Viernes de Dolores de 1945: después de 14 años de prohibición, revive la Huelga de Dolores de los estudiantes universitarios

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Desfile bufo de la Huelga de Dolores en 1945, primera que salía desde que fue prohibida por el gobierno de Jorge Ubico en 1931.  En el recuadro:  “La Chabela”, estandarte de los huelgueros, dibujada por Hernán “Pan” Martínez Sobral en 1921.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Así como la Universidad de San Carlos de Guatemala ha tenido varias transformaciones profundas desde su fundación como una institución católica para los criollos guatemaltecos, la Huelga de Dolores ha pasado por varias fases desde su creación en 1898.  El desfile bufo dejó de salir en 1903, luego de quelos estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado fueran atacados por los guardias del presidente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, y el “No Nos Tientes“, periódico de la Escuela Facultativa de Medicina, dejó de publicarse en 1908, luego de los atentados de los que se salvó milagrosamente Estrada Cabrera en abril de 1907 y abril de 1908.

Las actividades de la Huelga de Dolores se retomaron en 1921, ya cuando había sido derrocado don Manuel, y siguieron realizándose todos los años hasta que en 1931 fueron prohibidas nuevamente cuando llegó al poder el general Jorge Ubico.  Nuevamente, fue hasta que el gobierno del general Federico Ponce Vaides fue derrocado el 20 de octubre de 1944, que los estudiantes universitarios empezaron a realizar nuevamente las actividades de Huelga.

En esos años, el desfile bufo y el periódico “No Nos Tientes” cumplían una función muy importante:  la de informar al pueblo por medio de sátira escrita y representada los demanes en que incurría el gobierno de turno.  Y es que en la ciudad de Guatemala de esa época había muy pocos periódicos (y casi todos estaban controlados o censurados por el gobierno), las estaciones de radio apenas acababan de empezar a dar las noticias (y también estaban muy censuradas), y la televisión todavía no había llegado al país.  Es más, cuando llegó la televisión en la década de 1950, el restringido poder adquisitivo de la mayoría de la población limitó el uso del radio y del televisor cuando éstos llegaron a la población guatemalteca.  No fue sino hasta que se inventó el radio de transistores y el sistema de ventas a plazos que la población dispuso de formas más amplias de conocer las noticias; esto es algo prácticamente inimaginable para la sociedad guatemalteca del siglo XXI, la cual se ha vuelto muy dependiente de los teléfonos inteligentes que le permiten conocer lo que esta ocurriendo en cualquier parte del mundo instantáneamente.

Uno de los principales intelectuales que participó en el resurgimiento de la Huelga en 1945 fue el licenciado Carlos Guzmán Böckler, quien relata de la siguiente forma sus experiencias con esta actividad universitaria:

Fue a principio de 1945 cuando el entonces estudiante de los últimos años de la Facultad de Derecho, Jesús “Chus” Guerra Morales, secundado por Francisco “Chico” Luna (Sir Jesus War y Sir Francis Moon, según decía este último), […] y otros [estudiantes], presentaron ante la asamblea general de la Asociación de Estudiantes “El Derecho” la moción de reanudar la celebración de la Huelga de Dolores, silenciada durante [el largo gobierno] de Jorge Ubico. Una respuesta jubilosa, vertida a través de una votación unánime, dio paso a una etapa más en la vida azarosa de la chusca y controvertida festividad estudiantil. El entusiasmo se contagió a los estudiantes de medicina, en primer término, y a los de las otras Facultades con menor intensidad. De ahí que el paso obligado fuera constituir el Comité de Huelga y tratar de llenar, a partir del ingenio de los revividores, el esquema general de la festividad trazando a partir de 1898 […] el cual contenía dos grandes actividades: la publicación del “No Nos Tientes” y la realización del Desfile, con el objeto de combinar la sátira escrita con la escenificación ambulante de situaciones embarazosas para los políticos de turno, sea mediante cuadros en vivo, sea con esculturas perecederas montadas en plataformas rodantes y ornamentales: las carrozas, a fin de que, de la combinación de las palabras con las formas, los volúmenes y los colores surgieran las expresiones capaces de cautivar la imaginación de un público simple y multitudinario, al que se gratificaba con la burla de los poderosos, en especial de quienes gobernaban, caricaturizados para escarnio propio y alegría de la concurrencia. Correspondía entonces a los niveles huelgueros del 45 dar forma y contenido a los temas y los personajes de su propia época, uniendo en una sola expresión las dificultades de los géneros cómico y satírico.

Como era de esperarse, recurrieron a los huelgueros de la generación de 1920 que aun mantenían el entusiasmo de sus años mozos, en especial al médico Joaquín “la Chinche” Barnoya, pero en gran medida echaron mano de su propia inventiva y, casi sin proponérselo, en algunos momentos, cruzaron los umbrales de la creatividad. Además, de Chus Guerra, primer director del No Nos Tientes, cabe recordar a Mario “El Loco” Alvarado Rubio, encargado de las carrozas junto con Rodolfo “La Vieja” Martínez Sobral, hijo del huelguero de la generación del 20 Hernán “Pan” Martínez Sobral, que le heredó las habilidades carroceras y las de pintar a La Chabela, esqueleto blanco sobre fondo negro que haciendo una mueca obscena danza al inicio del desfile, portada por estudiantes de medicina ataviados como tales.

[…] desde que la Huelga se inició, el desfile es la parodia de una procesión de la Semana Santa, que se abre con la réplica chusca de la pintura del esqueleto que simboliza la muerte y que inicia la marcha del santo entierro. Las carrozas son la versión burlona de las andas que llevan los pasos; las hileras de estudiantes que, en fila india, caminan flanqueándolas, están compuestas por los epígonos chocarreros de los cucuruchos, y la tarjeta que, con dibujos y versitos alusivos al momento, lleva cada huelguero en el pecho, es la versión profana de la que, con el retrato de la imagen a cargar y con el turno en que le corresponde a cada cual hacerlo, portan en igual forma los cucuruchos. La banda, en vez de tocar marchas fúnebres, esparce las notas irreverentes de versos satíricos pespuntados a piezas de música popular fácilmente reconocibles e incluso coreables por la concurrencia. El haber escogido el Viernes de Dolores para llevar a cabo el desfile, apareja un desafío al recato y la continencia que la iglesia exigía de sus fieles durante la cuaresma y, máxime, cuando se estaba a las puertas de su culminación natural, es decir, de la Semana Santa; y la transmutación de los dolores propios de la pasión de Cristo en los dolores que el pueblo sufría a causa de la arbitrariedad, la desfachatez y la venalidad de sus gobernantes subrayaba la hipocresía del clero que, coludido con los poderosos, se escudaba en una moral incompatible con su proceder en la vida cotidiana.

Para comprender la profundidad de la crítica social y política que tenía toda esta pantomima, hay que recordar que, en la Ciudad de Guatemala de fines del siglo XIX y de un poco más de la mitad del XX, la población no sólo era muy escasa, si la comparamos con la de [1998] (entre 1945 y [1998], ha pasado de 350,000 a 3.500,000 habitantes, incluyendo los municipios conurbados) sino que los personajes que en ella sobresalían eran bastante conocidos tanto en las clases acaudaladas y medias como en ciertos barrios populares. La chismografía propia de todos los pueblos chicos (o infiernos grandes como reza el dicho) hacía circular de boca en boca las actuaciones públicas y las debilidades íntimas de muchas familias y personas, por lo que no era difícil para los huelgueros recopilar las historias que ya andaban de boca en boca o que se guardaban bajo una secretividad más que dudosa y, debidamente aderezadas, volverlas a desparramar con una dosis pura de picardía y con un vocabulario coloquial y desvergonzado que fácilmente invadía los terrenos de la procacidad, a pesar de algunos intentos de guardar las normas de un ingenio que siempre está ligado al aquí y al ahora, razón por la cual los artículos de los “No Nos Tientes” de años anteriores arrancan muy pocas sonrisas a los lectores de hoy, sobre todo porque las palabras y las situaciones sobreentendidas en los textos nunca quedan, según el caso, escritas ni señaladas.”

Y no solamente las palabras y situaciones sobreentendias quedaron en el olvido.  Actualmente aunque el desfile bufo sigue recorriendo las calles del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, su crítica pasa inadvertida para la mayoría de la población de la ciudad, que ahora no solamente vive en los municipios de Chinautla, Fraijanes, Santa Catarina Pinula, Mixco, Petapa, San Juan Sacatepéquez, y Villa Nueva, sino que tiene un sinnúmero de opciones para enterarse de los desacatos del gobierno de turno.


BIBLIOGRAFIA:


9 de diciembre de 1944: se deroga la constitución de 1879, según el decreto 18 de la Junta Revolucionaria de Gobierno

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Los triunviros de la Junta Revolucionaria de Gobierno: ciudadano Jorge Toriello, teniente coronel Francisco Javier Arana y mayor Jacobo Arbenz. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la revolución de octubre de 1944 que derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides, la Junta revolucionaria emitió el decreto 18, derogando la constitución de 1879 el 28 de noviembre de 1944, y la Asamblea Legislativa lo aprobó el 9 de diciembre de ese mismo año, convocando a una Asamblea Constituyente que emitió la nueva constitución de la República el 15 de marzo de 1945.

En ese decreto, se dejaron vigentes los títulos I, II, III, V y VI de la constitución de 1879, tal y como estaban antes de las reformas que hizo el general Jorge Ubico el 11 de julio de 1935 mientras se escribía la nueva constitución.  Los títulos indicados eran los siguientes:

  • Título I: de la Nación  y sus Habitantes
  • Título II: de las Garantías
  • Título III: del Poder Legislativo
    • Sección 1a.: organización del poder legislativo
    • Sección 2a.: atribuciones del poder legislativo
    • Sección 3a.: de la formación y sanción de la ley
    • Sección 4a.: de la comisión permanente
  • Título V: del Poder Judicial
  • Título VI: del Gobierno de los Departamentos y de las Municipalidades

Se reproducen las porciones más importantes del decreto Número 18 por su importancia histórica:

La Junta Revolucionaria de Gobierno,

Considerando:

Que de acuerdo con la Declaración de Principios hecha el día de hoy en Decreto número diecisiete, procede dictar las medidas a que debe sujetarse la organización política-administrativa del país,

Por tanto, decreta:

Artículo 1.°: se deroga totalmente la Constitución de la República.

Artículo 2.°: mientras la Asamblea Nacional Constituyente dicta la nueva Carta fundamental, se claran en vigor los títulos I, II, III, V y VI de la Constitución existente antes de las reformas del once de julio de mil novecientos treinta y cinco, con las siguientes modificaciones:

Artítulo 3°.: el Artículo 8°., Título I queda así: “Son ciudadanos los guatemaltecos mayores de diez y ocho años que sepan leer y escribir o tengan renta, industria, oficio o profesión que les proporcione medio de subsistencia”. […]

Artículo 5°.:  el Artículo 18.° del mismo título, queda así: “La instrucción primera es obligatoria; la sostenida por la Nación es laica y gratuita. La Universidad Nacional es autónoma.”

Artículo 6.°: la fracción 2a. del artículo 22, del mismo título, queda así: “La fuerza arma es una institución apolítica, no puede ejercer los derechos de petición y de sufragio, ni deliberar, salvo en los asuntos relativos a su propia organización y demás que autorice la Ley Constitutiva del Ejército.” […]

Artículo 11.°: el presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario Oficial y de él se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próximas sesiones extraordinarias.

Dado en el Palacio Nacional: ciudad de Guatemala, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Publíquese y cúmplase.

El 9 de diciembre de 1944, la Asamblea Legislativa, entonces presidida por el dramaturgo Manuel Galich y Alfonso Bauer Paiz, ratificó este decreto y convocó a elecciones de una Asamblea Legislativa para redactar la nueva constitución política de la República.


BIBLIOGRAFIA:


14 de octubre de 1951: durante el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán se funda la Confederación General de Trabajadores de Guatemala

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Un Boeing 377 Stratocruiser de la Pan American World Airways en 1947.  La aerolínea estadounidense enfrentaría serios conflictos laborales con las organizaciones de obreros de Guatemala tras la fundación de la CGTG en 1951.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Durante todos los gobiernos criollos entre 1821 y 1944 nunca hubo grupos debidamente organizados de trabajadores ni campesinos en Guatemala. Aunque hubo algunos intentos de organización para lograr el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, los cuales florecieron un tanto durante los gobiernos de José María Orellana y Lázaro Chacón, todos éstos fueron proscritos con la llegada al poder del general Jorge Ubico con el fuerte de apoyo de la embajada de los Estados Unidos y de la United Fruit Company el 14 de febrero de 1931. No fue sino hasta después de que la Revolución de Octubre de 1944 derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides que las organizaciones laborales se establecieron formalmente, luego de que nuevamente tuvieron vestigios de organización para derrocar a los regímenes de Ubico yde Ponce Vaides.

Con la organización obrera y campesina se iniciaron fuertes conflictos laborales contra las principales empresas en el país, destacando entre ellas la United Fruit Company y sus subsidiarias, las cuales tenían los monopolios de producción de banano, y transporte de carga y de pasajeros.  También se vería afectada la también estadounidense Pan American World Airways, la cual tenía el monopolio del transporte aéreo.

En junio y julio de 1948, durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, los trabajadores de la Compañia Agrícola de Tiquisate, Escuintla y de la United Fruit Company en Bananera, Izabal, plantearon largos pliegos de peticiones a sus patronos. Aunque los tribunales declararon ilegal a la huelga, los trabajadores insistieron en llevarla a cabo, ante lo que los personeros de la UFCO presionaron al gobierno guatemalteco para que interveniera en el conflicto. La frutera estadounidense había controlado al gobierno guatemalteco desde principos de la larga presidencia del licenciado Estrada Cabrera, y no estaba acostumbrada a que sus trabajadores se rebelaran ya que mantenía el control de los mismos por medio del ejército. Pero como en esta ocasión esto no ocurrió así, la UFCO amenazó con el cese de operaciones de la Great White Fleet, su naviera, en Puerto Barrios, lo que afectaria el comercio y vida económica del país dado que esa empresa tenía el monopolio de transporte de carga y de pasajeros por vía marítima.

El presidente Arévalo resistió a la presión de la frutera, pero eventualmente el Jefe de las Fuerzas Armadas, el coronel Francisco Javier Arana se trasladó a Puerto Barrios, llevando tropas del ejército guatemalteco para proteger los intereses de la Compañía, como ha habían hecho los gobiernos liberales ante cualquier protesta laboral. El asunto finalmente se resolvió con el arreglo logrado por el Ministro de Economía y Trabajo, Alfonso Bauer Paiz el 7 de mayo de 1949, y que concluyó con la firma del Pacto Colectivo por medio del cua los trabajadores de la UFCO obtuvieron un aumento global de un millón y medio de quetzales.

Pero este prolongado conflicto con la United Fruit Company y la obvia influencia que la frutera tenía en el coronel Arana hizo que el gobierno decidiera capturar a Arana y enviarlo al exilio a Cuba. Los hombres del ministro de la Defensa, coronel Jacobo Árbenz Guzmán, intentaron capturar a Arana el 18 de julio de 1949, pero éste se defendió y cayó muerto bajo las balas de sus captores, aunque alcanzó a matar a uno de ellos. Como éste último era un conocido colaborador de Árbenz, la versión que presentó el gobierno de que los grupos reaccionarios habían asesinado al Jefe de las Fuerzas Armadas no fue creíble y resultó en un alzamiento militar de las fuerzas leales a Arana, las cuales fueron derrotadas por las fuerzas leales a Árbenz tras dos días de combates.

Todos estos hechos reforzaron la conciencia de la unificación en la dirigencia obrera guatemalteca, y con el beneplácito del gobierno del coronel Árbenz, cuando asumió la presidencia el 1 de marzo de 1950, un Comité Preparatorio realizó el Congreso de Unidad de los Trabajadores de Guatemala con la participación de aproximadamente dos mil delegados representando a más de cuatrocientas organizaciones obreras, del 12 al 14 de octubre de 1951. En la sesión de clausura de este congreso, realizada el 14 de octubre en recién construído Palacio de los Deportes, se fundó la Confederación General de Trabajadores de Guatemala (CGTG), con el carácter de central única. Concurrieron a su fundación diecinueve federaciones (once reconocidas y ocho en trámite de reconocimiento) y tres sindicatos, entre ellos la Sociedad de Auxilio Mutuo Ferrocarrilero, uno de los mayores y que estaba formado por los trabajadores de la International Railways of Central America (IRCA), otra de las subsidiarias de la United Fruit Company en Guatemala.

Los objetivos de la nueva Conferederación eran los siguientes:

  1. Luchar por el incesante bienestar material y cultural y por los intereses de los trabajadores y de los campesinos
  2. Mantener y ampliar la unificación de todos los trabajadores de Guatemala
  3. Luchar por la unificación y solidaridad de todos los trabajadores de América y del mundo
  4. Propiciar la alianza de los obreros y de los campesinos
  5. Luchar por el progreso de la legislación del Trabajo y de la Seguridad Social
  6. Luchar por el desarrollo de la agricultura y de la industria, por la reforma agraria, el reparto de tierras y el bienestar de los campesinos
  7. Defender la democracia y luchar por la independencia nacional

Todos estos principios estaban fundamentados en el “New Deal” que había establecido el presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos pasar sacar a los Estados Unidos de la Gran Depresión de 1929, aunque fueron recibidos por la UFCO y sus subsidiarios, y por los empresarios guatemaltecos, como una amenaza comunista para el país.  Finalmente, tras el éxito de la Operación PBSUCCESS de la CIA del gobierno estadounidense, el gobierno del coronel Árbenz fue derrocado y la organización obrera guatemalteca prácticamente desmantelada.


BIBLIOGRAFIA:

  • Arévalo Bermejo, Juan José (1998). Despacho Presidencial. Obra póstuma. Tipografía Oscar de León Palacios, Guatemala.
  • Barnoya García, J. (1979). Historia de la Huelga. Editorial Calabaza, Guatemala.
  • Cardoza y Aragón, Luis (1994) [1955]. La Revolución Guatemalteca (2a. edición). México: Talleres de Ediciones Don Quijote.
  • Cazali Avila, Augusto (25 de junio de 1976) Breve Historia del Movimiento Sindical Guatemalteco Universidad de San Carlos; Guatemala.
  • Gleijeses, Piero (s.f.). «The Death of Francisco Arana: a turning point in the Guatemalan Revolution». Journal of Latin American Studies (en inglés) (Inglaterra) 22: 527-552.
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.

31 de mayo de 1946: el Congreso de la República retira el cargo de general de Brigada y de División al ciudadado Jorge Ubico

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Retrato del general Jorge Ubico en 1931.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 31 de mayo de 1946, el Congreso de la República despojó al expresidente Jorge Ubico de los grados de general de división y de brigada por medio del decreto 245, que dice:

“Considerando que el general Jorge Ubico violó la constitución entonces vigente al continuar en la primera magistratura por más tiempo del que estipulaba el artículo 66 de la misma; […] que mantuvo al país incomunicado con el exterior y limitó en forma arbitraria la salida de los guatemaltecos; […] que valiéndose de la preeminencia que se derivaba de su posición arrebató por precios irrisorios a algunos ciudadanos de sus patrimonios. A juicio del Congreso, estas razones hacen indigno de pertenecer al Ejército Nacional de la Revolución a Jorge Ubico.

DECRETA:

Se cancelan los grados de general de brigada y de división al ciudadano Jorge Ubico”. […]

Tras la contrarrevolución de 1954, Ubico fue reinstaurado en el Ejército de Guatemala y durante el gobierno del coronel Enrique Peralta Azurdia se hicieron las gestiones pertinentes ante el Gobierno de los Estados Unidos para repatriar sus restos. Cuando el avión Boeing 707 de la línea aérea Pan American en que se transportaba su féretro ingresó al espacio aéreo guatemalteco fue escoltado por la cuadrilla Quetzal de la Fuerza Aérea de Guatemala hasta aterrizar en el Aeropuerto Internacional La Aurora; desde allí fue transportado en hombros de antiguos oficiales y correligionarios y fue objeto de varios homenajes. Finalmente, fue sepultado en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en una tumba muy sencilla.


BIBLIOGRAFIA:

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  • Palma, Claudia (15 de junio de 2015). «Jorge Ubico, el excéntrico “señor 25″». Prensa Libre. Archivado desde el original el 9 de junio de 2015.
  • Prensa Libre (7 de noviembre de 2007). «Fascismo en Guatemala». Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 22 de enero de 2015.
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.

17 de septiembre de 1945: el Consejo Superior Universitario crea la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala

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Estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado en el patio central de su Facultad.  En ese edificio funcionó inicialmente la Facultad de Humanidad.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el triunfo de la Revolución del 20 de octubre de 1944 se iniciaron una serie de cambios sociales en Guatemala inspirados en el “New Deal” que había implementado el gobierno del fallecido presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos para ayudar a las capas pobres de la nación a sobrellevar las penurias provocadas por la Gran Depresión. De los programas que impuso Roosevelt y que fueron introducidos en Guatemala por los gobiernos revolucionarios sobresalen:

  • La “Social Security Administration”, la cual fue importada en Guatemala como el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social por el gobierno del Dr. Juan José Arévalo. Por medio de esta ley el gobierno de los Estados Unidos estableció un sistema de protección social a nivel federal que incluía: jubilación para mayores de 65 años, seguro contra el desempleo y ayudas diversas para minusválidos.
  • Wagner Act“, o “National Labor Relations Act“, por medio de la cual se reforzaron los sindicatos de trabajadores.
  • Pero lo principal fue crear un sistema por medio del cual se crearon agencias gubernamentales que protegieron a diversos grupos de ciudadanos (principalmente a obreros urbanos), permitiéndoles hacer contrapeso al poder del empresariado y de los círculos de negocios.

En este contexto, después de la caída de los regímenes liberales en Guatemala, la Universidad Nacional pasó de ser una fábrica de profesionales a ser un centro de apoyo al mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad guatemalteca. El 9 de noviembre de 1944, la Junta Revolucionaria de Gobierno, emitió el decreto No. 12 por medio del cual se otorgaba autonomía a la Universidad y se cambiaba el nombre a “Universidad de San Carlos de Guatemala“. Este decreto entró en vigencia el 1 de diciembre del mismo año.

Aparte de las facultades tradicionales, se estipuló la creación de la Facultad de Humanidades para reforzar esta nueva orientación social de la institución de educación superior. Este era un cambio radical de la finalidad de la Universidad, ya que desde su fundación en 1676 había estado enfocada a la formación académica de las élites sociales.

El 17 de septiembre de 1945, ya durante el gobierno del Dr. Arévalo, mediante el punto décimo sexto del acta No. 78 del Consejo Superior Universitario, se funda oficialmente la Facultad de Humanidades y se declara aquella ocasión como “Día de la Cultura Universitaria”. Originalmente, la Facultad funcionó en el edificio de la Facultad de Derecho en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala y tenía cuatro secciones: Filosofía, Historia, Letras y Pedagogía. El profesorado se obtenía luego de cuatro años de estudio y dos años más para el doctorado. Además de esos títulos, que se otorgaba a los estudiantes regulares, la Facultad ofrecía certificaciones de asistencia a estudiantes no inscritos formalmente.


BIBLIOGRAFIA:

  • Badger, Anthony J. (2002) The New Deal: The Depression Years, 1933-1940, Ivan R. Dee, Publisher, 2002. ISBN 1566634539.
  • Facultad de Humanidades (s.f.) Facultad de Humanidades: Reseña Histórica. Guatemala, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  • Flynn, Kathryn  and Polese, Richard  (s.f.) The New Deal, Gibbs Smith, ISBN 1423602927
  • Hamilton, David E. (1999) The New Deal, Boston, Houghton Mifflin.
  • Kaspi, André (1988) Franklin Roosevelt, Paris, Fayard, ISBN 2213022038
  • Leuchtenburg, William E. (s.f.) Franklin D. Roosevelt And The New Deal, Harper Perennial. ISBN 0061330256
  • Rauchway, Eric (2007) The Great Depression and the New Deal: a Very Short Introduction Oxford University Press, ISBN 9780195326345.
  • Rosenof, Theodore (1997) Economics in the Long Run: New Deal Theorists and Their Legacies, 1933-1993 The University of North Carolina Press.

10 de septiembre de 1904: nace en Taxisco, Santa Rosa, el Dr. Juan José Arévalo Bermejo, presidente de Guatemala de 1945 a 1951

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Retrato de la famlia del Dr. Arévalo Bermejo en su juventud.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El Dr. Juan José Arévalo nació el 10 de septiembre de 1904 en Taxisco, Santa Rosa y desde su niñez demostró liderazgo e inteligencia. Fue compañero de estudios y amigo del gran pedagogo guatemalteco Luis Martínez Mont desde los diecisiete años, con quien fueron discípulos del profesor Miguel Morazán en la Escuela Normal Central para Varones, en donde estudiaron magisterio y en donde para 1923 ya eran profesores ejemplares. Por ese entonces publicaron la revista literaria “Alba” con textos de los reconocidos escritores guatemaltecos Rafael Arévalo Martínez, Flavio Herrera y Carlos Wyld Ospina.

​En 1927, como parte de su proyecto educativo, el gobierno del general Lázaro Chacón convocó a un concurso para docentes, en el cual tanto Martínez como Arévalo ganaron becas para estudiar doctorados de pedagogía en el extranjero. Martínez viajó a Suiza a estudiar con el famoso psicólogo infantil suizo Jean Piaget, mientras que Arévalo partió para la Argentina.

1932 fue un año difícil para Arévalo y Martínez Mont, ya que el gobierno del general Jorge Ubico decidió recortarles la pensión que les enviaba mensualmente y que les servía para dedicarse a estudiar de lleno. De los 175 quetzales mensuales que habían estado recibiendo, ahora solamente iban a recibir 116 quetzales. Esta reducción obedeció a los cambios en educación que hizo el general Ubico, quien no prosiguió el proyecto de restructuración que habían iniciado los generales José María Orellana y Lázaro Chacón aduciendo que era necesario hacer recortes presupuestarios para afrontar la crisis económica derivada de la Gran Depresión. Tanto Martínez Mont como Arévalo tuvieron que regresar a Guatemala, en donde el gobierno autoritario de Ubico hacía difícil emprender un viaje nuevamente.

A mediados de 1932, a Luis Martínez Mont lo invitaron a un viaje a Washington como parte de una delegación oficial, y ambos concluyeron que era una oportunidad única para marcharse de Guatemala. Desde Washington, Martínez le envió una carta a Arévalo indicándole que no dejara pasar el mes de septiembre para regresar a Argentina, y así lo hizo, pero cuando llegó a Buenos Aires se enteró de que Martínez había retornado a Guatemala, en donde Ubico lo nombró director de la Escuela Normal Central para Varones. A partir de ese momento, la amistad entre ambos pedagogos se resquebrajó.

Arévalo obtuvo su doctorado en 1934 y se quedó en Argentina ejerciendo como profesor universitario. Tras la renuncia del general Ubico y el derrocamiento del general Federico Ponce Vaides el 20 de octubre de 1944, el Dr. Arévalo fue llamado a Guatemala para ser candidato presidencial por el partido Frente Popular Libertador, formado por los estudiantes universitarios de la época. Por su parte, Martínez Mont salió al exilio a los Estados Unidos, en donde trabajó como psicólogo infantil para los estudios de Walt Disney.


BIBLIOGRAFIA:


 

¿Qué era la política del “Gran Garrote” del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del “Gran Garrote” en el Caribe.

La política del “Gran Garrote” (o Big Stick) del presidente Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 1902 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.

Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del “derecho” de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el “Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe” y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:

“Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.”

La “Doctrina Monroe” afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase “América para los americanos“. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en “América para los estadounidenses“.

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bailey, Thomas A. (1980), A Diplomatic History of the American People 10th ed., Prentice Hall, ISBN 0-13-214726-2.
  • Barck, Jr., Oscar Theodore (1974), Since 1900, MacMilliam Publishing Co., Inc., ISBN 0-02-305930-3.
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  • Berman, Karl (1986), Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848, South End Press.
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  • Roosevelt, Theodore (1913), Theodore Roosevelt: An Autobiography, The Macmillan Press Company.

7 de julio de 1955: tras el derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Árbenz, se emite el Código del Petróleo de la República de Guatemala eliminando el requisito de que solamente empresas guatemaltecas podían explotar hidrocarburos en el país

7julio1955
 Reservas petroleras de Guatemala, las cuales son explotadas en su mayoría por la compañía Perenco.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La primera compañía, de la que se tiene registro, en obtener una concesión petrolera en Guatemala, fue la F.J. Davis, en octubre de 1926, bajo el gobierno del general Lázaro Chacón.  Luego, en febrero de 1937 y mayo de 1938, durante el periodo del general Jorge Ubico, se le concedió concesión a la petrolera inglesa-holandera Shell, y también le dió una conseción a la estadounidense Gulf Oil Co. en 1941.

Ya en el período de la Revolución, entre 1944 y 1945, se le concedió concesiones a las petroleras Standard Oil of New Jersey, propiedad de la poderosa familia Rockefeller.  No obstante, en la Constitución aprobada en 1945 se decía lo siguiente en el artículo 95:

Artículo 95. Los contratos para explotar minerales o yacimientos de hidrocarburos, pueden celebrarse por un término que no exceda de cincuenta años, y los relacionados con aguas nacionales, por un plazo no mayor de veinticinco años. En ambos casos se requiere la aprobación del Congreso. Los yacimientos de hidrocarburos y sus derivados solamente pueden ser explotados por el Estado, por guatemaltecos, o por compañías guatemaltecas cuyo capital sea predominantemente nacional. Los contratos sobre corta de maderas deberán salir a licitación pública y concederse de preferencia a trabajadores guatemaltecos, quienes no podrán ceder sus derechos sin autorización gubernativa. La ley determinará la forma de extracción y explotación de resinas, gomas y demás productos similares.

Pero tras la renuncia del coronel Jacobo Arbenz Guzmán promovida por la operación PBSUCCESS de la CIA en el 27 de junio de 1954 se derogó la constitución de 1945 y la cuestión de la explotación de minerales o yacimientos de hidrocarburos fue modificada para eliminar el requerimiento de que solamente compañías guatemaltecas podían hacerse cargo.  La constitución de 1956 decía simplemente:

Artículo 218.  Se declara de utilidad y necesidad públicas la explotación de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales.   Los derechos de exploración y explotación de hidrocarburos y minerales podrán adquirirse de conformidad con la ley, por un término no mayor de cuarenta años, prorrogables hasta por veinte años más.
 
Los derechos de transformación y transporte de estas sustancias se adquirirán en la forma que la ley establezca.

La ley a la que hace referencia el artículo 218 es el “Código del petróleo de la República de Guatemala”, aprobado el 7 de julio de 1955, y fue elaborado durante el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas con la asesoría de las empresas petroleras norteamericanas de tal forma que el reglamento guatemalteco favoreciera a las transnacionales petroleras con los impuestos y las garantías de inversión.    Desde entonces, compañías como Shenadoha Oil, Basic Resources y Perenco han explotado el petróleo guatemalteco sin que el estado se beneficie como le corresponde.


BIBLIOGRAFIA:


14 de junio de 1946: fallece auto-exiliado en Nueva Orleáns el general Jorge Ubico, expresidente de Guatemala

14junio1946
El general Jorge Ubico en 1941.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Jorge Ubico se caracterizó por su enorme cooperación con la United Fruit Company (UFCO) y sus afiliadas, la International Railways of Central America y la Great White Fleet, las cuales tenían el monopolio del transporte ferroviario y marítimo desde y hacia Guatemala.  De hecho, Ubico llegó al poder el 14 de febrero de 1931, gracias a la influencia del embajador de los Estados Unidos, quien no aceptó el gobierno de facto del general Manuel María Orellana Contreras y lo obligó a entregar el poder al licenciado José María Reina Andrade.  Poco después, Andrade convocó a elecciones en las que resultó unánimamente electo el general Ubico.

El gobierno ubiquista fue autoritario y favorable a los intereses de las compañías estadounidenses, siguiendo el ejemplo de su mentor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.  En esa época, Guatemala era la típica “República Bananera” cuyo gobernante se mantenía en el poder gracias a su férrea dictadura, a la represión de sus adversarios y al uso de leyes que forzaban a la mayoría indígena a trabajar en la construcción de caminos o de jornaleros en fincas cafetaleras; pero debe destarcarse también que el general Ubico era un administrador excelente que no perdía detalle alguno de la administración pública y redujo al mínimo el déficit generado por la Gran Depresión de 1929 que recibió de sus antecesores.  Tambien mantuvo un clima de tranquilidad en la Ciudad de Guatemala reduciendo al mínimo la delincuencia común.

En 1944, la situación económica de la frutera estadounidense estaba a la baja debido a que muchos de los buques de su Great White Fleet estaban prestando servicio como cargueros para las tropas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial.  De esta cuenta, el gobierno de Ubico se debilitó y fue cuando la población de la Ciudad de Guatemala, especialmente los maestros y los estudiantes de los institutos públicos y de las Escuelas Facultativas empezaron a pedir cambios drásticos en el sistema.  Ubico reprimió las protestas iniciales, acusando a los instigadores de apoyar los regímenes fascistas que estaban en guerra contra los Estados Unidos y el resto de aliados, pero cuando el apoyo de la UFCO no fue suficiente, comprendió que era mejor renunciar y evitar así una guerra civil innecesaria.  De esta forma, el 1 de julio de 1944, el general presidente presentó su renuncia y delegó el poder a un triunvirato militar, pagando ese mismo día la deuda inglesa que arrastraba Guatemala desde el gobierno del general Rafael Carrera.

Inicialmente, Ubico se retiró a su casa de habitación en la 14 calle del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, pero cuando se produjo la Revolución de Octubre de 1944, partió para Nueva Orleáns.  Al despedirse dijo simplemente: “¡Cuídense de los cachos (conservadores) y de los comunistas!

El expresidente se fue a vivir en Nueva Orleáns porque allí estaba la terminal principal de buques de la Great White Fleet, propiedad de la United Fruit Company, y porque él era socio de la frutera.  Estando allí lo entrevistó el escritor conservador Manuel Coronado Aguilar poco después de que los criollos se dieron cuenta del giro social que estaba tomando la Revolución de Octubre.

El expresidente murió de cáncer de pulmón y depresión el 14 de junio de 1946.


BIBLIOGRAFIA:

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  • Palma, Claudia (15 de junio de 2015). «Jorge Ubico, el excéntrico “señor 25″». Prensa Libre. Archivado desde el original el 9 de junio de 2015.
  • Prensa Libre (7 de noviembre de 2007). «Fascismo en Guatemala». Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 22 de enero de 2015.
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.

 

12 de mayo de 1945: el gobierno del Dr. Juan José Arevalo restablece la Universidad Popular (UP) que había sido clausurada por el gobierno del general Jorge Ubico en 1932

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Frontispicio de la sede de la Universidad Popular en la Ciudad de Guatemala.  Imagen tomada del sitio oficial de la UP.

Una Universidad Popular es definida como una organización o institución educativa y cultural creada por grupos, asociaciones y organizaciones sociales para promover la educación popular de saberes teóricos y prácticos dirigida a toda la población, en especial a sectores populares  que no tienen acceso a la educación.

En Guatemala, bajo los principios de desanalfabetización, elevación del nivel educativo y fortalecimiento de la instrucción cívica que se postularon durante el gobierno de Carlos Herrera y Luna tras el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920, se creó la Universidad Popular en 1922, por una idea del poeta colombiano Porfirio Barba Jacob,. prominente intelectual quien residía en Guatemala y era el director de la llamada “generación del 10”,  y fue implmentada por un grupo de intelectuales de la llamada “Generación del 20” (entre ellos Epaminondas Quintana, Carlos Federico Mora, David Vela, Miguel Ángel Asturias y Carlos Fletes Saenz), quienes la fundaron el 20 de agosto de 1922. Se trataba de llevar a los sectores populares un tipo de instrucción que hasta entonces había sido propiedad exclusiva de las élites del país : el objetivo era tomar un nombre que aludía a una institución de carácter elitista, que monopolizaba el derecho al conocimiento y bajarlo a un nivel al que todas las personas pudieran tener acceso.

Los objetivos fundacionales de la Universidad Popular en Guatemala se centraban en los tres aspectos:

  1. Enseñar a leer y escribir.
  2. Enseñar el círculo de conocimientos generales en las clases sociales que no habíann podido adquirirlas.
  3. Difundir en el pueblo las nociones más importantes de higiene, de instrucción cívica y moral.

Luego del golpe de estado en contra del presidente Carlos Herrera en 1921, y las masacres de trabajadores de la United Fruit Company y de su subsidiaria la International Railways of Central America en 1924, hubo considerables protestas por parte de los universitarios, quienes acusaban al gobierno de facto del general José María Orellana de entreguismo a los intereses de la frutera transnacional, lo que llevó a un cierre temporal de las Escuelas Facultativas y, por ende, de la Universidad Popular.

En 1926, murió el general Orellana en circunstancias sospechosas en la Antigua Guatemala y fue sucedido por el también general Lázaro Chacón, quien tuvo un enfoque progresista. Ya con Chacón al frente del Gobierno, se reabrieron las Escuelas Facultativas y la Universidad Popular el 23 de septiembre de 1929, lo cual fue considerado como una de las acciones inmediatas más alabadas de su gobierno: sin embargo, el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930 y tras varios golpes de estado fue y presiones del embajador de los Estados Unidos, fue sucedido  por el general Jorge Ubico, el 14 de febrero de 1931, quien cerró la Universidad Popular en 1932, como parte de las medidas anti-comunistas que tomó para frenar el avance de tal movimiento en El Salvazdor.

Luego de la caída del gobierno del general Ubico el 1 de julio de 1944, y de la Revolución de Octubre, llegó a la presidencia el doctor Juan José Arevalo Bermejo, quien estudió su doctorado en educación en la Argentina.  El impulso por la educación popular fue considerable y una de sus primera acciones fue la restauración de la Universidad Popular, la cual se reabrió el 12 de mayo de 1945.


BIBLIOGRAFIA: