3 de marzo de 1983: fusilan a 6 condenados por Tribunales de Fuero Especial

Durante el gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont fusilian a seis condenados por los Tribunales de Fuero Especial, tres días antes de la llegada del Papa Juan Pablo II.

3marzo1983
El Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en 1896. En el paredón perimetral fueron fusilados los seis condenados a la pena de muerte por los Tribunales de Fuero Especial. En el recuadro: el Gral. Efraín Ríos Mont, al centro, con su Ministro de la Defensa, general Oscar Humberto Mejía Vítores, a su derecha. El Ministro de la Defensa dirigía los Tribunales de Fuero Especial. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y de Associated Press.

Durante el gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont se establecieron los llamados «Tribunales de Fuero Especial«, los cuales juzgaban sumariamente a los implicados en actividades guerrilleras.  Los tribunales estaban ubicados en el Palacio Nacional —aunque esto no era del dominio público en esa época— y juzgaron más de setenta casos, los cuales resultaron veinte condenas.1

El 17 de septiembre de 1982 fueron fusilados cuatro guerrilleros, siendo aquella la primera ejecución oficial en siete años, aunque el país estaba en medio de una cruenta guerra civil que había dejado ya miles de muertos y que obligaba al gobierno a extender el estado de sitio cada 30 días.1,2  A estos fusilamientos le siguieron otros dos, el 3 y el 22 de marzo de 1983.  Pero de todos estos, el que ocurrió el 3 de marzo de 1983 fue el que más repercusión mundial tuvo porque ocurrió apenas cuatro días antes de que llegara el Papa Juan Pablo II en su visita oficial a Guatemala.1

Los seis condenados — Walter Vinicio Marroquín González, Sergio Roberto Marroquín González, Héctor Haroldo Morales López, Marco Antonio González (de nacionalidad hondureña), Carlos Subuyug Cuc, y Pedro Raxon Tepet2 — fueron fusilados a las cinco de la manana frente al paredón del Cementerio General de la Ciudad de Guatemala y los bomberos se encargaron de darles sepultura.  Subuyg Cuc y Raxon Tepet fueron ejecutados por terrorismo, mientras que el resto por secuestro.2  El hondureno González se había entrevistado con representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y les contó que había entrado a Guatemala por un puesto fronterizo en Agua Caliente solamente para ser capturado por el ejército guatemalteco y llevado a la prisión del Cuarto Cuerpo de la Policía Nacional, en donde lo mantuvieron incomunicado y lo hicieron confesar por medio del método de «capucha llanta«.  González le dijo a los representantes de CIDH que esa tortura consistía en colocar una capucha de goma del reo, la cual le cubría toda la cabeza hasta el cuello, y a la que se introducía alcohol mientras el reo está atado de pies y manos, llevándolo casi hasta la asfixia.  La CIDH verificó que los sindicados a los tribunales de Fuero Especial habían confesado luego de sufrir esta tortura.3

Los obispos de Guatemala habían enviado un telegrama al gobierno de Ríos Mont pidiendo clemencia para los condenados, en atención a la llegada del Papa, pero no fueron atendidos.  Es más, el nuncio apostólico en Guatemala, Oriano Quilici, había informado que el Papa había intercedido por los condenados y había solicitado al gobierno dar muestras de clemencia, pero la solicitud fue rechazada por la Corte Suprema de Justica.  Ya cuatro de los que murieron el 3 de marzo se habían salvado el 1 de febrero porque cuando ya estaban en el Cementerio General, veinte minutos antes de ser fusilados llegó la orden de suspender la ejecución.1

Debido a que Ríos Mont pertenecía a la Iglesia Evangélica «El Verbo» se conjeturó que no habría querido otorgar la clemencia por su oposición a la Iglesia Católica, algo que habría quedado corroborado por el desplante que le hizo a Juan Pablo II cuando éste llegó a Guatemala, al negarse a besarle el «Anillo del Pescador«.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Agencias (3 de marzo de 1983). Gran tristeza en la Iglesia de Guatemala por la ejecución de seis personas en vísperas de la visita de Juan Pablo II. España: El País.
  2. Comisión Interamericana de Derechos Humanos (3 de octubre de 1984). Resolución Nº. 15/84 Casos 8094, 9038 y 9080, Guatemala.  Organización de Estados Americanos.
  3. — (1984). Reporte del País: Guatemala.  Organización de Estados Americanos.

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25 de septiembre de 1985: promoción automática de estudiantes de institutos nacionales

Debido a las protestas estudiantiles que estaban saliéndose de control en 1985, el jefe de estado, general Oscar Humberto Mejía Víctores decide clausurar el ciclo escolar y promover a los estudiantes por decreto.

25septiembre1985
Palacio Nacional de Guatemala, sede del gobierno durante la jefatura de Estado del general Oscar Humberto Mejía Víctores (1983-1985). En el recuadro: el general Mejía Víctores. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Debido a las serie de protestas, huelgas y manifestaciones que los estudiantes de los planteles nacionales de educación media estaban realizando en contra del gobierno del general Oscar Humberto Mejía Vítores por el alza al pasaje urbano en la Ciudad de Guatemala, el gobierno de facto tuvo que negociar una salida pacífica a la situación. Entre las soluciones se otorgó un bono escolar para el pago del transporte de los estudiantes, y éstos fueron promovidos por decreto.

El decreto inicial fue el 865-85, que dió por concluidas las actividades del proceso de enseñanza-aprendizaje de 1985 en los establecimientos estatales:1

Acuerdo Gubernativo N°. 865-85

Palacio Nacional: Guatemala 24 de septiembre de 1985

El Jefe de Estado, considerando:

Que corresponde al Estado, a través del Ministerio de Educación, entre otras atribuciones, dirigir y evaluar el sistema educativo a efecto de que las acciones correspondientes alcancen los objetivos previstos en los planes y programas de estudio que se llevan a cabo en todo el país;

Considerando: que la situación que ha venido impereando en el país ha interrumpido la finalización del proceso enseñanza aprendizaje en perjuicio de los alumnos de los establecimientos educativos del Estado que funcionan bajo el control del Ministerio de Educación y, tomando en cuenta por otra parte, que está próximo a finalizar el ciclo lectivo, habiéndose completado en alto porcentaje las tareas educativas programadas, se hace imperativo dar por concluidas las actividades del referido proceso, sin perjuicio de los educandos, emitiéndose para ese propósito la presente disposición legal.

Por tanto: en el ejercicio de las facultades que le confiere el artículo 4°. del Estatuto Fundamental de Gobierno, modificado por los Decretos Leyes número 36-82 y 87-83, y con base en lo dispuesto por los artículos 15 de la Ley de Educación Nacional y 58 de su Reglamento, acuerda:

Artículo 1°. Dar por concluidas, a partir del 25 de septiembre en curso, las actividades del proceso enseñanza-aprendiza del ciclo escolar correspondiente al año 1985, en los establecimientos educativos del Estado que funcionan bajo el control del Ministerio de Educación.

Artículo 2°. Los alumnos inscritos durante el presente año en los establecimientos educativos indicados con anterioridad, serán promovidos al grado inmediato superior, automáticamente.

Artículo 3°. El Ministerio de Educación queda facultado para establecer mediante acuerdo el procedimiento que debe seguirse para hacer efectiva la promoción a que se refiere el artículo anterior.

Artículo 4°. El presente Acuerdo entra en vigor inmediatamente y deberá ser publicado en el Diario Oficial.

Comuníquese,

        • General de División, Oscar Humberto Mejía Víctores
        • La Ministro de Educación, Aracely Judith Samayoa de Pineda1

Este decreto fue seguido por el Acuerdo N°. 1323 del Ministerio de Educación, el cual se reproduce a continuación:2

Palacio Nacional: Guatemala 25 de septiembre de 1985

Acuerdo N°. 1323

La Ministro de Educación,

Considerando: que de conformidad con el Acuerdo Gubernativo N°. 865-85, del 24 de septiembre del año en curso se dieron por concluidas las actividades de enseñanza-aprendizaje del presente ciclo escolar para los establecimientos educativos del Estado que funcionan bajo el control de Ministerio de Educación;

Considerando: que corresponde a este Ministerio dictar las medidas tendientes a establecer los mecanismos administrativos que permiten regular la promoción de los educandos de los citados establecimientos con el propósito de concluir con eficiencia el proceso de evaluación correspondiente al presente año;

Por tanto:

En ejercicio de las facultades que le confieren los Artículos 3°. de la Ley de Organismo Ejecutivo; 15° y 16° de la Ley de Educación Nacional y 58 de su Reglamento; y con base en lo dispuesto en el Artículo 3°. del Acuerdo Gubernativo N° 865-85, de fecha 24 de septiembre de 1985, Acuerda:

Artículo 1°.— Regular la Promoción automática de los alumnos inscritos en el Ciclo Escolar 1985, en los establecimientos educativos del Estado, que funcionan bajo el control de Ministerio de Educación.

Artículo 2°.— La Promoción Automática tendrá validez para los alumnos legalmente inscritos en el ciclo escolar 1985 de conformidad con los registros oficiales actualizados hasta el 30 de julio del corriente año y bajo la responsabilidad de los Directores de establecimientos educativos.

Artículo 3°.— Los cuatros de registros y certificados de estudio que acreten la promoción serán razonados y firmados por las autoridades que correspondan en el establecimiento educativo, con la anotación: «PROMOVIDO. DE CONFORMIDAD CON EL ARTICULO 2° DEL ACUERDO GUBERNATIVO N°865-85». Los cuatros de registro deberán ser remitidos a la supervisión respectiva y a la Unidad Sectorial de Investigación y Planificación Educativa (USIPE), por los señores Directores de los establecimientos educativos para los efectos procedentes.

Artículo 4°.— En el Nivel Medio, para que sea válida la Promoción Automática de los alumnos que tengan asignaturas por recuperar, éstos deberán evaluarse y aprobarlas conforme calendario específico del próximo Ciclo Escolar; dicha recuperación la efectuarán los alumnos en el establecimiento donde cursaron el presente año, o en su defecto donde las reprobaron, según el caso: pudiendo ser inscritos en el grado inmediato superior cuando recuperen las asignaturas en mención.

Artículo 5°.— Los alumnos del último grado del Ciclo Diversificado, que a la fecha de entrar en vigor el persente Acuerdo, no tengan ninguna asignatura pendiente de aprobar de grados anteriores, se graduarán automáticamente. Los alumnos que cursan carreras técnicas, que además del requisito anterior hayan realizado Práctica Supervisada, también se graduarán automáticamente.

Artículo 6°.— Las Actas de Graduación serán razonadas con la anotación: «APROBADO», debiendo ser firmadas por la Secretaría y Director del Plantel y Supervisor respectivo, agregándose al expediente de graduación para los trámites subsiguientes.

Artículo 7°.— Los establecimientos Educativos privados, continuarán rigiéndose por el Acuerdo Ministerial N0. 133-«A» Normas de Evaluación del Rendimiento de Educación, y la Circular N°. 19-85 emitida por la Dirección General de Educación Escolar.

Artículo 8°.— Los Exámenes extraordinarios de los alumnos de establecimientos Educativos Privados pendientes de efectuarse en Establecimientos Oficiales; se realizarán en su propio Plantel previa autorización de la Supervisión del Nivel Correspondiente.

Artículo 9°.— Los Docentes en servicio de todos los Niveles Educativos del Sector Oficial, deberán desarrollar en sus respectivos Planteles, actividades de Evaluación Institucional del Ciclo Escolar 1985, planteamientos de las labores del Ciclo Escolar 1986 y participación en actividades de perfeccionamiento docente.

Artículo 10.— La Dirección General de Educación Escolar, queda facultada para resolver los casos no previstos en el presente Acuerdo.

Artículo 11.- El presente Acuerdo entra en vigor inmediatamente, y deberá ser publicado en el Diario Oficial. Comuníquese:

        • Aracely J. Samayoa de Pineda
        • El Viceministro de Educación, José Edelmiro Rosales García2

BIBLIOGRAFIA:

  1. Departamento de Recopilación de Leyes (1987) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1985. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 701.
  2. Ibid., pp. 706-707.

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14 de enero de 1986: Cerezo toma posesión

El licenciado Vinicio Cerezo toma posesión como presidente de la República. Es el primer presidente civil desde 1970.

14enero1986
El Palacio Nacional de Guatemala, sede del gobierno del licenciado Vinicio Cerezo. En el recuadro: Cerezo y su esposa, Raquel Blandón, junto con el Ministro de Relaciones Exteriores Mario Quiñones y su señora durante una visita oficial a la República Federal de Alemania (Alemania Occidental) en 1986. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras los golpes de estado de 1982 y 1983, el gobierno militar del general Oscar Humberto Mejía Vítores permitió la convocatoria de una Asamblea Constituyente que emitió una nueva constitución para la República en 1985, en base a la cual se realizaron elecciones en las que resultó electo el licenciado Marco Vinicio Cerezo Arévalo.

El nuevo presidente tomó posesión de su cargo el 14 de enero de 1986, siendo el primer gobiernante civil en hacerlo desde 1970; pero, a diferencia de sus antecesores, la Constitución de 1985 le confería muy poco poder al ejecutivo, descentralizando numerosas atribuciones que antes eran responsabilidad del presidente de la República.

En su discurso de inaguración, Cerezo hizo un resumen certero de la situación del país en el momento de la transición a los gobiernos civiles, los cuales reproducimos a continuación por su importancia histórica:

[…] Somos un pueblo al que por mucho tiempo se nos negó la expresión y muchos fuimos perseguidos por decir la verdad. Hemos recuperado la palabra.

Somos un pueblo al que se nos decía qué hacer, y cómo hacerlo, sin preguntarnos jamás si nos parecía bueno o malo, si estaba de acuerdo con nuestra comunidad, con nuestra aldea, nuestra región, nuestra ocupación, nuestras ideas y aspiraciones, nuestro modo ancestral de vida, nuestras creencias. Hemos recuperado nuestro derecho a participar. Muchos llegamos a ser extraños en nuestra propia tierra, y hoy regresamos a lo nuestro.1

[…] Era imprescindible, es cierto, el esfuerzo científico y profundo por saber exactamente lo que nos ha venido poasando, lo que nos pasa ahora y lo que nos podrá pasar como pueblo, como nación, como región, si no hacemos algo drástico y urgente por corregirlo.

Pero, por doloroso que esto sea, este conocimiento debemos compartirlo. Porque parte de nuestra crisis se debe a la ignorancia generalizada sobre lo que nos pasa, debido a una cuidadosa labor de desinformación y ocultamiento. […] No importa las razones, miles de vidas guatemaltecas han caído en esta espantosa vorágine […], y cientos de miles de nosotros hemos padecido de una u otra manera los efectos de este clima general de atropellos.2

Encontramos un país en las peores condiciones que jamás Mandatario alguno haya recibido esta Nación. En la vida política los guatemaltecos nos encontramos con que la [fuerza] se constituyó en un permanente sustituto de la negociación y el compromiso; incapaces de resolver sus diferencias por el diálogo […] algunos guatemaltecos optaron por el absurdo y primitivo lenguaje del daño físico y la represalia armada. Nuestra familia guatemalteca se ha visto miles de veces enlutada con una [fuerza] insensata y cruel, amparada en los más variados signos ideológicos. Unos la emprendieron desde una decisión individual, al margen de toda ley, con el argumento de la defensa de sus privilegios y prerrogativas de que habían gozado ancestralmente. Otros la emprendieron porque no veían otras salidas para defener sus derechos y reivindicaciones. Otros la emprendieron argumentado que era necesaria por su seguridad y el orden. Otros, en fin, la emprendieron desde un uso abusivo de posiciones de poder, sumándose así a los […] que nunca respetaron la convivencia de nuestra comunidad nacional.2

[…] No es necesario insistir aquí en los aspectos internacionales de la crisis económica y social, que el sufrido pueblo de Guatemala ha soportado como nadie, […] ya han hablado de manera certera sobre la injusticia del orden económico internacional y de cómo nuestras débiles economías se han visto devastadas en el torbellino de la recesión mundial. Pero sí es necesario hablar de nuestra situación interna. Si bien es cierto que la crisis internacional nos ha golpeado duramente por razones de sobra conocidas, también es cierto que internamente algunos guatemaltecos han puestos abundantes ingredientes para el desastre. […] También debemos reconocer grandes dosis de intolerancia e incomprensión, a la par que pareciera haberse entronizado una falta total de moral y de principios, contagiendo nuestra vida nacional de una corrupción generalizada y de una facilidad casi espontánea para el abuso de poder.3

Recibimos un país con las arcas vacías, producto de la mala administración de los anteriores gobiernos y de la corrupción. Recibimos una situación económica desastrosa y crítica sin precedentes: la actividad económica se ha ido reduciendo, con importantes desequilibrios en el comercio internacional y en las finanzas del sector público. Se han encogido los ahorros y la inversión y tenemos márgenes muy estrechos para superar esos desequilibrios y adoptar una acertada política económica. No hay fondos para iniciar proyectos nuevos y no hay recursos suficientes para financiar los gastos de funcionamiento del gobierno. Nuestra deuda externa es cuatro veces el valor anual de nuestras exportaciones, y han hipotecado el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos; por esta eduda, cada guatemalteco debe 320 dólares.3

Demasiados guatemaltecos están sin trabajo. Y los que tienen un salario, lo han visto encogerse de manera angustiante: a pesar de los aumentos, cada vez se puede comprar menos y pagar menos porque nuestra moneda vale menos y las cosas cada vez valen más. […] Hoy cada guatemalteco [en promedio] dispone de un quetzal diario para su alimentación, su vivienda, su educación, su transporte y su salud. Pero la realidad es más cruel y más dura. Porque sabemos que unos pocos guatemaltecos tienen mucho más que eso, y otros muchos no tienen nada.3

Somos ocho millones. Cinco millones de nuestros hermanos viven en estado de pobreza. Todavía mueren muchos de nuestros niños al nacer. Y de los que viven, solamente uno de cada tres no está desnutrido. Los otros dos están condenados a no comer bien, a que su cerebro no se desarrolle bien, a no tener suficientes fuerzas para el trabajo y el estudio y a la ignominia de que otros guatemaltecos le digan más tarde que es un tonto y un haragán; que le reclamen una higiene y una limpieza a la que nunca he tenido acceso y le exijan un comportamiento y una educación que jamás han podido estar a su alcance.4

Y si las condiciones de vida de la mayoría de nuestros conciudadanos son en verdad precarias, todavía más cruel ha resultado nuestra historia reciente cuando le permitieron organizarse para decir lo que pensaba y defender colectivamente sus derechos. Se reprimió la organización libre de los ciudadanos y sus entidades representativas. Muchos de los líderes y voceros de nuestro pueblo conocieron la muerte y el exilio.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Departamento de Recopilación de Leyes (1987). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1986. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i.
  2. Ibid., p. ii.
  3. Ibid., p. iii.
  4. Ibid., p. iv.

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22 de septiembre de 1984: Guatemala y España restablecen relaciones diplomáticas

Luego de que el gobierno guatemalteco reconociera la violación al derecho internacional en el asalto a la embajada española, Guatemala restablece relaciones diplomáticas con España

22septiembre1984
Casa de Nariño, en Bogotá, Colombia. En este recinto se firmó el comunicado conjunto por el que Guatemala y España reanudaron sus relaciones diplomáticas. En el recuadro: el generla Oscar Humberto Mejía Víctores, presidente de facto de Guatemala cuando se firmó el acuerdo. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los episodios más trágicos de la guerra civil que vivió Guatemala entre 1960 y 1996 fue la Quema de la Embajada de España en la capital del país el 31 de enero de 1980 el cual, aparte del costo en vidas humanas, resultó en el total aislamiento internacional del país.1

España y Guatemala reanudaron sus relaciones dipolomáticas hasta el 22 de septiembre de 1984, cuando ambos países firmaron un comunicado conjunto que satisfacía las exigencias del gobierno español, entonces presidido por Adolfo Suárez.  Aquel documento fue firmado por el ministro de Relaciones Exteriores de España, Fernando Morán, y el ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de facto del general Oscar Humberto Mejía Víctores, el licenciado Fernado Andrada Díaz-Durán.  En aquel documento, el gobierno guatemalteco reconoció que los trágicos sucesos del 31 de enero de 1980 constituyeron una violación de los artículos 22 y 29 de la Convención de Viena, y aceptó las consecuencias jurídicas resultantes.1

El anfitrión de la reunión fue el entonces presidente de Colombia, Belisario Betancur, quien fue felicitado por el rey Juan Carlos de España por haber jugado un papel decisivo en la mediación para lograr el acuerdo, firmado al medio día en el palacio presidencial de Nariño en Bogotá.  A la reunión asistieron también el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Joao Baena Soares, y los cancilleres de Colombia y Venezuela.

Aunque el comunicado conjunto estaba listo desde el 22 de agosto, el canciller guatemalteco se excusó diciendo que no había firmado antes por no haber tenido ocasión y junto con el canciller español, reconoció que el acuerdo era «digno, justo, honorable y ecuánime«.1

He aquí la transcripción del comunicado:2

    1. Los Gobiernos de España y Guatemala han decidido restablecer, a partir del 22 de septiembre de 1984, sus relaciones diplomáticas y proceder, lo antes posible, al intercambio de los respectivos embajadores.
    2. El Gobierno de Guatemala reitera que lamenta profundamente los trágicos acontecimientos ocurridos el 31 de enero de 1980 en la Embajada de España, con ocasión del allanamiento de que fue objeto.
    3. El Gobierno de Guatemala reconoce que lo sucedido constituyó una violación de los artículos 22 y 29 de la convención de Viena sobre relaciones diplomáticas de la que ambos países son parte, y por lo tanto acepta, en relación con España, los efectos y consecuencias jurídicas que de ello pudieran derivarse.
    4. En relación con tales hechos, el Gobierno de Guatemala ratifica que activará los procedimientos que llevan a deducir responsabilidad a que hubiere lugar de conformidad con su legislación interna.
    5. Se constituirá lo más pronto posible una comisión mixta hispano-guatemalteca de carácter técico para determinar, en un plazo de 12 meses, de acuerdo con el derecho internacional y dentro del espíritu de justicia y equidad, lo que proceda en relación con el numeral tercero.
    6. El gobierno de España toma nota del contenido del citado numeral, acepta las satisfacciones dadas por el Gobierno de Guatemala y ambos Gobiernos expresan su complacencia por la forma en que ha sido resuelto este asunto.
    7. Los Gobiernos de España y de Guatemala desean expresar su más profundo agradecimiento al señor presidente de la República de Colombia, doctor Belisario Betancur Cuartas, y al señor ministro de Relaciones Exteriores, doctor Augusto Ramírez Ocampo, así como al ex ministro doctor Rodrigo Joreda Caicedo, quienes, con gran espíritu de fraternidad hacia ambos pueblos, prestaron tan decisiva como generosa colaboración en las negociaciones que han permitido elaborar este comunicado.
    8. Asimismo, ambos gobiernos quieren dejar constancia de su agradecimiento a los de las Repúblicas de Venezuela y El Salvador, por haber representado, durante el tiempo en que estuvieron interrumpidas las relaciones diplomáticas, con tanta eficacia como dedicación sus respectivos intereses por haber contribuido a la solución de este asunto.2

En resumen, los principales puntos que tocó el comunicado fueron:1

    1. El asalto a la embajada fue calificado como allanamiento y el Gobierno de Guatemala presentó excusas por ello.
    2. Aunque Guatemala aceptó los efectos jurídicos de un ilícito internacional, reconociendo de hecho la obligación de indemnizar, esto no se mencionó en el comunicado conjunto.  El ejército guatemalteco, entonces en el poder, se oponía a cualquier reparación económica pues consideraba que todas las víctimas que formaban parte del grupo campesino que tomó la embajada estaba vinculadas con la guerrilla.
    3. Se decidió crear una comisión bilateral para decidir sobre las indemnizaciones.1
    4. No se mencionó en lo absoluto el embajador español Máximo Cajal, único sobreviviente de la tragedia, porque fue la única forma de conseguir el acuerdo1 ya que el estado guatemaltecado consideraba que Cajal había sido instrumental en la toma de su embajada al haber invitado al grupo de campesinos para que la utilizara para dar a conocer al mundo sus problemas, e incluso había invitado a dos reconocidos profesionales del derecho, el ex-canciller Adolfo Molina Orantes y el ex-presidente Eduardo Cáceres Lenhoff, para tener rehenes de peso en la embajada ese día.3

BIBLIOGRAFIA:

  1. Ceberio, Jesús (22 de septiembre de 1984). Guatemala reconoce la violación del derecho internacional en el asalto a la Embajada española en enero de 1980.  Madrid, España: El País.
  2. El País (22 de septiembre de 1984). Los ocho puntos del acuerdo de conciliación. Madrid, España: El País.
  3. La voz de Galicia (2004). «Acusan al exembajador en Guatemala de idear el asalto a la sede diplomática en 1980»La voz de Galicia(Galicia). Archivado desde el original el 10 de febrero de 2014.

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21 de agosto de 1985: Ixcán-Playa Grande es elevado a municipio

La región de Ixcán-Playa Grande, que por su lejanía y aislamiento fue escenario de combates durante la guerra civil, es elevado a la categoría de municipio del departamento de Quiché

21agosto1985
Mapa orográfico mostrando la ubicación de Ixcán Playa Grande en Guatemala. Nótese que está al norte de la Sierra de los Cuchumatanes, la cual le sirve como barrera natural. En el recuadro: mapa político del departamento de Quiché mostrando el municipio de Ixcán-Playa Grande. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La región de Ixcán–Playa Grande fue elevada a municipio del departamento de Quiché el 21 de agosto de 1985, a por el gobierno de facto del general Oscar Humberto Mejía Víctores, a través del Acuerdo Gubernativo No. 722-85. Hasta entonces la inhóspita región pertenecía en parte al municipio de Santa Cruz Barillas, del departamento de Huehuetenango y en parte a los municipios de Chajul y Uspantán, en Quiché.1

Tras la creación de la República Federal de Centro América en 1825, la Asamblea del Estado de Guatemala dividió los territorios del país y asignó a Ishcán —como se le llamaba entonces al poblado— al departamento de Totonicapán/Huehuetenango. Posteriormente, cuando entraron en vigor los Códigos de Livingston en 1837, Ishcán fue asignado al circuito de Jacaltenango en el Distrito N°.9 (Totonicapán) para la impartición de justicia por juicio de jurados. A partir del 3 de abril de 1838, junto con el resto del occidente de Guatemala, fue parte de la región que los criollos liberales establecieron como el Estado de Los Altos, hasta que este fue reintegrado a la fuerza a Guatemala por el general mestizo Rafael Carrera en marzo 1840.2,3 Para 1871, cuando triunfó la revolución liberal, el área todavía era mayormente tierras baldías y nacionales, considerada por los pueblos ixiles como zonas de reserva y cacería, donde había muy pocos poblados. Durante el gobierno de J. Rufino Barrios (1873-1885) se entregaron tierras a milicianos de los municipios de Chiantla y Malacatancito de Huehuetenango, pero por el difícil acceso, las tierras no fueron ocupadas sino hasta en 1964. De hecho, las primeras exploraciones en el área se realizaron cuando México y Guatemala decidieron trazar sus fronteras.

La frontera se trazó con mucho esfuerzo, luego del Tratado Herrera-Mariscal que suscribiera el gobierno del presidente J. Rufino Barrios en 1882 con el gobierno de México, por medio de uno de sus protegidos, Manuel Herrera, hijo.2 La participación de Herrera en dicho tratado fue nefasta para Guatemala, ya que debido a la forma en que lo negoció, el gobierno guatemalteco renunció definitivamente a sus reclamos sobre el territorio de Soconusco y el territorio de Guatemala perdió cerca de 10,300 km2, catorce pueblos, diecinueve aldeas y cincuenta y cuatro rancherías, mientras que México perdió solamente un pueblo y veintiocho rancherías.3 —Fue tan nefasto el convenio para Guatemala, que el informe del director de la Comisión de Límites, el ingeniero Claudio Urrutia, tuvo que ser confiscado por el gobierno del presidente Manuel Estrada Cabrera cuando se hizo público en 1900, y luego por el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro cuando se reimprimió en 1968.4

En noviembre de 1883, se dio principio al trazado de la frontera y al levantamiento del plano topográfico de sus inmediaciones, siendo jefe de la comisión guatemalteca el astrónomo Miles Rock, y sus colaboradores Edwin Rockstroh, Felipe Rodríguez, Manuel Barrera y Claudio Urrutia. En el primer año de trabajo se llegó únicamente al cerro Ixbul, y en el siguiente se buscó llegar al río Usumacinta o al río Chixoy, pero fue en extremo difícil debido a que no había caminos en el área. Lo más difícil de sobrellevar fue lo inhóspito de la región de Ixcán en donde en seis meses murieron cerca de trescientos ayudantes.5

Tras la contrarrevolución de 1954, el gobierno guatemalteco creó el Consejo de Planificación Económica (CNPE) y empezó a utilizar estrategias de libre mercado, asesorado por el Banco Mundial y la Administración de Cooperación Internacional (ICA) del gobierno de los Estados Unidos.​ El CNPE y la ICA creó la Dirección General de Asuntos Agrarios (DGAA) la cual se encargó de desmantelar y anular los efectos del Decreto 900 de Reforma Agraria del gobierno de Jacobo Árbenz Guzmán. La DGAA se encargó de la faja geográfica que colindaba con el límite departamental de Petén y las fronteras de Belice, Honduras y México.6

En 1962, la DGAA se convirtió en el Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA), por el decreto 1551 que creó la ley de Transformación Agraria. En 1964, el INTA inició la colonización de la parte norte de los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz e Izabal y ese mismo año sacerdotes de la orden Maryknoll y de la Orden del Sagrado Corazón iniciaron el primer proceso de colonización, junto con el INTA, llevando a pobladores de Huehuetenango al sector de Ixcán en Quiché. Cuatro años después, ya se habían conformado seis parcelamientos: Mayalán, Xalbal, La Resurrección, La Unión, Selva Reina y Los Ángeles.6 El INTA siguió colonizando, y en 1970 el gobierno del general Carlos Arana Osorio declaró la zona como zona de desarrollo agrario por el decreto No. 60-70, que oficialmente creó la Franja Transversal del Norte (FTN), en la que estaban incluidos los municipios siguientes: San Ana Huista, San Antonio Huista, Nentón, Jacaltenango, San Mateo Ixcatán, y Santa Cruz Barillas en Huehuetenango; Chajul y San Miguel Uspantán en el Quiché; Cobán, Chisec, San Pedro Carchá, Lanquín, Senahú, Cahabón y Chahal, en Alta Verapaz y la totalidad del departamento de Izabal.7

En 1976, cuando el presidente general Kjell Eugenio Laugerud García llegó a visitar la cooperativa Mayalán en el sector de Ixcán, Quiché, el cual se había formado apenas diez 12 años antes, dijo: «Mayalán está asentada en la cima del oro«, dejando entrever que la Franja Transversal del Norte ya no sería dedicada a la agricultura ni al movimiento cooperativista, sino que sería utilizada por objetivos estratégicos de explotación de recursos naturales, especialmente petróleo y minerales. Para entonces, militares, empresarios y políticos empezaron a obtener tierras en la región de la FTN. Tras esa visita presidencial, las petroleras Basic Resources y Shenandoah Oil realizaron exploraciones en tierras de Xalbal, muy cerca de Mayalán, donde perforaron el pozo «San Lucas» pero sin resultados satisfactorios.8

Como se puede apreciar en el mapa topográfico de Guatemala, la región de Ixcán es selvática y está separada de resto de Quiché por la barrera natural de Los Cuchumatanes. Por esta razón,el Ejército Guerrillero de los Pobres pudo proliferar en la región, combatiendo las exploraciones petroleras del gobierno. La región de Ixcán se convirtió así en uno de las regiones en donde ocurrieron los combates más intensos, e incluso se llevó a cabo una política de tierra arrasada por parte de la Fuerzas Armadas de Guatemala entre 1980 y 1983; muchos de los habitantes próximos a la frontera con México se refugiaron en campamentos en Chiapas y no regresaron a Guatemala sino hasta en 1993, durante el gobierno del ingeniero Jorge Serrano Elías. Otros se agruparon en las llamadas «Comunidades de Población en Resistencia«, las cuales fueron reguladas en 1994.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Vallejo Real, Ivette (2000). Ixcán: configuraciónes de una región multiétnica. CIRMA. p. 8.
  2. La Ilustración Guatemalteca (1896). «Nuestras fronteras». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (13).
  3. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 325.
  4. Solís Castañeda, Sara (2013). «La cuestión limítrofe territorial guatemalteca en el siglo XIX: casos de Chiapas, Soconusco y Belice»Instituto de Relaciones Internacionales e Investigaciones para la Paz. Archivado desde el original el 23 de noviembre de 2014.
  5. La Ilustración Guatemalteca, Nuestra fronteras, p. 282.
  6. Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 31 de noviembre de 2014. p. 13.
  7. Ibid., p. 15.
  8. Ibid., p. 18.
  9. Falla, Ricardo (1995). Historia de un gran amor: recuperación autobiográfica de la experiencia con las Comunidades de Población en Resistencia. Ixcán, Guatemala. Guatemala: Universitaria de la Universidad de San Carlos.

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¿Qué era la política del «Gran Garrote» del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del «Gran Garrote» en el Caribe. Caricatura de William Allen Rogers de 1904, recreando un episodio de Los viajes de Gulliver.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La política del «Gran Garrote» (o «Big Stick«) del presidente estadounidense Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.13

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.1

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 19024,5 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.6,7 Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del «derecho» de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el «Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe» y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:1

«Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.»8

La «Doctrina Monroe» afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase «América para los americanos«. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en «América para los estadounidenses«.9

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company a principios del siglo XX,10,11 y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama en 201512 y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump al gobierno de Jimmy Morales en 2019.13


BIBLIOGRAFIA:

  1. Beale, Howard K. (1957). Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power. (en inglés) Johns Hopkins Press.
  2. Roosevelt, Theodore (1913). Theodore Roosevelt: An Autobiography (en inglés) The Macmillan Press Company.
  3. Gould, Lewis L. (1991). The Presidency of Theodore Roosevelt. (en inglés) University Press of Kansas. ISBN 978-0-7006-0565-1.
  4. Berman, Karl (1986). Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848. (en inglés) South End Press.
  5. Hershey, A.S. (1903). The Venezuelan Affair in the Light of International Law (en inglés) University of Michigan Press.
  6. Bishop, Joseph Bucklin (1913). Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, (en inglés) Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  7. Conniff, Michael L. (2001). Panama and the United States: The Forced Alliance. (en inglés) University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9.
  8. Ugalde, Luis. Gomecismo y la política panamericana de Estados UnidosISBN 9789802444168.
  9. Perkins, Dexter (1937). The Monroe Doctrine, 1867-1907. (en inglés) Baltimore Press.
  10. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  11. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  12. Porras Castejón, Gustavo (19 de junio de 2015). «Los Estados Unidos y su nueva forma de colonialismo en la que no hay necesidad de tropas»Plaza Pública (Guatemala).
  13. Bermúdez, Angel (30 de julio de 2019). «Tercer país seguro: cómo el pacto entre Estados Unidos y Guatemala perjudica a los migrantes de Honduras y El Salvador«.  BBC News Mundo.

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10 de julio de 1980: violencia sindical en medio de la guerra civil

En medio de la tensión laboral entre el Embotelladora Guatemalteca y su sindicato de trabajadores, aparece asesinado en la zona 18 un trabajador con una credencial de miembro del servicio de Inteligencia Militar

La fuente de Carlos III, que originalmente estaba en la Plaza Central, ahora localizada en la Plazuela España en la Ciudad de Guatemala, con el adorno de la embotelladora en diciembre de 2013.  En el recuadro: mural en el campus de la Universidad de San Carlos, en alusión a los problemas en la embotelladora. Imágenes tomada de Wikimedia Commons.

Hubo una época en que se decía que en Guatemala preferíamos Pepsi en vez de Coca-Cola.  Y esto ocurrió porque esta última cerró sus operaciones en 1984, en medio de la Guerra Civil de Guatemala —llamada «Conflicto Armado Interno» por cuestiones diplomáticas y legales luego de las negociaciones que llevaron a los Acuerdos de Paz en 1996—.  He aquí un resumen de por qué Coca-Cola cerró temporalmente:

Coca-Cola ha estado presente en Guatemala desde 1939, y el sindicato de la embotelladora surgió en 1948 durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, aunque fue disuelto en 1954 tras el derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. Luego de veinte años, en 1974, la empresa «Embotelladora Guatemalteca, S.A.» indemnizó a casi todos sus obreros para recontratar a la mayoría, con lo que los trabajadores perdieron su antigüedad en la compañía y el 25% de sus prestaciones, provocando que los trabajadores se organizaran y formaran el sindicato nuevamente, con la asesoría de la Central Nacional de Trabajadores.1

El 26 de enero de 1976, ya durante el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García, luego de que ciento cincuenta y cuatro trabajadores fueron despedidos, el sindicato tomó las instalaciones de la empresa. Los sindicalistas fueron violentamente expulsados por la policía, resultando en doce heridos y catorce detenidos, lo que dió origen a un fuerte movimiento sindical en el país que dió origen al Comité Nacional de Unidad Sindical (CNUS).  Este movimiento realizó varias campañas de movilización que lograron que se reconociera el «Sindicato de Trabajadores de la Embotelladora Guatemalteca, S.A.» y que la empresa aceptar discutir un pacto colectivo de condiciones de trabajo tras reinstalar a los despedidos.1

Ahora bien, este movimiento sindical era izquierdista y tenía vinculaciones con la Federación Autónoma Sindical de Guatemala y los proscritos Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) y las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR).  Para contrarrestar esto, los administradores de la empresa tenían una relación estrecha con las fuerzas de seguridad del Estado, en especial el coronel Germán Chupina Barahona; de hecho, varios miembros de las fuerzas de seguridad tenían puestos administrativos y contrataron a la Policía Militar Ambulante para encargarse de la seguridad.1

Entre 1977 y 1978 hubo varios atentados contra miembros del sindicato con ataques armados que resultaron en varios heridos y hasta amenazas del Ejército Secreto Anticomunista —una especie de comandos paramilitares de extrema derecha—, pero a pesar de todo, lograron que se firmara el pacto colectivo de condiciones de trabajo.  Sin embargo, a partir de allí hubo asesinatos y desapariciones de miembros del sindicato, algunos de ellos a plena luz del día cuando los trabajadores estaban repartiendo bebidas en los camiones, mientras que otros fueron secuestrados durante manifestaciones y luego aparecieron muertos con señales de tortura.  Esta violencia ocurría al mismo tiempo que el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García implementaba un ataque frontal a las organizaciones izquierdistas que se habían reforzado y organizado durante el gobierno de Laugerud.2

Ante esta violencia, la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación y Afines, con sede en Ginebra, Suiza inició campañas internacionales con la finalidad de presionar a los dueños de la franquicia en Guatemala y a las autoridades del país.  Pero también hubo violencia contra los administradores de la empresa, que habían separado la embotelladora en doce entidades, entre ellas la reconocida «Embotelladora Central«.  El jefe de personal y teniente retirado Francisco Javier Rodas Flores fue «ajusticiado» por las Fuerzas Armadas Rebeldes que lo ametrallaron cuando iba hacia su casa, mientras que el trabajador Justiniano Vargas Casasola apareció muerto en la zona 18 con un carnet del servicio de Inteligencia Militar en su bolsillo.2

Todo este caos llevó a boicots a la Coca-Cola en algunos países y a presión a la sede de la corporación en Atlanta, resultando en que la embotelladora guatemalteca repentinamente se declarara en quiebra y despidiera a todos sus trabajadores, cesando sus operaciones en Guatemala en febrero de 1984, durante el gobierno de facto del general Oscar Humberto Mejía Víctores.  El 18 de febrero de 1984 los trabajadores ocuparon la planta como medida de presión y allí permanecieron hasta que ésta se volvió a abrir en 1987.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Gatehouse, Mike, Reyes Miguel Angel (1987). Soft Drink, Hard Labour: Guatemalan Workers Take on Coca-Cola Latin American Bureau
  2. Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999) Guatemala, Memoria del Silencio. VI «Casos Ilustrativos. Anexo I.  Oficina de Servicios para Proyectos de las Naciones Unidas.  Guatemala.

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8 de agosto de 1983: golpe de estado contra Ríos Mont

El gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont es derrocado por un golpe de estado dirigido por su Ministro de la Defensa, general Oscar Humberto Mejia Víctores

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Palacio Nacional y Parque Central en 1979.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En junio de 1983, el Departamento de la Defensa de Estados Unidos recibió un mensaje de su oficina de inteligencia en Guatemala, en el que se le explicaba que se esperaba un golpe de estado en contra del gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont, que podría ocurrir entre el 30 de junio —Día del Ejército que se celebra en lugar del aniversario del triunfo de la Revolución Liberal— y el 2 de agosto —día de la conmemoración del levantamiento de los cadetes contra los liberacionistas—. Según el comunicado estadounidense, el Ministro de la Defensa, Óscar Humberto Mejía Víctores sería reemplazado por un militar afín a los alzados, quien luego del derrocamiento de Ríos Montt convocaría a elecciones para formar una Asamblea Nacional Constituyente en un plazo de sesenta día después de que ocurriera el golpe. La nueva asamblea constituyente sería el congreso interino, en lo que se convocaría a elecciones generales, que los estadounidenses consideraban sería en cuestión de tres años después del derrocamiento de Ríos Mont.1

Las razones por las que el régimen iba a ser derrocado fueron listadas en el comunicado estadounidense:

    • El general Ríos Mont era una figura pública muy popular que agradaba a la prensa guatemalteca, pero la gente se había desilusionado de él. Sus últimos mensajes presidenciales dominicales eran prácticamente sermones evangélicos en los que decía su recordada frase «¡Usted Papá, Usted Mamá!» utilizando numerosas variaciones sobre el tema familiar, expresadas con creciente frenesí hasta que terminaban los mensajes.​
    • Había más corrupción ahora que la que había habido en los gobiernos anteriores.
    • Una persona guatemalteca que actuaba como agente de la CIA reportó que oficiales del gobierno le pedían hasta el 20% en comisiones por las compras que le hacían.
    • El mismo agente informó que había altos funcionarios del gobierno de Ríos Montt que habían borrado la frase «República de Guatemala«, en las órdenes de compra del gobierno, y la remplazaron por la expresión «Nueva Guatemala«, que se refería a los cristianos evangélicos en el poder con Ríos Mont y que molestaban sobremanera a la mayoría católica del país.
    • También reportó que Ríos Mont había ganado las elecciones de 1974, en que resultó triunfador fraudulentamente el general Kjell Eugenio Laugerud García; sin embargo, Ríos Mont habría aceptado la derrota a cambio de ser nombrado agregado militar en España y de recibir pagos secretos de seis mil dólares mensuales cuando se encontraba en ese país.
    • Se decía también que el general había estado malversando fondos del estado para apoyar a su iglesia evangélica.
    • Por último, se decía que sólo los veintidós oficiales que habían fraguado el golpe de estado del 23 de marzo de 1982 y la esposa de Ríos Mont lo apoyaban en el gobierno.1

Ríos Mont fue derrocado el 8 de agosto de 1983 por un golpe de Estado liderado por el general de brigado Oscar Humberto Mejía Víctores, su ministro de Defensa, quien en efecto inició la transición hacia los regímenes democráticos en el país. La mayoría de la información recabada por los servicios de inteligencia estadounidense resultó correcta, exceptuando el cambio del ministro de la Defensa.1

He aquí la proclama de los golpistas:2

Proclama del Alto Mando y del Consejo de Comandantes Militares

El Mando del Ejército y los suscritos Comandantes Militares, de las Fuerzas de Aire, Mar y Tierra, reunidos en Consejo, con alto sentido patriótico y de responsabilidad profesional, conscientes del momento histórico que vive Guatemala, así como también en resguardo del honor y dignidad del Ejército, al pueblo de Guatemala hacemos saber:

Primero: que hemos analizado la situación creada por un reducido grupo que por ambiciones personales pretende perpetuarse indefinidamente en el poder.

Segundo: que hemos comprobado, que un grupo religioso, fanático y agresivo, aprovechando las posiciones de poder de sus más altos miembros ha hecho uso y abuso de los medios del Gobierno para su propio beneficio, ignorando el principio fundamental de separación de Iglesia y Estado

Tercero: que se reafirma la decisión de erradicar la corrupción administrativa en todos los niveles.

Cuarto: que estamos conscientes sobre todo que es necesario preservar y fortalecer la unidad del Ejército, manteniendo el principio de jerarquía y subordinación, para así frustrar los intentos de algunos elementos que han pretendido fraccionar y confundir a la Institución Armada.

Quinto: que en aras de la Unidad Nacional, se ha decidido unánimamente relevar de su cargo al Presidente de la República y Comandante General del Ejército, señor general de brigada José Efraín Ríos Mont y nombrar en su lugar al actual Ministro de la Defensa Nacional, señor general Oscar Humberto Mejía Víctores, quien ejercerá simultáneamente las funciones de Jefe de Estado y Ministro de la Defensa Nacional.

Sexto: que en cumplimiento de lo resulto, se procederá a las modificaciones correspondientes en el Estatuto Fundamental de Gobierno y en las leyes respectivas.

Séptimo: que reafirmamos nuestr avoluntad de continuar el proceso de retorno a la Constitucionalidad democrática, para lo cual contamos con el respaldo y el concurso de todos los sectores políticos, sociales y económicos del país.

Octavo: en base a lo anterior, este Consejo Militar apoyará nuevas fórmulas que encaucen al pueblo de Guatemala por senderos democráticos esencialmente nacionalistas que lo conduzcan hacia su bienestar en todos los órdenes, dando oportunidad a todos los valores humanos, sin distinción partidista, para que puedan participar en un movimiento de reforma integral.

Noveno: ratificamos nuestro compromiso con Guatemala de luchar por todos los medios para erradicar la subversión marxista-leninista que amneza nuestra libertad y soberanía.

Guatemala de la Asunción, a 8 de agosto de 1983.

        • Siguen las firmas de todos los comandantes militares2

BIBLIOGRAFIA:

  1. Defense Intelligence Agency (1983). «Section 3». Possible Coup in Guatemala. National Security Archive Electronic. Briefing Book No. 32. George Washington University: National Security Archive.
  2. Departamento de Recopilación de Leyes, Ministerio de Gobernación (1987). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1983-1984. CIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 58-61.

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