11 de julio de 1872: nace en El Jícaro el general José María Orellana Pinto, quien fuera presidente de facto de Guatemala de 1921 a 1926

11julio1872
Billete de 20 quetzales emitido por el Banco Nacional de Guatemala poco después de la muerte del general José María Orellana, y con la efigie del fallecido gobernante.  En el recuadro: el general Orellana con el presidente Manuel Estrada Cabrera y el hijo de éste, tras sobrevivir el atentado de La Bomba en 1907. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y de Banknote Collection.

El general José María Orellana Pinto, nacido en El Jícaro, entonces una aldea del municipio de San Cristóbal Acasaguastlán en el departamento de Zacapa, (y actualmente un municipio del departamento de El Progreso).  Estudió en la Escuela Politécnica y fue director del Instituto Nacional Central para Varones, Jefe del Estado Mayor del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del presidente Carlos Herrera, y presidente de facto de Guatemala tras el golpe de estado perpetrado contra Herrera el 5 de diciembre de 1921 con el patrocinio de la estadounidense United Fruit Company (UFCO).

Orellana era hijo Esteban Orellana y Leonora Pinto y se graduó de subteniente de Infantería en la Escuela Politécnica en 1890 y como ingeniero topógrafo de la Escuela Facultativa de Ingeniería en 1895. Ya cuando el presidente Manuel Estrada Cabrera estaba en el poder y había militarizado la educación media, Orellana fue director del Instituto Nacional Central para Varones entre 1902 y 1904.​1

El coronel Guillermo Flores Avendaño (presidente de Guatemala en la segunda mitad de la década de 1950 y quien fue su subalterno en el Ejército) lo describió así: “en lo físico, a pesar de su color moreno de tono subido, era dueño de cualidades que le daban atractivo a su persona: de gran estatura, gallardo desenvuelto de maneras, mirada franca y voz insinuante, inspiraba respecto y confianza.“.1​  Por el color de su piel fue apodado “Rapadura” por los estudiantes de las Escuelas Facultativas que participaron en la Huelga de Dolores de 1922, poco después del golpe de estado de 1921.2

Orellana fue electo diputado en varias oportunidades, como miembro del Partido Liberal, y también fue Jefe del Estado Mayor del presidente Estrada Cabrera luego de ser ascendido a general de Brigada en 1906. Por esta razón, estuvo junto al presidente cuando ocurrieron los atentados de La Bomba en 1907 y de Los Cadetes en 1908. En el primero, sobrevivió milagrosamente, y en el segundo, que fue perpetrado por el cadete Víctor Vega sin el conocimiento del resto de sus compañeros, no estuvo en peligro pero sí estuvo a cargo de la persecución de los cadetes y supuestos cómplices junto con el coronel Mauro de León.4

El 8 de marzo de 1913 un terremoto azotó al territorio de Santa Rosa, destruyendo a la cabecera departamental, Cuilapa, dejando una considerable cantidad de víctimas mortales.5 Por acuerdo gubernativo del 10 de marzo de 1913, emitido por el presidente Estrada Cabrera el general José María Orellana estuvo a cargo de la transición de las cabeceras de Santa Rosa de la destruida Cuilapa a Barberena, junto con el general José María Letona.6

Su gobierno estuvo marcado por el entreguismo a los intereses internacionales, especialmente de la United Fruit Company y de su afiliada, la International Railways of Central America, así como por la corrupción, y la persecución a la libertad de prensa y los derechos laborales que se oponían a los intereses de las compañías mencionadas.7  Las concesiones que otorgó incluían:

  • corte de chicle en Petén, la cual fue vendida a Percy W. Shufeldt, quien llevó a cabo la explotación sin pagar impuestos.
  • contratos favorables a las compañías extranjeras, tales como la Empresa Eléctrica, que había sido expropiada a los accionistas alemanes y fue vendida a la Bond and Share Companyn​ el 4 de mayo de 1922.
  • bajo presión de la International Railways of Central America (IRCA) poner en vigor el Contrato Ferrocarrilero Méndez-Williamson de 1908, firmado en el período del presidente Manuel Estrada Cabrera. Al ser derrocado éste, la IRCA quiso darle vida a este acuerdo pero el presidente interino Carlos Herrera y Luna se resistió a poner en marcha dicho contrato por lo que la IRCA y la UFCO patronicaron el golpe de estado de Orellana contra él. ​Tras el derrocamiento de Herrera en 1921, el gobierno de Orellana ratificó el contrato el 10 de marzo de 1922.
  • contrato sobre servicio de luz, calor y fuerza eléctrica, celebrado en la capital de Guatemala entre el ministro de Fomento y la Central America Power Company
  • contrato entre el Gobierno y Emilio Capouillez, como apoderado de Washington Serruys, para la instalación de un tranvía eléctrico
  • contrato entre el Ministerio de Fomento y la Compañía All America Cables Incorporated, para el establecimiento en la capital de una oficina pública de cablegramas
  • contrato con AEG de Berlín, Alemania, para proseguir y terminar las obras del Ferrocarril de Los Altos y la planta eléctrica de Santa María.
  • contratos con empresas estadounidenses, para explotación de petróleo.7

El entreguismo hacia los intereses extranjeros no solamente quedó en las concesiones, sino que también en el uso de las fuerzas armadas para defender los intereses de éstas.  He aquí dos ejemplos:

  • A mediados de 1924, los trabajadores de Puerto Barrios, claves para la exportación de banano y para las importanciones a Guatemala por ser el puerto de la Great White Fleet (flota mercante de la UFCO), demandaron la jornada de 8 horas y aumento de sus salarios. La UFCO se negó a aceptar y no cedió; los trabajadores entonces se fueron a la huelga, a la cual se solidarizaron todos los trabajadores de las fincas de la frutera. La UFCO pidió ayuda al gobierno, que actuó con rapidez: enviado tropas que resolvieron la situación matando e hiriendo a varios obreros. La huelga tardó 27 días, pero la represión logró acabarla y 22 dirigentes fueron encarcelados y luego expatriados.8
  • A finales de 1924, los trabajadores de la IRCA demandaron la reducción de horas de trabajo, el aumento de salario y el respeto para su organización Sociedad Ferrocarrilera. Una vez más, la UFCO se negó rotundamente a aceptar estas demandas y movilizó al gobierno de Orellana para reprimir violentamente la huelga de cinco mil trabajadores.8

Debido a este entreguismo a los intereses internacionales, la prensa criticó duramente al régimen de Orellana, por lo que cerró varios periódicos y amordazó a otros.9

El gobierno de Orellana es conocido por haber sido el que implentó el quetzal como moneda nacional, ya que su efigie aparece en los billetes de Q.1.00. 7 Además, creó el Banco Nacional de Guatemala, en donde invirtió Q.25,000 de su propio peculio, parte del dinero que ganó como producto de las concesiones otorgadas.

Poco después de la creación del Banco Nacional, Orellana murió en circunstancias sospechosas en el hotel Manchén en la Antigua Guatemala, en donde estaba pasando unas vacaciones el 26 de septiembre de 1926.10,11  De acuerdo a la historia oficial publicado en el “Diario de Centro América”, Orellana estaba con su familia y repentinamente se sintió mal del pecho, falleció de un ataque al corazón poco después.11 Sin embargo, como la prensa independiente estaba suprimida, nunca se supo con certeza qué fue lo que realmente le ocurrió.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mérida González, Aracelly Krisanda (2003). El periodismo escrito en la Ciudad de Guatemala durante los años 1900-1925. Guatemala: Facultad de Humanidades, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  2. Asturias, Miguel Ángel (1978). Viernes de Dolores. Buenos Aires: Lozada.
  3. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 179.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala)
  5. Ambraseys, Nicholas; Adams, Robin A. (2001). The Seismicity of Central America; a descriptive catalogue 1898-1995 (en inglés). World Scientific. p. 309. ISBN 9781860942440. pp. 72,73.
  6. Gobierno de Guatemala (1913). Auxilio para los damnificados por el terremoto de Cuilapa. Tipografía Nacional. pp. 173,174.
  7. Molina C., José (2011). «José María Orellana y el Quetzal»Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  8. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  9. Hernández de León, Federico (3 de marzo de 1926) Agentes de perturbación. Guatemala: Nuestro Diario, Talleres SELCA
  10. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América
  11. — (26 de septiembre de 1926): “Interesantes detalles del útimo viaje del general Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América

 

4 de julio de 1937: se coloca la primera piedra del Palacio Nacional en la Ciudad de Guatemala

4julio1937
Palacio Nacional de la Cultura en 2010.  En el recuadro: el general Jorge Ubico, durante su presidencia.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El general Jorge Ubico asumió la presidencia de Guatemala el 14 de febrero de 19311,2, luego de la renuncia obligada del presidente Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 19303,4 y de varios cambios de presidentes en menos de un mes y gracias al apoyo del gobierno de los Estados Unidos y de la frutera transnacional estadounidense United Fruit Company, la cual se convertiría en su principal apoyo durante su gobierno.5-8

Ubico era hijo del podesoro cafetalero y político Arturo Ubico Urruela, quien le había heredado la Hacienca de San Agustín Las Minas y la empresa Agua de las Minas, con la que se surtía de agua a la ciudad de Guatemala por medio del acueducto de Pinula,9,10 y tomó la presidencia cuando Guatemala estaba sumida en una profunda crisis económica derivada de la Gran Depresión que se había iniciado en 1929 con la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York, y que había provocado el desplome del precio internacional del café.11,12 La situación era tan desesperada, que varios comerciantes habían optado por prenderle fuego a sus negocios, para así cobrar el seguro ya que de otra forma no podían salir adelante.13 Para paliar esta situación, el general Ubico aplicó varias medidas económicas de austeridad, que incluyeron el recorte presupuestario con la eliminación de numerosos municipios y departamentos, y con la construcción de obras de gran magnitud, para dar empleo a la población.14

Uno de aquellos proyectos era un edificio destinado a ser sede del Gobierno Central, ya que tanto el Palacio Colonial construido en 1779 como el Palacio Presidencial construido por el general José María Reina Barrios en 1896 habían sido destruidos por los terremotos de 1917-18.15-17 Para el efecto, se hizo pública la licitación de construcción el 17 de septiembre de 1932 y tras una serie de estudios, el 4 de julio de 1937 se colocó la primera piedra de aquel edificio, tal y como relató el Secretario de Gobernación y Justicia del gobierno ubiquista, Guillermo Sáenz de Tejada, en el discurso inaugural del Palacio Nacional: “Y es así como el 4 de julio de 1937 la pica empezó a remover la tierra para poner los cimientos de la construcción de este palacio“.18

La situación económica del país no permitió que los trabajos avanzaran de inmediato, y por ello fue que la construcción formal del edificio se inició hasta en enero de 1939. El diseño del edificio fue del arquitecto Rafael Pérez de León, quien con la supervisión directa del presidente, se inspiró en los palacios renacentistas de España y en el conjunto neoclásico de la Catedral Metropolitana, el Palacio Arzobispal y Colegio de San José de los Infantes. La obra se alza en predio que cubre un área de 8400 metros cuadrados, en el solar que antiguamente ocupaba el Ayuntamiento criollo, que fue destruido por los terremotos de 1917-18.18

Los encargados del diseño fueron, además de la ya mencionado Pérez de León, los ingenieros Enrique Riera y Luis Ángel Rodas, y la dirección de la obra estuvo a cargo de Arturo Bickford, y de sus ayudantes Luis E. Ponce y Rocco Valerio. El jefe de caporales fue Víctor Muralles, mientras que las pinturas y murales estuvieron a cargo Alfredo Gálvez Suárez, Carlos Rigalt Anguiano y el reconocido escultor Rodolfo Galeotti Torres. Un caso especial es el encargado de los vitrales, quien fue Julio Urruela Vásquez, quien además era primo del presidente.18

El edificio fue inaugurado el 10 de noviembre de 1943, para celebrar el natalicio del presidente Ubico, y fue la sede de numerosos hechos importantes en la vida política de Guatemala hasta que fue convertido en el Museo del Palacio Nacional de la Cultura por el gobierno de Alvaro Arzú en 1996.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Nuestro Diario (1931). «General Ubico es electo presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
  2. Palma, Claudia (15 de junio de 2015). «Jorge Ubico, el excéntrico “señor 25″»Prensa Libre. Archivado desde el original el 9 de junio de 2015
  3. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  4. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  5. Nuestro Diario (17 de diciembre de 1930). «Alzados deponen al presidente Palma». Nuestro Diario (Guatemala).
  6. — (18 de diciembre de 1930). «El general Manuel María Orellana presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
  7. Time (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  8. — (1931). «We are not amused»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  9. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia.
  10. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  11. Klein, Maury. (2001). Rainbow’s End: The Crash of 1929. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-513516-4.
  12. Klingaman, William K. (1989). 1929: The Year of the Great Crash. New York: Harper & Row. ISBN 0-06-016081-0.
  13. Asturias Morales, M. (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  14. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  15. La Ilustración Guatemalteca (1 de enero de 1897). «Nuestros grabados»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (11).
  16. Saville, Marshal H. (1 de junio de 1918). «The Guatemala earthquake of December, 1917 and January, 1918»Graphical Review 5: 459-469. JSTOR 207805.
  17. Spinden, Herbert J. (1919). «Shattered capitals of Central America»National Geographic Magazine (Estados Unidos) XXXV (3).
  18. Mexicanos Jol, Dilma Yanet (2008). Análisis de la Restauración actual del Palacio Nacional de la Cultura de la Ciudad de Guatemala. Guatemala: Facultad de Ingeniería, Universidad de San Carlos. p. xxi.

30 de junio de 1871: triunfa la Revolución Liberal dirigida por Miguel García Granados y J. Rufino Barrios

30junio1871
Transporte de café durante la época liberal.  La producción a gran escala de dicho grano, junto con la formación de grandes haciendas con la expropiación de los terrenos de las órdenes religiosas y la subasta de las tierras comunales de los pueblos indígenas, así como el uso de mano de obra indígena casi gratuita fueron los principales cambios que ocurrieron tras la revolución de 1871.  En los recuadros:  la bandera conservadora y la bandera liberal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Durante la anarquía que se produjo en el Estado de Guatemala y la República Federal de Centro América entre 1837 y 1838, los criollos liberales guatemaltecos decidieron segregarse de Guatemala, formando su propio estado, el Estado de Los Altos, con casi el 50% del territorio nacional que comprendía los actuales departamentos de Huehutenango, San Marcos, Retalhuleu, Suchitepéquez, Totonicapán, Sololá, Quetzaltenango, parte de Quiché y la región del Soconusco que actualmente pertenece a México.1,2  Aquel nuevo estado fue reconocido por el gobierno federal de Francisco Morazán pero encontró mucha resistencia entre la población indígena, debido a que la obligaron a pagar nuevamente el impuesto individual que había estado cobrando el gobierno del Dr. Mariano Gálvez antes de su derrocamiento en Guatemala.2

Bastó una trifulca entre criollos e indígenas en Santa Catarina Ixtahuacán para que los campesinos fueran a pedir ayuda al caudillo mestizo Rafael Carrera a Guatemala y éste se apresurara a ir a retomar a Los Altos en 1840.3  El triunfo de Carrera fue absoluto, si se toma en cuenta que Morazán invadió a Guatemala para vengar la derrota de Los Altos, y fue vencido de forma aplastante por el caudillo guatemalteco.1

Los criollos liberales huyeron de Guatemala y se refugiaron en El Salvador y Honduras, desde donde intentaron por todos lo medios de desestabilizar al régimen conservador, hasta que finalmente fueron derrotados categóricamente por Carrera en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851, consolidando así el gobierno conservador en el país. Por esta acción, Carrera fue nombrado presidente de la República, y luego proclamado presidente vitalicio en 1854.

A continuación se presenta un resumen de lo que ocurrió tras la muerte del “caudillo adorado de los pueblos” el 14 de abril de 1865.  Nótese cómo la revolución liberal de 1871 se inició en San Marcos, departamento de donde era originario Barrios, y con tan solo 45 hombres; si bien es cierto que su armamento era superior al del gobierno guatemalteco de la época, el descontento de la región de Los Altos con el presidente conservador ayudó a que los destacamentos de esos departamentos no presentaran mayor resistencia, y que hubiera muchas personas que se unieran a la causa revolucionaria.3

Antecedentes y acciones militares de la Revolución Liberal de 1871
Campaña Fecha Descripción
Antecedentes 14 de abril de 1865 Muere el capitán general Carrera, presidente vitalicio de Guatemala, y poco después se inician insurrecciones en el área dominada por los criollos liberales. El mariscal Vicente y Cerna es electo como sucesor de Carrera, de acuerdo a lo prescrito por la constitución de 1851, vigente en ese entonces.
1868 El gobierno conservador tomó fuertes medidas represivas en la región montañosa, mudando poblados completos a nuevas ubicaciones y evacuando a la población de las regiones en conflicto para debilitar a los rebeldes.6​ Francisco Cruz se alzó en armas desde la hacienda de J. Rufino Barrios en Malacatán, pero fue derrotado y pasado por las armas; Barrios huyó a Chiapas y se convirtió en el líder de los liberales guatermalteco, con la ayuda del presidente mexicano Benito Juárez.6​ El padre de Barrios fue capturado y torturado en la ciudad de Guatemala.6​ El gobierno de Cerna estaba completamente identificado con la élite conservadora de la familia Aycinena y por ello había perdido el apoyo de las grandes masas indígenas que habían sido  incondicionales a Carrera.7
8 de enero de 1869 El mariscal Vicente Cerna y Cerna, anuncia que su período presidencial terminaría el 23 de mayo de ese año y convoca a una reunión de la asamblea el 17 de enero para elegir nuevo presidente, cuya presidencia terminaría en 1872.6​ Los liberales se dedicen por José Víctor Zavala, conservador y amigo de Carrera, como su candidato, pues consideran que es el único que podría guiar la transición entre los radicales conservadores y los liberales positivistas.6
3 de mayo de 1869 El mariscal Cerna fue reelecto en la Cámara de Representantes, mientras que el general Zavala empieza a coincidir con los representantes liberales, aunque sin dejar de ser leal al gobierno conservador.8
25 de noviembre de 1869 Tras suspender las garantías constitucionales, Cerna avisa a la Cámara de Representantes que va a suspender sus sesiones pues las condiciones del país no garantizaban que este cuerpo se reuniera normalmente. La Cámara cierra sus sesiones el 1 de diciembre de 1869 y da poder al presidente para acabar con los insurrectos.9
Campaña del mariscal Serapio Cruz (“Tata Lapo”) 7 de diciembre de 1869 Las tropas del mariscal Serapio Cruz atacan la plaza de Huehuetenango donde fueron rechazadas por las fuerzas del gobierno conservador.10
22 de enero de 1870 El mariscal Cruz fue derrotado en Palencia en donde sus fuerzas se dispersaron y él fue hecho prisionero y fusilado. Su cadáver fue decapitado y la cabeza freída en aceite y luego fue paseada en triunfo en las calles de la Ciudad de Guatemala.11​ Cerna eliminó la libertad de pensamiento que había en Guatemala desde la muerte de Carrera y ordenó que capturaran a los líderes liberales, el diputado Miguel García Granados, Manuel Larrave y José María Samayoa. Solamente García Granados pudo escapar, ayudado por su primo, el también diputado José Víctor Zavala, y luego se asiló en la embajada inglesa, de donde pudo abandonar el país tras pagar una fianza de $10,000.9
Campaña de 1871 2 de abril de 1871 Con la ayuda del gobierno mexicano de Benito Juárez,12​ quien les facilitó rifles Winchester y Remington a los rebeldes,7​ el autonombrado general J. Rufino Barrios junto con cuarenta y cinco hombres ocupó el pueblo de Tacaná, en su natal departamento de San Marcos.
3 de abril de 1871 El capitán Antonio Búrbano, al mando de doscientos sesenta hombres de las fuerzas gubernamentales atacó Tacaná, pero tras un breve combate, se retiró dejando el campo a la pequeña fuerza de los liberales.13​ Ese mismo día fue derrocado el presidente conservador Dueñas en El Salvador, permitiendo que se iniciara el frente oriental contra el gobierno guatemalteco.7
14 de mayo de 1871 Cuando las fuerzas de Miguel García Granados se aproximaron a Retalhuleu, esta fue abandonada por su guarnición de doscientos cincuenta hombres. Los liberales fueron atacados luego por cuatrocientos hombres de Santa Rosa, al mando del sargento mayor Simón Ruano junto con los doscientos cincuenta que habían huido. Pero los liberales lograron rechazar a las fuerzas del gobierno conservador.14
28 de mayo de 1871 El coronel Aquilino Calonge con novecientos hombres del gobierno conservador se dirigió sobre los liberales alzados, que solamente sumaban trescientos hombres. El combate se inició a las 9:00 AM, y a pesar de la superioridad numérica de las fuerzas gubernamentales, fueron completamente derrotadas, dejando sobre el campo doscientas armas, ocho cajas de municiones y otros pertrechos.15
3 de junio de 1871 Se firma el Acta de Patzicía: Barrios y otros líderes liberales se reúnen en Patzicía, y desconocen la autoridad del gobierno de Cerna nombrando al general Miguel García Granados como presidente provisional, autorizado a establecer su gobierno.12
23 de junio de 1871 Ochocientos hombres del ejército liberal habían tomado posiciones en la cumbre del cerro el Coshón, y el 22 de junio se adelantaron hasta Tierra Blanca. El 23 a las 4:00 AM las tropas conservadoras de Cerna, que se extendían desde las alturas del Calvario de Totonicapán hasta el Agua Caliente, iniciaron el combate, que terminó a la 1:00 p. m., con una derrota para las fuerzas de Cerna, que a pesar de ser de seis mil hombres, tuvieron que ceder la plaza a los liberales. Cerna se retiró de Totonicapán y las tropas de García Granados ocuparon la plaza al día siguiente.16
29 de junio de 1871 Después de la derrota en Tierra Blanca, el presidente Cerna fue a Chimaltenango, donde pensaba fortificarse, pero a último momento decidió seguir hacia Antigua Guatemala;17​ los liberales que lo seguían tomaron el camino de Sumpango, cortándole la comunicación con la Ciudad de Guatemala. A las 8:30 AM del 29, los liberales ocuparon San Lucas Sacatepéquez. El general García Granados ordenó al general Barrios situarse en posiciones que dominaran la encrucijada de San Lucas, en donde se bifurca el camino entre Antigua Guatemala y la Ciudad de Guatemala. Barrios destacó tres compañías a ocupar el cerro de San Bartolo, las cuales se enfrentaron con la vanguardia conservadora y ocuparon la posición. Cerna hizo ocupar las alturas que dominan el camino que conduce a la Labor de Diéguez y otras inmediatas, pero fue derrotado tras una hora de combate.18
30 de junio de 1871 Entrada del ejército liberal a la capital de Guatemala: el mariscal José Víctor Zavala intervino para evitar que las tropas liberales hicieran una matanza en la ciudad, y para garantizar que hubiera una transición eficiente al nuevo gobierno.7​ Cerna y su gabinete huyeron a Honduras; Cerna tuvo que pedir dinero prestado para poder huir.
Revuelta conservadora 23 de septiembre de 1871 El teniente general Barrios triunfó sobre las fuerzas de la facción conservadora que se alzó contra los liberales.19
24 de septiembre de 1871 Luego de ocupar Cerro Gordo, Barrios venció nuevamente a los revolucionarios conservadores en Santa Rosa.20

El 30 de junio de 1871, el ejército liberal entró en la Ciudad de Guatemala y García Granados se convirtió en presidente provisional, gobernando hasta el 4 de junio de 1873.1​ Sus ministros de estado fueron: mariscal José Víctor Zavala en el ministerio de la Guerra, Felipe Gálvez en el ministerio de Relaciones Exteriores y en el de Instrucción Pública, J.M. Samayoa en el recién creado ministerio de Fomento, y Francisco Alburez en el de Gobernación, Justicia y Asuntos Eclesiásticos.21

Desde los primeros días de su gobierno, se iniciaron los decretos que modificaron radicalmente la política económica y diplomática del régimen guatemalteco. Por ejemplo, el ministerio de Fomento fue creado por García Granados el 25 de agosto de 1871, según el decreto N.°14 del gobierno liberal, en sustitución del Consulado de Comercio que había funcionado durante los gobiernos conservadores; este nuevo ministerio quedó encargado de promover y mejorar el comercio, la agricultura, ganadería, artes, industrias, obras públicas, líneas telegráficas y demás medios de comunicación.22​ Pero el principal cambio fue la introducción a gran escala de la producción de café, lo que requería una profunda reforma agraria, dada la gran cantidad de terreno y mano de obra barata que se requería para producirlo; se expropiaron entonces grandes haciendas a las hasta entonces poderosas órdenes regulares y se subastaron las tierras ejidales y comunitarias de las poblaciones indígenas, por medio de leyes ambiguas que favorecían a los colaboradores cercanos de Barrios frente a cualquier otra persona.

Aquel régimen de facto gobernó amparado en el Acta de Patzicía hasta principios de 1880, ya que al igual como había ocurrido durante el gobierno del general Rafael Carrera, le dieron largas a la redacción de una nueva constitución para la República, la cual estuvo lista hasta el 11 de diciembre de 1879, y que permitió al general Barrios gobernar como presidente constitucional por otros seis años, cuando ya llevaba siete en el poder.24


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (17 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 17 de febrero de 1840, entrada triunfal de Carrera”. Guatemala: Nuestro Diario.
  2. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA.
  3. García Elgueta, Manuel (1897). Un pueblo de los Altos: apuntes para su historiaExposición Centroamericana. Quetzaltenango, Guatemala: Popular.
  4. Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). «Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821–1871»Serie monográfica (CIRMA y Plumsock Mesoamerican Studies) (12). ISBN 0-910443-19-X. p. 335.
  5. Ibid., p. 336.
  6. Ibid., p. 337.
  7. Ibid., p. 347.
  8. Ibid., p. 339.
  9. Ibid., p. 340.
  10. Aceña, Ramón (1899). Efemérides militares. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 345.
  11. Ibid., p. 20.
  12. Woodward, Rafael Carrera y la creación de la República, p. 346.
  13. Aceña, Efemérides Militares, p. 73.
  14. Ibid., p. 122.
  15. Ibid., p. 136.
  16. Ibid., p. 172-173.
  17. Ibid., p. 179.
  18. Ibid., p. 180.
  19. Ibid., p. 285.
  20. Ibid., p. 286.
  21. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación de las Leyes emitidas por el Gobierno Democrático de la República de Guatemala, desde el 3 de junio de 1871, hasta el 30 de junio de 1881 I. Guatemala: El Progreso.
  22. Ibid., p. 13.
  23. Ibid., pp. 11-12.
  24. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.

20 de junio de 1880: se finaliza la construcción de la primera estación del ferrocarril que comunica el Puerto de San José con la Ciudad de Guatemala

20junio1880
Estación de Ferrocarril de segunda clase a mediados de la década de 1896.  En el recuadro: el general presidente J. Rufino Barrios, quien impulsó la introducción del ferrocarril para facilitar la exportación de café. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Es innegable que la introducción del Ferrocarril fue una gran contribución del gobierno del general J. Rufino Barrios a las comunicaciones en Guatemala.  Ahora bien, las motivaciones para la introducción de dicho ferrocarril fueron totalmente económicas, pues dicho medio de transporte iba a beneficiar enormemente a los productos de café en la región occidental del país, región de donde provenía la mayoría de criollos liberales que participaron en la Revolución Liberal de 1871.

De acuerdo al licenciado Francisco Lainfiesta, cercano colaborador del presidente Barrios y Ministro de Fomento de su gabinete, las razones para la construcción del ferrocarril fueron “el beneficio inmenso para el comercio de importación y exportación, y muy especialmente para los productores de café en aquella extensísima zona [occidental], en donde subía la cosecha a más de 300,000 quintales del precioso fruto.  El producto sacaba de un gran conflicto a los cosecheros de café.  El acarreo hasta el puerto de Champerico, por medio de carros tirados por bueyes o a lomo de mula, era perezozo en extremo: no había carros ni mulas en suficiente número para hacer en tiempo los transportes, y de allí las demoras en la exportación tan perjudiciales a los agricultores, quienes, por causa de esos inconvenientes tenían que sufrir gravísimas pérdidas y atrasos.”1

Y también relata Lainfiesta: “El general Barrios había dado principio al cultivo a gran escala del café, creando la finca colosal de su propiedad, nombrada “El Porvenir”; al pie del volcán Tajumulco; cuya finca es la mayor con que cuenta la República, hasta la fecha en que escribo (1886)”.2 Y añade: “habiendo entrado Barrios en creación de fincas de café y de ganado, y en grandos compras de artículos, necesitaba de una buena parte de las rentas nacionales (sus rentas) para alimentar aquellas operaciones.  Además, había comprado algunos solares o edificios viejos de consolidación y hacía construir hermosas casas; y esos gastos tenían que salir del mismo fondo.  De nada de esto hacía el gran misterio, paliando lo que pudiera decirse, con pagar de cuando en cuando algún presupuesto militar o algunos sueldos de maestros de escuelas con fondos que sacaba de su armario, para que se viera cómo tenía a su disposición de todos su peculio particular.  Más adelante, abandonando toda muestra de disimulo, hará  la renta de aguardientes se pase diariamente la suma de quinientos pesos a uno quede los bancos de la capital para los asuntos urgentes del servicio y de esas sumas nadie conocerá la inversión“.3

Por estas razones, la construcción de la primera estación del ferrocarril el 20 de junio de 1880 fue celebrada por todo lo alto, aunque la primera locomotora no llegaría sino hasta en 1884.4 Por cierto, que aquel gran acontecimiento fue ensombrecido en el entonces turbulento ánimo del general presidente Barriospor el reciente atentado en su contra, en abril de ese año, y la obsesión que lo devoraba por encontrar a los culpables, reales o supuestos.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Lainfiesta, Francisco (1975) [1886]. Apuntamientos para la historia de Guatemala : Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885.  Guatemala: Pineda e Ibarra. p. 288.
  2. Ibid, p. 226.
  3. Ibid, p. 227.
  4. Albizurez, Andrea (2019) El Ferrocarril en Guatemala. Guatemala: Radio TGW.
  5. Lainfiesta, Apuntamientos para la historia de Guatemala, p. 336.

15 de junio de 1897: Guatemala firma un pacto tentativo para unirse a la República Mayor de Centroamérica que formaron El Salvador, Honduras y Nicaragua

15junio1897
Los presidentes de Centroamérica en 1896, cuando El Salvador, Honduras y Nicaragua formaron la República Mayor de Centroamérica e invitaron a Guatemala y a Costa Rica a unirse.  Al centro, el presidente de Guatemala, general José María Reina Barrios,  Imagen tomada de “El Porvenir de Centro América“.

En 1895, se llevó a cabo un intentó de unión materializado en el Pacto de Amapala del 20 de junio, originado como reacción contra las medias coactivas adoptadas por Inglaterra contra Nicaragua al ocupar la Costa de los Mosquitos en 1804.1 En este, Honduras, Nicaragua y El Salvador constituyeron la República Mayor de Centroamérica con la aspiración de incorporar después a Costa Rica y Guatemala. Así, el 15 de junio de 1897 Guatemala y Costa Rica firmaron un tratado previo de Unión de la República Mayor durante un congreso jurfídico que se celebró en la Ciudad de Guatemala en esa fecha.2  Guatemala en ese momento estaba sumida en una profunda crisis económica y política, ya que se había desplomado el precio internacional del café dejando todos los enormes proyectos del gobierno a medias, lo que había obligado al general presidente José María Reina Barrios a disolver la Asamblea y erigirse en dictador.3

El convenio firmado en la Ciudad de Guatemala dice así:2

Tratado de Unión Centro Americana

Los Gobiernos de Guatemala, Costa Rica y el de la República Mayor de Centro América, por medio de sus respectivos Delegados Plenipotenciarios, a saber:

Los señores Licenciados don Antonio Batres Jáuregui, don Mariano Cruz y don Antonio González Saravia, por Guatemala; el señor Licenciado don Leonidas Pacheco, por Costa Rica y los señores Doctores don Tiburcio G. Bonilla y don Manuel Delgado, por la República Mayor de Centro-América;2

Deseando que se realice lo más pronto posible la Unión de la América Central de un modo definitivo, por el inmediato ensanche de sus mutuas relaciones políticas, unificadas desde ahora ante las naciones extranjeras, y teniendo los Estados bases armónicas de legislación, idénticas garantías y principios homogéneos de libertad, orden y progreso;4

al efecto, después de haberse exhibido sus plenos poderes, que se encuentran en forma, y de las conferencias y discusiones del caso, han acordado las estipulaciones siguientes:5

  • Artículo 1.° Las Repúblicas de Guatemala, Costa Rica, Honduras, Nicaragua y El Salvador, forman desde hoy una sola Nación libre e independiente que se denomina República de Centro América.
  • Artículo 2.° Las Repúblicas signatarias que constituyen la nueva unidad política, conservan su entera libertad e independencia, excepto en los puntos que expresa este Tratado y con referencia a los cuales, debe considerárseles como una sola nacionalidad.
  • Artículo 3.° Conservar su régimen autonómico en cuanto a su administración interna y su unificación tendrá por único objeto el que en sus relaciones internacionales aparezcan como una sola entidad para garantizar su independencia común, derechos y respetabilidad.
  • Artículo 4.° Con este objeto las Repúblicas, que en lo sucesivo se denominarán Estados, convienen en organizar un Poder Ejecutivo Nacional, cuyo Jefe tendrá el carácter de Presidente de la República de Centro América.
  • Artículo 5.° Los Presidentes de las Repúblicas actuales se denominarán Jefes de Estado.
  • Artículo 6.° La Presidencia de la República de Centro América, será ejercida alternativamente en turno por los respectivos Jefes de Estado, en el orden alfabético de naciones así: Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador.
  • Artículo 7.° El turno será anual y principiará el día quince de septiembre del corriente año, si en esa fecha hubiese recibido este Tratado su aprobación definitiva. [Los artículos de 8 al 13 indican las atribuciones del Presidente de Centro América y de su consejo]
  • Artículo 14.° El Consejo queda además autorizado para desarrollar en sus trabajos las bases que conduzcan a unificar los intereses de Centro América, prnicipalemtne en el ramo de legislación.
  • Artículo 15.° La representación diplomática y consular tendrá efecto en lo sucesivo en nombre de la República de Centro América.5

[El resto de artículos estipula la forma en que funcionaría el gobierno de la República.]5

Aquel convenio fue ratificado por el Ejecutivo y por la Asamblea Constituyente que había convocado el general presidente José María Reina Barrios tras erigirse en dictador, por medio de los siguientes decretos:

Decreto Número. 528José María Reina Barrios

General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala

Considerando:

Que los señores plenipotenciarios, Delegados al Congreso Jurídico Centro-Americano, han suscrito de común acuerdo el día de ayer, un Tratado sobre puntos constituciones y arbitraje, en el cual, teniendo en mira los bien entendidos intereses generales de todas las Repúblicas de Centro América, y armonizándolos convenientemente con los particulares de cada una de ellas, se consignan, entre otras disposiciones de importancia, las bases que han de regir para unificar desde luego su derecho público constitucional y su representación en el exterior, y preparar de un modo eficaz y práctico su definitiva unión política en días no lejanos.

Que las estipulaciones del Tratado en referencia son justas, racionales y equitativas; se hallan conformes con lo que dispone la Carta Fundamental de la República y los principios del derecho moderno; y tienen un objeto eminentemente simpático y noble, cual es el de aproximar lo más posible la anhelada reorganización de la patria común; y

Que a la realización de ese elevado ideal del patriotismo, por medios pacíficos y de recíproca utilidad, están obligados a cooperar todos los buenos centroamericanos y especialmente aquellos a quienes estos pueblos tienen confiada la dirección de sus destinos y elc uidado de promover todo lo que conduzca a su progreso y prosperidad;

Por tanto,

De acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros y en uso de las facultades que ejerce, decreta:

Artículo único. Apruébanse los cuarenta y dos artículos que forman el Tratado, de que antes se ha hecho mérito; sin perjuicio de someterlo oportunamente a la Asamblea Nacional Constituyente que se convoque para los efectos legales.6

Una vez convocada, la Asamblea Constituyente aprobó el tratado el 27 de agosto:

Decreto N°. 2La Asamblea Constituyente de la República de Guatemala

Artículo 1°. Apruébase en todas sus partes el pacto de Unión Centro-americana, celebrado por el Congreso Jurídico de Plenipotenciarios en esta capital, el 12 de junio del presente año, quedadno así debidamente confirmado el decreto del Ejecutivo, emitido con el mismo fin, el 16 del propio mes.

Artículo 2°. Facúltase al Poder Ejecutivo para que dentro de los límites de la Constitución y en la órbita del propio Tratado, y consultando los intereses generales de Centro América haga o acepte las modificaciones o reformas al referido pacto que tiendan a hacer efectiva y práctica la grandiosa idea de Unión Centro Americana.7

Tiempo después, los tres Estados de la RepúblicaMayor junto a Guatemala recién firmante, consideraron que era tiempo de fortalecerse a través de una Constitución permanente, por lo que una Asamblea Constituyente se reunió en junio de 1898, completando sus trabajos el 27 de agosto. El nombre se cambió a Los Estados Unidos de Centroamérica.8  Pero para entonces la situación en Guatemala había cambiado drásticamente:  se habían producido dos grandes revoluciones en contra del presidente, que éste había sofocado a duras penas, aunque la situación quedó tan inestable, que el gobernante fue asesinado el 8 de febrero de 1898 y entre las medidas del nuevo gobierno, el del licenciado Manuel Estrada Cabrera, estuvo declarar nulo todo lo actuado por el fallecido gobernante cuando se erigió en dictador, y todo lo aprobado por la Asamblea Constituyente convocada por Reina Barrios.3

Así, cuando la Constitución Federal de los Estados Unidos de Centroamérica entró en
vigor en noviembre de 1898 y un consejo ejecutivo federal tomó asiento en Amapala para la elección del presidente y del congreso federal Guatemala ya había derogado la aprobación del Tratado; y por si eso fuera poco, un golpe de Estado declaró desligado a El Salvador de la República Mayor, lo que provocó que ésta se disolviera definitivamente.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mariñas Otero, Luis (1958). Las constituciones de Guatemala. España: Instituto de estudios políticos. p. 165.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala 1897-98. XVI Guatemala: Tipografía Nacional. p. 105.
  4. Ibid, p. 106.
  5. Ibid, pp. 107-112.
  6. Ibid, pp. 112-113
  7. Ibid, pp. 401.
  8. Mariñas Otero, Las constituciones de Guatemala, p. 201.
  9. Sandoval Rosales, Rommell Ismael (1996). Desafíos de la Corte Centroamericana de Justicia. El Salvador: Centro de Información Jurídica. Ministerio de Justicia. p. 2.

 

13 de junio de 1928: el gobierno de Lázaro Chacón reinagura la Escuela de Artes y Oficios con el nombre de Instituto Técnico Industrial de Varones

13junio1928
Asilo Joaquina, construido durante el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera.  En 1928 aquí se fundó el Instituto Técnico Industrial de Varones, que era la antigua Escuela de Artes y Oficios.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Lázaro Chacón ha corrido la misma suerte que los de los también generales Rafael Carrera y Manuel Lisandro Barillas: esto es, ha sido borrado de la historia oficial por sus sucesores.  En el caso específico de Chacón, fue el gobierno del general Jorge Ubico el encargado de borrar los logros de su antecesor, especialmente porque éste lo había derrotado en las elecciones presidenciales de  1926.1

Si bien es cierto que el gobierno del general Chacón terminó el 12 de diciembre de 1930, cuando éste sufrió un derrame cerebral tras varios meses de enfrentar una aguda crisis económica que afectaba a todo el país, dicha crisis no fue culpa del presidente guatemalteco sino de la Gran Depresión que afectó a todo el mundo tras la caída de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929.  La grave situación financiera arrastró consigo los precios de los productos de exportación los países de América Latina, quienes solamente exportaban uno o dos productos; en el caso de Guatemala específicamente, el único producto de exportación era el café, y cuando éste se desplomó, se llevó consigo a la economía nacional y a gobierno de Chacón.  (Nota de HoyHistoriaGT:  el banano era también un importante producto de exportación, pero el mismo era controlado completamente por el enclave bananero de la transnacional estadounidense United Fruit Company en Izabal, y no afectaba ni favorecía a la economía nacional directamente3).

Antes de la Gran Depresión, el gobierno de Chacón se había enfocado específicamente en mejorar la educación nacional. Su proyecto tuvo como base fundamental la eliminación del analfabetismo, que llegaba a más del 90% de la población. Además, realizó varios concursos para elegir a los más aventajados estudiantes de magisterio y otorgarles una beca para continuar sus estudios en otros países.4

Varios pensadores extranjeros estrechamente vinculados a las redes teosóficas latinoamericanas, tuvieron especial influencia en el proyecto educativo guatemalteco; entre ellos esutvieron el mexicano José Vasconcelos, la chilena Gabriela Mistral, y el salvadoreño Alberto Masferrer, entre otros. Este útimo actuó como mediador de la red teosófica en Guatemala, a través de su trabajo intelectual y de sus estrechos lazos familiares que resultaron fundamentales en el gobierno de Chacón.5​ Entre sus principales proyectos de labor social incluían el establecimiento de una biblioteca pública, la recaudación de dinero para crear un programa de desayunos escolares, y la petición que hicieron ante la Asamblea Nacional Legislativa para regular la renta de las bebidas alcohólicas.5​ ​

Para Masferrer, era deber del Estado proveer educación, sin embargo, si los gobiernos invierten dinero y esfuerzos en educación y el pueblo sigue siendo ignorante, si tanto esfuerzo es poco productivo, es porque no hay una intervención social. Educación para los niños comprendía, según Masferrer, el acceso a la escuela primaria garantizándoles las instalaciones, los materiales, los maestros y en ciertas áreas incluso el desayuno del que muchos de ellos carecen en sus hogares. Y para los adultos la desanalfabetización y a partir de ella el aumento de su nivel cultural por medio de lecturas apropiadas, conferencias, y escuelas para adultos (dándole impulso a la Universidad Popular fundada por los estudiantes universitarios en 1922). Como complemento, la educación cívico-moral dirigida a los niños en sus asignaturas escolares y para los adultos en conferencias, cartillas cívicas y, en la educación para la lucha contra el alcoholismo.5

Con esta filosofía en mente, el gobierno de Lázaro Chacón reimprimió dos libros-ensayo en los que Masferrer se adentra en los problemas educativos y sus propuestas de solución: “Leer y escribir” y “La cultura por medio del libro“, de los cuales se imprimieron cinco mil ejemplares y se distribuyeron de manera gratuita a través de la Universidad Popular.<sup>5</sup>  Luego, intentó realizar los siguientes cambios en el sistema educativo guatemalteco:

  • Decreto 1500 del 3 de mayo de 1927: establecía el Consejo Nacional de Educación con carácter de Cuerpo Técnico Consultivo de la Secretaría de Educación Pública. Sus objetivos eran todos los trabajos técnicos de reforma, organización y reglamentación, relativos a las enseñanzas primaria, normal, secundaria y especial. Una de las primeras tareas del Consejo fue recopilar todas las leyes, que en materia educativa, habían sido dictadas para conseguir su unificación y crear así la Ley Orgánica de Educación Pública.6
  • Ley Orgánica y Reglamentaria del Personal Docente de la República de Guatemala: la educación se enfrentaba en estos momentos al grave problema de la falta de maestros calificados; se calculaba que para entonces había setecientos veintiocho maestros titulados y 2,856 empíricos. El objetivo de esta ley era formar categorías entre los maestros, de acuerdo a su tiempo de servicio y aptitudes, y por supuesto, proveerles de incrementos salariales acordes a su experiencia.
  • Reabrió la Universidad Nacional: la institución de educación superior había sido cerrada por el gobierno de Orellana para controlar la ola de protestas y descontentos por parte de los estudiantes ante las políticas del gobierno, sobre todo el entreguismo al capital estadounidense.7  Como parte de esta reapertura, reconstruyó las instalaciones de la Escuela de Medicina, que habían sido destruidas por los terremotos de 1917-18.
  • Creó la Dirección General de Cultura Indígena para hacerse cargo de la alfabetización.8

Dentro de todos estos cambios, el 13 de junio de 1928 reabrió la Escuela de Artes y Orificios, ahora con el nombre de Instituto Técnico Industrial para Varones con el objeto de preparar a los obreros y mejorar así la calidad de la mano de obra en el país.9  El instituto funcionaba en el antiguo Asilo Joaquina, construido por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera en las instalaciones del Pabellón de la Exposición, a su vez había construido el gobierno del general José María Reina Barrios en 1896.

Desafortunadamente, como ya se indicó, la Gran Depresión acabó con muchos de los cambios que el gobierno de Chacón intentó durante su administración. Y su sucesor, el general Jorge Ubico, tuvo que enfocarse en mantener la estabilidad económica de Guatemala frente a la crisis económica mundial. No fue sino hasta que el gobierno estuvo en manos del Dr. Juan José Arévalo, uno de los favorecidos por las becas magisteriales que otorgó Chacón, que algunas de las ideas de Masferrer se llevaron a la práctica.


BIBLIOGRAFIA:

  1. The Library, UC San Diego (2019) Guatemala: elections and events (1900-1943). EEUU: UC San Diego (en inglés y español).
  2. Galbraith, John Kenneth. (1954). The Great Crash: 1929. Boston: Houghton Mifflin. ISBN 0-395-85999-9.
  3. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  4. Fuentes Oliva, Regina (2012). «1920, una década de cambios educativos para Guatemala»Boletín AFEHC (N°54).  Sección 10.
  5. Ibid., Sección 30.
  6. Ibid., Sección 31.
  7. Ibid., Sección 32.
  8. Ibid., Sección 62.
  9. Ibid., Sección 62-67.

12 de junio de 1883: se establece un servicio de vapores con un mínimo de tres barcos al mes en el puerto de Livingston, Izabal

12junio1883
Una falimia de Livingston en 1883, en una fotogrfía publicada en 1887 en la obra “Guatemala, Land of Quetzal”.  En el recuadro: una familia de Livingston en 2005.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hasta antes de la construcción de Puerto Barrios en Izabal, el principal puerto del Atlántico en Guatemala era Livingston, cuyo dilapidado muelle funcionaba sobre aguas que estaban a una profundidad de apenas treinta centímetros, haciendo que las embarcaciones grandes no pudieran acercarse.1​ La aduana y las oficinas del puerto estaban en la parte baja del poblado, de espaldas a escarpadas pendientes, al final de las cuales se erguía el resto del poblado,1​ y en donde también estaba el cementerio de la localidad. Las calles estaban construidas en una disposición de tablero de ajedrez, pero no estaban pavimentadas ni acondicionadas, de modo que se convertían en lodo durante la época lluviosa; y todas las casas estaban construidas de adobe o paja y recubiertas con calicanto.2

Livingston era la aduana principal del país en la costa atlántica, mientras que Santo Tomás y el futuro Puerto Barrios (ambos localizados en la bahía de Amatique) eran puertos menores bajo la jurisdicción de Livingston.3

En 1894 aumentó considerablemente el tráfico marítimo a la costa atlántica, y se empezó a aprovechar las ventajas que Puerto Barrios, ofrecía: excelente posición y un moderno muelle.4 Por su parte, Livingston estaba comunicado con el puerto fluvial de Panzós por medio de una línea de vapores, que sacaban los productos de la Verapaz hacia el puerto de la costa atlántica.5

El 20 de mayo de 1883, se suscribió el siguiente contrato entre Enrique Toriello, Comandante del puerto de Livingston, y el Capitán James Leitch, agente de las navieras que arribaban a dicho puerto:

El comandante del puerto de Livingston, autorizado por el Gobierno de la república de Guatemala, por una parte, y el capitán James Leitch, ciudadano americano, por la otra, han convenido en el siguiente contrato:Artículo 1.° El Capitán Leitch se compromete a que los vapores de que hoy es agente y cualesquiera otros de que lo sea durante el término de este contrato, toquen tres veces al mes en el puerto de Livingsotn;

Artículo 2.° A no alterar, sin previa autorización del Gobierno, la tarifa de fletes y pasajes hoy vigentes;

Artículo 3.° A que los vapores permanezcan en la rada el tiempo que exijan los intereses del comercio, y a las horas de reglamento; haciendo la descarga durnate el día, y no pudiendo hacerla de noche, sino  en casos excepcionales, y con previa licencia de las autoridad es de este puerto. Lo dicho no obsta para que los vapores sigan tomando la fruta, aun fuera de las horas de reglamento, cuando, por falta de tiempo, no puedan hacerlo de otro modo;

Artículo 4.° A llevar y traer gratuitamente la correspondencia de Nueva Orleans y Belice que se encuentre lista a la salida de los vapores;

Artículo 5.° A llevar libres de pasajes a los oficiales del Gobierno que vaijaren, con carácter diplomático y a sus agregados y secretarios.

Artículo 6.° A pagar las frutas que compre en Livingston, en igualdad de circunstancias, al mismo precio a que las paga en los demás puertos.

Artículo 7.° El comandante del puerto de Livingston, a nombre del gobierno de la República, se compromete a pagar al Capitán James Leitch, por el término de dos años una subvención anual de cinco mil pesos, en moneda de guatemala, que serán pagados por trimestres vencidos de mil doscientos cincuenta pesos cada uno, que se contarán desde el día en que se apruebe este contrato.

Artículo 8.° El Capitán Leitch pagará una multa de icncuenta pesos por cada día de atraso no justificado en la llegada de los vapores, si no vinieren el día señalado en el itinerario, o por lo menos, durante las ochenta y seis horas subsiguientes; y en caso de omitor del todo la llegada de un vapor, perderá la suma de ciento treinta pesos ochenta y ocho centavos, que se deducirán de la subvención.6

El general presidente J. Rufino Barrios aprobó el contrato por medio del siguiente decreto, firmado también por su ministro de Fomento, el poderoso Manuel María Herrera Moreno:

Traído a la vista el anterior contrato, y hallándolo conforme con las instrucciones que para su celebración se comunicaron al Comandante del puerto de Livingston, el general presidente acuerda:

Aprobar los ocho artículos de que se compone.  

Comuníquese.

  • Barrios
  • Herrera6

Como resultado de este contrato, el servicio al puerto lo hacían tres líneas de vapores, con destinos a Nueva Orleáns, Nueva York y Londres; además, entre Livingston, Belice y la costa norte de Honduras, había varios servicios de buques de vela.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Brigham, William T. (1887). Guatemala, the land of the Quetzal (en inglés). Londres: T. Fisher Unwin. p. 26.
  2. Ibid, p. 28.
  3. Méndez, Joaquín (1895). Guía del inmigrante en la República de Guatemala. Guatemala: Tipografía y encuadernación Nacional. p. 41.
  4. Ibid, p. 43.
  5. Ibid. p. 50.
  6. Guerra, Viviano (1883). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1881-83 III. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 402-403.

8 de junio de 1892: el general presidente José María Reina Barrios convoca a un certamen para celebrar el IV Centenario de la llegada de Cristóbal Colón a América

8junio1892
La carroza de “Las Ciencias” en el desfile conmorativo del IV Centenario de la llegada de Cristóbal Colón a América en la Ciudad de Guatemala.  Fotografía de Killdare y Valdeavellano tomada de Wikimedia Commons.

La perspectiva sobre los viajes del navegante genovés Cristóbal Colón cambió drásticamente en el siglo XX, al punto que no hubo celebraciones del V Centenario de la llegada del marino a América en 1992.  De hecho, fue la tendencia de identificar los viajes de Colón con la sangrienta conquista de los pueblos indígenas de América Latina lo que le dió un fuerte impulso a la candidatura de la guatemalteca Rigoberta Menchú quien finalmente obtuvo el Premio Nóbel de la Paz en ese año.  Menchú no quiso que el galardón se quedara en Guatemala, y por eso se lo entregó al entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari para que fuera el Instituto Nacional de Antropología e Historia de ese país el que se encargará de la custodia y vigilancia de la presea y pergamino que simbolizan el Premio Nobel de la Paz en el museo del Templo Mayor de la Ciudad de México.1  La galaradonada escogió a México dada la imagen de progreso que su gobernante estaba proyectando al mundo en ese momento pero, irónicamente, el 1 de enero de 1994, fecha en que entró en vigor el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá, que fue el principal logro económico de Salinas de Gortari hasta ese momento, se levantó en armas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el que a la larga desnudó las verdaderas condiciones de los indígenas mexicanos, y fue el principio de la serie de sucesos que desenmascararon las verdaderas intenciones del gobierno de Salinas, quien es recordado ahora como uno de los presidentes más corruptos de su país.2

Cien años antes la situación era totalmente diferente.  En esa época, todavía no habían surgido los movimientos de revisión de la Historia y todavía se recordaban los viajes de Colón como una gesta heróica de acuerdo a los lineamientos de los historiadores oficiales.  Era la época en que los liberales positivistas estaban en el poder, la educación era completamente laica, el presidente era masón de grado 33 y los indígenas no eran ni siquiera ciudadanos y eran utilizados como jornaleros, soldados y constructores de caminos a cambio de una mínima paga. De esta cuenta, el presidente de Guatemala, el general José María Reina Barrios, emitió el siguiente decreto el 8 de junio de 1892, convocando a un certamen para celebrar el acontecimiento:

Decreto Núm. 443

José María Reina Barrios, General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

Considerando:

Que hay hechos históricos de tal magnitud y de tna favorable trascendencia, que no es dado echar en olvido las fechas en que ocurrieron;

Que el descubrimiento del Nuevo Mundo, realizado por el inmortal Colón, con el auxilio de la ilustre Soberana de Castilla, trajo a América la civilización europea y ejerció bajo otros muchos aspectos, un influjo tan poderoso como feliz en la suerte de la humanidad;

Que España y los pueblos de este Continente se preparan a conmerorar de un modo u otro aquel grandioso hecho en su cuarto centenerario, rindiendo así el homenaje debido a los Manes del insigne genovés, que al conquistar tan inmarcesible lauro de gloria, supo merecer bien de la posteridad agradecida;

Que el sentimiento público es propicio en Guatemala a las solemnes manifestaciones que el Gobierno se propone hacer para celebrar la fecha en que el gran Colón y sus heroicos compañeros llegaron a una de las islas Lucayas;

Por tanto,

Decreta:

Artículo 1°. Declárase día festivo en la República, el 12 de octubre del corriente año.

Artículo 2°. Convócase un concurso para premiar con quinientos pesos el mejor trabajo que en prosa se escriba sobre la vida y viajes de Colón, debiendo ese escrito contener detalles sobre la venida del gran navegante al litoral de Centro América en 1502.

Artículo 3°. Convócase otro certamen para recompensar con una medalla de oro al autor del mejor himno a Colón, y con otra igual al que escriba la música más apropiada a esa composición poética.

En este concurso y en el indicado en el segundo artículo sólo podrán tomar parte los centroamericanos; y se fija para la presentación en pliego cerrado, de las obras, al Ministerio de Instrucción Pública, un plazo que expirará el 14 de septiembre próximo; en la inteligencia de que esas composiciones, como en tales casos se acostumbra, no llevarán la firma al pie sino el signo que el autor adopte, signo que se repeteriá en el exterior de un sobre, dentro del cual irá la firma respectiva.

Los premios se adjudicarán de un modo solemne en una velada que en la noche del 11 de octubre próximo se dará en el Teatro Nacional.

Artículo 4°. El mismo día 11 por la tarde, se efectuará un paseo de los alumnos de los colegios y escuelas nacionales de la capital, y algunos de esos alumnos pronunciarán, en el local que se designe, discursos alusivos a la festividad y poesías análogas al propio objeto.

Artículo 5°. En la tarde del 12 se verificará un gran paseo histórico con seis carros alegóricos que representen personajes y episodios relacionados en el acontecimiento que se recuerda.

Artículo 6°. El mismo día 12, y con la solemnidad que el caso reclama, colocará el Presidente de la República en la plaza de esta ciudad que al efecto se designe, la primera piedra de un monumento que se erigirá a Cristóbal Colón, en testimonio del culto perpetuo que Guatemala se complace en tributarle.

Artículo 7°. El Ministro de Instrucción Pública queda encargado de todo lo que se refiere a la ejecución del presente decreto.

Dado en Guatemala, ciudad capital de la República, en el palacio del Poder Ejecutivo, a los ocho días del mes de junio de mil ochocientos noventas y dos.

  • José María Reina Barrios.
  • El secretario de estado en el despacho de Instrucción Pública, manuel Cabral3

En el concurso de prosa quedó en primer lugar el licenciado Antonio Batres Jáuregui, con su obra “Cristóbal Colón y el nuevo mundo“, y en segundo lugar quedó la joven profesora de 26 años Natalia Górriz, quien escribió “Vida y viajes de Cristóbal Colón“. 4  Por su parte, el monumento a Colón fue construido por el artista español Tomás Mur y fue inaugurado en 1896.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretaría de Gobernación del Gobierno de México (19 de agosto de 1994) Acuerdo por el que el Instituto Nacional de Antropología e Historia se encargará de la custodia y vigilancia de la presea y pergamino que simbolizan el Premio Nobel de la Paz a que fue acreedora la ciudadana guatemalteca Rigoberta Menchú Tum, en el Museo del Templo Mayor de la Ciudad de México. México: Diario Oficial de la Federación.
  2. Milenio Digital (1 de enero de 2019) Los diez datos sobre el EZLN a 25 años de su levantamiento. México: Milenio.
  3. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 61-62.
  4. Bienvenido , Bienvenido (diciembre de 2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En: Revista de la Historia de la Educación en Latinoamérica 19 (29) ISSN: 0122-7238 – p. 15.
  5. Salazar, Ramón A. (1 de abril de 1898). «Tomás Mur y sus obras»La Ilustración del Pacífico (Guatemala: Síguere y Cía.) II (39).

5 de junio de 1891: el poeta nicaragüense Rubén Darío deja de publicar el periódico semi-oficial “El Correo de la Tarde” en Guatemala

5junio1891
La Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala a finales del siglo XIX.  Detrás del Palacio Colonial que se aprecia a la izquierda se encontraba la Escuela de Cristo, que fue convertida en la Imprenta La Unión y donde se publicada el periódico “El Correo de la Tarde” de Rubén Darío”.  En el recuadro: el gran poeta nicaragüense.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El poeta nicaragüense Rubén Darío estuvo en Guatemala en tres ocasiones: en 1890-91, 1891, en 1892 y en 1915. La primera vez que llegó a Guatemala, fue el 30 de junio de 1890, durante el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas, y se encontró con actos cívicos en las calles celebrando un aniversario más de la Revolución Liberal de 1871. 1 Darío venía huyendo del golpe de estado que dió el general Carlos Ezeta en El Salvador el 22 de ese mes, y en donde murió de un infarto el presidente de facto, general Francisco Meléndez, quien era mecenas del poeta y quien había llegado al poder en 1885 tras perpetrar un golpe de estado contra el presidente Rafel Zaldívar.2 Darío había sido director del diario “La Unión” en El Salvador,3 y al llegar a la Ciudad de Guatemala, se hospedó en el hotel Unión y se puso en contacto con su amigo el poeta y catedrático cubano José Joaquín Palma, a quien había conocido en Nicaragua1 y quien se encontraba en Guatemala en calidad de exiliado y encagado de asuntos del gobierno en el exilio que buscaba la independencia de Cuba.4

De acuerdo a Edelberto Torres, uno de sus biógrafos, Darío fue llamado a la presencia del presidente Barillas, y éste le pidió que le contara cual era la situación en El Salvador.  Barillas, al enterarse, le habría peido que escribiera un artículo en “El Imparcial” (que no era el periódico de Alejandro Córdova que se fundó en 1922), y que publicó bajo el título “La historia negra. Los sucesos en El Salvador”, firmado con el seudónimo “Tácito”.   Otros autores más recientes, no obstante, indican que dicha reunión nunca se produjo, y que Darío escribió su artículo porque ya era un reconocido periodista en Centroamérica.3

Con la autorización de Barillas, los ministros de Hacienda y de Relaciones Exteriores apoyaron a Darío para que creara un diario semioficial, del cual sería director y propietario y que se empezó a publicar el 8 de diciembre de 1890. El periódico se llamó “El Correo de la Tarde” y era editado en la imprenta “La Unión“, propiedad del político y escritor Francisco Lainfiesta.1 (Nota de HoyHistoriaGT: Lainfiesta había establecido su imprenta en el antiguo convento de la Escuela de Cristo en la Ciudad de Guatemala, el cual había adquirido a un precio irrisorio después de que el mismo fuera confiscado a los religiosos durante el gobierno de J. Rufino Barrios, del que Lainfiesta fue Ministro de Fomento5).  Dos de los redactores del periódico de Darío eran José Tible Machado y su sobrino, el entonces adolescente Enrique Gómez Tible1 (quien más tarde cambiaría su nombre por el de Enrique Gómez Carrillo para que no le dijeran “comestible”6).  “El Correo de la Tarde” fue incluyó artículos políticos principalmente, pero también de otros temas, como industria, comercio, y literatura y Darío publicaba con seudónimos e invitaba a destacadas firmas, para atraer la atención de los lectores.1

Darío frecuentaba los ambientes intelectuales y así conoció al joven escritor Máximo Soto Hall, con quien conformó más adelante, junto a Palma, un grupo intelectual que fue descrito siguiente manera: “El poeta bayamés es el padre; Soto Hall, el hijo; y Darío, el Espíritu Santo”.1  De esta forma, Darío fue mentor de Gómez Carrillo y Soto Hall, quienes diez años más tarde serían los principales ideólogos y promotores del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

A pesar de su diario, Darío estaba pasando por serios aprietos económico y Lainfiesta, le propuso al joven poeta publicar una segunda edición de “Azul“, la cual costeó y le obsequió, para que la vendiera y obtuviera algún beneficio. El libro salió de la imprenta el 20 de octubre de 1890, y en la Ciudad de Guatemala todavía existe una placa conmemorativa en la casa que ocupa el lugar donde antes estuvo la imprenta “La Unión“.1

Después de seis meses hizo traer a su esposa, Rafaela Contreras, y celebraron la boda religiosa el 11 de febrero de 1891, en la capilla del Sagrario en la catedral guatemalteca; en ese momento Darío tenía 24 años, y Rafaela, 17. Los recién casados se fueron a vivir a una casa en en la 10a. calle oriente No. 18 de la Ciudad  de Guatemala.1

Pero, desafortunadamente para los esposos, “El Correo de la Tarde” dejó de circular el 5 de junio de 1891 por lo que la madre de Rafaela los convenció de que viajaran a Costa Rica, donde tenía parientes. Llegó a ese país el 24 de agosto de 1891, y allí nació su primogénito, Rubén Darío Contreras.1


BIBLIOGRAFIA:

  • Hemeróteca PL (18 de enero de 2017).  El paso de Rubén Darío por Guatemala.  Guatemala: Prensa Libre.
  • García Jordán, Pilar (2011). El Estado en América Latina. Recursos e imaginarios, siglos XIX – XXI.  Barcelona: TEIAA. pp. 27-28.
  • Cozar, Arnoldo J. (1965) Arcón PatrioII.  Guatemala: José de Pineda Ibarra, Ministerio de Educación.
  • Evelyn Uhrhan Irving (1963) Ruben Dario in Guatemala, Kentucky Foreign Language Quarterly, 10 (1), doi: 10.1080/00230332.1963.9927637. pp. 14-19.
  • Miller, Hubert J. (1976) La Iglesia y el Estado en tiempo de Justo Rufino Barrios.  p. 115
  • Mendoza, Juan Manuel (1946). Enrique Gómez Carrillo; estudio crítico-biográfico: su vida, su obra y su época (2a. edición). Guatemala: Tipografía Nacional.

20 de mayo de 1877: se publica el primer número del periódico de la Sociedad Literaria “El Porvenir” de los intelectuales liberales de la época de J. Rufino Barrios

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Composición fotográfica del Teatro Colón (anteriormente Teatro Carrera) realizada por Alberto G. Valdeavellano y publicada por la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La Sociedad literaria “El Porvenir” se formó en Guatemala con las principales personalidades literarias entre los criollos liberales que habían tomado el poder tras el triunfo de la Revolución Liberal de 1871. “El Porvenir” se reunió por primera vez la noche del lunes 19 de marzo de 1877, por iniciativa de Vicente Carrillo, quien fue su primer presidente, y con el objetivo de crear una “literatura nacional”.1

Los estatutos de la nueva sociedad fueron redactados por Carrillo, sometidos a discusión y aprobados por todos los miembros. Contaron desde el principio con la venia del gobierno del general J. Rufino Barrios, y todos los representantes del gobierno eran automáticamente miembros honorarios de ella, destacando entre ellos el licenciado Lorenzo Montúfar, quien no solamente era Ministro de Estado sino que era el principal ideólogo liberal anticlerical.1 Montúfar, quien fue un guía-protector de los miembros más jóvenes de la Sociedad dada su experiencia como Ministro de Estado en Costa rica y de Rector de la Universidad de Santo Tomás,<sup>1</sup> había regresado a Guatemala durante el gobierno de Barrios, tras haber salido huyendo del país disfrazado de clérigo cuando el general Rafael Carrera regresó a Guatemala de su autoimpuesto exilio en agosto de 1849.2

Las reuniones de la Sociedad eran semanales, y de julio acordaron también imponer una cuota de 50 centavos a cada miembro, para sufragar los gastos y en agosto de este mismo año, Barrios concedió, a través de la tesorería de la Universidad, cincuenta pesos mensuales para apoyar las labores de «El Porvenir», dada la importancia de esta asociación en la formación y desarrollo de los intelectuales liberales guatemaltecos.1

El 20 de mayo de 1877 la sociedad empezó a publicar un periódico quincenal que llevó el nombre de “El Porvenir” y en su primer número incluyó una lista de los socios que la componían:

  1. Honorarios: personajes relevantes, principalmente miembros del gobierno y a las mujeres.
  2. Asistentes: los que concurrían con regularidad a las juntas.
  3. Corresponsales: socios que se encontraban fuera de la ciudad o del país y contribuían con materiales para las sesiones y el periódico.1
  4. La junta directiva se componía de presidente vicepresidente, secretario, sub-secretario, varios vocales y tesorero, aunque en de 1879 se suprimieron los cargos de presidente y vice-presidente y se eligieron doce presidentes para ejercer el cargo durante un mes cada uno. Y en mayo de 1880 ampliaron las temáticas abordadas a otras ciencias e inauguraron una serie de conferencias públicas como otro medio de difusión de sus trabajos para lo cual organizaron veladas artístico-literarias en el Teatro Nacional.1

Máximo Soto Hall, quien luego sería un ideólgo del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, clasificó a los miembros de la siguiente forma: 3

  • “Sombras protectoras”: eran las personalidades de mayor edad, y entre ellas estaba el ya mencionado Lorenzo Montúfar, el padre Ángel María Arroyo, quien a pesar de ser sacerdote fue uno de los principales aliados de J. Rufino Barrios y uno de sus principales aduladores,4 Antonio Machado y el escritor José Milla y Vidaurre. Los tres primeros citados eran considerados como los grandes oradores de la época,5 mientras que Milla, era muy respetado como orador y catedrático universitario a pesar de ser conservador y miembro de los gabinetes de Carrera y Vicente Cerna antes de la revolución de 1871.3
  • Mayores de 30 años: eran los que empezaban por aquel entonces a a labrarse un nombre. Entre ellos destacan:3
    • Antonio Batres Jáuregui: quien luego sería Ministro de EStado de Barrios y de todos los presidentes liberales hasta Manuel Estrada Cabrera, a pesar de ser conservador. Fue vice-presidente de la Sociedad desde su fundación hasta noviembre de 1877.
    • Fernando Cruz: quien luego sería Ministro de Estado.
    • Salvador Falla: jurista y político que fue vocal 1º y luego asumió la presidencia de la asociación desde noviembre de 1877 hasta enero de 1879.
    • Ricardo Casanova y Estrada: por entonces un joven abogado, quien después de ser humillado por el presidente Barrios durante un litigio que se seguía por la propiedad que había sido de la Orden de San Felipe Neri de la Escuela de Cristo, decidió hacerse sacerdote y llegó a ser el arzobispo de Guatemala.
    • Juan Fermín de Aycinena: otro escritor conservador, quien era descendiente del patriarca de su familia, que tenía el mismo nombre. Aycinena fue miembro del gobierno de Carrera, pero abandonó la política tras la Revolución de 1871.
  • Jóvenes: los literatos que apenas empezaban. Entre ellos se encontraban:
    • Manuel Valle: joven poeta de 16 años, miembro asistente y asiduo colaborador del periódico con su poesía. Llegó a ser abogado, escribió varias obras de teatro y en 1902, junto a Virgilio Rodríguez Beteta y Francisco Contreras fundó el primer ateneo de Guatemala.3
    • Miguel Ángel Urrutia: secretario particular de Barrios. Ingresó a la sociedad en febrero de 1879 y fue un asiduo colaborador del periódico principalmente con su poesía.<sup>3</sup>
    • Ramón A. Salazar: médico, quien luego llegaría Ministro de Instrucción Pública de Barrios y luego editor de la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” durante el gobierno del general José María Reina Barrios. Fue miembro de varias Asambleas Legislativas que favorecieron al gobernante liberal de turno y también fue ministro del licenciado Manuel Estrada Cabrera. Fue uno de los principales intelectuales anticlericales guatemaltecos y director del Diario de Centro América, que en esa época era un periódico semi-oficial.
    • Juan Arzú Batres: ingeniero, quien fue director del Diario de Centroamérica y padre del escritor José Arzú. Fue miembro fundador de la Academia Guatemalteca correspondiente a la española de la lengua y ocupó diferentes puestos en la directiva de la sociedad.3
    • Guillermo Hall: tío de Máximo Soto Hall y padre de Elisa Hall de Asturias
    • Domingo Estrada: de 22 años de edad, era hijo de Arcadio Estrada, un abogado que participó en el movimiento de 1871 y que ocupó varios puestos ministeriales durante los gobiernos liberales. Por la influencia de su padre, Estrada ocupó puestos públicos mientras todavía estudiaba en al Universidad de donde se graduó de abogado en agosto de 1877. Pasó la mayor parte de su vida fuera de Guatemala sirviendo puestos diplomáticos, principalmente en los Estados Unidos. Fue vocal, tesorero, miembro de la comisión de imprenta y publicó asiduamente en el periódico “El Porvenir“.3

Entre los miembros extranjeros destacaron:

  • El ingeniero mexicano Alejandro Prieto, quien fungió en la sociedad como vocal 1º y era Secretario de la Legación de México en Guatemala. Prieto escribió el primer Tratado de Agrimensura recopilando leyes y decretos, y se hizo cargo, ad honorem, de las asignaturas de Topografía, Agrimensura y dibujos y con ello formó la Facultad de Ciencias Exactas de donde salieron los primeros veintidós Ingenieros Topógrafos. Trazó el Cementerio General y el Hipódromo del Norte. Hizo el primer estudio de los límites con México, y la nivelación de los ríos Pensativo y Democracia.1
  • El licenciado hondureño Marco Aurelio Soto,3 quien fuera Ministro del gobierno de Barrios durante los primeros años de éste, y luego fue colocado en la presidencia de Honduras junto a su primo Ramón Rosa por el general Barrios. Años después, cuando ya no le era útil, Barrios lo derrocó y lo sustituyó por Luis Bográn.
  • El poeta cubano José Martí, quien aparece en la lista de socios asistentes que se publicó en el primer número del periódico. En 1878 figura como Vicepresidente de la sociedad y pronunció un discurso en la primera velada que realizara la sociedad el 25 de julio de 1877, que fue el que le valió el sobrenombre de “Dr. Torrente“.6

Por supuesto, la ideología liberal y el progreso que proponía y documentaba la Sociedad Literaria era para las élites ilustradas y no para el ciudadano común, en particular el indígena. Los literatos se convirtieron, entonces, en apologistas de la medidas económicas anticlericales y pro-cafetaleras de J. Rufino Barrios que utilizaron a los indígenas como mano de obra casi gratuita. He aquí algunas frases publicadas en las páginas de aquel periódico por Salvador Falla, que dejan clara la posición de los intelecuales liberales:

El aborigen, poseedor de inmensos terrenos vírgenes henchidos de fecundidad, pero que yacen hace siglos esperando la hora de la redención por el cultivo, … alega no sé qué derechos señoriales adquiridos de tiempos remotísimos y se opone con una tenacidad propia de su raza a que una mano extraña, una mano aleve toque el árbol que él no ha plantado, el árbol que no ha cuidado ni visto crecer.”7“No le pidamos al indio iniciativa, adelanto, progreso; porque la iniciativa individual no se encuentra en la degeneración y en la ignorancia; no queramos que sienta la sed de la riqueza, la ambición del bienestar material; porque la ambición no puede avenirse con una alma empequeñecida. Pidámosle al indígena lo que puede darnos: que auxilie la obra del progreso con su mano callosa, su brazo fornido, su índole suave“.8

Así pues, para aquellos eruditos liberales, lo “nacional” era únicamente lo español y lo occidental. Juan Arzú Batres, en un artículo titulado “La imaginación y el pensamiento” llega al extremo de eliminar a toda la población indígena de América considerando que el continente era únicamente la reunión de dos razas: la inglesa y la española, y que estaba llamado a ser la síntesis de ambas y lograr con ello “que no se reconozca otra raza que la raza humana, ni otra civilización que la civilización Universal”.9

Uno de los sucesos más relevante de la Sociedad Literaria ocurrió en diciembre de 1879 cuando el presidente Barrios les encargó convocar a un concurso para elegir un himno nacional. Pretendían utilizarlo para las celebraciones que el gobierno planeaba para el mes de marzo de 1880 cuando entraría en vigor la Constitución de 1879, cuya redacción se había pospuesto por varios motivos desde que Miguel García Granados se había hecho con el poder en 1871. El 5 de enero de 1880 la sociedad convocó al concurso para el cual se otorgó un plazo de quince días. Nombró un jurado calificador compuesto por José Milla, José Antonio Salazar, Javier Valenzuela, Manuel Ramírez y Salvador Falla. Pero solamente se recibieron sólo trece composiciones y cuando el jurado eligió los tres primeros lugares, todos miembros de la Sociedad (Juan Fermín de Aycinena, Miguel Ángel Urrutia y Manuel Arzú y Saborío), dictaminó que ninguno de ellos merecía el calificativo de Himno Nacional y el evento quedó como un simple concurso literario.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Fuentes Oliva, Regina (4 de junio de 2009). Una aproximación al ambiente intelectual guatemalteco de la Reforma Liberal, a través de la sociedad Literaria El Porvenir“. En Boletín AFHEC. (41) Guatemala: Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.
  2. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. I Guatemala: Editorial del Ejército. p. 266.
  3. Soto Hall, Máximo (1966). La niña de Guatemala: el idilio trágico de José Martí. Guatemala: José de Pineda e Ibarra. p. 53.
  4. Vela, David (1948). Literatura Guatemalteca Guatemala: Tipografía Nacional. p. 315.
  5. Ibid, p. 307.
  6. Hall, La niña de Guatemala, p. 67.
  7. Falla, Salvador (24 de julio de 1877). El Porvenir ¡Adelante!. En El Porvenir I (5), p. 65.
  8. Ibid, pp. 66-67.
  9. Arzú Batres, Juan (5 de julio de 1877). La novela. En El Porvenir I (4), pp. 53-54.