26 de febrero de 1849: asesinan a Mariano Rivera Paz, ex-presidente del Estado de Guatemala cuando iba a tomar posesión del corregimiento de Jalapa en el departamento de Mita

Retrato el presidente Mariano Rivera Paz (1804-1849)

Durante el exilio del general Rafael Carrera a México en 1848 los criollos se hicieron cargo de la situación del país, pero en lugar de recuperar la armonía y tranquilidad, Guatemala se hundió en una profundal anarquía. Cuando Carrera partió al exilio, la Asamblea Legislativa, ahora en poder de los liberales, dictó una disposición por la que se le declaraba fuera de la ley que debía aplicársele la pena de muerte si osaba regresar al país.

Se sucedieron varios presidents que renunciaron en cuestión de semanas o meses, hasta que finalmente el coronel Mariano Paredes (hasta entonces corregidor de Quetzaltenango), tuvo que ir a la Ciudad de Guatemala para hacerse cargo de la situación  Pero a pesar de los esfuerzos de Paredes, Guatemala entró en una profunda crisis: había crímenes políticos de importantes personalidades y bandoleros sueltos por todo el país; el gobierno dictaba leyes, pero nadie las cumplía.

Así, el 26 de febrero de 1849, el ex-presidente Mariano Rivera Paz fue asesinado cuando el presidente Paredes lo nombró como corregidor de Jalapa y Rivera Paz intentó tomar posesión de su cargo.  El ex-presidente (quien había gobernado a Guatemala como Jefe de Estado en 1839 y como presidente de la República de 1842 a 1845) fue asesinado por los “lucios” Roberto Reyes y Agustín Pérez en el lugar llamado Sampaquisoy.  Y su sucesor no corrió mejor suerte: Paredes nombró al general Vicente Cruz, hermano de Serapio Cruz (Tata Lapo) como corregidor, pero también fue asesinado sin poder tomar posesión del cargo.

Era una época oscura de crímenes politicos constantes: aparte de los corregidores de Jalapa, fue asesinado Gregorio Orantes, corregidor nombrado para Jutiapa, y Marcial Zebadúa, presidente del Tribunal Supremo de Justicia.  Por cierto que los corregimientos de Jalapa y Jutiapa pertenecían al departamento de Mita que había sido creado un año antes, el 23 de febrero. Este clima de inestabilidad propició el retorno del general Carrera, quien ingresó a Guatemala por el occidente y regresó a la ciudad en agosto de 1849.

BIBLIOGRAFIA:

 

23 de febrero de 1848: el gobierno del Estado de Guatemala segrega al departamento de Mita del de Chiquimula y lo divide en los de distritos de Jutiapa, Santa Rosa y Jalapa para una mejor administración

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Mapa del curato de Jutiapa, según lo describe el arzobispo Pedro Cortés y Larraz en su reporte pastoral de 1768.  El poblado no hab=a cambiado mucho para 1848 debido a las constants guerras en la region centroamericana.  Imagen tomada del Archivo General de Indias.

La organización territorial de la República Federal de Centro América estuvo ligada directamente a la division eclesiástica que las autoridades de la Iglesia Católica habían hecho de los curatos que había en la región durante la época colonial.  Estos curatos estaban agrupados en grandes regiones que habían sido asignadas a determinadas órdenes de frailes y, dado que esta división administrativa estaba ya prácticamente hecha al momento de la Independencia, la primera delimitación territorial del Estado de Guatemala se basó en ella.

Uno de los departamentos originales era el de Chiquimula, el cual abarcaba prácticamente todo el oriente guatemalteco; así que el 23 de febrero de 1848 fue separado en dos, formado el departamento de Mita, el cual, a su vez, fue dividido en tres distritos (o corregimientos), de acuerdo al decreto que se reproduce a continuación:

  1. El departamento de Mita se divide para su mejor administración en tres distritos que se denominarán, el 1.° de Jutiapa; el 2.° de Santa Rosa; y el 3.° de Jalapa.
  2. El distrito de Jalapa se compondrá de las poblaciones siguientes: Jutiapa, como cabecera; Yupiltepeque, las dos Mitas y sus valles que son Suchitán, San Antonio, Achuapa, Atescatempa, Sapotitlán, Contepeque, Chingo, Quequesque, Limones y Tempisque; Comapa, Jalpatagua, Asulco, Conguatco y Moyuta.
  3. El distrito de Santa Rosa se compondrá de las poblaciones siguientes: Santa Rosa como cabecera; Cuaginiquilapa, Chiquimulilla, Guazacapan, Taxisco, Pasaco, Nancinta, Tecuaco, Sinacantán, Ixguatán, Zacualpa, la Leona, Jumay y Mataquescuintla.
  4. El distrito de Jalapa se compondrá de las poblaciones siguientes: Jalapa, cabecera; Sanarate, Sansaria, San Pedro Pinula, Santo Domingo, Agua Blanca, Espinal, Alzatate y Jutiaplilla; y para mayor claridad se entenderá este distrito dividido del de Jutiapa por el río que sale del Ingenio hasta la laguna de Atescatempa.
  5. Para los distritos de Jutiapa y Jalapa se nombrarán corregidores y jueces de primera instancia que correspondan continuando en el de Santa Rosa los funcionarios que existen.

Estos distritos fueron de corta duración, y cuando fueron suprimidos el 9 de octubre de 1850, todos los poblados regresaron a sus antiguos departamentos.

Los departamentos actuals se formaron hasta la década de 1870.

BIBLIOGRAFIA:

17 de febrero de 1865: muere Juan José de Aycinena y Piñol, Marqués de Aycinena, Obispo de Trajanópolis, rector de la Pontifica Universidad de San Carlos y Ministro de Asuntos Eclesiásticos del gobierno de Rafael Carrera

Retrato del Obispo Juan José de Aycinena y Piñol que se conserva en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.

En Guatemala el marquesado de Aycinena fue el único título nobiliario que se extendió por el Rey de España. Este título fue otorgado a Juan Fermín de Aycinena e Irigoyen, un ciudadano español que había llegado al Nuevo Mundo a buscar fortuna y había logrado hacer un imperio comercial gracias al transporte de carga en mulas desde los puertos del Atlántico hasta las principals ciudad de la Capitanía General.

Gracias a su imperio comercial y a su origen español, Aycinena y su familia lograron conseguir las mejores posiciones en el gobierno colonial a principios del siglo XIX, al punto que tuvieron puesto que hasta entonces habían estado a cargo únicamente de ciudadanos españoles. Por otra parte, varios de sus miembros ingresaron al clero, tanto regular como secular y gracias a todo esto, la familia alcanzó importantes posiciones gubernamentales que incluyeron el rectorado de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo y diputados ante las Cortes de Cádiz.

En la década de 1810, los Aycinena pelearon junto con los españoles para sofocar cualquier intento independentista en América Central y estuvieron en contra de cualquier movimiento de esa índole ya que implicaba perder el poder que habían conseguido. Pero la debidlidad de la corona española tras la invasion Napoleónica y el fracaso de las Cortes de Cádiz tras el retorno al poder de Fernando VII llevaron a la Independencia en 1821.

Tras la creación de las Provincias Unidas del Centro de América, los Aycinena y sus familiares se aglutinaron en el partido conservador, el cual promulgaba que no se cambiara absolutamente nada en la estructura política y social del nuevo país, mientras que el resto de criollos no-aristócratas se aglutinaron en el partido liberal y pelearon por un cambio radical en la política: la separaciónde Iglesia y Estado y la eliminación de los títulos nobiliarios, principalmente.

En medio de esta vorágine de acontecimientos vivió el obsipo Juan José de Aycinena y Piñol, quien nació en la Ciudad de Guatemala, el 29 de agosto de 1792 y quien heredó el título de Marqués de Aycinena a la muerte de su padre. En 1825 fue nombrado rector de la Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo y estuvo en el cargo hasta que fue expulsado de Centroamérica junto con el resto de su familia en 1829, luego de la invasion liberal liderada por el general Francisco Morazán.

Vivió un tiempo en el exilio, junto con su hermano Mariano de Aycinena, quien había sido el jefe de Estado de Guatemala durante la invasión morazánica y cuando éste no quiso retornar a Guatemala tras el colpaso del gobierno liberal de Mariano Gálvez se convirtió en el líder del partido conservador. Su posición era mucho más débil que cuando estaban en el poder en 1829, así que tuvieron que empezar pactando con el general campesino Rafael Carrera, quien se había convertido en el hombre fuerte de Guatemala tras liderar la revolución indígena-católica que derrocó a los liberales.

Entre 1840 y 1849, ya siendo nombrado nuevamente rector de la Pontifica Universidad, Aycinena fue uno de los principales colaborades de Carrera pero cuando vio que éste parecía perder el control de la situación en 1848, no dudó en pedirle la renuncia y enviarlo al exilio. Carrera midió sus opciones perfectamente y salió del país hacia México sin oponer resistencia, desde donde estuvo esperando que la crisis interna de Guatemala obligara que lo llamaran de vuelta al poder.

Carrera regresó a Guatemala en 1849, tras haber pactado con los líderes indígenas de occidente y cuando se estaba desarrollando una sangrienta Guerra civil en Yucatán, en donde los indígenas estaban masacrando a criollos y europeos. A su retorno, los criollos liberales huyeron hacia El Salvador, pero Aycinena y los criollos conservadores no podían huir porque no eran aceptados en otros país por su tendencia pro-católica, como estaban aterrados de que una guerra civil como la de Yucatán se desatara en Guaemala, tuvieron que pactar con Carrera.

Aycinena y sus familiars se convirtieron en el Estado Mayor del genera Rafael Carrera y gobernaron junto con él hasta 1865. Aycinena falleció el 17 de febrero y Carrera el 14 de abril de ese año y puede decirse que fue en ese momento que terminó el gobierno conservador en Gutemala.

BIBLIOGRAFIA:

15 de febrero de 1838: la Asamblea del Estado de Guatemala decide que sea el Congreso Federal de Centro América el que resuelva aceptar o no la creación del Estado de Los Altos

Escudo del Estado de Los Altos, tallado en Piedra en una de las tumbas de los Héroes Altenses en el Cementerio de Quetzaltenango.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 2 de febrero de 1838 los criollos liberales se reunieron en la ciudad de Quetzaltenango y se declararon independientes del Estado de Guatemala.  Se autodenominaron “Estado de Los Altos y contaban con un territorio nada despreciable:  ocupaban Soconusco (actualmente en México) y los departamentos de Quetzaltenango, Totonicapán y Sololá, que en esa época eran enormes y comprendían a los modernos departamentos de Huehuetenango, Quiché, Suchitepéquez, San Marcos y Retalhuleu, además de los ya mencionados.   Con la creación de este estado, los liberales tenían suficiente territorio y recursos naturales para progresar  y contaban con salida al Océano Pacífico en las costas de San Marcos, Retalhuleu y Suchitepéquez.

El 15 de febrero de ese año el gobierno del Estado de Guatemala conoció el asunto y lo trasladó al Congreso Federal de Centro América para que resolviera.  Dado que el gobierno de Guatemala estaba controlado por los conservadores católicos y el gobierno federal lo estaba por el general liberal Francisco Morazán, era cuestión de tiempo que se creara formalmente el nuevo estado.

A pesar de la autorización federal, las relaciones entre Guatemala y Los Altos nunca fueron cordiales y ambos estados se armaron hasta los dientes con la ayuda del consul británico Frederick Chatfield, quien había abandonado la capital federal y se había mudado a la Ciudad de Guatemala por sus desaveniencias con el presidente Morazán.

Los criollos liberales impusieron en su nuevo territorio las leyes laicas que Mariano Galvez y José Francisco Barrundia intentaron establecer infructuosamente en Guatemala y mantuvieron el impuesto indígena que ya había sido derogado por los conservadores.  Esto hizo que los indígenas del estado rechazaran al nuevo gobierno y se mantuvieron protestando hasta que el 1 de octubre de 1839 un grupo de campesinos fue reprimido violentamente en Santa Catarina Ixtahuacán por los militares altenses, provocando por lo menos cuarenta muertos. En los libros de la época, los historiadores liberales refieren el incidente simplemente como “un escarmiento para los bárbaros”, pero esto sería el inicio del fin del Estado de Los Altos, pues los campesinos fueron a Guatemala a pedir ayuda al general mestizo Rafael Carrera quien era el que verdaderamente gobernaba y quien marzo de 1840 ya había recuperado el territorio para Guatemala.

BIBLIOGRAFIA:

 

14 de diciembre de 1841: el Jefe del Estado de Guatemala, Mariano Rivera Paz renuncia al cargo y es sustituido por el licenciado Venancio López

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Planos originales de la Catedral de la Ciudad de Guatemala.  La religion católica jugaría un papel crucial en la política de Guatemala desde el gobierno de Rivera Paz hasta la revolución liberal de 1871.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Gobernar teniendo a Rafael Carrera como general en jefe de las Fuerzas Armadas era una tarea sumamente ardua, y eso fue precisamente lo que le ocurrió a Mariano Rivera Paz, un hombre muy competente y capaz pero que estuvo al mando del Estado de Guatemala durante la época más convulsa de la República Federal de Centro América.

Rivera Paz había llegado al poder poco antes de que las hordas de Carrera entraran en la ciudad de Guatemala exigiendo que se abriera la Catedral Metropolitana en nombre de la santa religion; ante esta situación, Rivera Paz se apresuró a aprobar una serie de decretos que facilitaron el retorno de los eclesiásticos y de la familia Aycinena al país.

Cuando los criollos liberales se dieron cuenta de este cambio de política se trasladaron al occidente de Guatemala y formaron su propio estado, el Estado de Los Altos, en donde aprovecharon lo que le quedaba de poder al presidente federal Francisco Morazán para separarse de Guatemala.

Carrera continuó  su lucha campesina contra las fuerzas morazánicas y tras un año de combates con resultados indecisos, finalmente salió airoso y recuperó a Los Altos para Guatemala.  A paritr de ese momento, pasaron dos cosas:  Carrera se convirtió en el hombre fuerte de Guatemala y la hasta entonces triunfante carrera política de Morazán llegó a su fin.  Este fue el nuevo escenario que afrontó Rivera Paz lo mejor que pudo, pero pronto se hizo evidente que no era un rival de peso para Carrera.

De esta forma, tras una fuerte discusión que tuvo Carera con uno de sus ministros el 7 de diciembre de 1841, Rivera Paz renunció a la jefatura del Estado, dejando el camino libre al “Caudillo adora de los Pueblos”.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

7 de noviembre de 1840: la Asamblea Constituyente del Estado de Guatemala establece la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo

Laboratorio de Anatomía en la Escuela Facultativa de Medicina y Farmacia en 1896.  Para entonces, la facultad contaba con casi 75 estudiantes en total, muchos de ellos del resto de Centroamérica y del sur de México.  Fotografía publica por “La Ilustración Guatemalteca“.

Tras la violenta revolución entre campesinos católicos y el ejército de los liberales, el gobierno del Estado de Guatemala pasó de nombre a Mariano Rivera Paz y de hecho al caudillo campesino Rafael Carrera.  A pesar de que en ese momento todavía era analfabeto, Carrera era ya un hábil militar y manejaba muy bien la política, al punto que supo aliarse con los criollos conservadores católicos y restableció las instituciones que existían durante la época colonial, entre ellas, la Pontificia Universidad.

Los liberales habían clausurado la casa de estudios superiores por ser de orientación católica y la habían sustituido por la institución laica que llamaron Academia de Ciencias y Estudios.  Originalmente su rector fue el doctor Pedro Molina, pero la guerra civil que se extendió de 1838 a 1840 hizo que la Academia quedara en el olvido.

Los conservadores restituyerón la antigua Pontificia Universidad tal y como estaba establecida originalmente, aunque ahora solamente con jurisdicción en el Estado de Guatemala y el 7 de noviembre de 1840 la Asamblea Constituyente estableció la Facultad de Medicina.  Hasta entonces, si bien había habido estudios de las Ciencias Médicas, Química y Farmacia en el Estado, estos habían estado a cargo del Protomedicato y de los muy escasos médicos que había en el país.

Fue hasta ese momento que se estableció formalmente la Facultad, la cual estaba directamente reglamentada por el gobierno conservador, aunque la Universidad quedaba encargada de los estudios teóricos y los exámenes de grado.

El decreto de creación de la facultad se transcribe a continuación:

“DECRETO DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE DE 7 DE NOVIEMBRE DE 1840, ESTABLECIENDO LA FACULTAD DE MEDICINA

  1. Se establecerá en el estado una sociedad compuesta de los doctores y licenciados médicos, cirujanos y farmaceutas, que se denominará Faculta de Medicina de Guatemala.
  2. Su objeto será el arreglo del ejercicio de la medicina, cirugía y farmacia, y el progreso y perfección de estos ramos.
  3. El gobierno informado por los doctores médicos, reglamentará la facultad médica, bajo las bases que expresan los proyectos presentados por la junta de doctores médicos en 19 de agosto ultimo; pero sin separar de la Universidad el estudio teórico de esta ciencia, ni privarla de la intervención que le da su estatuto en los exámenes de grados de bachilleres, licenciados y doctores.”

BIBLIOGRAFIA:

 

 

 

28 de octubre de 1840: tras recuperar el poder en Guatemala, los conservadores restablecen la antigua Universidad de San Carlos, que había sido clausurada por los liberales en 1831

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Escudo de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo en el siglo XVIII.  Publicado en la revista “La Locomotora” en 1907.

Alrededor de la Universidad de San Carlos de Guatemala existen varios mitos que con el paso de los años se han convertido en dogmas para los estudiantes universitarios.  Muchos creen que la Universidad, fundada originalmente en 1676 es en efecto tricentenaria, que siempre ha estado comprometida con las clases populares y que ha sido siempre autónoma.  Por otra parte, existe también la creencia que la Huelga de Dolores que celebrant los estudiantes durante la cuaresma es una tradición que tiene ciento veinte años ininterrumpidos de existencia.

En realidad, tanto la Universidad como la Huelga de Dolores han sido clausuradas por ciertos períodos de tiempos tras los cuales han vuelto a emerger con profundas transformaciones.

Originalmente, la Real y Pontifica Universidad de San Carlos de Borromeo era una institución totalmente dedicada a la enseñanza de teología católica, estando dirigida por los jesuitas o por los más altos cargos del clero secular.  Su facultad de Derecho era especializada en el derecho canónico mientras que su facultad de Medicina se inició hasta en el siglo XVIII, y durante sus primeros dosciendos años de existencia, apenas graduó a un puñado de estudiantes.  En esa época, únicamente aquellos que pertenecían a las más altas capas sociales podían acceder a los estudios universitarios y sus graduaciones eran celebradas con grandes ceremonias que incluían un Te Deum en la Catedral Primada de Santiago.

La primera transformación de la Universidad ocurrió durante las reformas borbónicas en el siglo XVIII:  en ese momento se transformó la educación religiosa y empezó a introducirse poco a poco el pensamiento de la Ilustración que se iba adentrando en Europa.  Además, los jesuitas fueron expulsados de todos los territorios del monarca epañol en 1767, lo que dejó a la Universidad en manos del clero secular y con una educación menos tradicional.  A pesar de todo, estos cambios no fueron tan radicales como lo serían los ocurridos luego de la Independencia de Centroamérica en 1821.

Aquel 15 de septiembre de 1821, la Universidad dejó de ser real y pasó a ser únicamente la “Pontificia Universidad de San Carlos“, quedando de esta forma hasta la invasión de Francisco Morazán en 1829.  El triunfo del general liberal significó la expulsion de los frailes de las órdenes regulares y de los altos jerarcas del clero secular, seguido del cierre de la Universidad.   Los liberales confiscaron todos los volúmenes que se almacenaban en las bibliotecas de los conventos y crearon su propia institución de estudios superiores: La Academia de Ciencias y Estudios.  Esta nueva Academia estuvo dirigida por el doctor Pedro Molina, y desechó por completo la educación religiosa de las aulas universitarias.

Las guerras en el Estado de Guatemala continuaron y tras el triunfo del general Rafael Carrera en 1838, la Academia de Ciencias quedó prácticamente abandonada.  Finalmente, los conservadores restablecieron la Pontifica Universidad de San Carlos el 28 de octubre de 1840, con unos nuevos estatuos que le otorgaban los privilegios y prerrogativas con que fue creada originalmente durante el Imperio Español.  Pero ahora la situación era diferente:  los conservadores gobernaban únicamente en el Estado de Guatemala, y por esta razón, la Universidad ya no tenía jurisdicción en todo el antiguo territorio de la Capitanía General.  De hecho, cada Estado fundó su propia Universidad.

La Pontificia Universidad se mantuvo como tal hasta la caída del regimen conservador en 1871.  Entonces, fue definitivamente clausurada y sustituidas por varias Escuelas Facultativas que eran totalmente dependientes del Ministerio de Instrucción Púbica.  Inicialmente estaban solamente en la Ciudad de Guatemala, pero luego tuvieron sedes en Quetzaltenango.  Estas facultades totalmente laicas fueron:

  • Medicina y Farmacia del Centro
  • Derecho y Notariado del Centro
  • Ingeniería
  • Derecho y Notariado de Occidente

Las facultades seguían siendo exclusivamente para la élite de la Sociedad guatemalteca.  En un artículo sobre el número de estudiantes matriculados a principios del siglo XX el total reportado no llega ni a doscientos alumnus.

Estas fueron las facultades que se organizaron contra los gobiernos de Manuel Estrada Cabrera y de Jorge Ubico.  En 1898 la Facultad de Derecho estableció su Huelga de Dolores, la cual fue cancelada en 1903 luego del asesinato de un estudiante por la policía durante las celebraciones y no se restituyó sino hasta después de la caída del licenciado Estrada Cabrera en 1920.  Al subir el general Ubico al poder en 1931, se volvió a cancelar la Huelga y no reapareció sino hasta en 1945.

La autónoma Universidad de San Carlos de Guatemala se formó hasta en 1944, luego del derrocamiento del general Ponce Vaides el 20 de octubre.  Y fue en ese momento cuando empezó a albergar a estudiantes de clase media y algunos obreros.  Para 1961, cuando la constitución de 1956 permitió nuevamente el retorno de las órdenes de frailes y la educación religiosa, se fundó la Universidad Rafael Landívar y las élites empezaron a abandoner la Universidad Nacional.

BIBLIOGRAFIA: