Nuestro blog

31 de marzo de 1970: comando urbano de las Fuerzas Armadas Rebeldes secuestra al embajador de Alemania Occidental, Karl von Spreti

 

31marzo1970
Monumento a Colón, obra de Tomás Mur, cuando fue inagurado en la Plaza de Armas de Guatemala en 1896, con motivo del IV centenario de Descubrimiento de América.  Fotografía de “La Ilustración Guatemala”, tomada de Wikimedia Commons.

Tras la derrota contrainsurgente en el Oriente de Guatemala en 1968, la cual fue encabezada por el coronel Carlos Arana Osorio (a quien apodaron “El Chacal de Oriente” por sus métodos militares) la guerrilla quedó muy debilitada y casi eliminada.  Para contrarrestar esto, el commando urbano de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) realizó misiones muy ambiciosas, como el fallido secuestro del embajador de los Estados Unidos, John Gordon Mein, quien murió asesinado en la Avenida de la Reforma en agosto de 1968 año cuando se resitió a ser secuestrado.

El 31 de marzo de 1970, en las postrimerías del gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro, cerca del monumento a Cristóbal Colón en la Avenida de las Américas de la Ciudad de Guatemala, secuestraron al embajador de Alemania Occidental, el conde Karl von Spreti. El 1 de abril las FAR confirmaron que el embajador estaba en su poder y exigieron la liberación de numerosas personas detenidas que, a juicio de los insurgentes, corrían peligro de ser asesinadas; y agregaron como exigencia el pago de US$700,000. Establecieron como plazo para cumplir estas condiciones las tres de la tarde del 4 de abril y manifestaron que de lo contrario “procederían a ajusticiar al autor intelectual y material de la política imperialista”.​

Hasta ese momento, parecía que la situación se iba a resolver favorablemente para el embajador, quien incluso envió una nota escrita a su hijo Alessandro, de 11 años de edad, diciéndole que lo estaban tratando bien y que esperaba regresar pronto a su casa. El conde, de 62 años, padecía del corazón.

Pero el 5 de abril, los plagiarios señalaron que el plazo estaba agotado y en la noche la policía descubrió el cadáver del diplomático en San Raimundo, un poblado cercano a la capital guatemalteca, con cuatro disparos en su sien izquierda.  Los restos del diplomático fueron identificados por Gerhard Mikesch, el encargado de negocios de Alemania Occidental en Guatemala.

Dos horas antes de que encontraran el cuerpo, los miembros de las FAR llamaron por teléfono al Nuncio Apostólico, Girolamo Prigione, y le advirtieron que si no les daban los US$700,000 que exigían, y que si no liberaran a 22 prisioneros políticos el embajador sería asesinado.  El Nuncio le avisó de inmediato a los miembros de la embajada alemana y al gobierno guatemalteco, que ya había avisado que no iba a ceder a las demandas de las FAR.

En El Paso, Texas, el canciller de Alemani Occidental, Willy Brandt, criticó al gobierno guatemalteco, por “haber fallado en darle a su embajador la seguridad necesaria”.  Además dijo que el gobierno alemán estaba dispuesto a pagar los US$700,000 de rescate.  Por su parte, la esposa del embajador, la condesa Helena Sabine von Spreti voló desde Lisboa aproximadamente a la misma hora en que encontraron el cuerpo de su esposo.

En represalia, el 7 de abril la MANO, un grupo paramilitar de extrema derecha, secuestró al activista comunista César Montenegro Paniagua y lo asesinó a golpes, dejando su cuerpo cerca de donde apareció el cadáver de von Spreti, con la advertencia de que aquél sería el primero de una serie de crímenes en venganza por la muerte del diplomático alemán.

Un dirigente de las FAR declaró años más tarde a la Comisión para el Esclarecimiento Histórico de las Naciones Unidas: “El Gobierno no accedió a las presiones y el comando de la región urbana ejecuta al embajador para demostrar que no estaban jugando y que hablaban en serio”.

(Nota de HoyHistoriaGT:

En Guatemala existe mucha confusión acerca de los crímenes cometidos por la guerilla durante la guerra civil de 1960-96 (ahora llamada Conflicto Armado Interno luego de la firma de los Acuerdos de Paz) y esto ha sido utilizado por grupos radicales de derecha y de izquierda para desvirtuar el informe. La confusión provierne del hecho de que la Comisión para el Esclarecimiento Histórico de las Naciones Unidas acusa al Ejército de haber cometido violaciones a los Derechos Humanos, mientras que a la guerrilla la acusa de haber cometido hechos de violencia. Por las definiciones empleadas en el informe, se desprende que los crímenes cometidos por el ejército contra la población civil constituyen violaciones a los derechos humanos porque el Estado estaba en la obligación de velar por esos derechos de sus ciudadanos; por su parte, de acuerdo al informe, la guerrilla cometió crímenes atroces pero no violaciones de los derechos humanos porque ese grupo operaba al margen de la ley y no tenía obligación de velar por los derechos de la población.

En resumen: ambos bandos durante la guerra civil de 1960-1996 cometieron crímenes, pero la tipicación del delito cometido es diferente debido a las convenciones internacionales existentes. Sin embargo, es innegable que existe un marcado sesgo en perseguir las violaciones a los derechos humanos, y no los hechos de violencia cometidos por la guerrilla.)


BIBLIOGRAFIA:

  • Batres Villagrán, Ariel (13 de noviembre de 2013). «Somos los jóvenes rebeldes; memorias de un guerrillero». Monografías.<
  • Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Vol. IV,2 (1999). «Atentados contra la libertad» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  • Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Caso No. 47 (1999). «Caso ilustrativo No. 47» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 26 de mayo de 2013.
  • Monsanto, Pablo (2013). Somos los jóvenes rebeldes, Guatemala insurgente. Guatemala: F&G Editores.
  • The New York Times (6 de abril de 1970): Kidnapped German envoi found slain in Guatemala. Nueva York: The New York Times.  (en inglés).

30 de marzo de 1963: el presidente general Miguel Ydígoras Fuentes es derrocado por su ministro de la Defensa, coronel Enrique Peralta Azurdia

30marzo1963
Palacio Nacional de Guatemala en la década de 1960, visto desde el tradicional “peladero” del Parque Centenario.  En el recuadro: el presidente de Guatemala, general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Estando el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes en la cuerda floja tras la fuertes protestas civiles y estudiantiles de 1962, el presidente autorizó que el expresidente socialista Juan José Arévalo, líder alrededor de quien se unificaba toda la izquierda, regresara al país y fuera candidato para las elecciones de 1963.  La cúpula del Ejército de Guatemala y las élites de la sociedad se opusieron rotundamente, temiendo la posibilidad de que se hubiera un resurgimiento de los gobiernos socialistas de la década de 1944-54, pero a finales de marzo, los rumores de que Arévalo ingresaría al país arreciaron y el 29 de ese mes todos los periódicos del país dieron la noticia en sus portadas de que el ex-presidente estaba en Guatemala.1

Desde hacía un tiempo, el presidente guatemalteco había dejado la Casa Presidencial a un lado del Palacio Nacional, y se había mudado a la Casa Crema, en la Avenida de La Reforma, muy cerca de las instalaciones de la Escuela Politécnica, que entonces funcionaba en el Antiguo Cuartel de Artillería. Así, Ydígoras Fuentes citó para la tarde del  sábado 30 de marzo al pleno del gabinete de gobierno en la Casa Crema para una reunión de emergencia, a la cual invitó también al presidente del Congreso, Manuel Orellana Portilla, y a tres de los candidatos a la presidencia:  Roberto Alejos, del partido Redención, el coronel José Luis Cruz Salazar del MDN y el coronel Luis Urrutia, del Movimiento de Liberación Nacional (MLN). En la junta trataron el problema que planteaba la presencia de Arévalo en el país, pero Ydígoras estaban en clara desventaja pues todos sus ministro, exceptuando al de Relaciones Exteriorers, eran militares de alta graduación más allegados al coronel Enrique Peralta Azurdia, ministro de la Defensa, que al propio presidente de la República.  Aquella reunión sería el último acto oficial de Ydígoras Fuentes, ya que la misma terminó sin llegar una solución a las 6:30 de la tarde, y apenas unas horas después se iniciaron los movimientos militares para derrocarlo. Aparentemente, Ydígoras Fuentes sabía que un golpe se preparaba, pues tres días antes había enviado a México a sus hijos y sus familias.2

Esa misma noche, el golpe militar se inició con los siguientes hechos que se realizaron en forma simultánea:

  1. Capturaron inmeditamente a varios dirigentes y partidarios del Dr. Arévalo.
  2. Atacaron con granadas de mano y tiros de grueso calibre la sede del partido que iba a apoyara la candidatura arevalista.
  3. Tomaron las oficinas y estudios de la Radio Nuevo Mundo, también arevalista.
  4. Tomaron las instalaciones del Congreso de la República.
  5. Allanaron la casa del candidato oficial, Roberto Alejos, en donde habrían encontrado un fuerte arsenal.
  6. Tropas de la Brigada Mariscal Zavala tomaron las instalaciones de la Guardia de Hacienda en la zona 6 de la Ciudad de Guatemala, del Palacio Nacional y las instalaciones de la Guardia Presidencia, ubicadas en el Palacio.3

A eso de las 10:30 de la noche tres coroneles se presentaron a la Casa Crema a informarle al presidente que el Ejército había tomado el poder y a pedirle que renunciara y que se asilara en alguna embajada; aquellos oficiales tenían un plazo de 15 minutos para cumplir su comisión, pues ya la residencia estaba rodeada de tropas de la Guardia de Honor y varias tanquetas se acercaban ya a la puerta.  Los oficiales acusaron a Ydígoras de no haberles ordenado capturar a Arévalo cuando éste ingresó al país y pusieron esa excusa para pedirle la renuncia.3

Ydígoras no quiso renunciar inicialmente e incluso amenazó con suicidarse y hasta llamó a varios cuarteles para averiguar bien que estaba pasando, pero al final cedió cuando las tropas que rodeaban la casa ya solamente le dieron dos minutos para tomar una decisión.  El resto de la ciudad al parecer no se enteró de los hechos, pues había toque de queda a partir de la 8 de la noche desde hacía un tiempo, y lo único que se escuchó fue el ametrallamiento de una vitrina cerca del Palacio Nacional, que era la señal convenida para avisar que todo había terminado.4

Ydígoras se dirigió a las instalaciones de la Fuerza Aérea, mientras el nuevo gobierno militar encontraba una embajada que le quisiera dar asilo.  El hermano del Ministro de la Defensa, el abogado Arturo Peralta, quien era informante de la Embajada de los Estados Unidos, quiso saber si ese país aceptaría al ahora ex-presidente, pero el embajador les dió largas dada la difícil y teatral personalidad de Ydígoras Fuentes.5  Al final, Ydígoras Fuentes y su esposa fueron llevados al Gran Hotel de Managua, en Nicaragua en donde dió una conferencia de prensa el 3 de abril en la que pidió que todos los países reconocieran lo más pronto posible el nuevo gobierno de Guatemala para evitar un “contragolpe comunista“, y que “el desasosiego en Guatemala tenía dos motivos fundamentales: el déficit fiscal y la noticia de la llegada del profesor Juan José Arévalo, ex presidente de Guatemala e introductor del comunismo en nuestro país y puede decirse que en Centroamérica“.6

Por su parte, Arévalo salió de Guatemala cruzando con México el 31 de marzo y llegó a Tapachula en donde declaró que “estaba comprobado el masivo apoyo popular del que goazaba, pero que al mismo tiempo, las minorías reaccionarios disponían de enormes recursos para anular esa popularidad y que el calificativo de comunista era utilizado por las élites para descalificar a las fuerzas progresistas y que si él continuaba dirigiendo dichas fuerzas, el pueblo jamás alcanzaría a llegar al poder“.7

El gobierno de Peralta Azurdia fue una férrea dictadura militar que se enfocó en el combate directo contra la guerrilla que se había establecido en el oriente del país y las organizaciones izquierdistas que se habían formado.  Tampoco permitió las manifestaciones, militarizó los institutos de segunda enseñanza e incluso prohibió que se realizara el tradicional desfile bufo de la Huelga de Dolores el cual volvió a salir hasta el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro en 1966.


BIBLIOGRAFIA:


28 de marzo de 1838: nace el poeta y literato guatemalteco Juan Fermín de Aycinena y Aycinena

28marzo1838
Retrato del poeta publicado en “La Ilustración del Pacífico” en 1898.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El poeta y literato guatemalteco Juan Fermín de Aycinena y Aycinena nació el 28 de marzo de 1838 en la Ciudad de Guatemala . Era hijo de Pedro de Aycinena, quien fue ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno del capitán general Rafael Carrera y presidente interino tras la muerte de éste en 1865.

Aycinena y Aycinena fue diputado ante la Cámara de Representantes en 1870 y consejero de Estado durante el gobierno del mariscal Vicente Cerna y Cerna.  Tras el derrocamiento de Cerna en 1871, la familia Aycinena se retiró de la política, y Juan Fermín de Aycinena se dedicó a la escritura y poesía.​ Siendo devoto católico, como todos los miembros de su familia, fungió como secretario de la hermandad San Juan de Dios y fue miembro de la Archicofradía del Santísimo Sacramento.

En 1888 fue uno de los miembros fundadores de la Academia Guatemalteca de la Lengua.

Aycinena y Aycinena era un hombre tranquilo y pacífico que vivía dedicado a su obra literaria, pero a pesar de ello sufrió un violento ataque en su residencia por parte de un desconocido que lo golpeó brutalmente en la cabeza el 23 de diciembre de 1897. Era el período turbulento e inestable que siguió al colapso económico y el autogolpe de estado del general José María Reina Barrios a mediados de ese año. Desafortunadamente, el poeta ya no se pudo recuperar y murió en su casa el 11 de enero de 1898.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asociación de Amigos del País (2004). Diccionario histórico biográfico de Guatemala. Guatemala: Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo. ISBN 99922-44-01-1.
  • La Ilustración del Pacífico (15 de febrero de 1898). «La lírica guatemalteca está de duelo; Ramón Uriarte y Juan Fermín de Aycinena». La Ilustración del Pacífico (Guatemala: Síguere y Cía.) II (36).

27 de marzo de 1829: se lleva a cabo la Conferencia de Ballesteros para intentar terminar la guerra entre las fuerzas de Francisco Morazán y el Estado de Guatemala

27marzo1829
Plaza Central de la Ciudad de Guatemala en la década de 1830.  Imagen tomada del libro Amérique centrale. Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union, fondée par la Compagnie Belge de Colonisation. Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie

Para 1829 el poder del gobierno conservador a cargo de la República Federal de Centro América era cada día más débil.  Las fuerzas del general liberal Francisco Morazán, al frente del autodenominado “Ejército Defensor de la Ley” asediaban a la ciudad de Guatemala desde febrero de ese año.  La situación era delicada, al punto que el Ministro Plenipotenciario de los Países Bajos, el general Veerneer convocó a una conferencia de paz el 27 de marzo para intentar llegar a un acuerdo pacífico.

Es interesante ver los diferentes actores que participaron en esa conferencia:

  • Por un lado estaba Verneer, a quien le preocupaba la construcción de un canal interoceánico en la region de Nicaragua ya que la derrota del gobierno conservador significaba que Holanda perdiera una gran cantidad de tiempo y dinero invertido para la construcción del canal.
  • Tambien estaba la familia Aycinena, criollos conservadores aristocráticos guatemaltecos que abogaban por mantener la misma estructura socioeconómica que había estado vigente durante la época colonial; de hecho, Mariano de Aycinena era el gobernador del Estado de Guatemala y el asesor del presidente federal retirado, el general Manuel José Arce y Fagoaga.
  • Y, por último, estaba el líder criollo liberal Francisco Morazán, quien contaba con el apoyo de Inglaterra y abanderaba la causa del liberalismo anticlerical para expulsar a los conservadores del poder.

La conferencia de Ballesteros no llegó a ningun acuerdo, principalmente porque Morazán estaba decidido a hacerse del poder Federal y a saquear cuanto pudiera de los bienes de los conservadores guatemaltecos y de sus principales aliados: las órdenes regulares de la Iglesia Católica.


BIBLIOGRAFIA:


Huelga de Dolores de 1903: primera víctima mortal en las celebraciones del holgorio universitario (final)

pan_american_union_1915_facultad_de_derecho
La Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro, en la época en que ocurrieron estos hechos.  Obsérvese los rieles del tranvía, que era usado por los estudiantes para sacar sus carrozas. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Presentamos la conclusión del artículo del licenciado Federico Hernández de León sobre los hechos acaecidos en la Facultad de Derecho y Notariado del Centro aquel 1 de abril de 1903:

Y hubo de conformarse el gremio con la celebración interior.  Se soltaron los primeros petardos, anunciadores de la fiesta y en la esquina del edificio (9a. avenida y 10a. calle) se improvisó la tribuna y el delegado official dió lectura al Decreto y al Programa.  Gálvez Molina fue el destinado: con voz que se oyera a doscientas varas, soltó la ristra de donaries que componían uno y otro documento.

Las bocacalles estaban apretadas de gentes; un público heterogéneo, desde el varón severo a la damisela escurridiza, reían de buena gana con los flechazos de los estudiantes.  Los hombres del día salían despedazados: Estrada Cabrera, Juan Barrios, Wenceslao Chacón, los ministros y autoridades, amén de unos cuantos catedráticos, satirizados con la más picante travesura.

Resonaron los triquitraques y las sonoridades de la marimba. ¡Adentro todos! Alguien tubo la ocurrencia de llamar un fotógrafo y fue Pepe García el que acudió con su cámara y sus placas.  Se hizo el grupo.  Para evitar que gente extraña se metiera en donde no cabía, se cerraron las puertas y los muchachos se enracimaron en mitad del patio mayor.  Pepe García apenas se las entendía con aquel enjambre de endemoniados.

De pronto, Marciano Castillo, subido en la parte más alta de la Fuente central, gritó

– ¡Muchachos, allí está la policía: fuera con ella!

Varios agentes de la policía trataban, desde la calle, de abrir la puerta de la reja y forcejaban por romper las cadenas que la aseguraban.  Al grito de Marciano, todos los estudiantes volvieron la cara y gritaron a una:

– ¡Fuera! ¡Fuera los orejas! ¡Fueras los sinvergüenzas! ¡Fuera la canalla!

Los agentes cerraban los puños, amenazadores; los estudiantes les cubrían de frases duras y se reían de sus inútiles esfuerzos por franquear la entrada.  En medio de las burlas, se vió que la puerta lateral, una puerta de escape situada al norte se abría violentamente y una corriente impetuosa de policiales, como un desbordante de agua sucia, inundó los corredores. Iban a la cabeza los de la montada, un cuerpo de agentes feroces, célebres por su crueldad, por la sumisión al amo, por la violencia de los procedimientos, por la impunidad de sus actos.  En los momentos graves, los de la montada eran los que resolvían las cuestiones…

Virgilio Mejicanos, un buen compañero, muerto ya, se plantó en medio de uno de los corredores y apostrofó a los policiales.  Un golpe brutal derribó al estudiante.  Miguel Prado, que estaba en el fondo del corredor, no pudo contener su indignación y gritó furiosamente:

– ¡Ah, canallas, no se pega así!

El número de agentes aumentaba, como en un reborbotar maldito.  A las palabras de Prado, enfilaron a él su agresividad y, los palos en alto y las pistolas en guardia, avanzaron con gestos matadores.  Miguel, en aquellos momentos, recordó que llevaba en el bolsillo un revólver, envuelto en un enorme pañuelo de seda; la portación de aquella arma era incidental. Al verse amenazado, valientemente requirió el arma y al sentir los primeros golpes de baton, descargó el primer tiro.  La bala vació un ojo a uno de los esbirros.

En esos momentos, Bernardo Lemus, estudiante salvadoreño, muchacho muy bien parecido, estudioso, apartado de todo lo que significara desorden y que, en aquellos días estaba para someterse al último examen, pasó del corredor que está al oriente, para dirigire por el corridor del norte, busca de la salida.  Al llegar al ángulo, uno de los agentes parapetado tras de la pilastra, disparó secamente su revólver.  Lemus se llevó violentamente las manos al pecho y, sin una sola exclamación, cayó de espaldas.  Un ligero sacudimiento contrajo su cuerpo y no se movió más.  La bala le había partido el corazón.

Los policiales seguían un tiroteo espantoso, sin acertar con el blanco.  Los muchachos se replagaron a la Secretaría y, en esos instantes, se oyó por la calle, pasaba una cabalgata.  Era Estrada Cabrera, metido en su coche y rodeado de edecanes.  Supo lo de la huelga y quiso, en un arranque único, llegar personalmente hasta los estudiantes.  Para resguardarse mandó a la policía por delante, con tan mal suceso, que los esbirros entraron a golpes de palo y disparos de revólver.  Cuando Estrada Cabrera oyó el tiroteo, prudentemente siguió de largo.

Aquel suceso, como todos los sucesos que merecían reprobación, pasó en silencio para los guatemaltecos.  La sangre del estudiante quedó vertida como si se hubiera  tratado de in cordero.  No hubo una protesta, una sola manifestación de reproche; así la tiranía se enseñoreó sobre nuestro pueblo muy merecidamente.


BIBLIOGRAFIA:


Huelga de Dolores de 1903: primera víctima mortal entre los estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado (primera parte)

1abril903
Estudiantes de Derecho y Notariado en aquel 1 de abril de 1903. Imagen de José García, tomada momentos antes de la incursión de la guardia del presidente.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el artículo publicado por el renombrado escritor Federico Hernández de León en su obra “El Libro de las Efemérides” en 1924.  Las cosas curiosas que se desprenden de este excelente artículo son:

  1. El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera ya era una férrea dictadura en 1903.
  2. Solamente las Escuelas Facultativas de Derecho y de Medicina y Farmacia participaban en la Huelga de Dolores.  La de Ingeniería no lo hacía.
  3. El licenciado Hernández de León escribió su artículo en la década de 1920 y se refiere a la Huelga de Dolores en pretérito, ya que la Huelga desapareció en 1908 y no resurgió sino hasta 1921, luego de la caída de Estrada Cabrera.  (Por cierto, la Huelga desapareció nuevamente durante el gobierno del general Jorge Ubico, entre 1931 y 1944).
  4. Las Escuelas Facultativas eran dependencia del Ministerio de Instrucción Pública y el presidente de la República era quien designaba a las autoridades y docentes.
  5. Solamente había doscientos estudiantes universitarios en total, quienes recurrían al ingenio y no a la vulgaridad para realizar sus denuncias.  Lo que no menciona Hernández de León, es que esos doscientos estudiantes eran de las familias criollas del país y de las de la región centroamericana.
  6. La Cervecería de los Castillo ya enviaba el contingente de esta bebida alcohólica para los estudiantes.

He aquí la primera parte del artículo:

Las huelgas anuales de los estudiantes, eran notas seguras en los meses de marzo y abril.  Los estudiantes de Derecho elegían cualquier día de la cuaremas y, los de Medicina, indefectiblemente, el Viernes de Dolores.  Los estudiantes de Ingeniería, sometidos a la seriedad de los números y al prosaísmo de los teodolitos, permanecían alejados de las zalagardas escolares.

Fiscalizadas las imprentas por los sabuesos del regimen, no era dable publicar manifestación alguna que rompiera el ritmo de la paz varsoviana.  Los estudiantes adobaban un Decreto de declaratoria de Huelga y un Programa de los festejos.  En esos documentos había un derroche de ingeniero fresco, jocundo, cascabelero, sin vulgaridades salidas de tono.  El “Vos Diréis” ya no se imprimía ni en la vecina república salvadoreña, así era el espanto que provocaba la dictadura.

Aquel año de 1903, los hijos de Palas eligieron el primer día de abril, del mes cantado por Diéguez, para la declaratoria solemne y bulliciosa de la huelga.  Era decano de la Facultad don Salvador Escobar, el maestro más maestro de cuantos ha dado nuestra próvida tierra, y Ministro de Educación Pública don José Antonio Mandujano, que ya por aquel entonces parecía un escapado del Valle de los Reyes.

Estrada Cabrera entraba en el sexto año de su loco reinado:  cinco años largos y corridos de fastidiar a los guatemaltecos.  Aun no había podido someter a los muchachos, que daban muestras de independencia y sabías ser estudiantes por sus estudiantadas.  De ellos partían las voces de protesta, las frases de insurrección, las manifestaciones de rebeldía y la expresión franca de la inconformidad con el régimen de fuerza imperante. Nacían y morían los periódicos nacionales y, desde las tribunas del gremio, se lanzaban los apóstrofes.  El despotismo no podia con el mundo de los estudiantes.

Por la mañana de aquel primero de abril llegaron los estudiantes a la perspectiva de la huelga.  Los primeros fueron, precisamente, los que llegaban por ultimo a sus clases.  Empezó el revolverse de grupos, el disponer y organizer las comisiones y el comentar la última disposición oficial: los huelguistas no podían salir a la calle, como era uso y costumbre, y su fiesta se celebraría dentro del propio edificio.  La empresa del tranvía se resistió a dar las plataformas que otrora cediera con espontánea largueza, y no era cosa de ponerse a buscar en aquellas horas, carretones en donde meterse toda la muchachada.  Los hermanos Castillo mandaron su contingente de barriles de cerveza, contingente establecido de muchos años atrás.

Continúa…


BIBLIOGRAFIA:


21 de marzo de 1847: el gobierno del capitán general Rafael Carrera funda la República de Guatemala

21marzo1847

Primera página del Decreto de Gobierno del 21 de marzo de 1847, la verdadera firma del general Rafael Carrera (a quien los criollos liberales acusaban falsamente de analfabeto y que firmaba como “Racararraca”) y el mapa original de la República de Guatemala.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de más de veinticinco años de guerra civil, la Federación Centroamericana estaba prácticamente disuelta.  En Guatemala se había impuesto el régimen del capitán general Rafael Carrera, quien a sangre y fuego se impuso a los criollos liberales del país y los aplastó cuando quisieron formar su propio estado en Los Altos en 1838.

Cuando se hizo evidente que Guatemala necesitaba constituirse como República para establecer relaciones comerciales con el resto del mundo, Carrera estableció la República el 21 de marzo de 1847. Con el fuerte apoyo de la Corona Británica el régimen conservador se consolidó y se convirtió en un refugio para los miembros del clero regular que habían sido expulsado de muchos países latinoamericanos por los criollos liberales de esos países, ya que dicho clero había sido la clase social económicamente más poderosa durante la época colonial.

El régimen de Carrera se mantuvo hasta la muerte del caudillo, ocurrida el 14 de abril de 1865 aunque los conservadores se mantuvieron en el poder hasta el 30 de junio de 1871, cuando los criollos liberales liderados por J. Rufino Barrios y Miguel García Granados vencieron al ejército del presidente, el mariscal Vicente Cerna, con apenas un puñado de insurrectos pero con modernas armas proveídas por el gobierno mexicano de Benito Juárez.


BIBLIOGRAFIA:


19 de marzo de 1840: Rafael Carrera retoma la ciudad de Guatemala y vence de forma definitiva al invasor Francisco Morazán

19marzo1840
Hospital San Juan de Dios a principio del siglo XX. Aquí fueron derrotadas parte de las fuerzas invasoras de Morazán. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la recuperación del Estado de los Altos a principios de 1840, el presidente de la agonizante República Federal de Centro América, Francisco Morazán, invadió a Guatemala, tomando la capital el 18 de marzo.

De acuerdo a un plan previamente trazado, las fuerzas de Rafael Carrera no defendieron la ciudad, sino que fingieron una retirada y se refugiaron en El Aceituno. Al día siguiente, Carrera se aproximó a Guatemala en son de ataque y Morazán en un primer intento lo obligó a retroceder, pero Carrera recibió el refuerzo de las tropas que habían cedido la guarnición de Guatemala el día anterior y realizó un contraataque formal.

Morazán tenía una fuerza de infantería, y toda su caballería en las alturas de la Iglesia del Calvario y en los alrededores de la plaza de toros (hoy Plazuela Barrios); su guardia personal estaba en el Hospital San Juan de Dios, parte de su infantería en la Plaza de Armas y su estado mayor en el Santuario de Guadalupe.

Por parte de las fuerzas guatemalteca, Vicente Cruz atacó a Cabañas en la plaza de toros y Sotero Carrera a las fuerzas acantonadas en el hospital, a las que venció rápidamente. Cabañas se vio obligado a retroceder hasta el Calvario, en donde estaba Morazán, quien a su vez tuvo que retirarse hasta la Plaza de Armas.

El combate duró todo el día, pero ya viéndose perdido, Morazán y sus más allegados salieron huyendo de la ciudad por la garita de El Incienso,gritando “¡Que viva Carrera!” para salvar la vida.

Las fuerzas de los conservadores, en represalia de la política de tierra arrasada que había implementado el gobernador liberal Mariano Gálvez desde que se iniciara la revuelta campesina en 1838, fusilaron hasta a los heridos. En total, hubo cuatrocientos catorce muertos entre los salvadoreños.

Este fue el fin politico del general Morazán y el inicio del dominio del gobierno conservador de Guatemala en la región centroamericana.


BIBLIOGRAFIA:


17 de marzo de 1882: el gobierno de J. Rufino Barrios eleva a San José del Golfo a la categoría de municipio

17marzo1882
Ferrocarril del Norte de Guatemala en 1896.  Imagen de la revista “La Ilustración del Pacífico”, tomada de Wikimedia Commons.

Durante la colonia española, el único puerto en la costa del Atlántico en la región era el Puerto de Omoa, en la actual Honduras.  Para llegar a la Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, se utilizaban naves pequeñas en el río Motagua, que llevaban los productos que dicha ciudad necesitaba o exportaba. Los productos eran transportados hacia o desde el pueblo de Tocoy Tzima (hoy Morazán) en el actual departamento de El Progreso en donde partían en yuntas que pasaban por San José del Golfo.

Al decretarse la primera Constitución Política del Estado de Guatemala el 11 de octubre de 1825, este se dividió el territorio en once distritos y varios circuitos.​ Esa constitución estableció los circuitos para la administración de justicia en el territorio del Estado y menciona que San José del Golfo era parte del Distrito N.°1 (Guatemala) y específicamente del Circuito Norte-Guatemala.

San José del Golfo fue creado como municipio el 17 de marzo de 1882 durante el gobierno liberal del general J. Rufino Barrios, como parte del departamento de Baja Verapaz. Posteriormente, el decreto 683 del 13 de abril de 1908 del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera creó el Departamento de El Progreso para administrar de mejor forma la región por donde pasaba el recién construido Ferrocarril del Norte.  El nuevo departamento incluyó a los municipios de Cabañas, Acasaguastlán, Morazán, Sanarate, San Antonio La Paz, San José del Golfo, Guastatoya, y Sansaria.

Tras el derrocamiento del licenciado Estrada Cabrera en abril de 1920, el departamento se suprimió por el decreto gubernativo No. 756 del 9 de junio de 1920 del gobierno de Carlos Herrera y Luna, por no llenar las aspiraciones que el gobierno tuvo en mira para su creación.

El gobierno del general Jorge Ubico emitió el decreto legislativo de 1965 del 3 de abril de 1934 por medio del cual se creó de nuevo el Departamento de El Progreso, pero San José del Golfo permaneció en el Departamento de Guatemala.

El municipio de San José del Golfo sufrió considerables daños durante el terremoto del 4 de febrero de 1976, quedando destruido casi en su totalidad.

En los últimos años, el muncipio ha cobrado relevacia por el conflicto entre sus pobladores y el proyecto minero de “La Puya”.


BIBLIOGRAFIA


16 de marzo de 1956: los periodistas David Vela y Rigoberto Bran Azmitia fundan el Museo del Libro Antiguo

16marzo1956
Palacio del Ayuntamiento de Antigua Guatemala, aproximadamente en 1880. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Dos de los más grandes exponentes del periodismo guatemalteco fueron Rigoberto Bran Azmitia y David Vela.  Ambos tuvieron una gran trayectoria, siendo el primero el eterno director de la Hemeroteca Nacional, y el segundo el director del periódico “El Imparcial” hasta que éste cerró en 1984. Vela estudió en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro junto con otros importantes literatos de la llamada “Generación del Veinte”, entre los que estaba Miguel Angel Asturias.

El 16 de marzo de 1956, ambos intelectuales fundaron el “Museo del Libro Antiguo” en el Palacio del Ayuntamiento de la Antigua Guatemala, precisamente donde estuvo la primera imprenta del Reino de Guatemala a cargo de José de Pineda Ibarra en 1660.

El museo cuenta con tres salas y posee una colección calculada en dos mil quinientos documentos.  El edificio, por su parte, fue construido en la segunda mitad del siglo XVIII y estaba recién estrenado cuando los terremotos de Santa Marta de 1773 destruyeron parcialmente la ciudad.  Debido a su diseño, el edificio soportó los sismos y fue utilizado como municipalidad del nuevo poblado que fue establecido entre las ruinas de la Antigua ciudad, la cual fue abandonada en favor de la Nueva Guatemala de la Asunción.


BIBLIOGRAFIA: