20 de noviembre de 1930: la aguda crisis económica obliga a suspender las operaciones del Ferrocarril de Los Altos

20noviembre1930
Dique de la planta de generación de Santa María de Jesús, construido para la operación del Ferrocarril de Los Altos.  En el recuadro, la planta de generación.  Imágenes tomadas de Quezaltenango : Álbum conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de los Altos.

En medio de la crisis económica que azotaba al país en 1930, de febrero a octubre los gastos de operación del sistema eléctrico en Quetzaltenango se habían disparado de Q189.62 mensuales a Q260 mensuales entre junio y octubre, en una época, en la que la municipalidad altense cobraba 33 centavos de quetzal por cada foco de alumbrado particular, y el 1% de la renta por cada poste de alumbrado público y debido al descenso en la cantidad de pasaje y de carga, el cabido tenía que cubrir los gastos de operación.

El 30 de agosto de 1930, el ingeniero Alberto Pons, gerente del Ferrocarril de Los Altos (el cual era eléctrico y operaba con su propia planta de generación en Santa María de Jesús), llegó a la Ciudad de Guatemala para someter a consideración el estudio que había hecho  para balancear el presupuesto de la empresa, según el cual podrían economizarse de seis mil a siete mil quetzales gracias a un reajuste técnico de las operaciones. Los costos de operación del ferrocarril también se habían disparado porque debido a la crisis se había reducido el transporte de pasajeros y la producción agrícola estaba aletargada por lo que no había suficiente transporte de carga. Pero este plan fue descartado porque ya la operación del ferrocarril era insostenible para el Estado, que para entonces ya tenía serios problemas para cumplir con sus obligaciones financieras.

Cuando en noviembre se llegó a una situación en que en vez de proveer un servicio a la población, el servicio eléctrico se estaba convirtiendo en una carga insostenible no sólo para la municipalidad sino que para el gobierno del general Lázaro Chacón, se optó por desplazar la planta de Zunil y se donó la explotación total de mil caballos de fuerza de la planta de Santa María de Jesús, para lo que el alcalde primero de Quetzaltenango obtuvo un crédito con el Banco de Occidente.  Esta donación de energía representaba un ingreso de tres mil quetzales a las arcas fiscales, por el 20% de las entradas brutas, pero estaba muy lejos de ser una solución definitiva para el problema de generación eléctrica en Los Altos.

Este fue el principio del fin del Ferrocarril de Los Altos pues la crisis económica que se había iniciado en 1929 con la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York se extendió por varios años más y el gobierno del general Jorge Ubico (quien asumió la presidencia el 14 de febrero de 1931 luego del derrame cerebral que sufrió el general Chacón en diciembre) decidió que era más rentable para el Estado desmantelar el ferrocarril que mantenerlo en funcionamiento.


BIBLIOGRAFIA:

  • Hernández de León, Federico; Bauer Avilés, C. (30 de agosto de 1930)  “Presupuesto del tren de ‘Los Altos'”. Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (21 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. I”. Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (22 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. II”. Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (22 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. III”. Guatemala: Nuestro Diario.

23 de mayo de 1921: el gobierno de Carlos Herrera establece un impuesto para fomentar la construcción del Ferrocarril de los Altos

23mayo1921
Tres vagones del Ferrocarril de los Altos en la estación.  En el recuadro: los dínamos de la planta eléctrica de Santa María de Jesús.  Imágenes tomadas de la obra Quezaltenango, Album conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de Los Altos.

El 21 de julio de 1920 en una reunión con el Ministro de Fomento, ingeniero Félix Castellanos B., la Comité de reanudación de los trabajos del Ferrocarril de Los Altos y el Jefe Político de Retalhuleu, Carlos Quezada, se determinó que se adoptara el trazo hecho por el ingeniero S.S. Shaw, empleando un ferrocarril eléctrico para el tráfico de pasajeros y de carga, pues había un sobrante de fuerza disponible en la Planta Elétrica de Zunil en Quetzaltenango.

De acuerdo a las estimaciones de los ingenieros Victor Cottone, el ya mencionado Shaw, Jorge Hartmann y Fernando Andros, la capacidad disponible de la planta eléctrica podía permitir el tranporte de ida y vuelta de más de ciento ochenta personas de carga por día.  Basado en estos cálculos los allí reunidos decidieron solicitar al gobierno que creara un Comité Administrativo con personería jurídica y facultades amplias para la administración de fondos y celebración de contratos.

En virtud de aquella solicitud, la Asamblea Nacional Legislativa, creó un impuesto destinado a los tabajos del Ferrocarril de Los Altos el 23 de mayo de 1921:

Dcreto Número 1119

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Decreta:

Artículo 1.° Se establece el impuesto adicional de tres pesos sobre cada botella de aguardiente que se consuma en el país, proveniente de las centralizaciones y fábricas establecidas o que se establezcan, puesto que se destina exclusivamente para la construcción del Ferrocarril de Los Altos y cuyo producto se entregará mensualmente al Comité respectivo, por medio de la Tesorería Nacional.

Artículo 2.° Al finalizar los dos años contados desde el primero de julio próximo, fecha en que principiará a regir el presente Decreto, el expresado Comité del Ferrocarril de Los Altos rendirá un informe detallado a donde corresponde, relativo al estado de los trabajos, procediendo entonces la Asamblea Legislativa a fijar la forma de adquirir los fondos que falten para la terminación de la obra.

Artículo 3.° La inversión de los fondos respectivos así como la construcción de la obra, se hará por el Comité del Ferrocarril de Los Altos, de acuerdo con el Ministro de Fomento y conforme al estudio, planos y reglamentos que por este se hayan aprobado.

Artículo 4.° Alterminar el Ferrocarril de Los Altos, el expresado impuesto de tres pesos se destinará a la construcción de los ramales del Ferrocarril que unirán la ciudad de Quetzaltenango con los Departamentos de Totonicapán, Huehuetenango, San Marcos y Sololá.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.  

Dado en el palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a veintitrés de mayo del mil novecientos veintiuno.

  • Tácito Molina I., presidente
  • Filiberto Escobar, secretario
  • A. Velázquez, secretario

Palacio del Poder Ejecutivo

Guatemala, 8 de junio de mil novecientos veintiuno.

Publíquese y cúmplase.


BIBLIOGRAFIA:


 

10 de enero de 1932: el gobierno del general Jorge Ubico desmantela al incipiente Partido Comunista Guatemalteco

10enero1932
El Cementerio General de la Ciudad de Guatemala a finales del siglo XIX.  En este recinto se hacían las reuniones clandestinas de los miembros del Partido Comunista Guatemalteco en la década de 1930, aprovechando los cortejos fúnebres para pasar desapercibidos.  En el recuadro, el general Jorge Ubico.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Desde la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en octubre de 1929, la economía guatemalteca se había ido a pique, causando un sinnúmero de problemas entre la población. Para tratar de arreglar la situación, el Gobierno decidió hacer un préstamo de dos millones y medio de dólares a la compañía sueca Svenka Tansticks Antiebologet a cambio de una concesión de monopolio en la fabricación de fósforos, y otorgar a la United Fruit Company la construcción de un moderno puerto en el Pacífico, ambos con gran oposición de numerosos grupos sociales; pero cuando se empezaron a hacer los avalúos de las garantías, la cosecha de café no fue suficiente pues el precio del grano se había desplomado por la Gran Depresión, lo que obligó al gobierno a desistir de los contratos mencionados y reajustar el presupuesto recortando el gasto público.

Ya para agosto de 1930 era imposible pagar a los empleados públicos y frente a la Tesorería Nacional se veían a diario columnas de funcionarios en espera de sus sueldos atrasados, provocando que a finales de ese mes renunciara en pleno el gabinete del presidente Lázaro Chacón. Por otra parte, la crisis también afectó al sector privado, llegando al colmo de que en los meses de octubre y noviembre de 1930 varios comercios fueron incendiados por sus propietarios para cobrar el seguro ya que era más rentable eso que tratar de subsistir normalmente.

El 12 de diciembre de ese año se hizo público que el general Chacón había sufrido de un derrame cerebral el 10 de ese mes, lo que dió lugar a una grave crisis política con varios presidentes interinos y golpes de estado, de la cual salió victorioso el general Jorge Ubico, con apoyo del embajador norteamericano Whitehouse y de la United Fruit Company. Ubico tenía el apoyo del Departamento de Estado dada su excelente relación con la compaña frutera estadounidense, y su fama de excelente administrador y hombre fuerte.

Luego de que el gobierno estadounidense no reconociera al gobierno de facto del general Manuel María Orellana, hizo presión para que éste renunciara en favor del licenciado José María Reina Andrade, a quien a su vez le exigió que convocara a elecciones en las que se presentó el general Jorge Ubico y ganó por inmensa mayoría el 7 de febrero de 1931. Luego de tomar posesión el 14 de ese mismo mes, la sociedad guatemalteca pronto se dió cuenta de que el régimen del general Ubico era muy similar al del licenciado Manuel Estrada Cabrera, de quien fuera Ministro de Fomento y para quien fungió como jefe político en Retalhuleu y en Alta Verapaz.

Ya en el poder, Ubico atacó los movimientos de huelga que hubo en el país, principiando con la que estaba ocurriendo en la única fábrica de cemento del país, apresando a los líderes del comité de huelga en el momento en que discutían con los empresarios sobre las reivindicaciones obreras y accediendo a dejarlos en libertad el 1 de mayo, luego de que las organizaciones obreras accedieran a que el desfile conmemorativo del Día de Trabajo se limitaría a las condiciones impuestas por la policía. Posteriormente apresó a los líderes indígenas del municipio de San Antonio Las Flores que se habían lanzado a la huelga en protesta por la situación laboral de los campesinos guatemalcos en general, y cómo ésta se había agravado con el desplome de los precios mundiales del café.

Aprovechando la crisis capitalista que se estaba extendiendo por todo el mundo, surgieron partidos comunista en muchos países y Guatemala no fue la excepción. El incipiente Partido Comunista Guatemalteco (PCG), inspirado en el exitoso movimiento que estaba liderando Farabundo Martí en El Salvador, celebraba sus reuniones en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala aprovechando las multitudes de los cortejos fúnebres para pasar inadvertidos, e imprimía manifiestos en Quetzaltenango y en la Ciudad de Guatemala, los cuales eran deslizados durante la noche por debajo de las puertas de las casas. En ellos, los comunistas atacaban la decisión gubernamental de implantar la cédula de vecindad obligatoria como medida de control de la población y hacía denuncias acerca de los campesinos y obreros que estaban en prisión y contra la explotación que sufrían los indígenas en las fincas del país (algo que ya habían expresado representantes de los 48 cantones de Totonicapán en un extenso campo pagado que fue reproducido en octubre de 1930 por los principales periódicos del país). Los comunistas guatemaltecos hacían acusaciones específicas contra los dueños de los ingenieros azucareros en Santa Lucía Cotzumalguapa y contra la única fábrica de cerveza en el país, y llamaban a seguir el ejemplo de los campesinos salvadoreños para derrocar al gobierno de Ubico y sustituirlo por el de la “colectividad obrero-campesina“.

Dada la agitación que ya existía en El Salvador y la grave crisis económica todavía imperante en todo el mundo, Ubicó decidió actuar rápidamente contra el PCG y a fínales del mes de noviembre de 1931 inició una ola de arrestos que tuvo éxito debido a la debilidad y al trabajo desorganizado del partido comunista. El gobierno guatemalteco envió tropas del interior del país y acordonó la capital, allanando los barrios de la misma, en donde encontraron propaganda y una lista de los miembros del PCG los cuales, de acuerdo a varios autores, oscilaban entre 250 y 400 en todo el país. Luego, el 4 de enero capturaron a algunos de los principales dirigentes comunistas y el 12 aprehendieron a Juan Pablo Walnwright, un influyente líder comunista hondureño que había promovido huelgas en contra de las fruteras estadounidenses en Honduras.  A Walnwright lo capturaron en la estación central del ferrocarril.

Con estos resultados, el 10 de enero de 1932 la prensa comenzó a dar información sobre el desmantelamiento de un “complot comunista” dirigido contra el presidente guatemalteco y que debía haber tenido lugar 1 de enero. Los miembros del PCG que todavía quedaban libres hicieron circular un manifiesto en el que pedían la liberación de todos los presos hasta el momento, pero todos fueron finalmente capturados a finales del mes de enero, dando por terminada su organización.

A principios de febrero, el gobierno inició el proceso contra el PCG, señalando que actuaba “bajo influjo, dirección y apoyo económico del Soviet ruso” y que quería “lograr por todos los medios establecidos la creación de una República Soviética en Guatemala y Centroamérica, gobernada por obreros y campesinos“. El fiscal pidió por ello la pena de muerte y la sentencia dictada el 9 de febrero fue confirmada por la corte marcial el 14 del mismo mes, a un año exacto de la toma de posesión del general Ubico.

Ubico conmutó la pena de muerte por quince años de prisión a nueve de los acusados, no así a Juan Pablo Wainwright quien fue fusilado el 18 de febrero a las 4 de la tarde en la Penitenciaría Central, ya que éste había escupido a Ubico cuando éste en persona lo interrogaba. Aunque trató de suicidarse cortándose las venas, fue fusilado y murió gritando: “¡Viva la Internacional! ¡Viva la clase obrera!”.

Para celebrar el fin de esta amenaza, el gobierno guatemalteco organizó una gran manifestación anticomunista para el domingo 14 de febrero, en el que se destacó la participación del Partido Liberal Progresista del general Ubico, del Partido Fascista de Guatemala (recientemente constituido por guatemaltecos de origen italiano admiradores del dictador Benito Mussolini) y de la Sociedad Israelita “Maguen David“. A la cabeza de la manifestación, que reunió aproximadamente a diez mil personas, iban los miembros de la Asamblea Legislativa y miembros del cuerpo diplomático, y terminó con un Te Deum en la catedral en presencia del arzobispo Luis Durou Sure.


BIBLIGRAFIA:

  • Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  • — (29 de julio de 1930) “El levantamiento de ayer en Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  • Cano, Manuel S. et. al. (16 de octubre de 1930) “Manifiesto de los indígenas de Totonicapán al Presidente” Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  • Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  • Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). “Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía.
  • Taracena Arriola, Arturo (30 de mayo de 2011) “El Partido Comunista de Guatemala y el Partido Comunista de Centroamérica 1922-1932“. El Socialista Centroamericano.
  • Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  • — (1931). «We are not amused»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  • — (1931). Died. General Lazaro Chacon, 56, President of Guatemala (en inglés). Estados Unidos.

28 de julio de 1930: luego de que dos mil indígenas atacaran a pedradas el cuartel de Totonicapán el gobierno restringe las garantías constitucionales

28julio1930
Grabado del Valle de Totonicapán.  En el recuadro: retrato del presidente Lázaro Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La crisis económica que afectaba a Guatemala durante la Gran Depresión tuvo un serio impacto en todos los habitantes, no solamente en la ciudad sino en toda la República.  De esta cuenta, el 28 de julio de 1930 se reunieron en la plaza de Totonicapán aproximadamente dos mil indígenas a protestar por las nuevas medidas impositivas, quienes fueron escuchados por el señor Guillermo Flores Avendaño.  Sin embargo, no conformes con la respuesta de que se iba a notificar de la queja al general presidente Lázaro Chacón, atacaron el cuartel y la administración de rentas de la localidad; entonces, el comandante de armas ordenó que los soldados defendieran la plaza y se produjo un tiroteo en el que resultaron dos muertos en el cuartel y uno en la administración de rentas, además de varios heridos.

Flores Avendaño reportó a la presidencia que pidió refuerzos de Quetzaltenango para evitar nuevos desórdenes, mientras que Juan Moscoso envió un telegrama informando que los grupos indígenas se habían disuelto después del tiroreo y que todos los ladinos de la localidad estaban listos y armados en prevención de nuevos ataques, pendientes de las órdenes de las autoridades militares del lugar.

(Nota de HoyHistoriaGT: como dato curioso, es importante destacar que Flores Avendaño llegó posteriormente al grado de coronel y fue presidente interino de la República, luego del asesinato del coronel Carlos Castillo Armas, del 26 octubre de 1957 al 2 de marzo de 1958.)

El racismo imperante en la época es evidente en los telegramas en que se informa de la situación al presidente Chacón.  En uno de ellos se dice: “esta plaza está ya apaciguada; la masa indígena se dispersó cuando vio que se le disparaba.  Ahora ya están armados todos los vecinos ladinos. Además ha venido refuerzo de Quetzaltenango pue se tienen noticias de que los momostecos han ido a comunicar a toda la tribu lo sucedido.”

Por su parte, el 16 de octubre de 1930 los representantes de los 48 cantones de Totonicapán enviaron al presidente Chacón una extensa carta en la que le explican que el origen del descontento en la población de la localidad estaba dirigida al alcalde tercero de la municipalidad indígena Roberto Baquiax.  He aquí lo descrito en aquella carta:

[…] la tributación impuesta por Baquiax se dió, aunque con desgano, de buena fe.  Baquiax y adláteres nos manifestaron que la suma que se recaudara serviría para hacer un presente al presidente de la República y al ministro de agricultura y así nos libraríamos de gravámenes sobre nuestros terrenos.  Sabido es que el departamento más poblado de la República, es del de Totonicapán y que sólo el municipio de Totonicapán tiene poco más de 80,000 habitantes.  Calcúlese a cuanto ascendería la contribución impuesta por Baquiax, descontando a muchas familias que no poseen rebaños.  Muy posibles es que la cantidad recaudada haya pasado de Q2,000. En el mismo despacho de Baquiax y aun en su propia casa de habitación se fueron enterando las cantidades que según tarifa arribamencionada, se impusieron y se guardó muy bien de dar ninguna clase de recibos ni de comprobantes que sirvieran de base para una reclamación.  De aquella respetable suma deben dara cuenta Roberto Baquiax, Adrián Juárez, Cándido Batz, Domingo Chuc, Victoriano Tiu y otros que cometion tal despojo y robo desvergonzado, y que merodearon por montes y caseríos.

Quedamos esperanzados en que aquella suma colectada serviría para salvar nuestras tierras de gravámenes y gabelas, cuando sorprendidos nos dimos cuenta de que de lo que se trataba era simplemente de la revisión de la matrícula, sin recargos de mayor cuantía, para lo que Baquiax mandó citar a los de los cantones para hacer efectiva dicha revisión.  El día 28 de julio se reunieron todos los citados por Baquiax, que llegaron de diferentes lugares a la plaza de armas.  Así fue como nos encontramos reunidos ese día en la cabecera.  Era natural que existiera malestar entre nosotros, pues seguíamos creyendo que se nos quería gravar con contribuciones leoninas, máxime cuando ya habíamos contribuído para evitarlo

Estando reunidos en el interior del cuartel, expusimos al señor jefe político, coronel don Guillermo Flores, nuestra inconformidad con la disposición adoptada, y dicho funcionario, oyendo nuestras querellas, nos exhortó con palabras convincentes y pataernales a que tuviéramos paciencia, que dentro de diez días de esa fecha, nos diría la resolución del gobierno, pues lo consultaría debidamente, haciendo ver nuestras justas quejas.  Con la promesa del señor coronel Flores nos retirábamos a nuestros respectivos hogares cuando Roberto Baquiax nos mandó llamar a su despacho para ir a recoger unos papeles de seguridad, pero en esos mismos momentos supo lo que nos manifestó el jefe político; entonces usó de mil evasivas, nos hizo entrever el engaño de que éramos víctimas, pues le reclamamos lo del dinero recaudado.  Baquiax, no sintiéndose seguro, salió violentamente del despacho y fue a refugiarse a la mayoría de plaza, seguido de una inmensa rechifla que provocó su huída.  El grupo ya colérico por la huída de Baquiax, en voz alta dirigió cargos no sólo a éste sino contra Adrián Juárez, Cándido Batz, Victoriano Tiu y otros, tratándolos de ladrones.  A cada alusión que Baquiax oía, contestaba con una risa burlona.  El señor coronel don Guillermo Flores nos exhortó a que nos retiráramos tranquilos que todo se arreglaría, pero ya era tarde.  La desvergonzada risa burlona de Baquiax fue encendiendo los ánimos hasta que estalló en una inmensa indignación, que ya no reconociendo miramientos ni midiendo las consecuencias, algunos exaltados, no encontrando más armas que los piedrines de los promontorios que servirían para los trabajos del parque Unión, arremetieron contra Baquiax, dando por resultado la rotura de las vidrieras de la mayoría de la plaza.  Inmediatamente la guarnición hizo fuego sobre los manifestantes, no respetando las órdenes del comandante de armas, que recomendó tirar al aire. Resultaron tres asesinados, uno frente a la mayoría, otro frente a la guardia y otro frente a la administración de rentas, situada a cuadra y media de la plaza central.  A los disparos, el grupo se disolvió, huyendo a sus asas con varios varios heridos.  Los muertos que cayeron en la plaza de armas respondían a los nombres de Ventura Tacam y Tomás Gutiérrez, y el de la administración Manuel Ajpacajá. Entre los heridos hay muchos, entre los que se cuentan Baltasar Canastuj y Agustín Chaclán, no sabiéndose sis e salven de sus heridas, pues son graves.

En la Ciudad de Guatemala las informaciones iniciales fueron confusas, pero luego de que se recibieron los telegramas notificando lo que había ocurrido realmente, se emitió un decreto restringiendo las garantías constitucionales para ayudar a resolver la situación lo más pronto posible.  Dicho decreto dice así:

Decreto No. 1088

Lázaro Chacón, Presidente de la República

Considerando:

Que el gobierno tiene conocimiento de la existencia de trabajos sediciosos encaminados a perturbar gravemente la paz y el orden públicos, que han cultimnado en un ataque armado contra la guarnición de Totonicapán y amenaza trastornar la tranquilidad en los demás pueblos de la República y produce un malestar general que hace necesaria la adopción de medidas que garanticen a la población pacífica y laboriosa el goce de sus derechos y bienes;

Considerando:

Que el Ejecutivo tiene la obligación de tomar todas las medidas conducentes para velar por la tranquilidad y el orden del país;

Por tanto:

En uso de las facultades que me confiere el artículo 39 de la Constitución de la República y en Consejo de Ministros, Decreto:

Artículo 1°. – Se restringen en toda la República y por el término de seis meses las garantías a que se refieren los artículos 25, 26, 30 y 38 de la Constitución.

(Nota de HoyHistoriaGT: los artículos que se restringieron fueron:

  • Derecho de asociación
  • Libre emisión del pensamiento
  • Seguridad personal
  • Inviolabilidad del domicilio)

Artículo 2°.- El presente decreto comenzará a regir desde esta fecha y de él se dará cuenta inmediatamente a la Asamblea Nacional Legislativa.

Dado en la casa de gobierno, en la Ciudad de Guatemala, a los veintiocho días del mes de julio de mil novecientos treinta.

  • L. Chacón
  • Ed. Aguirre V., Secretario de Relaciones Exteriores
  • R. A. Mendoza, Secretario de Educación Pública
  • J. B. Padilla, Secretario de Guerra
  • Daniel Hernández F., Secretario de Fomento
  • Samuel E. Franco, Secretario de Hacienda y Crédito Público
  • M. M. Herrera, Secretario de Agricultura
  • R.E. Sandoval, Secretario de Gobernación y Justicia

Debido a que en realidad solamente se había tratado de un ataque con piedras, y que los indígenas fueron repelidos a balazos, no había mucho que controlar en el país. Pero he aquí qué fue lo que ocurrió en los cantones de Totonicapán durante el período que dichos derechos estuvieron restringidos, de acuerdo a lo expuesto por los delegados de los 48 cantones de Totonicapán:

“Del aciago día 28 de julio arranca el martirologio de los cantones.  Baquiax, Juárez, Tiú, Chuch, una caterva de malvados, no contentos con las desgracias ocurridas por su causa, se dieron a recorrer los montes y caseríos, cometiendo verdaderos actos de bandolerismo y de pillaje, saqueando propiedades, llevándose grandes cantidades de maíz, frijol, habas, trigo y otros granos, ovejas, gallinas y otros animales domésticos, violando mujeres, principalmente jovencitas.  Decían que toda esa cantidad de granos serviría para la manutención de la tropa que vine a sofocar la ‘revolución’.  El mismo Roberto Baquiax, montado en su mula, agredió a mano armada a varios transeuntes en el camino que conduce a la aldea de Paquí.  El natural temor y la restricción de la garantías constitucionales obligaron a los damnificados a no presentarse en queja contra aquella pandilla de forajidos, pues es seguro que las autoridades departamentales estuvieron ignorantes de lo que pasaba.”

Finalmente, el 9 de septiembre de ese año, el gobierno del general Chacón restituyó las garantías mediante este escueto decreto:

Decreto No. 1096

Lázaro Chacón, presidente de la República

Considerando:

Que han dejado de existir las causas que obligaron al Ejecutivo a restringir las garantías individuales para el mantenimiento de la tranquilidad y el orden público,

Por tanto:

En Consejo de Ministros:

Decreto:

Artículo único: se deroca el Decreto Gubernativo No. 1088 de 28 de julio del corriente año, quedando, en consecuencia, restablecido en toda la República el ejercicio de los artículos 25, 26, 30 y 38 de la Constitución.

Del presente Decreto, que comenzará a regir desde esta fecha, se dará cuenta a la Asamblea Legislativa.

Dado en la Casa del Gobierno, en Guatemala, a los nueve días del mes de septiembre de mil novecientos treinta.

  • L. Chacón
  • A. Skinner Klee, Secretario de Relaciones Exteriores
  • R. A. Mendoza, Secretario de Educación Pública
  • J. B. Padilla, Secretario de Guerra
  • F. Aguilar V., Secretario de Fomento
  • Samuel E. Franco, Secretario de Hacienda y Crédito Público
  • M. M. Herrera, Secretario de Agricultura
  • F. Castillo Monterroso, Secretario de Gobernación y Justicia
  • R. A. Ramírez, subsecretario de la Guerra

Es interesante advertir que en tan poco más de un mes habían cambiado la mitad de los ministros de Estado.  Esto se debió a que por la crisis que atravezaba el país, el gabinete presentó su renuncia en pleno el 29 de agosto y Chacón solamente mantuvo en su puesto a algunos ministros.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  • — (29 de julio de 1930) “El levantamiento de ayer en Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  • Cano, Manuel S. et. al. (16 de octubre de 1930) “Manifiesto de los indígenas de Totonicapán al Presidente” Guatemala: El Imparcial.

23 de julio de 1859: nace en Quetzaltenango el teniente coronel e ingeniero Francisco Vela, constructor del Mapa en Relieve

23julio1859
El Mapa en Relieve de la República de Guatemala, obra del teniente coronel e Ingeniero Francisco Vela, cuando fue inaugurado en 1905.  En el recuadro:  busto del Ingeniero Vela que está junto al Mapa en Relieve.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los ingenieros más importantes que ha tenido Guatemala fue el teniente coronel Francisco Vela, quien nació en la ciudad de Quetzaltenango el 23 de julio de 1859. Hizo sus primeros estudios en su ciudad natal, y luego se trasladó a la Ciudad de Guatemala, en donde el 5 de abril de 1875 ingresó a la Escuela Politécnica, en donde su alto nivel académico y liderazgo le permitieron alcanzar el grado de Sargento Primero de la Compañía, graduándose con el grado de Subteniente de Ingenieros y Topógrafo a los 19 años el 23 de enero de 1882. Se destacó por el dominio de las Matemáticas, sus estudios del sistema métrico decimal y sus trabajos de la geografía nacional.

En su primer asignación retornó a Quetzaltenango a prestar sus servicios, profundizando sus estudios topográficos, además de impartir clases. Por esa época hizo estudios en la American School of Correspondence de Filadelfia, Estados Unidos, obteniendo el título de Ingeniero de Telégrafos y luego el de Administrador Municipal, y también ingresó como miembro de la Academia de Ciencias del Ateneo de Guatemala.

Fue el autor de libros referentes a los temas de matemáticas, topografía y geografía, y editor de la Revista “La Propaganda Científica“; su notable habilidad numérica lo inspiró para aprender el uso del ábaco chino, dedicándose a construir aparatos similares, con los que fuera posible realizar operaciones complejas y ecuaciones de diferentes grados.

Como docente, se dedicó a mejorar los niveles educativos de Guatemala y citando al historiador Zamora Castellanos: “[…] en el magisterio, que fue su profesión de todo agrado, el Ingeniero Vela hizo estudios de Pedagogía. Su entusiasmo por la Metodología Matemática fue tan grande, que en 1899, se dirigió a la autoridad escolar de Nueva York, proponiendo que, en vez de llevar a la exposición de París una colección de libros y aparatos que darían ideas incompletas de los adelantos pedagógicos en los Estados Unidos, era mejor llevar una pequeña escuela de alumnos de ambos sexos, para exhibir los métodos de enseñanza, y él mismo se ofreció gratuitamente como profesor, por oposición si era necesario“.

Fue director de la Escuela Politécnica entre 1889 y 1891, decano de la Escuela Facultativa de Ingeniería de 1898 a 1902, y durante el gobierno del presidente Manuel Lisandro Barillas fue electo diputado a la Asamblea Nacional Legislativa como representante de Quetzaltenango.

Pero, sin duda, su más extraordinaria obra fue la realización del Mapa en Relieve de Guatemala, el cual se puede apreciar en el Hipódromo del Norte en la ciudad de Guatemala. Este mapa fue inaugurado el 29 de octubre de 1905 y ha sido considerado como uno de los más valiosos bienes del patrimonio cultural guatemalteco. Durante 1888, realizando una de sus innumerables medidas del territorio nacional en la cima de Zunil, formalizó la idea de realizar un Mapa en Relieve de la República. En mayo de 1903, fue llamado por el presidente Manuel Estrada Cabrera, también quetzalteco, para que planeara los jardines del Hipódromo del Norte, lo que fue la oportunidad de Vela para realizar su proyecto. Cuando el presidente le pidió ser él quien colocara la primera piedra, el Coronel Vela le contestó: “Señor Presidente, ¡usted será quien coloque la última!” Estrada Cabrera se sorprendió con lo inusitado de la respuesta, pero quedó complacido con ella, puesto que significaba que el Coronel Vela se comprometía a terminar el proyecto.

El 19 de abril de 1904, se inició la colocación de los cimientos. El Mapa en Relieve quedó concluido en dieciocho meses, que abarcó no sólo la construcción en sí, sino también el recorrido previo, a lo largo y ancho del país, algunas veces en mula, otras a pie, por vía la vía férrea o en lancha por ríos navegables, que llevó a cabo Vela. Para ejecutar su obra buscó el apoyo del ingeniero Claudio Urrutia, quien había realizado una enorme recopilación de datos cuando fue jefe de la Comisión de Límites entre Guatemala y México. Y así, junto con Urrutia, el artista Antonio Doninelli, y un grupo de obreros muy dedicados crearon la representación geográfica de Guatemala, que tuvo un costo de 5 mil pesos oro.

Tras la construcción del Mapa en Relieve, Vela publicó la obra “Datos de la República de Guatemala “en 1908, pero desafortunadamente, contrajo malaria cuando estaba trabajando en la Comisión de Límites con Honduras, y falleció en Esquipulas, Chiquimula el 28 de febrero de 1909.


BIBLIOGRAFIA:


28 de noviembre de 1944: la Junta Revolucionaria de Gobierno emite el Decreto No. 17 por medio del cual se modifica completamente la estructura del gobierno

28noviembre1944
El Palacio Nacional de Guatemala el 20 de octubre de 1944.  En el recuadro: los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobienro: Jacobo Arbenz, Jorge Toriello y Francisco J. Arana.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Desde la creación de la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847 por el general consevador Rafael Carrera, hasta la caída del general Federico Ponce Vaides, el gobierno guatemalteco era dirigido por el presidente de la República, el cual tenía control absoluto sobre todos los organismos del Estado. Es decir, a pesar de que había tres poderes en el Estado, esto solamente era una pantalla para disfrazar el absolutismo imperante.

No importaba la clase social, el respeto hacia la figura presidencial rayaba el fanatismo. Así pues, la población ilustrada se refería al presidente de turno como “Benemérito“, “Supremo Gobierno“, “Excelentísimo Señor Presidente“, “Caudillo Adorado de los Pueblos” etc., mientras que la población se refería al gobernante como “Tata” (por ejemplo, a Rafael Carrera le decían “Tata Rafa” y a J. Rufino Barrios le decían “Tata Rufo“; de hecho, a todas las figuras de poder les decían así y por eso al General Serapio Cruz le decían “Tata Lapo“).

Esto empezó a cambiar cuando el 20 de octubre de 1944, la revolución de Octubre derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides, quien había intentado perpetuarse en el poder tras la renuncia del general Jorge Ubico el 1 de julio de 1944. El 28 de noviembre de ese mismo año, la Junta Revolucionaria emitió el Decreto No. 17, el cual modificó por completo la forma de hacer gobierno en el país, eliminando la centralización del poder en la figura dictatorial de un presidente, y otorgó autonomía diferentes entidades gubernamentales.

El resultado no deseado de este cambio fue la creación de gobernantes títeres que han pasado con mayor pena que gloria por el Despacho Presidencial, obedeciendo a los intereses de grupos de poder nacionales y extranjeros.

El decreto se reproduce a continuación por su importancia histórica:

Decreto Número 17

La Junta Revolucionaría de Gobierno,

CONSIDERANDO:

Que es imperativo e impostergable consolidar el triunfo de la Revolución del veinte de octubre, iniciada en la gesta cívica de junio y afirmar la obra revolucionaria en forma que garantice los justos anhelos del pueblo para lograr una efectiva libertad política, económica y religiosa y un estado de bienestar social de acuerdo con las exigencias de la época y los postulados de la Revolución;

CONSIDERANDO:

Que la centralización de los poderes del Estado en manos de un dictador irresponsable ha sido característica de todos los gobiernos anteriores con detrimento de los principios democráticos que propugnan todos los pueblos libres de la tierra; que el pueblo de Guatemala está resuelto a defender esos principios para hacerlos efectivos y evitar que se repita la farsa democrática en que hasta ahora hemos vivido;

CONSIDERANDO:

Que el centralizar en un solo hombre las facultades y poderes para gobernar, ha traído como consecuencia la desmedida ambición de mando, creando el tipo absurdo de presidente providencial que tiende a perpetuarse no obstante la prohibición constitucional absoluta, establecida para garantizar el principio de alternabilidad; que la institución de designados a la presidencia ha sido uno de los medios para que hombres sin escrúpulos burlen el sufragio y ha contribuido de manera eficaz a que individuos que no encarnan la genuina voluntad del pueblo, lleguen al poder y se mantengan en él;

CONSIDERANDO:

Que para mejor garantizar el principio de no reelección, además de la disposición constitucional tantas veces violada, es indispensable poner en manos del pueblo un medio más eficaz: el derecho de rebelión;

CONSIDERANDO:

Que el Ejército Nacional debe ser una institución vinculada al pueblo e identificada con él en sus aspiraciones democráticas, apolítica en su organización, guardián fiel de la Constitución de la República y defensor de la integridad territorial, pero nunca sostén de las dictaduras ni apoyo de la opresión;

CONSIDERANDO:

Que la organización del municipio a base de elección popular de sus componentes constituye una modalidad de la forma democrática de Gobierno, y que la institución de intendentes fue creada dictatorialmente como uno de los medios de centralización del Poder, para cimentar la opresión e impedir el libre ejercicio del sufragio;

CONSIDERANDO:

Que el funcionamiento orgánico de la democracia exige como condición primordial la aplicación de la ley sin privilegios irritantes; y que para que la Justicia llene las altas finalidades a que está llamada, se hace indispensable la autonomía del Poder Judicial, condición ineludible para la defensa del derecho contra la arbitrariedad;

CONSIDERANDO:

Que una de las cuestiones de más alta trascendencia para el futuro de Guatemala, estriba en la difusión de la cultura en todas sus formas; y que hasta ahora los gobiernos totalitarios que nos han regido han sido enconados adversarios de las manifestaciones del pensamiento, negando a la Universidad Nacional su condición de autónoma, que es indispensable para que pueda realizar su elevada misión;

CONSIDERANDO:

Que el sistema de sufragio mayoritario para elegir miembros de los cuerpos colegiados que establece la Carta Constitutiva deja sin representación en dichos cuerpos a las minorías organizadas en partidos políticos, con lo que a un sector de la opinión pública se le priva de intervenir en la gestión de los negocios del Estado; y que por tal razón debe reconocerse constitucionalmente la existencia de los partidos políticos que reúnan los requisitos que la ley determine;

CONSIDERANDO:

Que el sistema de sufragio que rige en Guatemala es imperfecto y constituye un mecanismo propicio para defraudar la voluntad del pueblo y que, por otra parte, no acepta las modernas tendencias que aspiran a conceder la ciudadanía a la mujer preparada para ejercerla;

CONSIDERANDO:

Que el peculado y la malversación de fondos del Erario ha sido vicio de las administraciones anteriores, sin que haya sido obstáculo para el enriquecimiento indebido de los altos funcionarios la existencia de disposiciones legales tendientes al resguardo de los haberes públicos; y que se hace indispensable el establecimiento de normas de moralidad y honradez para garantizar al pueblo, de manera efectiva, el manejo de los dineros que le pertenecen;

POR TANTO,

DECRETA:

ARTICULO 1.- Se declaran principios fundamentales de la Revolución del veinte de octubre, los siguientes:

I.— Descentralización de los poderes del Ejecutivo y efectiva separación de los del Estado.
II.— Supresión de designados a la presidencia y substitución de éstos por un Vicepresidente.
III.— Alternabilidad en el poder, aboliendo la reelección y reconociendo al pueblo el derecho de rebelarse cuando se intente
IV.— Nueva constitución y organización del Ejército, que garantice en forma efectiva su posición apolítica y le permita desempañar la función, para que fue instituido, de defender la libertad, la Constitución y la integridad nacional, creando dentro de la nueva organización de éste una garantía efectiva para sus miembros a efecto de que su profesión quede instituída bajo bases sólidas que no puedan ser destruídas a capricho del gobernante, quien no tendrá ingerencia en la organización técnica ni profesional del mismo, la cual será delegada en el Consejo Superior del Ejército para obtener así la posición social y profesional que se merece.
V.— Organización democrática de las municipalidades mediante la elección popular de sus miembros.
VI.— Autonomía efectiva del Poder Judicial.
VII.— Autonomía de la Universidad Nacional.
VIII.— Reconocimiento constitucional de los partidos políticos de tendencia democrática, organizados conforme la ley, y representación de las minorías en los cuerpos colegiados de elección popular.
IX.— Sufragio obligatorio y voto secreto para el hombre alfabeto. Sufragio obligatorio y voto público para el hombre analfabeto, limitando su ejercicio a elecciones municipales. Reconocimiento de la ciudadanía a la mujer preparada para ejercerla.
X. — Efectiva probidad administrativa.

Los principios anteriores se consideran esenciales para consolidar la ideología de la Revolución del veinte de octubre y deberán incorporarse a la Constitución de la República.
La reforma del principio III sólo podrá decretarse cuando lo resuelva así la Asamblea Nacional Legislativa, por el voto de las dos terceras partes de sus miembros, por lo menos; y aun así, la Asamblea Constituyente no podrá reunirse para conocer de reforma en tal caso, sino cuando hayan transcurrido doce años contados desde que se decretó.
La reforma de los otros principios sólo podrá ser decretada transcurridos seis años desde la promulgación de la nueva Carta fundamental.

ARTICULO 2.— Mientras se organiza el Poder Ejecutivo de acuerdo con la nueva Constitución que se dicte, la Junta Revolucionaria de Gobierno hará sus veces, y en ese concepto podrá dictar todas las disposiciones, acuerdos y decretos que a su juicio sean necesarios para consolidar los principios de la Revolución consignados anteriormente. La Junta durará en el ejercicio de sus funciones hasta el día quince de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco, fecha en que hará formal entrega del Poder al Presidente electo por la voluntad del pueblo.

ARTICULO 3.— Ninguno de los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno podrá ser postulado candidato ni electo Presidente de la República para el próximo período constitucional. Esta prohibición, que constituye un compromiso irrevocable e ineludible de la Junta Revolucionaria de Gobierno para con el pueblo de Guatemala, se hace extensiva a sus parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad, y a los miembros del Gabinete.

ARTICULO 4. Para el mejor desempeño de sus funciones ejecutivas, la Junta Revolucionaria de Gobierno actuará con el número de Secretarios que considere conveniente a la buena organización de la administración pública.

ARTICULO 5.— Todos los contratos y tratados internacionales debidamente aprobados y llevados a cabo de conformidad con la ley serán respetados por la Junta Revolucionaria de Gobierno y conservarán su plena validez jurídica.

ARTICULO 6.— Mientras entra en vigor la nueva Constitución, las municipalidades de la República continuarán organizadas en la forma en que se encuentran actualmente.

ARTICULO 7.— Practicadas las elecciones presidenciales, el Presidente electo tomará posesión de su cargo el día quince de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco.

ARTICULO 8.— La nueva Carta fundamental de la República deberá ser promulgada a más tardar el cinco de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco, a efecto de que entre en vigor y sea jurada por el Presidente de la República en el momento en que tome posesión de su cargo.

ARTICULO 9.— El presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario oficial y de él se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próximas sesiones extraordinarias.

Dado en el Palacio nacional: en la ciudad de Guatemala, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Comuníquese y cúmplase.

  • Francisto Javier Arana
  • Jacobo Arbenz
  • Jorge Toriello
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, Juan Córdova Cerna
  • El Secretario de Estado en el Despachode Relaciones Exteriores, E. Muñoz Meany
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Educación Pública, Jorge Luis Arriola
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Rafael Pérez de León
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, Gabriel Orellana, h
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Agricultura, Pedro G. Cofiño
  • El Delegado de la Junta Encargado del Despacho de Guerra, Francisco J. Arana
  • El Secretario de Estado sin Cartera, F. Silva Peña

BIBLIOGRAFIA:

  • Junta Revolucionaria de Gobierno (28 de noviembre de 1944). Decreto 17.  Guatemala.

 

25 de noviembre de 1855: el capitán general Rafael Carrera presenta su primer informe anual como presidente vitalicio a la Cámara de Representantes

25noviembre1855
El Teatro Carrera, construido en la época en que se presentó el informe anual de 1855.  El escudo en el portal del teatro era el de la República de Guatemala en esa época.  En el recuadro:  la porta del informe anual del presidente, con la ortografía de la época.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 25 de noviembre de 1855 presentó el capitán general Rafael Carrera, presidente de vitalicio de Guatemala, su informe anual a la Cámara de Representantes como parte de la apertura de sesiones del cuerpo legislativo.

Los puntos que tocó Carrera en su informe fueron los siguientes:

Presidencia vitalicia:

En su reporte, Carrera reporta que las disposiciones acordadas por la Cámara de Representantes el año anterior se habían ejecutido sin dificultad, y agradeció especialmente las que tuvieron por objeto modificar la Constitución “en consecuencia del acto que declaró perpetua en su persona la autoridad que ejercía“.

Fallecimiento de Manual Francisco Pavón:

Carrera describió así la muerte del líder conservador Manuel Francisco Pavón y Aycinena: “la dolorosa pérdida de uno de sus mas celosos é inteligentes servidores, del Ministro de lo interior, miembro del Consejo de Estado é individuo de este respetable cuerpo. No fué de poco consuelo para mi, al verme privado de los servicios de este distinguido ciudadano, el observar el sentimiento unánime de pesar que ocasionó su fallecimiento.”

Tratado de relaciones con España:

Aunque habia estado suspensa la negociación iniciada para ajustar un tratado con la España, que ademas de mantener y afianzar los vínculos entre ambos países pusiera término a las cuestiones suscitadas sobre nacionalidad de sus ciudadanos.

Situación en México:

Carrera hizo referencia al derrocamiento del presidente conservador Antonio López de Santa Anna en México, indicando “los graves acontecimientos que han tenido lugar recientemente en la República mexicana, agitada durante tantos años” la tenían “de nuevo expuesta a la anarquía y al desorden“. Esto afectaba a Guatemala porque se habían interrumpido las negociaciones de un tratado que de comercio con México, y por la situación que había en esos tiempos por el reclamo territorial sobre los territorios de Soconusco y Chiapas.

Derrocamiento de Trinidad Cabañas en Honduras:

Carrera reportó que “agotados los medios de traer á un término pacífico las dificultades suscitadas por el Presidente de Honduras, fué necesario al fin emplear las fuerzas de la República para terminar una situación violenta, que no podia prolongarse por más tiempo.”  Después de dos años de estar soportando la constante amenaza del gobierno hondureño, se negoció la paz, que no aceptó el Presidente de Honduras. Entonces Carrera no tuvo más remedio que invadir Honduras y derrocar al gobierno de ese país tras dos cruentas batallas.

Situación en Nicaragua:

Como indica Carrera en su reporte, Nicaragua estaba inmersa en una guerra civil entre liberales y conservadores, y la presencia de los filibusteros estadounidenses de William Walker.  Menciona que estaba pendiente de lo que estaba ocurriendo en aquella nación, pero no había intervenido en ella todavía.

Situación en el interior de la República:

Las cosechas de 1855 fueron abundantes, aliviando así la escasez del año anterior y que afectó principalmente a las clases pobres. Por otra parte, se había mantenido la concordia y la unidad, lo que llevaba a una mejora visible de la “condición moral y material“. La tranquilidad se había mantenido en todos los departamentos, exceptuando en la Verapaz, en donde algunos forajidos vivían abrigados en las montañas “sin religión y sin gobierno“; y en Quetzaltenango, en donde un grupo de asaltantes lograron sorprender la pequeña corta guarnición, causando desórdenes y asesinatos.

Fomento e infraestructura:

Los caminos, que por tantos años permanecieron abandonados y casi intransitables, fueron reparados y estaban comenzando a construir el camino de la capital a la costa del Norte, y con miras a mejorar el comercio, ya que esa vía es la que unía al país con Europa y los Estados Unidos. También contratqaron a un buque de vapor para navegar en el lago de Izabal y en el golfo de Honduras, con la intención de hacer entronque frecuente con la línea de vapores ingleses que tocan en dicho Golfo.

Seguridad y gobernación:

En materia de seguridad, Carrera indicó que los agentes del gobierno no bastaban, por si solos, a asegurar el bien común. Indicó que necesitaban de la cooperación de todos, incluyendo el buen ejemplo del clero,  y la rectitud de los magistrados, ya que hasta entonces la acción de la justicia había estado “oscurecida en los tiempos de turbación, entre fórmulas vanas ó viciosas”. Asimismo, indicó que era necesario que todos los que ejercían funciones públicas y administrativas, trabajaran con dignidad y honradez, y que ayudaran “a la represión de los fraudes y de los abusos“.

Hacienda pública:

La hacienda pública todavía no había podido terminar los pagos de los compromisos contraidos para mantener el estado militar que se había mantenido desde 1837, y había tenido que recurrir al crédito para cumplir con sus erogaciones. A pesar de todo, Carrera reportó que había un rendimiento creciente de las rentas, lo que indicaba la continuada  amortización de la deudacon la mas estricta puntualidad. También indicó que el crédito se había afianzado más, como lo demostraba el valor que tenían en el mercado las obligaciones de la tesorería nacional.

Educación:

En su informe, Carrera indica que se había emitido un nuevo reglamento para la Universidad, con el fin de “mejorarla notablemente” y basado en la experiencia y las necesidades mismas que se experimentaban en él.  También reportó que las ciencias y las artes se estaban impulsando en el Seminario Tridentino, el cual contaba entonces con un “considerable número de profesores“, y que cerca de doscientos niños que recibían en él su educación.


BIBLIOGRAFIA:


21 de noviembre de 1857: nace en Quetzaltenango el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó a Guatemala de 1898 a 1920

21noviembre1857

El padre de Manuel Estrada Cabrera era Pedro Estrada Monzón quien había sido hermano en el Convento de San Francisco hasta 1829, cuando el ejército del general liberal Francisco Morazán desterró de Centroamérica a los miembros de las órdenes regulares. Estrada Monzón no se fue de Guatemala, pero tuvo que renunciar a la vida monástica. Cuando nació su hijo Manuel, en Quetzaltenango en 1857, no quiso aceptar la paternidad que le exigía la madre, Joaquina Cabrera, pero llegó al acuerdo de ella tuviera la patria potestad del niño y que él los ayudara periódicamente.

Durante sus primeros años, la madre de Estrada Cabrera se dedicaba a vender dulces y alimentos en las casas de las familias acomodadas de Quetzaltenango, entre ellas la casa de la familia Aparicio, en donde tuvo un serio problema cuando fue acusada de robar unos cubiertos de plata y fue apresada, aunque fue luego absuelta. Este hecho causó una profunda impresión en Estrada Cabrera quien guardó rencor por los Aparicio y se vengó de ellos en 1897, cuando retrasó el telegrama de indulto que le perdonaría la vida a Juan Aparicio, hijo, luego de ser acusado de ser el líder de la Revolución Quetzalteca que había estallado contra el gobierno del general José María Reina Barrios, de quien Estrada Cabrera era Ministro de Gobernación.

Obtuvo una beca en el colegio de San José, que los jesuitas regenteaban en Quetzaltenango, en donde se distinguió por su inteligencia y caligrafía, aunque también sufrió la burla de sus compañeros que lo llamaban “bolitero” o “el hijo de la bolitera” por el trabajo de su madre. De hecho, de los jesuitas recibió la formación católica que lo caracterizaría en la presidencia, y de su madre el conocimiento de los ritos indígenas de la región occidental de Guatemala.

En 1872 ingresó al Instituto Nacional para Varones de Occidente de donde se graduó en 1874 a los 17 años obteniendo una felicitación personal del presidente J. Rufino Barrios, en su examen público de bachiller.​ En 1876,  Barrios creó la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado de Occidente, en la que se inscribió Estrada Cabrera en 1877 y en donde estudió con grandes penurias económicas y para poder continuar su carrera ocupó una plaza en el juzgado segundo de primera instancia de Quetzaltenango, fue director de una escuela de primeras letras, dio clases particulares e incluso se dedicó a la carpintería.

Se recibió con el título de licenciado en Derecho, y su bufete fue la base para su futuro despacho presidencial: era una pieza con puerta a la calle amueblado únicamente por una mesa de pino, dos estantes con pocos libros y un par de sillas; precisamente encima de la recepción había otra habitación a la que se subía por una escalera y en la que permanecía el licenciado, oculto a los que solicitaban sus servicios. Un escribiente de su confianza atendía en la recepción y cuando este no podía responder a alguna pregunta, se escuchaban sobre el entarimado de arriba unos toques en clave con la respuesta de Estrada Cabrera. Cuando la clave no era suficiente, entonces subía el escribiente a una señal convenida a recibir la respuesta de viva voz.

Afiliado al Partido Liberal, entonces en el poder, sirvió como juez de Primera Instancia en Retalhuleu, el mismo puesto en Quetzaltenango y, por último, magistrado de la Sala Cuarta de la Corte de Apelaciones.​ Mientras estaba en la facultad conoció a Desideria Ocampo, pero el cortejo fue difícil porque el padre de la muchacha se oponía a la relación. Al fin, por su gran perseverancia consiguió la mano de Desideria, se casó con ella en 1884 y tuvo dos hijos: Diego y Francisco.​


BIBLIOGRAFIA:


8 de noviembre de 1851: la Asamblea constituyente emite un decreto sobre asuntos de los indígenas

8noviembre1851
Grupo familiar indígena de Chinautla, en el departamento de Guatemala. Fotografía de Alberto G. Valveavellano publicada en “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.

A continuación presentamos un decreto que no solamente muestra la diferencia que había entre los gobiernos conservadores y liberales con respecto al trato de los indígenas, sino que demuestra cómo estos pueblos originarios de la región han sido considerados como pobladores de segunda categoría a pesar de ser la mayoría del país. A este respecto, el decreto en mención incluso hace referencia al uso de la legislación española colonial, de un gobierno “paternalista para esta clase recomendable”, y a las prácticas de curas párrocos predicadores de la misma época para su aplicación con la población indígena.

Durante el gobierno del general Rafael Carrera, a pesar de las alianzas que éste tenía con los principales de los pueblos indígenas y de la protección que les otorgaba, también existían mandamientos de colonos campesinos para trabajos en fincas lejanas de sus pueblos de origen, pero la diferencia principal con respecto a los gobiernos liberales fue que los territorios de las comunidades indígena se mantuvieron intactos.  La Reforma Agraria impulsada por los liberales luego de que J. Rufino Barrios tomara el poder en 1873 resultó en la expropiación de estas tierras por medio de artimañas legales que dieron lugar a la formación de grandes fincas cafetaleras que beneficiaron tanto al presidente como a sus colaboradores.

Es también importante destacar que en la Recopilación de Leyes de 1869 de donde se obtuvo este decreto, existe una sección dedicada única y exclusivamente a la legislación decretada para intentar combatir el alholismo endémico que ha afligido a las comunidades indígenas desde la época colonial.

(Se hace al salvedad de que en el siguiente decreto se ha modificado el término “indio” que aparece en el orignal de 1851 por el de “indígena”).

DECRETO DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE, DE 8, DE NOVIEMBRE DE 1851, SOBRE VARIAS DISPOSICIONES RESPECTO A LOS INDIGENAS.

La asamblea constituyente de la república de Guatemala.

Habiendo tomado en consideración la iniciativa del gobierno, y animada en favor de los indígenas del mismo espíritu que dictó el artículo 3°, sección 2da. de la ley constitutiva de 5 de diciembre de 1839, ha venido en decretar y decreta:

Art. 3°.- Los corregidores tomarán el mayor interés:

  1. En perseguir la embriaguez y holgazanería en los indígenas; cuidando al mismo tiempo de que los destinados por mandamientos á los trabajos de particulares, sean bien tratados, pagados con puntualidad, no solo de sus jornales, sino también del tiempo que inviertan en ida y vuelta á sus pueblos; y en caso de enfermedad, donde no haya hospitales, asistidos y curados por aquellos en cuyo servicio se hallaban.
  2. En que los fondos de comunidad se cobren, conserven y administren con puntualidad, seguridad y legalidad, verificándose siempre su inversión en favor exclusive de los indígenas, donde solo ellos los formen; y que para su aumento se practiquen las siembras de comunidad, si ajuicio de los corregidores fueren éstas convenientes á los indígenas.
  3. Que se levanten, conserven y reparen los edificios para cabildos y cárceles, cuidando de la mejora de éstas en cuanto á su salubridad y seguridad, y que no sean lo que hasta ahora han sido.  (Nota de HoyHistoriaGT: entre 1837 y 1851 Guatemala se mantuvo en constantes guerras en contra de El Salvador, Honduras y el Estado de Los Altos, y estuvo azotada por bandas de forajidos. Como resultado, las comunidades rurales estaban prácticamente en el abandono como lo indica este inciso).
  4. Que los indígenas se mantengan separados en su administración de justicia ó municipal, si asi lo solicitaren, y que los justicias ó municipales cumplan con puntualidad, y no falten á los pasajeros, por su justo precio, los auxilios que necesiten en su tránsito por los pueblos de indígenas.
  5. Que se establezcan escuelas donde no las haya, ó se mejoren las que existen; y que en ellas se enseñe de preferencia á los indígenas el idioma castellano y la doctrina cristiana; siendo recomendables aquellos maestros que mayor número de indígenas presenten con esta instrucción. Para el cumplimiento de este deber se pondrán de acuerdo los corregidores con los padres curas, á quienes se recomienda el mayor celo en la instrucción moral y religiosa de la juventud de sus parroquias. (Nota de HoyHistoriaGT: el clero secular fue parte integral del triunfo de la revolución campesina que llevó a Rafael Carrera al poder en 1838. Fue gracias al indoctrinamiento de los curas párrocos que lograron unificar a los campesinos bajo la bandera de la religión católica y así combatir a los “herejes” liberales).
  6. Con igual acuerdo, cuidando que se levanten o reparen las casas parroquiales y las iglesias y que éstas se conserven con la limpieza y decencia correspondiente al culto. (Nota de HoyHistoriaGT: con el general Carrera al mando del poder ejecutivo las órdenes religiosas y el clero secular recuperaron gran parte de los privilegios que tuvieron hata 1829. De esta cuenta, corrió por cuenta del Estado reparar las iglesias y casas parroquiales, como se ve en este artículo).
  7. Que los indígenas no sean despojados, ni a pretexto de ventas, de sus tierras comunes, no habiéndose hecho aquellas con las formalidades de almoneda, como lo previene la ley 27. titulo 1°, libro 6? de la recopilación de indias: ni se les moleste para el servicio de armas. ni se les permita abandonar los pueblos para vivir en los montes ó andar vagando; y los gobernadores cuidarán de recogerlos y obligarlos á que reconozcan el pueblo de su vecindario
  8. Por último, los corregidores cuidarán de que en ningún caso se conviertan contra los indígenas las disposiciones que á su favor se han dado: si hubieren de tener gobernadores sean estos de su misma clase: si éstos se excedieren en los castigos que por sus costumbres pueden aplicar, sean contenidos, reprendidos y también castigados: si hubiere de procederse contra algún indígena ó parcialidad de indígena, o ellos tuvieren que entablar ó seguir acción alguna, donde no se hallare el fiscal, se lea nombrado de oficio un protector que los auxilie; pero cuidando de que no se abuse de su ignorancia para sujetarlos a estafas ó exacciones indebidas.

Art. 4°.— Los corregidores cuidarán de que en el archivo de sus respectivos departamentos haya y se conserve un ejemplar do la recopilación de Indias, á cuyas leyes deberán arreglarse en los casos que ocurran: y tanto los mismos corregidores, como los jueces y demas autoridades de los pueblos de indígenas deberán, en el ejercicio de sus funciones, penetrarse del espíritu de aquellas leyes, para gobernar paternalmente esta recomendable clase y cuidar de que no se abuse de su ignorancia, ni se les perturbe en sus costumbres, no siendo éstas, como dice la ley, claramente injustas.

(Nota de HoyHistoriaGT: esta protección paternal y cuidados que se despliegan sobre las poblaciones indígenas se derivan de las alianzas que el general Carrera cultivó entre los pobladores rurales del país y que le permitieron obligar a los criollos conservadores a aceptar su gobierno, ya que éstos temían que los indígenas se alzaran y los lincharan).

Art. 5°. — El gobierno poniéndose de acuerdo con el ordinario eclesiástico, podrá, con el objeto de civilizar y reformar las costumbres de los indígenas, restablecer las pensiones de religiosos misioneros como existian antes con igual fin.


BIBLIOGRAFIA:


5 de noviembre de 1929: violenta erupción del Volcán Santa María causa muerte y destrucción en Quetzaltenango

5noviembre1929.jpg
Roca de 71 metros de altura que estuvo en la cúspide del llamado “Volcán Santiaguito” poco antes de la erupción de 1929. Este volcán no es más que un nuevo cráter del Santa María, como lo explica el geólogo Godofredo Hunter, autor de la fotografía.

El 5 de noviembre de 1929, durante el gobierno del general Lázaro Chacón,  ocurrió una nueva erupción en el Volcán Santa María, en el departamento de Quetzaltenango, la cual guarda mucha similitud con la ocurrida en el Volcán de Fuego en 2018.  Esto queda claro cuando se leen los fragmentos del reporjate del periodista guatemalteco Carlos Wyld Ospina – quien recorrió el área afectada personalmente pocos días después del desastre – publicado en “El Imparcial” el 13 de noviembre de 1929, y que reproducimos a continuación:

“Delante del Palmar, entre una cañada entre cerros, corre el […] Nim-á. […] El gran Nimá encabrita sus ondas contra las peñas […] pero ni arrastra lavas ni ofrece nada sospechoso de complicidades con el volcán. No fué así, desde luego, en la noche terrible [del 5 de noviembre]: todos estos misteriosos seres naturales colaboraron entonces con las fuerzas tremendas.

[…] De pronto, […] la zona verde termina bruscamente sin transición. El muro de verdor está como cortado de un tajo ; en opuesta dirección, el desierto quemado, retorcido y todavía sangrante. La arena abre una extensión que parecería ilímite si allá en el fondo, invisible aún, el cráter no levantara su horizonte negro, nuboso, movible y rugidor. Pero esto debe ser muy lejos, muy lejos, porque de la erupción no se percibe más que el amontonamiento de las grandes masas gaseosas.

[…] Sólo hay dos colores privativos, con algo de inexorable : el blanco grisáceo de la sabana-arena y ceniza — y el negro de la carbonización. Pero, a la derecha, sobre la falda de un cerro poco elevado, vemos otra vez la columna verde, la vegetación viva, que sigue, con respecto al erial, una línea sinuosa en trechos, pero rudamente delimitada, como si el huracán volvánico hubiese encontrado un dique invisible que le marcó el hasta aquí.

[…] Cerca a la linde de la zona trágica, hay una vivienda en pie, cerrada, con su techo de cinc intacto :

— ¿Y esto? ¿Vive gente todavía allí?
— De ese rancho — nos responde uno de los palmareños — sacamos en la mañana siguiente a la noche del sábado, cinco cadáveres. Estaban tendidos en sus iapexcos, donde esas víctimas pasaron del sueño a la muerte, sin transición. Parecían dormir aún; pero eran cuerpos negros, como carbonizados.

Nos explicamos, como podemos, el macabro hecho. Esa gente murió probablemente asfixiada por el anhídrido sulfúrico y por efecto del hálito ígneo — aire caliente quién sabe a qué temperatura — que sopló sobre la región, iniciando el fenómeno plutónico, como lo confirman todos los sobrevivientes. Así se explica que el rancho quedase indemne mientras sus habitantes perecían en segundos de tiempo. Quizás contribuyera para ello el agua que cayó probablemente de los cielos, arrojada por el cráter[…] En esta humilde zona cafetalera es característico el hallazgo de cadáveres en actitud viviente. Quién murió en el instante de soltar las amarras de una bestia; quién a la puerta de su casa; quién, tranquilamente, en el lecho, mientras dormía, sin inquietud alguna. Muchos perecieron luchando contra el caos asesino de gases, agua, arena, ceniza y piedras igniscentes. […]

Nos hablan de ciertas “piedrecitas de fuego”, una sola de las cuales era capaz de fulminar a un ser viviente. Las piedras igniscentes cayeron: las vemos, todavía humeando, a nuestros pies; pero son proyectiles que pueden horadar un techo y hasta derribar una casa[…]

La planicie desciende sin brusquedad hacia el infierno del cráter lejano — caldera en ebullición. A la derecha del cráter, que parece hundido en un bajío, según se mira desde el sitio por donde avanzamos, se yergue […] el Santa María. La enorme masa de vapores nos impide precisar detalles. La marcha sobre la arena calcinada, a pie enjuto, resulta penosa: arde el suelo; se hunde el pie en la blandura traicionera; quema el aire; sofoca el azufre y asquea la pestilencia. […] Son cadáveres semienterrados o a flor de arena. Grupos de zopilotes se aposentan aquí y allá, y dardean a aletazos y quiebran a graznidos el ambiente de fragua y de osario. […] Más allá, un grupo de cuatro o cinco personas se inclina sobre los restos de una vivienda; es la atroz búsqueda de cadáveres. Por todas partes están — es forzoso que estén: caminamos por encima de ellos — soterrados a una cuarta, a una vara, a un metro, a dos metros de la superficie de arena — vamos entre ellos, y no es remoto que, al dar un paso, hollemos alguno, sólo visible por el extremo de un píe o la crispatura de un puño emergente, como en son de grotesca amenaza, o por el contorno, ya pelado, de una calavera.

[…] A la izquierda del desierto, haciendo amplios círculos, desenrrolla su cinta de agua consumida el Nim-á Segundo. Más lejos, contorneando las fincas “Las Animas” y “El Tambor”, corre el río de este último nombre, que forma confluencia, en un ángulo de los terrenos de la primera de aquellas fincas, con el río Concepción. Todos estos cursos se marcan por una hilera de fumarolas y de nubes de vapor acuoso que se deshilachan en el aire como motas de algodón flojo. Bajamos al cauce del Nim-á Segundo : es un riachuelo hirviente, burbujeante, con lecho hondísimo, sembrado de pedruscos volcánicos, por sobre los cuales saltamos, hasta atravesarlo.

[…] Cortamos los tallos carbonizados de los cafetos: último resto de las grandes plantaciones. Recogemos algunos granos de café que, por rara casualidad, quedaron adheridos al extremo de cualquier chirihisco retorcido. Tomamos pedruscos del suelo, negros y betunosos : todavía queman. Al pie de algunos árboles derribados — porque ya no queda uno solo en pie por aquellos parajes — la savia hierve todavía con un rumor sordo, y el boquete, que ocupó la base del tronco, muestra un círculo grasiento, como formado por el mismo betún que baña las piedras. Fuera de esta materia, vagamente parecida a las lavas volcánicas, no vemos rastro alguno de ellas.

[…] No hay lavas. Según nos enseñaron en la escuela, las lavas son rocas fundidas, o materia rocallosa llevada a la licuación por efectos de fantásticas temperaturas […] Nada semejante se ve por aquí. Aquí no hay más que arena, ceniza y cantos sueltos, indudablemente arrojados en lluvia de fuego por el volcán. Pero no hay lavas. […] El Santa María, jamás ha arrojado lavas. […]

Cerca ya del cráter, el escenario se ensombrece aún. Más que las ráfagas de aire candente y de vapores deletéreos, nos llega el horror en ráfagas. El caos plutónico parece que se tragara la luz : tan sombrío es. […]

La prensa de la capital le ha atribuido la erupción presente al llamado Volcancito, y a las últimas, Santiago. Ha habido quienes sostengan que, en efecto, existen dos volcanes independientes. Pero esto, para los conocedores concienzudos de la zona y para quienes la han observado en excursiones de estudio, es un error, nacido de apariencias formales. El volcancito, es simplemente un amontonamiento de rocas arrojadas por el cráter del Santa María, el cual ábrese, en la base del volcán. El volcancito ha ido formándose precisamente al borde del cráter: posición que indica, por sí sola, su origen.”

Como podrá darse cuenta el lector el llamado “Volcancito” o “Santiago” – y que actualmente se conoce como “Santiaguito” no es más que un nuevo cráter del Volcán Santa María, el cual se formó por las fuertes erupciones de 24 de octubre de 1902 y 1929.


BIBLIOGRAFIA: