13 de marzo de 1834: honras fúnebres a José Cecilio del Valle

La Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala rinde homenaje póstumo al licenciado José Cecilio del Valle

13marzo1834
Patio interior del desaparecido Palacio Colonial de la Ciudad de Guatemala, en donde Del Valle redactara el Acta de Independecia de Centroamérica el 15 de septiembre de 1821. En el recuadro: el licenciado José Cecilio del Valle. Imagenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 2 de marzo de 1834 falleció el licenciado José Cecilio del Valle, quien era un reconocido político y diplomático relacionado con la influyente familia Aycinena,1 y por ello tuvo puestos de importancia durante la época colonial llegando a ser el Auditor de Guerra.2 Sus contemporáneos le llamaban «el sabio Valle«, ya que era un erudito que publicaba serios análisis de la situación que vivían Centroamérica en esa época; además, era amigo de varios escritores de Europa y fue miembro de la Academia de Ciencias de París le inscribió en el catálogo de sus miembros.1

Del Valle fue quien redactó el 15 de septiembre de 1821 el Acta luego de que los criollos aristócratas de la familia Aycinena, la diputación provincial y las autoridades eclesiásticas pactaran con el Capitán General Interino, brigadier Gabino Gaínza, la independencia del Reino de Guatemala. De hecho, fue nombrado como miembros de la Junta Provisional Consultiva junto con el marqués de Aycinena, la cual fue encomendada de encargarse del gobierno de la región mientras se reunía un congreso que establecería la Constitución de la recién independizada región, de acuerdo al siguiente párrafo:

8.° — Que el señor Jefe Político, brigadier don Gabino Gainza, continúe con el gobierno superior político y militar que este tenga el carácter que parece propio de las circunstancias, se forme una junta provisional consultiva, compuesta de los señores individuos de esta diputación provincial y de los señores don Miguel Lárreynaga, ministro de esta audiencia; don José del Valle, auditor de Guerra; marqués de Aycinena; doctor don José Valdez, tesorero de esta santa iglesia; doctor don Ángel Maria Candina; y licenciado don Antonio Robles, alcalde tercero constitucional: el primero por la provincia de León, el segundo por la de Comayagua, el tercero por Quezaltenango, el cuarto por Solóla y Chimaltenango, el quinto por Sonsonate, y el sexto por Ciudad Real de Chiapa.2

Sin embargo, a pesar del mandato de convocar a un congreso, aquella Junta Provisional Consultiva fue la encargada de llevar a cabo la Anexión a México el 5 de enero de 1822 por presiones del emperador Agustín de Iturbide.3 La Junta Provisional se disolvió el 21 de febrero de 1822 y Del Valle partió para México, como representante de Centroamérica ante el Congreso Imperial.4

Aquella anexión tardó poco más de un año, el cual fue verdaderamente desastroso para la región centroamericana, ya que aparte de los elevados impuestos que hubo que pagar, hubo levantamientos en El Salvador que fueron sofocados a sangre y fuego por Filísola los desatinos del Emperador provocaron su inevitable caída.  En lugar de preocuparse por una administración eficiente de su enorme imperio, Iturbide se ocupó en su propia coronación, en la creación de honores y distinciones para sus cortesanos y en la de la Orden Guadalupana, para lo que gestionó un préstamo con Inglaterra, pues las arcas nacionales habían quedado vacías tras la guerra de independencia.5

Cuando el emperador Iturbide disolvió el Congreso, hizo prisioneros a los diputados, incluyendo a Del Valle quien, no obstante, fue nombrado Primer Ministro por el mismo Iturbide, pasando, como dice el historiador Alejandro Marure, «de la prisión a la primera silla del Gabinete imperial».1 Aquel nuevo puesto, no obstante, no duró mucho ya que el 31 de enero el ejército dió un Golpe de Estado respaldando al general López de Santa Anna en el Acta de Casa-Mata, lo que eventualmente forzó a Iturbide a abdicar el 19 de marzo de 1823.5

Del Valle regresó a Centroamérica, en donde desempeñó altas cargos en el Supremo Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Centro de América, y cuando se realizaron las primeras elecciones presidencial de la naciente República Federal de Centro América fue electo Presidente de la República por la mayoría del voto popular, aunque no llegó a ocupar el cargo porque el Congreso no se lo permitió y en su lugar fue electo el general Manuel José Arce.1

A pesar de su involucramiento con los criollos aristócratas, con el proceso de la Anexión a México y con el Imperio de Iturbide, tras su muerte la Asamblea del Estado de Guatemala del gobierno liberal del jefe de Estado Dr. Mariano Gálvez acordó el 13 de marzo de 1834, que en reconocimiento su altos méritos el retrato de Del Valle fuese colocado en el salón de sesiones, y que todos los funcionarios públicos vistiesen luto por tres días.1

He aquí el decreto de la Asamblea Legislativa:6

1.º — Que todos los empleados y funcionarios existentes en esta corte, vistan luto durante tres días que señalará el ejecutivo, y que en los mismos se doble en todas las iglesias de la capital a las nueve, doce de la mañana y oraciones de la noche.
2.º — Que a espensas de los miembros del cuerpo legislativo se haga copiar el retrato del ciudadano José del Valle, el cual se colocará en la sala de sesiones.
3.º — Que por la secretaría de la asamblea y en su nombre, se exite a las de los estados a fin de que se sirvan acordar las demostraciones que tengan a bien en honor de la memoria del mismo ciudadano.6

En atención al decreto anterior, la Asamblea de El Salvador le rindió los mismos honores el 9 de abril de ese mismo año.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. pp. 81-82.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las Leyes de Guatemala compuestas y arregladas a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la Republica. I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 11-14.
  3. Ibid, pp. 14-16.
  4. Marure, Efemérides de los hechos notables, p. 5.
  5. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El Libro de las Efemérides; capítulos de la Historia de América Central. V. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 179.
  6. Pineda de Mont, Manuel (1871). Recopilación de las Leyes de Guatemala compuestas y arregladas a virtud de orden especial del Supremo Gobierno de la Republica II. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 338-339.

6 de febrero de 1834: las autoridades federales se mudan a Sonsonate

Las autoridades de la República Federal de Centro América dejan la Ciudad de Guatemala y se mudan a Sonsonate en El Salvador

6febrero1834
El Palacio Arzobispal de la Ciudad de Guatemala en 2010.  Durante la época de la República Federal, este edificio sirvió de sede al gobierno del Estado de Guatemala tras la expulsión del arzobispo Ramón Casaus y Torres, debido a que el gobierno federal ocupaba el Palacio Colonial.  En el recuadro: el jefe de estado Mariano Gálvez.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Cuando se estableció la Constitución de la República Federal de Centro América, se olvidó establecer un Distrito Federal que satisfaciera a todos los estados miembros y cometieron el grave error de dejar a la Ciudad de Guatemala como la capital del estado del mismo nombre y la capital federal.  Este error había sido ya cometido en los Estados Unidos, hasta que finalmente fue subsanado con la fundación de la ciudad de Washington en el Distrito de Columbia en un área neutral entre los estados de Virginia y Maryland, pero en Centroamérica no dió tiempo a arreglarse.1

En la naciente federación el presidente federal y jefe del estado de Guatemala siempre estuvieron en franco enfrentamiento. Por ejemplo, durante el gobierno de Manuel José Arce, el jefe de estado Juan Barrundia no se toleraban, llegando incluso a recriminarse asuntos tan insignificantes como quién iba a ocupar el dosel más alto durante una función solemne en la Catedral Metropolitana.1

Cuando los criollos conservadores dieron el golpe de estado contra Barrundia en 1826 debido a todos los decretos anticlericales que estaba emitiendo, las autoridades  de Guatemala pensaron en trasladar la capital a Antigua Guatemala y Chimaltenango, para luego trasladarse a San Martín Jilotepeque, desde donde propusieron trasladarse a Quetzaltenango.2  Pero cuando el vicejefe de estado, Cirilo Flores, fue a la ciudad altense para arreglar el traslado, fue linchado por el pueblo frente al convento de los franciscanos.3

Tras la expulsión de los conservadores y frailes en 1829, el general liberal Francisco Morazán se hizo con la presidencia de Centroamérica ocupando el Palacio Colonial, y el Dr. Mariano Gálvez con la jefatura del estado de Guatemala, ocupando el Palacio Arzobispal tras la expulsión del arzobispo Ramón Casauz y Torres.  Y las rencillas entre ambos fueron notorias.  Gálvez era un hombre muy preparado, mientras que Morazán era un general de línea que llegó al poder por la fuerza de las armas. Eso sí, aunque no se llevaban bien en lo absoluto, eran muy diplomáticos en su trato en público y sus diferencias no eran tan notorias como las que había entre Arce y Barrundia.1

Para 1833, la prensa morazanista tenía una campaña de desprestigio contra Gálvez, dirigidos por Francisco Barrundia y el señor Rivera Cabezas, quienes no estaban de acuerdo con las políticas adoptadas por el jefe de estado.  Por su parte, Gálvez no podía hacer valer su voluntad debido a que las autoridades federades estaban en la misma Ciudad de Guatemala; no obstante, emitió el siguiente comunicado:

«Una es la voz de los estados pidiendo que las supremas autoridades fijen su residencia fue del estado de Guatemala.  La Aamblea y el gobierno han acordado pedir al Congreso que atienda a aquellos votos.  No se ha expresado en esto un deseo que fuera poco atento con huéspedes tan respetables, sino una necesidad de obsequiar el pronunciamiento determinante de la nación».1

En otras palabras, en una forma muy sutil estaba mandando a las autoridades federales a que buscaran otro sitio que los hospedara. Pero a pesar del tono, los morazanista lo acusaron de localista y de que tenía impulsos de tirano pretendiendo quedarse al mando de la Federación.  Como Morazán había partido para El Salvador en marzo de ese año, el encargado del estado era José Gregorio Salazar, quien el 14 de octubre emitió un decreto ordenando que las autoridades federales se trasladaran a Sonsonate, en la provincia de El Salvador.1

Y finalmente, el 6 de febrero de 1834, las autoridades federales se fueron a Sonsonate, a lomos de mula y con patachos que cargaban archivos, muebles y útiles necesarios para el funcionamiento del gobierno. Los criollos liberales que apoyaban a Gálvez estaban eufóricos, mientras que los que apoyaban al gobierno federal se quejaron de la situación. Pero los criollos conservadores fueron los más preocupados, pues se dieron cuenta de que Guatemala perdía así su preponderancia y la hegemonía sobre el resto de la Federación.1

Pero la nueva capital no tardó mucho en Sonsonate.  Debido a los problemas que había en El Salvador, Morazán trasladó la capital a San Salvador el 7 de febrero de 1835, dando inicio a un rápido declive que terminó con el rompimiento federal antes de que se terminara la década de 1830.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (6 de febrero de 1926) «El capítulo de las efemérides: 6 de febrero de 1834, las autoridades federales se trasladan a Sonsonate». Guatemala: Nuestro Diario.
  2. Asamblea Legislativa and Guatemala. Departamento de Guerra (22 de septiembre de 1826), Hoja suelta-Decreto, S. Martin Xilotepeque, Guatemala, 22 de septiembre 1826 San Martin Xilotepeque, Guatemala.
  3. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz.