13 de noviembre de 1960: grupo de oficiales jóvenes del Ejército de Guatemala, algunos de ellos entrenados en la Escuela de Las Américas, se alzan en armas contra el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes

bayofpigs1961
Diagrama de los lugares en donde se entrenaron las tropas cubanas en preparación para la fallida Invasión de la Bahía de Cochinos en 1961.  Nótese los lugares de entrenamiento o abastecimiento en Guatemala: Finca Helvetia, Retalhuleu y Ciudad de Guatemala.  Imagen tomada del National Archives and Records Administration del gobierno de los Estados Unidos.

En 1958, el político y militar Miguel Ydígoras Fuentes, un ferviente anticomunista y enemigo político de los gobiernos socialistas de Juan José Arévalo y Jacobo Árbenz Guzmán, llegaó al poder tras fundar el Partido Redención y contar con el apoyo de sectores derechistas del Ejército de Gutaemala. Durante su gobierno se inició con una política de reconciliación y apertura que condujo a que muchos exilados retornaran al país (incluso algunos miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo – PGT) y la reactivación del movimiento sindical. Pero la inestabilidad se mantuvo con complots, atentados o protestas sociales y estudiantiles.

En 1959 el panorama de América Latina cambió radicalmente con el triunfo de la revolución comunista en Cuba. Ydígoras Fuentes rompió relaciones diplomáticas con Fidel Castro, por ser líder marxista, y luego consintió con que el gobierno del presidente estadounidense John F. Kennedy utilizara secretamente una finca en Retalhuleu para entrenar a un grupo de cubanos exiliados para la invasión a Cuba. Cuando se supo esto, el descontento contra el régimen ydigorista se incrementó y en julio de 1960 un grupo armado intentó infructuosamente tomar por asalto la Base Militar de Cobán.

Entre el 11 y 12 de noviembre de 1960, un grupo de jóvenes oficiales, suboficiales y soldados del Ejército Nacional de Guatemala, algunos de ellos entrenados en operativos contrainsurgentes en la tristemente célebre Escuela de Las Américas que los Estados Unidos tenían en Panamá,  se concentraron en la Ciudad de Guatemala con el fin de derrocar al gobierno de Ydígoras Fuentes, aduciendo la difícil situación de las unidades militares y la corrupción y malos manejos del gobierno.​ Inspirados y alentados por el triunfo de la Revolución Cubana​, señalaron en un comunicado que había llegado el momento de actuar para “derrocar al gobierno (…) y formar un gobierno que sea respetuoso de los derechos humanos, que busque los remedios para los males de nuestro país y que tenga una política exterior seria y digna“.

Los alzados se rebelaron el 13 de noviembre pero por falta de coordinación y la traición de varios de los conjurados, la rebelión fracasó y los dirigentes tuvieron que huir hacia las bases militares de Zacapa y Puerto Barrios, donde creyeron que sus compañeros los ayudarían, pero fueron traicionados nuevamente. Los principales líderes, Marco Antonio Yon Sosa y Luis Turcios Lima se tuvieron que esconder y exilar de Guatemala.

Dos días después del levantamiento militar del 13 de noviembre, el presidente guatemalteco decidió ir a Puerto Barrios a perseguir a los rebeldes personalmente, y varios miembros de su Estado Mayor Presidencial lo siguieron en un avión AT-11 de la Fuerza Aérea. El avión iba piloteado por el teniente Carlos Morales Villatoro y cuando llevaban una hora se quedó sin luces y sin instrumentos, y solo lograron aterrizar cuando vieron las luces de otro avión que ya había aterrizado y lograron ejecutar una maniobra de aterrizaje de emergencia.

Ese incidente es considerado el inicio de la Guerra Civil de Guatemala, o Conflicto Armado Interno aunque no fue sino hasta el 7 de febrero de 1962 que se integró un pequeño grupo de jóvenes rebeldes dirigidos por Yon Sosa y Turcios Lima, junto con César Montes: Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre (MR-13). Este pequeño grupo abrió un nuevo tipo de lucha política en el país con el fin de derrocar al gobierno por medio de las armas, iniciando la lucha armada que se extendió hasta 1996.

BIBLIOGRAFIA:

24 de octubre de 1902: violenta erupción del volcán Santa María en el departamento de Quetzaltenango destruye el occidente de Guatemala

El Santa María en erupción en 1902. Imagen tomada de Weltrundschau zu Reclams Universum 1902

La primera erupción del Santa María en la época colombina ocurrió el 24 de octubre de 1902.  Hasta entonces, el volcán había estado inactivo por al menos quinientos años, pero su despertar fue claramente indicado por un enjambre sísmico en la región que comenzó en enero de 1902 y un fuerte terremoto destruyó la ciudad de Quetzaltenango el 18 de abril de 1902. La erupción comenzó el 24 de octubre, y las explosiones más grandes ocurrieron durante los siguientes dos días, expulsando aproximadamente 5,5 km³ de magma.

La pumita formada en la erupción culminante cayó sobre un área de aproximadamente 273.000 km², y la ceniza volcánica fue detectada hasta en San Francisco, California y la erupción arrancó gran parte del flanco sudoeste del volcán, dejando un cráter de aproximadamente in kilómetro de diámetro y unos trescientos metros de profundidad.

Los habitants no reconocieron la sismicidad precedente como un signo de aviso de una erupción y por lo menos cinco mil personas murieron no solamente como resultado directo de la erupción sino además por un brote posterior de malaria.​

La erupción del volcán tardó treinta y seis horas y lanzó una columna de material que alcanzó veintiocho kilómetros de altura y formó una nube oscura que cubrió la luz del sol durante varios días.

La Jefatura Política y la Corporación Municipal se encargaron de organizar los recursos inmediatos de que disponían para socorrer a las víctimas, organizar la ayuda proveniente de los vecinos que la podían proporcionar y gestionarla al gobierno de la capital. En la Ciudad de Guatemala el Presidente Manuel Estrada Cabrera y su gabinete estaban ocupados en la organización de los festejos de Minerva. Su respuesta ante la catástrofe fue disminuirla y en el peor del caso, tratar de silenciarla evitando que los medios de prensa divulgaran las dimensiones de la catástrofe en la región occidental del país. Es más, la respuesta oficial del gobierno central ante las autoridades quezaltecas fue de declarar no disponibilidad de fondos públicos, ya que recientemente se habían empleado en la ayuda para esa misma ciudad, para los damnificados por los terremotos del mes de abril, por lo cual era imposible atender a la petición.

Ante semejante respuesta gubernamental, el alcalde de la ciudad, en sesión extraordinaria informó a todos los miembros del consejo que a raíz de la erupción los pastos y siembras de la “la zona de occidente de la República se arruinaron”, por lo que entonces era de esperarse escasez de granos básicos, afectando tal situación especialmente a las personas de escasos recursos. Por tal razón, la corporación municipal decidió que doscientos pesos se invirtieran en la compra de alimentos para ser repartidos entre los más necesitados. Asimismo, el ganado de las haciendas estaba pereciendo. Empezaron a reportarse pérdidas, no solo por la desaparición de los rebaños sino también por la falta de ganado para abastecimiento de las carnicerías de la ciudad. Ante la escasez de alimentos en la región, el consejo municipal tomó la decisión de solicitar al gobierno central la autorización para importar libre de gravamen dos mil quintales de harina hasta llegar a completar diez mil, durante los meses siguientes.

La población fue afectada en distintas formas: para los indígenas la situación fue verdaderamente catastrófica, ya que no solamente porque perdieron parientes y amigos, sus casas y cosechas, sino que además fueron obligados a trabajar en las labores de reconstrucción. Por su parte, los terratenientes vieron la oportunidad de resarcirse de los daños obteniendo otras tierras y así lo solicitaron al presidente Estrada Cabrera, quien les dio terrenos en San Miguel Uspantán en el Quiché y en Panam en Suchitepéquez y Sololá, las que hasta entonces habían sido tierras comunitarias de los indígenas de la región. De hecho, en la Recopilación de Leyes de la República de Guatemala de 1902-03 solamente aparece este decreto referente a la erupción:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 12 de noviembre de 1902

En el deseo de prestar toda clase de auxilios a los agricultores que, con motivo de los últimos fenómenos volcánicos, han venido tropezando con dificultades; y teniendo el Jefe del Ejecutivo decidio empeño en aliviar éstas y prestar todo apoyo para la recolección de los frutos,

El Presidente Constituciopnal de la República, en uso de las amplias facultades de que está investido,
Acuerda:

  1. Crear una oficina, con residencia en Quetzaltenango, bajo la denominación de «Proveeduría General de Auxilios para la Agricultura» […]
  2. Nombrar para Jefe de oficina, al Coronel don Marcos R. Calderón, quien prudencialmente repartirá los auxilios, quedando, a la vez, autorizado para elegir y nombrar al Secretario y a los dos Auxiliares.
  3. Los Jefes Políticos de los Departamentos de Occidentes, atenderán las comunicaciones que reciban del expresado Jefe de Oficina, para que ésta llene debidamente su cometido.
  4. Quedan exceptuados de toda contribución directa los mozos que, en virtud de esta disposición, presten sus servicios a los agricultores.
  5. El Ministerio de Fomento queda encargado de dicgar las providencias conducentes al exacto cumplimiento de este acuerdo.

Comuníquese.

—Estrada Cabrera
Ministro de Fomento: José Flamenco

BIBLIOGRAFIA:

23 de octubre de 1876: debido a las circunstancias difíciles en que se hallaba Guatemala, la Asamblea Constituyente pospone la emisión de la nueva ley constitutiva y mantiene al presidente Barrios como dictador

Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala.  Se observan la Catedral Metropolitana, la Fuente Colonial, el Colegio de Infantes y el Portal del Comercio. Fotografía de Eadweard Muybridge, tomada en 1875, el año en que Barrios fue nombrado dictador.

El 21 de octubre de 1875 la Asamblea Constituyente que había convocado el presidente J. Rufino Barrios entre sus correligionarios decidió conferirle al presidente guatemalteco amplios poderes de los que “se había hecho mérito” entre los pueblos que ellos representaban, con miras a mantener el orden público; de esta cuenta, el presidente Barrios gobernó como dictador con poderes absolutos a partir de ese momento.

Luego, el 23 de octubre de 1876, por considerar que las circunstancias no habían mejorado, la Asamblea convocada ese año consideró que las circunstancias difíciles se mantenían y por ello consideraron que no era conveniente emitir todavía la Constitución de la República por los próximos cuatro años.

Sin embargo, en 1878 Barrios convocó a una nueva Asamblea Nacional Constituyente compuesta por sesenta y un representantes de los pobladors de Guatemala, ya que consideraba que el país estaba finalmente en paz y era momento de regresar a la constitucionalidad.

Solamente los Jefes Políticos, Comandantes de armas y curas párrocos eran quienes no podían ser diputados constituyentes; pero debe aclararse que en esa época solamente los varones que supieran leer y escribir o que fueran soldados eran considerados como ciudadanos.

De esta cuenta, Barrios gobernó sin una constitución vigente desde que tomó el poder en 1873 hasta que fue electo como primer presidente constitucional en 1879, momento en el que fue elegido para un período de seis años.   Queda claro que, con constitución o sin ella, el general Barrios, al igual que había hecho el general Carrera antes que él, gobernó el país a su sabor y antojo.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

7 de octubre de 1882: ratifican el convenio firmado en Nueva York entre el presidente J. Rufino Barrios y la compañía del expresidente estadounidense Ulysses S. Grant para construir el ferrocarril entre la frontera con México y la ciudad de Guatemala

General Ulysses S. Grant, expresidente de los Estados Unidos y héroe de la Guerra Civil de ese país.  Obtuvo la concesión para construir el Ferrocarril de Guatemala entre la frontera de México y la Ciudad de Guatemala, pero su compañía quebró antes de poder empezar la construcción.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La construcción de ferrocarril era algo que interesaba sobremanera al general J. Rufino Barrios, ya que este sería el principal medio de transporte utilizado por él mismo y el resto de grandes caficultores del país para agilizar la exportación del grano.

Mientras se encontraba en Nueva York para finalizar el convenio con México para renunciar al Soconusco se reunió con el expresidente estadounidenses, general Ulysses S. Grant, cuya compañía ferrocarrilera estaba por empezar la construcción del tramo entre la Ciudad de México y Oaxaca, conocido en ese entonces como el “Ferrocarril Meridional de México”. El 6 de octubre de 1882 firmaron un convenio por medio del cual se iba a extender dicho tramo desde Oaxaca hasta la Ciudad de Guatemala, y el 7 de octubre el general encargado de la presidencia en Guatemala, José María Orantes, firnmó la ratificació de dicho convenio.

La compañía del expresidente Grant no logró construir ni siquiera el tramo en México pues debido a malos manejos de los socios de Grant en una firma de inversions, se fue a la quiebra y el propio Grant quedó prácticamente en la miseria.

Es interesante analizar el contrato establecido, para que se el lector se de una idea de cómo se realizaban los convenios con las constructoras de los ferrocariles por los gobiernos liberales:

El Gobierno de Guatemala, deseoso de extender la construcción de ferrocarriles en su territorio para promover el progreso y engrandecimiento del país, ha convenido con el general Ulises Grant, en prolonger sobre el terriotrio de Guatemala la línea del ferrocarril que el ultimo preside, bajo las bases siguientes:

  1. Para llevar a efecto las estipulaciones del presente convenio, el general Ulises S. Grant y los asociados que a él se reúnan para tal propósito, han formado una corporación, con plenos poderes y autoridad para construir, mantener y traficar una línea de ferrocarril y telégrafo en el territorio de Guatemala sobre rutas elegidas por la Compañía del Ferrocarril de Guatemala, con facultad de colectar peajes, derechos de tránsito, muellaje, bodegaje, impuestos por conducción de pasajeros y mercancías, transmisión de telegramas y otros cargos por el uso de la propiedad de la Compañía. Los derechos, poderes y privilegios aquí conferidos serán poseídos y ejercidos por dicha Compañía juntamente con todos los derechos, poderes y privilegios necesarios para el buen éxito, con facultad para obrar y mantenerlos en conexión o conjunción con cualesquiera otras compañías de ferrocarril o telégrafo, dentro o fuera de la República de Guatemala, y con pleno poder para transferir todo, o parte, de los derechos conferidos a la Compañía del Ferrocaril Meridional de México, Corporación legalizada por el Estado de Nueva York en los Estados Unidos de América, o a cualquier otra corporación organizada en los Estados Unidos de América por el referido Ulises Grant y sus asociados, con el objeto de construir ferrocarriles en la República de Guatemala en conformidad con las estipulaciones de este convenio.
  2. El gobierno de Guatemala concede a la Compañía del Ferrocarril de Guatemala la porción de tierras baldías que para la construcción del camino sean necesarias, así como para depósitos y almacenes, dándole una faja de setenta metros de ancho para su curso, Tambien el derecho de tomar de las tierras baldías y ríos, riberas, materiales de cualquiera clase que sean necesarios para la construcción y reparación del ferrocarril y telégrafo: además el derecho de adquirir propiedad privada para el uso público, conforme a las leyes de expropiación del Gobierno de Guatemala.
  3. El gobierno de Guatemala concede a la Compañía del Ferrocarril de Guatemala el derecho de importer, libre de derechos por el término de veinticinco años, todo el material necesario par la construcción de su camino, depósitos, almacenes, etc.

El contrato continua en estos términos, pero que claro que era prácticamente un regalo a la compañía constructura.  Cuando la compañía de Grant quebró y Barrios murió en 1885, el ferrocarril no se construyó, pero el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera estableció un contrato muy similar para la construcción del ferrocarril en la década de 1900.

BIBLIOGRAFIA:

6 de octubre de 1982: muere el general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, expresidente de Guatemala

Retrato official del general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes como presidente de la República de Guatemala. Imagen tomada de John F. Kennedy Library and Museum

Originario de Retalhuleu, el general Ydígoras Fuentes estuvo en el exilio tras el derrocamiento de Federico Ponce Vaides y luego intentó afanosamente conseguir patrocinio para derrocar el Gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán. Tras el triunfo del Movimiento de Liberación Nacional patrocinado por la operación PBSUCCSS de la CIA en junio de 1954, Ydígoras Fuentes regresó a Guatemala y fundó el Partido Redención.

Fue electo presidente por el sector de la sociedad que pretendía retornar a los gobiernos dictadoriales similares a los de Estrada Cabrera y Ubico (de quien fue Jefe Político), y gobernó a Guatemala del 2 de marzo de 1958 al 31 de marzo de 1963, cuando fue derrocado por un golpe de Estado.

Su gobierno fue significativo porque en 1960 se iniciaron los movimientos rebeldes en el país. Ya había habido antes muchas revoluciones en Guatemala, pero siempre habían sido entre las élites criollas disputándose el poder; esta sería la primera vez que un grupo de clase media iniciaría una revuelta con ideología marxista.  Entre el 11 y 12 de noviembre de ese año, un grupo de jóvenes oficiales, suboficiales y soldados del Ejército Nacional de Guatemala se concentraron en la Ciudad de Guatemala con el fin de derrocar al Gobierno de Ydígoras-Fuentes, fundamentándose por la difícil situación de las unidades militares en cuanto a maltrato y soporte logístico deficiente y por la corrupción y los malos manejos del Gobierno;​ inspirados y alentados por el triunfo de la Revolución Cubana​, se rebelaron el 13 de noviembre pero por falta de coordinación y deserciones tuvieron huir hacia las bases militares de Zacapa y Puerto Barrios, donde fueron derrotados. Los principales líderes, teniente y especialista de inteligencia y el subteniente y ranger Marco Antonio Yon Sosa y Luis Augusto Turcios Lima se tuvieron que esconder y exilar de Guatemala.​  El 7 de febero de 1962, los oficiales rebeldes forman el Movimiento Revolucionario 13 de noviembre (MR-13) que en 1963 se convirtió en las Fuerzas Armadas Reveldes.  Fue el inicio de la Guerra Civil de Guatemala.

En 1961, el gobierno de Ydígoras  autorizó el entrenamiento en Guatemala de cinco mil  tropas cubanas anticastristas en la Finca La Helvetia en Retalhuleu; cedió estos campos de entrenamiento a los expedicionarios a cambio de las promesas que el Gobierno del presidente norteameriano John F. Kennedy de dinero  y un aumento de la cuota guatemalteca de azúcar en el mercado de los Estados Unidos. También puso ala disposición de los Estados Unidos las pistas aéreas en el área de Petén para facilitar la invasion de 1961 a la Bahía de Cochinos en Cuba.

Tras una serie de fuertes protestas estudiantiles y civiles en 1962, su gobierno estaba en la cuerda floja, y para calmar los ánimos autorizó que el expresidente socialista Juan José Arévalo, regresara al país y fuera candidato para las elecciones de 1963. La cúpula del Ejército de Guatemala y las clases altas más conservadoras de la sociedad se opusieron rotundamente, temiendo la posibilidad de que se repitiera la experiencia de 1944-1954.  El 29 de marzo todos los periódicos del país dieron la noticia en sus portadas de que Juan José Arévalo estaba en Guatemala y en la madrugada del 30 de marzo de 1963 Ydígoras-Fuentes fue derrocado por su ministro de Defensa, el coronel Enrique Peralta Azurdia, quien inmediatamente declaró Estado de Sitio y, pensando en que el triunfo electoral de Juan José Arévalo era seguro e inevitable, anuló las elecciones de 1963 acusando a Ydígoras-Fuentes de estar a punto de entregar el poder en las manos del enemigo y obligándolo a salir al exilio en Panamá.​

Años después, estando en el exilio en 1974, Ydígoras-Fuentes afirmó que su derrocamiento fue una consecuencia del fracaso de la Invasión de Bahía de Cochinos en Cuba en 1961; según él, cuando el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, lo habría utilizado a él como chivo expiatorio.

Ydígoras Fuentes vivió en la Ciudad de Guatemala hasta el día de su muerte, a los 86 años de edad, siendo uno de los presidentes de Guatemala más longevos, detrás de Guillermo Flores Avendaño, Enrique Peralta Azurdia y Efraín Ríos Montt. Falleció de una hemorragia cerebral el 6 de octubre de 1982 y​ fue sepultado en el Cementerio General de esa ciudad.

BIBLIOGRAFIA:

21 de marzo de 1847: el gobierno del capitán general Rafael Carrera funda la República de Guatemala

fundacionguate
Primera página del Decreto de Gobierno del 21 de marzo de 1847, la verdadera firma del general Rafael Carrera (a quien los criollos liberales acusaban falsamente de analfabeto y que firmaba como “Racararraca”) y el mapa original de la República de Guatemala.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de más de veinticinco años de Guerra civil, la Federación Centroamericana estaba prácticamente disuelta.  En Guatemal se había impuesto el regimen del capitán general Rafael Carrera, quien a sangre y fuego expulsó a los criollos liberales del país y los aplastó cuando quisieron formar su propio estado en Los Altos en 1838.

Cuando se hizo evidente que Guatemala necesitaba constituirse como República para establecer relaciones comerciales con el resto del mundo, Carrera estableció la República, el 21 de marzo de 1847.

Con el fuerte apoyo de la Corona Británica el regimen conservador se consolidó y se convirtió en un refugio para los miembros del clero regular que habían sido expulsado de muchos países latinoamericanos por los criollos liberales de esos país, ya que dicho clero era la clase social económicamente más poderosa.

El régimen de Carrera se mantuvo hasta su muerte, el 14 de abril de 1865 y los conservadores conservaron el poder hasta el 30 de junio de 1871, cuando los criollos liberales liderados por J. Rufino Barrios y Miguel García Granados vencieron al ejército de Vicente Cerna con apenas un puñado de insurrectos pero con modernas armas proveídas por el gobierno mexicano de Benito Juárez.

BIBLIOGRAFIA: