5 de noviembre de 1950: fracasa revuelta de Castillo Armas

El coronel Carlos Castillo Armas lidera una fracasada revuelta para tomar la base militar de La Aurora

5noviembre1950
Edificio de la antigua Penitenciaría Central, construida por el gobierno del general J. Rufino Barrios y que operó hsata la década de 1960. Allí estuvo prisonero el coronel Castillo Armas (en el recuadro) tras el fallido ataque a la Base Militar «La Aurora». Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El coronel Carlos Castillo Armas era un militar fiel al coronel Francisco Javier Arana, y tras la muerte de éste a manos de miembros del gobierno del Dr. Juan José Arévalo que estaba dirigidos por el Ministro de la Defensa, el coronel Jacobo Arbenz en 1949, empezó a complotar contra los gobiernos revolucionarios.  Tras laborar como director en la Escuela Politécnica, Carlos Castillo Armas lideró su primera incursión armada el 5 de noviembre de 1950, cuando en compañía de cien civiles, todos ellos sin ningún entrenamiento, intentó tomar la Base Militar «La Aurora«. 

Los apologistas de la Liberación, como el escritor Mario López Villatoro, embellecieron aquella fracasada rebelión comparando, sin querer, a los métodos los gobiernos revolucionarios con los de los presidentes liberales que los antecedieron (en especial a los brutales métodos judiciales y carcelarios del general J. Rufino Barrios,1 del licenciado Manuel Estrada Cabrera2 y del general Jorge Ubico3):

«Una inolvidable tarde del 5 de noviembre de 1950, a la cabeza de cien patriotas, se rebela en armas y asalta casi sorpresivamente el primer cuartel denominado «Base Militar», tenido como una especia de ciudadela de la Revolución. Se aseguraba contar con simpatizantes del movimiento en el interior de la fortaleza, pues el sentimiento de repudio hacia el gobierno descabellado de Arévalo, había invadido todos los ámbitos de la República; lo cierto es que cuando los primeros guardias reaccionan y se sacuden del natural atolondramiento, suenan los primeros disparos y entonces se entabla el tiroteo, que tomara desprevenidos a los jefes del mencionado cuerpo castrense.

De los cien ciudadanos valerosos y heróicos, fueron sacrificados veintuno, escapando el resto y siendo atrapados irremediablemente entre la furia de la sodadesca que disparaba a la ciega; entre los ametrallados que quedaron tendidos en los patios dados por muertos, debido a la forma en que fueron atacados, a fuerzas misteriores, a designios impenetrables del Supremo Hacedor, todavía permanecían vivos tres hombres que han pasado ya a la historia: Carlos Castillo Armas, Mario Arrivillaga y José Segundo Mancio, como supervivientes para relatar la grandeza de esa aventura con la cual está marcado con signos de sacrificio el camino a seguir para la liberación de la patria del quetzal.

Trasladados al Hospital para la autopsia de ley descrubre el médico forense que vivían tres hombres, gravemente heridos; se da el parte urgente a la Presidencia de la República y los matarifes del comunismo opinaban que se liquidara sin ningún escrúpulo a los traidores reaccionarios, según ladraban en el delirio de su ira; pero contra todo lo anhelado por los insensatos se procede a la curación de tales guatemaltecos, siendo traslados a la Penitenciaría Central.

Y es aquí donde Carlos Castillo Armas, resignado a su suerte, pero con fe profunda en sus compatriotas y en medio de la pesadumbre por la desaparición de sus valientes compañeros sacrificados por la redención de Guatemala, alimenta la segunda fase de la gran operación.  Se gesta el primer episodio de una odisea, consistente en escapar de la cueva de los lobos marxistas e ir a comenzar de nuevo la batalla y es así como un 11 de junio d 31952, logra fugarse del centro penitenciario en compañía de otros recluidos abnegados y dispuestos a todo por servir a la Patria.   Ante la expectación pública, y la tormenta de comentarios a cual más variados y contradictorios que se desata en el ambiente, Castillo Armas se ve protegido por la embajada de Colombia adonde fuera en busca de asilo inesperadamente«.4

Por su parte, el escritor revolucionario Manuel Galich describió así los hechos:

«A los 7 meses de haber consumado el asalto a la base militar, de 1950, Carlos Castillo Armas continuaba guardando prisión, rodeado de consideraciones por los jefes del penal.  Pendía sólo la sentencia por los delitos de sedición y rebelión, y sus comunicaciones con el exterior eran expeditas.  En el Gobierno ya nadie se acordaba más de él, porque existían problemas de mucho mayor interés nacional y porque, consignado a los tribunales de justicia, el Ejecutivo no lo consideraba asunto de su incumbencia.

A cargo de los jefes del penal corría el distraer la atención de los presos con una función vespertina de cine, y allí fueron reclusos y guardianes.  Mientras tanto, se escurrían por un túnel Castillo Armas, un teniente, un chofer y dos sargentos, compañeros suyos del 5 de noviembre, más uno de los autores del crimen del Studebaker gris, muy sonado en 1948; un parricida condenado a 30 años, un doble homicida y un ladrón sentenciado a 5 años.  Castillo Armas surgió del suelo, a las 6 de la tarde del 9 de junio de 1951, seguido de aquella ‘selecta’ escolta.  El centinela no dio la alarma a que estaba obligado sino después de un tiempo prudencial, porque quiso creer que aquellos aparecidos eran ‘fontaneros’ a juzgar por sus vestimentas.  Ganó el prófugo la Legación de Colombia y de allí salió del país con salvoconducto del Gobierno.

Para la United Fruit Company (UFCO) aquel individuo no podía sino parecer su ‘mesías’, y lo trajo al sitio ideal, allí donde su dominio es absoluto, fronterizo, para mayor fortuna, con Guatemala: la costa norte de Honduras […] El pupilo tenía algunos antecedentes que lo abonaban. Además de su aranismo de 1949 y de su asalto a la base militar de 1950, había recibido unos cursillos, un tanto olvidados, en West Point, y un oficialato de Estado Mayor.  No obstante, no pasaba de ser un neófito para la envergadura de la operación a que se le destinaba: lanzarlo contra Guatemala, armado, equipado y financiado por la UFCO, dirigido por expertos ‘yanquis’ y seguido por mercenarios caribes y centroamericanos.»5

(Nota de HoyHistoriaGT: dejamos que el lector decida cual de los dos versiones es más real, basado en los documentos desclasificados por la CIA estadounidense en 2003 en donde no solamente aparecen los tres criptónimos que esta organización utilizó para Castillo Armas -PANCHO, RUFUS y CALLIGERIS- sino que se detalla la forma en que fue el embajador John Puerifoy y el Departamento de Estado los que verderamente derrocaron al gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán el 27 de junio de 1954, y no la mal preparada operación PBSUCCESS que estaba a cargo de Castillo Armas.6)

Castillo Armas fue asesinado el 26 de julio de 1957 bajo circunstancias todavía no esclarecidas, y el 27 de julio de 1957, durante la breve presidencia del licenciado Luis Arturo González López, el decreto gubernativo No. 590 concedió el indulto a los autores, cómplices o encubridores de los delitos de rebelión y sedición de los sobrevivientes de la asonada del 5 de noviembre de 1950.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez, Guillermo (Mayo de 1886) Exposición y documentos presentados a la Asamblea Nacional Legislativa por Guillermo Rodríguez, acusado y sentenciado con pretexto de la bomba del 13 de abril de 1884.  Guatemala: Tipografía de Arenales. p. 50.
  2. Ávila Pessel, Carlos (6 de mayo de 1920). Defensa presentada por el Licenciado don Emeterio Ávila Echeverría después de ratificada la sentencia que le condenó a muerte, con relación al atentado del 29 de abril de 1907. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  3. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  4. López Villatoro, Mario (1956). Por los fueros de la verdad histórica. Una voz de la Patria escarnecida. Guatemala, ante la diatriba de uno de sus hijos renegados. Guatemala: Imprenta Moderna. pp. 218-219.
  5. Galich, Manuel (1956) Por qué lucha Guatemala : Arévalo y Arbenz dos hombres contra un imperio. Argentina : Elmer Editor.
  6. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency.
  7. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999). Causas y orígenes del enfrentamiento armado interno. Naciones Unidas. p. 247.

3 de octubre de 2010: descubren que EEUU experimentó con sífilis en Guatemala durante gobierno de Arévalo

Se descubre que el gobierno de los Estados Unidos hizo experimentos de sífilis en Guatemala durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo

3octubre2010
Antiguo Aeropuerto Internacional La Aurora en la Ciudad de Guatemala, en la década de 1940. En el recuadro: el Dr. Juan José Arévalo, presidente de la República de 1945 a 1951. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 3 de octubre de 2010 se hizo público el hallazgo de la Dra. Susan Reverby del Wellesley College en los Estados Unidos, acerca de que se habían hecho experimentos médicos de sífilis en personas de escasos recursos durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, cuando el Dr. Julio Bianchi era el Ministro de Salud y bajo la dirección de médicos estadounidenses asistidos por médicos guatemaltecos. Aquellos experimentos consistían en infectar deliberadamente a cientos de personas desvalidas en Guatemala, sin su conocimiento, de sífilis, gonorrea y chancroide. Entre las personas afectadas hubo soldados, prisioneros, enfermos mentales, prostitutas e incluso niños huérfanos del Hospicio Nacional y en edad escolar en el Puerto de San José.1

Los médicos estadounidenses querían comprobar experimentalmente el modelo de tranmisión humana de estas enfermedades venéreas y la eficacia de la entonces novedosa penicilina en el tratamiento de las mismas, con el objetivo de ayudar a las tropas estadounidenses que se veían expuestas a dichas infecciones cuando eran enviadas a sus misiones fuera de los Estados Unidos.

Entre 1946 y 1948 el Laboratorio de Investigaciones de Enfermedades Venéreas del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos y la Oficina Sanitaria Panamericana (prácticamente una dependencia del gobierno de Harry Truman) diseñaron y patrocinaron los experimentos ya mencionados. Los estudios estuvieron a cargo del médico John C. Cutler, quien desarrolló los experimentos bajo la supervisión los médicos R. C. Arnold y John F. Mahoney, y con el enlace y colaboración del Dr. Juan Manuel Funes, jefe de la División de Control de Enfemedades Venéreas de la Dirección de Sanidad Pública de Guatemala, y con la colaboración de funcionarios en los Ministerios de Salud —a cargo del Dr. Julio Bianchi—, de Gobernación y de la Defensa —a cargo del coronel Jacobo Arbenz Guzmán—. Cutler ya había realizado experimentos en Alamaba entre 1932 y 1972, donde infectó de sífilis a 399 jornaleros varones afroamericanos, la mayoría analfabetos, de los cuales 128 murieron de sífilis y 100 de complicaciones médicas asociadas, mientras que 40 de las esposas de estas personas resultaron infectadas y 19 niños sufrieron sífilis congénita.1

Al saberse el escándalo, el gobierno de Barack Obama ofreció una disculpa pública al gobierno guatemalteco y posteriormente le entregó los archivos del Dr. John C. Cutler —promotor y conductor del experimento—. Estos archivos estaban en la Universidad de Pittsburgh y contienen extensos reportes sobre las enfedades estudiadas, así como correspondencia entre Cutler y sus colegas en Estados Unidos, registros experimentales, libros de registro e historial de los sujetos inoculados con las infecciones, incluyendo el número de experimento, seguimiento serológico de sífilis y hallazgos de exámenes clínicos y dosis de penicilina. Si bien los resultados de los experimentos no fueron publicados en la literatura científica, hubo algunos resultados que fueron usados para presentar ponencias presentadas en el II Congreso Centroamericano de Venereología, que se realizó en la Ciudad de Guatemala en abril de 1948 y que fueron publicados en la revista «Salubridad y Asistencia«, que era el órgano divulgativo del Ministerio de Salud Pública.1

Guatemala fue seleccionada a sugerencia del Dr. Juan Manuel Funes, ya que algunos factores favorecían su realización. En primer lugar, de acuerdo a la legislación vigente en ese momento, ya no se hacían prisioneros políticos y la prostitución fue legalizada y se le permitió a las trabajadoras sexuales ingresar a las cárceles; esto hizo que las prisiones se convirtieran en los lugares seguros, controlables e idóneos para los experimentos humanos. El Servicio de Salud Pública de Estados Unidos erogó el dinero para los experimentos y lo dió a la Oficina Sanitaria Panamericana, con la cual el Gobierno de Guatemala firmó un acuerdo que permitía la realización de los experimentos. Esto significó que el personal estadounidense tenía autoridad para trabajar con las autoridades médicas en los hospitales gubernamentales, con instalaciones médicas y oficiales del ejército, con instituciones al cuidado de huérfanos y dementes y con el sistema penal. Y es que a pesar de la revolución de octubre de 1944, los Estados Unidos seguían teniendo la hegemonía en Guatemala, condicionando la política general, tanto interna como externa y la poderosa compañía frutera United Fruit Company controlaba gran parte del territorio nacional, así como Puerto Barrios, las líneas férreras, el transporte de carga y pasajeros y el transporte marítimo, convirtiendo a Guatemala en la República Bananera por excelencia.1

Al enterarse de estos estudios en 2010, el gobierno de Guatemala nombró una Comisión Presidencial dirigida por el Vicepresidente e integrada por la Procuraduría General de la Nación y los Ministros de Relaciones Exteriores, de Gobernación , de la Defensa Nacional y de Salud Pública y Asistencia Social; esta comisión tuvo como objetivo investigar y esclarecer sobre la base de la dignidad humana y ética los hechos históricos, científicos, políticos y sociales por lo que los científicos estadounidenses practicaron experimentos con personas en Guatemala durante los años de 1946 a 1948.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Comisión Presidencial para el Esclarecimiento de los Experimentos en Humanos en Guatemala 1946-48. (2011) Experimentos en seres humanos; el caso Guatemala 1946-48. Guatemala: Gobierno de Guatemala.

Subir

26 de agosto de 1889: nace Federico Ponce Vaides

Nace en Alta Verapaz el general Federico Ponce Vaides, quien fuera presidente interino de Guatemala del 1 de julio al 20 de octubre de 1944.

26agosto1889
El Calvario y antiguo cementerio de Cobán, Alta Verapaz. Allí estuvo la tumba del general Ponce Vaides hasta que el cementerio fue clausurado. En el recuadro: el presidente Ponce en el primer día de su gobierno interino. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El general Federico Ponce Vaides nació en Cobán, Alta Verapaz, el 26 de agosto de 1889. Siendo adolescente, se trasladó a la Ciudad de Guatemala en donde realizó sus estudios medios en el entonces prestigioso y exclusivo Instituto Nacional Central para Varones, en la Escuela Normal y en la Escuela Politécnica, cuando esta última era una institución de nivel medio que preparaba no solamente militares sino que también ingenieros civiles y topógrafos.1

Ponce ingresó a la Escuela Politécnica el 2 de julio de 1903 y obtuvo sus despachos de teniente de infantería tras el triunfo fortuito de la fuerzas guatemaltecas durante la Guerra del Totoposte el 12 de julio de 1906.  Tras graduarse, fue incorporado en el Estado Mayor presidencial del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 2 de enero de 1907.1

Poco a poco fue ascendiendo en la carrera militar, en la ocupó varios puestos: inspector de milicias, instructor militar, jefe de escolta ambulante, jefe político y comandante de armas.  También tuvo cargos en la administración pública, siendo administrator de rentas, alcalde primero municipal y juez de paz.  Incluso fue docente, ya que impartió clases de matemáticas, deportes y ejercicios militares en el Instituto del Norte.2

Se casó en 1922 y tuvo ocho hijos, llegando a ser coronel y comandante de armas del departamento de Petén en 1940.  Allí donde se encontraba cuando fue asecendido a general de brigada el 15 de abril de 1940, ya durante el gobierno del general Jorge Ubico.1 Luego, en 1943 fue incorporado al Estado Mayor General, y allí se encontraba cuando renunció el presidente Ubico el 1 de julio de 1944.2

El periódico oficial «El Liberal Progresista«, dirigido por Ricardo Peralta, dijo lo siguiente tras la renuncia de Ubico: «Estos acontecimientos acaban de culminar con la renuncia del general Ubico, que, con la más noble y majestuosa dignidad, ha resignado su alto cargo en un triunvirato militar, con la sola idea -que fue siempre suya- de que en Guatemala no se desaten disturbios ni se derrame sangre.  Jamás en lo mucho que tenemos de vida política, había visto una resignación del mando de un gobernante tan patriota y noble, como la que nos tocó presenciar casi inesperadamente… Abrigamos la certeza de que la Historia no tendrá que esperar mucho tiempo para que dicte su justiciero veredicto y de en sus páginas la altura que corresponde al más honrado y patriota gobernante que hemos tenido…»3

El triunvirato militar estaba formado por los generales Buenaventura Pineda, Eduardo Villagrán Ariza y Federico Ponco Vaides, y entró en funcionaes inmediatamente.  Y aunque el boletín oficial al respecto dice que fueron designados por el Estado Mayor y que tenían el respaldo absoluto del ejército,4 existen varias versiones sobre cómo fue que se formó el triunvirato que sucedió al general Ubico en la presidencia, ya que los tres generales mencionados eran reconocidos por su incompetencia y adicción al consumo de alcohol.  Una teoría sugiere que fue Roderico Anzueto el que escogió a los militares más incompetentes del Ejército de Guatemala a fin de poderlos manejar a su antojo.5; Pero existen otras versiones que sugieren que los generales estaban ansiosos por saber quién iba a suceder al presidente cuando éste renunciara, y decidieron enviar una comisión formada por los más ineptos para que le preguntaran.6 Es la respuesta del general Ubico la que varía dependiendo de la versión:  unos dicen que cuando le preguntaron quién podía sucederlo, el presidente contestó sin siquiera levantar la vista de los papeles que estaba revisando: «¡ustedes tres!»; otros relatan que cuando entraron los generales a preguntar, Ubico ya había firmado la carta de renuncia y llorando de rabia se las tiró en la cara diciendo: «¡Aquí está esta su m#!@#!»6

Ponce Vaides logró quedarse en el poder como presidente interino, pero fue finalmente derrocado por la Revolución de Octubre, el 20 de octubre de 1944.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Torón España, José (1978) Partidos Políticos y Régimen provisorio de Federico Ponce. Guatemala: Universidad de San Carlos, Escuela de Historia. p. 24.
  2. Ibid., p. 25.
  3. Ibid., p. 20.
  4. Ibid., p. 21.
  5. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522. p. 18.
  6. Herrera, Víctor Manuel (10 de abril de 1984). Entrevista con un miembro de las juventudes universitarias de 1944. Guatemala: inédita.

20 de agosto de 1951: se publica el primer número de «Prensa Libre»

Tras haber vendido «Nuestro Diario», el periodista Federico Hernández de León y otros colegas publican «Prensa Libre».

20agosto1951
Estadio «de la Revolución» inaugurada en 1950 para los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Actualmente es el estadio «Doroteo Guamuch Flores». Allí tomó posesión el coronel Jacobo Arbenz Guzmán (inserto) en 1951. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

A finales del gobierno del Dr. Juan José Arévalo, el propietario y fundador del periódico «Nuestro Diario«, el licenciado e historiador Federico Hernández de León, ya no podía mantener su publicación y tuvo que venderlo a un grupo político que intentó utilizar el diario para apoyar la campaña del entonces Ministro de la Defensa, coronel Jacobo Arbenz Guzmán;1 pero el director del periódico, Pedro Julio García, no aceptó las presiones políticas sobre el diario y fue despedido.2  Por mostrar su solidaridad con el director destituido, también fueron despedidos el jefe de redacción, periodista Alvaro Contreras Vélez, y los periodistas Mario Sandoval Figueroa y Salvador Girón Collier, entre otros.2

Los periodistas se unieron a Isodoro Zarco, quien era colaborador de «Nuestro Diario» y a Alfonso Rodríguez Muñoz, propietario de la imprenta Iberia, para crear un nuevo periódico.  Con un total de nueve mil quetzales iniciaron labores el 20 de agosto de 1951, publicando 3,500 ejemplares de su primer número de ocho páginas en formato tabloide en la imprenta Iberia.3 Como nota curiosas, es importante destacar que el personal de la primera época de Prensa Libre incluía al periodista Jorge Palmieri como cronista de espectáculos; y es curioso porque Palmieri era amigo de la familia Arbenz e incluso tuvo un romance con Arabella, una de las hijas del presidente, cuando ésta vivía en México después del exilio de su familia en 1954.4

En su primer número, el nuevo periódico adoptó el lema «por un periodismo independiente, honrado y digno«,3 además de una actitud desafiante ante el socialismo del gobierno del Dr. Arévalo y de su sucesor, el coronel Arbenz Guzmán.2 De hecho, uno sus primeros anunciantes fue la United Fruit Company, férrea enemiga del régimen arbencista.2

Las primeras noticias publicadas por el nuevo vespertino, que costaba cinco centavos en esa época, incluyeron las siguientes:5

  1. El titular fue que aumentaba el consumo de drogas en Guatemala. Esta noticia indicaba que había un aumento en el tráfico de estupefacientes, en especial de la marihuana, y que crecía por las fronteras con México y El Salvador, además de los puertos de Puerto Barrios y Livingston, junto con la producción ilegal en la región de la Costa Sur y en el altiplano del centro del país.  De acuerdo a lo informado por Prensa Libre, las drogas eran transportadas a través del río Suchiate en cayucos desde México, y luego eran trasladadas a Malacatán, en el departamento de San Marcos envueltos como cigarrillos que eran vendidos a jóvenes estudiantes.
  2. La capital no tenía suficiente agua y se iba a construir un acueducto con fuentes naturales que sería introducido por Mixco con financiamiento del Instituto de Fomento de la Producción (INFOP), ente que fue creado por el gobierno de Arévalo para que la actividad productiva privada también apoyaya la inversión y la obra pública.  Se esperaba que en tres meses la Ciudad de Guatemala dispusiera de 5,000 pajas de agua adicionales.
  3. La propaganda que iba a hacer el gobierno con la construcción de la carretera al Atlántico.  Este proyecto, que fue uno de los cuatro pilares del gobierno arbencista contra los monopolios estadounidenses en el país, fue criticado por el llamado del gobierno para que los guatemaltecos contribuyeran con sus aportes. En cada municipio se instaló una alcancía para dichos aportes, además de establecer comités locales a cargo de kermeses, veladas, y rifas para recaudar fondos, porque la obra era en beneficio para todos pero requería «mucho dinero«.  Esta campaña nacionalista de propaganda iba a iniciar el 15 de septiembre, de acuerdo a la Secretaría de Propaganda y Divulgación de la Presidencia y todo sería administrado por un comité central en la Ciudad de Guatemala, ya que el gobierno no quería incurrir en préstamo alguno para semejante obra.
  4. Nota policiaca: se informó de cuatro capturados por la Guardia Civil acusados de contrabando en las aduanas.  Dicha guardia, creada por la Junta Revolucionaria de Gobierno en 1944 estaba a cargo de la seguridad ciudadana, y de realizar delicadqas tareas de espionaje y, hacia el final del gobierno en 1954, de represión contra sospechosos de ser miembros del Movimiento de Liberación Nacional.6

También desde el inicio aparecieron las columnas de opinión «Cacto» y «Claraboya» de Alvaro Contreras Vélez y Mario Sandoval Figueroa, respectivamente.7 De hecho, la columna de Contreras Vélez (que continuó publicando en el diario hasta su muerte en 2005) manifestaba su preocupación por la crisis económica que afectaba al país, por el alza del costo de la vida y por ciertas actividades gubernamentales que consideraba como «rojas» o comunistas» ya que, de acuerdo a Contreras Vélez, «provocaban temor en los empresarios y detenían el emprendimiento«.  Y también criticaba al gobierno, diciendo que «faltan brazos, falta voluntad, falta organizar la vida administrativa en lugar de perder el tiempo en intrigas o pasteleos políticos y ambiciosos. En otras palabras: trabajo en lugar de tanta verborrea«.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. De León Dardón, Diana Victoria (2005). Estudio comparativo del uso de la infografía en la notica de sucesos de los matutinos Prensa Libre y Nuestro Diario. Guatemala: Universidad de San Carlos. Facultad de Ciencias de la Comunicación. p. 38.
  2. FindGlocal (s.f.) Prensa Libre. Guatemala.
  3. De León Dardón, Estudio comparativo del uso de la infografía, p.: 39.
  4. Palmieri, Jorge (2007). «Arabella Arbenz Vilanova»Blog de Jorge Palmieri. Archivado desde el original el 16 de enero de 2015.
  5. Galicia, Néstor (20 de agosto de 2019).  Estas eran las noticias que impactaron hace 68 años. Guatemala: Prensa Libre.
  6. Hemoroteca PL (18 de agosto de 2017). Las «otras noticias» del 20 de agosto de 1951.  Guatemala: Prensa Libre.
  7. Galicia, Néstor (3 de enero de 2016). Hito periodístico en 1951: Nace Prensa Libre. Guatemala: Prensa Libre.

1 de mayo de 1947: entra en vigencia el Código de Trabajo

Durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo entra en vigencia el decreto 330 del Congreso de la República: el Código de Trabajo

1mayo1947
Escenas de la producción cafetalera en Guatemala grabadas en madera con base a las fotografías realizadas por Eadweard Muybridge en 1875. Este era el trabajo tradicional y prácticamente forzoso de los indígenas guatemaltecos hasta 1947. En el recuadro: el presidente de Guatemala, Dr. Juan José Arévalo. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hasta 1947, las leyes vigentes en Guatemala favorecían grandemente a los patronos, en especial a todos aquellos que establecieron sus fincas cafetaleras o de otra índole durante el gobierno del general J. Rufino Barrios y los gobiernos liberales que le siguieron. Leyes como el Reglamento de Jornaleros redactado por el ministro de Fomento del general Barrios, el licenciado Manuel María Herrera Moreno,1 o la Ley de Vagancia y la Ley de Vialidad emitidas durante el gobierno del general Jorge Ubico,2 tenían como único propósito proporcionar de mano de obra indígena casi gratuita a los grandes cafetaleros a fin de impulsar la economía nacional.

Los cambios globales que se produjeron hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, impulsados por el fin del fascismo y el establecimiento del New Deal del presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos produjeron una oleada de leyes que mejoraban las condiciones de los trabajados en todo el mundo.3 En Guatemala gobernaba el Dr. Juan José Arévalo, quien llegó al poder en las primeras elecciones que se realizaron tras el gobierno de 14 años del general Jorge Ubico, que fue el último gobernante liberal en la región. En Guatemala, tanto el período liberal, que duró de 1871 a 1944, como el conservador, que fue de 1838 a 1871, se caracterizaron porque los presidentes eran dictadores prácticamente dueños de vidas y haciendas que se perpetuaron en el poder y que sólo salieron de la presidencia muertos o derrocados, con la única excepción del general Manuel Lisandro Barillas en 1892.4

Los cambios sociales que se observaron durante la época revolucionaria (1944-1954) obedecieron a las transformaciones globales que se produjeron por la caída de los regímenes fascistas de Hitler en Alemania y de Mussolini en Italia. En Guatemala, los principales cambios que se dieron incluyeron la implementación de un Instituto de Seguro Social y la de leyes que ofrecieran un mínimo de protección a los trabajadores. Así pues, el Decreto 330 del Congreso de la República fue enviado al ejecutivo el 8 de febrero de 1947 y aprobado por el presidente, Dr. Juan José Arévalo el 20 de febrero, entrando en vigor el 1 de mayo de eso año para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.5

Desde entonces, el Código ha sufrido varias y serias reformas. Por ejemplo, luego del triunfo del Departamento de Estado estadounidense derrocando al presidente, coronel Jacobo Arbenz Guzmán6 —quien había atacado frontalmente los intereses de los monopolios estadounidenses en GuatemalaNota—, el coronel Carlos Castillo Armas —colocado en la presidencia por el Secretario de Estado, John Foster Dulles— emitió el Decreto Presidencial 570 el 28 de febrero de 1956, el cual modificó 97 artículos del Código de Trabajo y derogó 7 de ellos. Posteriormente, durante el gobierno del general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, se aprobó la reforma contenida en el Decreto 1441 del Congreso de la República del 29 de abril de 1961, que constituyó prácticamente una sustitución total del Decreto 330, por lo que desde entonces se considera al Decreto 1441 como el Código de Trabajo.7

Desde entonces se han venido dando otras reformas para actualizar la ley a las nuevas formas de trabajo que han surgido en las últimas décadas, especialmente las de las maquilas y el trabajo por internet.5


NOTA:

    • Gracias a las generosas concesiones otorgadas por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera a compañías estadounidenses, para 1947 los principales monopolios de ese país en Guatemala eran: International Railways of Central America (IRCA), Electric Light Company, United Fruit Company, W. R. Grace and Company y sus subsidiarias, National Aviation Company, Rosenthal bankers, Pacific Bank and Trust Company, Standard Oil Company, Union Oil, Pan American Airways, Retalhuleu Electric Company, Amsinck Sanne and Company, British American Tobacco Company, y otras doce compañías menores.8

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  2. Wagner, Regina (2001). Historia del café de Guatemala. Guatemala: ANACAFE, Villegas Editores. p. 97.
  3. Bianchi S., Julio (1941). Prólogo de «¡Ecce Pericles!» de Rafael Arévalo Martínez. Guatemala: Tipografía Nacional. p. vi-x.
  4. Eric Rauchway (2007), The Great Depression and the New Deal: a Very Short Introduction. (en inglés) Oxford University Press ISBN 9780195326345. pp. 10 y siguientes.
  5. Colmenares Arandi, Rodolfo (2007). Código de Trabajo, 1947-2007. Edición conmemorativa. Guatemala: Ministerio de Trabajo y Previsión Social. p. 1.
  6. Azurdia Alfaro, Roberto (1960), Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. LXVII-LXVIII.
  7. Congreso de la República de Guatemala (5 de mayo de 1961). Decreto 1441: Código de Trabajo. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 1-193.
  8. Department of State. (1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. p. 192.

Subir

16 de abril de 1951: repatrian a Cuba los restos de J.J. Palma

«¡Tinta en sangre tu hermosa bandera, de mortaja al audaz servirá!»; repatrian a Cuba los restos del poeta J.J. Palma, autor de la letra original del Himno Nacional de Guatemala.

16bril1951
El sepelio del poeta cubano José Joaquín Palma Lasso en su natal Bayamón en 1951. En el recuadro: el poeta en 1906. Imágenes de tomadas de Wikimedia Commons.

La letra original del Himno Nacional de Guatemala era sumamente guerrerista, y por ello fue modificada en 1934 por el pedagogo y poeta José María Bonilla Ruano, por encargo del gobierno del general Jorge Ubico. Y es que en realidad el poeta cubano José Joaquín Palma Lasso, autor de la letra original, había escrito el himno inspirado más en la situación de su Cuba natal que en la de Guatemala en 1896; de allí se originaron estrofas como éstas:

Si mañana tu suelo sagrado
lo profana invasión extranjera,
tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá.

Que tus hijos valientes y altivos
ven con gozo en la ruda pelea,
el torrente de sangre que humea
del acero al vibrante chocar.1

Palma Lasso se exilió en Guatemala tras participar en los movimientos indepentistas en Cuba, y allí vivió el resto de su vida participando activamente en la docencia y los círculos intelectuales.

Por su carácter de héroe de la revolución independentista, en 1951 el gobierno cubano de Carlos Prío Socarrás, gestionó la repatriación de los restos de Palma Lasso —fallecido en 1911— ante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. Una vez que la familia del extinto poeta estuvo de acuerdo, el Ministerio de Educación y la oficina de Protocolo de Relaciones Exteriores se encargaron de organizar la entrega de los restos.2

El 16 de abril de 1951, después de ser incinerado los restos de Palma, la urna cineraria fue colocada sobre un armón de artillería y conducida al Congreso, donde durante 24 horas montaron guardia de honor el gabinete en pleno, diputados, cuerpo diplomático, compañía de caballeros cadetes, delegaciones escolares, magisterio nacional, miembros de la Sociedad de Geografía e Historia, periodistas, e intelectuales. El director de cultura del Ministerio de Educación Pública de Cuba, el doctor Raúl Roa García, pronunció palabras de agradecimiento y el coro internormal interpretó los himnos de Cuba y Guatemala, además del himno «José Joaquín Palma«. Y para finalizar, develaron una placa de bronce con la letra y la música del Himno de Guatemala, además de las firmas del compositor Rafael Álvarez Ovalle y del poeta Palma Lasso.2

Al día siguiente, martes 17 de abril, hubo una ceremonia en el Congreso, la que terminó con el discurso del diputado Marco Antonio Villamar Contreras, dando la despedida a los restos en nombre del pueblo de Guatemala. Inmediatamente después, la urna fue levantada del catafalco, por los ministros de Educación Pública de Cuba y Guatemala, doctor Sánchez Arango y licenciado Héctor Morgan García, respectivamente, por el presidente del congreso y el ministro de Relaciones Exteriores, licenciado Manuel Galich y el público reunido entonó el himno nacional de Guatemala, con su letra original.

La urna fue colocada en un armón de artillería tirado por un jeep del ejército escoltado por una sección motorizada de la Guardia de Honor y acompañado de un piquete de tropa con la insignia patria de luto. El cortejo fúnebre salió hacia el aeropuerto «La Aurora» en donde el licenciado Morgan García hizo entrega oficial de los restos a la delegación cubana.​ Los cinco aviones cubanos fueron despedidos con salvas de artillería y acordes de la banda marcial y una escuadrilla de aviones de Guatemala los escoltó hasta el Atlántico.2

Los restos de Palma fueron recibidos en el aeropuerto militar de «Rancho Boyeros«, por el presidente de Cuba, Carlos Prio Socarrás, ministros de Estado, cuerpo diplomático y consular, altos jefes militares, intelectuales, periodistas, escolares de todos los niveles, magisterio y público invitado. Miles de escolares portando banderas de Cuba y Guatemala, escoltaron la urna hasta ser colocada en el Salón de los Pasos Perdidos y el gobierno decretó días de duelo el 17 y 18 de abril. Palma recibió el título de «Hijo Predilecto de Bayamo«, su pueblo natal, y el de «Mayor general del Ejército Cubano«.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1896-1897 XV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 324.
  2. Cozar, Arnoldo J. (1965) Arcón Patrio. II. Guatemala: José de Pineda Ibarra, Ministerio de Educación.

Subir

19 de febrero de 1992: fallece David Vela

Fallece el eminente periodista David Vela, director del diario «El Imparcial» de 1944 a 1984.

19febrero1992
Desfile Bufo de la Huelga de Dolores de 1922, año en que David Vela fue miembro del Honorable Comité y autor de «La Chalana» junto con otros miembros de la «generacióm del 20«.  En los recuadros de la izquierda: el logo y el Muñequito de «El Imparcial» periódico al que Vela dedicó toda su vida.  En el recuadro de la derecha: David Vela en 1926.  Imágenes tomadas de «El Imparcial«.

Uno de los miembros de la «generación del 20» que contribuyó al derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera y quien luego sería instrumental en el periodismo guatemalteco fue el licenciado David Vela Salvatierra.1

Vela nació el 25 de febrero de 1901 y realizó sus estudios de bachillerato en el Instituto de Varones de Oriente, donde se graduó en 1918. Luego ingresó a la Universidad «Estrada Cabrera» desde donde participó activamente en las actividades estudiantiles contra el gobierno del presidente Estrada Cabrera en 1919 y principios de 1920. Tras el derrocamiento de Estrada Cabrera, el presidente Carlos Herrera donó un edificio para que los estudiantes universitarios fundaran su Asociación, y los de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado fundaron la Asociación de Estudiantes «El Derecho» de la que Vela fue el primer presidente. Fue uno de los iniciadores del deporte universitario en 1922 y estuvo entre los fundadores de la Universidad Popular ese mismo año, la que fue la primera institución que llevó las actividades de extensión universitaria a los obreros de la Ciudad de Guatemala, quienes hasta entonces no tenían acceso a educación formal más allá de la escuela primaria.2 En la universidad fue compañero de estudios de famosas personalidades, como el escritor Miguel Angel Asturias, quien posteriormente sería galardonado con el Premio Lenín y el Premio Nóbel de Literatura, y el periodista Clemente Marroquín Rojas, patriarca de los redactores y propietarios de periódicos de Guatemala.  De sus épocas estudiantiles, Asturias escribió la novela «Viernes de Dolores» en la que narra como eran las actividades del Honorable Comité de Huelga de los estudiantes universitarios de 1922, del que todos ellos formaban parte, y menciona a Vela como «el Gato» y uno de los autores del canto de guerra estudiantil «La Chalana«, que todavía se mantiene vigente.3

Pero fue en el periodismo en donde Vela verdaderamente se destacó. Se inició como redactor de «El Estudiante«, y como editor y redactor de las revistas «Electra» y «Studium»; pero fue en el periódico «El Imparcial» fundado por Alejandro Córdova en donde realmente hizo carrera.  Empezó allí como redactor en 1922, y pasó luego a jefe de redacción tras la renuncia de César Brañas a ese puesto en octubre de 1926, luego de que el periódico reinició sus actividades tras la muerte del general presidente José María Orellana, quien lo había suspendido por los ataques en su contra.  En aquella oportunidad, el periódico publicó lo siguiente: «con sincera aprobación de todos los elementos intelectuales de EL IMPARCIAL, la dirección del periódico dispuso ayer encomendar a las aptitudes trabajadoras y al entusiasmo del compañero David Vela, la jefatura de redacción, para llenar la vacante que deja César Brañas«.4 Y por si fuera poco, Vela se graduó de licenciado en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro el 30 de octubre de ese mismo año y el periódico lo celebró por todo lo alto, publicando su foto en primera plana con el título «El Jefe de Redacción de El Imparcial triunfa«.5

El 22 de junio de 1944, Vela fue parte de los 311 ciudadanos que firmaron un memorial solicitando al presidente Jorge Ubico Castañeda la reinstauración de las garantías constitucionales en Guatemala tras la represión de las revueltas populares de ese mes. Aquel documento, seguido por un reclamo por la represión que llevó a la muerte de la profesora María Chinchilla, fue un factor importante en los movimientos populares que concluyeron con la renuncia de Ubico Castañeda el 1 de julio de 1944.6

El 1 de octubre de ese año, el presidente interino, general Federico Ponce Vaides, ordenó asesinar al periodista Alejandro Córdova por los ataques contra su persona que aparecían en el periódico, y tras el asesinato, Vela pasó a ser director del periódico, puesto en que se mantuvo hasta que «El Imparcial» quebró en 1984.7

En 1952, la Escuela Centroamericana de Periodismo, adscrita a la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala, le reconoció el título de Periodista Profesional. Vela fue catedrático universitario y autor de numerosos libros y ensayos; además, perteneció a la Academia Guatemalteca de la Lengua y a la Sociedad de Geográfica e Historia de Guatemala.  Y también, junto con el periodista Rigoberto Bran Azmitia, fundó el Museo del Libro Antiguo en la ciudad de Antigua Guatemala el 16 de marzo de 1956.8

El 27 de septiembre de 1954, cuando Vela era miembro de la Asamblea Legislativa ya durante la época del gobierno del coronel Carlos Castillo Armas, éste pidió que se revisaran los contratos suscritos con la United Fruit Company con el gobierno de Lázaro Chacón el 25 de mayo de 1930 y con el gobierno de Jorge Ubico, el 3 de marzo de 1936.  Al recibir la solicitud, la Asamblea eligió a una comisión específica conformada por los diputados David Vela, Oscar Nájera Farfán, Abraham Cabrera Cruz, Ramiro H. Alfaro, Luis Padilla y Guillermo Flores Avendaño (quien luego sería presidente de la República), para que estudiaran los contratos y dictaminaran al respecto.  Al día siguiente, 28 de diciembre, la comisión inusualmente presentó su dictamen de aprobación, junto con contratos adicionales que habían sido firmados el día anterior entre el gobierno de Castillo Armas y la United Fruit Company, los cuales de inmediato fueron enviados de vuelta a la Asamblea para su aprobación final.9

Tras una vida intensa, Vela falleció en la Ciudad de Guatemala el 19 de febrero de 1992.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Francisco Alejandro (2010). «David Vela Salvatierra»Diccionario de Autores y Críticos de Guatemala (Guatemala: La Tatuana). Archivado desde el original el 22 de octubre de 2010.
  2. Quintana, Epaminondas (1971). La Historia de la Generación del 20. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Asturias, Miguel Ángel (1978). Viernes de Dolores. Buenos Aires: Lozada.
  4. Córdova, Alejandro (4 de octubre de 1926). David Vela: nuevo jefe de redacción. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  5. – (30 de octubre de 1926). El Jefe de Redacción de El Imparcial triunfa. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  6. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  7. Miguel, José (2009). «La muerte de Alejandro Córdova»El blog chapín. Guatemala. Archivado desde el original el 17 de abril de 2014.
  8. Bran Azmitia, Rigoberto (1967). Vida y misión de una hemeroteca: Panorama del periodismo guatemalteco -1965. Guatemala: José de Pineda Ibarra.
  9. Villagrán Kramer, Francisco (1993). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970. Guatemala: FLACSO.

9 de diciembre de 1944: se deroga la constitución de 1879

Se deroga la constitución de 1879, según el decreto 18 de la Junta Revolucionaria de Gobierno

9diciembre1944
Los triunviros de la Junta Revolucionaria de Gobierno: ciudadano Jorge Toriello, teniente coronel Francisco Javier Arana y mayor Jacobo Arbenz. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la revolución de octubre de 1944 que derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides, la Junta revolucionaria emitió el decreto 18, derogando la constitución de 1879 el 28 de noviembre de 1944, y la Asamblea Legislativa lo aprobó el 9 de diciembre de ese mismo año, convocando a una Asamblea Constituyente que emitió la nueva constitución de la República el 15 de marzo de 1945.1,2

En ese decreto, se dejaron vigentes los títulos I, II, III, V y VI de la constitución de 1879, tal y como estaban antes de las reformas que hizo el general Jorge Ubico el 11 de julio de 1935 mientras se escribía la nueva constitución.  Los títulos indicados eran los siguientes:

  • Título I: de la Nación  y sus Habitantes
  • Título II: de las Garantías
  • Título III: del Poder Legislativo
    • Sección 1a.: organización del poder legislativo
    • Sección 2a.: atribuciones del poder legislativo
    • Sección 3a.: de la formación y sanción de la ley
    • Sección 4a.: de la comisión permanente
  • Título V: del Poder Judicial
  • Título VI: del Gobierno de los Departamentos y de las Municipalidades1,2

Se reproducen las porciones más importantes del decreto Número 18 por su importancia histórica:

La Junta Revolucionaria de Gobierno,

Considerando:

Que de acuerdo con la Declaración de Principios hecha el día de hoy en Decreto número diecisiete, procede dictar las medidas a que debe sujetarse la organización política-administrativa del país,

Por tanto, decreta:

Artículo 1.°— se deroga totalmente la Constitución de la República.

Artículo 2.°— mientras la Asamblea Nacional Constituyente dicta la nueva Carta fundamental, se claran en vigor los títulos I, II, III, V y VI de la Constitución existente antes de las reformas del once de julio de mil novecientos treinta y cinco, con las siguientes modificaciones:

Artítulo 3°.— el Artículo 8°., Título I queda así: «Son ciudadanos los guatemaltecos mayores de diez y ocho años que sepan leer y escribir o tengan renta, industria, oficio o profesión que les proporcione medio de subsistencia». […]

Artículo 5°.— el Artículo 18.° del mismo título, queda así: «La instrucción primera es obligatoria; la sostenida por la Nación es laica y gratuita. La Universidad Nacional es autónoma.»

Artículo 6.°— la fracción 2a. del artículo 22, del mismo título, queda así: «La fuerza arma es una institución apolítica, no puede ejercer los derechos de petición y de sufragio, ni deliberar, salvo en los asuntos relativos a su propia organización y demás que autorice la Ley Constitutiva del Ejército.» […]

Artículo 11.°— el presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario Oficial y de él se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próximas sesiones extraordinarias.

Dado en el Palacio Nacional: ciudad de Guatemala, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Publíquese y cúmplase.

El 9 de diciembre de 1944, la Asamblea Legislativa, entonces presidida por el dramaturgo Manuel Galich y Alfonso Bauer Paiz, ratificó este decreto y convocó a elecciones de una Asamblea Legislativa para redactar la nueva constitución política de la República.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Legislativa (1944): Constitución de la República de Guatemala con todas sus reformas, vigente hasta el 28 de noviembre de 1944, en que fue derogada por Decreton Número 18 de la Junta Revolucionaria de Gobierno. Guatemala: Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Guatemala.
  2. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945.. LXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 455-456.

Subir

1 de diciembre de 1944: decretan la autonomía universitaria

Entra en vigor el decreto No. 12 de la Junta Revolucionaria de Gobierno que autoriza definitivamente la autonomía económica y administrativa de la Universidad Nacional

1diciembre1944.jpg
El paraningfo universitario, en 1920.  En 1944 se celebró allí la ceremonia en que se le otorgó la autonomía jurídica y administrativa a la Universidad Nacional. En el recuadro: los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La autonomía de la Universidad Nacional inició el 1 de diciembre de 1944, mediante el decreto No. 12 de la Junta Revolucionaria de Gobierno, el cual se reproduce a continuación por su importancia histórica:1

Decreto No. 12

La Junta Revolucionaria de Gobierno

Considerando: Que uno de los anhelos más legítimos de los sectores intelectuales del país, ha sido la organización de la Universidad Nacional en forma que corresponda a las realizaciones de auténtica cultura que el pueblo esperaba de ella;

Considerando: Que fue fermento valioso de la revolución trascendental que vivimos, la decisión de estudiantes y profesionales dignos, de llegar a la autonomía universitaria para poner al Alma Mater a salvo de las agresiones dictatoriales que la habían convertido en mera fábrica de profesionistas, donde la libre investigación era anulada, y el pensamiento perdía toda su eficacia, al quedar bajo control hasta en sus más mínimos detalles;

Considerando: Que la investigación de los numerosos problemas que confronta el país y la difusión de la cultura exigen nueva orientación para la Universidad, y libertad para decidir acerca de su organización, propósitos y fines;

Por tanto: en uso de las facultades que le confiere el artículo 77 de la Constitución de la República, en su inciso 23, decreta:

Artículo 1°.— La Universidad Nacional de San Carlos, con sede en la capital de la República, es autónoma en el cumplimiento de su misión científica y cultural, y en orden administrativo.

Artículo 2°.— La Universidad Nacional tiene la personalidad jurídica necesaria para el desarrollo de sus fines y para adquirir, administrar, poseer y enajenar bienes, contraer obligaciones y ejercer toda clase de acciones de acuerdo con la ley.

Artículo 3°.— Integran la Universidad Nacional, las siguientes facultades: de Ciencias Jurídicas y Sociales; de Ciencias Médicas; de Ciencias Económicas; de Ciencias Naturales y Farmacia; de Ingeniería; de Odontología; de Humanidades; y las demás facultades e institutos que en lo sucesivo se establezcan.

Artículo 4°.— Mientras se emite la nueva Ley orgánica de la Universidad Nacional y los correspondientes estatutos y reglamentos, estarán en vigencia las leyes que la rigen, en cuanto no afecten el espíritu del presente Decreto.

Artículo 5°.— El Ejecutivo dispondrá la manera de asegurar la autonomía económica de la Universidad Nacional.

Artículo 6°.— La Ley Orgánica decidirá la forma en que el Ejecutivo verificará la suprema inspección que le corresponde de conformidad con lo dispuesto en el artículo 77, inciso 7°., de la Constitución de la República.

Artículo 7°.— Este Decreto entrará en vigor el día primero de diciembre próximo entrante, y se dará cuenta de él a la Asamblea Legislativa de la República en sus próximas sesiones ordinarias.

Dado en el Palacio Nacional: en Guatemala, a los nueve días del mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1945): Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945. LXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 448-449.

Small

28 de noviembre de 1944: Junta Revolucionaria modifica la estructura del gobierno

La Junta Revolucionaria de Gobierno emite el Decreto No. 17 por medio del cual se modifica completamente la estructura del gobierno

28noviembre1944
El Palacio Nacional de Guatemala el 20 de octubre de 1944.  En el recuadro: los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobienro: Jacobo Arbenz, Jorge Toriello y Francisco J. Arana.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Desde la creación de la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847 por el general conservador Rafael Carrera,1 hasta la caída del general Federico Ponce Vaides el 20 de octubre de 1944,2 el gobierno guatemalteco era dirigido por el presidente de la República, el cual tenía control absoluto sobre todos los organismos del Estado. Es decir, a pesar de que había tres poderes en el Estado, esto solamente era una pantalla para disfrazar el absolutismo imperante.

No importando la clase social, el respeto hacia la figura presidencial rayaba el fanatismo. Así pues, la población ilustrada se refería al presidente de turno como «Benemérito de la Patria«,3 «Supremo Gobierno«,1 «Excelentísimo Señor Presidente«, «Caudillo Adorado de los Pueblos» etc., mientras que la población indígena se refería al gobernante o a los mandos militares como «Tata» —por ejemplo, a Rafael Carrera le decían «Tata Rafa«, a J. Rufino Barrios le decían «Tata Rufo«; y al mariscal Serapio Cruz le decían «Tata Lapo«—.

Esto empezó a cambiar cuando el 20 de octubre de 1944, la revolución de Octubre derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides, quien había intentado perpetuarse en el poder tras la renuncia del general Jorge Ubico el 1 de julio de 1944. El 28 de noviembre de ese mismo año, la Junta Revolucionaria emitió el Decreto No. 17, el cual modificó por completo la forma de hacer gobierno en el país, eliminando la centralización del poder en la figura dictatorial de un presidente, y otorgó autonomía diferentes entidades gubernamentales. Desafortunadamente, el resultado no deseado de este cambio fue la creación de gobernantes títeres que han pasado con mayor pena que gloria por el Despacho Presidencial, obedeciendo a los intereses de grupos de poder nacionales y extranjeros.

El decreto se reproduce a continuación por su importancia histórica:4

Decreto Número 17

La Junta Revolucionaría de Gobierno,

CONSIDERANDO: que es imperativo e impostergable consolidar el triunfo de la Revolución del veinte de octubre, iniciada en la gesta cívica de junio y afirmar la obra revolucionaria en forma que garantice los justos anhelos del pueblo para lograr una efectiva libertad política, económica y religiosa y un estado de bienestar social de acuerdo con las exigencias de la época y los postulados de la Revolución;

CONSIDERANDO: que la centralización de los poderes del Estado en manos de un dictador irresponsable ha sido característica de todos los gobiernos anteriores con detrimento de los principios democráticos que propugnan todos los pueblos libres de la tierra; que el pueblo de Guatemala está resuelto a defender esos principios para hacerlos efectivos y evitar que se repita la farsa democrática en que hasta ahora hemos vivido;

CONSIDERANDO: que el centralizar en un solo hombre las facultades y poderes para gobernar, ha traído como consecuencia la desmedida ambición de mando, creando el tipo absurdo de presidente providencial que tiende a perpetuarse no obstante la prohibición constitucional absoluta, establecida para garantizar el principio de alternabilidad; que la institución de designados a la presidencia ha sido uno de los medios para que hombres sin escrúpulos burlen el sufragio y ha contribuido de manera eficaz a que individuos que no encarnan la genuina voluntad del pueblo, lleguen al poder y se mantengan en él;

CONSIDERANDO: que para mejor garantizar el principio de no reelección, además de la disposición constitucional tantas veces violada, es indispensable poner en manos del pueblo un medio más eficaz: el derecho de rebelión;

CONSIDERANDO: que el Ejército Nacional debe ser una institución vinculada al pueblo e identificada con él en sus aspiraciones democráticas, apolítica en su organización, guardián fiel de la Constitución de la República y defensor de la integridad territorial, pero nunca sostén de las dictaduras ni apoyo de la opresión;

CONSIDERANDO: que la organización del municipio a base de elección popular de sus componentes constituye una modalidad de la forma democrática de Gobierno, y que la institución de intendentes fue creada dictatorialmente como uno de los medios de centralización del Poder, para cimentar la opresión e impedir el libre ejercicio del sufragio;

CONSIDERANDO: que el funcionamiento orgánico de la democracia exige como condición primordial la aplicación de la ley sin privilegios irritantes; y que para que la Justicia llene las altas finalidades a que está llamada, se hace indispensable la autonomía del Poder Judicial, condición ineludible para la defensa del derecho contra la arbitrariedad;

CONSIDERANDO: que una de las cuestiones de más alta trascendencia para el futuro de Guatemala, estriba en la difusión de la cultura en todas sus formas; y que hasta ahora los gobiernos totalitarios que nos han regido han sido enconados adversarios de las manifestaciones del pensamiento, negando a la Universidad Nacional su condición de autónoma, que es indispensable para que pueda realizar su elevada misión;

CONSIDERANDO: que el sistema de sufragio mayoritario para elegir miembros de los cuerpos colegiados que establece la Carta Constitutiva deja sin representación en dichos cuerpos a las minorías organizadas en partidos políticos, con lo que a un sector de la opinión pública se le priva de intervenir en la gestión de los negocios del Estado; y que por tal razón debe reconocerse constitucionalmente la existencia de los partidos políticos que reúnan los requisitos que la ley determine;

CONSIDERANDO: que el sistema de sufragio que rige en Guatemala es imperfecto y constituye un mecanismo propicio para defraudar la voluntad del pueblo y que, por otra parte, no acepta las modernas tendencias que aspiran a conceder la ciudadanía a la mujer preparada para ejercerla;

CONSIDERANDO: que el peculado y la malversación de fondos del Erario ha sido vicio de las administraciones anteriores, sin que haya sido obstáculo para el enriquecimiento indebido de los altos funcionarios la existencia de disposiciones legales tendientes al resguardo de los haberes públicos; y que se hace indispensable el establecimiento de normas de moralidad y honradez para garantizar al pueblo, de manera efectiva, el manejo de los dineros que le pertenecen; POR TANTO, DECRETA:

ARTICULO 1.°- Se declaran principios fundamentales de la Revolución del veinte de octubre, los siguientes:

I.— Descentralización de los poderes del Ejecutivo y efectiva separación de los del Estado.
II.— Supresión de designados a la presidencia y substitución de éstos por un Vicepresidente.
III.— Alternabilidad en el poder, aboliendo la reelección y reconociendo al pueblo el derecho de rebelarse cuando se intente
IV.— Nueva constitución y organización del Ejército, que garantice en forma efectiva su posición apolítica y le permita desempañar la función, para que fue instituido, de defender la libertad, la Constitución y la integridad nacional, creando dentro de la nueva organización de éste una garantía efectiva para sus miembros a efecto de que su profesión quede instituída bajo bases sólidas que no puedan ser destruídas a capricho del gobernante, quien no tendrá ingerencia en la organización técnica ni profesional del mismo, la cual será delegada en el Consejo Superior del Ejército para obtener así la posición social y profesional que se merece.
V.— Organización democrática de las municipalidades mediante la elección popular de sus miembros.
VI.— Autonomía efectiva del Poder Judicial.
VII.— Autonomía de la Universidad Nacional.
VIII.— Reconocimiento constitucional de los partidos políticos de tendencia democrática, organizados conforme la ley, y representación de las minorías en los cuerpos colegiados de elección popular.
IX.— Sufragio obligatorio y voto secreto para el hombre alfabeto. Sufragio obligatorio y voto público para el hombre analfabeto, limitando su ejercicio a elecciones municipales. Reconocimiento de la ciudadanía a la mujer preparada para ejercerla.
X. — Efectiva probidad administrativa.

Los principios anteriores se consideran esenciales para consolidar la ideología de la Revolución del veinte de octubre y deberán incorporarse a la Constitución de la República. La reforma del principio III sólo podrá decretarse cuando lo resuelva así la Asamblea Nacional Legislativa, por el voto de las dos terceras partes de sus miembros, por lo menos; y aun así, la Asamblea Constituyente no podrá reunirse para conocer de reforma en tal caso, sino cuando hayan transcurrido doce años contados desde que se decretó. La reforma de los otros principios sólo podrá ser decretada transcurridos seis años desde la promulgación de la nueva Carta fundamental.

Artículo 2.°— Mientras se organiza el Poder Ejecutivo de acuerdo con la nueva Constitución que se dicte, la Junta Revolucionaria de Gobierno hará sus veces, y en ese concepto podrá dictar todas las disposiciones, acuerdos y decretos que a su juicio sean necesarios para consolidar los principios de la Revolución consignados anteriormente. La Junta durará en el ejercicio de sus funciones hasta el día quince de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco, fecha en que hará formal entrega del Poder al Presidente electo por la voluntad del pueblo.

Artículo 3°.— Ninguno de los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno podrá ser postulado candidato ni electo Presidente de la República para el próximo período constitucional. Esta prohibición, que constituye un compromiso irrevocable e ineludible de la Junta Revolucionaria de Gobierno para con el pueblo de Guatemala, se hace extensiva a sus parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad, y a los miembros del Gabinete.

Artículo 4°. Para el mejor desempeño de sus funciones ejecutivas, la Junta Revolucionaria de Gobierno actuará con el número de Secretarios que considere conveniente a la buena organización de la administración pública.

Artículo 5°.— Todos los contratos y tratados internacionales debidamente aprobados y llevados a cabo de conformidad con la ley serán respetados por la Junta Revolucionaria de Gobierno y conservarán su plena validez jurídica.

Artículo 6°.— Mientras entra en vigor la nueva Constitución, las municipalidades de la República continuarán organizadas en la forma en que se encuentran actualmente.

Artículo 7°.— Practicadas las elecciones presidenciales, el Presidente electo tomará posesión de su cargo el día quince de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco.

Artículo 8°.— La nueva Carta fundamental de la República deberá ser promulgada a más tardar el cinco de marzo de mil novecientos cuarenta y cinco, a efecto de que entre en vigor y sea jurada por el Presidente de la República en el momento en que tome posesión de su cargo.

Artículo 9°.— El presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario oficial y de él se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próximas sesiones extraordinarias.

Dado en el Palacio nacional: en la ciudad de Guatemala, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Comuníquese y cúmplase.

        • Francisto Javier Arana
        • Jacobo Arbenz
        • Jorge Toriello
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, Juan Córdova Cerna
        • El Secretario de Estado en el Despachode Relaciones Exteriores, E. Muñoz Meany
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Educación Pública, Jorge Luis Arriola
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Rafael Pérez de León
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, Gabriel Orellana, h
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Agricultura, Pedro G. Cofiño
        • El Delegado de la Junta Encargado del Despacho de Guerra, Francisco J. Arana
        • El Secretario de Estado sin Cartera, F. Silva Peña4

BIBLIOGRAFIA:

  1. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 73-76.
  2. Móbil, José Antonio (2010). La Década Revolucionaria 1944-1954. Guatemala: Serviprensa Centroamericana. ISBN 978-9929-554-42-9.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908) Recopilacion de las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 253-254.
  4. Junta Revolucionaria de Gobierno (28 de noviembre de 1944). Decreto 17.  Guatemala: Tipografía Nacional.

Subir