14 de noviembre de 1843: se modifica el escudo de armas de Guatemala debido a los cambios políticos en Centroamérica

14noviembre1843
Escudo del Estado Independiente de Guatemala, que estuvo vigente de 1843 a 1851.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 31 de diciembre de 1842 el gobierno conservador propuso variar el escudo de armas del Estado debido a que contenía elementos que aparecían en el antiguo escudo de la ya extinta República Federal de Centro América. La propuesta fue sometida a un análisis exhaustivo por una comisión nombrada para el efecto, la cual emitió un dictamen favorable a lo solicitado por el Poder Ejecutivo.

En base a este dictamente, el 26 de octubre de 1843 la Asamblea Legislativa emitió el siguiente decreto que modificó el escudo de armas del ahora Estado Independiente de Guatemala:

DECRETO DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE DEL ESTADO DE GUATEMALA, DE 14 DE NOVIEMBRE DE 1843 MODIFICANDO EL ESCUDO DE ARMAS POR LOS CAMBIOS POLÍTICO VERIFICADOS EN CENTRO AMÉRICA

Se varían las armas del Estado

La Asamblea Constituyente del Estado de Guatemala, habiendo tomado en consideración, la iniciativa del Gobierno, del 31 de diciembre del año próximo pasado de 1842 y la exposición que dirigió, en 17 de agosto de este año, contraídas a representar la necesidad de que se hiciese una variación en el escudo de armas del Estado, mediante el cambio político que ha habido, en virtud de la disolución del pacto federal e independencia del Estado de Guatemala. Oído el dictamen de la comisión de Gobernación.

HA DECRETADO

Art. Único. Las armas del Estado serán las que Centro América ha usado en el anverso de su moneda, pero dispuestas de manera que el sol y los volcanes queden colocados en el centro de un escudo cuya leyenda será: Guatemala en Centro América. 15 de septiembre de 1821; llevando en el carcaj una corona de olivo.

Pase al Gobierno para su publicación y cumplimiento. Dado en el salón de sesiones: Guatemala, veinte y seis de octubre de 1843.

  • José Mariano Rodríguez, Diputado Presidente;
  • Manuel Santa-Cruz, Secretario,
  • Manuel Ubico, Secretario.

El Jefe del Estado, licenciado Mariano Rivera Paz, aprobó la modificación propuesta mediante un escueto comunidado:

Casa del Supremo Gobierno.

Guatemala, catorce de noviembre de 1843.

Por tanto, ejecútese,

  • Mariano Rivera Paz

En la modificación del escudo de armas aparece por primera vez la divisa “Guatemala en Centro América. 15 de septiembre de 1821” y desaparece “Estado de Guatemala en la Federación del Centro”.

Este escudo estuvo vigente hasta el 14 de marzo de 1851, cuando el gobierno del general Mariano Paredes dispuso una transformación radical de los símbolos patrios e incluyó referencias a España y a la Santa Sede.


BIBLIOGRAFIA:

  • Gaceta de Guatemala (5 de diciembre de 1843). «Decreto de la Asamblea Constituyente del Estado de Guatemala, de 14 de noviembre de 1843, modificando el Escudo de Armas por los cambios políticos verificados en Centro América». La Gaceta de Guatemala, órgano de la República de Guatemala (Guatemala) (134): 543-544.

 

22 de septiembre de 1826: tras el golpe de estado contra Juan Barrundia, en San Martín Xilotepeque la Asamblea crea las milicias de “Voluntarios Defensores de la Constitución”

22septiembre1826
La Hoja Suelta en que el derrocado Vice jefe de Estado intento establecer las milicias de Voluntarios de Defensores de la Constitución. Imagen tomada de la Universidad de Rice, Estados Unidos.

La Asamblea del Estado de Guatemala inició su primera serie de sesiones ordinarias el 1 de febrero de 1826 dominada por diputados liberales, y para el 20 de julio de ese año emitieron el primer decreto que afectaba los intereses de las órdenes monásticas y criollos conservadores: prohibieron que a los conventos ingresaran menores de 23 años y que profesaran menores de 25 años.

Este cambio en la hasta entonces altamente rentable carrera eclesiástica no sentó bien a los criollos conservadores ni a las autoridades eclesiásticas, quienes se aliaron a las autoridades federales y consiguieron que el senado federal fuera disuelto con la renuncia de dos de sus miembros el 2 de septiembre. Ya con el presidente federal erigido en dictador, consiguieron hacer prisionero al jefe de Estado Juan Barrundia y desarmar a las guardas cívicas del Estado.

Guatemala entró así a la Guerra Civil Centroamericana que enfrentó al presidente Manuel José Arce y Fagoaga y los criollos aristócratas guatemaltecos (ahora gobernados por Mariano de Aycinena como jefe Estado) contra los criollos liberales del resto de las provincias.

En Guatemala, los liberales de la Asamblea se reagruparon en San Martín Xilotepeque y emitieron el siguiente decreto, tratando inútilmente de iniciar una rebelión contra las autoridades conservadoras:

Ministerio Gral. del Gobierno del Estado de Guatemala
Departamento de Guerra.

El Vice Jefe del Estado se ha servido dirigirme el decreto siguiente:

DECRETO

El Vice-Jefe del Estado de Guatemala.

Por cuanto la Asamblea legislativa tubo à bien decretar y el Consejo Representativo sancionar lo siguiente.

La Asamblea legislativa del Estado de Guatemala, teniendo en consideración
las críticas sircustancias en que se haya el mismo Estado: amenazada su existencia politica por la autoridad ejecutiva de la república, y siendo un deber del cuerpo Legislativo dictar todas las resoluciones
convenientes a fin de reponer las cosas al Estado constitucional, ha tenido a bien decretar y decreta:

  1. Se levantarán milicias en el Estado, con la denominación de “Voluntarios Defensores de la Constitucion”.
  2. Podrán alistarse en las milicias de voluntarios, los individuos de la cívica, y activa, y a estos últimos se les computará triple el tiempo que sirviesen como voluntarios.
  3. Los alistamientos serán por el término de tres meses, a menos que antes se haya asegurado la independencia y fueros del Estado, pues en este caso se retirarán los voluntarios que no quieran continuar en la milicia activa.
  4. Quedan exceptuados del primer sorteo para la milicia activa todos los Ciudadanos que sean alistados en la voluntaria.
  5. El Gobierno formará un reglamento para la organización de los cuerpos voluntarios defensores de la Constitución, y dictará las medidas necesarias para su arreglo y disciplina.

Comuniquese al consejo Representativo para su sanción.

Dado en la Villa de San Martin Xilotepeque à dies y ocho de Septiembre de mil ochosientos veinte y seis.

  • Nicolás Espinosa, Diputado Presidente
  • Eusebio Arzuate, Diputado secretario
  • José Mariano Vidaurre, Diputado secretario.

Sala del consejo representativo de Guatemala en la Villa de San Martín a veinte y dos de Septiembre de mil ochocientos veinte y seis.

  • Al Vice Jefe del Estado
  • José Maria Santa Cruz, Vice presidente
  • Miguel de Talavera
  • Mariano Zenteno
  • José Bernardo Escobar, Secretario.

Y habriendo dispuesto el Vice Jefe del Estado se imprima, publique, y circule, de su orden lo comunico a Ud. acompañándole suficiente número de ejemplares al efecto.

Dios, Unión, Libertad. Villa de San Martín Xilotepeque, Septiembre 22 de 1826.

  • Castillo.

Los liberales no lograron derrocar a las autoridades conservadoras sino hasta que Francisco Morazán invadió a Guatemala e hizo prisioneros a los Aycinena el 14 de abril de 1829.


BIBLIOGRAFIA:


 

18 de septiembre de 1827: se produce una fuerte erupción del volcán Atitlan, seguida de varios sismos

 

18septiembre1827
Lago y volcán de Atitlan, aparecidos en una fotografía de 1897 publicada por Anne Maudslay en su obra “A Glimpse of Guatemala

Reproducimos a continuación lo que relató en 1843 el historiador liberal Alejandro Marure sobre lo ocurrido en el lago de Atitlan el 18 de septiembre de 1827, cuando era jefe de estado de Guatemala Mariano de Aycinena:

“Reventó el volcán Atitlán, situado á las orillas del lago de Panajachel, en el Estado de Guatemala, arrojando una cantidad prodigiosa de mal-pais, arena y cenizas sobre la costa de Suchitepéquez, quedando toda aquella comarca, por más de cincuenta horas, envuelta en profundas tinieblas. Fueron notables los estragos que causó esta erupción, especialmente á causa de los grandes terremotos que la acompañaron. Este mismo fenómeno se repitió á principios de 828, y se ha repetido en años posteriores con
no menor violencia, como está sucediendo en el presente de 1843.

Se deduce de lo referido por Marure que la región del Lago de Atitlan sufrió esporádicamente un enjambre sísmico que se prolongó prácticamente durante todo el gobierno de Dr. Mariano Galvez (1831-1838) y parte del gobierno del licenciado Mariano Rivera Paz (1838-1844).

El volcán Atitlan es el único de los tres que rodean el lago del mismo nombre que ha estado activo en los siglos recientes. Documentos indigenas refieren que estuvo activo alrededor de 1469, mientras que la última erupción de la que se tiene registro data del 3 de junio de 1853, en la que arrojo ceniza que provoco obscurecimiento de la región.


BIBLIOGRAFIA:


12 de septiembre de 1839: tras la separación del Estado de Los Altos, el estado de Guatemala se ve obligado a reorganizar su división administrativa

12septiembre1839
Versión estilizada del escudo del Estado de Los Altos, mostrando el Volcán Santa María y un Quetzal.  Actualmente es utilizado como escudo en Quetzaltenango. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1838 se creó el sexto estado, el Estado de Los Altos, teniendo como capital la ciudad de Quetzaltenango, y comprendiendo los territorios del occidente de Guatemala y el territorio del actual de Soconusco, (que ahora es parte del estado de Chiapas, en México).  El decreto por el que se creó el Estado de Los Altos dice así:

La Asamblea Nacional Constituyente de la Federación Centroamericana en sesión plenaria celebrada el cinco de junio del año de 1838 habiéndose tomado en consideración la necesidad de crear un Sexto Estado se acuerda:

1. Crear el Estado de Los Altos, teniendo como capital a la ciudad de Quetzaltenango conformada por una junta de gobierno provisional, de la siguiente manera:

  • Marcelo Molina Mata, electo Gobernador del Estado de Los Altos.
  • José M, Gálvez
  • José Antonio Aguilar
  • General Agustín Guzmán Comandante en Jefe del Ejército del Estado de Los Altos.

2. El Estado comprenderá los siguientes territorios: Quetzaltenango, TotonicapánSololá, Suchitepéquez y Soconusco.

Procédase a trabajar de inmediato en el desarrollo del puerto del Pacífico por orden del Señor Gobernador del estado Federal de los Altos, José M. Gálvez y a mejorar las relaciones con el Gobierno Federal de San Salvador.

Nótese en el decreto anterior tres aspectos importantes:

  1. Desde el principio el Estado tenía la intención de mejorar las relaciones con el gobierno Federal de San Salvador, lo que quiere decir, con el moribundo régimen liberal del general Francisco Morazán, el cual se había visto muy reducido por la secesión de Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y por la reciente guerra civil que derrocó a Mariano Gálvez en Guatemala.  Los liberales guatemaltecos estaban interesados en coneguir esta alianza con el fin de dejar a la Guatemala conservadora en medio de dos gobiernos liberales.
  2. También desde un principio, tenían la intención de construir su propio puerto en Champerico con miras a establecer una economía completamente independiente de Guatemala.
  3. El Estado no estaba desvalido, sino que contaba con su propio ejército, el cual estaba a cargo del general mexicano Agustín Guzmán.

Por su parte, el Estado de Guatemala estaba muy débl luego de la guerra civil contra Mariano Gálvez y la posteriores guerras, por lo que luego de la separación del Estado de Los Altos, la Asamblea Constituyente de Guatemala tuvo que dividir al Estado en siete departamentos y dos distritos, de acuerdo al siguiente decreto del 12 de septiembre de 1839:

La Asamblea Nacional Constituyente del Estado de Guatemala:

Habiendo tomado en consideración la necesidad que hay de hacer una nueva y conveniente división del territorio, después de la separación de los departamentos que componen el Estado de Los Altos. Con presencia de los datos e informes que ha presentado el gobierno sobre el particular, ha decretado:

  1. El estado de Guatemala se divide en siete Departamentos: ChimaltenangoChiquimula, Escuintla, Guatemala, Mita, Sacatepéquez, y Verapaz.
  2. También componen dos Distritos: Izabal y Petén.
  3. Los departamentos y distritos referidos, comprenden las poblaciones y lugares que se señalan en la tabla que acompaña a esta ley.
  4. Mientras se reúnan datos más exactos, con presencia de los padrones que deben formarse para hacer por otra ley la división permanente del territorio, el gobierno queda autorizado para poder agregar o segregar de unos a otros, los pueblos o lugares que lo soliciten, con causa fundada en el mejor servicio y bien de los mismos pueblos, previo al informe de los jefes respectivos.
  5. El mismo gobierno, en las providencias que tome, para la demarcación del territorio de los departamentos, procurará en lo que sea posible, que sea la misma la de los curatos y sus comprensiones, a fin de evitar embarazos y facilitar en todo el mejor servicio público.

En este decreto se puede apreciar el poder que tenía la Iglesia Católica sobre la región americana que estuvo bajo el control espanol, ya que la división administrativa de los países y estados se hizo en base a los curatos existentes, los cuales eran los poblados de indígenas que estaban a cargo del clero secular.  Estos curatos habían sido hasta 1750, aproximadamente, las doctrinas que estaban a cargo de las otrora poderosas órdenes regulares, las cuales poseían  grandes extensiones de tierra en las que sus “doctrinados” trabajaban para ellos a cambio de la evangelización que les proporcionaban. Para poner un ejemplo, he aquí un listado de las doctrinas que poseían los dominicos en el Reino de Guatemala en 1638:

Convento Doctrinas Convento Doctrinas
Guatemala
  • Chimaltenango
  • Jocotenango
  • Sumpango
  • San Juan Sacatepéquez
  • San Pedro Sacatepéquez
  • Santiago Sacatepéquez
  • Rabinal
  • San Martín Jilotepeque
  • Escuintla
  • Milpas Altas
  • Milpas Bajas
  • San Lucas Sacatepéquez
  • Barrio de Santo Domingo
Amatitlán
  • Amatitlán
  • Petapa
  • Mixco
  • San Cristóbal
Verapaz
  • Cahabón
  • Cobán
  • Chamelco
  • San Cristóbal
  • Tactic
Sonsonate
  • Nahuizalco
  • Tacuxcalco
San Salvador
  • Apastepeque
  • Chontales
  • Cojutepeque
  • Cuscatlán
  • Milpas Bajas
  • Tonacatepeque
Sacapulas
  • Sacapulas
  • Cunén
  • Nebaj
  • Santa Cruz
  • San Andrés Sajcabajá
  • Zacualpa

BIBLIOGRAFIA:


5 de agosto de 1844: en la Hacienda de Quesada, en Mita, se firma un tratado de paz entre El Salvador y Guatemala luego de que el general Rafael Carrera frenara la invasión del recién electo presidente salvadoreño Francisco Malespín

5agosto1844
General Rafael Carrera. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 3 de marzo de 1844 regresó el arzobispo coadjuctor Francisco de Paula García y Peláez al territorio guatematleco. Tras el Te Deum que le celebraron en la Catedral los miembros del clero, se dirigieron a la casa de gobierno, que estaba frente a la Iglesia de Santa Rosa y allí sostuvieron una reunión con el Jefe de Estado Mariano Rivera Paz y su Consejo, dando por confirmada la creación de un Estado elclesiástico en Guatemala.

Pero hubo un gran ausente en aquella reunión: el general Rafael Carrera, quien estaba preparando un golpe de estado contra Rivera Paz, por lo que fingió que había una revuelta en Pinula y tras aparentar que la sofocaba firmó el convenio de Guadalupe en la villa del mismo nombre, ubicada al sur de la Ciudad de Guatemala (hoy en día la zona 14 de la capital guatemalteca). En el convenio se indicaba que la Asamblea Constituyente pasaba a depender de un consejo y que ningún eclesiástico podía optar a cargos gubernamentales. Era un duro golpe a sus principales aliados, pero la Asamblea constituyente no aprobó el pacto y lo desechó el 14 de marzo.

Este pequeño contratiempo no detuvo a Carrera quien siguió con sus planes para hacerse con el poder absoluto. Sabiendo que las finanzas del gobierno guatemalteco estaban pasando una grave crisis, apoyó al expresidente federal Manuel José Arce a invadir El Salvador en abril de ese año. Arce, quie no era un estratega consumado, sumó una nueva derrota en su historial, lo que llevó al presidente salvadoreño a reclamar al guatemalteco por la invasión. Cuando Mariano Rivera Paz le comunicó que no tenía conocimiento de las intenciones de Arce, Malespín buscó ayuda con el gobierno nicaragüense e invadió Guatemala llegando hasta Jutiapa con 4,000 efectivos. Era la época en que a Carrera le tenían terror los liberales y cuando se enteraron de que éste iba en camino a Jutiapa a enfrentarlos, se retiraron a Chalchuapa. Todo esto estaba previsto por Carrera, quien sabía que la logística del desplazamiento de tropas iba a dejar al gobierno de Rivera Paz contra la cuerdas pues ya no habría dinero para pagarle a las tropas.

Gracias a la intervención del Delegado Supremo de las Repúblicas confederadas por el Pacto de Chinandega, Fruto Chamorro, se logró una solución diplomática que se sellaron el 5 de agosto de 1844 en la hacienda de Quesada, en el departamento de Mita. Pero, como lo había planeado Carrera, el desplazamiento de la tropa guatemalteca hacia Jutiapa agotó los pocos recursos que le quedaban para pagarle a la tropa, por lo que el 20 de septiembre de ese año los soldados se revelaron contra el gobierno y saquearon los comercios de la ciudad. Carrera en persona impuso orden y fusiló a los seis cabecillas de la revuelta con lo que consiguió que el acuerdo de Guadalupe se ratificara, y así se formara el consejo constituyente. Poco después, en diciembre, renunció el presidente Rivera Paz, y Carrera fue nombrado Jefe del Estado de guatemala.

El golpe de estado estaba consumado y salvo un breve lapso entre 1847 y 1851 Carrera gobernó a Guatemala, primero como Jefe de Estado y luego como Presidente hasta su muerte en 1865.


BIBLIOGRAFIA

  • Aguirre Cinta, Rafael (1899) Lecciones de Historia General de Guatemala. Guatemala, Tipografía nacional.

24 de julio de 1839: Guatemala y Nicaragua firman una alianza en contra del presidente liberal de El Salvador, Francisco Morazán

24julio1839
Dibujo a lápiz del general Francisco Morazán. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Para 1839 la República Federal de Centro América por la que tanto habían luchado los criollos liberales prácticamente había colapsado, aunque su principal caudillo, el general Francisco Morazán seguía siendo el presidente federal. La figura del general Rafael Carrera en Guatemala iba a ser decisiva para terminar tanto con la Federación como con la carrera política del caudillo hondureño, ya que Carrera guardaba un enorme resentimiento hacia Morazán por las atrocidades que este había cometido contra los campesinos del Oriente guatemalteco y contra su propia familia y no iba a descansar hasta derrotar al caudillo liberal.

El 6 de abril de 1839 Morazán se enfrentó al general hondureño Francisco Ferrera, en la batalla del Espíritu Santo, cerca del rió Lempa. Ferrera había pactado una alianza con Carrera y aunque las tropas federales alcanzan el triunfo, quedaron debilitadas. Esto sirvió para que los criollos liberales salvadoreños ratificaran su confianza en Morazán fuera elegido presidente de El Salvador.

Carrera contraatacó.

El 24 de julio de 1839, Nicaragua y Guatemala celebraron un tratado de alianza en contra del gobierno salvadoreño, al mismo tiempo que Carrera llamó a los salvadoreños a la insurrección popular, lo que provocó algunos levantamientos, que fueron vencidos sin mucho esfuerzo por el gobierno de Morazán.

La ofensiva contra el gobierno de Morazán persistió. Al no lograr subvertir desde dentro la autoridad del presidente salvadoreño, tropas hondureñas y nicaragüenses invadieron el país a finales de septiembre de 1839. Nuevamente el general Morazán, con seiscientos salvadoreños derrota en la batalla de San Pedro Perulapán a los más de dos mil invasores comandados por los generales conservadores.

Al enterarse de que Carrera había retomado por la fuerza el Estado de Los Altos (que era el refugio de los criollos liberales en el occidente de Guatemala), y envalentonado por su reciente victoria, Morazán decidió invadir Guatemala por segunda vez y acabar con el general campesino de una vez por todas. La derrota que sufrió en la Ciudad de Guatemala en 1840 a manos de las fuerzas de Carrera sería el final de la Federación y de la carrera política de Morazán.


BIBLIOGRAFIA:


22 de julio de 1838: el jefe de Estado Interino Pedro Valenzuela entrega el poder a Mariano Rivera Paz

22julio1838
Licenciado Mariano Paz cuando era Jefe del Estado de Guatemala. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el fracaso de la política de restituir el impuesto personal para la población indígena y el desastre que provocó la implementación de los Códigos de Livingston con sus juicios de jurados y el matrimonio civil, el gobierno del Dr. Mariano Gálvez estaba en una situación difícil. Pero cuando se presentó la epidemia de cólera en 1837 y el gobierno intentó establecer cordones sanitarios que impedían a los pobladores llegar a sus fuentes de agua la situación estalló.

La guerra civil entre los campesinos alzados liderados por Rafael Carrera y las fuerzs del gobierno de Gálvez fueron cruentas y llevaron al jefe del Estado a renunciar el 2 de febrero de 1838 siendo sustituido provisionalmente por Pedro Valenzuela quien pasó la tormenta lo mejor que pudo hasta que sustittuido el 22 de julio del mismo año por Mariano Rivera Paz.

En 1859, siendo Consejero de Estado del capitán general Rafael Carrera, se opuso al Tratado Wyke-Aycinena, indicando que en un convenio de límites no debía hacerse cesión y venta de territorio guatemalteco, que el gobierno no era más que un administrador de los bienes nacionales, sin facultad alguna para enajenarlos, ya que el presidente había jurado conservar la integridad de la República. Además, señaló que la cláusula compensatoria, además de ser ambigua e indefinida, imponía al gobierno guatemalteco obligaciones para cuyo cumplimiento no estaba autorizado. También afirmó que el Gobierno británico no ofrecía ninguna garantía en relación con el compromiso de pagar la mitad de los costos de la carretera proyectada. Valenzuela comentó, además, que no se podía confiar en la buena fe de los ingleses, por la forma en que habían violado los tratados angloespañoles y que el instrumento en cuestión violaba el Tratado Clayton-Bulwer.  A pesar de los sólidos argumentos de Valenzuela, el gobierno de Carrera estuvo obligado a hacer esa concesión territorial para pagar a la Gran Bretaña por las armas que la Corona le había proporcionado para repeler una nueva invasión del filibustero William Walker.


BIBLIOGRAFIA:


13 de julio de 1837: el jefe del Estado Mariano Gálvez envía una circular para reforzar la recaudación de fondos para la Academia de Ciencias y Estudios

13julio1837
El patio del edificio en el que funcionó la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala.  La universidad abandonó el edificio en 1773, tras los terremotos, pero el mismo fue utilizado como bodega y como parroquia por el clero secular.  Imagen tomada Juan José de Jesús Yas.

Es frecuente escuchar que la Universidad de San Carlos de Guatemala tiene problemas administrativos por falta del pago por parte del gobierno del 5% del presupuesto nacional asignado en la Constitución de la República, lo que hace pensar que éste es un problema generado con la constitución redactada en 1985. Por otra parte, también es frecuente que se diga que los fondos públicos son malversados por las autoridades de turno y que lo recaudado no llega a su destino final, algo que también se atribuye al desorden administrativo de los últimos tiempos.

Sin embargo, en diversas épocas de la vida independiente de Guatemala tanto el financiamiento de la educación superior como el manejo de los fondos públicos ha tenido graves problemas. Por ejemplo, cuando fue creada la Academia de Ciencias y Estudios en sustitución de la Pontificia Universidad de San Carlos en 1832, el gobierno liberal del Estado emitió un decreto que estipulaba cómo iba a ser su financiamiento. Sin embargo, para julio de 1837 había habido tantas anomalías en la reducación de esos fondos por parte de los funcionarios gubernamentales y eclesiásticos encargados de ello que el gobierno tuvo que emitir la siguiente circular:

El jefe del estado no olvidando que la instrucción pública es el primero de los bienes que debe procurar al estado: que ella no puede ser continuada bajo los establecimientos que ha decretado si no hay fondos para sostenerlos. Que los asignados en su decreto de 1°. de diciembre de 1835, son más que suficientes, si no se descuida su recaudación; ha tenido á bien acordar:

  • Que se reimprima el mencionado decreto, de que acompaño a usted un ejemplar.
  • Que sea circulado de nuevo a todos los funcionarios del orden judicial, gubernativo y de hacienda, y a los párrocos por la parte que les respecta.
  • Que los empleados de hacienda, estando encargados de la recaudación de los ramos que forman los de la academia, por el descuido respecto de ellos, sean responsables del importe perdido o defraudado, y que la misma responsabilidad recaiga sobre los párrocos y funcionarios que debiendo dar los avisos necesarios por lo que hace a fallecimientos, conforme al artículo 20 del citado decreto, por falta de ellos, se verifique la pérdida o defraudación.
  • Que los que se apropien bienes de los que, por mostrencos, ó por testamentos ó intestados, pertenecen á la instrucción pública, sean tratados como criminales por hurto, o falsa suposición, o por el título con que hayan hecho la apropiación ilegal.
  • Que aquellos funcionarios que apliquen los bienes mostrencos o que no tienen dueño conocido, á otros objetos, distrayéndolos de su destino queden obligados á reponer su importe a la Academia de Estudios con su propio peculio.
  • Que ningún albacea entre a ejercer funciones de tal, ni a asegurar o inventariar los bienes, sin exhibir al juez del circuito el testamento en que conste su nombramiento, y si lo hiciere se le repute, como intruso, y se proceda a costa de dicho albacea a lo que haya lugar, y aun a procesarle en su caso.
  • Que a los que denuncien cualesquiera intereses de la Academia que le toquen desde 1°. de marzo de 1832 hasta 5 de junio de este año, se le abone un dos por ciento mas del prevenido en el decreto de diciembre, a costa de los ocultadores o usurpadores.
  • Que en los casos en que el juez del circuito sea administrador de rentas y deba intervenir en sus operaciones este funcionario, nombre un representante específico por la Academia de Estudios.
  • Que lo que en dicho decreto de diciembre se encargaba a los jefes departamentales, se entienda ahora con los magistrados ejecutores, los cuales quedan con el deber de velar muy especialmente en que no se defrauden y descuiden los intereses que pertenecen a la Academia.

De más está indicar que la circular no tuvo ningún efecto positivo, no solamente por la negligencia de las autoridades competentes, sino por la revuelta campesina que estalló poco después y que eventualmente llevó al derrocamiento del régimen liberal en 1838. El gobierno conservador que sustityó a Gálvez restituyó a la Pontificia Universidad de San Carlos en 1840.


BIBLIOGRAFIA:


1 de julio de 1823: la recién constituida Asamblea Nacional Constituyente da el nombre de Provincias Unidas del Centro de América a las que formaban el antiguo Reino de Guatemala

1julio1823
Mapa de la region ocupada por las Provincias Unidas del Centro de América.  En negro aparece el enclave británico de Belice.  Imagen tomada de Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union, fondée par la Compagnie Belge de Colonisation

Uno de los primeros actos de la recién formarda Asamblea Nacional Constituyente en 1823 fue denunciar la Anexión al Primer Imperio Mexicano y declarar la independencia absoluta del antiguo Reino de Guatemala y llamarlo  Provincias Unidas del Centro de América temporalmente en lo que se redactaba una constitución y se le daba un nombre definitivo.  A esta Asamblea no habían llegado representantes de León ni Granada (en la actual Nicaragua) ni tampoco de Costa Rica y Chiapas (esta última porque prefirió mantenerse anexada a México).

Reproducimos el Acta en su integridad dada su importancia histórica:

Decreto de la Asamblea nacional constituyente de 1.° de julio de 1823.

Los representantes de las provincias unidas del Centro de América, congregados á virtud dé la convocatoria dada en esta ciudad a 15 de setiembre de 1821 y renovada en 29 de marzo del corriente año, con el importante objeto de pronunciar sobre la independencia y libertad de los pueblos nuestros comitentes: sobre su recíproca unión: sobre su gobierno; y sobre todos los demas puntos contenidos en la memorable acta del citado dia 15 de setiembre que adoptó entonces la mayoría de los pueblos de este vasto territorio, ya que se han adherido posteriormente todos los demás que hoy se hallan representados en esta asamlea general.

Después de examinar, con todo el detenimiento y madurez que exije la delicadeza y entidad de los objetos con que somos congregados, asi la acta expresada de setiembre de 1821, y la de 5 de enero de 1822, como también el decreto del gobierno provisorio de esta provincia de 29 de marzo ultimo, y todos los documentos concernientes al objeto mismo de nuestra reunión.

Después de traer á la vista todos los datos necesarios para conocer el estado de población, riqueza, recursos, situación local, extensión y demás circunstancias de los pueblos que ocupan el territorio antes llamado Reino de Guatemala.

Habiendo discutido la materia oído el informe de las diversas comisiones que han trabajado para acumular y presentar á esta asamblea todas las luces posi
bles acerca de los puntos indicados; teniendo presente cuanto puede requerirse para el establecimiento de un nuevo Estado y tomando en consideración:

PRIMERO.

Que la independencia del gobierno español ha sido y es necesaría en las circunstancias de aquella nación y las de toda la América: que era y es justa en sí misma y esencialmente conforme á los derechos sagrados de la naturaleza: que la demandaban imperiosamente las luces del siglo, las necesidades del nuevo mundo y todos los más caros intereses de los pueblos que lo habitan.

Que la naturaleza misma resiste la dependencia de esta parte del globo separada por un océano inmenso de la que fue su metrópoli, y con la cual le es imposible mantener la inmediata y frecuente comunicación, indispensable entre pueblos que forman un solo Estado.

Que la experiencia de más de trescientos años manifestó á la América que su felicidad era del todo incompatible con la nulidad á que la reducía la triste condición de colonia de una pequeña parte de la Europa.

Que la arbitrariedad con que fue gobernada por la nación española y la conducta que ésta observó constantemente desde la conquista, excitaron en los pueblos el más ardiente deseo de recobrar sus derechos usurpados.

Que a impulsos de tan justos sentimientos, todas las provincias de América sacudieron el yugo que las oprimió por espacio de tres siglos; que las que pueblan el antiguo Reino de Guatemala proclamaron gloriosamente su independencia en los últimos meses de 1821; y que la resolución de conservarla y sostenerla es el voto general y uniforme de todos sus habitantes.

SEGUNDO

Considerando por otra parte: que la incorporación de estas provincias al extinguido imperio mejicano, verificada solo de hecho en fines de 1821 y principios de 1822, fue una expresión violenta arrancada por medios viciosos e ilegales.

Que no fue acordada ni pronunciada por órganos ni por medios legítimos: que por estos principios la representación nacional del estado mejicano, jamás aceptó expresamente ni pudo con derecho a aceptarla; y que las providencias que acerca de esta unión dictó y expidió don Agustín de Iturbide, fueron nulas.

Que la expresada agregación ha sido y es contraria a los intereses y a los derechos sagrados de los pueblos nuestros comitentes: que es opuesta a su voluntad y que un concurso de circunstancias tan poderosas e irresistibles, exigen que las provincias del antiguo Reino de Guatemala se constituyan por sí mismas y con separación del Estado mejicano.

Nosotros, por tanto, los representantes de dichas provincias, en su nombre, con la autoridad y conformes en todo con sus votos, declaramos solemnemente:

  1. Que las expresadas provincias representadas en esta asamblea, son libres e independientes de la Antigua España, de México y de cualquiera otra potencia, así del antiguo, como del nuevo mundo; y que no son ni deben ser el patrimonio de persona ni familia alguna.
  2. Que en consecuencia, son y forman Nación Soberana, con derecho y en aptitud de ejercer y celebrar cuantos actos, contratos y funciones ejercen y celebran los otros pueblos libres de la tierra.
  3. Que las provincias sobredichas, representadas en esta asamblea (y las demás que espontáneamente se agreguen de las que componían el antiguo Reino de Guatemala) se llamarán por ahora y sin perjuicio de lo que se resuelva en la constitución que ha de formarse, PROVINCIAS UNIDAS DEL CENTRO DE AMERICA.

Y mandamos que esta declaratoria y la acta de nuestra instalación se publiquen con la debida solemnidad en este pueblo de Guatemala y en todos y cada uno de los que se hallan representados en esta asamblea: que se comuniquen a las provincias de León, Granada, Costa Rica y Chiapas; y que en la forma y modo que se acordará oportunamente, se comuniquen también a los gobiernos de España, de Méxijo y de todos los demás estados independientes de ambas Américas.

Dado en Guatemala al 1.° de julio de 1823.

  • José Matías Delgado, diputado por San Salvador, presidente.
  • Femando Antonio Dávila diputado por Sacatepéquez, vice-presidente.
  • Pedro Molina, diputado por Guatemala.
  • José Domingo Estrada, diputado por Chimaltenango.
  • José Francisco Córdova, diputado por Santa Ana.
  • Antonio José Carías, diputado por Cojutepeque.
  • José Antonio Ximénez, diputado por San Salvador.
  • Mariano Beltranena, diputado suplente por San Miguel.
  • Juan Miguel Beltranena, diputado por Coban.
  • Domingo Dieguez, diputado suplente por Sacatepequez.
  • Isidro Menéndez, diputado por Sonsonate.
  • Marcelino Menéndez, diputado por Santa Ana.
  • José Mario, Herrarte, diputado suplente por Totonicapam.
  • Simeón Cañas, diputado por Chimaltenango.
  • Miguel Ordonez, diputado por San Agustín.
  • José Francisco Barrundia, diputado por Guatemala.
  • Felipe Márquez, diputado suplente por Chimaltenango.
  • Felipe Vega, diputado por Sonsonate.
  • Pedro Campo Arpa, diputado por Sonsonate.
  • Cirilo Flores, diputado por Quezaltenango.
  • Francisco Flores, diputado por Quezaltenango.
  • Vicente Villacorta, diputado por San Vicente.
  • Ciriaco Villacorta , diputado por San Vicente.
  • José María Castilla, diputado por Cobán.
  • Luis Barrutia, diputado por Chimaltenango.
  • José Antonio Azmitia, diputado suplente por Guatemala.
  • Julián Castro, diputado por Sacatepéquez.
  • José Antonio Alcayaga, diputado por Sacatepéquez.
  • Serapio Sánchez, diputado por Totonicapam
  • Dionicio Domínguez, diputado por San Miguel.
  • José Antonio Peña, diputado por Quezaltenango.
  • Francisco Aguirre, diputado por Olancho
  • José Beteta, diputado por Salamá.
  • José María Ponce, diputado por Escuintla.
  • Francisco Benavente, diputado suplente por Quezaltenango.
  • Pedro José CueIlar, diputado suplente por San Salvador.
  • Francisco Xavier Valenzuela, diputado por Jalapa.
  • Juan Francisco Sosa, diputado suplente por San Salvador, secretario.
  • Mariano Gálvez, diputado por Totonicapam, secretario.
  • Mariano Córdova, diputado por Huehuetenango, secretario. 
  • Simón Vasconcelos, diputado suplente por San Vicente, secretario. 

BIBLIOGRAFIA:


29 de junio de 1823: se inician las sesiones de la primera Asamblea Constituyente en Centroamérica

29junio1823
Fuente de la Plaza Mayor de la Nueva Guatemala de la Asunción, que estaba frente al Palacio Colonial, en donde se realizó la primera reunión de la Asamblea Constituyente en el mismo salón en el que se firmó el Acta de Independencia en 1821.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La Primera Asamblea Constituyente de Centroamérica que había sido instalada el 24 de junio de 1823 inició sus sesiones el 29 de junio de ese año a instancias del jefe politico del extinto Primer Imperio Mexicano, el general Vicente Filísola.   El primer acto que se hizo fue circular el acta inagurual de la Asamblea a todos los miembros de las Provincias Centroamericanas.

Reproducimos a continuación el acta, para que nuestros lectores se den cuenta de la  enorme influencia que tenia el Ayuntamiento de los criollos aristócratas y la Iglesia Católica.  Además, es importante destacar que la  mayoría de los representantes era de Guatemala, seguidos de un número considerable de representantes de El Salvador y unos cuantos de Honduras.  Las otras provincias no tenían representantes.

En la ciudad de Guatemala á veinticuatro de junio de mil ochocientos veintitrés, dia señalado para la instalación del congreso á que convocó el acta de 15 de
setiembre de 1821, se reunieron en el palacio del gobierno los representantes cuyos poderes estaban aprobados, la diputación provincial, la audiencia territorial, el ayuntamiento, claustro de doctores, consulado, colegio de abogados, gefes militares y de rentas, y prelados regulares; y, presididos por el mismo geje político, se dirigieron á implorar el auxilio divino á la iglesia catedral, donde el muy reverendo arzobispo celebró de pontifical y se pronunció tambien un discurso análogo de las circunstancias, por el eclesiástico encargado de ello.

Después se procedió al juramento que debian prestar los diputados. El secretario de gobierno, usando de la fórmula prevenida en el ceremonial, les preguntó: “¿juráis desempeñar fiel y legalmente el encargo que los pueblos vuestros comitentes han puesto á vuestro cuidado, mirando en todo por el bien y prosperidad de los mismos pueblos?” contestaron: “sí juramos:” y pasaron á tocar el libro de los evangelios, que se hallaba al intento colocado en una mesa en el presbiterio.

De catedral salieron para el ediñcio del congreso acompañados de las mismas autoridades. Las calles del tránsito estaban guarnecidas de tropas, que hicieron los honores debidos á la representación nacional; un numeroso concurso esperaba el momento de la instalación, y en medio de sus demostraciones de regocijo, llegó la comitiva al salón de las sesiones.

El presidente de las juntas preparatorias tomó su asiento, y el gefe político que ocupaba el del lado izquierdo, hizo, antes de despedirse, un pequeño discurso, manifestando la complacencia que sentía al ver realizados en la instalación del congreso los votos de Guatemala, y congratulándose de haber contribuido á llenar tan justos deseos. Dio también un papel en que dijo estar consignados sus sentimientos.

El señor presidente le contestó: que los representantes estaban penetrados del interés que tomaba por la felicidad de estas provincias.

Las autoridades se despidieron con el gefe; y luego que regresó la comisión nombrada para acompañarlas, se anunció que iba a tratarse de la elección de presidente, vice-presidente y cuatro secretarios. Se procedió á la de presidente, y fué electo el señor Delgado con treinta y siete votos, teniendo dos el señor Dávila, y otros dos el señor Molina.

En la de vice-presidente reunió catorce votos el señor Dávila; once el señor Barrundia; ocho el señor Molina; siete el señor Barrutia, y uno el señor Cañas (don Simeón), y como ninguno obtuvo la mayoría se procedió á nueva elección entre los señores Dávila y Barrundia. De esta vez resultó electo el primero con veintisiete votos.

Por veintitrés fué nombrado para primer secretario el señor Sosa; el señor Gálvez habia tenido diez, el señor Córdova (don Mariano) seis, el señor Alcayaga uno, y otro el señor Córdova (don José Francisco).

Para segundo secretario resultó electo el señor Gálvez, por treinta y nueve votos. Tuvo los dos restantes el señor Córdova (don José Francisco.)

Para tercer secretario, el señor Córdova (don Mariano) que reunió treinta y tres votos. El señor Córdova (don José Francisco) tenia cuatro, el señor Dieguez tres, y uno el señor Cañas (don Antonio) .  Por veintiséis fué nombrado cuarto secretario el señor Vasconcelos, teniendo cinco el señor Dieguez, tres el señor Cañas (don Antonio), igual número el señor Estrada, dos el señor Menéndez (don Isidro), uno el señor Sánchez V otro el señor Azmitia.

Publicadas estas elecciones, que merecieron aplausos de las galerías, el señor Dávila cedió el asiento de presidente al señor Delgado. Los señores Sosa y Gálvez siguieron ocupando los que tenían como secretarios de las preparatorias, y los señores Córdova y Vasconcelos toman los que les correspondan.

El señor presidente puesto en pié, como los demás representantes, pronunció: ”El Congreso está solemnemente constituido é instalado.”

A continuación nombró una comisión compuesta de los señores Valenzuela y Menéndez (don Marcelino) para que llevasen al gobierno el parte oficial concebido en estos términos:  ‘El congreso general de estas provincias se ha declarado hoy 24 de junio de 1823, solemnemente constituido é instalado, después de haber elejido un presidente, un vice-presidente y cuatro Secretarios. Recayó el nombramiento de presidente en el señor don José Matías Delgado, diputadlo por el partido de San Salviulor. el de vice-presidente en el señor don Fernando Antonio Dávila, diputado por el de Sacatepéquez. y el de secretarios en los que suscribimos, y representamos por los de San Salvador, Totonicapam, Huehuetenango y San Vicente, según el orden de nuestras firmas.’

La comisión salió a palacio, previo aviso que se habia dado al jefe político para que se sirviera esperarla.

El congreso continuó reunido, hasta que, regresada la comisión, entregó la respuesta del gefe político, que uno de los secretaries leyó en la tribuna, y es como sigue: ”Con la más viva satisfacción, me he impuesto por el parte oficial de VV. SS. que he recibido en este momento, de quedar constituido e instalado solemnemente el congreso general de estas provincias, habiendo sido nombrado por su presidente el excelentísimo señor don José María Delgado, por vice-presidente el señor don Femando Antonio Dávila VV. SS. de secretarios. Ruego á VV. SS. se sirvan manifestar á su soberanía mi complacencia al ver realizados los votos de la opinión general, que tuve el honor de interpretar el 29 de marzo último, y felicitarla á mi nombre con la más cordial enhorabuena.”

El señor presidente dio por concluido el acto, señalando para la apertura y primera sesión del congreso, el domingo 29 del presente mes.

  • José Matías Delgado, diputado por San Salvador, presidente.
  • Femando Antonio Dávila diputado por Sacatepéquez, vice-presidente.
  • Pedro Molina, diputado por Guatemala.
  • José Domingo Estrada, diputado por Chimaltenango.
  • José Francisco Córdova, diputado por Santa Ana.
  • Antonio José Carías, diputado por Cojutepeque.
  • José Antonio Ximénez, diputado por San Salvador.
  • Mariano Beltranena, diputado suplente por San Miguel.
  • Juan Miguel Beltraniena, diputado por Coban.
  • Domingo Dieguez, diputado suplente por Sacatepequez.
  • Isidro Menéndez, diputado por Sonsonate.
  • Marcelino Menéndez, diputado por Santa Ana.
  • José Mario, Herrarte, diputado suplente por Totonicapam.
  • Simeón Cañas, diputado por Chimaltenango.
  • Miguel Ordonez, diputado por San Agustín.
  • José Francisco Barrundia, diputado por Guatemala.
  • Felipe Márquez, diputado suplente por Chimaltenango.
  • Felipe Vega, diputado por Sonsonate.
  • Pedro Campo Arpa, diputado por Sonsonate.
  • Cirilo Flores, diputado por Quezaltenango.
  • Francisco Flores, diputado por Quezaltenango.
  • Vicente Villacorta, diputado por San Vicente.
  • Ciriaco Villacorta , diputado por San Vicente.
  • José María Castilla, diputado por Cobán.
  • Luis Barrutia, diputado por Chimaltenango.
  • José Antonio Azmitia, diputado suplente por Guatemala.
  • Julián Castro, diputado por Sacatepéquez.
  • José Antonio Alcayaga, diputado por Sacatepéquez.
  • Serapio Sánchez, diputado por Totonicapam
  • Dionicio Domínguez, diputado por San Miguel.
  • José Antonio Peña, diputado por Quezaltenango.
  • Francisco Aguirre, diputado por Olancho
  • José Beteta, diputado por Salamá.
  • José María Ponce, diputado por Escuintla.
  • Francisco Benavente, diputado suplente por Quezaltenango.
  • Pedro José CueIlar, diputado suplente por San Salvador.
  • Francisco Xavier Valenzuela, diputado por Jalapa.
  • Juan Francisco Sosa, diputado suplente por San Salvador, secretario.
  • Mariano Gálvez, diputado por Totonicapam, secretario.
  • Mariano Córdova, diputado por Huehuetenango, secretario. 
  • Simón Vasconcelos, diputado suplente por San Vicente, secretario. —
    Es copia: Sosa. 

BIBLIOGRAFIA: