2 de diciembre de 1899: rebelión liderada por José León Castillo invade Jutiapa y Chiquimula

2diciembre1899
Caricatura aparecida en “El Torpedo” poco antes de las elecciones de 1898, en la que se muestra al candidato José León Castillo recibiendo ayuda económica del presidente salvadoreño Tomás Regalado para invadir Guatemala tras resultar perdedor. En el recuadro: el general Tomás Regalado, último caudillo de Cuscatlán. Imágenes tomadas de “El Torpedo” y de Wikimedia Commons.

El licenciado José León Castillo se distanció del gobierno del general José María Reina Barrios cuando éste dio un autogolpe de estado e intentó extender su mandado presidencial hasta 1902 luego de que estallara la grave crisis económica por la caída del precio internacional del café.  Reina Barrios lo había enviado como Jefe Político a Jutiapa en mayo de 1897, y tras le extensión de su mandato lo iba a hacer prisionero, pero Castillo huyó a El Salvador y desde allí intentó dirigir la Revolución de oriente en septiembre de 1897.  Sin embargo, por su nula preparación militar, su movimiento fracasó.1-5

Tras el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898, y la llegada al poder del licenciado Manuel Estrada Cabrera,6-7 la situación en el país retornó al férreo estilo dictatorial del general J. Rufino Barrios, y Castillo postuló su candidatura a la presidencia para las elecciones a las que convocó el presidente interino para agosto de ese año.8  Aquellas elecciones fueron irregulares, ya que Estrada Cabrera movió todas las influencias a su alcance para resultar electo, incluyendo sacar presos a las calles para que le sirvieran como esbirros y amedrentaran a los votantes, y la publicación de pasquines en contra de sus rivales;8 específicamente, se publicó “El torpedo” en la casa editorial “A. Siguere y Cía”. (la misma que publicaba “La Ilustración Guatemalteca“), y en el que atacaban directamente a Castillo.  Aunque Castillo y los otros candidatos también publicaron periódicos en los que atacaban al presidente interino exponiendo que éste utilizaba los recursos del Estado para su campaña, Estrada Cabrera resultó electo y Castillo salió al exilio a El Salvador, en donde lo apoyaba el general Tomás Regalado y desde donde intentó derrocar al gobierno liberal.9

Su primer intento en contra de Estrada Cabrera ocurrió el 2 de diciembre de 1899, cuando dirigió una nueva revolución en el oriente del país, invadiendo Jutiapa y de Chiquimula por unas horas. Al respecto, el presidente mencionó lo siguiente en su mensaje anual a la Asamblea Legislativa en marzo de 1900: “la paz y la tranquilidad han reinado, felizmente, en todo el país; y si bien el dos de diciembre próximo pasado, unos cuantos ambiciosos turbaron, de momento, el sosiego público penetrando a los departamentos de Jutiapa y Chiquimula, fueron rechazados por la opinión pública y batidos y deshechos inmediatamente por las fuerzas del Gobierno, tornando la calma, apenas turbada, a aquellos leales pueblos de Oriente; y los ciudadanos todos, al amparo de la ley, han vuelto á sus habituales ocupaciones, pues que comprenden que sólo con la paz y con el trabajo, pueden restañarse, siquiera sea paulatinamente, las antiguas heridas de la patria.”10 A esto, el presidente de la Asamblea Legislativa, licenciado Arturo Ubico Urruela, contestó: “La Asamblea deplora que en el mes de diciembre último el sociego público se haya turbado por la invasión que unos cuantos enemigos de la paz efectuaran en los departamentos de Jutiapa y Chiquimula; pero se complace á la vez en que las fuerzas del Gobierno secundadas por la opinión pública hayan impedido la realización de los propósitos de aquéllos, tornando de nuevo la tranquilidad de que felizmente se ha disfrutado en todo el país.”11

Es importante destacar que para entonces, las relaciones entre el presidente de Guatemala, el general Tomás Regalado (presidente de El Salvador) y el general José Santos Zelaya (presidente de Nicaragua) eran muy tirantes. Los tres eran conocidos despectivamente como los “Porfiritos“, en alusión a que su estilo de gobierno era semejante al del general Porfirio Díaz en México y a que los tres creían estar destinados a seguir el ideal liberal de J. Rufino Barrios de lograr la unión centroamericana. Además, debido al triunfo de los Estados Unidos en la guerra contra España en 1898, la posibilidad de construir el canal Interoceánico en Nicaragua era más real que nunca antes. Por esto, el que lograra constuir el canal, dominaría en la región centroamericana y sería un rival de peso para Porfirio Díaz y México.12

Por esta razón, Díaz apoyó cualquier movimiento que apoyara las fricciones entre los porfiritos, en especial en contra de Guatemala, ya que el gobierno de Estrada Cabrera se había aliado con los Estados Unidos para evitar que Inglaterra invadiera el país para cobrar la gran deuda que arrastraba el país debido al colapso económico de 1897. Así pues, Díaz proporcionó ayuda a Regalado para desestabilizar a Guatemala, quien a su vez patrocinó el intento fallido de José León Castillo.13


BIBLIOGRAFIA:

  1. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  2. — (13 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el auge de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  3. — (14 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la Revolución recibe nuevos elementos.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  4. — (15 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el desastre de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  5. — (16 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la huída de los castillistas.  Guatemala: Nuestro Diario.
  6. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).
  7. — (2009). «La suerte de los que se quedan… los hechos que siguieron al asesinato de Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación(Guatemala).
  8. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Rivera Cabezas, Napoleón (16 de julio de 1898) El Torpedo.  Guatemala: A. Siguere y Cía.
  10. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala. XIX. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. IV.
  11. Ibid., p. X.
  12. Bucheanu, Jürgen (1996). The making of México’s Central America Policy, 1876-1930. XIX. (en inglés) Tuscaloosa, Alabama: The University of Alabama Press. p. 53.
  13. Ibid., p. 51.

23 de noviembre de 1916: nace en la Ciudad de Guatemala el licenciado Julio César Méndez Montenegro, presidente de Guatemala de 1966 a 1970

23noviembre1916
Casas de habitación en un barrio de bajos recursos de la Ciudad de Guatemala en 1970, hacia el final del gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro (en el recuadro). Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El licenciado Julio César Méndez Montenegro nació en la Ciudad de Guatemala el 23 de noviembre de 1916 y fue estudiante, profesor y decano, de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro, y formó parte de los ciudadanos que promovieron la desobediencia civil en contra del gobierno del general Jorbe Ubico, aprovechando la debilidad temporal de la principal aliada del gobernante, la transnacional estadounidense United Fruit Company, en junio de 1944. Como parte de ese movimiento, Méndez Montenegro fue uno de los firmantes de la “Carta de los 311”, en la que 311 ciudadanos enviaron un memorandum al presidente el 22 de junio de ese año, pidiendo que se restablecieran las garantías constitucionales que se habían suspendido por las constantes manifestaciones y protestas.1 Poco después, el 1 de julio, el general Ubico presentó su renuncia a la presidencia dejando en su lugar a un triunvirato militar compuesto por los generales Buenaventura Pineda, Eduardo Villagrán Ariza y Federico Ponce Vaides.2

Poco después de tomar el poder, Ponce Vaides forzó a la Asamblea Legislativa a que lo nombraran presidente provisorio, lo que provocó que una revolución lo derrocara el 20 de octubre de 1944.3 Una Junta Revolucionaria de Gobierno integrada por el mayor Francisco Javier Arana, el capitán Jacobo Arbenz Guzmán y Jorge Toriello Garrido tomó el poder, y en 1945 lo entregó al presidente electo, Dr. Juan José Arévalo a cuyo gobierno se integró el licenciado Méndez Montenegro, fungiendo como subsecretario de la Administración, subsecretario de Asuntos Exteriores y secretario general de la Presidencia. Durante esa misma época fue presidente del Colegio de Abogados.4

Luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, a manos de las operaciones del Departamento de los Estados Unidos y de la CIA, en beneficio de los intereses de la United Fruit Company en Guatemala, su hermano, Mario Méndez Montenegro, formó el Partido Revolucionario (PR), y aunque expulsó a los izquierdistas más radicales de su seno para poder participar en las elecciones de 1958, no pudo vencer al general Miguel Ydígoras Fuentes, quien hizo su campaña basándose en su pasado ubiquista y presente anticomunista.4

Tras la misteriosa muerte de Mario Méndez Montenegro y del golpe de estado en contra del general Ydígoras Fuentes en 1963, Julio César Méndez Montenegro fue el candidato presidencial del Partido Revolucionario el 6 de marzo de 1966 junto con el renombrado periodista Clemente Marroquín Rojas, luego de que se emitiera una nueva constitución política, en sustitución de la constitución de 1956 que había sido derogada tras el golpe de estado. Méndez Montenegro y Marroquín Rojas alcanzaron la victoria electoral con el 45 % de los sufragios frente a dos candidatos anticomunistas: el Partido Institucional Democrático (PID), coronel Juan de Dios Aguilar de León, y el del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), coronel Miguel Ángel Ponciano. Al no alcanzar la mayoría necesaria, fue el Congreso el encargado de elegir al presidente.4

Debido a la situación general del país, con una incipiente guerrilla comunista localizada en el oriente de la República y el Ejército en total control de la situación gracias a su papel en el derrocamiento del coronel Arbenz Guzmán en 1954, el nuevo gobierno tuvo que pactar con los altos mandos castrenses antes de tomar posesión y comprometerse a no impulsar reformas sociales agresivas y a permitir que los militares emprendieran sus tácticas antiguerrilleras y de represión anticomunista.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  2. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  3. Pinelo López, Marco Tulio; Arredondo Crasborn, Iván (24 de febrero de 2012). «Origen de la celebración del día del normalista – 25 de septiembre»Servicios Técnicos Arredondo (Petén, Guatemala).
  4. Ortiz de Zárate, R. (s.f.) Julio César Méndez Montenegro. MCN Biografías.
  5. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970 (2a. edición). Guatemala: FLACSO.

21 de noviembre de 1917: la Asamblea Legislativa ordena colocar una placa de mármol en la casa donde nació el licenciado Manuel Estrada Cabrera en Quetzaltenango

21noviembre1917
La Diosa Minerva mostrándole al presidente Manuel Estrada Cabrera todo lo que ha conseguido en Guatemala. En el recuadro: medallón en bronce conmemorando los 15 años de las Fiestas de Minerva, el cual se conserva en el Museo Nacional de Historia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 21 de noviembre de 1917, la Asamblea Legislativa, presidida por el licenciado Arturo Ubico Urruela, mandó colocar en la casa natal del presidente en Quetzaltenango una placa de mármol que contenía la fecha de nacimiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los decretos mediante los cuales se restablecía la enseñanza pública e instituía las fiestas de la niñez.1

Era una muestra más del servilismo excesivo que existía entre los criollos liberales hacia los presidentes de turno y que continuó prácticamente hasta la caída del gobernante el 14 de abril de 1920.  De hecho, los decretos que fueron reproducidos habían sido instrumentos propagandísticos de Estrada Cabrera durante sus primeros años de gobierno.  

Veamos por qué.

En primer lugar, la restitución de la instrucción pública fue promulgada el 11 de febrero de 1898, tan sólo tres días después del asesinato del general presidente José María Reina Barrios, por medio del decreto 573, que derogaba el decreto 546 del 9 de diciembre de 1897, en el que ahora fallecido ex-presidente había cerrado todas las escuelas del país hasta mayo, y las abría a partir del 18 de febrero.2  Ahora bien, Reina Barrios no había cerrado las escuelas, como lo hacen ver los aduladores de Estrada Cabrera en el decreto de 1917, sino que había modificado el año escolar para que en vez de enero, éste principiara hasta el 1 de mayo de 1898 y terminara el 14 de marzo de 1899 aduciendo que marzo y abril eran mejores meses para las vacaciones de los educandos;3 por otra parte, por medio del mismo decreto, había despedido a todos los maestros, profesores y catedráticos universitarios a partir del 31 de diciembre de 1897, y así se iba a ahorrar tener que pagarles los meses de enero a mayo, dada la grave situación económica que estaba atravesando Guatemala por el desplome de la caída internacional del precio del café.4  Por supuesto, la situación económica del país todavía era muy grave y no permitía la apertura de los establecimientos públicos, pero Estrada Cabrera necesitaba empezar a hacer propaganda para su campaña presidencial ya que era solamente presidente interino, y el día anterior, es decir el 10 de febrero de 1898, había emitido el decreto 571 convocando a elecciones para el 1 de agosto de 1898.5

El segundo decreto que se reprodujo fue el de la creación de las Fiestas de Minerva el 29 de octubre de 1899.6 Aquella celebración, que se hacía a finales del ciclo escolar cada año, había sido idea de su Ministro de Fomento, el licenciado Rafael Spínola, quien redactó el decreto que Estrada Cabrera copió de su puño y letra para iniciar las fiestas anuales.  Spínola falleció súbitamente en 1901 sin llegar a ver el gran festival propagandístico en que las Minervalias se convirtieron y que sirvieron al régimen cabrerista para presentar su mejor cara a los representantes internacionales en el país.7

A pesar de lo superficial de los decretos mencionados, los seguidores del presidente aprovecharon su cumpleaños para adularlo una vez más, esta vez reproduciendo los decretos en la placa de mármol en la que lo llamaban “Benefactor de la Juventud” y develándola en su casa natal en Quetzaltenango con gran ceremonia.


BIBLIOGRAFIA:

  1. El Guatemalteco (15 de diciembre de 1917) “Decretos del Poder Legislativo“. Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 704-705.
  3. Ibid., p. 623.
  4. Ibid., p. 624.
  5. Ibid., p. 703.
  6. Gobierno de Guatemala (1899). Álbum de Minerva 1899 I. Guatemala: Tipografía Nacional.
  7. El Guatemalteco (4 de octubre de 1901). «Don Rafael Spínola». Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central.

4 de noviembre de 1911: el licenciado Manuel Estrada Cabrera nombra a Joaquín Méndez como embajador en Washington

4noviembre1911
La familia del Dr. Julio Bianchi en la embajada de Guatemala en Washington en 1920. Bianchi fue el sucesor de Joaquín Méndez en la legación guatemalteca ante el gobierno de los Estados Unidos tras el derrocamiento de Estrada Cabrera. En el recuadro: el licenciado Joaquín Méndez cuando era embajador. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El personaje que ocupa la efeméride de hoy, es el licenciado Joaquín Méndez, quien fue uno de los principales colaboradores y aduladores del licenciando Estrada Cabrera. Y es que, si bien los miembros del partido liberal llaman a los del conservador “partido servil” desde que éstos nombraron al general Rafael Carrera como presidente vitalicio de la Reública en 1854, existen una gran cantidad de ejemplos que demuestran que los liberales no se quedan cortos en cuanto a las muestras de servilismo. Y esto fue más evidente durante los largos gobiernos de general J. Rufino Barrios, del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico.

Méndez inició su carrera cuando el general presidente José María Reina Barrios lo nombró como director de la Tipografía Nacional, puesto en el que todavía se encontraba cuando el presidente murió asesinado el 8 de febrero de 1898. Entonces, el presidente interino, licenciado Manuel Estrada Cabrera, lo mandó llamar para que empastara un librito que era muy importante para el nuevo mandatario: el “Oráculo novísimo o libro de los destinos“.1​ Y a partir de ese momento se formó una amistad que, gracias a la personalidad amigable de Méndez, se prolongó hasta el fin del gobierno de Estrada Cabrera. Estrada Cabrera convocó a la elección presidencial para la semana del 1 al 7 de agosto de 1898 y logró resultar electo gracias a las amenazas y abusos de poder que neutralizaron a los otros candidatos, y a la propaganda efectiva que se escribió en el periódico “La Idea Liberal” que dirigió Méndez.2,3 (Nota de HoyHistoriaGT: de hecho, varios de lo más grandes aduladores del nuevo presidente fueron redactores de ese periódico:  Enrique Gómez Carrillo, Rafael Spínola -antiguo director de La Ilustración Guatemalteca-, Máximo Soto Hall y el nicaragüense Juan Manuel Mendoza, entre otros.​3)​ Como agradecimiento, tras la elección de Estrada Cabrera, muchos de los miembros de “La idea liberal” fueron miembros del gabinete y del gobierno: Spínola fue ministro de Fomento, Enrique Gómez Carrillo fue nombrado cónsul en Hamburgo y Méndez entró al ministerio de Fomento.3

Méndez puso su pluma al servicio de la adulación del presidente, y colaboró en numerosas publicaciones que lo alababan en extremo; he aquí algunos ejemplos:

  • Álbum de Minerva (1902): “Estamos en presencia de algo verdaderamente conmovedor y extraordinario. Se halla la población engalanada como para una festividad sin precedente. Sus edificios han sido empavesados, sus calles cubiertas de flores. Venimos todos siguiendo a nuestros escolares, bajo soberbios arcos de triunfo, sobre alfombras de hojas y corolas de nuestros plácidos vergeles, y es esto como una hermosa minervalia a la que dan tintes de satisfacción purísima, la luz que es la alegría de los orbes, la infancia y la juventud que son la alegría de la vida[…] La fiesta de Minerva ha triunfado en la conciencia pública, y ya constituye una solemnidad nacional”.4
  • La Locomotora (1906): “¡Ya verá Ud. [doña Joaquina Cabrera ], que las lectoras de La Locomotora, volarán donde Juanita de Keller [la presidente del Comité] a llevar su óbolo, para las víctimas de la defensa nacional, como vuelan las mariposas, como vuelan las aves, como vuelan por toda la República, las generosas iniciativas de Ud.; y como volarán muy pronto en el aire puro de su alma bellísima, esas mariposas de luz, las gratitudes y esas aves de amor, las bendiciones!”5
  • El Educador (1907): “Es, indudablemente, en la múltiple personalidad del señor Estrada Cabrera, el educador una de las facetas más perfectas del diamante blanco que es su intelecto“.6 “Y el alma del señor Estrada Cabrera es ese evangelio vivo, para inspirar amor al trabajo, para hacer amable la ciencia, para convertir la naturaleza en la página contentiva del alfa y omega de los mundos, para llevar a todas las almas el convencimiento de que la síntesis de todos los amores está en el amor profundo e inalterable de la patria y de la humanidad.”7

Con el tiempo, Méndez llegó a tener una relación muy cordial con el presidente, al punto que cuando cuando el jefe de Estado Mayor, general José María Orellana, lo veía muy enojado, llamaba a Méndez por teléfono, para que fuera a calmar al gobernante.»9

Entre 1906 y 1909, Méndez  fue editor de La Locomotora, órgano divulgativo del ministerio de Fomento que fue llamado así porque se estaba concluyendo el Ferrocarril del Norte, último tramo para completar el corredor seco interoceánico, y luego de que revista dejó de publicarse continuó colaborando con el gobierno.  Pero fue en 1911 – cuando el gobierno del presidente estadounidense William Howard Taft no logró comprometer al gobierno guatemalteco a aceptar un préstamo oneroso- que Méndez sirvió una importante misión diplomática ante el Secretario de Estado Philander C. Knox, logrando evitar que la administración norteamericana removiera a Estrada Cabrera de la presidencia.[8]​ En premio a la excelente labor realizada, Estrada Cabrera nombró a Méndez embajador de Guatemala en Washington el 4 de noviembre de 1911, puesto en el que permaneció hasta la caída del régimen cabrerista en abril de 1920.10

Cuando fungía como embajador de Guatemala, Méndez se enteró de que en Nueva York residía el poeta nicaragüense Rubén Darío, quien había salido de Europa el 24 de octubre de 1914 y llegado a esa ciudad estadounidense tratando de hacer una gira americana en pro de la paz para detener la Primera Guerra Mundial, pero quien no había tenido suerte y estaba pasando muchos problemas económicos.​ Méndez le escribió a Estrada Cabrera reportándole el lamentable y desesperado estado de Darío; y el escritor Máximo Soto Hall viajó a Guatemala para hablar personalmente con el presidente sobre el asunto. Estrada Cabrera dio órdenes para que el cónsul de Guatemala en Nueva York embarcara al poeta nicaragüense rumbo a Guatemala, a donde llegó Darío el 20 de abril de 1915 y en donde estuvo varios meses en Guatemala, viviendo muy bien gracias a la hospitalidad del presidente guatemalteco, pero decidió regresar a Nicaragua cuando las exigencias del presidente guatemalteco se hicieron excesivas.11


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez (1945).  ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 49.
  2. Ibid, p. 78.
  3. Mendoza, Juan Manuel (1940). Enrique Gómez Carrillo; estudio crítico-biográfico: su vida, su obra y su época. Tomo II (1.ª edición). Guatemala: Unión Tipográfica, Muñoz Plaza y Cía. p. 6.
  4. Arévalo Martínez, ¡Ecce Pericles!, p. 69.
  5. Méndez, Joaquín; Estrada Paniagua, Felipe (11 de agosto de 1906). «Filantropía»La Locomotora I (4) (Guatemala) , p. 2.
  6. Méndez, Joaquín; Estrada Paniagua, Felipe (1907) Algo sobre educación. Guatemala: Tipgorafía Nacional. p. II.
  7. Ibid, p. IV.
  8. Arévalo Martínez, ¡Ecce Pericles!, p. 221.
  9. Ibid, p. 244.
  10. Ibid, p. 245.
  11. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Dime con quien andas y te diré qué escribes: la amistad de Gómez Carrillo y Rubén Darío»Universidad Francisco Marroquín. Guatemala. Archivado desde el original el 28 de marzo de 2016

 

¿Qué era una República Bananera?

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Trabajador de la United Fruit Company en 1913. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El término “República Bananera” es una expresión despectiva que se utiliza para referirse a un país que es políticamente inestable, empobrecido, sin posibilidades de salir del tercer mundo, cuya economía depende de uno o unos cuantos productos de escaso valor agregado, y que está gobernado por un dictador legitimado de forma fraudulenta o por una junta militar y sometido a la hegemonía de una empresa extranjera, ya sea por sobornos a los gobernantes o por el ejercicio del poder financiero.1

Este término fue creado por el humorista y escritor de cuentos O. Henry, de origen estadounidense, quien pasó varios años en Centroamérica, especialmente en Honduras, en donde se había refugiado tras ser acusado de malversación de fondos en Houston, Texas. O. Henry  la usó en su libro “Cabbages & Kings“, para referirse despectivamente a la imaginaria república de Anchuria. He aquí algunos ejemplos de la forma despectiva en que O. Henry se refiere a la república bananera:

  • “En la constitución de esta pequeña y marítima república bananera existía una olvidada sección que hablaba del mantenimiento de una flota naval.  Esta provisión, junto con muchas otras más importantes, se había mantenido en el olvido desde que se estableció la república.  Anchuria no tenía una flota naval y no necesitaba una”.2
  • “El presidente de la Republic Insurance Company había huído con cerca de cien mil dólares en efectivo.  Los directores lo querían de regreso a como fuera lugar, pero querían aun más tener el dinero de regreso.  Habían logrado localizar los movimiento del viejo caballero hasta a donde había abordado un vapor de transporte de frutas con destino a América del Sur aquella misma mañana junto con su hija y una gran bolsa de viaje (que era todo lo que tenía la familia).  […] Yo tenía una buena idea de a donde iba el viejo Wahrfield, que ese era su nombre, J. Churchill Wahrtfield. En ese tiempo, teníamos un tratado con casi todos los países extranjeros, excepto Bélgica y esa república bananera,  Anchuria.”3
  • “Después de su tercer banano, el hombre con los anteojos hasta la nariz lo escupió con un estremecimiento. -¡Que el diablo se quede con toda la fruta!-, señaló, con un tono patricio de asco.  -Yo viví por dos años donde crecen estas cosas.  El recuerdo de su sabor te acompaña siempre.  Las naranjas no están tan mal.  Asegúrate de agarrar un par de ellas, O’Day, la próxima vez que una caja roja aparezca por aquí-.  -¿Usted vivió allá abajo con los monos?-, le preguntó el otro, más platicador gracias a la espléndicda luz del día y la reconfortante comida de frutas. -Yo también estuve allá una vez.  Pero solamente por unas horas.  Eso fue cuando estaba con la Agencia de Detectives Columbia.  Esos monos acabaron conmigo.  Yo todavía tendría todavía mi trabajo si no fuera por ellos-.”4
  • “-No hay mucho en el pueblo-, dijo Goodwin, sonriendo.  -Un pueblo bananero, como el que más.  Chozas de bajareque, adobe, cinco o seis casas de dos pisos, muy pocas habitaciones, una población mestiza entre españoles, indios, cabers y negros.  No hay aceras de ninguna clase, no hay entretenimiento alguno.  Completamente inmoral.  Ese es sólo un bosquejo superficial, por supuesto.-5

Aunque utilizada para referirse a Honduras, la expresión podría referirse también a Guatemala, ya que éste país tenía convenios con la United Fruit Company, y esta poderosa compañía frutera estadounidense controlaba la economía del país desde el 12 de enero de 1904, cuando el entonces vicepresidente de la compañía, Minor C. Keith, firmó su primer contrato con el presidente de ese entonces, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.6

De hecho, la  poderosa empresa frutera norteamericana mantuvo en el gobierno a Estrada Cabrera hasta 1920, y posteriormente, cuando veía sus intereses amenazados, patrocinaba golpes de estado para colocar a un gobernante que le fuera favorable; tal fue el caso del golpe de estado contra Carlos Herrera en 1921 que colocó al general José María Orellana,7 o el del desconocimiento del gobierno golpista de Manuel María Orellana en 1930 en favor de la elección de Jorge Ubico.8 De hecho, cuando el gobierno de los Estados Unidos no reconoció al gobierno de facto de Manuel María orellana, la revista estadounidense Time publicó lo siguiente:

“Las revoluciones centroamericanas han dando mucho tela que cortar a las plumas de Richard Harding Davis y de O. Henry.  Guatemala vivió todos esos aspectos que se han escrito en la ficción la semana pasada cuando tuvo tres presidentes en siete días.  Fue un asunto serio para los guatemaltecos; pero se convirtió en una vergüenza para el Departamento de Estado.”8

Finalmente, tras catorce años de un gobierno dictatorial altamente ligado a la frutera, una revolución cívico militar dió un giro a la política del gobierno guatemalteco en 1944, el cual poco a poco empezó a alejarse de las directrices de la frutera, hasta llegar a un rompimiento definitivo durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el cual emprendió varios proyectos directamente enfocados a acabar con los monopolios de la United Fruit Company:  la construcción de la carretera al Atlántico para competir con el monopolio ferrocarrilero, la construcción del puerto de Santo Tomás de Castilla para salir del control portuario que la flota mercante de la UFCO tenía en Puerto Barrios, y, principalmente, la reforma agraria que confiscó a la frutera enormes cantidades de terrenos que había declarado al fisco guatemalteco por un precio muy inferior al que realmente tenían.  La UFCO movió todas sus influencias en el gobierno del general Dwight Eisenhower en los Estados Unidos, y patrocinó las operaciones PBSUCCESS y PBHISTORY para derrocar al goberino de Arbenz en 1954, tras acusarlo de ser una influencia comunista en la región.9


BIBLIOGRAFIA:

    1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. “Dicho de algunos países del Caribe: dependientes de los países y compañías compradores de plátanos. Dicho principalmente de ciertos países de Iberoamérica: tercermundistas.”
    2. O. Henry (1915) [1904] Cabbages and Kings.  Estados Unidos: Doubleday, Page & Co. p. 132.
    3. Ibid., p. 296.
    4. Ibid., p. 295.
    5. Ibid., p. 73.
    6. Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
    7. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
    8. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
    9. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
    10. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.

     

20 de octubre de 1941: fallece a los 75 años de edad la reconocida educadora Natalia Górriz vda. de Morales

20octubre1941
Las alumnas del Colegio Internacional para Señoritas, propiedad de Natalia Górriz vda. de Morales, en 1915. En el recuadro: la eminente profesora, historiadora y escritora guatemalteca. Imágenes tomadas de “El Libro Azul de Guatemala“.

Una de las principales educadoras guatemaltecas, que lastimosamente ha caído en el olvido, es la profesora Natalia Górriz vda. de Morales, originaria de Chimaltenango, y quien tuvo una vida por demás interesante.

Desde joven se dedicó a la enseñanza y alcanzó grandes logros, aunque los mismos quedaron truncados cuando contrajo matrimonio con el entonces ministro de Estado, Próspero Morales, como se acostumbraba en esa época.  A pesar de ello, sus méritos eran tales, que la revista “La Ilustración Guatemalteca” le dedicó un artículo en 1896, destacando todo lo que había logrado antes de contraer matrimonio.1

Tras la muerte de su esposo en 1898, la educadora siempre se firmó como “Natalia Górriz vda. de Morales”, en honor a la memoria del fallecido quien había luchado infructuosamente hasta el final de sus días contra el establecimiento de las dictaduras del general José María Reina Barrios en 1897 y del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1898;2 y fue a partir de ese momento que su contribución con la educación guatemalteca fue considerable.

Pero no fue sencillo. Debido a que su esposo había sido el líder de dos revoluciones contra el gobierno, su vida y la de su única hija fue prácticamente en modo de sobrevivencia durante el primer período del gobierno de Estrada Cabrera (1898-1904). Sin embargo, logró salir adelante, trabajando en el periódico “La República” en donde escribió bajo el pseudónimo “NOEL“. Pero como su trabajo era tan alta calidad, el también escritor y gran colaborador del gobernante, Ramón Salazar, develó el seudónimo de Górriz cuando ésta publicó un extraordinario trabajo en el que resumió el desarrollo femenino en la literatura y el arte durante el siglo XIX. Salazar, quien había sido director de la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca” había quedado impresionado ante la extraordinaria exposición que Górriz había hecho a partir de la comparación de dos grabados sobre vestimenta de mujeres de 1800 y 1900, luego con la explicación de los grandes aportes en el mundo literario que hicieron las mujeres en Europa y Norte América, en la literatura y la pedagogía de Hispanoamérica y, finalmente, con la mención particular que hizo Górriz vda. de Morales sobre María Josefa García Granados y Zavala de Saborío (la “Pepa“), Sara María de Moreno, Vicenta Laparra de la Cerda, Dolores Montenegro, Luz Arrué de Miranda, Elisa Monje, Antonia Galindo, Lucila Guerrero y María Gómez (todas ellas desafortundamente casi olvidadas en la actualidad).3

Natalia Górriz vda. de Morales siguió escribiendo en La República hasta 1904, año en el que publicó uno de sus textos más memorables: el “Compendio de geografía descriptiva”, el cual fue publicado por la Tipografía Nacional de Honduras dado que estaba dedicado a su difunto esposo. Dada la calidad de la investigación que contiene su libro de geografía fue admitida por unanimidad como socia corresponsal de la Real Sociedad Geográfica de Madrid. Aquella obra recibió numerosos premios, incluyendo la medalla de oro en la Exposición Nacional de Guatemala de 1904, y fue descrito como “un manual que se distanció de los manuales escolares geográficos de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, más orientados a Centroamérica y Guatemala, ya que su pensamiento geográfico fue universal.” En ese año fundó también el Colegio Internacional de Señoritas, uno de los principales colegios privados de Centroamérica; y debido a su calidad docente, el gobierno de Estrada Cabrera empieza a publicar sus artículos en el diario oficial “El Guatemalteco” y es designada para visitar Cuba para estudiar los métodos y sistemas de enseñanza de esa isla caribeña.4

En 1912 publicó su primera obra formal en el ámbito de la educación titulada “Pedagogía“.   Además, el periódico semi-oficial “Diario de Centro América” publicó un reconocimiento a su labor docente y una página del “Libro Azul de Guatemala”, incluye un artículo titulado “Ilustre educacionista guatemalteca”, en él se hace una reseña de su vida y se destaca al Colegio Internacional de Señoritas.  Para entonces ya era reconocida en Guatemala por su trayectoria como historiadora, escritora y pedagoga.4,5

Entre 1918 y 1920, después de que los terremotos de 1917-18 destruyeran las instalaciones de su colegio y la obligaran a cerrarlo, Górriz vda. de Morales viajó a los Estados Unidos, pero cuando el gobierno de Estrada Cabrera fue derrocado el 14 de abril de 1920, fue nombrada Inspectora de Escuelas Primarias, normales, secundarias e industriales.  Tras el golpe de estado contra el gobierno de Carlos Herrera, la educadora publicó n 1924 publicó “El Amigo de los Niños” y en 1927 “Tópicos de Educación”, los cuales están dirigidos a maestros de niños del nivel parvulario.  Y ya durante el régimen del general Lázaro Chacón, el cual impulsó grandemente la educación, fue parte del Consejo Nacional de  Educación como representante de la Academia Central de Maestros y el 15 de abril de 1929 fue nombrada como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, en donde hizo hizo reformas al plan de estudios original y convirtió a la institución en una escuela superior, ya que para su ingreso requirió poseer el título de magisterio de educación primaria.6

En 1937, ya durante el gobierno del general Jorge Ubico, el apoyo a la educación disminuyó y la profesora Natalia Górriz vda. de Morales renunció a su puesto como directora de la Escuela Normal de Maestras para Párvulos, aunque dos años después la Secretaría de Instrucción Pública le autorizó a establecer su nuevo colegio para párvulos llamado “El Hogar“.7

Por último, poco antes de fallecer, publicó su obra “Luisa Xicontencatl, princesa de Tlaxcala“, dedicada a la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y era la presidente la comisión de escritores, artistas e intelectuales guatemaltecos que preparaba el monumento para el célebre cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo.  Desafortunadamente, el 20 de octubre de 1941 falleció a sus 75 años de edad, y su sepelio fue todo un acontecimiento por las personalidades que acompañaron el féretro y la gran cantidad de estudiantes que acompañaron su cortejo fúnebre.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de agosto de 1896). «Nuestros Grabados: Natalia Górriz de Morales»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (2).
  2. Pineda C., Felipe (1902). Para la historia de Guatemala: datos sobre el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. México.
  3. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En Revista Histórica de la Educación en Latinoamérica. 19 (29) p. 17.
  4. Ibid., p. 18.
  5. Bascom Jones, Máximo Soto Hall y William Scoullar, Libro Azul de Guatemala (Guatemala: Tipografía Nacional, 1915): 104, 133, 194.
  6. Argueta Hernández, El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz, p. 19.
  7. Ibid., p. 20.

 

17 de octubre de 1889: se crea el municipio de El Progreso en el departamento de San Marcos

17octubre1889
Logia Masónica de San Marcos, construida durante los regímenes liberales anticlericales. En el recuadro: el general presidente Manuel Lisandro Barillas, quien gobernó a Guatemala de 1885 a 1892. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El municipio de Nuevo Progreso en el departamento de San Marcos tiene una historia curiosa. Inicialmente fue creado por el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas el 17 de octubre de 1889 con el nombre de “Progreso”, desmembrándolo del municipio de San Marcos mediante los siguientes decretos:1

Decreto N.° 1:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 17 de octubre de 1889.

Vista la exposición del Jefe Político de San Marcos, relativa a que la aldea La Conquista, que depende de la jurisdicción municipal de San Marcos, sea segregada de éste y anexada al distrito de Nueva Plaza, creado por acuerdo de 22 mayo de este año; y

Considerando: Que aquel funcionario informa que no sólo los vecines y las autoridades civiles y militares de La Conquista soicitan esta segregación, sino que la conveniencia pública reclama dicha medida, pues así estarán mejor atendidos los intereses locales respectivos y se evitará el inconveniente de que La Conquista quede dentro de un distrito jurisdiccional a que no pertenece; el Presidente de la República, con presencia de lo pedido por el Fiscal del Gobierno,

Acuerda: De conformidad, quedando en estos términos adicionada la disposición de mayo último.

Comuníquese:

    • Barillas
    • El Secretario de Estado en el despacho de Gobernación y Justicia: Francisco Anguiano

Decreto N.° 2:

Con presencia de la exposición del Jefe Político de San Marcos, relativa a que la comprehensión municipal que forman las aldeas de Nueva Plaza, Ixtal, Río Pajá, Sucuchún, Río Naranja y La Conquista, lleve en lo sucesivo el nombre de Progreso, el Presidente de la República,

Acuerda: De conformidad.

Comuníquese.

    • Barillas
    • El Secretario de Estado en el despacho de Gobernación y Justicia: Francisco Anguiano1

El general Barillas fue el único presidente de la época liberal que realizó elecciones en las que no participó, entregando el poder a su sucesor, el general José María Reina Barrios el 15 de marzo de 1892. Como la mayoría de los pobladores eran originarios de San Antonio Sacatpéquez, El Progreso siguió siendo dependiente de ése, por lo que los pobladores solicitaron al nuevo presidente que  formara definitivamente el municipio de El Progreso. Reina Barrios accedió a la solicitud, mediante el siguiente decreto:2

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 2 de junio de 1,892 

Traído a la vista el expediente formado a solicitud de los vecinos de El Progreso,
departamento de San Marcos, relativo a que se les conceda segregarse de la jurisdicción municipal de San Antonio Sacatepéquez y erigirse en municipio
independiente, compuesto de El Progreso y las aldeas Buena Vista, San José La
Providencia, Santa Clara, San Antonio Ixtal y La Conquista, y

Considerando: Que El Progreso, es centro de fincas importantes de café y de las aldeas mencionadas; y que todas ellas reúnen el número de habitantes y los demás requisitos exigidos por la ley para la erección de un municipio; el Presidente Constitucional de la República con presencia de los informes favorables que constan en el expediente y conformándose con la consulta fiscal,

Acuerda: De conformidad y dispone que por ahora la Corporación Municipal de “El Progreso” se componga de un Alcalde, cuatro Regidores y un Síndico.

Comuníquese.

    • José María Reina Barrios
    • El Secretario de Estado en el despacho de Gobernación y Justicia: 
      Manuel Estrada Cabrera.2

Desafortunadamente para el municipio y para todo el país, tras varios años de bonanza económica y grandes proyectos, la presidencia de Reina Barrios se desmoronó cuando el precio internacional del café se desplomó en 1897, y el gobernante murió asesinado el 8 de febrero de 1898.3

El general Reina Barrios fue sucedido por el primer designado a la presidencia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó con mano de hierro durante 22 años.​  En 1902, toda la región del occidente de Guatemala fue afectada por el terremoto de San Perfecto4,5 y la erupción del volcán Santa María, que no solamente acabaron con las plantaciones de café en la zona, sino que destruyeron la infraestructura local.6 El Progreso no fue la excepción, y su cabecera municipal, que originalmente estaba en donde en el siglo XXI se encuentra la aldea Pueblo Viejo, fue totalmente destruida y tuvo que trasladarse a un nuevo terreno, recibiendo el nombre de “Nuevo Progreso”. 

Para entonces, los aduladores del presidente iniciaron un programa en que numerosas obras de infraestructura y municipios fueron bautizados con los apellido del gobernante, y el municipio de El Progreso se convirtió en el municipio “Estrada Cabrera” el 2 de junio de 1905 (además de mover su feria patronal para el 21 de noviembre para celebrar el cumpleaños del presidente), mediante el siguiente decreto:7

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de mayo de 1905.

Vista la solicitud de la Municipalidad, Autoridades, vecinos y finqueros de la jurisdicción de “Nuevo Progreso”, departamento de San Marcos, relativa a que ese Municipio lleve, en lo sucesivo, el nombre de “Estrada Cabrera”, en vez del que hoy tiene; y que la feria que allí se celebra del 29 de abril al 3 de mayo se traslade con la denominación de “Feria del 21 de Noviembre”, a los días 20, 21 y 22 del mes último citado; y

Apareciendo del informe del Jefe Político del departamento respectivo, que conviene a los interes económicos del Municipio solicitante, que se traslade la feria a los días que se indica, pues en ese mes se hace el transporte y venta de los productos que se cultivan en esa zona, y es el más a propósito por haber cesado la época de las lluvias,

El Presidente Constitucional de la República, oído el parecer del Fiscal, y obsquiando además los deseos de los peticionarios,

Acuerda: Acceder a la solicitud en todos los puntos que contiene.

Comuníquese.

    • Manuel Estrada Cabrera
    • Subsecretario del Gobierno encargado del Ministerio de Fomento: José Flamenco7

En 1908, continuando con la adulación desmedida de los partidarios del presidente, el municipio fue renombrado nuevamente, esta vez como “San Joaquín”, en honor de la madre del gobernante, Joaquina Cabrera, quien había fallecido el 3 de julio de ese año.8 (Nota de HoyHistoriaGT: esta información fue obtenida del Plan de Desarrollo de 2010 elaborado por la Secretaría General de Planificación del Gobierno de Guatemala (SEGEPLAN), pero no se encontró un decreto gubernativo en la Recopilación de Leyes de 1908 que lo corrobore).

Finalmente, el municipio recuperó su nombre de “Nuevo Progreso” el 3 de mayo de 1920, cuando el gobierno de Carlos Herrera y Luna, emitió un decreto para remover todas las referencias a Estrada Cabrera y a su madre luego del derrocamiento del expresidente el 14 de abril de ese año.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gómez Carrillo, Agustín (1891). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1889 VIII. Guatemala: Tipografía La Unión. pp. 174-175.
  2. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 58-59.
  3. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).
  4. Gamboa, Federico (1920). Gómez de la Puente, Eusebio (ed.), ed. Mi diario, primera serie III. México: Hispano Americana.
  5. Rockstroh, Edwin (1902). «1902 Earthquake in Guatemala»Nature (en inglés) 66: 150. doi:10.1038/066150a0. p. 150.
  6. Aragón, Magda (2013). «Cuando el día se volvió noche; La erupción del volcán Santa María de 1902»Revista Estudios Digital (Guatemala: Escuela de Historia, Universidad de San Carlos) (No. 1). Archivado desde el original el 8 de noviembre de 2014.
  7. SEGEPLAN (2010) Plan de Desarrollo de Nuevo Progreso, San Marcos. Guatemala: SEGEPLAN.
  8. Villalobos Viato, Roberto (22 de noviembre de 2014). «Sitios con nombres de líderes»D Fondo (Guatemala: Prensa Libre). Archivado desde el original el 21 de noviembre de 2014.

 

30 de septiembre de 1909: celebración del primer centenario del general Miguel García-Granados y Zavala

30septiembre1909
Imágenes del desfile escolar celebrado en el monumento al general García Granados en conmemoración del primer centenario de su nacimiento. En el recuadro: el ex-presidente Miguel García Granados. Imágenes tomadas de “La Locomotora”

Durante los gobiernos liberales que rigieron Guatemala de 1871 a 1944 la figura de los generales Miguel García-Granados y J. Rufino Barrios, líderes de la revolución que derrocó al mariscal Vicente Cerna el 30 de junio de 1871, fue elevada a la categoría de héroes.  De esta forma, lo que fue un movimiento criollo liberal para convertir a Guatemala en un país dependiente del cultivo del café basado en la creación de latifundios por medio de una agresiva reforma agraria y el uso casi gratuito de mano de obra indígena, fue embellecido como una gesta reformadora que sacó al país de un atraso en que se encontraba bajo las fuerzas oscurantistas de la Iglesia Católica y los criollos conservadores.

Reproducimos a continuación el editorial de la revista oficial “La Locomotora” del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera publicado el 30 de septiembre de 1909 con motivo del centenario del nacimiento del general Miguel García-Granados y Zavala, para que el lector se dé una idea de cómo la propaganda liberal modificó la historia con fines propagandísticos:1

“Desde que se tuvo conocimiento de la emisión del Decreto de 30 de junio último, en que el Señor Presidente de la República, Licenciado Manuel Estrada Cabrera, dispuso que se celebrase de la manera más solemne y digna el primer centenario del nacimiento del ilustre Patricio General don Miguel García-Granados, un aplauso unánime repercutió por todos los ámbitos del país y la gratitud nacional se manifestó por medio de las actas de simpatía y adhesión que los pueblos dirigieron a aquel Alto Funcionario.

Y no podía ser de otro modo tratándose de una disposición que, si a los ojos de la masa popular, evidencia solamente un acto de justicia hacia uno de los Benefactores de Guatemala, hacia uno de los grandes Caudillos de su libertad y progreso, es también, en el fondo, una sabia y oportuna lección para la juventud, porque con ella le enseña que la humanidad no vive de veras y no avanza en el camino de su perfeccionamiento más que por los hombres de valor y de genio, y, al provocar su entusiasmo y levantar su corazón por el culto de éstos, la previene contra los desfallecimientos y le infunde fuerzas y energía para marchar sobre sus huellas luminosas.

Con la apoteosis del Orador parlamentario y Caudillo de la Revolución de 1871, el Señor Presidente de la República pone en juego una nueva forma, prodigiosamente fecunda, de la emulación, cuyo papel en la educación nacional tendrá que ser cada vez más beneficioso, pues ya es un axioma de la Pedagogía moderna, que si en el hombre es de importancia el culto de los héroes, en el niño es indispensable, pues su debilidad, su ignorancia y su inexperiencia le lleva espontáneamente a aquellos que son fuertes, instruidos y experimentados, es decir, a los que son para él, como para los pueblos primitivos, semidioses, y su imaginación infantil se inflama con el relato de sus hazañas y arde en deseos de parecérseles.

(Nota de HoyHistoriaGT: sin querer, el editorialista describe cómo funciona la propaganda oficial al modificar la historia de forma que las figuras principales del grupo en el poder sean elevados a la categoría de héroes. Por una parte, los niños de las capas sociales favorecidas son “débiles, ignorantes e inexpertos” y por eso ven a los más instruidos y experimentados como superiores; por otra parte, los campesinos son mantenidos a propósito en un nivel educativo paupérrimo, pues de esta forma serán como niños, además de que su ignorancia no les permitirá darse cuenta de las leyes que se escribían para aprovecharse de ellos2).

Si las vidas de Plutarco han servido durante mucho tiempo de breviario a los espíritus más elevados, la lección de hoy, de valor y de virtud, bajo una forma concreta, inteligible y animada, hace surgir de la Historia, para edificación de nuestros hijos, una de las glorias incontestables de que Guatemala tiene derecho a estar orgullosa.

¡Qué hermoso libro de oro escrito plásticamente por el insigne educador Licenciado don Manuel Estrada Cabrera, que conoce y ama a la juventud!

(Nota de HoyHistoriaGT: este es otro elemento común de los gobiernos en Guatemala.  La desmedida adulación al gobernante fue una práctica común no solamente de los gobiernos liberales, sino también de los conservadores; de hecho, los pueblos aclamaron al gobernante conservador, el capitán general Rafael Carrera, como presidente vitalicio de la Repúbica en 1854)3.

Y con encadenamiento lógico, el culto de los grandes hombres trae la concepción de patriotismo y la idea culminante de Patria, y ambas despiertan y avivan los nobles sentimientos del ciudadano, como estimulantes del progreso y como garantías de nuestra propia dignidad.

Por el patriotismo se han produdido los mayores prodigios de virtud. El es el que durante tantos siglos mantuvo la templanza en Esparta, la justicia en Atenas, el amor de la pobreza y el respeto de las costumbres en Roma; el que exaltó el valor de Leónidas, la probidad de Arístides, la sabiduría de Sócrates y la elocuencia de Demóstenes; el fue el que llevó más allá de lo humano a los Decios, los Caminos y los Escipiones.

Y aquí, entre nosotros, no fue sino el patriotismo el que, en la Cámara de Representantes, puso la viril protesta en los labios del tribuno Miguel García-Granados, contra el Gobierno teocrático del Mariscal don Vicente Cerna y el que armó su brazo revolucionario para reivindicar en el campo de batalla los derechos conculcados del pueblo.

El 30 de junio de 1871 la ciudad de Guatemala le recibió, junto con el otro denodado caudillo vencedor, General don J. Rufino Barrios, arrojando flores al paso de su corcel guerrero y entonando el magnífico hosanna del triunfo jubiloso, y años más tarde, el 10 de septiembre de 1878, asistió al cementerio para darle el postrer adiós de la vida, con enternecimiento profundo y con la inmensa gratitud del favorecido.

Hoy, en la primera centuria de haber abierto los ojos a la luz del mundo aquel excelso varón, el heredero genial de la obra grandiosa de la Reforma y el sostenedor heroico de las liberaltes públicas y de la Bandera inmaculada de la Patria, con la magia de su palabra, une en un solo sentimiento y en un solo espíritu a los pueblos todos, para rendirle un nuevo y esplénido homenaje de cariño y admiración a su memoria venerada.

Por eso está de fiesta la República y el júbilo se desborda de todos los corazones, por eso el estampido del cañon atruena los espacios haciendo coro marcial al himno de la Patria que entonan los millares de niños que, en abigarrada formación, rodean el monumento levantado muchos años hace en loor del egregio Tribuno y Libertador de Guatemala, General don Miguel García-Granados; y por eso también el histórico pueblo de Patzicía, en donde se firmó la memorable Acta de la Revolución redentora, coloca la primera piedra de la pirámide que recordará para siempre a los guatemaltecos aquel hecho trascendental y meritorio.”1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Federico (10 de septiembre de 1909). Centenario del General don Miguel García-Granados. En: La Locomotora. VII (2). Guatemala: La Locomotora.
  2. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 69.
  3. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 335.

 

7 de agosto de 1904: la Asamblea Legislativa felicita al licenciado Manuel Estrada Cabrera por su reelección como presidente

 

7agosto1904
Invitación del Club J. Rufino Barrios de Chiquimula para celebrar la primera reelección del presidente Manuel Estrada Cabrera en agosto de 1904. Ya para entonces lo llamaban “Benemérito de la Patria” y “Jefe del Partido Liberal”. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el mensaje enviado al licenciado Manuel Estrada Cabrera por el presidente de la Asamblea Legislativa, licenciado Arturo Ubico Urruela, cuando Estrada Cabrera fue reelecto para la presidencia de Guatemala el 7 de agosto de 1904.  El estilo adulador de dicha respuesta era algo común entre los miembros del partido liberal cuando se dirigían al gobernante:1

Contestación al Mensaje que el Señor Presidente de la República, Licenciado Manuel Estrada Cabrera, dirigió a la Asamblea nacional Legislativa al abrir sus sesiones extraordinarias de 1904.
Señor presidente de la República:

Uno de los actos más trascendentales en la vida de los pueblos, es la delegación de la soberanía nacional, por medio del sufragio, base de la democracia y fundamento de la república, ejercitando los ciudadanos, en los comicios, el derecho sagrado de designar la persona que debe presidir, conforme la Constitución, los destinos del país; de tal suerte, que la primera palabra de la Asamblea Nacional Legislativa, convocada extraordinariamente para hacer el escrutinio de votos en las elecciones que acaban de verificarse, no puede menos que reflejar la más viva satisfacción ya que á la sombra del orden y de la libertad, sin restricciones ni cabalas, han concurrido los guatemaltecos á las urnas electorales, en muchísimo mayor número que en otras ocasiones, guiados por el anhelo del bien general, sin miras rastreras, ni odios de partido.

(Nota de HoyHistoriaGT: en esa época, solamente podían votar los ciudadanos. La constitución de 1879 consideraba como tales únicamente a los varones que supieran leer y escribir, o que tuvieran un oficio que les representara renta. También se incluyeron a los miembros de la tropa, aunque fueran analfabetos).

Es que la nación entera, con buen sentido, guiada por aspiraciones generosas, comprende que la solución de los graves problemas públicos, y el goce de un porvenir próximo y halagüeño, se cifran, no en controversias especulativas, ni en teorías contradictorias, ni en vanas palabras, ni en satisfacer intereses parciales, sino en la conservación del orden, en la amplitud del trabajo, en las garantías públicas, en la cultura general, en el mejoramiento de las condiciones de la vida, por medio — como decís Señor Presidente, en vuestro interesante Mensaje — de una evolución regeneradora, del acercamiento de todas las voluntades y la concordia de los diversos círculos sociales.

¡Espectáculo halagador el de un pueblo que sabe comprender cuánto valen el respeto de los derechos y el cumplimiemto de los deberes, y que acude, con buena voluntad, sin apelar á la fuerza, que es la negación de la ley, ni trastornar la paz, que constituye la vida de las sociedades, á depositar un voto unánime es el estadio eleccionario dando así fehaciente prueba de que, como Vos mismo lo consignáis, ha entrado de lleno en el régimen de sus instituciones!

El Gobierno ha guardado la actitud digna y decorosa que le correspondía, garantizando el sufragio y fortaleciendo el espíritu público, que sólo se desarrolla á la luz del día, bajo la égida de la Constitución, cuando no encuentra obstáculos de intereses bastardos, ó pasiones desencadenadas, que cercenan ó embarazan la expresión genuina de la voluntad general.

(Nota de HoyHistoriaGT: los “intereses bastardos y pasiones desencadenadas” se refieren a los miembros del partido conservador, quienes por ese entonces estaban completamente derrotados.  A pesar de ello, siempre eran atacados por los liberales,, quienes incluso los culpaban de los atentados contra el gobierno de Estrada Cabrera, llamándolos “enemigos del progreso“).

Una de las dificultades del Gobierno popular-representativo consiste en que, apenas se ha comenzado a poner en práctica un programa de administración, a raíz de las luchas electorales, que desgraciadamente conmueven a las veces todo el cuerpo social, cuando al volver, poco después, al campo eleccionario, estallan los intereses y se pone en juego las pasiones, desequilibrando la tranquilidad, esparciendo desconfianza, y exacerbando rencillas y odios entre los mismos conciudadanos. En ese flujo y reflujo se paraliza el trabajo, sufren los intereses, amengua, con detrimento, la riqueza pública y privada.

(Nota de HoyHistoriaGT: el párrafo anterior, si bien fue escrito para adular al licenciado Estrada Cabrera, describe perfectamente la situación que se ha vivido en el país desde que se instauraron las elecciones de gobiernos civiles en 1985).

Es, por lo tanto, motivo plausible de congratulación para la Asamblea, el que se hayan verificado las elecciones para el próximo período presidencial, por modo tan espontáneo como sensato y ordenado, concurriendo con su voto una mayoría tan notable de ciudadanos, que bien revela el espíritu público esparcido por todos los ámbitos de la Nación. Ese acto solemne de la vida política de Guatemala lleva sobre sí, como un sello ostensible, el asentimiento popular, la voluntad explícita y libre del país entero, en su más amplia manifestación.

(Nota de HoyHistoriaGT: de acuerdo a los detractores de Estrada Cabrera, las elecciones eran anómalas ya que se acarreaba a muchos analfabetos a las urnas, o se contaban votos dos veces.)

Por más que Vos, Señor Presidente, prescindáis, con personal modestia, de vuestro preclaro nombre, el merecido prestigio de que goza, y el celo y tino singular con que habéis dirigido la administración y la política, en anormales circunstancias, y en arduas y complicadas emergencias, son relevantes prendas que reconocen todos los guatemaltecos que se interesan por la ventura de la Patria, como lo acaban de demostrar en los comicios, con voto tan elocuente como genérico, tan amplio como entusiasta, tan espontáneo como lleno de patrióticos anhelos.

Si hay algo en la vida pública que pueda ofrecer al gobernante satisfacción elevada, sin presuntuosos alardes, es el contemplar que se reconocen y aprecian los esfuerzos y los sacrificios que hace en pro de los intereses generales, es el ver á los guatemaltecos, sin distinción de colores políticos, ni odios de bandería, al pié del Pabellón de la Patria y al derredor del Jefe Supremo, para procurar, por medio de la paz y del trabajo, el progreso de Guatemala.

¡En ocasión tan propicia, se complace el Poder Legislativo al corresponder, con parabienes sinceros, al saludo que Os habéis servido dirigirle !

Señor Presidente de la República.

Arturo Ubico,
Presidente.

Palacio del Poder Legislativo: Guatemala, 7 de agosto de 1904.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Federico (1909). Recopilación de Leyes de la República de Guatemala.  XXIII Guatemala: Arturo Siguere y Cía.  pp. xv-xxviii.

27 de julio de 1912: luego de que clausurara y demoliera la Escuela Politécnica en 1908, el gobierno de Estrada Cabrera abre la Academia Militar

27julio1912
Cuartel de Artillería, construido en 1896 por el gobierno del general José María Reina Barrios y convetirdo en la Academia Militar en 1912.  En el recuadro: el licenciado Manuel Estrada Cabrera en la época en que se creó la Academia Militar.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego del atentado de “Los Cadetes” del 20 de abril de 1908, en que el cadete Víctor Vega estuvo a punto de matar al presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera,1,2 éste se convirtió en un verdadero déspota y en represalia al ataque ordenó que fusilaran a varios de los miembros de la promoción de Vega, que encarcelaran al resto y que demolieran la Escuela Politécnica hasta sus cimientos.3  Así terminó la primera época de la escuela militar guatemalteca, que para entonces había graduado a 391 suboficiales de los 1281 que ingresaron a sus aulas.4

En su primera época, que se inició en 1872 cuando la fundó el teniente general J. Rufino Barrios,5 la Escuela Politécnica fue una institución de educación media para estudiantes varones comprendidos entre los 13 y los 16 años y tenían un pensum de estudios orientado al arte de la guerra y la ingeniería militar que duraba tres años.  Pero luego del atentado de 1908 fue cerrada indefinidamente.4

A Estrada Cabrera le gustaba utilizar a los cadetes en todos sus actos oficiales, y por ello decidió fundar una nueva Academia Militar.  El 27 de julio de 1912 se emitió el acuerdo de creación de la Academia Militar de Guatemala, la cual se inauguró el 30 de julio del mismo año.  La nueva academia estaba ahora en el Cuartel de Artillería del Boulevard 30 de junio, que actualmente se conoce como Avenida la Reforma zona 10,4 el cual había sido construido en 1896 por el gobierno del general José María Reina Barrios.6

La nueva academia inició sus actividades bajo la Dirección del Coronel del Estado Mayor Español Antonio Díaz Benzo, jefe de la misión militar española, quien fue contratado para el efecto.  Pero esta nueva academia militar no duró mucho, pues tuvo que suspender sus actividades cuando el edificio que ocupaba fue destruido por los terremotos de 1917-18.  En ese corto período solamente hubo ocho promociones de suboficiales, todos varones, registrados del número 1 al 405 y solamente se graduaron 104 de ellos.4

Luego del derrocamiento del gobierno del licenciado Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, el presidente interino Carlos Herrera fundó nuevamente la Escuela Politécnica, la cual funcionó en el reconstruido edificio del Cuarte de Artillería.  El requisito de ingreso siguió siendo tener la primera completa, hasta que en 1956 fue cambiado a tener bachillerato o perito contador y en 1957 a tener tercero básico.  La institución funcionó en ese lugar hasta 1976, cuando el edificio fue dañado por el terremoto del 4 de febrero.4

Finalmente, el presidente general Kjell Eugenio Laugerud García, ex-alumno de la Escuela Politécnica, trasladó la institución a San Juan Sacapéquez, en donde se permitió el ingreso a mujeres en 1997, y en donde ha funcionado desde entonces.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala).
  2. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  3. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Ejército de Guatemala (2017). Historia; Escuela Politécnica.  Guatemala: Ministerio de la Defensa Nacional.
  5. García Aguilar, Adolfo (1 de septiembre de 1899). «Don Bernardo Garrido y Agustino»Revista Militar: órgano de los intereses del Ejército (Guatemala) I (19): 329.
  6. Bascome, J.; Scoullar, William T.; Soto Hall, Máximo (1915). El Libro azul de Guatemala. Searcy & Pfaff.