3 de octubre de 1792: nace en Tegucigalpa, Reino de Guatemala, el general y líder liberal Francisco Morazán

La República Federal de Centro América en 1829, México y el Caribe.  Nótese que ya aparecía el establecimiento inglés al norte del río Belice y que Soconusco y el este de Tabasco eran parte de Guatemala. Mapa tomado de HISTORISCH-GENEALOGISCH-GEOGRAPHISCHER ATLAS von Le Sage Graf Las Cases. Karlsruhe. Bei Creuzbauer und Nöldeke 1829. 

Uno de los personajes más importantes en la historia de Centroamérica es indudablemente el general liberal Francisco Morazán, quien tuvo la distinción de ser president de la República Federal de Centro América, y Jefe de Estado de cada uno de los estados que la conformaban.  Por su gran importancia para los criollos liberales centroamericanos, la figura de este caudillo fue elevada a la categoría de un héroe benemérito por los historiadores de ese partido (entre ellos Ramón Rosa, Lorenzo Montúfar y Ramón Salazar).  Por esta razón había un parque “Morazán” en la Ciudad de Guatemala e incluso el municipio “Morazán” del departamento de El Progreso (antiguamente Tocoy Tzima).

Pero, ¿cuál fue el verdadero papel que jugó Morazán en Guatemala específicamente?

Morazán puede considerarse como el principal enemigo los criollos conservadores que vivían en Guatemala, en especial la familia Aycinena, ya que el lideró el ejército revolucionario que derrotó a las fuerzas federales de Manuel José Arce y a las estatales de Mariano de Aycinena en 1829.  Una vez consiguió que Aycinena se rindiera incondicionalmente, redujo a prisión a todos los criollos conservadores, les confiscó sus bienes y los expulsó de Centroamérica.  Entre los exiliados no solamente había politicos y militares sino que también miembros de las órdenes de frailes, pues muchos de ellos eran descendientes de criollos.

Una vez derrotados los conservadores, Morazán se consolidó como líder en Centroamérica, al mando de los liberales, quienes se apropiaron de las haciendas y posesiones de los exiliados y de los tesoros de los templos y monasterios católicos.  Con esta nueva fortuna, hicieron negocios con los ingleses del asentamiento de Belice y manejaron la República Federal de Centro América.  Pero los conservadores no se quedaron de brazos cruzados y poco a poco empezaron a retornar a la region.

En Guatemala, el clero secular hizo labor de hormiga, instigando a los campesinos rurales en contra del gobierno liberal diciéndoles que las leyes laicas contravenían lo ordenado por la Iglesia, que los liberales eran herejes por negociar con los ingleses, y que no era justo que se hubiese expulsado al arzobispo Ramón Casaus y Torres.  Finalmente, encontraron a un caudillo en el joven campesino Rafael Carrera a quien ungieron como el designado por Santa María para rescatar a Guatemala de las garras de los herejes.

Las rebeliones de Carrera hicieron que Morazán invadiera nuevamente a Guatemala desde El Salvador, implementando una política de tierra arrasada a su paso por el oriente guatemalteco pues allí era en donde tenían sus aliados el ejército campesino.  Tras una hábil estratagema, Carrera derrotó alas fuerzas de Morazán en el centro de la Ciudad de Guatemala en 1840, y con ello dio fin no solamente a la República Federal de Centro América, sino a la carrera política de Morazán que moriría fusilado cuando gobernaba Costa Rica en 1842.

Carrera nunca perdonó a Morazán por las atrocidades que cometió cuando invadió a Guatemala en 1840, y cuando el caudillo guatemalteco invadió a El Salvador en 1862, ordenó cañonear el mausoleo de Morazán hasta que no quedaran vestigio de sus restos.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

 

2 de octubre de 1841: la Asamblea Constituyente de Guatemala, luego de que los conservadores retomaran el poder, ordena quemar los libros prohibidos por la autoridad eclesiástica e impide la libre importación de los mismos

Virgen de la Soledad. Fotografía de Juan José de Jesús Yas, tomada del Endangered Archives Programme. Arcadia (1890-1930).

Cuando se declara la Independencia en 1821, uno de los puntos principales era que se iba a mantener la religión católica como hasta entonces se había hecho.  Sin embargo, los criollos liberales entendieron que para hacerse del poder tenían que deshacerse del poder eclesiástico y abrazaron la bandera del anticlericalismo.

El 6 de diciembre de 1828, en medio de la Guerra Civil Centroamericana que enfrentó a los criollos liberales contra los conservadores, Mariano de Aycinena (jefe de Estado de Guatemala) ordenó que fueran quemados todos los libros prohibidos por la autoridad eclesiástica, y rogó y encargó a dicha autoridad para proceder en contra de aquellos que se opusieran a tal encargo. Para poner en contexto el requerimiento de Aycinena es importante destacar que en ese momento la guerra se estaba inclinando en favor de los liberales dirigidos por el general Francisco Morazán, quien utilizaba como bandera ideológica un movimiento revolucionario basado precisamente en esos libros prohibidos.

Cuando Mariano de Aycinena fue derrocado por Morazán en 1829, la orden caducó y de hecho lo que ahora se prohibió fue la educación religiosa.  Se clausuró la Pontifica Universidad de San Carlos de Borromeo y en su lugar se instituyó la Academia de Ciencias y Estudios, la cual era una institución laica dirigida por el doctor Pedro Molina.

Cuando el gobierno liberal de Mariano Gálvez se desplomó en 1838, los conservadores retomaron el control en el Estado de Guatemala, dirigidos por el caudillo campesino Rafael Carrera, quien era un católico muy fervoroso.  De hecho, la guerra contra Mariano Gálvez tuvo todos los tintes de una Guerra Santa, pues los campesinos peleaban para que se permitiera el regreso de las órdenes regulares y del arzobispo, y que se abriera nuevamente la Catedral Metropolitana, que había estado cerrada desde que el arzobispo Casaus y Torres había sido expulsado en 1829.

Como era de esperarse, la nueva constitución fue de tintes conservadores con grandes poderes para la Iglesia Católica y uno de las enmiendas incluidas fue la de restablecer las prohibiciones dictadas por Mariano de Aycinena en 1828, además de que se establecieron penas con el objeto de impedir la libre introducción y circulación de los libros que leían los criollos liberales.

BIBLIOGRAFIA:

13 de septiembre de 1831: el gobierno de la República Federal de Centro América establece una férrea política restringiendo la libre locomoción de criollos y mestizos

El Puerto de San José en 1860. Era la única salida del territorio guatemalteco hacia el Litoral Pacífico, pero los barcos atracaban muy esporádicamente.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la expulsion de los miembros del partido conservador del territorio centroamericano, la República Federal de Centroamérica estableció una rígida política para verificar que todos los extranjeros que llegaran al Estado se reportaran a las autoridades de gobierno.

Las medidas exigían que todos los visitantes extranjeros se reportaran a la autoridad edil o gubernamental más próxima, so pena de cárcel.  Tambien se exigía que los jefes ediles notificaran a su inmediato superior de la llegada de cualquier extranjero y que todos los viajeros tuvieran un pasaporte para viajar entre Estados de la República Federal, y entre departamentos de cada Estado, ya que, según decía la ley, “nadie puede transitar libremente”.

Ahora bien, el mismo decreto hace la salvedad de que los comerciantes y los indígenas estaban exentos al requisite del pasaporte, lo que evidencia la intención de no permitir que los criollos conservadores retornaran a la región.

Además de las autoridades ediles, el decreto hace énfasis en que todos los centinelas y dueños de pensiones estaban obligados a hacer cumplir la ley y que debían notificar a las autoridades la presencia de cualquier visitante.

Con semejantes leyes, los conservadores no se atrevieron a retornar al territorio centroamericano, y esperaron pacientemente la oportunidad para hacerlo.  Esta se present cuando se declaró una epidemia de cólera en 1837 y los campesinos se alzaron contra el gobierno liberal del doctor Mariano Galvez enarbolando la bandera de la religion católica.

BIBLIOGRAFIA:

27 de agosto de 1836: el gobierno liberal de Mariano Galvez impone leyes laicas inspiradas en el Código de Edward Livingston que se usaba en el estado de Louisina, Estados Unidos

Mapa del Estado de Guatemala en 1832. Obsérvese la gran extension de los departamentos de Totonicapán, Quetzaltenango y Sololá, lo cuales formarían el Estado de Los Altos en 1838.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Durante la Jefatura de gobierno del Doctor Mariano Gálvez, se practicó ampliamente el liberalismo político y por primera vez se practicó la separación Iglesia – Estado en Guatemala. De hecho, por ser antagonista de los privilegios del partido conservador, Gálvez expulsó al arzobispo Ramón Casaus y Torres, ordenó la supresión del diezmo obligatorio para el clero secular de la Iglesia, y eliminó la gran mayoría de los asuetos religiosos.  Ahora bien, Gálvez despojó de privilegios a la Iglesia Católica no por cuestiones religiosas, sino que por razones puramente económicas: entre menos asuetos, mayor productividad y con la supresión del diezmo obligatorio, mayores ingresos para las arcas estatales. Asimismo, la eliminación de sus privilegios a los religiosos significaba la supresión de su poder politico y económico.

Posteriormente, el 27 de agosto de 1836, el Jefe de Estado impuso leyes laicas, como el divorcio, el matrimonio civil y el establecimiento de juicios de jurados, inspiradas en el código de Edward Livingston, un tratado legal que se había puesto en vigencia en el estado de Luisiana en los Estados Unidos y traducido al español por José Francisco Barrundia, el indiscutible líder de los criollos liberales.

Pero la población guatemalteca, con un catolicismo muy arraigado, se resintió de este cambio de leyes, aunque ya estaba molesta por el hecho de que las órdenes monásticas hubieran sido expulsadas del país en 1829.  La situación poco a poco se fue agravando, gracas a que los curas párrocos corrieron los rumores de que el gobierno liberal era herético y estaba en contubernio con los ingleses protestantes.

La situación llegó a un punto crítico, en que el que bastó una epidemia de cólera en 1838 para que se llegara a una guerra civil que tuvo todas las características de una guerra santa entre los campesinos católicos encabezados por Rafael Carrera y los criollos liberales positivistas, liderados por Mariano Gálvez y apoyados por el presidente federal Francisco Morazán.

BIBLIOGRAFIA:

24 de agosto de 1831: el doctor Mariano Gálvez es popularmente electo para la jefatura del Estado de Guatemala

Vista de la Ciudad de Guatemala a finales del siglo XIX.  Salvo por las torres de la Catedral, la vista sería muy similar a la de los tiempos de Gálvez. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras ser electo presidente de la República Federal de Centro América en septiembre de 1830, el general Francisco Morazán manipuló a su antojo las jefaturas de los estados que la conformaban.  En Guatemala, por ejemplo, no se permitió que tomara posesión el doctor Pedro Molina pese a haber sido electo, y en su lugar gobernó Antonio Rivera Cabezas. Al salir Rivera Cabezas del poder, fue electo en su lugar José Francisco Barrundia, pero éste renunció a tan alta investidura, siendo sustituido por Gregorio Marquez.  Finalmente, el 24 de Agosto de 1831 fue electo el doctor Mariano Gálvez.

El común denominador de todos y cada uno de los personajes arriba mencionados, es que eran miembros prominentes del Partido Liberal, en el que se destacaban por diferentes razones.  Gálvez, en particular por su afán de implementar reformas que consiguieran progreso para sus conciudadanos.

El 29 de abril de 1833 el estado de Costa Rica se había declarado independencia y poco después le siguieron Nicaragua y El Salvador.  Ante la crisis institucional que se produjo como resultados de estas secesiones en el seno del senado federal, el doctor Gálvez envoi su carta de renuncia a los miembros de la Asamblea del Estado considerando que la situación no se estaba manejando de forma adecuada.

Los diputados no aceptaron la renuncia del gobernante, quien siguió al frente del Estado durante los siguientes cinco años, enfrentando los crecientes problemas de la cada vez más débil República Federal y el resurgimiento del Partido Conservador, el cual terminó por derrocarlo tras una sangrienta guerra civil de índole religioso.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

 

 

7 de agosto de 1830: el Congreso de la República Federal de Centro América decreta la ley de responsabilidad de los servidores públicos

escudoguate1871
Escudo de la República de Guatemala que estuvo vigente entre 1858 y 1871, año en que se public la Recopilación de Leyes de donde se extrajo esta información.  Imagen tomada de la obra de Manuel Pineda de Mont.

Ya desde sus orígenes, los gobernantes de la región centroamericana intentaron poner en orden los asuntos internos por medio de leyes que tipificaran los delitos incurridos por los empleados públicos.  El 7 de agosto de 1830, cuando la Guerra Civil Centroamericana había terminado y los conservadores y eclesiásticos regulares habían sido expulsados de la región, el congreso liberal dispuso emitir la ley de responsabilidad de los empleados públicos.

Dicha ley dice textualmente sobre el presidente, ministros y senadores:

Artículo 6.°: El presidente y vicepresidente de la república; los senadores; ministros de la suprema corte de justicia y jefes militares y de rentas serán habidos y tratados como prevaricadores, siempre que se les compruebe cohecho o soborno en la provisión o presentación para los empleos, aun cuando la propuesta haya tenido efecto en los aspirantes y aun cuando no hubiersen recibido por si mismos, sino por medio de otro, alguna dádiva de estos, o en nombre suyo.  La aceptación de la promesa es por si sola motive bastante para incurrir en la pena de privación del empleo.

No es de extrañar que con semejante rigor, para 1840, los diferentes estados de la región se habían ido separando uno a uno de ls República Federal, en la que ya solamente quedaban los estados de El Salvador (donde vivía el president liberal Francisco Morazán), Guatemala (en donde los conservadores habían arrebatado el poder a Mariano Galvez) y Los Altos (a donde se habían ido a refugiar los liberales guatemaltecos).

En abril de 1840 Morazán fue categóricamente derrotado por Rafael Carrera en la Ciudad de Guatemala cuando intentaba mantener por la fuerza lo poco que quedaba de la Federación, dando por finalizada de hecho la República Federal de Centro América.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

25 de julio de 1838: con el gobierno liberal prácticamente desmantelado, Mariano Rivera Paz, encargado del gobierno del Estado de Guatemala, anula todos los decretos contra los conservadores y las órdenes religiosas

Retrato official de Mariano Rivera Paz, que se encuentra en el Museno Nacional de Historia. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En julio de 1838 los criollos liberales no sabían qué les había golpeado, pues habían pasado de ser los dueños absolutos de la situación en Centroamérica, a tener en sus manos una crisis sin precedents: Nicaragua y Costa Rica se habían declarado estados independientes y en Guatemala las hordas católicas campesinas habían arrasado con el gobierno laico anticlerical del doctor Mariano Galvez.

Era tal la desesperación de los liberals que el mismo José Francisco Barrundia, quien junto con el doctor Pedro Molina eran los máximos líderes de los liberales guatemaltecos, había solicitado ayuda al general campesino Rafael Carrera para que derrocada a Gálvez.  Y es que a Barrundia le había horrorizado que el personaje que aparece en nuestros billetes de veinte quetzales no tuviera problema alguno en implementar tácticas militares de tierra arrasada en las áreas rurales guatemaltecas para tratar de derrotar a los campesinos católicos alzados.

El lector se preguntará cómo fue que Guatemala llegó a una guerra santa entre católicos y no creyentes siendo, como es ahora en el siglo XXI, un país en donde prácticamente la mitad de los habitantes son católicos, y la otra mitad son protestante. Pues bien, en la época que siguió a la independencia estaban muy de moda los ideales de la Ilustración que veía a la religion católica como la raiz de todos los males; de esta forma, los criollos que querían in nuevo sistema social en la region porque el colonial no los favoreció abrazaron la ideología laica, mientras que aquellos que fueron predominantes durante la colonia, mantuvieron su estrecha relación con el clero.

En 1829, Morazán derrotó a Mariano de Aycinena y tomó el poder de la República Federal de Centro América.  Uno de sus primeros decretos fue expulsar a todos los miembros del partido conservador y de las órdenes religiosas para así apropiarse de sus bienes, en especial las grandes haciendas que tenían los religiosos.  Pero no expulsaron a los curas del clero secular, sino que solamente al arzobispo Casaus y Torres, pensando que con la expulsión del líder y la eliminación del diezmo obligatorio los curas quedarían muy mermados.

Los liberales no contaron con la labor de hormiga que hicieron los curas durante el gobierno de Galvez (1831-1838); los sacerdotes se dedicaron a hacerle ver a los campesinos que los liberales eran herejes pues habían expulsado a las órdenes religiosas y hacían negocios con los protestantes ingleses.  Además, los liberals habían impulsado las leyes del matrimonio civil, el divorcio y los juicios de jurados copiando el código de Livingston que se utilizaba en los Estados Unidos, lo que fue aprovechado por los curas párrocos para decirle a los campesinos que los gobernantes iban en contra de la doctrina católica.

Así pues, bastó in detonante para que estallara la revolución rural en Guatemala y esa fue la epidemia de cólera que se desató en 1837.  Cuando se corrió el rumor de que eran los agentes del gobierno los que envenenaban los ríos, los campesinos se levantaron en armas, y eligieron como su líder a Rafael Carrera.  Aquel sería el principio del fin de los liberales en Guatemala mientras Carrera viviera.

Rivera y Paz se hizo cargo del gobierno del estado debido a todos estos acontecimientos y comprendió que todos los decretos anticlericales y en contra de los conservadores iban a ser utilizados en su contra cuando los campesinos tomaran el poder, así que el 25 de julio de 1838 se curó en salud y decidió decretar un olvido generalizado de todo lo decretado en contra de la iglesia católica y los conservadores desde 1821 hasta 1838.  Empezaba así el regimen conservador de los 30 años.

BIBLIOGRAFIA: