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14 de octubre de 1951: durante el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán se funda la Confederación General de Trabajadores de Guatemala

Un Boeing 377 Stratocruiser de la Pan American World Airways en 1947.  La aerolínea estadounidense enfrentaría serios conflictos laborales con las organizaciones de obreros de Guatemala tras la fundación de la CGTG en 1951.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Durante todos los gobiernos criollos entre 1821 y 1944 nunca hubo grupos debidamente organizados de trabajadores ni campesinos en Guatemala. Aunque hubo algunos intentos de organización para lograr el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, los cuales florecieron un tanto durante los gobiernos de José María Orellana y Lázaro Chacón, todos éstos fueron proscritos con la llegada al poder del general Jorge Ubico con el fuerte de apoyo de la embajada de los Estados Unidos y de la United Fruit Company el 14 de febrero de 1931. No fue sino hasta después de que la Revolución de Octubre de 1944 derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides que las organizaciones laborales se establecieron formalmente, luego de que nuevamente tuvieron vestigios de organización para derrocar a los regímenes de Ubico yde Ponce Vaides.

Con la organización obrera y campesina se iniciaron fuertes conflictos laborales contra las principales empresas en el país, destacando entre ellas la United Fruit Company y sus subsidiarias, las cuales tenían los monopolios de producción de banano, y transporte de carga y de pasajeros.  También se vería afectada la también estadounidense Pan American World Airways, la cual tenía el monopolio del transporte aéreo.

En junio y julio de 1948, durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, los trabajadores de la Compañia Agrícola de Tiquisate, Escuintla y de la United Fruit Company en Bananera, Izabal, plantearon largos pliegos de peticiones a sus patronos. Aunque los tribunales declararon ilegal a la huelga, los trabajadores insistieron en llevarla a cabo, ante lo que los personeros de la UFCO presionaron al gobierno guatemalteco para que interveniera en el conflicto. La frutera estadounidense había controlado al gobierno guatemalteco desde principos de la larga presidencia del licenciado Estrada Cabrera, y no estaba acostumbrada a que sus trabajadores se rebelaran ya que mantenía el control de los mismos por medio del ejército. Pero como en esta ocasión esto no ocurrió así, la UFCO amenazó con el cese de operaciones de la Great White Fleet, su naviera, en Puerto Barrios, lo que afectaria el comercio y vida económica del país dado que esa empresa tenía el monopolio de transporte de carga y de pasajeros por vía marítima.

El presidente Arévalo resistió a la presión de la frutera, pero eventualmente el Jefe de las Fuerzas Armadas, el coronel Francisco Javier Arana se trasladó a Puerto Barrios, llevando tropas del ejército guatemalteco para proteger los intereses de la Compañía, como ha habían hecho los gobiernos liberales ante cualquier protesta laboral. El asunto finalmente se resolvió con el arreglo logrado por el Ministro de Economía y Trabajo, Alfonso Bauer Paiz el 7 de mayo de 1949, y que concluyó con la firma del Pacto Colectivo por medio del cua los trabajadores de la UFCO obtuvieron un aumento global de un millón y medio de quetzales.

Pero este prolongado conflicto con la United Fruit Company y la obvia influencia que la frutera tenía en el coronel Arana hizo que el gobierno decidiera capturar a Arana y enviarlo al exilio a Cuba. Los hombres del ministro de la Defensa, coronel Jacobo Árbenz Guzmán, intentaron capturar a Arana el 18 de julio de 1949, pero éste se defendió y cayó muerto bajo las balas de sus captores, aunque alcanzó a matar a uno de ellos. Como éste último era un conocido colaborador de Árbenz, la versión que presentó el gobierno de que los grupos reaccionarios habían asesinado al Jefe de las Fuerzas Armadas no fue creíble y resultó en un alzamiento militar de las fuerzas leales a Arana, las cuales fueron derrotadas por las fuerzas leales a Árbenz tras dos días de combates.

Todos estos hechos reforzaron la conciencia de la unificación en la dirigencia obrera guatemalteca, y con el beneplácito del gobierno del coronel Árbenz, cuando asumió la presidencia el 1 de marzo de 1950, un Comité Preparatorio realizó el Congreso de Unidad de los Trabajadores de Guatemala con la participación de aproximadamente dos mil delegados representando a más de cuatrocientas organizaciones obreras, del 12 al 14 de octubre de 1951. En la sesión de clausura de este congreso, realizada el 14 de octubre en recién construído Palacio de los Deportes, se fundó la Confederación General de Trabajadores de Guatemala (CGTG), con el carácter de central única. Concurrieron a su fundación diecinueve federaciones (once reconocidas y ocho en trámite de reconocimiento) y tres sindicatos, entre ellos la Sociedad de Auxilio Mutuo Ferrocarrilero, uno de los mayores y que estaba formado por los trabajadores de la International Railways of Central America (IRCA), otra de las subsidiarias de la United Fruit Company en Guatemala.

Los objetivos de la nueva Conferederación eran los siguientes:

  1. Luchar por el incesante bienestar material y cultural y por los intereses de los trabajadores y de los campesinos
  2. Mantener y ampliar la unificación de todos los trabajadores de Guatemala
  3. Luchar por la unificación y solidaridad de todos los trabajadores de América y del mundo
  4. Propiciar la alianza de los obreros y de los campesinos
  5. Luchar por el progreso de la legislación del Trabajo y de la Seguridad Social
  6. Luchar por el desarrollo de la agricultura y de la industria, por la reforma agraria, el reparto de tierras y el bienestar de los campesinos
  7. Defender la democracia y luchar por la independencia nacional

Todos estos principios estaban fundamentados en el “New Deal” que había establecido el presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos pasar sacar a los Estados Unidos de la Gran Depresión de 1929, aunque fueron recibidos por la UFCO y sus subsidiarios, y por los empresarios guatemaltecos, como una amenaza comunista para el país.  Finalmente, tras el éxito de la Operación PBSUCCESS de la CIA del gobierno estadounidense, el gobierno del coronel Árbenz fue derrocado y la organización obrera guatemalteca prácticamente desmantelada.


BIBLIOGRAFIA:

  • Arévalo Bermejo, Juan José (1998). Despacho Presidencial. Obra póstuma. Tipografía Oscar de León Palacios, Guatemala.
  • Barnoya García, J. (1979). Historia de la Huelga. Editorial Calabaza, Guatemala.
  • Cardoza y Aragón, Luis (1994) [1955]. La Revolución Guatemalteca (2a. edición). México: Talleres de Ediciones Don Quijote.
  • Cazali Avila, Augusto (25 de junio de 1976) Breve Historia del Movimiento Sindical Guatemalteco Universidad de San Carlos; Guatemala.
  • Gleijeses, Piero (s.f.). «The Death of Francisco Arana: a turning point in the Guatemalan Revolution». Journal of Latin American Studies (en inglés) (Inglaterra) 22: 527-552.
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.

13 de octubre de 1876: el presidente J. Rufino Barrios accede a la petición de los principales de San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, para que esta localidad empiece a utilizar traje de ladinos

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Ruinas de la Iglesia de San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, en 1925.  La iglesia fue destruida por la erupción del volcán Santa María en 1902.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.
Los trajes típicos de Guatemala han sido explotados por la industria turística por su colorido y tradición.  Pero la historia de estos trajes es un tanto oscura.  Originalmente, fueron creados por los encomenderos espanoles y los frailes doctrineros para distinguir a los indígenas que trabajaban en sus encomiendas o doctrinas, y para mantener un mejor control de la población. Mediante este sistema, y manteniendo las lenguas locales, lograron que los indígenas estuvieran en las reducciones a las que habían sido designados y que no se comunicaran con los de otras encomiendas para evitar que se organizaran revueltas contra las autoridades coloniales.  Es por esta razón que los trajes constan de prendas de estilo europeo como camisas, sombreros, pantalones, faldas y blusas y están confeccionados en telares manuales.

Según relata la exploradora británica Anne Maudslay en su libro “A Glimpse at Guatemala” publicado en 1899,  la vestimenta de los pobladores indígenas tanto hombres como mujeres era hecha a mano en el propio poblado utilizando telares primitivos, similares a los que aparecen en los códices y manuscritos mexicanos a los que habían tenido acceso.  También advirtieron que la vestimenta de los niños había la misma que habían usados sus hermanos, padres y abuelos.

Hubo algunos poblados que poco a poco fueron dejando estos trajes “típicos”, pero en lugar de regresar a la indumentaria ancestral, se decidieron por la vestimenta europea.  Este fue el caso de San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, el cual hizo esta solicitud en 1876, la cual fue aprobada por el presidente J. Rufino Barrios el 13 de octubre de ese año mediante el siguiente decreto:

Decreto No. 165

J. Rufino Barrios, general de División y presidente de la República de Guatemala

Considerando: que es conveniente poner en práctica medidas que tiendan a mejorar la condición de la clase indígena.

Que varios aborígenes principales de San Pedro Sacatepéquez (departamento de San Marcos) han manifestado deseo de que se prevenga que aquella parcialidad use el traje como el acostumbrado por los ladinos;

DECRETA:

Artículo Unico: Para los efectos legales, se declaran ladinos a los indígenas de ambos sexos del mencionado pueblo de San Pedro Sacatepéquez, quienes usarán desde el año próximo entrante el traje que corresponde a la clase ladina.

Dado en Guatemala, en el Palacio Nacional, a trece de octubre del año de mil ochocientos setenta y seis. 

  • J. Rufino Barrios
  • Ministro de Relaciones Exteriores y Asuntos Eclesiásticos, J. Barberena

BIBLIOGRAFIA:

 

 


12 de octubre de 1915: se inaugura el parque “Isabel La Católica” en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala

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Celebración en El Cerrito del Carmen en 1915, ano en que se inauguró el parque “Isabel La Católica”.  Imagen tomada de Panamerican Union.
El monumento a la reina Isabel, “La Católica” que se encuentra en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala tiene una historia particular. En la época en que fue construida, era común que el presidente de la República se apropiara de forma fraudulenta de terrenos a nombre de testaferros, frecuentemente personas en los más altos puestos del gobierno. Esto lo hacía tanto J. Rufino Barrios, como Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico.

Ubico utilizaba como testaferro a Roderico Anzueto, Jefe de la Policía, mientras que Estrada Cabrera usaba al general José María Orellana, su Jefe de Estado Mayor. Pero en el caso del terreno en que se construyó el parque en mención, el presidente no contaba con que era propiedad de Ricardo Pérez, un acomodado ciudadano español residente en Guatemala. Pérez alzó los reclamos correspondientes, y consiguió que Estrada Cabrera desistiera de apoderarse del terreno; luego de ganar el litigio, construyó el parque y el monumento a Isabel “La Católica“, el cual fue esculpido por Antonio Doninelli.

Tras la caída de Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, Pérez donó el parque a la municipalidad de la Ciudad de Guatemala, el cual ha estado a cargo de la misma desde entonces.

El monumento tiene una columna con inscripciones tomadas de los monumentos del palacio de Palenque y en el frente consta de una copia del cuadro que representa a Isabel entregando sus joyas a Cristóbal Colón, para que éste costeara el viaje en el que fortuitamente descubrió el continente americano en 1492. En un pedestal, se encuentran los escudos de Guatemala y España, y el busto de la reina, frente a un estanque representando el océano, en medio del cual se contempla el relieve del nuevo mundo.

El parque fue inaugurado el 12 de octubre de 1915 con motivo de la celebración de un aniversario más del Descubrimiento de América. Por cierto, que el gobierno español nombró a Pérez como comendador de la real orden de Isabel la Católica.

Cuando se celebró el V Centenario del nacimiento de la reina Isabel el 22 de abril de 1951 Pedro Yurrita y Eduardo Rosales contribuyeron financieramente al remozamiento y el ornato del parque, y el el floricultor Mariano Pacheco colocó macetas de orquídeas ante la estatua.


BIBLIOGRAFIA:

  • Aprende Guatemala (10 de febrero de 2017). Monumento a Isabel La Católica.
    Aprende Guatemala. Guatemala
  • Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.

 

13 de agosto de 1963: el gobierno del coronel Enrique Peralta Azurdia repatria los restos del general Jorge Ubico

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Un avión Boeing 707 de la aerolínea estadounidense Pan American en su terminal “Worldport” del aeropuerto de Nueva York (actualmente aeropuerto JFK).  En una aeronave similar a ésta fueron repatriados los restos del general Jorge Ubico en 1963.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.
El 13 de agosto de 1963, gracias a las gestiones realizadas por el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia, retornaron a Guatemala los restos del general Jorge Ubico Castañeda, quien fue presidente del país de 1931 a 1944 y quien falleció en Nueva Orleáns, Estados Unidos el 14 de junio de 1946 a consecuencia de cáncer de pulmón y solamente dos semanas después de que el Congreso de la República le retirara el cargo de general de brigada y de división.  Ubico se había marchado a Nueva Orleáns porque allí estaba la sede de la United Fruit Company, empresa frutera estadounidense que fue su principal aliada durante su gobierno y de la que era socio.

El general Ubico había presentado su renuncia al cargo de presidente el 1 de julio de 1944 luego de fuertes protestas populares en la Ciudad de Guatemala contra su régimen totalitario y luego partió al exilio cuando su sucesor, el general Federico Ponce Vaides, fue derrocado por la Revolución del 20 de octubre.

El féretro fue llevado a Guatemala en un avión 707 de la aerolínea estadounidense Pan American, el cual fue escoltado por cuatro aviones T-33 de la Fuerza Aérea Guatemalteca cuando ingresd al espacio aéreo guatemalteco. En el aeropuerto “La Aurora” fue recibido por una comitiva integrada por muchos funcionarios de su gobierno, y su viuda, Marta Lainfiesta.

Una comitiva fúnebre trasladó el féretro del expresidente desde La Aurora, recorriendo la avenidas Hincapié, Las Américas y La Reforma, para luego enfilar por la Calle Mariscal Cruz y la 7a. avenida hasta llegar al Palacio Nacional, en donde fue velado y recibió los honores correspondientes. Al día siguiente, fue trasladado en un armón militar hacia el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en donde fue sepultado en una tumba sencilla.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  • De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  • Galicia, Néstor (29 de abril de 2018). Así han sido las honras fúnebres a expresidentes guatemaltecos. Hemeroteca de Prensa Libre. Guatemala.

10 de octubre de 1767: el obispo de Chiapas, Miguel de Cilieza y Velasco, consagra la Iglesia de La Merced de Santiago de los Caballeros de Guatemala

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Atrio de la Iglesia de la Merced de Antigua Guatemala aproximadamente en 1915.  Imagen de la colección Yas/Noriega tomada de Wikimedia Commons.
El templo de la Merced de Antigua Guatemala fue llamado originalmente Iglesia de Nuestra Señora de la Merced de Santiago de los Caballeros de Guatemala, y fue una de las últimas iglesias que se construyeron en la hasta entonces fastuosa capital del Reino de Guatemala.  El templo fue consagrado al culto el 10 de octubre de 1767, por el recién nombrado obispo de Chiapas, Miguel de Cilieza y Velasco, quien era originario de Guatemala,  Maestrescuela de la Catedral Primada de Santiago, y quien iba a ser el coadjutor del recientemente fallecido arzobispo de Guatemala, Francisco José de Figueredo y Victoria.

El arzobispo había solicitado a la corona que le asignaran un coadjutor porque ya contaba con 80 años de edad, y estaba ciego, por lo que el Rey accedió y designó a Cilieza y Velasco, pero el arzobispo falleció  el 24 de junio de 1765, antes de que el coadjutor fuera consagrado por lo que ya no ejerció el puesto.   Eso sí, fue nombrado como obispo de Chiapas y hacia allá partió poco después de haber consagrado el templo mercedario.

Cilieza murió en 1768, pero el templo de la Merced sobrevivió los terremotos de Santa Marta que destruyeron la ciudad de Santiago de los Caballeros en 1773, y fue utilizado como una parroquia luego de que los mercedarios fueron obligados a trasladarse a la Nueva Guatemala de la Asunción en 1778, con todo y la imagen de Jesús Nazareno que era el patrón jurado de la Capital del Reino de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA:

 

 


4 de octubre de 1901: muere el eminente literato y Ministro de Fomento, Rafael Spínola, creador de las Fiestas de Minerva

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El antiguo Ministerio de Fomento de la ciudad de Guatemala.  Derribado por los terremotos de 1917-18, había sido la mansión del general Juan Martín Barrundia, ministro de la Guerra de J. Rufino Barrios.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Con tan solo 45 años de edad, Rafael Spínola dejó un amplio legado en la literatura, el periodismo, y la oratoria  guatemaltecas. Era descendiente del alférez de Caballería coronel José María Espínola Baeza y Bravo que llegó a Guatemala el 12 de junio de 1822, al mando de seiscientos hombres del ejército mexicano y bajo las órdenes de Vicente Filísola, a quien había mandado el emperador mexicano Agustín de Iturbide para que tomara el control de la region luego de la anexión de Centroamérica a México. .Tras el derrumbe del Primer Imperio Mexicano, Filísola convocó a una Asamblea Constituyente para Centroamérica y se retiró a México con sus tropas, pero el coronel Espínola ya no regresó porque en Guatemala conoció a la señorita Mariana del Águila Escobar, con quien contrajo matrimonio y procreó a tres hijos. En Guatemala se cambió el apellido de Espínola a Spínola, indicando que así era como se escribía originalmente.

Rafael Spínola era hijo de José Vicente Spínola del Águila e Isabel Orellana Corzo, quien a su vez era nieta del doctor venezolano Narciso Esparragoza y Gallardo, que se graduó en Guatemala en 1794 y quien fuera el primer médico anatómico de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo, nombramiento concedido por Cédula del Rey Carlos IV.

Spínola realizó sus estudios de secundaria en el Instituto Nacional Central para Varones, sobresaliendo por su habilidad para hacer agudos comentarios a los profesores.  En 1885, tras la muerte del general Justo Rufino Barrios el 2 de abril en Chalchuapa, el coronel del Rigoberto Cabezas inició el periódico El Pueblo, en donde pretendió hacer oposición al gobierno del presidente interino, general Manuel Lisandro Barillas, y en este periódico inició Spínola su carrera periodística Rafael Spínola.  El periódico solamente alcanzó tres números pues Cabezas fue expulsado de Guatemala, y Spínola salió exiliado a México en donde conoció a varias personalidades de ese país, incluyendo al escritor y diplomático Federico Gamboa, quien en sus memorias relata que Spínola llegó expatriado y sin dinero.

Al regresar a Guatemala, Spínola realize estudios de medicina, aunque se inclinó más por la literatura, el periodismo y la oratoria.​ También incursionó en política y en 1893 era diputado de la Asamblea Nacional Legislativa, impartía clases de filosofía en el Instituto Central para Varones y era uno de los principales oradores del gobierno del general José María Reina BarriosDe 1896 a 1897 fue el redactor jefe de La Ilustración Guatemalteca, revista literaria quincenal que, a pesar de su corta duración, es una referencia importante para conocer la situación política y económica de Guatemala durante el último año del gobierno del general José María Reina Barrios; en esta revista colaboró con Ramón A. Salazar, A. Macías del Real y Alberto Valdeavellano.  En esa época, Spínola se casó con la mexicana Ana Florencia Strecker Frías, con quien tuvo dos hijas: Magdalena y Stella.​

Luego del asesinato del presidente Reina Barrios el 8 de febrero de 1898, Spínola pasó al equipo de trabajo de La Idea Liberal desde donde trabajó en la campaña presidencial del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien había sido designado como presidente interino tras la muerte de Reina Barrios. En agradecimiento a su labor el presidente Estrada Cabrera lo nombró subsecretario de Fomento cuando tomó posesión el 2 de octubre de 1898.

Cuando Estrada Cabrera inició su primer período oficial el 15 de marzo de 1899, nombró a Spínola como ministro de Fomento, quien en ese puesto tuvo dos contribuciones muy importantes para el gobierno cabrerista: fue el creador de las Fiestas Minervalias, evento educativo y propagandístico con que Estrada Cabrera promocionó su gobierno de veintidós años en el extranjero;​ y redactó el contrato que otorgó la concesión del Ferrocarril del Norte a una empresa ferroviaria estadounidense por noventa y nueve años, dando origen a una serie de contratos lesivos para Guatemala y el establecimiento de la United Fruit Company en el país.​

Pero el año de 1901 fue trágico para la familia Spínola Streckler; Ana Florencia falleció en mayo, víctima de una enfermedad y Spínola murió a los 45 años de edad, el 4 de octubre de 1901, dejando en la orfandad a sus hijas;  Magdalena, de solo 4 años de edad, fue a vivir con sus abuelos maternos, y Stella con sus abuelos paternos.​


BIBLIOGRAFIA:

 


3 de octubre de 1845: el Estado de Guatemala acepta mediar en el conflicto entre los estados de Honduras y El Salvador

3octubre1845
Catedral de Comayagua, Honduras.  En esta ciudad radicaba la sede del gobierno del estado hondureño en 1845.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La vida política de Centroamérica siempre se ha visto enmarcada en la acérrima rivalidad que existe entre criollos liberales y criollos conservadores.  Dependiendo de quién esté en el poder en uno determinado país así será su compartamiento para con sus vecinos.

He aquí un ejemplo en el que el gobierno conservador de Guatemala estableció una pacto de amistad y alianza “perpetuas” con el gobierno conservador de Honduras, el cual se encontraba en ese momento en guerra con el régimen liberal de El Salvador.  El texto de las principales secciones de aquel acuerdo se presenta a continuación:

El Vice-presidente del estado de Guatemala, en ejercicio del poder ejecutivo:

Por cuanto en 19 de julio del corriente afio se ajustó y fírmó por los señores doctor Pedro Molina y licenciado Felipe Jáuregui, comisionados el primero por este gobierno y el secundo por él de Honduras, en virtud cada cual de sus respectivos plenos poderes, un oonvenio de Amistad y alianza entre este estado y el de Honduras, cuyo tenor es
el siguiente:

Habiendo el gobierno del estado libre de Honduras nombrado comisionado cerca de este de Guatemala al señor licenciado Felipe Jáuregui con el laudable objeto de estrechar mas las relaciones existentes de amistad y alianza que unen felizmente a los dos estados; como también con el de convenir en los medios de restablecer la unión entre todos los que antes componian la federación centroamericana, erigiendo una autoridad nacional que los representé en uno, respecto de las naciones extrangeras: siendo muy gratas y recomendables al gobierno de Guatemala dichas disposiciones del gobierno de Honduras; anuente á admitirlas, nombró por tanto por su parte, confiriéndole plenos poderes al señor doctor Pedro Molina, á fin de que pudiese ajustar y fírmar con el mencionado señor Felipe Jáuregui comisionado por el de Honduras, el tratado que se de-
sea. […]  han convenido en los artículos siguientes:

(NOTA: el doctor Pedro Molina ya tenia una edad mayor para cuando se firmó este tratado.  Fue seleccionado por ser el líder de los criollos liberales guatemaltecos, quienes se hallaban exiliados en El Salvador desde que Rafael Carrera expulsó a Francisco Morazán de Guatemala en 1840; Molina no salió del Estado por su avanzada edad.)

Art. 1°. — Los estados de Honduras y Guatemala se unen, ligan y confederan en perpetua amistad y alianza, reconociendo recíprocamente su independencia y soberanía, y obligándose a no atacarla ni ingerirse en los negocios peculiares de su respectivo gobierno.

(NOTA: esta alianza “perpetua” duró solamente seis años.)

“Art 2°. — Los súbditos del estado de Honduras en el de Guatemala, y los de este en aquel no solo gozarán de la protección y seguridad que el derecho de gentes ofrece á todo género de habitantes, sino también el derecho de ciudadanos, si tuvieren las calidades requeridas por la constitución del estado en que se hallaren, y expedito el ejercicio de este derecho.

“Art 3°. — Los actos públicos y jurídicos de uno de los estados contratantes, serán válidos
en el otro.

“Art.4°. — Ambos estados convienen y se obligan por el presente tratado, á establecer comunicaciones indefectibles y periódicas entre uno y otro; y á tener por sagrada é inviolable la correspondencia pública, en su despacho y tránsito por cualquiera de ellos: concediendo a sus conductores inmunidad en su persona y bienes, y respetando en aquella la autoridad que los envía, salvo que cometan algún delito.

(NOTA:  la inviolabilidad de la correspondencia es una utopia en Centroamérica.)

“Art 5°.— Los estados contratantes no traspasarán los límites que los separan, , con fuerzas, sin pedir permiso del estado […] los persiguidos […] si fueren reos de crimenes comunes, perpetrados á la sombra del partido ú opiniones que hubieren abrazado quedarán sujetos á lo dispuesto en el articulo anterior, entendiéndose  que no se les podrá hacer cargo alguno […]

(NOTA: de esta forma se protegía los exiliados que adversaban las ideas de sus respectivos gobiernos.  Es conveniente indicar que en 1851, los exiliados liberales guatemaltecos en Honduras y El Salvador participaron activamente en la invasion que se pretendía hacer para derrocar a Rafael Carrera, pero fueron derrotados en la Batalla de La Arada.)

Habiendo sido ratificado dicho convenio por parte del supremo gobierno del estado de Honduras en los términos que expresa el decreto siguiente:

El presidente en quien reside el poder ejecutivo del estado de Honduras, teniendo á la vista el tratado de amistad y alianza celebrado en Guatemala el 19 de julio del corriente año, por comisionados de aquel y este gobierno, y considerando: que aunque en sus partee mas esenciaes está conforme con las instrucciones que se han dado al de este mismo gobierno, oontíene algunas circunstancias que en concepto de esta administración deben aclararse para no remitirse á cuestión ó duda […] y en conformidad de las facultades generales y partículares que tiene este gobierno, ha venido en ratiñcar el presente tratado con las correciones [adecuadas].

Dado en la ciudad de Comayagua, en la casa del gobierno, á 16 de agosto de mil ochocientos cuarenta y cinco.

Por tanto: de acuerdo con el voto del consejo de gobierno he venido en decretar y decreto:

Se aprueba y ratifica el convenio de amista y alianza concluido y firmado por los señores comisionados doctor Pedro Molina y licenciado Felipe Jáuregui en esta ciudad el dia 19 de julio del presente año, en los mismos términos y condiciones con que ha sido ratificado por el suremo gobierno de Honduras en el decreto precedente, dándose cuenta al cuerpo legislativo en su primera reunión.

Dado en el palacio del supremo gobierno, en Guatemala, á 3 de octubre de 1845. — Vicente Ortiz.
El secretario de relaciones. — Mariano Padilla,


BIBLIOGRAFIA:


30 de septiembre de 1978: fuertes protestas civiles contra aumento de tarifa de transporte urbano hacen tambalear gobierno de Lucas García

30septiembre1978
Pasaje Rubio en la sexta avenida de la zona 1 de la Ciudad de Guatemala.  En ese lugar fue asesinado Oliverio Castaneda de León, secretario general de la Asociación de Estudiantes Universitarios y uno de los principales líderes de las masivas protestas contra el gobierno de Lucas García.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Se ha reportado ampliamente que el gobierno del general Fernando Romeo Lucas fue altamente represivo, pero es importante destacar que se vió obligado a emprender dichas medidas por el grado de organización que tenía la izquierda cuando tomó posesión del gobierno el 1 de julio de 1978.

El gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García había sido mucho más tolerante que el del general Carlos Arana Osorio, lo que aunado con el terremoto del 4 de febrero de 1976 que desvió la atención del gobierno hacia la reconstrucción nacional permitió que la izquierda se organizara ampliamente.  Los altamente capaces intelectuales antigubernamentales tomaron el control de numerosas entidades civiles, como la Universidad de San Carlos, la Asociación de Estudiantes Universitarios, la Coordinadora de Educación Media y la dirección de los sindicatos y unidades sindicales más importantes y lograron establecer un frente muy bien organizado contra el gobierno.

Este poderoso movimiento de izquierda se manifestó el 30 de septiembre de 1978, cuando el gobierno intentó aumentar la tarifa del transporte urbano en la ciudad de Guatemala de 5 a 10 centavos: jóvenes de diversos barrios populares reanudaron su protesta al construir barricadas en las principales calles en sitios que habían sido claves las jornadas de protesta contra el gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes en marzo de 1962. El fin de semana siguiente, se declaró una huelga general y los empleados estatales paralizaron sus labores y ocuparon sus lugares de trabajo, mientras que los institutos de nivel medio y sus alrededores fueron controlados por estudiantes que se enfrentaron a la policía.​ El descontento popular era tan grande que la manifestación casi se sale del control de sus dirigentes.

Las protestas finalizaron hasta que se alcanzó el objetivo más importante: el viernes 7 de octubre el Concejo Municipal restauró la tarifa de cinco centavos; los manifestantes habían logrado vencer al Gobierno militar a través de la movilización popular, aunque a costa de cerca de cuarenta a cien fallecidos. Algo quedó muy claro: la movilización de octubre enunció una posición revolucionaria contra el gobierno, inspirada por la insurrección que estaba ocurriendo en Nicaragua.

En ese momento, el gobierno de Lucas García estaba en crisis, ya que podía ver la inminente posibilidad que las guerrillas rebeldes guatemaltecas también aprovecharan la movilización popular en la ciudad como estaban haciendo los sandinistas nicaragüenses. Entonces contraatacó: a partir de octubre 1978 el Estado y la extrema derecha señalaron a los líderes estudiantiles e intelectuales de la Universidad de San Carlos como los posibles líderes políticos de la oposición y entonces empezaron los ataques de los escuadrones de la muerte, que eran grupo paramilitares financiados por la extrema derecha.

Pocos días después del fin de las protestas, el profesor universitario y dirigente de la Democracia Cristiana René de León Schlotter sufrió un atentado a tiros en el que resultó muerto su chofer. Luego, el martes 17 de octubre, Santiago López Aguilar, director de la Escuela de Orientación Sindical, sobrevivió un atentado, y el 18 de octubre, el Ejército Secreto Anticomunista (ESA), un grupo paramilitar, publicó una lista negra en la cual amenazó de muerte a treinta y ocho personajes clave del movimiento popular. Entre ellos estaban varios universitarios, incluyendo al rector de la Universidad de San Carlos, Saúl Osorio Paz, varios decanos de la universidad y el secretario general de la AEU, Oliverio Castañeda de León, quien sería asesinado el 20 de octubre tras la manifestación de ese día pleno centro de la ciudad y a escasos metros del Palacio Nacional.

Era solo el prinpicio; a partir de ese momento, el régimen de Lucas se convirtió en un gobierno represivo que eliminó la resistencia civil en la ciudad y venció a la guerrilla en el interior de la República.


BIBLIOGRAFIA:

  • CEUR (2009). «En pie de lucha: Organización y represión en la Universidad de San Carlos, Guatemala 1944 a 1996»Centro de Estudios Urbanos y Regionales, Universidad de San Carlos. Archivado desde el original el 11 de marzo de 2009.
  • Levenson-Estrada, Deborah (1994). Trade Unionists Against Terror: Guatemala City, 1954-1985 (en inglés) (1.a edición). ISBN 978-0807844403.
  • McClintock, Michael (1985). «The American Connection: State terror and popular resistance in Guatemala». Third World Books (en inglés) (1.aedición) (Zed Books, Universidad de Texas) 2ISBN 9780862322595.

29 de septiembre de 1833: muere el rey Fernando VII, el monarca español que perdió los territorios de América

29septiembre1833
Retrato del moarca español Fernando VII en 1828 con el uniforme de Capitn General y portando la orden de Carlos III.  Pintura de Vicent López Portaña, tomada de Wikimedia Commons.

El rey Fernando VII tuvo un tormentoso gobierno. Padeció la invasión de las tropas de Napoleón, tuvo que gobernar con los liberales y aceptar su Constitución de Cádiz en 1812, y cuando recuperó el poder en 1814 tuvo que enfrentar sublevaciones de la tropa acantonada en la península que debía partir hacia América para reprimir la insurrección de las colonias españolas en 1820.​ Aunque la sublevación inicial no fue exitosa, el gobierno tampoco fue capaz de sofocarlo, y poco después se extendió por toda España. Fernando VII se vio obligado entonces a jurar la Constitución en Madrid el 10 de marzo de 1820, con la histórica frase: “Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional“, que no tenía nada de franqueza. Y es que con Fernando VII se hundió el régimen absolutista más por su propia debilidad que por la fuerza de los liberales. En seis años, había sido incapaz de modernizar las estructuras estatales ni cambiar las estructuras sociales ni que mantenían los privilegios de los aristócratas, ambos objetivos que se había propuesto en 1814.​

Comenzó así el Trienio Liberal o Constitucional, durante el cual se propusieron medidas en contra del absolutismo y se suprimieron la Inquisición y los señoríos. Sin embargo, aunque el rey aparentaba acatar el régimen constitucional, conspiraba secretamente para restablecer el absolutismo; además, utilizó los poderes constitucionales para entorpecer la aprobación de reformas que deseaban implantar los liberales. Por su parte, los liberales mostraron ser novatos en los asuntos de Estado y una errónea confianza en que la restauración de la Constitución acabaría por sí sola con los anhelos independentistas en América.​

Los liberales pronto se dividieron entre los “moderados” y los “exaltados”; los primeros solían tener más experiencia, edad y cultura, mientras que los segundos habían desempeñado un papel destacado en el triunfo liberal de 1820.​ Al igual que ocurriría con Miguel García Granados y J. Rufino Barrios en 1871 en Guatemala, los primeros se conformaban con menores reformas y estaban más dispuestos a colaborar con las viejas clases dominantes, mientras que los segundos ansiaban mayores cambios.​ Los liberales también tenían otro problema: el pueblo español, en su mayoría analfabeto, prefería el absolutismo del rey. ​ Tal y como ocurrió en Guatemala durante el gobierno de Mariano Gálvez (1831-1838) el principal adversario del gobierno constitucional, además de los eclesiásticos, fue el campesinado, que constituía el setenta y cinco por ciento de la población española, apegado a tradiciones y viejas instituciones y perjudicado por algunas medidas de los liberales. Y como ocurrió con el gobierno de Gálvez, los seguidores del rey organizaron movimientos guerrilleros en 1822, que contaron con apoyo popular y adoptaron una posición fundamentalmente reaccionaria acosando al ejército regular. Y es que los gobiernos liberales intentaron establecer medidas que no se aplicaban al pueblo español de la época.

Para recuperar el poder, Fernando VII estaba solicitando ayuda a Francia y a Rusia, para que interviniesen en España contra los liberales al punto que tras el Congreso de Verona, las potencias solicitaron al Gobierno español que renunciase a la Constitución, petición que fue rechazada.​ Este rechazo decidió finalmente a Francia, que había buscado en vano una solución política, a invadir España en una operación bien planeada para evitar las requisas y saqueos de la anterior invasión napoleónica.​ Finalmente, la intervención del ejército francés de los “Cien Mil Hijos de San Luis” bajo los auspicios de la Santa Alianza, restableció la monarquía absoluta en España en octubre de 1823.

Fernando VII eliminó todos los cambios del Trienio liberal, restableciendo los privilegios de los señoríos y mayorazgos, con la única excepción de la supresión de la Inquisición. Y como ocurriría posteriormente en Guatemala, los liberales tuvieron que partir al exilio para evitar la persecución.​ Eso sí, para garantizar el trono de Fernando, los franceses mantuvieron un conjunto de guarniciones en el país, que ejercieron también un efecto moderador del absolutismo del rey.

Se inició la última década de su reinado, la llamada “Década Ominosa” (1823-1833), en la que se produjo una durísima represión de los elementos liberales,​ acompañada del cierre de periódicos y universidades en la primavera de 1823. La Real Cédula de 1 de agosto de 1824 prohibió “absolutamente” en España e Indias las sociedades de francmasones y otras cualesquiera secretas.​ También, una de las primeras medidas del nuevo Gobierno absolutista fue la creación del Consejo de Ministros, que en los primeros años mostró escasa cohesión y poder, pero que resultaba una novedad en el sistema de gobierno.

Los liberales intentaron recuperar el poder varias veces, pero fracasaron en todos sus intentos. Junto a la represión de los liberales, empero, se llevó a cabo también una serie de reformas moderadas que modernizaron parcialmente el país y que auguraron el fin del Antiguo Régimen y la instauración del Estado liberal, que se consumó tras la muerte de Fernando el 29 de septiembre de 1833.​ También durante esta época se consumó la desaparición del Imperio español ya que en un proceso paralelo al de la península tras la invasión francesa, la mayor parte de los territorios americanos declararon su independencia y comenzaron un tortuoso camino hacia repúblicas liberales. Solo las islas caribeñas de Cuba y Puerto Rico, junto con las Filipinas, las Marianas (incluyendo Guam) y las Carolinas, en el Pacífico, permanecían bajo el dominio de España. En 1829 una expedición partió desde Cuba con la intención de reconquistar México al mando del almirante Isidro Barrada, pero la empresa acabó finalmente derrotada por las tropas mexicanas.


BIBLIOGRAFIA:

  • Lafuente, Modesto (1869). Historia general de España XXVI (2.ª edición). Madrid.
  • La Parra López, Emilio (2018). Fernando VII. Un rey deseado y detestado. XXX Premio Comillas de Historia, Biografía y Memorias. Barcelona: Tusquets. ISBN 978-84-9066-512-1.
  • Payne, Stanley G. (1977). Ejército y sociedad en la España liberal (1808-1936). Madrid: Akal. ISBN 84-7339-215-9. OCLC 637325133.
  • Peña González, José (2006). Historia política del constitucionalismo español. Madrid: Dykinson. ISBN 978-84-9772-906-2. OCLC 212905232.
  • Ramírez, Pedro J. (2014). La desventura de la libertad. Madrid: La esfera de los libros. ISBN 978-84-9060-097-9.
  • Sánchez Mantero, Rafael (2001). Fernando VII. Borbones, 6. Madrid: Arlanza. ISBN 84-95503-23-9.

28 de septiembre de 1821: la provincia de León del antiguo Reino de Guatemala acepta la Independencia con reservas, emitiendo la llamada “Acta de los Nublados”

28septiembre1821
La Catedral de León, Nicaragua.  Esta fue la primera provincia en Centroamérica que se mostró recelosa de la Independencia conseguida por la familia Aycinena en Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de que el 15 de septiembre de 1821 la familia Aycinena negociara la Independencia de Centroamérica con el capitán general Gabino Gaínza, se produjo una profunda crisis en Nicaragua. Mientras que en la ciudad de Granada se realizó un cabildo con la presencia de las autoridades españolas y el Ayuntamiento criollo, declarando estar de acuerdo con la independencia de España, en la provincia de León reconocieron la independencia pero bajo una serie de condiciones. La declaración leonesa es conocida como el “Acta de los Nublados“.

Lo que ocurrió fue que en León el Intendente Miguel González Saravia y Colarte convocó a la Diputación Provincial y al Obispo Nicolás García Jerez para que revisaran la copia del Acta de Independencia emitida por las autoridades de la ciudad de Guatemala y el bando de Gabino Gaínza que proclamaba la independencia.  Era muy importante contar con estos represetantes, ya que la Diputación Provincial había participado en la Cortes de Cádiz en 1812 y defendía la formación de una Capitanía General autónoma en Nicaragua y Costa Rica, mientras que el obispo era fiel a la corona española

He aquí el texto del acta con observaciones sobre su contenido:

28 de septiembre de 1821

A los habitantes de las provincias de Nicaragua y Costa Rica

Nuestra Diputación Provincial é ilustrísimo prelado, en vista de los sucesos que han tenido lugar en Guatemala el quince de los corrientes, se han reunido y deliberado sobre los acaecimientos de tanta entidad y trascendencia, extendiendo los siguientes acuerdos:

  1. La absoluta y total independencia de Guatemala, que parece se ha erigido en soberana.
  2. La independencia del gobierno español, hasta tanto que se aclaren los nublados del día y pueda obrar esta provincia con arreglo á lo que exigen sus empeños religiosos, y verdaderos intereses. (Esta es la sección por la que se conoce el acta, ya que aparenta establecer un “compás de espera”, en caso de que el rey Fernando VII decidiera enviar refuerzos para sofocar los movimientos independentistas).
  3. Que en consecuencia continúen todas las autoridades continuadas en el libre ejercicio de sus funciones con arreglo á la constitución y á las leyes.
  4. Que se tomen las medidas más eficaces para la conservación del orden y sostenimiento de los funcionarios públicos, prestándoles el más eficaz auxilio, en la inteligencia de que el gobierno castigará severamente á los perturbadores de la tranquilidad pública y desobedientes á las autoridades. (Incluye aquí una advertencia a todo aquel que intentara aprovecharse de la incertidumbre reinante en ese momento).
  5. Que se publique por bando de acuerdo, comunicándolo a toda la provincia para su inteligencia y observancia, anunciándosele que sucesivamente se proveerá á los puntos dignos que oportunamente se tomarán en consideración, sin omitir trabajo ni fatiga por el bien religioso y civil de estos habitantes que tantas pruebas de confianza han dado a sus autoridades. (Esto se cumplió, pero primero se envoi el Acta de los Nublados y luego la de Independencia).

Lo que se publica para la debida inteligencia, notoriedad y cumplimiento.

Dado en la Sala de sus sesiones.

En León a veinte y ocho de septiembre de mil ochocientos veinte y uno.

  • Miguel González Saravia
  • Fr. Nicolás Obpo de Nicaragua
  • Vicente Agüero
  • Juaq. Arechavala. Domingo Galarza
  • Manl. López de la Plata
  • Pedro Portocarrero
  • José María Ramírez
  • Agn. Gutiérrez Lizaurzabal
  • Pedro Solís
  • Juan Franco. Aguilar, Secretario

El Acto de los Nublados fue el primer document en donde quedó en evidencia la fragilidad de la region centroamericana, que no tardó en entrar en una guerra cilvil entre los criollos, que terminó separándolas en cinco débiles repúblicas.


BIBLIOGRAFIA:

  • Recopilación Antonio Esgueva, Facultad de Ciencias Jurídicas, UCA, IHNC, Managua, Nicaragua.
  • Zelaya, Chester (1971). Nicaragua en la independencia (1ª edición). Editorial Universitaria Centroamericana