5 de diciembre de 1921: golpe militar derroca al presidente Carlos Herrera

Generales Jorge Ubico y José María Orellana poco después del golpe de Estado de 1921.  Ubico fue uno de los principals colaboradores de este golpe. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el derrocamiento del gobierno liberal del licenciado Manuel Estrada Cabrera, se derogó la Constitución de 1879 y se estableció una nueva constitución, llamada “Federalista” ya que se hizo con el fin de conseguir la unidad centroamericana, supuestamente el objetivo principal del Partido Unionista. Los liberales (a quienes los unionistas llamaban “cabreristas”) refutaban las pretenciones unionistas de los conservadores (a quienes llamaban “cachurecos”) pues aducían (no sin razón) que eran los conservadores los que se habían opuestos a la Unión Centroamericana durante el gobierno de Rafael Carrera.

Pero los problemas pronto se hicieron evidentes:  los liberales se fraccionaron y empezaron a formar partidos de diferente enfoque.  Surgieron así, partidos como el Liberal Federalista y el Liberal Democrático y la inestabilidad del regimen se hizo evidente.  A eso se unió el hecho de que Herrera se opuso a ratificar las concesiones lesivas que había hecho el gobierno de Estrada Cabrera a la United Fruit Company (UFCO) y su subsidiaria, la International Railways of Central America (IRCA).

La UFCO decidió tomar el control de la situación y patrocinó un golpe de estado.  Así pues, en la tarde del 5 de diciembre de 1921, un grupo de altos oficiales del ejército ingresó a la residencia del presidente Carlos Herrera y Luna y le exigió su renuncia.   Herrera se vió obligado así a dejar el poder en manos de un triunvirato militar compuesto por los generales José María Lima, José María Orellana y Miguel Larrave.  Orellana fue durante muchos años el Jefe del Estado Mayor del derrocado presidente Manuel Estrada Cabrera.​

Unas horas después, el triunvirato declaró que la Asamblea Legislativa en ejercicio había sido asentada ilegalmente y que, por lo tanto, toda la legislación emitida por ésta, incluida la promulgación de la Constitución, carecía de base jurídica. La Constitución anterior a 1921 (que había sido promulgado en 1879) y la Asamblea que existía en el momento de la caída de Cabrera fueron reinstauradas y el primer designado de Herrera, José Ernesto Zelaya , fue descalificado para ejercer presidencia.

La Asamblea reinstaurada eligió como presidente provisional al general José María Orellana el 15 de diciembre de 1921. Por su parte, los miembros del gabinete de Herrera que pertenecían al partido unionista fueron encarcelados, entre ellos José Azmitia González, quien era el presidente del Tribunal de Cuentas y uno de los principals líderes del movimiento que había derrocado al presidente Manuel Estrada Cabrera en 1920.​

Al respecto de Azmitia, se cuenta una anécdota que relata cómo eran los gobernantes guatemaltecos de la época: Josefina Gómez Tible, Hermana del escritor Enrique Gómez Carrillo, pretendía casarse con Azmitia y como conocía al general Orellana, decidió hacer algo para liberar a su pretendiente.​ Enterada de que luego de anochecer ciertas meretrices eran admitidas en la casa presidencial e informada por el hijo de su cocinera (quien era sargento que estaba frecuentemente de guardia en dicho lugar) de que el general se encerraba en un pequeño despacho entre las nueve y las once de la noche a atender sus asuntos, decidió disfrazarse y llegar a pedir la libertad de Azmitia González. Alquiló un lujoso carruaje y usando un vestido de largo escote y que mostraba sus pantorrillas, llegó a la casa presidencial en donde los soldados la confundieron con una de las visitantes cotidianas y no le impidieron el paso; llegó así hasta el despacho de Orellana sin ser molestada.​ Orellana estaba en su despacho leyendo unos documentos con un pequeño revólver al alcance de la mano; cuando la vio, se echó a reír y le dijo: “Entre Josefinita, mire que bien me cuidan, ha entrado usted como en su casa. Ya sé que quiere: casarse con don José. Está bien. Mañana a las once estará el jefe político en la Penitenciaría. Si don José promete, frente a ese funcionario, no meterse en babosadas, saldrá inmediatamente libre y no lo molestaré.”  Azmitia fue fiel a su palabra y ya nunca más participó en política.

BIBLIOGRAFIA:

  • Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  • Colón Gómez, Julio (1980). «Mi tío José». Revista Ingeniería (Guatemala: Colegio de Ingenieros de Guatemala).
  • Díaz Romeu, Guillermo. “ Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico.” Historia general de Guatemala. 1993-1999. Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Volume 5. 1996. Pp. 38.
  • Dosal, Paul J. Doing business with the dictators: a political history of United Fruit in Guatemala, 1899-1944. Wilmington: Scholarly Resources.1993. Pp. 102.
  • Jiménez, Ernesto Bienvenido. Ellos los presidentes. Guatemala: Editorial José de Pineda Ibarra. 1981. Pp. 192.
  • Mendoza, Juan Manuel (1946). Enrique Gómez Carrillo; biografía crítico literaria: su vida, su obra y su época. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • Ortiz Rivas, Silverio (1922). Reseña histórica de la parte que el elemento obrero tuvo en el Partido Unionista. Guatemala: Inédito; reproducido parcialmente en el libro ¡Ecce Pericles! de Rafael Arévalo Martínez.
  • Pitti, Joseph A. Jorge Ubico and Guatemalan politics in the 1920s. Albuquerque: University of New Mexico. Unpublished dissertation. 1975. Pp. 36.

4 de diciembre de 1873: llega a la presidencia el general J. Rufino Barrios

Monumento de J. Rufino Barrios realizado por el artista español Tomás Mur por encargo del presidente José María Reina Barrios.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca

Indudablemente, tanto el general J. Rufino Barrios como el general Rafael Carrera formaron la República de Guatemala tal y como la conocemos hoy en día.  Con un gobierno férreo y dictatorial ambos líderes impusieron su voluntad entre los otros estados centroamericanos y pusieron y quitaron presidentes a su antojo en los vecinos Honduras y El Salvador.

Ambos fueron fieles a sus creencias y miemtras Carrera fue total y absolutamente favorable a la Iglesia Católica y a las costumbres y enseñanzas de ésta, Barrios fue laico y promovió un estado anticlerical y con leyes civiles.

A Barrios se le llama “El Reformador” porque fue el que modificó las políticas de Guatemala de forma que se alejó de la gran influencia de la Iglesia por medio de los siguiente:

  • Separación definitiva de la Iglesia y del Estado: procedió a expropiar a las órdenes regulares sus vastas propiedades, siguiendo el ejemplo de las expropiaciones hechas por el general hondureño Francisco Morazán en 1829.​
  • Supresión de diezmos y primicias obligatorios​
  • Extinción de las cofradías
  • Instauración del matrimonio civil
  • Secularización de cementerios
  • Creación del registro civil
  • Instauración de la enseñanza laica en todos los colegios de la República
  • Instauración de la escuela primaria gratuita y obligatoria.
  • Reorganización de la universidad, para eliminar los cursos de teología

Pero por otra parte, su política agraria fue sumamente pesada para la población indígena, que hasta entonces había gozado de cierta autonomía gracias a los pactos que Carrera había establecido tanto con los líderes criollos como con los indígenas.  Tras la muerte de Carrera, los liberales liderados por Barrios emprendieron una agresiva Reforma Agraria que logró expropiar las tierras comunales que tenían los indígenas y convertirlas en grandes fincas para el cultivo de café, un producto que requiera grandes cantidades de mano de obra barata para ser rentable.

Para suplir la mano de obra, Barrios instauró el Reglamento de Jornaleros, por medio del cual consiguió que los indígenas no solamente ya no tuviera sus tierras comunales, sino que tuvieran que trabajar forzosamente como mozos colonos en las diferentes fincas cafetaleras que se formaron.  Como parte de esta reforma, Barrios cedió la Verapaz a colonos alemanes quienes aprovecharon la generosa concesión para establecer grandes emporios en los municipios de Tucurú, Tamahú, Purulhá y Cobán.  Entre las familias que se establecieron en esos lugares están los Diesseldorf, Sapper, Sarge y Thomae.

La imagen del general Barrios fue endiosada por los gobiernos liberales que le sucedieron, haciéndolo ver como un gran reformador que sacó a Guatemala de un profundo atraso, pero un estudio objetivo de lo ocurrido realmente da cuenta de lo siguiente:

  1. La Biblioteca Nacional se formó con todos los volúmenes expropiados a las órdenes religiosas.
  2. El Instituto Nacional para Varones se estableció en el Colegio Tridentino que tenían los jesuitos y su claustro estuvo a cargo del profesor Santos Toruño, quien ya tenia un exitoso colegio desde antes de la Reforma
  3. El ferrocarril se introdujo para que los cafetaleros y azucareros pudieran sacar su producción hacia los puertos.  Los proyectos ya existían desde tiempos del gobierno conservador.

Otra característica del gobierno de Barrios fue que con él se inició el saqueo de los fondos públicos que hasta entonces se habían respetado.  Tras su muerte se publicó el libro Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública en el que se detalla que durante su presidencia llegó a acumular treinta y tres millones de pesos de la época.  Esta fortuna fue aprovechada por su viuda, Francisca Aparicio, quien gozó de una vida relajada en Nueva York y España tras la muerte de su esposo.

BIBLIOGRAFIA:

 

2 de diciembre de 1833: a fin de combatir la amenaza del cólera morbus, el gobierno liberal decreta cuarentena para los buques y pone a los presos a disposición del servicio público

Real Palacio de la Nueva Guatemala de la Asunción en 1915, aproximadamente.  En este edificio estaban tanto la sede de las autoridades del Estado de Guatemala, como la cárcel de la ciudad.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1833 se estaba extendiendo una epidemia de cólera en los estado de la República Mexicana, lo que puso sobre aviso a la jefatura del Estado de Guatemala.  La Asamblea Legislativa emitió entonces un decreto el 2 de diciembre de 1833 en el que explicaba las medidas que iba a tomar el gobierno del estado guatemalteco ante la amenaza de esta epidemia.

En primer lugar, el decreto explicaba que los focos de contaminación eran dos principalmente:

  1. La epidemia que se estaba extendiendo en México
  2. El hacinamiento de presos en las cárceles del Estado.

Luego facultaba al jefe del Estado para que empleara todos los recursos a su disposición y le recomendaba incrementar el presupuesto a los departamentos fronterizos para que evitara la propagación de la epidemia y tambien a que colocara en cuarentena a todos los buques que llegaran a Guatemala procedentes de lugares en donde ya existiera la epidemia. Además, autorizada a que se impusieran arbitrios adicionales para beneficio de la población.

Finalmente, indicaba que  para evitar el hacinamiento de presos se iban a implementar las siguientes acciones:

  1. Colocar a los presos existentes al servicio público para evitar también los focos de corrupción que había en los presidios.
  2. Dejar de imponer penas de cárcel, exceptuando los casos de peligrosos bandoleros.

La epidemia de 1833 se evitó con cierto éxtio pero, irónicamente, sería otra epidemia en 1838 la que provocaría la caída del gobierno liberal.

BIBLIOGRAFIA:

29 de noviembre de 1927: fallece en París, Francia, el renombrado cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo

Tumba de Enrique Gómez Carrillo y de su tercera esposa, Consuelo Suncín de Saint-Exupery en Francia.  Imagen de Pierre-Yves Beaudouin

El escritor, cronista y diplomático Enrique Gómez Carrillo (nacido en la Ciudad de Guatemala como Enrique Gómez Tible) tuvo una vida digna de un personaje de su talla histórica.   Nacido en el seno de una influyente familia guatemalteca, el díscolo muchacho no terminó sus estudios y prefirió dedicarse a la bohemia y a la literatura.

Siendo aún muy joven consiguió que gracias al prestigio de su padre, el escritor e historiador Agustín Gómez Carillo, el presidente de Guatemala general Manuel Lisandro Barillas lo ayudara a viajar a España en donde escribió sus primeras obras y tuvo numerosas aventuras amorosas que lo marcarían para siempre.  Al regresar a Guatemala, se dedicó a adular en forma desmedida al president interino, licenciado Manuel Estrada Cabrera, y consiguió que este lo nombrara como cónsul de Guatemala en Hamburgo.

Nuevamente en Europa, Gómez Carillo fue uno de los principales propagandistas del gobierno cabrerista y se trasladó a París en donde entabló amistad con las principales figuras del arte europeo de su época.  En esa ciudad conoció a sus tres esposas: Aurora Cáceres, Raquel Meller y Consuelo Suncín, todas ellas importantes artistas de la literature y del teatro.  Sin embargo, debido a su naturaleza bohemia y disipada, y sus innumerables infidelidades, sus matrimonios no duraron mucho.  De hecho, por su fama de Casanova fue acusado de haber sido él quien traicionó a la famosa espía alemana Mata Hari, entregándola a los franceses; ese no fue el caso, pero Gómez Carrillo incluso escribió una obra al respecto aprovechando el escándalo.

En el plano literario, fue corresponsal de los periódicos en lengua castellana más importantes de su época dejando para la posteridad una enorme obra entre crónicas y reportajes.  También viajó por el mundo y publicó libros sobre sus visitas a la Rusia zarista, al Japón Imperial y las atrocidades de la Primera Guerra Mundial.

Murió de una enfermedad cerebral el 27 de noviembre de 1927 en Paris, Francia, y fue sepultado con honores gracias a la embajada de Argentina.  Para entonces, su prestigio en Guatemala era nulo, dada su estracha vinculación con el gobierno de veintidós años del licenciado Estrada Cabrera, que para entonces ya había fallecido y era recordado como un “sátrapa, autócrata y dictador” por los mismos personajes que antes lo llamaban “Benemérito de la Patria“.

La obra de Gómez Carrillo quedó relegada en Guatemala debido a que el influyente escritor Luis Cardoza y Aragón se encargó personalmente de ello; aunque él decía que era por la afiliación cabrerista de Gómez Carrillo, muchos críticos aseguran que fue por una fuerte envidia profesional.  Sea como fuere, irónicamente Cardoza y Aragón también quedó relegado en Guatemala debido a su vinculación con el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y los movimientos guerrilleros de las décadas de 1970 y 1980.

Algunas de las obras más importantes de Gómez Carrillo:

Género Título Año de publicación
Crónica La Rusia actual. París: Garnier Hnos. 1906
De Marsella a Tokio, sensaciones de Egipto, la India, la China y el Japón. París, Francia: Garnier Hnos. 1906
El alma japonesa. París: Garnier Hnos. 1907
La Grecia eterna (en francés). París: Perrit et. Cie. 1909
El Japón Heroico y Galante. Madrid, España: Renacimiento. 1912
Romerías. París, Francia: Garnier Hnos. 1913
La sonrisa de la esfinge 1913
Jerusalén y la Tierra Santa 1914
En el corazón de la tragedia (en inglés). Londres, Nueva York y Toronto: Garnier Hodder and Stoughton. 1917
Vistas de Europa. Madrid, España: Mundo Latino. 1919
El encanto de Buenos Aires. Madrid, España: Mundo Latino. 1921
Campo de Batalla y Campos de Ruinas. España: Ediciones del Viento.
Pequeñas historias de la Gran Guerra. Libros de la Ballena.
Ensayo Sensaciones de arte 1893
Literatura extranjera 1895
El modernismo 1905
Treinta años de mi vida; El despertar del alma 1. Buenos Aires, Argentina: Casa Vaccaro. 1918
Literaturas exóticas 1920
Safo, Friné y otras seductoras 1921
El misterio de la vida y de la muerte de Mata-Hari 1923
Las cien obras maestras de la literatura universal 1924
La nueva literatura francesa 1927
Narrativa Almas y cerebros: historias sentimentales, intimidades parisienses, etc.. París: Garnier Hnos. 1900
Maravillas, novela funambulesca. París y Ciudad de México: Librería de la viudad de Ch. Bouret. 1906
El evangelio del Amor. Madrid, España: Mundo Latino. 1922
La teta y la maleta. Libros de la Ballena.
Propaganda política «Manuel Estrada Cabrera». Club Constitución (Guatemala: Síguere y Cía). 1898
Guatemala y su gobierno liberal: conferencia leída en La Sorbona de París. Barcelona: P. Toll. 1902

BIBLIOGRAFIA:

  • Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • Alemán Bolaños, G. (1953). «Odisea de Consuelito Suncín, la última esposa de Gómez Carrillo». Impacto (Guatemala).
  • Cáceres, Aurora (1929). Mi Vida con Enrique Gómez Carrillo. Madrid: Co. Iberoamericana de Publicaciones.
  • Diario de Centro América (16 de julio de 1941). «Organización del Comité Pro-monumento a Enrique Gómez Carrillo». Diario de Centro América. Archivado desde el original el 16 de julio de 1941.
  • El Guatemalteco (1907). «Reporte del Señor Cónsul de Guatemala en Hamburgo». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central.
  • Mendoza, Juan Manuel (1946). Enrique Gómez Carrillo; estudio crítico-biográfico: su vida, su obra y su época (2a. edición). Guatemala: Tipografía Nacional.
  • Naval, E. (31 de marzo de 1930). «La vida amorosa de Gómez Carrillo». El Imparcial (Guatemala).
  • Rivera, Luis Eduardo (28 de junio de 2015). «Al rescate de Gómez Carrillo». ElPeriódico (Guatemala). Archivado desde el original el 29 de junio de 2015.
  • Torres Espinoza, Enrique (2007). Enrique Gómez Carrillo, el cronista errante (2a. edición). Guatemala: F&G. ISBN 9789992261569.

28 de noviembre de 1848: es designado para la presidencia interina de la República de Guatemala el ciudadano José Bernardo Escobar

quetzaltenango1840
Plaza Central de Quetzaltenango en 1840. Bosquejo realizado por Frederick Catherwood y publicado en 1854 en el libro Incidents of Travel in Central America, Chiapas and Yucatan de John Lloyd Stephens.

Cuando llegó a la presidencia el Teniente General Rafael Carrera, decretó la erección de la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847. Agradada en su patriotismo por las medidas del “Caudillo Adorado de los Pueblos”, como le llamaban en ese tiempo a Carrera, el 14 de septiembre de 1848 la Asamblea Legislativa emitió el Decreto que ratifica que “Guatemala es una nación soberana, una república libre é independiente“.​

Pero la Guatemala de 1848 ya no era la de 1847.  Había muchas rebeliones e inseguridad y los criollos (tanto conservadores como liberales) le habían exigido al presidente Carrera que dejara el poder.  Carrera conocía muy bien a los criollos y había aceptado irse al exilio a México después de dejar el poder, sabiendo que no iba a pasar mucho tiempo antes de que lo llamaran de vuelta.

Y tal como él vaticinó, ocurrió: a los pocos días de la firma del decreto arriba mencionado se inició la rebelión armada del general Vicente Cruz, en Antigua Guatemala que aprovechó la ausencia de Carrera y el hecho de que el general Mariano Paredes, jefe del Ejército, estuviera sometiendo insurrecciones liberales en Los Altos. Es decir, la Ciudad de Guatemala estaba prácticamente abandonada ya que los dos jefes militares más calificados del momento nada podían hacer por ella.

Cruz y sus hombres dejaron la Antigua Guatemala y, dando un rodeo, llegaron a Villa Nueva. Ante tal actitud, el gobierno convocó a la Asamblea, la cual se reunió el 27 de noviembre y ante ella presentó su renuncia el Presidente interino licenciado Juan Antonio Martínez. En el mismo acto la Asamblea aceptó la renuncia y designó presidente interino al liberal José Bernardo Escobar, personaje culto y diputado a la misma Asamblea, de quién “no se podía decir que fuera un pelele en manos de nadie“.​

Era el peor momento posible para asumir la presidencia de la República: el ejército de Cruz avanzaba casi sin encontrar resistencia y el primero de diciembre, desde San José Pinula, dirigió una nota al presidente Escobar intimidándole a entregar la plaza, ofreciendo respetar vidas y haciendas, menos las de los Molina, los Arrivillaga, Vidaurre, Manuel Dardón, el expresidente Juan Antonio Martínez, los Zepeda y José Francisco Barrundia, todos ellos, importantes criollos liberales a quienes Cruz consideraba traidores a la causa. A pesar de la situación crítica, haciendo gala de energía y patriotismo Escobar rechazó la petición de los alzados, lo que resultó en que siguieran las hostilidades. Y para colmo de males, en Palencia se encontraba ya el general Serapio Cruz (el famoso “Tata Lapo”), hermano de Vicente Cruz.

El general Cruz repitió su oferta el 12 de diciembre y Escobar sin dinero ni tropas envió varias embajadas a parlamentar, en una de las cuales iba el propio Arzobispo de Guatemala, Francisco de Paula García Peláez. Por fin Cruz, admitió celebrar conversaciones, pero uno de los puntos que propuso era que se restableciera el Estado de Los Altos diciendo: “El gobierno retirará de Los Altos las fuerzas de Ocupación, para que aquellos pueblos puedan libremente decidir su future, prara lo cual no se les molestará en nada“. A pesar de ser liberal, Escobar rechazó lo que se le proponía respecto de Los Altos, por el daño que ocasionaría a la integridad territorial de la Guatemala.

Tras el fracaso de la negociación, Escobar buscó un arreglo político: quitó a Basilio Porras del Ministerio de la Guerra y lo colocó en el de Relaciones Exteriores, y entregó la cartera militar al Teniente Coronel de Ingenieros Manuel José Narciso de Jonama y Bellsolar, que estaba retirado de la vida pública desde 1829, pero conservaba simpatías entre los liberales y era además amigo personal de Carrera. Pero esta medida tampoco solucionó nada y la rebelión continuó, obligando entonces a Escobar a presentar formalmente su renuncia a la presidencia el 30 de diciembre de 1848. La Asamblea eligió a Manuel Tejada, quién renunció al día siguiente por lo que Escobar tuvo que seguir en el mando.

A principios de 1849 se reunió la Asamblea para elegir sustituto a Escobar y decidió nombrar al general Mariano Paredes quien había logrado la pacificación de Los Altos y detener la revuelta de los Cruz.  Finamente, Escobar pudo entregar la Primera Magistratura el 18 de enero de 1849 y con el fin de evitarse ofensas o represalias se exiló voluntariamente en El Salvador. Pero hasta allí lo siguieron sus enemigos: los hermanos Cruz ordenaron su envenenamiento por haber rechazado sus exigencias.

En cuanto a Carrera, en agosto de 1849 regresó a Guatemala y se convertió en el verdadero poder tras el presidente Paredes pues se aseguró de conseguir todas las alianzas que pudo entre los indígenas del Occidente guatemalteco, férreos opositores al Estado de Los Altos que pretendían establecer los criollos liberales.

BIBLIOGRAFIA:

27 de noviembre de 1880: se establece la Lotería del Hospital General de Guatemala realizando sus sorteos siguiendo el modelo de la Sociedad Económica

Sala de pacientes en el desaparecido Hospital Nacional de Guatemala en 1897. Imagen tomada de La Ilustración Guatemalteca.

En Guatemala han existido varias loterías destinadas a obtener fondos para las instituciones benéficas.  Durante el gobierno del general J. Rufino Barrios se estableció la del Hospital General, la cual estaba a cargo del Director del centro hospitalario como Presidente de la Lotería y con el alcalde y un regidor como representantes del pueblo.  El tesorero y Contador de la lotería eran nombrados por el gobierno y los resultados de los sorteos eran publicados tan pronto como se obtenían.

La Lotería gozaba de libre franqueo de su correspondencia común y certificada, de sus giros postales y tenía tarifa libre para todos sus telegramas oficiales.  Asimismo, tenía sorteos ordinarios y extraordinarios; los ordinarios se realizaban cada domingo, mientras que los extraordinarios se hacían por acuerdo de la Junta Directiva para eventos especiales.  Los sorteos extraordinarios se caracterizaban porque tenían un número mayor de premios y un incremento en el valor de los mismos.

Los billetes del sorteo llevaban impresas las leyendas:

  • “Lotería del Hospital general de Guatemala
  • N.°…
  • Cuarto de Billete
  • Vale dos reales
  • Sorte para el domingo (día, mes y año)

La Lotería del Hospital ya desapareció, pero en su lugar surgieron loterías similares como, por ejemplo, la Lotería Chica, la Lotería Nacional y la Lotería Santa Lucía, por mencionar algunas.

BIBLIOGRAFIA:

 

26 de noviembre de 1831: el gobierno del Estado de Guatemala declara que las poblaciones de la costa del norte formaran el distrito de Livingston en el departamento de Chiquimula

Edward Livingston, diplomático y politico estadounidense que escribió un código legislativo que los criollos liberales guatemaltecos pretendieron implementar con resultados desastrozos.  En su honor, el distrito ubicado en la desembocadura de Río Dulce fue nombrado “Livingston”.  Imagen de Library of Congress, Washington, D.C..

Durante la época colonial el comercio con la Península Ibérica se hacía desde el Puerto de Omoa, ubicado en la costa de la moderna Honduras.  El territorio que actualmente ocupa el Estado de Guatemala no tenia puertos de salida hacia el Océano Atlántico y eso fue algo que los gobiernos tardaron décadas en arreglar, debido a las constantes guerras que se sucedieron.  Al mismo tiempo, los ingleses aprovecharon ese abandono de la costa noreste de Guatemala para reforzar su posición en el asentamiento de Belice, que entonces se extendía desde Yucatán hasta el río del mismo nombre.

El 26 de noviembre de 1831 se produce el primer intent de establecer una ruta commercial en el norte de Guatemala y para ello se crea el distrito de Livingston en el departamento de Chiquimula.  Se reproduce a continuación el decreto de formación de dicho distrito, por los datos históricos que contiene:

El jefe del Estado de Guatemala con autorización del cuerpo legislativo, y con el objeto de arreglar, bajo el orden legal, las poblaciones establecidas, y que se establezcan en las costas del norte entre los límites del estado, decreta:

  1. Las poblaciones establecidas, y que se establezcan en las costas del norte de este estado, formarán in distrito del departamento de Chiquimula.
  2. Se erige en cabecera de este distrito la que ha levantado el ciudadano Marcos Monteros en la desembocadura del río que sale del golfo dulce.
  3. Y para que el distrito y su cabecera sean un monumento a la legislación y la libertad; para hngar la memoria del legislador patriota Americano, cuyo sistema penal se propone adoptar el Estado, y como anuncio de seguridad y protección, tendrán por nombre Livingston.

¡Qué lejos estaban los criollos liberales de imaginar que ese mismo sistema legislativo que intentaron imponer en el Estado sería el principio de su fin!  Edward Livinston fue un legislador estadounidense que escribió un código legislative para el Estado de Luisiana, en los Estados Unidos, el cual fue traducido al español por el liberal José Francisco Barrundia y transformado en la ley del Estado de Guatemala pocos años después.  Pero tenia el problema de que era totalmente anticlerical, aprobando el divorcio, el matrimonio civil y estableciendo novedosos juicios de jurados para los que se habría necesita tener una población altamente educada.

No pasó mucho tiempo para que se iniciaran las revueltas contra el nuevo sistema judicial al que los curas párrocos (que tenían gran influencia entre los campesinos guatemaltecos) acusaron de herético.

A pesar de la derrota de los liberales en 1839 el poblado mantuvo su nombre, y lo ha mantenido hasta la fecha.

BIBLIOGRAFIA: