Viernes de Dolores de 1947: tras amenazas de los militares, los estudiantes universitarios “entierran” la Huelga de Dolores durante el desfile bufo

Con la Huelga de Dolores de 1945 se inició una nueva tradición: la Velada Estudiantil, en la que los estudiantes presentaban varios números satíricos con escasa calidad pero que eran muy bien recibidos por el público asistente, que llenaba el entonces lujoso Cine Lux, en la Sexta Avenida de la Ciudad de Guatemala. (En el siglo XXI, el cine se ha convertido en el Centro Cultural de España y Guatemala).

Durante la velada de 1947, un grupo de estudiantes de medicina presentaron un número en el que se burlaban de los cadetes de la Escuela Politécnica; pero  a éstos no les agradó el número para nada, en especial parte en que los estudiantes cantaban a coro:

“…los cadetes dicen pío, pío, pío,
cuando tienen hambre, cuando tienen frío…
…y aunque no lo crean, somos los campeones,
entre los huevones, pío, pío, pío.”

Algunos oficiales se subieron al escenario y uno de ellos lanzó una bomba lacrimógena; antes de que pasara a más, varios estudiantes pararon a los agresores, pero el espectáculo terminó abruptamente y varios militares ofrecieron impedir el desfile, por la fuerza. El Honorable Comité de Huelga deliberó y consideró que detrás de ese altercado había un deseo de los políticos de la época de provocar un grave problema al gobierno del Dr. Juan José Arévalo y decidieron “enterrar” La Huelga, por lo que ordenaron cancelar todos los número satíricos, y pedir a los estudiantes que marcharan en silencio, vestidos de luto, escoltando un féretro que, juntamente con el “No Nos Tientes“, se enterró frente a la Facultad de Medicina, la cual en ese entonces estaba en donde ahora funciona el Paraninfo Universitario en el Centro Histórico.

Al año siguiente, con todo jolgorio, los estudiantes revivieron la Huelga con el siguiente verso:

“El año pasado en esta velada
Quisieron callarnos con la fuerza armada!
Pero enalteciendo su honrada memoria
La Huelga enterramos con toda su gloria.”

“Este año venimos con fuerza y con brío
A darle al Gobierno en el mero fondillo
Los flatos y el miedo dejando a un lado
Invicto prosigue el estudiantado.”

El “No Nos Tientes” de 1948 apareció puntualmente durante la noche anterior el Viernes de Dolores (como se acostumbraba ya desde 1945) y alrededor de las 8 de la mañana del viernes, en una ceremonia improvisada, encabezada por los huelgueros de la generación del 20 (quienes en su mayoría simpatizaban con los grupos que no veían con buenos ojos al gobierno arevalista), se desenterró el féretro y luego comenzó el tradicional desfile. Así pues,si en 1947 no hubo periódico estudiantil, en 1948 los guatemaltecos pudieron disfrutar de dos ediciones.


BIBLIOGRAFIA:


15 de enero de 1934: encuentran el original del Acta de Independencia de Centroamérica en la Ciudad de Guatemala

15enero1934
Palacio del Ejecutivo, en donde se firmó el Acta de Independencia el 15 de septiembre de 1821.  En el recuadro: el historiador José Joaquín Pardo, quien junto con Pedro Pérez Valenzuela encontraron el acta original. Imágenes tomadas de “El Porvenir de Centro América“.

El renombrado historiador guatemalteco Antonio Batres Jáuregui en su obra “La América Central ante la Historia“, en la página 611 dice: “La famosa Acta de la Independencia, cuyo original fue a parar, quién sabe como, al Museo Británico de Londres…“; por su parte, el historiador Virgilio Rodríguez Beteta aseguró en la revista Hispanoamérica, N.° 27, del 1 de diciembre de 1923 que “el original se hlla en poder de un millonario extranjero“.

El médico Fernando Iglesias, quien por cierto fuera quien atendiera al general José María Orellana al momento de su muerte en 1926, buscó el documento original en Londres, pero no lo encontró, lo que hizo que se formara una comisión de historiadores guatemaltecos que buscaron el Acta en el país.  Dos miembros de esta comisión, José Joaquín Pardo y Pedro Pérez Valenzuela, con la colaboración de Gabriel Yaquián, archivero general del gobierno, encontraron el acta el 15 de enero de 1934 en un volumen bien conservado encuadernado en cartón, con el título “Contestación de la jura de la independencia. Año 1821“.

De acuerdo a los investigadores, en la parte superior de la primera página de aquel documento se encuentra la leyenda siguiente: “Año felis de 1821.  En los folios subsiguienes, están las contestaciones que se refieren a los momientos libertarios de Chiapas, Tuxtla y Comitán“, y del folio 17 al 20 aparece el acta de la Independencia.

Reproducimos a continuación las observaciones que Pardo y Pérez Valenzuela hicieron al respecto:

  • La fecha no aparece al pie, como en las reproducciones tipográficas, sino que al principio.
  • Las características de la letra y de la tinta con que se escribió la fecha son distintas de las que aparecen en el texto del acta.
  • El redactor olvidó completamente el artículo 9, pasando inmediatamente del octavo al décimo.  (Este error ha sido corregido en las reproducciones tipográficas).
  • Una persona escribió los primeros cuatro puntos, específicamente hasta las palabras “originarios de Africa“.  A partir de allí, fue otra persona quien la escribió.  Los investigadores no era expertos en caligrafía y no pudieron determinar si la letra era de José Cecilio del Valle o de alguien más.

Más importante aún, es que encontraron diferencias por adición, supresión o cambio de las palabras que estaban en el texto original.  Estos cambios fueron agregados en las ediciones que hicieron los descendientes de José Cecilio del Valle, y luego incluidos en la Recopilación de Leyes de la República de Guatemala implera en 1868 por orden del gobierno del mariscal Vicente Cerna.  Las diferencias encontradas son las siguientes, las cuales se reproducen textualmente del documento de Pardo y Pérez Valenzuela:

  1. En la data de los señores del Valle, dice veinte uno; en la original, veinte y uno.
  2. En aquélla, M.Y. Colegio de Abogados.  En la original no aparecen esas iniciales.
  3. En el punto segundo apareca esta adición que no figura en el original: “punto de independencia general y absoluta”. Lo agregado son las tres últimas palabras.
  4. En el punto octavo, se corrigió en la imprenta la ortografía, poniéndose los artículos el que que faltan en el original.
  5. En el punto 16 dice: “que el Exmo. Ayuntamiento acuerde“; y en la original: “que el Exmo. Ayuntamiento disponga“.
  6. En el mismo punto 16 suprime del original: “en que Guatemala proclamó“. La palabra suprimida es Guatemala.
  7. En el juramento – publicado por primera vez por los señores del Valle en la obra citada – del marqués de Aycinena, Candina, José Cecilio del Valle, etcétera, aparece omitida la fecha del diez y seis de septiembre.
  8. En el mismo juramente aparece en la impresa cambiado el relativo que, en la frase: “que habiendo concurrido a prestar el juramento“, por la conjunción “y“.
  9. En el mencionado juramento, hay una omisión notable: dice en el acta de los señores del Valle: “lo hicieron efectivamente en unión de los S.S. individuos de la Excma. Diputación Provincial, del Señor Alcalde primero, Señores Regidores Diputados y señores síndicos.“; falta la frase final del original: “y tomando sus asientos respectivos, quedó instalada la Junta provisional Consultiva, y pa. constancia firmaron con el S. Gefe Político”.
  10. En las firmas de los próceres que signan este juramento, hay varias alteraciones y supresiones, como estas: en la de don José Matías Delgado, se suprime el primer nombre; al licenciado Antonio Robles se le suprime la abreviatura del título; y otras de menor significación y cuantía.
  11. En la orignal no aparecen las firmas de don Antonio de Rivera. Pedro de Arroyave, y del secretario don Domingo Diéguez, que se estampan en el acta que nos ha servido de comparación.

El acta está escrita en papel de oficio, español, mide 31 y 1/2 por 21 y 1/2 centímetros.  El sello de agua y en el primer folio, en su parte superior izquiera, tiene dos sellos.  En el primero se lee: “Hisp. Et ind. Rex. Ferdin. VII dei Gratia”; al centro las armas españolas.  El otro sello, del impuesto fiscal, colocado bajo el anterior tiene la leyenda: “1821 y 1822, Habilitado – Jurada por el Rey de la Constitución en 2 de marzo de 1820″.


BIBLIOGRAFIA:

  • Pardo, José Joaquín; Pérez Valenzuela, Pedro (16 de enero de 1934) “Un sensacional hallazgo: el Acta de Independecia está en Guatemala“. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.

3 de enero de 1578: el ayuntamiento criollo recibe una carta desde México anunciando que han partido monjas concepcionistas para fundar un convento en la ciudad de Santiago

3enero1578
Ruinas en restauración del templo del convento de la Inmaculada Concepción en la ciudad de Antigua Guatemala.  En el recuadro, una monja concepcionista corona al profesar en el convento de México.  Imagen de Wikimedia Commons.

El 24 de noviembre de 1576 los alcaldes ordinarios de la ciudad de la ciudad de Santiago (hoy Antigua Guatemala) para que se aproveche el viaje de Diego Galán a México a recoger a las hijas del presidente Pedro de Villalobos, para que gestione el permiso para que envíen algunas monjas de la Inmaculada Concepción a fundar un convento en la nueva ciudad en Guatemala.  Se acordó que el capitán Francisco de Santiago acompañara a Galán en esta misión.

Tras casi un año de viaje y gestiones, el 11 de noviembre de 1577 se libró la patente del doctor Pedro Moya de Contreras, primera dignidad de la Iglesia de México, permitiendo que fueran monjas concepcionistas a Guatemala a fundar un convento y el 3 de enero de 1578 el ayuntamiento criollo recibió una carta del doctor Moya, avisando que ya habían partido hacia Guatemala las monjas de la Inmaculada Concepción que iban a fundar un convento en la ciuda de Santiago.  Ante esto, el ayuntamiento decidió que el alcalde Juan Rodríguez Cabrillo de Medrano fue el encargado de partir al encuentra de las religiosas para llevarles “regalos y refrescos“.

Tras un largo viaje, finalmente llegaron a la ciudad de Santiago las monjas Sor Catarina Bautista, Sor Elena de la Cruz, Sor Inés de los Reyes y Sor Juana de San Francisco, quien era la abadesa.; y en agradecimiento a su cooperación para que se estableciera el convento concepcionista, el ayuntamiento regaló medio real de agua (es decir, proporcionó servicio de agua gratuito) al capitán Francisco de Santiago.

La primera monja concepcionista que profesó en la provincia de Guatemala fue Sor María de la Concepción, el 30 de junio de 1579.  Es conveniente indicar que en la época colonial, la vida monástica era símbolo de status económico, como lo demuestran las características de las monjas en el siglo XVII; ya para entonces había dos tipos de monjas, descalzas y urbanistas, cuyas características eran las siguientes:

Atributo Monjas descalzas Monjas urbanistas
Denominación Recoletas o de vida común Calzadas o de vida particular
Costo de ingreso Ninguno Dote en especie o una propiedad que produjera réditos para la congregación
Tipo de vida De clausura De clausura
Rezo En el coro En el coro
Regla de austeridad Estricta: dependían de la limosna, guardaban silencio en todo momento, excepto para rezar y nunca tomaban chocolate Relajada: podían tener ingresos y beber chocolate, excepto durante el ayuno
Habitaciones Vida en común en salas de recreación de labores. Poseían una celda minúscula que sólo les servía para dormir Sin vida en común. Vivían en una celda grande que era prácticamente una casa de reducidas dimensiones
Alimentación Comían juntas en silencio en refectorios. No podían comer carne Preparaban sus propios alimentos. Les estaba permitido comer carne fuera del ayuno
Servicio Realizaban las labores, o se servían del servicio comunitario de la congregación Podían tener sirvientes personales
Vestimenta Ropas austeras de fibras rústicas Ropajes finos; solían utilizar joyas
Calzado Sandalias sencillas Zapatos o zapatillas
Atribuciones especiales Ninguna Maestras de las niñas encargadas al convento

BIBLIOGRAFIA:

 


30 de diciembre de 1924: tras ser destruida totalmente por los terremotos de 1917-18, se reabre parcialmente al culto la antigua Iglesia de la Recolección

30diciembre1924
Ruinas del templo recoleto tras los terremotos de 1917-18.  En el recuadro, cómo lucía el templo en 1875, cuando todavía existía la pila (al fondo de la calle) y el convento (el portón blanco que se ve cerca de la pila).  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los templos católicos más importantes de la Ciudad de Guatemala fue el de la orden del Colegio de Cristo Crucificado de Propaganda Fide, conocida coloquialmente como “La Recolección“, el cual fue edificado relativamente rápido después del traslado de la capital del Reino de Guatemala a la Nueva Guatemala de la Asunción en 1776 gracias a la influencia de la familia Aycinena y por ser la sede de la Inquisición.

Los recoletos tenían un hermoso convento con amplios jardines además del templo, pero perdieron muchas de sus riquezas cuando Francisco Morazán los expulsó junto con los miembros de la familiya Aycinena en 1829. Retornaron en 1840 y recuperaron su propiedad cuando el general Rafael Carrera restituyó los privilegios para la Iglesia Católica a sangre y fue, pero fueron expulsados nuevamente tras el triunfo de la Revolución Liberal en 1871. Tras la expulsión, su convento fue convertido en la Escuela Politécnica, mientras que el templo pasó a ser la Parroquia del Santísimo Nombre de Jesús y fue entregado al clero secular para el culto.

Tras el atentado de los cadetes contra el presidente Manuel Estrada Cabrera en abril de 1908, el antiguo convento fue demolido hasta sus cimientos y los oficiales a cargo de la escuela fueron fusilados. Y luego, los terremotos de 1917-18 destruyeron casi por completo el templo, imposibilitando la celebración de los cultos sagrados pues derribaron la cúpula, bóveda y las torres de los campanarios.​ El gobierno del presidente Manuel Estrada Cabrera fue incapaz de reconstruir la ciudad y el templo quedó destruido por varios años aunque el arzobispo consiguió una licencia para colocar una capilla provisional ante la puerta principal del templo para poder realizar los actos litúrgicos. Y como el antiguo convento había quedado convertido en un campo abandonado tras el atentado de los cadetes, tras los terremotos los vecinos afectados que perdieron sus viviendas establecieron un campamento improvisado en el lugar.​

En marzo de 1924 se hizo cargo del templo el padre Leonardo López, de la orden franciscana de Cartagena y comenzó a trabajar en la reconstrucción de la iglesia, logrando que el 30 de diciembre de 1924 se pusidera al servicio del culto toda la nave central hasta el crucero.​ Posteriormente, se reconstruyó de cemento, hierro y ladrillo la fachada hasta el cornisamiento y se convirtió en salón de actos la sacristía; también se cerró de cemento armado el arco toral principal y se inició la reconstrucción del crucero.

Las obras de reconstrucción continuaron por varias décadas, pero desafortunadamente el templo fue destruido nuevamente por el terremoto del 4 de febrero de 1976. Para esa fecha, la situación del clero y del gobierno eran mucho mejores y el templo fue reconstruido en apenas dos años.


BIBLIOGRAFIA:


1 de diciembre de 1944: entra en vigor el decreto No. 12 de la Junta Revolucionaria de Gobierno que autoriza definitivamente la autonomía económica y administrativa de la Universidad Nacional

1diciembre1944.jpg
El paraningfo universitario, en 1920.  En 1944 se celebró allí la ceremonia en que se le otorgó la autonomía jurídica y administrativa a la Universidad Nacional. En el recuadro: los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La autonomía de la Universidad Nacional inició el 1 de diciembre de 1944, mediante el decreto No. 12 de la Junta Revolucionaria de Gobierno, el cual dice textualmente:

Decreto No. 12

LA JUNTA REVOLUCIONARIA DE GOBIERNO

Considerando: Que uno de los anhelos más legítimos de los sectores intelectuales del país, ha sido la organización de la Universidad Nacional en forma que corresponda a las realizaciones de auténtica cultura que el pueblo esperaba de ella;

Considerando: Que fue fermento valioso de la revolución trascendental que vivimos, la decisión de estudiantes y profesionales dignos, de llegar a la autonomía universitaria para poner al Alma Mater a salvo de las agresiones dictatoriales que la habían convertido en mera fábrica de profesionistas, donde la libre investigación era anulada, y el pensamiento perdía toda su eficacia, al quedar bajo control hasta en sus más mínimos detalles;

Considerando: Que la investigación de los numerosos problemas que confronta el país y la difusión de la cultura exigen nueva orientación para la Universidad, y libertad para decidir acerca de su organización, propósitos y fines;

Por tanto:En uso de las facultades que le confiere el artículo 77 de la Constitución de la República, en su inciso 23,

Decreta: Artículo 1o.- La Universidad Nacional de San Carlos, con sede en la capital de la República, es autónoma en el cumplimiento de su misión científica y cultural, y en orden administrativo.

Artículo 2o.- La Universidad Nacional tiene la personalidad jurídica necesaria para el desarrollo de sus fines y para adquirir, administrar, poseer y enajenar bienes, contraer obligaciones y ejercer toda clase de acciones de acuerdo con la ley.

Artículo 3o.- Integran la Universidad Nacional, las siguientes facultades: De Ciencias Jurídicas y Sociales; de Ciencias Médicas; de Ciencias Económicas; de Ciencias Naturales y Farmacia; de Ingeniería; de Odontología; de Humanidades; y las demás facultades e institutos que en lo sucesivo se establezcan.

Artículo 4o.- Mientras se emite la nueva Ley orgánica de la Universidad Nacional y los correspondientes estatutos y reglamentos, estarán en vigencia las leyes que la rigen, en cuanto no afecten el espíritu del presente Decreto.

Artículo 5o.- El Ejecutivo dispondrá la manera de asegurar la autonomía económica de la Universidad Nacional.

Artículo 6o.- La Ley Orgánica decidirá la forma en que el Ejecutivo verificará la suprema inspección que le corresponde de conformidad con lo dispuesto en el artículo 77, inciso 7o., de la Constitución de la República.

Artículo 7o.- Este Decreto entrará en vigor el día primero de diciembre próximo entrante, y se dará cuenta de él a la Asamblea Legislativa de la República en sus próximas sesiones ordinarias.

Dado en el Palacio Nacional: en Guatemala, a los nueve días del mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

  • Francisco J. Arana
  • Jorge Toriello
  • J. Arbenz
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Educación Pública, Jorge Luis Arriola

BIBLIOGRAFIA:


 

23 de julio de 1859: nace en Quetzaltenango el teniente coronel e ingeniero Francisco Vela, constructor del Mapa en Relieve

23julio1859
El Mapa en Relieve de la República de Guatemala, obra del teniente coronel e Ingeniero Francisco Vela, cuando fue inaugurado en 1905.  En el recuadro:  busto del Ingeniero Vela que está junto al Mapa en Relieve.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los ingenieros más importantes que ha tenido Guatemala fue el teniente coronel Francisco Vela, quien nació en la ciudad de Quetzaltenango el 23 de julio de 1859. Hizo sus primeros estudios en su ciudad natal, y luego se trasladó a la Ciudad de Guatemala, en donde el 5 de abril de 1875 ingresó a la Escuela Politécnica, en donde su alto nivel académico y liderazgo le permitieron alcanzar el grado de Sargento Primero de la Compañía, graduándose con el grado de Subteniente de Ingenieros y Topógrafo a los 19 años el 23 de enero de 1882. Se destacó por el dominio de las Matemáticas, sus estudios del sistema métrico decimal y sus trabajos de la geografía nacional.

En su primer asignación retornó a Quetzaltenango a prestar sus servicios, profundizando sus estudios topográficos, además de impartir clases. Por esa época hizo estudios en la American School of Correspondence de Filadelfia, Estados Unidos, obteniendo el título de Ingeniero de Telégrafos y luego el de Administrador Municipal, y también ingresó como miembro de la Academia de Ciencias del Ateneo de Guatemala.

Fue el autor de libros referentes a los temas de matemáticas, topografía y geografía, y editor de la Revista “La Propaganda Científica“; su notable habilidad numérica lo inspiró para aprender el uso del ábaco chino, dedicándose a construir aparatos similares, con los que fuera posible realizar operaciones complejas y ecuaciones de diferentes grados.

Como docente, se dedicó a mejorar los niveles educativos de Guatemala y citando al historiador Zamora Castellanos: “[…] en el magisterio, que fue su profesión de todo agrado, el Ingeniero Vela hizo estudios de Pedagogía. Su entusiasmo por la Metodología Matemática fue tan grande, que en 1899, se dirigió a la autoridad escolar de Nueva York, proponiendo que, en vez de llevar a la exposición de París una colección de libros y aparatos que darían ideas incompletas de los adelantos pedagógicos en los Estados Unidos, era mejor llevar una pequeña escuela de alumnos de ambos sexos, para exhibir los métodos de enseñanza, y él mismo se ofreció gratuitamente como profesor, por oposición si era necesario“.

Fue director de la Escuela Politécnica entre 1889 y 1891, decano de la Escuela Facultativa de Ingeniería de 1898 a 1902, y durante el gobierno del presidente Manuel Lisandro Barillas fue electo diputado a la Asamblea Nacional Legislativa como representante de Quetzaltenango.

Pero, sin duda, su más extraordinaria obra fue la realización del Mapa en Relieve de Guatemala, el cual se puede apreciar en el Hipódromo del Norte en la ciudad de Guatemala. Este mapa fue inaugurado el 29 de octubre de 1905 y ha sido considerado como uno de los más valiosos bienes del patrimonio cultural guatemalteco. Durante 1888, realizando una de sus innumerables medidas del territorio nacional en la cima de Zunil, formalizó la idea de realizar un Mapa en Relieve de la República. En mayo de 1903, fue llamado por el presidente Manuel Estrada Cabrera, también quetzalteco, para que planeara los jardines del Hipódromo del Norte, lo que fue la oportunidad de Vela para realizar su proyecto. Cuando el presidente le pidió ser él quien colocara la primera piedra, el Coronel Vela le contestó: “Señor Presidente, ¡usted será quien coloque la última!” Estrada Cabrera se sorprendió con lo inusitado de la respuesta, pero quedó complacido con ella, puesto que significaba que el Coronel Vela se comprometía a terminar el proyecto.

El 19 de abril de 1904, se inició la colocación de los cimientos. El Mapa en Relieve quedó concluido en dieciocho meses, que abarcó no sólo la construcción en sí, sino también el recorrido previo, a lo largo y ancho del país, algunas veces en mula, otras a pie, por vía la vía férrea o en lancha por ríos navegables, que llevó a cabo Vela. Para ejecutar su obra buscó el apoyo del ingeniero Claudio Urrutia, quien había realizado una enorme recopilación de datos cuando fue jefe de la Comisión de Límites entre Guatemala y México. Y así, junto con Urrutia, el artista Antonio Doninelli, y un grupo de obreros muy dedicados crearon la representación geográfica de Guatemala, que tuvo un costo de 5 mil pesos oro.

Tras la construcción del Mapa en Relieve, Vela publicó la obra “Datos de la República de Guatemala “en 1908, pero desafortunadamente, contrajo malaria cuando estaba trabajando en la Comisión de Límites con Honduras, y falleció en Esquipulas, Chiquimula el 28 de febrero de 1909.


BIBLIOGRAFIA:


19 de noviembre de 1844: como parte de la formación de la Compañía Belga de Colonización, se ratifica el tratado sobre sucesión y adjudicación de bienes entre ciudadanos de Guatemala y súbditos de Bélgica

19noviembre1844.png
Mapa del territorio que iba a ocupar la Compañía Belga de Colonización autorizada en 1844.  En el recuadro: la portada del documento donde se formaliza dicha colonia.  Imágenes tomadas de Amérique centrale. Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union, fondée par la Compagnie Belge de Colonisation. Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie 

Por consejo del obispo Juan José de Aycinena y Piñol, el jefe de Estado de Guatemala, Mariano Rivera Paz le dió a la Compañía Belga de Colonización la región de Izabal en 1843 a perpetuidad a cambio de que la compañía pagara dieciséis mil pesos cada año al gobierno de Guatemala.​ Los colonos tenían que convertirse al catolicismo y adoptar la ciudadanía guatemalteca, pero tenían el privilegio de tener su propio gobierno;​ también se comprometieron a dar al gobierno guatemalteco dos mil fusiles, a construir un puente de metal sobre el río Motagua y a construir un puerto en la bahía de Amatique, en la localidad de Santo Tomás de Castilla. Además de las obras de infraestructura, Aycinena consideraba que la colonia de belgas católicos era una buena contención a las pretensiones de los británicos protestantes y su contrabando comercial en Belice.​

Para facilitar el intercambio de bienes para los colonos belgas, el gobierno de Rivera Paz y del rey de Bélgica suscribieron el siguiente convenio:

La asamblea constituyente del estado de Guatemala,

Habiendo tomado en consideración el tratado celebrado en diez y nueve de julio del corriente año entre su excelencia el presidente del estado, y su majestad el rey de los belgas, cuyo tenor es el siguiente:

Convenio celebrado entre su excelencia el presidente del estado de Guatemala y su majestad el rey de los belgas, para arreglar la manera de suceder y adquirir bienes los naturales de uno y otro pais.

Su excelencia el presidente del estado de Guatemala en Centro América por una parte, y por la otra su majestad el rey de los belgas, deseando arreglar por estipulaciones formales los derechos de los ciudadanos respectivos de ambos países, en cuanto a la trasmisión de bienes, han conferido a este efecto sus plenos poderes, su excelencia el presidente del estado de Guatemala al señor Marcial Zebadúa, decano de la suprema corte de justicia; y su majestad el rey de los belgas, al señor Marcial Cloquet, su cónsul en Guatemala, quienes después de haberse comunicado sus plenos poderes y hallándolos en debida forma, han convenido en los artículos siguientes:

Aitículo 1°. —Los ciudadanos del estado de Guatemala gozarán en toda la extensión del territorio de la Bélgica, el derecho de recoger y trasmitir las herencias ab intestato o testamentarias, de la misma manera que los súbditos belgas, y sin estar sujetos, en razón de su calidad de extranjeros, á ninguna deducción ó impuesto que no sea debido por los naturales.

Recíprocamente, los ciudadanos belgas gozarán en toda la extensión del territorio del estado de Guatemala, del derecho de recoger y trasmitir las herencias ab instestato o testamentarias, de la misma manera que los súbditos de Guatemala, y sin estar sujetos, en razón de su calidad de extranjeros, a ninguna deducción ó impuesto que no sea debido por los naturales. La misma reciprocidad entre los subditos de los dos países existirá en cuanto á las donaciones entre vivos y cualquiera otra manera de adquirir conforme a las leyes. (Nota de HoyHistoriaGT: se prepara aquí entonces el camino para que los belgas en la Colonia de Izabal puedan poseer bienes en el resto del Estado de Guatemala).

Artículo 2°.— -A la exportación de los bienes adquiridos por cualquier título que sea, ya por ciudadanos del estado de Guatemala en la Bélgica, ya por ciudadanos belgas en el territorio del estado de Guatemala, no se exigirá sobre estos bienes, ni en el estado de Guatemala, ni en el reino de la Bélica derecho alguno de los conocidos con los
nombres de ‘jus detractus, gabella hereditaria y census emigrationis’, ni otro cualquiera al que los naturales no estén obligados.

Artículo 3°. — Lo convenido en los artículos anteriores, se extiende no solamente a los derechos allí mencionados que pueden pertenecer al fisco, sino también á todos aquellos cuya percepción correspondiese a algun individuo, comunidad o fundaciones públicas. (Nota de HoyHistoriaGT: obviamente se hace referencia aquí a la Compañía Belga de Colonización que se estableció en Izabal).

Artículo 4°. — El presente convenio será ratiticado por su excelencia el presidente del estado de Guatemala y por su majestad el rey de los belgas, y canjeadas las ratificaciones dentro del término de ocho meses, ó mas pronto si ser pudiere.

En fé de lo cual, los plenipotenciarios respectivos han firmado y sellado el presente convenio, por duplicado original, en la ciudad de Guatemala, el dia diez y nueve de julio del año de gracia de mil ochocientos cuarenta y tres.

  • Marcial Zebadúa.
  • Marcial Cloquet.

Encontrándolo útil y conveniente a los intereses de los habitantes del estado; y de conformidad con el dictámen de la comisión de gobierno, ha decretado: Se aprueba el tratado celebrado entre su excelencia el presidente del estado, y su majestad el rey de los belgas el diecinueve de julio del corriente año.

Pase al gobierno para su publicacion y cumplimiento.

Dado en el salón de sesiones.

Guatemala, nueve de agosto de mil ochocientos cuarenta y tres.

  • José Mariano Rodríguez, presidente.
  • Andrés Andreu, secretario.
  • Manuel Ubico, secretario.
  • Palacio del gobienio. Guatemala, 19 de noviembre de 1844.

Por tanto: ejecútese.

Y por disposición del excelentísimo señor presidente del estado, se imprime, publica y circula.

Guatemala, noviembre 19 de 1844— Pavón.

Sin embargo, las condiciones del área eran inhóspitas y empezaron a mermar rápidamente la salud de los belgas.​ Para 1853, la colonia ya había fracasado, las obras de infraestructura prometidas no se construyeron, y los colonos belgas se habían dispersado al interior de la República de Guatemala, aprovechando el decreto arriba mencionado para hacerse de bienes en la misma.


BIBLIOGRAFIA:


29 de septiembre de 1833: muere el rey Fernando VII, el monarca español que perdió los territorios de América

29septiembre1833
Retrato del moarca español Fernando VII en 1828 con el uniforme de Capitn General y portando la orden de Carlos III.  Pintura de Vicent López Portaña, tomada de Wikimedia Commons.

El rey Fernando VII tuvo un tormentoso gobierno. Padeció la invasión de las tropas de Napoleón, tuvo que gobernar con los liberales y aceptar su Constitución de Cádiz en 1812, y cuando recuperó el poder en 1814 tuvo que enfrentar sublevaciones de la tropa acantonada en la península que debía partir hacia América para reprimir la insurrección de las colonias españolas en 1820.​ Aunque la sublevación inicial no fue exitosa, el gobierno tampoco fue capaz de sofocarlo, y poco después se extendió por toda España. Fernando VII se vio obligado entonces a jurar la Constitución en Madrid el 10 de marzo de 1820, con la histórica frase: “Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional“, que no tenía nada de franqueza. Y es que con Fernando VII se hundió el régimen absolutista más por su propia debilidad que por la fuerza de los liberales. En seis años, había sido incapaz de modernizar las estructuras estatales ni cambiar las estructuras sociales ni que mantenían los privilegios de los aristócratas, ambos objetivos que se había propuesto en 1814.​

Comenzó así el Trienio Liberal o Constitucional, durante el cual se propusieron medidas en contra del absolutismo y se suprimieron la Inquisición y los señoríos. Sin embargo, aunque el rey aparentaba acatar el régimen constitucional, conspiraba secretamente para restablecer el absolutismo; además, utilizó los poderes constitucionales para entorpecer la aprobación de reformas que deseaban implantar los liberales. Por su parte, los liberales mostraron ser novatos en los asuntos de Estado y una errónea confianza en que la restauración de la Constitución acabaría por sí sola con los anhelos independentistas en América.​

Los liberales pronto se dividieron entre los “moderados” y los “exaltados”; los primeros solían tener más experiencia, edad y cultura, mientras que los segundos habían desempeñado un papel destacado en el triunfo liberal de 1820.​ Al igual que ocurriría con Miguel García Granados y J. Rufino Barrios en 1871 en Guatemala, los primeros se conformaban con menores reformas y estaban más dispuestos a colaborar con las viejas clases dominantes, mientras que los segundos ansiaban mayores cambios.​ Los liberales también tenían otro problema: el pueblo español, en su mayoría analfabeto, prefería el absolutismo del rey. ​ Tal y como ocurrió en Guatemala durante el gobierno de Mariano Gálvez (1831-1838) el principal adversario del gobierno constitucional, además de los eclesiásticos, fue el campesinado, que constituía el setenta y cinco por ciento de la población española, apegado a tradiciones y viejas instituciones y perjudicado por algunas medidas de los liberales. Y como ocurrió con el gobierno de Gálvez, los seguidores del rey organizaron movimientos guerrilleros en 1822, que contaron con apoyo popular y adoptaron una posición fundamentalmente reaccionaria acosando al ejército regular. Y es que los gobiernos liberales intentaron establecer medidas que no se aplicaban al pueblo español de la época.

Para recuperar el poder, Fernando VII estaba solicitando ayuda a Francia y a Rusia, para que interviniesen en España contra los liberales al punto que tras el Congreso de Verona, las potencias solicitaron al Gobierno español que renunciase a la Constitución, petición que fue rechazada.​ Este rechazo decidió finalmente a Francia, que había buscado en vano una solución política, a invadir España en una operación bien planeada para evitar las requisas y saqueos de la anterior invasión napoleónica.​ Finalmente, la intervención del ejército francés de los “Cien Mil Hijos de San Luis” bajo los auspicios de la Santa Alianza, restableció la monarquía absoluta en España en octubre de 1823.

Fernando VII eliminó todos los cambios del Trienio liberal, restableciendo los privilegios de los señoríos y mayorazgos, con la única excepción de la supresión de la Inquisición. Y como ocurriría posteriormente en Guatemala, los liberales tuvieron que partir al exilio para evitar la persecución.​ Eso sí, para garantizar el trono de Fernando, los franceses mantuvieron un conjunto de guarniciones en el país, que ejercieron también un efecto moderador del absolutismo del rey.

Se inició la última década de su reinado, la llamada “Década Ominosa” (1823-1833), en la que se produjo una durísima represión de los elementos liberales,​ acompañada del cierre de periódicos y universidades en la primavera de 1823. La Real Cédula de 1 de agosto de 1824 prohibió “absolutamente” en España e Indias las sociedades de francmasones y otras cualesquiera secretas.​ También, una de las primeras medidas del nuevo Gobierno absolutista fue la creación del Consejo de Ministros, que en los primeros años mostró escasa cohesión y poder, pero que resultaba una novedad en el sistema de gobierno.

Los liberales intentaron recuperar el poder varias veces, pero fracasaron en todos sus intentos. Junto a la represión de los liberales, empero, se llevó a cabo también una serie de reformas moderadas que modernizaron parcialmente el país y que auguraron el fin del Antiguo Régimen y la instauración del Estado liberal, que se consumó tras la muerte de Fernando el 29 de septiembre de 1833.​ También durante esta época se consumó la desaparición del Imperio español ya que en un proceso paralelo al de la península tras la invasión francesa, la mayor parte de los territorios americanos declararon su independencia y comenzaron un tortuoso camino hacia repúblicas liberales. Solo las islas caribeñas de Cuba y Puerto Rico, junto con las Filipinas, las Marianas (incluyendo Guam) y las Carolinas, en el Pacífico, permanecían bajo el dominio de España. En 1829 una expedición partió desde Cuba con la intención de reconquistar México al mando del almirante Isidro Barrada, pero la empresa acabó finalmente derrotada por las tropas mexicanas.


BIBLIOGRAFIA:

  • Lafuente, Modesto (1869). Historia general de España XXVI (2.ª edición). Madrid.
  • La Parra López, Emilio (2018). Fernando VII. Un rey deseado y detestado. XXX Premio Comillas de Historia, Biografía y Memorias. Barcelona: Tusquets. ISBN 978-84-9066-512-1.
  • Payne, Stanley G. (1977). Ejército y sociedad en la España liberal (1808-1936). Madrid: Akal. ISBN 84-7339-215-9. OCLC 637325133.
  • Peña González, José (2006). Historia política del constitucionalismo español. Madrid: Dykinson. ISBN 978-84-9772-906-2. OCLC 212905232.
  • Ramírez, Pedro J. (2014). La desventura de la libertad. Madrid: La esfera de los libros. ISBN 978-84-9060-097-9.
  • Sánchez Mantero, Rafael (2001). Fernando VII. Borbones, 6. Madrid: Arlanza. ISBN 84-95503-23-9.

21 de septiembre de 1685: llega a Santiago de los Caballeros fray Antonio Margil de Jesús, quien fue el último fraile que intentó reducir pacíficamente al pueblo Itzá

 

22septiembre1826
Portada del reporte official en que se relata cómo ocurrió la consquista del pueblo Itzá en 1697.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El fraile español ntonio Margil de Jesus recibió el hábito de San Francisco, en el Convento de la Corona de Cristo de la ciudad de Valencia, España en 1675 y luego se alistó entre los misioneros que venían a la Nueva España a fundar el Colegio de Santa Cruz de la ciudad de Querétaro. Hizo misión en Querétaro y en México, y luego salió en marzo de 1684, acompañado de Fr. Melchor López, hacia las provincias de Yucatán, Chiapa y Soconusco. Continuaron su misión por las costas del Pacífico, y llegaron a Guatemala el 21 de septiembre de 1685, estableciéndose en Santiago de los Caballeros, y desde allí predicaron en la provincia guatemalteca, para luego partir a las provincias de San Salvador, Comayagua, Nicaragua y Costa Rica.

Pero cuando se hallaban inmersos en el adoctrinamiento y reducción de los indígenas Talamancas, y ya habían levantado once iglesias en esa región, dos en la de los Turrabas, y una en la de los Tejabas, y “formado otros tantos pueblos con los indígenas que habían sacado de la montaña“, recibieron orden del M. H. P. Comisario General, para que se regresara a su Colegio en México. Sin embargo, cuando llegaron a Santiago de los Caballeros se encontraron con que su misión había sido modificada ya que el obispo de Guatemala, Andrés de las Navas, les pidió que fueran a la región norte de la provincia de la Verapaz (hoy Petén) ya que esta “se hallaba tumultuada“.  (Lo que estaba ocurriendo era que los españoles querían tomar el control de la etnia Itzá de una vez por todas, ya que la región del Lacandón que ocupaban no solamente se había mantenido independiente y había logrado resistir la dominación europea por más de siglo y medio, sino que estaba influyendo en las comunidades indígenas ya bajo control español para que se les unieran en su resistencia).

Partieron inmediatamente para la referida Provincia y lograron calmar la situación en el área en donde la presencia española era considerable. Luego se adentraron en las montañas en busca de los indígenas Choles, que habían “apostatado de la fe y andaban por los bosques errantes y descarriados” (lo que se traduce a que estaban en comunicación con los Itzáes que los habían convencido de luchar por su independencia). Aunque al principio sufrieron vejámenes y torturas, los misioneros consiguieron que los Choles regresaran al catolicismo y se establecieran en ocho poblaciones o doctrinas. Esto lo consiguieron gracias a la labor que ya habían hecho los dominicos cien años antes en la región con las reducciones de Tezulutlán, lo que hizo un poco más fácil convencer a los Choles de regresar a la dominación espanola y al trabajo no remunerado en las doctrinas de los frailes, quienes a cambio “los instruían en la ley de Dios“.

Pero cuando Margil y Melchor se adentraron en la región de los itzaes, quienes eran indómitos e independientes, la situación fue muy diferente. Los misioneros llegaron a esa región en febrero de 1694, pero no fueron bien recibidos por los indígenas, quienes no solamente los vilipendiaron sino que los expulsaron de su territorio. Ante esto, los misioneros regresaron a Santiago de los Caballeros en donde relataron a la Real Audiencia todo lo acontecido. Con base en este informe, a principios de 1695 salió el Presidente Jacinto Barrios, por orden del rey a reducir a los itzaes, con 600 soldados, y varios religiosos dominicos, y mercedarios, ademas de Margil. Los españoles masacraron al pueblo itzá en la isla del lago Peten Itzá, y los pocos que sobrevivieron fueron reducidos a tres poblados que quedaron a cargo de los mercedarios. De esta forma, se completó, por fin, la Conquista de la provincia de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA:


13 de septiembre de 2007: se inagura en la ciudad de Quetzaltenango el arco conmemorativo a la Revolución Quetzalteca de septiembre de 1897

13septiembre2007
Arco conmemorativo de la Revolución Quetzalteca de 1897.  Fotografía de Harry Díaz tomada de Wikimedia Commons.

En la ciudad de Quetzaltenango existen dos monumentos principales a la Revolución Quetzalteca en contra del presidente José María Reina Barrios que ocurrió en 1897. El primero es el Panteón de los Mártires, el cual se encuentra en el Cementerio General de la ciudad, y fue erigido en 1897; y el segundo es el Arco del Sexto Estado y Víctimas de la Revolución de 1897, el cual fue inaugurado el 13 de septiembre del 2007 y está situado en la entrada principal de la ciudad de Quetzaltenango, cerca del monumento a la marimba.

En las fachadas del arco puede leerse: “El Amor a la Libertad los hizo Héroes, el Odio a Los Tiranos los hizo Mártires”, y en la parte superior se colocó la estatua de un león, el cual era el antiguo símbolo de Quetzaltenango.  El diseño del arco original fue realizado en 1898 por Alberto Porta,  puede verse en el Panteón de los Mártires, mientras que el diseño del actual monumento fue hecho por el arquitecto quetzalteco Roberto Henry Mull.

El principal dirigente revolucionario fue Próspero Morales, ex-ministro de Instrucción  Pública y de la Guerra del presidente Reina Barrios, y quien se alzó en armas cuando en medio de la grave crisis económica de 1897, el presidente dió un autogolpe de estado, disolvió la Asamblea y consiguió que un grupo de sus incondicionales formara una Asamblea que extendiera su mandato presidencial hasta 1902.  Todo esto dió por tierra con las aspiraciones presidenciales de Morales quien organizó el movimiento contra su antiguo jefe.

Pero Morales no está entre los mártires de esa ocasión, ya que logró escapar de las tropas del general Calixto Mendizábal, cuando éste recuperó la región para el gobierno de Reina Barrios.  Si bien Morales murió intentando derrocar al sucesor del presidente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera un ano después, los mártires de 1897 son, principalmente, el filántropo Juan Aparicio, hijo y Sinforoso Aguilar, quienes fueron acusados injustamente por el gobierno de ser los cabecillas del movimiento y luego fueron pasados por las armas.  Este hecho pudo haberse evitado, ya que el presidente Reina Barrios atendió los pedidos de piedad de parte de la sociedad criolla quetzalteca en favor de los acusados, pero su ministro de Gobernación, el licenciado quetzalteco Estrada Cabrera, tenía una profunda enemistad en contra Aparicio, y retrasó el envío del telegrama en que se perdonaba a los acusados hasta que ya fue muy tarde.


BIBLIOGRAFIA: