30 de enero de 1886: el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas eleva nuevamente al poblado de Jalpatagua a la categoría de municipio

Sello postal de Guatemala emitido en 1886. Diseñado con el escudo de la República y en emisiones de 1 a 200 Centavos. Diseñado por Dr. E. Léon. e impreso en American Bank Note Co.   Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Los primeros habitantes de Jalpatagua fueron pipiles y pocomames que lucharon por la soberanía ante la conquista española y lograron mantenerse independientes por más tiempo que las otras naciones indígenas.  Eventualmente, fueron conquistados y el pueblo formado por los españoles fue llamada “Xalpatagua” y perteneció al curato de San Pedro Conguaco durante la colonia española.

Jalpatagua fue uno de los municipios originales del Estado de Guatemala fundado en 1825; estaba en el departamento de Guatemala/Escuintla, cuya cabecera era la Nueva Guatemala de la Asunción, y que además de Jalpatagua tenía a los municipios de Guatemala, Amatitlán, Escuintla, Mixtán, Guazacapán, y Cuajiniquilapa.

La constitución del Estado de Guatemala promulgada el 11 de noviembre de 1825 estableció los circuitos para la administración de justicia en el territorio del Estado y menciona que el poblado de Jalpatagua y varias de sus aldeas, como Coco, Azulco, Sapuyuca y Platanar, eran parte del Circuito del mismo nombre en el Distrito N.º 3 (Mita), junto con Sacualpa, Quezada, Tempisque, Conguaco, Comapa, Moyuta, Pasaco, San Vicente, San Diego, Laguna Grande, Don Melchor, San Isidro, Soyate y Coatepeque.

La República de Guatemala fue fundada por el gobierno del presidente capitán general Rafael Carrera el 21 de marzo de 1847 para que el hasta entonces Estado de Guatemala pudiera realizar intercambios comerciales libremente con naciones extranjeras. El 25 de febrero de 1848 la región de Mita fue segregada de Chiquimula, convertida en departamento y dividida en tres distritos: Jutiapa, Santa Rosa y Jalapa. Específicamente, el distrito de Jutiapa incluyó al municipio del mismo nombre como cabecera, además de Yupiltepeque, Asunción y Santa Catarina Mita y los valles aledaños que eran Suchitán, San Antonio, Achuapa, Atescatempa, Zapotitlán, Contepeque, Chingo, Quequesque, Limones y Tempisque; además, incluyó como municipios a Comapa, Jalpatagua, Asulco, Conguaco y Moyuta.

Eventualmente, Jalpatagua perdió la categoría de municipio, pero el 30 de enero de 1886 el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas lo declare nuevamente como tal de acuerdo al siguientes decreto:

Palacio del Gobierno: Guatemala, enero 30 de 1886.

Examinada la solicitud del Procurador municipal de Jalpatagua, referente a que se restablezca en ese pueblo la municipalidad que siempre había regido y que fue suprimida por acuerdo gubernativo; el general presidente, estimando ser conveniente para el buen servicio público el restablecimiento de aquella corporación, acuerda:  que se de comisión al Jefe Político de Jutiapa para que, conforme a las leyes de la materia, proceda a organizar la municipalidad que debe funcionar en el mencionado pueblo en el presente año de 1886. 

Comuníquese.

Manuel Lisandro Barillas

El día sábado 8 de marzo de 1913 un terremoto de magnitud 6.4 azotó al territorio de Santa Rosa, destruyendo a la cabecera departamental, Cuilapa.​ Tanto el terremoto inicial como las réplicas destruyeron muchas casas, escuelas e incluso la catedral y la prisión, con una considerable cantidad de víctimas mortales; similar destrucción sufrieron las localidades de Cerro Redondo, Llano Grande y El Zapote, las cuales también sufrieron daños considerables. También fueron dañados seriamente los poblados de Fraijanes, Pueblo Nuevo Viñas, Coatepeque y Jalpatagua.​ En el área del epicentro, el terremoto provocó derrumbes y bloqueo de caminos y carreteras, e incluso se reportó una larga grieta que se formó en el Cerro Los Esclavos.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

17 de enero de 1845: nace en Quetzaltenango el general Manuel Lisandro Barillas, quien gobernaría a Guatemala de 1885 a 1892

El general Manuel Lisandro Barillas junto a su padre, José Onofre Barillas y su hermano Isidoro Barillas durante la Revolución Liberal de 1871.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general Manuel Lisandro Barillas Bercián nació en Quetzaltenango el 17 de enero de 1845.  Era hijo de José Onofre Varillas y de Ponciana Bercián.  En su juventud era carpintero y luego se unió a la fuerzas liberales junto a su padre y hermano para combater al gobierno conservador del Mariscal Vicente Cerna y Cerna.  Tras el triunfo liberal poco a poco fue hacienda carrera en el ejército y en la política hasta que llegó a ser nombrado como el Segundo Designado a la Presidencia en 1885; al ser nombrado como tal, decidió cambiar la inicial de su apellido y pasó a firmarse “Barillas”, ya que consideraba que esto era más distinguido.

Tras la muerte del general J. Rufino Barrios en Chalchuapa el 2 de abril de 1885, éste fue sucedido por el licenciado Alejandro Sinibaldi, un hombre muy inteligente pero con poco carácter, lo cual fue aprovechado por el Ministro de la Guerra del general Barrios, el general Juan Martín Barrundia quien empezó a mover sus piezas para quedarse con el poder.  Los miembros de la Asamblea Legislativa estaban aterrorizados con la posibilidad de que Barrundia fuera presidente, pues a él se le atribuían las persecusiones políticas y las atrocidades que ocurrían en las instalaciones de la Penitenciaría Central.

Los diputados más influyentes viajaron a Quetzaltenango en donde le hicieron saber a Barillas que contaba con el apoyo de la Asamblea para hacerse cargo de la presidencia, por lo que montó a caballo y viajó sin parar hasta la Ciudad de Guatemala, a donde llegó cuando se estaba realizando el sepelio del general Barrios.  Mediante un ardir, engaño a Barrundia y se hizo cargo de la presidencia interina en sustitución de Sinibaldi.

Barillas fue presidente interino del 6 de abril de 1885 hasta el 15 de marzo de 1886 y luego fue electo Presidente de la República de Guatemala el 16 de marzo de 1886.   En 1887 dió un autogolpe de estado para eliminar las restricciones que se habían impuesto a la figura presidencial tras la muerte del general Barrios y aprovechó sus poderes dictatoriales para expulsar al arzobispo Ricardo Casanova y Estrada.

Fue el único presidente liberal que entregó el poder a su sucesor y no pretendió reeligerse.  Así pues, tras entregar el mando al general José María Reina Barrios en 1892, se desempeñó como Alcalde Municipal de Quetzaltenango, puesto en el cual promovió la adquisición de terrenos, tales como el del Barrio «la Democracia» —zona 3 de la moderna ciudad de Quetzaltenango— y las fincas «Concepción» y «Morazán», distribuyéndolos en su totalidad a familias de escasos recursos.

Tambien se dedicó a sus negocios, pero tuvo que partir para el exilio a México durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera tras enemistarse con él. Desde México, Barillas dirigió una revuelta contra Estrada Cabrera en 1906, en la que despilfarró todos sus bienes y ya en la miseria fue asesinado por órdenes del presidente guatemalteco en la ciudad de México en 1907.  Por esta razón, su memoria fue prácticamente borrada en los libros de historia guatemalteca official escritos por el gobierno del licenciado Estrada Cabrera.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

11 de diciembre de 1879: la Asamblea Constituyente decreta la Ley Constitutiva de la República de Guatemala que estuvo vigente hasta el 20 de octubre de 1944

Antiguo Colegio y Seminario Tridentino de la Ciudad de Guatemala convertido en el Instituto Nacional Central para Varones por la Reforma Liberal en 1875.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Los dictadores guatemaltecos del siglo XIX gobernaron a su sabor y antojo y consiguieron que las Asambleas Constituyentes de su tiempo decretaran leyes constitutivas que se acomodaban perfectamente a su estilo de Gobierno.  Rafael Carrera tuvo su propia constitución, la cual estuvo vigente de 1851 hasta 1865, y luego J. Rufino Barrios también tuvo la suya, que estuvo vigente durante toda la época de las dictaduras liberales.

La constitución del general Carrera tenia una gran influencia de la Iglesia Católica, mientras que la de Barrios completamente neutralizó a la religion católica, prohibió el ingreso de las órdenes regulares, eliminó la educación religiosa, no permitió que la Iglesia tuviera propiedades, y prohibió que el clero secular cobrara el diezmo obligatorio.  De más está decir que durante el gobierno de Barrios y sus inmediatos sucesores, la situación de los prelados en Guatemala fue precaria.

Barrios había sido presidente de Guatemala pero de facto desde 1873, cuando sus correligionarios liberales se cansaron de la tibieza de carácter del general Miguel Garcia Granados y lo sustituyeron en la presidencia.  A partir de allí fue cuando verdaderamente se inició la Reforma Liberal y se produjeron las grandes expropiaciones de tierras de las comunidades campesinas y de las órdenes religiosas, las que dieron lugar a enormes fincas cafetaleras que convirtieron en grandes potentados no solamente a Barrios sino a que sus principales colaboradores.

La Constitución de 1879 entró en vigor el 1 de marzo de 1880 y establecía que el mandato presidencial sería de seis años sin posibilidad de reelección consecutivo, aunque dejaba la opción de que mediara por lo menos un período para poder ser reelecto.  La idea de Barrios era de seguir en el poder hasta 1885, descansar seis años y luego retomar el poder.  Pero su muerte en Chalchuapa truncó sus fines.  Sus sucesores empezaron a alterar la constitución para lograr perpetuarse en el poder.   Manuel Lisandro Barillas fue el único que lo entregó después de seis años, pero a partir de José María Reina Barrios todos los presidentes se reeligieron o extendieron su mandato por medio de artimañas por lo menos una vez; de hecho, Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico se reeligieron varias veces cada uno.

La nueva constitución garantizaba la libertad de expresión y de prensa, pero eso solamente se cumplió durante el gobierno del general José María Reina Barrios.  Todos los otros gobiernos tuvieron a la prensa completamente restringida e incluso hubo varios presidents que tuvieron sus propios periódicos (Estrada Cabrera era propietario del “Diario de Centro América“, y Jorge Ubico del “Liberal Progresista“).

Finalmente, la Constitución declaraba como ciudadano guatemalteco a todo aquel varón nacido en Centroamérica, mayor de 21 años y que supiera leer y escribir.  Esto, claro está, aplicaba únicamente a menos del 2% de la población, así que para que hubiera más votantes también decía que eran ciudadanos los soldados del ejército guatemalteco, quienes eran reclutados forzosamente entre las poblaciones indígenas y todos eran analfabetos.  Es por ello que todos menos uno de los presidentes guatemaltecos de la época liberal fueron generales.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

5 de noviembre de 1887: la Asamblea Constituyente convocada por el general presidente Manuel Lisandro Barillas modifica la Constitución de 1879 en beneficio del gobernante

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Salón de Reuiones de la Asamblea Nacional a finales del siglo XIX.  Imagen tomada de La Locomotora, revista oficial del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Tras una rebelión que fue sofocada con “toda la severidad que la ley militar prescribe” a finales de octubre de 1887, el presidente de Guatemala, general Manuel Lisandro Barillas disolvió la Asamblea Legislativa y en su lugar convocó a una Asamblea Constituyente para que modificar la Constitución aprobada en 1879.

La Asamblea presentó las modificiones al Ejecutivo el 5 de noviembre de 1887, y éste las aprobó el 7 del mismo mes.

Los artículos que fueron modificados en esa oportunidad fueron:

  1. Artículo 5°.: se declararon como naturales de Guatemala todos aquellos nacidos en el país, cualquiera que fuera la nacionalidad del padre, con excepción de los hijos de los diplomáticos. Tambien fueron declarados como naturales los hijos de padre guatemalteco o los ilegítimos de madre guatemalteca nacidos en el extranjero.
  2. Artículo 6°.: se declararon como naturales de Guatemala a todos los nacidos en las otras Repúblicas de Centro América.
  3. Artículo 8°.: se declararon como ciudadanos todos los guatemaltecos varones mayores de 21 años que supieran leer y escribir o que tuviera renta, industria, oficio o profesión; todos los pertenecientes al ejército (incluyendo los soldados analfabetos) mayores de 18 años y aquellos indiviuos mayores de 18 años que hubieran obtenido un título en los establecimientos nacionales (es decir, los egresados del Instituto Nacional Central para Varones y de la Escuela Politécnica que llegaban apenas a 20 entre todos cada año).
  4. Artículo 17°.: todo poder reside en la Nación; los funcionarios no son dueños sino depositarios de la autoridad, sujetos y jamás superiores a la ley.
  5. Artículo 20°.: la industra es libre y el autor o inventor gozaba de la propiedad de su obra por quince años.  La propiedad literaria se declare perpetua.  El Ejecutivo podría otorgar concesiones por un término que no pase de diez años a los que introdujeran industrias nuevas en Guatemala.  (Este sería el principio de los concesiones a empresas extranjeras en el país).
  6. Artículo 42°.: la Asamblea Legislativa solamente puede sesionar cuando está presente la mayoría absoluta de representantes.
  7. Artículo 52°.: la Asamblea Legislativa quedaba encargada, entre otras cosas, de hacer el escrutionio de los votos populares para proclamar Presidente; en caso no hubiera mayoría, elegiría entre los tres candidatos con el mayor número de sufragios.  También podía nombrar a los designados a la presidencia cada fin de año y designer a la persona que podría cubrir al presidente cuando este se ausentara del territorio centoramericano con permiso de la Asamblea.
  8. Artículo 66°.: el período presidente sería de 6 años y el presidente en funciones no podia reelegirse a menos que pasara un período constitucional entre elecciones.  (Este artículo estaba de adorno, pues tanto Reina Barrios, como Estrada Cabrera y Ubico lograron extender su mandato constitucional más allá de los seis años que les correspondían).

Entre los diputados que modificaron la constitución estaban los siguientes personajes históricos:

  • José María Reina Barrios: diputado Izabal-Livingston, Segundo vice-presidente.  Llegó a ser presidente de la República en 1892.
  • Francisco Vela: diputado por Salamá.  Era ingeniero militar y entre sus principales obras está el Mapa en Relieve de la República y la Comisión de Límites con Honduras.
  • José María Reina Andrade: diputado por Salamá.  Ha sido el único ciudadano en la historia de Guatemala que ha sido presidente de los tres organismos del Estado, siendo presidente interino de la República en 1931, cuando traspasó el poder al general Jorge Ubico.
  • Ramón Salazar:  abogado, escritor y político que sería, además de historiador, uno de los principals editors de “La Ilustración Guatemalteca” y luego Ministro del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Entre los Ministros de Estado estaban:

  • Lorenzo Montúfar:  ideólogo e historiador del movimiento liberal guatemalteco entre 1871 y 1898.   Era el Ministro de Relaciones Exteriores y en su honor se le erigió un monumento que se encuentra en la intersección de la Calle Montúfar y la Avenida La Reforma en la zona 9 de la Ciudad de Guatemala en 1923.
  • Calixto Mendizábal: militar muy reconocido e influyente del ejército guatemalteco.  Era el Ministro de la Guerra y en 1897, fue el encargado de sofocar las rebeliones que se alzaron en contra el gobierno del general José . Reina Barrios cuando éste intentó extender su mandato constitucional.  Fue envenedado por Manuel Estrada Cabrera en 1898.

BIBLIOGRAFIA:

18 de octubre de 1889: se establecen los estatutos de la “Sociedad Educacionista del bello sexo” en Totonicapán, destinada a fomentar la educación de las damas de la localidad

La promoción de profesoras tituladas de la Escuela Normal Central (hoy Instituto Belén) en 1896.  El gobierno del general Manuel Lisandro Barillas impulsó la educación de la mujer, creando esta Escuela Normal.  Nótese que a pesar de lo esmerado de la educación adquirida, ese año solamente hubo seis profesoras graduadas en toda Guatemala.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca“.

Reproducimos el día de hoy algunos de los estatutos de la “Sociedad Educacionista del bello sexo” que se estableció en Totonicapán el 18 de octubre de 1889, y que fue aprobada por el presidente Manuel Lisandro Barillas el 23 de octubre de ese año.  En esa época era muy bajo el porcentaje de la población que sabía leer y escribir, quedando las mujeres muchas veces relegadas.  El gobierno del general Barillas fue uno de los primeros en impulsar la educación de la mujer guatemalateca.

ESTATUTOS de la Sociedad Educacionista del bello sexo, establecida en la ciudad de Totonicapán, aprobados por acuerdo del 23 de octubre ultimo

Organización de la Sociedad

La Sociedad Educacionista del bello sexo está compuesta por todas las señoras inscritas hasta la fecha como socias; habrá también una junta directive compuesta del personal siguientes: Una Presidenta, seis Vocales, una Secretaria y una Tesorera.

Objeto de la Sociedad

“La Sociedad Educacionista del bello sexo” tiene por objeto contribuir en la esfera de sus facultadas a dar a la insrucción de la mujer en este departamento , el mayor ensanche posible, secundando así los propósitos del Supremo Gobierno, e interesándose por todo aquello que tienda a su perfeccionamiento moral, y auxilar con estos fines a las autoridades del departamento.

De la Junta Directiva

[…] Procurará que todas las niñas que residen en la ciudad y que reúnen las condiciones que determina la ley de la materia, se aprovechen de la instrucción que se da en establecimientos públicos y privados, influyendo al efecto por cuantos medios sea posible y comunicando a la junta local las dificultades que encuentre, cuando su intervención sea ineficaz, y velando siempre por la punctual asistencia de las niñas inscritas.

Visitará con la mayor frecuencia posible, por medio de comisiones designadas al efecto, los planteles de enseñanza.

Procurará remover los obstáculos que se presenten para el incremento de la instrucción, y comunicará aquellos que no esté en sus facultades remediar.

Es su deber velar por la moralidad y cumplimiento de los deberes de las directoras, comunicando a la dirección e inspección departamental las faltas que notare, y proponer los medios que a su juicio convenga emplear para corregirlas.

Cuidará de que los establecimientos estén provistos de los útiles que necesitan, proveyendo de sus propios fondos o por medio de la junta local, de lo que hiciera falta.

[…] Presenciará por medio de comisiones, los exámenes de fin de curso, acordando algunos premios en favor de las alumnas que se distingan, y contribuirá a la solemnidad de esos actos. 

BIBLIOGRAFIA:

17 de octubre de 1888: el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas crea el municipio de Santa Cruz Barillas en Huehuetenango, desmembrándolo del de Santa Eulalia

Retrato del general Manuel Lisandro Barillas, quien gobernó a Guatemala de 1885 a 1892.  Fue el único president liberal que entregó el poder a su sucesor tras la celebración de elecciones. Este retrato se conserva en el Museo Nacional de Historia.

Luego del triunfo de la Revolución Liberal de 1871, los ex-militares de la región y varios pobladores exigieron las tierras bajas de Santa Eulalia.  Esta petición fue aprobada y los territorios reclamados fueron desintegrados de Santa Eulalia para formar Santa Cruz Barillas el 17 de octubre de 1888, ya durante el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas.

El decreto de fundación de poblado dice: Vista la solicitud de los vecinos de las aldeas Nucá, Cheque, Lauconde, Ballí, Coxtac y Santa Cruz Yalmox, pertenecientes a la jurisdicción de Santa Eulalia en el departamento de Huehuetenango, relativa a que se les erija un pueblo independiente del de Santa Eulalia, bajo el nombre de Barillas.

200 caballerías son otorgadas por la municipalidad de Huehuetenango para la creación del municipio, según finca N.°1160 folio 219 del libro 14 de Huehuetenango, de la cual se desmembrarían 50 lotes de 4 caballerías y fracción cada uno, de los cuales al casco urbano le corresponde el lote N.° 19 y colinda al norte con el lote N.° 18 al oriente con el lote N.°22 al poniente con el lote N.°2 y al sur con el lote N.° 20.

Posteriormente, la frontera entre el nuevo municipio y México fue establecida definitivamente en 1896, cuando se concluyeron los trabajos de la Comisión de Límites, basada en el tratado Herrera-Mariscal que suscribió el gobierno de J. Rufino Barrios con el gobierno mexicano del general Porifirio Díaz.

BIBLIOGRAFIA:

3 de septiembre de 1887: el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas expulsa al arzobispo Ricardo Casanova y Estrada por publicar edictos y disposiciones pontificias

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Antiguo Palacio de Gobierno en la Ciudad de Guatemala, visto desde el Parque Central. Estaba en donde ahora está el Parque Centenario.  En las fotografías: el arzobispo Casanova y Estrada y el presidente Manuel Lisandro Barillas. Imágenes tomada de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el decreto del gobierno del general Manuel Lisandro Barillas en el que se expulsa al entonces arzobispo de Guatemala, Ricardo Casanova y Estrada.   Por medio del decreto 380, se había el orden constitucional, prohibiendo la libertad de imprenta ni permitía la libre circulación de impresos, a pesar de lo cual, el arzobispo lanzó una pastoral en la que reprobaba la política del gobierno y llamaba a los pueblos que no acataran sus disposiciones.  Además, el arzobispo se puso en abierta oposición, dirigiendo una dura protesta contra el gobernante. En virtud de esto, Barillas expulsó al arzobispo.  Entre los ministros firmantes estaba el general Calixto Mendizábal como Ministro de la Guerra y el licenciado Lorenzo Montúfar, Ministro de Relaciones Exteriores.

DECRETO NUM. 399

MANUEL L. BARILLAS, general de division y presidente de la República de Guatemala,

CONSIDERANDO:

  1. Que ninguna nación puede ser independiente si carece de la facultad de constituirse de la manera que le plazca y de dictar las leyes que juzgue conveniente a su organización
  2. Que es in deber de todo gobierno cumplir y hacer cumplir las leyes existentes
  3. Que nuestras leyes, de conformidad con las que rigen en las naciones católicas del mundo, prohiben la publicación de editos y disposiciones pontificias sin el correspondiente pase de la autoridad civil
  4. Que el Arzobispo don Ricardo Casanova y Estrada sostiene que es permitido a los obispos publicar dichas disposiciones sin permiso del gobierno, en virtud de la autonomía que atribuye al poder eclesiástico
  5. Que tambien se opone al cumplimiento de una ley vigente que, haciendo extensivo un artículo del Código Penal, prohibe la publicación de las disposiciones eclesiásticas que emanen de cualquiera curia sin previo permiso del gobierno
  6. Que en comunicación dirigida al Ejecutivo, con fecha 2 del corriente, a la observancia de las leyes llama someterse a una servidumbre vergonzosa y culpable, y agrega que el gobierno no debe de esperar que él se someta
  7. Que el expresado Arzobispo, insistiendo en su negativa a dar cumplimiento a dichas leyes, protestas contra ellas y asegura que ninguna autoridad civil tiene poder para coartarle la libertad de entenderse, como lo crea conveniente, con su clero y con su pueblo
  8. Que esta protesta es un atentado contra la autoridad, que el Jefe de la Nación está en la necesidad de sostener firmemente
  9. Que aunque no estuviera suspense la Constitución y facultado omnímodamente el Ejecutivo, la misma Constitución lo autorizaría para proceder enérgicamente porque ella prohibe al clero ejercer actos subversivos o practices incompatibles con la paz y el orden público y oponerse al cumplimiento de las leyes.

Todo esto considerado y de acuerdo con el Consejo de Ministros,

DECRETO:

Artículo 1: Se expulse del territorio de la República, por todo el tiempo que el Poder Ejecutivo lo juzgue indispensable, al Arzobispo don Ricardo Casanova y Estrada

Artículo 2: El Ministerio de la Guerra queda encargado del cumplimiento de esta disposición, la cual será puesta en conocimiento de la Asamblea en su oportunidad.

Dado en el Palacio del Gobierno, a tres de septiembre de mil ochocientos ochenta y siete.

M.L. Barillas

BIBLIOGRAFIA: