20 de octubre de 1941: fallece a los 75 años de edad la reconocida educadora Natalia Górriz vda. de Morales

20octubre1941
Las alumnas del Colegio Internacional para Señoritas, propiedad de Natalia Górriz vda. de Morales, en 1915. En el recuadro: la eminente profesora, historiadora y escritora guatemalteca. Imágenes tomadas de “El Libro Azul de Guatemala“.

Una de las principales educadoras guatemaltecas, que lastimosamente ha caído en el olvido, es la profesora Natalia Górriz vda. de Morales, originaria de Chimaltenango, y quien tuvo una vida por demás interesante.

Desde joven se dedicó a la enseñanza y alcanzó grandes logros, aunque los mismos quedaron truncados cuando contrajo matrimonio con el entonces ministro de Estado, Próspero Morales, como se acostumbraba en esa época.  A pesar de ello, sus méritos eran tales, que la revista “La Ilustración Guatemalteca” le dedicó un artículo en 1896, destacando todo lo que había logrado antes de contraer matrimonio.1

Tras la muerte de su esposo en 1898, la educadora siempre se firmó como “Natalia Górriz vda. de Morales”, en honor a la memoria del fallecido quien había luchado infructuosamente hasta el final de sus días contra el establecimiento de las dictaduras del general José María Reina Barrios en 1897 y del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1898;2 y fue a partir de ese momento que su contribución con la educación guatemalteca fue considerable.

Pero no fue sencillo. Debido a que su esposo había sido el líder de dos revoluciones contra el gobierno, su vida y la de su única hija fue prácticamente en modo de sobrevivencia durante el primer período del gobierno de Estrada Cabrera (1898-1904). Sin embargo, logró salir adelante, trabajando en el periódico “La República” en donde escribió bajo el pseudónimo “NOEL“. Pero como su trabajo era tan alta calidad, el también escritor y gran colaborador del gobernante, Ramón Salazar, develó el seudónimo de Górriz cuando ésta publicó un extraordinario trabajo en el que resumió el desarrollo femenino en la literatura y el arte durante el siglo XIX. Salazar, quien había sido director de la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca” había quedado impresionado ante la extraordinaria exposición que Górriz había hecho a partir de la comparación de dos grabados sobre vestimenta de mujeres de 1800 y 1900, luego con la explicación de los grandes aportes en el mundo literario que hicieron las mujeres en Europa y Norte América, en la literatura y la pedagogía de Hispanoamérica y, finalmente, con la mención particular que hizo Górriz vda. de Morales sobre María Josefa García Granados y Zavala de Saborío (la “Pepa“), Sara María de Moreno, Vicenta Laparra de la Cerda, Dolores Montenegro, Luz Arrué de Miranda, Elisa Monje, Antonia Galindo, Lucila Guerrero y María Gómez (todas ellas desafortundamente casi olvidadas en la actualidad).3

Natalia Górriz vda. de Morales siguió escribiendo en La República hasta 1904, año en el que publicó uno de sus textos más memorables: el “Compendio de geografía descriptiva”, el cual fue publicado por la Tipografía Nacional de Honduras dado que estaba dedicado a su difunto esposo. Dada la calidad de la investigación que contiene su libro de geografía fue admitida por unanimidad como socia corresponsal de la Real Sociedad Geográfica de Madrid. Aquella obra recibió numerosos premios, incluyendo la medalla de oro en la Exposición Nacional de Guatemala de 1904, y fue descrito como “un manual que se distanció de los manuales escolares geográficos de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, más orientados a Centroamérica y Guatemala, ya que su pensamiento geográfico fue universal.” En ese año fundó también el Colegio Internacional de Señoritas, uno de los principales colegios privados de Centroamérica; y debido a su calidad docente, el gobierno de Estrada Cabrera empieza a publicar sus artículos en el diario oficial “El Guatemalteco” y es designada para visitar Cuba para estudiar los métodos y sistemas de enseñanza de esa isla caribeña.4

En 1912 publicó su primera obra formal en el ámbito de la educación titulada “Pedagogía“.   Además, el periódico semi-oficial “Diario de Centro América” publicó un reconocimiento a su labor docente y una página del “Libro Azul de Guatemala”, incluye un artículo titulado “Ilustre educacionista guatemalteca”, en él se hace una reseña de su vida y se destaca al Colegio Internacional de Señoritas.  Para entonces ya era reconocida en Guatemala por su trayectoria como historiadora, escritora y pedagoga.4,5

Entre 1918 y 1920, después de que los terremotos de 1917-18 destruyeran las instalaciones de su colegio y la obligaran a cerrarlo, Górriz vda. de Morales viajó a los Estados Unidos, pero cuando el gobierno de Estrada Cabrera fue derrocado el 14 de abril de 1920, fue nombrada Inspectora de Escuelas Primarias, normales, secundarias e industriales.  Tras el golpe de estado contra el gobierno de Carlos Herrera, la educadora publicó n 1924 publicó “El Amigo de los Niños” y en 1927 “Tópicos de Educación”, los cuales están dirigidos a maestros de niños del nivel parvulario.  Y ya durante el régimen del general Lázaro Chacón, el cual impulsó grandemente la educación, fue parte del Consejo Nacional de  Educación como representante de la Academia Central de Maestros y el 15 de abril de 1929 fue nombrada como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, en donde hizo hizo reformas al plan de estudios original y convirtió a la institución en una escuela superior, ya que para su ingreso requirió poseer el título de magisterio de educación primaria.6

En 1937, ya durante el gobierno del general Jorge Ubico, el apoyo a la educación disminuyó y la profesora Natalia Górriz vda. de Morales renunció a su puesto como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, aunque dos años después la Secretaría de Instrucción Pública le autorizó a establecer su nuevo colegio para párvulos llamado “El Hogar“.7

Por último, poco antes de fallecer, publicó su obra “Luisa Xicontencatl, princesa de Tlaxcala“, dedicada a la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y era la presidente la comisión de escritores, artistas e intelectuales guatemaltecos que preparaba el monumento para el célebre cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo.  Desafortunadamente, el 20 de octubre de 1941 falleció a sus 75 años de edad, y su sepelio fue todo un acontecimiento por las personalidades que acompañaron el féretro y la gran cantidad de estudiantes que acompañaron su cortejo fúnebre.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de agosto de 1896). «Nuestros Grabados: Natalia Górriz de Morales»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (2).
  2. Pineda C., Felipe (1902). Para la historia de Guatemala: datos sobre el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. México.
  3. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En Revista Histórica de la Educación en Latinoamérica. 19 (29) p. 17.
  4. Ibid., p. 18.
  5. Bascom Jones, Máximo Soto Hall y William Scoullar, Libro Azul de Guatemala (Guatemala: Tipografía Nacional, 1915): 104, 133, 194.
  6. Argueta Hernández, El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz, p. 19.
  7. Ibid., p. 20.

 

7 de octubre de 1930: el gobierno del general Lázaro Chacón se emite el reglamento del Crédito Hipotecario Nacional

7octubre1930
Murales del moderno edificio del Crédito Hipotecario Nacional, construido en 1969. En el recuadro: el presidente general Lázaro Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Entre 1924 y 1926, el gobierno del general José María Orellana llevó a cabo una reforma monetaria para acabar con el desorden existente en la emisión de dinero en Guatemala. Por esta razón, se creó la moneda única denominada “Quetzal” y se creó el Banco Central de Guatemala como única institución emisora. Este cambio estabilizó el tipo de cambio y propugnó por un sistema de crédito institucional organizado, de acuerdo a la naturaleza de las operaciones pasivas que los bancos estaban autorizados a efectuar.1

El nuevo Banco Central de Guatemala estuvo capitalizado por varios inversionistas, entre los que destacaba el presidente general José María Orellana, y por esta razón fue autorizado para cubrir funciones ajenas a las que son típicas de un banco central, entre ellas la de otorgar préstamos hipotecarios por medio de un departamento específicamente autorizado para tales operaciones.1

Tras la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en octubre de 1929, se desplomó el precio internacional del café, y una grave crisis económica se produjo en el país.3 Para intentar contrarrestar esto, el 4 de diciembre de 1929, se creó el Crédito Hipotecario Nacional, mediante el Decreto Gubernativo No. 1040-1929 del presidente general Lázaro Chacón y el Ministro de Hacienda y Crédito Público, Samuel E. Franco.  Los estatutos de la institución fueron aprobados en el Decreto Legislativo 1647-1930 del 23 de mayo de 1930 y su Reglamento quedó aprobado por el Decreto Gubernativo 1098-1930, del 7 de octubre de 1930, denominado Ley Reglamentaria de la Institución.1,2

La nueva institución fue dotada con un capital de un millón y medio de quetzales, distribuidos en un millón de capital pagado y quinientos mil quetzales como fondo inicial de reserva. Contaba además con el producto de la colocación de sus bonos y con parte de las utilidades que obtuviera, para financiar sus operaciones activas.1,2 Esto siguió al fracasado intento de conseguir un préstamo de una empresa sueca a cambio de otorgarle el monopolio de la producción de fósforos.4

Desafortunadamente para el general Chacón, las medidas económicas que adoptó no ayudaron a salir de la crisis, la cual se agravaba a diario, al punto que los comerciantes preferían quemar sus negocios para cobrar el seguro contra incendios a seguir operando.5  Además, la inestabilidad económica se tradujo en inestabilidad social y el gobierno tuvo que enfrentar la renuncia completa del gabinete, además de huelgas y el cierre de la Universidad por parte de los estudiantes inconformes con la situación.6

La salud del general Chacón no soportó la tensión provocada por la grave crisis económica y sufrió un derrame cerebral que lo obligó a renunciar a la presidencia el 12 de diciembre de 1930.7 Tras varios golpes de estado y presidentes de facto no reconocidos por el gobierno de los Estados Unidos, se nombró presidente interino al licenciado José María Reyna Andrade, quien de inmediato convocó a elecciones, en donde resultó unánimamente electo el general Jorge Ubico, quien había perdido las elecciones de 1926 en contra del general Chacón.8

Irónicamente, el Crédito Hipotecario Nacional fue instrumental en los planes económicos del gobierno del general Ubico, el cual restableció la estabilidad en el país gracias a severas medidas de austeridad, leyes laborales que favorecían a los grandes caficultores (de los que él mismo era parte, pues poseía la Hacienda de San Agustín Las Minas9), y reducciones salariales en el sector público.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Molina Calderón, José (s.f.). Tres reformas de la banca de Guatemala. 1926, 1934 y 2002. Guatemala: Academia de Geografía e Historia de Guatemala.
  2. Crédito Hipotecario Nacional (2017) ¿Quiénes somos?. Guatemala: Crédito Hipotecario Nacional.
  3. Salsman, Richard M. “The Cause and Consequences of the Great Depression” in The Intellectual ActivistISSN 0730-2355.
  4. Hernández de León, Federico (14 de agosto de 1930). Sesiones Extraordinarias de la Asamblea Legislativa; décimoquinta de la tanda. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía. p. 1.
  5. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). “Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía.
  6. Asturias Morales, M. (29 de agosto de 1930) “El gabinete presentó su renuncia hoy” Guatemala: Nuestro Diario.
  7. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  8. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  9. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901.  XIX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 124-125.

6 de octubre de 1926: sale una comisión del ministerio de Agricultura para acabar con los criaderos de langostas o chapulines en las márgenes del Usumacinta

6octubre1926
Una langosta migratoria femenina sentada en una rama con un menor de edad a un lado. En Guatemala a este insecto se le conoce también como “chapulín”. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1926 Guatemala se vió azotada por una plaga de langosta (o chapulín) la cual afectó considerablemente la cosecha de maíz, obligando al gobierno a importar ese grano básico desde el extranjero, y causando indirectamente una merma en la exportación de café dada la sequía que se produjo.  El gobierno del general José María Orellana en vez de enfrentar directamente el problema, se enfocó en distanciarse de la opinión pública y en promocionar su reelección, además de mantener a los miembros de su gabinete, en los que ya no confiaba la población y, para evitar toda crítica, en suspender las garantías constitucionales decretando estado de sitio el 25 de mayo de ese año.1

Cuando la muerte sorprendió al general Orellana el 26 de septiembre de ese año, su sucesor, el general Lázaro Chacón, restituyó las garantías mediante el decreto número 929 y de inmediato la prensa empezó a publicar sobre el problema de la plaga de langosta.  De esta forma, se informó que el 6 de octubre de ese año salió una expedición del Ministerio de Agricultura hacia los departamentos de Alta Verapaz, Quiché y Petén en busca de los criaderos de la langosta, la cual estaba presidida por Gustavo S. Muñoz (antiguo miembro de la comisión mexicana que se encargo de buscar y eliminar los criaderos de langosta), e integrada por Ignacio Aponte y José María Méndez.  La comisión estaba debidamente documentada y autorizada para recibir apoyo logístico en la gira que emprendieron para hacer las revisiones y mediciones de madera en los departamentos mencionados.2

El objetivo principal de la comisión era descrubir todos los criaderos de langosta que hubiera en las márgenes de los ríos Usumacinta, Negro o Salinas, y Pasión, entre otros, ya que se suponía que era allí en donde más abundaban.  Para el efecto, siguieron la siguiente ruta: de la Ciudad de Guatemala a Salamá, en donde se les unió el inspecto de agricultura Arturo Flores Chavarría, y allí se dividieron en dos: un grupo tomó por las riberas de río Negro o Chixoy hasta la confluencia de éste con el río La Pasión; el otro grupo siguió hacia Cobán, y de allí hasta el río La Pasión, para recorrer las márgenes del río buscando criaderos.  Para finalizar, ambas grupos se iban a reunir en la confluencia de La Pasión con el río Chixoy, y de allí iban a seguir por las riberas del río Usumacinta hasta llegar al territorio de los Lacandones.  En todo el trayecto se adentraron a ambos lados de los ríos para buscar más criaderos con la ayuda de los indígenas que habitaban aquellas inhóspitas regiones del país.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Padilla, Faustino (5 de junio de 1926). El licenciado Fuastino Padilla juzga la situación recién pasada). Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  2. Vela, David (7 de octubre de 1926). Sale otra expedición a El Petén. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.

4 de octubre de 1926: Clemente Marroquín Rojas empieza a publicar La Hora nuevamente, para evitar que Jorge Ubico llegue a la presidencia

4octubre1926
El Arco Chino, construido para celebrar el primer centenario de la Independencia de Guatemala, y que se ubicaba en donde ahora se encuentra el Palacio Nacional. En los recuadros: los generales Jorge Ubico y Lázaro Chacón, candidatos presidenciales en 1926. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 4 de octubre de 1926, pocos días después de la muerte del general presidente José María Orellana,1 y aprovechando que el presidente provisorio, general Lázaro Chacón, había eliminado la restricción a la prensa escrita que tenía Orellana, el periodista Clemente Marroquín Rojas empezó nuevamente a publicar su periódico “La Hora“. En aquella oportunidad, Marroquín Rojas expresó en su titular: “Hace seis años, La Hora cumplió una misión en la política del país. Hoy en su segunda etapa, esperamos que cumpla también otra misión. Entonces combatimos un desbarajuste. Ahora combatiremos lo que se presente contrario a los intereses del país.”2 (Nota de HoyHistoriaGT: el desbarajuste a que se refería Marroquín Rojas, era la situación que vivía Guatemala tras la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920 y el gobierno provisional de Carlos Herrera y Luna).3

Originalmente, el periódico fue creado para apoyar la candidatura presidencial del licenciado Baudilio Palma, quien era jalapeneco, paisano y mentor de Marroquín Rojas; pero pronto se dieron cuenta de que el candidato más fuerte era el general Lázaro Chacón, y “La Hora” se dedicó de lleno a impedir la llegada al poder del general Jorge Ubico Castañeda.2 Este último era hijo del licenciado Arturo Ubico Urruela (quien fue el presidente de la Asamblea Legislativa durante los veintidós años del gobierno cabrerista). Gracias a la influencia de su padre, Ubico tuvo una carrera meteórica en el ejército, llegando a ser Jefe Político de Retalhuleu y de Alta Verapaz, y Ministro de Estado de Estrada Cabrera; además, Ubico había sido Ministro de la Guerra del gobierno de facto de Orellana, y había participado en el golpe de estado que éste había perpetrado contra Herrera el 5 de diciembre de 1921.4

La campaña de Clemente Marroquín Rojas contra Ubico fue feroz; durante tres meses, publicaron 63 reportajes de la serie “Desnudando al Idolo” en donde se denunciaba la mala gestión del militar y los crímenes ocurridos contra la población cuando éste estaba en la Jefatura Política de Retalhuleu y de Alta Verapaz. Al final, la campaña surtió efecto, y cuando Chacón ganó las elecciones de 1926. La Hora publicó el titular “Ubico fue derrotado: La Hora lo mató“. Marroquín Rojas se dió por satisfecho y se fue a Europa, cerrando su periódico.2

En Europa, Marroquín Rojas visitó varios países y fue nombrado como secretario de la embajada de Guatemala en Barcelona por el presidente Chacón.2 Dejaba en Guatemala al general Ubico, que tras su derrota electoral se había retirado a la vida privada, encargándose los negocios familiares, que incluían la finca cafetalera “Hacienda San Agustín Las Minas” y la compañía de Agua de Las Minas, la cual surtía de agua a parte de la Ciudad de Guatemala, gracias al acueducto de Pinula.5 Pero ni Chacón ni Marroquín Rojas podían prever la debacle económica mundial que se inició tras las caída de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929,6 la cual arrastró consigo a Guatemala cuando el precio internacional del café se desplomó, provocando una aguda crisis, similar a la crisis afrontada por el gobierno del general presidente José María Reina Barrios en 1897.7

Marroquín Rojas tuvo que regresar a Guatemala, en donde ejerció el notariado,2 y el 12 de diciembre de 1930, en medio de la grave crisis económica y social, el presidente Chacón sufrió un derrame cerebral que lo dejó imposibilitado para seguir al frente del gobierno.8 Fue sucedido por el licenciado Baudilio Palma, segundo designado a la presidencia, pero éste fue derrocado pocos días después por un golpe militar, que dejó en el poder al general Manuel María Orellana Contreras, primo del expresidente José María Orellana. Cuando el gobierno de los Estados Unidos no aprobó al gobierno de Orellana Contreras, aduciendo que ya había dado el visto bueno al gobierno de Palma, lo obligaron a renunciar, y en su lugar colocaron al licenciado José María Reina Andrade, antiguo ministro de Estrada Cabrera, y quien ha sido el único ciudadano guatemalteco que ha sido presidente de los tres organismos del Estado.9 El papel de Reina Andrade era simple: convocar a elecciones lo antes posible, y hacer que se eligiera a como diera lugar el general Jorge Ubico, el cual contaba con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos y de la poderosa frutera estadounidense United Fruit Company. Marroquín Rojas para evitar problemas, se fue a su natal Jalapa donde fue electo alcalde, pero Ubico ya lo tenía en la mira, y cuando se descubrió un complot en contra de la vida del presidente en 1934, Marroquín Rojas fue acusado de ser uno de los cabecillas del atentado y tuvo que huir de Guatemala, manteniéndose en el exilio hasta que Ubico renunció a la presidencia el 1 de julio de 1944.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América
  2. Diario La Hora (3 de julio de 1920). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  3. Hernández De León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Pitti, Joseph A. (1975). Jorge Ubico and Guatemalan politics in the 1920s. (en inglés) Albuquerque: University of New Mexico. Tesis. 
  5. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906XX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 4-6.
  6. Klein, Maury. (2001). Rainbow’s End: The Crash of 1929. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-513516-4.
  7. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  8. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  9. Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  10. Monterrosa Cubías, Luis Gerardo (Agosto de 2020) ¡Por la democracia y libertad de Guatemala! Exiliados del ubiquismo en la frontera sur de México (1934-1938). En: Secuencia. (107).  México: Secuencia.

 

3 de septiembre de 1930: se desata una crisis universitaria cuando los estudiantes exigen autonomía para las facultades y mejoramiento de docentes

3septiembre1930
Escuela de Ciencias Químicas y Farmacia, construida durante la administración del general Lázaro Chacón. En el recuadro: el presidente Chacón durante su gobierno. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En septiembre de 1930 el gobierno del general Lázaro Chacón enfrentaba ya no solamente la crisis económica, sino que la anarquía que se estaba extendiendo en todo el país.  Tras el mal llamado levantamiento de Totonicapán que lo obligó a suspender las garantías constitucionales por unos días,1,2 se sumó el descontento de los estudiantes universitarios de la Facultad de Medicina y Cirugía y la de los estudiantes de la Facultad de Derecho y Notariado del Centro, los cuales empezaron a tomar medidas de hecho contra las autoridades de sus escuelas y de la Rectoría.3

Era 1930 y la situación universitaria era muy diferente a la que existe en el siglo XXI.  En ese entonces, las facultades funcionaban en edificios situados en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, y solamente tenían estudiantes varones provenientes en su gran mayoría de las familias acomodadas del país y de algunos países vecinos.  Pero, lo más importante, es que la universidad no era autónoma y dependía directamente del Presidente de la República por medio del Ministerio de Instrucción Pública.

A principios de septiembre ya había habido muestras de descontento en la Facultad de Derecho, pero la situación se extendió a la Escuela Facultativa de Medicina y Cirugía el 3 de septiembre, cuando un grupo de estudiantes le exigió la renuncia al cargo de Secretario de la Facultad, doctor Ramiro Gálvez por incompetencia y por servir “de instrumento a un grupo de médicos enemigos de la juventud“, y éste, en represalia, solicitó al Decano que cerraran la Escuela para prevenir desórdenes.  Los estudiantes protestaron aquella medida, porque les dificultaba sus exámenes de grado y de inmediato entraron en contacto con el grupo de estudiantes de derecho que ya estaba en plena revolución en contra de sus autoridades.3

Las discusiones que siguieron entre los estudiantes giraron en torno a las divisiones que ya existían entre los que estaban a favor de tomar medidas de hecho y los que no; la diferencia era que en la Escuela de medicina nunca había llegado a haber un entendimiento entre los profesores y los alumnos, mientras que en la de Derecho los profesionales habían ayudado considerablemente a los cursantes y el problema de los estudiantes estaba enfocado en obtener la autonomía para la administración de la facultad y elección de autoridades, y en el mejoramiento del profesorado.3

Un estudiante resumió la posición de sus compañeros de la siguiente forma: “Es muy sencillo. Yo no estoy de acuerdo con las medidas violentas seguidas por mis compañeros, pues eso no es una buena labor de iniciación de trabajos universitarios.  La actitud violenta en contra del consejo no es justa, pues no se ha manifestado en forma hostil a nosotros en ninguna circunstancia.  El programa de los universitarios tiene cuatro puntos fundamentales y con ellos estamos acordes.  Tenemos el problema de la autonomía y del profesorado, que deben tener una solución.  El de la autonomía es el más grave, y ésta no puede conquistarse si no se cuenta con fondos; todo lo demás es música celestial.  También creemos, que el profesorado no cuenta con las facilidades que se tienen en otros países para su preparación técnica.  con treinta quetzales no vamos a conseguir catedrático capaz de perfeccionarse en la asignatura que desempeña“.3

La situación poco a poco se fue saliendo de control, pues de pedir la renuncia del Secretario de Medicina, pasaron a pedir la renunia de los decanos y a solicitar que se convocara a una asamblea de la universidad, a la que debían concurrir todos los profesionales de la República.3  Pero aquel movimiento estudiantil terminó junto con el gobierno del general Lázaro Chacón, que sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, y quedó imposibilitado de seguir en su cargo como presidente.4,5  Luego de varios golpes de estado, y la injerencia del gobierno de los Estados Unidos y de la empresa estadounidense United Fruit Company, fue electo como presidente el general Jorge Ubico, quien tomó posesión el 14 de febrero de 1931, y de inmediato adoptó fuertes medidas de austeridad para enfrentar la crisis económica que asolaba al país, y entre ellas fue la de eliminar todo intento de dar autonomía a las escuelas facultativas.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  2. — (29 de julio de 1930) “El levantamiento de ayer en Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  3. — (5 de septiembre de 1930). “Las inquietudes universitarias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  4. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  5. Nuestro Diario (14 de diciembre de 1930). «Informe de las autoridades de Medicina». Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  6. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.

 

11 de agosto de 1930: la Asamblea Legislativa aprueba un contrato por un préstamo de US$20 millones a cambio del monopolio de fósforos

11agosto1930
Anuncio de “La Samaritana” promocionando una liquidación total debido a las difíciles circunstancias por que pasaba Guatemala en 1930.  Imagen tomada de “Nuestro Diario“.

La quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York 1929, que marcó el inicio de la Gran Depresión, tuvo efectos casi inmediatos en Guatemala, ya que ésta dependía únicamente de la exportación del café, cuyo precio se desplomó. La inestabilidad económica estuvo acompañada del descontento popular por la falta de ingresos, que resultaron en huelgas de estibadores en Puerto Barrios y de estudiantes universitarios en la Ciudad de Guatemala.1

Para calmar la situación, el Gobierno decidió hacer un préstamo a la compañía sueca Svenka Tansticks Antiebologet a cambio de una concesión de monopolio en la fabricación de fósforos, cuya fase inicial fue aprobada el 16 de mayo de 1930, cuando la Asamblea Legislativa dictó la resolución correspondiente, ya que “los fondos de dichas negociaciones permitirían satisfacer algunas de las más inmediatas y urgentes necesidades del país, facilitando el estudio y las gestiones del empréstico mayor y su obtención en las mejores condiciones posibles“.2

Pero ya para julio de 1930 era imposible pagar a los maestros y a los demás empleados públicos; frente a la puerta de la Tesorería Nacional se veían a diario columnas de funcionarios en espera de sus sueldos atrasados y era de urgencia nacional conseguir el préstamo con la empresa sueca.1 Así pues, el 12 de julio se celebró el contrato entre ambas partes y el 11 de agosto la Asamblea Legislativa aprobó el segundo préstamo por US$20 millones (una cifra considerable en esa época), en los siguientes términos:

  • Monto de la operación: veinte millones de dólares, representados por bonos cuyo tipo de emisión sería del noventa por ciento y con intereses del siete por ciento anual y un plazo máximo de redención de la deuda de treinta años.
  • Garantías: se asignó el producto total de la renta del estando de fósforos y la parte que sea necesaria del impuesto del tres por millar, así como un respaldo en la producción nacional de café.2

A pesar de la aprobación por parte de la Asamblea, se consideraba que el Ejecutivo iba a vetar el decreto porque el ministro de Hacienda no era partidario de suscribir préstamos. Esto llevó a agrias discusiones entre los diputados que pospusieron la tercera lectura del decreto.2

Al final, no se logró finalizar el contrato con la compañía sueca, porque cuando se hicieron los avalúos de las garantías, la cosecha de café se encontraba ya por los suelos y su monto no cumplía con lo requerido por el contrato original.1 Ante este fracaso, el Gobierno decidió al reajuste del presupuesto y recortar los gastos, pero esto solo llevó a un total descalabro de la situación económica.  El 29 de agosto el gabinete de Chacón renunció en pleno3 y la situación se deterioró a tal punto que los comerciantes quemaban sus propios negocios para cobrar el seguro,4 ocurrió una misteriosa explosión en el polvorín del cuartel del Aceituno el 4 de diciembre5 y el general Chacón terminó sufriendo un derrame cerebral que lo dejó imposibilitado para seguir en la presidencia el 12 de diciembre de 19306.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Partido Socialista Centroamericano (14 de septiembre de 2011). Antecedentes históricos del Partido Socialista Centroamericano. En: Cuadernos de El Socialista Centroamericano. (VII). Centroamérica. p.57.
  2. Hernández de León, Federico (14 de agosto de 1930). Sesiones Extraordinarias de la Asamblea Legislativa; décimoquinta de la tanda. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía. p. 1.
  3. Asturias Morales, M. (29 de agosto de 1930) “El gabinete presentó su renuncia hoy” Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz, Plaza & Cía. p. 1.
  4. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía. p. 1.
  5. Vela, David (4 de diciembre de 1930) “Esta mañana explotó el polvorín del Aceituno, provocando numerosas víctimas”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  6. — (12 de diciembre de 1930). “El general Chacón dejó la presidencia”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.

13 de junio de 1928: el gobierno de Lázaro Chacón reinagura la Escuela de Artes y Oficios con el nombre de Instituto Técnico Industrial de Varones

13junio1928
Asilo Joaquina, construido durante el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera.  En 1928 aquí se fundó el Instituto Técnico Industrial de Varones, que era la antigua Escuela de Artes y Oficios.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Lázaro Chacón ha corrido la misma suerte que los de los también generales Rafael Carrera y Manuel Lisandro Barillas: esto es, ha sido borrado de la historia oficial por sus sucesores.  En el caso específico de Chacón, fue el gobierno del general Jorge Ubico el encargado de borrar los logros de su antecesor, especialmente porque éste lo había derrotado en las elecciones presidenciales de  1926.1

Si bien es cierto que el gobierno del general Chacón terminó el 12 de diciembre de 1930, cuando éste sufrió un derrame cerebral tras varios meses de enfrentar una aguda crisis económica que afectaba a todo el país, dicha crisis no fue culpa del presidente guatemalteco sino de la Gran Depresión que afectó a todo el mundo tras la caída de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929.  La grave situación financiera arrastró consigo los precios de los productos de exportación los países de América Latina, quienes solamente exportaban uno o dos productos; en el caso de Guatemala específicamente, el único producto de exportación era el café, y cuando éste se desplomó, se llevó consigo a la economía nacional y a gobierno de Chacón.  (Nota de HoyHistoriaGT:  el banano era también un importante producto de exportación, pero el mismo era controlado completamente por el enclave bananero de la transnacional estadounidense United Fruit Company en Izabal, y no afectaba ni favorecía a la economía nacional directamente3).

Antes de la Gran Depresión, el gobierno de Chacón se había enfocado específicamente en mejorar la educación nacional. Su proyecto tuvo como base fundamental la eliminación del analfabetismo, que llegaba a más del 90% de la población. Además, realizó varios concursos para elegir a los más aventajados estudiantes de magisterio y otorgarles una beca para continuar sus estudios en otros países.4

Varios pensadores extranjeros estrechamente vinculados a las redes teosóficas latinoamericanas, tuvieron especial influencia en el proyecto educativo guatemalteco; entre ellos esutvieron el mexicano José Vasconcelos, la chilena Gabriela Mistral, y el salvadoreño Alberto Masferrer, entre otros. Este útimo actuó como mediador de la red teosófica en Guatemala, a través de su trabajo intelectual y de sus estrechos lazos familiares que resultaron fundamentales en el gobierno de Chacón.5​ Entre sus principales proyectos de labor social incluían el establecimiento de una biblioteca pública, la recaudación de dinero para crear un programa de desayunos escolares, y la petición que hicieron ante la Asamblea Nacional Legislativa para regular la renta de las bebidas alcohólicas.5​ ​

Para Masferrer, era deber del Estado proveer educación, sin embargo, si los gobiernos invierten dinero y esfuerzos en educación y el pueblo sigue siendo ignorante, si tanto esfuerzo es poco productivo, es porque no hay una intervención social. Educación para los niños comprendía, según Masferrer, el acceso a la escuela primaria garantizándoles las instalaciones, los materiales, los maestros y en ciertas áreas incluso el desayuno del que muchos de ellos carecen en sus hogares. Y para los adultos la desanalfabetización y a partir de ella el aumento de su nivel cultural por medio de lecturas apropiadas, conferencias, y escuelas para adultos (dándole impulso a la Universidad Popular fundada por los estudiantes universitarios en 1922). Como complemento, la educación cívico-moral dirigida a los niños en sus asignaturas escolares y para los adultos en conferencias, cartillas cívicas y, en la educación para la lucha contra el alcoholismo.5

Con esta filosofía en mente, el gobierno de Lázaro Chacón reimprimió dos libros-ensayo en los que Masferrer se adentra en los problemas educativos y sus propuestas de solución: “Leer y escribir” y “La cultura por medio del libro“, de los cuales se imprimieron cinco mil ejemplares y se distribuyeron de manera gratuita a través de la Universidad Popular.<sup>5</sup>  Luego, intentó realizar los siguientes cambios en el sistema educativo guatemalteco:

  • Decreto 1500 del 3 de mayo de 1927: establecía el Consejo Nacional de Educación con carácter de Cuerpo Técnico Consultivo de la Secretaría de Educación Pública. Sus objetivos eran todos los trabajos técnicos de reforma, organización y reglamentación, relativos a las enseñanzas primaria, normal, secundaria y especial. Una de las primeras tareas del Consejo fue recopilar todas las leyes, que en materia educativa, habían sido dictadas para conseguir su unificación y crear así la Ley Orgánica de Educación Pública.6
  • Ley Orgánica y Reglamentaria del Personal Docente de la República de Guatemala: la educación se enfrentaba en estos momentos al grave problema de la falta de maestros calificados; se calculaba que para entonces había setecientos veintiocho maestros titulados y 2,856 empíricos. El objetivo de esta ley era formar categorías entre los maestros, de acuerdo a su tiempo de servicio y aptitudes, y por supuesto, proveerles de incrementos salariales acordes a su experiencia.
  • Reabrió la Universidad Nacional: la institución de educación superior había sido cerrada por el gobierno de Orellana para controlar la ola de protestas y descontentos por parte de los estudiantes ante las políticas del gobierno, sobre todo el entreguismo al capital estadounidense.7  Como parte de esta reapertura, reconstruyó las instalaciones de la Escuela de Medicina, que habían sido destruidas por los terremotos de 1917-18.
  • Creó la Dirección General de Cultura Indígena para hacerse cargo de la alfabetización.8

Dentro de todos estos cambios, el 13 de junio de 1928 reabrió la Escuela de Artes y Orificios, ahora con el nombre de Instituto Técnico Industrial para Varones con el objeto de preparar a los obreros y mejorar así la calidad de la mano de obra en el país.9  El instituto funcionaba en el antiguo Asilo Joaquina, construido por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera en las instalaciones del Pabellón de la Exposición, a su vez había construido el gobierno del general José María Reina Barrios en 1896.

Desafortunadamente, como ya se indicó, la Gran Depresión acabó con muchos de los cambios que el gobierno de Chacón intentó durante su administración. Y su sucesor, el general Jorge Ubico, tuvo que enfocarse en mantener la estabilidad económica de Guatemala frente a la crisis económica mundial. No fue sino hasta que el gobierno estuvo en manos del Dr. Juan José Arévalo, uno de los favorecidos por las becas magisteriales que otorgó Chacón, que algunas de las ideas de Masferrer se llevaron a la práctica.


BIBLIOGRAFIA:

  1. The Library, UC San Diego (2019) Guatemala: elections and events (1900-1943). EEUU: UC San Diego (en inglés y español).
  2. Galbraith, John Kenneth. (1954). The Great Crash: 1929. Boston: Houghton Mifflin. ISBN 0-395-85999-9.
  3. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  4. Fuentes Oliva, Regina (2012). «1920, una década de cambios educativos para Guatemala»Boletín AFEHC (N°54).  Sección 10.
  5. Ibid., Sección 30.
  6. Ibid., Sección 31.
  7. Ibid., Sección 32.
  8. Ibid., Sección 62.
  9. Ibid., Sección 62-67.

20 de noviembre de 1930: la aguda crisis económica obliga a suspender las operaciones del Ferrocarril de Los Altos

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Dique de la planta de generación de Santa María de Jesús, construido para la operación del Ferrocarril de Los Altos.  En el recuadro, la planta de generación.  Imágenes tomadas de Quezaltenango : Álbum conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de los Altos.

En medio de la crisis económica que azotaba al país en 1930, de febrero a octubre los gastos de operación del sistema eléctrico en Quetzaltenango se habían disparado de Q189.62 mensuales a Q260 mensuales entre junio y octubre, en una época, en la que la municipalidad altense cobraba 33 centavos de quetzal por cada foco de alumbrado particular, y el 1% de la renta por cada poste de alumbrado público y debido al descenso en la cantidad de pasaje y de carga, el cabido tenía que cubrir los gastos de operación.

El 30 de agosto de 1930, el ingeniero Alberto Pons, gerente del Ferrocarril de Los Altos (el cual era eléctrico y operaba con su propia planta de generación en Santa María de Jesús), llegó a la Ciudad de Guatemala para someter a consideración el estudio que había hecho  para balancear el presupuesto de la empresa, según el cual podrían economizarse de seis mil a siete mil quetzales gracias a un reajuste técnico de las operaciones. Los costos de operación del ferrocarril también se habían disparado porque debido a la crisis se había reducido el transporte de pasajeros y la producción agrícola estaba aletargada por lo que no había suficiente transporte de carga. Pero este plan fue descartado porque ya la operación del ferrocarril era insostenible para el Estado, que para entonces ya tenía serios problemas para cumplir con sus obligaciones financieras.

Cuando en noviembre se llegó a una situación en que en vez de proveer un servicio a la población, el servicio eléctrico se estaba convirtiendo en una carga insostenible no sólo para la municipalidad sino que para el gobierno del general Lázaro Chacón, se optó por desplazar la planta de Zunil y se donó la explotación total de mil caballos de fuerza de la planta de Santa María de Jesús, para lo que el alcalde primero de Quetzaltenango obtuvo un crédito con el Banco de Occidente.  Esta donación de energía representaba un ingreso de tres mil quetzales a las arcas fiscales, por el 20% de las entradas brutas, pero estaba muy lejos de ser una solución definitiva para el problema de generación eléctrica en Los Altos.

Este fue el principio del fin del Ferrocarril de Los Altos pues la crisis económica que se había iniciado en 1929 con la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York se extendió por varios años más y el gobierno del general Jorge Ubico (quien asumió la presidencia el 14 de febrero de 1931 luego del derrame cerebral que sufrió el general Chacón en diciembre) decidió que era más rentable para el Estado desmantelar el ferrocarril que mantenerlo en funcionamiento.


BIBLIOGRAFIA:

  • Hernández de León, Federico; Bauer Avilés, C. (30 de agosto de 1930)  “Presupuesto del tren de ‘Los Altos'”. Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (21 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. I”. Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (22 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. II”. Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (22 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. III”. Guatemala: Nuestro Diario.

30 de octubre de 1930: nuevos cambios en el gabinete del general Chacón; el general Mauro de León es nombrado Ministro de la Guerra

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Recorte del periódico “El Imparcial” del 30 de octubre de 1930, que muestra que el general De León tenía que renunciar como primer designado a la Presidencia tras ser nombrado Ministro de la Guerra.  En los recuadros: los generales Lázaro Chacón y Mauro De León.  Imágenes tomadas de “El Imparcial“.

En medio de la aguda crisis económica que vivía Guatemala en 1930, el general Lázaro Chacón se veía enfrentado con numerosos problemas con un desempleo galopante, incendios de comercios, una revuelta indígena en Totonicapán, huelga en la Universidad y la indignación ciudadana por el atroz asesinato conocido como “el crimen de la novena avenida“.

En agosto ya había renunciado en pleno el gabinete y Chacón había hecho algunos cambios, resevándose para sí el ministerio de la Guerra.  Sin embargo, el 30 de octubre nuevamente renunciaron algunos ministros por lo que tuvo que modificar su gabinete una vez más; pero en esta oportunidad ocurrió un cambio que sería muy importante en los próximos dos meses, aunque en ese momento no se advirtió en su justa dimensión.

El cambio en mención fue el nombramiento del Primer Designado a la presidencia, el general Mauro De León como ministro de la Guerra.  Esto significaba que De León tenía que renunciar a su nombramiento como primer Designado, dejando el puesto vacante.  Y eso, a su vez, quería decir que, en caso de que algo le ocurriera al presidente Chacón, el llamado a sucederlo en la presidencia era el segundo designado, en este caso el licenciado Baudilio Palma.

Y eso fue exactamente lo que ocurrió el 12 de diciembre de 1930, cuando se hizo del conocimiento público que el general Chacón había sufrido un derrame cerebral dos días antes, y una comisión de médicos lo declaró incapacitado para continuar a cargo de la presidencia.  En ese momento, el licenciado Palma asumió  la presidencia, como le correspondía.

Pero apenas unos cuantos días después se produjo un alzamiento militar aduciendo que el licenciado Palma había incurrido en ilegalidades para quedarse con el poder y que era el general De León quien debía haber sido nombrado presidente interino.  Como resultado de aquella asonada militar dirigida por el comandante del cuartel de Matamoros, general Manuel María Orellana, el licenciado Palma renunció a la presidencia interina, y el general De León fue una de las muy pocas víctimas mortales del enfrentamiento que se dió en el Parque Central durante el alzamiento armado.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturas Morales, M. (25 de julio de 1930) “En manos de la justicia los verdaderos autores del espantoso asesinato de la 9a.” Guatemala: Nuestro Diario.
  • Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  • Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). “Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía.
  • Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  • — (1931). «We are not amused»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  • — (1931). Died. General Lazaro Chacon, 56, President of Guatemala (en inglés). Estados Unidos.

29 de noviembre de 1930: se produce otro incendio de un comercio en la ciudad de Guatemala, esta vez en los almacenes “Van den Henst”

29noviembre1930
Composición de varios anuncios de varios comercios tratando de vender sus artículos o servicios durante la grave crisis de 1930 en Guatemala.  Imágenes tomadas de “Nuestro Diario” y de “El Imparcial“.

La situación económica de la segunda mitad de 1930 era caótica en Guatemala, como resultado directo de la Gran  Depresión.  El desempleo se había disparado, y las fábricas dejaron de alquilar locales grandes para reducir costos, almacenando su equipo en espacio más reducidos.  Los comerciantes de la Ciudad de Guatemala, desesperados, habían recurrido a prenderle fuego a sus negocios para cobrar el seguro, lo que les representaba más ingresos.  Y el gobierno del general Lázaro Chacón, no encontraba los mecanismos adecuados para paliar la crisis, al punto que todo su gabinete le presentó la renuncia en pleno, y poco después otros ministros fueron renunciando individualmente.

La serie de incendios provocados se inició a finales de octubre, con el incendio del almacén “El Barato”, en donde no solamente perdió la vida el propietario, José García, sino que también se perdió el archivo histórico de la familia Aycinena, cuya mansión estaba a un costado del negocio incenciado;  luego siguieron otros incendios similares y el 29 de noviembre se produce el del almacén Van der Herst. Pero para cuando ocurrió este siniestro era más que evidente que los incendios eran provocados.

En el caso de este almacén, ubicado en la séptima avenida sur entre la novena y décima calle, el incendio se inició alrededor de las 12:30 am y fue advertido por los vecinos quienes avisaron a la policía; de acuerdo a los reporteros de “Nuestro Diario”, la Casa Van der Henst y Cía., tenía un fuerte seguro que ascendía a la suma de ciento treinta mil quetzales.

Reproducimos a continuación la nota policíaca que reprodujo “Nuestro Diario” aquel 29 de noviembre de 1930, sin agregar comentario alguno, para que el lector se de una idea exacta de la situación que se vivía en esa época:

“[…] anoche, a las doce y veinte minutos, el agente que cubría la línea de la séptima avenida sur del cantón, dió la señal de alarma, con motivo de desarrollarse un incendio en el interior de la casa del almacén “Van der Henst” contiguo al local que ocupa la sastrería denominada “The Gentleman” propiedad del señor Ramón Rosales. Por cierto, ya viene a sumar un número crecido de esta clase de accidentes registrado durante los últimos días.

[…] se despachó el auxilio correspondiente […], pero no obstante haberse desplagado la mayor actividad, fue totalmente imposible salvar la mercadería y mueblaje del ya citado almacén, por lo cual se supone que dicho incendio haya sido provocado de antemano por los propietarios de dichos centros de negocios, pues la violencia con que se desarrolló el incencio, no puede provocar otra clase de ideas más que la expresada.

 

[…] no se registró ninguna desgracia personal, pero […] las indagaciones que se verificaron, resulta que tanto el presitado almacén “Van der Henst” como la sastrería “The Gentleman” aparecen asegurados, el primero no se sabe por qué cantidad y el segundo por el dicho de su propio dueño, se sabe que estaba asegurado por la cantidad de cinco mil quetzales en la Compañía Guardia.

[…] todo contacto de incendio quedó completamente cortado a la una antes del meridiano del día de hoy, por lo cual, como última medida se procedió a nombrar el cuerpo de guardia.

La situación empeoró en los días siguientes, culminando con el derrame cerebral del presidente Lázaro Chacón el 12 de diciembre de ese año, lo que dió lugar a varios cambios de presidente y golpes de estado antes de que los Estados Unidos y la United Fruit Company forzaron a que fuera electo el general Jorge Ubico e iniciara su gobierno el 14 de febrero de 1931.


BIBLIOGRAFIA: