la Universidad, y modificó los delitos que se castigarían con la pena de muerte para incluir a los líderes y colaboradores de las invasiones,  mediante el siguiente decreto:3

Decreto Número 458La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala,

Decreta:

Artículo 1°. El artículo 43 del Código Penal se reforma así:

Mientras se mejora el sistema penitenciario, las penas que pueden imponerse con arreglo a este Código, se comprenden en las siguientes:

Escala General:

Penas principales: Penas accesorias:
  • Muerte;
  • Prisión correccional;
  • Arresto mayor;
  • Arresto menor;
  • Prisión simple;
  • Multa;
  • Pérdida o suspensión de ciertos derechos
  • Comiso
  • Pago de los gastos del juicio

Ninguna pena podrá reagravarse con la calidad de presidio o trabajos forzados.

Todo condenado a muerte será pasado por las armas, pero la sentencia no podría ejecutarse sino por el Juez que la dictó en 1a. instancia, y después de agostados todos los recursos ordinarios y extraordinarios.  (Nota de HoyHistoriaGT: al llegar a este punto, los reos, especialmente los acusados de delitos políticos, ya habían sido salvajemente torturados a palos).

En caso de indulto o conmutación de la pena de muerte, el reo sufrirá, precisamente, la inmediata inferior.

Artículo 2°. El artículo 293 del citado Código Penal queda así:

El que matare a su padre, madre o hijos, sean legítimos, ilegítimos o adoptativos o a cualquiera otro de sus descendientes o ascendientes, o a su cónyuge, será castigado como parricida, con la pena de muerte.

Artículo 3°. El artículo 294 del mismo cuerpo de leyes queda reformado así:

  1. Con alevosía;
  2. Por precio o promesa remuneratoria;
  3. Por medio de inundación, incendio o veneno;
  4. Con premeditación conocida;
  5. Con ensañamiento, aumentado deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.

Al reo de asesinato se le impondrá la pena de muerte.

Artículo 4°. el inciso 1°. del artículo 377 del mismo Código queda así:

El culpable de robo, con violencia o intimidación en las personas, será castigado con la pena de muerte, cuando con motivo o con ocasión de robo, resultare homicidio.

Artículo 5°. El artículo 378 del expresado Código, se reforma de la manera siguiente:

Si los delitos de que tratan los incidos 2°. y siguientes del artículo anterior, hubiesen sido ejecutados en despoblado y en cuadrilla, se improndrá a los cuplables la tercera parte más de la pena señalada.

Al jefe de la cuadrilla, si estuviere parcial o totalmente armado se le impondrán las dos terceras partes más de la pena señalada en los respectivos casos.

Artículo 6°. El que causare intencionalmente el descarrilamiento de ferrocarilles o naufragios de embarcaciones, incendio, explosión o inundación, si por consecuenica inmediata del accidente resultare la muerte de una persona, sufrirá la pena capital.

Artículo 7°. Para la aplicación de esta ley en lo relativo a la extinción de la responsabilidad penal y a la regulación de condenadas, cuando sea necesario tomar una parte alícuota, se equiparará la pena de muerte a la de quince años de prisión correccional, lo mismo que para cualesquiera otros efectos legales.

Quedan, en consecuenica, en vigor, las reglas que, según el Código Penal deben observarse para la regulación de condenas y apreciación de circunstancias atenuantes y agravantes que ocurran.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a los veinte días del mes de abril de mil novecientos.

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de abril de 1900.

Publíquese y cúmplase.

  • Manuel Estrada Cabrera
  • Por ausencia del señor Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, el Subsecretario, Rafael Spínola.3

BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901XIX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 259-260.

19 de febrero de 1897: el gobierno del general José María Reina Barios decreta que sea la composición del maestro Rafael Alvarez la que se use para el Himno Nacional

19febrero1897
Música original del Himno Nacional de Guatemala, publicado en “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.

El decreto en el que se oficializó el Himno Nacional de Guatemala dice textualmente así:

Palacio del Poder Ejecutivo, 19 de febrero de 1897

Teniendo presente que por acuerdo del 24 de julio del año próximo anterior, fue convocado un concurso para premiar en público certamen el mejor himno nacional que se escribiera y la mejor música que a él se adaptara fijándose para cerrar, el que a las composiciones literarias se refiere, la fecha de 15 de octubre de ese año, y señalando como término para la presentación de composiciones musicales el 1.° de febrero del año en curso:

Habiéndose adoptado como letra el Himno, la que fija el decreto de 28 de octubre de 1896, que se hizo circular profusamente, y presentándose con posteridad varias composiciones musicales, las que fueron sometidas a un examen de Jurado competente para su calificación; con vista en el dictamen emitido por dicho jurado, el Presidente de la República

ACUERDA:

  1. Que sea tenida como música del Himno Nacional la composición presentada anteriormente por el profesor guatemalteco don Rafael Alvarez, que mereció la calificación preferente
  2. Que por la respectiva secretaría se tomen las disposiciones necesarias y relativas a la adjudicación del premio que corresponde al autor de la música. que el autor de la letra manifesto renunciar a él deseando permanecer anónimo.

Comuníquese

El 14 de marzo de 1897, los alumnos del Conservatorio Nacional, dirigidos por el propio maestro Álvarez Ovalle, cantaron por primera vez el himno oficial de Guatemala en el Teatro Colón con motivo de la inaguración de la Exposición Centroamericana, que sería el último acto grandioso del gobierno del general José María Reina Barrios.  Apenas unos pocos meses después, su exministro de Instrucción Pública, el licenciado Próspero Morales, encabezaría una de las revoluciones en su contra tras el colapso de la economía nacional.


BIBLIOGRAFIA:


 

Marzo de 1904: la profesora guatemalteca Natalia Górriz de Morales publica en Tegucigalpa su obra “Compendio de Geografía Descriptiva”

marzo1904
Puente colonial que comunica a Tegucigalpa con Comayagüela en Honduras; en esta ciudad fue donde Górriz de Morales publicó su obra corregida y aumentada en 1904.  En el recuadro: la profesora Górriz de Morales en 1896. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Una de las personalidades de la educación guatemalteca de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX fue, indudablemente, la profesora Natalia Górriz de Morales, quien naciera en 1868 había tenido una brillante traductora como docente y ya para 1904 ya era presentada como Ex-Directora del Instituto Nacional Central de Señoritas, Ex-Inspectora General de Educación Primaria y Ex-Presidenta de la Academia Central de Maestros de Guatemala.  Y es que la Sra. Górriz de Morales había abandonado la carrera docente cuando contrajo matrimono con el licenciado Próspero Morales, ministro de la Guerra y de Educación del presidente José María Reina Barrios, y quien muriera tras intentar derrocar por medio de las armas al presidente Reina Barrios en 1897 y al presidente Manuel Estrada Cabrera en 1898.

Tras el fallecimiento de su esposa, la Sra. Górriz de Morales vivió momentos difíciles en Guatemala, al punto que cuando publicó su obra “Compendio de Geografía Descriptiva“, lo tuvo que hacer en Honduras.  Esta es una obra muy meticulosa que describe la geografía mundial y la que la autora dedicó a la memoria de su fallecido esposo.  He aquí en qué términos se refirieron a ella los editores de la Tipografía Nacional de Honduras en el prólogo de su obra:

“A una feliz casualidad debemos que haya llegado a nuestras manos el presente Compendio de Geografía Descriptiva, escrito en Guatemala por la notable educadora centroamericana señora doña Natalia Górriz, viudad de Morales, quién a sus reconocidas dotes como tal educadora une condiciones muy apreciables de pensadora y un nombre favorablemente conocido en el campo de las letras y de las artes.

Leímos con detenimiento la obra y notames en ella método expositivo claro, concisión en el lenguaje y datos muy interesantes que sin hacerla recargada y fatigosa para las inteligencias juveniles a quienes está dedicada, les ofrece, por el contrario, facilidad grande para el aprendizaje de una ciencia importante, y cuyo conocimiento es indispensable en todas las relaciones sociales.

Claro es que en Geografía, como en Historia, nada puede ser inventado por el escritor de una obra ni ser de efectiva originalidad; pero sí el plan de exposición, el método seguido en ella; condiciones que ereune, en grado altamente apreciable, la obra de la señora de Morales, para hacerla verdaderamente didáctica y muy apropiada para la enseñanza en escuelas superiores, institutos y liceos.

Por otra parte, sin que falte en ella dato alguno importante o que deba ser conocido, no peca de árida como la generalidad de las de su clase, con detalles innecesarios y que la memoria inquieta de los niños y de los jóvenes rara vez retiene por mucho tiempo; sino que la sencillez del lenguaje, sin car en la vulgaridad y las Notas Históricas de que está salpicada, le prestan variedad y hacen amena e interesante su lectura.

Han sido todas estas consideraciones, así como también la de que ha de reportar verdadera utilidad, sin duda alguna, a profesores y alumnos, las que nos han movido, con el beneplácito de la autora, a dar a la estampa su obra, corregida por ella y adicionada con las útimas variaciones que ha sufrido el mapa político de América y Africa, como consecuencia de la guerra hispano-americana y de la anglo-boer, con lo cual ninguna otra resulta más al día.”

Por la calidad del trabajo, Górriz de Morales fue aceptada por unanimidad en la Real Sociedad Geográfica de Madrid.


BIBLIOGRAFIA:


8 de febrero de 1898: tras un año turbulento en que la economía se derrumbó y hubo tres revoluciones sofocadas, asesinan al presidente José María Reina Barrios

8febrero1898
Momento del asesinato del presidente Reina Barrios.  En el recuadro: el ciudadano suizo-británico Edgar Zollinger, asesino del presidente.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los presidentes que se preocupó más por el desarrollo de Guatemala fue el general José María Reina Barrios.  Aprovechando el aumento en el precio internacional del café, las rentas nacionales eran inmejorables y pudo convencer a muchos inversionistas para que compraran bonos para la construcción del acueducto de Acatán y del Ferrocarril del Norte.  Com guinda al pastel, organizó una lujosa Exposición Centroamericana con la que presentaría al Ferrocarril Interoceánico a los inversionistas extranjeros, y con ellos convertiría a Guatemala en un destino comercial con una posición privilegiada por su ubicación geográfica entre dos océanos y un ferrocarril único.  Por cierto que fue en la inauguración de la Exposición que se estrenó el Himno Nacional.

La economía estaba tan bien, que derogó el Reglamento de Jornaleros que obligaba a los indígenas a trabajar prácticamente de gratis en las fincas cafetaleras, y en lugar de ello creó el Instituto Agrícola de Indígenas, en el cual se educaba a los estudiantes más aventajados de cada municipio del país.  Las fabulosas instalaciones de aquel instituto fueron construidas en donde hoy en día funciona la Escuela Normal Central para Varones en la zona 13 de la Ciudad de Guatemala.  Y para enmarcar la Exposición Centroamericana, construyó varios palacios y museos, como el Palacio Presidencial en el patio del antiguo Palacio Colonial, el Palacio de La Reforma (en donde ahora está el obelisco a los Próceres) y el Pabellón de la Exposición, el cual estaba en donde ahora se encuentra el Ministerio de Educació sobre la Avenida Reforma.

Desafortunadamente para Reina Barrios, y para todo el país, el desplome del precio internacional del café cuando Brasil se recuperó de una guerra civil y empezó a producir el grano en enormes cantidades, hizo que todos los planes del presidencia se quedaran a medias y que la economía nacional se derrumbara como un castillo de naipes.  Ante el caos que se originó, en pleno año electoral, el presidente insistió en perpetuarse en el poder, dando un autogolpe de estado, disolviendo la Asamblea y consiguiendo que una nueva asamblea, compuesta por sus allegados y amigos le extendieran el mandado de 1898 a 1902.

Aquel fue el detonante para que estallaran las revoluciones de Occidente y de Oriente, dirigidas por el exministro Próspero Morales y por el gobernador José León Castillo, respectivamente.  Aunque ambas fueron sofocadas a sangre y fuego por el gobierno, el gobernante sufrió un severo desgaste.  En primer lugar, se dió cuenta de que su gestión no era aprobada ni en su región de origen, pues fue en San Marcos, si tierra natal, en donde se alzaron en armas las fuerzas de Morales.  Por otra parte, los verdaderos líderes de la revolución quetzalteca no fueron capturados, sino que en su lugar lo fueron varias personalidades altentes, entre las que estaba el filántropoco Juan Aparicio, hijo, muy querido en la región.  Reina Barrios había dado órdenes de que los fusilaran, pero la sociedad quetzalteca le rogó que los perdonara, a lo que accedió el presidente a última hora; pero cupo la mala fortunada Reina Barrios, que su ministro de Gobernación y Justicia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, fuera enemigo personal de Aparicio por una vieja rencilla y éste se demoró en enviar el telegrama dando el indulto a los condenados, por lo que éstos fueron fusilados antes de que llegara la notificación del perdón.

Por aquel crimen, Reina Barrios destituyó a Estrada Cabrera y lo envió a Costa Rica, pero su situación era ya insostenible.  La sociedad quetzalteca no le perdonó los fusilamientos y uno de los antiguos empleados y amigos de Aparicio, el ciudadado suizo británico Edgar Zollinger decidió vengarse.  Así, el 8 de febrero de 1898, a las 8 de la noche, luego de salir de visitar a una de sus numerosas amantes y desoyendo advertencias de que había un complot en su contra, Reina Barrios murió de un disparo que Zollinger le propinó a quemarropa. La policía persiguió a Zollinger y le dió muerte a garrotazos y luego llegó Emilio Ubico, quien le dió el tiro de gracia.  El ingenio chapín le puso de sobrenombre a Ubico “el mata-muertos”.

El cuerpo de Reina Barrios fue sepultado casi inmediatamente en las criptas de la Catedral Metropolitana para evitar desórdenes.  Y aquí es conveniente indicar que las circunstancias de este sepelio fueron muy singulares:  Reina Barrios era un masó de grado 33, al igual que varios de los presidentes liberales que lo antecedieron y que estaban enemistados con la Iglesia Católica, pero el arzobispo Ricardo Casanova y Estrada autorizó que lo enterraran en la Catedral porque estaba agradecido con el fallecido presidente por haberle permitido regresar del exilio en Costa Rica en 1897.  Por su parte, el cuerpo de Zollinger fue expuesto al escarnio y estuvo en exhibició por un tiempo antes de ser sepultado; la grotesca imagen puede encontrarse en Wikimedia Commons.

En lugar de Reina Barrios quedó el licenciado Manuel Estrada Cabrera en la presidencia, pues él era el Primer Designado y por ello le correspondía. Se ha querido acusar a Estrada Cabrera de haber sido el autor intelectual del crimen de Reina Barrios, pero haciendo una evaluación de cómo se encontraba la situación del país en esos momentos, se puedo decir que había muchas personas que querían deshacerse del presidente.


BIBLIOGRAFIA:

 

 


1 de febrero de 1897: se sofoca la primera revolución armada contra el gobierno del general José María Reina Barrios

1febrero1897
Palacio de “La Reforma”, construido en donde ahora se encuentra el Obelisco a los Próceres.  Fue una de las obras por las que el gobierno del general José María Reina Barrios fue acusado de despilfarro por sus detractores.  En el recuadro: el general Reina Barrios, en la primera instantánea tomada en Guatemala.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano, tomadas de La Ilustración Guatemalteca.

El 2 de febrero se publicó la siguiente noticia en el periódico oficial “El Guatemalteco“:

“El 28 de enero próximo pasado, fué invadido el territorio de esta República por una falange revolucionaria que se componía de más de 150 hombres, armados con Remington, Winchester y algunos rifles Lebel.”

“Tan pronto como el gobierno tuvo noticia de los sucesos relacionados dictó todas las mediadas necesarias para levantar fuerzas suficientes a efecto de perseguir y destruir a los que en mala hora han tratado de trastornar el orden y la paz de que ha venido disfrutando la República.  Y el 1 del corriente el capitán Calderón, al mando de 100 hombres, logró dar alcance a los revolucionarios en el lugar llamado Granadías, e inmediatamente se empeñó en reñido combate, del que resultó la completa derrota de la falange revolucionaria y la captura de los jefes principales: Tadeo Trabanino, Braulio Martínez, Juan Vargas y Anselmo Fajardo.  Estos fueronjuzgados y pasados por las armas el mismo dí: los demás prisioneros se juzgan actualmente en la cabecera del departamento de Chiquimula.  Se tiene noticia de que el resto de los facciosos ha logrado escapar cruzando la frontera salvadoreña.”

Aquella fue la primera revuelta contra el gobierno del general José María Reina Barrios, quien había sido muy progresista e innovador, preocupado por la infraestructura del país, la construcción del Ferrocarril del Norte y la realización de una Exposición Centroamericana para presentar a Guatemala como un favorable destino para inversiones con su nuevo Ferrocarril Interoceánico.  Pero a finales de 1896, todo se le juntó al presidente provocando que se convirtiera en un tirano: el colapso económico de la caída del precio del café y la aguda crítica de los aspirantes a la presidencia en las elecciones de 1897 (entre quienes estaban su exministro de la Guerra Próspero Morales, su primo, el general Daniel Fuentes Barrios, y el licenciado José León Castillo), en contra del despilfarro del gobierno.

El año 1897 se inició con aquella revuelta que fue fácilmente vencida, pero cuando Reina Barrios disolvió la Asamblea y se perpetuó en el poder, se produjeron otras dos revoluciones simultáneas: la Revolución Quetzalteca y la Revolución Castillista en Oriente, las cuales también fueron sofocadas, aunque con mucha mayor dificultad.  Eventualmente, la situación se hizo insostenible y el presidente fue asesinado el 8 de febrero de 1898, siendo sustituido ni por Morales ni por Castillo que tanto lo combatieron, sino por el primer designado a la presidencia, su ex-ministro de Gobernación y Justicia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.


BIBLIOGRAFIA:

  • La Ilustración Guatemalteca (15 de febrero de 1897). «Ecos de la Prensa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala) 1 (14): 216.

24 de diciembre de 1896: para celebrar su cumpleaños, el general presidente José María Reina Barrios inaugura el nuevo Palacio Presidencial

24diciembre1896
El Palacio Presidencial construido por el general José María Reina Barrios entre 1895 y 1896.  Fue destruido por los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El año de 1896 sería el último de bonanza económica del gobierno liberal del general José María Reina Barrios.  Hasta ese momento, todos sus planes iban viento en popa:  el Ferrocarril del Norte ya había llegado hasta el Rancho de San Agustín Acasagustlán, el puerto de Iztapa estaba construyéndose, y los planes de embellecimiento de la Ciudad de Guatemala para la celebración de la Exposición Centroamericana de 1897 estaban avanzando conforme a lo planeado.

En medio de aquella situación inmejorable, el presidente ordenó que se construyera un nuevo Palacio de Gobierno, en la huerta del Palacio Colonial que había sido la sede del Ejecutivo desde la declaración de la Independencia. El presidente contrató al arquitecto José de Bustamante para la construcción del Palacio Presidencial por medio de un decreto que se aprobó el 8 de febrero de 1895, y con un costo aproximado de cuatrocientos mil pesos. La obra dió inicio el 1 de enero de 1895 y fue inaugurada con todo esplendor el 24 de diciembre de 1896, con motivo del cumpleaños del presidente. (Nota de HoyHistoriaGT: El antiguo Palacio Colonial estaba donde ahora se encuentra el Parque Centenario, la Biblioteca Nacional y el Instituto de Previsión Militar en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.)

He aquí cómo describió la celebración en el nuevo palacio la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca“, cuyo cuerpo editorial estaba conformado por amigos y ex-ministros del general Reina Barrios:

Ciertas fechas de la vida, sirven de hábil pretexto para demostrar afectos del corazón o signos de respeto a ciertas personalidades, y como esas manifestaciones han de ser recíprocas, exigen reconocimiento de las mismas.

El onomástico del Presidente de la República, fue festejado en su nuevo palacio con una recepción seguida de un banquete de 250 cubiertos. Claro está, que tratándose de una fiesta dada por el primer Magistrado de la Nación, y a la cual estaba convocado el Cuerpo Diplomático, había de revistar la solemnidad debida.

Aquellos localista que aman a su patria, en el fondo y en los detalles, debían ser los primeros en felicitarle de la esplendidez con que se dió la reunión. Conviene aprovechar ciertas oportunidades para poner en evidencia, que el Presidente de la República es admirador de todo aquel que vale, ya en las ciencias, ya en las artes, ya en la literatura, sin distinción de partidos políticos, procurando siempre atraer todas aquellas energías útiles al bien común. Solamente la ignorancia y mala fe pueden censurar ciertas manifestaciones.

(Nota de HoyHistoriaGT: en esta párrafo se hace referencia a las críticas por los detractores del gobierno que lo acusaban de estar despilfarrando el erario nacional.  El plan de Reina Barrios era convertir a Guatemala en un destino para los inversionistas internacionales que se interesaran en el Ferrocarril Interoceánico que estaba en construcción).

Con especial delicadeza hicieron los honores de la casa el General Reina y su Señora, prodigando a todos frases oportunas y cumplidos corteses. Animación grande tuvo el baile y el interés de la velada no decayó un instante en toda la noche.  Cuantos fueron honrados con la invitación a la fiesta conservarán por mucho tiempo grato recuerdo de la misma. Poner una lista de asistentes a la fiesta, sería por un lado extenso y por otro inoportuno.

El estreno de la residencia presidencia, fue, pues, espléndido.  Este edificio es digno de la cultura del país.”

El colapso económico de 1897 derrumbó todos los planes de Reina Barrios, llevó al país a la anarquía y a un endeudamiento sin precedentes, lo que resultó en revueltas y rebeliones que tuvieron que ser reprimidas por la fuerza y, eventualmente, en el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898.

Por su parte, la magnífica Casa Presidencial fue la sede del Ejecutivo hasta diciembre de 1917, cuando fue destruido por los terremotos que asolaron la Ciudad en aquellos años.  Práticamente el único presidente que la disfrutó fue el sucesor de Reina Barrios, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.


BIBLIOGRAFIA:

 


15 de noviembre de 1892: se erogan casi dieciséis mil pesos para remodelar la Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala

15noviembre1892
La Plaza Central de la Ciudad de Guatemala aproximadamente en 1900, luego de la remodelación emprendia por el gobierno de Reina Barrios. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general presidente José María Reina Barrios recibió de su antecesor, el general Manuel Lisandro Barillas, una economía pujante gracias al incremento internacional en el precio del café, y con ese superávit se esforzó por mejorar el ornato de la Ciudad de Guatemala y la infraestructura económica del país.

Reina Barrios empezó por remodelar la Plaza de Armas, la cual no había sufrido mayores modificaciones desde su construcción original, excepto proyectos de jardinización y el traslado de todas las tiendas del Mercado Central al antiguo cementerio que estaba ubicado al este de la Catedral Metropolitana.

El 15 de noviembre de 1892, con motivo de las celebraciones del VI Centenario del Descubrimiento de América,  Reina Barrios autorizó para que el despacho de Fomento, entonces a cargo de Próspero Morales, erogara quince mil novecientos noventa y cinco pesos a los hermanos Rafael y Manuel Ayau para que construyeran un kiosco en el centro de la plaza, el cual ocuparía el lugar que hasta entonces tenía la fuente de Carlos III. La obra fue realizada con hierro y mampostería y estuvo concluida en 1896, basado en un plano realizado por Roberto Fischer.​ (La fuente de Carlos III, por su parte,  fue desmantelada y almacenada y finalmente fue reinstalada en la Plazuela España en la zona 9 de la Ciudad de Guatemala  muchos años después).

Este fue solamente el principio de los proyectos de mejoramiento del ornato de la ciudad. Posteriormente, Reina Barrios contrató al arquitecto José de Bustamante, procedente de España para la construcción del Palacio Presidencial. El contrato se aprobó el 8 de febrero de 1895, y el edificio se construyó en el predio que ocupaba la huerta ubicada en el ala suroeste del Palacio Colonial del Ejecutivo sobre la 8ª Calle con un costo aproximado de cuatrocientos mil pesos. La obra se inició el 1 de enero de 1895 y se inauguró el 24 de diciembre de 1896.

En la Plaza de Armas, también se construyó el Monumento a Cristóbal Colón, el cual se inauguró el 30 de junio de 1896. El gobierno Reina Barrios había pedido a España e Italia proyectos de monumentos para Cristóbal Colón, pero no quedó satisfecho con ninguno de ellos; por ese entonces arribó a Guatemala el escultor español Tomás Mur y su proyecto dejó impresionado al presidente guatemlteco, al punto que éste de inmediato le encargó el proyecto.​ De acuerdo a un artículo publicado en la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” en 1898, “el monumento era original en el sentido de que no utilizó una columna para colocar en lo alto de la misma al navegante; el mundo antiguo, incompleto, está representado por el hemisferio que forma la base del monumento y en el que destacan tres figuras colosales que representan a la ‘Paciencia’, la ‘Ciencia’ y el ‘Valor’ -fuerzas a las que Colón debió su triunfo.​ Estas figuras con gran esfuerzo logran hacer surgir el Mundo Nuevo, luchando contra la tradición y la ignorancia. Sobre el globo terráqueo que Colón completó, se destaca una enorme figura del descubridor de América, radiante por su triunfo y señalando no el mundo soñado, sino el mundo real y positivo que acaba de descubrir”.​ Es importante ver cómo los guatemaltecos ilustrados del siglo XIX percibían la figura del navegante descubridor, la cual constrasta completamente con la versión que de él se maneja en el siglo XXI y que ha llevado a algunos países a retirar sus monumentos del navegante. (El monumento de Mur, por su parte, fue retirado por la administración del general Jorge Ubico en 1943 cuando la Plaza Central fue nuevmente remodelada por la construcción del Palacio Nacional y eventualmente fue trasladada al Parque de Jocotenango y luego a la Avenida de Las Américas.)

Todos estos proyectos y sueños de Reina Barrios se desplomaron como castillo de naipes junto con la economía del país cuando el precio internacional del café se desplomó en 1897, provocando revoluciones y eventualmente el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898.


BIBLIOGRAFIA: