10 de junio de 1781: el arzobispo Cayetano Francos y Monroy funda el Colegio de Infantes en la Nueva Guatemala de la Asunción

10junio1781
Los planos de la construcción de la Catedral de la Nueva Guatemala de la Asunción, que se empezó a construir en 1783 por instrucciones del arzobispo Cayetano de Francos y Monroy.  En la esquina inferior derecha están las instalaciones de lo que luego sería el Colegio de Infrnates.  En el recuadro: el arzobispo Francos y Monroy.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Durante la época colonial en Guatemala los colegios de mayor renombre estuvieron a cargo de la Compañía de Jesús. Sin embargo, estos fueron clausurados cuando los jesuitas fueron expulsados de los territorios del Imperio Español en 1767 como parte de las reformas borbónicas del rey Carlos III. Con la expulsión de los jesuitas, el principal colegio católico pasó a ser el Colegio y Seminario Tridentino de Nuestra Señora de la Asunción, que era anexo a la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo.

Cayetano Francos y Monroy llegó a Guatemala como arzobispo en sustitución dePedro Cortés y Larraz en septiembre de 1779, con la misión de retomar el control del clero de la Capitanía General de Guatemala y sacar a Cortés y Larraz de la arquidiócesis, a la que éste se había aferrado para contrarrestar el influjo del Capitán General Martín de Mayorga, que quería debilitar la posición del clero tras los terremotos de Santa Marta de 1773.1  Cortés y Larraz hizo mucha obra en beneficio de su grey y era muy querido por el pueblo católico, en especial por el de la arruinada ciudad de Santiago de los Caballeros, en donde había permanecido con todos los curas párrocos a su cargo, luego de que Mayorga obligara a las órdenes regulares a abandonar sus arruinados y palaciegos conventos y trasladarse a estructuras temporales en la recién fundada ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción.  Es más, Cortés y Larraz lideró la respuesta contra una epidemia de tifo que se desató luego de los terremotos, y posteriormente donó de su propio peculio para que se construyera un nuevo hospital en la nueva capital recién fundada.2

Pero la actitud de Cortés y Larraz no era bien vista por las autoridades civiles, quienes solicitaron al rey que sustituyera al arzobispo, y así lo hizo, nombrando a Cayetano de Francos y Monroy.  El nuevo arzobispo estaba muy involucrado con las corrientes liberales de los filósofos inglesis y de Juan Jacobo Rousseau que proporcionaron nuevos lineamientos en la pedagogía y la formación intelectual de las nuevas generaciones;​ por esa razón, inició en la Nueva Guatemala de la Asunción una reforma educativa, pues a su llegada solamente estaba la escuela de Belén, la que era incapaz de atender a todos los escolares, pues la población ascendía a veinte mil habitantes.​ El resto de escuelas no funcionaban porque todas las entidades civiles y religiosas estaban trabajando en construir sus nuevos edificios y residían en albergues de madera tras el traslado desde la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala en 1776.1

Francos y Monroy fundó dos escuelas de primeras letras —la de San José de Calasanz y la de San Casiano—, y contribuyó económicamente para finalizar la construcción del Colegio Tridentino, y otros establecimientos. La nueva orientación pedagógica de Francos y Monroy tenías tres objetivos: ciencias, costumbres y religión. De esta forma, se dio conocimiento a los niños adecuado a su edad y se les proporcionaron principios que poco a poco fueron desarrollando ciudadanos con mentalidad distinta a la acostumbrada y quienes en años posteriores serían protagonistas de los movimientos independentistas.​1

El 10 de junio de 1781, Francos y Monroy convifrtió a la escuela de San José de Calasanz en el Colegio de Infantes con dos objetivos específicos: la educación católica de la niñez guatemalteca, y educar a los seis acólitos de la Catedral Metropolitana.1 A los estudiantes del colegio de Infantes, que vestían de rojo, se les conocía como “colegiales seis“, o “los seises” porque inicialmente solamente seis de ellos cantaban en las festividades religiosas del coro de la Catedral Metropolitana; posteriormente ya fueron más los que cantaban, pero el nombre perduró.3

Tras la Independencia de Centroamérica y la Guerra Civil Centroamericana que le siguió, el resto de las órdenes regulares de la Iglesia Católica fue expulsado en 1829 por el general liberal Francisco Morazán tras su victoria sobre el estado conservador de Guatemala dirigido por Mariano de Aycinena y Piñol, líder de la familia Aycinena con fuertes lazos familiares y económicas con las órdenes regulares de la Iglesia. Los liberales también expulsaron al arzobispo Ramón Casaus y Torres aunque permitieron que se quedaran los curas del clero secular a los que éste dirigía, aunque sin el beneficio del diezmo obligatorio. Así, solamente quedaron funcionando el Colegio Tridentino y el Colegio San José de los Infantes, ambos a cargo del clero secular que quedó en manos del vicario de la Catedral Metropolitana. Irónicamente, el Jefe de Estado de Guatemala durante esta época liberal fue el Dr. Mariano Gálvez, quien era ex-alumno del Colegio de Infantes.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Belaubre, Christophe (2013). «Francos y Monroy, Cayetano: Aspectos de la vida del arzobispo de Guatemala que vino para retomar el control de un clero guatemalteco en estado de rebelión casi abierto». Archivado desde el original el 22 de julio de 2017.
  2. Martínez Durán, Carlos (2009). Las Ciencias Médicas en Guatemala, origen y evolución (4.ª edición). Guatemala: Universitaria, Universidad de San Carlos de GuatemalaISBN 9789993967583.
  3. Montúfar, Lorenzo; Montúfar, Rafael (1898). Memorias autobiográficas de Lorenzo Montúfar. Guatemala.
  4. Molina Moreira, Marco Antonio (1979). «Manuel Francisco Pavón Aycinena, constructor del sistema político del Régimen de los Treinta Años»Tesis (Guatemala: Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala). pp. 31-32.