14 de agosto de 1898: fracasa el intento de invasión desde Tapachula de Próspero Morales, quien intentaba evitar que el licenciado Manuel Estrada Cabrera, entonces presidente interino, fuera electo para el próximo período presidencial

Retrato de Próspero Morales que se encuentra en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Los primeros años del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fueron sumamente agitados.  El país fue víctima de varios intentos de invasión liderados por criollos liberales desencantados con las políticas del gobierno del general José María Reina Barrios y con el mismo Estrada Cabrera.  Las invasiones se sucedieron hasta que por fin fueron aplacadas en 1906.

Uno de los más acérrimos enemigos del régimen era Próspero Morales, quien había sido ministro de la Guerra del general Reina Barrios pero que luego de que éste disolviera la Asamblea Legislativa y se constituyera en dictador para extender su mandato presidencial hasta 1902, fue uno de los líderes de la revolución quetzalteca de 1897 que intentó tomar el control del país en ese ano.  Tras el fracaso de dicha revolución, Morales se había establecido en Tapachula, y desde allí viajó a ciudad de México con el fin de organizar una invasión a Guatemala para evitar que Estrada Cabrera fuera electo presidente constitucional.

En Tapachula, Morales recibió el apoyo de los coroneles Rodrigo Castilla y Víctor López, quienes vivían del lado guatemalteco de la frontera, en el departamento de San Marcos y el 22 de julio de 1898, diez días antes de que se iniciaran las elecciones presidenciales, las fuerzas rebeldes provenientes de México y que sumaban aproximadamente unos sesenta hombres armados con rifles Máuser ingresaron a Guatemala para acabar con el régimen.  Sin embargo, su aventura fue repelida rápidamente, por una fuerza de cuatrocientos hombres y dos piezas de artillería.

Al enterarse de la invasión, Estrada Cabrera mandó una tropa de doce mil hombres, suspendió las garantías constitucionales y solicitó el auxilio de un buque militar inglés para que bombardeara el Puerto de Ocós y luego lo ocupara. El comandante nombrado para combatir la invasión fue el expresidente Manuel Lisandro Barillas Bercián, quien en poco tiempo logró controlar la situación, derrotando a los rebeldes en Vado Ancho el 5 de agosto de ese año.

Tras el fracaso de la invasión, los seguidores de Morales se dividieron; un grupo decidió retirarse a México y otros se quedaron con el líder opositor, quien anduvo deambulando por los Cuchumatanes durante varios días, hasta que el 14 de agosto decidió rendirse; todavía llegó vivo hasta la aldea de San Sebastián, donde falleció, el 17 de ese mes.

Durante las tres semanas que duró esta revolución, la prensa tuvo prohibido publicar cualquier noticia acerca del levantamiento y todos los telégrafos fueron intervenidos.

Pocos años después, Barillas fue asesinado en la Ciudad de México por orden del presidente guatemalteco, ya que tuvo que salir exiliado del país por oponerse al régimen y había participado en varios intentos fallidos de invadir el país junto con el líder opositor exiliado José León Castillo.


BIBLIOGRAFIA:


1 de agosto de 1898: fallece el mayor general Calixto Mendizábal, exministro de la Guerra y héroe de las revoluciones de 1897

Calixto Mendizábal nació en La Antigua Guatemala en 1837 e inició su carrera militar el 7 de noviembre de 1854 como soldado en la guarnición de su ciudad batal, en el ejército conservador del general Rafael Carrera; el 6 de noviembre de 1858 fue ascendido a subteniente, dándose de baja en diciembre de 1859.

El 1 de enero de 1862 se enlistó nuevamente, y el 30 de enero de 1863 fue ascendido a teniente, saliendo para la campaña contra el ejército del general liberal salvadoreño Gerardo Barrios, y en donde se hizo acreedor a la Cruz de Honor en la batalla de Coatepeque. Luego participó en la toma de Santa Ana y en la de San Salvador, que cimentaron la hegemonía del general Rafael Carrera en Centroamérica. Al regresar a Guatemala fue ascendido a capitán graduado y por sus servicios contra la revolución de 1868 que se alzó contra el gobierno del mariscal Vicente Cerna y Cerna fue ascendido a capitán efectivo el 14 de mayo de 1868.

En 1869 fue nombrado comandante general de San Marcos, y desde allí participó en los combates de la Revolución Liberal de 1871, en el bando del gobierno conservador. Por su calidad militar, los liberales lo aceptaron en sus filas y lo nombraron comandante de armas de Jutiapa, siendo ascendido a Comandante General de los departamentos del oriente de Guatemala, en donde estuvo hasta el 1 de abril de 1874; fue ascendido a teniente coronel el 7 de abril de 1873 y a coronel el 13 de noviembre del mismo año.

Ya siendo general, Mendizábal fue ascendido a Mayor General por el presidente interino, el licenciado Manuel Estrada Cabrera el 13 de febrero de 1898 por su excelente foja de servicios, y, acuerdo a la publicación oficial “Revista Militar“, falleció de causas naturales por una enfermedad que padecía, el 1 de agosto de 1898. Sin embargo, en 1945, el escritor conservador Rafael Arévalo Martínez en su obra “¡Ecce Pericles!” señaló que Mendizábal fue envenenado por Estrada Cabrera poco después del fracaso de la invasión del ex-ministro Próspero Morales.

De acuerdo a Arévalo Martínez, Estrada Cabrera preparaba para sus enemigos un chocolate que contenía un potente veneno que le proporcionaba el farmecéutico español Antonio Macías del Real, quien era su amigo personal y quien además había sido editor de la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” y su biógrafo durante la campaña presidencial de 1898. Arévalo Martínez indica que la información la obtuvo de un folleto que un grupo de exiliados guatemaltecos en Estados Unidos que se autodenominaba “Junta Libertadora” había publicado en inglés en ese país en 1914.

De acuerdo a esta versión, Estrada Cabrera recelaba de sus principales generales, ya que el prestigio de éstos era considerable luego de haber sofocado las revoluciones de 1897 y la invasión de Morales en 1898. Por ello el 1 de agosto de 1898, el presidente convocó a su despacho al mayor general Mendizábal, y a los generales Gregorio Solares y Luis García León; tras la reunión, Solares fue enviado a prisión, mientras que Mendizábal murió esa misma noche tras beber un chocolate que le ofreció el presidente y García León empezó a padecer de una enfermedad que poco a poco lo fue matando.


BIBLIOGRAFIA:

  • Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • Barbaroux (1899). El 9 de febrero de 1898 en Guatemala. Guatemala: Tipografía de A. Siguere.
  • Junta Libertadora (1914). Red page: via crucis of a Central American Republic; victims of the President of Guatemala (en inglés). Nueva York.
  • La Ilustración del Pacífico (15 de marzo de 1898). «La revolución de septiembre». La Ilustración del Pacífico (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) II (38).
  • Revista Militar (1 de agosto de 1899). «El general don Calixto Mendizábal». Revista Militar: órgano de los intereses del Ejército (Guatemala) I (17).

Sylvanus Morley: el arqueólogo estadounidense que estudió la civilización maya y espió a los alemanes en Centroamérica durante la Primera Guerra Mundial, y de quien algunos dicen que fue la inspiración para el personaje fílmico Indiana Jones.

El arqueólogo Sylvanus Morley en el sitio arqueológico de Copán, en Honduras.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Uno de los primeros arqueólogos estadounidenses que investigó a fondo la civilización maya fue Sylvanus Morley, quien realizó numerosas excavaciones en Chichén Itzá cuando trabajaba para la Institución Carnegie de los Estados Unidos a principios del siglo XX. Basados en los resultados de sus investigaciones, publicó extensos reportajes de la escritura jeroglífica de los mayas. Aunque investigaciones más recientes han dado como resultado una reevalución de sus conclusiones y teorías, su trabajo sobre las inscripciones del calendario maya es todavía usado como referencia por los estudiosos.

Sin embargo, su prestigio y su trabajo arqueológico fueron la coartada perfecta para que Morley realizara trabajos de espionaje en México y en Centroamérica durante la Primera Guerra Mundial, investigando actividades pro-alemanas y antiestadounidenses para la Oficina de Inteligencia Naval de los Estados Unidos. Morley recorrió más de 3200 kilómet5ros de la costa de Centroamérica en búsqueda de evidencias de bases para submarinos alemanes. No encontró ninguna, pero dejó un extenso análisis de más de diez mil páginas con detalles de la geografía, ambiente político y social de la costa centroamericana.   Incluso espió a las compañías locales que intentaban competir contra las transnacionales estadounidenses United Fruit Company e International Harvester.

El trabajo de Morley fue respaldado por el gobierno estadounidense, al punto que cuando fue criticado por el famoso antropólogo Franz Boas publicó una carta de protesta en “The Nation” denunciando que los operativos en Centroamérica habían “prostituido la ciencia utilizándolo como coartada para el espionaja”, la Asociación Antropológica Americana expulsó a Boas de su seno solamente diez días después de haber publicado la carta.

Los trabajos de espionaje de Morley no han sido los únicos que han ocurrido en Guatemala por investigadores internacional.  Desde que John Lloyd Stephens visitó la región enviado por el president estadounidense Martin Van Buren durante la época del general Rafael Carrera los investigadores estadounidenses no solamente han estudiado a la civilización Maya sino que también han espiado para el gobierno norteamericano.  El propio Stephens publicó su obra “Incidents of travel in Central America, Chiapas and Yucatan“, en la cual describe numerosos asuntos internos del gobierno guatemalteco, aparte de sus descubrimientos sobre los sitios mayas en la región.  (De hecho, de la descripción que hace del juego de pelota maya en su obra surgieron los juegos ingleses de rugby y fútbol, y el estadounidense de fútbol americano).  Desde entonces, varios críticos han argumentado que numerosas investigaciones arqueológicas sirven solamente de pantalla para que espías se infiltren en regiones sensibles de los países en donde trabajan.

Morley también fue un portavoz de los indígenas de las regiones en que trabajó y con quienes pasó mucho tiempo. Morley aprovechó su prestigio para hacer ver los problemas y tribulaciones que los indígenas vivían en sus países, algo a lo que esas poblaciones no podían hacer por sí mismas por cuestiones políticas.  Y hay quienes han especulado que fue él quien inspiró al director estadounidense Stephen Spielberg para realizar las películas de “Indiana Jones“.


BIBLIOGRAFIA:

  • Harris, Charles H. and Louis R. Sadler (2003): Archaeologist Was a Spy: Sylvanus G. Morley and the Office of Naval Intelligence. University of New Mexico Press. ISBN 0-8263-2937-3
  • Houston, Stephen D. (1989): Reading the Past: Maya Glyphs. British Museum Publications. ISBN 0-7141-8069-6.
  • Kidder, Alfred V. (1950). Anderson, A.J.O., ed. Griswold Morley, 1883–1948. Morleyana. The School of American Research and the Museum of New Mexico.
  • Kitchel, Jeanine (2005). Sylvanus Morley: The Explorer Who Put Chichen Itza on the Map. Planeta. Archivado desde el original el 15 de mayo de 2006
  • Morley, Sylvanus G. (1940): «Maya Epigraphy». En: Hay, C.L. et al. The Maya and their Neighbors. pp.139–149. Appleton Century. New York.
  • Stephens, John Lloyd; Catherwood, Frederick (1854). Incidents of travel in Central America, Chiapas, and Yucatan (en inglés). Londres, Inglaterra: Arthur Hall, Virtue and Co.

¿Qué era la política del “Gran Garrote” del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del “Gran Garrote” en el Caribe.

La política del “Gran Garrote” (o Big Stick) del presidente Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 1902 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.

Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del “derecho” de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el “Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe” y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:

“Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.”

La “Doctrina Monroe” afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase “América para los americanos“. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en “América para los estadounidenses“.

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bailey, Thomas A. (1980), A Diplomatic History of the American People 10th ed., Prentice Hall, ISBN 0-13-214726-2.
  • Barck, Jr., Oscar Theodore (1974), Since 1900, MacMilliam Publishing Co., Inc., ISBN 0-02-305930-3.
  • Beale, Howard K. (1957), Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power, Johns Hopkins Press.
  • Berman, Karl (1986), Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848, South End Press.
  • Bishop, Joseph Bucklin (1913), Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  • Conniff, Michael L. (2001), Panama and the United States: The Forced Alliance, University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9
  • Davis, Kenneth C. (1990), Don’t Know Much About History, Avon Books, ISBN 0-380-71252-0.
  • Gould, Lewis L. (1991), The Presidency of Theodore Roosevelt, University Press of Kansas, ISBN 978-0-7006-0565-1.
  • Hershey, A.S. (1903), The Venezuelan Affair in the Light of International Law, University of Michigan Press.
  • LaFeber, Walter (1993), A Cambridge History of American Foreign Relations: The American Search for Opportunity. 1865 – 1913, Cambridge University Press, ISBN 0-521-38185-1.
  • Perkins, Dexter (1937), The Monroe Doctrine, 1867-1907, Baltimore Press.
  • Roosevelt, Theodore (1913), Theodore Roosevelt: An Autobiography, The Macmillan Press Company.

21 de julio de 1868: nace en Chimaltenango la emitente profesora guatemalteca Natalia Górriz, vda. de Morales

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Retrato de la profesora Górriz, vda. de Morales realizado por Francisco Alarcón en Barcelona, España, y que se conserva en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.

Natalia Górriz fue una maestra guatemalteca originaria de Chimaltenango quien tras graduarse de profesora en el Instituto Nacional para Señoritas (hoy Belén) en 1884, desarrolló una intensa labor en beneficio de las docentes guatemaltecas: fue profesora de pedagogía y gramática y luego directora del Instituto en 1891, cuando apenas tenía veintrés años de edad. En 1888 promovió la formación de la “Escuela Normal de Señoritas” que se formó en el antiguo instituto Belén y por la que no cobró recargo alguno al gobierno guatemalteco. En 1892, el gobierno del general José María Reina Barrios la promovió al puesto de Inspectora General de las Escuelas de niñas de la Ciudad de Guatemala.

Escribió un libro dedicado a Cristóbal Colón al cumplirse el cuarto centenario del Descubrimiento de América en 1892, tras lo cual su carrera docente quedó truncada cuando contrajo matrimonio con el ministro de Fomento y de la Guerra del general Reina Barrios, el licenciado Próspero Morales, en 1894.

Tras la renuncia de su esposo al gabinete de gobierno del general Reina Barrios, debido a la crisis económica que vivía Guatemala a mediados de 1897, estuvo un tiempo exiliada en Tapachula, México desde donde Morales intentó invadir Guatemala y derrocar tanto al general Reina Barrios en 1897, como al nuevo presidente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien había asumido el mando el 8 de febrero de 1898 tras el asesinato del presidente Reina Barrios y a quien Morales conocía muy bien ya que Estrada Cabrera había sido ministro de Gobernación de Reina Barrios. Ambas invasiones fracasaron, y de hecho, pocos días después de la segunda derrota falleció Morales. Górriz de Morales entonces retomó su carrera docente y llegó a ser socia de la Sociedad Geográfica de Madrid, miembro de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala, y representante de Guatemala ante la feminista Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas.


BIBLIOGRAFIA:


27 de abril de 1897: la Asamblea Legislativa autoriza al gobierno a realizar un préstamo por dos millones de libras esterlinas para terminar los trabajos del Ferrocarril del Norte y del Puerto de Iztapa

Trabajos del ferrocarril en el puerto de Iztapa, Escuintla en 1897.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca“.

Para abril de 1897 ya era evidente que la Exposición Centroamericana no iba a ser suficiente para promocionar el Ferrocarril del Norte a menos que éste estuviera terminado.  Desafortunadamente, la situación económica del país era caótica y el gobierno del general José María Reina Barrios tuvo que recurrir a un oneroso y exorbitante préstamo a bancos ingleses para intentar terminar la obra, el cual fue aprobado por el siguiente decreto:

DECRETO NÚM. 358.

LA ASAMBLEA NACIONAL LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA,

DECRETA :

Artículo 1°.— Se autoriza al Gobierno para que sobre las bases más equitativas y convenientes para la Nación contrate en el extranjero un empréstito de dos millones de libras esterlinas.

Artículo 2°.— El Gobierno debe emplear el producto de este empréstito única y exclusivamente en terminar el Ferrocarril del Norte y las obras emprendidas en el puerto de Iztapa.

Artículo 3°.— La amortización del empréstito deberá será largos plazos, procurando efectuarla de modo que su total cancelación sea en un plazo no menor de veinte años.

Artículo 4°.— Este empréstito será llamado, á juicio del Ejecutivo, á medida que lo exijan las necesidades de las obras á que se destina.

Artículo 5°.— El Gobierno podrá ofrecer como garantía la propia línea del Norte con sus terrenos y pertenencias, y las obras nacionales del puerto de Iztapa.

Artículo 6°.— Para el servicio del empréstito y por el término que fuere necesario, podrá el Gobierno disponer:

I. De las cantidades y rentas asignadas al Ferrocarril del Norte por Decreto Legislativo número 207, con exclusión del descuento de sueldos de empleados y el seis por ciento de rentas municipales cuando cese el término que fija dicha ley en concepto de que durante el período en que subsista el tres por millar adicional consignado al Ferrocarril no se rectificará la matrícula de inmuebles.

II. Del 20 por ciento en oro de los derechos de importación.

III. De los rendimientos de la explotación del Ferrocarril del Norte y puerto de Iztapa y del producto en venta de los terrenos anexos á dicha empresa. El excedente que resultare de estas rentas, deducido el servicio del empréstito, se aplicará al pago de los intereses y amortización de los bonos de la vía férrea del Atlántico.

Artículo 7°.— El Gobierno dará cuenta detallada á la Asamblea de la presente negociación en las próximas sesiones.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, á veinticuatro de abril de mil ochocientos noventisiete.

  • Feliciano Aguilar, presidente
  • Francisco Villacorta, secretario
  • Francisco C. Castaneda,

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 27 de abril de 1897.
Cúmplase.

  • José María Reina Barrios
  • Manuel Morales T., secretario de Fomento

Este préstamo tampoco fue suficiente para terminar la obra ya que la economía empeoró y el presidente disolvió la Asamblea el 18 de junio para que se extendiera su mandato constitucional hasta 1902.  Todo esto provocó revoluciones que fueron reprimidas a sangre y fuego hasta que la inestabilidad terminó con el asesinato del presidente Reina Barrios el 8 de febrero de 1898.


BIBLIOGRAFIA:


2 de julio de 1897: el presidente José María Reina Barrios, ya erigido en dictador luego de disolver la Asamblea Legislativa en junio, restablece la pena de muerte en Guatemala

Retrato de Juan Aparicio, hijo, quien fuera fusilado en septiembre de 1897 acusado injustamente de ser uno de los cabecillas de la Revolución Quetzalteca que estalló con el presidente José María Reina Barrios.  Imagen tomada de “La Ilustración del Pacífico“.

En medio de una crisis económica que se desató en 1897, el presidente José María Reina Barrios disolvió a la Asamblea Legislativa y se erigió en dictador el 18 de junio. Poco después, ante las críticas que esto ocasionó restituyó la pena de muerte en el país mediante el siguiente decreto:

JOSÉ MARlA REINA BARRIOS,

Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

CONSIDERANDO :

Que es conveniente y necesario á los intereses de la sociedad restablecer y dejar en vigor y fuerza las disposiciones contenidas en los artículos 22, en lo que se refiere únicamente á la primera de las penas en él comprendidas, y 65, 89, 98, 256, 257 y 341, inciso primero, del Código Penal decretado en 4 de julio de 1877;

POR TANTO,

En Consejo de Ministros y en uso de las facultades que actualmente ejerzo,

DECRETO :

Artículo único— Desde esta fecha quedan en vigor y fuerza, para los delitos á que se refieren, y en lo que toca á las penas que ellos establecen, los artículos: 22, en lo relativo á la primera de las penas que señala la escala penal, y 65, 89, 98, 256, 257 y 341, inciso primero, del Código Penal decretado en 4 de julio de 1877, y, eu consecuencia, derogadas todas las disposioionee del Código Penal vigente, qnp se opongan al presente Decreto.

Dado en el Palacio del Ejecutivo, en Guatemala, á dos de julio de mil ochocientos noventa y siete.

  • José María Reina Barrios.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Publico, J. M. González.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, Jorge Muñoz.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, y encargado del de Instrucción Pública, Manuel Morales T.
  • El Secretario de Estado en el Despacho Gobernación y Justicia, Manuel Estrada C.

Los artículos del Código Penal a que hace referencia el decreto anterior son los siguientes:

  • Artículo 22. Las penas que pueden imponerse con arreglo a este Código y sus diferentes clases son las que comprende la siguiente ESCALA GENERAL.
    1. Muerte
  • Artículo 65. Todo condenado a muerte será pasado por las armas.
  • Artículo 89. El guatemalteco que indujere a una potencia extranjera a declarar guerra a la República, o se concertare con la misma potencia para el propio fin, será castigado con la pena de muerte si llegara a declararse la guerra y en otro caso con la de presidio con calidad de retención.
  • Artículo 98. El que matare a un jefe de otro Estado residente en Guatemala, será castigado con la pena de presidio con retención a muerte, segun las circunstancias. Cualquiera otro atentado de hecho contra su persona se castigará con las penas de arresto mayor a prisión ordinaria, segun las circunstancias.
  • Artículo 256. El que matare a su padre, madre o hijo, sean legítimos, ilegítimos o adoptivos o a cualesquiera otros de sus descendientes o ascendientes o a su cónyuge, será castigado como parricida con la pena de presidio, con calidad de retención, a muerte.Artículo 257. Es reo de asesinato el que sin estar comprendido en el artículo anterior y con premeditación conocida, amtase a alguna persona, concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:Con alevosíaPor precio o promesa remuneratoriaPor medio de inundación, incendio o venenoCon ensañamiento, aumentado deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.
  • El reo de asesinato será castigado con la pena de presidio con calidad de retención a muerte.

El decreto le permitió al presidente condenar a muerte a los supuestos autores intelectuales de la Revolución Quetzalteca en septiembre de 1897, incluyendo a Juan Aparicio, hijo, lo cual sería el principio del fin del presidente Reina Barrios, ya que éste fue asesinado por Edgar Zollinger, un antiguo trabajador de Aparicio, el 8 de febrero de 1898.


BIBLIOGRAFIA:


15 de julio de 1897: la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” cumple un año en medio de una grave crisis económica y política en el país

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Los editores y colaboradores de “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.  Imagen tomada de esta publicación cultural.

La revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” refleja fielmente la situación de la libertad de prensa en Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios.  Cuando la economía estaba en su apogeo, eran comunes los artículos sobre las inauguraciones de fastuosos edificios, la construcción del Ferrocarril del Norte, poemas de los lectores, reportes fotográficos de Alberto G. Valveavellano, y artículos sobre competencias ciclistas.  Pero cuando empezaron a aparecer los primeros indicios de la crisis económica que asoló al país en 1897, el tono de la revista empezó a cambiar y empezaron a aparecer artículos criticando la situación del país y algunas noticias sobre los cambios que estaba imponiendo el gobierno.

La revista era impresa por los senores Baldomero y Arturo Siguere, y sus principales colaboradores eran los guatemaltecos Rafael Spínola, Joaquín Ménez y Ramón Salazar, además del farmacéutico español Antonio Macías del Real.  Spínola y Salazar eran diputados y ministros de estado, y luego, junto con Macías del Real serían cercanos colaboradores del presidente Manuel Estrada Cabrera.   Por esa razón, se observa que si bien hay crítica al gobierno de Reina Barrios, ésta es impresa en cortos artículos o incluso frases, mientras que los logros del gobierno o los asuntos familiares del presidente son publicados en grandes reportajes.

El mejor ejemplo de esta situación se observa en el fascículo No. 24 del volumen I de la revista, el cual fue publicado el 15 de julio de 1897 y con el que la revista cultural cumplía un año de existencia.  En primer lugar, este fascículo muestra varias fotografías de página completa el fallecimiento de la madre del presidente, Celia Barrios de Reina, acaecido el 5 de julio, y en su resumen quincenal dice lo siguiente:

El día cinco del corriente, a las 8:45 de la noche, falleció, auxiliada con todos los sacramentos, la señora Doña Celia Barrios de Reyna, madre del señor Presidente de la República.  Se celebraron solemnes honras fúnebres en la Catedral Metropolitana, a las cuales acudió un público numeroso y distinguido.

Presidió el duelo el Consejo de Ministros.

Al concluirse la celebración de la misa, el Ilustrísimo Señor Arzobispo hizo la solemne absolución.

Los editores y redactores de La Ilustración Guatemalteca se asocian al dolor general producido por la muerte de la finada, querida por todos, por ser su lema: ‘no hacer mal a nadie, sino siempre caridad y justicia’.

Además, contiene un reporte detallado de varias páginas y fotografías sobre el avance de la construcción del Puerto de Iztapa, el cual iba a sustituir al puerto de San José en la costa sur del país, dadas las limitaciones logísticas de este último, e iba a servir como puerto para el Ferrocarril Interoceánico que el gobierno estaba construyendo.

Pero, en una sola frase en su sección de “Resumen Quincenal” en la última página dice: “La terrible pena de muerte se ha vuelto a poner en vigor.  Es triste tener que adoptar ciertas medidas para moralizar a los pueblos.”

Lo que realmente estaba ocurriendo era que el país estaba entrando en un período difícil, pues la economía estaba cayendo estrepitósamente.  De hecho, el 27 de abril el gobierno había aprobado un exorbitante préstamo a los bancos ingleses por dos millones de libras esterlinas para poder terminar la obras del Ferrocarril del Norte y del Puerto de Iztapa, pero cuando esto no ayudó, el presidente Reina Barrios disolvió a la Asamblea Legislativa y se había erigidio en dictador el 18 de junio para poder así reunir a otra que modificara la constitución a su conveniencia.  Para evitar protestas por sus medidas dictatoriales, el 2 de julio había emitido un decreto, restituyendo la pena de muerte.

Este fue solamente el preludio a las Revoluciones que estallaron cuando el presidente extendió su período presidencial hasta 1902, y que eventualmente le costaron la vida el 8 de febrero de 1898.


BIBLIOGRAFIA:


14 de julio de 1898: para asegurarse la victoria electoral el presidente interino Manuel Estrada Cabrera envía una circular a todos los jefes politicos para que destituyan a todos los alcaldes que no eran de su confianza

José Leon Castillo, férreo opositor del régimen de los presidentes José María Reina Barrios y Manuel Estrada Cabrera. Imagen tomada de La Ilustración Guatemalteca.

En 1898 la Asamblea Legislativa convocó a la elección de presidente luego de que el 8 de febrero de ese año fuera asesinado el presidente José María Reyna Barrios y el licenciado Manuel Estrada Cabrera fuera nombrado presidente interino. Aparte de Estrada Cabrera, los otros candidatos que se presentaron a la elección fueron:

  • José León Castillo: exdiputado que contaba con cinco clubes castillistas en la capital y setenta en los departamentos, y quien era el líder de la revolución de oriente contra Reina Barrios. Era el candidato más fuerte;
  • Francisco Fuentes: tenía la mayoría de sus partidarios en Quetzaltenango
  • Próspero Morales: exministro de la Guerra del general Reina Barrios y uno de los líderes de la Revolución quetzalteca.

El periódico opositor “La Ley” apoyaba a León Castillo y basaba la candidature de éste en el hecho de que como Estrada Cabrera había sido ministro de Gobernación hasta pocos meses antes de la muerte del general Reina barrios, su gobierno sería muy similar al del fallecido president. Es decir, habría inicialmente leyes muy liberales y desarrollo en la instrucción y en las obras públicas, y al cabo de unos pocos años habría un régimen despótico, que acabaría con la hacienda pública, confiscaría bienes, atacaría la libertad de prensa, llenaría de luto a las familias guatemaltecos y prorrogaría inconstitucionalmente su período presidencial.

Por su parte, los allegados al presidente interino hacían circular un periódico satírico llamado “El Torpedo“, supuestamente editado por Napoleón Rivera Cabezas, el cual era impreso en la Tipografía Síguere y Cía, misma que había impreso La Ilustración Guatemalteca y en donde trabajaron numerosos amigos y colaboradores de Estrada Cabrera. Este periódico, además que criticar duramente a Castillo, hacía burla de su persona y de los periódicos que lo apoyaban.

Previendo un fraude electoral, el 6 de junio de 1898, el periódico castillista exigió que la Asamblea Nacional Legislativa se convocara para el primero de agosto porque ese día en se inicaban las elecciones para evitar que el presidente interion recibiera pliegos de las juntas electorales municipales y pudiera modificarlas.  Por supuesto, esta solicitud fue ignorada y el 27 de junio de 1898 Estrada Cabrera emitió un decreto para que la Asamblea Nacional Legislativa se reuniera el 1.° de septiembre para realizar el escrutinio de votos de las elecciones. La comisión electoral permanente solicitó entonces al presidente interino que revocara ese decreto y que convocando a la Asamblea para los primeros días de agosto y no esperar hasta septiembre, pero el presidente denegó la solicitud porque la comisión permanente no era un cuerpo consultivo y no tenía la atribución de hacer iniciativas de la ley y que no tenía derecho a vetar lo actuado por le ejecutivo.

El 12 de junio de 1898, el periódico “Pro Patria”, que también apoyaba a León Castillo criticó severamente a las tácticas de Estrada Cabrera para las elecciones, afirmando que Estrada Cabrera toleraba la prensa independiente durante la época electoral, pero que cuando los setecientos mil indígenas que estaban aprendiendo a decir “Vas botar Cabrera” hubieran depositado sus votos, el gobierno ya no les permitiría circular.

Pero el presidente interino siempre les salía adelante. El 14 de julio de 1898 Estrada Cabrera envió una circular secreta a todos los jefes políticos y comandantes departamentales ordenándoles despedir inmediatamente a los alcaldes que no eran de la confianza del gobierno y que nombraran personas afines a Estrada Cabrera; de esta forma, solamente sus partidarios intervinieron en las mesas electorales. También se ordenaba que alistaran las boletas de votantes y que las elaboraran registradores cabreristas, dejando un número considerable en blanco, y que pagaran estos servicios con fondos que el presidente había destinado para ello. Finalmente, se les ordenaba que si algún candidato opositor tenía una considerable cantidad de votos, que movilizaran a los adeptos cabreristas y que hicieran votar cuantos fuera necesario.

Ya para el 28 de julio las anomalías contra la candidatura de Castillo eran muy descaradas:

  • la policía amenazaba a los vendedores de la “La Ley” para que no lo siguieran ofreciendo (de hecho, hubo graves acusaciones de que el gobierno estaba sacando criminales peligrosos de las cárceles para trabajar a favor de la candidatura de Estrada Cabrera, vapuleando, amenazanda e incluso asesinando a los partidarios de León Castillo, y que habían conformado la policía secreta).
  • aparecían circulares castillistas apócrifas que hacía la policía secreta,
    los principales miembros de los clubes castillistas que estaban en el interior de la república fueron hechos prisioneros,
  • el registro de ciudadanos no daba boletas a los partidarios de León Castillo.

Al final de cuentas, Estrada Cabrera fue elegido por una abrumadora mayoría de votos y fue proclamado presidente de la República para el período 1899-1905 el 25 de septiembre de 1898. Luego continuaría reeligiéndose hasta que finalmente fue derrocado el 14 de abril de 1920, y de más está decir que todos los pronósticos que hicieron los periódicos castillistas sobre su régimen se cumplieron.


BIBLIOGRAFIA:

  • Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • El Torpedo (25 de junio de 1898). «Garantías constitucionales». El Torpedo 1 (2) (Guatemala: Síguere y Cía.).
  • Gramajo, J.R. (1927). Las Revoluciones Exteriores contra Estrada Cabrera. Coatepeque, Mazatenango, Guatemala: Tipografía Torres y Hermanos.
  • La Ilustración Guatemalteca (1897). «Dipultados al Congreso: José León Castillo». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía.) I (22).

19 de junio de 1915: se publica un artículo prediciendo la reelección del licenciado Manuel Estrada Cabrera en el periódico estadounidense “Latin America” de la United Fruit Company

Latin-America1917anuncioUFCO Anuncio del servicio de vapores que ofrecia la United Fruit Company en todo el Caribe.  La compania tenia el monopolio de las rutas y del uso de los puertos de la region.  Imagen tomada de la revista “” publicada por la empresa frutera.

El apoyo del gobierno de los Estados Unidos, y en especial de la United Fruit Company, para el del licenciado Manuel Estrada Cabrera era inmenso.  Frecuentemente aparecían artículos sobre el presidente guatemalteco en la revista “Latin-America” publicada por la frutera transnacional; es así que, para darle una idea al lector, reproducimos a continuación un artículo que apareció el 19 de junio de 1915 practicamente asegurando su próxima reelección, y que muestra cómo se le hacía propaganda al presidente guatemalteco. (Por cierto, este artículo contrasta de manera radical con la imagen que se da del presidente guatemalteco en obras como “Ecce Pericles!“, del conservador Rafael Arévalo Martínez):

350 clubs políticos se han establecido en este país para sostener la candidatura del esclarecido ciudadano Manuel Estrada Cabrera, y 348 municipalidades, es decir, la totalidad de ayuntamientos existentes en el país la adoptaron incondicionalmente. Debe, pues, considerarse como un hecho la elección de aquel distinguido patriota, para Presidente Constitucional de la República de Guatemala durante el próximo período de 1917 a 1923.  Es inusitado el contento que se advierte en todas las clases sociales, sin distinción de nacionales y extranjeros, lo cual significa una paz completa y un perfecto bienestar que contrasta con las noticias de la mala situación que guardan otros países, transmitidas por cable.

El lisonjero estado en que esta República se halla, lo demuestra un hecho muy sencillo, pero también de mucha trascendencia  para el porvenir de los venturosos pueblos que han tenido la fortuna de que en su seno naciera un ciudadano de la talla de Estrada Cabrera, sin cuyas poderas facultades habría sido imposible encarrilar este país hacia el futuro bonancible que con razonable fundamento le espera.

El Ministerio de Hacienda y Crédito Publico dio cuenta a la Asamblea Legislativa de que las entradas al Erario habian llegado al dobre de las sumas invertidas en los gastos de la Nación, no obstante las fuertes cantidades erogadas para la construcción de numerosas o importantes obras publicas, para el sostenimiento de más de 20 casas de beneficencia distribuidas en la capital y en las cabeceras departamentales y sobre todo para pagar los intereses de la Deuda Exterior, anticipadamente hasta el mes de junio del año entrante de 1916.  Los periodicos ingleses, pues en la Gran Breana es donde existen los Tenedores de Bonos de esta Deuda, han dedicado frases halaguenas al buen crédito de Guatemala que hoy, a pesar de la guerra de Europoa y de otras circunstancias desfavorables como el estado revolucionario de la vecina Republica de México, ha cumplido fielmente sus compromisos y hasta ha adelantado sumas de importancia, lo que anteriores gobiernos no habían podido hacer. Por eso extrana que “La Cotización Española” revista hispano-americana político-financiera, que se edita en Madrid, en su numero 546 de 20 de abril proximo pasado, al querer tomar la defense del crédito financiera de Guatemala, contra ataques que indudablemente son de enemigos apasionados y envidiosos del buen nombre de esta Republica, diga: ‘Si no se han continuado estas remesas de fondos (las del valor de los intereses de la deuda) no ha sido ciertamente por falta de voluntad y de los buenos deseos, pues el Gobierno guatemalteco se ha visto imposibilitado, como la mayor parte de los gobiernos de Europa y de Sur América a adoptar el sistema de moratorias y aplazamientos, tanto para los compromisos bancarios del interior, como para cubrir las atenciones de sus presupuestos y gastos de administración del interior y del exterior. Dada la gravedad de la crisis que por todas las plazas mundiales se deja sentir, es muy discutible la conducta que forzosamente ha tenido que adoptar el Gobierno de Guatemala, que desde el prinicpio de la Administración del señor Estrada Cabrera, ha dado evidentes pruebas de su rectitud y de su escrupulosidad en el cumplimiento de las obligaciones y en el respeto y defensa de los más altos intereses y crédito del Estado’.

[…]

Ironicamente, en este reportaje adulador para el presidente guatemalteco, se menciona a quien luego sería su más conocido biografo y detractor: el escritor Rafael Arévalo Martínez.

Fecunda ha sido también lo que va corrido de este año en la literatura y ciencias; aquí han aparecido buenos y bellos libros, como los de ‘Instrucción Moral y Cívica’ y ‘Floricultura Humana’ de Máximo Soto Hall, el de aritmética demostrada del ingenerio Victor Manuel Argueta, el de Geometría del ingeniero Pedro Zamora Castellanos, el de Filosofía del licenciado Adrián Recinos, los de Historia de Centro América de los lienciados J. Antonio Villacorta y F. Ernesto Sandoval y una novela, ya juzgada por la crítica, del poeta Rafael Arévalo Martínez.


BIBLIOGRAFIA: