26 de abril de 1902: la Asamblea Legislativa aprueba el Reglamento del Ejercicio de la profesión de Farmacia

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Unión Farmacéutica de Lanquetin, Castaing & Co. que funcionaba en la Ciudad de Guatemala. Era propiedad de los franceses Julio Lanquetin, Víctor Castaing y del guatemalteco Felipe Solares.  Imagen tomada de El Libro Azul de Guatemala.

El 20 de febrero de 1902, el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera reguló la profesión de Farmacia en Guatemala, por medio del decreto 621 el cual estaba basado en las modificaciones formuladas por una Comisión Mixta de médicos y abogados y por la Facultad de Medicina y Farmacia del Centro. Se reproducen a continuación algunos de los aspectos más importantes de dicho decreto:1

Decreto Número 621:Capítulo IClasificaciones de las sustancias medicionales y personas a quienes compete la venta

Artículo 1°. Para los efectos de este reglamento, se dividen las sustancias medicinales como a continuación se expresa:

  1. Medicamentos, que son las sustancias simples o compuestas ya preparadas y dispuestas para su uso medicinal inmediato.
  2. Drogas, objetos naturales y productos químicos empleados como primeras materias en la preparación de los medicamentos.
  3. Plantas medicinales indígenas.

Artículo 2°. La preparación oficinal y magistral, y el expendio por menor de toda sustancia medicamentosa, así como de cualquier medicina de patente, aguas minerales, etc., corresponde exclusivamente a los Farmacéuticos titulados.

Artículo 3°. El derecho exclulsivo profesional de los Farmacéuticos, y libertad de comercio e industria de los drogueros y herbolarios, se sujetará, no obstante, a las prescripciones del presente reglamento.

Capítulo II

Del ejercicio de la Farmacia

Artículo 4°. La profesión de farmacia se ejerce regenteando una botica, ya en concepto de propietario, o como responsable de la que se le encargue. […]1

Artículo 6°. Si en una población no hubiere farmacia servida por un profesor, podrá la Junta Directiva de la FAcultad conceder licencia a una o más personas para establecer puntos de venta, debiendo quitarlos cuando llegue a establecerse un farmacéutico y siempre que llene las condiciones siguientes:

  1. Sujetarse a un examen práctico sobre reconocimiento, usos principales y dosis a que pueden administrarse las sustancias que podrán expender y que serán las de uso más comun y menos peligroso, si el capital que empleen en un surtido de drogas y medicinas fuere mayor de quinientos pesos.
  2. Presentar una información de vida y costumbres.
  3. Pagar los derechos de xamen, si lo hubiere, y el valor de la matrícula

Artículo 7°. Autorizada la apertura de una botica, pondrá el farmacéutico, en la parte exterior del establecimiento un rótulo que diga: Botica de N.N, y un farol, en la parte superior de la puerta, que por la noche indique el lugar del establecimiento.[…]

Capítulo IV

De los envases

Artículo 9°. Todos los medicamentos estarán en sus frascos esmerilados y de color correspondiente para las sustancias alterables por la luz, así mismo, los frascos propios para los jarabes, aceites, aguas gaseosas, etc., vasos de loza fina y de porcelana con sus tapaderas, y el demás envase relativo a las sustancias que deben contener; todo rotulado uniformemente, sujetándose a una misma nomenclatura que será la de la Farmacopea guatemalteca, cuyos nombres deberán estar en castellano y en latín sin abreviaturas.[…]2

Capítulo V

De las obligaciones de los farmacéuticos

Artículo 11.- Los farmacéuticos están obligados a habitar en sus establecimientos; a dirigir las operaciones de laboratorio; a despachar, por si o bajo su propia responsabilidad, los medicamentos o las recetas.

Artículo 12.- Los farmacéuticos con botica abierta, no podrán ausentarse por más de un mes de la población en donde se hallen establecidos, sin dejar un regente farmacéutico que los sustituta.[…]

Artículo 15.- Es absolutamente prohibido al farmacéutico recetar o suministrar medicamentos sin orden de algún médico con título legal.[…]3

Capítulo VI

Despacho de boticas

Artículo 25. Las boticas estarán abiertas desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche, sin perjuicio de quedar los farmacéuticos obligados a despachar los medicamentos que se soliciten a cualquier hora de la noche; pero en la población donde hubiere varias boticas, la Junta Directiva, o la autoridad local en su defecto, señalará las de turno, que serán las obligadas al despacho durante la noche.[…]

Artículo 28.- Aún con receta, los farmacéuticos no despacharán medicamento alguno heróico o venenoso en dosis extraordinaria, sin consultar antes con el médico que suscriba la receta y exigir la ratificación de ésta.  La misma precaución tendrán con las sustancias incompatibles.[…]4

Artículo 31.- Para la venta de los medicamentos, lo mismo que para el despacho de recetas y prepración de medicamentos oficinales, los farmacéuticos se ceñirán en lo posible al Codex francés, mientras tanto se forma la Farmacopea del país.[…]

Capítulo VII

Obras necesarias al farmacéutico

Artículo 42. – En toda botica deberá tenerse el Codex francés, entre tanto se emite la Farmacopea guatemalteca: una colección de formularios más usados para satisfacer las exigencias de los médicos; un tratado de farmacia; otro de química; otro de historia de drogas y otro de falsiciaciones y alteraciones de los medicamentos.[…]5

Capítulo XIII

Droguería

Artículo 55.- Toda droguería que se establezca en la República estará bajo la inmediata inspección de la Junta Directiva de la Facultad de Medicina y Farmacia.[…]6

Del presente Decreto se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próxima sesiones.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo. En Guatemala, a veinte de febrero de mil novecientos dos.

  • Manuel Estrada C.
  • El Secertario de Gobernación y Justicia, Juan J. Argueta7

El 26 de abril de ese año, la Asamblea Legislativa aprobó este reglamento, por medio de este escueto decreto:

DECRETO NUMERO 522

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Decreta:

Artículo único.- Apruébase el Decreto número 621, emitido por el Ejecutivo el 20 de febrero de 1902, que reglamenta el ejercicio de la profesión de Farmacia.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a los veinticuatro días del mes de abril de mil novecientos dos.

    • Arturo Ubico, presidente
    • Vicente Sáenz, secretario
    • J. Eduardo Girón, secretario8

BIBLIOGRAFIA:


 

Huelga de Dolores de 1922: los estudiantes universitarios dan a conocer “La Chalana”, su canto de guerra

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Grupo de estudiantes universtarios de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado en 1922 durante las actividades de Huelga de Dolores. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El comité de Huelga de Dolores de 1922 estaba conformado por los mejores intelectuales jóvenes de su época. Tal y como narra uno de sus miembros, el escritor Miguel Angel Asturias, en su novela “Viernes de Dolores“, el canto de guerra estudiantil surgió entre bromas, tragos y visitas a lugares de “sana recreación” que frecuentaban los universitarios. La letra fue escrita por estudiantes de las Escuelas Facultativas de Medicina, Farmacia y de Derecho y Notariado del Centro en el edificio que en ese entonces era de la Facultad de Derecho en la Ciudad de Guatemala (convertido posteriormente en el Museo de la Universidad de San Carlos de Guatemala -MUSAC). Entre los escritores que participaron el propio Asturias, el estudiante de medicina Epaminondas Quintana y el estudiante de derecho David Vela, quien después fuera por muchos años el director del periódico “El Imparcial“.​ La música, por su parte, fue compuesta por el maestro José Castañeda (conocido entre los estudiantes como “José con hache”) quien posteriormente sería el director fundador de la Orquesta Sinfónica de Guatemala.

Pero, ¿qué significa el canto de guerra? El contexto histórico en que fue creada “La Chalana” fue 1922, dos años después de que el Partido Unionista de los conservadores guatemaltecos derrocara al gobierno de 22 años del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y un año después de que el general José María Orellana derrocara al gobierno de Carlos Herrera mediante un golpe de estado patrocinado por la United Fruit Company; de esta forma, muchos de los párrafos hacen referencia a la situación guatemalteca imperante en esa momento, aunque tristemente, muchos de ellos siguen vigentes hasta la fecha.

He aquí una breve explicación del significado de aquel canto que muchos han entonado y que empieza con “¡Matasanos practicantes!“:

CORO
Matasanos practicantes,
Del Emplasto Fabricantes,
Güisachines del lugar,
estudiantes:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!

(Nota de HoyHistoriaGT: La primera estrofa, hace referencia a las tres Facultades que formaron parte del Honorable Comité de Huelga en 1922; en su orden: la Escuela Facultativa de Medicina, la Escuela Facultativa de Farmacia, y la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro. Si bien la Facultad de Ingeniería ya existía, ésta se mantenía al margen de estas actividades por sus estrechos nexos con la Escuela Politécnica.)

I

Sobre los hediondos males
de la Patria arrojad flores,
ya que no sois liberales
ni menos conservadores.

Malos bichos sin conciencia
que la apresan en sus dientes
y le chupan inclementes
las fuerzas de su existencia.

(Nota de HoyHistoriaGT: Ya en ese entonces, como ahora, los políticos de turno se aprovechaban del erario nacional para hacer fortuna, sin importar el partido al que pertenezcan. Aunque en ese tiempo los únicos dos partidos realmente eran el liberal y el conservador, al momento de hacer elecciones, se fraccionaban en sub-partidos para dar la apariencia de elecciones libres.)

CORO
Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
choteadores:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!

Reíd de los Liberales
y de los Conservadores.

II

Nuestro quetzal espantado
por un ideal que no existe
se puso las de hule al prado
más solo, pelado y triste.

Y en su lugar erigieron
cinco extinguidos volcanes
que en cinco también se hundieron
bajo rudos yataganes.

(Nota de HoyHistoriaGT: Esta estrofa se refiere al derrocamiento del licenciado Estrada Cabrera, cuyo símbolo era el escudo con un quetzal que instituyeron los liberales en 1871.  Fue sustituido por Carlos Herrera, quien llegó al poder con el apoyo de los unionistas, cuyo símbolo eran cinco volcanes. Finalmente, Herrera fue derrocado por un golpe militar en 1921.)

CORO

Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
hermanitos:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!
Reíd de los volcancitos
y del choteado quetzal.

III

Contemplad los militares
que en la paz carrera hicieron.
Vuestros jueces a millares
que la justicia vendieron.

Nuestros curas monigotes
que comercian con el credo
y patrioteros con brotes
de farsa, interés y miedo.

(HoyHistoriaGT: Luego de la desastroza “guerra del Totoposte” contra El Salvador en que Guatemala ganó de manera fortuita tras la muerte accidental del caudillo Tomás Regalado la reputación del ejército quedó muy mal parada, al punto que aquí se hace referencia como habían huído a la carrera en la frontera del río Paz.  Por otra parte,  las estrofa también menciona los oscuros casos judiciales que se ventilaron durante el gobierno de Estrada Cabrera y los intereses económicos del clero, que en esa época estaba luchando por recuperar los privilegios retirados por J. Rufino Barrios. El término “clerigalia” se refiere en forma despectiva a los sacerdotes católicos y el de “chafarotes” al los oficiales de línea del Ejército.)

CORO

Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
malcriadotes:

en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!
Reíd de la clerigalia;
Reíd de los chafarotes.

IV

Patria palabrota añeja
por los largos explotada.
Hoy la patria es una vieja
que está desacreditada.

No vale ni cuatro reales
en este país de traidores.
La venden los liberales
como los conservadores.

(Nota de HoyHistoriaGT: Hasta ese momento, los criollos liberales y conservadores habían entregado la patria a intereses internacionales.  Los conservadores, por su parte, firmaron onerosos préstamos a bancos ingleses para costear sus constantes guerras contra sus vecinos, llegando incluso a entregar a los británicos a cambio de armas la regién comprendida entre el río Belice y el río Sarstún; también entregaron el sur de Izabal a los Belgas para su colonización, aunque ésta fracasó. Y los liberales también firmaron préstamos con los ingleses, aparte de las generosas concesiones que otorgaron a los alemanes en Verapaz y a los estadounidenses en Izabal.)

CORO FINAL
Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
muchachada:

de la patria derengada
riamos ya: ¡Ja, ja!


BIBLIOGRAFIA:


 

Viernes de Dolores de 1945: después de 14 años de prohibición, revive la Huelga de Dolores de los estudiantes universitarios

viernesdolores1945
Desfile bufo de la Huelga de Dolores en 1945, primera que salía desde que fue prohibida por el gobierno de Jorge Ubico en 1931.  En el recuadro:  “La Chabela”, estandarte de los huelgueros, dibujada por Hernán “Pan” Martínez Sobral en 1921.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Así como la Universidad de San Carlos de Guatemala ha tenido varias transformaciones profundas desde su fundación como una institución católica para los criollos guatemaltecos, la Huelga de Dolores ha pasado por varias fases desde su creación en 1898.  El desfile bufo dejó de salir en 1903, luego de quelos estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado fueran atacados por los guardias del presidente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, y el “No Nos Tientes“, periódico de la Escuela Facultativa de Medicina, dejó de publicarse en 1908, luego de los atentados de los que se salvó milagrosamente Estrada Cabrera en abril de 1907 y abril de 1908.

Las actividades de la Huelga de Dolores se retomaron en 1921, ya cuando había sido derrocado don Manuel, y siguieron realizándose todos los años hasta que en 1931 fueron prohibidas nuevamente cuando llegó al poder el general Jorge Ubico.  Nuevamente, fue hasta que el gobierno del general Federico Ponce Vaides fue derrocado el 20 de octubre de 1944, que los estudiantes universitarios empezaron a realizar nuevamente las actividades de Huelga.

En esos años, el desfile bufo y el periódico “No Nos Tientes” cumplían una función muy importante:  la de informar al pueblo por medio de sátira escrita y representada los demanes en que incurría el gobierno de turno.  Y es que en la ciudad de Guatemala de esa época había muy pocos periódicos (y casi todos estaban controlados o censurados por el gobierno), las estaciones de radio apenas acababan de empezar a dar las noticias (y también estaban muy censuradas), y la televisión todavía no había llegado al país.  Es más, cuando llegó la televisión en la década de 1950, el restringido poder adquisitivo de la mayoría de la población limitó el uso del radio y del televisor cuando éstos llegaron a la población guatemalteca.  No fue sino hasta que se inventó el radio de transistores y el sistema de ventas a plazos que la población dispuso de formas más amplias de conocer las noticias; esto es algo prácticamente inimaginable para la sociedad guatemalteca del siglo XXI, la cual se ha vuelto muy dependiente de los teléfonos inteligentes que le permiten conocer lo que esta ocurriendo en cualquier parte del mundo instantáneamente.

Uno de los principales intelectuales que participó en el resurgimiento de la Huelga en 1945 fue el licenciado Carlos Guzmán Böckler, quien relata de la siguiente forma sus experiencias con esta actividad universitaria:

Fue a principio de 1945 cuando el entonces estudiante de los últimos años de la Facultad de Derecho, Jesús “Chus” Guerra Morales, secundado por Francisco “Chico” Luna (Sir Jesus War y Sir Francis Moon, según decía este último), […] y otros [estudiantes], presentaron ante la asamblea general de la Asociación de Estudiantes “El Derecho” la moción de reanudar la celebración de la Huelga de Dolores, silenciada durante [el largo gobierno] de Jorge Ubico. Una respuesta jubilosa, vertida a través de una votación unánime, dio paso a una etapa más en la vida azarosa de la chusca y controvertida festividad estudiantil. El entusiasmo se contagió a los estudiantes de medicina, en primer término, y a los de las otras Facultades con menor intensidad. De ahí que el paso obligado fuera constituir el Comité de Huelga y tratar de llenar, a partir del ingenio de los revividores, el esquema general de la festividad trazando a partir de 1898 […] el cual contenía dos grandes actividades: la publicación del “No Nos Tientes” y la realización del Desfile, con el objeto de combinar la sátira escrita con la escenificación ambulante de situaciones embarazosas para los políticos de turno, sea mediante cuadros en vivo, sea con esculturas perecederas montadas en plataformas rodantes y ornamentales: las carrozas, a fin de que, de la combinación de las palabras con las formas, los volúmenes y los colores surgieran las expresiones capaces de cautivar la imaginación de un público simple y multitudinario, al que se gratificaba con la burla de los poderosos, en especial de quienes gobernaban, caricaturizados para escarnio propio y alegría de la concurrencia. Correspondía entonces a los niveles huelgueros del 45 dar forma y contenido a los temas y los personajes de su propia época, uniendo en una sola expresión las dificultades de los géneros cómico y satírico.

Como era de esperarse, recurrieron a los huelgueros de la generación de 1920 que aun mantenían el entusiasmo de sus años mozos, en especial al médico Joaquín “la Chinche” Barnoya, pero en gran medida echaron mano de su propia inventiva y, casi sin proponérselo, en algunos momentos, cruzaron los umbrales de la creatividad. Además, de Chus Guerra, primer director del No Nos Tientes, cabe recordar a Mario “El Loco” Alvarado Rubio, encargado de las carrozas junto con Rodolfo “La Vieja” Martínez Sobral, hijo del huelguero de la generación del 20 Hernán “Pan” Martínez Sobral, que le heredó las habilidades carroceras y las de pintar a La Chabela, esqueleto blanco sobre fondo negro que haciendo una mueca obscena danza al inicio del desfile, portada por estudiantes de medicina ataviados como tales.

[…] desde que la Huelga se inició, el desfile es la parodia de una procesión de la Semana Santa, que se abre con la réplica chusca de la pintura del esqueleto que simboliza la muerte y que inicia la marcha del santo entierro. Las carrozas son la versión burlona de las andas que llevan los pasos; las hileras de estudiantes que, en fila india, caminan flanqueándolas, están compuestas por los epígonos chocarreros de los cucuruchos, y la tarjeta que, con dibujos y versitos alusivos al momento, lleva cada huelguero en el pecho, es la versión profana de la que, con el retrato de la imagen a cargar y con el turno en que le corresponde a cada cual hacerlo, portan en igual forma los cucuruchos. La banda, en vez de tocar marchas fúnebres, esparce las notas irreverentes de versos satíricos pespuntados a piezas de música popular fácilmente reconocibles e incluso coreables por la concurrencia. El haber escogido el Viernes de Dolores para llevar a cabo el desfile, apareja un desafío al recato y la continencia que la iglesia exigía de sus fieles durante la cuaresma y, máxime, cuando se estaba a las puertas de su culminación natural, es decir, de la Semana Santa; y la transmutación de los dolores propios de la pasión de Cristo en los dolores que el pueblo sufría a causa de la arbitrariedad, la desfachatez y la venalidad de sus gobernantes subrayaba la hipocresía del clero que, coludido con los poderosos, se escudaba en una moral incompatible con su proceder en la vida cotidiana.

Para comprender la profundidad de la crítica social y política que tenía toda esta pantomima, hay que recordar que, en la Ciudad de Guatemala de fines del siglo XIX y de un poco más de la mitad del XX, la población no sólo era muy escasa, si la comparamos con la de [1998] (entre 1945 y [1998], ha pasado de 350,000 a 3.500,000 habitantes, incluyendo los municipios conurbados) sino que los personajes que en ella sobresalían eran bastante conocidos tanto en las clases acaudaladas y medias como en ciertos barrios populares. La chismografía propia de todos los pueblos chicos (o infiernos grandes como reza el dicho) hacía circular de boca en boca las actuaciones públicas y las debilidades íntimas de muchas familias y personas, por lo que no era difícil para los huelgueros recopilar las historias que ya andaban de boca en boca o que se guardaban bajo una secretividad más que dudosa y, debidamente aderezadas, volverlas a desparramar con una dosis pura de picardía y con un vocabulario coloquial y desvergonzado que fácilmente invadía los terrenos de la procacidad, a pesar de algunos intentos de guardar las normas de un ingenio que siempre está ligado al aquí y al ahora, razón por la cual los artículos de los “No Nos Tientes” de años anteriores arrancan muy pocas sonrisas a los lectores de hoy, sobre todo porque las palabras y las situaciones sobreentendidas en los textos nunca quedan, según el caso, escritas ni señaladas.”

Y no solamente las palabras y situaciones sobreentendias quedaron en el olvido.  Actualmente aunque el desfile bufo sigue recorriendo las calles del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, su crítica pasa inadvertida para la mayoría de la población de la ciudad, que ahora no solamente vive en los municipios de Chinautla, Fraijanes, Santa Catarina Pinula, Mixco, Petapa, San Juan Sacatepéquez, y Villa Nueva, sino que tiene un sinnúmero de opciones para enterarse de los desacatos del gobierno de turno.


BIBLIOGRAFIA:


20 de marzo de 1901: el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera reglamenta la instrucción militar en las Escuelas Facultativas de la Universidad

20marzo1901
La antigua Escuela Facultativa de Medicina y Farmacia que estaba en el convento que fue expropiado a los Paulinos en 1873.  Aquí funcionó la escuela de Medicina hasta que fue destruida por los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: el presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1901.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Si bien en el siglo XXI la Universidad de San Carlos es una entidad autónoma identificada con las causas populares que no permite el ingreso de la policía ni del ejército en ninguna de sus instalaciones, esta situación empezó hasta en 1945.  Antes de eso, las escuelas facultativas de la Universidad eran instituciones para la élite económica en donde solamente estudiaban varones y las promociones no pasaban de quince profesionales por año; además, eran dependientes directas del presidente de turno, por intermedio del Ministerio de Instrucción Pública.

El 6 de marzo de 1901, el gobierno liberal del licenciado Manuel Estrada Cabrera dispuso que se implementara la instrucción militar para todos los estudiantes universitarios de primer año, aprovechando que la gran mayoría de ellos ya había recibido dicha instrucción en el militarizado Instituto Nacional Central para Varones.  Esto fue reglamentado por el Ministerio de la Guerra mediante el siguiente decreto:

“Palacio del Poder Ejecutivo:

Guatemala, 20 de marzo de 1901

La Secretaría de la Guerra, de acuerdo con la de Instrucción Pública, en virtud de lo dispuesto en acuerdo gubernativo de seis del presente mes, relativo a la instrucción militar que debía darse por una duración de seis meses en las Escuelas Facultativas de la República, emite el siguiente

Reglamento:

1. Los alumnos de primer año de las Escuelas Facultativas, recibirán las clases de Ordenanza y Táctica Militares los jueves de cada semana, durante dos horas.  La primera se destinará al estudio teórico y la segunda a los ejercicios prácticos.

2. De la Ordenanza se enseñara:

  • Ley Militar
  • Obligaciones del Soldado, Cabo, Sargento, Subteniente, Teniente y Capitán
  • Organización de la infantería
  • Divisas, univormes y armamentos del Ejército

3. La instrucción de Táctica, comprenderá:

  • Instrucción teórica y práctica del recluta; y
  • Instrucción teórica y práctica de Sección y Compañía

4. Los cursantes de Medicina, estudiarán, además de las materias prescritas en los puntos precedentes, la organización de los cuerpos de Sanidad Militar y las leyes penales referentes al soldado, cabo y sargento.

5. El Catedrático formará el programa detallado de dichas materias y lo someterá a la aprobación de la Secretaría de la Guerra.

6. Las materias que se mencionan en los puntos anteriores se cursarán en los seis meses que fija el acuerdo gubernativo antes citado.

7. Los exámenes se practicarán en el tiempo que establece el artículo 168 de la Ley de Instrucción Pública, por un Jurado compuesto de tres Jefes del Ejército, nombrados por la Secretaría de la Guerra, observándose lo prevenido en la Ley citada sobre calificaciones y demás requisitos. En los exámenes por suficiencia, se estará a las prescripciones del Decreto número 312; debiendo formar parte del Jurado, además, el Catedrático de la asignatura y otro jefe nombrado por la misma Secretaría de la Guerra.

8. Los cursantes que el año próximo pasada hayan asistido a las clases de instrucción militar, tendrán derecho a examinarse en esta materia cuando lo soliciten, sirviendo de base, para su admisión, por tiempo o por suficiencia, el número de faltas en que hubieran incurrido.

9. El presente reglamento queda en vigor desde esta fecha.

Dado en la Secretaría de la Guerra; en Guatemala. a veinte de marzo de mil novecientos uno.

Luis Molina”


BIBLIOGRAFIA:


9 de junio de 1686: el rey de España emite una Real Cédula organizando al claustro y personal administrativo de la Real Universidad de San Carlos

 

9junio1686
Edificio de la Universidad de San Carlos en la Antigua Guatemala en 2019.  En los recuadros: el escudo de Castilla y León, y el de los Estados Pontificios, indican que la universidad era Real y Pontifica. Imagen de HoyHistoriaGT.

La autorización para crear una universidad en la provincia de Guatemala fue un proceso tortuoso y difícil que tardó más de cien años a partir del momento en que se fundó el colegio de Santo Tomás con la herencia que dejó para la fundación del mismo el obispo Francisco Marroquín al morir en 1563.1

Aunque la universidad empezó a impartir clases el 7 de enero de 1681,2 no fue sino hasta el 20 de febrero de 1686 que el rey de España emitió la real cédula en que aparece el auto del consejo de Indias, aprobando los estatutos y constituciones de la Real Universidad de San Carlos.3 Unos meses más tarde, para poner orden en la administración de la institución que hasta ese momento había estado funcionando con profesores interinos, el 9 de junio de ese mismo año emitió una real cédula en la que nombró como primer rector de la universidad al Dr. José de Baños y Soto Mayor, e hizo los siguientes nombramientos de profesores propietarios de las cátedras primas:

  1. Teología: Dr. José de Baños y Soto Mayor
  2. Cánones: Lic. Pedro de Ozaeta y Oro
  3. Leyes: Dr. Bartolomé de Amézquita
  4. Medicina: Dr. Miguel Fernández3

Asimismo, en dicha real cédula permitió que los frailes de San Francisco pudiera servir una cátedra ad honorem de la doctrina de Escoto en la universidad y prometió al doctor en medicina Miguel Fernández, egresado del colegio médico, que pasados cinco años en la cátedra de medicina de la universidad, se le conferiría el título de protomédico general del Reino de Guatemala.3

Por otro lado, el rey informó que había solicitado al papa Inocencio IX que se otorgara una bula confirmando la erección de la universidad de San Carlos con privilegio de otorgar grados mayores en la facultad de sagrada teología y cánones y que el rector y maestrescuela tuvieran la misma jurisdicción que la que gozaban los de las universidades de México y Lima.3  Esta bula fue emitida el 18 de junio de 1687, y por lo mismo a partir de ese momento pasó a ser la Real y Pontificia Universidad de San Carlos.4

Por útimo, el rey ordenó que los capitales pertenencientes al fondo de la dotación de la universidad fueran recogidos y depositados en la caja real.

El 3 de enero de 1688 el doctor José de Baños y Soto Mayor fue confirmado en el cargo de rector y ese mismo día encargó al bachiller presbítero José de Lara, cura rector de la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, que tradujera al español la bula del papa Inocencio XI, en la que éste confirmaba la erección de la universidad guatemalteca.5  Lara trabajó en dicho encargo y a las tres de la tarde del 15 de febrero de ese año, en el salón mayor de la universidad en la ciudad de Santiago de Guatemala, el presbítero Ignacio de Mármol leyó la bula en presencia del recién llegado presidente Jacinto de Barrios Leal, de los oidores, del cabildo eclesiástico, capiturales, miembros del clero regular y secular, y vecinos distinguidos.6


BIBLIOGRAFIA:

  • Pardo, J. Joaquín [1944] (1984). Efemérides de Antigua Guatemala 1541-1779. Guatemala: Consejo Nacional para la Protección de la Antigua Guatemala. p. 11.
  • Ibid, p. 73.
  • Ibid, p. 79.
  • Ibid, p. 81.
  • Ibid., p. 82.
  • Ibid, p. 83.

17 de octubre de 1873: exoneran a los estudiantes universitarios de prestar el servicio militar, mientras que se endurece el reclutamiento de indígenas

17octubre1873
Captura de un colaborador del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920.  Obsérvese a la tropa descalza y mal uniformada.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1873, debido a la inestabilidad política, el gobierno del general J. Rufino Barrios estableció estrictos lineamientos para cumplir con el servicio militar obligatorio.  Para entonces la reforma agraria introducida por ls Revolución Liberal estaba en marcha, y ya se habían formado grandes fincas con los terrenos expropiados a las órdenes religiosas y a las comunidades indígenas.  En esas fincas ya estaban trabajando mozos colonos pues el cultivo del café requería de grandes cantidades de mano de obra.  Por otra parte, la Nacional y Pontifica Universidad de San Carlos había sido clausurada y había sido sustituida por varias Escuelas Facultativas en las que estudiaban aproximadamente ciento cincuenta universitarios en total.  En esa época solamente los hijos varones de las clases altas estudiaban en las facultades, las cuales tenían una orientación laica y práctica, en vez de la orientación católica que tenía la Pontificia Universidad.

El reclutamiento para el servicio militar no era el mismo para los indígenas que trabajaban en las fincas que para los estudiantes universitarios, como lo demuestran los siguientes dos decretos emitidos el 16 y 17 de octubre de 1873:

Palacio del Gobierno: Guatemala, octubre 16 de 1873.

En el deseo de protejer debidamente el ramo de la agricultura, conciliando las prevenciones de la ley sobre servicio militar: el General Presidente de la República, tiene a bien disponer que en lo sucesivo, los individuos empleados en fincas, que vivan en ellas y estén obligados a las listas militares del Cuerpo a que pertenezcan, pasen lista a fin de cada semana en la propia finca, ante el dueño ó administrador de ella, quien al siguiente dia entregará una copia de dicha lista al Comandante del lugar más próximo, para constancia; que el primer domingo de cada mes, los trabajadores concurran personalmente á pasar lista ante el Comandante local que haya recibido las listas parciales de cada semana; y por último, que los respectivos Comandantes, cuando necesiten cubrir el servicio militar, lo verifiquen pidiendo a cada finca, por conducto del dueño ó administrador, el número de hombres que corresponda, debiendo abstenerse de enviar patrullas a tomarlos, mientras no observen que sus disposiciones no han sido obedecidas.

Comuníquese.

  • Rubricado por el señor Jeneral Presidente.
  • Samayoa.

En resumen: este decreto dejaba a los campesinos prácticamente obligados a prestar servicio militar hasta que dicho requisito se eliminara.

Por otra parte, he aquí el decreto relativo a los estudiantes universitarios:

Palacio del Gobierno: Guatemala, octubre 17 de 1873.

Traída a la vista la exposición que han elevado al Gobierno los pasantes de derecho, contraída a pedir se les exonere del servicio militar míentras llegan al término de su carrera literaria, fundándose en que los pocos recursos con que cuentan, no permiten excepcionarse pagando la contribución establecida.

Considerando justa la mencionada solicitud, y deseando el Gobierno allanar todo embarazo de la instrucción de la juventud, tiene a bien acordar el General Presidente de la República: que tanto 1os pasantes de derecho, como los de medicina y cursantes de la Universidad, los cuales se hallan en el mismo caso que los que han solicitado esta gracia, queden exceptuados del servicio de 1as armas, por el tiempo que deban concurrir clases para terminar sus respectivas carreras. El Jefe Político del Departamento, estenderá los boletos del caso por un período de seis meses, con vista de certificación de los catedráticos en que conste la regular asistencia del solicitante a las clases; y estos boletos deberán renovarse cada seis meses, presentándose igual certificación.

Comuníquese.

  • Rubricado por el señor General Presidente.
  • Samayoa

Por supuesto, al terminar la carrera universitaria tenían fondos suficientes para excepcionarse del servicio militar, quedando así libres de prestar servicio militar alguno.


BIBLIOGRAFIA:


31 de agosto de 1852: nace el ideólogo liberal Ramón A. Salazar quien fue ministro de los presidentes J. Rufino Barrios y José María Reina Barrios

31agosto1852
Fotografía de Ramón A. Salazar publicada en “La Ilustración Guatemalteca“.

El político, diplomático, escritor y medico Ramón A. Salazar nació en la Ciudad de Guatemala el 31 de agosto de 1852. Era de una familia de escasos recursos, pero su gran capacidad intelectual le permitió obtener una beca para estudiar en el colegio de San Buenaventura (que estaba a cargo del renombrado profesor Santos Toruño) y luego en la Nacional y Pontifica Universidad de San Carlos.

Después de la muerte del general Rafael Carrera el 14 de abril de 1865 el movimiento liberal poco a poco empezó a cobrar auge entre la juventud educada en Guatemala, como lo demuestra su obra “El Tiempo Viejo, Recuerdos de mi Juventud” en la que Salazar relata cómo la vida en tiempos del régimen conservador giraba en torno a las actividades de la Iglesia Católica. Y también describe como confiaban en que el Mariscal José Víctor Zavala resultara electo como presidente de la República en vez del Mariscal Vicente Cerna en 1869 y su decepción cuando esto no ocurrió.

Tras el triunfo de la Revolución Liberal de 1871 fue miembro de una “Junta Patriótica”, que albergaba a los seguidos más radicales de las reformas liberales que impulsaba el general J. Rufino Barrios y que eventualmente lo llevaron al poder en 1873. Salazar fungió luego como ministro de estado del gabinete de Barrios y más tarde del gobierno del general José María Reina Barrios, aparte de ser cónsul de Guatemala en Hamburgo y en Berlín, y de ser catedrático de la Escuela Facultativa de Medicina y Farmacia. Con respecto a su gestión como ministro, dijo de él Marcelino Pineda cuando tomó posesión el presidente Reina Barrios: “en resumen, en el primer gabinete del general Reina Barrios el elemento malo está compuesto por el doctor Ramón A. Salazar, Ministro de Relaciones Exteriores y el ingeniero Jorge Vélez, ministro de Fomento; el elemento mediano por Salvador Herrera, ministro de Hacienda; el elemento bueno por el licenciado Manuel Cabral, ministro de Instrucción Pública; y el elemento desconocido por Manuel Estrada Cabrera“. (Por cierto, un escritor anónimo le respondió a Pineda en 1920, luego de los veintidós años de gobierno de Estrada Cabrera: “Creemos que ahora don Marcelino Pineda ya sabe quien es don Manuel“.)

Durante su vida, Salazar escribió varias obras literarias y numerosos artículos de opinion en la prensa de la época, incluyendo la prestigiosa revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” siempre criticando y desprentigiando a los gobiernos conservadores y a los religiosos y poniendo por las nubes a los logros de los gobiernos liberales.  Junto con Ramón Rosa y Lorenzo Montúfar, fue el responsable de que los logros del gobierno de los 30 años quedaran olvidados o tergiversados en los textos de historia oficial.


BIBLIOGRAFIA:


29 de mayo de 1920: se logra por primera vez la participación y representación del estudiantado en la Escuela Facultativa de Medicina

 

29mayo1920
Ruinas de la Escuela Facultativa de Medicina después del terremoto de 1917-18.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Contrario a la opinión popular de que la Universidad de San Carlos de Guatemala es una entidad tricentenaria y que siempre ha sido autónoma, laica y ha estado identificada con las causas populares, la realidad es que la institución ha sufrido profundas transformaciones que han obedecido a las circunstancias politicas y sociales del momento.  En sus primeros doscientos años de existencia era una institución católica y exclusiva para las élites coloniales; luego de la independecia fue clausurada y sustituida por una Academia de Estudios, la cual a su vez fue clausurada para restituir a la antigua universidad católica. Tras la Revolución Liberal de 1871, fué disuelta y sustituida por varias Escuelas Facultativas laicas, dependientes del ministerio de Instrucción Publica, con total control del presidente de turno.  Eso si, lo que todas estas diferentes instituciones tuvieron en común es que estuvieron abiertas únicamente para un puñado de estudiantes varones de las élite de la sociedad guatemalteca, con contadas excepciones.

Incluso hubo casos en que fue modificada como parte del servilismo de la sociedad guatemalteca hacia el presidente, y fue así como el 2 de mayo de 1918, en medio de las ruinas que dejó en la Ciudad de Guatemala los terremotos de 1917-18, se creó la Universidad Nacional con el nombre de Universidad “Manuel Estrada Cabrera”, aglutinando en ella a las hasta entonces independientes Escuelas Facultativas de Medicina y Farmacia, de Derecho y Notariado, y de Ingeniería.  Esta Universidad funcionó bajo la estricta dirección del presidente en todos los aspectos, desde la admnistración, pasando por el nombramiento de decanos y catedráticos, y llegando incluso hasta a la disciplina de los estudiantes.

Cuando Estrada Cabrera fue derrocado tras la Semana Trágica de abril de 1920, fue sustituido por Carlos Herrera, quien había sido un eterno diputado por Santa Lucía Cotzumalguapa en la Asamblea Legislativa del gobierno de 22 años de don Manuel y quien llegó al poder gracias a un pacto entre los conservadores del Partido Unionista y los cabreristas que traicionaron al presidente cuando vieron su causa perdida.

En reconocmiento a su participación en el derrocamiento del expresidente, Herrera les otorgó a los estudiantes el edificio de la escuela “Manuel Cabral” para que establecieran allí la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) el 22 de mayo de 1920 y también una biblioteca costeada por el Estado.

El 1 de mayo de 1920 se reorganizó la Juventud Médica, indicando que estaban “libres ya del obstáculo que por tantos años ahogara toda tentativa de asociación, por muy inocentes fines que se persiguieran“.  Las otras facultades siguieron el ejemplo y establecieron la Universidad Popular, la cual era una especie de extensión universitaria para instruir a los obreros que habían participado en la lucha contra Estrada Cabrera y que antes no tenían acceso a la educación.

El 29 de mayo de 1920 se logró por primera vez la participación y representación del estudiantado en los problemas universitarios cuando se creó la nueva directiva de la Facultad de Medicina y el Instituto Dental Anexo de la siguiente forma:

  • Consejo Universitario
  • Mesa Directiva
  • Junta Directiva Estudiantil

La Universidad Nacional siguió funcionando de la misma forma que la Universidad “Estrada Cabrera”, aunque sin el nombre de don Manuel hasta que en 1924 el presidente de facto José María Orellana la disolvió y decretó una reforma a la Ley Organica de instrucción pública en la que la Universidad quedó como la “institución encargada de los estudios facultativos y del fomento y vigilancia de los establecimietos destinados a la educación“.

Esta definicion ambigua se mantuvo hasta que el presidente Lázaro Chacón, por medio del decreto 953 del 27 de septiembre de 1927 creó la Universidad Nacional bajo la responsabilidad del Ministerio de Educación Pública, la cual tendría entidad jurídica y autonomía suficiente dentro del organismo del estado para “el fomento, desarrollo y divulgación de las ciencias, letras y artes en todas sus manifestaciones“.  Ademas de aglutinar las facultades existentes, se creó la Facultad de Humanidades.

Este nuevo sistema no duró mucho: el 7 de mayo de 1931 el gobierno del general Jorge Ubico derogó la ley orgánica de la Universidad, le retiró la poca autonomia que tenía y disolvió la Facultad de Humanidades pues esta solamente formaba “vagos políticos” que no iban a ser tolerados en su régimen.  Ubico estableció un Consejo Superior Univesitario formado por el Rector, el Secretario y los decanos de las escuelas facultativas, en el cual el Rector era nombrado por el presidente y solamente éste podía removerlo de sus funciones.


BIBLIOGRAFIA:

  • Cañas, José Simeón (1812). Oración encomiástica ofrecida por el Rector y Claustro de la Real y Pontificia Universidad de Guatemala al Excmo. Señor don José de Aycinena y Carrillo. Guatemala: Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Guatemala.
  •  (19 de diciembre de 1803). «Mensaje del rector de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos a S.I. Presidente Antonio Mollinedo y Saravia». La Gaceta de Guatemala (Guatemala) VII (334): 469.
  • El Guatemalteco (1929). «Decreto del organismo ejecutivo No. 953». El Guatemalteco, diario oficial de la República de Guatemala (Guatemala).
  • — (22 de marzo de 1907). «Decretos del Organismo Ejecutivo». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central (Guatemala).
  • — (22 de mayo de 1907). «Reporte del Secretario de Estado a cargo del Despacho de Instrucción Pública». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central (Guatemala).
  • Lewin, Beatriz Palomo de (1975) La Universidad en la Década de 1920-30 y durante el régimen de Jorge Ubico (1931-1944). Guatemala, Universidad de San Carlos.
  • Martínez Durán, Carlos (2009). Las Ciencias Médicas en Guatemala, origen y evolución (4.ª edición). Guatemala: Universitaria,  ISBN 9789993967583.
  • Montúfar, Rafael (1923) “Caída de una tiranía“. Guatemala: Sánchez y de Guise.
  • Paganini, Ricardo (1947). Historia De La Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Guatemala. Guatemala, C.A.: Tipografía Nacional. pp. 49-197.

9 de mayo de 1894: la Asamblea Legislativa ordena el traslado de los restos del general Miguel García Granados del antiguo Cementerio San Juan de Dios al entonces nuevo Cementerio General

9mayo1894
Monumento al general Miguel Garcia Granados que se encuentra en la Avenida de La Reforma.  Fue inaugurado por el presidente José Maria Reina Barrios en junio de 1896.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Los restos del general Miguel García Granados, presidente de facto de Guatemala de 1871 a 1873, han sido itinerantes; primero estuvieron en el Cementerio San Juan de Dios, ubicado a la par del hospital del mismo nombre, luego en el Cementerio General, en donde fueron depositados en un monumento a su memoria en 1894, y finalmente fueron trasladados a una tumba sencilla en el mismo cementerio en 2015 cuando deslaves provocados por las lluvias y la falta de tratamiento en el vecino basurero de la zona 3 de la Ciudad de Guatemala socavaron las laderas del cerro en donde estaba el monumento.

El traslado de los restos fue un gran acontecimiento y reunió a una enorme comitiva, en una época en que la adulación a los personajes del gobierno era excesiva, como consta en el “Acta de la Inhumación de los Restos del General García Granados“, que reproducimos a continuación con algunos comentarios de los editores de esta pagina debido a la importancia historica de los personajes mencionados:

En la Ciudad de Guatemala, a los treinta días del mes de junio de mil ochocientos noventicuatro;

En virtud de lo dispuesto en el Decreto Legislativo número 255, de 9 de mayo del corriente año, que previene la traslación de los restos del eximio patriota, General Miguel García Granados, del antiguo al nuevo cementerio, y la erección de un monumento que perpetúe la memoria del digno Jefe de la Revolución Liberal y reformista de 1871, y de entero acuerdo con el programa de los actos que el Ejecutivo decretó para solemnizar tal acontecimiento; estando los restos en el Salón de recepciones del palacio del Poder Ejecutivo, convertido en capilla ardiente – por haber sido trasladados allí, después de efectuada su exhumación el día anterior – se procedión en el orden siguiente:

  1. A la lectura del referido Decreto número 255.
  2. Ocupó la tribuna el señor Ministro de Relaciones Exteriores, Doctor don Ramón A. Salazar, y pronunció un discurso en que hizo el panegírico del ilustre patricio, General García Granados.
  3. Organizado incontinenti el cortejo de honor formado por: las Escuelas primarias, el Instituto de Indígenas, la Escuela de Artes y Oficios, la Escuela de Bellas Artes, el Conservatorio, el Instituto Central de Varones, la Academia Central de Maestros, las Facultades de Derecho, Medicina é Ingeniería, las Delegaciones de las Municipalidades de la mayor parte de las poblaciones de la República, de los Clubs politicos, de las clases obreras y demás corporaciones, la Municipalidad de la capital, las autoridades departamentales, la prensa, los Subsecretarios del Gobierno, el Poder Judicial, la Comisión Permanente de la Asamblea, y Diputados presents, el Consejo de Estado, el Cuerpo Diplomático y Consular, los Secretaros de Estado, los señores Presidentes de lost res Podres, cerrando el cortejo la Escuela Politécnica y Cuerpos Militares de fuerza efectiva de esta capital, denominados: Guardia de Honor, Batallón Permanente, Batallón Móvil y Artillería, emprendióse la marcha en la dirección indicada en el programa. (En esa época tanto el Instituto Central como las Escuelas Facultativas eran instituciones de educacion exclusivas y prestigiosas a las que solamente asistian varones de las familias más acomodadas de Guatemala).
  4. Se dió puesto al féretro en el centro de la comitiva, llevando a la vanguardia los alumnus de los establecimientos de instrucción pública; a la retaguardia, las corporaciones y demás funcionarios y empleados públicos; y a los lados, una custodia formada por los Jefes y Oficiales existentes que tomaron participio en las fatigas de la campaña del 71, llevando los crespones fúnebres los más antiguos Generales del Ejército Nacional, C.C. Julio García Granados, Felipe Cruz, Luis Molina y Gregorio Solares. 
  5. Llegado el cortejo al Cementerio, se colocó la urna en el catafalco del salón de duelo; y una vez constituido en él todas las coporaciones, los funcionarios, empleados y demás personas invitadas, el ciudadano diputado Rafael Spínola, por comisión del Poder Legislativo, hizo uso de la palabra en términos propios del acto: a continuación habló don Belisario Herrera a nombre de las clases obreras de la capital y por ultimo, el Síndico de la Municipalidad de la propia capital.
  6. Reorganizado el cortejo, fueron conducidos los restos al monument erigido, en donde se depositaron en presencia de todos los concurrentes, y en ese mismo momento se hicieron los honores civiles y militares correspondientes al Benemérito de la Patria y al ilustre ex-presidente de la República, General Miguel García Granados.

En fe de lo cual, firman la presente acta los Señores Presidentes de los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, los Secretarios de Estado, el Alcalde 1.° Municipal de esta ciudad y el Director de las Casas de Beneficiencia y de este Cementerio, debiendo conservarse este original en el Ministerio de Gobernación y Justicia y depositarse una copia de esta misma acta en el féretro que guarda los restos.


BIBLIOGRAFIA:


Viernes de Dolores de 1922: tras haber sido cancelada en 1903 y luego del derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera en 1920, los estudiantes de las Escuelas Facultativas resucitan la Huelga de Dolores y estrenan “La Chalana”, su canto de guerra

viernesdolores1922
Huelga de Dolores en la decada de 1920.  Nótese el campanario de la Catedral en ruinas tras los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: la “Chabela”, mascota de la Huelga fue un dibujo original del estudiante Martínez Sobral en 1921.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En el año de 1920 los estudiantes universitarios formaron parte del Partido Unionista, movimiento originado por los líderes del Partido Conservador de Guatemala. Este movimiento, que surgió a finales de 1919, se solidificaría y terminaría con el derrocamiento del presidente Manuel Estrada Cabrera en abril de 1920. En 1921, se retoma la tradición de escribir el No Nos Tientes y de celebrar el Desfile Bufo; esta actividad fue dirigida por estudiantes de las tres unidades académicas que existían entonces (Derecho, Medicina y Farmacia), entre cuyos líderes se destacaban David Vela, Epaminondas Quintana, Alfonso Orantes, José Luis Balcárcel, Joaquín Barnoya, Clemente Marroquín Rojas, y Miguel Ángel Asturias, entre otros. En esos años, los estudiantes universitarios provenían principalmente de las clases altas de la sociedad guatemalteca y el total de estudiantes apenas sobrepasaba los doscientos.

El gobierno de Carlos Herrera y Luna reorganizó las Facultades de la Universidad, que quedaron constituidas por decretos gubernativos en abril y mayo de 1920 en la siguiente forma:

  • Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia
  • Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Políticas y Sociales
  • Facultad de Ciencias Médicas
  • Facultad de Ingeniería

Asimismo, en reconocimiento a la colaboración que los estudiantes universitarios prestaron al Movimiento Unionista, devolvíó a las Facultades Superiores la autonomía para la elección de autoridades de acuerdo al siguiente decreto:

Decreto No. 1031
La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

DECRETA:

  • Artículo 1o.- Se deroga el Decreto Legislativo No. 193, emitido el 21 de marzo de 1893, y en consecuencia, quedan en vigor las disposiciones de la Ley de Instrucción Pública, modificadas por el mencionado Decreto.
  • Artículo 2o.- Las elecciones de los miembros de las Juntas Directivas de las diversas Facultades Profesionales, tendrán lugar el presente año en el corriente mes de mayo, y los electos tomarán posesión de sus cargos inmediatamente; pero el período de dos años de su ejercicio se contará desde el mes de enero próximo entrante.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cuatro de mayo de mil novecientos veinte.

  • Arturo Ubico, Presidente de la Asamblea
  • Adrián Recinos, Secretario

Finalmente, y también por reconocimiento a la contribuciones de los universitarios al derrocamiento de Estrada Cabrera, el gobierno otorgó un espacio para que los estudiantes universitarios pudieran celebrar reuniones de toda índole:

Se concede a los Estudiantes Universitarios el uso gratuito del edificio de la Escuela «Manuel Cabral»

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de abril de 1920.

El Presidente Constitucional de la República.

En el deseo de prestar apoyo a los jóvenes Estudiantes Universitarios y con el propósito de que tengan un local adecuado para celebrar sus reuniones y editar sus periódicos científicos,

ACUERDA:

Concederles gratuitamente el uso del edificio que ocupa actualmente la Escuela Nacional de Niñas «Manuel Cabral» situado en la 10a. Calle Oriente, contiguo a Capuchinas.

Comuníquese.

  • Herrera
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Arroyo

No es de sorprender, pues, que de esta época date la Asociación de Estudiantes “El Derecho” y la Asociación de Estudiantes Universitarios, que fue fundada el 22 de mayo de 1920.

Los estudiantes de la “generación del 20” hicieron contribuciones notables a la Huelga de Dolores. Aparte de revivir el “No Nos Tientes”, escribieron la letra de la Canción de Guerra Estudiantil “La Chalana“, en la cual hacen critica mordaz de todos los miembros de la sociedad guatemalteca. Ahora bien, es importante destacar que las opciones para colocarse, ascender y publicar en Guatemala de entonces eran limitadas, ya que la vieja guardia de escritores e intelectuales esperaba de las generaciones jóvenes deferencia y respeto; ante esa situación la generación del 20 trató de ampliar el mercado cultural, creando la Universidad Popular en 1922 para aumentar la instrucción del obrero guatemalteco y acercándose al socialismo para criticar el orden establecido.

La cuestión social del indígena guatemalteco y el papel que debía jugar la educación como una vía de redención de los sectores populares fueron dos de los ejes principales de los estudiantes y profesionales jóvenes en la década de 1920. Este compromiso con los intereses de los obreros e indígenas fue únicamente una estrategia para colocarse políticamente en la esfera pública; la Generación del 20 compartía con la vieja guardia liberal cabrerista desprecio y temor por las culturas populares, lo cual fue evidente a medida que los jóvenes escalaron puestos en la jerarquía estatal, ya que poco a poco fueron abandonando su ideario radical e incluso hubo algunos que colaboraron con las dictaduras subsiguientes, especialmente la del general Jorge Ubico Castañeda.


BIBLIOGRAFIA: