27 de septiembre de 1882: se firma el Tratado Herrera-Mariscal que fija la línea divisoria entre Guatemala y México

27octubre1882
Los miembros de la Comisión Guatemalteca de Límites con México.  Al centro, el ingeniero Claudio Urrutia, director de la Comisión.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca, publicada cuando los límites finalmente fueron fijados en 1896.

Reproducimos a continuación el tristemente célebre tratado de Herrera-Mariscal, por medio del cual Guatemala renunció para siempre a su reclamo territorial sobre Soconusco y el Estado de Chiapas, para resolver la incertidumbre de las poblaciones limítrofes dada la poca claridad de los límites, y sin pedir nada a cambio en restitución.

He aquí el texto completo del tratado para que los juzgue el lector:

Los Gobiernos de Guatemala y de México, deseosos de terminar amistosamente las dificultades existentes entre ambas Repúblicas, han dispuesto concluir un tratado que llene tan apetecible objeto; y á ese fin han nombrado sus respectivos Plenipotenciarios; á saber:

El Presidente de la República de Guatemala, á don Manuel Herrera hijo, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario cerca del Gobierno de México; y el Presidente de la República Mexicana, á don Ignacio Mariscal, Secretario del Despacho de Relaciones Exteriores; quienes, después de presentarse mutuamente sus respectivos poderes, hallándolos en debida forma y teniendo á la vista los preliminares firmados por los
Representantes de ambas Naciones en la ciudad de Nueva York, de los Estados Unidos de América, el doce de agosto del corriente año, han convenido en los artículos siguientes:

Artículo 1.° — La República de Guatemala renuncia para siempre los derechos que juzga tener al territorio del Estado de Chiapas y su Distrito de Soconusco, y en consecuencia, considera dicho territorio como parte integrante de los Estados Unidos Mexicanos.

Artículo 2.° — La República Mexicana aprecia debidamente la conducta de Guatemala y reconoce que son tan dignos como honrosos los fines que le han inspirado la anterior renuncia, declarando que, en igualdad de circunstancias, México hubiera pactado igual desistimiento. Guatemala, por su parte, satisfecha con este reconocimiento y esta declaración solemne, no exigirá indemnización de ningún género con motivo de la
estipulación precedente.

Artículo 3.° — Los límites entre las dos Naciones serán á perpetuidad los siguientes:

  1. La línea media del río Suchiate, desde un punto situado en el mar, á tres leguas de su desembocadura, río arriba, por su canal más profundo, hasta el punto en que el mismo río corte el plano vertical que pase por el punto más alto del volcán de Tacaná y diste veinticinco metros del pilar más austral de la garita de Talquián, de manera que esta garita quede en territorio de Guatemala;
  2. La línea determinada por el plano vertical definido anteriormente, desde su encuentro con el río Suchiate hasta su intersección con el plano vertical que pase por las cumbres de Buenavista é Ixbul;
  3. La línea determinada por el plano vertical que pase por las cumbres de Buenavista, fijada ya astronómicamente por la Comisión científica mexicana, y la cumbre del cerro de Ixbul, desde su intersección con la anterior hasta un punto á cuatro kilómetros adelante del mismo cerro;
  4. El paralelo de latitud que pasa por este último punto, desde él, rumbo al Oriente, hasta encontrar el canal más profundo del río Usumacinta, ó el del Chixoy, en el caso de que el expresado paralelo no encuentre al primero de estos ríos;
  5. la línea media del canal más profundo, del Usumacinta en un caso, ó del Chixoy y luego del Usumacinta, continuando por este, en el otro, desde el encuentro de uno u otro río con el paralelo anterior, hasta que el canal más profundo del Usumacinta encuentre el paralelo situado á veinticinco kilómetros al Sur de Tenosique en Tabasco, medidos desde el centro de la plaza de dicho pueblo:
  6. El paralelo de latitud que acaba de referirse, desde su intersección con el canal más profundo del Usumacinta hasta encontrar la meridiana que pasa á la tercera parte de la distancia que hay entre los centros de las plazas de Tenosique y Sacluc, contada dicha tercera parte desde Tenosique;
  7. Esta meridiana, desde su intersección con el paralelo anterior hasla la latitud de diez y siete grados cuarenta y nueve minutos (17°49′) ;
  8. El paralelo de diez y siete grados cuarenta y nueve minutos, (17°49′), desde su intersección con la meridiana anterior indefinidamente hacia el Este.

Artículo 4.° Para trazar la línea divisoria con la precisión debida en mapas fehacientes, y establecer sobre el terreno,monumentos que pongan á la vista los límites de ambas Repúblicas, según quedan descritos en el anterior artículo, nombrará cada uno de los dos Gobiernos una comisión científica. Ambas comisiones se reunirán en Unión Juárez, á más tardar á los seis meses contados desde el canje de ratificaciones de este Tratado, y procederán desde luego á practicar las expresadas operaciones. Llevarán diarios y levantarán planos de las mismas, y el resultado de sus trabajos, convenido por ellas, se considerará parte de este Tratado, y tendrá la misma fuerza que si estuviere en él inserto. El plazo para la conclusión de dichas operaciones será de dos años contados desde la fecha en que las comisiones se reúnan. Si una de las dos no estuviere presente en el término de seis meses antes fijado, la otra comenzará, a pesar de ello sus trabajos y los que ejecutare aisladamente tendrán la misma fuerza y validez que si fueran de ambas comisiones. Los dos Gobiernos celebrarán á la mayor brevedad un arreglo para determinar los detalles relativos á estas comisiones y sus trabajos.

Artículo 5.° — Los nacionales de cualquiera de las dos partes contratantes que, en virtud de las estipulaciones de éste Tratado, queden para lo futuro en territorio de la otra, podrán permanecer en ellos ó trasladarse en cualquier tiempo á donde mejor les convenga, conservando en dichos territorios los bienes que posean ó enajenándolos y pasando su valor á donde quisieren, sin que por esto último pueda exigírseles ningún género de contribución, gravamen ó impuesto. Los que prefieran permanecer en los territorios cedidos, podrán conservar el título y derechos de nacionales del país á que antes pertenecían dichos territorios, ó adquirir la nacionalidad de aquel á que van á pertenecer en lo de adelante. Más la elección deberá hacerse entre una y otra nacionalidad dentro de un año contado desde la fecha del canje de las ratificaciones del presente Tratado; y los que permanecieren en dichos territorios después de trascurrido el año, sin haber declarado su intención de retener su Antigua nacionalidad, serán considerados como nacionales de la otra parte contratante.

Las propiedades de todo género existentes en los territorios cedidos, serán respetadas inviolablemente; y sus actuales dueños, sus herederos y los que en lo sucesivo puedan adquirir legalmente dichas propiedades, disfrutarán respecto de ellas tan amplias garantías como si perteneciesen á nacionales del país en que están situadas.

Artículo 6.° — Siendo el objeto de ambos Gobiernos, al ajustar el presente Tratado, no sólo poner fin á las dificultades existentes entre ellos, sino terminar y evitar las que se originan entre pueblos vecinos de uno y otro país, á causa de la incertidumbre de la línea divisoria actual, se estipula que, dentro de seis meses de reunidas, las comisiones científicas de que habla el artículo 4.° enviarán de común acuerdo á sus Gobiernos una noticia de aquellas poblaciones, haciendas y rancherías, que sin duda ninguna deban quedar en determinado lado de la línea divisoria convenida en el artículo 3.° Recibida esa noticia cada uno de los dos Gobiernos estará facultado para expedir desde luego las órdenes convenientes á fin de que su autoridad se establezca en aquellos puntos que deban quedar dentro del territorio de su nación respectiva.

Artículo 7.° — El presente Tratado será ratificado conforme á la constitución política de cada una de las dos Repúblicas; y el canje de las ratificaciones se verificará en esta capital á la mayor brevedad posible.

En fe de lo cual, los Plenipotenciarios firmaron y sellaron el presente tratado.

Hecho en dos originales en la ciudad de México, á veintisiete de septiembre de mil ochocientos ochenta y dos.

(F.) lgnacio Mariscal.
(F.) Manuel Herrera, hiio.

Aprabado por la Asamblea Decreto número 27 de 25 de diciembre de 1882; ratificado por el Gobierno el 29 del mismo.

A pesar de lo estipulado originalmente en el tratado, los límites no se pudieron concluir sino hasta en 1896, dada la gran dificultad topográfica que presentaba el terreno.


BIBLIOGRAFIA:


21 de septiembre de 1685: llega a Santiago de los Caballeros fray Antonio Margil de Jesús, quien fue el último fraile que intentó reducir pacíficamente al pueblo Itzá

 

22septiembre1826
Portada del reporte official en que se relata cómo ocurrió la consquista del pueblo Itzá en 1697.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El fraile español ntonio Margil de Jesus recibió el hábito de San Francisco, en el Convento de la Corona de Cristo de la ciudad de Valencia, España en 1675 y luego se alistó entre los misioneros que venían a la Nueva España a fundar el Colegio de Santa Cruz de la ciudad de Querétaro. Hizo misión en Querétaro y en México, y luego salió en marzo de 1684, acompañado de Fr. Melchor López, hacia las provincias de Yucatán, Chiapa y Soconusco. Continuaron su misión por las costas del Pacífico, y llegaron a Guatemala el 21 de septiembre de 1685, estableciéndose en Santiago de los Caballeros, y desde allí predicaron en la provincia guatemalteca, para luego partir a las provincias de San Salvador, Comayagua, Nicaragua y Costa Rica.

Pero cuando se hallaban inmersos en el adoctrinamiento y reducción de los indígenas Talamancas, y ya habían levantado once iglesias en esa región, dos en la de los Turrabas, y una en la de los Tejabas, y “formado otros tantos pueblos con los indígenas que habían sacado de la montaña“, recibieron orden del M. H. P. Comisario General, para que se regresara a su Colegio en México. Sin embargo, cuando llegaron a Santiago de los Caballeros se encontraron con que su misión había sido modificada ya que el obispo de Guatemala, Andrés de las Navas, les pidió que fueran a la región norte de la provincia de la Verapaz (hoy Petén) ya que esta “se hallaba tumultuada“.  (Lo que estaba ocurriendo era que los españoles querían tomar el control de la etnia Itzá de una vez por todas, ya que la región del Lacandón que ocupaban no solamente se había mantenido independiente y había logrado resistir la dominación europea por más de siglo y medio, sino que estaba influyendo en las comunidades indígenas ya bajo control español para que se les unieran en su resistencia).

Partieron inmediatamente para la referida Provincia y lograron calmar la situación en el área en donde la presencia española era considerable. Luego se adentraron en las montañas en busca de los indígenas Choles, que habían “apostatado de la fe y andaban por los bosques errantes y descarriados” (lo que se traduce a que estaban en comunicación con los Itzáes que los habían convencido de luchar por su independencia). Aunque al principio sufrieron vejámenes y torturas, los misioneros consiguieron que los Choles regresaran al catolicismo y se establecieran en ocho poblaciones o doctrinas. Esto lo consiguieron gracias a la labor que ya habían hecho los dominicos cien años antes en la región con las reducciones de Tezulutlán, lo que hizo un poco más fácil convencer a los Choles de regresar a la dominación espanola y al trabajo no remunerado en las doctrinas de los frailes, quienes a cambio “los instruían en la ley de Dios“.

Pero cuando Margil y Melchor se adentraron en la región de los itzaes, quienes eran indómitos e independientes, la situación fue muy diferente. Los misioneros llegaron a esa región en febrero de 1694, pero no fueron bien recibidos por los indígenas, quienes no solamente los vilipendiaron sino que los expulsaron de su territorio. Ante esto, los misioneros regresaron a Santiago de los Caballeros en donde relataron a la Real Audiencia todo lo acontecido. Con base en este informe, a principios de 1695 salió el Presidente Jacinto Barrios, por orden del rey a reducir a los itzaes, con 600 soldados, y varios religiosos dominicos, y mercedarios, ademas de Margil. Los españoles masacraron al pueblo itzá en la isla del lago Peten Itzá, y los pocos que sobrevivieron fueron reducidos a tres poblados que quedaron a cargo de los mercedarios. De esta forma, se completó, por fin, la Conquista de la provincia de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA:


12 de septiembre de 1839: tras la separación del Estado de Los Altos, el estado de Guatemala se ve obligado a reorganizar su división administrativa

12septiembre1839
Versión estilizada del escudo del Estado de Los Altos, mostrando el Volcán Santa María y un Quetzal.  Actualmente es utilizado como escudo en Quetzaltenango. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1838 se creó el sexto estado, el Estado de Los Altos, teniendo como capital la ciudad de Quetzaltenango, y comprendiendo los territorios del occidente de Guatemala y el territorio del actual de Soconusco, (que ahora es parte del estado de Chiapas, en México).  El decreto por el que se creó el Estado de Los Altos dice así:

La Asamblea Nacional Constituyente de la Federación Centroamericana en sesión plenaria celebrada el cinco de junio del año de 1838 habiéndose tomado en consideración la necesidad de crear un Sexto Estado se acuerda:

1. Crear el Estado de Los Altos, teniendo como capital a la ciudad de Quetzaltenango conformada por una junta de gobierno provisional, de la siguiente manera:

  • Marcelo Molina Mata, electo Gobernador del Estado de Los Altos.
  • José M, Gálvez
  • José Antonio Aguilar
  • General Agustín Guzmán Comandante en Jefe del Ejército del Estado de Los Altos.

2. El Estado comprenderá los siguientes territorios: Quetzaltenango, TotonicapánSololá, Suchitepéquez y Soconusco.

Procédase a trabajar de inmediato en el desarrollo del puerto del Pacífico por orden del Señor Gobernador del estado Federal de los Altos, José M. Gálvez y a mejorar las relaciones con el Gobierno Federal de San Salvador.

Nótese en el decreto anterior tres aspectos importantes:

  1. Desde el principio el Estado tenía la intención de mejorar las relaciones con el gobierno Federal de San Salvador, lo que quiere decir, con el moribundo régimen liberal del general Francisco Morazán, el cual se había visto muy reducido por la secesión de Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y por la reciente guerra civil que derrocó a Mariano Gálvez en Guatemala.  Los liberales guatemaltecos estaban interesados en coneguir esta alianza con el fin de dejar a la Guatemala conservadora en medio de dos gobiernos liberales.
  2. También desde un principio, tenían la intención de construir su propio puerto en Champerico con miras a establecer una economía completamente independiente de Guatemala.
  3. El Estado no estaba desvalido, sino que contaba con su propio ejército, el cual estaba a cargo del general mexicano Agustín Guzmán.

Por su parte, el Estado de Guatemala estaba muy débl luego de la guerra civil contra Mariano Gálvez y la posteriores guerras, por lo que luego de la separación del Estado de Los Altos, la Asamblea Constituyente de Guatemala tuvo que dividir al Estado en siete departamentos y dos distritos, de acuerdo al siguiente decreto del 12 de septiembre de 1839:

La Asamblea Nacional Constituyente del Estado de Guatemala:

Habiendo tomado en consideración la necesidad que hay de hacer una nueva y conveniente división del territorio, después de la separación de los departamentos que componen el Estado de Los Altos. Con presencia de los datos e informes que ha presentado el gobierno sobre el particular, ha decretado:

  1. El estado de Guatemala se divide en siete Departamentos: ChimaltenangoChiquimula, Escuintla, Guatemala, Mita, Sacatepéquez, y Verapaz.
  2. También componen dos Distritos: Izabal y Petén.
  3. Los departamentos y distritos referidos, comprenden las poblaciones y lugares que se señalan en la tabla que acompaña a esta ley.
  4. Mientras se reúnan datos más exactos, con presencia de los padrones que deben formarse para hacer por otra ley la división permanente del territorio, el gobierno queda autorizado para poder agregar o segregar de unos a otros, los pueblos o lugares que lo soliciten, con causa fundada en el mejor servicio y bien de los mismos pueblos, previo al informe de los jefes respectivos.
  5. El mismo gobierno, en las providencias que tome, para la demarcación del territorio de los departamentos, procurará en lo que sea posible, que sea la misma la de los curatos y sus comprensiones, a fin de evitar embarazos y facilitar en todo el mejor servicio público.

En este decreto se puede apreciar el poder que tenía la Iglesia Católica sobre la región americana que estuvo bajo el control espanol, ya que la división administrativa de los países y estados se hizo en base a los curatos existentes, los cuales eran los poblados de indígenas que estaban a cargo del clero secular.  Estos curatos habían sido hasta 1750, aproximadamente, las doctrinas que estaban a cargo de las otrora poderosas órdenes regulares, las cuales poseían  grandes extensiones de tierra en las que sus “doctrinados” trabajaban para ellos a cambio de la evangelización que les proporcionaban. Para poner un ejemplo, he aquí un listado de las doctrinas que poseían los dominicos en el Reino de Guatemala en 1638:

Convento Doctrinas Convento Doctrinas
Guatemala
  • Chimaltenango
  • Jocotenango
  • Sumpango
  • San Juan Sacatepéquez
  • San Pedro Sacatepéquez
  • Santiago Sacatepéquez
  • Rabinal
  • San Martín Jilotepeque
  • Escuintla
  • Milpas Altas
  • Milpas Bajas
  • San Lucas Sacatepéquez
  • Barrio de Santo Domingo
Amatitlán
  • Amatitlán
  • Petapa
  • Mixco
  • San Cristóbal
Verapaz
  • Cahabón
  • Cobán
  • Chamelco
  • San Cristóbal
  • Tactic
Sonsonate
  • Nahuizalco
  • Tacuxcalco
San Salvador
  • Apastepeque
  • Chontales
  • Cojutepeque
  • Cuscatlán
  • Milpas Bajas
  • Tonacatepeque
Sacapulas
  • Sacapulas
  • Cunén
  • Nebaj
  • Santa Cruz
  • San Andrés Sajcabajá
  • Zacualpa

BIBLIOGRAFIA:


Sylvanus Morley: el arqueólogo estadounidense que estudió la civilización maya y espió a los alemanes en Centroamérica durante la Primera Guerra Mundial, y de quien algunos dicen que fue la inspiración para el personaje fílmico Indiana Jones.

sylvanusmorley
El arqueólogo Sylvanus Morley en el sitio arqueológico de Copán, en Honduras.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Uno de los primeros arqueólogos estadounidenses que investigó a fondo la civilización maya fue Sylvanus Morley, quien realizó numerosas excavaciones en Chichén Itzá cuando trabajaba para la Institución Carnegie de los Estados Unidos a principios del siglo XX. Basados en los resultados de sus investigaciones, publicó extensos reportajes de la escritura jeroglífica de los mayas. Aunque investigaciones más recientes han dado como resultado una reevalución de sus conclusiones y teorías, su trabajo sobre las inscripciones del calendario maya es todavía usado como referencia por los estudiosos.

Sin embargo, su prestigio y su trabajo arqueológico fueron la coartada perfecta para que Morley realizara trabajos de espionaje en México y en Centroamérica durante la Primera Guerra Mundial, investigando actividades pro-alemanas y antiestadounidenses para la Oficina de Inteligencia Naval de los Estados Unidos. Morley recorrió más de 3200 kilómet5ros de la costa de Centroamérica en búsqueda de evidencias de bases para submarinos alemanes. No encontró ninguna, pero dejó un extenso análisis de más de diez mil páginas con detalles de la geografía, ambiente político y social de la costa centroamericana.   Incluso espió a las compañías locales que intentaban competir contra las transnacionales estadounidenses United Fruit Company e International Harvester.

El trabajo de Morley fue respaldado por el gobierno estadounidense, al punto que cuando fue criticado por el famoso antropólogo Franz Boas publicó una carta de protesta en “The Nation” denunciando que los operativos en Centroamérica habían “prostituido la ciencia utilizándolo como coartada para el espionaja”, la Asociación Antropológica Americana expulsó a Boas de su seno solamente diez días después de haber publicado la carta.

Los trabajos de espionaje de Morley no han sido los únicos que han ocurrido en Guatemala por investigadores internacional.  Desde que John Lloyd Stephens visitó la región enviado por el president estadounidense Martin Van Buren durante la época del general Rafael Carrera los investigadores estadounidenses no solamente han estudiado a la civilización Maya sino que también han espiado para el gobierno norteamericano.  El propio Stephens publicó su obra “Incidents of travel in Central America, Chiapas and Yucatan“, en la cual describe numerosos asuntos internos del gobierno guatemalteco, aparte de sus descubrimientos sobre los sitios mayas en la región.  (De hecho, de la descripción que hace del juego de pelota maya en su obra surgieron los juegos ingleses de rugby y fútbol, y el estadounidense de fútbol americano).  Desde entonces, varios críticos han argumentado que numerosas investigaciones arqueológicas sirven solamente de pantalla para que espías se infiltren en regiones sensibles de los países en donde trabajan.

Morley también fue un portavoz de los indígenas de las regiones en que trabajó y con quienes pasó mucho tiempo. Morley aprovechó su prestigio para hacer ver los problemas y tribulaciones que los indígenas vivían en sus países, algo a lo que esas poblaciones no podían hacer por sí mismas por cuestiones políticas.  Y hay quienes han especulado que fue él quien inspiró al director estadounidense Stephen Spielberg para realizar las películas de “Indiana Jones“.


BIBLIOGRAFIA:

  • Harris, Charles H. and Louis R. Sadler (2003): Archaeologist Was a Spy: Sylvanus G. Morley and the Office of Naval Intelligence. University of New Mexico Press. ISBN 0-8263-2937-3
  • Houston, Stephen D. (1989): Reading the Past: Maya Glyphs. British Museum Publications. ISBN 0-7141-8069-6.
  • Kidder, Alfred V. (1950). Anderson, A.J.O., ed. Griswold Morley, 1883–1948. Morleyana. The School of American Research and the Museum of New Mexico.
  • Kitchel, Jeanine (2005). Sylvanus Morley: The Explorer Who Put Chichen Itza on the Map. Planeta. Archivado desde el original el 15 de mayo de 2006
  • Morley, Sylvanus G. (1940): «Maya Epigraphy». En: Hay, C.L. et al. The Maya and their Neighbors. pp.139–149. Appleton Century. New York.
  • Stephens, John Lloyd; Catherwood, Frederick (1854). Incidents of travel in Central America, Chiapas, and Yucatan (en inglés). Londres, Inglaterra: Arthur Hall, Virtue and Co.

9 de julio de 1884: el gobierno del general J. Rufino Barrios establece multas para los curas párrocos que bauticen recién nacidos que no hayan sido inscritos en el Registro Civil

9julio1884
Plaza de Quezaltenango en 1875, mostrando la Catedral original antes del terremoto y erupción del volcán Santa María de 1902.  Para entonces, el registro bautimal era la forma preferida para llevar un registro de los recién nacidos. Fotografía de Eadweard Muybridge.

La relación de los gobiernos liberales que gobernaron Guatemala entre 1871 y 1944 y la Iglesia Católica fue muy tirante, aunque mejoró un poco con la llegada al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1898.  Esta crisis se originó por la enemistad entre los criollos liberales en el poder y los criollos conservadores que eran miembros de las otrora poderosas órdenes regulares de la Iglesia y que fueron expulsados por el gobierno, al igual que los arzobispo Bernardo Piñol y Batres y su sucesor, Ricardo Casanova y Estrada. Además, la constitución promulgada en 1879 específicamente indicaba que se prohibía la existencias de monasterios y congregaciones religiosas, y el que el clero tuviera propiedades.

A pesar de las expulsiones y expropiaciones, el gobierno liberal comprendía que era importante mantener a los curas párrocos, ya que ellos se encargaban de impartir la doctrina entre la población, así que les permitió permanecer en el país aunque les retiró el diezmo obligatorio dejándolos en una posición económica por demás precaria. Pero dado que el registro bautismal era tradicional, se hacía difícil la implementación de leyes laicas, como la del Registro Civil para la inscripción de los nuevos habitantes.

En 1884, era tal la cantidad de padres de familia que no inscribían a sus hijos en el registro y que solamente los bautizaban en la fe católica, que el gobierno del general J. Rufino Barrios se vió obligado a emitir el siguiente decreto que multaba severamene a los párrocos que bautizaran a aquellos niños que no estuvieran registrados:

Palacio de Gobierno: Guatemala, 9 de julio de 1884.

Considerando: que a pesar de las disposiciones vigentes, no todos los padres de familia y demás personas obligadas por laley cumplen con hacer que se inscriban los recien nacidos en el libro respectivo: que tal modo de proceder, no solamente es un óbice para que la estadística de nacimiento sea completa y cual corresponde a su objeto, sino que implica perjuicios que más tarde pueden ser irreparables para las familias, por referirse al estado civil de las personas; y que para evitar esos inconvenientes se está en el deber de dictar medidas eficaciones; el general Presidente acuerda:

  1. Los párrocos no procederán al bautizo de ninguna persona, mientras no se le exhiba constancia de estar previamente asentado el nacimiento en el Registro Civil.
  2. Los párrocos que no cumplieren con la disposición anterior, incurrirán en la multa de diez pesos; por la primer reincidencia y por las sucesivas, la multa será de veinticinco pesos. En caso de insolvencia, el párroco sufrirá un día de prisión por cada peso que no pudiere pagar.
  3. Las multas las aplicarán de un modo económico, en las cabeceras de departamento, los Jefes Políticos, y en los demás municipios, los jueces de paz, los jueces municipales o los alcaldes.  Las multas ingresarán a la Tesorería Municipal correspondiente. 
  4. Contra la providencia de la Autoridad que imponga la multa, no habrá más recurso que el de responsabilidad.
  5. Los encargados del Registro darán aviso a la Autoridad de las infracciones del presente acuerdo, de que tuvieren conocimiento; para lo cual continuarán, como hasta ahora, examinando los libros parroquiales.

El presente acuerdo comenzará a regir quince días después de publicado en el Periódico Oficial.

 

  • J. Rufino Barrios
  • Díaz Mérida

BIBLIOGRAFIA:


8 de julio de 1893: se firma el tratado Mariscal-Spencer (o Mariscal-St. John) de límites entre México y el Imperio Británico para evitar que Belice siguiera proporcionando armas a los indígenas de Yucatán

8julio1893
Región dominada por los indígenas alzados en Yucatán.  Hasta abajo de la imagen, obsérvese la pequeña frontera con Belice, desde donde los ingleses proporcionaban armas a los alzados. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El tratado Mariscal-Spencer surgió como estrategia del presidente mexicano, general Porfirio Díaz, para delimitar el territorio y terminar con la guerra de castas que venía desangrando Yucatán desde 1847. De hecho, la violencia con que los indígenas yucatecos estaban aniquilando a los criollos de la region ayudó al general Rafael Carrera solidificara su gobierno en Guatemala en 1849, ya que estableció pactos con los líderes indígenas locales y los criollos conservadores tuvieron que aceptar su gobierno porque no eran bienvenido en el resto de Centroamérica. Además, debido a esta guerra Yucatán se reintegró a México, ya que cuando estaba a punto de sucumbir ante los alzados indígenas, aceptó la ayuda militar de México para contrarrestarlos a cambio de perder su independencia.

Pero, a pesar de la ayuda militar mexicana, la violencia continuó en la region principalmente porque los ingleses en Belice proporcionaban armas a los indígenas alzados. Con el tratado en 1893, México logró establecer el control político en la zona ya que el convenio fue que el Imperio Británico se quedaría con el territorio que actualmente es el norte de Belice con la condición de que dejaran de proporcionarle armas a los indígenas y así el presidente Díaz podría imponer poder en el territorio.  Fue similar al tratado Wyke-Aycinena de 1859, por medio del cual Guatemala otorgó a Belice el territorio comprendido entre el río Belice y el río Sarstún a cambio de las armas necesarias para repeler al filibuster estadounidense William Walker.

El tratado se reproduce a continuación, respetando la redacción original:

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña é Irlanda han nombrado sus Plenipotenciarios para la celebración de un Tratado de límites:

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos al Sr. D. Ignacio Mariscal, Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones Exteriores.

Y Su Majestad la Reina á Sir Spencer St. John, Caballero Comendador de San Miguel y San Jorge, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Su Majestad Británica en México.

Quienes, después de haberse comunicado sus plenos poderes, habiéndolos encontrado en debida forma, han convenido en los artículos siguientes:

Art. I. Queda convenido entre la República Mexicana y Su Majestad Británica, que el límite entre dicha República y la Colonia de Honduras Británica era y es como sigue: Comenzando en Boca de Bacalar Chica, estrecho que separa al Estado de Yucatán del Cayo Ambergrís y sus islas anexas, la línea divisoria corre en el centro del canal entre el referido cayo y el continente con dirección al Sudoeste hasta el paralelo 18° 10’ Norte, y luego al Noroeste á igual distancia de los cayos, como está marcado en el mapa anexo hasta el paralelo 18° 10’ Norte; torciendo entonces hacia el Poniente, continúa por la bahía vecina, primero en la misma dirección hasta el meridiano de 88° 2’ Oeste; entonces sube al norte hasta el paralelo de 18° 25’ Norte; de nuevo corre hacia el poniente hasta el meridiano 88° 18’ Oeste, siguiendo el mismo meridiano hasta la latitud 18° 28 ½’ Norte, á la que se encuentra la embocadura del Río Hondo, al cual sigue por su canal más profundo, pasando al poniente de la Isla Albión y remontando el Arroyo Azul hasta donde éste cruce el meridiano del Salto de Garbutt, en un punto al Norte de la intersección de las líneas divisorias de México, Guatemala y Honduras Británica, y desde ese punto corre hacia el Sur hasta la latitud 17° 49’ Norte, línea divisorias entre la República Mexicana y Guatemala; dejando al Norte, en territorio mexicano, el llamado río Snosha o Xnohha.

Art. II. La República Mexicana y Su Majestad Británica, con el fin de facilitar la pacificación de las tribus indias que viven cerca de las fronteras de México y Honduras Británica, y para prevenir cualquiera futura insurrección entre las mismas, convienen en prohibir de una manera eficaz á sus ciudadanos o súbditos, y á los habitantes de sus respectivos dominios, el que proporcionen armas ó municiones á esas tribus indias.

Art. III. El Gobierno de México y el Gobierno Británico convienen en hacer toda clase de esfuerzos para evitar que los indios que viven en los respectivos territorios de los dos países hagan incursiones en los dominios de la otra parte contratante; pero ninguno de ambos Gobiernos puede hacerse responsable por los actos de las tribus indias que se hallen en abierta rebelión contra su autoridad.

Art. IV. Este Tratado será ratificado por ambas partes, y las ratificaciones se canjearán en México á la brevedad posible. En testimonio de lo cual, los Plenipotenciarios lo han firmado y sellado con sus respectivos sellos. Hecho en dos originales, en la ciudad de México el día ocho de Julio de mil ochocientos noventa y tres.

  • Ignacio Mariscal
  • Spencer St. John

Las coordenadas y límites con Guatemala mencionados en el tratado provienen de los  límites convenidos entre Guatemala y Belice por el tratado que se concluyó el 30 de abril de 1859 entre su Majestad Británica y la República de Guatemala y el tratado de límites Herrera-Mariscal del 27 de septiembre de 1882 por medio del cual la República Mexicana negoció un Tratado de Límites con la de Guatemala y fijó la línea divisoria entre ambos países en la Península de Yucatán.


BIBLIOGRAFIA:


7 de julio de 1955: tras el derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Árbenz, se emite el Código del Petróleo de la República de Guatemala eliminando el requisito de que solamente empresas guatemaltecas podían explotar hidrocarburos en el país

7julio1955
 Reservas petroleras de Guatemala, las cuales son explotadas en su mayoría por la compañía Perenco.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La primera compañía, de la que se tiene registro, en obtener una concesión petrolera en Guatemala, fue la F.J. Davis, en octubre de 1926, bajo el gobierno del general Lázaro Chacón.  Luego, en febrero de 1937 y mayo de 1938, durante el periodo del general Jorge Ubico, se le concedió concesión a la petrolera inglesa-holandera Shell, y también le dió una conseción a la estadounidense Gulf Oil Co. en 1941.

Ya en el período de la Revolución, entre 1944 y 1945, se le concedió concesiones a las petroleras Standard Oil of New Jersey, propiedad de la poderosa familia Rockefeller.  No obstante, en la Constitución aprobada en 1945 se decía lo siguiente en el artículo 95:

Artículo 95. Los contratos para explotar minerales o yacimientos de hidrocarburos, pueden celebrarse por un término que no exceda de cincuenta años, y los relacionados con aguas nacionales, por un plazo no mayor de veinticinco años. En ambos casos se requiere la aprobación del Congreso. Los yacimientos de hidrocarburos y sus derivados solamente pueden ser explotados por el Estado, por guatemaltecos, o por compañías guatemaltecas cuyo capital sea predominantemente nacional. Los contratos sobre corta de maderas deberán salir a licitación pública y concederse de preferencia a trabajadores guatemaltecos, quienes no podrán ceder sus derechos sin autorización gubernativa. La ley determinará la forma de extracción y explotación de resinas, gomas y demás productos similares.

Pero tras la renuncia del coronel Jacobo Arbenz Guzmán promovida por la operación PBSUCCESS de la CIA en el 27 de junio de 1954 se derogó la constitución de 1945 y la cuestión de la explotación de minerales o yacimientos de hidrocarburos fue modificada para eliminar el requerimiento de que solamente compañías guatemaltecas podían hacerse cargo.  La constitución de 1956 decía simplemente:

Artículo 218.  Se declara de utilidad y necesidad públicas la explotación de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales.   Los derechos de exploración y explotación de hidrocarburos y minerales podrán adquirirse de conformidad con la ley, por un término no mayor de cuarenta años, prorrogables hasta por veinte años más.
 
Los derechos de transformación y transporte de estas sustancias se adquirirán en la forma que la ley establezca.

La ley a la que hace referencia el artículo 218 es el “Código del petróleo de la República de Guatemala”, aprobado el 7 de julio de 1955, y fue elaborado durante el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas con la asesoría de las empresas petroleras norteamericanas de tal forma que el reglamento guatemalteco favoreciera a las transnacionales petroleras con los impuestos y las garantías de inversión.    Desde entonces, compañías como Shenadoha Oil, Basic Resources y Perenco han explotado el petróleo guatemalteco sin que el estado se beneficie como le corresponde.


BIBLIOGRAFIA:


2 de junio de 1897: las municipalidades responden al telegrama enviado por el general presidente José María Reina Barrios en el que comunica que ha asumido poderes dictatoriales ante la renuncia de los diputados

2junio1897
Calle de San Nicolás en Quetzaltenango, luego de los fuertes combates entre las tropas alzadas lideradas por el coronel Próspero Morales y las fuerzas leales al gobierno de Reina Barrios en septiembre de 1897.  Imagen tomada de “La Ilustración del Pacífico

La crisis económica derivada de la caída del preció internacional del café tomó al general presidente José María Reina Barrios en medio de varios proyectos faraónicos con los que pretendía convertir a Guatemala en un destino de inversión para las naciones europeas y norteamericanas.  Desafortunadamente todo quedó inconcluso cuando la economía se desplomó, y cuando Reina Barrios propuso extender su mandato para remediar la situación, se enfrentó a una férrea resistencia, en especial de los diputados de la Asamblea Legislativa.

La siguiente misiva fue enviada por Reina Barrios a todas las autoridades de la República indicando, según él, que se había “visto obligado” a tomar poderes dictatoriales ante la renuncia de los diputados de la Asamblea Legislativa cuando éstos prefirieron ausentarse de la misma en vez de prestarse a las imposiciones del presidente:

Telegrama del general presidente

A todas las autoridades departamentales y locales de la República

Guatemala, 1°. de junio de 1897

Todos los círculos sociales tienen ya conocimiento de que instalada la Asamblea Nacional Legislativa del presente año, algunos señores diputados, bajo la inspiración y la influencia de personalismos y ambiciones mal disimuladas, dieron lugar a incorrecciones e irregularidades sin precedente alguno en nuestra historia parlamentaria. 

Surgió de allí la lucha entre elementos opuestos, o sea entre representantes excitados por las pasiones políticas y representantes partidades del orden y del bienestar sociales.

Se pretendió romper los lazos de la buena armonía entre los poderes de la nación, y se llegó hasta el punto de dictar leyes anticonstitucionales y por lo mismo inconvenientes y aun contradictoria alguna.

Era natural, por consiguiente, que la mayoría de los diputados, conociendo el terreno cubierto de sombras políticas por donde podía desviarse la Asamblea, se retiraran de sus puestos, y quedó la minoría que, persistiendo en sus propósitos antipatrióticos y hostiles, luchó inútilmente, durante más de un mes, por volver a reunir la mayoría que necesitaba para celebrar sesión, y a pesar de sus fuerzas nunca lo consiguió.

La misma minoría fue reduciéndose, cada vez más, hasta el número de nueve diputados, que no podían ni reunirse en junta el treinta y uno de mayo ultimo, quedando así disuelta, de hecho, la Augusta Representación Nacional, por las imprudencias y por la impolítica de unos cuantos representantes.

Circunstancia es esta que ha puesto al Ejecutivo en el caso imprescindible de asumir los Poderes Públicos Nacionales.  No obstante esto, debo hacer constar antes todos mis compatriotras, en cumplimiento de mi deber, que no seré yo quien deje de continuar firme en mis propósitos de mantener el orden, las libertades y las garantasí individuales que prescriben nuestras leyes constitucional y reglamentarias; esperando que con el contingente de los buenos ciudadanos, continuaremos promoviendo el progreso moral y material, y realizando, para el porvenir, la verdadera felicidad de la República.

Enemigo como he sido y seré siempre de medidas extremas y violentas, todos los guatemaltecos estarán libres de atropellos y vejaciones, pudiendo continuar entregados, como hasta hoy, a la consecución de su bienestar personal y colectivo, pues no ha sido otra mi ambición que la de cumplir lo mejor posible los deberes que me imponen mi condición de hijo del pueblo y el alto empleo que me confiriera el voto de las mayorías.

[…]

Para conocimiento de todos publíquese por bando la presente manifestación.

José María Reina Barrios

Hubo dos tipos de respuesta a este telegrama; el más generalizado fue el de un total servilismo, mientras que hubo algunos que respondieron lacónicamente, presagiando las revoluciones que se desatarían ante esta situación.

El siguientes telegrama ejemplifica las contestaciones serviles que recibió Reina Barrios:

Totonicapán, 2 de junio de 1897 – Señor General Presidente: Desde que los buenos guatemaltecos vimos la conducta subversiva de varios representantes del pueblo, esperábamos que los demás, como sinceros patriotas, se retirasen del seno de aquel alto cuerpo, como en efecto sucedió, y que dejando al reconocido patriotismo de Ud. y a su ilustrado criterio la salvación del conflicto de la Patria, esta vendría indudablemente en las perfectas condiciones que encierra su estimable telegrama recibido hoy y fechado ayer: como funcionario púbico y como buen guatemalteco, ofrezco a Ud. incondicionalmente mi lealtad y humildes servicios para el sostenimiento del orden público y para el fomento de todo aquello que tienda al ensanche de nuestros principios democráticos  y sus naturales consecuencias.  Adrián F. Caballeros.

Por otra parte, he aquí dos telegramas muy significativos, enviados por el coronel Próspero Morales (ex-ministro del gabinete de Reina Barrios) y por el licenciado José León Castillo, quienes encabezarían sendas revueltas contra el gobierno pocos meses después:

San Marcos, junio 2 de 1897. – Señor General Presidente. Al quedar enterado de su telegrama de ayer, lo he mandado publicar por bando, como está ordenado. Próspero Morales

Chiquimula, junio 2 de 1897. – Señor General Presidente: Se ha publicado por bando a los vecinos de esta cabecera y se ha comunicado a las autoridades de mi jurisdicción, su telegrama en que manifiesta haber asumido los poderes de la Nación.  José León Castillo. 


BIBLIOGRAFIA:


10 de mayo de 1952: el presidente Jacobo Árbenz remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso de la República para su aprobación

 

El coronel Arbenz y su gabinete de gobierno durante la Gala de Toma de Posesión.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Indiscutiblemente una de las leyes más controversiales en la historia de Guatemala es el Decreto 900, o “Ley de Reforma Agraria” impulsada por el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán.

La política agraria buscaba modificar el régimen de tenencia de la tierra, el cual había sido modificado radicalmente tras la Reforma Liberal y los gobiernos de Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, los cuales expropiaron extensas propiedades a las órdenes regulares de la Iglesia Católica y subastaron las tierras ejidales de las comunidades campesinas, dando lugar a la formación de grandes haciendas que se dedicaron al cultivo del café.   Además, durante los gobiernos liberales se habían hecho concesiones territoriales muy importantes a extranjeros; por ejemplo, una considerable área de Alta Verapaz fue cedida a inmigrantes alemanes por J. Rufino Barrios, mientras que grandes extensiones en Izabal y Escuintla fueron otorgadas a la multinacional estadounidense United Fruit Company por los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico, respectivamente.  El gobierno conservador del general Rafael Carrera también había otorgado concesiones a extranjeros, como el área de Izabal para los belgas en 1840 y el sur de Belice, comprendido entre el río Belice y el río Sarstun, a los ingleses en 1857.

En 1950 se realizaron censos estadísticos panamericanos que arrojaron resultados abismales sobre el grado de concentración de la propiedad de la tierra en Guatemala, lo que hizo que el gobierno arbencista tomara cartas en el asunto. A continuación reproducimos algunos artículos del decreto 900, que muestran como pensaba el gobierno arbencista modificar la tenencia de la tierra en el país:

ARTÍCULO 1. La Reforma Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala.

ARTÍCULO 2. Quedan abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimiento de indígenas cualquiera que sea la forma en que subsistan. El pago en especie del arrendamiento solo se permitirá en las tierras no cultivadas y que no sean afectables por la Reforma Agraria, no pudiendo exceder la renta del 5% de la cosecha. Cuando la renta se pague en dinero en las tierras a que se refiere el párrafo anterior, la misma no podrá ser tampoco mayor del 5% sobre el valor de la cosecha.

(Nota de Hoyhistoriagt: en otras palabras, en este artículo se deroga el “Reglamento de Jornaleros”, la “Ley de Vialidad” y la “Ley de Vagancia”, que fueron creadas durante los regímenes liberales para la obtencion de mano de obra barata para las fincas cafetaleras).

ARTÍCULO 3. Son objetivos esenciales que la Reforma Agraria debe realizar:

a) Desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general;
b) Dotar de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca;
c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada;
d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial a los campesinos menos pudientes, con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnica necesaria; y
e) Incrementar el crédito agrícola para todos los campesinos y agricultores capitalistas en general.

ARTÍCULO 4. Las tierras cuya expropiación se ordene para realizar los objetivos señalados en los artículos anteriores y demás que persigue esta ley, quedan nacionalizadas e incorporadas al patrimonio de la Nación. El Estado, por medio del Departamento Agrario Nacional concederá a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que lo soliciten, el usufructo vitalicio de tales tierras o el arrendamiento de ellas, durante el término que en cada caso se establezca. S los agricultores capitalistas solamente podrá concedérseles en arrendamiento. El Departamento Agrario Nacional también podrá otorgar en propiedad, parcelas de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, hasta extensiones no mayores de dieciocho hectáreas (25 manzanas), pero en este caso la expropiación se hará a favor de los beneficiados y no en beneficio de la Nación.

ARTÍCULO 5. La expropiación a que se refiere la presente ley decretada por interés social se consumará previa indemnización, cuyo importe será cubierto con “Bonos de la Reforma Agraria” redimibles en la forma que determina la Ley.

El 31 de mayo de 1952, al enterarse del contenido del Decreto 900, el influyente periodista Clemente Marroquín Rojas (patriarca de la prensa escrita en Guatemala) escribió un editorial en su periódico “La Hora”, explicando que muchos de los miembros de las clases altas guatemaltecas que habían apoyado al ahora presidente en las elecciones de noviembre de 1950, lo habían sido porque estaban seguros de que Árbenz era un hombre de la derecha y que no podía ser marxista porque “era militar, estaba casado con una dama de sociedad asociada a capitalistas, y gustaba de la buena vida”; sin embargo, Marroquín Rojas explicó en ese editorial que él había conocido al verdadero Árbenz en las juntas del consejo de ministros del presidente Juan José Arévalo y dijo que era “un hombre que le inspiraba un gran aprecio en lo personal, pero que era firme en sus convicciones extremistas y que no las dejaría de lado hasta que fuera derrocado“. Y, para terminar, sentenció que ya no había posibilidad de compromiso entre el gobierno arbencista y las élites guatemaltecas porque el Decreto 900 atacaba los intereses de ésta últimas directamente.

Y no solamente se produjo un rompimiento con las élites, sino que también con el enclave bananero de la United Fruit Company la cual era la que poseía las mayores extensiones de tierra ociosa en el país y había manejado los hilos del gobierno desde 1903 hasta 1944; incluso durante el gobierno de Arévalo no se tocó los intereses de la UFCO en lo absoluto.  Pero como la United Fruit Company había reportado al fisco guatemalteco sus posesiones por un valor mucho menor al real para evadir el pago de impuesto, cuando recibió los bonos de la Reforma Agraria no quedó satisfechos con los mismos.  De hecho, la UFCO protestó y con el apoyo del Departamento de Estado estadounidense (dirigido por el accionista de la UFCO John Foster Dulles) reclamó el pago del valor real, que era casi veinte veces el valor reportado para el pago de impuestos.  Ese fue el principio del fin del gobierno arbencista.


BIBLIOGRAFIA:


1935: filman la película “Las Nuevas Aventuras de Tarzán” en Guatemala

Título de la película “Las Nuevas Aventuras de Tarzán” que fue filmada en Guatemala en 1935. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

VIDEO:

ARGUMENTO:

El francés D’Arnot (quien había rescatado a Tarzán de la custodia de los monos y lo había restituido en Inglaterra como Lord Greystoke), se accidenta con su avioneta en selvas guatemaltecas y es hecho prisionero por una tribu de adoradores de la Diosa Verde, que era un ídolo relleno de joyas y con la fórmula de un explosivo capaz de aniquilar el planeta. Al enterarse de la noticia, Tarzán (interpretado por el actor Bruce Bennett), quien está en África, se une a una expedición que busca la Diosa Verde y viajan por barco hasta Guatemala.

El barco atraca en Puerto Barrios y los expedicionarios se dirigen al poblado indígena de Chichicastenango para encontrarse con el Padre Muller y obtener el mapa que los lleve al templo de la Diosa Verde, pero alguien se les adelanta y lo roba. Deciden partir sin el mapa y dirigirse hacia Río Dulce para finalmente ingresar en la densa selva para encontrar a los adoradores de la Diosa Verde. Tarzán logra seguir el rastro del ladrón del mapa y encuentra el templo de la Diosa Verde, que está en las ruinas de una antigua ciudad española construida sobre los restos de una ciudad maya; Tarzán y todos los exploradores son capturados, pero se salvan de ser sacrificados cuando el ladrón del mapa se roba también el ídolo de la Diosa y los nativos salen a perseguirlo. Tarzán encuentra a D’Arnot entre los nativos, y logra aprehender al malhechores que se habían infiltrado entre los exploradores, luego de que uno de los exploradores utiliza una ametralladora hechiza para matar y espantar a los nativos.

Tras asegurar del ídolo, se dirigen nuevamente a la costa atlántica, pasando por la ciudad maya de Quiriguá y terminando sus aventuras en un poblado de la costa, de nombre At Mantique, que cuenta con buen hotel, marimba y suntuosas instalaciones. La expedición parte de regreso a Europa y Tarzán regresa a su vida selvática en África.

RODAJE:

Sitios en donde se filmaron las diferentes escenas de la serie Las nuevas aventuras de Tarzán

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En los primeros fotogramas de la película se hace un reconocimiento al personal que trabajó en la filmación y se indica que las condiciones fueron sumamente adversas, al punto que muchos de ellos se enfermaron y el sonido fue muy pobre por las condiciones climatológicas adversas; posteriormente, en 1992, el escritor D. Peter Ogden (biógrafo de Edgar Rice Burroughs) viajó a Guatemala para visitar los lugares en los que se rodó “Las nuevas aventuras de Tarzán”. A juicio de Ogden los productores y actores tuvieron que enfrentar numerosas dificultades para movilizarse por las carreteras del país en 1935, pues todavía era muy difícil hacerlo en 1992; siguiendo el itinerario presentado en la película, desembarcó en Puerto San José, (aunque no llevaba el camión con cuatro toneladas de equipos fílmico y de sonido), para luego ir a Chichicastenango (que sirvió como el poblado indígena a donde llegan los expedicionarios antes de internarse en la selva), después a la costa del norte —Puerto Barrios, Livingston, Río Dulce, de ahí a las selvas peteneras en el norte, para regresar a Quiriguá en Izabal.

Ahora bien, la mayoría lugares fueron visitados por los cineastas utilizando la línea férrea de la compañía estadounidense International Railways of Central America (IRCA) en 1935, servicio que en 1992 ya estaba descontinuado y el transporte se hacía por carretera exclusivamente, llevando a Ogden a la conclusión errada de las dificultades de los productores. De hecho, en 1935 (durante el gobierno del general Jorge Ubico Castaneda), el ferrocarril estaba en su apogeo y era controlado por la empresa estadounidense (subsidiaria de la United Fruit Company, empresa multinacional estadounidense y principal apoyo del gobierno guatemalteco) y tenía una estación principal en Puerto San José, otra en Ciudad de Guatemala y otra en Puerto Barrios, lo que permitió a los cineastas transportar todo su equipo cómodamente a la mayoría de las diferentes ubicaciones en donde filmaron.

Las únicas locaciones con difícil acceso en realidad fueron Chichicastenango y la selva petenera, pues no había servicio ferroviario hacia esos lugares y los caminos eran de terracería, aunque se podían acceder por vía aérea. De hecho, era comun que la empresa ferrocarrilera ofreciera paquetes para que turistas visitaran las plantaciones de esa compañía frutera en Izabal y la ciudad maya de Quiriguá (la cual se encontraba dentro de las propiedades de la compañía) y que ofreciera a sus pasajeros la opción de navegar cómodamente por el Río Dulce y el Lago de Izabal hasta la ciudad de Livingston en uno de sus vapores.

Ruinas de la iglesia de San Francisco en 1875; así lucía el interior de la iglesia cuando se rodó allí la película Las nuevas aventuras de Tarzán en 1935. Fotografía de Eadweard Muybridge.Enter a caption

Los lugares en donde se filmó fueron:

  • Chichicastenango: escenas de la aldea indígena en donde los exploradores se reúnen con el Padre Muller buscando el mapa antes de salir hacia Río Dulce. Se aprecia la iglesia y el puente de Gucumatz.
  • Antigua Guatemala: templo de la Diosa Verde; en 1935 la Iglesia de San Francisco estaba en ruinas (ya que fue reconstruida hasta en 1967) y fue utilizada para las escenas en que los expedicionarios son capturados por los adoradores de la Diosa Verde en las ruinas de una «antigua ciudad española construida sobre los restos de una antigua ciudad maya» y están a punto de ser sacrificados.
  • Río Dulce: navegación en piraguas por el río y escena en que Tarzán escapa de varios cocodrilos que le persiguen
  • Puerto Barrios: arribo de los exploradores y partida hacia Europa
  • Selva petenera: escenas de jungla
  • Quiriguá: ciudad en ruinas en donde explican a los exploradores los orígenes de la cultura Maya.
  • Ciudad de Guatemala: el entonces lujoso hotel Palace fue el escenario de las escenas del hotel del imaginario poblado de “At Manatique“.

BIBLIOGRAFIA: