24 de diciembre de 1854: nace en San Marcos el general José María Reina Barrios, quien sería presidente de Guatemala de 1892 a 1898

Uno de los presidentes que más se preocupó por el desarrollo de sus conciudadanos sin importar su raza fue el general José María Reina Barrios.   Nacido en San Marcos el 24 de diciembre de 1854, era sobrino lejano de J. Rufino Barrios, estuvo casado con la vedette estadounidense Algerie Benton y tuvo una esmerada educación en Europa y Estados Unidos, países en donde también fue consul.

Tuvo la suerte de llegar al poder cuando todos los esfuerzos de los gobiernos liberales empezaron a rendir frutos: el precio del café estaba por las nubes y el gobierno pudo invertir en infraestructura, educación, e incluso en el embellecimiento de la Ciudad de Guatemala.

Durante su gobierno se construyeron varios palacios en la ciudad de Guatemala, entre ellos el nuevo Palacio Presidencial (inagurado el 24 de diciembre de 1896 para celebrar el cumpleaños del presidente), el Palacio de la Reforma (que estaba en donde ahora está el Obelisco), el Palacio del Registro de la Propiedad Inmueble (que ahora funciona como el Museo de Historia) y la Escuela Agrícola de Indígenas en los campos de La Aurora en donde se estudiaban los alumnos indígenas más aventajados de todo el país.  Para recorrer todos estos edificios, embelleció el Paseo de la Reforma con estatuas y monumentos.

Tambien hubo libertad de prensa, algo completamente novedoso y que no había existido nunca antes en Guatemala (y, de hecho, no existió después sino hasta que llegaron al poder los gobiernos revolucionarios en 1944).  Es posible encontrar en la Hemeroteca Nacional y en las bibliotecas de las principales universidades de Guatemala ejemplares de periódicos completamente opuestos al régimen, lo que no puede decirse de ningun otro gobierno liberal ni del gobierno conservador de Rafael Carrera.

Pero en donde estuvo la caída del gobierno fue cuando intentó hacer obras faraónicas simultáneamente:  su principal objetivo fue construir el ferrocarril del Norte entre Puerto Barrios y la Ciudad de Guatemala, el cual por poco termina, pero al mismo tiempo intentó construir un segundo acueducto para la ciudad y organizar una Exposición Centroamericana para exponer el ferrocarril a los gobiernos extranjeros, con tan mala suerte, que en ese momento se desplomó el precio internacional del café y todos los proyectos se quedaron a medias.

Reina Barrios pasó de ser un gobernante benévolo a convertirse en otro tirano más en la lista de presidents de Guatemala cuando disolvió la Asamblea para extender su mandato presidencial hasta 1902, sometió rebeliones a sangre y fuego, endeudó al país como nunca antes e incluso llegó a cerrar las escuelas para ahorrar en el gasto público.

El desastre que sobrevino sobre el país en 1897 terminó no solamente con el gobierno de Reina Barrios sino con su vida:  murió asesinado el 8 de febrero de 1898.

BIBLIOGRAFIA:

16 de noviembre de 1854: el arzobispo de Guatemala, amparándose en las leyes coloniales de Indias, solicita al gobierno del general Rafael Carrera que se restablezca el cobro del diezmo a la cochinilla

franciscodepaulayas
Retrato official del Arzobispo Francisco de Paulo Garcia y Peláez, quien fuera quizá el ultimo arzobispo guatemalteco que verdaderamente tuvo poder económico y politico en el país.  Luego de él, los arzobispos fueron expulsados varias veces del país y solamente recuperaron parte de su antigua gloria luego del derrocamiento de Jacobo Arbenz en 1954.  Fotografía de Juan José de Jesús Yas.

El gobierno conservador del general Rafael Carrera se caracterizó por la fuerte influencia que tuvo la Iglesia Católica en Guatemala.  No solamente se permitió el retorno de los frailes de las otrora poderosas órdenes regulares (incluyendo a los jesuitas que habían sido expulsados por los propios españoles en 1787), sino que también por el apoyo económico al clero secular, dirigido por el Arzobispo.

Un ejemplo es la restitución del diezmo a la cochinilla (tinte que entonces era el principal producto de exportación de Guatemala) que fue solicitado a Carrera por el arzobispo Francisco de Paula Garcia y Peláez el 16 de noviembre de 1854; este gravamen había sido eliminado por el gobiero liberal el 21 de abril de 1831, pero el arzobispo argumentó que “se debía entender la obligación general de pagar el diezmo, que segun la ley 4a., título 16, libro 1o. de la Recopilación de Indias (es decir, leyes coloniales), se satisfice por todos los frutos de la tierra.”

El gobierno de Carrera accedió a entregar el diezmo solicitado, pero solamente 4 reales sobre cada tercio de ciento cincuenta libras y no doce como estaba antes de la derogación de 1831, debido a que en ese momento el precio del producto estaba pasando una crisis considerable.

La imposición tomó vigencia a partir del 1 de enero de 1855 y para facilitar su recaudación y ayudar al clero secular a cobrarla, se autorizó a las administraciones de rentas para cobrar el diezmo indicado con comisiones del cabildo.  Todo esto, amparado en el Concordado que se había establecido con la Santa Sede en 1852 y ratificado en 1854.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

 

 

23 de mayo de 1854: declaran presidente vitalicio de Guatemala al capitán general Rafael Carrera

 

 

carreravitalicio_2014-06-22_08-47
Acta que declara al capitán general Rafael Carrera como presidente vitalicio de Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 23 de mayo de 1854, los representantes de todas las municipalidades del país prácticamente al unísono acordaron nombrar como presidente vitalicio al capitán general Rafael Carrera y Turcios.  Y también los principales miembros de su gobierno estuvieron de acuerdo con este nombramiento.

El gobierno del general Carrera era muy particular, ya que estaba estructurado por tres grandes grupos de poder:  el propio general Carrera y su férrea personalidad, la familia Aycinena y los altos mandos del clero secular, encabezado por el arzobispo Francisco de Paula García Peláez.  Había incluso personajes que estaban en varios grupos, tal el caso del marqués Juan José de Aycinena, quien no solamente era obsipo de Trajanópolis, sino que además era rector de la Pontificia Universidad de San Carlos y Ministro de Asuntos Eclesiásticos del gabinete de Carrera.

Aquel gobierno conservaba la influencia de la Iglesia Católica e incluso celebró un Concordato con la Santa Sede en 1852.  Solamente la fuerte personalidad del general Carrera y su gran habilidad militar evitó que las fuerzas de los criollos liberales centroamericanos invadieran el país, aunque lo intentaron varias veces.  México, por su parte, inmerso en su propia guerra de Reforma y luego en la guerra contra las fuerzas estadounidenses y francesas, no tuvo injerencia en Guatemala en ese tiempo. Y Carrera gobernó hasta su muerte, acaecida el 14 de abril de 1865.

El lector interesado puede darse una idea de como era la vida durante la larga presidencia del general Carrera leyendo la obra de José Milla y Vidaurre “Cuadros de Costumbres” y la de Ramón Salazar “El tiempo viejo: recuerdos de mi juventud”  las cuales describen ese período desde la perspectiva de los criollos conservadores, y la de los liberales, respectivamente.

BIBLIOGRAFIA: