30 de enero de 1839: Morazán impone a Salazar como Jefe de Estado

El presidente de la República Federal, general Francisco Morazán, obliga a la Asamblea del Estado de Guatemala a desconocer al jefe de Estado Mariano Rivera Paz y coloca en su lugar a Carlos Salazar.

Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala en 1840. En el recuadro: el general Francisco Morazán. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.
Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala en 1840. En el recuadro: el general Francisco Morazán. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras la caída del jefe de estado, Dr. Mariano Gálvez tras la revolución católico-campesina encabezada por el general Rafael Carrera,1 el poder quedó en manos del doctor Pedro Valenzuela, quien tuvo que renunciar en favor de Mariano Rivera Paz2, quien de inmediato derogó los decretos anticlericales y permitió el retorno de los criollos aristócratas expulsados por el general liberal Francisco Morazán en 1829.3

A Morazán, aún presidente de la República Federal de Centro América, no le hizo ninguna gracia que se permitiera el retorno de los conservadores y convocó a la Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala para que se reunieran el 30 de enero de 1839.  En esa reunión, los obligó a cancelar el nombramiento de Rivera Paz y a que emitieran un decreto que dice:

1°. Cesa en el ejercicio del poder ejecutivo y volverá al consejo el presidente del mismo cuerpo [Mariano Rivera Paz].

2°. Se ha por jefe provisorio del Estado, electo por el cuerpo legislativo, el ciudadano Carlos Salazar.

Este decreto tenía que ser presentado a Rivera Paz para que lo firmara para autorizar su ejecución, pero Morazán no lo permitió e hizo que fuera Salazar el que lo firmara. Además, para humillar a Rivera Paz, cuando éste llegó al Palacio del Ejecutivo, se levantó y cuando el aún jefe de Estado llegaba al umbral de su despacho le dió un portazo dejándolo fuera de la sala.  Rivera Paz, lejos de amedrentarse, tranquilamente se fue a su casa y Salazar empezó en sus funciones como jefe de Estado, impuesto por Morazán en una forma claramente ilegal.4

Salazar, quien era salvadoreño, gozaba de cierto prestigio porque había derrotado a Carrera en Antigua Guatemala cuando éste estaba a punto de tomar la capital del Estado antes de que cayera Gálvez.  Pero también había abandonado a Rivera Paz cuando la situación se agravó, permitiendo que varios conservadores llegaran a los ministerios del Estado.5 Su primer acto oficial fue disolver a la Asamblea que lo había impuesto como jefe de Estado, y al día siguiente, 31 de enero, convocó a una nueva asamblea constituyente para que redactar una nueva constitución.  Sin embargo, lo que se necesitaba en ese momento era hacerse cargo de la administración de un Estado prácticamente en ruinas, y no de elaborar nuevas leyes que nadie iba a cumplir.6

Ante esta situación, los grupos guerrilleros campesinos de Mita empezaron a activarse nuevamente.  Morazán había terminado su segundo período como presidente federal y fue sustitudo por Diego Vigil dejando a Salazar todavía más debilitado.  Como sus asesores liberales eran incompetentes, su régimen no tardó en sucumbir, y el 13 de abril de 1839 tuvo que salir huyendo por los techos de las casas para no caer en manos de las hordas de Carrera que entraron a la ciudad, hicieron salir huyendo a los criollos liberales y restituyeron en su puesto a Rivera Paz.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Tip. de Sánchez y de Guise. Guatemala.
  2. Woodward Jr., Ralph Lee (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  3. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  4. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El Libro de las Efemérides, Capítulos de la Historia de la América Central V. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 172.
  5. Ibid., p. 173.
  6. Ibid., p. 174.
  7. Ibid., p. 175.

19 de enero de 1839: el Estado de Los Altos reorganiza su gobierno

Tras el rompimiento del pacto federal y el apoyo del Congreso Federal de los Estados que aún quedaban, el Estado de Los Altos reorganiza su gobierno

19enero1839
El valle de Totonicapn. En esta ciudad funcionó la Asamblea Constituyente del Estado de Los Altos hasta que se trasladó a Quetzaltenango en 1839. En el recuadro: el escudo del Estado de Los Altos. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Aunque existe la leyenda de que el Estado de Los Altos era únicamente el actual departamento de Quetzaltenango en Guatemala, la realidad fue que estuvo conformado por todos los departamentos del occidente guatemalteco, y su sede original estuvo en la ciudad de Totonicapán, que era cabecera del entonces enorme departamento homónimo.Nota a

El 18 de mayo se había roto el pacto federal en Centroamérica cuando Francisco Morazán no quiso convocar a elecciones federales y Honduras, Costa Rica y Nicaragua se separaron de la federación.1  Entonces, el 30 de mayo, para favorecer y fortalecer al recién creado Estado de Los Altos, el congreso federal de los estados restantes declaró que cada estado era libre de organizarse como mejor le pareciera.2 El Estado de Los Altos, se había formado luego de que las fuerzas católico-campesinas del general mestizo Rafael Carrera derrocaran al gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez en Guatemala3  y ocupaba un considerable territorio con toda la frontera con México, y con salida al mar en el puerto de Champerico. Además, con estas grandes ventajas, podía desarrollarse cómodamente dejando por un lado a Guatemala, y la guerra civil en que ésta estaba inmersa, además de adoptar el régimen económico que mejor le pareciera para el trabajo indígena.4

El 19 de enero de 1839 fue un día trascendental para Los Altos, ya que organizaron su estado en base al decreto emitido por el gobierno federal el 30 de mayo.  Entonces, para mejorar su administración decidieron trasladar la sede de la Asamblea de la ciudad de Totonicapán a la de Quetzaltenango, y organizaron debidamente el funcionamiento del Ejecutivo, mediante los siguientes decretos dado en la ciudad de Totonicapán el 19 de enero de 1839, y firmados por José Antonio Azmitia, como diputado presidente, José María Ramírez Villatoro, como diputado secretario, y por Manuel J. Fuentes, como diputado vice-secretario.5

Número 7: traslado de la sede la Asamblea de Totonicapán a Quetzaltenango

La Asamblea Constituyente del Estado de los Altos considerando: que la suspensión de sesiones, para verificar la traslación ala ciudad de Quezaltenango, pudiera disolver ó dificultar el que se reuniese el día prescrito ó cuando conviniese á los pueblos, la representación del Estado: deseando
obviar este peligro por la adopción de medidas precautorias que alejen hasta la posibilidad de tal acontecimiento, ha tenido á bien decretar y DECRETA:

Si el 28 del corriente, en que deben continuar las sesiones en Quezaltenango, ó antes, en el caso que tiene acordado el Cuerpo Legislativo, no estuviese en aquella ciudad el número necesario de Representantes para constituir Asamblea, los Diputados que se reunieren, sea cual fuere su número, obligarán á concurrir á los ausentes, pudiendo emplear las medidas coactivas que juzguen propias á compelerlos; y, además, quedan autorizados para llamar á los respectivos suplentes, recibirles juramento y darles posesión.5

Número 8: celebración de la Independencia de Los Altos6

La Asamblea Constituyente del Estado de los Altos, procurando la celebridad debida al día en que los pueblos altenses apoyadost en la ley fundamental de la República tomaron la gloriosa resolución de proclamarse por un Cuerpo Político independiente, libre y soberano ,igual en derechos a los demás estados que componen la Unión Centroamericana; considerando es paso como productor de bienes inestimables, por que adquiriendo los hijos de los Altos la prerrogativa de cuidar por  sí mismos de sus propios y peculiares intereses, podrán poner en acción sus inmensos recursos y elevarse el alto grado de prosperidad á que por la naturaleza son llamados: atendiendo, además, á que habiendo sido general la inspiración de los pueblos por su independencia, debe también ser general el júbilo, y que la ley permita y promueva la expansión del ánimo en todos los funcionarios y particulares por el aniversaiio de tan fausto día, ha tenido á bien decretar y DECRETA:

Art. 1°. Será fiesta cívica en el Estado el 5 de febrero de cada año.— En él deben cesar las ocupaciones cotidianas á que por su destino están obligados á dedicarse todos los agentes de la administración pública; y lo guardarán del mismo modo que los días religiosos de entera guarda.

Art. 2°. La autoridad política de cada pueblo reunirá en dicho día á todos los empleados y vecinos principales que haya en él; y pronunciará ó hará que se pronuncie en el lugar que juzgue más á propósito, un discurso análogo al objeto de tan augusta función.

Art. 3°. La autoridad política de cada pueblo hará además que se celebre el indicado día con toda la solemnidad, pompa y regocijos públicos que sean posibles.6

Aprovechando el decreto federal del 30 de mayo de 1838, la Asamblea Constituyente altense emitió el siguiente decreto:7

Núm. 9: Los Altos aceptan reorganizar su gobierno

La Asamblea Constituyente del Estado de los Altos, habiendo tomado en consideración el Decreto del Congreso de treinta de mayo último, que declara á los estados en libertad de constituirse sin sujeción á lo prevenido en el título doce de la Constitución federal: convencida de que semejnate reforma es tanto más necesaria al nuevo Estado de los Altos, cuanto que éste va á darse su ley fundamental, y no pueden serle aplicables reglas prescritas sin conocimiento de sus circunstancias, deseando no obstante, se respeten las restricciones indispensables á conservar la Unión Centro-Americana, ha tenido á bien decretar y DECRETA:

Art. 1°. El Estado de los Altos, en uso del poder que le da, y para los fines que expresa el artículo doscientos dos de la Constitución federal, acepta el proyecto de reforma expedido por el Congreso en treinta de mayo del año próximo pasado, el cual dice: 1. Son libres los estados para constituirse del modo que tengan por conveniente; conservando forma republicana popular y división de poderes—2. -Queda derogado el titulo doce de la Constitución federal de veinte y dos de noviembre de mil ochocientos veinte y cuatro; y sustituida con el anterior artículo.

Art. 2°. Acepta, igualmente las explicaciones hechas por el mismo Congreso en nueve de junio último, por las cuales no se entienden derogadas la segunda parte del párrafo segundo, ni la primera del tercero, del artículo ciento setenta y ocho, que dicen: ‘más conocimiento del Congteso no podrán (las legislaturas de los estados) imponer contribuciones de entrada y salida en el comercio con los extranjeros ni en el de los estados entre si. Podrán fijar periódicamente la fuerza de línea si se necesitase en tiempo de paz, con acuerdo del Congreso’.7

Y, finalmente, los diputados constituyentes organizaron  la Secretaría del Estado, en el decreto siguiente que reproducimos por ser importante para conocer como funcionaba la administración de Los Altos:8

La Asamblea Constituyente del Estado de los Altos, considerando: que el Gobierno debe tener una Secretaría, con las manos necesarias para el despacho de los negocios que  son de su resorte; qué conforme á los principios de un sistema liberal de gobierno, todo funcionario es responsable de sus propios actos ú omisiones en el ejercicio de su destino: y  deseando que la expresada oficina tenga algún arreglo aunque no sea más que provisional y mientras se da la Constitución del Estado, ha venido en decretar y DECRETA:

Art. 1°. La Secretaría del Gobierno constará de un Secretario de Estado y del despacho general; de un oficial mayor con ejercicio de decretos; de un oficial archivero y escribiente; de un escribiente y de un portero.

Art. 2°.  Además, con permiso del Secretario, podrá haber en la Secretaría escribientes meritorios, con opción á las plazas de su clase, que se provean en cualquiera de las oficinas del Estado, siempre que concurra en ellos igualdad
de aptitudes y circunstancias á las que tengan los otros que las soliciten.

Art. 3°. Para ser Secretario del Gobierno se requiere la edad de veinticinco años, y estar en ejercicio de los derechos de ciudadano.

Art. 4°. Todas las órdenes, mandatos ó disposiciones que el Jefe del Estado dictare en uso de su autoridad, deberán ser firmados por el Secretario; y ningún habitante del Estado obedecerá las que carezcan de este requisito; para lo cual se dará á reconocer oportunamente la firma del Secretario.

Art. 5°. El Secretario responde al Estado del fiel desempeño de sus funciones, así como de las órdenes, mandatos ó providencias del Ejecutivo, en que no haya salvado su voto dicho Secretario y sean contrarias á las leyes.

Art. 6°. Cuando el Secretario considere ilegal un acuerdo del Jefe del Estado, salvará su voto, escribiéndolo á continuación del indicado acuerdo.

Art. 7°. La Asamblea declarará haber lugar á formación de causa contra el Secretario del despacho: por traición, venalidad, falta grave en el desempeño de sus funciones, delitos comunes, infracción de ley y usurpación; y juzgará la Corte de Justicia del Estado.

Art 8°. En las declaratorias de haber lugar a formación de causa, así como en el juicio de responsabilidad contra el Secretario del despacho, tiene lugar lo dispuesto en el artículo ciento cuarenta y cinco de la Constitución federal

Art 9°. El oficial mayor entrará a ejercer accidentalmente las funciones del Secretario del Estado en todas las faltas de éste.-En tal caso le son aplicables todas las disposiciones de este decreto, relativas al Secretario; y para facilitar la sustitución se dará también a conocer la firma del oficial mayor luego de que haya tomado posesión de su destino.

Art. 10.—Todos los empleados de la Secretaría del Gobierno estarán bajo las inmediatas órdenes del Secretario general del despacho.

Art. 11.— Los dependientes de la Secretaría asistirán diariamente al servicio de ella siete horas á lo menos; y todas las veces y á cualquiera hora del día y de la noche, que á juicio del Jefe ó del Secretario se crea conveniente.

Art. 12. — Tanto el Secretario como los demás individuos de la Secretaría General del Gobierno serán nombrados y removidos libremente á voluntad del Ejecutivo.8

Ahora bien, a pesar del apoyo recibido por el gobierno federal, la debilidad cada vez mayor del mismo y la significativa pérdida económica que representaba para Guatemala perder la frontera con México, además de la amenaza constante para el gobierno conservador de Guatemala de tener por vecino a un estado liberal abiertamente hostil, la guerra contra Los Altos no tardó en producirse, resultando en la reincorporación de ese territorio a Guatemala a manos del general Rafael Carrera a principios de 1840.9


NOTAS:

  • a. En esa época, Totonicapán abarcaba todo el territorio de los modernos departamentos de Huehuetenango, Toconicapán y el sur de Quiché, y parte de territorio que actualmente pertence a México, debido a que las fronteras entre ambos países no estaban definidas.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de GuatemalaI Guatemala: Editorial del Ejército. pp. 157, 235, 246, 272 y 304.
  2. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. pp. 104-105.
  3. Solís, Ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. (1) Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 3-90.
  4. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA. Archivado desde el original el 9 de enero de 2016.
  5. Carranza, J.E. et. al. (1897) Un pueblo de Los Altos. Apuntamientos para su Historia (Totonicapán). Quetzaltenango: Popular. pp. 262-263.
  6. Ibid., pp. 263-264.
  7. Ibid., pp. 264-265.
  8. Ibid., pp. 265-266.
  9. Hernández de León, Federico (17 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 17 de febrero de 1840, entrada triunfal de Carrera”. Guatemala: Nuestro Diario.

 

1 de octubre de 1839: el ejército de Los Altos masacra a 39 indígenas

El ejército del Estado de Los Altos masacra a 39 indígenas que se negaban a pagar el impuesto individual en Santa Catarina Ixtahuacán; principio del fin del Estado de Los Altos

1octubre1839
Ruinas del poblado de Santa Catarina Ixtahuacán en el departamento de Sololá, Guatemala. En el recuadro: el capitán general Rafael Carrera, quien invadió Los Altos y lo retomó para Guatemala tras la masacre del 1 de octubre. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Un asunto que se ha dejado por un lado del gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez ha sido el papel que jugó el impuesto individual que se impuso a los campesinos en su derrocamiento.  He aquí como describe el general Rafael Carrera en sus memorias aquel infortunado tributo:

Muchas causas habían preparado de antemano el disgusto de los habitantes del Estado: una de ella fue la contribución personal que se había asignado por aquel Gobierno a cada uno de los habitantes, a quienes se les señaló dos pesos por persona que pagaban anualmente.  Sufrieron este gravamen con resignación, sustituyendo le tributo antes abolido desde que se hizo la Independencia del Gobierno Español.1

Carrera era originario de la Ciudad de Guatemala, pero se mudó a Mataquescuintla, entonces parte del distrito de Santa Rosa. En 1821, con la Independencia, los indígenas de Mataquescuintla solicitaron ser exentados del tributo individual (llamado también capitación) y el año siguiente no lo pagaron.  Luego, en 1824, recharzaron nuevamente pagar el tributo a pesar de que todos los demás poblados del departamento de Chiquimula lo pagaron.  Y ya para 1834, las autoridades del departamento de Chiquimula informaron al gobierno de Gálvez que los pueblos ignoraban el pago del impuesto.2

La capitación fue solamente uno de los elementos que alteraron a la población y la llevaron a la rebelión.  Nuevamente reproducimos las memorias del general Carrera:

En seguidas jefes militares, no de muy buena conducta fueron desacreditando al Gobierno por el despotismo y arbitrariedades con que obraban, echándose la odiosidad de sus Gobernados.   Otras de las causas que contribuyeron no menos que las primeras, fue el establecimiento de [los Códigos de Livingston] en que se variaba enteramente la administración Judicial y la Religiosa, autorizando a los jueces a casar y descasar a su antojo echando por tierra de un golpe a la Religión y a sus ministros, y variando el sistema, estableciendo solamente por influencia de unos pocos a quienes parecía bueno el Código, que ellos mismos no entendían; esto causó una alarma general en todo el país, en que por naturaleza las gentes son religiosas.  Todavía sufrieron tal providencia; pero en seguidas la cosa subió de punto; sobre tanto conjunto de males, vino la epimedia del Cólera morbus, epidemia desconocida en este país, y estando todos mal prevenidos con los sucesos anteriores, a la primera orden que dio el Gobierno para despejar los pueblos, botar toda la arboleda de dentro de ellos y sus inmediaciones, y cercar las fuentes de agua de que se surtían los habitantes, subió […] la agitación general.”3

Esto provocó el estallido de la rebelión católico-campesina contra Gálvez, quien tomó podedes excepcionales en junio de 1837, y en agosto de ese mismo año suspendió definitivamente la contribución individual.  A pesar de eso, los tropas de Carrera ganaban terrirtorio en el oriente del país, y Gálvez perdió el apoyo de los criollos liberales quienes se aglutinaron en el occidente del Estado y decidieron independizarse de Guatemala, formando el Estado de Los Altos.  En diciembre de 1837, Gálvez formó un nuevo gabinete con criollos conservadores recientemente retornados del exilio, pero a finales de enero de 1838 no pudo evitar que las fuerzas campesinas de Carrera entraran en la ciudad.  Aquel fue el final del impuesto de capitación en el Estado de Guatemala, pues el 17 de marzo de 1838 el periódico oficial publicó que dicho impuesto no se podía cobrar porque pesaba sobre las clases más pobres y éstas se resistían a pagarla.2

Sin embargo, en Los Altos, las nuevas autoridades criollas establecieron nuevamente la capitación, y ésta fue la causa de su caída.  El rechazo al cobro de dicho impuesto en Santa Catarina Ixtahuacán llevó a la masacre de 39 indígenas de ese poblado el 1 de octubre de 1839, a manos de las tropas de los altos.  Pero no sólo era en Santa Catarina donde se negaban a pagar; muchos de los poblados no querían pagar el impuesto individual en parte porque no querían ser parte de Los Altos, y en parte porque se oponían a que las autoridades del nuevo estado los obligaron a construir un camino de Quetzaltenango a la costa sur en Suchitepéquez usando las tierras y la mano de obra de los indígenas de la región.2 Aquel episodio es narrado en forma muy diferente por los historiadores liberales; he aquí un ejemplo:

“Con motivo de una contribución impuesta por el Gobierno del Estado, los indios de Santa Catarina Ixtahuacán se sublevaron. Los jefes departamentales de Sololá y Totonicapán estuvieron a punto de perecer en la sublevación.  Un indio de Santa Catarina perdió un hijo en el combate de 1 de octubre, y tuvo la salvaje ocurrencia de cortar la cabeza al cadáver de su hijo y llevarla en exhibición al palacio de Gobierno, como una prueba de la tiranía y de la crueldad de[l jefe de Estado de Los Altos].4

El resultado fue que cuando el general Rafael Carrera se enteró de la masacre, decidió invadir el Estado de Los Altos con un ejército de 2000 hombres; para entonces las relaciones entre Guatemala y Los Altos estaban demasiado tirantes y el resultado no podía ser otro que llegar a la lucha armada.2

Aquella invasión no solamente sería el fin del Estado altense, sino también de la carrera política del general Francisco Morazán, quien invadió a Guatemala en marzo de 1840 para vengar la acción de Carrera, pero fue rotundamente vencido por las fuerzas guatemaltecas en la capital del Estado.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 15
  2. Pollack, Aaron (2019) La contribución directa y la capitación en Chiapas y Guatemala en las décadas republicanas. En: Anuario de Estudios Centroamericanos. 45. Costa Rica: Universidad de Costa Rica.
  3. Solís, Memorias de Carrera, 1837 a 1840. p. 16-17.
  4. Carranza, Jesús (1897) Un pueblo de Los Altos: Apuntamientos para su historia (Totonicapán).  Quetzaltenango: Popular. p. 100.
  5. Solís, Memorias de Carrera, 1837 a 1840. p. 80-90.

13 de agosto de 1839: restablecen el Consulado de Comercio

Se restablece el Consulado de Comercio de Guatemala, ente de los criollos aristócratas suprimido en 1826.

13agosto1839
Fotografía de Eadweard Muybrdige del Cerrito del Carmen en 1875.  En el recuadro: Mariano Rivera Paz, Jefe del Estado de Guatemala en 1839.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras la derrota del gobierno liberal y el ascenso al poder fáctico del general guerrillero Rafael Carrera, el gobierno del estado de Guatemala restableció el Consulado de comercio,1 que había sido creado por Real Cédula del 11 de diciembre de 1793 y que había sido suprimido por el gobierno liberal de Juan Barrundia el 22 de julio de 1826,2 lo que provocó el golpe de estado que los conservadores dieron para colocar a Mariano de Aycinena en el poder.3 El 21 de septiembre se instaló formalmente el nuevo Cuerpo Consular, con Rafael Urruela como Prior del mismo.1

En la primera época del Consulado de Comercio (1793-1826), los grandes comerciantes de la Ciudad de Guatemala (especialmente los miembros de la familia Aycinena) habían obtenido el control del monopolio comercial por la fuerza sobre el resto de negociantes centroamericanos, desplazando incluso a los poderosos hacendados criollos.4 Esto les proporcionaba considerables privilegios y por ello se oponían rotundamente a la Independencia.  Pero cuando vieron que era imposible evitarla, dado el descalabro de la Nueva España tras las luchas de Agustín de Iturbide, negociaron con el Capitán General Gabino Gaínza para que la región se declarara independiente, pero que mantuviera la misma estructura económica que la colonia.5  Esto era insostenible, pues los criollos hacendados y el resto de comerciantes se aglutinaron en el partido liberal ya que querían un nuevo estilo de vida tras el fin de la colonia; el cierre del consulado en 1826 fue el detonante no solo del golpe de estado contra los criollos liberales que gobernaban el Estado de Guatemala, sino de la Guerra Civil Centroamericana que terminó con la invasión de Francisco Morazán a Guatemala el 14 de abril de 18296 y la posterior expulsión de los principales comerciantes guatemaltecos que habían formado parte del Consulado de comercio y del gobierno de Mariano de Aycinena.7

La razón oficial para restablecer el Consulado en 1839 fue que con ello se producirían grandes beneficios por estar encargado de dirimir las disputas de comercio, y de sentenciar pleitos por “el principio de verdad sabida y buena fe guardada“, además de promover y ejecutar la construcción de bodegas en los puertos, la de puentes, caminos y calzadas, y de fomentar al mismo tiempo los ramos de la industria nacional.2 Pero, en realidad, el gobierno de Mariano Rivera Paz estaba tratando de congraciarse con los conservadores, luego de que éstos recuperaran el poder; así pues, durante el régimen de los 30 años, el consulado se transformó en una agencia gubernamental que funcionó para regular el comercio de los criollos conservadores.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Marure, Alejandro (1895) [1844]. Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Tipografía Nacional.  p. 117.
  2. Bertrand, Michel (s.f.) El consulado colonial de Guatemala: fuentes para su historia. pp. 33-51.
  3. Asamblea Legislativa de Guatemala. Departamento de Guerra (22 de septiembre de 1826), Hoja suelta-Decreto, S. Martin Xilotepeque, Guatemala, 22 de septiembre San Martin Xilotepeque, Guatemala.
  4. Bertrand, El Consulado colonial de Guatemala. p. 40.
  5. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  6. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  7. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de GuatemalaI Guatemala. pp. 114-120.

29 de mayo de 1839: se establece una Asamblea Constituyente

Tras el golpe de estado de Rafael Carrera se establece una Asamblea Constitutiva que emitió una Constitución en 1842 aunque nunca fue ratificada

29mayo1839
Plaza de Armas de la Nueva Guatemala de la Asunción en la época en que se convocó a la Asamblea Constituyente de 1839.  En el recuadro: el general Rafael Carrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Los máximos líderes de Guatemala del siglo XIX fueron el general católico conservador Rafael Carrera quien impuso su voluntad de 1839 a 1865 y el general anticlerical J. Rufino Barrios, quien lo hizo de 1871 a 1885. Ambos llegaron al poder después de revoluciones, ambos fueron el verdadero poder detrás de los jefes de estado o presidentes provisorios, y ambos gobernaron sin el amparo de una Constitución durante los primeros años de sus respectivos gobiernos.  Como corolario, ambos consiguieron que las Asambleas Constituyentes les redactaran una Constitución que amparara su estilo de gobierno y les permitiera perpetuarse en el poder; Carrera consiguió su constitución en 1851 y Barrios en 1879.  Y no es que no hubiera intentos por establecer una constitución, que sí los hubo.  Lo que ocurría era que no satisfacían las necesidades de Carrera o de Barrios, y quedaban en letra muerta.

El primer intento de hacer una constitución para el Estado Independiente de Guatemala se hizo cuando éste se separó de la República Federal de Centro América el 17 de abril de 1839, y se eligió a una Asamblea Constituyente para el efecto el 29 de mayo.1 Pero el estado de cosas en el país no era estable en lo absoluto; el Estado de Los Altos se había separado en 1838 y cuando los indígenas le pidieron ayuda a Carrera para que los ayudara contra la opresión de los criollos liberales de la región, éste combatió a las fuerzas altenses y recuperó el territorio para Guatemala.2 Esta situación, a su vez provocó que el jefe de Estado de El Salvador, el líder liberal Francisco Morazán invadiera a Guatemala.  Carrera y Morazán se enfrentaron en la capital guatemalteca y el general guatemalteco infringió una definitiva derrota al hondureño, quien huyó a El Salvador dejando a sus hombres a su suerte.  Aunque el hecho resultó en una decisiva victoria para las armas guatemaltecos, retrasó la discusión de la Asamblea Constituyente.3

La Asamblea finalmente redactó y firmó un proyecto el 29 de enero de 1842 y dió orden de imprimirlo el 20 de abril del mismo año luego de que una comisión conformada por los criollos aristócratas Aycinena, Pavón, Dardón, Colom, Andreu y Estrada le diera su aprobación.  Luego de impresa, se empezó a discutir en sesión pública el 1 de julio de 1843, aprobando el 6 de ese mes el primer artículo.  Pero hasta allí llegó la discusión, que quedó en suspenso el 3 de octubre cuando los diputados Pavón y Andreu solicitaron que ya no se siguiera discutiendo.4  Así terminó el primer intento de redactar una constitución para el gobierno conservador.

Viendo que el clero, y en especial el marqués de Aycinena, Juan José de Aycinena y Piñol, estaban intentando hacerse con el poder absoluto en el país, Carrera organizó una falsa sublevación en Pinula, la que utilizó para firmar un convenio en la Villa de Guadalupe el 11 de marzo de 1844, por medio del cual se organizó un congreso que prohibió a los clérigos participar en política, con lo que salió del molesto Aycinena.  Por otra parte, aquel congreso redactóuna constitución el 16 de septiembre de 1845, pero nunca fue sancionada porque dicha constitución era copia de la que habían redactado en el Estado de Los Altos y no aplicaba al estado guatemalteco.  Esto dió por finalizado el segundo intento de escribir una constitución para el Estado.4

Carrera finalmente se hizo con la jefatura del Estado en 1844, en sustitución de Mariano Rivera Paz, pero cuando en 1846 todavía no se había establecido una constitución en el Estado un partido de jóvenes estudiantes universitarios decidieron llenar aquel vacío constitucional, asesinando al presidente Carrera para así convocar una constituyente auténtica, y dar al poder militar una organización regularizada. Así, el 26 de junio de 1846, cuando habrían de celebrarse en la Iglesia Catedral las honras fúnebres del arzobispo Ramón Casaus y Torres, quien había muerto en el exilio en la Habana, los estudiantes llegaron armados al templo para asesinar al Jefe de Estado, pero su plan fracasó y los tuvieron que salir al exilio a Chiapas tras pasar un tiempo encarcelados en el Castillo de San José.5,6

El 21 de marzo de 1847 Carrera fundó la República de Guatemala, convirtiéndose en su primer presidente, y nuevamente convocó a a una constituyente en 1848, la cual fue disuelta en 1849 luego de queCarrera tuviera que salir al exilio cuando el país entró en una completa anarquía y los criollos (tanto conservadores como liberales) le pidieron la renuncia.  Carrera se fue a México, y regresó en 1849, aunque como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, bajo el presidente Mariano Paredes, aunque todo el país sabía quien era el que verdaderamente gobernaba.7  La Asamblea Constituyente se disolvió, y el asunto quedó nuevamente incluso.4

Fue hasta después del triunfo de Carrera en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851, que finalmente una Asamblea Constituyente logró aprobar la Constitución de la República de Guatemala, la cual estuvo vigente hasta el 30 de junio de 1871, cuando fue sustituida por el Acta de Patzicía que firmaron los criollos altenses liberales para desconocer el gobierno del mariscal Vicente Cerna, dando inicio nuevamente a un largo proceso para redactar una nueva constitución.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Pineda Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República. Tomo I. Imprenta de la Paz. p. 85.
  2. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA. Archivado desde el original el 9 de enero de 2016.
  3. Hernández de León, Federico (1925). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo I. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, p. 86
  5. Brañas, César (1979). Tras las huellas de Juan Diéguez Olaverri. Guatemala: Unión TIpográfica.
  6. Vela Salvatierra, David (1943). “Juan Diéguez Olaverri”, en Literatura guatemalteca. Guatemala: Unión Tipográfica. p. 2 y siguientes.
  7. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. I Guatemala: Editorial del Ejército. p. 266.
  8. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, pp. 79-85.

17 de abril de 1839: Guatemala se separa de la República Federal

El Estado de Guatemala se separa definitivamente de la República Federal (fue el cuarto estado que lo hizo)

17abril1839
La región del río Chixoy en Verapaz en 1884.  Guatemala estaba reducida únicamente a los departamentos del centro y oriente cuando se separó de la República Federal.  En el recuadro: el jefe de Estado Mariano Rivera Paz.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno de la República Federal de Centro América pasó de hecho a las manos del general Francisco Morazán cuando derrotó a Mariano de Aycinena tras invadir Guatemala el 14 de abril de 1829.  A partir de allí, el destino de la República estuvo en sus manos, y puede decirse que él fue el responsable de que se formaran las cinco pequeñas y débiles repúblicas que ahora existen en la región centroamericana.  Es más, en 1839, cuando Guatemala se separó de la federación eran seis pequeños estados, pues el Estado de Los Altos se había formado con todos los departamentos del occidente Guatemala.1

El papel que tuvo Morazán (quien, es de reconocer, era un excelente militar, no así estadista) en la desintegración de la República Federal parece ser el único punto en el que los historiadores criollos tanto conservadores como liberales se ponen de acuerdo. Dicen los conservadores:  “Cuando [Francisco] Morazán subió al poder, encontró una sola patria, envuelta en revoluciones, pero llena de juventud y esperanza.  Cuando bajó del solio presidencial, dejó el país envuelto en la más espantosa anarquía, convertido en cinco microscópicas repúblicas“. Por su parte, un autor liberal concedió en 1839 que: “El general Morazán ha invadido dos veces el Estado de El Salvador, en los años de 32 y 35; dos veces anuló sus autoridades; dos veces las aprisionó; y ahora, en 1839, acaba de arrancar de su silla al legítimo gobernante de Guatemala, para colocar en su lugar a un general sin misión.  Después que el triunfo lo elevó a la silla de la presidencia, el señor Morazán que había sostenido la causa de los estados, contra las pretensiones que se atribuyeron al primer presidente de Centro América [Manuel José Arce y Fagoaga], adoptó las mismas miras y conducta que tanto se ha censurado en su predecesor; el mismo o mayor empeño por concentrar todo el poder en el jefe de la federación, los mismo y aún más violentos, par amantener sojuzgadas las autoridades de los estados. En Centro América, lo que ha existido con el nombre de federación, no ha sido más que un cnetralismo disfrazado, bajo las formas de un pacto eminentemente defectuoso.”1

Por esta razón, uno de los primeros actos oficiales del restituido Jefe de Estado Mariano Rivera Paz tras el golpe de estado del general campesino Rafael Carrera del 13 de abril de 1839 (que había huir por los tejados al general Carlos Salazar, que era el monigote que Morazán puesto en el poder en Guatemala en sustitución), fue separarse de la República Federal mediante el siguiente decreto:<sup>2</sup>

El consejero Jefe de Estado:

Considerando

1°. Que los Estados de Costa Rica, Honduras y Nicaragua se han separado solemnemente del pacto federal, desconociendo al gobierno que existe en la ciudad de San Salvador, con título de nacional.

2°. Que los mismos Estados han reasumido la administración de todas sus rentas: se han dado nuevas constituciones y celebrado tratados, con el objeto de sostener sus pronunciamientos, el libre ejercicio de sus derechos y soberanía, y la libertad de los demás Estados.

3°. Que no habiéndose hecho elecciones para renovar los funcionarios llamados federales, no hay ni puede existir Congreso ni Senado, sin cuyos cuerpos el Ejecutivo que pretende ejercer por la fuerza el vice-Presidente, y a su nombre el general Morazán, es una verdadera usurpación, contraria a los principios de libertad y a los intereses de los pueblos.

4°. Siendo expresa y general la opinión de los habitantes del Estado, de secundar aquellos pronunciamientos, y un deber del Gobierno el proveer al bienestar y seguridad de los pueblos, así como también el cuidar de que el producto de sus contribuciones no se malverse.

5°. Que las rentas federales se hallan hipotecadas a la deuda contraída por el Estado en el año anterior; y no es justo ni legal el que con estas mismas rentas se cubran de preferencia créditos posteriores a aquella deuda, con perjuicio de los prestamistas, que en circunstancias tan difíciles acudieron con sus caudales al llamamiento del Gobierno.

6°. Estando dispuesto por el decreto constitucional del estado de 27 de enero de 1838, que siempre que algunos de los otros Estados desconociesen o se separasen del pacto federal, el de Guatemala se considera constituido como preexistente al pacto.

7°. En cumplimiento del referido decreto, y atendiendo a las circunstancias presentes:

Ha tenido a bien declarar:

Artículo 1°. El Estado de Guatemala, compuesto de los departamentos de Guatemala, Sacatepéquez, Verapaz y Chiquimula, es libre, soberano e independiente.

(Nota de HoyHistoriaGT: obsérvese Guatemala solamente contaba con la mitad del territorio con que cuenta actualmente).

Artículo 2°. Celebrará un nuevo pacto con los demás de Centro América, por medio de la convención decretada por el último Congreso federal.

(Nota de HoyHistsoriaGT: los intereses de las grandes potentias mundiales, primero, y de las grandes corporaciones multinacionales, después, han evitado que esto se materialice, dado que es más fácil manejar cinco débiles estados que una nación fuerte).

Artículo 3°. Sus relaciones con los demás Estados continuarán sin alteración; y lo mismo se entiende en cuanto al reconocimiento de la deuda extranjera y demás disposiciones que toca al exterior.

(Nota de HoyHistoriaGT: esa deuda en lugar de pagarse fue aumento exponencialmente, hasta que finalmente fue pagada en 1944 por elgeneral Jorge Ubico, el último día de su presidencia).

Artículo 4°. Las rentas llamadas federales, entrarán a la administración del Estado, no reconociendo otros compromisos que los contraídos hasta la fecha.

Artículo 5°. Con el presente decreto se dará cuenta a la Asamblea constituyente, tan luego como esté reunida; y desde ahora se pondrá en ejecución, publicándose con toda solemnidad.

(Nota de HoyHistoriaGT: esta Asamblea constituyente se reunió y disolvió varias veces y no logró decretar la nueva constitución de Guatemala debido a guerras, invasiones y revueltas sino hasta en 1851).

Dado en Guatemala, a 17 de abril de 1839.

Mariano Rivera Paz2

Morazán, por supuesto, no aceptó esta declaración, y cuando Carrera invadió y tomó al Estado de Los Altos por la fuerza a principios de 1840, invadió nuevamente a Guatemala.  Solamente que lo único que encontró, fue una espantosa derrota y el final de su carrera militar y política.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (17 de abril de 1926)  El Capítulo de las Efemérides. 10 de marzo de 1566: Guatemala se segrega del pacto federal. Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 46-48.

 

 

12 de septiembre de 1839: el Estado de Guatemala reorganiza su división administrativa

Tras la separación del Estado de Los Altos, el estado de Guatemala se ve obligado a reorganizar su división administrativa

12septiembre1839
Costado este de la Catedral de la Ciudad de Guatemala y del Palacio Arzobispal a finales del siglo XIX. En el recuadro: versión estilizada del escudo del Estado de Los Altos, mostrando el Volcán Santa María y un Quetzal.  Actualmente es utilizado como escudo de Quetzaltenango. Imágenes tomada de Wikimedia Commons.

El 5 de junio de 1838, luego de que Quetzaltenango invitara al resto de la región a separarse de Guatemala tras la caída del régimen liberal de Mariano Gálvez,1 se creó el sexto estado de la República Federal de Centro América, el Estado de Los Altos, teniendo como capital la ciudad de Quetzaltenango, y comprendiendo los territorios del occidente de Guatemala y el territorio del actual de Soconusco – que ahora es parte del estado de Chiapas, en México -, por medio del siguiente decreto:2

La Asamblea Nacional Constituyente de la Federación Centroamericana en sesión plenaria celebrada el cinco de junio del año de 1838 habiéndose tomado en consideración la necesidad de crear un Sexto Estado se acuerda:

      • 1.: Crear el Estado de Los Altos, teniendo como capital a la ciudad de Quetzaltenango conformada por una junta de gobierno provisional, de la siguiente manera:
          • Marcelo Molina Mata, electo Gobernador del Estado de Los Altos.
          • José M, Gálvez
          • José Antonio Aguilar
          • General Agustín Guzmán Comandante en Jefe del Ejército del Estado de Los Altos.

Procédase a trabajar de inmediato en el desarrollo del puerto del Pacífico por orden del Señor Gobernador del estado Federal de los Altos, José M. Gálvez y a mejorar las relaciones con el Gobierno Federal de San Salvador.2

Es importante destacar en el decreto  de creación del Estado de Los Altos anterior dos aspectos importantes:

    1. Desde un principio, tenían la intención de construir su propio puerto en Champerico con miras a establecer una economía completamente independiente de Guatemala.
    2. El Estado no estaba indefenso, ya que contaba con su propio ejército, el cual estaba a cargo del general mexicano Agustín Guzmán, un oficial mexicano que había llegado a la región con las tropas del general Vicente Filísola durante la breve anexión de Centroamérica al Primer Imperio Mexicano.

Desde el principio el Estado tenía la intención de impulsar su propia economía y de mejorar las relaciones con el gobierno del Estado de San Salvador, lo que quiere decir, con el régimen liberal del general Francisco Morazán en ese Estado.  Pero poco después de la formación del nuevo Estado, Honduras, Nicaragua y Costa Rica se declararon independentes dejando a la Federación Centroamericana reducida solamente a El Salvador, Guatemala y Los Altos.3 Los criollos liberales altenses, dándose cuenta de que quedaban muy debilitados se interesaron por conseguir esta alianza con Morazán a fin de dejar a la Guatemala conservadora en medio de dos gobiernos liberales.2

Por su parte, el Estado de Guatemala estaba muy débl luego de la guerra civil contra Mariano Gálvez y las guerras y anarquía que le siguieron, por lo que luego de la separación del Estado de Los Altos, la Asamblea Constituyente de Guatemala tuvo que dividir al Estado en siete departamentos y dos distritos, de acuerdo al siguiente decreto del 12 de septiembre de 1839:4

La Asamblea Nacional Constituyente del Estado de Guatemala:

Habiendo tomado en consideración la necesidad que hay de hacer una nueva y conveniente división del territorio, después de la separación de los departamentos que componen el Estado de Los Altos. Con presencia de los datos e informes que ha presentado el gobierno sobre el particular, ha decretado:

      1. El estado de Guatemala se divide en siete Departamentos: ChimaltenangoChiquimula, Escuintla, Guatemala, Mita, Sacatepéquez, y Verapaz.
      2. También componen dos Distritos: Izabal y Petén.
      3. Los departamentos y distritos referidos, comprenden las poblaciones y lugares que se señalan en la tabla que acompaña a esta ley.
      4. Mientras se reúnan datos más exactos, con presencia de los padrones que deben formarse para hacer por otra ley la división permanente del territorio, el gobierno queda autorizado para poder agregar o segregar de unos a otros, los pueblos o lugares que lo soliciten, con causa fundada en el mejor servicio y bien de los mismos pueblos, previo al informe de los jefes respectivos.
      5. El mismo gobierno, en las providencias que tome, para la demarcación del territorio de los departamentos, procurará en lo que sea posible, que sea la misma la de los curatos y sus comprensiones, a fin de evitar embarazos y facilitar en todo el mejor servicio público.4
Convento Doctrinas Convento Doctrinas
Guatemala
    • Chimaltenango
    • Jocotenango
    • Sumpango
    • San Juan Sacatepéquez
    • San Pedro Sacatepéquez
    • Santiago Sacatepéquez
    • Rabinal
    • San Martín Jilotepeque
    • Escuintla
    • Milpas Altas
    • Milpas Bajas
    • San Lucas Sacatepéquez
    • Barrio de Santo Domingo
Amatitlán
    • Amatitlán
    • Petapa
    • Mixco
    • San Cristóbal
Verapaz
    • Cahabón
    • Cobán
    • Chamelco
    • San Cristóbal
    • Tactic
Sonsonate
    • Nahuizalco
    • Tacuxcalco
San Salvador
    • Apastepeque
    • Chontales
    • Cojutepeque
    • Cuscatlán
    • Milpas Bajas
    • Tonacatepeque
Sacapulas
    • Sacapulas
    • Cunén
    • Nebaj
    • Santa Cruz
    • San Andrés Sajcabajá
    • Zacualpa

BIBLIOGRAFIA:

  1. García Elgueta, Manuel (1897). Un pueblo de los Altos: apuntes para su historia. Exposición Centroamericana. Quetzaltenango, Guatemala: Popular. pp. 91-93
  2. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA. Archivado desde el original el 9 de enero de 2016.
  3. Marure, Alejandro. (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. pp. 105, 110.
  4. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 471-473.

17 de agosto de 1839: el Estado de Guatemala elimina la Dirección General de Rentas y, temporalmente, la Tesorería General del Estado

17agosto1839
El poblado de Esquipulas, Chiquimula en la época en la que ocurrieron estos hechos.  Grabado del libro Incidents of Travel in Central America, Chiapas and Yucatan.

Luego de que el general campesino Rafael Carrera diera un golpe de estado al general Carlos Salazar, a quien Francisco Morazán había colocado en la jefatura del Estado en sustitución de Mariano Rivera Paz en 1838, el gobierno del restituido Rivera Paz tuvo que modificar la administración de las rentas y reducir salarios y costos del sector público para intentar recuperar la economía del Estado de Guatemala, destruida por el alzamiento campesino que derrocó a Mariano Gálvez en 1838.

El gobierno eliminó entonces la Dirección General de Rentas establecida por Gálvez en 1832 y, temporalmente, trasladó las atribuciones de la tesorería nacional a las aduanas marítimas y a la fábrica de tabacos.  En esa época, los principales ingresos impositivos provenían de la alcabala interna, y de los impuestos a los licores, tabacos, papel sellado y pólvora.

DECRETO DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE, DE 17 DE AGOSTO DE 1839, SOBRE ADMINISTRACIÓN DE LA HACIENDA PUBLICA

1.° — Queda suprimida la dirección general de rentas; y por ahora, la tesorería general del estado.

2.° — Las funciones que ejercían el director y tesorero general serán en adelante á cargo del administrador y contador de la aduana marítima, quienes desempeñarán las de la tesorería general, en todas las atribuciones que les corresponden conforme á las leyes y disposiciones vigentes.

3.° — Los ramos que forman las rentas del Estado, serán administrados en esta forma: la alcabala interior será á cargo de la tesorería; la de aguardiente, chicha, papel sellado y pólvora, al de la factoría de tabacos.

4.° — En la tesorería general se recibirán y distribuirán todos los caudales de que pueda disponer el gobierno, cualquiera que sea su origen ó procedencia. No podrá hacerse en ella ningún pago, sino á virtud de orden del ministerio de hacienda, tomándose razón previamente por la contaduria mayor, sin cuyo requisito no será abonada la partida respectiva. Tampoco podrá girarse libramiento alguno contra las administraciones ó comisarías. Los sueldos y gastos de todas las oficinas se harán por presupuestos que estas presenten, con arreglo á las disposiciones vigentes ó á las que en adelante se dieren.

5.° — El administrador tesorero y el contador, el factor é interventor de tabacos, son responsables mancomunadamente en el concepto de claveros, y por todos los actos administrativos en que la ley prescriba la concurrencia de ambos. En lo demás, cada uno responderá por el desempeño de sus respectivas obligaciones.

Siguen disposiciones administrativas, incluyendo el recorde de sueldos.


BIBLIOGRAFIA:


24 de julio de 1839: Guatemala y Nicaragua firman una alianza en contra del presidente liberal de El Salvador, Francisco Morazán

24julio1839
Dibujo a lápiz del general Francisco Morazán. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Para 1839 la República Federal de Centro América por la que tanto habían luchado los criollos liberales prácticamente había colapsado, aunque su principal caudillo, el general Francisco Morazán seguía siendo el presidente federal. La figura del general Rafael Carrera en Guatemala iba a ser decisiva para terminar tanto con la Federación como con la carrera política del caudillo hondureño, ya que Carrera guardaba un enorme resentimiento hacia Morazán por las atrocidades que este había cometido contra los campesinos del Oriente guatemalteco y contra su propia familia y no iba a descansar hasta derrotar al caudillo liberal.

El 6 de abril de 1839 Morazán se enfrentó al general hondureño Francisco Ferrera, en la batalla del Espíritu Santo, cerca del rió Lempa. Ferrera había pactado una alianza con Carrera y aunque las tropas federales alcanzan el triunfo, quedaron debilitadas. Esto sirvió para que los criollos liberales salvadoreños ratificaran su confianza en Morazán fuera elegido presidente de El Salvador.

Carrera contraatacó.

El 24 de julio de 1839, Nicaragua y Guatemala celebraron un tratado de alianza en contra del gobierno salvadoreño, al mismo tiempo que Carrera llamó a los salvadoreños a la insurrección popular, lo que provocó algunos levantamientos, que fueron vencidos sin mucho esfuerzo por el gobierno de Morazán.

La ofensiva contra el gobierno de Morazán persistió. Al no lograr subvertir desde dentro la autoridad del presidente salvadoreño, tropas hondureñas y nicaragüenses invadieron el país a finales de septiembre de 1839. Nuevamente el general Morazán, con seiscientos salvadoreños derrota en la batalla de San Pedro Perulapán a los más de dos mil invasores comandados por los generales conservadores.

Al enterarse de que Carrera había retomado por la fuerza el Estado de Los Altos (que era el refugio de los criollos liberales en el occidente de Guatemala), y envalentonado por su reciente victoria, Morazán decidió invadir Guatemala por segunda vez y acabar con el general campesino de una vez por todas. La derrota que sufrió en la Ciudad de Guatemala en 1840 a manos de las fuerzas de Carrera sería el final de la Federación y de la carrera política de Morazán.


BIBLIOGRAFIA:


13 de abril de 1839: Carrera restituye al Jefe de Estado Rivera Paz

El general guerrillero Rafael Carrera entra a la Ciudad de Guatemala y restituye al Jefe de Estado Mariano Rivera Paz; se inicia así el gobierno conservador de “los treinta años”

13abril1839
Plaza de Armas de la Ciudad de guatemala a mediados del siglo XIX. En el recuadro: moneda de la época del gobierno del general Rafael Carrera con la inscripción “R. Carrera, fundador de la Re. de Guatemala”. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Introducción:

El período conservador de los treinta años es una época poco estudiada en Guatemala, debido a que los gobiernos liberales que le siguieron rescribieron la historia para presentarlo como un período de oscurantismo, atraso y de sanguinaria dictadura en el que el grupo criollo aristocrático de la familia Aycinena dominaba la situación y tenía al general mestizo analfabeto Rafael Carrera como su brazo armado para que sofocara cualquier intento de rebelión.1-7

Pero el estudio de documentos de la época muestra que no hubo atraso porque el gobierno no hubiera querido alcanzar el progreso, sino que por las constantes invasiones y rebeliones de criollos liberales y de sus allegados, formentadas muchas veces desde El Salvador y Honduras, las cuales perduraron hasta que el general Carrera las aplastó en la Batalla de La Arada en 1851. De ese fecha en adelante empezó un período de paz y progreso, que incluyó la construcción del primer edificio público: el “Teatro Carrera” (luego llamado “Teatro Nacional” y “Teatro Colón“).8

Los mismos documentos demuestran que no eran los criollos aristócratas quienes dominaban la situación, sino que era el general Carrera el que verdaderamente mandaba y quien les ponía las condiciones. De hecho, los aristócratas (muchos de ellos miembros del clero regular y secular) se vieron obligados a pactar con el militar mestizo por dos razones:

  1. En su calidad de criollos conservadores no podían abandonar el país, ya no solamente perderían todos sus bienes y sino que no serían bien recibidos en las naciones vecinas, en las que gobernaban los liberales.
  2. Las fuerzas alianzas que Carrera tenía con los líderes indígenas, principalmente del occidente de Guatemala, por medio de las cuales evitó que ocurrieran masacres en contra de los criollos, a diferencia de lo que en esa época estaba ocurriendo en Yucatán.8

Por otra parte, debido a la marcada educación religiosa de Carrera, la influencia de las autoridades eclesiásticas tanto locales como las de la Santa Sede era muy marcada y dirigía en buena medida los destino de la nación. Se llegó incluso a firmar un Concordato con la Santa Sede en 1852, en el cual se entregó la educación a los religiosos a cambio de indulgencies para los soldados guatemaltecos que mataran a soldados liberales, por ser éstos anticlericales.9

Ahora bien, aunque a los gobiernos liberales se les ha acusado de haber hecho concesiones de nuestros recursos naturales a los europeos (la Verapaz a los alemanes de las familias Diesseldorf y Thomae, entre otras) y a los estadounidenses (Izabal y Escuintla a la United Fruit Company), los conservadores no se quedaron atrás. A fin de obtener fondos para armas, uniformes y municiones, el gobierno de Carrera tuvo que prestarle dinero a casas financieras inglesas y tuvo que ceder el territorio comprendido entre el río Belice y el río Sarstún al enclave inglés de Belice.10 Tambien, otorgó una concesión a perpetuidad a la Compañía Belga de Colonización en Izabal en 1843, aunque esta no prosperó por lo inhóspito de la región.11

Si bien el período no fue perfecto ni mucho menos, es la época en que se fundó formalmente la República de Guatemala,12 en que se alcanzó por fin una paz duradera y en que el desarrollo del país realmente inició.

Efeméride:

Reproducimos a continuación la descripción que hace de los eventos del 13 de abril de 1839 el renombrado historiador Federico Hernández de León en su obra “El libro de las Efemérides”:13

Se hará cargo el lector de la importancia que entraña la fecha de las efemérides de hoy. Es el alfa de un partido, de un partido que luchaba desde los días de la independencia por ocupar el poder de manera estable. Grandes tipos de sus filas se habían acercado al solio, como don Mariano de Aycinena que se sostuvo durante dos años y medio; pero hasta el aparecimiento de Carrera, el partido no se consideró potente, ni la paz llegó a consolidarse como se consolidara después del año 51 con la batalla de la Arada. Pequeñas convulsiones agitaron el cuerpo social; pero nada comparable con los años vividos.

El general Morazán había colocado en la jefatura del Estado de Guatemala al general don Carlos Salazar, arrancando de su puesto a don Mariano Rivera Paz, en condiciones un tanto violentas. El general Salazar había derrotado unos meses antes a Carrera, en la acción de Villa Nueva y, de ser más ágiles las fuerzas de Salazar, después de dicha acción, alcanzan al mismo Carrera, y se hubieran sacudido de un element que había de darles muchos e intensos dolores de cabeza. Carrera derrotado y herido de gravedad, pasó de Villa Nueva a la Antigua y de allí, dando un rodeo, volvió a la querencia, a la Montaña, seguido de sus leales.

El triunfo de don Carlos Salazar sobre el guerrillero y sus huestes, le creó una reputación firme y le agració ante los ojos del general Morazán, al grado que influyera poderosamente para que se le diese la jefatura del estado. Pero don Carlos, con todo y ser general, le faltaba la energía y el empuje que se necesitaba en aquellos críticos días, y la reacción empezó a tejer sus tramas, poniéndose en comunicación con Carrera que estaba en Mita, repuesto del susto que llevara en la acción de Villa Nueva. Con elementos suficientes. Carrera se pronunció contra el gobierno de Salazar y marchó resuelto a la capital.

Algunos liberales se dieron cabal cuenta de la trascendencia que aparejaba aquel movimiento del guerrillero. Se fueron con el jefe del estado y le hicieron ver la gravedad de la situación. Don Carlos Salazar no dió importancia al asunto.

— Así hemos vivido desde hace tiempo — dijo — ; los de Carrera se conforman con mantener la bandera levantada en sus montañas.

Los liberales no lo creían así. Notaban los movimientos interesados de algunos hombres prominentes, sobre todo del canónigo Larrazábal, que públicamente expresaba su disgusto con un sistema ayuno de representación, sin respaldos morales, sin energías y que contribuía a una perenne excitación. Por otra parte, don Luis Batres se movía con grandes empeños.

Los últimos triunfos de Morazán sobre los conservadores de Honduras, alentaban al señor Salazar, sin comprender que, esos mismos triunfos operaban en el ánimo de los conservadores en un sentido de resguardo y de defensa. La batalla del Espíritu Santo ganada por los salvadoreños mandados por Morazán, contra los ejércitos aliados de Nicaragua y Honduras, provocó la precipitación de los acontecimientos, y Carrera se presentó a las puertas de Guatemala, como Alarico a las puertas de Roma. Y en el amanecer del 13 de abril de 1839, se oyó un grito angustioso que decía:

— ¡ Los bárbaros de la Montaña están en las garitas de la ciudad!

Carrera y sus gentes habían caminado toda la noche, esquivando los encuentros de particulares y, al clarear el alba estaban en las lindes de la Parroquia Vieja y el Martinico, dirigiendo el ala hacia el barrio de Santo Domingo. Eran muchos los que acompañaban al guerrillero; tipos de aspecto feroz, verdaderas hordas de salvajes, mal vestidos, de recias y escasas barbas, peludos y de mirar siniestro. El que los dirigía, debía ser un tipo superior, que para manejar aquellos trogloditas se necesitaba de un corazón bien puesto y de unos hígados, mejor puestos aún.

Sonaron los primeros tiros y los vecinos atrancaron sus puertas. Los liberales despertaron en sus lechos con la zozobra en el alma.

— ¡Allí está Carrera! — gritaban azorados los tranquilos vecinos, de casa a casa.

Unos se aventuraban a salir de sus domicilios, para dirigirse a carrera abierta, por el rumbo opuesto al que traían los invasores. Otros, precipitadamente abrían hoyos en los patios, para guardar sus riquezas. Y quiénes, con el espanto en la cara, subían a los cobertizos para guarecerse en los tapancos, en franca familiaridad con las ratas y las cucarachas. Aquel despertar del 13 de abril, fué algo siniestro.

Don Carlos Salazar, el aguerrido militar que derrotara a Carrera en Villa Nueva, que tuviera a su cargo la jefatura del estado, que fuera por suj condición de hombre público, la figura más significada, hizo mi papel desairado. Al enterarse que las hordas entraban por las calles, disparando sus fusiles y atrepellando lo que encontraban, no tuvo arrestos para dirigirse a un cuartel y ponerse a la cabeza de sus hombres. Arrimó nervioso una escalera a ima de las paredes de su casa y, por los tejados, como un gato perseguido, se trasladó a otras casas de amigos y, luego, ridiculamente disfrazado, dejó la ciudad y abandonó Guatemala…

No era esa la manera de abdicar de un puesto tan elevado. Cuando se llega a tan altas jerarquías, se debe guardar todo el coraje de una vida, para terminar de manera digna.  Salazar llegó a ganar la frontera y se dirigió al Salvador ; luego, a Costa Rica : allá murió atormentado con el recuerdo de su fuga vergonzosa y con la responsabilidad que le cabía por no haber oído los consejos de sus amigos y las indicaciones de quienes le pedían en la semana anterior al 13 de abril, que se tocase llamada general y se pusiese a la cabeza de un grupo de patriotas, para detener la avalancha de salvajes que se avecinaba.

Carrera, entre tanto, se dirigió resuelta y animosamente a la casa de don Mariano Rivera Paz y le presentó su espada.

— No venimos — dijo el jefe bravio — a matar gente, sino a restituir a las autoridades. Vuesa merced fué arrancado por Morazán de su puesto y nosotros venimos a colocarlo de nuevo en su lugar ….

Rivera Paz se dejó hacer y acompañado de una improvisada escolta de aquellos feroces, se dirigió a la casa del gobierno y tomó posesión de la jefatura del estado. Inmediatamente llamó a sus hombres al ministerio y se expidió un despacho urgentísimo a don Pedro Nolasco Arriaga, expatriado desde el año 29 en Honduras, para que pasara a ocupar uno de los sillones ministeriales.

Pero a pesar de las declaraciones de Carrera, sus gentes se dirigieron a las casas de los principales liberales en busca de Barrundia, del doctor Gálvez, de la familia Molina, de don José Bernardo Escobar y de cuantos hombres habían adversado al partido conservador. Los liberales no esperaron ser cogidos en sus casas y se asilaron en conventos y casas particulares de sacerdotes amigos, en donde podían estar a cubierto de las arremetidas.

Desde aquel día. Carrera fué definitivamente el hombre de la situación. Se le llamó el “caudillo adorado de los pueblos”; las turbas le victoreaban, y a su paso solo homenajes de respeto y entusiasmo recibía. El jefe del estado, vivía pendiente de sus labios y todos los señorones de la aristocracia le vieron con verdadero respeto y temor. Se hicieron los nombramientos importantes: don José Antonio Larrave, jefe politico de Guatemala; alcalde, don Marcial Zebadúa; síndico de la Municipalidad, don Manuel Beteta; jefe político de la Antigua, don Andrés Andreu; de Escuintla, don Pantaleón Arce ; de Chimaltenango, don Manuel Gálvez y, de Amatitlán, el inmenso poeta don José Batres y Montúfar.

Al año siguiente, en el mes de marzo, Morazán quiso arrojar a Carrera de Guatemala; el arrojado fué el propio Morazán, que no paró sino hasta el Perú. A los dos años moría el guerrero hondureno, en tanto que Carrera y los conservadores se regodeaban en Guatemala y lanzaban sus rayos a todo el resto de la América Central.13


BIBLIOGRAFIA:

  1. Montúfar y Rivera, Lorenzo (1878). Reseña Histórica de Centro-América. Guatemala: Tipografía El Progreso. I
  2. — (1878). Reseña Histórica de Centro-América. Guatemala: Tipografía El Progreso. II
  3. — (1879). Reseña Histórica de Centro-América. Guatemala: Tipografía El Progreso. III
  4. — (1881). Reseña Histórica de Centro-América. Guatemala: Tipografía El Progreso. IV
  5. — (1881). Reseña Histórica de Centro-América. Guatemala: Tipografía El Progreso. V
  6. — (1887). Reseña Histórica de Centro-América. Guatemala: Tipografía La Union. VI
  7. — (1887). Reseña Histórica de Centro-América. Guatemala: Tipografía La Union. VII
  8. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  9. Aycinena, Pedro de (1854). Concordato entre la Santa Sede y el presidente de la República de Guatemala (en latín y Español). Guatemala: Imprenta La Paz.
  10. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859»Google Docs. Guatemala.
  11. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union»Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  12. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 73-76.
  13. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 75-81.