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14 de diciembre de 1841: Mariano Rivera Paz renuncia a la presidencia del Estado

14diciembre1841
Planos originales de la Catedral de la Ciudad de Guatemala. La religion católica jugaría un papel crucial en la política de Guatemala desde el gobierno de Rivera Paz hasta la revolución liberal de 1871. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Gobernar teniendo a Rafael Carrera como general en jefe de las Fuerzas Armadas era una tarea sumamente ardua, y eso fue precisamente lo que le ocurrió a Mariano Rivera Paz, un hombre muy competente y capaz pero que estuvo al mando del Estado de Guatemala durante la época más convulsa de la República Federal de Centro América.

Rivera Paz había llegado al poder pocos meses después de la caída del gobierno del Dr. Mariano Gálvez, y poco antes de que las hordas de Carrera entraran en la ciudad de Guatemala exigiendo que se abriera la Catedral Metropolitana en nombre de la santa religión.1 Para entonces la Asamblea se había apresurado a aprobar una serie de decretos que facilitaron el retorno de los eclesiásticos y de la familia Aycinena al país.2

En el poco tiempo que duró su presidencia, Rivera Paz pasó por muchas situaciones difíciles. De hecho, el mismo día de la caída del régimen de Gálvez, 2 de febrero de 1838, varios de los criollos liberales se habían trasladado al occidente de Guatemala y decidieron formar su propio estado, el Estado de Los Altos, en donde aprovecharon lo que le quedaba de poder al presidente federal Francisco Morazán para que se aprobara su separación de Guatemala.3 Luego, como la inestabilidad se mantenía debido a la rebeldía de las fuerzas de Mita comandadas por Carrera,4 Morazán llegó a Guatemala a pedido de las autoridades liberales y destituyó a Rivera Paz en favor del salvadoreño Carlos Salazar – un militar que había derrocado a Carrera en Antigua Guatemala- el 30 de enero de 1839.5

Ante esta situación, Carrera continuó su lucha campesina contra las fuerzas morazánicas y estatales, y tras un año de combates con resultados indecisos, finalmente salió airoso, expulsando a Salazar y restituyendo a Rivera Paz el 13 de abril de 1839. Poco después, Carrera recuperó a Los Altos para Guatemala y entonces se produjo la segunda invasión de Morazán a Guatemala, que resultó en dos cosas: Carrera se convirtió en el hombre fuerte de Guatemala y la hasta entonces triunfante carrera política de Morazán llegó a su fin. Este fue el nuevo escenario que afrontó Rivera Paz lo mejor que pudo.6

En 1841, la Asamblea Constituyente nombró como consejeros del gobierno a Carrera, general en jefe del Ejército; a José Venancio López, regente de la Suprema Corte de Justica; a Luis Batres Juarros, líder aristócrata y diputado y a Alejandro Marure, catedrático universitario, historiador y diputado. La función de los consejeros era la de «ejercer positivamente acción» sobre las obras del gobierno y sustituir al presidente del Estado, en caso de que éste llegara a faltar. Sin embargo, pronto se hizo evidente que era Carrera quien se imponía en cuanto quería, especialmente en lo referente a los gastos de mantenimiento de sus tropas.6

Entre los ministros del gobierno esta el presbítero Jorge de Viteri y Ungo, familiar de los Aycinena, quien estaba a cargo del Ministerio de Gobernación, y quien discutía constantemente con Carrera; de esta forma, tras una fuerte discusión entre ambos, el 7 de diciembre de 1841 Rivera Paz prefirió renunciar a la jefatura del Estado, dejando el camino libre al «Caudillo adorado de los Pueblos«, aunque éste se hizo de rogar, encerrándose en su casa y amenazando con abandonar el país si seguían insistiendo en que asumiera la presidencia. Por esta razón, José Venancio López, tuvo que hacerse cargo de la situación mientras se reunía la Asamblea Constituyente, que lo ratificó como presidente el 25 de febrero de 1842, aunque debido a su carácter débil y su constitución física delicada no soportó los rigores del puesto y se lo entregó nuevamente a Rivera Paz el 13 de mayo de ese mismo año.6

Aquella sería la primera renuncia de Rivera Paz, quie finalmente renunció definitivamente en favor de Carrera en 1844.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Marure, Alejandro (1895). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro-América Desde el año de 1821 hasta el de 1842. Tipografía Nacional. pp. 101-106.
  2. Hernández de León, Federico (20 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 20 de febrero de 1838, Una Ley Conciliatoria”. Guatemala: Nuestro Diario.
  3. García Elgueta, Manuel (1897). Un pueblo de los Altos: apuntes para su historia. Exposición Centroamericana. Quetzaltenango, Guatemala: Popular. pp. 91-93
  4. Marure, Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro América, p. 99.
  5. Solís, Ignacio (1906) Memorias del General Carrera, 1837 a 1840. En: Colección de Documentos Históricos y Biográficos. 1. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 50-90.
  6. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El Libro de las Efemérides, Capítulos de la Historia de la América Central V. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 172.

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