18 de abril de 1885: tras el fracaso de la Unificación de Centroamérica emprendida por J. Rufino Barrios, se firma el tratado de paz con los estados vecinos gracias a la intervención del cuerpo diplomático

1884-catedral
Así lucía la Catedral de la Ciudad de Guatemala en 1885.  Imagen tomada de Appleton Guide’s to Mexico and Guatemala.

Muerto el general presidente J. Rufino Barrios en Chalchuapa el 2 de abril de 1885, se desmoronaron todos los planes de conseguir una unificación centoramericana por la fuerza.  Le tocó al general Manuel Lisandro Barillas hacerse cargo de la situación y estabilizar no solamente la crisis interna en que se encontraba Guatemala, sino la crisis militar que había con los otros etados centoramericanos.

Fue gracias a la intervención del cuerpo diplomático que se alcanzó la paz en la región, tal como queda registrado en el acta de la Asamblea Legislativa de Guatemala que fue ratificada por el entonces presidente interino Barillas el 18 de abril de 1885:

DECRETO NUM.101.

LA ASAMBLEA LEGISLATIVA de la República de Guatemala

Considerando: que por el órgano de la Secretaría de Relaciones Exteriores se ha comunicado á la Asamblea el Decreto que el Ejecutivo, en uso de las facultades de que está investido, emitió el 15 del actual, declarando que desde la fecha expresada la República de Guatemala vuelve al estado de paz con la del Salvador y sus aliadas Nicaragua y Costa-Rica:

Que á tan plausible acontecimiento ha contribuido efícazmente con su amistosa intervención el Honorable Cuerpo Diplomático, acreditado en Centio-América:

Que el citado decreto denota los verdaderos intereses de la Nación, asegurando una paz honrosa, á cuya sombra puedan continuar desarrollándose los múltiples elementos de la prosperidad pública;

DECRETA:

Artículo único. -Se aprueba el Decreto que el Ejecutivo, en uso de las facultades de que está investido, emitió el 15 del presente mes; y se consigna un voto de gracias al Excelentísimo Señor Don Enrique C. Hall, Enviado Extraordinario y Ministro
Plenipotenciario de los Estados Unidos de América, al Excelentísimo Señor Don Werner von Bergen, Ministro Residente del Imperio Alemán, al Excelentísimo Señor Don J- P. Harris Gastrell, Ministro Residente de S. M. Británica, al Excelentísimo Señor Don Melchor Ordoñez, Ministro Residente de S. M. el Rey de España, al Honorable
Señor Don J. F. A. Le Brun. Encargado de Negocios de la República Francesa y al Honorable Señor Don Angel Muttini. encargado de la Legación de Italia.

Pase, al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Salón de Sesiones, en Guatemala, á diez y ocho de Abril de mil ochocientos ochenta y cinco. 

  • José Salazar. Presidente
  • Manuel Cabral, Secretario
  • D. Ettratla, SecretarioPalacio del Gobierno: Guatemala. 18 de Abril de 1885.

    Cúmplase
    M.L. Barillas

BIBLIOGRAFIA:

10 de noviembre de 1793: se consagra el hasta entonces altar mayor de la Catedral de Notre-Dame de París a Sophia, la “Diosa de la Razón”; esta sería la inspiración de los liberales anticlericales guatemaltecos luego de la Independencia

Fiesta de la Diosa de la Razón, celebrada en la Catedral de Notre-Dame el 10 de noviembre de 1793. Grabado anónimo tomado de Wikimedia Commons.

Una de las facetas menos conocidas de la Revolución Francesa fue la descristianiación de Francia que se produjo luego del triunfo rebelde y que iba dirigido principalmente contra los miembros de la Iglesia Católica, aunque luego se propagó contra todas las iglesias cristianas.  Básicamente, lo que ocurrió fue que la población estaba harta de todos los privilegios de los aristócratas y de los miembros del clero y se rebeló contra ellos. (De hecho, todas las familias nobles francesas tenian entre ellos a un miembro importante del clero; muchas veces se trataba de un arzobispo, de un cardenal o incluso del mismo Papa).

La celebración a la Diosa de la Razón empezó en las provincias francesas luego de la Revolucion Francesa, principalmente en Lyon y en el Centro, organizadas por los representantes en misión, como una especie de cortejos carnavalescos y ceremonias iconoclastas que se radicalizaron al llegar a París y unirse a la fiesta de Libertad celebrada en la catedral de Notre-Dame.

El 10 de noviembre de 1793, la Convención proclamó a la “Diosa de la Razón”, quien fue identificada con la iconografía grecorromana de Sophia (“sabiduría”), y se eligió para personificarla a una mujer de ese nombre: Sophie Momoro, quien era esposa del impresor Antoine-François Momoro. Para rendirle culto a la nueva deidad, se le consagró el hasta entonces altar mayor de la catedral de Notre Dame.

Este hecho fue el primer movimiento anticlerical en Europa, pues aunque ya había habido una Reforma protestante, esta mantuvo básicamente toda la estructura del catolicismo cambiando solamente algunos aspectos de la doctrina.   Inspirados en este hecho, los criollos de America Latina abrazaron el anticlericalismo como su bandera para expulsar a los criollos aristocráticos y a los miembros del clero.  (En Guatemala, ocurría lo mismo que en Francia:  la poderosa familia Aycinena tenía en su seno al obispo Juan Francisco de Aycinena, quien era ademas el Marques de Aycinena, Rector de la Pontificia Universidad de San Carlos y Ministro de EStado de Negocios Religiosos).

La influencia de este hecho histórico en la vida guatemalteca no fue un caso aislado. Desde incluso antes de la Independencia de Centroamerica en 1821, la política de Guatemala ha estado influenciada por los grandes movimientos políticos e intelectuales que se han vivido.  Por ejemplo:

  • 1773: traslado de la capital del Reino de Guatemala de Santiago de los Caballeros a la Nueva Guatemala de la Asuncion luego del Terremoto de Santa Marta fue más un movimiento político que logístico, ya que estaba orientado a debilitar la posición de la Iglesia Católica en la región; de hecho, la ciudad habia sufrido dos devastadores terremotos en 1717 y en 1751, y habia sido reconstruida sin problemas.  En 1767 la expulsion de los jesuitas de todas las posesiones del rey de Espana, como resultado de la influencia de la Ilustración en la mentalidad de la Corona, había sido la primera advertencia contra las otrora poderosas órdenes.
  • 1829: inspirado en los movimientos intelectuales de la Ilustración y la Revolución Francesa, el general liberal Francisco Morazán expulsa del territorio centroamericano a las órdenes religiosas y al arzobispo de Guatemala, junto con los criollos aristócratas.
  • 1836:  el gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez implementa la version del castellano de los Códigos de Livingston, los cuales fueron traducidos de los codigos que Edward Livingston había redactado en 1825 para el Estado de Louisiana, en los Estados Unidos.  Livingston, a su vez, se había basado en el Código Civil Frances, o Código de Napoleón, el cual es uno de los codigos civiles más influyentes de la historia y fue introducido por el Emperador Napoleón en 1804.  Estos códigos incluyeron entre otras cosas, el habeas corpus, los juicios de jurados, el matrimonio civil y el divorcio, lo que no fue bien recibido por la población rural guatemalteca, que era profundamente católica (aunque en su versión particular en sincretismo con sus propias creencias ancestrales).
  • 1839: los campesinos guatemaltecos derrocan al gobierno del Dr. Mariano Gálvez y luego expulsan al jefe de estado interino Carlos Salazar luego de un levantamiento guerrillero influenciado por el clero secular, el cual había inculcado entre la población la idea de que las nuevas leyes impulsadas por los liberales “herejes” estaban dirigidas a acabar con la población rural.
  • 1859:  durante la epoca expansionista del Imperio Británico, el enclave de Belice fue cobrando mucha importancia económica en la región centroamericana.  De esta forma, patrocinaron muchas guerras civiles en la región.  De hecho, como pago a cambio de armas que iban a servir para repeler una nueva invasión del filibustero estadounidense William Walker,  el gobierno del capitán general Rafael Carrera cedió en usufructo a los ingleses la región comprendida entre el río Belice, el río Sartun, Peten y el Mar Caribe.
  • 1903: se introduce la United Fruit Company en Guatemala, al mismo tiempo que el expansionismo estadounidense se propagaba por el América Latina.  La UFCO era tambien conocida como “El Pulpo” por su gran influencia en muchos de los gobiernos de America Latina de la primera mitad del siglo XX.  Tras la Segunda Guerra Mundial y la consolidación de los Estados Unidos como potencia mundial, el poderío económico y político de esta transnacional dominó la región por completo.
  • 1945: inspirado en el “New Deal” del gobierno del presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos, los gobiernos de muchas partes del mundo introdujeron nueva legislación en beneficio de las clases medias urbanas.  En Guatemala, el gobierno revolucionario de Juan Jose Arevalo introdujo numerosas instituciones y legislaciones, entre ellas: Código de Trabajo, Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, y la libertad de asociación gremial.
  • 1954: el golpe de estado perpetrado por el Movimiento de Liberación Nacional contra el gobierno del coronel Jacobo Arbenz tuvo su inspiración en las corrientes anticomunistas y macartistas que se vivían en los Estados Unidos durante la Guerra Fria.
  • 1960:  tras el triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959, se empiezan a formar grupos guerrilleros comunistas en muchas partes del mundo.  Guatemala no fue la excepción, con la formación del primer brote rebelde el 13 de noviembre de 1960.
  • 1970: tras una derrota inicial de la guerrilla guatemalteca en el oriente de la Republica, surgen nuevos guerrilleros inspirados en la Primevera Francesa, un movimiento estudiantil de protesta contra la política del gobierno francés.
  • 1985: los gobiernos militares que habian gobernado a Guatemala desde 1954 auspiciados y patrocinados por los Estados Unidos aceptan transmitir el poder a la población civil.  Esto fue parte de un cambio en la política externa estadounidense para la region; los gobiernos militares cedieron a los civiles desde Guatemala hasta Argentina.
  • 1996: el gobierno de Alvaro Arzu privatiza las empresas estatales y acepta los convenios de globalización , argumentando que es en beneficio del consumidor.  Esta politica de globalizacion esta dictada por el Fondo Monetario Internacional y obliga a todos los gobiernos de la region a privatizar sus empresas estatales.

BIBLIOGRAFIA:

15 de abril de 1920: tras una semana de combates, negociaciones y sobornos capitula el presidente Manuel Estrada Cabrera

Armamento que tenia el president Manuel Estrada Cabrera en su residencia de La Palma y que alli quedo tras su rendicion.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

 

El final del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera esta relatado magistralmente por el escritor Federico Hernández de León en la siguiente efemeride:

“Y el señor de horca y cuchillo que, durante veinte años impusiera su férrea voluntad a todo im pueblo, se vio conminado a bajar la frente y a marchar por sus propios pies, camino del encierro, en donde purgaría en parte, la larga serie de sus crímenes.

El 8 de abril de 1920, después que la Asamblea Legislativa declarara loco a Estrada Cabrera y removido de su puesto, el autócrata se creyó fuerte aún ; quiso decretar a la República en estado de sitio y disolver la Asamblea ; pero los miembros de su gabinete se opusieron, a excepción de un mal hombre, que continuó a su lado estimulando sus infernales instintos. Los patriotas, a eso de las cinco de la tarde de aquel día, se arma-
ron como pudieron y, organizándose violentamente, se prepararon a sostener por la fuerza, los dictados de la Asamblea. Estrada Cabrera, imaginándose que infundiría el pánico en la ciudad, inició un violento cañoneo sobre la población.

Así empezó la semana que se llamó trágica, semana de jueves a miércoles, en la que los vecinos de la ciudad de Guatemala se vieron amenazados de muerte, como en los días de las invasiones de Morazán y Carrera. Sin embargo, a pesar de lo que se ha dicho de los linchamientos y atropellos consumados en el siglo XX, no tienen punto de comparación con las atrocidades que se verificaron en la primera mitad del siglo pasado: las pasiones de aquellos días eran más violentas ; el odio estimulaba al crimen y largo sería el referir la cadena de violaciones, de incendios, de asesinatos y de fríos fusilamientos, actos consumados con los más atroces detalles.

Después de empeñadas gestiones que llevaran a cabo los licenciados José Ernesto Zelaya,
Marcial García Salas y Manuel Valladares, se llegó a conminar la rendición de Estrada Cabrera. El ultimátum se le presentó el 14 de abril y contenía los puntos siguientes:

”Capitulación absoluta de todos los fuertes y elementos de guerra que existen en su poder y que serán tomados inmediatamente por el gobierno ; Cabrera se entrega al gobierno, que lo conducirá a la Academia Militar, en donde será debidamente custodiado; como consecuencia, la renuncia de Cabrera será presentada en el acto de la capitulación ; el gobierno y el partido unionista, por nobleza de la nación, garantiza la vida de Cabrera y la de su familia; respecto a los bienes de Cabrera, solo se presta la garantía legal.’

Este ultimátum contrasta con el decreto de la Asamblea, en que se disponía la separación
del poder del mandatario; el artículo 3 — dice así:

“Mientras el doctor Estrada Cabrera se encuentre en el país, se le harán los honores correspondientes al alto cargo que ha ejercido; y se le garantiza ampliamente por el pueblo en el goce de sus derechos.” Pero el doctor de marras no quiso aceptar lo que la Legislativa ordenaba y, al cabo de siete días, tenía que someterse a la humillación a que le sujetaba el pueblo, capitulando presa del espanto que le causaran las balas disparadas por los patriotas, sobre las cercas de su cubil.

Pronto se regó por la ciudad, en la tarde del 14 de abril, que Estrada Cabrera aceptaba los puntos del ultimátum y que, al día siguiente, a las nueve de la mañana, se daría preso. Solo puso por condiciones que fueran a tomarlo en su propia residencia de ‘La Palma’, que le acompañara el cuerpo diplomático, una comisión del partido unionista, un representante del presidente Herrera y los señores Ministros que formaban el nuevo gabinete. El hombre quería marchar, por última vez, en medio de gente distinguida.

[…] A las ocho de la mañana de aquel día, llegaron al edificio de la Legación Inglesa, en la
esquina de la 9.” Avenida y 13 Calle, los miembros del cuerpo diplomático, punto de cita que se diera la noche anterior, para acudir a la rendición de Estrada Cabrera ; una larga fila de automóviles cubría la calle, en tanto que grupos de vecinos asistían, especiantes, a la organización del singular cortejo. Ya cerca de las nueve, el señor Armstrong, encargado de la Legación británica, envió aviso a la casa del gobierno que todo estaba listo y solo se esperaba la concurrencia de los señores ministros, para dirigirse a ‘La
Palma.’

En la casa del gobierno se desarrollaba en Esos momentos ima curiosa escena. El señor
[Adrian Vidaurre], ministro de hacienda del nuevo gabinete decía:

— ¡Yo no voy a La Palma! ¡Cómo va ser eso! Sería exponerme a sufrir las injurias que
quisiera decirme Estrada Cabrera; yo he sido su amigo y considérese el papel que desempeñaría sirviendo de su aprehensor. . . .

— ¡Pues si tú no vas, no voy yo tampoco! — exclamaba el ministro de la guerra, licenciado Beteta. — Yo también he sido su amigo, y haría el mismo papel desairado ….

Y el doctor don Manuel Arroyo, ministro de instrucción pública, agregaba: ¡Si ustedes no van, yo tampoco podré ir! Debo a Estrada Cabrera muchas atenciones y no seria correcto que me le presentara en estos momentos. . . .

—¡Y qué diré yo!— clamaba don Alberto Mencos— que también he sido su amigo

Y en tanto que el diálogo se enredaba sobre los mismos tópicos, de la Legación inglesa se continuaba a la pronta presentación que, de lo contrario, la capitulación se quedaría sin cumplir

Los ministros unionistas Aguirre y Saravia estimulaban a sus colegas al cumplimiento de
lo pactado ; pero las voces de los ministros amigos de don Manuel se mostraban inflexibles. Don Carlos Herrera, se pasaba el índice por los ojos, como queriéndose apartar una mala visión y daba pasitos alrededor de la sala. Los apremios de la Legación eran continuos y ya se temía que todo se echara a perder, cuando por fin se convino en que los ex-amigos del mandatario caído, no fueran expuestos a una segura inculpación.

Los automóviles se pusieron en marcha, como un gigantesco ofidio que se arrastrara hacia San Pedrito. Por las calles extraurbanas, las filas de patriotas, con sus improvisados jefes a la cabeza, saludaban a las personas de los automóviles. Al llegar a ‘La Palma’, Estrada Cabrera recibió a la brillante comitiva, en un cenador octógono, cuyas paredes de vidrios de colores, ponían una nota más de alegría. El Viejo dictador hacía esfuerzos supremos por mantenerse sereno.

— Quise la f elicidad de la patria — chillaba— con todas las fuerzas de mi alma; si no lo logré no ha sido por falta de voluntad. Me entrego a la seguridad del cuerpo diplomático y a la hidalguía del partido unionista. . . .

En las afueras de La Palma Julio Bianchi y Emilio Escamilla ordenaban la procesión:
en el primer automóvil — un hermoso carro que fuera del ex-ministro Girón — protegido por todas las banderas de las naciones amigas, tomó asiento el caído, en medio de los ministros de los Estados Unidos y de España; en los siguientes carros, todo el resto de carne enferma sacada de ‘La Palma’ y custodiada por los elementos del partido unionista. Don Pedro Quartín, el meritísimo representante de España, resaltaba por
su talante de caballero castellano.

Y don Manuel fué depositado en el salón de honor de la Academia Militar. Con voz un
tanto angustiada dijo:

— Supongo que no me dejarán aquí, comiéndome estas paredes…

Uno de los jefes unionistas lo consoló : se le daría de comer y de vestir, para lo material y
un defensor para lo espiritual …. Y el fiero tirano divagaba la mirada entre el grupo de personas que le había conducido al sitio que le serviría de prisión, con gestos que movían a piedad. Ya no era el poderoso; era el infeliz abandonado por la Fortuna, que llegaba al final obligado, al final a que son conducidos los atormentadores de pueblos, los sátrapas, los malos ciudadanos.”

BIBLIOGRAFIA:

 

12 de abril de 1929: fallece en la ciudad de Guatemala el licenciado Antonio Batres Jáuregui, eminente politico, diplomatico, historiador y escritor

El licenciado Batres Jauregui en su juventud. Imagen tomada de la revista cultura “La Ilustracion Guatemalteca

Uno de los intelectuales más destacados de Guatemala fue, indudablemente, el licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien a pesar de ser de una familia conservadora, fue Ministro de Relaciones Exteriores y de Gobernación de varios gobiernos liberales por su reconocida capacidad.

Fue egresado del colegio San Buenaventura y de la Pontificia Universidad de San Carlos, en donde fue condiscipulo de eminentes personajes como los hondureños Ramon Rosa y Marco Aurelio Soto, asi como del futuro arzobispo de Guatemala, Ricardo Casanova y Estrada. Ademas, fue alumno del eminente escritor guatemalteco Jose Milla y Vidaurre.

En 1878 dio las primeras muestras de su talento diplomático cuando se desató un conflicto entre Nicaragua y Alemania y el general presidente J Rufino Barrios lo envió a Nicaragua como secretario de una legación guatemalteca cuando ya varios buques de guerra alemanes amenazaban a ese pais. El jefe de la legación guatemalteco lo facultó para conferenciar en Corinto con el ministro alemán von Bergen y tras su conversación se saldó amigablemente el asunto; del gobierno nicaragüense recibió una felicitación muy expresiva y del gobierno alemán una condecoración de la Corona Real de Prusia.

En 1882 fue nombrado como Ministro de Relaciones Exteriores y en 1883 como embajador de Guatemala, El Salvador, Honduras, y Nicaragua en los Estados Unidos, cargo que desempeñó hasta el 2 de abril de 1885, fecha en que murió el general Barrios en la Batalla de Chalchuapa. Entre 1886 y 1889 desempeñó las carteras de Relaciones Exteriores y Gobernación para el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas y en 1889 regresó a los Estados Unidos como embajador de Guatemala.

El 20 de diciembre de 1892 falleció su padre, Cayetano Batres, y a los pocos meses falleció su madre, Beatriz Jáuregui, quienes fueron sepultado en una columna del templo de Iglesia de Santo Domingo, honor reservado para los miembros del partido conservador en Guatemala.

A principios de 1897 Batres Jáuregui era diputado en la Asamblea Nacional Legislativa y gobernaba a Guatemala el general presidente Jose Maria Reina Barrios, cuyo gobierno estaba en una crisis económica sin precedentes derivada de la drástica caída de los precios del café y de la plata.  A finales de marzo se publicaron fuertes editoriales contra el gobierno en el periódico opositor “La República” indicando que no se había concluido la línea del Ferrocarril del Norte y que para ello se necesitan casi doce millones de pesos guatemaltecos y que si se suspendían dichos trabajos, el costo del mantenimiento de lo ya construido costaría cerca de cuatro millones y medio de pesos guatemaltecos. En mayo era mayor el rechazo a la medida de reelección del presidente, la cual se calificó de atentado contra la Constitución y se rechazó emitir publicaciones en las que se favoreciera la misma.​ Por decreto de 24 de abril de 1897, la Asamblea Nacional Legislativa prorrogó sus sesiones por el tiempo que fuera necesario;​ entre los decretos que se emitieron entonces estuvo el N.°461, por medio del cual se disolvió el Poder Judicial y se nombró presidente de la Corte Suprema de Justicia al licenciado Batres Jáuregui.

El 31 de mayo de 1897 fue disuelta la Asamblea Legislativa y Reina Barrios convocó a una nueva Asamblea Constituyente en agosto de 1897, la cual prorrogó su mandato por otros cuatro años de acuerdo al decreto emitido en agosto de 1897. Entre los diputados constituyentes que votaron a favor de la prórroga del mandato de Reina Barrios estuvieron el licenciado Batres Jáuregui, quien fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores en el nuevo gabinete que se formó.

Pero el descontento continuó; hubo revoluciones en todo el pais, y aunque fracasaron, Reina Barrios fue asesinado por Edgar Zollinger el 8 de febrero de 1898. Cuando Batres Jáuregui y el resto del gabinete estaba reunido para determinar quien sería el sustituto del presidente, apareció el licenciado Manuel Estrada Cabrera, indicando que él era el primer designado a la presidencia y que por lo mismo esta le correspondía. Batres Jáuregui y el resto de ministros le entregaron el poder, el cual mantendría hasta el 14 de abril de 1920.

Batres Jáuregui tambien fue funcionario del gobierno de Estrada Cabrera y  miembro de numerosas sociedades cientificas y literarias internacionales hacia el final de sus dias fue fundador de la Academia de Geografia e Historia de Guatemala y era el decano de los abogados de Guatemala.  Entre sus muchos cargos que tuvo estan:

  • 1878-1879:
    • Diputado a varias Asambleas Legislativas y a la Asamblea Nacional Constituyente de 1879.
    • Presidente del Poder Legislativo.
    • Consejero de Estado, Magistrado en el Tribunal de La Haya.
  • 1878: Mediador en nombre de Guatemala en la cuestión que se suscitara entre la República de Nicaragua y el Imperio Alemán.
  • 1882-1883: Secretario de Estado del despacho de Relaciones Exteriores de Guatemala
  • 1886: Secretario de Estado de los despachos de Relaciones Exteriores y de Gobernación y Justicia
  • 1897-1898: Secretario de Estado en el despacho de Relaciones Exteriores
  • 1898: Presidente del la Corte Suprema de Justicia
  • 1898: Presidente de la Delegación de Guatemala cuando se celebraron en Washington los tratados de Paz.
  • 1907: Delegado de Guatemala ante la Tercera Conferencia Internacional Americana y del memorable Congreso Internacional Americano para tratar de la codificación del Derecho Internacional en 1907. Publicó un extenso reporte, el cual fue publicado íntegramente en varias partes en diferentes ediciones del diario oficial de entonces, El Guatemalteco.
  • 1920: Tras la caída del presidente Manuel Estrada Cabrera, fue subrogado del puesto de Presidente del Poder Judicial, por el licenciado Federico Castañeda Godoy.
  • 1927: Diputado a la Asamblea Constituyente

Batres Jáuregui fallecio el 12 de abril de 1929 en la Ciudad de Guatemala.

BIBLIOGRAFIA:

10 de abril de 1883: el coronel de infantería Manuel Lisandro Barillas es ascendido al cargo de general de brigada junto con los coroneles Arcadio Cojulún y Miguel Enríquez

Manuel Lisandro Barillas (a la izquierda) junto con su padre y hermano durante la Revolución Liberal con Vicente Cerna en 1871.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general Manuel Lisandro Barillas es el menos recordado de los presidentes liberales que gobernaron Guatemala entre 1871 y 1944, debido principalmente a que fue enemigo personal del licenciado Manuel Estrada Cabrera quien no solamente ordenó su asesinato en la Ciudad de México en 1907, sino que también se encargó de que su gestión presidencial fuera dejada en el olvido.

La carrera política de Barillas fue meteórica.  Gracias a la participación activa de su familia en la Revolución Liberal de 1871 contra el gobierno conservador de Vicente Cerna y Cerna, Barillas obtuvo el favor del general J. Rufino Barrios y empezó a participar activamente en política.

En 1882 ya era diputado ante la Asamblea Constituyente, y el 25 de abril de ese año fue nombrado como Segundo Designado a la Presidencia por dicho cuerpo legislativo.

Luego, el 10 de abril de 1883, fue ascendido al grado de general de brigada, de acuerdo al siguiente decreto de la Asamblea Legislativa:

Decreto Num. 53

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala,

Habiendo tomado en consideración la iniciativa que por conducto de la Secretaría de la Guerra, dirigió el Ejecutivo a esta Legislatura para que se conceda el grado de Generales de Brigada a los Coroneles de Infantería del Ejército de la República, ciudadanos Manuel L. Barillas, Arcadio Cojulún y Miguel Enríquez; y

Considerando:

Que los méritos personales y los servicios prestados por aquellos jefes, los hacen acreedores al ascenso propuesto.

Decreta:

Se confiera el grado de Generales de brigada a los Coroneles de infantería del Ejército de la República, ciudadanos Manuel L. Barillas, Arcadio Cojulún y Miguel Enríquez.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Salón de sesiones, en Guatemala a nueva de abril de mil ochocientos ochenta y tres.

  • Francisco Lainfiesta, presidente
  • E. Martínez Sobral, secretario
  • Vicente Sáenz, secretario

Palacio del Gobierno: Guatemala 10 de abril de 1883.

Cúmplase.

  • J. Rufino Barrios
  • Cayetano Díaz Mérida, Ministro de gobernación y Justicia

Cuando el general presidente Barrios murió el 2 de abril de 1885, fungía como Jefe Político de su natal Quetzaltenango y cuando el presidente interino Alejandro M. Sinibaldi renunció al poder, Barillas se hizo con el gobierno con una hábil estratagema y gobernó Guatemala hasta 1892, en que entregó la banda presidencial a su sucesor, el general José María Reina Barrios.

BIBLIOGRAFIA:

 

9 de abril de 1873: se hacen las correcciones pertinentes al Reglamento de elección del Presidente de la República emitido por el presidente provisorio Miguel García Granados

stodomingo1896
El templod de Santo Domingo durante la época en que J. Rufino Barrios fue electo presidente.  Poco después, su convento sería expropiado por el nuevo presidente y convertido en la Dirección General de Rentas.  Imagen tomada de El Porvenir de Centro América de 1892.

La relación entre Miguel García Granados y J. Rufino Barrios estaba muy lejos de ser cordial.  La rivalidad entre ambos líderes se originaba en cuestiones de clase social, ya que mientras García Granados era de ascendencia española y su familia pertenecía a la aristocracia más rancia de Guatemala, Barrios era un criollo hacendado que no veía con buenos ojos a los aristócratas que habían estado en el poder hasta 1871.

Originalmente, el plan de colocar a García Granados como presidente provisorio tenía como fin primordial conseguir una alianza estratégica con los criollos aristócratas, los cuales no tuvieron problema en pactar con el nuevo presidente, es especial en lo relativo a la isodlución de los pactos que el expresidente Rafael Carrera había establecido con los líderes indígenas de la República.  Los criollos conservadores habían tolerado dichos pactos porque no querían que ocurrieran las masacres que se dieron en Yucatán, cuando los indígenas se alzaron y aniquilaron a los europeos y sus descendientes, y porque ningun otro país latinoamericano estaba dispuesto a recibirlos por su orientación conservadora.

Pero lo criollos liberales no estaban de acuerdo con pactos que tomaran mucho tiempo, y presionaron a García Granados para que abandonara el poder en favor del mucho más joven Barrios, quien estaba dispuesto a reformar el país para beneficio suyo y de sus allegados.

La excusa para que García Granados dejara el poder estuvo en las constantes revueltas de los pueblos del oriente guatemalteco, que se resistían a aceptar a las nuevas autoridades, obligando al presidente provisorio a decretar el Estado de Sitio, y retrasando el proceso de redactar una nueva constitución de Guatemala, ya que los liberales la habían desconocido por medio del Acta de Patzicía.

El 29 de marzo, se emitió el siguiente decreto, que refleja la situación del país y el ansia de los liberales por salir del anciano presidente provisorio:

Decreto Num. 95

Considerando: que la intranquilidad en que ha stadoe y aun se encuentra el país no ha permitido a la Asamblea Constituyente emitir la ley fundamental que debe rejir definitivamente en la República;

Que, entre tanto, la prolongación del estado provisorio del Gobierno tiene inconvenientes graves, siendo el principal la falta de confianza que trae consigo una situación precaria y poco estable:

Que aun cuando no se haya emitido la ley fundamental, esto no es obstáculo para que la Nación elija desde luego al ciudadano que deba gobernarla en el primer período constitucional:

Que esta medida podrá en mucha parte contribuir a restablecer la confianza y volver la calma al país.  Todo bien considerado, y en virtud de las amplias facultades de que ha hallo investido.

DECRETO:

Artículo 1.° – Se convocará a la nación a que elije Presidente de la República, para el primer período constitucional.

Artículo 2.° – El electo entrará inmediatamente a ejercer sus funciones y durará en el ejercicio de ellas el tiempo que señale una ley fundmental, computado desde el día de la toma de posesión.

Artículo 3.° – Mientras dicha ley no se de, las atribuciones y poderes del Presidente, serán las que designa el acta de Patzicía al Presidente provisorio.

Artículo 4.° – Las actas de elección serán abiertas por la Asamblea Constituyente, cuyo Presidente la convocará al efecto, y se procederá en todo conforme al reglamento que en esta fecha se emite.

Dado en Guatemala a veintinueve de marzo de mil ochocientos setenta y tres.

Miguel García Granados

Marco Aurelio soto, Ministro de Gobernación, Justicia y Negocios Eclesiásticos

El reglamento mencionado adoleciía de varios defectos, los cuales fueron corregidos el 9 de abril, cuando se procedió formalmente a convocar a las elecciones.

El general Barrios resultó electo por inmensa mayoría, y pese a lo requerido por García Granados, no se hizo una nueva constitución sino hasta en 1879, y cuando esta estuvo lista no se computó el inicio del gobierno de Barrios desde 1873, sino desde el momento en que se aprobó la nueva constitución.  De esta forma, por medio de una Asamblea servil, Barrios se mantuvo en el poder legalmente durante 12 años.

BIBLIOGRAFIA:

26 de marzo de 1910: fallece el eminente músico y compositor German Alcántara quien fuera director de la Banda Marcial y del Conservatorio Nacional de Música, y autor de la “Flor del Café”

El maestro Germán Alcántara en 1896.  Fotografia de “La Ilustración Guatemalteca“.

El maestro Germán Alcántara se formó en la Ciudad de Guatemala bajo la tutela de los maestros Vicente Andrino, Emilio Dressner y Lorenzo Morales. Se destacó como notable intérprete del cornetín, siendo por muchos años integrante de la Banda Marcial de Guatemala. Fue tal su maestría en ese instrumento, que el maestro Dressner compuso para él la polka de concierto “Los amores del corneta”.​ La Banda Marcial, fundada por Pedro Visoni y llevada a su primer apogeo por el director alemán Emilio Dressner, se desarrolló muy bien bajo la batuta de Alcántara tras su nombramiento como director de la misma en 1892. Sirvió en esa misma capacidad al frente de la Banda de Antigua Guatemala, y se desempeñó también como director del Conservatorio Nacional de Música desde 1906 hasta su muerte acaecida el 26 de marzo de 1910, durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, el cual corrio con la cuenta de los gastos del sepelio.

Como director, Alcántara era dueño de una autoridad nata y una recia personalidad, y como compositor, cultivó las instrumentaciones para banda y las piezas pertenecientes a la música de salón, las cuales se caracerizan por su encanto melódico de gran romanticismo. Varias de sus composiciones forman parte del patrimonio musical popular guatemalteco, formando parte del repertorio de las más destacadas marimbas y orquestas de Guatemala durante el siglo xx.

Postumamente, el Conservatorio Nacional de Música de Guatemala fue bautizado con su nombre y su efigie fue colocada en el billete de doscientos quetzales, que es la denominación más alta de la moneda guatemalteca.

Entre sus obras más importantes están:

  • “La flor del café”, vals de cuatro números.
  • “Bella Guatemala”, mazurka
  • “Libre pensamiento”, marcha
  • “Dime que me amas”, vals de serenata

BIBLIOGRAFIA: