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Que No Se Debe Comer Cuando Se Tiene Amebas

Evitar durante unos días el consumo de lácteos o derivados, frutas y verduras crudas, dulces (chocolate, pastelería, caramelos) y bebidas muy frías o con gas. En caso necesario se pueden tomar fármacos antidiarreicos como el racecadotrilo o la loperamida, para ayudar a controlar la diarrea.

¿Que no se puede comer con amibiasis?

Evitar el consumo de alimentos crudos, incluso ensaladas y verduras, si hay un caso de amebiasis o si se está en zonas donde esta infección es frecuente. No consumir agua o hielo que puedan estar contaminados.

¿Que beber cuando tienes ameba?

La amebiasis es una infección del intestino grueso y algunas veces del hígado y otros órganos, causada por el parásito protozoico unicelular Entamoeba histolytica, una ameba.

Las amebas pueden propagarse de persona a persona o a través de los alimentos o del agua. Las personas afectadas pueden no tener síntomas o bien desarrollar diarrea, estreñimiento, dolor abdominal de tipo cólico, dolor al tacto en la parte alta del abdomen y fiebre. Los médicos basan el diagnóstico en el análisis de una muestra de heces y, si es necesario, en otras pruebas, como colonoscopias o ecografías y análisis de sangre. A las personas afectadas se les administra un fármaco que elimina las amebas, y a continuación uno que elimina la forma inactiva (quistes) de las amebas en el intestino grueso.

La amebiasis tiende a producirse en zonas donde las condiciones sanitarias son inadecuadas. El parásito está presente en todo el mundo, pero la mayoría de las infecciones se producen en zonas de África, el subcontinente indio y partes de América Central y del Sur.

  • En Estados Unidos, es más probable que ocurra en inmigrantes y, con menor frecuencia, en personas que han viajado a países con condiciones sanitarias deficientes.
  • En todo el planeta, cada año cerca de 50 millones de personas desarrollan amebiasis y hasta 100 000 de estas personas mueren como consecuencia de la enfermedad.

Entamoeba spp existe en dos formas:

Un parásito activo (trofozoíto) Un parásito en estado latente (quiste)

La infección comienza cuando se ingieren los quistes, que eclosionan, liberando así trofozoítos que se multiplican y pueden producir úlceras en el revestimiento mucoso intestinal. En algunos casos, se extienden al hígado u otras partes del organismo. Algunos trofozoítos forman quistes, que son excretados en las heces junto con trofozoítos.

Fuera del cuerpo, los trofozoítos, que son frágiles, mueren. Sin embargo, los quistes resistentes pueden sobrevivir. Los quistes pueden transmitirse directamente de persona a persona o de forma indirecta a través de los alimentos o el agua. La amebiasis puede transmitirse por el sexo oral-anal. En lugares con condiciones sanitarias deficientes, la amebiasis se adquiere por ingestión de alimentos o agua contaminados con material fecal.

Las frutas y verduras pueden contaminarse cuando crecen en tierras fertilizadas con material fecal humano, se lavan con agua contaminada o las prepara alguien que está infectado. La amebiasis también puede contraerse y transmitirse en zonas con condiciones sanitarias adecuadas si las personas infectadas sufren incontinencia o si la higiene es deficiente (por ejemplo, guarderías o instituciones psiquiátricas).

Diarrea, a veces con sangre visible en las heces Cólicos abdominales dolorosos Pérdida de peso y fiebre

En los casos más graves, el abdomen es sensible a la palpación y la persona afectada puede desarrollar diarrea grave con heces que contienen moco y sangre (denominada disentería). Algunas personas afectadas presentan dolor abdominal intenso de tipo cólico y fiebre elevada.

La diarrea ocasiona deshidratación. En personas con infección crónica suelen darse debilitamiento (demacración) y anemia. A veces se pueden formar grandes bultos (amebomas) dentro del intestino grueso (colon). En algunas personas, las amebas se extienden al hígado, donde provocan abscesos. Los síntomas incluyen fiebre, sudoración, escalofríos, debilidad, náuseas, vómitos, pérdida de peso y dolor o molestia en la parte superior derecha del abdomen, sobre el hígado.

En casos poco frecuentes, las amebas se propagan hacia otros órganos (incluidos los pulmones o el encéfalo). La piel también puede infectarse, especialmente alrededor de los glúteos (infección que se ha diseminado por las heces contaminadas), genitales (por ejemplo, úlceras en el pene por relaciones sexuales anales con una persona infectada) o heridas causadas por una cirugía abdominal o una lesión.

Análisis de heces A veces, análisis de sangre para identificar anticuerpos contra las amebas Algunas veces, examen de una muestra de tejido procedente del intestino grueso

Para diagnosticar la amebiasis, el médico hace analizar muestras de las heces. El mejor enfoque es analizar las heces para localizar una proteína liberada por las amebas (prueba de antígenos) o bien utilizar la reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) para buscar material genético de la ameba en la muestra fecal.

La técnica PCR produce muchas copias del material genético de la ameba y por lo tanto hace que la ameba sea más fácil de identificar. Las pruebas de antígenos o las pruebas PCR son más útiles que el examen al microscopio de muestras de heces, que es a menudo poco concluyente. Además, el examen microscópico puede requerir de tres a seis muestras de heces para encontrar las amebas, e incluso cuando se ven, Entamoeba histolytica no puede distinguirse de otras amebas relacionadas.

Por ejemplo, Entamoeba dispar, que tiene el mismo aspecto pero es genéticamente diferente, no causa enfermedad. Se puede emplear una sonda de visualización flexible (endoscopio) para observar el interior del intestino grueso. Si se encuentran úlceras u otros signos de infección, el endoscopio se utiliza para obtener una muestra de líquido o de tejido del área anormal.

  1. Cuando las amebas se extienden a lugares fuera del intestino (como el hígado), pueden dejar de aparecer en las heces.
  2. La ecografía, la tomografía computarizada (TC) o las imagénes obtenidas por resonancia magnética (RMN) permiten confirmar un absceso en el hígado, pero no indican la causa.
  3. Para detectar anticuerpos contra las amebas se realizan análisis de sangre.

(Los anticuerpos Anticuerpos Una de las líneas de defensa del cuerpo ( sistema inmunológico) está formada por glóbulos blancos (leucocitos) que se desplazan por el torrente circulatorio y penetran en los tejidos con el. obtenga más información son proteínas producidas por el sistema inmunitario para ayudar al organismo a defenderse de un ataque en concreto, incluyendo los ataques realizados por parásitos). Algunas veces, cuando el médico sospecha que las amebas son la causa de un absceso en el hígado, directamente inicia un tratamiento con un fármaco que destruye las amebas (un amebicida).

Si la persona mejora, el diagnóstico es probablemente amebiasis. Para prevenir la amebiasis es crucial prevenir la contaminación con heces humanas del agua y de los alimentos. La mejora de los sistemas de saneamiento en las zonas donde la infección es común puede ayudar. Al viajar a áreas donde la infección es frecuente, se debe evitar el consumo de alimentos crudos, incluyendo ensaladas y verduras, así como el consumo de agua y hielo potencialmente contaminados.

Hervir el agua mata los quistes. Es importante lavarse las manos con agua y jabón. La filtración del agua a través de un filtro de 0,1 o 0,4 micras puede eliminar Entamoeba histolytica y otros parásitos, así como bacterias que causan enfermedades. Disolver yodo o cloro en el agua puede ser eficaz.

Un amebicida y/o un fármaco para matar los quistes

Se utiliza un amebicida (un fármaco que destruye las amebas), ya sea metronidazol o tinidazol, si se sospecha de amebiasis y la persona tiene síntomas. Metronidazol se debe tomar durante 7 a 10 días. El tininidazol se debe tomar durante 3 a 5 días. El tinidazol tiene menos efectos secundarios que el metronidazol.

No debe tomarse alcohol mientras se esté consumiendo alguno de estos fármacos, ni durante unos días después de finalizar el tratamiento, ya que el consumo de alcohol en estas circunstancias causa náuseas, vómitos, sofocos y dolores de cabeza. La nitazoxanida ha sido propuesta como una alternativa para el tratamiento de la amebiasis.

Metronidazol, tinidazol o nitazoxanida se administran a mujeres embarazadas solo si los beneficios superan los riesgos. Ni metronidazol ni tinidazol ni nitazoxanida eliminan la totalidad de los quistes alojados en el intestino grueso; se utiliza un segundo fármaco (como paromomicina, diyodohidroxiquina o furoato de diloxanida) para eliminar estos quistes y así evitar la recaída.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse la amibiasis?

Es una infección intestinal. Es causada por el parásito microscópico Entamoeba histolytica. La E histiolytica puede vivir en el intestino grueso (colon) sin causarle daño. En algunos casos, invade la pared del colon y causa colitis, disentería aguda o diarrea prolongada (crónica).

  1. La infección puede también diseminarse a través del torrente sanguíneo al hígado.
  2. En pocas ocasiones, se puede propagar a los pulmones, el cerebro o a otros órganos.
  3. Esta afección se presenta en todo el mundo.
  4. Es más común en áreas tropicales donde hay condiciones de hacinamiento y salubridad deficiente.

África, México, partes de Suramérica e India tienen problemas de salud significativos debido a esta afección. El parásito se puede propagar:

A través del agua o los alimentos contaminados con materia fecalA través de la fertilización del suelo con desechos humanosDe persona a persona, particularmente por el contacto con la boca o la zona rectal de una persona infectada

Los factores de riesgo para la amebiasis grave incluyen:

Alcoholismo Cáncer Desnutrición Ser adulto mayor o niño Embarazo Viaje reciente a una región tropical Uso de corticoesteroides para inhibir el sistema inmunitario

En los Estados Unidos, la amebiasis es más frecuente entre personas que residen en instituciones o personas que han viajado a un área donde esta enfermedad es común. La mayoría de las personas con esta infección no tienen síntomas. Si se presentan, se observan de 7 a 28 días después de estar expuesto al parásito. Los síntomas leves pueden incluir:

Cólicos abdominalesDiarrea: paso de 3 a 8 heces semiformadas al día o paso de heces blandas con moco y ocasionalmente con sangreFatigaFlatulencia excesivaDolor rectal durante una defecación ( tenesmo ) Pérdida de peso involuntaria

Los síntomas graves pueden incluir:

Sensibilidad abdominal Heces con sangre, incluso paso de heces líquidas con vetas de sangre, paso de 10 a 20 heces al díaFiebreVómitos

El proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico. A usted le harán preguntas sobre su historia clínica, en especial si recientemente ha viajado al extranjero. La exploración del abdomen puede mostrar que tiene agrandado el hígado o sensibilidad abdominal (normalmente en el cuadrante superior derecho). Los exámenes que se pueden ordenar incluyen:

Examen de sangre para amebiasis Exploración de la parte interior del intestino grueso ( sigmoidoscopia )Examen coprológico Examen microscópico de muestras de materia fecal, por lo general con múltiples muestras durante varios días

El tratamiento depende de la gravedad de la infección. Generalmente, se recetan antibióticos. Si usted está vomitando, puede necesitar medicamentos a través de una vena ( intravenosos ) hasta que pueda tomarlos por vía oral. Por lo general, no se recetan medicamentos antidiarreicos ya que pueden empeorar la afección.

Absceso hepático (acumulación de parásitos y de pus en el hígado)Efectos secundarios del medicamento, incluso náuseasDiseminación del parásito a través de la sangre hacia el hígado, los pulmones, el cerebro u otros órganos

Comuníquese con su proveedor si presenta diarrea que no desaparece o que empeora. Al viajar a países tropicales donde la salubridad es deficiente, tome agua potable o hervida. No coma verduras crudas ni frutas sin pelar. Lave sus manos después de usar el baño y antes de comer.

Disentería amebiana; Amebiasis intestinal; Colitis amebiana; Diarrea – amebiasis Petri WA, Haque R, Moonah SN. Entamoeba species, including amebic colitis and liver abscess. In: Bennett JE, Dolin R, Blaser MJ, eds. Mandell, Douglas, and Bennett’s Principles and Practice of Infectious Diseases,9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 272.

Salvana EMT, Salata RA. Amebiasis. In: Kliegman RM, St. Geme JW, Blum NJ, Shah SS, Tasker RC, Wilson KM, eds. Nelson Textbook of Pediatrics,21st ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 307. Versión en inglés revisada por: Jatin M. Vyas, MD, PhD, Associate Professor in Medicine, Harvard Medical School; Associate in Medicine, Division of Infectious Disease, Department of Medicine, Massachusetts General Hospital, Boston, MA.

¿Qué enfermedad nos puede causar las amebas?

¿Qué es la amebiasis? – La amebiasis (también conocida como “disentería amebiana” o amebosis) es una infección intestinal por parte de un parásito llamado Entamoeba histolytica ( E. histolytica ). El parásito es una ameba, un organismo unicelular. Las personas pueden contraer este parásito comiendo o bebiendo algo que está contaminado por él.

¿Cómo se transmite la ameba de una persona a otra?

Vía fecal-oral. Las personas adquieren la infección al ingerir agua o alimentos contaminados. Contacto persona a persona, por ejemplo, vía sexual, aunque es menos frecuente.

¿Cómo se alimenta una ameba?

Nutrición de las amebas – Las amebas son organismos heterótrofos, Aquellas que habitan la tierra y el agua se alimentan de materia en descomposición o de organismos más pequeños, generalmente bacterias, algas u hongos. Para ello utilizan los pseudópodos, con los que engloban la partícula alimenticia y la incorporan a través de su membrana celular,

En el citoplasma, el alimento es digerido dentro de vacuolas digestivas. Este proceso se llama fagocitosis. Algunas especies han desarrollado una vida parásita y necesitan invadir los sistemas internos de organismos pluricelulares para sobrevivir y reproducirse. Por lo general, parasitan el tubo digestivo de anélidos, insectos y vertebrados (entre ellos, el ser humano ).

Por ejemplo, Entamoeba histolytica es un parásito intestinal humano que causa la amebiasis. Generalmente, las amebas tienen respiración aerobia, es decir, su metabolismo depende del oxígeno que toman del ambiente a través de su membrana, Sin embargo, algunas tienen respiración anaerobia (como E.

¿Qué puedo desayunar si tengo ameba?

Se recomienda una dieta astringente y de fácil digestión: sopa de arroz, puré de patata o zanahoria, sopa de pescado, huevo duro o tortilla, pescado blanco o carne de ave cocidos o a la plancha, manzana asada, membrillo, plátano maduro, pan blanco tostado, infusiones,

¿Cómo eliminar las amebas del hígado?

Es una acumulación de pus en el hígado en respuesta a un parásito intestinal llamado Entamoeba histolytica, El absceso hepático amebiano es causado por la Entamoeba histolytica, Este parásito causa la amebiasis, una infección intestinal también llamada disentería amebiana.

  1. Después de que ha ocurrido una infección, el parásito puede ser transportado a través del torrente sanguíneo desde los intestinos hasta el hígado.
  2. La amebiasis se disemina por consumir agua o alimentos contaminados con materia fecal.
  3. En algunas ocasiones, esto se debe al uso de excrementos humanos como fertilizantes.

La amebiasis también se disemina por del contacto directo entre personas. La infección se presenta a nivel mundial. Es más común en las áreas tropicales donde hay situaciones de hacinamiento y malas condiciones sanitarias. África, Latinoamérica, el sudeste asiático y la India tienen problemas de salud considerables a raíz de esta enfermedad.

Algún viaje reciente a una región tropicalAlcoholismoCáncer Inmunodepresión, incluso infección por VIH/SIDADesnutriciónEdad avanzadaEmbarazoUso de esteroides

Generalmente, no hay síntomas de infección intestinal. Pero las personas con un absceso hepático amebiano sí tienen síntomas, por ejemplo:

Dolor abdominal más sensible en la región superior derecha del abdomen; puede ser intenso, continuo o punzanteTosFiebre y escalofríosDiarrea sin sangre (solo en un tercio de las personas con un absceso hepático)Malestar, incomodidad o indisposición general ( malestar )Hipo que no se detiene (poco frecuente) Ictericia (coloración amarilla de la piel, las membranas mucosas o los ojos)InapetenciaSudoraciónPérdida de peso

Los antibióticos como metronidazol (Flagyl) o tinidazol (Tindamax) son el tratamiento usual para un absceso hepático. Igualmente, hay que tomar un fármaco, como paromomicina or diloxanida, para eliminar todas la amebas en el intestino, con el fin de prevenir la reaparición de la enfermedad.

Este tratamiento por lo general puede esperar hasta después de que se haya tratado el absceso. En pocas ocasiones, es posible que sea necesario drenar el absceso utilizando un catéter o mediante una cirugía para aliviar un poco el dolor abdominal y para incrementar las posibilidades de que el tratamiento tenga éxito.

Sin tratamiento, el absceso puede abrirse (romperse) y diseminarse a otros órganos, lo que lleva a la muerte. Las personas que reciben tratamiento tienen una probabilidad muy alta de curarse por completo o de presentar únicamente complicaciones menores.

  1. El absceso puede romperse y drenar hacia la cavidad abdominal, el revestimiento de los pulmones, los pulmones o el saco alrededor del corazón.
  2. La infección también se puede extender al cerebro.
  3. Consulte con su proveedor si se desarrollan síntomas de esta enfermedad, especialmente si usted ha viajado recientemente a un área en donde se sabe que ésta se presenta.

Al viajar dentro de países tropicales con condiciones sanitarias deficientes, tome agua purificada y no coma verduras crudas ni frutas con cáscara. Amebiasis extraintestinal; Amebiasis hepática; Absceso amebiano del hígado Huston CD. Intestinal protozoa.

  • In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ, eds.
  • Sleisenger and Fordtran’s Gastrointestinal and Liver Disease,11th ed.
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¿Qué medidas se deben tener en cuenta para evitar la amibiasis?

Enfermedad amebiana hepática o extraintestinal – La enfermedad amebiana extraintestinal se origina en la infección colónica y puede comprometer todos los órganos, aunque el absceso hepático es la forma más frecuente. El absceso hepático suele ser único y en el lóbulo derecho.

  • Puede manifestarse en pacientes sin síntomas previos, es más común en hombres que en mujeres (7:1 a 9:1) y puede desarrollarse de manera insidiosa.
  • Los síntomas asociados con esta forma de la enfermedad son dolor o molestias sobre el hígado que a veces se irradia al hombro derecho, además de fiebre intermitente, sudoración, escalofríos, náuseas, vómitos, debilidad y pérdida de peso.
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La ictericia, si aparece, es inusual y leve. El absceso puede perforar el hígado e ingresar en el espacio subfrénico, la cavidad pleural derecha, el pulmón derecho u otros órganos adyacentes (p. ej., el pericardio). En la infección crónica, a veces se detectan lesiones cutáneas, en especial alrededor del periné y los glúteos, que también pueden encontrarse en pacientes con heridas traumáticas o incisiones quirúrgicas.

Infección intestinal: examen microscópico, enzimoinmunoensayo de las heces, pruebas moleculares para detectar DNA del parásito en las heces y/o pruebas serológicas Infección extraintestinal: estudios de diagnóstico por imágenes y pruebas serológicas o un ensayo terapéutico con un amebicida

La amebiasis no disentérica puede confundirse con el síndrome de intestino irritable Síndrome del intestino irritable El síndrome del intestino irritable se caracteriza por molestias o dolor abdominal recurrentes con al menos dos de las siguientes manifestaciones: relación con la defecación, asociación con. o la diverticulitis Diverticulitis colónica La diverticulitis es la inflamación con o sin una infección de un divertículo, que puede causar un flemón de la pared intestinal, peritonitis, perforación, fístula o absceso. El síntoma principal. obtenga más información, Un tumor en el hipocondrio derecho también puede confundirse con un cáncer, la tuberculosis, la actinomicosis o el linfoma. La disentería amebiana puede diagnosticarse erróneamente como shigelosis Shigelosis La shigelosis es una infección intestinal aguda causada por microorganismos gramnegativo especies de Shigella, Sus síntomas son fiebre, náuseas, vómitos, tenesmo y diarrea, que suele. obtenga más información, salmonelosis Generalidades sobre las infecciones por Salmonella El género Salmonella se divide en 2 especies, S. enterica y S. bongori, que incluyen > 2500 serotipos conocidos. Algunos de estos serotipos tienen nombre. En estos casos. obtenga más información, esquistosomiasis Esquistosomiasis La esquistosomiasis es una infección por duelas de la sangre del género Schistosoma, que se contagian por vía transcutánea al nadar o caminar en agua dulce contaminada. Los microorganismos. obtenga más información o una colitis ulcerosa Colitis ulcerosa La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria y ulcerosa crónica de la mucosa del colon, caracterizada la mayoría de las veces por diarrea sanguinolenta. Puede haber síntomas extraintestinales. obtenga más información En la disentería amebiana, las deposiciones suelen ser menos frecuentes y menos acuosas que en la disentería bacilar. Las heces contienen en general moco e hilos de sangre. A diferencia de lo observado en la shigelosis, la salmonelosis y la colitis ulcerosa, las heces de la colitis amebiana no contienen grandes cantidades de leucocitos, porque los trofozoítos los destruyen.

  1. El diagnóstico de amebiasis se confirma al hallar trofozoítos amebianos, quistes o ambos en las heces o los tejidos; no obstante, E.
  2. Histolytica patógena tiene características morfológicas indistinguibles de las especies no patógenas E.
  3. Dispar, así como E.
  4. Moshkovskii y E.
  5. Bangladeshi, con patogenicidad dudosa.

Los inmunoensayos que detectan los antígenos de E. histolytica en las heces son sensibles y específicos y se realizan para confirmar el diagnóstico. Los ensayos de detección de DNA específicos para E. histolytica mediante reacción en cadena de la polimerasa están disponibles en laboratorios de diagnóstico de referencia y tienen una sensibilidad y una especificidad elevadas.

Aproximadamente el 95% de los pacientes con un absceso hepático amebiano > 70% de aquellos con infección intestinal activa 10% de los portadores asintomáticos

El enzimoinmunoensayo (EIA) es la prueba serológica empleada con mayor frecuencia. Los títulos de anticuerpos pueden confirmar la infección por E. histolytica, pero pueden persistir varios meses o años, lo que impide la diferenciación entre la infección aguda y pasada en los residentes de áreas con prevalencia elevada de la infección.

  • Por lo tanto, las pruebas serológicas son útiles cuando se considera menos probable una infección previa (p.
  • Ej., los viajeros a zonas endémicas).
  • La identificación microscópica de las amebas puede requerir el examen de 3 a 6 muestras de heces y métodos de concentración (véase tabla ).
  • Los antibióticos, los antiácidos, los antidiarreicos, los enemas y los medios de contraste radiológico intestinal pueden interferir con la recuperación de los parásitos y no deben administrarse hasta después del examen de las heces.E.

histolytica es indistinguible en términos morfológicos de E. dispar, E. moshkovskii y E. bangladeshi pero puede diferenciarse de varias otras amebas no patógenas como E. coli, E. hartmanni, E. polecki, Endolimax nana e Iodamoeba bütschlii mediante microscopia.

  1. Los análisis moleculares basados en reacción en cadena de la polimerasa y el enzimoinmunoensayo para antígenos fecales son más sensibles y diferencian a E.
  2. Histolytica de otras amebas.
  3. En los pacientes sintomáticos, la sigmoidoscopia o la colonoscopia puede mostrar cambios inflamatorios inespecíficos o lesiones mucosas características en forma de ánfora, que deben aspirarse y examinarse en busca de trofozoítos y evaluarse con pruebas específicas o de DNA para E.

histolytica, Las muestras de biopsia de las lesiones rectosigmoideas también pueden mostrar trofozoítos. La infección amebiana extraintestinal es más difícil de diagnosticar. El examen de las heces suele ser negativo y, en general, resulta difícil recuperar trofozoítos del pus aspirado.

Los que puedan deberse a hongos o bacterias piógenas Aquellos en los que la rotura parece inminente Aquellos que responden en forma escasa a la terapia con medicamentos

Los abscesos contienen material semilíquido espeso de color amarillento a marrón achocolatado. Una biopsia con aguja puede revelar tejido necrótico, pero las amebas móviles son difíciles de hallar en el material del absceso y los quistes amebianos no están presentes. Una prueba terapéutica con un amebicida suele ser la herramienta diagnóstica más útil para confirmar un absceso hepático amebiano.

Inicialmente, metronidazol, tinidazol o a veces nitazoxanida A continuación, yodoquinol, paromomicina o furoato de diloxanida para la erradicación del quiste

Para los síntomas gastrointestinales y la amebiasis extraintestinal, se usa uno de los siguientes:

Metronidazol por vía oral 500 a 750 mg 3 veces al día (entre 12 y 17 mg/kg 3 veces al día en los niños) durante 7 a 10 días Tinidazol 2 g por vía oral 1 vez al día (50 mg/kg por vía oral 1 vez al día en los niños > 3 años) durante 3 días para los síntomas gastrointestinales leves a moderados, 5 días para los síntomas gastrointestinales graves y 3 a 5 días para el absceso amebiano hepático

El metronidazol y el tinidazol están contraindicados durante el embarazo. Debe evitarse el alcohol debido a que estos fármacos tienen un efecto disulfirámico. En términos de efectos adversos gastrointestinales, el tinidazol generalmente se tolera mejor que el metronidazol.

  • El tratamiento de los pacientes con síntomas gastrointestinales significativos también debe ocuparse de la reposición hídrica con líquidos y electrolitos y otras medidas de sostén.
  • Si bien el metronidazol, el tinidazol y el nitazoxanide tienen cierto nivel de actividad contra los quistes de E.
  • Histolytica, no son suficientes para erradicar los quistes.

En consecuencia, se utiliza un segundo fármaco para erradicar los quistes residuales en el intestino. Las opciones para la erradicación del quiste son

650 mg de yodoquinol por vía oral 3 veces al día después de las comidas en adultos (10 a 13 mg/kg por vía oral 3 veces al día en los niños) durante 20 días 8 a 11 mg/kg de paromomicina por vía oral, 3 veces al día con las comidas, durante 7 días 500 mg de furoato de diloxanida por vía oral 3 veces al día en adultos (7 mg/kg por vía oral 3 veces al día en los niños) durante 10 días

El furoato de diloxanida no se comercializa en los Estados Unidos pero puede obtenerse en algunas farmacias que venden preparados magistrales. La patogenicidad de E. moshkovskii y E. bangladeshi es incierta. Se han identificado en heces principalmente en niños con y sin diarrea en áreas pobres donde hay contaminación fecal de alimentos y agua.

  1. Las pruebas de diagnóstico molecular para identificarlas solo están disponibles en entornos de investigación.
  2. Se desconoce el tratamiento óptimo, pero es probable que respondan a los fármacos utilizados para E.
  3. Histolytica,
  4. Los pacientes asintomáticos que eliminan quistes de E.
  5. Histolytica deben tratarse con paromomicina, yodoquinol o furoato de diloxanida (véase sección anterior para conocer las dosis) para prevenir el desarrollo de enfermedad invasora y la diseminación a otros sitios del cuerpo y a otras personas.

El tratamiento de las infecciones por E. dispar o las infecciones asintomáticas por E. moshkovskii y E. bangladeshi es innecesario hasta que se sepa más sobre su patogenicidad. Para prevenir la amebiasis, debe evitarse la contaminación de alimentos y agua con heces humanas, un problema complicado por la alta incidencia de portadores asintomáticos.

En las áreas con higiene deficiente resulta importante evitar el consumo de alimentos crudos, como ensaladas y vegetales, y el agua y el hielo potencialmente contaminados. La ebullición del agua destruye los quistes de E. histolytica, La eficacia de la desinfección química con compuestos yodados o clorados depende de la temperatura del agua y de la cantidad de detritos orgánicos en ella.

Los filtros portátiles ofrecen diversos grados de protección. En la actualidad se encuentra en desarrollo una vacuna, aunque todavía no está disponible.

E. histolytica a menudo es asintomática, pero puede causar síntomas intestinales, disentería o abscesos hepáticos. Diagnosticar la infección intestinal amebiana mediante pruebas de antígeno en heces, pruebas moleculares para detectar DNA o microscopia. Diagnosticar el absceso hepático amebiano mediante ecografía, TC, RM o pruebas serológicas, que son más útiles cuando se considera poco probable una infección anterior (p. ej., en viajeros a zonas endémicas), o un ensayo terapéutico de un amebicida. Tratar con metronidazol o tinidazol para eliminar los trofozoitos amebianos, seguido por yodoquinol o paromomicina para matar los quistes del intestino.

¿Cómo es el ciclo de vida de la amebiasis?

Su ciclo de vida comprende dos estadios: la forma invasiva vegetativa ameboide (trofozoíto) y la forma de resistencia e infectante (quiste).

¿Dónde se encuentran las amebas?

Salud, Barranquilla vol.25 no.2 Barranquilla July/Dec.2009 – ARTÍCULO DE REVISIÓN / REVIEW ARTICLE Amibas de vida libre en seres humanos Free-living amoebae in humans Mónica Liliana Peralta Rodríguez 1, Jaime de Jesús Ayala Oviedo 1 1 Docentes del área de Morfofisiología.

  • Facultad de Medicina, Universidad de la Sabana, Bogotá (Colombia).
  • [email protected] Correspondencia: Carrera 73 B Bis N° 24 D 63, Apto.301.
  • Teléfono: 7 03 21 09.
  • Celular: 313 456 4507.
  • Fax: 2 82 05 27, 8 61 55 55, ext.2612.
  • [email protected] Institución donde se llevó a cabo el trabajo: Universidad de la Sabana, Facultad de Medicina.

Autopista Norte, km 21, Puente del Común, Chía, Cundinamarca (Colombia). Fecha de recepción: 14 de julio de 2009 Fecha de aceptación: 29 de julio de 2009 Resumen Entre las enfermedades graves, peligrosas y de gran importancia epidemiológica se encuentran la meningitis y la encefalitis, que pueden llevar a invalidez o muerte.

Los agentes etiológicos que las producen generalmente son bacterias, virus y hongos. En cuanto a los protozoos causantes de meningitis y encefalitis, se encuentran las amibas de vida libre. Los individuos infectados con estas amibas tienen como antecedente el haber tenido contacto con aguas contaminadas en días recientes, especialmente de piscinas o aguas termales.

Naegleria fowleri parasita a individuos aparentemente saludables, niños o jóvenes y es la causante de meningoencefalitis amebiana primaria, que se caracteriza por su rápida evolución y luego la muerte. Algunas especies del género Acanthamoeba, Balamuthia mandrillaris, y recientemente Sappinia pedata, producen encefalitis amebiana granulomatosa, que se presenta de forma subaguda o crónica; generalmente parasitan a individuos inmunosuprimidos.

Además, ciertas especies de Acanthamoeba producen queratitis, que se confunden con las producidas por Herpes simplex u hongos. Estas amibas también causan infecciones severas en pulmones, oídos, piel y nariz. El diagnóstico de estas amibas en la mayoría de los casos se hace después de la muerte de los individuos infectados.

En cuanto a su tratamiento, se han empleado combinaciones de varios antimicrobianos con resultados poco alentadores. Estas amibas no son lo suficientemente conocidas por el personal de salud, por lo tanto, en esta revisión se pretende evidenciar los aspectos más relevantes de éstas, ya que puede haber subdiagnóstico o confusión con otros agentes etiológicos y no sospechar de la presencia de amibas de vida libre.

  1. Palabras clave: Amibas de vida libre, Naegleria fowleri, Acanthamoeba, Meningoencefalitis.
  2. Abstract Meningitis and Encephalitis are amongst the most dangerous disabling or death causing diseases.
  3. The etiological causes of these diseases include bacterium, virus and fungi.
  4. Protozoan which causes Meningitis and Encephalitis tend to be free-living amoebae.

Patients identified with these amoebae infections had recently been exposed to contaminated water in swimming pools or steam baths. Healthy children and youth are vulnerable to Naegleria fowleri which causes Primary Amoebic Meningoencephalitis which evolution rapidly, causing death.

  1. Some species of Acanthamoeba, Balamuthia mandrillaris and recently Sappinia cause Granulomatous Amoebic Encephalitis in both acute and sub-acute forms, primarily affecting case with immunosuppression.
  2. Furthermore, some species produce Keratitis, which is confounded with diseases caused by Herpes Simplex or fungi.

These amoebae are also infection causing agents in the lungs, ears, skin and nose. In most cases, diagnosis of these amoebae is posthumous. Combinations of antimicrobial treatment have had little effect, combating infections. This study seeks to enhance approaches towards diagnosing diseases caused by these agents and overcoming confounding them with other etiological agents without doubting the presence of free living amoebae.

Keywords: Free living amoebas, Naegleriafowleri, Acanthamoeba, meningoencephalitis. INTRODUCCIÓN Las amibas de vida libre (AVL) son protozoos cosmopolitas que se encuentran en ambientes húmedos como el suelo y el agua; también se pueden encontrar en el aire, vehículo que emplean como medio de dispersión.

A mediados del siglo XX se descubrió que podían invadir a seres humanos y a ciertos animales, causándoles la muerte o daño cerebral irreversible (1). Debido a su capacidad para vivir como organismos de vida libre y como endoparásitos, a estas amibas se les conoce como organismos anfizoicos.

  • Determinados géneros y especies son patógenos.
  • Algunas de estas amibas pueden actuar como vectores de bacterias, como Legionella pneumophila, Mycobacterium avium, Vibrio spp.
  • De esta forma, el quiste amibiano garantiza a estas bacterias un mecanismo de protección que les evita ambientes hostiles, un medio para su transporte, y les permite a éstas colonizar nuevos ambientes.

Recientemente se ha identificado un virus llamado Mimivirus en la amiba Acanthamoeba polyphaga, relacionado con las familias Poxviridae y Phycodnaviridae (2). La infección con estos protozoos se diferencia de otros porque éstos se encuentran distribuidos en la biosfera, son muy virulentos, existe errores en su diagnóstico y no se conoce un tratamiento adecuado y oportuno.

TAXONOMÍA Y HABITAT Se hallan en la biosfera en gran diversidad de hábitats: aire, aire acondicionado, aguas termales, aguas de hidromasajes, aguas embotelladas, piscinas naturales y artificiales, albercas, lagos, aguas minerales, suelo, sedimento, polvo (3, 4, 5). Sappinia pedata se ha aislado de heces humanas, alce y ganado (6).

Se han encontrado en todos los continentes, en diversas altitudes y son capaces de resistir altas temperaturas (7). La clasificación taxonómica de las AVL está cambiando, debido a los estudios de Biología molecular, en especial, a la secuencia genómica de géneros y especies que se van aislando, sin embargo, se presentan ambigüedades en la clasificación, porque estos protozoos constituyen un grupo polifilético (6). EPIDEMIOLOGÍA Durante la primera mitad del siglo XX, las AVL eran conocidas como amibas de suelos y se consideraban protozoos no patógenos. En 1958 Culbertson demostró el potencial patógeno de Acanthamoeba (8). Hasta 1995 se habían reportado 156 casos de encefalitis amebiana granulomatosa (EAG) en el mundo.

  • En 1965 Fowler y Carter reportaron el primer caso de meningoencefalitis amebiana primaria (MAP) enAustralia, causada por amibas del género Naegleria (9).
  • Desde entonces y hasta 1997 se habían reportado 81 casos sólo en Estados Unidos y para 2002 un total aproximado de 200 casos de MAP en el mundo (10).

En Latinoamérica se han registrado casos en Brasil (11), Venezuela (12), Perú (13) y Chile (14). En México se han reportado varios casos de MAP (15, 16, 17), y allí en 1990 se confirmó el primer brote de MAP en el que se aisló Naegleria fowleri de los pacientes (18).

  • En Colombia se han presentado varios casos de MAP, de los cuales tres han sido bien documentados (19, 20, 21).
  • En el país se realizó un estudio preliminar en aguas termales de uso recreativo y medicinal en el municipio de Tabio (Cundinamarca), en el cual se aisló Acanthamoeba sp.
  • Y otras amibas que no se pudieron identificar (22).

A nivel mundial también se han registrado más de 3000 casos de queratitis producidas por Acanthamoeba spp. (23). CICLO DE VIDA N. fowleri tiene tres estadios en su ciclo de vida: trofozoíto, quiste y temporalmente flagelado, a diferencia de los otros géneros.

  • La infección inicia con la inhalación de trofozoítos o quistes de aguas o polvo que contienen AVL, luego, a través de la mucosa nasal o piel, atraviesan el bulbo olfatorio y llegan al sistema nervioso central (SNC).
  • Los individuos infectados tienen el antecedente de haber tenido contacto con aguas contaminadas.

La infección por Acanthamoeba spp. y Balamuthia mandrillaris se produce a través de un foco primario en piel o en el tracto respiratorio (senos paranasales, pulmón), por inhalación de aire, aerosoles y polvo que contengan quistes o trofozoítos (24, 25, 26, 27).

Se considera también que la infección por B. mandrillaris se puede adquirir por el contacto con aguas contaminadas. En cuanto a Sappinia pedata, no es clara la ruta de entrada, pero se piensa que es por diseminación hematógena al inhalar quistes o trofozoítos o (28). El trofozoíto es el estadio que se divide y alimenta, la forma de quiste es la fase de resistencia, en la cual la amiba se mantiene en latencia; este quiste puede resistir largos períodos en condiciones adversas, como desecación, bajas concentraciones de oxígeno y escasez de alimento.

El estadio flagelar presente en N. fowleri se produce para buscar una nueva fuente de alimento (27). CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS Existen cuatro géneros reconocidos como causantes de enfermedad en humanos: Naegleria, Acanthamoeba, Balamuthia y recientemente Sappinia (29, 30, 31,32). PATOLOGÍA Las lesiones del SNC presentan dos síndromes diferentes: MAP producida por Naegleria fowleri. Este síndrome se adquiere por vía nasal. Produce rinitis aguda. Las lesiones se encuentran principalmente en cerebro y meninges, pero tracto olfatorio, bulbo y cerebelo pueden estar afectados.

El cerebro se observa blando, edematoso con necrosis hemorrágica, las meninges están hiperémicas, recubiertas con exudado purulento, compuesto por mono-nucleares y polimorfonucleares. Las AVL son aerobias, se destruyen rápidamente después de la muerte del huésped. Los trofozoítos de N. fowleri se asemejan a macrófagos y se encuentran en las lesiones.

La infección es rápidamente fatal, fulminante y causa la muerte entre 24 y 96 horas siguientes a la iniciación. No se observan quistes en las lesiones (33,34). EAG, producida por A canthamoeba culbertsoni, A. castellanii, A. polyphaga, A. astronyxis, Balamuthia mandrillaris y Sappinia pedata.

  • La ruta de entrada al SNC puede ser hematógena o nasal, a partir de un foco primario en piel, garganta o córnea.
  • Se observan áreas de necrosis hemorrágica en corteza cerebral, ganglios basales y fosa posterior.
  • Existen células inflamatorias que forman un granuloma, a excepción de huéspedes inmunosuprimidos, que no lo forman.

Hay angeitis generalizada y presencia de trofozoítos y quistes en las lesiones (SS,S5, S6). Se consideran patógenos oportunistas, pero pueden producir enfermedad en individuos inmunocompetentes. Amibiasis cutánea. Es causada por Acanthamoeba spp. y Balamuthia mandrillaris.

  1. En piel presenta dermatitis, ulceraciones o paniculitis (S7, S8,S9).
  2. Cada vez más se reconoce la incidencia de acanthamebiosis cutánea en ausencia de afección del SNC.
  3. Las úlceras no cicatrizan de manera espontánea en pacientes con Síndrome de Inmunodeficiencia Humana (sida).
  4. Las lesiones de piel se localizan principalmente en la cara, el tronco y las extremidades.
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Dichas lesiones son de consistencia blanda y no dolorosa.B. manârillaris afecta especialmente la pirámide nasal o la piel, lo cual produce una lesión granulomatosa de localización centrofacial, la cual se propone como puerta de entrada. Esta lesión cutánea primaria puede preceder por semanas o meses al cuadro neurológico y se asemeja a leishmaniosis cutánea (40).

  1. Queratitis producida por Acanthamoeba (QA).
  2. Las especies implicadas han sido A.
  3. Polyphaga, A.
  4. Castellanii, A.
  5. Rhysodes, A.
  6. Hatchetti, A.
  7. Culbertsoni, A.
  8. Astronixys, A. quina, A.
  9. Lugdunensis.
  10. En el ojo ocurre queratitis de difícil diagnóstico.
  11. Se presenta dolor ocular severo, ulceración corneal precedida de un antecedente con trauma y contacto con agua contamina o uso de lentes de contacto en individuos inmunocompetentes (41, 42).

Se presenta opacidad de la córnea con infiltrado del estroma (6). Se observa hiperemia de la conjuntiva, inflamación corneal y escleritis. En los últimos años se ha encontrado asociación entre AVL y anemia aplásica (43). MANIFESTACIONES CLÍNICAS MAP: Los pacientes son generalmente jóvenes, con buena salud, de manera súbita presentan cefalea frontal bitemporal intensa, fiebre alta de 38.2 a 40 °C asociada a rinitis, síntomas respiratorios, vómito en proyectil, rigidez de nuca, cambio en el comportamiento, somnolencia, letargia, irritabilidad, obnubilaciones y tendencia progresiva al coma.

  1. El período de incubación se calcula entre 4 y 7 días (44).
  2. Los signos y síntomas de las meningitis causadas por bacterias son muy semejantes a los producidos por N. fowleri.
  3. Se presenta paro cardiorrespiratorio y edema pulmonar.
  4. EAG: Ocurre principalmente en individuos debilitados, enfermos crónicos o sometidos a inmunosupresión.

Algunos tienen como antecedente haberse sumergido en aguas contaminadas que permiten invasión nasal, y en otros la puerta de entrada es la piel, tracto respiratorio o córnea, donde por vía hematógena llegan al SNC. El período de incubación se calcula en 10 días hasta algunos meses.

  • La infección cursa en forma subaguda o crónica.
  • Las alteraciones del SNC son semejantes a la meningoencefalitis bacteriana, como convulsiones, cefalea de tipo insidioso, fiebre esporádica baja, trastornos visuales, ataxia (45,46).
  • La muerte se presenta por bronconeumonía o por insuficiencia hepática o renal.

QA: El cuadro clínico se caracteriza por infiltrados epiteliales que pueden formar anillos centrales o paracentrales y dolor intenso (47). Ambos síndromes se diferencian de Entamoeba histolytica, porque ésta puede producir absceso cerebral, hepático o pulmonar.

  • DIAGNÓSTICO En la gran mayoría de casos se hace post mortem.
  • En los casos de meningoencefalitis aguda de etiología desconocida, sinbacterias en LCR, que no respondan al tratamiento con antibióticos, se debe sospechar infección por N. fowleri.
  • Los datos epidemiológicos de exposición al agua de los pacientes infectados pueden ser útiles para orientar el diagnóstico.

No existe una marcada diferencia entre MAP y las causadas por bacterias. En meningitis crónicas o subagudas, en pacientes ancianos o inmunosuprimidos, y especialmente con sida, es más probable que el agente causal sea Acanthamoeba spp. Frecuentemente, las amibas se confunden con macrófagos, por lo que es necesaria la observación con microscopio de luz empleando mayor aumento para poder diferenciarlas.

  • El diagnóstico se puede establecer obteniendo LCR de la región lumbar, se centrifuga a 1500 rpm durante 15 min con el fin de concentrar los trofozoítos que son muy móviles.
  • Posteriormente se procede a colorear con hema-toxilina férrica, hematoxilina-eosina, Wright o Giemsa.
  • Es útil también el cultivo a partir de LCR en Agar No Nutritivo enriquecido con Escherichia coli (NNE) y la demostración de tro-fozoítos mediante biopsia de tejido cerebral.

En la tabla 3 se muestran las características del LCR en diferentes infecciones (1, 6, 48). Se debe realizar diagnóstico diferencial de las lesiones en piel con infecciones por hongos, bacterias convencionales, micobacterias y Bartonella (40). La QA se debe sospechar especialmente en pacientes que usen lentes de contacto o que hayan sufrido traumatismo.

Se puede presentar un cuadro clínico prolongado y resistencia al tratamiento. Es conveniente hacer diagnóstico diferencial con queratitis bacteriana o herpética. Al material obtenido por raspado de córnea se le puede realizar tinción con calcofluor blanco y se complementa el diagnóstico con cultivos (47).

Es posible realizar montajes húmedos y observar las amibas con KOH al 10% (49). Las muestras que se pueden tomar para el diagnóstico de laboratorio a partir de los huéspedes pueden ser: LCR, tejido cerebroespinal, secreción nasal y orofaríngea, lesiones de la piel, pulmón, raspados de córnea.

  • La muestra ambiental para el hallazgo de estas AVL que más se emplea es el agua.
  • Para la identificación taxonómica es indispensable el empleo de las claves taxonómicas de Pussard y Ponds (1977) y Page (1988) (50, 51).
  • Tolerancia a la temperatura: Las especies patógenas son termotolerantes, pero no todas las termotolerantes son patógenas.

Se incuban por cuadruplicado cajas de agar en medio monoxénico o axénico a temperatura ambiente, 37 ° C, 42 ° C y 45 ° C. Se observan durante una semana para verificar la temperatura óptima de crecimiento. En el laboratorio, cuando se adiciona una gota de agua destilada a N.

fowleri, se observa la forma flagelada piriforme (2 flagelos). Esta forma es transitoria, y se observa en pocos minutos. Posteriormente la amiba regresa a su forma inicial. Técnicas inmunológicas: Estas pruebas serológicas no han sido empleadas porque la infección con N. fowleri cursa demasiado rápido y los pacientes no alcanzan a producir anticuerpos.

Las infecciones por Acanthamoeba spp. han sido diagnosticadas post mortem en la gran mayoría de individuos infectados. Se ha verificado que un porcentaje de la población produce anticuerpos contra especies de Naegleria, Balamuthia mandrillaris (52) y Acantahamoeba (53).

Otras técnicas: Prueba de patogenicidad en ratones (54), Inmunofluorescencia Indirecta (IFI), inmunoperoxidasa, anticuerpos monoclonales, Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) (55) han permitido la identificación de AVL en biopsias de cerebro, pulmón y LCR. Esta última ha permitido confirmar géneros y especies de AVL.

Técnicas de inmunoelectroforesis se han empleado para caracterizar especies de Naegleria (7). Para estas pruebas se requiere de una infraestructura especial, diferente de la de laboratorios clínicos convencionales. TRATAMIENTO Para la infección con N. fowleri se ha empleado anfotericina B, pero debido al retraso en el diagnóstico y al avance fulminante de esta enfermedad han sido pocos los sobrevivientes.

Las infecciones nasofaríngeas, diseminadas y del SNC causadas por Acanthamoeba spp. y B. mandrillaris han sido tratadas con mediano éxito combinando antimicrobianos incluyendo azoles (clotrimazol, miconazol, ketoconazol, fluconazol, itraconazol), pentamidina isetionato, 5-fluorocitosina, trimetoprim-sulfametoxazol (cotrimoxazol), sulfadiazina y claritromicina.

El uso de combinaciones es recomendado para evitar patrones de resistencia. La queratitis por Acanthamoeba spp. se puede tratar con chlorhexidina gluconato y polihexametileno biguanida, en combinación con propamidina isetionato, hexamidina o neomicina (56, 57).

  1. Para el tratamiento de lesiones cutáneas se ha empleado aplicaciones tópicas de clorhexidina gluconato y ketoconazol en crema (58).
  2. La recuperación de los pacientes no sólo depende del tratamiento, sino del estado inmunitario del paciente, la virulencia de la cepa amibiana, de un rápido diagnóstico y de un tratamiento adecuado y oportuno.

PREVENCIÓN Es difícil establecer medidas de prevención por la amplia distribución de las AVL en el ambiente. CONCLUSIONES Y REFLEXIONES A partir de 1965 se inició el registro de casos en todo el mundo, lo cual demostró su amplia dispersión y adaptación, lo que indica la posibilidad de que muchos casos no hayan sido diagnosticados en Colombia por la falta de conocimiento acerca de este grupo de protozoos.

  1. En el diagnóstico se suelen confundir las AVL con macrófagos.
  2. Además, al refrigerar o congelar el LCR se destruyen las amibas.
  3. Al realizar la coloración con Gram inicialmente se fijan las láminas con calor, lo cual permite que se dañe la morfología amibiana y no se puedan identificar (24, 25).
  4. El diagnóstico post mortem debe realizarse inmediatamente, ya que estas amibas son aerobias y se desintegran al morir el paciente.

Las coloraciones con hematoxilina-eosina de biopsias de tejido cerebral para el diagnóstico de MAP no son óptimas porque en algunos trofozoítos no se observa núcleo, dado el plano de corte de sección examinado. La membrana de éste se observa pobremente delineada y el citoplasma, vacuolado y pálido (27).

  • En cuanto al diagnóstico de EAG, se puede observar el núcleo redondo del trofozoíto con un grande nucleólo central formando un halo.
  • Sin embargo, no se puede diferenciar el trofozoíto de Acantahmoeba spp. de B.
  • Manârillaris con esta misma coloración usando microscopio de luz, pues la morfología de éstos es muy semejante (59, 60).

En el caso de Sappinia puede distinguirse de otras AVL por la presencia de 2 núcleos, que están estrechamente adosados con un aplanamiento central (61). En los estudios histopatológicos de las lesiones cutáneas producidas por Acanthamoeba spp. los trofozoítos no son fáciles de identificar.

Se observan con núcleo único, grande, localizado excéntricamente, nucleólo prominente y un citoplasma basofílico en láminas coloreadas con hematoxilina-eosina. Las amibas se localizan a lo largo de la dermis, especialmente dentro de los vasos sanguíneos y linfáticos y en el tejido graso subcutáneo (40).

En Colombia, en muchos casos no se sospecha MAP, EAG, QA, ni lesiones cutáneas causadas por AVL; se olvida que pacientes con sida pueden contraer infección con estas amibas. No se tiene la experiencia necesaria para la identificación taxonómica de la gran mayoría de géneros y especies.

Es importante incentivar el estudio, conocimiento y especialmente la divulgación de las infecciones causadas por AVL al personal médico y la población en general. Debido a lo anterior, es imperioso conocer la frecuencia real de las infecciones causadas por éstas, identificando los sitios donde circulan y las características ambientales donde probablemente se pueden encontrar y desarrollar.

El país cuenta con amplias fuentes de aguas termales distribuidas en todo el territorio nacional; sólo el departamento de Cundinamarca tiene 52 fuentes de este tipo, que se emplean para uso recreacional y terapéutico, donde la temperatura promedio de las mismas es de 43.8 °C (62), sin contar las piscinas artificiales empleadas para el mismo fin.

  • Aguas con temperaturas mayores o iguales a los 25 °C son propicias para el crecimiento y desarrollo de N.
  • Fowleri (63).
  • Se debe establecer un sistema de vigilancia en estas aguas para proteger a la población.
  • Aunque no se disponen de medidas eficaces de prevención y control, vale la pena destacar que los individuos eviten la exposición de la piel descamada y secreciones nasales con aguas termales y piscinas artificiales, el buen manejo y desinfección de los lentes de contacto, y evitar el uso de los mismos durante el baño en estas piscinas.

Como medidas de prevención y control para los administradores de piscinas es importante la adecuada limpieza de éstas, la cloración previa y el mantenimiento de cloro activo y el impedir el contacto de animales y sus secreciones con estas aguas. Además, se debe tener presente que las AVL son vehículos de dispersión de otros agentes etiológicos encontrados en aguas que pueden causar enfermedad.

  • Conflictos de interés: Ninguno.
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¿Cómo eliminar bacterias y parásitos del estómago?

¿Qué son los virus, las bacterias y los parásitos? – Los virus, las bacterias y los parásitos son organismos vivos que nos circundan. Se encuentran en el agua y la tierra, en las superficies de los alimentos que comemos y en las superficies que tocamos, como las mesadas del baño o la cocina.

  1. Algunas bacterias viven en nuestro cuerpo y no nos ocasionan problemas.
  2. Otros tipos de bacterias (al igual que los parásitos y virus) pueden ocasionarnos algunas enfermedades si ingresan en nuestro organismo.
  3. Las bacterias y los virus pueden vivir fuera del cuerpo humano (por ejemplo, en una mesada), a veces durante muchas horas o días.

Sin embargo, los parásitos requieren un huésped viviente para poder sobrevivir. Por lo general, las bacterias y los parásitos se pueden eliminar con antibióticos. Por el contrario, los antibióticos no pueden destruir a los virus. Se puede administrar medicamentos a los niños con enfermedades virales para aliviarlos, pero los antibióticos no son eficaces para tratar estas infecciones.

¿Qué relación tiene la ameba con el ser humano?

Compartimos más mecanismos genéticos con la ameba de los que nos diferencian” – En trabajos anteriores, el mismo grupo de investigación ya había descrito algunas de estas semejanzas. La ameba contiene tres funciones genéticas cruciales también para la vida compleja: la adhesión celular, la comunicación entre ellas y la diferenciación en diferentes tipos de célula (nerviosa, muscular, ósea y todas las demás). Varias amebas Capsaspora owczarzaki formando un conglomerado Otras Fuentes De la sangre de un caracol La ameba Capsaspora owczarzaki fue una auténtica desconocida hasta hace poco. En 2002 un equipo de investigación de la Universidad de Nuevo México en Albuquerque (EE.

¿Dónde se elimina el material de desecho de la ameba?

El material de desecho y los restos no digeridos son eliminados a través del ectoplasma.

¿Qué son los quistes de amebas?

¿Cómo se produce? – La Entamoeba histolytica es la cuarta infección más frecuente después del paludismo, la enfermedad de Chagas y la leishmaniosis causada por un parásito. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que cada año se producen unos 50 millones de infecciones por este parásito, de las cuales unas 70.000 acaban en fallecimiento.

  • La amebiasis intestinal se da sobre todo en países tropicales y climas cálidos con escasa higiene o acceso a agua potable,
  • La ameba se ingiere en forma de quiste que se halla en el agua o en alimentos infectados por heces de alguien que la ha padecido.
  • Los quistes son formas muy resistentes, que pueden sobrevivir hasta ocho días en las heces a temperaturas de entre 20 y 40ºC, y durante más de un mes a temperaturas de unos 2-6ºC.

Los quistes son también resistentes a los jugos gástricos y a la cantidad de cloro que se utiliza para potabilizar el agua. Una vez ingerido, el quiste llega hasta el intestino, donde se abre y da lugar a la forma parasitaria de la ameba, llamada trofozoíto, que se introduce en las glándulas intestinales y se nutre del bolo intestinal, las secreciones glandulares, la sangre y las células, destruyendo e inflamando el tejido que lo rodea.

¿Qué medidas se deben tener en cuenta para evitar la amibiasis?

Lavarse las manos antes de comer, lavarse los dientes con agua embotellada y no tragar agua de la ducha. Consumir la comida bien cocinada y evitar alimentos crudos como las ensaladas, así como alimentos marinados o ahumados. Pelar personalmente la fruta con las manos limpias.

¿Cómo eliminar las amebas del hígado?

Es una acumulación de pus en el hígado en respuesta a un parásito intestinal llamado Entamoeba histolytica, El absceso hepático amebiano es causado por la Entamoeba histolytica, Este parásito causa la amebiasis, una infección intestinal también llamada disentería amebiana.

  • Después de que ha ocurrido una infección, el parásito puede ser transportado a través del torrente sanguíneo desde los intestinos hasta el hígado.
  • La amebiasis se disemina por consumir agua o alimentos contaminados con materia fecal.
  • En algunas ocasiones, esto se debe al uso de excrementos humanos como fertilizantes.

La amebiasis también se disemina por del contacto directo entre personas. La infección se presenta a nivel mundial. Es más común en las áreas tropicales donde hay situaciones de hacinamiento y malas condiciones sanitarias. África, Latinoamérica, el sudeste asiático y la India tienen problemas de salud considerables a raíz de esta enfermedad.

Algún viaje reciente a una región tropicalAlcoholismoCáncer Inmunodepresión, incluso infección por VIH/SIDADesnutriciónEdad avanzadaEmbarazoUso de esteroides

Generalmente, no hay síntomas de infección intestinal. Pero las personas con un absceso hepático amebiano sí tienen síntomas, por ejemplo:

Dolor abdominal más sensible en la región superior derecha del abdomen; puede ser intenso, continuo o punzanteTosFiebre y escalofríosDiarrea sin sangre (solo en un tercio de las personas con un absceso hepático)Malestar, incomodidad o indisposición general ( malestar )Hipo que no se detiene (poco frecuente) Ictericia (coloración amarilla de la piel, las membranas mucosas o los ojos)InapetenciaSudoraciónPérdida de peso

Los antibióticos como metronidazol (Flagyl) o tinidazol (Tindamax) son el tratamiento usual para un absceso hepático. Igualmente, hay que tomar un fármaco, como paromomicina or diloxanida, para eliminar todas la amebas en el intestino, con el fin de prevenir la reaparición de la enfermedad.

  • Este tratamiento por lo general puede esperar hasta después de que se haya tratado el absceso.
  • En pocas ocasiones, es posible que sea necesario drenar el absceso utilizando un catéter o mediante una cirugía para aliviar un poco el dolor abdominal y para incrementar las posibilidades de que el tratamiento tenga éxito.

Sin tratamiento, el absceso puede abrirse (romperse) y diseminarse a otros órganos, lo que lleva a la muerte. Las personas que reciben tratamiento tienen una probabilidad muy alta de curarse por completo o de presentar únicamente complicaciones menores.

  1. El absceso puede romperse y drenar hacia la cavidad abdominal, el revestimiento de los pulmones, los pulmones o el saco alrededor del corazón.
  2. La infección también se puede extender al cerebro.
  3. Consulte con su proveedor si se desarrollan síntomas de esta enfermedad, especialmente si usted ha viajado recientemente a un área en donde se sabe que ésta se presenta.

Al viajar dentro de países tropicales con condiciones sanitarias deficientes, tome agua purificada y no coma verduras crudas ni frutas con cáscara. Amebiasis extraintestinal; Amebiasis hepática; Absceso amebiano del hígado Huston CD. Intestinal protozoa.

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¿Qué síntomas dan las amebas en adultos?

La amebiasis es una infección del intestino grueso y algunas veces del hígado y otros órganos, causada por el parásito protozoico unicelular Entamoeba histolytica, una ameba.

Las amebas pueden propagarse de persona a persona o a través de los alimentos o del agua. Las personas afectadas pueden no tener síntomas o bien desarrollar diarrea, estreñimiento, dolor abdominal de tipo cólico, dolor al tacto en la parte alta del abdomen y fiebre. Los médicos basan el diagnóstico en el análisis de una muestra de heces y, si es necesario, en otras pruebas, como colonoscopias o ecografías y análisis de sangre. A las personas afectadas se les administra un fármaco que elimina las amebas, y a continuación uno que elimina la forma inactiva (quistes) de las amebas en el intestino grueso.

La amebiasis tiende a producirse en zonas donde las condiciones sanitarias son inadecuadas. El parásito está presente en todo el mundo, pero la mayoría de las infecciones se producen en zonas de África, el subcontinente indio y partes de América Central y del Sur.

En Estados Unidos, es más probable que ocurra en inmigrantes y, con menor frecuencia, en personas que han viajado a países con condiciones sanitarias deficientes. En todo el planeta, cada año cerca de 50 millones de personas desarrollan amebiasis y hasta 100 000 de estas personas mueren como consecuencia de la enfermedad.

Entamoeba spp existe en dos formas:

Un parásito activo (trofozoíto) Un parásito en estado latente (quiste)

La infección comienza cuando se ingieren los quistes, que eclosionan, liberando así trofozoítos que se multiplican y pueden producir úlceras en el revestimiento mucoso intestinal. En algunos casos, se extienden al hígado u otras partes del organismo. Algunos trofozoítos forman quistes, que son excretados en las heces junto con trofozoítos.

Fuera del cuerpo, los trofozoítos, que son frágiles, mueren. Sin embargo, los quistes resistentes pueden sobrevivir. Los quistes pueden transmitirse directamente de persona a persona o de forma indirecta a través de los alimentos o el agua. La amebiasis puede transmitirse por el sexo oral-anal. En lugares con condiciones sanitarias deficientes, la amebiasis se adquiere por ingestión de alimentos o agua contaminados con material fecal.

Las frutas y verduras pueden contaminarse cuando crecen en tierras fertilizadas con material fecal humano, se lavan con agua contaminada o las prepara alguien que está infectado. La amebiasis también puede contraerse y transmitirse en zonas con condiciones sanitarias adecuadas si las personas infectadas sufren incontinencia o si la higiene es deficiente (por ejemplo, guarderías o instituciones psiquiátricas).

Diarrea, a veces con sangre visible en las heces Cólicos abdominales dolorosos Pérdida de peso y fiebre

En los casos más graves, el abdomen es sensible a la palpación y la persona afectada puede desarrollar diarrea grave con heces que contienen moco y sangre (denominada disentería). Algunas personas afectadas presentan dolor abdominal intenso de tipo cólico y fiebre elevada.

La diarrea ocasiona deshidratación. En personas con infección crónica suelen darse debilitamiento (demacración) y anemia. A veces se pueden formar grandes bultos (amebomas) dentro del intestino grueso (colon). En algunas personas, las amebas se extienden al hígado, donde provocan abscesos. Los síntomas incluyen fiebre, sudoración, escalofríos, debilidad, náuseas, vómitos, pérdida de peso y dolor o molestia en la parte superior derecha del abdomen, sobre el hígado.

En casos poco frecuentes, las amebas se propagan hacia otros órganos (incluidos los pulmones o el encéfalo). La piel también puede infectarse, especialmente alrededor de los glúteos (infección que se ha diseminado por las heces contaminadas), genitales (por ejemplo, úlceras en el pene por relaciones sexuales anales con una persona infectada) o heridas causadas por una cirugía abdominal o una lesión.

Análisis de heces A veces, análisis de sangre para identificar anticuerpos contra las amebas Algunas veces, examen de una muestra de tejido procedente del intestino grueso

Para diagnosticar la amebiasis, el médico hace analizar muestras de las heces. El mejor enfoque es analizar las heces para localizar una proteína liberada por las amebas (prueba de antígenos) o bien utilizar la reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) para buscar material genético de la ameba en la muestra fecal.

La técnica PCR produce muchas copias del material genético de la ameba y por lo tanto hace que la ameba sea más fácil de identificar. Las pruebas de antígenos o las pruebas PCR son más útiles que el examen al microscopio de muestras de heces, que es a menudo poco concluyente. Además, el examen microscópico puede requerir de tres a seis muestras de heces para encontrar las amebas, e incluso cuando se ven, Entamoeba histolytica no puede distinguirse de otras amebas relacionadas.

Por ejemplo, Entamoeba dispar, que tiene el mismo aspecto pero es genéticamente diferente, no causa enfermedad. Se puede emplear una sonda de visualización flexible (endoscopio) para observar el interior del intestino grueso. Si se encuentran úlceras u otros signos de infección, el endoscopio se utiliza para obtener una muestra de líquido o de tejido del área anormal.

Cuando las amebas se extienden a lugares fuera del intestino (como el hígado), pueden dejar de aparecer en las heces. La ecografía, la tomografía computarizada (TC) o las imagénes obtenidas por resonancia magnética (RMN) permiten confirmar un absceso en el hígado, pero no indican la causa. Para detectar anticuerpos contra las amebas se realizan análisis de sangre.

(Los anticuerpos Anticuerpos Una de las líneas de defensa del cuerpo ( sistema inmunológico) está formada por glóbulos blancos (leucocitos) que se desplazan por el torrente circulatorio y penetran en los tejidos con el. obtenga más información son proteínas producidas por el sistema inmunitario para ayudar al organismo a defenderse de un ataque en concreto, incluyendo los ataques realizados por parásitos). Algunas veces, cuando el médico sospecha que las amebas son la causa de un absceso en el hígado, directamente inicia un tratamiento con un fármaco que destruye las amebas (un amebicida).

Si la persona mejora, el diagnóstico es probablemente amebiasis. Para prevenir la amebiasis es crucial prevenir la contaminación con heces humanas del agua y de los alimentos. La mejora de los sistemas de saneamiento en las zonas donde la infección es común puede ayudar. Al viajar a áreas donde la infección es frecuente, se debe evitar el consumo de alimentos crudos, incluyendo ensaladas y verduras, así como el consumo de agua y hielo potencialmente contaminados.

Hervir el agua mata los quistes. Es importante lavarse las manos con agua y jabón. La filtración del agua a través de un filtro de 0,1 o 0,4 micras puede eliminar Entamoeba histolytica y otros parásitos, así como bacterias que causan enfermedades. Disolver yodo o cloro en el agua puede ser eficaz.

Un amebicida y/o un fármaco para matar los quistes

Se utiliza un amebicida (un fármaco que destruye las amebas), ya sea metronidazol o tinidazol, si se sospecha de amebiasis y la persona tiene síntomas. Metronidazol se debe tomar durante 7 a 10 días. El tininidazol se debe tomar durante 3 a 5 días. El tinidazol tiene menos efectos secundarios que el metronidazol.

No debe tomarse alcohol mientras se esté consumiendo alguno de estos fármacos, ni durante unos días después de finalizar el tratamiento, ya que el consumo de alcohol en estas circunstancias causa náuseas, vómitos, sofocos y dolores de cabeza. La nitazoxanida ha sido propuesta como una alternativa para el tratamiento de la amebiasis.

Metronidazol, tinidazol o nitazoxanida se administran a mujeres embarazadas solo si los beneficios superan los riesgos. Ni metronidazol ni tinidazol ni nitazoxanida eliminan la totalidad de los quistes alojados en el intestino grueso; se utiliza un segundo fármaco (como paromomicina, diyodohidroxiquina o furoato de diloxanida) para eliminar estos quistes y así evitar la recaída.

¿Cómo eliminar los quistes de Entamoeba histolytica?

La amebiasis es la infección por Entamoeba histolytica, Se adquiere por transmisión fecal-oral. En general, la infección es asintomática, pero sus síntomas pueden ir desde diarrea leve hasta disentería grave. Las infecciones extraintestinales pueden manifestarse como abscesos hepáticos.

El diagnóstico consiste en la identificación de la E. histolytica en muestras de heces y confirmado con inmunoensayos que detectan el antígeno en las heces, o con pruebas serológicas si se sospecha enfermedad extraintestinal. El tratamiento de la enfermedad sintomática es metronidazol o tinidazol, seguido de paromomicina u otros fármaco activo contra los quistes en la luz del colon.

Hay 4 especies de Entamoeba morfológicamente indistinguibles, aunque con técnicas moleculares puede demostrarse que son especies diferentes:

E. histolytica (patógena) E. dispar (colonizadora inocua, más frecuente) E. moshkovskii (menos frecuente, capacidad patogénica incierta) E. bangladeshi (menos frecuente, capacidad patogénica incierta)

La amebiasis se debe a la infección por E. histolytica y tiende a producirse en regiones con malas condiciones socioeconómicas y problemas sanitarios. El parásito está presente en todo el planeta, pero la mayoría de las infecciones se detectan en América Central, la región occidental de América del Sur, las áreas occidental y septentrional de África e India subcontinental.

En los países con suministros sanitarios de alimentos y agua (p. ej., los Estados Unidos), la mayoría de los casos se produce entre inmigrantes recientes y viajeros que regresan de regiones endémicas. Todos los años, alrededor de 50 millones de personas desarrollan colitis amebiana o enfermedad extraintestinal en todo el mundo y hasta 100.000 mueren.

Las especies de Entamoeba se presentan en 2 formas: Los trofozoítos móviles se alimentan de bacterias y tejidos, se reproducen, colonizan la luz y la mucosa del intestino grueso y, a veces, invaden los tejidos y los órganos. Los trofozoítos predominan en las heces líquidas, pero mueren en poco tiempo fuera del cuerpo y, si se ingieren, serían destruidos por los ácidos gástricos.

  • Algunos trofozoítos presentes en la luz colónica se convierten en quistes, que se excretan a través de las heces.
  • Los trofozoítos de E.
  • Histolytica pueden adherirse a las células epiteliales del colon y a los leucocitos polimorfonucleares (PMN) y destruirlos, produciendo una disentería mucosanguinolenta pero con escasos polimorfonucleares en las heces.

Los trofozoítos también secretan proteasas que degradan la matriz extracelular y permiten la invasión de la pared intestinal y sectores más profundos. Los trofozoítos pueden diseminarse a través de la circulación portal y causar abscesos hepáticos necróticos.

  1. La infección puede diseminarse por extensión directa desde el hígado al espacio pleural derecho, el pulmón o la piel, o rara vez a través del torrente sanguíneo al cerebro y otros órganos.
  2. Los quistes predominan en las heces formadas y resisten la destrucción en el ambiente externo.
  3. Pueden diseminarse directamente de una persona a otra indirectamente a través de los alimentos o el agua.

La amebiasis también puede transmitirse por vía sexual durante el contacto bucoanal.

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