30 de abril 1859: el tratado de Wyke-Aycinena

Debido a las enormes deudas incurridas con bancos ingleses para poder sufragar los gastos de las guerras desde 1839 hasta 1851, y la Guerra Nacional de Nicaragua en 1856 y 1857, el gobierno del capitán general Rafael Carrera firma un tratado por el que prácticamente dobla el territorio de Belice.

Mapa del tratado Wyke-Aycinena. Por este tratado la extensión de Belice reconocida por el gobierno de Rafael Carrera se extendió del río Belice al río Sarstún. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Así como los españoles se apropiaron de las tierras de los indígenas americanos, así los ingleses robaban los barcos de transporte que salían desde América hacia España.  Esto provocó numerosas guerras y conflictos entre ambas naciones europeas, hasta que se firmó un tratado en Versalles a mediados del siglo XVIII por medio del cual se le permitió a los ingleses permanecer en las costa del norte de Centroamérica, con lo que surgió el enclave de Belice hacia finales del siglo XVIII.

Después de la Independencia de Centroamérica en 1821, fueron numerosas las potencias que intentaron apoderarse del territorio de la antigua Capitanía General de Guatemala.  Primero fue México, que consiguió anexarlo al imperio de Agustín de Iturbide el 5 de enero de 1822,1 pero cuando éste imperio colapsó en 1823, la región centroamericana volvió a quedar a merced de los intereses de las grandes potencias europeas.

De esta cuenta, los holandeses intentaron construir un canal en Nicaragua,2 los belgas intentaron establecer una colonia en Izabal sin éxito3 y fueron varios los mercenarios franceses que se unieron a los ejércitos centroamericanos buscando fortuna.4 Pero entre todos, los que lograron en realidad hacerse cargo de la situación fueron los ingleses quienes lograron influenciar en la política de la región y resquebrajar la República Federal de Centro América desde el enclave de Belice formando cinco débiles naciones que eran presa fácil de las manipulaciones del embajador Frederick Chatfield.5

Para 1859 la relación entre el gobierno del capitán general Rafael Carrera y la reina Victoria de Inglaterra era excelente, al punto que ambos intercambiaban cartas personales.  Pero también Guatemala estaba sumamente endeudada con las casas de cambio inglesas no solamente por todas las guerras que había habido entre 1829 y 1851, sino que por las armas utilizadas para combatir al filibustero estadounidense William Walker en Nicaragua entre 1856 y 1857, y las que adquirió para contrarrestar una posible nueva invasión de filibustero.6 Inglaterra había patrocinado de muy buena gana aquella campaña de los ejércitos centroamericanos en contra del estadounidense que quería convertir a Nicaragua en una colonia esclavista para su país, lo que le dejaba el camino libre para poder construir el apetecido canal interocánico en Nicaragua.7

Entonces, los gobernantes de Guatemala y de Inglaterra nombraron a sus representantes para que se llegara a un acuerdo para frenar los abusos que estaban cometiendo los ingleses al adentrarse en la selva petenera a cortar maderas preciosas y que, al mismo tiempo, resolviera la cuestión de la deuda contraída con los bancos ingleses.  Y es que a pesar del tratado de Versalles, España nunca delimitó las fronteras del enclave británico, y como éste está ubicado en una región a la que en esa época solamente se podía llegar por barco, los ingleses expandieron su área de influencia cuanto pudieron, y llegaron hasta el punto de establecer una Superintencia y una Corte de Justicia;8 es más, dado lo remoto del lugar y lo estratégico que era para la política británica para la región, el gobierno del general Carrera había establecido un consulado guatemalteco en Belice.5

Reproducimos aquí el nefasto convenio, por medio del cual Guatemala le cedió la región comprendida entre el río Belice y el río Sarstún a los ingleses, a cambio de una carretera que nunca se construyó:9

Por cuanto: no han sido todavía averiguados y señalados los límites entre los territorios de la República de Guatemala y el Establecimiento y posesiones de S.M. en la bahía de Honduras; la República de Guatemala y S.M. la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, deseando definir los límites referidos, con la mira de desarrollar y perpetuar las relaciones amistosas que felizmente existen entre los dos países, han resuelto celebrar una Convención con aquel objeto, y han nombrado por sus plenipotenciarios, a saber: S.E. el Presidente de la República de Guatemala, al Sr. Pedro de Aycinena, consejero de Estado y Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de la República; y S.M. la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, al Sr. Carlos Lennox Wyke, encargado de negocios de S.M.B. en la República de Guatemala, quienes, habiéndose comunicado sus plenos poderes respectivos y encontrándolos en buena y debida forma, han convenido y concluidos los artículos siguientes:

Artículo 1.°— Queda convenido entre la República de Guatemala y su Majestad Británica que los límites entre la República y el Establecimiento y posesiones británicas en la bahía de Honduras, como existían antes del 1 de enero de 1850 y en aquel día y han continuado existiendo hasta el presente fueron y son los siguientes:

Comenzando en la boca del río Sarstoon en la bahía de Honduras y remontando la madre del río hasta las Raudales de Gracias a Dios; volviendo después a la derecha y continuando por una línea recta tirada desde los Raudales del Río Belice, y desde los Raudales de Garbutt, norte derecho, hasta donde toca con la frontera mexicana.

Queda convenido y declarado entre las altas partes contratantes que todo el territorio al norte y este de línea de límites arriba señalados, pertenece a S.M.B.; y que todo el territorio al sur y oeste de la misma pertenece a la República de Guatemala.

Artículo 2.°— La República de Guatemala y Su Majestad Británica nombrarán, dentro de doce meses después del canje de las ratificaciones de la presente convención, un comisionado por cada parte, con el objeto de señalar y demarcar los límites descritos en el artículo precedente. Dichos comisionados averiguarán la latitud y longitud de los Raudales de Gracias a Dios y de Garbutt, y harán que la línea divisoria entre los Raudales de Garbutt y el territorio mexicano se abra y se demarque donde sea necesario, como una protección contra futuras transgresiones.

Artículo 3.°— Las comisiones que se mencionan en el artículo precedente se reunirán en el punto o puntos que en lo de adelante se determine, tan pronto como sea posible y conveniente después que hayan sido nombrados respectivamente; y antes de proceder a ningún trabajo, harán y firmarán una declaración solemne de que examinarán y decidirán, según su leal saber y entender, y conforme a la justicia y equidad, sin miedo, favor o afección a su propio país, todas las materias sometidas a su decisión; y tal declaración quedará asentada en el registro de sus operaciones.

En seguida los comisionados, antes de proceder a ningún otro trabajo, nombrarán una tercera persona que dedica como árbitro o amigable componedor en cualquier caso o casos en que ellos puedan diferir de opinión. Si no logran ponerse de acuerdo para la elección de dicha tercera persona, nombrará cada uno una persona; y en cualquier caso en que los comisionados puedan diferir de opinión con respecto a la decisión que deben dar, la suerte determinará cuál de las dos personas nombradas será el árbitro o amigable componedor en aquel caso particular. La persona o personas que han de ser así elegidas, antes de proceder a funcionar, harán y suscribirán una declaración solemne, semejante en su forma a la que de haber sido ya hecha y suscrita por los comisionados, cuya declaración será también agregada al registro de operaciones. En caso de muerte, ausencia o incapacidad de alguno de dichos árbitros o amigables componedores; o si se omitieren, declinaren o cesaren de funcionar, se nombrará otra persona de la misma manera para que funcione en su lugar, y hará y suscribirá una declaración igual a la mencionada.

La República de Guatemala y Su Majestad Británica se comprometerán a considerar la decisión de los comisionados conjuntamente, o del árbitro y amigable componedor, en su caso, como final y concluyente en las materias que deben someterse respectivamente a su decisión, y a llevar inmediatamente ésta a debido efecto.

Artículo 4.°— Los comisionados arriba mencionados harán a cada uno de los gobiernos respectivos una declaración o informe común firmado y sellado por ellos, acompañando por un mapa o mapas por cuatriplicado (dos caras para cada gobierno) certificando ellos ser verdaderos mapas de los límites señalados en el presente Tratado, y recorridos y examinados por ellos.

Artículo 5.°— Los comisionados y el árbitro o amigable componedor llevarán registros exactos y minutas o notas correctas de todas sus operaciones, con las fechas respectivas; y nombrarán y emplearán los agrimensores, amanuense o amanuenses, u otras personas que consideren necesarias para auxiliarlos en el arreglo de los asuntos que puedan tener que entender.

Los sueldos de los comisionados serán pagados por sus gobiernos respectivos. Los gastos contingentes de la comisión, incluyendo el sueldo del árbitro o amigable componedor y de los agrimensores y amanuenses, serán costeados por los dos gobiernos por partes iguales.

Artículo 6.°— Queda convenido, además, que las corrientes de la línea de agua divisoria descrita en el Artículo 1.° de la presente Convención, serán igualmente libres y abiertas a los buques y botes de ambas partes; y que ellas, pertenecerán a aquella parte hacia cuya banda de la corriente estén situadas.

Artículo 7.°— Con el objeto de llevar a efecto prácticamente las miras manifestadas en el preámbulo de la presente Convención para mejorar y perpetuar las amistosas relaciones que al presente existen felizmente entre las dos Altas Partes contratantes, convienen en poner conjuntamente todo su empeño, tomando medidas adecuadas para establecer la comunicación, más fácil (sea por medio de una carretera, o empleando los ríos o ambas cosas a la vez, según la opinión de los ingenieros que deben examinar el terreno) entre el lugar más conveniente de la costa del Atlántico cerca del Establecimiento de Belice y la Capital de Guatemala, con lo cual no podrán menos que aumentarse considerablemente el comercio de Inglaterra por una parte, y la prosperidad material de la República por otra; al mismo tiempo que quedando ahora claramente definidos los límites de los dos países, todo ulterior avance de cualquiera de las dos partes en el territorio de la otra, será eficazmente impedido y evitado para lo futuro.

Artículo 8.° — La presente convención será ratificada y las ratificaciones canjeadas en Guatemala o en Londres, tan pronto como fuere posible y en el espacio de seis meses.

En fe de lo cual, los respectivos plenipotenciarios la han firmado y sellado en Guatemala, a treinta de abril del año de mil ochocientos cincuenta y nueve.

        • P. de Aycinena
        • Charles Lennox Wyke9

Al principio, Carrera no estuvo de acuerdo en firmar el tratado, pero finalmente se convenció cuando Wyke le hizo ver que Inglaterra iba a ayudar a Guatemala a construir la carretera mencionada en el artículo 7. Por otra parte, Wyke le hizo saber al gobierno británico que la carretera no solamente era importante para convencer a Carrera, sino que iba a ser útil para recuperar un poco del comercio que Inglaterra ya estaba perdiendo debido al auge del comercio marítimo de los Estados Unidos.10

El gobierno estadounidense, por su parte, se quejó de que el tratado Wyke-Aycinena era una violación al tratado Clayton-Buwler firmado entre ingleses y norteamericanos con relación a la construcción del canal en Nicaragua, pero el Departamento de Estado finalmente cesó la queja porque Inglaterra le explicó que  estaba resolviendo sus asuntos pendientes en la región.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 14-16.
  2. Marure, AlejandroEfemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro América de 1821 a 1842. Tipografía Nacional, Guatemala 1895.
  3. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union»Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  4. Belaubre, Christophe (2007). Principales aspectos de la experiencia militar de José Pierson en Centroamérica. AFEHC.
  5. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. pp. 280-300.
  6. Walker, William (1860): The War of Nicaragua, S. H. Goetzel & Co. Mobile, Alabama
  7. Departamento de Estado de los Estados Unidos (2005). List of Ambassadors to Guatemala. United States: Department of State. (en inglés)
  8. Hernández de León, Federico (1963) [1924]. El libro de las Efemérides: capítulos de la Historia de la América Central. VI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 194-197.
  9. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859». Guatemala: Google Docs
  10. Woodward, Rafael Carrera and the Emergency of the Republic of Guatemala, p. 310.

22 de julio de 1838: Valenzuela entrega el poder a Mariano Rivera Paz

El jefe de Estado Interino, Pedro Valenzuela, se ve obligado a entregar el poder a Mariano Rivera Paz

La Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala vista desde el Colegio de Infantes. En el recuadro: Mariano Rivera Paz, cuando era Jefe de Estado de Guatemala. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.
La Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala vista desde el Colegio de Infantes. En el recuadro: Mariano Rivera Paz, cuando era Jefe de Estado de Guatemala. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el fracaso de la política de restituir el impuesto personal para la población indígena y el desastre que provocó la implementación de los Códigos de Livingston con sus juicios de jurados y el matrimonio civil, el gobierno del Dr. Mariano Gálvez estaba en una situación difícil. Pero cuando se presentó la epidemia de cólera en 1837 y el gobierno intentó establecer cordones sanitarios que impedían a los pobladores llegar a sus fuentes de agua, la situación estalló.1

La guerra civil entre los campesinos alzados liderados por Rafael Carrera y las fuerzas del gobierno de Gálvez fueron cruentas y llevaron al jefe del Estado a renunciar el 2 de febrero de 1838 siendo sustituido provisionalmente por Pedro Valenzuela. Ese día, hubo una acometida de las fuerzas de Sacatepéquez y las auxiliares de Mita, que derrotó a la pequeña guarnición que existía en la plaza de Guatemala, dando final a la contienda que se había desatado entre el partido Ministerial de los criollos liberales y el Opositor de los recién retornados criollos aristócratas, y que había minado por completo al ya debilitado gobierno de Gálvez.2

Ese mismo 2 de febrero, ante la caída de los criollos liberales en el poder en el EStado de Guatemala, los departamentos de los Altos se segregaron del Estado de Guatemala con el objeto de formar un sexto Estado en la Federación de Centro-América, y establecieron un Gobierno provisorio compuesto por el Lic. Marcelo Molina, José M. Gálvez y el Lic. José A. Aguilar.   Con esto no solamente se llevaban el 50% del territorio del Estado, sino que el 75% de la capacidad productiva del mismo, dejándolo en su situación por demás precaria.2

Valenzuela pasó la tormenta lo mejor que pudo hasta que el 22 de julio de ese año, los criollos de ambos partidos en la ciudad de Guatemala, atemorizados por el avance de las fuerzas de Carrera en la región del distrito de Mita, y desconfiando totalmente de Valenzuela y sus ministros, se reunieron en las casas consistoriales y levantaron un acta en la que le pedían la renuncia al gobierno y que depositara el mando en el Piesidente de la República Federal, y que por estar éste ausente por el momento, que lo dejara en el General en Jefe del ejército y que se convocara a una Asamblea Constituyente.3 Valenzuela no puso resistencia, y entregó el poder a Mariano Rivera Paz, quien para entonces era el presidente del Consejo.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.  pp. 15-19.
  2. Marure, Alejandro (1895). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro-América Desde el año de 1821 hasta el de 1842. Tipografía Nacional. p. 101.
  3. Ibid., p. 105.
  4. Ibid., p. 106.

8 de julio de 1893: el tratado Mariscal-Spencer (o Mariscal-St. John)

Se firma el tratado Mariscal-Spencer (o Mariscal-St. John) de límites entre México y el Imperio Británico para evitar que Belice siguiera proporcionando armas a los indígenas de Yucatán

8julio1893
Región dominada por los indígenas alzados en Yucatán.  Hasta abajo de la imagen, obsérvese la pequeña frontera con Belice, desde donde los ingleses proporcionaban armas a los alzados. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El tratado Mariscal-Spencer surgió como estrategia del presidente mexicano, general Porfirio Díaz, para delimitar el territorio y terminar con la guerra de castas que venía desangrando Yucatán desde 1847. De hecho, la violencia con que los indígenas yucatecos estaban aniquilando a los criollos de la region ayudó al general Rafael Carrera solidificara su gobierno en Guatemala en 1849, ya que estableció pactos con los líderes indígenas locales y los criollos conservadores tuvieron que aceptar su gobierno porque no eran bienvenido en el resto de Centroamérica. Además, debido a esta guerra Yucatán se reintegró a México, ya que cuando estaba a punto de sucumbir ante los alzados indígenas, aceptó la ayuda militar de México para contrarrestarlos a cambio de perder su independencia.1-4

Pero, a pesar de la ayuda militar mexicana, la violencia continuó en la region principalmente porque los ingleses en Belice proporcionaban armas a los indígenas alzados. Con el tratado en 1893, México logró establecer el control político en la zona ya que el convenio fue que el Imperio Británico se quedaría con el territorio que actualmente es el norte de Belice con la condición de que dejaran de proporcionarle armas a los indígenas y así el presidente Díaz podría imponer poder en el territorio.  Fue similar al tratado Wyke-Aycinena de 1859, por medio del cual Guatemala otorgó a Belice el territorio comprendido entre el río Belice y el río Sarstún a cambio de las armas necesarias para repeler al filibuster estadounidense William Walker.

El tratado se reproduce a continuación, respetando la redacción original:

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña é Irlanda han nombrado sus Plenipotenciarios para la celebración de un Tratado de límites:

El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos al Sr. D. Ignacio Mariscal, Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones Exteriores.

Y Su Majestad la Reina á Sir Spencer St. John, Caballero Comendador de San Miguel y San Jorge, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Su Majestad Británica en México.

Quienes, después de haberse comunicado sus plenos poderes, habiéndolos encontrado en debida forma, han convenido en los artículos siguientes:

Art. I. Queda convenido entre la República Mexicana y Su Majestad Británica, que el límite entre dicha República y la Colonia de Honduras Británica era y es como sigue: Comenzando en Boca de Bacalar Chica, estrecho que separa al Estado de Yucatán del Cayo Ambergrís y sus islas anexas, la línea divisoria corre en el centro del canal entre el referido cayo y el continente con dirección al Sudoeste hasta el paralelo 18° 10’ Norte, y luego al Noroeste á igual distancia de los cayos, como está marcado en el mapa anexo hasta el paralelo 18° 10’ Norte; torciendo entonces hacia el Poniente, continúa por la bahía vecina, primero en la misma dirección hasta el meridiano de 88° 2’ Oeste; entonces sube al norte hasta el paralelo de 18° 25’ Norte; de nuevo corre hacia el poniente hasta el meridiano 88° 18’ Oeste, siguiendo el mismo meridiano hasta la latitud 18° 28 ½’ Norte, á la que se encuentra la embocadura del Río Hondo, al cual sigue por su canal más profundo, pasando al poniente de la Isla Albión y remontando el Arroyo Azul hasta donde éste cruce el meridiano del Salto de Garbutt, en un punto al Norte de la intersección de las líneas divisorias de México, Guatemala y Honduras Británica, y desde ese punto corre hacia el Sur hasta la latitud 17° 49’ Norte, línea divisorias entre la República Mexicana y Guatemala; dejando al Norte, en territorio mexicano, el llamado río Snosha o Xnohha.

Art. II. La República Mexicana y Su Majestad Británica, con el fin de facilitar la pacificación de las tribus indias que viven cerca de las fronteras de México y Honduras Británica, y para prevenir cualquiera futura insurrección entre las mismas, convienen en prohibir de una manera eficaz á sus ciudadanos o súbditos, y á los habitantes de sus respectivos dominios, el que proporcionen armas ó municiones á esas tribus indias.

Art. III. El Gobierno de México y el Gobierno Británico convienen en hacer toda clase de esfuerzos para evitar que los indios que viven en los respectivos territorios de los dos países hagan incursiones en los dominios de la otra parte contratante; pero ninguno de ambos Gobiernos puede hacerse responsable por los actos de las tribus indias que se hallen en abierta rebelión contra su autoridad.

Art. IV. Este Tratado será ratificado por ambas partes, y las ratificaciones se canjearán en México á la brevedad posible. En testimonio de lo cual, los Plenipotenciarios lo han firmado y sellado con sus respectivos sellos. Hecho en dos originales, en la ciudad de México el día ocho de Julio de mil ochocientos noventa y tres.

    • Ignacio Mariscal
    • Spencer St. John1-4

Las coordenadas y límites con Guatemala mencionados en el tratado provienen de los  límites convenidos entre Guatemala y Belice por el tratado que se concluyó el 30 de abril de 1859 entre su Majestad Británica y la República de Guatemala y el tratado de límites Herrera-Mariscal del 27 de septiembre de 1882 por medio del cual la República Mexicana negoció un Tratado de Límites con la de Guatemala y fijó la línea divisoria entre ambos países en la Península de Yucatán.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Casares G. Cantón, Raúl; Colell, Juan; Antochiw Kolpa, Michel; Zavala Vallado, Silvio et al. (1998). Yucatán en el tiempo. Mérida, Yucatán. ISBN 970 9071 04 1.
  2. Dumond, Don E. (2005). El Machete y la Cruz: La Sublevación de Campesinos en Yucatán. México: UNAM, pp. 488. ISBN 978-9-70322-309-1.
  3. Paoli Bolio, José (2015).  La guerra de Castas en Yucatán, Editorial Dante, Mérida, Yucatán, México.  ISBN: 978-607-709-153-0.
  4. Reed, Nelson A. (2007). La Guerra de castas de Yucatán. México: Ediciones Era, pp. 131. ISBN 978-9-68411-192-9.
  5. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859». Google Docs. Guatemala.

26 de septiembre de 1859: reina de Inglaterra ratifica convenio Wyke-Aycinena

Su Majestad Británica ratifica el convenio Wyke-Aycinena, firmado con el gobierno de Rafael Carrera, por el que se le concede a Belice el territorio entre el río Belice y el río Sarstún

26septiembre1859
El territorio centroamericano en 1840.  Imagen tomada del libro «Incidents of Travel in Central America, Chiapas and Yucatan» del enviado estadounidense John Lloyd Stephens.

La historia del establecimiento británico en Belice se remonta hasta mucho antes de la Independencia.  El establecimiento original se encontraba entre la bahía de Chetumal en la frontera con México hasta el río Belice y no era accessible desde Petén o la Verapaz por la lejanía, la falta de caminos, y lo insalubre de la region selvática circundante.  De esta forma, los ingleses se dedicaron tranquilamente al contrabando desde ese centro de operaciones, ya que éste era solamente accesible por el Mar Caribe y la Real Armada Española no se daba abasto para proteger las rutas comerciales con la península Ibérica de los ataques de los corsarios ingleses.1

Después de la Independencia de Centroamérica la influencia inglesa en la región creció considerablemente, al punto que durante el gobierno federal de Francisco Morazán existieron fuertes lazos politicos y económicos con el establecimiento británico en Belice.2

En ese entonces, los Estados Unidos apenas se estaban estableciendo y no tenían aún mayor poder, pero Inglaterra se había convirtido en el nuevo impero mundial, teniendo colonias en todos los continentes.3 Específicamente en Centroamérica, aparte de Belice, tenían presencia en Roatán y la Mosquitia.  En Guatemala, fueron un fuerte aliado y patrocinador del gobierno conservador del general Rafael Carrera, a quien proveían de armamento, municiones, uniformes militares y préstamos a través de la casa comercial de Skinner y Klee.2

En 1855 se produjo la invasión filibustera a Nicaragua y los ingleses apoyaron a los ejércitos centroamericanos para expulsar al estadounidense William Walker.4,5 Pero Walker intentó volver en 1859 y fue entonces cuando Guatemala se vió obligada a negociar con Inglaterra la concesión de la región comprendida entre el río Belice y el río Sarstún, como compensación por el apoyo logístico recibido y a cambio de la construcción de una carretera entre la ciudad de Guatemala y el lejano puerto de Belice.2 El tratado por el cual se hizo esta concesión fue firmado por el Ministro de Relaciones Exteriores, Pedro de Aycinena y por el embajador inglés en Centroamérica Charles Lennox Wyke, y es conocido como el tratado de Wyke-Aycinena.6

La carretera nunca se construyó debido a que el general Carrera falleció en 18657 y luego Guatemala entró en una Guerra civil que terminó en 1871 tras el triunfo de la revolución liberal dirigida por J. Rufino Barrios y Miguel García Granados, lo que ha servido de base para que Guatemala reclame el territorio al sur del río Belice, situación que ha afrontado varias dificultades a lo largo de la historia, a pesar del considerable debilitamiento internacional de la Gran Bretaña.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Johnson, Melissa A. (2003). «The Making of Race and Place in Nineteenth-Century British Honduras». (en inglés) Environmental History 8 (4). pp. 598-617. JSTOR 3985885 doi:10.2307/3985885.
  2. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  3. Stephens, John Lloyd; Catherwood, Frederick (1854). Incidents of travel in Central America, Chiapas, and Yucatan (en inglés). Londres, Inglaterra: Arthur Hall, Virtue and Co.
  4. Dueñas Van Severen, J. Ricardo (2006). La invasión filibustera de Nicaragua y la Guerra Nacional. Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana SG-SICA.
  5. Zavala Urtecho, Joaquín (1970). «Huellas de una familia vasca-centroamericana en cinco siglos de historia»Revista conservadora del pensamiento centroamericano (Managua, Nicaragua) 2 (112).
  6. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859». Google Docs. Guatemala.
  7. Pineda de Mont, Manuel (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 351-352.

15 de mayo de 1896: publican primeras fotografías de Flores, Petén

La revista cultural «La Ilustración Guatemalteca» publica las primeras fotografías jamás tomadas de la Isla de Flores, Petén

15mayo1896
Fotografía del Ingeniero Claudio Urrutia, publicada en la revista «La Ilustración Guatemalteca» en 1896 que muestra a la Isla de Flores desde la Península. En el recuadro, la Comisión de Límites de Guatemala-México cuando llegaron a Petén, con el ingeniero Urrutia al centro. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En 1896 la Comisión de Límites con México estaba terminando el trabajo para el que fue creada y que se inició luego de la firma del tratado Herrera-Mariscal en 1882 entre el gobierno del general J. Rufino Barrios en Guatemala y el gobierno del general Porfirio Díaz en México.  En otra artículo explicamos con más detalle lo desventajoso que resultó este tratado para Guatemala, no solo por la renuncia al reclamo del Soconusco sino porque representó una significativa pérdida de territorio para el país, de acuerdo al propio jefe de la Comisión, el ingeniero Claudio Urrutia.1

Fue precisamente Urrutia quien al llegar a la entonces remota Isla de Flores, en Petén, tomó varias fotografías que fueron enviadas a «La Ilustración Guatemalteca» para que esta revista cultural las publicara.  De este modo, las fotografías aparecieron en la publicación del 15 de mayo de 1896, durante el gobierno del general José María Reina Barrios, siendo la primera vez que los guatemaltecos de la ciudad pudieron ver cómo era el lago Petén Itzá y la Isla de Flores.2

He aquí cómo describieron a la isla en esa oportunidad los escritores liberales de «La Ilustración Guatemalteca«:

«La cabecera del Petén, la ciudad de Flores, está situada en una pintoresca isla de la laguna Itzá o del Petén: tiene forma bastante regular con un diámetro de unos 300 metros.  Está a una elevación sobre el nivel derl mar de 150 metros.  La plaza en que está la Jefatura y la Iglesia ocupa casi su centro que es bastante elevado respecto a la playa.  Toda ella está cubierta de casas, la mayor parte pajizas.  Fue en un tiempo una ciudad importante de los mayas.  Parece que no sólo la ocupaban por completo con su población sino también se extendía la ciudad en la península que está al norte de ella.  Más tarde fue presidio, en tiempo de la colonia.  Hoy es el único centro importante del Petén:  sus moradores lo pasan del miserable comercio que hacen con Belice y Tabasco, pero viven encariñados a ese peñasco como un molusco a su concha.  Allí se pasa una vida animada por continuas fiestas de iglesia, bailes, algun paseo por la pintoresca laguna, todo ello sazonado con una murmuración de que no se puede formar idea sin estar en ella.»2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional. 
  2. La Ilustración Guatemalteca (15 de mayo de 1896). «Nuestras fronteras». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) I (13).

14 de mayo de 1897: muere Pedro de Aycinena

Muere el licenciado Pedro de Aycinena, expresidente de Guatemala y Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno del general Rafael Carrera

14mayo1897
Retrato de Pedro de Aycinena. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Pedro de Aycinena fue uno de los líderes más prominentes del partido conservador de Guatemala durante el siglo XIX, no solo como miembro de la familia aristocrática Aycinena sino por su papel como Ministro de Relaciones Exteriores durante el largo gobierno del capitán general Rafael Carrera.1

La familia Aycinena inicialmente se opuso férreamente a la Independencia de Centroamérica dadas las grandes conexiones comerciales y políticas que tenía con las autoridades españolas; pero cuando la Independencia se hizo inevitable, se esforzó porque las condiciones sociales, políticas y religiosas no cambiaran en lo absoluto, razón por la que fueron llamados «conservadores» o «cachurecos» por sus rivales, los criollos liberales a quienes ellos, a su vez, llamaban «pirujos«.1

Cuando Francisco Morazán invadió Guatemala en 1829 para acabar con el gobierno federal que controlaban los Aycinena en ese momento, no solamente les expropió todos sus bienes sino que los expulsó de Centroamérica.  Junto con los Aycinena, salieron sus principales aliados: los miembros de las órdenes regulares de la Iglesia Católica, dueños de importantes haciendas y edificios en las principales ciudades de la región.2

Los conservadores, liderados por el marqués y obispo Juan José de Aycinena, estuvieron en el exilio, esperando el momento justo para retornar a su antigua patria.  Pasaron diez años, pero el trabajo que hicieron los curas párrocos entre el campesinado guatemalteco rindió sus frutos:  lograron convencer a sus feligreses que los liberales eran herejes que se habían aliado con los ingleses para combatir la Santa Religión Católica.  Se inició entonces una guerra de guerrillas de parte de los campesinos contra el gobierno liberal de Mariano Gálvez al que derrotaron en 1838, dirigidos por el general mestizo Rafael Carrera.3

Sabiendo que Carrera era mestizo, los Aycinena decidieron regresar a Guatemala para utilizarlo como su hombre fuerte, pero se encontraron con un hombre de gran carisma e inteligencia, además de férrea voluntad con quien tuvieron que pactar.  Así surgió una alianza que se prolongó hasta el 14 de abril de 1865, cuando murió Carrera siendo presidente vitalicio de Guatemala.4

Cuando Carrera fue presidente sus principales ministros fueron aristócratas de la familia Aycinena:  Manuel Francisco Pavón, Juan José de Aycinena y Pedro de Aycinena.  Este último fungió como Ministro de Relaciones Exteriores y durante su gestión se realizaron dos tratados muy importantes:

  1. El Concordato con la Santa Sede: por medio de este se le entregó a la Iglesia la educación del país, a cambio de la aprobación de indulgencias para todo aquel que matara a un liberal en combate.5
  2. El Tratado Wyke-Aycinena:  por medio de este tratado, Guatemala le cedió a la Corona Británica el territorio comprendido desde el río Belice hasta el río Sartún en usufructo a cambio de la construcción de una carretera que uniera a la ciudad de Guatemala con la ciudad de Belice.  La carretera no se construyó porque el general Carrera murió en 1865 y los gobiernos que le siguieron no trabajaron  con los ingleses en este aspecto.6

Cuando el general Carrera falleció ya habían muerto sus principales aliados: Manuel Francisco Pavón7 y Juan José de Aycinena, por lo que fue Pedro de Aycinena el nombrado como presidente interino ya que era el Ministro con mayor tiempo en su cargo.  Fungió como tal hasta que el mariscal Vicente Cerna y Cerna fue designado como presidente de Guatemala el 24 de mayo de 1865.6

Luego de la Revolución Liberal de 1871, el partido conservador cayó en desgracia y es poco lo que se menciona a Pedro de Aycinena.  Solamente se sabe que sufrio humillaciones por parte del general presidente J. Rufino Barrios quien lo obligo a esperar en una fila bajo la lluevia afuera de su residencia para darle audiencia tras hacer prisionero a uno de sus hijos,8 y que murió el 14 de mayo de 1897, por una escueta publicación que apareció en la revista cultural liberal «La Ilustración Guatemalteca«.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 361-366.
  3. Solís, ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. (1) Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 3-90.
  4. Pineda de Mont, Manuel (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1871 III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 351-352.
  5. Aycinena, Pedro de (1854). Concordato entre la Santa Sede y el presidente de la República de Guatemala (en latín y Español). Guatemala: Imprenta La Paz.
  6. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859»Google Docs. Guatemala.
  7. Gobierno de Guatemala  (1855). «Noticia biográfica del señor D. Manuel Francisco Pavón, Consejero de Estado y Ministro de lo Interior del gobierno de la República de Guatemala»La Gaceta de Guatemala (Guatemala: Imprenta La Paz, Palacio de Gobierno de Guatemala) VII (58-62). p. 21.
  8. Lainfiesta, Francisco (1975) [1886]. Apuntamientos para la Historia de Guatemala; Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra.
  9. La Ilustración Guatemalteca (1897). «Fallece don Pedro de Aycinena». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía): 263.

26 de abril de 1962: crean el municipio de Melchor de Mencos, Petén

el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes crea el municipio de Melchor de Mencos en el departamento de Petén justo en la Zona de Adyacencia con Belice.

26abril1962
 Mapa de Belice, de acuerdo al Tratado Wyke-Aycinena.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de la Independencia de Centroamérica en 1821, Petén fue un distrito dependiente del departamento de Verapaz.  En ese tiempo casas comerciales inglesas se establecieron al norte del río Belice e iniciaron unas prósperas rutas comerciales con los puertos caribeños de Guatemala, Honduras y Nicaragua.1

Luego de la expulsión de los miembros del partido conservador de Guatemala en 1829 por las fuerzas invasoras del general liberal Francisco Morazán2 Guatemala padeció de constantes guerras, revoluciones e invasiones, que llevaron a que Soconusco se separara del país3 y que el Estado de Los Altos también lo intentara.4 La figura del general Rafael Carrera emergió y tras una década sangrienta logró finalmente pacificar al país en 1851 al vencer definitivamente a los liberales centroamericanos en la Batalla de La Arada.5 Por ese entonces, también se inició la Guerra de Castas en Yucatán, un alzamiento indígena que dejó numerosos colonos europeos asesinados, y los representantes beliceños y peteneros se pusieron en alerta no solamente porque los refugiados yucatecos llegaban huyendo a Petén y a Belice sino que se temía que Carrera, dado su fuerte alianza con los indígenas guatemaltecos, fuera a propiciar las revoluciones indígenas en Centroamérica.6 Sin embargo, el asunto no pasó a más, y Guatemala entró en una fase de paz y prosperidad a partir de 1851.

Belice era el centro comercial y logístico de las pretenciones coloniales de Inglaterra en Centroamérica, y el régimen de Carrera estableció buenas relaciones con dicho enclave, al punto que Guatemala tenía un consulado en le lugar.7 Desde Belice, los ingleses  proporcionaban armas a los ejércitos liberales y conservadores que desangraron Centroamérica, y luego patrocinaron al Ejército Aliado Centroamericano que rechazó la invasión de William Walker en Nicaragua en 1857.8

Cuando la amenaza de William Walker se presentó nuevamente en Centro América en 1859, los ingleses proporcionaron nuevamente armas al gobierno guatemalteco para enfrentarlo, a cambio de lo cual el régimen de Carrera tuvo que cederle el territorio al sur del río Belice al Imperio Británico. La zona de adyacencia de Petén con Belice fue delimitada por medio del tratado Wyke-Aycinena establecido entre el gobierno del general Rafael Carrera por intemedio de su Ministro de Relaciones Exteriores, Pedro de Aycinena el 30 de abril de 1859, a cambio de que los ingleses construyeran una carretera desde el puerto de Belice hasta la Ciudad de Guatemala.9

Sin embargo, tras la muerte de Carrera el 14 de abril de 1865 la inestabilidad empezó nuevamente en Guatemala, al punto que el 30 de junio de 1871 los criollos liberales recuperaron el poder en el país.  Debido a esta situación los ingleses nunca construyeron la carretera que señalaba el tratado Wyke-Aycinena, y por ello, el gobierno guatemalteco empezó a reclamar el territorio decido a Belice por dicho tratado.

Desde entonces, hubo algunos intentos de recuperar Belice, siendo el último de ellos la incursión de Francisco Sagastume con veinte agricultores peteneros el 21 de enero de 1962, quienes buscan apoderarse de la pequeña población costeara de Punta Gorda para darle salida al mar a Petén.10 Para entonces, el gobierno del general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes estaba buscando formas de fomentar el nacionalismo guatemalteco pues su régimen se encontraba en medio de una severa crisis política con fuertes protestas estudiantiles y civiles en la Ciudad de Guatemala, y la gesta de Sagastume lo llevó a crear el municipio de Melchor de Mencos justo en la Zona de Adyacencia el 26 de abril de 1962.  Ya el 30 de abril de 1960, Ydígoras Fuentes había creado en el lugar ocupado por los caseríos de Plancha de Piedra y Fallabón un centro urbano con categoría de ciudad, dándole el nombre de Ciudad Melchor de Mencos, en honor al guatemalteco Sargento Mayor Melchor de Mencos y Varón. He aquí el decreto en mención:11

Fallabón, departamento del Petén, 30 de abril de 1960

El presidente constitucional de la República,

Considerando: que es de primordial importancia la creación de centros urbanos, especialmente en las regiones más apartadas del país, tanto para beneficio de sus habitantes como para que las mismas alcancen su pleno desarrollo;

Considerando: que la zona de Fallabón, del departamento del Petén, cuyo incremento y desarrollo se ha propuesto la presente administración, es conveniente crear un centro urbano, con categoría de ciudad; y que encontrándose la misma frente a Belice, debe dársele un nombre que recuerde las hazañas de quienes se preocuparon patrióticamente para defender aquel territorio de las incursiones inglesas;

Considerando: que fue el guatemalteco, sargento mayor Melchor de Mencos y Varón, quien el 25 de febrero de 1754 partió de la Ciudad de Santiago de los Caballero de Guatemala, al frente de un Batallón de Milicias para combatir a los piratas ingleses, que habían desembarcado en las costas de Petén, en la parte llamada hoy Belice.

Que el 30 de abril de 1754 al frente de tropas ladinas e indígenas, flecheros, emprendió acción enérgica y decisiva contra los usurpadores del territorio nacional, habiéndolos derrotado completamente en las batallas de la hacienda de San Felipe, Laguna de Cobá, hasta llegar al litoral, donde capturó sus bergantines, que estaban amparados por le pabellón de Su Majestad Británica.Nota_a

Que esta jornada representa un acto heróico de defensa de la soberanía nacional y, siendo deber del Gobierno rendir homenaje a los insignes patriotas que con su trayectora militar o política, hayan prestado servicios a la patria;

Por tanto, en Consejo de Ministros, acuerda:

Artículo 1°. Se crea un centro urbano: la «Ciudad Melchor de Mencos» en la zona donde actualmente se encuentra el poblado de Fallabón, Municipio de Flores, departamento del Petén.

Artículo 2°. La Empresa nacional de Fomento y Desarrollo Económico del Petén, queda encargada de hacer el trato de la Ciudad Melchor de Mencos, de la construcción de los edificios públicos nacionales necesarios, para su desenvolvimiento, de la adjudicación de predios y asentamiento de los actuales y futuros vecinos y de cuanto se relacione con la obra material requerida en la nueva ciudad, así como de la colonización y parcelamiento de las tierras aledañas.

Artículo 3°. El nuevo municipio de «Melchor de Mencos» deberá desmembrarse de los actuales de Flores y San José y sus límites serán [sigue aquí una descripción detallada de los límites].

Artículo 4°. Todas las dependencias del Estado, dentro de sus respectivos ramos, deberán cooperar a efecto de que a la mayor brevedad, funcionen los servicios públicos indispensables en la Ciudad de Melchor de Mencos.

Artículo 5°. Será colocada en lugar prominente, una placa de bronce conmemorando la gloriosa fecha del 30 de abril de 1754, haciendo mención de las batallas libradas por el sangento mayor Melchor de Mencos y en recuerdo de la fundación de la ciudad que lleva su nombre.[…]

Comuníquese.

Finalmente, el 26 de abril de 1962 se estableció definitivamente el municipio de Melchor de Mencos, mediante el siguiente decreto:12

Establécese el municipio de Melchor de Mencos

Palacio Nacional: Guatemala, 26 de abril de 1962

Vista para resolver la solicitud de los vecinos de la Ciudad de Melchor de Mencos, departamento de El Petén, relativa a que previos los trámites de ley se establezca el municipio del mismo nombre, tomando en cuenta el territorio ya asignado, según lo establece el acuerdo gubernativo de fecha 30 de abril de 1960; y

Considerando: que la Dirección General de Cartografía ha levantado el fotoplano del territorio que, de conformidad con el artículo 3°. del acuerdo gubernativo de fecha 30 de abril de 1960, fue previsto para establecer el municipio de Melchor de Mencos; que la Dirección General de Estadística emitió el informe relativo al número de habitantes comprendido dentro del territorio deliminado, que aunque no llega a los cinco mil que determina el artículo 8°. del Código Municipal, procede aplicar a este caso la excepción contenida en el inciso 1°. del mismo artículo, por cuanto el nuevo municipio colinda con la república de México; que oídas las municipalidades respectivas, la de San José manifestó expresamente su anuencia para que se establezca el nuevo municipio de Melchor de mencos, no así la de Flores, pero sus objeciones no deben ser obstáculo para resolver favorablemente la petición que se examina, ya qu epara ello fueron llenados plenamente los requisitos a que se refieren las disposiciones de los artículos 8°. y 9°. del Código Municipal, como consta en el expediente y lo informó favorablemente el gobernador del departamento de El Petén, quien emitió su dictamen favorable con fecha 23 de octubre del corriente año;

Por tanto, el Presidente de la República, acuerda:

    1. Establecer el municipio de Melchor de Mencos, con la extensión superficial de 4,649 caballerías, equivalentes a 2009,794 hectáreas aproximadamente, y compredido dentro de los siguientes linderos [sigue la descripción detallada de los límites]; según consta en el fotoplano levantado por la Dirección General de Cartografía en el mes de julio de 1961.
    2. Como consecuencia de la delimitación que antecede del municipio de Melchor de Mencos, los municipios de Flores y San José quedan así: [siguen descripciones detalladas de los límites de cada uno de los municipios mencionados]
    3. Oportunamente, la Dirección General de Cartografía, conjuntamente con las municipalidades respectivas, procederá al amojonamiento del territorio asignado por este acuerdo, a los municipios de Melchor de Mencos, Flores y San José.
    4. La instalación del municipio de Melchor de Mencos, cuya cabecera será la ciudad del mismo nombre, se llevará a cabo en cuanto la municipalidad respectiva quede electa, para cuyo efecto se transcribirá este acuerdo al Tribunal Electo a fin de que, en la fecha que estime conveniente, convoque a elecciones, calificándose dicha municipalidad como de cuarta categoría, por lo que deberá ser integrada por un alcalde, un síndico y cinco regidores.
    5. La nueva municipalidad, como una de sus primeras disposiciones, deberá estudiar y acordar el plan de arbitrios que ha de regir en Melchor de Mencos y someterlo a consideración del Ejecutivo, para la aprobación que corresponde.
    6. El gobernador departamental de El Petén queda encargado de dictar las medidas que fueren indispensables, para el debido cumplimiento del presente acuerdo, el cual entrará en vigor el día siguiente de su publicación en el Diario Oficial.Nota_b
      • Comuníquese.
      • Ydígoras Fuentes
      • El ministro de Gobernación, Luis González Batres12

NOTAS:

  • a: Aquí olvida mencionar el decreto que en 1754 la región pertenecía a la Capitanía General de Guatemala, que entonces era una colonia del Imperio Español y que la región de Petén era inhóspita y remota, razón por la cual los ingleses lograron establecer su enclave entre Yucatán y Petén, dada la facilidad que tenían de llegar en barcos desde la isla de Jamaica.
  • b: este decreto fue publicado el 6 de junio de 1962.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (30 de abril de 1959). «Convención de límites con Belice». El capítulo de las efemérides (Guatemala: Diario La Hora).
  2. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829).  Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7)  Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  3. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de GuatemalaI Guatemala: Editorial del Ejército. pp. 165-168.
  4. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA. Archivado desde el original el 9 de enero de 2016.
  5. Hernández de León, Federico (1925). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo I. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 193-197.
  6. La Guerra de Castas 1847 – 1901. Archivo General del Estado de Yucatán
  7. Dueñas Van Severen, J. Ricardo (2006). La invasión filibustera de Nicaragua y la Guerra Nacional. Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana SG-SICA.
  8. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871  (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  9. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859»Google Docs. Guatemala.
  10. Escobar, José Luis (2016) Preso en Belice, la historia de Francisco Sagastume. Guatemala: Prensa Libre.
  11. Azurdia Alfaro, Roberto (1962) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1960-1961. LXXIX Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 163-164.
  12. – (1965) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1962-1963. LXXXI Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 217-218.