16 de febrero de 1922: manifestación en Jalapa contra régimen de Orellana

En jalapa se produce una manifestación en contra del régimen golpista del general José María Orellana, aunque fue reprimida rápida y eficazmente.

16febrero1922
Transporte de tropa en la década de 1920 en Guatemala. En el recuadro: el general José María Orellana. Imágenes tomadas de Departamento de Educación de la Universidad Francisco Marroquín y de Wikimedia Commons.

No todos estuvieron de acuerdo con el retorno del cabrerismo tras el golpe de estado del general José María Orellana contra el gobierno de Carlos Herrera el 6 de diciembre de 1921.  Por ejemplo, el diputado Eugenio Silva Peña, dirigente universitario, dejó su voto razonado cuando la Asamblea Legislativa disuelta para convocar a una Constituyente fue reunida nuevamente para avalar el nuevo régimen militar; he aquí lo que dijo: “La facción que se apoderó de los destinos del Pueblo en una noche saturada de traiciones, miente al afirmar que todos sus actos se han desarrollado de conformidad con los preceptos de la ley […] Un cuartelazo no puede justificarse frente a los preceptos de la Carta Fundamental y mejor haría la Dictadura Militar en declararlo así, abiertamente, para no hacer una farsa sangrienta […].1

De acuerdo al historiador liberal Rafael Montúfar en su obra “Caída de una Dictadura“, el decreto por el que el Consejo Militar convocó a la Asamblea Legislativa incluía varias irregularidades que fueron incluídas con pleno conocimiento. En primer lugar, como dicho consejo era producto de un golpe de estado, no podía tener ninguna atribución constitucional, ya fuera de la Constitución de 1879 o de la de 1921, por lo que no tenía la competencia para convocar a sesiones extraordinarias a la Asamblea. Los militares, colocados en esa posición de poder por la frutera estadounidense United Fruit Company, debieron haber convocado a la Comisión Permanente, la cual debería haberse hecho cargo de la situación. Otra de las irregularidades del Decreto fue haber aludido a la renuncia del Jefe del Estado, ya que Herrera era Presidente de la República y no del Estado. Y, finalmente, en el Decreto el Consejo Militar se autoinvistió como Encargado del Poder Ejecutivo, lo cual definitivamente no le correspondía.2

Una vez consumado el golpe, hubo intentos de rebelión en contra del nuevo régimen y en apoyo a Herrera. Hubo levantamientos en en San Pedro Nectá en el departamento de Huehuetenango; San Pedro Pinula  en el de Jalapa; San Vicente Pacaya en el departamento de Amatitlán; Santa María de Jesús  en Sacatepéquez, y además hubo una manifestación el 16 de febrero de 1922 cuando varios municipios de Jalapa se unieron para luchar contra el golpe de Orellana, pero todos fueron reprimidos rápida y eficazmente. Un último intento se dió en Escuintla, pero terminó con varios muertos y prisioneros.1

Al final, todos fueron intentos aislados y el régimen de Orellana se consolidó gracias a su podesoro benefactor.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). La breve presidencia de Carlos Herrera. Guatemala: Universidad Francisco marroquín, Departamento de Educación.
  2. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.

5 de febrero de 1953: destituyen a Corte Suprema por amparo contra Reforma Agraria

Tras haber dado lugar a un amparo en contra del presidente Jacobo Arbenz, en su calidad de Organo Supremo de la Reforma Agraria este pide al Congreso de la República que destituya a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia

5febrero1953
Plantaciones bananeras de la United Fruit Company en Izabal en la década de 1910. La poderosa transnacional estadounidense fue la principal afectada por el Decreto 900 de Reforma Agraria promovido por el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. Imagen tomada de “Libro Azul de Guatemala“. En el recuadro: retrato oficial del presidente Arbenz. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La situación de Guatemala a principios de 1953 era hostil hacia los tradicionales poderes económicos -los criollos locales y la frutera transnacional estadounidense United Fruit Company– ya que la Reforma Agraria estaba en plena implementación y se estaba autorizando la creación de sindicatos de toda índole.1 La situación era delicada por la tensión que estos cambios generaban, y por ello luego de que las sesiones del Organismo Legislativo cerraran, el 21 de enero de ese año el presidente, coronel Jacobo Arbenz Guzmán, emitió el Decreto 28 del organismo Ejectuvo por el que convocó a sesiones extraordinarias al Congreso de la República:2

Decreto Número 28

El Presidente Constitucional de la República,

Con base en los artículos 105 y 137, inciso 4o de la Constitución de la República, decreta:

Artículo 1°. Convocar a sesiones extraordinarias al Honorable Congreso de la República, para tratar los siguientes asuntos:

      1. Transferencia de partidas del actual Prespuesto General de Ingresos y Gastos de la Nación;
      2. Ley de Rodaje y Conservación de Carreteras;
      3. Iniciativas de ley sobre creación de impuestos y emisión de bonos por Q20,000,000.00 para obras esenciales
      4. Derogatoria del inciso m) del articulo 45 del Decreto numero 573 del Congreso (Ley de Organización de Fincas Nacionales);
      5. Contrato celebrado por el Ejecutivo para explotar maderas en El Petén (PETENSA); y
      6. Demás proyectos de ley enviados por el Ejecutivo y que aun penden de ser votados por ese Alto Organismo.

Artículo 2°. Las sesiones extraordinarias se instalarán el día viernes 23 del mes en curso y durarán el tiempo que se estime necesario.

Dado en el Palacio Nacional: en Guatemala, a los veintiún días del mes de enero de mil novecientos cincuenta y tres.

        • J. Arbenz
        • El Ministro de Gobernación, A. Charnaud Mac Donald2

El Congreso inició sus sesiones mediante el Decreto Legislativo 943 del 21 de enero y el 5 de febrero amplió el decreto 28 para poder destituir a tres de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia que habian admitido un amparo solicitado contra el Presidente Arbenz, en su calidad de máxima autoridad de la Reforma Agraria.3  He aquí el decreto:4

Decreto Número 944

El Congreso de la República de Guatemala, Decreta:

Artículo único – Se amplía el Decreto número 28 del Organismo Ejecutivo de fecha 21 de enero de 1953, por el que se convocó a las presentes sesiones extraordinarias, para conocer y resolver la consulta que hiciera el ciudadano Presidente Constitucional de la República, en su carácter de Organo Supremo de la Reforma Agraria, al Congreso, y para dictar las resoluciones que estimen convenientes.

Dado en el Palacio del Organismo Legislativo, en Guatemala, el 5 de febrero de mil novecientos cincuenta y tres, año noveno de la Revolución.4

Luego de esta amplicación, antes de la una de la madrugada del 6 de febrero, el Congreso en sesión permanente resolvió destituir a cuatro de los Magistrados de la Corte Suprema, dejando solamente a Edmundo López Durán, utilizando como razón legal que al aplicar la Constitución de 1945 sobre la Ley Agraria que prohíbe el conocimiento de sus asuntos a tribunales judiciales, se demostró ineptitud.3  He aquí el Decreto Número 945 por el que el Congreso destituyó a los magistrados mencionados:5

Decreto Número 945:

El Congreso de la República de Guatemala, decreta:

Artículo único. De conformidad con lo establecido en el inciso 9o. del articulo 115 de la Constitución de la República, se destituye de sus cargos, al licenciado Arturo Herbruger Asturias, presidente del Organismo Judicial; a los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, abogados Francisco Carrillo Magaña, Justo Rufino Morales y José Vicente Rodríguez.

Pase al Organismo Ejecutivo para su publicación.

Dado en el Palacio del Organismo Legislativo: en Guatemala, el seis de febrero de mil novecientos cincuenta y tres, año noveno de la Revolución.

        • Julio Estrada de la Hoz, presidente
        • Jaime Barrios Archila, secretario
        • Guillermo Ovando Arriola, secretario5

Ese mismo día el Congreso emitio el Decreto número 946, por medio del cual nombró como presidente del Organismo Judicial al abogado Marcial Méndez Montenegro, y como magistrados de la Corte Suprema de Justicia a los abogados José Arturo Ruano Mejía, Richard Chavez Nachmann y Virgilio Zapata Mendía.5

Pero la presión sobre el régimen arbencista iba en aumento ya que no solamente la situación interna estaba tensa con el poder económico por la Reforma Agraria, sino que también lo estaba la relación con los países vecinos, debido a los gobiernos pro-estadounidenses que estos tenían. De hecho, los embajadores de Honduras y Nicaragua eran espías anticomunistas que mantenían informados a sus respectivos gobiernos de todo lo que acontecía con el gobierno de Arbenz. Y, ademas, la falta de diplomacia del presidente guatemalteco no ayudaba a su causa; por ejemplo, a principios de febrero de ese año hubo un conflicto diplomatico con la Nicaragua del general Anastasio Somoza, reconocido dictador totalitario, cuando el embajador de este país quiso celebrar el cumpleaños del gobernante nicaragüense con una magnífica recepción con baile y cena, y el presidente Arbenz le hizo saber que ni él ni ningún miembro de su gobierno asistiría, por lo que el gobierno nicaragüense decidió presentar una ponencia contra Guatemala en la reunión de Cancilleres que se avecinaba y empezó a planear romper relaciones con el gobierno guatemalteco.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las leyes de la Republica de Guatemala, 1952-1953, LXXI Guatemala, Tipografía Nacional, pp. 384-650.
  2. Ibid., p. 91.
  3. García Ferreira, Roberto (2016). Diplomaticos y espias en la guerra fria centroamericana. El Faro.
  4. Azurdia Alfaro, Recopilacion de las leyes, p. 69.
  5. Ibid., p. 70.

27 de enero de 1908: felicitan a Estrada Cabrera por finalización de Ferrocarril Interoceánico

27enero1908
Una fotografía que refleja al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera poco antes del atentando de los Cadetes. En el balcón del Campo de Marte, observa las ceremonias de la celebración de la finalización de Ferrocarril Interoceánico en enero de 1908; al centro del balcón está Minor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company y presidente de la compañía que construyó el tramo final del ferrocarril; están siendo custodiados por cadetes de la Escuela Politécnica, muchos de los cuales serían hechos prisionados o asesinados tras el atentado del cadete Víctor Vega contra Estrada Cabrera en abril de ese mismo año. Imagen tomada de la revista oficial cabrerista “La Locomotora“.

El principal logro en infrastructura del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue la finalización del Ferrocarril Interoceánico, el cual había quedado inconcluso tras la caída del precio del café en 1897.1 En esa oportunidad, el gobierno del general José María Reina Barrios estaba tratando de terminar el ferrocarril para ofrecer a inversionistas extranjeros un canal seco en Guatemala, ya que todavía no estaba construido el Canal de Panamá, y por ello incurrió en una enorme deuda con bancos ingleses.2

Años después, ya cuando Reina Barrios había sido asesinado y su antiguo ministro de Gobernación, Estrada Cabrera, se había hecho cargo de la presidencia, éste último firmó un contrato con Mynor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company para terminar el tramo El Rancho-Ciudad de Guatemala, el cual era el más difícil de la vía férrea, dado que todo era terreno montañoso.  Por medio de este contrato  el presidente guatemalteco le entregó a la frutera transnacional el usufructo del ferrocarril y de Puerto Barrios por noventa y nueve años, así como una generosa concesión de terreno en Izabal para la plantación de bananos.3 Ahora bien, aquel contrato fue lesivo para el país, no solamente porque le dió entrada a la poderosa frutera transnacional que se convirtió en el verdadero poder tras el gobierno de Estrada Cabrera y sus sucesores, sino que entregar el ferrocarril a la UFCO con excesivas ventajas, como explica el escrito Manuel Galich en su obra “El Tren Amarillo“: los bonos de la vieja deuda del Gobierno de Reina Barrios, de la cual no se había pagado ni el principal, ni los intereses fueron comprados por entidades financieras propiedad de la UFCO a precios irrisorios. Después, estas mismas entidades le propusieron a Estrada Cabrera que consolidara de la deuda, que era un gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para las entidades financieras de la UFCO, que encima, como financiadora de la consolidación, cobró los gastos de ésta. Y las entidades financieras, como tenedores de los nuevos bonos, cobraron dos años anticipados de intereses por medio de los propios bonos de la nueva emisión. Además, a cambio de la consolidación, el Gobierno autorizó la constitución de una Compañía que concluyera el ferrocarril, cuyas acciones se distribuyeron en tres partes: una, para los contratistas del ferrocarril, que era la nueva compañía propiedad de la UFCO; otra, para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que eran las empresas financieras de la UFCO; y, finalmente, otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril.

Por supuesto, los entretelones de este contrato no se hicieron públicos, y el 19 de enero de 1908 la llegada del Ferrocarril del Norte a la Ciudad de Guatemala se celebró con gran pompa. Para entonces, el descontento contra el régimen autoritario de Estrada Cabrera estaba en su máxima expresión, al igual que la represión por parte de éste, lo que quedó evidenciado con el atentado de La Bomba del 29 de abril de 1907, en que el presidente estuvo a punto de perder la vida junto con uno de sus hijos y el general José María Orellana, su Jefe de Estado Mayor.5 Las persecusiones que siguieron a este atentando sembraron el terror entre la población.6

Los propagandistas de Estrada Cabrera, para que la comunidad internacional no pusiera atención en la dictadura que había en Guatemala, hicieron llegar la noticia de la finalización del ferrrocail a cuanta publicación pudieron, y fue así como el 27 de enero de ese año la revista “La Ilustración Artística” de Barcelona, España, publicó una nota felicitando al presidente guatemalteco por la conclusión de la obra.7 La información contenida en dicha nota les fue proporcionada por los representantes de la revista en Guatemala, P.J. Guirola y Cía. quienes publicaron “La Ilustración Guatemalteca” entre 1896 y 1898.8

Este artículo, que era prácticamente una oda a Estrada Cabrera, se reproduce a continuación, ya que muestra el servilismo que imperaba entre los allegados del presidente guatemalteco para con la figura presidencial:7

El 19 de los corrientes inauguróse con gran solemnidad el ferrocarril que va desde San José a Puerto Barrios, puertos ambos de la República de Guatemala, situados en el Pacífico el primero, y el segundo en el Atlántico.  Esta nueva vía férrea es de inmensa importancia, no sólo para aquella República, sino para el comercio europeo, que de este modo tendrá una comunicación directa y rápida entre ambos océanos. En cuanto a Guatemala, ocioso es decir reportará extraordinarias ventajas del ferrocarril, recientemente inaugurado, pues además de lo que éste lo aproxima a los Estados Unidos del Norte y del incremento que adquirirá su comercio, podrá ofrecer a una emigración sana y trabajadora elementos de expansión y desarrollo en su riquísimo suelo.

La terminación de esta obra magna débese a la iniciativa del actual presidente, Excmo. Sr. D. Manuel Estrada Cabrera, una de las personalidades más ilustres de América Latina, y a quien Guatemala debe sus adelantos, su comercio, su industria y, en una palabra, todas las manifestaciones que informan el progreso positivo del país.

El Sr. Estrada Cabrera, que desde que ocupa el solio presidencial, ha dedicado todos sus esfuerzos a que Guatemala ocupe un puesto digno en el concierto de las naciones civilizadas, es un jurisconsulto distinguido que ha hecho estudios profundos en ciencias políticas y sociales.

Las reformas progresistas de Guatemala datan de la revolución liberal de 1871. La Instrucción Pública, base de todos los adelantos de todos los pueblos, fue el punto de mira que los hombres de aquel entonces tuvieron com principal elemento para transformar a su patria.

El presidente J. Rufino Barrios fue quien con más ahínco trató de difundir la instrucción por toda la República, habiéndose conquistado con ello el dictado de fundador de tan importante ramo de la gobernación pública. 

Pero lo hecho por el general Barrios no había sufrido reforma alguna hasta hace pocos años; y ha sido el Presidente Estrada Cabrera quien ha iniciado con verdadero entusiasmo y con gran energía de patriota la reforma de la Instrucción Pública. Él ha comprendido que los antiguos sistema de enseñanza son nocivos a la juventud; que lo que hoy se necesita es formar hombres que, el día de mañana, sean aptos para el trabajo en cualquier de sus manifestaciones; y gracia a su labor constante en este sentido funcionan actualmente en toda la República de Guatemala las Escuelas Prácticas, en las que, al par que se dan al alumno conocimientos científicos, se le proporcionan maestros é instrumentos especiales para que aprenda un arte ú oficio.

La terminación del ferrocarril interoceánico, que hace poco tiempo parecía imposible, se ha realizado gracias a él; y hoy Guatemala tiene un nuevo motivo de gratitud para su ilustre Presidente que ha sabido elevarla a un grado de esplendor y de prosperidad extraordinarios.7

A pesar de las elogiosas palabras para con el mandatario, este sufrió un nuevo atentado del que volvió a salir milagrosamente ileso el 20 de abril de ese mismo año, a manos del cadete de la Escuela Politécnica Víctor Vega durante la ceremonia de recepción del nuevo encargado de la Legación de los Estados Unidos.9 Aquel atentado se conoce como “atentado de Los Cadetes” y a raiz de eso se instituyó un verdadero régimen de terror en el país, con el presidente aislándose en la finca presidencia de “La Palma”, la Escuela Politécnica derrumbada hasta sus cimientos y todos los ciudadanos preoupados por mostrar una servir adulación a Estrada Cabrera, para no ser acusados de conspiradores.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilaciónde Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 742-743
  3. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.
  5. Invernizzio, Enrique (10 de mayo de 1907). «El 29 de abril y otras minas»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33): 6-13.
  6. Ávila Pessel, Carlos (6 de mayo de 1920). Defensa presentada por el Licenciado don Emeterio Ávila Echeverría después de ratificada la sentencia que le condenó a muerte, con relación al atentado del 29 de abril de 1907. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  7. Estrada Paniagua, Felipe (20 de febrero de 1908). «Excmo. Sr. Don Manuel Estrada Cabrera». La Locomotora.  I (56). pp. 6-7.
  8. La Ilustración Guatemalteca (15 de julio de 1897). «Nuestro propósitos»La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (24). p. 346.
  9. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  10. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp.  177-182.

23 de enero de 1933: laudo de Hughes define frontera con Honduras

23enero1933
Mapa de Guatemala y Honduras mostrando la línea divisoria definida por el Laudo de Hughes en 1933. En los recuadros, certificados de acciones de bolsa de la United Fruit Company y de la Cuyamel Fruit Company, que iniciaron el conflicto limítrofe antes de fusionarse en 1929. Imágenes tomadas de Google Earth y 7 Day Adventurer.

La región comprendida al sureste del río Motagua fue disputada por Honduras en 1918 -aunque más específicamente por la Cuyamel Fruit Company– para poder extender sus plantaciones de banano en ese región.  Por su parte, el gobierno de Guatemala -o más bien la United Fruit Company (UFCO)- no estuvo de acuerdo con el reclamo, por ser la región de primera calidad para las plantaciones bananeras en Izabal.  El asunto estuvo a punto de provocar una guerra entre ambos países en 1926, pero la situación se solucionó gracias a la intervención del embajador guatemalteco en Honduras, Virgilio Rodríguez Beteta en 1928,1 aunque luego de que la Cuyamel y la UFCO se fusionaran en 1929, prevaleció la idea de que se resolviera mediante una corte arbitral neutra en los Estados Unidos.2

Guatemala envió una representación dirigida por el licenciado Carlos Salazar, y con los licenciados Adrián Recinos y Manuel Echeverría y Vidaurre como colaboradores; el embajador Charles Cheney Hyde como consejero; el coronel Lawrence Martin como geógrafo; los ingenieros Lisandro Sandoval y Angel H. Balcárcel como técnicos y el licenciado Alfonso Carrillo como Secretario.2

Las sesiones se iniciaron en la ciudad de Washington el 15 de diciembre de 1931, y el tribunal estuvo integrado por Charles Evans Hughes, entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, y por los doctores Luis Castro Ureña de Costa Rica y Emilio Bello Codesido de Chile.   Como Juez auxiliar, Hughes contó con Frederick C. Fisher, quien había sido juez en las Filipinas (entonces colonia estadounidense) y quien conocía perfectamente el derecho español.3

El alegato hondureño -ya sin el patrocinio de la Cuyamel Fruit Co.- era una reproducción de la realizada por el doctor Policarpo Bonilla en 1918 y que pretendía adquirir Puerto Barrios y el lago de Izabal hasta el río Sarstún, basándose principalmente en una Real Cédula de 1745 cuando el coronel Juan de Vera fue nombrado gobernador de Honduras con jurisdicción privativa para combatir piratas y corsarios desde las costa de Yucatán hasta el Cabo de Gracias a Dios.  Como segunda prueba, aunque de menor importancia, la frutera estadounidense presentó el nombramiento de Diego López de Salcedo el 31 de agosto de 1526 como gobernador del golfo de las Higueras y el Cabo de Honduras.4

En base a esas pruebas, la representación de Honduras afirmaba que Izabal había pertenecido a la provincia de Honduras hasta 1863, hasta que el corregidor Juan B. Peralta expulsó a los hondureños de la región, y presentaba a Guatemala como usurpadora del Golfo Dulce, explicando que fue hasta que se construyó el Ferrocarril del Norte entre 1883 y 1908 que Guatemala desarrolló la región del Valle del Motagua.5

Por su parte, la representación de Guatemala ante la comisión arbitral se vió con la dificultad de que durante la época colonial la región del Motagua, al igual que el sur de Belice, era una selva que permaneció sin explorar.  Solamente los habitantes de Gualán en Zacapa llegaban a la región para pescar o realizar algunas siembras de vez en cuando, pero la mayor tiempo la región se mantuvo aislada, impenetrable y desierta. Sin embargo, la delegación guatemalteco demostró que el capitán Pedro Truco había transitado por la región tras recibir autorización del cabildo de la ciudad de Guatemala para construir un camino entre ésta y el puerto de Omoa en Honduras en 1755, y también que se realizaron numerosos viajes comerciales guatemaltecos por el río Motagua, basados en la organización de la Compañía de Navegación del Motagua que se estableció en 1796.  Asimismo, demostró que había constancia de esto documentada por el diputado guatemalteco Manuel Micheo ante las cortes de Cádiz en 1814.6

Tras un extenso proceso legal, la resolución del Tribunal Especial de Límites -conocida como el Laudo de Hughes- fue emitida el 23 de enero de 1933 y en base a ella, la Asamblea Legislativa de la República emitió el decreto 1898 por medio del cual definió la frontera con Honduras.  Se reproduce aquí parcialmente dicho decreto:7

Decreto Número 1898

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que en cumplimiento del Tratado de Arbitraje entre Guatemala y Honduras, el 16 de julio de 1930, el Tribunal Especial de Límites resolvió la cuestión de fronteras entre ambos países, fijando detalladamente la línea divisoria y queda sólo pendiente la demarcación sobre el terreno de la línea fijada por el Laudo, lo cual debe realizarse de conformida con el Pacto Adicional que fue firmado en igual fecha, y que en su oportunida mereció la aprobación de la Asamblea;

Considerando: que el Tribunal Especial de Límites, que dirimió la controversia pendiente, es acreedor a la gratitud nacional por el concienzudo estudio que hizo de la cuetión y el tino y sabiduría que tuvo para resolverla, por tanto, decreta:

Artículo 1°. De conformida con el Laudo emitido en la ciudad de Washington el 23 de enero de 1933, por el Tribunal Especial de Límites creado en virtud del Tratado de 16 de julio de 1930, el límite entre las Repúblicas de Guatemala y de Honduras es el siguiente:

A partir de la frontera salvadoreña [sigue aquí la descripción detallada de la frontera] y desde aquí siguiendo la ribera derecha del río Motagua al nivel de las aguas de las crecidas ordinarias, río abajo hasta su desembocadura en el Golfo de Honduras.  Conforme queda descrito, el límite se fija en las riberas derechas de los ríos Tinto y Motagua al nivel de las aguas crecidas ordinarias, y, en caso de alteraciones de dichos rís en el transcurso del tiempo, sea por el depósito de aluvión, o por corrosión, o por mutación de cauce, el límite seguirá la línea del nivel de las aguas de las crecidas ordinarias en las riberas derechas efectivas de ambos.  Los puntos anteriores están descritos conforme aparecen en el mapa preliminar del reconocimiento aéreo, que acompañan y declara parte de este Decreto.

Artículo 2°. El Poder Ejecutivo velará por el exacto cumplimiento de la Convención Adicional, a efecto de que cuanto antes sea posible, se fijen sobre el terreno los mojones que marquen la frontera entre ambos países, de entero acuerdo con la línea antes descrita.

Artículo 3°. En nombre de la República de Guatemala se otorga un voto de agradecimiento a los Excelentísimos señores Charles Evans Hughes, Presidente de la Corte Suprema de Justica de los Estados Unidos de América y Doctores Luis Castro Ureña, de Costa Rica, y Emilio Bello Codesido, de Chile,que formaron el Tribunal de Arbitraje que fijó la línea divisoria, debiendo el Poder Ejecutivo, por el órgano de Relaciones Exteriores, expresarlo adecuadamente y en lo particular, a cada una de las personas mencionadas por estar ya desintegrado dicho Tribunal.

Artículo 4°. El presente Decreto entrará en vigor desde la fecha de su publicación.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.  Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cinco de abril de mil novecientos treinta y tres.

    • Juan J. Ortega, presidente
    • C. Enrique Larraondo, secretario
    • F. Hernández de León, secretario7

BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez Beteta, Virgilio (1969) “No es guerra de hermanos sino de bananos; cómo evité la guerra en Centroamérica en 1928“. Guatemala: Universidad de San Carlos.
  2. Méndez, Rosendo P. (1933) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1932-1933. LI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 567.
  3. Ibid., p.568.
  4. Ibid., p.576.
  5. Ibid., p.577.
  6. Ibid., p.578.
  7. Ibid., pp. 631-633.

17 de enero de 1916: tercera reelección de Estrada Cabrera

Con el fuerte apoyo de la United Fruit Company y el gobierno estadounidense, el licenciado Manuel Estrada Cabrera es reeleccto para el período 1917-1923.

17abril1916
El Templo de Minerva en la Ciudad de Guatemala, principal edificio construido por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. En el recuadro: la tiranía de Estrada Cabrera. Imágenes tomadas de “Homage to a Patriot” y “Via Crucis of a Central American Republic“.

Tras los atentados en su contra en 19071 y 19082, el presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera, se había refugiado en “La Palma“, su finca privada en las afueras de la ciudadNota_a y la policía secreta se encargaba de mantener en zozobra a la población de la Ciudad de Guatemala, por lo que todos los ciudadanos se apresuraban a demostrar que estaban totalmente de acuerdo con todo lo que dijera el presidente.3 Los niveles de servilismo y adulación llegaron a extremos increíbles, al punto que había hasta clubes de Amiguitos del Señor Presidentey al gobernante se le mencionaba como la figura sagrada del Señor Presidentey se le llamaba elBenemérito“, el “Salvador de la Patria“, el “jefe del Partido Liberal” y cosas por el estilo.4

Ahora bien, la principal razón por la que Estrada Cabrera se mantenía en el poder eran las enormes concesiones que hacía a favor de la empresa transnacional estadounidense United Fruit Company, la cual llegó a convertirse en el poder detrás del trono en Guatemala tras firmar su primer contrato el 12 de enero de 1904 para terminar el Ferrocarril del Norte.  De hecho, era tan importante la compañía en el país, que en “El Libro Azul de Guatemala“, que fue publicado en 1915 para promocionar la imagen del gobierno cabrerista internacionalmente, se incluye una amplia sección sobre la  compañía fruteraNota b y se publican fotos de sus entonces modernas y lujosas instalaciones en el departamento de Izabal.5

La sede de la frutera estaba en la ciudad de Boston, en el estado de Massacussets, pero su centro de operaciones comerciales estaba en el puerto de Nueva Orleans, en el estado de Luisiana.6 No es casualidad, entonces, que en dicha ciudad se publicara el panfleto cabrerista “Homage to a Patriot” en 1915, en donde un grupo de ciudadanos guatemaltecos justificaban la reelección del presidente ante el gobierno de los Estados Unidos, para dar así la apariencia de que en Guatemala había elecciones libres.  El libro comienza diciendo lo siguiente, ya traducido al español:7

El pueblo, con entusiamos ilimitado, ha designado unánimamente como su candidato, al licenciado Don Manuel Estrada Cabrera, el actual presidente de la República.  No podría ser de otra manera en vista de su gran labor patriótica, su suprema inteligencia, combinada con su sagacidad política, y su gran fortaleza de carácter, las cuales han resultado en el mantenimiento continuado de la paz, todo lo cual nos debe convencer a todos los guatemaltecos, de que su reelección para el término que termina en 1923 es absolutamente necesaria.7

Y he aquí lo que concluyen aquellos ciudadanos:8

Las afirmaciones presentados con relación al Lic. Don Manuel Estrada Cabrera como Presidente de Guatemala, y nuestro candidato para la reelección para tan alto cargo, nos han llevado a formular las siguientes preguntas:

Primero: ¿quién tiene mayor mérito que él para gobernar el país con la seguridad y decisión para afrontar los grandes problemas que se nos van a confrontar y mantener así el bienestar de la República?

Segundo: ¿de quién podríamos esperar mayor energía que la que ha demostrado durante los últimos dieciséis años para preservar los sagrados interees del país sin mancha o prejuicio alguno?

Pongamos nuestra mano sobre el corazón y respondamos estas preguntas. Nuestras conciencias, si mos justos, y nuestra gratitud, si es que tenemos alguna, nos llevarán a las urnas electorales de nuestro amado país y allí sin vacilación, depositaremos nuestro voto, solemnemente y sinceramente, en favor de su candidatura, prometiendo con todo el fervor de nuestras almas mantener en su lugar a ese ilustre hombre que es el objeto de estas líneas – Manuel Estrada Cabrera. El futuro de Guatemala lo demanda.8

Al mismo tiempo,un grupo de exiliados guatemaltecos que se hacía llamar la “Junta Libertadora” publicaba otro panfleto en inglés también en los Estados Unidos, en donde se acusaba a Estrada Cabrera de un sinnúmero de atrocidades en contra del pueblo guatemalteco.  He aquí lo que dice aquel documento, ya traducido al español:9

Nos han llegado rumores de cada esquina de la América Central […] en que se nos asegura el hecho de que el mandatario de la desafortunada República de Guatemala, Manuel Estrada Cabrera, se está preparando rápidamente para obtener su cuarta reelección a la primera magistratura de ese país, y, bajo esa impresión, el lector puede imaginarse fácilmente la pseudopantomima […] que le espera a la pobre gente, que, en verdad, merece mejores días, y que será forzada a ir a las urnas electorales: indígenas en la misera, soldados armados, y los ciudadanos civiles, quienes, sin duda, irán a las urnas “voluntariamente”, bajo la presión de la policía secreta o la amenaza de las puntas de las bayonetas. 

[…] tendremos el placer de dar una relato exhaustivo, en el extenso idioma inglés, del ignominioso y notorio personaje que actualmente nos ocupa, para que, en los Estados Unidos, la gente saque sus propias conclusiones […] del calibre e instinto del gobernante de Guatemala. […] el lector […] leerá sobre las “víctimas de Estrada Cabrera”, narrando vehementemente la horrible situación de Guatemala y el doloroso via crucis que el país ha sobrellevado durante un período de diecisite años de terrorismo sempiterno.

Es bien sabido que Estrada Cabrea ha destruido inescrupulosamente y ha arruinado por completo nuestro crédito internacional.  De la misma forma ha vaciado las arcas nacionales transfiriendo el dinero a donde él quiere; ha llevado el cambio monetario a un récord a la baja de sesenta por uno, y ha convertido a las instituciones de aprendizaje en centros regulares de corrupción y espionaje. Le ha otorgado a los extranjeros las minas del país con todo tipo de concesiones, sin importarle los derechos de terceras personas.Nota_c Sin embargo, por otro lado,ha presentado su instinto generoso por las viudas y huérfanos que lloran tristemente la repentina desaparición de su ser querido, y […] ha construido numerosos cementarios para enterrar a sus víctimas indefensas. Tambien es la pura verdad que ha llevado su hegemonía y estado de terror a las repúblicas vecinas en América Central, aplastando los útimos vestigios de independencia y libertad.Nota_d Al día de hoy, tiene un ejército compuesto por sus degenerados seguidores, a quienes no les paga, y quienes sienten vergüenza cuando los visitantes extranjeros se asombran al ver que están descalzos, hambrientos y harapientos, y que sirven con la espada a cambio de comida, mientras tratan de ocultar sus gastados uniformes. Él ha sustituido al Legislativo y al Judicial por un rebaño de eunucos, que se vanaglorian de privar a sus conciudadanos de sus pertenencias honestasNota_e […]; y no se nos escapa el hecho de que en lugar de utilizar a los hijos invulnerables del país para propósitos honestos y el engrandecimiento de la patria, Cabrera usa los servicios indignos de extranjeros degenerados para lograr sus fines; y, es una verdad indiscutible, que por medio de promesas serviles hechas al Departamento de Estado de administraciones anteriores (porque debe dejarse constancia de que el Sr. Wilson -un maestro altruista- nunca ha utilizado y nunca usará el elemento corrupto de CabreraNota_f), él tuvo éxito de estrechar su mano ensangrentada con la de Mr. Knox, silenciando con ello, en un pacto efusivo, el desorden de cosas y el estado de terror que por un período de diecisite años de agonía él ha mantenido en la República de Guatemala, un logro que justifican sus serviles aduladores llamándolo “exaltado y sublime gobernante”, cuando no lo describen como el descendiente directo de Carlos V.9

De acuerdo al autor conservador anticabrerista Rafael Arévalo Martínez, aquellas elecciones fueron tan fraudulentas, que resultaron en diez milones de votos para Estrada Cabrera, a pesar de que Guatemala solamente tenía dos millones de habitantes.4


Notas:

  • a: La Palma estaba ubicada en donde en el siglo XXI se encuentra el Gimnasio “Teodoro Palacios Flores”, y el barrio de La Palmita en la zona 5 de la Ciudad de Guatemala.
  • b: la publicación describe las instalaciones de la Frutera en sus diferentes plantaciones en Izabal, y muestra que ésta controlaba completamente las instalaciones de Puerto Barrios y del Ferrocarril.  Además, dedica una página completa al personal administrativo de la frutera, desde el presidente en Boston hasta el superintendente en Puerto Barrios,todos ellos estadounidenses.6
  • c: el gobierno de Estrada Cabrera otorgó 1,689 concesiones a extranjeros, para un total de 689,415, la mayoría de ellas a la UFCO en Izabal.10
  • d: Estrada Cabrera vio reforzada su posición en la región gracias a su alianza con los Estados Unidos11 y al triunfo fortuito sobre las fuerzas del general Tomás Regalado que murió intentando invadir Guatemala en 1906.12
  • e: la Asamblea Legislativa y el Organismo Judicial estaban al completo servicio del Ejecutivo, ya que estaban integrados por sus amigos e incondicionales. Esto fue diseñado así para favorecer el gobierno del general J. Rufino Barrios cuando la Constitución se decretó en diciembre de 1879, y fue aprovechado por los gobiernos de Estrada Cabrera y de Jorge Ubico para gobernar sin oposición.
  • f: Wilson no tuvo ningún inconveniente en cooperar con el gobierno de Estrada Cabrera, tras recibir una considerable donación de éste para su campaña presidencial.  Fue hasta que Wilson quedó imposibilitado para gobernar y que Estrada Cabrera no pudo crear la República Suroriental que el gobierno estadounidense le retiró su apoyo en 1919.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Invernizzio, Enrique (10 de mayo de 1907). «El 29 de abril y otras minas»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33): 6-13.
  2. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  3. Gordillo Taboada, Gerardo (6 de julio de 1908). «Doña Joaquina Cabrera de Estrada»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) 4 (Alcance al 66).
  4. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. pp. 266-272.
  6. Ibid., p. 272.
  7. Lainfiesta, Eduardo, et al. (1915)Homage to a Patriot. Nueva Orleans, Estados Unidos. p. 2
  8. Ibid., pp. 18-20.
  9. Junta Libertadora (1914) Red Page: Via Crucis of a Central American Republic.  Nueva York, Estados Unidos. p. 1.
  10. Piel, Jean (1989) San Andrés y el Quiché durante el primer siglo republicano: 1821-1920. Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos. p.68
  11. Buchenau, J. (1986). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico’s Central America Policy (1876-1930) (en inglés). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl. ISBN 0-8173-0829-6.
  12. Batres Jáuregui, Antonio (1949). La América Central ante la Historia. Memorias de un siglo 1821-1921III Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 660-662.

12 de enero de 1904: primer contrato de la UFCO con Guatemala

12enero1904
Estación del Ferrocarril en El Rancho de San Agustín. Hasta aquí llegó la línea férrea del Norte cuando la construyó el gobierno del general José María Reina Barrios y se quedó sin fondos en 1897. En el recuadro: Minor C. Keith, co-fundador de la United Fruit Company. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En en su mensaje a la Asamblea Legislativa en el inicio de las sesiones ordinarias de la misma el 1 de marzo de 1905, el presidente de la República, licenciado Manuel Estrada Cabrera dice lo siguiente:1

“El 31 de agosto del año de 1901 se celebró un contrato con Mr. Richard Barthel, como representante del The Central American Improvement Co. para la explotación y terminación de la línea férrea del Norte, habiéndose rescindido por acuerdo de 29 de octubre de 1903, a solicitud de dicha Compañía y en razón de no poder cumplir con las cláusulas del referido contrato.

El 12 de enero de 1904 celebró el Gobierno un nuevo contrato ad referendum con igual objeto que el anterior, con Mr. Percival Farquhar, representante de Mr. Minor C. Keith, de Nueva York y Mr. William C. Van Horne de Montreal, Canadá, el que después de ratificado por los señores representados por Mr. Farquhar y legalizado en debida forma, fue aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa en Decreto número 581 de 9 de abril de 1904.”1

Y he aquí el decreto legislativo del que habla el presidente:2

Decreto Número 581

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que el contrato celebrado por el Gobierno Constitucional de la República para la conclusión y explotación del Ferrocarril del Norte, que acaba de presentarse al Poder Legislativo, no sólo no contiene cláusulas ni estipulaciones opuestas a las leyes del país, sino que, promoviendo sus intereses, tiende a la pronta terminación de aquella línea férrea, que se hace necesaria para desarrollar el comercio, la agricultura y la industria nacionales, y para dar vigor a los elementos económicos;

Que no sólo como un merecido voto de confianza al Presidente de la República, por el empeño que ha venido demostrando acerca de la grande obra de que se trata, sino en beneficio de los intereses nacionales, es oportuno que quede faucltado para poder hacer al contrato las reformas que reunden en pro de la Nación, decreta:

Art. 1°. Apruébase el contrato celebrado el doce de enero de mil novecientos cuatro, entre el Subsecretario General del Gobierno, Engardo del Ministerio de Fomento, y Minor C. Keith de Nueva York, y William C. Van Horne de Montreal, Canadá; contrato que ha obtenido ya la aprobación final de los signatarios, por haberse firmado ad referendum, y la del Presidente Constitucional de la República, con cuya autorización é instrucciones fue concluido, encontrándose las estiuplacionews que contiene en veintidós artículos y otro transitorio. 

Art. 2°. Se autoriza al Ejecutivo para que, si las circunstancias lo demandaren, introduzca, proponga y lleve a efecto, las modificaciones en el contrato que juzgue favorables a los interes de la República, y a hacerlo efectivo en beneficio del país. 

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a nueve de abril de mil novecientos cuatro.

        • Arturo Ubico, presidente
        • José A. Beteta, secretario
        • Francisco C. Castañeda, secretario

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, a once de abril de mil novecientos cuatro. 

Cúmplase.

Manuel Estrada Cabrera

El subsecretario General del Gobierno, encargado del Ministerio de Fomento, José Flamenco.2

Este contrato, aparentemente inofensivo, fue en realidad el inicio de la relación del gobierno guatemalteco con la poderosa transnacional frutera United Fruit Company, la cual llegó a convertirse en la que verdaderamente regía los destinos no solamente de Guatemala, sino de la región.  Minor C. Keith, uno de los firmantes del contrato, inició su carrera en Centroamérica contrayendo matrimonio con Cristina Castro, la hija del presidente costarricense en ese entonces y siendo el principal negociado de la deuda externa que tenía Costa Rica con los bancos ingleses.  Su plan era utilizar a Costa Rica como centro para la construcción de un ferrocarril que uniera a Norte y Suramérica.3

También estaba en el negocio de la fruta.  Durante un viaje a Londres organizó la Tropical Trading and Transport Company para coordinar el negocio de la producción de bananos y para proporcionar el transporte necesario para llevar los cargamentos a los Estados Unidos.  Además, la nueva compañía manejaba una cadena de tiendas que había establecido en las costas de Costa Rica para vender su producción local. Además, expandió su negocio de producción de banano a Colombia, en la región de Magdalena, a través de la Colombian Land Company y firmó un contrato con la Snyder Banana Company of Panama para exportar la fruta a los Estados Unidos. (Nota de HoyHistoriaGT: Panamá era parte de Colombia en esa época). Pero en 1899, la compañía Hoadley and Company, en donde Keith tenía todo su dinero, se declaró en bancarrota y Keith lo perdió todo.  Cuando ni con la ayuda de las élites costarricenses logró salir a flote, tuvo que viajar a Boston y hablar con Andrew Preston, el presidente de la Boston Fruit Company, y con el socio de éste, Lorenzo Baker.  Esta compañía era la principal competidora de Keith, pero logró que se unieran y así logró salir de deudas.  De este acuerdo surgió la United Fruit Company el 30 de marzo de 1899; Preston fue el presidente de la nueva compañía y Keith fue el vicepresidente.3

La UFCO pronto se convirtió en la principal compañía frutera de la región, ya que Keith tenía su red ferroviaria y plantaciones de banano en Centro América, además del mercado en el Sureste de los Estados Unidos, mientras que Preston cultivaba banano en la Indias Occidentales, poseía la Great White Fleet para el transporte marítimo, y tenía el mercado en el noreste de los Estados Unidos.3

Gracias al contrato firmado con el presidente Estrada Cabrera, Keith concluyó el Ferrocarril del Norte entre Puerto Barrios y la Ciudad de Guatemala, lo que le permitió a la Unitedf Fruit Company desarrollar sus plantaciones de banano en Izabal.  Y también compró el ferrocarril desde Guatemala hasta la costa del Pacífico, creando un sistema de trenes que se conectó con las líneas mexicanas en 1911.  En ese año, Keith decidió organizar toda su red ferroviaria en una nueva compañía, a la que llamó International Railroads of Central America (IRCA), y con ellas controlaba la economía y la política de la región.3

El dramaturgo Manuel Galich, Ministro de Educación del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán4 pone en boca de su personaje “Mr. Bomb” en la obra “El Tren Amarillo” el siguiente monólogo que explica cómo funcionó aquel contrato del 10 de enero de 1904:4

—Todos los rivales aplastados. Es nuestra, exclusivamente nuestra esa riqueza inagotable. Solos, solos en el Caribe fecundo. Las rutas abiertas a nuestro avance, hacia el infinito. Gracias a nuestros ferrocarriles.  

—Mejor dicho a nuestras finanzas. Las finanzas son una suerte de magia extraordinaria. Un montón de papeles viejos se transforman en millones de dólares. He aquí cómo. Este montón de papeles son los bonos de una vieja deuda del Gobierno, la cual no ha pagado ni el principal, ni los intereses. Naturalmente no valen nada y por nada los hemos comprado nosotros, los tenedores. Proponemos una ventajosa operación al Gobierno, que éste acepta razonablemente: consolidar de la deuda. Gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para nosotros. Como financiadores de la consolidación cobramos los gastos de ésta. Y como tenedores de los nuevos bonos cobramos dos años anticipados de intereses.

—¿Cómo?

—Con los propios bonos de la nueva emisión. Honorable, lícito y ventajoso para el gobierno. Intereses posteriores se garantizarán, por ejemplo pignorándose los ingresos de las Aduanas. Ahora bien, a cambio del inapreciable servicio de la consolidación, el Gobierno autoriza la constitución de una Compañía, que concluya el ferrocarril. Las acciones e esa Compañía se distribuyen en tres partes. Una, para los contratistas del ferrocarril, que somos nosotros, por su trabajo. Otra para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que también somos nosotros. Y otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril. A cada uno lo suyo. ¡Somos acreedores de la deuda y dueños del sesentiséis por ciento de las acciones del ferrocarril!

—¡Se nos ha traspasado el ferrocarril, sin reclamo, ni gravamen alguno! Eso comprende el muelle, las propiedades, el material rodante, los edificios, las líneas telegráficas, los terrenos, las estaciones, los tanques y los hombres. Miles de hombres para hace rodar el ferrocarril. Exenciones de impuestos de importación de cuanto necesitamos para el ferrocarril. A los noventinueve años lo devolveremos.

—Pero no gratis. Ya habrá transportado millones de toneladas de banano, lo que se traduce en miles de millones de dólares para la Compañía. He aquí lo que importa un montón de papeles viejos de una vieja deuda externa. Y además, una página en la historia para el Gobierno que consolidó la deuda pública y construyó el ferrocarril para felicidad de la Nación.4

Queda claro que el persona de Mr. Bomb es en realidad Minor C. Keith.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  2. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  3. United Fruit Historical Society (2001) Minor Cooper Keith (1848-1929). United Fruit Historial Society.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.

2 de enero de 1948: inauguran el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social

El gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo inaugura el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, basado en la Social Security Act de 1935 del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt.

2enero1948
La sede actual del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) en la Ciudad de Guatemala. En el recuadro: el presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, firmando el Acta de Seguridad Social en 1935, en la cual está basado el IGSS. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo es considerado el pionero en la implementación de medidas sociales que benefician a los trabajadores en Guatemala, y por ello, es visto por algunos grupos de la élite nacional como un régimen comunista.  Sin embargo, las innovaciones introducidas por el gobierno arevalista no tenían su fundamento en las políticas marxistas-leninistas del Kremlin, sino en las políticas sociales del “New Deal” que el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt había implementado para contrarrestar los devastadores efectos económicos de la Gran Depresión que se inició en 1929 y que se extendió hasta principios de la década de 1940.1

La Seguridad Social fue parte de este “New Deal” de Roosevelt, y fue introducida en la Social Security Act firmada por el presidente estadounidense el 14 de agosto de 1935 ya que los Estados Unidos eran el único país industrializado de ese entonces que no contaba con ningún tipo de ayuda para los trabajadores. Durante los debates legislativos sobre la Seguridad Social, se incluyeron beneficios para los trabajadores, sus viudas y sus dependientes; incluyendo numerosos tipos de trabajo desde los burócratas hasta los maestros. El entonces nuevo programa fue financiado mediante un nuevo impuesto que fue llamado Impuesto de Contribución para Seguro Federal, el cual era recolectado por cada estado y para el que contribuían tanto el patrono como el trabajador a partes iguales. Ahora bien, la Seguridad Social estadounidense cubría mucho menos que su homóloga en los países europeos, pero fue la primera vez que el Gobierno Federal se hizo cargo de la seguridad económica de los ancianos, de los desempleados, de los dependientes y de los incapacitados.2,3

Los regímenes dictatoriales apoyados por la United Fruit Company en Guatemala y en El Salvador habían sido derrocados a mediados de 1944 por movimientos civiles similares en sus respectivos países debido a la debilidad que tenía la internacional frutera por los hundimientos de sus vapores durante la Segunda Guerra Mundial.  Esto permitió que subieran al poder regímenes que implementaron las medidas del “New Deal” de Roosevelt, y de allí los cambios sociales que implementó el gobierno arevalista.4,5 De esta forma, el 2 de enero de 1948 el presidente Arévalo inauguró oficialmente el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, en un acto en el que participaron el licenciado José Rolz Bennett, primer presidente de la Junta Directiva del IGSS, y el licenciado Oscar Barahona Streber, primer gerente del Instituto.6

A principios de la década de 1950, con la llegada al poder del presidente Dwight Eisenhower la política estadounidense empezó a perseguir la supuesta amenaza comunista tanto dentro de los Estados Unidos como en los países de América Latina.  Y como en Guatemala el gobierno del Dr. Arévalo apoyó la formación de la Legión Caribe que perseguía derrocar a los gobiernos militares del área7 y luego el gobierno del coronel Jacobo Arbenz atacó frontalmene los intereses de la compañías estadounidenses en el país,8 el gobierno estadounidense favoreció el establecimiento de regímenes militares como el de Carlos Castillo Armas en Guatemala que apoyaron los intereses de las grandes corporaciones transnacionales norteamericanas.9

Ahora bien, es importante indicar que aunque los regímenes militares hicieron precisamente lo que les instruyó el gobierno estadounidense, y protegieron siempre los intereses patronales frente a los laborales, mantuvieron vigentes a la mayoría de los beneficios sociales introducidos durante el gobierno del Dr. Arévalo


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bierman, Harold (2004). “The 1929 Stock Market Crash“. (en inglés) EH.Net Encyclopedia, editado por Robert Whaples.
  2. Kennedy, David M. (1999). Freedom from Fear: The American People in Depression and War, 1929-1945. (en inglés) Oxford University Press. ISBN 978-0195038347. pp.: 257-271.
  3. McJimsey, George (2000). The Presidency of Franklin Delano Roosevelt. (en inglés) University Press of Kansas. ISBN 978-0-7006-1012-9. pp.: 107-108.
  4. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  5. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  6. Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (2021) Inauguración del IGSS. Guatemala: Instituto Guatemalteco de Seguridad Social.
  7. Rabe, Stephen G. (s.f.). Eisenhower and Latin America: The Foreign Policy of Anticommunism (en inglés). Chapel Hill: University of North Carolina Press.
  8. Rovira Mas, Jorge (2017). José Figueres Ferrer. En Enciclopedia Latinoamericana. 
  9. Schlesinger, Stephen; Kinzer, Stephen (1982). «Bitter Fruit: The Untold Story of the American Coup in Guatemala»The David Rockefeller Center Series on Latin American Studies (en inglés) (Cambridge, EE. UU.: Harvard University Press): 1-331. ISBN 0-385-14861-

29 de diciembre de 1930: Chacón renuncia definitivamente

El embajador de los Estados Unidos Sheldon Whitehouse se reúne con el presidente golpista Manuel María Orellana y le ordena convocar a elecciones de presidente interino luego de la renuncia del presidente Chacón.

29diciembre1930
Parque Centenario de la ciudad de Guatemala en 1930, año en que el presidente Lázaro Chacón tuvo que renunciar a la presidencia tras sufrir un derramen cerebral. En el recuadro: el presidente de los Estados Unidos Herbert Hoover, cuyo gobierno no reconoció al gobierno golpista que se impuso en Guatemala tras la enfermedad de Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de su derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, el general Lázaro Chacón quedó imposibilitado para seguir al frente de la presidencia de Guatemala y fue sustituido por el segundo designado, -el licenciado Baudilio Palma-, porque el primer designado -el general Mauro de León- ya había sido nombrado Ministro de la Guerra el 30 de octubre de ese año. Los militares del cuartel de Matamoros, ya descontentos con el presidente Chacón, aprovecharon el nombramiento de Palma para alzarse en armas el 17 de diciembre y obligar a renunciar a éste, aduciendo que no creían en la enfermedad de Chacón.  De acuerdo a los informes enviados por la embajada de los Estados Unidos al Departamento de Estado, aquella era solamente una excusa pues solamente habían estado esperando una excusa para asaltar el poder.1

De esta forma, el general Manuel María Orellana, comandante del cuartel de Matamoros, se hizo con el poder, tras obligar a Palma a renunciar a la presidencia interina.1 Como los Estados Unidos no aceptaron el nuevo gobierno, pues violaba el Tratado General de Paz y Amistad de 1923, firmado en Washington, D.C.,2 el cuerpo diplomático buscó una salida constitucional al asunto.1

Gracias a los oficios del cuerpo diplomático, y en especial de la embajada de los Estados Unidos, se acordó que la mejor forma para regresar al régimen constitucional en Guatemala era que renunciara el general Chacón, pues Orellana se había atribuido la presidencia interina y el control de facto del estado mientras la enfermedad de Chacón continuaba.  Los diplomáticos decidieron que con la renuncia del presidente, la Asamblea Legislativa retomaría sus poderes y podría convocar a un presidente interino sin la injerencia de Orellana.

A continuación reproducimos los documentos enviados entre el embajador estadounidense y el Departamento de Estado a este respecto, los cuales dejan en claro quién estaba manejando la situación del país en ese momento:

Guatemala, 23 de diciembre de 1930 – 2:00 pm

Todos con quienes he hablado concuerdan con que hay una forma para regresar al régimen constitucional, y esta es, que el general Chacón renuncie a la presidencia y que luego el general Orellana le retorne a la Asamblea los poderes de que se ha investido, que iban a durar mientras existe la incapacidad del Presidente. La renuncia del Presidente terminaría con la incapacidad, y dejaría vacante la Presidencia. Dado que todos los vicepresidentes han muerto o han renunciado, la Asamblea tendría que elegir a otros y el primero de ellos se convertiría en el nuevo presidente interino que llamaría a elecciones.  Existe, no obstante, una inconstitucionalidad en este procedimiento, y es que la Asamblea solamente está facultada para elegir vicepresidentes durante sus sesiones ordinarias, y esta tendría que ser una extraordinaria.  No parece haber otra salida práctica, sin embargo, y nadie le va a objetar esto.

El general Chacón está… sumanente listo para renuncia, y como ya hay indicios de ruptura entre los gobernantes actuales creo que Orellana va a estar de acuerdo con hacerse a un lado eventualmente. La dificultad real será que los diferentes partidos estén de acuerdo en elegir a un presidente interino ya que éste será un factor decisivo en las próximas elecciones.  Hay dos candidatos que se mencionan para las elecciones regulares, Recinos y el general Ubico.

      • Whitehouse.3

Al día siguiente, Whitehouse reportó esto:

Guatemala, 24 de diciembre de 1930 6:00 pm

Dado que tenía razones para creer que su decisión de no reconocer al gobierno de Orellana o no había sido comunidada a Orellana, o había sido grandemente suavizada en su transmisión, arreglé una cita con el general para esta tarde en la casa del presidente de la Asamblea.  El general empezó con su ya acostumbrado discurso de que ha estado restaurando el régimen constitucional, lo maravilloso que esto ha sido recibido por el país, cómo iba a reformar todos los abusos, que no tenían ambicón personal y que estaría encantado de regresar el poder a Chacón cuando éste se recuperara.  Yo le respondí brevemente que su decisión era definitiva y que no iban a reconocer a su gobierno y no quise entrar en una discusión que sería inútil. Sin embargo, dado que había dicho que no tenía ambición personal, parecía que estaría de acuerdo en retornar al régimen constitucional mediante el método indicado en mi nota del 23 de diciembre a las 2:00 pm. Pero rápidamente se opuso, diciendo que convocaría a la Asamblea para elegir a un vicepresidente y que seguiría estrictamente la constitución.  Yo le indiqué que si quería permanecer en el poder la Asamblea no podía elegir constitucionalmente a un vicepresidente sino hasta en las sesiones de marzo.  Su elección podría solamente estar justificada por la ausencia del Presidente y de tres vicepresidentes. Y agregué que si tenía ilusiones de que otros países iban a reconocer a su gobierno yo estaba completamente seguro de que estaba equivocado y sinceramente esperaba que se dedicaría a encontrar una solución a la situación actual que los Estados Unidos pudieran aceptar. Cuando empezó a tomar la conversación otra vez por lo que había hablado, yo cambié el tema y hablé sobre el deseo del general Chacón de abandonar el país y le pregunté que si tenía alguna objeción al respecto. Me respondió que no en absoluto, y que convocaría a la Asamblea para que el permiso necesario fuera concedido.

      • Whitehouse4

Ante esta situación a Orellana no le quedó más que plegarse a las directrices del embajador estadounidense, envió al general Rodríguez Beteta y a su propio hijo a reunirse con el embajador, y a informale que necesitaba cuatro días para seguir con el plan de la renuncia del presidente Chacón.  La renuncia del presidente qeudó prevista para el 27 de diciembre, pero no se pudo hacer porque no estaba el presidente de la Corte de Justicia, y Chacón quería que éste estuviera presente.  Los candidatos que se mencionaban en ese momento para presidentes interinos eran el general Reyes, el licenciado José María Reina Andrade, que era diputado en ese momento, y el general Arisa, quien era el candidato de los rivales del general Ubico.  Los Estados Unidos se reservaron el derecho de reconocer al nuevo presidente interino hasta que hubiera convocado a elecciones.5

El 28 de diciembre se reunió Orellana nuevamente con el embajador Whitehouse, quien le ordenó que ninguno de los golpistas estuviera en el gobierno interino, además de que las elecciones deberían convocarse lo antes posible y que el presidente interino no pudiera participar en ellas.   Sorprendido, Orellana preguntó se los Estados Unidos querían elecciones libres, a lo que el embajador le dijo terminantemente que sí.  Whitehouse no tenía intenciones de reconocer al candidato que presentara Orellana y tampoco iba a permitir que lo nombraran Ministro de la Guerra del gobierno interino.6

Finalmente, el general Chacón presentó su renuncia el 29 de diciembre, según lo relata Whitehouse:

Guatemala, 29 de diciembre de 1930 – 12:00 pm

El Presidente Chacón acaba de renunciar en presencia del presidente de la Asamblea y del Presidente de la Suprema Corte.  Yo estaba en la habitación en ese momento.  El documento quedó en manos del presidente de la Asamblea.

[Opinión personal]. La mayoría de la Asamblea es claramente hostil al general Orellana y a menos que el general haga un despliegue impresionante de fuerza es incierto lo que ocurra con ella. Si las cosas salen mal, estarán realmente mal, y, como supongo que no hay ningún buque de guerra más próximo que en Panamá, recomiendo que se mande uno de inmediato para San José.  Si la cosas se resuelven pacíficamente, el presidente interino puede resultar fortalecido si el capitán del buque y unos cuantos oficiales pueden venir a la Ciudad de Guatemala y presentarle sus respetos. Si se decide otra cosa, la sola presencia del buque de guerra en San José puede prevenir mayores desórdenes. [Fin de opinión personal].

      • Whitehouse7

Esta injerencia de los Estados Unidos sobre los acontecimientos de diciembre de 1930 en Guatemala se desprendió en donde las naciones centroamericanas, con el fuerte patrocinio de los Estados Unidos, se comprometieron a no reconocer gobiernos golpistas en la región.2 Los estadounidenses estaban intentando con esto proteger sus fuertes intereses en Guatemala, especialmente los de la United Fruit Company, la Pan American, y la Shenandoah Oil.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-179.
  2. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  3. Departament of State, Guatemala. Revolution in Guatemala. p. 186.
  4. Ibid., pp. 186-187.
  5. Ibid., p. 188.
  6. Ibid., pp. 189-190.
  7. Ibid., p. 190.

18 de noviembre de 1948: embajador estadounidense presenta credenciales a Arévalo

El embajador estadounidense Richard Patterson presenta sus credenciales al presidente Juan José Arévalo

18noviembre1948
Vitrales del Palacio Nacional de Guatemala, que muestran escenas de la vida en la destruida ciudad de Santiago de los Caballeros. En el recuadro: el presidente Juan José Arévalo en el despacho presidencial en 1945. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 17 de noviembre de 1948, arribó a Guatemala el nuevo embajador de Estados Unidos, Richard Patterson, en quien tenían puestas sus esperanzas los enemigos políticos del gobierno del presidente revolucionario, Dr. Juan José Arévalo ya que confiaban en que el nuevo embajador salvaría a la nación, que según ellos estaba amenazada por los comunistas que el gobierno arevalista toleraba y hasta protegía. Patterson, era co-propietario de una prestigiosa fábrica de plumas fuente en los Estados Unidos y su designación como embajador había sido solicitada por la United Fruit Company, principal terrateniente y complejo industrial en Guatemala, para que influyera en el gobierno guatemalteco para que se modificara el Código de Trabajo -que había entrado en vigor en 1947- ya que éste afectaba los intereses de la poderosa frutera estadounidense.​1

Un embajador de un país de América del Sur le comunicó al presidente Arévalo que tenía información confiable según la cual Patterson intentaba derrocarlo, por lo que el presidente guatemalteco le instruyó a su Ministro de Relaciones Exteriores, Enrique Muñoz Meany, que no atendería al nuevo embajador en la oficina presidencial porque quería evitar expulsarlo de esa oficina y causar un conflicto diplomático. Arévalo prefirió atender a Patterson la primera vez para que presentara sus cartas credenciales en el Salón de Recepciones y las veces siguientes en el Salón de Banquetes, ambos en el Palacio Nacional en la Ciudad de Guatemala. El primer encuentro entre ambos ocurrió el 18 de noviembre, para la presentación de cartas credenciales; Patterson no hablaba español, y Arévalo, quien tenía un doctorado en Pedagogía y una vasta cultura, no quiso hablarle en inglés.​1

Luego de una semana, Patterson solicitó la primera entrevista, en la cual le informó al presidente que la United Fruit Company se oponía a que el Código de Trabajo se aplicara a los ciudadanos de Estados Unidos que trabajaban en la empresa y que dicha ley debía reformarse, para excluir a esos ciudadanos. Patterson le dijo por intermedio de un traductor puertorriqueño, contratado por él: “yo soy hombre de negocios y que hablo poco“, a lo que Arévalo respondió, siempre por medio de traductor: “yo soy político y hablo mucho“.​​ Luego, en una entrevista posterior, el embajador le dijo al traductor: “dígale al Señor Presidente que estoy estudiando español. Así pronto hablaremos sin intermediario”, a lo que Arévalo respondió irónicamente: “Dígale al Señor Embajador que no se tome esas fatigas. Yo tengo cuarenta años de estar estudiando el idioma, y todavía no lo domino.”​1

Para la séptima entrevista, el presidente Arévalo optó por atender al embajador en la oficina presidencial, pero con Miguel Ángel Sandoval, un pianista guatemalteco que había vivido en Estados Unidos durante veinticinco años, como traductor. En esa entrevista, el embajador le dijo: “vengo a ofrecerle un viaje a Estados Unidos, con el recorrido que desee y durante el tiempo que le parezca; que mi gobierno no otorga condecoraciones pero que el Presidente Arévalo será condecorado en Washington; que será recibido espléndidamente y que, además, le daremos lo que él pida; pero que cambie de política“. Ante esto, Arévalo respondió: “mi esposa y yo hemos estado muy preocupados, en días pasados, por la noticia de que la señora de Patterson padecía un ataque de gripe, y que nos gustaría saber que ya está fuera de peligro“. La respuesta ya no era irónica; era un rechazo directo a la propuesta del embajador, quien se quedó atónito y sólo pudo preguntar: “¿Usted le comunicó al presidente mi mensaje?“, quien respondió: “Sí, Señor Embajador“.  Arévalo comentó en sus memorias: “La batalla estaba ganada. Guatemala se había salvado de un vil negocio, de esos viles negocios que suelen producirse en el escritorio presidencial“.​1 (Nota de HoyHistoriaGT: Arévalo se refería a todas las concesiones lesivas para Guatemala que se habían entregado a la United Fruit Company y sus subsidiarias por sus predecesores, en especial el licenciado Manuel Estrada Cabrera, y los generales José María Orellana y Jorge Ubico​; y al hecho de que Guatemala se había ganado el apodo de “República Bananera” gracias a dichas concesiones​2).

Patterson siguió insistiendo, y en una nueva audiencia, que se produjo sin previo aviso, le dijo por intermedio de Raúl Osegueda, Secretario Privado de la Presidencia: “Infórmele al Señor Presidente que estaré ocho días en Washington. Dígale que me han dicho que a él le gustan las mujeres; que quiero traerle una pero deseo saber si la prefiere rubia o de pelo negro“. Arévalo menciona en sus memorias: “Yo nunca había escuchado de un diplomático semejante ofrecimiento de servicios celestinos que solamente se justifican en un plano de íntima amistad. Me dio una profunda pena pensar que este hombre representaba a la nación que acababa de ganar una guerra mundial.​ Con no poco desprecio brindé la respuesta, ya sin ironía“. La respuesta de Arévalo, por intermedio de Osegueda fue: “Efectivamente, me gustan las mujeres; pero suelo buscármelas yo mismo“.​1

El embajador estadounidense se convenció de que era demasiado difícil someter a Arévalo, y optó, entonces, por conspirar para derrocarlo. Si bien el plan no fructificó debido a la habilidad diplomática y política de Arévalo, los Estados Unidos no se dieron por vencidos y continuaron conspirando contra su sucesor, el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, quien tenía objetivos claros y anti-imperialistas, pero quien carecía de la habilidad de Arévalo y terminó siendo derrocado el 27 de junio de 1954 gracias al trabajo del embajador estadounidesne John Puerifoy y del Departamento de Estado dirigido por John Foster Dulles, accionista de la United Fruit Company, y -en mucha menor medida- a la Operación PBSUCCESS de la CIA y su pantalla, el Movimiento de Liberación Nacional.​3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Bermejo, Juan José (1998): Despacho presidencial. Obra Póstuma. Guatemala: Oscar de León Palacios.
  2. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  3. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.

5 de noviembre de 1950: fracasa revuelta de Castillo Armas

El coronel Carlos Castillo Armas lidera una fracasada revuelta para tomar la base militar de La Aurora

5noviembre1950
Edificio de la antigua Penitenciaría Central, construida por el gobierno del general J. Rufino Barrios y que operó hsata la década de 1960. Allí estuvo prisonero el coronel Castillo Armas (en el recuadro) tras el fallido ataque a la Base Militar “La Aurora”. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El coronel Carlos Castillo Armas era un militar fiel al coronel Francisco Javier Arana, y tras la muerte de éste a manos de miembros del gobierno del Dr. Juan José Arévalo que estaba dirigidos por el Ministro de la Defensa, el coronel Jacobo Arbenz en 1949, empezó a complotar contra los gobiernos revolucionarios.  Tras laborar como director en la Escuela Politécnica, Carlos Castillo Armas lideró su primera incursión armada el 5 de noviembre de 1950, cuando en compañía de cien civiles, todos ellos sin ningún entrenamiento, intentó tomar la Base Militar “La Aurora“. 

Los apologistas de la Liberación, como el escritor Mario López Villatoro, embellecieron aquella fracasada rebelión comparando, sin querer, a los métodos los gobiernos revolucionarios con los de los presidentes liberales que los antecedieron (en especial a los brutales métodos judiciales y carcelarios del general J. Rufino Barrios,1 del licenciado Manuel Estrada Cabrera2 y del general Jorge Ubico3):

“Una inolvidable tarde del 5 de noviembre de 1950, a la cabeza de cien patriotas, se rebela en armas y asalta casi sorpresivamente el primer cuartel denominado “Base Militar”, tenido como una especia de ciudadela de la Revolución. Se aseguraba contar con simpatizantes del movimiento en el interior de la fortaleza, pues el sentimiento de repudio hacia el gobierno descabellado de Arévalo, había invadido todos los ámbitos de la República; lo cierto es que cuando los primeros guardias reaccionan y se sacuden del natural atolondramiento, suenan los primeros disparos y entonces se entabla el tiroteo, que tomara desprevenidos a los jefes del mencionado cuerpo castrense.

De los cien ciudadanos valerosos y heróicos, fueron sacrificados veintuno, escapando el resto y siendo atrapados irremediablemente entre la furia de la sodadesca que disparaba a la ciega; entre los ametrallados que quedaron tendidos en los patios dados por muertos, debido a la forma en que fueron atacados, a fuerzas misteriores, a designios impenetrables del Supremo Hacedor, todavía permanecían vivos tres hombres que han pasado ya a la historia: Carlos Castillo Armas, Mario Arrivillaga y José Segundo Mancio, como supervivientes para relatar la grandeza de esa aventura con la cual está marcado con signos de sacrificio el camino a seguir para la liberación de la patria del quetzal.

Trasladados al Hospital para la autopsia de ley descrubre el médico forense que vivían tres hombres, gravemente heridos; se da el parte urgente a la Presidencia de la República y los matarifes del comunismo opinaban que se liquidara sin ningún escrúpulo a los traidores reaccionarios, según ladraban en el delirio de su ira; pero contra todo lo anhelado por los insensatos se procede a la curación de tales guatemaltecos, siendo traslados a la Penitenciaría Central.

Y es aquí donde Carlos Castillo Armas, resignado a su suerte, pero con fe profunda en sus compatriotas y en medio de la pesadumbre por la desaparición de sus valientes compañeros sacrificados por la redención de Guatemala, alimenta la segunda fase de la gran operación.  Se gesta el primer episodio de una odisea, consistente en escapar de la cueva de los lobos marxistas e ir a comenzar de nuevo la batalla y es así como un 11 de junio d 31952, logra fugarse del centro penitenciario en compañía de otros recluidos abnegados y dispuestos a todo por servir a la Patria.   Ante la expectación pública, y la tormenta de comentarios a cual más variados y contradictorios que se desata en el ambiente, Castillo Armas se ve protegido por la embajada de Colombia adonde fuera en busca de asilo inesperadamente“.4

Por su parte, el escritor revolucionario Manuel Galich describió así los hechos:

“A los 7 meses de haber consumado el asalto a la base militar, de 1950, Carlos Castillo Armas continuaba guardando prisión, rodeado de consideraciones por los jefes del penal.  Pendía sólo la sentencia por los delitos de sedición y rebelión, y sus comunicaciones con el exterior eran expeditas.  En el Gobierno ya nadie se acordaba más de él, porque existían problemas de mucho mayor interés nacional y porque, consignado a los tribunales de justicia, el Ejecutivo no lo consideraba asunto de su incumbencia.

A cargo de los jefes del penal corría el distraer la atención de los presos con una función vespertina de cine, y allí fueron reclusos y guardianes.  Mientras tanto, se escurrían por un túnel Castillo Armas, un teniente, un chofer y dos sargentos, compañeros suyos del 5 de noviembre, más uno de los autores del crimen del Studebaker gris, muy sonado en 1948; un parricida condenado a 30 años, un doble homicida y un ladrón sentenciado a 5 años.  Castillo Armas surgió del suelo, a las 6 de la tarde del 9 de junio de 1951, seguido de aquella ‘selecta’ escolta.  El centinela no dio la alarma a que estaba obligado sino después de un tiempo prudencial, porque quiso creer que aquellos aparecidos eran ‘fontaneros’ a juzgar por sus vestimentas.  Ganó el prófugo la Legación de Colombia y de allí salió del país con salvoconducto del Gobierno.

Para la United Fruit Company (UFCO) aquel individuo no podía sino parecer su ‘mesías’, y lo trajo al sitio ideal, allí donde su dominio es absoluto, fronterizo, para mayor fortuna, con Guatemala: la costa norte de Honduras […] El pupilo tenía algunos antecedentes que lo abonaban. Además de su aranismo de 1949 y de su asalto a la base militar de 1950, había recibido unos cursillos, un tanto olvidados, en West Point, y un oficialato de Estado Mayor.  No obstante, no pasaba de ser un neófito para la envergadura de la operación a que se le destinaba: lanzarlo contra Guatemala, armado, equipado y financiado por la UFCO, dirigido por expertos ‘yanquis’ y seguido por mercenarios caribes y centroamericanos.”5

(Nota de HoyHistoriaGT: dejamos que el lector decida cual de los dos versiones es más real, basado en los documentos desclasificados por la CIA estadounidense en 2003 en donde no solamente aparecen los tres criptónimos que esta organización utilizó para Castillo Armas -PANCHO, RUFUS y CALLIGERIS- sino que se detalla la forma en que fue el embajador John Puerifoy y el Departamento de Estado los que verderamente derrocaron al gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán el 27 de junio de 1954, y no la mal preparada operación PBSUCCESS que estaba a cargo de Castillo Armas.6)

Castillo Armas fue asesinado el 26 de julio de 1957 bajo circunstancias todavía no esclarecidas, y el 27 de julio de 1957, durante la breve presidencia del licenciado Luis Arturo González López, el decreto gubernativo No. 590 concedió el indulto a los autores, cómplices o encubridores de los delitos de rebelión y sedición de los sobrevivientes de la asonada del 5 de noviembre de 1950.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez, Guillermo (Mayo de 1886) Exposición y documentos presentados a la Asamblea Nacional Legislativa por Guillermo Rodríguez, acusado y sentenciado con pretexto de la bomba del 13 de abril de 1884.  Guatemala: Tipografía de Arenales. p. 50.
  2. Ávila Pessel, Carlos (6 de mayo de 1920). Defensa presentada por el Licenciado don Emeterio Ávila Echeverría después de ratificada la sentencia que le condenó a muerte, con relación al atentado del 29 de abril de 1907. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  3. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  4. López Villatoro, Mario (1956). Por los fueros de la verdad histórica. Una voz de la Patria escarnecida. Guatemala, ante la diatriba de uno de sus hijos renegados. Guatemala: Imprenta Moderna. pp. 218-219.
  5. Galich, Manuel (1956) Por qué lucha Guatemala : Arévalo y Arbenz dos hombres contra un imperio. Argentina : Elmer Editor.
  6. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency.
  7. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999). Causas y orígenes del enfrentamiento armado interno. Naciones Unidas. p. 247.