27 de abril de 1932: se establece pago de cuotas para la educación secundaria

En medio de la grave crisis provocada por la Gran Depresión, el general Jorge Ubico decreta que los estudiantes de secundaria deben empezar a pagar por sus cursos.

La novena avenida del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala a finales del siglo XIX. A la izquierda: el Instituto Nacional Central para Varones y la Facultad de Derecho y Notariado. Enfrente, la dirección de Telégrafos Nacionales. En el recuadro: los estudiantes del Central, cuando éste estaba militarizado. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El general Jorge Ubico llegó al poder en medio de los graves efectos económicos de la Gran Depresión, apoyado por el gobierno de los Estados Unidos, que consideraba que él era el personaje idóneo para velar los por los intereses norteamericanos en el país.1 En esa época, las compañías estadounidenses en guatemala eran: International Railways of Central America, Electric Light Co., United Fruit Company, W. R. Grace y Co., National Aviation Co., Rosenthal bankers, Pacific Band and Trust Co., Standard Oil Company, Union Oil, Pan American World Airways, Reltahuleu Electric Co., Amsinck Sanne and Co., y British American Tobacco Co..2

Una vez en el poder, Ubico empezó a tomar una serie de medidas de austeridad que poco a poco rindieron los frutos esperados para paliar la crisis económica que provocó el derrame cerebral de su antecesor, el general Lázaro Chacón.3 Entre las medidas que tomó Ubico, estuvo la de restringir los presupuestos de educación —el cual había sido mejorado considerablemente por Chacón—, como lo muestra el siguiente decreto, por medio del cual establece pago de cuotas para los estudiantes de institutos de educación secundaria.4

Decreto Número 1264

Jorge Ubico, presidente de la República

Considerando: que la difícil situación económica del país ha sacrificado notoriamente al Erario, de tal manera que lo permite seguir haciendo fuertes erogaciones para el sostenimiento de la enseñanza Secundaria, Normal y Especial, en la forma que hasta la fecha ha acostumbrado;

Considerando: que, por otra parte, el Estado tiene obligación de costear sólo la Instrucción Primaria, por ser base imprescindible y de suma necesidad para la preparación del pueblo y el ensanche de la cultura nacional;

Considerando: que será iniminente el cierre de los establecimientos a que se refiere el primero de estos puntos, si no se dictan todas aquellas medidas que tiendan a evitar tan lamentable determinación,

Por tanto, en uso de las facultades que confiere al Poder Ejecutivo el inciso 22 del artículo 77 de la Constitución, decreta:

Artículo 1°.— Los alumnos que hacen estudios en los establecimientos nacionales de Instrucción Secundaria, Normal y Especial, pagarán, mensualmente, cuotas de enseñanza conforme a la siguiente reglamentación:

        • a: Los externos de los Institutos y Escuelas Normales, Q.0.75 por materia, y los pensionistas Q.0.50 por la misma razón, excepto las asignaturas generales, y para los normalistas las de carácter netamente pedagógico. Los que hubieren perdido el año, de conformidad con la Ley, Q.0.75 por curso reprobado;
        • b: Los estudiantes de las Escuelas Nacionales de Comercio y el Conservatorio Nacional de Música, Q0.75 por material, e igual suma por cada curso quienes tuvieran asignaturas reprobadas.

Artículo 2°.— Quedan exceptuados del cumplimiento de esta disposición, los alumnos que disfruten de becas y los de los demás establecimientos de enseñanza especial.

Artículo 3.°— La Secretaría de Educación Pública queda encargada de reglamentar la forma en que deben recaudarse los fondos que ingresen por concepto de cuotas de enseñanza.

Artículo 4°. Este Decreto entrará en vigor desde el período escolar próximo entrante y de él se dará cuenta a la Asamblea Legislativa en las presentes sesiones ordinarias.

Dado en la Casa del Gobierno: en Guatemala, a los veintisiete días del mes de abril de mil novecientos treinta y dos.

        • Jorge Ubico
        • El secretario de Estado en el Despacho de Educación Pública, Ramón Calderón4

BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretary of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. p. 186.
  2. Ibid., p. 192.
  3. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) «Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República«. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  4. Méndez, Rosendo P. (1935) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1932-1933.  LI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 170-171

5 de abril de 1904: Estrada Cabrera informa a Asamblea del contrato para terminar Ferrocarril del Norte

El licenciado Manuel Estrada Cabrera pide a la Asamblea Legislativa que autorice el contrato ad referendum que firmó con la United Fruit Company para concluir el Ferrocarril del Norte desde el Rancho de San Agustín hasta la Ciudad de Guatemala.

Obras de construcción del Ferrocarril del Norte. En el recuadro: los personeros de la United Fruit Company y el presidente Manuel Estrada Cabrera viendo las celebraciones por la inaguración de la obra. Imágenes tomadas de «Administración Estrada Cabrera» y «La Locomotora«.

El 12 de enero de 1904, el presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera, celebró un contrato ad referendum con  el señor Perfival Farquhar, representante de los banqueros estadounidenses William Van Horne, presidente del Ferrocarril Canadian Pacific, y Minor C. Keith, director de la United Fruit Company (UFCO) con sede en Boston.

El 5 de abril, el presidente guatemalteco le envió el siguiente informe a los miembros de la Asamblea Legislativa:

Palacio Nacional: Guatemala, 5 de abril de 1904.

Señores diputados:

En el mensaje que os dirigí al inaugurar vuestras sesiones del corriente año, anuncié que se había firmado, ad referendum, un contrato para concluir, en breve término, la línea férrea del Norte; y hoy tengo la satisfacción de presentaros dicho contrato, debidamente aprobado por el Ejecutivo, a efecto de que la Asamblea se sirva estudiarlo con el detenimiento del caso, adoptando la resolución que le indique su amor al progreso y su celo por los grandes intereses de la Patria.

No debe olvidarse que en la ejecución de esta magna obra radica el porvenir de Guatemala, y que a la realización de tan elevado ideal, han de converger el buen deseo, la actividad y la perseverancia de todo guatemalteco que se precie de patriota.

Siendo, como ella es, indispensable para el desarrollo a que el país está llamado, no hay sacrificio que pueda escatimársele cuando se trata de asegurar a la República los beneficios inmensos que nuestro ferrocarril interoceánico aportará en la evolución de los elementos nacionales.

Animado por estas ideas, mi Gobierno ha aprovechado toda oportunidad para acercarse a la realización de tan importante empresa, seguro de que esos esfuerzos y sacrificios quedarán compensados con crecews cuando aquélla quede terminada.

No obstante lo que dejo expuesto, y aunque estoy convencido plenamente de que esa Honorable Asamblea, como el Ejecutivo mismo, aprecia en su verdadero valor la obra del Ferrocarril del norte, al presentaros el último contrato relativo a su terminación, quiero que lo estudiés y consideréis con el detenimiento debido.

Vuestra resolución sobre asunto de tan vital interés, favorable o adversa al contrato celebrado por el Ejecutivo, será debidamente acatada por éste, como lo hace con todas vuestras disposiciones.  En el primer caso, me halagaría haber sabido interpretar las ideas del Pueblo a quien representáis; pero de todos modos, tengo la seguridad de que vuesta conducta obedecerá a los dictados del patriotismo más elevado, y de que no olvidarés, ni un momento, los intereses de Guatemala,

Señores diputados,

        • Manuel Estrada Cabrera.1

Por supuesto, la Asamblea aprobó aquel contrato sumamente lesivo para el país el 9 de abril.  He aquí un resumen del mismo:

  • Duración del contrato: 99 años, al cabo de los cuales la United Fruit Compnay iba a devolver el ferrocarril al Gobierno, si éste pagaba el precio que aquél valie en 2003; pero si el Gobierno, dentro de los 6 meses siguientes de haberse cumplido los 99 años, no notificaba el deseo de entrar en posesión de la línea férrea pagando su valor, la UFCO se iba a quedar como dueña de ella.2
  • Cesiones gratuitas: el gobierno extendió una escritura de traspaso a la United Fruit company, la cual formó la International Railways of Central America (IRCA).  El gobierno también le transfirió a esta última la parte construida de ferrocarril desde Puerto Barrios, que llegaba hasta el Rancho de San Agustín, comprendiendo el muelle y todas las demás propiedades de la línea.  15 años después de que estuviera terminada la línea, el gobierno garantizó el déficit que resultó entre las ganancias netas de la IRCA y la suma necesaria para cubrir un interés de 5% sobre $4,500,000 oro en bonos de la International Railways of Central America.  Por otra parte, concedió gratuitamente 100 pies de terreno en todo el trayecto de la línea para más estaciones, edificios e instalaciones y lo siguiente:
    • Maderas nacionales
    • Manantiales calientes cerca de Zacapa con 4 manzanas a su alrededor
    • 30 manzanas en Puerto Barrios
    • Una milla de playa de 100 yardas de ancho a los lados del muelle
    • 1500 caballerías de terreno en «Los Andes«
    • Y, cuando estuvo aprobado el contrato, el Gobierno le dió posesión del Ferrocarril del Norte a los contratistas para que lo explotaran.3
  • Franquicias: la United Fruit Company tenía derecho de preferencia en igualdad de condiciones para constuir nuevas líneas férreas fuera de una faja de 20 millas a los lados del Ferrocarril.  Además, podían construir muelles y establecer agencias para embarques y desembarques en el Golfo de Amatique.4
  • La IRCA podría importar libremente trabajadores, excepto de nacionalidad china, y podía usar el agua necesaria para sus servicios e importar libremente maquinarias y útiles de ferrocarril.
  • La IRCA quedó excenta de derecho de muellaje y sus empleados quedaron excentos del servicio civil y militar.
  • Los vapores fruteros de la UFCO quedaban exceptuados de impuestos y podían zarpar a cualquier hora y sus pasajeros y mercancías no pasaban por las Aduanas.  Además, el gobierno declaró a la UFCO libre del derecho de exportación e impuestos locales durante treinta y cinco años.4

A cambio, la United Fruit Company y la IRCA se compremetieron a que el Ferrocarril fuera concluido y puestos al servicio en tres años y medio, algo que cumplieron.5

Aquel sería el principio del enclave bananero de la UFCO en Izabal y del control que la compañía frutera tuvo sobre Guatemala en el siglo XX.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1904) Administración Estrada Cabrera: Resena de los progresos alcanzados en los ramos de ferrocarriles, carreteras, puernte y comunicaciones por correo. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 70-71.
  2. Ibid., p. 71.
  3. Ibid., p. 72.
  4. Ibid., p. 73.
  5. Ibid., p. 74.

29 de abril de 1944: el decreto 2795

El gobierno del general Jorge Ubico emite un decreto por el que exonera a los dueños de fincas cafetaleras y a la United Fruit Company de responsabilidad criminal en caso de matar a alguien que estuviera robando en sus propiedades rústicas

29abril1944
Palacio Nacional de la ciudad de Guatemala en la década de 1940. En el recuadro, el presidente, general Jorge Ubico. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hacia finales de su gobierno, el general Jorge Ubico aprobó el decreto 2795 de la Asamblea Legislativa, el cual dice así:1

Decreto Número 2795

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala,

Considerando: que para el desarrollo de la producción agrícola es indispensable poner fin a los delitos contra la propiedad que se cometen en los predios rústicos por personas ajenas a ellos, facultando a sus dueños para emplear contra éstas los medios adecuados para la protección de sus intereses; por tanto, decreta:

Estarán exentos de responsabilidad criminal los propietarios de fincas rústicas cercadas o sus legítimos representantes, por los delitos que cometan contra los individuos que, habiendo penetrado sin autorización al interior de aquellas, fueren hallados in fraganti, cogiendo o llevándose los animales, frutos, productos forestales o instrumentos de labrana pertenecientes a las mismas.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el veintisiete de abril de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Palacio Nacional: Guatemala, veintinueve de abril de mil novecientos cuarenta y cuatro.  Publíquese y cúmplase.

De acuerdo al escritor comunista Luis Cardoza y Aragón, este decreto le dió a los propietarios de fincas cafetaleras y a la United Fruit Company permiso para matar indiscriminadamente.2,Nota Y, al parecer, la Junta Revolucionaria de Gobierno que tomó el poder tras la Revolución del 20 de octubre de ese año así lo comprendió, y derogó el decreto 2795 por medio del decreto siguiente:3

Decreto Número 9

La Junta Revolucionaria de Gobierno, 

Considerando: que la disposición del Decreto legislativo número 2795 no se ajusta a los principios del Derecho penal, toda vez que, sin discriminación alguna, declara exentos de responsabilidad criminal a los propietarios de tales fincas, ya que éstos, así como sus representantes y administradores, están reputados en el interior de las mismas como agentes de autoridad, al tenor de lo estatuido en el artículo 154 del Código Penal; por tanto, decreta:

Artículo único – Se abroga el Decreto legislativo número 2795, de veintisiete de abril del año en curso.

Del presente decreto, que entrará en vigor el día de su publicación en el Diario Oficial, se dará cuenta a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones ordinarias.

Dado en el palacio Nacional: en Guatemala a primero de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Este decreto fue parcialmente resucitado durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro, ya que cada vez que se extendía el Estado de Alarma o el Estado de Sitio en el país debido a la Guerra Civil que estaba dándose entre el Ejército y las grupos paramilitares por un lado, y las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) por el otro, se incluía un artículo como el siguiente:

Artículo 1°. — Se ratifica el Decreto número 630 emitido por el Presidente de la República en Consejo de Ministros, estableciendo el Estado de Sitio en toda la República por treinta días a partir del 18 de marzo de 1968, limtando el libre ejercicio de las garantías individuales que cita dicho decreto e imponiendo la vigencia de la Ley de Orden Público.[…]

La vigencia del Decreto número 630 del presidente de la República deberá interpretarse en el sentido de que se conservan incólumes los recursos jurisdiccionales que la constitución concede a los habitantes para la defensa de sus recursos.4


NOTA:

  • El mismo presidente Ubico era favorecido con esta disposición, ya que era propietario de la finca cafetalera «Hacienda San Agustín Las Minas«.5

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945. LXIII. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 304-305. 
  2. Cardoza y Aragón, Luis (1991). Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz 1965, Premio Nobel de Literatura 1967. Casi Novela. México: Ediciones Era. p. 146.
  3. Méndez, Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, p. 446.
  4. Azurdia Alfaro, Roberto (19) Recopilación de las Leyes de la República de GuatemalaLXXXVII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 60-61.
  5. Cadenhead, Ivie E. (1974) The Personal Finances of General Jorge Ubico. En: Caribbean Studies. 13 (4). Puerto Rico: Institute of Caribbean Studies, UPR, Rio Piedras. p. 127-133.

15 de marzo de 1951: toma posesión el presidente Árbenz

El teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán asume la presidente de la República.

15marzo1951
Tribunas del Estadio de la Revolución durante la toma de posesión del presidente Arbenz. En el recuadro: fotografia oficial del presidente, teniente coronel Jacobo Arbenz. Imagenes tomadas de «Discursos del Doctor Arévalo y del Teniente Coronel Arbenz en el acto de transmisión de la presidencia de la república«

El gobierno del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán es el más polémico en la historia de Guatemala, ya que fue modificó la tenencia de la tierra en favor de grupos distintos a los que siempre la habían poseído —es decir, otros que no fueran los criollos tradicionales y las empresas o personas extranjeras que influían en los gobiernos del país hasta ese entonces.

A pesar de las buenas intenciones que podría haber tenido el presidente el llegar al poder, su notoria falta de tacto y de diplomacia hizo que se precipitaran una serie de acontecimientos que no solamente borraron muchos de los cambios que hicieron los gobiernos revolucionarios, sino que dejaron a Guatemala como un ejemplo para el resto de América Latina de lo que ocurriría si intentaban oponerse a los intereses de las poderosas corporaciones transnacionales estadounidenses.

Reproducimos a continuación el discurso que pronunció el teniente coronel Árbenz al momento de tomar posesión de la presidencia, el cual muestra claramente su hostilidad hacia los intereses estadounidenses en el país desde el principio de su gobierno, y en el que advierte de los cambios que va a implementar:

Me cabe el altísimo honor de recibir del pueblo y de los legítimos representantes de la Nación, el cargo de Presidente de la República para el que fui electo por la gran mayoría popular en noviembre de 1950. La fecha de hoy, marca el fin de otra etapa histórica y política en nuestro país, inicia a la vez otra época que podrá caracterizarse por el impulso a la economía nacional, el mantenimiento y ampliación de la democracia, el trabajo pacífico y la defensa de nuestra soberanía nacional, todo lo cual es necesariamente la continuación revolucionaria lógica y consecuente del régimen que inauguró el Doctor Juan José Arévalo.[…]

El acto al que estamos asistiendo me produce una doble y elevada  emoción. La emoción primaria que siento al ser investido con la más alta magistratura de la Nación, y la admiración que, mezclada con legítimo orgullo ciudadano, tengo hacia el pueblo de mi patria que ve culminar hoy una jornada grandiosa de su larga e infatigable lucha contra sus opresores, la cual supo conducir durante los útimos seis añosÁ con acierto y mano segura mi ilustre antecesor […]1

Y es este sentimiento de admiración el que me lleva a referirme primero a la «época de Arévalo», la era más democrática de nuestro país y el comienzo de la época del respeto a nuestra dignidad como Nación. Cuando  me dirigí al pueblo en Puerto Barrios durante la campaña electoral, refiriéndome a los ataques y coacciones que ha soportado el primer gobierno representativo de la Revolución de Octubre y de la dignidad nacional de Guatemala dije que «jamás en la historia de América un país tan pequeño ha sido sometido a una presión tan grande«.  Hoy puedo agregar que nunca con tanto éxito ha triunfado la razón de un pequeño pueblo sobre la sin-razón de los grandes intereses fincados en nuestro país.  Y precisamente por eso jamás un presidente y su régimen habían sido tan injustamente vilipendiados y calumniados, aquí adentro y en el exterior.

Mentiras de toda laya, amenazas y chantajes y hasta la expresión soez y mentecata se volcaron sobre nuestro país y su gobierno, haciendo blanco especial de aquel ataque ininterrumpido y cobarde sobre la personalidad descollante del Doctor Arévalo.  Al mismo tiempo se trató de corromper la conciencia de nuestros guatemaltecos, civiles o militares, para que se sumaran a la conspiración antidemocrática que se tejió para derrumbar a un gobierno, cuyo único delito consistía en propiciar una política que les diera pan y libertades a las grandes masas y protegiera los intereses nacionales contra los voraces financieros del exterior y los que reciben las migajas de esas riquezas en el interior. Pero la acción y la opinión populares no se equivocaron. No se equivocaron ni se corrompieron tampoco los miembros democráticos y revolucionarios del Ejército.  El binomio pueblo y ejército fue el principal factor que impidió que la acción derivada de la propaganda antidemocrática, se consumara a través de innumerables complots de aquella conspiración tendiente a instaurar otra vez en nuestro país un régimen de opresión e incondicionalmente servir a los intereses extraños a nuestra nacionalidad.Nota_a

[…] Pero el pueblo puso fe y confianza en sus dirigentes y el resultado lo tenemos a la vista.  Por primera vez asiste en este siglo a una transmisión del poder democrática, pacífica, popular, constitucional, que responde plenamente a su voluntad y en la cual sigue poniendo su esperanza de mejorar sus condiciones de vida y caminar aun más por la senda de sus aspiraciones.2,Nota_b

Ya he dicho que el Ejército nacional revolucionario merece en alto grado nuestras expresiones de admiración.  El Ejército ha sido incorruptible y por ello ha defendido con honor su calidad de garante de las instituciones públicas y de la soberanía nacional, se ha granjeado el cariño popular y representa en estos momento en el Continente Americano la expresión ejemplar de lo que debe ser la Institución armada al servicio de la Constitución, de la democracia y del pueblo. Nota_c

Pero no fue sólo la conjunción del pueblo y el Ejército la que mantuvo la democracia y la dignidad nacional a través de seis gloriosos años y en las horas más duras de la prueba de fuego.  En grado sumo contribuyeron a ello el esfuerzo, la tenacidad y la personalidad de gran valor humanístico del ciudadano Juan José Arévalo.  Es a él también a quien debemos rendir nuestra simpatía y nuestro agradecimiento.  Estoy seguro de interpretar la expresión popular si digo que Arévalo se va de la Presidencia respetado y amado por su pueblo.  […]

[…] Su administración también se ha destacado por la políticia social que dió impulso a su régimen. La edificación de escuelas, la construcción de hospitales, la introducción de alumbrado público y de agua potable a las poblaciones, la ayuda monetaria y técnica a las municipalidades, fueron no sólo una adecuada respuesta a una pequeña parte de las innumerables necesidades que el clamor general y popular acalló angustiosamente bajo el miedo y el látigo de la dictadura, sino por el cumplimiento de la promesa que aquel gobierno le hizo al pueblo hace precisamente seis años.3

Y sobre lo mucho conquistado ya, que representa poco en el camino de la felicidad de los guatemaltecos, nos toca a nosotros en el futuro asentar las bases de una economía nacional estable y próspera.  Buscando afanosamente en la entraña de nuestros problemas, hemos llegado a la conclusión de que es en la armazón económica de nuestro país donde reside la fuente de nuestros males. Al estudiar durante laboriosos meses el estado de la alimentación del pueblo, de su indumentaria, de sus casas de habitación, de las medicinas que pueden mantener su salud, de su grado de educación y de cultura, hemos podido sacar en claro que sólo orientando nuestro esfuerzo hacia un cambio en la estructura económica, modificando las características de nuestra economía, aumentando y diversificando la producción en todas sus ramas es posible conquistar mayores beneficios y bienestar para la población.

Yo he manifestado repetidas veces que ofrecería un programa de gobierno al pueblo. […] Pero debo advertir, sin embargo, que nuestro programa de gobierno requerirá de todo el esfuerzo popular conjunto para su realización, y cuando digo esfuerzo popular me refiero a la colaboración patriótica de los capitalistas nacionales, los trabajadores de la ciudad y del campo, los técnicos y el Estado, a quienes hago un llamamiento para que emprendamos con firmeza el camino de nuestro crecimiento económico y del bienestar popular.

Nuestro gobierno se propone iniciar el camino del desarrollo económico de Guatemala, tendiendo hacia los tres objetivos fundamentales siguientes: a convertir a nuestro país, de una Nación dependiente y de economía semicolonial en un país económicamente independiente; a convertir a Guatemala, de un país atrasado y de economía predominantemente feudal en un país moderno y capitalista, y a hacer por que esta transformación se lleve a cabo en forma que traiga consigo la mayor elevación posible del nivel de vida de las grandes masas de pueblo.4

Para alcanzar nuestros fines debemos entonces llegar a producir en la mayor proporción posible los alimentos, la ropa, los materiales de construcción, los artículos domésticos y los medicamentos que consume la gran mayoría de la población.  Pero no queremos quedarnos ahí; ambicionamos patrióticamente llegar a producir también la mayor proporción posible de los artículos que actualmente importamos y a sentar las bases de un producción futura de combustibles, energía eléctrica, productos metalúrgicos y herramientas.Nota_d Esta política económica se orientará, como es fácilmente apreciable, a producir lo que consumimos, a exportar los excedentes y a buscar nuevas fuentes de divisas, a ampliar y diversificar la producción y a traer a Guatemala la maquinaria, equipos y herramientas necesarios para impulsar nuestro desarrollo en las mejores condicione posibles, a efecto de que los ingresos de la gran mayoría del pueblo no dependan de las actividades relacionadas con nuestro comercio exterior, sino de aquellas que tienen por objeto predominante satisfacer las necesidades del consumo interno.Nota_e

De aquí se desprende y es absoutamente claro que nuestra política económica tendrá que estar basada necesariamente en el impulso a la iniciativa privada, en el desarrollo del capital guatemalteco, en cuyas manos deberían encontrarse las actividades fundamentales de la economía nacional, y en cuanto al capital extranjero debemos repetir que será bienvenido siempre que se ajuste a las distintas condiciones que se vayan creando en la medida que nos desarrollemos, que se subordine siempre a las leyes guatemaltecas, coopere al desenvolvimiento económico del país y se abstenga estrictamente de intervenir en la vida política y social de la Nación.Nota_f

El progreso industrial y en general todo el desarrollo económico de Guatemala no podrá ser jamás una realidad mientras subsistan las actuales condiciones de servidumbre en el campo y de producción artesanal en la ciudad. Por ello es que en nuestro programa tiene capital importancia la reforma agraria que para realizar tendrá que liquidar los latifundios e introducir cambios fundamentales en los métodos primitivos de trabajo, es decir, hará una mejor distribución de la tierra no cultivada o de aquella donde mantienen las costumbres feudales e incorporará la ciencia y la técnica agrícolas a nuestra actividad agraria en general.5, Nota_g

La segunda etapa de nuestro programa económico es la industrialización del país, que se orientará no sólo a modernizar nuestros equipos fabriles y ampliar la producción, sino al establecimiento de nuevas plantas industriales, protegiendo convenientemente a los productos nacionales de la competencia extranjera ruinosa.  Es por ello también que dedicaremos especial atención a la inversión de capitales nacionales, públicos y privados, en la explotación de yacimientos metálicos, en el establecimiento de refinerías de petróleo, construcción de plantas eléctricas […]5

Nuestro programa de producción tiene que estar íntimamente vinculado al problema de su distribución.  De ahí que nuestra política económica tenderá hacia la realización de un plan de vías de comunicación que tenga como finalidad transportar en el menor tiempo y con el menor costo posibles, los productos que sobren en unos lugares a aquellos otros en que hacen falta, y a promover la ampliación de las actuales vías de comunicación, y la fundación de todas aquellas que impidan el funcionamiento de monopolios del transporte y faciliten el traslado de las mercancías de los centros de producción a los centros de consumo.5,Nota_h

[…] Finalmente, nuestra política económica impulsará el incremento en el ingreso de las grandes masas de la población no sólo aumentado la producción en todas sus ramas para ofrecer los artículos a menor costo, sino propiciando una mejor retribución para las grandes mayorías de asalariados de la ciudad y del campo.  Para ello también será necesario incrementar los créditos a los pequeños propietarios, la formación de cooperativas, y el control sobre la exportación, importación y distribución de artículos escasos, con el objeto de impedir el acaparamiento, la especulación y el alza de los precios, política dirigida a evitar mayores elevaciones en el costo de la vida.

Tales son las miras que tenemos puestas con esperanza en el futuro económico nacional. Muchas sonrisas incrédulas se burlarán interiormente de nosotros cuando nos oyen hablar de grandes plantas industriales, de electrificación y de mecanización del campo, y quienes sonríen merecen una explicación. No pretendemos ser nosotros los que concretamente construyamos una Guatemala industrial en seis años. Lo que pretendemos es abrir el camino, afirmar los cimientos de nuestro futuro desarrollo económico, empujar al país por el camino de capitalismo.  A nosotros sólo nos tocará una parte de este esfuerzo, dejando a posteriores gobiernos revolucionarios el trabajo de llevarlo hasta el fin.6

[…] Y cuando hablamos de nuestros problemas sociales no debemos apartar la mirada de los grupos indígenas de Guatemala ni de las necesidades propias de la juventud y de la mujer. Dentro de la consideración que nos merece elevar el standard de vida del pueblo en general, debemos considerar con cuidados especiales a nuestras mejores reservas, a la gran población indígena, y a los jóvenes y a las mujeres en general, como los tesoros más preciados de nuestra riqueza humana.[…]6

El programa que anuncio a nuestro pueblo para ser cumplido, requiere, sin embargo, algunas condiciones.  Por ejemplo, es indispensable mantener en el país las libertades esenciales y la democracia.  Con la misma seguridad y firmeza con que me dirigí al pueblo durante la campaña electoral, insisto acerca de la decisión de las fuerzas populares guatemaltecas de conservar a toda costa el régimen democrático, donde los ciudadanos mantengan su dercho a pensar y creer como quieran, a organizarse y a dedicarse a las actividades lícitas que elijan. Creemos que la firmeza de la democracia no radica en la mayor o menor dureza que se emplee para mantener el orden, sino en la mayor educación posible de la conciencia en el espíritu democrático. […] La libertad no deberá entenderse como la libertad para conspirar y armar complots para derrumbar al gobierno. En ese sentido ratifico mis declaraciones anteriores. La era de la democracia y la constitucionalidad, la época institucional de Guatemala será mantenida a todo trance, pero precisamente por eso también estamos dispuestos a aplastar para siempre la era de la conspiración y el complot.7

En cuanto al movimiento obrero y acerca de los conflictos económico-sociales de patronos y trabajadores, nuestro gobierno seguirá la conducta del gobiern anterior de guardar celosamente la independencia del movimiento sindical de nuestro país, y cuidará de mantener la posición más neutral en cuanto a los conflictos obrero-patronales, a menos que las dos partes en litigio acudan al gobierno pidiendo solución para sus diferencias o que la magnitud de tales conflictos comprometa la soberanía o la dignidad de la Nación o afecte seriamente la economía nacional.7, Nota_i

[…] Firmes en [el] espíritu pacifista, partidarios decididos de la confraternidad americana, amigos de la no intervención en los asuntos internos de los demás países, nuestro política internacional estará normada por el respecto absoluto a los demás pueblos, por la cordialidad diplomática y comercial con todos los países, haciendo honor a los compromisos contraídos. […]

Tengo una profunda fe en el porvenir. Soy por naturaleza optimista y estoy seguro de que con la ayuda del pueblo, con la colaboración de todos los sectores que quieren el progreso económico, social y político del país y con una firme voluntad de mantener hacia adelante la marcha revolucionaria, haremos de Guatemalaun país próspero, moderno, modelo democrático, y que conquistaremos para sus habitantes mayor bienestar y prosperidad.  Nuestra divisa será siempre: ¡hacia adelante por una Guatemala mejor!


NOTAS:

  • a: esta es una referencia directa a la United Fruit Company y a los alemanes que habían estado en la Verapaz, a quienes favorecieron con sus políticas los presidentes liberales desde J. Rufino Barrios hasta Jorge Ubico.
  • b: la última transmisión de mando había ocurrido cuando el general Manuel Lisandro Barillas entregó el poder al general José María Reina Barrios el 15 de marzo de 1892.8  El resto de presidentes habían muerto en el poder, o fueron obligados a renunciar por revoluciones o golpes de estado.
  • c: la excesiva confianza en la lealtad del ejército le costaría muy caro al presidente Árbenz.
  • d: en otras palabras, estaban hablando de nacionalizar la explotación de petróleo, la generación eléctrica9 y de establecer fábricas en el país en donde se fabricaran herramientas indispensables para la mayoría de la población.
  • e: este es un párrafo sumanente importante, ya que habla de educar y ofrecer otro tipo de trabajos a los campesinos que hasta entonces se han dedicado a trabajar para la United Fruit Company y para las fincas cafetaleras —que eran los únicos exportadores en el país— y de esta forma empezar a depender menos de las importaciones y de las divisas generadas por el café.
  • f: un párrafo totalmente dedicado a atacar a la United Fruit Company, que se destacaba por no respetar las leyes del país, por preocuparse solamente por sus enclaves bananeros en Izabal y Escuintla, y por haber intervenido directamente para mantener en el poder los largos gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera10 y del general Jorge Ubico, a la vez que había patrocinado el golpe de estado contra Carlos Herrera en 192111 y había creado el ambiente favorable para que fuera electo Ubico en 1931.12
  • g: Árbenz se refiere aquí a las grandes extensiones de tierra que no se estaban cultivando en muchas fincas del país, siendo las mayores las que eran propiedad de la United Fruit Company.  Por otra parte, advierte que va a modificar las leyes que pusieron en vigor los gobiernos liberales y que permitieron a los hacendados disponer de mano prácticamente gratuita de indígenas jornaleros,13 quienes además les construían los caminos gratuitamente,14 y a quienes le pagaban con monedas que solamente tenían valor en la finca en que se entregaban.
  • h: En este párrafo advierte directamente a la International Railways of Central America (IRCA)—empresa estadounidense subsidiaria de la United Fruit Company— que va a construir una red de carreteras para competir contra el monopolio ferrocarrilero del que había disfrutado la IRCA desde 1904.15,16
  • i: tal y como lo advirtió aquí Árbenz, hubo un conflicto laboral en el que tuvo que intervenir el gobierno por las razones aquí indicadas:  el pacto colectivo de trabajo de los empleados de la United Fruit Company.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Bermejo, Juan José; Árbenz, Jacobo (1951) Discursos del Doctor Juan José Arévalo y del Teniente Coronel Jacobo Árbenz Guzmán en el acto de transmisión de la presidencia de la República . Guatemala:  Tipografía Nacional.  p. 19.
  2. Ibid, p. 20.
  3. Ibid, p. 21.
  4. Ibid, p. 22.
  5. Ibid, p. 23.
  6. Ibid, p. 24.
  7. Ibid, p. 25.
  8. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Miguel Coronado, Leceny Lorena(2011) Caracterización histórica de la Finca Medio Monte, del Municipio de Palón, Escuintla; 1925-1969. Guatemala: Universidad de San Carlos, Escuela de Historia. p. 140.
  10. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17)
  11. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-159.
  12. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.
  13. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  14. — (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 304-306.
  15. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  16. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.

8 de marzo de 1955: decretan que la Ceiba Pentandra sea el Árbol Nacional

El presidente Carlos Castillo Armas decreta que la ceiba Pentranda sea tenida como el Arbol Nacional de Guatemala.

8marzo1955
La ceiba de Palín aproximadamente en 1900 en una fotografía de Juan José de Jesús Yas. En el recuadro: una ceiba a la orilla de una carretera en Guatemala (obsérvese su tamaño comparado con el de los vehículos). Fotografía de Aprende Guatemala.

El 8 de marzo de 1955 el teniente coronel Carlos Castillo Armas, —quien había quedado como Presidente de la República tras la disolución de la Junta de Gobierno el 1 de septiembre de 19541— decidió establecer que la ceiba pentandra se tuviera como Árbol Nacional por medio del siguiente decreto:2

Palacio Nacional: Guatemala, 8 de marzo de 1955.

Considerando: que es aceptable la iniciativa presentada por el botánico guatemalteco Ulises Rojas, sobre que, entre las especies forestales que hay en el país, se designe una de ellas como «Árbol Nacional», y que tal denominación recaiga en la ceiba, científicamente clasificada con el nombre de ceiba (Pentandra) (L.) Gaertn;

Considerando: que, según se desprende de la tradición indígena del país, la ceiba tenía especial importancia, pues desde tiempos precolombinos bajo su follaje acostumbraban los nativos celebrar sus ritos, considerándola árbol sagrado, y en el transcurso de los siglos no sólo se encuentra en las selvas, sino también sigue figurando en las plazas públicas y otros paseos, siendo del aprecio general;

Por tanto, el Presidente de la República, acuerda:

Que la ceiba (Pentandra) se tenga como exponente del Árbol Nacional, debiendo dignificársele en la celebración anual del Día del Árbol.

Comuníquese,

    • Castillo Armas
    • El Ministro de Agricultura, Lázaro Chacón Pazos
    • El Ministro de Gobernación, Guillermo Vides Castañeda2

BIBLIOGRAFIA:

  1. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. LXXV
  2. Ibid., p. 573.

27 de julio de 1957: Luis González López asume la presidencia interina

Tras el asesinato de Castillo Armas, el primer designado, Luis González López decreta el Estado de Sitio por un mes.

27julio1957
El Palacio Nacional visto desde el famoso «Peladero» del Parque Centenario en la década de 1950. En el recuadro: el licenciado Luis Arturo González López. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La misma noche del asesinato del coronel Carlos Castillo Armas la Comisión Permanente del Congreso de la República convocó a sesiones extraordinarias de Legislativo1, el que al día siguiente que emitió los decretos 1191 y 1192, por medio de los que llamó al licenciado Luis Arturo Gonález López a hacerse cargo de la presidencia interina y convocó a elecciones presidenciales.  He aquí un resumen de aquel decreto:2

Decreto Número 1191

El Congreso de la República de Guatemala

Considerando: que la noche del veintiséis de los corrientes falleció trágicamente el ciudadano Presidente de la República, coronel Carlos Castillo Armas y que […] en caso de falta absoluta del Jefe del Ejecutivo, debe ser sustituido por el Primer Designado a la Presidencia de la República;

Considerando: […] el Decreto del Congreso en que se llame al Designado para ejercer la Presidencia, debe contener la convocatoria a elecciones presidenciales;

Por tanto, decreta:

Artículo 1. Se llama al primer Designado a la Presidencia de la República, licenciado Luis Arturo González López para que ejerza la Presidencia de la República, a quien previa protesta de ley se le da posesión. […]

Artículo 3. Se convoca al pueblo de Guatemala para elegir Presidente de la República dentro del término de cuatro meses, y en cuyas elecciones se observarán las prescripciones de la Ley Electoral.

Artículo 4. El presente decreto fue declarado de urgencia nacional y aprobado pcon el voto favorable de las dos terceras partes del número total de diputados que integran el Congreso, y entrará en vigor inmediatamente.[…]2

Una vez juramentado, González López emitió el Decreto número 590, por medio del cual instalaba el Estado de Sitio en todo el país:3

Decreto Número 590-Bis

El Primer Designado en Ejercicio de la Presidencia de la República,

Considerando: que la trágica muerte del Presidente Constitucional de la República, coronel Carlos Castillo Armas, coloca al país en una situación de grave pligro para la estabilidad de las instituciones públicas, y que en este concepto, es indispensable la adopción de medidas extraordinarias para preservar el orden público;

Considerando: que ante hecho de tal naturaleza el Organismo Ejecutivo está obligado a dictar las disposiciones que sean adecuadas para el mantenimiento de la constitucionalidad, seguridad de las personas y de sus bienes; 

Por tanto, en ejercicio de las facultades que le otorga la ley de Orden Público, y en Consejo de Ministros, decreta:

Artículo 1. Se declara el Estado de Sitio en todo el territorio nacional por el término de treinta días a partir de esta fecha.

Artículo 2. Cesa la vigencia plena de las garantías constitucionales contenidas en los artículos 43, 44, 46, 53, 54, 55 y 56, primer párrafo del número 54, 64, 70 y 71, última frase del 73 y 76, todos de la Constitución de la República.

Artículo 3. Durante la vigencia de este decreto se hará aplicación de las medidas comprendidas en los capítulos I, II y III del título II, capítulo II, II y III del título III, todos del Decreto número 22 de la Asamblea Nacional Constituyentes, Ley de Orden Público.

Artículo 4. Se ordena al Ministro de la Defensa emitir las ordenanzas y acuerdos de observancia general que sean necesarias, delegándose en las autoridades militares, la autoridad civil de acuerdo con lo previsto en el artículo 37 de la Ley de Orden Público.

Artículo 5. Se ordena la inmediat apublicidad y divulgación del presente decreto; de él se dará cuenta al Congreso de la República y entra en vigor inmediatamente.3

El Congreso de la República aprobó el decreto de González López ese mismo día, y pospuso la convocatoria a elecciones hasta que el Estado de Sitio se levantara:4

Decreto Número 1192

El Congreso de la República de Guatemala, 

Considerando: que son atendibles y justificadas las razones invocadas por el Primer Designado en ejercicio de la Presidencia para declarar el Estado de Sitio en todo el territorio nacional; […]

Considerando: que el Decreto 590 emitido por el Primer Desginado en Consejo de Ministros, con esta fecha, se ajusta a los principios constitucionales;

Considerando: que como consecuencia del Estado de Sitio se limitan los derechos ciudadanos, particularmente en cuanto se refiere a la función electoral y a la propaganda que de ella se deriva;

Por tanto, de conformidad con el artículo 77 de la Constitución de la República, decreta:

Artículo 1. Se ratifica el Decreto número 590 emtido por el Primer Desginado en el ejercicio de la Presidencia en Consejo de Ministros.

Artículo 2. La convocatoria a que se refiere el artículo 3 del Decreto número 1191 de este Congreso […] surtirá sus efectos hasta que cese la situación de emergencia a que ha dado lugar el Estado de Sitio.

Artículo 3. Este decreto aprobado con el voto favorable de las dos terceras partes del número total de diputados que integran este Congreso, entrará en vigor inmediatamente.[…]4

Un poco más tarde, el mismo 27 de julio, González López decretó duelo nacional por 9 días y el Ministro de la Defensa, Coronel Juan Francisco Oliva, en base al decreto 1192 del congreso emitió un decreto por el que se otorgó al ejército la facultad de hacerse cargo de la situación.5

Aquel estado de sitio duró hasta el 2 de agosto, fecha en que se convocó a elecciones.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sandoval, Marta (2014). «Tres disparos en una noche lluviosa»Contrapoder. Guatemala. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014.
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1956-1957. LXXVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 50-51.
  3. Ibid, p. 73.
  4. Ibid,  pp. 51-52.
  5. Ibid,  pp. 263-264.

16 de febrero de 1922: manifestación en Jalapa contra régimen de Orellana

En el departamento de Jalapa se produce una manifestación en contra del régimen golpista del general José María Orellana, aunque fue reprimida rápida y eficazmente.

16febrero1922
Transporte de tropa en la década de 1920 en Guatemala. En el recuadro: el general José María Orellana. Imágenes tomadas de Departamento de Educación de la Universidad Francisco Marroquín y de Wikimedia Commons.

No todos estuvieron de acuerdo con el retorno del cabrerismo tras el golpe de estado del general José María Orellana contra el gobierno de Carlos Herrera el 6 de diciembre de 1921.  Por ejemplo, el diputado Eugenio Silva Peña, dirigente universitario, dejó su voto razonado cuando la Asamblea Legislativa disuelta para convocar a una Constituyente fue reunida nuevamente para avalar el nuevo régimen militar; he aquí lo que dijo: «La facción que se apoderó de los destinos del Pueblo en una noche saturada de traiciones, miente al afirmar que todos sus actos se han desarrollado de conformidad con los preceptos de la ley […] Un cuartelazo no puede justificarse frente a los preceptos de la Carta Fundamental y mejor haría la Dictadura Militar en declararlo así, abiertamente, para no hacer una farsa sangrienta […].1

De acuerdo al historiador liberal Rafael Montúfar en su obra “Caída de una Dictadura“, el decreto por el que el Consejo Militar convocó a la Asamblea Legislativa incluía varias irregularidades que fueron incluídas con pleno conocimiento. En primer lugar, como dicho consejo era producto de un golpe de estado, no podía tener ninguna atribución constitucional, ya fuera de la Constitución de 1879 o de la de 1921, por lo que no tenía la competencia para convocar a sesiones extraordinarias a la Asamblea. Los militares, colocados en esa posición de poder por la frutera estadounidense United Fruit Company, debieron haber convocado a la Comisión Permanente, la cual debería haberse hecho cargo de la situación. Otra de las irregularidades del Decreto fue haber aludido a la renuncia del Jefe del Estado, ya que Herrera era Presidente de la República y no del Estado. Y, finalmente, en el Decreto el Consejo Militar se autoinvistió como Encargado del Poder Ejecutivo, lo cual definitivamente no le correspondía.2

Una vez consumado el golpe, hubo intentos de rebelión en contra del nuevo régimen y en apoyo a Herrera. Hubo levantamientos en en San Pedro Nectá en el departamento de Huehuetenango; San Pedro Pinula  en el de Jalapa; San Vicente Pacaya en el departamento de Amatitlán; Santa María de Jesús en Sacatepéquez, y además hubo una manifestación el 16 de febrero de 1922 cuando varios municipios de Jalapa se unieron para luchar contra el golpe de Orellana, pero todos fueron reprimidos rápida y eficazmente. Un último intento se dió en Escuintla, pero terminó con varios muertos y prisioneros.1

Al final, todos fueron intentos aislados y el régimen de Orellana se consolidó gracias a su podesoro benefactor.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). La breve presidencia de Carlos Herrera. Guatemala: Universidad Francisco marroquín, Departamento de Educación.
  2. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.

10 de febrero de 1958: Ydígoras Fuentes gana primera vuelta electoral

Tras un movimiento popular favorable a su causa luego de que se declaró que hubo fraude electoral el 20 de octubre de 1957, el general Miguel Ydígoras Fuentes gana la primera vuelta electoral de 1958.

10febrero1958
Ciudad Univesitaria, en la zona 12 de la Ciudad de Guatemala recién construida en 1958. Solamente estaba el edificio de la Rectoría (a la derecha), el complejo de la Facultad de Ingeniería (a la izquierda) y el Aula Magna (Iglú). Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego del asesinato del coronel Carlos Castillo Armas, Guatemala entró en un período de inestabilidad en que el que sucedieron varias juntas militares en el poder, hasta que finalmente se convocó a elecciones para el 20 de octubre de 1957. Tras acusaciones de fraude, el presidente interino Carlos González López, mientro del consejo directivo del Movimiento Democrático Nacionalista (MDN) -que era el partido de los liberacionistas radicales-, tuvo que renunciar al poder y entregarlo a un triunvirato militar.1

Tras varios días de negociaciones, la Embajada de los Estados Unidos medió para que la Junta Militar entregara el poder al Segundo Designado, coronel Guillermo Flores Avendano y que el Congreso de la República emitió el decreto 1212, de fecha 18 de noviembre de 1957, que convocaba nuevamente a elecciones presidenciales para el día 19 de enero de 1958.1 Para estas nuevas elecciones, el ahora debilidato MDN postuló al coronel José Luis Cruz Salazar, a la sazón embajador de Guatemala en Washington, en alianza con la Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG), candidatura que contó con las simpatías y apoyo financiero de Estados Unidos, pues el MDN era el partido de los liberacionistas y Cruz Salazar no solamente representaba la continuidad de éstos, sino que en el gobierno de Eisenhower lo consideraba un político de derecha moderada que podía llenar el vacío existente entre las corrientes extremas que había en el país en ese momento. Por otra parte, el Tribunal Electoral dio vía libre a la participación del Partido Revolucionario, el cual postuló a su dirigente, Mario Méndez Montenegro. Y, finalmente, el general Ydígoras Fuentes repitió con su partido Redención. Como se esperaba, el ganador fue el general Ydígoras, por encima del liberacionismo, que había estado en el poder hasta octubre y que sufrió una contundente derrota en las primeras elecciones relativamente libres en las que participó.2

A pesar del triunfo electoral de Ydígoras, la elección se fue a segunda vuelta, la cual tenía que ser realizada en el Congreso por votación directa de sus diputados entre los dos candidatos con mayor cantidad de votos, tal y como lo estipulaba la Constitución de 1956, vigente en aquella época. Así pues, la elección fue entre Ydígoras y Cruz Salazar. Esto dió lugar a negociaciones entre los partidos participantes, con el fin de llegar al día de la elección en el Congreso con una solución ya definida.3

Un primer acuerdo entre ambas fuerzas políticas fue un pacto llamado de “Borrón y cuenta nueva” (frase que usaba la campaña de Ydígoras), firmado el 27 de enero de 1958, mediante el cual ambos candidatos y sus partidos se comprometieron, entre otras cosas, a dos puntos esenciales: respetar la decisión que tomara el Congreso respecto de la Presidencia de la República y que el candidato que fuera electo por el Congreso integraría un gobierno con la participación de partidos anticomunistas. Este documento se hizo público, aunque hubo otro que permaneció en secreto y que fue firmado el 31 de enero.  En este último, ambas partes dijeron que «[…] en la necesidad de aunar los esfuerzos de los partidos políticos en contienda a efecto de integrar un gobierno de carácter nacional y de contar así con mejores condiciones de luchar contra el comunismo, que como enemigo común, amenaza la subsistencia de las instituciones democráticas […]; se sugiere la conveniencia de que cuanto antes firme el coronel Cruz Salazar su renuncia de candidato ante el Congreso […]«.  Además, ambas partes se comprometieron a que el nuevo gobierno integraría un Gabinete con la inclusión de tres ministros anticomunistas  y que contribuiría con un subsidio mensual de 6 mil quetzales al partido MDN para su sostenimiento.3

De esta forma, el mismo 31 de enero el coronel Cruz Salazar presentó su renuncia al Congreso, mientras que Ydígoras, con el voto unánime del Congreso dado en su sesión del 12 de febrero, fue electo presidente de la República y tomó posesión del alto cargo el 2 de marzo.  Si bien Ydígoras comenzó su gobierno con un gran capital político obtenido en las jornadas de octubre de 1957, pero el nuevo presidente rápidamente perdió el favor de la ciudadanía, porque su gestión estuvo muy lejos de cumplir con las expectativas que creó su campaña electoral y porque su estilo de gobierno fue muy errático.4

Eventualmente, el gobierno de Ydígoras fue derrocado el 30 de marzo de 1963 por un golpe de estado perpetrado por el ala anticomunista radical del Ejército dirigido por su propio ministro de la Defensa, el coronel Enrique Peralta Azurdia.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Alvarez Aragón, Virgilio, et. al. (2013).  Guatemala: Historia Reciente (1954-1996) Proceso político y antagonismo social. I. Guatemala: FLACSO, Serviprensa. pp. 87-90.
  2. Ibid., p. 91.
  3. Ibid., p. 93.
  4. Ibid., p. 94.
  5. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964. LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.

5 de febrero de 1953: destituyen a Corte Suprema por amparo contra Reforma Agraria

Tras haber dado lugar a un amparo en contra del presidente Jacobo Arbenz, en su calidad de Organo Supremo de la Reforma Agraria este pide al Congreso de la República que destituya a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia

5febrero1953
Plantaciones bananeras de la United Fruit Company en Izabal en la década de 1910. La poderosa transnacional estadounidense fue la principal afectada por el Decreto 900 de Reforma Agraria promovido por el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. Imagen tomada de «Libro Azul de Guatemala«. En el recuadro: retrato oficial del presidente Arbenz. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La situación de Guatemala a principios de 1953 era hostil hacia los tradicionales poderes económicos —los criollos locales y la frutera transnacional estadounidense United Fruit Company— ya que la Reforma Agraria estaba en plena implementación y se estaba autorizando la creación de sindicatos de toda índole.1 La situación era delicada por la tensión que estos cambios generaban, y por ello luego de que las sesiones del Organismo Legislativo cerraran, el 21 de enero de ese año el presidente, coronel Jacobo Arbenz Guzmán, emitió el Decreto 28 del organismo Ejectuvo por el que convocó a sesiones extraordinarias al Congreso de la República:2

Decreto Número 28

El Presidente Constitucional de la República,

Con base en los artículos 105 y 137, inciso 4o de la Constitución de la República, decreta:

Artículo 1°.— Convocar a sesiones extraordinarias al Honorable Congreso de la República, para tratar los siguientes asuntos:

      1. Transferencia de partidas del actual Prespuesto General de Ingresos y Gastos de la Nación;
      2. Ley de Rodaje y Conservación de Carreteras;
      3. Iniciativas de ley sobre creación de impuestos y emisión de bonos por Q20,000,000.00 para obras esenciales
      4. Derogatoria del inciso m) del articulo 45 del Decreto numero 573 del Congreso (Ley de Organización de Fincas Nacionales);
      5. Contrato celebrado por el Ejecutivo para explotar maderas en El Petén (PETENSA); y
      6. Demás proyectos de ley enviados por el Ejecutivo y que aun penden de ser votados por ese Alto Organismo.

Artículo 2°.— Las sesiones extraordinarias se instalarán el día viernes 23 del mes en curso y durarán el tiempo que se estime necesario.

Dado en el Palacio Nacional: en Guatemala, a los veintiún días del mes de enero de mil novecientos cincuenta y tres.

        • J. Arbenz
        • El Ministro de Gobernación, A. Charnaud Mac Donald2

El Congreso inició sus sesiones mediante el Decreto Legislativo 943 del 21 de enero y el 5 de febrero amplió el decreto 28 para poder destituir a tres de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia que habian admitido un amparo solicitado contra el Presidente Arbenz, en su calidad de máxima autoridad de la Reforma Agraria.3 He aquí el decreto:4

Decreto Número 944

El Congreso de la República de Guatemala, Decreta:

Artículo único – Se amplía el Decreto número 28 del Organismo Ejecutivo de fecha 21 de enero de 1953, por el que se convocó a las presentes sesiones extraordinarias, para conocer y resolver la consulta que hiciera el ciudadano Presidente Constitucional de la República, en su carácter de Organo Supremo de la Reforma Agraria, al Congreso, y para dictar las resoluciones que estimen convenientes.

Dado en el Palacio del Organismo Legislativo, en Guatemala, el 5 de febrero de mil novecientos cincuenta y tres, año noveno de la Revolución.4

Luego de esta amplicación, antes de la una de la madrugada del 6 de febrero, el Congreso en sesión permanente resolvió destituir a cuatro de los Magistrados de la Corte Suprema, dejando solamente a Edmundo López Durán, utilizando como razón legal que al aplicar la Constitución de 1945 sobre la Ley Agraria que prohíbe el conocimiento de sus asuntos a tribunales judiciales, se habría demostrado ineptitud.3 He aquí el Decreto Número 945 por el que el Congreso destituyó a los magistrados mencionados:5

Decreto Número 945:

El Congreso de la República de Guatemala, decreta:

Artículo único. De conformidad con lo establecido en el inciso 9o. del articulo 115 de la Constitución de la República, se destituye de sus cargos, al licenciado Arturo Herbruger Asturias, presidente del Organismo Judicial; a los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, abogados Francisco Carrillo Magaña, Justo Rufino Morales y José Vicente Rodríguez.

Pase al Organismo Ejecutivo para su publicación.

Dado en el Palacio del Organismo Legislativo: en Guatemala, el seis de febrero de mil novecientos cincuenta y tres, año noveno de la Revolución.

        • Julio Estrada de la Hoz, presidente
        • Jaime Barrios Archila, secretario
        • Guillermo Ovando Arriola, secretario5

Ese mismo día el Congreso emitio el Decreto número 946, por medio del cual nombró como presidente del Organismo Judicial al abogado Marcial Méndez Montenegro, y como magistrados de la Corte Suprema de Justicia a los abogados José Arturo Ruano Mejía, Richard Chavez Nachmann y Virgilio Zapata Mendía.5

Pero la presión sobre el régimen arbencista iba en aumento ya que no solamente la situación interna estaba tensa con el poder económico por la Reforma Agraria, sino que también lo estaba la relación con los países vecinos, debido a los gobiernos pro-estadounidenses que estos tenían. De hecho, los embajadores de Honduras y Nicaragua eran espías anticomunistas que mantenían informados a sus respectivos gobiernos de todo lo que acontecía con el gobierno de Arbenz. Y, ademas, la falta de diplomacia del presidente guatemalteco no ayudaba a su causa; por ejemplo, a principios de febrero de ese año hubo un conflicto diplomatico con la Nicaragua del general Anastasio Somoza, reconocido dictador totalitario, cuando el embajador de este país quiso celebrar el cumpleaños del gobernante nicaragüense con una magnífica recepción con baile y cena, y el presidente Arbenz le hizo saber que ni él ni ningún miembro de su gobierno asistiría, por lo que el gobierno nicaragüense decidió presentar una ponencia contra Guatemala en la reunión de Cancilleres que se avecinaba y empezó a planear romper relaciones con el gobierno guatemalteco.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las leyes de la Republica de Guatemala, 1952-1953, LXXI Guatemala, Tipografía Nacional, pp. 384-650.
  2. Ibid., p. 91.
  3. García Ferreira, Roberto (2016). Diplomaticos y espías en la guerra fría centroamericana. El Faro.
  4. Azurdia Alfaro, Recopilacion de las leyes, p. 69.
  5. Ibid., p. 70.

27 de enero de 1908: felicitan a Estrada Cabrera por finalizar el Ferrocarril Interoceánico

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera termina el Ferrocarril Interoceánico iniciado por el gobierno de J. Rufino Barrios. Para ello, contrató a la United Fruit Company.

27enero1908
Una fotografía que refleja al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera poco antes del atentando de los Cadetes. En el balcón del Campo de Marte, observa las ceremonias de la celebración de la finalización de Ferrocarril Interoceánico en enero de 1908; al centro del balcón está Minor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company y presidente de la compañía que construyó el tramo final del ferrocarril; están siendo custodiados por cadetes de la Escuela Politécnica, muchos de los cuales serían hechos prisionados o asesinados tras el atentado del cadete Víctor Vega contra Estrada Cabrera en abril de ese mismo año. Imagen tomada de la revista oficial cabrerista «La Locomotora«.

El principal logro en infrastructura del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue la finalización del Ferrocarril Interoceánico, el cual había quedado inconcluso tras la caída del precio del café en 1897.1 En esa oportunidad, el gobierno del general José María Reina Barrios estaba tratando de terminar el ferrocarril para ofrecer a inversionistas extranjeros un canal seco en Guatemala, ya que todavía no estaba construido el Canal de Panamá, y por ello incurrió en una enorme deuda con bancos ingleses.2

Años después, ya cuando Reina Barrios había sido asesinado y su antiguo ministro de Gobernación, Estrada Cabrera, se había hecho cargo de la presidencia, éste último firmó un contrato con Mynor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company para terminar el tramo El Rancho-Ciudad de Guatemala, el cual era el más difícil de la vía férrea, dado que todo era terreno montañoso.  Por medio de este contrato  el presidente guatemalteco le entregó a la frutera transnacional el usufructo del ferrocarril y de Puerto Barrios por noventa y nueve años, así como una generosa concesión de terreno en Izabal para la plantación de bananos.3 Ahora bien, aquel contrato fue lesivo para el país, no solamente porque le dió entrada a la poderosa frutera transnacional que se convirtió en el verdadero poder tras el gobierno de Estrada Cabrera y sus sucesores, sino que entregar el ferrocarril a la UFCO con excesivas ventajas, como explica el escrito Manuel Galich en su obra «El Tren Amarillo«: los bonos de la vieja deuda del Gobierno de Reina Barrios, de la cual no se había pagado ni el principal, ni los intereses fueron comprados por entidades financieras propiedad de la UFCO a precios irrisorios. Después, estas mismas entidades le propusieron a Estrada Cabrera que consolidara de la deuda, que era un gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para las entidades financieras de la UFCO, que encima, como financiadora de la consolidación, cobró los gastos de ésta. Y las entidades financieras, como tenedores de los nuevos bonos, cobraron dos años anticipados de intereses por medio de los propios bonos de la nueva emisión. Además, a cambio de la consolidación, el Gobierno autorizó la constitución de una Compañía que concluyera el ferrocarril, cuyas acciones se distribuyeron en tres partes: una, para los contratistas del ferrocarril, que era la nueva compañía propiedad de la UFCO; otra, para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que eran las empresas financieras de la UFCO; y, finalmente, otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril.

Por supuesto, los entretelones de este contrato no se hicieron públicos, y el 19 de enero de 1908 la llegada del Ferrocarril del Norte a la Ciudad de Guatemala se celebró con gran pompa. Para entonces, el descontento contra el régimen autoritario de Estrada Cabrera estaba en su máxima expresión, al igual que la represión por parte de éste, lo que quedó evidenciado con el atentado de La Bomba del 29 de abril de 1907, en que el presidente estuvo a punto de perder la vida junto con uno de sus hijos y el general José María Orellana, su Jefe de Estado Mayor.5 Las persecusiones que siguieron a este atentando sembraron el terror entre la población.6

Los propagandistas de Estrada Cabrera, para que la comunidad internacional no pusiera atención en la dictadura que había en Guatemala, hicieron llegar la noticia de la finalización del ferrrocail a cuanta publicación pudieron, y fue así como el 27 de enero de ese año la revista «La Ilustración Artística» de Barcelona, España, publicó una nota felicitando al presidente guatemalteco por la conclusión de la obra.7 La información contenida en dicha nota les fue proporcionada por los representantes de la revista en Guatemala, P.J. Guirola y Cía. quienes publicaron «La Ilustración Guatemalteca» entre 1896 y 1898.8

Este artículo, que era prácticamente una oda a Estrada Cabrera, se reproduce a continuación, ya que muestra el servilismo que imperaba entre los allegados del presidente guatemalteco para con la figura presidencial:7

El 19 de los corrientes inauguróse con gran solemnidad el ferrocarril que va desde San José a Puerto Barrios, puertos ambos de la República de Guatemala, situados en el Pacífico el primero, y el segundo en el Atlántico.  Esta nueva vía férrea es de inmensa importancia, no sólo para aquella República, sino para el comercio europeo, que de este modo tendrá una comunicación directa y rápida entre ambos océanos. En cuanto a Guatemala, ocioso es decir reportará extraordinarias ventajas del ferrocarril, recientemente inaugurado, pues además de lo que éste lo aproxima a los Estados Unidos del Norte y del incremento que adquirirá su comercio, podrá ofrecer a una emigración sana y trabajadora elementos de expansión y desarrollo en su riquísimo suelo.

La terminación de esta obra magna débese a la iniciativa del actual presidente, Excmo. Sr. D. Manuel Estrada Cabrera, una de las personalidades más ilustres de América Latina, y a quien Guatemala debe sus adelantos, su comercio, su industria y, en una palabra, todas las manifestaciones que informan el progreso positivo del país.

El Sr. Estrada Cabrera, que desde que ocupa el solio presidencial, ha dedicado todos sus esfuerzos a que Guatemala ocupe un puesto digno en el concierto de las naciones civilizadas, es un jurisconsulto distinguido que ha hecho estudios profundos en ciencias políticas y sociales.

Las reformas progresistas de Guatemala datan de la revolución liberal de 1871. La Instrucción Pública, base de todos los adelantos de todos los pueblos, fue el punto de mira que los hombres de aquel entonces tuvieron com principal elemento para transformar a su patria.

El presidente J. Rufino Barrios fue quien con más ahínco trató de difundir la instrucción por toda la República, habiéndose conquistado con ello el dictado de fundador de tan importante ramo de la gobernación pública. 

Pero lo hecho por el general Barrios no había sufrido reforma alguna hasta hace pocos años; y ha sido el Presidente Estrada Cabrera quien ha iniciado con verdadero entusiasmo y con gran energía de patriota la reforma de la Instrucción Pública. Él ha comprendido que los antiguos sistema de enseñanza son nocivos a la juventud; que lo que hoy se necesita es formar hombres que, el día de mañana, sean aptos para el trabajo en cualquier de sus manifestaciones; y gracia a su labor constante en este sentido funcionan actualmente en toda la República de Guatemala las Escuelas Prácticas, en las que, al par que se dan al alumno conocimientos científicos, se le proporcionan maestros é instrumentos especiales para que aprenda un arte ú oficio.

La terminación del ferrocarril interoceánico, que hace poco tiempo parecía imposible, se ha realizado gracias a él; y hoy Guatemala tiene un nuevo motivo de gratitud para su ilustre Presidente que ha sabido elevarla a un grado de esplendor y de prosperidad extraordinarios.7

A pesar de las elogiosas palabras para con el mandatario, este sufrió un nuevo atentado del que volvió a salir milagrosamente ileso el 20 de abril de ese mismo año, a manos del cadete de la Escuela Politécnica Víctor Vega durante la ceremonia de recepción del nuevo encargado de la Legación de los Estados Unidos.9 Aquel atentado se conoce como «atentado de Los Cadetes» y a raiz de eso se instituyó un verdadero régimen de terror en el país, con el presidente aislándose en la finca presidencia de «La Palma», la Escuela Politécnica derrumbada hasta sus cimientos y todos los ciudadanos preoupados por mostrar una servir adulación a Estrada Cabrera, para no ser acusados de conspiradores.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilaciónde Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 742-743
  3. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.
  5. Invernizzio, Enrique (10 de mayo de 1907). «El 29 de abril y otras minas»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33): 6-13.
  6. Ávila Pessel, Carlos (6 de mayo de 1920). Defensa presentada por el Licenciado don Emeterio Ávila Echeverría después de ratificada la sentencia que le condenó a muerte, con relación al atentado del 29 de abril de 1907. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  7. Estrada Paniagua, Felipe (20 de febrero de 1908). «Excmo. Sr. Don Manuel Estrada Cabrera». La Locomotora.  I (56). pp. 6-7.
  8. La Ilustración Guatemalteca (15 de julio de 1897). «Nuestro propósitos»La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (24). p. 346.
  9. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  10. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp.  177-182.