17 de febrero de 1865: muere Juan José de Aycinena y Piñol, Marqués de Aycinena, Obispo de Trajanópolis, rector de la Pontifica Universidad de San Carlos y Ministro de Asuntos Eclesiásticos del gobierno de Rafael Carrera

Retrato del Obispo Juan José de Aycinena y Piñol que se conserva en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.

En Guatemala el marquesado de Aycinena fue el único título nobiliario que se extendió por el Rey de España. Este título fue otorgado a Juan Fermín de Aycinena e Irigoyen, un ciudadano español que había llegado al Nuevo Mundo a buscar fortuna y había logrado hacer un imperio comercial gracias al transporte de carga en mulas desde los puertos del Atlántico hasta las principals ciudad de la Capitanía General.

Gracias a su imperio comercial y a su origen español, Aycinena y su familia lograron conseguir las mejores posiciones en el gobierno colonial a principios del siglo XIX, al punto que tuvieron puesto que hasta entonces habían estado a cargo únicamente de ciudadanos españoles. Por otra parte, varios de sus miembros ingresaron al clero, tanto regular como secular y gracias a todo esto, la familia alcanzó importantes posiciones gubernamentales que incluyeron el rectorado de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo y diputados ante las Cortes de Cádiz.

En la década de 1810, los Aycinena pelearon junto con los españoles para sofocar cualquier intento independentista en América Central y estuvieron en contra de cualquier movimiento de esa índole ya que implicaba perder el poder que habían conseguido. Pero la debidlidad de la corona española tras la invasion Napoleónica y el fracaso de las Cortes de Cádiz tras el retorno al poder de Fernando VII llevaron a la Independencia en 1821.

Tras la creación de las Provincias Unidas del Centro de América, los Aycinena y sus familiares se aglutinaron en el partido conservador, el cual promulgaba que no se cambiara absolutamente nada en la estructura política y social del nuevo país, mientras que el resto de criollos no-aristócratas se aglutinaron en el partido liberal y pelearon por un cambio radical en la política: la separaciónde Iglesia y Estado y la eliminación de los títulos nobiliarios, principalmente.

En medio de esta vorágine de acontecimientos vivió el obsipo Juan José de Aycinena y Piñol, quien nació en la Ciudad de Guatemala, el 29 de agosto de 1792 y quien heredó el título de Marqués de Aycinena a la muerte de su padre. En 1825 fue nombrado rector de la Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo y estuvo en el cargo hasta que fue expulsado de Centroamérica junto con el resto de su familia en 1829, luego de la invasion liberal liderada por el general Francisco Morazán.

Vivió un tiempo en el exilio, junto con su hermano Mariano de Aycinena, quien había sido el jefe de Estado de Guatemala durante la invasión morazánica y cuando éste no quiso retornar a Guatemala tras el colpaso del gobierno liberal de Mariano Gálvez se convirtió en el líder del partido conservador. Su posición era mucho más débil que cuando estaban en el poder en 1829, así que tuvieron que empezar pactando con el general campesino Rafael Carrera, quien se había convertido en el hombre fuerte de Guatemala tras liderar la revolución indígena-católica que derrocó a los liberales.

Entre 1840 y 1849, ya siendo nombrado nuevamente rector de la Pontifica Universidad, Aycinena fue uno de los principales colaborades de Carrera pero cuando vio que éste parecía perder el control de la situación en 1848, no dudó en pedirle la renuncia y enviarlo al exilio. Carrera midió sus opciones perfectamente y salió del país hacia México sin oponer resistencia, desde donde estuvo esperando que la crisis interna de Guatemala obligara que lo llamaran de vuelta al poder.

Carrera regresó a Guatemala en 1849, tras haber pactado con los líderes indígenas de occidente y cuando se estaba desarrollando una sangrienta Guerra civil en Yucatán, en donde los indígenas estaban masacrando a criollos y europeos. A su retorno, los criollos liberales huyeron hacia El Salvador, pero Aycinena y los criollos conservadores no podían huir porque no eran aceptados en otros país por su tendencia pro-católica, como estaban aterrados de que una guerra civil como la de Yucatán se desatara en Guaemala, tuvieron que pactar con Carrera.

Aycinena y sus familiars se convirtieron en el Estado Mayor del genera Rafael Carrera y gobernaron junto con él hasta 1865. Aycinena falleció el 17 de febrero y Carrera el 14 de abril de ese año y puede decirse que fue en ese momento que terminó el gobierno conservador en Gutemala.

BIBLIOGRAFIA:

13 de enero de 1971: a pesar de encontrarse en silla de ruedas, es asesinado el licenciado Adolfo Mijangos López, miembro de la Comisión Universtaria que se opuso rotundamente a la concesión de EXMIBAL

El Palacio Nacional de Guatemala, entonces sede del gobierno, en la poca en que fue asesinado Mijangos López.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro (1966-1970) discutió la posibilidad de ceder las minas de níquel en Izabal a una empresa canandiense a la que le permitió prácticamente re-escribir la ley de Minería de Guatemala.  El plan del gobierno era otorgar una concesión por cuarenta años para la explotación del níquel a la empresa «Explotaciones y Exploraciones Mineras de Izabal, S.A.» (EXMIBAL), subsidiaria de la compaña canadiense «International Nickel Company» (INCO).

Sin embargo, la concesión no se concretó durante el gobierno de Méndez Montenegro, pero tan pronto como el general Carlos Arana Osorio inició su gestión presidencial el 1.º de julio de 1970, reabrió el caso de EXMIBAL y empezó a trabajar para cederle la concesión. Ante esto, numerosos sectores sociales se opusieron, ya que argumentaban que resultaría muy onerosa para el país; entre las entidades que más resistencia ofrecieron estuvo la comisión creada por la Universidad de San Carlos para analizar el asunto.

Entre los miembros de la comisión estaba el licenciado Adolfo Mijangos López, para entonces diputado en el Congreso y respetado intelectual guatemalteco que se encontraba en silla de ruedas tras sufrir un accidente.  Otros miembros de la comisión que investigaba a EXMIBAL fueron el profesor Julio Camey Herrera y su colega, Alfonso Bauer Paiz, quienes fueron atacados a balazos. Camey murió a consecuencia de sus heridad, y Bauer Paz, herido, tuvo que salir al exilio. Luego del atentado contro Bauer Paiz y Camey, el 13 de enero de 1971 Mijangos López fue asesinado por desconocidos cuando salía de su oficina en la 4 avenida de la zona 1 del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.

El 8 de mayo de 1971 el gobierno de Arana Osorio finalmente otorgó la concesión a EXMIBAL, la cual cubría 385 kilómetros cuadrados en el área de El Estor, en Izabal, con una inversión inicial de US$228 millones. La mina, construida en las montañas de los indígenas Q’eqchi incluía un complejo residencial de 700 casas, numerosas oficinas, un hospital, un pequeño centro comercial, escuela, una cancha de golf y un gran área de procesamiento industrial.

Al año siguiente, pese a las amenazas del gobierno de Arana Osorio, los estudiantes de la Universidad de San Carlos celebraron la velada de la Huelga de Dolores (en la que había participado activamente Mijangos tanto como estudiante como profesional) y cantaron un homenaje a Mijangos López con serias acusaciones contra el gobierno y los supuestos autores intelectuales del crimen:​

“Que de donde Fito​ vienes,
del panteón de los caídos que edifica el General,​
a contarles mi tragedia sucedida
en una tarde al año que entró el “Chacal”,
como ustedes lo recuerdan me mataron
por la espalda e indefenso estaba yo,
pues siendo universitario no cargaba
guardaespaldas por ser un intelectual,​
los esbirros asesinos pertenecen a la MANO
que comanda Sandoval, por luchar contra la EXMIBAL”

NOTAS:

  • El Chacal: apodo del president Arana Osorio
  • Sandoval: Mario Sandoval Alarcon, líder del Movimiento de Liberación Nacional
  • Fito: apodo del Adolfo Mijangos
  • MANO:  organización paramilitary utilizada por el Movimiento de Liberación Nacioal para eliminar opositores.

BIBLIOGRAFIA:

 

7 de enero de 1681: con poco más de sesenta estudiantes la Real Universidad de San Carlos de Borromeo inicia lecciones en cinco de sus nueva cátedras

Retrato de San Carlos de Borromeo, santo patrocinador de la Universidad de Guatemala que se encuentra en el Museo Diocesano de Milán.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Después de varias décadas, alegatos y peticiones, el rey Carlos II expidió una real cédula, con fecha de 31 de enero de 1676, que dio licencia a la capital del Reino de Guatemala (situada entonces en Santiago de los Caballeros de Guatemala) para fundar una universidad real o Estudio General, como también se les denominaba a este tipo de instituciones. Esta sería la tercera universidad real y pública de la América hispánica.​ Después de un conflictivo proceso de organización, cinco años después de expedida la cédula real, la Real Universidad de San Carlos inició las lecciones de cinco de sus nueve cátedras, el 7 de enero de 1681, con más de sesenta estudiantes matriculados y siendo el Rector el Doctor José de Baños y Soto Mayor, arcediano de la Catedral, Predicador del Rey de España y Doctor de la Universidad de Osuna.​ La universidad fue inaugurada bajo el patrocionio de San Carlos Borromeo, dictando sus estatutos don Francisco Saraza y Arce, copia de los de México que, a su vez, eran adaptación de los de la Universidad de Salamanca en España.

Algunos de los catedráticos electos no tomaron posesión de sus sillas, debido a sus ocupaciones como procuradores y su pronta salida del reino, otros porque consideraron que su nueva categoría, como “interinos” y no como “propietarios” de la cátedra, no eran digna de su prestigio, y uno más, el catedrático de medicina, nunca llegó a Guatemala porque se encontraba en la Real Universidad de México leyendo otra cátedra.e

La constitución universitaria exigía la libertad de cátedra, asimismo obligaba a que se leyesen doctrinas filosóficas contrarias para motivar la dialéctica y la discusión de ideas.

Las primeras cátedras de la Universidad de San Carlos fueron:

  • Cánones
  • Leyes
  • Medicina
  • Teología Escolástica
  • Teología Moral
  • Dos cursos de lenguas

La Real Universidad de San Carlos Borromeo recibió la aprobación papal por bula del 18 de junio de 1687, diez años después de su fundación y seis años después de que comenzaran las clases.

BIBLIOGRAFIA:

5 de diciembre de 1921: golpe militar derrota al presidente Carlos Herrera

Generales Jorge Ubico y José María Orellana poco después del golpe de Estado de 1921.  Ubico fue uno de los principals colaboradores de este golpe. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el derrocamiento del gobierno liberal del licenciado Manuel Estrada Cabrera, se derogó la Constitución de 1879 y se estableció una nueva constitución, llamada “Federalista” ya que se hizo con el fin de conseguir la unidad centroamericana, supuestamente el objetivo principal del Partido Unionista. Los liberales (a quienes los unionistas llamaban “cabreristas”) refutaban las pretenciones unionistas de los conservadores (a quienes llamaban “cachurecos”) pues aducían (no sin razón) que eran los conservadores los que se habían opuestos a la Unión Centroamericana durante el gobierno de Rafael Carrera.

Pero los problemas pronto se hicieron evidentes:  los liberales se fraccionaron y empezaron a formar partidos de diferente enfoque.  Surgieron así, partidos como el Liberal Federalista y el Liberal Democrático y la inestabilidad del regimen se hizo evidente.  A eso se unió el hecho de que Herrera se opuso a ratificar las concesiones lesivas que había hecho el gobierno de Estrada Cabrera a la United Fruit Company (UFCO) y su subsidiaria, la International Railways of Central America (IRCA).

La UFCO decidió tomar el control de la situación y patrocinó un golpe de estado.  Así pues, en la tarde del 5 de diciembre de 1921, un grupo de altos oficiales del ejército ingresó a la residencia del presidente Carlos Herrera y Luna y le exigió su renuncia.   Herrera se vió obligado así a dejar el poder en manos de un triunvirato militar compuesto por los generales José María Lima, José María Orellana y Miguel Larrave.  Orellana fue durante muchos años el Jefe del Estado Mayor del derrocado presidente Manuel Estrada Cabrera.​

Unas horas después, el triunvirato declaró que la Asamblea Legislativa en ejercicio había sido asentada ilegalmente y que, por lo tanto, toda la legislación emitida por ésta, incluida la promulgación de la Constitución, carecía de base jurídica. La Constitución anterior a 1921 (que había sido promulgado en 1879) y la Asamblea que existía en el momento de la caída de Cabrera fueron reinstauradas y el primer designado de Herrera, José Ernesto Zelaya , fue descalificado para ejercer presidencia.

La Asamblea reinstaurada eligió como presidente provisional al general José María Orellana el 15 de diciembre de 1921. Por su parte, los miembros del gabinete de Herrera que pertenecían al partido unionista fueron encarcelados, entre ellos José Azmitia González, quien era el presidente del Tribunal de Cuentas y uno de los principals líderes del movimiento que había derrocado al presidente Manuel Estrada Cabrera en 1920.​

Al respecto de Azmitia, se cuenta una anécdota que relata cómo eran los gobernantes guatemaltecos de la época: Josefina Gómez Tible, Hermana del escritor Enrique Gómez Carrillo, pretendía casarse con Azmitia y como conocía al general Orellana, decidió hacer algo para liberar a su pretendiente.​ Enterada de que luego de anochecer ciertas meretrices eran admitidas en la casa presidencial e informada por el hijo de su cocinera (quien era sargento que estaba frecuentemente de guardia en dicho lugar) de que el general se encerraba en un pequeño despacho entre las nueve y las once de la noche a atender sus asuntos, decidió disfrazarse y llegar a pedir la libertad de Azmitia González. Alquiló un lujoso carruaje y usando un vestido de largo escote y que mostraba sus pantorrillas, llegó a la casa presidencial en donde los soldados la confundieron con una de las visitantes cotidianas y no le impidieron el paso; llegó así hasta el despacho de Orellana sin ser molestada.​ Orellana estaba en su despacho leyendo unos documentos con un pequeño revólver al alcance de la mano; cuando la vio, se echó a reír y le dijo: “Entre Josefinita, mire que bien me cuidan, ha entrado usted como en su casa. Ya sé que quiere: casarse con don José. Está bien. Mañana a las once estará el jefe político en la Penitenciaría. Si don José promete, frente a ese funcionario, no meterse en babosadas, saldrá inmediatamente libre y no lo molestaré.”  Azmitia fue fiel a su palabra y ya nunca más participó en política.

BIBLIOGRAFIA:

 

  • Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional. 
  • Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala. 
  • Colón Gómez, Julio (1980). «Mi tío José». Revista Ingeniería (Guatemala: Colegio de Ingenieros de Guatemala). 
  • Díaz Romeu, Guillermo. “ Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico.” Historia general de Guatemala. 1993-1999. Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Volume 5. 1996. Pp. 38.
  • Dosal, Paul J. Doing business with the dictators: a political history of United Fruit in Guatemala, 1899-1944. Wilmington: Scholarly Resources.1993. Pp. 102.
  • Jiménez, Ernesto Bienvenido. Ellos los presidentes. Guatemala: Editorial José de Pineda Ibarra. 1981. Pp. 192.
  • Mendoza, Juan Manuel (1946). Enrique Gómez Carrillo; biografía crítico literaria: su vida, su obra y su época. Guatemala: Tipografía Nacional. 
  • Ortiz Rivas, Silverio (1922). Reseña histórica de la parte que el elemento obrero tuvo en el Partido Unionista. Guatemala: Inédito; reproducido parcialmente en el libro ¡Ecce Pericles! de Rafael Arévalo Martínez. 
  • Pitti, Joseph A. Jorge Ubico and Guatemalan politics in the 1920s. Albuquerque: University of New Mexico. Unpublished dissertation. 1975. Pp. 36.

 

4 de diciembre de 1873: llega a la presidencia el general J. Rufino Barrios

Monumento de J. Rufino Barrios realizado por el artista español Tomás Mur por encargo del president José María Reina Barrios.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca

Indudablemente, tanto el general J. Rufino Barrios como el general Rafael Carrera formaron la República de Guatemala tal y como la conocemos hoy en día.  Con un gobierno férreo y dictatorial ambos líderes impusieron su voluntad entre los otros estados centroamericanos y pusieron y quitaron presidentes a su antojo en los vecinos Honduras y El Salvador.

Ambos fueron fieles a sus creencias y miembras Carrera fue total y absolutamente favorable a la Iglesia Católica y a las costumbres y enseñanzas de ésta, Barrios fue laico y promovió un estado anticlerical y con leyes civiles.

A Barrios se le llama “El Reformador” porque fue el que modificó las políticas de Guatemala de forma que se alejó de la gran influencia de la Iglesia por medio de los siguiente:

  • Separación definitiva de la Iglesia y del Estado: procedió a expropiar a las órdenes regulares sus vastas propiedades, siguiendo el ejemplo de las expropiaciones hechas por el general hondureño Francisco Morazán en 1829.
  • Supresión de diezmos y primicias obligatorios​
  • Extinción de las cofradías
  • Instauración del matrimonio civil
  • Secularización de cementerios
  • Creación del registro civil
  • Instauración de la enseñanza laica en todos los colegios de la República
  • Instauración de la escuela primaria gratuita y obligatoria.
  • Reorganización de la universidad, para eliminar los cursos de teología

Pero por otra parte, su política agraria fue sumamente pesada para la población indígena, que hasta entonces había gozado de cierta autonomía gracias a los pactos que Carrera había establecido tanto con los líderes criollos como con los indígenas.  Tras la muerte de Carrera, los liberales liderados por Barrios emprendieron una agresiva Reforma Agraria que logró expropiar las tierras comunales que tenían los indígenas y convertirlas en grandes fincas para el cultivo de café, un producto que requiera grandes cantidades de mano de obra barata para ser rentable.

Para suplir la mano de obra, Barrios instauró el Reglamento de Jornaleros, por medio del cual consiguió que los indígenas no solamente ya no tuviera sus tierras comunales, sino que tuvieran que trabajar forzosamente como mozos colonos en las diferentes fincas cafetaleras que se formaron.  Como parte de esta reforma, Barrios cedió la Verapaz a colonos alemanes quienes aprovecharon la generosa concesión para establecer grandes emporios en los municipios de Tucurú, Tamahú, Purulhá y Cobán.  Entre las familias que se establecieron en esos lugares están los Diesseldorf, Sapper, Sarge y Thomae.

La imagen del general Barrios fue endiosada por los gobiernos liberales que le sucedieron, haciéndolo ver como un gran reformador que sacó a Guatemala de un profundo atraso, pero un studio objetivo de lo ocurrido realmente da cuenta de lo siguiente:

  1. La Biblioteca Nacional se formó con todos los volúmenes expropiados a las órdenes religiosas.
  2. El Instituto Nacional para Varones se estableció en el Colegio Tridentino que tenían los jesuitos y su claustro estuvo a cargo del profesor Santos Toruño, quien ya tenia un exitoso colegio desde antes de la Reforma
  3. El ferrocarril se introdujo para que los cafetaleros y azucareros pudieran sacar su producción hacia los puertos.  Los proyectos ya existían desde tiempos del gobierno conservador.

Otra característica del gobierno de Barrios fue que con él se inició el saqueo de los fondos públicos que hasta entonces se habían respetado.  Tras su muerte se publicó el libro Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública en el que se detalla que durante su presidencia llegó a acumular treinta y tres millones de pesos de la época.  Esta fortuna fue aprovechada por su viuda, Francisca Aparicio, quien gozó de una vida relajada en Nueva York y España tras la muerte de su esposo.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

7 de noviembre de 1840: la Asamblea Constituyente del Estado de Guatemala establece la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo

Laboratorio de Anatomía en la Escuela Facultativa de Medicina y Farmacia en 1896.  Para entonces, la facultad contaba con casi 75 estudiantes en total, muchos de ellos del resto de Centroamérica y del sur de México.  Fotografía publica por “La Ilustración Guatemalteca“.

Tras la violenta revolución entre campesinos católicos y el ejército de los liberales, el gobierno del Estado de Guatemala pasó de nombre a Mariano Rivera Paz y de hecho al caudillo campesino Rafael Carrera.  A pesar de que en ese momento todavía era analfabeto, Carrera era ya un hábil militar y manejaba muy bien la política, al punto que supo aliarse con los criollos conservadores católicos y restableció las instituciones que existían durante la época colonial, entre ellas, la Pontificia Universidad.

Los liberales habían clausurado la casa de estudios superiores por ser de orientación católica y la habían sustituido por la institución laica que llamaron Academia de Ciencias y Estudios.  Originalmente su rector fue el doctor Pedro Molina, pero la guerra civil que se extendió de 1838 a 1840 hizo que la Academia quedara en el olvido.

Los conservadores restituyerón la antigua Pontificia Universidad tal y como estaba establecida originalmente, aunque ahora solamente con jurisdicción en el Estado de Guatemala y el 7 de noviembre de 1840 la Asamblea Constituyente estableció la Facultad de Medicina.  Hasta entonces, si bien había habido estudios de las Ciencias Médicas, Química y Farmacia en el Estado, estos habían estado a cargo del Protomedicato y de los muy escasos médicos que había en el país.

Fue hasta ese momento que se estableció formalmente la Facultad, la cual estaba directamente reglamentada por el gobierno conservador, aunque la Universidad quedaba encargada de los estudios teóricos y los exámenes de grado.

El decreto de creación de la facultad se transcribe a continuación:

“DECRETO DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE DE 7 DE NOVIEMBRE DE 1840, ESTABLECIENDO LA FACULTAD DE MEDICINA

  1. Se establecerá en el estado una sociedad compuesta de los doctores y licenciados médicos, cirujanos y farmaceutas, que se denominará Faculta de Medicina de Guatemala.
  2. Su objeto será el arreglo del ejercicio de la medicina, cirugía y farmacia, y el progreso y perfección de estos ramos.
  3. El gobierno informado por los doctores médicos, reglamentará la facultad médica, bajo las bases que expresan los proyectos presentados por la junta de doctores médicos en 19 de agosto ultimo; pero sin separar de la Universidad el estudio teórico de esta ciencia, ni privarla de la intervención que le da su estatuto en los exámenes de grados de bachilleres, licenciados y doctores.”

BIBLIOGRAFIA:

 

 

 

2 de noviembre de 1815: nace en la Nueva Guatemala de la Asunción el Mariscal José Víctor Zavala, destacado militar en la Guerra contra los Filibusteros

Retrato del Mariscal José Víctor Zavala que se conserva en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En el siglo XXI cuando los guatemaltecos escuchamos “Mariscal Zavala” de inmediato pensamos en una cárcel especial en un cuartel militar que se utiliza para mantener en prisión preventiva a personajes con ciertos privilegios.  Pero muchos desconocen quién fue José Víctor Zavala, el militar y abogado.

José Víctor Ramón Valentín de las Animas Zavala y Córdoba nació en la Nueva Guatemala de la Asunción el 2 de noviembre de 1815, en el seno de una familia de ascendencia española y por ello tuvo la oportunidad de recibir una educación muy esmerada. Siendo todavía muy joven, fue enviado a los Estados Unidos y Europa en donde aprendió inglés y francés y al regresar a Guatemala se enroló en la Academia de Ciencias y Estudios (institución que los regímenes liberales de la década de 1830 habían establecido en lugar de la Pontifica Universidad de San Carlos), en la que obtuvo el título de abogado, aunque nunca ejerció como tal.

Inició su carrera militar, cuando ingresó al Ejército al surgir los levantamientos en oriente comandados por Rafael Carrera, de quien irónicamente más tarde fue leal colaborador y amigo.

Cuando Carrera regresó de su exilio en 1848, Zavala fue enviado a detenerlo en Suchitepéquez, pero éste se puso a las órdenes de Carrera y con ello selló definitivamente el retorno del caudillo conservador.  Su colaboración fue tan estrecha que Carrera envió a Zavala a combatir a los filibusteros estadounidenses en Nicaragua en 1857.

En la Guerra contra los Filibusteros Zavala dió enormes demostraciones de valor, lo que le valió el apodo de “el D’Artagnan Guatemalteco” y un enorme prestigio entre sus conciudadanos.

Cuando Carrera falleció en 1865, hubo varios interesados en que fuera Zavala quien fuera designado como presidente, pero los manejos politicos lo dejaron por un lado y eligieron a otro Mariscal, Vicente Cerna y Cerna, como presidente.   Cerna también había sido aliado y amigo de Carrera, pero a diferencia de Zavala, carecía de estudios y preparación.

Tras la revolución liberal de 1871, Zavala fue el Ministro de la Guerra transitorio del president de facto Miguel García Granados, para poder facilitar la transición entre el régimen conservador y el liberal.

Su última acción militar fue la Intentona de Barrios, que fracas estruendosamente en Chalchuapa el 2 de abril de 1885.

BIBLIOGRAFIA: