29 de diciembre de 1930: Chacón renuncia definitivamente

El embajador de los Estados Unidos Sheldon Whitehouse se reúne con el presidente golpista Manuel María Orellana y le ordena convocar a elecciones de presidente interino luego de la renuncia del presidente Chacón.

29diciembre1930
Parque Centenario de la ciudad de Guatemala en 1930, año en que el presidente Lázaro Chacón tuvo que renunciar a la presidencia tras sufrir un derramen cerebral. En el recuadro: el presidente de los Estados Unidos Herbert Hoover, cuyo gobierno no reconoció al gobierno golpista que se impuso en Guatemala tras la enfermedad de Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de su derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, el general Lázaro Chacón quedó imposibilitado para seguir al frente de la presidencia de Guatemala y fue sustituido por el segundo designado, -el licenciado Baudilio Palma-, porque el primer designado -el general Mauro de León- ya había sido nombrado Ministro de la Guerra el 30 de octubre de ese año. Los militares del cuartel de Matamoros, ya descontentos con el presidente Chacón, aprovecharon el nombramiento de Palma para alzarse en armas el 17 de diciembre y obligar a renunciar a éste, aduciendo que no creían en la enfermedad de Chacón.  De acuerdo a los informes enviados por la embajada de los Estados Unidos al Departamento de Estado, aquella era solamente una excusa pues solamente habían estado esperando una excusa para asaltar el poder.1

De esta forma, el general Manuel María Orellana, comandante del cuartel de Matamoros, se hizo con el poder, tras obligar a Palma a renunciar a la presidencia interina.1 Como los Estados Unidos no aceptaron el nuevo gobierno, pues violaba el Tratado General de Paz y Amistad de 1923, firmado en Washington, D.C.,2 el cuerpo diplomático buscó una salida constitucional al asunto.1

Gracias a los oficios del cuerpo diplomático, y en especial de la embajada de los Estados Unidos, se acordó que la mejor forma para regresar al régimen constitucional en Guatemala era que renunciara el general Chacón, pues Orellana se había atribuido la presidencia interina y el control de facto del estado mientras la enfermedad de Chacón continuaba.  Los diplomáticos decidieron que con la renuncia del presidente, la Asamblea Legislativa retomaría sus poderes y podría convocar a un presidente interino sin la injerencia de Orellana.

A continuación reproducimos los documentos enviados entre el embajador estadounidense y el Departamento de Estado a este respecto, los cuales dejan en claro quién estaba manejando la situación del país en ese momento:

Guatemala, 23 de diciembre de 1930 – 2:00 pm

Todos con quienes he hablado concuerdan con que hay una forma para regresar al régimen constitucional, y esta es, que el general Chacón renuncie a la presidencia y que luego el general Orellana le retorne a la Asamblea los poderes de que se ha investido, que iban a durar mientras existe la incapacidad del Presidente. La renuncia del Presidente terminaría con la incapacidad, y dejaría vacante la Presidencia. Dado que todos los vicepresidentes han muerto o han renunciado, la Asamblea tendría que elegir a otros y el primero de ellos se convertiría en el nuevo presidente interino que llamaría a elecciones.  Existe, no obstante, una inconstitucionalidad en este procedimiento, y es que la Asamblea solamente está facultada para elegir vicepresidentes durante sus sesiones ordinarias, y esta tendría que ser una extraordinaria.  No parece haber otra salida práctica, sin embargo, y nadie le va a objetar esto.

El general Chacón está… sumanente listo para renuncia, y como ya hay indicios de ruptura entre los gobernantes actuales creo que Orellana va a estar de acuerdo con hacerse a un lado eventualmente. La dificultad real será que los diferentes partidos estén de acuerdo en elegir a un presidente interino ya que éste será un factor decisivo en las próximas elecciones.  Hay dos candidatos que se mencionan para las elecciones regulares, Recinos y el general Ubico.

      • Whitehouse.3

Al día siguiente, Whitehouse reportó esto:

Guatemala, 24 de diciembre de 1930 6:00 pm

Dado que tenía razones para creer que su decisión de no reconocer al gobierno de Orellana o no había sido comunidada a Orellana, o había sido grandemente suavizada en su transmisión, arreglé una cita con el general para esta tarde en la casa del presidente de la Asamblea.  El general empezó con su ya acostumbrado discurso de que ha estado restaurando el régimen constitucional, lo maravilloso que esto ha sido recibido por el país, cómo iba a reformar todos los abusos, que no tenían ambicón personal y que estaría encantado de regresar el poder a Chacón cuando éste se recuperara.  Yo le respondí brevemente que su decisión era definitiva y que no iban a reconocer a su gobierno y no quise entrar en una discusión que sería inútil. Sin embargo, dado que había dicho que no tenía ambición personal, parecía que estaría de acuerdo en retornar al régimen constitucional mediante el método indicado en mi nota del 23 de diciembre a las 2:00 pm. Pero rápidamente se opuso, diciendo que convocaría a la Asamblea para elegir a un vicepresidente y que seguiría estrictamente la constitución.  Yo le indiqué que si quería permanecer en el poder la Asamblea no podía elegir constitucionalmente a un vicepresidente sino hasta en las sesiones de marzo.  Su elección podría solamente estar justificada por la ausencia del Presidente y de tres vicepresidentes. Y agregué que si tenía ilusiones de que otros países iban a reconocer a su gobierno yo estaba completamente seguro de que estaba equivocado y sinceramente esperaba que se dedicaría a encontrar una solución a la situación actual que los Estados Unidos pudieran aceptar. Cuando empezó a tomar la conversación otra vez por lo que había hablado, yo cambié el tema y hablé sobre el deseo del general Chacón de abandonar el país y le pregunté que si tenía alguna objeción al respecto. Me respondió que no en absoluto, y que convocaría a la Asamblea para que el permiso necesario fuera concedido.

      • Whitehouse4

Ante esta situación a Orellana no le quedó más que plegarse a las directrices del embajador estadounidense, envió al general Rodríguez Beteta a su propio hijo a reunirse con el embajador y a informale que necesitaba cuatro días para seguir con el plan de la renuncia del presidente Chacón.  La renuncia del presidente qeudó prevista para el 27 de diciembre, pero no se pudo hacer porque no estaba el presidente de la Corte de Justicia, y Chacón quería que éste estuviera presente.  Los candidatos que se mencionaban en ese momento para presidentes interinos eran el general Reyes, el licenciado José María Reina Andrade, que era diputado en ese momento, y el general Arisa, quien era el candidato de los rivales de Ubico.  Los Estados Unidos ser reservaron el derecho de reconocer al nuevo presidente interino hasta que hubiera convocado a elecciones.5

El 28 de diciembre se reunió Orellana nuevamente con el embajador Whitehouse, quien le ordenó que ninguno de los golpistas estuviera en el gobierno interino, además de que las elecciones deberían convocarse lo antes posible y que el presidente interino no pudiera participar en ellas.   Sorprendido, Orellana preguntó se los Estados Unidos querían elecciones libres, a lo que el embajador le dijo terminantemente que sí.  Whitehouse no tenía intenciones de reconocer al candidato que presentara Orellana y tampoco iba a permitir que lo nombraran Ministro de la Guerra del gobierno interino.6

Finalmente, el general Chacón presentó su renuncia el 29 de diciembre, según lo relata Whitehouse:

Guatemala, 29 de diciembre de 1930 – 12:00 pm

El Presidente Chacón acaba de renunciar en presencia del presidente de la Asamblea y del Presidente de la Suprema Corte.  Yo estaba en la habitación en ese momento.  El documento quedó en manos del presidente de la Asamblea.

[Opinión personal]. La mayoría de la Asamblea es claramente hostil al general Orellana y a menos que el general haga un despliegue impresionante de fuerza es incierto lo que ocurra con ella. Si las cosas salen mal, estarán realmente mal, y, como supongo que no hay ningún buque de guerra más próximo que en Panamá, recomiendo que se mande uno de inmediato para San José.  Si la cosas se resuelven pacíficamente, el presidente interino puede resultar fortalecido si el capitán del buque y unos cuantos oficiales pueden venir a la Ciudad de Guatemala y presentarle sus respetos. Si se decide otra cosa, la sola presencia del buque de guerra en San José puede prevenir mayores desórdenes. [Fin de opinión personal].

      • Whitehouse7

Esta injerencia de los Estados Unidos sobre los acontecimientos de diciembre de 1930 en Guatemala se desprendió en donde las naciones centroamericanas, con el fuerte patrocinio de los Estados Unidos, se comprometieron a no reconocer gobiernos golpistas en la región.2 Los estadounidenses estaban intentando con esto proteger sus fuertes intereses en el istmo, especialmente los de la United Fruit Company, la Pan American, y la


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-179.
  2. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  3. Departament of State, Guatemala. Revolution in Guatemala. p. 186.
  4. Ibid., pp. 186-187.
  5. Ibid., p. 188.
  6. Ibid., pp. 189-190.
  7. Ibid., p. 190.

16 de diciembre de 1930: revuelta militar contra Palma

Una revuelta militar del cuartel de Matamoros contra el presidente interino Baudilio Palma lo obliga a refugiarse en la embajada de Alemania

16diciembre1930
El general Manuel María Orellana, comandante del Fuerte de Matamoros, que se rebeló en contra del presidente interino, licenciado Baudilio Palma. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego del derrame cerebral del general Lázaro Chacón y de proporcionar al general Jorge Ubico asilo en la Legación Estadounidense el 12 de diciembre de 1930, el encargado de la embajada, McCafferty había informado al Departamento de Estado el 13 de diciembre que parecía que el gobierno del presidente interino, licenciado Baudilio Palma, había recuperado el control de la situación tras cierta inestabilidad inicial.1

Sin embargo, el 16 de diciembre por la tarde la situación cambió radicalmente, como los muestran los siguientes telegramas:2

Guatemala, 16 de diciembre, 1930 – 5:00 pm. [Recibido a las 8:44 pm]

Aparentemente una revolución se inició a las 4:00 pm de hoy.  Hay disparos en varias partes de la ciudad.  Todavía no he podido obtener ninguna información, pero creo que es una revuelta del Ejército en contra del Gobierno.

      • McCafferty2

Guatemala, 16 de diciembre, 1930 – 8:00 pm. [Recibido a las 11:20 pm]

La situación se ve muy seria dado que parece que el Ejército está dividido. Creo que el baño de sangre puede evitarse si buques de guerra fueran enviados a San José de Guatemala o tanto a San José de Guatemala como  Puerto Barrios.  San José de Guatemala está mucho más cerca de la Capital que Puerto Barrios.  La situación es de máxima urgencia.

      • McCafferty2

Posteriormente, McCafferty se dió cuenta de que no era necesario enviar los buques de guerra, y el 17 de diciembre, envió un detallado resumen de lo que estaba sucediendo:3

“Tarde en la noche del 15 de diciembre escuché persistentes rumores de que los fuertes de Matamoros y de San José, que vigilan la Capital, se rebelarían en contra del gobierno de Baudilio Palma a la medianoche.  Aparentemente el Gobierno se enteró de dicho complot ya que el Presidente Provisional pasó la noche en el cuartel de la Guardia de Honor.  Sin embargo, nada ocurrió esa noche, sino que fue a las 4 pm del 16 de diciembre que súbitamente iniciaron los disparos en la ciudad. Después se supo que el Fuerte de Matamoros, al mando del general Manuel Orellana se había rebelado contra el Gobierno y había avanzado hacia la ciudad.  Llegaron a la Plaza Central y atacaron la Guardia de Honor y el Palacio Presidencial.  La policía, leal al gobierno, no pudo repeler el ataque y las fuerzas revolucionares tuvieron éxito.  El Ministro de la Guerra murió y se estima que el total de muerte asciendo a 50.  Había un serio peligro de que los dos fuertes bombardearan la ciudad, el caos reinaba y empezaron los desórdenes y saqueos. El Presidente escapó de la Guardia de Honor y posteriormente buscó refugio en la Legación Alemana que era la embajada extranjera más cercana.  A las 8 de la noche fui llamado a la Legación Alemana, y cuando llegué allí, luego de que mi carro fuera detenido varias veces por los soldados, encontré al Presidente Provisional con todo su Gabinete, un delegado de las fuerzas revolucionaris junto con el embajador de México y los Ministros de Alemania, Chile, España y Colombia, que eran los únicos jefes de misiones extranjeras con los que pudieron comunicarse. Ambos bandos requirieron de nuestros buenos oficios para ayudar a llegar a un acuerdo que podría prevenir más derramamiento de sangre y accedimos, dejando claro que lo hacíamos de forma extraoficial por razones humanitarias.3 El Presidente Provisional había recibido una carta del General Orellana indicando que el único propósito del movimiento armado era restaurar a Chacón en la presidencia de la que había sido removido ilegalmente.  Dos delegados fueron nombrados por ambos bandos y en nuestra presencia acordaron las condiciones siguientes:4

    1. Se declaraba un cese al fuego hasta las 12:00 pm del 17 de diciembre, pero esto podía extenderse de acuerdo a ambas partes si era necesario más tiempo para alcanzar una solución.
    2. Ambos bamdos estuvieron de acuerdo en nombrar a un médico y que éstos nombraran a un tercero que examinaría a Chacón a las 8:00 pm y decidiría si estaba en condiciones de continuar en el ejercicio de la Presidencia.  Si ellos determinaban afirmativamente, Chacón retomaría el cargo  inmediatamente; y si la decisión era contraria, ambos bandos llegarían a un acuerdo mutuo sobre el mejor curso a seguir en beneficio del país.  La opinión de los doctores iba a presentarse a las 10 am a todos los involucrados presentes en la Embajada de México.
    3. Orellana estuvo de acuerdo a patrullar la ciudad y prevenir desórdenes durante el cese al fuego, al final del cual las tropas regresarían a sus cuarteles originales.4

La reunión terminó a las 4:30 am.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-175.
  2. Ibid., p. 176
  3. Ibid., p. 178
  4. Ibid., p. 179

¿Qué era una República Bananera?

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Trabajador de la United Fruit Company en 1913. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El término “República Bananera” es una expresión despectiva que se utiliza para referirse a un país que es políticamente inestable, empobrecido, sin posibilidades de salir del tercer mundo, cuya economía depende de uno o unos cuantos productos de escaso valor agregado, y que está gobernado por un dictador legitimado de forma fraudulenta o por una junta militar y sometido a la hegemonía de una empresa extranjera, ya sea por sobornos a los gobernantes o por el ejercicio del poder financiero.1

Este término fue creado por el humorista y escritor de cuentos O. Henry, de origen estadounidense, quien pasó varios años en Centroamérica, especialmente en Honduras, en donde se había refugiado tras ser acusado de malversación de fondos en Houston, Texas. O. Henry  la usó en su libro “Cabbages & Kings“, para referirse despectivamente a la imaginaria república de Anchuria. He aquí algunos ejemplos de la forma despectiva en que O. Henry se refiere a la república bananera:

  • “En la constitución de esta pequeña y marítima república bananera existía una olvidada sección que hablaba del mantenimiento de una flota naval.  Esta provisión, junto con muchas otras más importantes, se había mantenido en el olvido desde que se estableció la república.  Anchuria no tenía una flota naval y no necesitaba una”.2
  • “El presidente de la Republic Insurance Company había huído con cerca de cien mil dólares en efectivo.  Los directores lo querían de regreso a como fuera lugar, pero querían aun más tener el dinero de regreso.  Habían logrado localizar los movimiento del viejo caballero hasta a donde había abordado un vapor de transporte de frutas con destino a América del Sur aquella misma mañana junto con su hija y una gran bolsa de viaje (que era todo lo que tenía la familia).  […] Yo tenía una buena idea de a donde iba el viejo Wahrfield, que ese era su nombre, J. Churchill Wahrtfield. En ese tiempo, teníamos un tratado con casi todos los países extranjeros, excepto Bélgica y esa república bananera,  Anchuria.”3
  • “Después de su tercer banano, el hombre con los anteojos hasta la nariz lo escupió con un estremecimiento. -¡Que el diablo se quede con toda la fruta!-, señaló, con un tono patricio de asco.  -Yo viví por dos años donde crecen estas cosas.  El recuerdo de su sabor te acompaña siempre.  Las naranjas no están tan mal.  Asegúrate de agarrar un par de ellas, O’Day, la próxima vez que una caja roja aparezca por aquí-.  -¿Usted vivió allá abajo con los monos?-, le preguntó el otro, más platicador gracias a la espléndicda luz del día y la reconfortante comida de frutas. -Yo también estuve allá una vez.  Pero solamente por unas horas.  Eso fue cuando estaba con la Agencia de Detectives Columbia.  Esos monos acabaron conmigo.  Yo todavía tendría todavía mi trabajo si no fuera por ellos-.”4
  • “-No hay mucho en el pueblo-, dijo Goodwin, sonriendo.  -Un pueblo bananero, como el que más.  Chozas de bajareque, adobe, cinco o seis casas de dos pisos, muy pocas habitaciones, una población mestiza entre españoles, indios, cabers y negros.  No hay aceras de ninguna clase, no hay entretenimiento alguno.  Completamente inmoral.  Ese es sólo un bosquejo superficial, por supuesto.-5

Aunque utilizada para referirse a Honduras, la expresión podría referirse también a Guatemala, ya que éste país tenía convenios con la United Fruit Company, y esta poderosa compañía frutera estadounidense controlaba la economía del país desde el 12 de enero de 1904, cuando el entonces vicepresidente de la compañía, Minor C. Keith, firmó su primer contrato con el presidente de ese entonces, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.6

De hecho, la  poderosa empresa frutera norteamericana mantuvo en el gobierno a Estrada Cabrera hasta 1920, y posteriormente, cuando veía sus intereses amenazados, patrocinaba golpes de estado para colocar a un gobernante que le fuera favorable; tal fue el caso del golpe de estado contra Carlos Herrera en 1921 que colocó al general José María Orellana,7 o el del desconocimiento del gobierno golpista de Manuel María Orellana en 1930 en favor de la elección de Jorge Ubico.8 De hecho, cuando el gobierno de los Estados Unidos no reconoció al gobierno de facto de Manuel María orellana, la revista estadounidense Time publicó lo siguiente:

“Las revoluciones centroamericanas han dando mucho tela que cortar a las plumas de Richard Harding Davis y de O. Henry.  Guatemala vivió todos esos aspectos que se han escrito en la ficción la semana pasada cuando tuvo tres presidentes en siete días.  Fue un asunto serio para los guatemaltecos; pero se convirtió en una vergüenza para el Departamento de Estado.”8

Finalmente, tras catorce años de un gobierno dictatorial altamente ligado a la frutera, una revolución cívico militar dió un giro a la política del gobierno guatemalteco en 1944, el cual poco a poco empezó a alejarse de las directrices de la frutera, hasta llegar a un rompimiento definitivo durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el cual emprendió varios proyectos directamente enfocados a acabar con los monopolios de la United Fruit Company:  la construcción de la carretera al Atlántico para competir con el monopolio ferrocarrilero, la construcción del puerto de Santo Tomás de Castilla para salir del control portuario que la flota mercante de la UFCO tenía en Puerto Barrios, y, principalmente, la reforma agraria que confiscó a la frutera enormes cantidades de terrenos que había declarado al fisco guatemalteco por un precio muy inferior al que realmente tenían.  La UFCO movió todas sus influencias en el gobierno del general Dwight Eisenhower en los Estados Unidos, y patrocinó las operaciones PBSUCCESS y PBHISTORY para derrocar al goberino de Arbenz en 1954, tras acusarlo de ser una influencia comunista en la región.9


BIBLIOGRAFIA:

    1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. “Dicho de algunos países del Caribe: dependientes de los países y compañías compradores de plátanos. Dicho principalmente de ciertos países de Iberoamérica: tercermundistas.”
    2. O. Henry (1915) [1904] Cabbages and Kings.  Estados Unidos: Doubleday, Page & Co. p. 132.
    3. Ibid., p. 296.
    4. Ibid., p. 295.
    5. Ibid., p. 73.
    6. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
    7. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
    8. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
    9. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.

17 de junio de 1940: muere Manuel María Orellana Contreras

Fallece en Barcelona, España, el ex-presidente de Guatemala, general Manuel María Orellana Contreras, quien gobernó al país del 17 al 31 de diciembre de 1930.

17junio1940
El general Manuel María Orellana, al centro, rodeado de sus familiares en la ciudad de Barcelona, España, en donde fungía como agregado militar de la Legación de Guatemala.  Falleció en esa ciudad en 1940.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Cuando murió en Barcelona, España, el 17 de junio de 1940, el general Manuel María Orellana Contreras fungía como agregado militar de la Legación de Guatemala ante el gobierno del general Francisco Franco en España, en representación del gobierno del también general Jorge Ubico Castañeda.  Sus restos fueron llevados de regreso a Guatemala, en donde fue sepultado.1

Orellana Contreras era originario de El Jícaro, en el actual departamento de El Progreso, en donde nació el 17 de diciembre de 1870, y era primo del también general José María Orellana Pinto, quien fue Jefe del Estado Mayor del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del del ciudadano Carlos Herrera antes de convertirse en presidente de facto tras perpetrar un golpe de estado el 5 de diciembre de 19212-4 con el patrocinio de la United Fruit Company.5

Tras el misterioso fallecimiento de Orellana Pinto el 26 de septiembre 1926, el general Lázaro Chacón asumió el poder como presidente interino, y convocó a elecciones resultando electo presidente constitucional por encima del general Jorge Ubico, quien había sido Ministro de la Guerra del general Orellana Pinto y uno de sus colaboradores en el golpe de estado contra Herrera.6-8

Si bien en un principio el gobierno de Chacón fue muy progresista, en 1929 quebró la Bolsa de Valores de Nueva York desencadenando una grave situación económica a nivel mundial conocida ahora como la Gran Depresión, y Guatemala fue uno de los primeros países afectados.  La economía se derpimió como resultado del colapso del precio internacional del café y se llegó al extremo de que los negocios estaban siendo incendiados por sus propietarios para cobrar los seguros.9

En agosto de 1930 ya había renunciado en pleno el gabinete y Chacón había hecho algunos cambios, reservándose para sí el ministerio de la Guerra.  Sin embargo, el 30 de octubre nuevamente renunciaron algunos ministros por lo que tuvo que modificar su gabinete una vez más; pero en esta oportunidad ocurrió un cambio que sería muy importante en los próximos dos meses, aunque en ese momento no se advirtió en su justa dimensión.  El cambio en mención fue el nombramiento del Primer Designado a la presidencia, el general Mauro De León como ministro de la Guerra, lo cual significaba que De León tenía que renunciar a su nombramiento como primer Designado, dejando el puesto vacante.  Y eso, a su vez, quería decir que, en caso de que algo le ocurriera al presidente Chacón, el llamado a sucederlo en la presidencia era el segundo designado, en este caso el licenciado Baudilio Palma.9,10

Cuando el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, fue sustituido entonces por el licenciado Baudilio Palma, quien fue reconocido el 16 de diciembre 1930 por el presidente estadounidense Herbert C. Hoover a través de un telegrama.11 Pero el 17 de diciembre, unos cuantos soldados y miembros del Partido Progresista, liderados por el general Manuel María Orellana Contreras, irrumpieron en el despacho del nuevo presidente y le exigieron su renuncia por escrito. Tras la lucha que se desencadenó, Palma presentó su renuncia y fue detenido.12

A los dos días se publicó la noticia en los periódicos, que indicaban que los Partidos Liberales de Guatemala no estaban de acuerdo con el nombramiento de Palma, argumentando que era el general De León el primer designado a la Presidencia y que esto no fue respetado por quienes nombraron a Palma encargado de la Presidencia.  De forma por demás sospechosa, el general De León murió durante los breves combates que ocurrieron durante el golpe de Estado.13,14

Sin embargo, el gobierno de Orellana Contreras, no fue reconocido por el gobierno de los Estados Unidos, pues este y la United Fruit Company ya tenían planes para colocar al general Jorge Ubico en la presidencia, y el 31 de diciembre de 1930 Orellana Contreras presentó su renuncia, que la Asamblea Legislativa aprobó inmediatamente.  El cuerpo legislativo designó entonces al primer, segundo y tercer suplente de Manuel María Contreras Orellana, recayendo entonces la presidencia interina en el licenciado José María Reina Andrade, ex Ministro de Estado de Estrada Cabrera, ex-presidente de la Corte de Justicia y ex-presidencia de la Asamblea Legislativa, quien presionado por el embajador de los Estados Unidos, se apresuró a convocar a elecciones en las que resultó electo el general Jorge Ubico.3,4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mayoralgo y Lodo, José Miguel de (1940) Movimiento Nobiliario 1931-1940. p. 119
  2. Montúfar, Rafael (1923) “Caída de una tiranía“. Guatemala: Sánchez y de Guise.
  3. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  4. Díaz Romeu, Guillermo. “Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico.” Historia general de Guatemala. 1993-1999. Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo. 5. 1996.
  5. Dosal, Paul J. Doing business with the dictators: a political history of United Fruit in Guatemala, 1899-1944. (en inglés) Wilmington: Scholarly Resources. 1993.
  6. Diario de Centro América (26 de septiembre de 1926): “Consejo de Ministros llama al primer designado. El general L. Chacón asume el P. Ejecutivo”. Guatemala: Diario de Centro América. p. 1.
  7. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América. p. 1.
  8. — (26 de septiembre de 1926): “Interesantes detalles del útimo viaje del general Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América. p. 1.
  9. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). “Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía. p. 1
  10. Vela, David (30 de octubre de 1930). El general De León R. habla de su llegada al Ministerio. Guatemala: El Imparcial. p. 1.
  11. Nuestro Diario (13 de diciembre de 1930). «Presidente Lázaro Chacón obligado a renunciar a la presidencia por enfermedad». Nuestro Diario (Guatemala). p. 1.
  12. — (17 de diciembre de 1930). «Alzados deponen al presidente Palma». Nuestro Diario (Guatemala). p. 1.
  13. — (18 de diciembre de 1930). «El general Manuel María Orellana presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala). p. 1
  14. Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).

 

4 de diciembre de 1930: estalla el polvorín en “El Aceituno”

En medio de un caos generalizado derivado de la Gran Depresión, estalla el polvorín del cuartel de “El Aceituno” en la Ciudad de Guatemala

4diciembre1930
Instalaciones de la Finca “El Aceituno” cuando en ellas funcionaba el Instituto Agrícola de Indígenas en 1895.  Aquí estaba localizado el polvorín que explotó en 1930 y que en el siglo XXI es la Brigada “Mariscal Zavala”.  En el recuadro, el general Lázaro Chacón, presidente de Guatemala de 1926 a 1930.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El último año del gobierno del general Lázaro Chacón fue una pesadilla tanto para el gobernante como para los habitantes de Guatemala.  Debido a la Gran Depresión que se había iniciado el año anterior tras la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York, el país estaba sumido en una profunda crisis social y económica.1

En noviembre de 1930 la situación era tan grave que los comerciantes desesperados le prendían fuego a sus propiedades en la Ciudad de Guatemala para cobrar el seguro contra incendios.2 Y es que para entonces ya se habían producido huelgas de trabajadores y revueltas universitarias, además de alzamientos indígenas3 y el desplome de las exportaciones de café, lo que prácticamente causó la quiebra del Estado por la grave crisis económica que empezaba a expandirse por todo el mundo.

Para colmo de males, el 4 de diciembre, aproximadamente a las diez y media de la mañana, mientras la población esperaba disfrutar de una exposición de aviación de una escuadrilla estadounidense que estaba de paso hacia la Zona del Canal, una explosión en la guarnición militar de “El Aceituno” estremeció a toda la ciudad, dejando a muchas viviendas sin vidrios.  El polvorín del cuartel, situado al norte de la ciudad, había estallado causando decenas de muertos entre soldados y oficiales.4

He aquí como describió el periódico “El Imparcial” aquel suceso:5

El edificio quedó totalmente arrasado, hasta sus cimientos, y los árboles vecinos, como las siembras,desaparecieron.  Los cuerpos despedazados de las víctimas  muertas fueron lanzados a gran distancia del lugar del siniestro y no se han encontrado todos.

Esta mañana, cuando la atención de la gente se distraía esperando las evoluciones de los aviones norteamericanos, que inicaban un simulacro aéreo, fuimos sorprendidos, a las diez y cinco minutos, por una sorda detonación, seguida por el estruendo de algunos vidrios que se quebraban repentinamente en las casas de altos.

La primera suposición fue la de que alguna pared cercana se hubiese derrumbado y otros presumieron que alguno de los aviones cayera sobre la ciudad incendiándose el motor.  De todas las casas particulares y de comercio salían caras inquietas y curiosas, hasta que se advirtió hacia el oriente, gruesa columna de humo, que hacía pensar en una desgracia en el fuerte de Matamoros o la repetición del suceso de Aceituno, cuando explotó el polvorín causando graves perjuicios en la tarde del 16 de diciembre de 1927 […]

[…] Gran cantidad de carros se aglomeraba al final de la calle de Matamoros, cerca del castillo del mismo nombre; pero al convencerse sus tripulantes de que no era allí, sino en la finca Aceituno, el teatro de la tragedia, cambiaban de rumbo para formar larga cola en el camino de Las Vacas. 

[Al Aceituno] llegaron el director de la policía, el subdirector, el jefe de investigación, el comandante de la cuarta demarcación y otros empleados y agentes.  Se encontraba ya en el lugar el ingeniero Jesús Hernández y el licenciado Ernesto Viteri h., […] cuya familia estaba en una temperada en una propiedad rural […] muy cercana al emplazamiento del polvorín.

El edificio del polvorín quedó demolido completamente, removido hasta en sus cimientos en torno la tierra aparecía agrietada.  El camino hacia él mostraba una siembra de milpa que fue por completo arrasada por el aire desplazado por la explosión. […] Toda la vegetación circundante sufrió los estragos del siniestro, los árboles habían sido deshojados, y algunos quebrados y calcinados; otros averiados por sinnúmero de proyectiles.

[Uno de los sobrevivientes], el soldado Román Chalel, estaba sumido en un agudo estado de nerviosismo; tenía varias heridas de consideración, aunque tal vez no muy graves […] Servía de asistente al coronel Manuel Rivera, jefe de la guarnición, y se encontraba en compañía de éste cuando ocurrió el suceso; sólo recuerda que vió humo y no se explica cómo ni a qué horas resulta sentado en la lodera de un carro, cubriéndose con la mano izquierda una herida que tiene en el abdomen, del lado derecho.  Indicó que el coronel está herido, lo mismo que la esposa de su jefe; y que eran treinta los que formaban la guarnición y supuso que sus compañeros están casi todos muertos o por lo menos muy mal heridos.  

[Arribaron muchos oficiales del gobierno] y la policía y los peones de caminos comenzaron a rescatar víctimas de entre los escombros.  Trajeron a un muchacho como de siete años, gravemente herido, casi agonizante; después otro mucho como de diez y seis años que, auxiliado por dos hombres, logró caminar por sus propies pies; procede del camión A-3439, que traía pasajeros a la ciudad y pasó cerca del polvorín en el momento de producirse la explosión. Sacaron luego a cinco soldados heridos, casi todos en estado de inconsciencia y con gravísimas lesiones […], las heridas restañadas con la misma tierra que los bañó y el peligro de una infección que agravaría su estado.

4diciembre1930a

[…] después condujeron a un soldado muerto, difícil de identificar; dos en agonía casi, con gran número de lesiones y conmovidos por un fuerte choque nervioso; otro muerto, también soldado de la guarnición, y un muchacho como de 16 años, gravemente herido, con un aspecto de moribundo.  [Todos fueron] metidos en ambulancias y camiones para trasladarlos al hospital militar […]

La lista de heridos que se recabó en el lugar: Luis Catalán, Apolonio Cazuch, Faustino Carías, coronel Manuel Rivera, teniente Tereso Carías, sargento Francisco Oliva, Anastasio de Paz, José Antonio Aroche y un niño de doce años.

El coronel Rivera era jefe de la guarnición y habitaba allí con su familia; tanto él como su esposa fueron conducidos al hospital militar, sufriendo lesiones de consideración; una hija suya y una chiquilla fueron aventadas muy lejos por la explosión y recibieron heridas muy graves […]

Hubo varios soldados que se salvaron por milagro, mientras que algunos semovientes perdieron la vida a consecuencia del desastre.  La casa del administrador de la finca Aceituno quedó destruida.  También se encontraba cerca el departamento de fibras textiles, que funcionaba como dependencia del ministerio de agricultura.  La casa quedó eriamente perjudicada, todos los vidrios rotos, las paredes cuarteadas y desniveladas, próximas a derrumbarse, el piso agrietado; sin embargo, en el interior quedó la maquinaria ilesa.”5

Aunque la versión oficial en ese momento indicó que se trató de un caso de “pólvora mal cuidada“, surgieron numerosas dudas al respecto.  El general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, dijo: ‘interesante investigar qué motivó la explosión de “El Aceituno”. ¿Qué querían ocultar con ello o bien a quiénes convenía matar?”4

Los hechos que siguieron a la explosión parecen darle la razón a Ydígoras Fuentes:

  • 12 de diciembre: el presidente Lázaro Chacón sufre un derrame cerebral que lo imposibilidad de continuar al frente del gobierno.  En su lugar asume el licenciado Baudilio Palma, segundo designado a la presidencia, quien aprovechó la ausencia del primer designado, general Mauro de León, para hacerse con el poder.6
  • 13 de diciembre: el licenciado Palma ordena al comandante del cuartel de Matamoros, general Manuel María Orellana, que traslade al coronel Aguilar Bonilla (uno de los más capaces artilleros con que contaba el ejército) a una misión en el interior de la República.4
  • 17 de diciembre: disgustado por el traslado de Aguilar Bonilla y aduciendo que la presidencia le correspondía al general Mauro de León, el general Manuel María Orellana se levanta contra el gobierno y tras un breve enfrentamiento militar en el Parque Central de la ciudad obliga a renuncia a Palma. Casualmente, en la refriega murieron el coronel Aguilar Bonilla y el general de León, quedando Orellana en el poder.4,7-8
  • 31 de diciembre: los Estados Unidos no reconocen al gobierno de Orellana y lo obligan a renunciar en favor de José María Reina Andrade, para que éste convocara a elecciones presidenciales en las que resulta electo el general Jorge Ubico. A este último lo apoyaba el gobierno estadounidense y los personeros de la United Fruit Company, que tenía una fuerte presencia en América Latina en esa época y estaba velando por sus intereses económicos en vista de la Gran Depresión.9
  • 14 de febrero de 1931: tras resultar electo presidente, Ubico toma el poder inmediatamente, sin esperar al 15 de marzo, como le correspondía de acuerdo a la Constitución vigente en ese momento.10 (Nota de HoyHistoriaGT: Ubico era enemigo personal del ex-presidente Chacón, ya que había perdido las elecciones presidencial contra éste en 1926).

BIBLIOGRAFIA:

  1. Thomas, Gordon, and Max Morgan-Witts. (1979). The Day the Bubble Burst: A Social History of the Wall Street Crash of 1929. Garden City, NY: Doubleday. ISBN 0-385-14370-2.
  2. Asturas Morales, M. (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  3. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  4. Velásquez Carrera, Eduardo Antonio (7 de mayo de 2019) Las canciones y las marimbas en la Huelga de Dolores (VIII parte) Interesante investigar qué motivó la explosión de “El Aceituno”. ¿Qué querían ocultar con ello o bien a quiénes convenía matar?. Guatemala: El Periódico.
  5. Vela, David (4 de diciembre de 1930) “Esta mañana explotó el polvorín del Aceituno, provocando numerosas víctimas”. El Imparcial: Guatemala.
  6. Nuestro Diario (13 de diciembre de 1930). «Presidente Lázaro Chacón obligado a renunciar a la presidencia por enfermedad». Nuestro Diario (Guatemala).
  7. (17 de diciembre de 1930). «Alzados deponen al presidente Palma». Nuestro Diario (Guatemala).
  8. — (18 de diciembre de 1930). «El general Manuel María Orellana presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
  9. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.
  10. Nuestro Diario (1931). «General Ubico es electo presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).

28 de octubre de 1929: cae la Bolsa de Valores de Nueva York, arrastrando consigo a la economía mundial a la Gran Depresión

28octubre1929
El Palacio Nacional en construcción en 1943.  Al igual que en Alemania e Italia, el gobierno del general Jorge Ubico realizó obras monumentales como ésta (que daban trabajo a muchas personas) como parte de su plan para contrarrestar los efectos de la Gran Depresión. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos ocurrió en la última semana de octubre de 1929, y dió lugar a la Crisis de 1929 también conocida como “La Gran Depresión”. La caída de la Bolsa se produce en tres fechas:

  • Jueves Negro: 24 de octubre. Se produce una aparatosa caída inicial.
  • Lunes Negro: el 28 de octubre el deterioro se aceleró a niveles catastróficos.
  • Martes Negro: el 29 de octubre cundió el pánico y se empezaron a notar consecuencias sin precedentes en la economía, pues cien mil trabajadores estadounidenses perdieron su trabajo en esos tres días.

La crisis afectó severamente la economía de los Estados Unidos, y el presidente Hoover no fue reelecto, siendo sustituido por Franklin D. Roosevelt quien impulsó políticas llamadas “New Deal” como el Seguro Social, plan de prestaciones y fortalecimiento de sindicatos para recuperar la economía del país. Pero los problemas económicos no se quedaron solamente en los EEUU; los socios comerciales se vieron severamente afectados, especialmente los de América Latina.

Los países americanos eran en ese momento un mercado abierto exportador de materias primas y totalmente dependiente de las importaciones de productos elaborados. Y fueron los más afectados en el mundo por la Gran Depresión, debido a la brusca caída del precio de sus productos, que tenían su principal mercado en Estados Unidos. Así, el café brasileño y centroamericano, el azúcar cubano, el algodón peruano, el petróleo y los cereales venezolanos, el cacao ecuatoriano y el salitre chileno fueron especialmente castigados en el nuevo escenario económico.

En la región de América Latina la crisis resultó en la movilización de enormes masas empobrecidas, que abandonaron los centros de producción de materias primas exportables en el campo (donde ya vivían en condiciones difíciles), para buscar algún precario medio de vida en la periferia de las grandes ciudades, constituyendo precarios asentamientos de gran extensión. Esto hizo que se fortaleciera el rol estatal en la economía y el fomento oficial a la industria local.

En Guatemala, lo difícil de la situación económica derivada de la caída del precio del café provocó que el presidente general Lázaro Chacón sufriera un derrame cerebral el 12 diciembre de 1930, y que fuera sustituido por el licenciado Baudilio Palma, quien a su vez fue derrocado pocos días después por un golpe de estado dirigido por Manuel María Orellana. Como el embajador de los EEUU y la United Fruit Company no aprobaron este cambio de gobierno, Orellana tuvo que renunciar y entregó el poder a José María Reina Andrade, quien convocó a elecciones en donde resultó unámimamente electo el general Jorge Ubico, quien tomó posesión el 14 de febrero de 1931.

Ya en la presidencia, el general Jorge Ubico emitió los decretos de la “Ley de Vagancia” y de la “Ley de Vialidad para forzar a los campesinos emprobrecidos a trabajar en las fincas cafetaleras y en la construcción de caminos para contrarrestar estas tendencias de centralización en la Ciudad de Guatemala.  También otorgó una generosa concesión en Tiquisate a la United Fruit Company para que ésta contratara la mano de obra que se estaba desplazando de las fincas y mantuviera a los empleados contentos con salarios competitivos, que la UFCO recuperaba mediante el ingenioso sistemas de colocar comisariatos dentro de sus instalaciones para que sus trabajadores gastaran en ellos todo su salario.

Adicionalmente, para salir de la crisis la mayoría de país utilizaron inicialmente un liberalismo económico clásico, y que consistió en adoptar varias medidas drásticas:

  • Reducción del gasto público: en Guatemala, el gobierno del general Ubico eliminó numerosos municipios y los convirtió en aldeas adscritas a otros para ahorrar en gastos administrativos
  • Restricción de los créditos: el gobierno del general Ubico centralizó la banca y formó el primer Banco Nacional de Guatemala.
  • Disminución de los gastos sociales y salarios: Ubico tomó fuertes medidas de reducción del gasto social, eliminando becas para estudiantes en el extranjero y numerosas prestaciones, además de cerrar programas de extensión universitaria como la Universidad Popular. En cuanto a los salarios, se impuso que los empleados públicos iban a recibir únicamente la mitad de su salario original.
  • Disminución de las importaciones

En la mayoría de países estas políticas liberales fracasaron y generaron aún más paro y recesión, pero en Guatemala funcionaron y la economía se estabilizó dada la fuerte personalidad y estilo tiránico de gobierno del presidente, muy similar a los gobiernos fascistas de Adolfo Hitler en Alemania y de Benito Mussolini en Italia.  Por cierto, que estos dictadores europeos recuperaron la economía de sus países y los convirtieron en potencias mundiales mediante la intervención y control autoritario de la economía, construcción de obras públicas, fomento de la industria militar, autosuficiencia agraria e industrial y centralización empresarial.  En Guatemala, Ubico no disponía de industria militar ni de autosuficiencia industral, pero sí logró centralizar la economía, impulsar la agricultura y construir grandes obras públicas para crear empleos, aunque éstos estuvieran mal remunerados.  (Ejemplo de estas obras son el Palacio Nacional, el Palacio de Correos, el Palacio de la Policía, y la remodelación del Parque Central, entre otros).

Por su parte, en los Estados Unidos, donde los trabajadores no aceptaban tan fácilmente condiciones como las arriba mencionadas, el gobierno del presidente Roosevelt impulsó el New Deal para mejorar la economía, pero no fue si no hasta que se produjo el rearme del país para la Segunda Guerra Mundial que la Unión Americana se repuso.


BIBLIOGRAFIA:

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2 de mayo de 1931: el recién establecido régimen del general Jorge Ubico fusila a Eduardo Felice Luna, Cayetano Asturias y Juan Emilio Blanco, acusados de cometer el “Crimen de la Novena Avenida”

2mayo1931
Los sentenciados a muerte momentos antes de ser fusilados.  A la izquierda esta Juan Emilio Blanco, al centro (de rodillas) Eduardo Felice Luna, y a la derecho Cayetano Asturias.  Imagen tomada del libro La Nueva Guatemala de la Asunción. economía política, crecimiento urbano y urbanización, 1898-1954 de Eduardo Antonio Velasquez Carrera.

El general Jorge Ubico Castañeda llegó a la presidencia Guatemala con la ayuda del embajador estadounidense Sheldon Whitehouse, quien arregló todo para que el gobierno  del general Manuel María Orellana no fuera reconocido por el gobierno del presidente Herbert Hoover luego del golpe de estado en contra del licenciado Baudilio Palma y para que Ubico fue candidato único cuando se realizaron las elecciones en 1931. Inclusive, trató de adelantar las elecciones y finalmente con sus influencias con los sectores poderosos en Guatemala, especialmente la United Fruit Company, permitió que Ubico Castañeda tomara posesión antes del período para el cual fuera electo; de esta cuenta, el nuevo presidente inició su gobierno el 14 de febrero y no el 15 de marzo de 1931, como le correspondía.

Uno de sus primeros actos del nuevo gobierno fue fusilar a tres “señoritos” o “chancles“, que presuntamente habían asesinado a la anciana y sus a dos empleadas para robarle sus joyas, en lo que se conoció como el “Crimen de la Novena Avenida“; los acusados fueron los guatemaltecos Eduardo Felice Luna y Cayetano Asturias, y el hondureño, Juan Emilio Blanco. La finalidad de este fusilamiento fue dejar en claro que no se toleraría ningun tipo de crimenes en el nuevo régimen.

Todo se inició el 21 de julio de 1930, siendo todavía presidente el general Lázaro Chacón, cuando se dió el asesinato de la señora Mercedes Estrada de Blanco y sus dos empleadas en su casa de la Novena Avenida de la Ciudad de Guatemala.  Los sospechosos fueron capturados el 24 de julio y se les acusó de haber cometido el crimen tras ser juzgados por una Auditoría de Guerra. Los abogados defensores de los presuntos ladrones y asesinos intentaron hacer una defensa, pero los sindicados ya habían firmado declaraciones que los inculpaban ante el Jefe de la Policía Nacional, Herlindo Solórzano, aunque luego dijeron que habían sido torturados y obligados a firmar.  Por cierto, que el abogado que defendió a Felice Luna, al parecer fué contratado por la famosa “Madame” de la época, Eloísa Velásquez (quien era más conocida como “La Locha“), con quien Felice Luna había mantenido una relación sentimental, y ella habría pagado una cantidad considerable por los honorarios del letrado.

El 1 de mayo de 1931 los ya sentenciados a muerte fueron entrevistados en la Penitenciaría Central para conocer sus ultimas impresiones, y éstos contaron que tanto Eloísa Velásquez como la madre de Blanco, que venía de Honduras, los estuvieron visitando en la capilla ardiente antes de ser fusilados en el Cementerio General. Cayetano Asturias, quien tenía varios antecedentes por actividad criminal, manifestó en la entrevista que “lo único que pudiera pedir sería justicia, pero ya he visto que no la hay“. Por su parte, Juan Emilio Blanco fue enfático al decir “no tengo sino que ratificar que soy inocente, por ahora no tengo más que ratificarles, una vez más, que soy absolutamente inocente con respecto al crimen de la novena avenida, cuyos detalles verdaderos son ya conocidos de los señores Arturo Mendizábal y Rafael López Cáceres, como que existe en la auditoria de guerra iniciado un proceso sobre el particular. Hay más, se tiene conocimiento del lugar en donde los criminales se encuentran. Nosotros sabemos que dos de ellos están precisamente en el kilómetro diez de la línea del ferrocarril al norte y otro en Tela. Este que está en Tela, se llevó a una muchacha el nombre de cuya madre lo sabe Rafael López”.

Felice Luna, al parecer frecuentaba bares y de burdeles, especialmente el de “La Locha“, el cual era un lugar de encuentro de intelectuales, escritores, poetas, pintores y también de embajadores, militares, y funcionarios de gobierno, y fue claro en sus declaraciones en las que dijo que firmó la aceptación del crimen porque “todo fue bajo la coacción policial” y porque pensó que “se facilitaría después mi descargo“. Pero la situacion no mejoró. Al contrario, su defensor, el licenciado Manrique Ríos, fue apresado; y cuando Felice estaba en la casa presidencial el 24 de julio de 1930 y en la calle se amotinaba una multitud ciega aun por lo fresco del crimen de la novena avenida, le hicieron asomarse a una ventana y le dijeron “esa multitud quiere lincharlo, solo yo puedo salvarlo y lo logra usted confesando que tomó parte del crimen”. Posteriormente, habría sido torturado cruelmente por el juez primero de paz, los gendarmes y sus jefes.  (Nota de HoyHistoriaGT: Felice Luna y sus cómplices estaban en la casa presidencial porque el entonces presidente general Lázaro Chacón había ordenado que se resolviera aquel crimen lo antes posible).

Felice Luna, Asturias y Blanco fueron fusilados el día sábado 2 de mayo de 1931 en el paredón del Cementerio General, ante diez mil personas que presenciaron la ejecución ordenada por el general Ubico Castañeda y posteriormente fueron enterrados en el Cementerio en cajas talladas y barnizadas, que llevaron los familiares. También había disponibles cajas rústicas de pino que enviaron de la Penitenciaría y que eran fabricadas por los presos, pero estas no se utilizaron.

Se cuenta Eloísa Velásquez llevó personalmente rosas rojas mientras pudo a la tumba de Felice y después las mandó a dejar cuando ya estaba entrada en años.


BIBLIOGRAFIA:


17 de diciembre de 1930: tras solo cinco días en el poder, el licenciado Baudilio Palma es derrocado por un golpe de estado dirigido por Manuel María Orellana

17diciembre1930
La Plaza Central de Guatemala en la época en que ocurrió el golpe de estado contra el licenciado Palma.  Nótese que no existía el Palacio Nacional, que la Catedral no tenía cúpulas ni campanarios (por los terremotos de 1917-18) y que tras el Portal del Comercio todavía esta la Mansión Aycinena.    En el recuadro: licenciado Baudilio Palma.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El licenciado Baudilio Palma se desempeñaba como Secretario de Hacienda y Segundo Designado a la Presidencia del presidente general Lázaro Chacón González​ cuando éste sufrió un derrame cerebral que ya no le permitió seguir al frente del gobierno.1,2 Entonces Palma, en acuerdo con todo el gabinete que se logró reunir , fue designado para desempeñar las funciones de presidente de forma interina, a pesar de ser el segundo designado en la Presidencia de la República.  El problema con esta situación fue que el Primer Designado, general Mauro de León no estaba presente en la reunión, y había tenido que renunciar al cargo cuando Chacón lo nombró Ministro de la Guerra el 30 de octubre.3

El 16 de diciembre 1930 a las 4 de la tarde, el cuartel de Matamoros, comandado por el general Manuel María Orellana, se alzó en armas contra  el nombramiento de Palma, alarmando al encargado de la embajada de los Estados Unidos, quien telegrafió al Departamento de Estado de su país diciendo que probablemente era necesario que enviaran buques de guerra a San José y a Puerto Barrios.  Sin embargo, tras varias horas de los tiroteos iniciales, la situación se calmó un tanto y los rebeldes tomaron el control de la ciudad.  Los combates habían dejado cerca de cincuenta muertos, entre ellos el Ministro de la Guerra, Mauro de León.  El encargado de la embajada fue llamado a la Embajada de Alemania, en donde se había refugiado Palma y los miembros de su Gabinete, y en donde por razones humanitarias los embajadores allí reunidos tuvieron que mediar para que el Gabinete de Palma y un delegado de los militares rebeldes llegaran a un acuerdo de cese al fuego que se extendería hasta el 17 de diciembre al medio día.  Aquella reunión terminó a las 4:30 del día siguiente, y también se acordó que tres médicos iban a evaluar nuevamente al general Chacón para ser si podía asumir nuevamente la presidencia, o si era necesario llegar a un acuerdo entre las partes sobre que había que hacer. Acordaron reunierse en la embajada de México al día siguiente.4

El encargo de la embajada estadounidense, McCafferty, envió un informe al Departamento de Estado en el que detalla lo que ocurrió a continuación:

“A eso de la medianoche un emisario del general Orellana me pidió que lo llamara.  Cuando llegué le informé que había llegado solamente a nombre personal y que estaba profundamente preocupado por la protección de las vidas de los ciudadanos estadounidenses y sus propiedades, y por más derramamiento de sangre.  Él aseguró que haría todo lo posible por asegurar protección absoluta y me dijo que su deseo era solamente que la situación se normalizara de acuerdo con la Constitución. Yo sugerí que sus delegados deberían tratar con los delegados del Gobierno con un espíritu conciliador y acordamos en girar las instrucciones en ese sentido.  Nos reunimos en la embajada mexicana y todos los jefes de las legaciones diplomáticas estaban presentes, exceptuando el Encargado de Negocios de Francia, pero luego el Ministro Británico se retiró argumentando que su gobierno no aprobaría aquello incluso si solamente se estaba haciendo por razones humanitarias. Los médicos presentaron su informe de que Chacón no estaba en condiciones de retomar la presidencia. Los delegados de ambos bandos empezaron las negociaciones con el fin de poner fin a aquella situación anormal.5

Los delegados del Gobierno indicaron que las fuerzas rebeldes estaban en control, que no se podía oponer más resistencia y preguntaron cuáles eran los términos de los rebeldes. Éstos exigieron la renuncia de Palma y dijeron que la Asamblea sería convocada para elegir a un Presidente Provisional.  Los delegados del Gobierno estuvieron de acuerdo, el Gabinete renunció de inmediato y Palma envió su renuncia al Congreso.5

Esta tarde la Asamblea Legislativa confirmó al general Orellana como presidente interino,6 pero lo que McCafferty puso en su informe para el Departamento de Estado al respecto, selló el futuro del general Orellana como tal:7

“El nombramiento del líder del movimiento armado en contra del gobierno constituido es indudablemente una violación a los artículos 65 y 69 de la Constitución y a los pactos de 1923 y presumo que bajo estas circunstancias, el Departamento no querrá reconocer a un gobierno que se ha hecho del poder por la fuerza.  Es casi seguro que los militares estaban descontentos durante el gobierno de Chacón debido a pérdida gradual de poder, y que tenían intenciones de rebelarse pero que con el giro de los acontecimientos usaron el pretexto de la ilegalidad de la selección de Palma como Presidente Interino y su lealtad a Chacón y la Constitución para llevar a cabo su plan original.  Este mal ejemplo del Ejército de Guatemala puede afectar seriamente la situación política actual en El Salvador”.

Ub nuevo encargado de la embajada, Edwin C. Wilson arribó al país el 17 por la noche, y en su primer informe al Departamento de Estado concuerda con McCafferty y deja en claro que los Estados Unidos iban a tomar cartas en el asunto:7

Estoy totalmente de acuerdo con McCafferty en que las cosas se han tranquilizado por el momento y que no hay peligro inmediato para los intereses estadounidenses.  Sin embargo, la situación es muy seria.  Independientemente de que Palma hubiera llegado al poder legalmente (y pienso que hay suficientes argumentos razonables de que así fue) no hay duda de que el golpe de estado de Orellana fue inconstitucional y que no debería ser apoyado por el tratado con Washington.  Reconocer a Orellana sería equivalente a descartar el tratado en mención e invitar a que haya movimientos revolucionarios en otros países centroamericanos.

[Opinión personal] Debe establecerse un plan para que Orellana renuncie, dejando así libre al Congreso para que nombre a un presidente interino que no esté relacionado con las revueltas recientes y quien pueda convocar a una elección para un presidente constitucional.  Chacón, quien aparentemente está completamente incapacitado, podría renunciar por su propia cuenta o el Congreso lo podría declarar incapacitado.

El gobierno actual no tiene fundos y no se puede mantener por sí solo por mucho tiempo sin reconocimiento [de los EEUU].  Comprendiendo esto, ellos enviaron una delegación a esta Legación para pedir apoyo.  En mi opinión, ellos mismos podrían concebir un plan que funcione como lo que he indicado arriba, si se les informa que no serán reconocidos por el tratado de 1923.[Fin de opinión personal].

Ustedes, por supuesto, van a querer esperar a la llegada de Sheldon Whiteouse el domingo, y sus recomendaciones, antes de indicar a la Legación a tomar cualquier acción, pero creo que se debería dar alguna indicación de nuestra perspectiva lo antes posible en un esfuerzo por ayudar en la situación actual.7

A los dos días se publicó la noticia en los periódicos, que indicaban que los Partidos Liberales de Guatemala no estaban de acuerdo con el nombramiento de Palma, argumentando que era el general De León el primer designado a la Presidencia y que esto no fue respetado por quienes nombraron a Palma encargado de la Presidencia. 


BIBLIOGRAFIA:

  1. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico». Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 9 de agosto de 2014.
  2. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-175.
  3. Vela, David (1 de noviembre de 1930). “El general de León habla de su llegada al Ministerio. Era Primer Designado a Presidente”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  4. Department of State. Guatemala, Revolution in Guatemala, pp. 178-179.
  5. Ibid., p. 179.
  6. Nuestro Diario (17 de diciembre de 1930). «Manuel María Orellana, presidente de la República». Guatemala: Nuestro Diario.
  7. Department of State. Guatemala, Revolution in Guatemala, p. 180.

31 de diciembre de 1930: licenciado Reina Andrade es electo presidente interino

Presionado por el gobierno de los Estados Unidos, el presidente de facto Manuel María Orellana Contreras aceptar retornar a la constitucionalidad y permitir elecciones para primer designado.

31diciembre1930
Catedral de la Ciudad de Guatemala en la década de 1930. En primer plano se observa una gasolinera de la Union Oil, una de las compañas estadounidenses que operaba en el país. En el recuadro el licenciado José María Reina Andrade, presidente interino del 31 de diciembre de 1930 al 14 de febrero de 1931. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Desde el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera la influencia del gobierno de los Estados Unidos en la política interna de Guatemala ha sido determinante.  Mediante contratos onerosos a favor de la United Fruit Company y de sus subsidiarias la International Railways of Central America (IRCA) y Great White Fleet, dirigían al gobierno guatemalteco de turno, durante la mayor parte del siglo XX.1

Cuando el Partido Unionista derrocó a Estrada Cabera en 1920, la UFCO patrocinó el golpe de estado de 1921 que colocó al general José María Orellana en la presidencia y al general Jorge Ubico como Ministro de la Guerra y jefe de la Policía.   Luego, en septiembre de 1926, el general Orellana murió en circunstancias sospechosas durante una visita a la Antigua Guatemala y el general Ubico y el general Lázaro Chacón se presentaron a las elecciones.2,3

Chacón era el presidente interino y ganó las elecciones, mientras que Ubico se retiró temporalmente de la política.  Pero todo cambió radiclamente el 12 de diciembre de 1930 cuando el general Chacón quedó imposibilitado tras sufrir un derrame cerebral.  Luego de esto el licenciado Baudilio Palma fue nombrado presidente interino, pero fue derrocado por un golpe de estado dirigido por el comandante del cuartel de Matamoros, general Manuel María Orellana Contreras, el 17 de diciembre.4,5

Una vez en el poder, el general Orellana Contreras -quien era primo del difunto general José María Orellana- obligó al licenciado Palma a renunciar y se hizo con el poder dictatorial absoluto aduciendo que solamente sería por el tiempo que el general Chacón siguiera incapacitado.6  Orellana Contreras reformó el gabinete presidencial y se enfocó en reorganizar cuarteles militares, pero la embajada de los Estados Undios dirigida por el Ministro Plenipotenciario Sheldon Whitehouse, le comunicó que el país norteamericano no trataría con él, amparándose en el Tratado de Paz y Amistad firmado por los países centroamericanos en Washington, D.C. en 1923.7

Whitehouse presionó a Orellana para que consiguiera que el presidente Chacón renunciara, y con ello, retornara el poder a la Asamblea para que ésta convocara a la elección de un presidente interino.8  Aunque Chacón presentó su renuncia el 29 de diciembre, el embajador de los Estados Unidos recomendó que enviaran un buque de guerra al puerto de San José como medida preventiva debido a la inestabilidad imperante. 9 He aquí las comunicaciones entre el embajador Whitehouse y el Departamento de Estado con respecto a lo que ocurrió en los días siguientes:10

Washinton, 30 de diciembre, 1930 3:00 pm.

En ausencia de peligro inminente para vidas y propiedades de estadounidenses y de otros motivos importantes, el Departamento considera que no es recomendable enviar un buque de guerra a Guatemala en este momento. El Departamento está siguiendo la situación con la mayor preocupación y desea recibir reportes completos y actualizados de todo lo que acontezca, junto con recomendaciones adicionales que Ud. juzgue convenientes.

Además, el Departamento desea que usted envíe un telegrama sobre los interes estadounidenses que puedan verse afectados en caso de que ocurran disturbios.

      • Stimson10

La respuesta del embajador Whitehouse da una idea de la magnitud de las inversiones estadounidenses en Guatemala, las cuales habían proliferado considerablemente desde el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera; además, demuestra el interés del gobierno estadounidense por que el general Jorge Ubico fue electo presidente:10

Guatemala, 30 de diciembre de 1930, 5:00 pm

El número estimado de ciudadanos estadounidenses en Guatemala es de 968, de los cuales 324 viven en la capital.  Los principales interes estadounidenses son International Railways of Central America [IRCA], Electric Light Company, United Fruit Company, W. R. Grace and Company y sus subsidiarias, National Aviation Company, Rosenthal bankers, Pacific Bank and Trust Company, Standard Oil Company, Union Oil, Pan American Airways, Retalhuleu Electric Company, Amsinck Sanne and Company, British American Tobacco Company y otras doce compañías menores.

[Opinión personal] Cuando recomendé que se enviara un buque de guerra a San José no quise decir que era necesario enviar fuerzas a la capital, sino que la sola presencia del buque tendría un efecto calmante.  Si hay problemas, ocurrirán súbitamente.

La dificultad es que la Asamblea actual fue electa bajo la presidencia de Chacón, y muchos diputados están trabajando para beneficiarse con nuestras acciones ya sea para recuperar el poder perdido por su grupo o para poner obstáculos en el camino de sus enemigos sin la menor preocupación por el bien del país.  Admiten que si las elecciones se realizan pronto no podrán derrotar a Ubico porque no tienen candidato; pero tienen la esperanza de encontrar alguno si las elecciones pueden posponerse durante seis meses . [ Fin de opinión personal]

      • Whitehouse10

Finalmente, el 31 de diciembre el licenciado José María Reina Andrade fue electo Primer Designado a la Presidencia y, por ende, presidente interino.  He aquí el reporte de Whitehouse:11

Guatemala, 31 de diciembre de 1930, 6:00 pm.

La Asamblea se reunió a las 4:00 pm, aceptó las renuncias de Palma y de Luis Chacón, y luego eligió a Reina Andrade como Primer Designado por 50 votos contra 11 del general Arisa y 3 del Presidente de la Corte Suprema Medrano.  El General Reyes fue electo Segundo Designado y el general Solórzano, Tercero.  Se leyó en primera lectura la renuncia del presidente Chacón y también la ley de Amnistía.  Las segundas lecturas será mañana y la tercera el viernes, cuando Andrade asumirá la presidente interina.  La sesión de la Asamblea fue ordenada y hasta ahora todo ha ido bien.

      • Whitehouse11

Reina Andrade ha sido el único ciudadano guatemalteco con la distición de haber sido presidente de los tres oganismos del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y su papel fue simplemente convocar a elecciones, en las que resultó unánimamente electo el general Jorge Ubico, ungido por la embajada de los Estados Unidos, quien tomó posesión del cargo el 14 de febrero de 1931.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012
  2. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América.
  3. Diario de Centro América (26 de septiembre de 1926): “Consejo de Ministros llama al primer designado. El general L. Chacón asume el P. Ejecutivo”. Guatemala: Diario de Centro América.
  4. Nuestro Diario (13 de diciembre de 1930). «Presidente Lázaro Chacón obligado a renunciar a la presidencia por enfermedad». Nuestro Diario (Guatemala).
  5. — (17 de diciembre de 1930). «Alzados deponen al presidente Palma». Nuestro Diario (Guatemala).
  6. — (18 de diciembre de 1930). «El general Manuel María Orellana presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
  7. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-175.
  8. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  9. Department of State, Guatemala. Revolution in Guatemala, pp. 180-190.
  10. Ibid., p. 192.
  11. Ibid., p. 193.