3 de julio de 1908: fallece Joaquina Cabrera, madre del presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera

3julio1908
Sepelio de Joaquina Cabrera en el cementerio de la ciudad de Quetzaltenango.  En ese mismo mauseleo sería sepultado Manuel Estrada Cabrera en 1924, pero sin tanta poma, dado que ya había sido derrocado.  En el recuadro: última fotografía de la madre del ex-presidente guatemalteco.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La figura principal en la vida del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó a Guatemala desde 1898 a 1920 fue su madre, la señora Joaquina Cabrera, quien tenía un dominio completo sobre su hijo.

Joaquina Cabrera murió el 3 de julio de 1908 después de padecer una larga enfermedad.1-3​ Tras su fallecimiento, se repitieron las adulaciones en los medios oficiales, y del pueblo en general, algo que se acostumbraba en los gobiernos guatemaltecos de la época; además, tan solo unos pocos meses antes, el 20 de abril, había ocurrido el atentado de Los Cadetes en contra el presidente Estrada Cabrera4​ y no solamente la represión en el país estaba en su punto más alto sino que también el presidente se había refugidado en la entonces lejana hacienda “La Palma“. Y por si esto no fuera poco, el presidente había subrido otro atentado mortal un año antes, el conocido como atentado de La Bomba, del que también escapó ileso de milagro.4 Todos los ciudadanos, pues, estaban afanados en que se supiera que estaban de acuerdo con el régimen cabrerista, pues conocían las consecuencias terribles que habían enfrentado los autores y supuestos colaboradores del atentado del 20 de abril, y del atentado de La Bomba.4-5

Gerardo Gordillo Taboada, redactor y editor de “La Locomotora” (la revista oficial del goberino de Estrada Cabrera) escribió lo siguiente en un número especial publicado en honor a la fallecida el 6 de julio de 1908, y el cual muestra el servilismo total hacia el gobernante: “La consternación que tan triste suceso ha producido en la sociedad es unánime, porque unánime es también y justiciero el reconocimiento de los altísimos méritos de la Señora Cabrera de Estrada; y en más de una ocasión y por diversos motivos a todos favoreció su benéfica influencia, pues magnánima y cariñosa, no conoció dolor que no hubiera tratado de aliviar ni supo de llanto que no hubiese procurado secar.3​

En el decreto número 687 del 3 de julio de 1908, el presidente Estrada Cabrera en Consejo de Ministros decretó duelo hasta el 11 de julio, tiempo durante el cual la bandera ondeó a media asta en todas las instituciones públicas, y los empleados públicos tuvieron que vestir de luto. Además, al funeral tuvieron que asistir los empleados públicos, los de la municipalidad de Guatemala y comisiones de alumnos de establecimientos de enseñanza y de las Casas de Beneficencia.1 Las oficinas gubernamentales estuvieron cerradas tres días y todos los gastos del funeral fueron costeados por el gobierno guatemalteco.6​

El funeral fue magnífico y constituyó un evento en que quedó demostrado el servilismo imperante en la sociedad para con el presidente guatemalteco: se repartieron esquelas no solamente de parte del presidente y de su familia, sino que también del Consejo de Ministros, del Consejo de Estado, de la municipalidad de Guatemala y de la Junta Directiva del “Club de Amigos del Licenciado don Manuel Estrada Cabrera“.7 Miles de personas acudieron a las calles por donde iba a circular el cortejo: el sur de la Plaza de Armas, el Portal del Comercio, y las calles al norte y este del Teatro Colón se llenaron poco antes de la cuatro de la tarde, en que la Banda Marcial inició las marchas fúnebres que acompañaron al sepelio.7

Tras los alumnos de la Escuela Práctica de Varones, que en ese entonces estaba militarizada, y de la Banda Marcial iba el féretro en hombros de los Ministros de Estado, mientras que los presidentes del Poder Judicial y del Legislativo (quien era el licenciado Arturo Ubico Urruela) llevaban los cordones fúnebres. A ambos lado, las alumnas de la Escuela Práctica de Señoritas y del Instituto Normal Central para Señoritas; la comitiva era precedida por la familia y seguida por numerosa concurrencia entre altos miembros del gobierno, militares y miembros del cuerpo diplomático.7​-10 Cerraban el cortejo los estudiantes del Instituto Nacional, de la Escuela Normal de Profesores y los alumnos del Hospicio Nacional, a quienes seguían carruajes abiertos con numerosas coronas funerarias.7​ Las honras fúnebres se hicieron en el templo de Santo Domingotemplo de Santo Domingo y dos horas después se despidió el cortejo, para trasladar el féretro a la estación del Ferrocarril Central, que la trasladó a Quetzaltenango.

El tren salió de la ciudad por la noche, con numerosa comitiva en representación del presidente y de los miembros del Consejo de Estado, y al pasar por las estaciones de Amatitlán, Escuintla y Mazatenango se detuvo para que se realizaran ceremonias en esos lugares; el tren llegó a San Felipe a las seis de la mañana, y a las ocho el cortejó continuó a caballo o en diligencias hasta Zunil y Almolonga.11​

En Quetzaltenango, su ciudad natal, se dieron muestras de servilismo similares a las que se dieron en la ciudad de Guatemala: el féretro fue conducido a la iglesia de San Juan de Dios, y de allí trasladado con numerosa concurrencia que incluía a escolares, empleados públicos y curiosos hasta el cementerio general de la ciudad, en donde fue sepultada en el panteón de la familia.12,13​

En su honor se escribieron poemas en su memoria, tales como los Mater Admirabilis de los poetas extranjeros José Santos Chocano y Rubén Darío. Y la fecha de su cumpleaños se siguió celebrando hasta el derrocamiento de su hijo en 1920, como si todavía estuviera viva.


BIBLIOGRAFIA:

  1. El Guatemalteco (3 de julio de 1908). «Decreto número 667 del Consejo de Ministros»El Guatemalteco (Guatemala) LXV (Alcance al 3). p.: 1
  2. Méndez y Estrada Paniagua, 11 de agosto de 1906, p. 2.
  3. Gordillo Taboada, Gerardo (6 de julio de 1908). «Doña Joaquina Cabrera de Estrada»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) 4 (Alcance al 66)., p. 1.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala). pp.: 1-5
  5. — (10 de mayo de 1907). «Crimen de lesa patria»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33). p. 1.
  6. El Guatemalteco, Decreto número 667, p. 2.
  7. Gordillo Taboada, Doña Joaquina Cabrera de Estrada, p. 7.
  8. Ibid., p. 5.
  9. Ibid., pp. 7-8.
  10. Ibid., p. 9.
  11. Ibid., p. 8.
  12. Ibid., p. 11.
  13. Ibid., 8-11.

15 de junio de 1897: Guatemala firma un pacto tentativo para unirse a la República Mayor de Centroamérica que formaron El Salvador, Honduras y Nicaragua

15junio1897
Los presidentes de Centroamérica en 1896, cuando El Salvador, Honduras y Nicaragua formaron la República Mayor de Centroamérica e invitaron a Guatemala y a Costa Rica a unirse.  Al centro, el presidente de Guatemala, general José María Reina Barrios,  Imagen tomada de “El Porvenir de Centro América“.

En 1895, se llevó a cabo un intentó de unión materializado en el Pacto de Amapala del 20 de junio, originado como reacción contra las medias coactivas adoptadas por Inglaterra contra Nicaragua al ocupar la Costa de los Mosquitos en 1804.1 En este, Honduras, Nicaragua y El Salvador constituyeron la República Mayor de Centroamérica con la aspiración de incorporar después a Costa Rica y Guatemala. Así, el 15 de junio de 1897 Guatemala y Costa Rica firmaron un tratado previo de Unión de la República Mayor durante un congreso jurfídico que se celebró en la Ciudad de Guatemala en esa fecha.2  Guatemala en ese momento estaba sumida en una profunda crisis económica y política, ya que se había desplomado el precio internacional del café dejando todos los enormes proyectos del gobierno a medias, lo que había obligado al general presidente José María Reina Barrios a disolver la Asamblea y erigirse en dictador.3

El convenio firmado en la Ciudad de Guatemala dice así:2

Tratado de Unión Centro Americana

Los Gobiernos de Guatemala, Costa Rica y el de la República Mayor de Centro América, por medio de sus respectivos Delegados Plenipotenciarios, a saber:

Los señores Licenciados don Antonio Batres Jáuregui, don Mariano Cruz y don Antonio González Saravia, por Guatemala; el señor Licenciado don Leonidas Pacheco, por Costa Rica y los señores Doctores don Tiburcio G. Bonilla y don Manuel Delgado, por la República Mayor de Centro-América;2

Deseando que se realice lo más pronto posible la Unión de la América Central de un modo definitivo, por el inmediato ensanche de sus mutuas relaciones políticas, unificadas desde ahora ante las naciones extranjeras, y teniendo los Estados bases armónicas de legislación, idénticas garantías y principios homogéneos de libertad, orden y progreso;4

al efecto, después de haberse exhibido sus plenos poderes, que se encuentran en forma, y de las conferencias y discusiones del caso, han acordado las estipulaciones siguientes:5

  • Artículo 1.° Las Repúblicas de Guatemala, Costa Rica, Honduras, Nicaragua y El Salvador, forman desde hoy una sola Nación libre e independiente que se denomina República de Centro América.
  • Artículo 2.° Las Repúblicas signatarias que constituyen la nueva unidad política, conservan su entera libertad e independencia, excepto en los puntos que expresa este Tratado y con referencia a los cuales, debe considerárseles como una sola nacionalidad.
  • Artículo 3.° Conservar su régimen autonómico en cuanto a su administración interna y su unificación tendrá por único objeto el que en sus relaciones internacionales aparezcan como una sola entidad para garantizar su independencia común, derechos y respetabilidad.
  • Artículo 4.° Con este objeto las Repúblicas, que en lo sucesivo se denominarán Estados, convienen en organizar un Poder Ejecutivo Nacional, cuyo Jefe tendrá el carácter de Presidente de la República de Centro América.
  • Artículo 5.° Los Presidentes de las Repúblicas actuales se denominarán Jefes de Estado.
  • Artículo 6.° La Presidencia de la República de Centro América, será ejercida alternativamente en turno por los respectivos Jefes de Estado, en el orden alfabético de naciones así: Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador.
  • Artículo 7.° El turno será anual y principiará el día quince de septiembre del corriente año, si en esa fecha hubiese recibido este Tratado su aprobación definitiva. [Los artículos de 8 al 13 indican las atribuciones del Presidente de Centro América y de su consejo]
  • Artículo 14.° El Consejo queda además autorizado para desarrollar en sus trabajos las bases que conduzcan a unificar los intereses de Centro América, prnicipalemtne en el ramo de legislación.
  • Artículo 15.° La representación diplomática y consular tendrá efecto en lo sucesivo en nombre de la República de Centro América.5

[El resto de artículos estipula la forma en que funcionaría el gobierno de la República.]5

Aquel convenio fue ratificado por el Ejecutivo y por la Asamblea Constituyente que había convocado el general presidente José María Reina Barrios tras erigirse en dictador, por medio de los siguientes decretos:

Decreto Número. 528José María Reina Barrios

General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala

Considerando:

Que los señores plenipotenciarios, Delegados al Congreso Jurídico Centro-Americano, han suscrito de común acuerdo el día de ayer, un Tratado sobre puntos constituciones y arbitraje, en el cual, teniendo en mira los bien entendidos intereses generales de todas las Repúblicas de Centro América, y armonizándolos convenientemente con los particulares de cada una de ellas, se consignan, entre otras disposiciones de importancia, las bases que han de regir para unificar desde luego su derecho público constitucional y su representación en el exterior, y preparar de un modo eficaz y práctico su definitiva unión política en días no lejanos.

Que las estipulaciones del Tratado en referencia son justas, racionales y equitativas; se hallan conformes con lo que dispone la Carta Fundamental de la República y los principios del derecho moderno; y tienen un objeto eminentemente simpático y noble, cual es el de aproximar lo más posible la anhelada reorganización de la patria común; y

Que a la realización de ese elevado ideal del patriotismo, por medios pacíficos y de recíproca utilidad, están obligados a cooperar todos los buenos centroamericanos y especialmente aquellos a quienes estos pueblos tienen confiada la dirección de sus destinos y elc uidado de promover todo lo que conduzca a su progreso y prosperidad;

Por tanto,

De acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros y en uso de las facultades que ejerce, decreta:

Artículo único. Apruébanse los cuarenta y dos artículos que forman el Tratado, de que antes se ha hecho mérito; sin perjuicio de someterlo oportunamente a la Asamblea Nacional Constituyente que se convoque para los efectos legales.6

Una vez convocada, la Asamblea Constituyente aprobó el tratado el 27 de agosto:

Decreto N°. 2La Asamblea Constituyente de la República de Guatemala

Artículo 1°. Apruébase en todas sus partes el pacto de Unión Centro-americana, celebrado por el Congreso Jurídico de Plenipotenciarios en esta capital, el 12 de junio del presente año, quedadno así debidamente confirmado el decreto del Ejecutivo, emitido con el mismo fin, el 16 del propio mes.

Artículo 2°. Facúltase al Poder Ejecutivo para que dentro de los límites de la Constitución y en la órbita del propio Tratado, y consultando los intereses generales de Centro América haga o acepte las modificaciones o reformas al referido pacto que tiendan a hacer efectiva y práctica la grandiosa idea de Unión Centro Americana.7

Tiempo después, los tres Estados de la RepúblicaMayor junto a Guatemala recién firmante, consideraron que era tiempo de fortalecerse a través de una Constitución permanente, por lo que una Asamblea Constituyente se reunió en junio de 1898, completando sus trabajos el 27 de agosto. El nombre se cambió a Los Estados Unidos de Centroamérica.8  Pero para entonces la situación en Guatemala había cambiado drásticamente:  se habían producido dos grandes revoluciones en contra del presidente, que éste había sofocado a duras penas, aunque la situación quedó tan inestable, que el gobernante fue asesinado el 8 de febrero de 1898 y entre las medidas del nuevo gobierno, el del licenciado Manuel Estrada Cabrera, estuvo declarar nulo todo lo actuado por el fallecido gobernante cuando se erigió en dictador, y todo lo aprobado por la Asamblea Constituyente convocada por Reina Barrios.3

Así, cuando la Constitución Federal de los Estados Unidos de Centroamérica entró en
vigor en noviembre de 1898 y un consejo ejecutivo federal tomó asiento en Amapala para la elección del presidente y del congreso federal Guatemala ya había derogado la aprobación del Tratado; y por si eso fuera poco, un golpe de Estado declaró desligado a El Salvador de la República Mayor, lo que provocó que ésta se disolviera definitivamente.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mariñas Otero, Luis (1958). Las constituciones de Guatemala. España: Instituto de estudios políticos. p. 165.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala 1897-98. XVI Guatemala: Tipografía Nacional. p. 105.
  4. Ibid, p. 106.
  5. Ibid, pp. 107-112.
  6. Ibid, pp. 112-113
  7. Ibid, pp. 401.
  8. Mariñas Otero, Las constituciones de Guatemala, p. 201.
  9. Sandoval Rosales, Rommell Ismael (1996). Desafíos de la Corte Centroamericana de Justicia. El Salvador: Centro de Información Jurídica. Ministerio de Justicia. p. 2.

 

6 de junio de 1906: el cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo contrae matrimonio con la escritora peruana Aurora Cáceres en París

 

6junio1906
Una escena de la ciudad francesa de Paris en 1906, cuando contrajeron matrimonio Enrique Gómez Carrillo y Aurora Cáceres.  En el recuadro: la familia de Aurora cuando su padre, el general Andrés Avelino Cáceres, era presidente del Perú.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La escritora y periodista peruana Zoila Aurora Cáceres conoció al cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo en 1902, cuando éste ya era el escritor latinoamericano de mayor visibilidad en París y una de las figuras centrales del Modernismo, ya que sus ensayos, novelas, cuentos y crónicas eran ampliamente difundidos en América Latina, España y Francia, inclusive en traducciones al francés. Asimismo, Gómez Carrillo se destacaba en la escena internacional como agente cultural, bajo sus funciones de cónsul en Europa para Argentina y el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, de Guatemala, y como colaborador de numerosos periódicos como “La Nación” de Buenos Aires y “El Liberal” de Madrid.1

Aurora Cáceres, por su parte era hija del general Andrés Avelino Cáceres, quien había sido un líder del ejército peruano durante la Guerra del Pacífico y llegó a ser presidente en dos períodos. Pero tras el segundo, fue derrocaro en 1895, y la familia se exilia en Buenos Aires. Allí, Aurora Cáceres comenzó a participar de la escena intelectual escribiendo artículos para diversos periódicos fundados por damas peruanas también exiladas. Tras cinco años en Buenos Aires, se fue a Europa, donde ya había pasado algún tiempo mientras su padre era embajador del Perú. Estudió alemán en Berlín y en 1902, se graduó de la Escuela de Altos Estudios de la Sorbona en París con la tesis “Feminismo en Berlín.” Llevando su interés teórico por el feminismo a la práctica, en 1905 fundó el Centro Social de Señoras en Lima con el fin de promover la educación femenina y la asistencia social para niños. Para el inicio de su relación con Gómez Carrillo, ya era, además, colaboradora de varios medios europeos como los españoles “ABC” o “Blanco y Negro” y su perfil literario crecía promisoriamente.1

Gómez Carrillo y Aurora Cáceres se conocieron en 1902 por medio de intercambio de alguna cartas por el trabajo que ambos tenían en diferentes ciudades europeas para el periódico “El Liberal“. Pero inicialmente no congeniaron, porque mientras Aurora era una joven de buena posición, educada y católica, que se debía preocupar por “el qué dirán,” Gómez Carrillo era un clásico representante de la bohemia latinoamericana en Europa, que desdeñaba la opinión de terceros y hasta se regodea en los rumores de la prensa sobre su conducta. Cuatro años después finalmente se conocieron en persona, y ambos se declaran admiradores del trabajo literario del otro. Cáceres ve entonces a Gómez Carillo como un compañero capaz de reconocer y apoyar su labor intelectual, ya que como bohemio y sin prejuicios, no advertiría sobre los peligros de la lectura entre las mujeres ni la juzgaría por su supuesta falta de talento y creatividad.1

Se casaron el 6 de junio de 1906, en París, tres meses después de haberse conocido personalmente. El poeta nicaragüense Rubén Darío y el novelista francés Víctor Margueritte son dos de los testigos de la boda. Darío, quien había sido director de Gómez Carrillo cuando ambos trabajaron en “El Correo de la Tarde en Guatemala en 1891,2 describió el matrimonio en una crónica titulada “Carrillo, casado“, la cual gira completamente sobre el cronista guatemalteco y apenas menciona a la esposa. De hecho, solo se refiere a Cáceres como la hija del ex-presidente peruano y que es “graciosa y voluptuosa” y “es también literata”.1

Durante los primeros meses de casados, y a pesar de los frecuentes desaires de su marido, Cáceres se convirtió en una colaboradora constante de éste, corrigiendo y repasando las crónicas que éste envíaba a diferentes periódicos, lo que le quitaba tiempo para su escritura personal. Para entonces, ella ya había advertido el “alma envenenada” de su marido por los efectos de la combinación “París-café-boulevard” en la vida bohemia y sin prejuicios que éste llevaba. Y además, advirtió que Gómez Carrillo quería acaparar la actividad literaria de su esposa pidiéndole que se volviera una especie de “escriba” de su obra. Cáceres, pues, se dió cuenta de que la “hermandad literaria” que le propuso el escritor guatemalteco durante su noviazgo había sido un ardid para luego dejarla en segundo plano. Cáceres entonces, quiere salir de París para alejar a Gómez Carrillo del ambiente nocivo de la capital francesa, y en el que ella se siente solamente como un accesorio y no como una colaboradora de su esposo.1

La situación del matrimino emperoró cuando Gómez Carrillo se empecinó en que ella su esposa no saliera de la casa. Esto enfureció a Cáceres, quien le dijo: “Si no quieres que salga, tú tampoco debes salir”; y como Gómez Carrillo continuó con si vida bohemia, un día Aurora le pidió a su hermana que la acompañara al teatro, lo que significó el final del matrimonio, en abril de 1907.1

En 1926, Gómez Carrillo y Aurora se reencontraron en Niza. Para entonces, el escritor guatemalteco ya se había casado por tercera vez, esta vez con la salvadoreña Consuelo Suncín, y estaba ya muy mal de salud, como resultado de su vida despreocupada.3 Pero a pesar de que habían pasado ya casi veinte años, él todavía le recriminó su ex-esposa aquella salida al teatro con su hermana, recordándole que éste fue el detonante de la ruptura de su matrinoio.1

Tras la muerte del escritor en 1927, Aurora publicó su diario del breve matrimonio en su obra “Mi vida con Enrique Gómez Carrillo“.1,3


BIBLIOGRAFIA

  1. Miseres, Vanesa (marzo de 2016). Modernismo puertas adentro: Género, escritura y experiencia urbana en “Mi vida con Enrique Gómez Carrillo” de Aurora Cáceres. 131 (2) En Hispanic Issue. Estados Unidos: Johns Hopkins University Press.
  2. Hemeróteca PL (18 de enero de 2017).  El paso de Rubén Darío por Guatemala.  Guatemala: Prensa Libre.
  3. Mendoza, Juan Manuel (1946). Enrique Gómez Carrillo; estudio crítico-biográfico: su vida, su obra y su época (2a. edición). Guatemala: Tipografía Nacional.

22 de mayo de 1920: se funda la Asociación de Estudiantes Universitarios

22mayo1920
Estudiantes universitarios de la época en que se fundó la Asociación de Estudiantes, reunidos en el patio de la Facultad de Derecho y Notariado.  En el recuadro: el presidente Carlos Herrera, quien les donó la antigua Escuela “Manuel Cabral” para que fuera la sede de su asociación.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 2 de mayo de 1918, a pesar de la evidente ineficacia del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera para resolver los problemas de la Ciudad de Guatemala las muestras de servilismo hacia la figura presidencial continuaban en el país, y se creó la Universidad “Estrada Cabrera reuniendo en una sola entidad a todas las Escuelas Facultativas que existían en ese entonces y la cual, en su primer acto oficial, le otorgó el grado de Doctor al presidente.1 Hasta 1914, el apoyo del gobierno de los Estados Unidos hacia Estrada Cabrera había sido sólido, al punto que la revista de la United Fruit Company, la frutera transnacional estadounidense que era el principal producto agrícola e industrial de Guatemala en esa época, había publicado que era más que segura la reelección del gobernante para un término más, a pesar de estar gobernando desde 1898.2

Pero aquel apoyo para Estrada Cabrera se derrumbó cuando fue incapaz de formar la República Suroriental con la región sur de México y el Petén, aprovechando la anarquía que se vivía en México durante la revolución contra el presidente de facto Victoriano Huerta. Los Estados Unidos le habían pedido que sobornara a algún oficial mexicano para que comandara un ejército que segregara la región de Soconusco, Lacantún y Chiapas, pero el presidente guatemalteco no logró su cometido, pues el general mexicano Ricardo Carrascosa, a quien Estrada Cabrera había proporcionado armas y municiones se negó a realizar aquella traición a su país. Aunque el presidente guatemalteco redujo a prisión a Carrascosa, éste logró escapar y se refugió en la Legación Mexicana, en donde pidió asilo, a pesar de ser un rebelde contra el gobiero de Huerta. Tras el triunfo de la revolución de Victoriano Carranza contra Huerta, Carrascosa regresó a México dejando muy mal parado al gobiernante guatemalteco.3,4

Desde ese momento, el gobierno de Woodrow Wilson ya solamente estaba esperando una excusa para quitarle el apoyo a Estrada Cabrera, y se le presentaron dos: primero, la deficiente respuesta del presidente guatemalteco al desastre provocado por los terremotos de 1917-185 y la persecución en contra del obispo José Piñol y Batres, miembro de la familia conservacora Aycinena, luego de que éste criticara duramente al gobierno cabrerista durante 11 homilías en las que aprovechó para dar sermones contra el presidente. El obispo era sobrino del político Antonio Batres Jáuregui, quien a pesar de ser conservador había trabajado para todas las administraciones liberales desde J. Rufino Barrios hasta Estrada Cabrera, y era primo de Manuel Cobos Batres, un líder conservador que fue quien le escribió los discursos.4

A sabiendas de que el gobierno estaba debilitado, los conservadores liderados por Cobos Batres publicaron el “Acta de los Tres Dobleces” a finales de 1919, en la cual se declaraban contrarios al presidente y promovían la Unión Centroamericana. Así nació el Partido Unionista, que poco a poco empezó a reunir a todos los miembros de la sociedad guatemalteca en contra de Estrada Cabrera.4 A principios de 1920, los estudiantes de la Universidad “Estrada Cabrera” se unieron a los Unionistas y tuvieron una destacada participación en las actividades contra el gobernante; era una época en que los estudiantes universitarios provenían principalmente de las clases altas de la sociedad guatemalteca, eran todos varones y apenas sobrepasaban los doscientos en total.

El 8 de abril de 1920, tras un pacto secreto entre los unionistas y cabreristas, la Asamblea Legislativa presidida por el licenciado Arturo Ubico, hasta entonces incondicional de Estrada Cabrera, declaró mentalmente incapaz para gobernar al presidente y lo sustituyó por Carlos Herrera y Luna, diputado por Santa Lucía Cotzumalguapa. Don Manuel se negó a entregar al poder y se inició la “Semana Trágica“, la cual terminó el 14 de abril con la renuncia del presidente.4 Entonces, por la colaboración prestada por los universitarios para el derrocamiento de Estrada Cabrera, el presidente Herrera clausuró la Universidad “Estrada Cabrera” y reorganizó las Facultades de la misma de la siguiente forma:

  • Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia
  • Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Políticas y Sociales
  • Facultad de Ciencias Médicas
  • Facultad de Ingeniería

Asimismo, en reconocimiento a la colaboración que los estudiantes universitarios prestaron al Partido Unionista, devolvíó a las Facultades Superiores la autonomía para la elección de autoridades (que había sido retirada en 1893) de acuerdo al siguiente decreto:

Decreto No. 1031
La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala
DECRETA:
Artículo 1o.- Se deroga el Decreto Legislativo No. 193, emitido el 21 de marzo de 1893, y en consecuencia, quedan en vigor las disposiciones de la Ley de Instrucción Pública, modificadas por el mencionado Decreto.
Artículo 2o.- Las elecciones de los miembros de las Juntas Directivas de las diversas Facultades Profesionales, tendrán lugar el presente año en el corriente mes de mayo, y los electos tomarán posesión de sus cargos inmediatamente; pero el período de dos años de su ejercicio se contará desde el mes de enero próximo entrante.
Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.
Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cuatro de mayo de mil novecientos veinte.
  • Arturo Ubico Presidente de la Asamblea
  • Adrián Recinos Secretario5

Finalmente, y también por reconocimiento a la contribuciones de los universitarios al derrocamiento de Estrada Cabrera, el gobierno otorgó un espacio para que éstos pudieran celebrar reuniones de toda índole:

Palacio del Poder Ejecutivo:
Guatemala, 23 de abril de 1920.
El Presidente Constitucional de la República.
En el deseo de prestar apoyo a los jóvenes Estudiantes Universitarios y con el propósito de que tengan un local adecuado para celebrar sus reuniones y editar sus periódicos científicos,
ACUERDA:
Concederles gratuitamente el uso del edificio que ocupa actualmente la Escuela Nacional de Niñas «Manuel Cabral» situado en la 10a. Calle Oriente, contiguo a Capuchinas.
Comuníquese.
  • Herrera
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Arroyo7

Poco después, el 22 de mayo de 1920, se fundó la Asociación de Estudiantes Universitarios, y sus miembros orignales fueron también miembros del grupo intelectual conocido como “La Generación del 20“. Aquellos estudiantes que luego serían intelectuales y periodistas de gran renombre como Miguel Angel Asturias, David Vela, Epaminondas Quintana y Clemente Marroquín Rojas, entre muchos otros, hicieron contribuciones notables a la Huelga de Dolores ya que aparte de revivir el “No Nos Tientes” (que había dejado de publicarse en 1908), escribieron la letra de la Canción de Guerra Estudiantil “La Chalana“, en la cual hacen crítica mordaz de todos los miembros de la sociedad guatemalteca, y en 1921 reiniciaron el desfile bufo que recorre las calles de la Ciudad de Guatemala. Pero no solamente en la actividades de Huelga participaron activamente, ya que crearon la Universidad Popular en 1922 para aumentar la instrucción del obrero guatemalteco, acercándose al ideal socialista para criticar el orden establecido, dado que la cuestión social del indígena guatemalteco y el papel que debía jugar la educación como una vía de redención de los sectores populares fueron dos de los ejes principales de aquella generación.8

Ahora bien, este compromiso con los intereses de los obreros e indígenas fue únicamente una estrategia para colocarse políticamente en la esfera pública pues la “Generación del 20” compartía con la vieja guardia liberal cabrerista desprecio y temor por las culturas populares; esto quedó en evidencia a medida que los jóvenes escalaron puestos en la jerarquía estatal, ya que poco a poco fueron abandonando su ideario radical e incluso hubo algunos que colaboraron con los gobiernos liberales subsiguientes, especialmente el del general Jorge Ubico Castañeda.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  2. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17)
  3. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  4. Pérez Verdía, Luis (1914). «Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 521. Informe del Sr. Luis Pérez Verdía rendido al Canciller Huertista». Archivado desde el original el 19 de julio de 2014.
  5. Batres Jáuregui, Antonio (1944) La América Central ante la Historia. 1821-1921: Memorias de un Siglo. III. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 673.
  6. Asamblea Legislativa (10 de mayo de 1920). “Decretos del Organismo Legislativo”. Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala – América Central p. 1
  7. Gobierno de Guatemala (25 de abril de 1920). “Decretos del Organismo Ejecutivo”. Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala – América Central p. 1
  8. Fuentes Oliva, Regina (2012). “1920, una década de cambios educativos para Guatemala”. Boletín AFEHC(N.°54).

10 de mayo de 1907: la revista oficial “La Locomotora” publica las manifestaciones de adhesión para el presidente Manuel Estrada Cabrera tras el atentado de La Bomba

 

9mayo1907
Efectos de la explosión de la bomba con que se intentó asesinar al presidente Manuel Estrada Cabrera el 29 de abril de 1907.  Imagen tomada de “La Locomotora“.

La escuela de gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue una continuación de los regímenes dictatoriales del capitán general Rafael Carrera y del general J. Rufino Barrios, y como resultado, el servilismo y el miedo a la figura presidencial eran absolutos entre la población guatemalteca. Y en todos esos gobiernos los presidentes sufrieron atentados contra su vida de los que salieron ilesos, no así sus atacantes, quienes sufrieron crueles persecuciones, torturas y muerte.  En el caso de los gobiernos de los criollos liberales, los ataques contra la figura del gobernante no eran vistos como medidas deseperadas de los pobladores aterrorizados de la Ciudad de Guatemala, sino que eran siempre asociados a los miembros del partido conservador y a su supuesto resentimiento contra los logros del gobierno de J. Rufino Barrios, que eran exagerados a niveles exorbitantes.  Los criollos liberales aborrecían al partido conservador por considerarlo formado por “nobletes” aristócratas y fanáticos católicos.  Así pues, tras el atentado de La Bomba del 29 de abril de 1907, la revista oficial “La Locomotora” publicó el siguiente párrafo atacando a los conservadores: “Al fin el mal encubierto odio de treinta y seis años contra el partido liberal y su ilustre Jefe el Lic. Estrada Cabrera; al fin la envidia de las glorias de la Revolución y la grandeza de la Patria; al fin la ira de la impotencia y la convicción del desprestigio; al fin la sed de riquezas y la obsesión de mando; y al fin la ilusión de la rastrera venganza, a medida a compás y contada día por día y hora tras hora, acumuláronse en una mina destinada a lanzar al viento los sangrientos despojos del primer magistrado de la República y a partir en mil pedazos la Constitución de 1879 y la bandera sin mácula que ondeó en San Lucas en 1871 y que es la enseña de la regeneración y del progreso nacional“.1

En realidad, era el terror que inspiraba la figura del presidente que gobernaba, como sus antecesores, a base de un eficiente sistema de espías y delatores, lo que provocaba estas medidas extremas.  Y era este mismo terror, el que hacía que el servilismo subiera al máximo ya que todos se apresuraban a demostrarle su adhesión y amistad al gobernante, para no ser acusados de ser miembros del complot para asesinarlo.  He aquí algunas muestras de aquellas manifestaciones de adhesión servil que se le hicieron a Estrada Cabrera y que la revista oficial “La Locomotora” publicó el 9 de mayo de 1907:

Crimen de Lesa Patria.  pero el señor Licenciado Estrada Cabrera, imperturbable, sereno y valeroso como siempre le hemos visto, principalmente en las grandes ocasiones, entre la confusión momentánea que produjo tan inesperado suceso, en medio de la piedras que volaban y envuelto en densa capa de humo, acudió en auxilio del general don José María Orellana y con éste apoyado en su brazo regresó a pie a su casa de habitación. Miles de gentes, como en religiosa romería, han acudido sin cesar a ofrecerle sus servicios; lo que es al mismo tiempo una prueba inequívoca de simpatía y estimación del pueblo guatemalteco y una protesta contra los criminales autores e instigadores del cobarde atentado.

La Locomotora2

Asamblea Legislativa: Entre las innumerables manifestaciones de todas partes de la República y de todos los órdenes sociales recibió ayer el digno Gobernante guatemalteco, señor licenciado Manuel Estrada Cabrera, fugra muy alta y muy significativa la de la Augusta Representación Nacional, porque ella, junto con la opinión particular de cada uno de los señores Diputados, es el sentir de todos los pueblos con cuyo poder y en cuyo nombre obran. La sesión de anoche fue breve y tuvo la severidad que las circunstancias exigían. […] El señor presidente [de la Asamblea] licenciado don Arturo Ubico, dijo, solemnemente, La Asamblea Nacional Legislativa levanta la sesión como un acto de protesta contra el inicuo atentado que se llevó a efecto para privar de la existencia al Primer Magistrado de la Nación.  Acto seguido, la Asamblea pasó en cuerpo a la mansión del señor Presidente de la República para significarle sus sentimientos de pesar y de placémenes por le horrendo crimen de que afortunadamente salió ileso y poner en sus manos la manifestación escrita. Dicen los diputados en esa manifestación: ‘Cuando el país entero, en medio de la paz que le habéis proporcionado, se prepara a festejar la conclusión de la más trascendental de vuestras obras, del ferrocarril interoceánico, que llevará vuestro nombre, junto con la transformación general, a llenar la página más gloriosa de vuestra historia, viene en mala hora la mano miserable de los enemigos de la Patria, con el nefasto designio de cortar el vuelo a vuestras levantadas aspiraciones, a atentar contra la existencia del Benemérito Jefe, del ilustre Presidente, a quien tanto debe y de quien tanto espera la Nación’.2

(Nota de HoyhistoriaGT: entre los diputados firmantes estaba e licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien en sus memorias relatara que había sido perseguido político de Estrada Cabrera en 1898).

Ministros de Estado: Profunda indignación […] hemos sentido al ver de qué manera tan inicua como vil se pretendió destruir de un solo golpe la obra trascendental que realiza vuestro potente cerebro y sostiene vuestro brazo llamado a llevar a feliz término las empresas más y más patrióticas.  Y esta indignación es la misma que sienten todos y cada uno de los habitantes honrados del país, como se demuestra por la unánime reprobación con que aquel hecho inaudito ha sido recibido por la opinión pública en el interior y condenado por todos los pueblos civilizados del mundo.2

(Nota de HoyHistoriaGT: entre los ministros firmantes estaba el licenciado José María Reina Andrade, quie ha sido el único ciudadano guatemalteco que ha sido presidente de los tres organismos del Estado y que en 1931, tras ser puesto en la presidencia por el gobierno de los Estados Unidos, convocó a elecciones en las que resultó electo el general Jorge Ubico, quien era hijo del licenciado Arturo Ubico, presidente de la Asamblea Legislativa).

Consejo de Estado: “En nuestra historia, la mayor de las injusticias, iba a consumarse, por procedimientos inicuos, en vuestra persona, merecedora por tantos títulos de la gratitud nacional.  Complots tramados contra la tranquilidad pública, para fundar la anarquía y detener nuestros progresos, merecen la unánime reprobación de todos, y especialmente de vuestros amigos y conciudadanos, quienes firmes en su tradicional lealtad, os rodean y excitan para proseguir perseverante, sin vacilación alguna, fecundado la República, a la que tanto amáis.”

(Nota de HoyHistoriaGT: los miembros del Consejo de estado eran, entre otros,  los diputados Francisco Anguiano, Manuel Cabral, Arturo Ubico y Juan J. Ortega)

Ejército de Guatemala: “El Ejército de Guatemala una su enérgica protesta a las de todas las clases y círculos sociales del país, y condena con indignación el atentado infame, alevoso y cobarde con que se quiso poner fin a la vida de su ilustre Gobernante que no consagrado sino al servicio de su patria todas sus aptitudes y energías encaminándola por el sendero del progreso y del engrandecimiento y salvándola más d euna vez de la anarquía en que ahora también quisieron sumirla sus adversarios.”2

(Nota de HoyHistoriaGT: firman todos los oficiales, desde subtenientes hasta generales)

Escuela Práctica de Varones: “[…] ese desenfreno de la perversidad humana y sus consecuencias fatales que pueden sobrevenir en vuestra salud y en la de vuestra venerada Madre, lo deploramos como los que más puedan lamentarlo.  Pero a la vez, nos felicitamos, Señor, de que hayáis salido ileso de tan horrible atentando, pues mucha ventura es esa para vuestra familia, para vuestros amigos y para la Patria, quienes ven en vuestros generosos esfuerzos, asegurado el porvenir de todos. ¡Quiera el cielo, como un don más, conservar vuestra salud para la mejor tranquilidad de vuestro espíritu!”2

(Nota de HoyHistoriaGT:  entre los firmamentes estaban los maestros Francisco Sánchez Latour y Rafael Aqueche).

Tipografía Nacional: “Cuando más os afanáis por el bienestar y progreso de la República, vuestros implacables enemigos tratan de destruirlos por medios altamente criminales y odiosos, para destruir con Vos la obra de la Revolución y abatir la bandera liberal que tan hidalga y enérgicamente habéis siempre defendido.  Reprobamos el atentado indigno de que se os quiso hacer víctima y os felicitamos sinceramente a Vos y felicitamos a la Nación, porque habéeis salido ileso de él.”9

(HoyHistoriaGT: la Tipografía Nacional era dirigida por Felipe Estrada Paniaga, editor de “La Locomotora” y de las recipolaciones de leyes de la República.)

Sub-secretarios de Estado: “Afortunadamente el alevoso golpe dirigido con tanta premeditación contra su persona, no produjo, por dicha para la Patria, los funestos resultados que sus autores se propusieron, porque ante los negros designios de los criminales está la justicia eterna de las buenas causas y de los hombres buenos, y si hoy hubieran de resolverse los conflictos humanos como lo hacían los antiguos por los llamados “Juicios de Dios”, podíamos decir como decimos: las calumnias lanzadas contra Ud. por sus enemigos están destruidas, Ud. está absuelto, porque sus propósitos como Gobernante han sido siempre honrados, como honrada has sido y es su vida como hombre.”

El gobierno de Estrada Cabrera no solo sobrevivió otro atentado contra el presidente un año después, sino que se extendió hasta 1920, cuando por fin el gobierno de los Estados Unidos le retiró su apoyo.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (9 de mayo de 1907).  El 29 de abril y las otras minas. Guatemala: La Locomotora, Tipografía Nacional. p. 5.
  2. Ibid (9 de mayo de 1907). Crimen de Lesa Patria. Guatemala: La Locomotora, Tipografía Nacional, pp. 2-12

6 de mayo de 1897: el presidente José María Reina Barrios nombra a Próspero Morales y a José León Castillo como Jefes Políticos de San Marcos y Chiquimula, respectivamente

 

6mayo1897
Vista general de la nave central de la Exposición Centroamericana, que se estaba celebrando en Guatemala en 1897 para promover el Ferrocarril Interoceánico (aunque a éste todavía le faltaba el tramo de Panaxán a la Ciudad de Guatemala).  En los recuadros: los ex-candidatos presidenciales Próspero Morales y José León Castillo, nombrados gobernadores de San Marcos y Chiquimula el 6 de mayo de 1897, respectivamente.  Imágenes de “La Ilustración Guatemalteca” tomadas de Wikimedia Commons.

En una escueta noticia publicada el 15 de mayo de 1897, la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca” publicó la siguiente nota en su sección “Resumen Quincenal“:

“El Señor Presidente ha nombrado Jefes Políticos, de San Marcos, al señor Don Próspero Morales, de Chiquimula, al señor Don José León Castillo, y del Quiché, al señor General Don Daniel Fuentes Barrios.1

Su intención era enviar lo más lejos posibles a sus rivales políticos más importantes, dado que planeaba cancelar las elecciones, ya que iba a disolver la Asamblea Legislativa para erigirse en dictador y nombrar una Asamblea Constituyente que modificara la constitución para extender su mandato presidencial hasta 1902.  Sin embargo, sin propornérselo, acababa de nombrar como Jefes Políticos a los que serían líderes de las Revoluciones de occidente y de Oriente que estallaron en septiembre de ese año contra las medidas del presidente y que, aunque no triunfaron, sí hicieron mella en el régimen.2

¿Qué había provocado aquella situación?  Para mayo de 1897 los tres megaproyectos del gobierno del general Reina Barrios (la Exposición Centroamericana, el Ferrocarril del Norte, y el acueducto de Acatán) estaban pasando factura al gobierno debido a la caída del precio internacional del café.  Dado que la crisis económica golpeó al gobierno justo cuando estaba gastando más en infraestructura, la caída de la economía fue estrepitosa. Reproducimos a continuación algunas otras noticias que se publicaron en ese mismo “Resumen Quincenal“, para que el lector se dé una mejor idea de la crisis en que estaba sumergido el gobierno de Reina Barrios para entonces:1

  • “Los acontecimientos ocurridos en la quince, son de tal especie, que no necesitan comentarios.
  • Según los últimos cablegramas del extranjero, sigue la baja del café.
  • ‘La República’ periódico independiente que contaba seis años de existencia, ha sido suspendido hasta que su director y corredactores pureben, de una manera clara y concluyente, que el Presidente de la Nación ha derrochado las rentas públicas, que ha creado contribuciones desde que se encuentra gobernando este país, y que de alguna manera ha hecho uso ilegal de las rentas nacionales, para lo cual se ha puesto a la disposición de los redactores del citado diario, los libros de contabilidad oficial.
  • Deseando hacerse economías en el presupuesto respectivo, se dispone sean baja, en el depósito: los Generales de División Don Gregorio Contreras, Felipe Cruz, Luis Beteta; Generales de Brigada Don Manuel Aguilar, Francisco Villeda y Daniel Marroquín; Coroneles Don José María T. Gutiérrez, Fernando Alvarez, Francisco Corzo; Teniente Coronel Don Manuel H. Sánchez; comandantes segundos Don Joaquín Reyes y Don J.A. de León. En la Plana Mayor, el Coronel Don José M. Lima.
  • Hace tiempo escasea el agua de Acatán en Guatemala, con este motivo un periódico de esta localidad quiso hacer responsable a la Compañía Nacional de Construcciones de esa falta.  El Gerente de la misma ha hecho ver al público que la Compañía no tiene la culpa, pues no emplea sino cincuenta de las doscientas pajas de agua que tiene disponibles para los terrenos de la Exposición, pero aprovechando esta oportunidad el colega aludo suelta un latigazo a los extranjeros que vienen a Guatemala a representar un papel de más importancia que lo harían en su país.  
  • Las secciones de Honduras, El Salvador y Nicaragua en la Exposición, no se abrirán al público todavía, por no haber llegado aún los principales bultos en que vienen los objetos; parece que dichos bultos no fueron descargados en el puerto, debido a una equivocación.
  • Existen muchas casas desalquiladas.  En vista de esto varios propietarios han bajado el precio de arrendamiento de sus fincas.
  • Pasado mañana, se especa que la locomotora del Ferrocarril de Ocós llegue a Pajapita, pues está terminándose el efecto la colocación de rieles, continuándose el trabajo de desmentos y terraplenes en dirección a Coatepeque, antes del término señalado por la contrata.
  • Se ha dado principio también a los trabajos definitivos de mampostería para la colocación del puente sobre el río el Naranjo, en el lugar llamado Vado Ancho“.1

BIBLIOGRAFIA:

  • Macías del Real, A. (15 de mayo de 1897). «Resumen Quincenal»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) 1 (20). p. 290.
  • Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.

4 de mayo de 1897: el presidente José María Reina Barrios autoriza el decreto 360 de la Asamblea Legislativa, que nombra al licenciado Manuel Estrada Cabrera como primer Designado a la Presidencia

4mayo1897
Inauguración de un buesto de Estrada Cabrera en Mazatenango el 21 de noviembre de 1903, hacia el final de su primer período presidencial. Dada su férrea personalidad, ya para entonces los pobladores lo adulaban servilmente.  En el recuadro: fotografía del presidente guatemalteco, que dice: Presidente Constitucional de la República, Benemérito de la Patria y Jefe del Partido Liberal de Guatemala.  Imágenes tomadas de Administración Estrada Cabrera.

Una simple formalidad, como lo era la elección del Primer y Segundo designados a la Presidencia de la República cada año, tendría una gran repercusión en la historia guatemalteca de principios del siglo XX. El 4 de mayo de 1897, cuando ya se veía venir una grave crisis económica pero el general presidente José María Reina Barrios todavía no había disuelto la Asamblea Legislativa ni se había declarado en dictador extendiendo su mandato hasta 1902, el gobernante guatemalteco aprobó el siguiente decreto de rutina:1

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Gutaemala,Decreta:

Artículo único.  Declárase electos por la Asamblea primero y segundo Designados a la Presidencia de la República, respectivamente, a los señoresLicenciado Don Manuel Estrada Cabrera y General Don Manuel Soto.

Pase al Ejecutivo para su publicación.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Gutaemala a los veintiocho días del mes de abril de mil ochocientos  noventa y siete.

  • Feliciano Aguilar, Presidente
  • Francisco Villacorta, Secretario
  • Rafael Spínola, Secretario.

Palacio del Poder Ejecutivo,

Guatemala, 4 de mayo de 1897.

Publíquese.

  • José María Reina Barrios
  • Por impedimiento del Secretario de Estado en el Despacho de gobernación y Justicia, el de Relaciones Exteriores, Jorge Muñoz1

Apenas nueve meses más tarde, el 8 de febrero de 1898 caía asesinado el presidente Reina Barrios luego de sobrevivir a dos fuertes revoluciones en su contra, una en el occidente del país dirigida por su ex-ministro de la guerra, Próspero Morales, y la otra en el oriente dirigida por el licenciado José León Castillo.  Ante esta situación, el escritor cabrerista Felipe Estrada Paniagua dice:

“La muerte trágica del General don José María Reina Barrios, acaecida el 8 de febrero de 1898 por la mano criminal del audaz extranjero Oscar Zollinger, llevó a la Presidencia de la República al Licenciado don Manuel Estrada Cabrera, quien ya desde el mes de septiembre del año anterior se encontraba alejado de la vida política.  Tomó posesión de aquel alto puesto precisamente en los momentos de mayor peligro, ya que sobre el cadáver, tibio aún, del infortunado Mandatario de la Nación, se desencadenaba, sangrienta, implacable y feroz, la horrible tempestad de ambiciones que tenían por base el desgarramiento de la Constitución liberal y el cambio absoluto de las instituciones.”2

El licenciado Antonio Batres Jáuregui, amigo y ministro del fallecido general Reina Barrios, y quien ya se consideraba el presidente provisorio a la muerte de éste, narra la situación de una forma diferente:

Estaba de antemano, bien tramado el asesinato de Reyna Barrios, de suerte que desapareciera también Zollinger, para que no hablara y descubriera a los conspiradores. Se procuró suprimir  en el acto a Zollinger, tiendo al efecto unos agentes de policía prevenidos, por donde debía pasar el criminal, que corría a asilarse en la Legación de México.  Dichos agentes fueron envenenados a poco del suceso.  Los ayudantes que acompañaban a Reina Barrios, comandante Ernesto Aldana y Tomás Acevedo, se dijo que eran cómplices en el atentado; que le habían agarrado los brazos a Reina, mientras el asesino le disparó sobre la boca, que la tenía abierta, según la autopsia”.  “[El general Salvador] Toledo introdujo a Estrada Cabrera la noche del ocho de febrero al Palacio Presidencial, cuando llegó a ofrecerse a los ministros. Toledo contaba con algunos cuarteles; fue nombrado Ministro de la Guerra inmediatamente. Pasado algún tiempo, tuvo que salir vestido de mujer, huyendo de la persecución de don Manuel. Vivió muchos años en Nicaragua.  Llegó al extremo la exaltación política, y tanto se desbordaron las pasiones, de los pocos y feroces enemigos del general Reina Barrios, que cuando se trataba de dar sepultura a su cadáver, proponíanse algunos caníbales arrebatar sacrílegamente los restos mortales del Jefe de la República, hacer pedazos el féretro y profanar por modo impío las cenizas del infortunada general.  Hubo necesidad de que, a mi solicitud, en vez de ir el cortejo fúnebre al cementerio, se dispusiera, dos horas antes, con premura, sepultar el cadáver en las bóvedas de la iglesia metropolitana.  Estrada Cabrera, autor principal de semejante crimen, en el cual íbamos a ser asesinados los ministros de Reina Barrios, al notar que ya se tenía noticia del atentado, se vio en el caso de que no se realizara.”3“[…] Después de la muerte del presidente, general Reina Barrios, no me era posible permanecer en mi país, porque a mi, particularmente, teníanme un odio mortal Estrada Cabrera y sus secuaces.  Sabién que yo iba a ser designado a la Presidencia de la República, y ya estaba muy próxima la apertura de la Asamblea. En efecto, dicho general me había hablado, diciéndome que pensaba irse a Europa, durante unos ocho meses y que deseaba que yo me quedase en su lugar.  Por eso fue la precisión de que el asesino ejecutase el crimen antes de que dejara de ser designado (que legalmente ya no lo era) Estrada Cabrera.  Cuando se mandó disolver la Asamblea, se declaró, por un decreto, que eran nulos todos sus actos; y uno de ellos había sido la designación de Estrada Cabrera, para el caso que fuera el Presidente de la República por muerte del que la ejerciera.  Me vi precisado a salir de Guatemala hacia Europa, en mayo de 1898, acopañándome de mi hijo Carlos.”4

Rafael Arévalo Martínez en su obra “¡Ecce Pericles!“, quien por cierto indica que Batres Jáuregui trabajó muchos años para el gobierno de Estrada Cabrera cuando regresó a Guatemala de su exilio, narra la toma del poder por don Manuel así:

El consejo de ministros, al morir Reina Barrios, estaba compuesto por el licenciado Mariano Cruz, que tenía a su cargo las carteras de gobernación y justicia y la de instrucción pública; el licenciado Antonio Batres Jáuregui, la de relaciones exteriores, Francisco C. Castañeda la de hacienda, Feliciano García la de fomento y el general Gregorio Solares la de guerra.  Reunidos el 8 de febrero de 1898 en la casa presidencial -salvo el ministro de la guerra que estaba de temporada en el puerto de San José-, discutían aterrorizados, pero ambiciosos sobre quién de entre ellos, saltando por encima de la constitución, debía suceder al presidente muerto – ¿Feliciano García? ¿Mariano Cruz? – cuando compareció Estrada Cabrera: ‘Vengo a encargarme de la presidencia como primer designado’ – dijo-. ‘Sírvanse firmarme este decreto, en el que me reconocen como tal. Deseo que colaboren conmigo…’Y puso ante ellos el decreto que y allevaba escrito a prevención, pues conocía el valor de ciertos hechos, pequeños al parecer. Su entrada sorprendió a los ministros tanto, que durante los primeros momentos permanecieron sentados.  En cuanto oyeron sus firmes palabras se pusieron de pie; reconocían al amo. La ley estaba de su parte; además, aquello solucionaba su altercado, que pudo terminar de mala manera.

Sea como haya sido, lo que sí no tiene discusión es que ni Reina Barrios, ni nadie más, se imaginaba que aquel escueto decreto que firmó quizá distraidamente el 4 de mayo de 1897, sería el inicio de una de los gobiernos civiles más largos y totalitarios en la historia del país.


BIBLIOGRAFIA:


26 de abril de 1902: la Asamblea Legislativa aprueba el Reglamento del Ejercicio de la profesión de Farmacia

26abril1902
Unión Farmacéutica de Lanquetin, Castaing & Co. que funcionaba en la Ciudad de Guatemala. Era propiedad de los franceses Julio Lanquetin, Víctor Castaing y del guatemalteco Felipe Solares.  Imagen tomada de El Libro Azul de Guatemala.

El 20 de febrero de 1902, el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera reguló la profesión de Farmacia en Guatemala, por medio del decreto 621 el cual estaba basado en las modificaciones formuladas por una Comisión Mixta de médicos y abogados y por la Facultad de Medicina y Farmacia del Centro. Se reproducen a continuación algunos de los aspectos más importantes de dicho decreto:1

Decreto Número 621:Capítulo IClasificaciones de las sustancias medicionales y personas a quienes compete la venta

Artículo 1°. Para los efectos de este reglamento, se dividen las sustancias medicinales como a continuación se expresa:

  1. Medicamentos, que son las sustancias simples o compuestas ya preparadas y dispuestas para su uso medicinal inmediato.
  2. Drogas, objetos naturales y productos químicos empleados como primeras materias en la preparación de los medicamentos.
  3. Plantas medicinales indígenas.

Artículo 2°. La preparación oficinal y magistral, y el expendio por menor de toda sustancia medicamentosa, así como de cualquier medicina de patente, aguas minerales, etc., corresponde exclusivamente a los Farmacéuticos titulados.

Artículo 3°. El derecho exclulsivo profesional de los Farmacéuticos, y libertad de comercio e industria de los drogueros y herbolarios, se sujetará, no obstante, a las prescripciones del presente reglamento.

Capítulo II

Del ejercicio de la Farmacia

Artículo 4°. La profesión de farmacia se ejerce regenteando una botica, ya en concepto de propietario, o como responsable de la que se le encargue. […]1

Artículo 6°. Si en una población no hubiere farmacia servida por un profesor, podrá la Junta Directiva de la FAcultad conceder licencia a una o más personas para establecer puntos de venta, debiendo quitarlos cuando llegue a establecerse un farmacéutico y siempre que llene las condiciones siguientes:

  1. Sujetarse a un examen práctico sobre reconocimiento, usos principales y dosis a que pueden administrarse las sustancias que podrán expender y que serán las de uso más comun y menos peligroso, si el capital que empleen en un surtido de drogas y medicinas fuere mayor de quinientos pesos.
  2. Presentar una información de vida y costumbres.
  3. Pagar los derechos de xamen, si lo hubiere, y el valor de la matrícula

Artículo 7°. Autorizada la apertura de una botica, pondrá el farmacéutico, en la parte exterior del establecimiento un rótulo que diga: Botica de N.N, y un farol, en la parte superior de la puerta, que por la noche indique el lugar del establecimiento.[…]

Capítulo IV

De los envases

Artículo 9°. Todos los medicamentos estarán en sus frascos esmerilados y de color correspondiente para las sustancias alterables por la luz, así mismo, los frascos propios para los jarabes, aceites, aguas gaseosas, etc., vasos de loza fina y de porcelana con sus tapaderas, y el demás envase relativo a las sustancias que deben contener; todo rotulado uniformemente, sujetándose a una misma nomenclatura que será la de la Farmacopea guatemalteca, cuyos nombres deberán estar en castellano y en latín sin abreviaturas.[…]2

Capítulo V

De las obligaciones de los farmacéuticos

Artículo 11.- Los farmacéuticos están obligados a habitar en sus establecimientos; a dirigir las operaciones de laboratorio; a despachar, por si o bajo su propia responsabilidad, los medicamentos o las recetas.

Artículo 12.- Los farmacéuticos con botica abierta, no podrán ausentarse por más de un mes de la población en donde se hallen establecidos, sin dejar un regente farmacéutico que los sustituta.[…]

Artículo 15.- Es absolutamente prohibido al farmacéutico recetar o suministrar medicamentos sin orden de algún médico con título legal.[…]3

Capítulo VI

Despacho de boticas

Artículo 25. Las boticas estarán abiertas desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche, sin perjuicio de quedar los farmacéuticos obligados a despachar los medicamentos que se soliciten a cualquier hora de la noche; pero en la población donde hubiere varias boticas, la Junta Directiva, o la autoridad local en su defecto, señalará las de turno, que serán las obligadas al despacho durante la noche.[…]

Artículo 28.- Aún con receta, los farmacéuticos no despacharán medicamento alguno heróico o venenoso en dosis extraordinaria, sin consultar antes con el médico que suscriba la receta y exigir la ratificación de ésta.  La misma precaución tendrán con las sustancias incompatibles.[…]4

Artículo 31.- Para la venta de los medicamentos, lo mismo que para el despacho de recetas y prepración de medicamentos oficinales, los farmacéuticos se ceñirán en lo posible al Codex francés, mientras tanto se forma la Farmacopea del país.[…]

Capítulo VII

Obras necesarias al farmacéutico

Artículo 42. – En toda botica deberá tenerse el Codex francés, entre tanto se emite la Farmacopea guatemalteca: una colección de formularios más usados para satisfacer las exigencias de los médicos; un tratado de farmacia; otro de química; otro de historia de drogas y otro de falsiciaciones y alteraciones de los medicamentos.[…]5

Capítulo XIII

Droguería

Artículo 55.- Toda droguería que se establezca en la República estará bajo la inmediata inspección de la Junta Directiva de la Facultad de Medicina y Farmacia.[…]6

Del presente Decreto se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próxima sesiones.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo. En Guatemala, a veinte de febrero de mil novecientos dos.

  • Manuel Estrada C.
  • El Secertario de Gobernación y Justicia, Juan J. Argueta7

El 26 de abril de ese año, la Asamblea Legislativa aprobó este reglamento, por medio de este escueto decreto:

DECRETO NUMERO 522

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Decreta:

Artículo único.- Apruébase el Decreto número 621, emitido por el Ejecutivo el 20 de febrero de 1902, que reglamenta el ejercicio de la profesión de Farmacia.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a los veinticuatro días del mes de abril de mil novecientos dos.

    • Arturo Ubico, presidente
    • Vicente Sáenz, secretario
    • J. Eduardo Girón, secretario8

BIBLIOGRAFIA:


 

7 de noviembre de 1900: se da en propiedad la mina “Pretoria” al licenciado Arturo Ubico, presidente de la Asamblea Legislativa

El licenciado Arturo Ubico Urruela, padre del general Jorge Ubico, gozó de mucho prestigio durante el gobierno del general J. Rufino Barrios ya que fue Ministro de Instrucción Pública1 así como de Gobernación y Justicia,2 además de diputado constituyente por Escuintla para emitir la Constitución de 1879.3 Si bien cayó en desgracia con Barrios luego del fracaso del tratado de límites con México en 1882, y éste lo dejó abandonado en Europa en hasta 1884, logró rehacer su carrera política y llegó a ser presidente de la Asamblea Legislativa durante el gobierno de 22 años del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Entre muchos de los beneficios que le acarrearon sus puestos gubernamentales estuvo la adjudicación de la mina “Pretoria” de zinc y plomo que se encontró en su finca “San Agustín las Minas“, en Santa Catarina Pinula en el departamento de Guatemala, y donde más pasaba su tiempo el licenciado Ubico Urruela cuando no estaba ocupado con sus atribuciones como Presidente de la Asamblea Legislativa.Estrada Paniagua

He aquí el decreto gubernativo por el cual se le adjudicó la mina “Pretoria”:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 7 de noviembre de 1900.Examinadas las diligencias relativas a la denuncia que hizo el Licenciado don Arturo Ubico, de una mina de plomo y zinc, denominada “Pretoria” y situada en su finca “San Agustín las Minas”, jurisdicción de Santa Catarina Pinula de este Departamento.

Resulta: que practicada ante la Jefatura Política de este Departamento, la información de testigos que prescribe el artículo 500 del Código Fiscal, quedó reconocida y comprobada la existencia de la mina denunciada, la cual se halla a cinco mil ciento cincuenta pies de elevación;

Que examinadas las muestras en el Laboratorio Químico en la Casa Nacional de Moneda, el mineral resultó contener plomo y zinc por un total de 58% en junto;

Que por el término de cuarenta días se fijaron en los lugares acostumbrados y se publicaron el Periódico Oficial los avisos que la Ley previene, sin que se haya presentado oposición de ninguna naturaleza;

Que se han practicado así mismo los trabajos ordenados por el artículo 503 del Código fiscal;

que practicada la medida de la mina “Pretoria” por el ingeniero don Francisco Suasnávar B., comisionado al efecto por esta Secretaría, dicha medida ha sido aprobada por el Revisor General y que, por último, en el expediente de la denuncia, se han llenado todos los demás requisitos legales,

Por tanto,

De conformidad con lo dispuesto en los artículos 509 y 515 del Código de Hacienda y de lo pedido por el Ministerio Fiscal,

El Presidente Constituciona de la República

Acuerda:

Que por la Escribanía del Gobierno se extienda a favor del Licenciado don Arturo Ubico, y a su costa, el título de propiedad por las pertenencias de la mina “Pretoria”, a que se contraen estas diligencias, debiendo entregarse por dicho señor en la Tesorería Nacional la suma de cien pesos, que por derechos de concesión establece el artículo 514 del Código Fiscal.

Comuníquese.

  • Estrada Cabrera
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Pública, Guillermo Aguirre

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 310.
  2. Ibid, p. 315.
  3. Ibid, p. 345.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (1 de febrero de 1907) Votos por la educación popular. Guatemala: La Locomotora. II (24). p. 1.
  5. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901XIX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 124-125.

23 de abril de 1900: gobierno de Estrada Cabrera modifica el Código Penal para incluir a los jefes revolucionarios entre aquellos a quienes aplica la pena de muerte

23abril1900
La Asamblea Legislativa de Guatemala en su antiguo salón de reuniones en 1906.  En el recuadro: el licenciado Manuel Estrada Cabrera, en la época en que se aprobó este decreto.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La pena de muerte había sido restablecida en Guatemala por el general presidente José María Reina Barrios cuando se erigió en dictador en julio de 1897 en medio de la crisis que se generó por el desplome del precio internacional del café.1  Tras el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898, asumió el como presidente interino el primer designado, que era el licenciado Manuel Estrada Cabrera quien tuvo que batallar contra varios intentos de asesinato y derrocamiento así como invasiones desde México y El Salvador en sus primeros años de gobierno, incluso después de haber sido electo Presidente Constitucional.2

Para contrarrestar las amenazas a su régimen, Estrada Cabrera retomó los lineamientos de gobierno del general J. Rufino Barrios y organizó un eficiente sistema de espías y de esbirros que sembraron miedo entre los pobladores.  Además, militarizó los planteles de educación media y el primer año de la Universidad, y modificó los delitos que se castigarían con la pena de muerte para incluir a los líderes y colaboradores de las invasiones,  mediante el siguiente decreto:3

Decreto Número 458La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala,

Decreta:

Artículo 1°. El artículo 43 del Código Penal se reforma así:

Mientras se mejora el sistema penitenciario, las penas que pueden imponerse con arreglo a este Código, se comprenden en las siguientes:

Escala General:

Penas principales: Penas accesorias:
  • Muerte;
  • Prisión correccional;
  • Arresto mayor;
  • Arresto menor;
  • Prisión simple;
  • Multa;
  • Pérdida o suspensión de ciertos derechos
  • Comiso
  • Pago de los gastos del juicio

Ninguna pena podrá reagravarse con la calidad de presidio o trabajos forzados.

Todo condenado a muerte será pasado por las armas, pero la sentencia no podría ejecutarse sino por el Juez que la dictó en 1a. instancia, y después de agostados todos los recursos ordinarios y extraordinarios.  (Nota de HoyHistoriaGT: al llegar a este punto, los reos, especialmente los acusados de delitos políticos, ya habían sido salvajemente torturados a palos).

En caso de indulto o conmutación de la pena de muerte, el reo sufrirá, precisamente, la inmediata inferior.

Artículo 2°. El artículo 293 del citado Código Penal queda así:

El que matare a su padre, madre o hijos, sean legítimos, ilegítimos o adoptativos o a cualquiera otro de sus descendientes o ascendientes, o a su cónyuge, será castigado como parricida, con la pena de muerte.

Artículo 3°. El artículo 294 del mismo cuerpo de leyes queda reformado así:

  1. Con alevosía;
  2. Por precio o promesa remuneratoria;
  3. Por medio de inundación, incendio o veneno;
  4. Con premeditación conocida;
  5. Con ensañamiento, aumentado deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.

Al reo de asesinato se le impondrá la pena de muerte.

Artículo 4°. el inciso 1°. del artículo 377 del mismo Código queda así:

El culpable de robo, con violencia o intimidación en las personas, será castigado con la pena de muerte, cuando con motivo o con ocasión de robo, resultare homicidio.

Artículo 5°. El artículo 378 del expresado Código, se reforma de la manera siguiente:

Si los delitos de que tratan los incidos 2°. y siguientes del artículo anterior, hubiesen sido ejecutados en despoblado y en cuadrilla, se improndrá a los cuplables la tercera parte más de la pena señalada.

Al jefe de la cuadrilla, si estuviere parcial o totalmente armado se le impondrán las dos terceras partes más de la pena señalada en los respectivos casos.

Artículo 6°. El que causare intencionalmente el descarrilamiento de ferrocarilles o naufragios de embarcaciones, incendio, explosión o inundación, si por consecuenica inmediata del accidente resultare la muerte de una persona, sufrirá la pena capital.

Artículo 7°. Para la aplicación de esta ley en lo relativo a la extinción de la responsabilidad penal y a la regulación de condenadas, cuando sea necesario tomar una parte alícuota, se equiparará la pena de muerte a la de quince años de prisión correccional, lo mismo que para cualesquiera otros efectos legales.

Quedan, en consecuenica, en vigor, las reglas que, según el Código Penal deben observarse para la regulación de condenas y apreciación de circunstancias atenuantes y agravantes que ocurran.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a los veinte días del mes de abril de mil novecientos.

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de abril de 1900.

Publíquese y cúmplase.

  • Manuel Estrada Cabrera
  • Por ausencia del señor Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, el Subsecretario, Rafael Spínola.3

BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901XIX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 259-260.