3 de julio de 1871: tras el triunfo de la revolución liberal el 30 de junio de ese año aparece un artículo denunciando las riquezas de la Iglesia Católica

Plano del Palacio Arzobispal de la Nueva Guatemala de la Asunción.  Incluye el lujoso edificio adyacente a la Catedral Metropolitana y un convento, huerta y cementerio en lo que es hoy en día el Mercado Central.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La primera prueba que afrontó el presidente de facto provisorio Miguel García Granados inmediatamente después del triunfo de la Revolución Liberal el 30 de junio de 1871 fue mantener relaciones armoniosas con la Iglesia Católica, ya que de inmediato surgieron publicaciones anticlericales, que a su vez fueron atacadas por los escritores conservadores. Los autores de ambos bandos solían ocultar su identidad con ingeniosos pseudónimos para poder atacar la vida privada de sus rivales.

Ambos bandos hacían exigentes demandas.  Por ejemplo, un autor que firmaba simplemente como “Un Guatemalteco” publicó un artículo en que denunciaba la riqueza excesiva del clero, atacando directamente las propiedades del arzobispo Bernardo Piñol y Aycinena, ya que éste era miembro de la poderosa familia Aycinena que había co-gobernado con el general Rafael Carrera desde que los conservadores recuperaron el poder en 1839 en Guatemala.  Por su parte, un escritor conservador escribió un artículo en que denunciaba la libertad de cultos aduciendo que esto podría conducir a que los librepensadores desecraran los elementos sagrados del culto católico.

Para tratar de evitar males mayores, el anciano presidente provisorio, quien provenía de una familia aristocrática y tenía lazos de consanguinidad con los Aycinena, emitió un decreto modificando la libertad de expresión, que decía así:

DECRETO NUM. 5.

Considerando:

  1. Que la libertad absoluta de la comunicación del pensamiento por medio de la palabra y la escritura, y cualquier expresión o signo, siempre que no ofenda a la conducta privada de los individuos, o excite directamente el uso de la fuerza contra la ley o las autoridades constituidas, es la garantía de los derechos que el hombre tiene con anterioridad á todo pacto social;  
  2. Que la ley de 30 de Abril de 1852 es incompatible con el régimen actual de libertad y progreso;
  3. Que entre tanto se reune la representación nacional, a cuya alta competencia corresponde definitivamente la ley de imprenta, se hace necesario dictar alguna providencia para evitar los abusos que puedan ocurrir;

DECRETO:

  1. Queda establecida la liberad absoluta de imprenta, y en consecuencia derogada la expresada ley de Abril de 1852.
  2. Bajo esta libertad no se permiten los  delitos declarados tales por las leyes existentes, y especialmente aquellos que afectan la vida privada
    de los individuos.
  3. En los casos de infracción, los jueces comunes procederán a la averiguación del delito y castigo del culpable, con arreglo a las leyes vigentes, debiendo preceder siempre acusaación de partes lejítimas.
  4. Para hacer efectiva la responsabilidad de que habla el artículo anterior, todas las publicaciones deben llevar la firma del autor; y en el caso de que se omita este requisito, la responsabilidad se hará efectiva contra la imprenta.
  5. Los directores de las imprentas en que se publique algún escrito sin la firma del autor, aun cuando este no contenga ninguna de las infracciones expresadas en el artículo 2.° serán multados con una cantidad que no exceda de cien pesos ni baje de diez, según las circunstancias del caso calificadas por los mismos Tribunales comunes.

Dado en Guatemala, á 7 de Julio de 1871

Miguel García Granados

El alcance del decreto anterior fue muy escaso, ya que luego de que se emitió, lo que se inició como ataques en publicaciones de reducida circulación, poco a poco fue escalando a publicaciones mayores, hasta que finalmente se empezaron a materializar medidas drásticas contra la Iglesia, las que incluyeron la expulsion del arzobispo Piñol y Aycinena, la de los jesuitas y la expropiación y disolución del resto de órdenes monásticas.  Eventualmente, el propio presidente de facto provisorio fue removido y sustuido por el mucho más joven y radical general J. Rufino Barrios.


BIBLIOGRAFIA:


3 de junio de 1871: los rebeldes liberales desconocen al gobierno constitucional del Mariscal Vicente Cerna y nombran presidente provisorio interino a Miguel García Granados en Patzicía


Finca El Naranjo, en las afueras de la Ciudad de Guatemala en la época en la que se firmó el Acta de Patzicia.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras iniciar la invasion por el occidente de Guatemala en abril de 1871, el ejército liberal rebelde fue obteniendo fáciles victorias, y engrosado sus filas con numerosas deserciones, en especial porque esa región era en la que los criollos liberales habían intentado formar el Estado de Los Altos en 1838, por lo que era parcial a la causa.  El gobierno del Mariscal Vicente Cerna se había mantenido en el poder gracias a la fuerte presencia de carácter de su antecessor, el general Rafael Carrera, pero tras seis años de la muerte del “Caudillo adorado de los pueblos“, dicha presencia se había debilitado considerablemente.

Cuando llegaron a Chimaltenango, los liberales confiaban en una victoria segura, por lo que emitieron la siguientes Acta el 3 de junio:

En la Villa de Patzicía a tres de Junio de mil ochocientos setenta y uno, los Jefes y Oficiales del Ejército Libertador reunidos en Consejo, motu propio, y

CONSIDERANDO:

  1. Que el gobierno oligárquico y tiránico del Presidente Cerna se ha hecho intolerable a la Nación por sus repetidos actos arbitrarios y de crueldad y por la violación diaria de las leyes fundamentales de la República y en especial de la de garantías individuales.
  2. Que el Presidente Cerna es también usurpador, por cuanto se ha arrogado facultades que la ley de ninguna manera le concede, atacando la representación nacional y persiguiendo a sus miembros.
  3. Que ha arruinado la Hacienda pública y comprometido en 1o futuro la independencia del país, contratando un empréstito estranjero bajo bases ruinosas y sin facultades para ello,
  4. Que en tales casos los ciudadanos tienen no solamente el derecho sino también el deber de resistir la tiranía. Considerando además, que desde el mes de Abril hemos empuñado las armas con el loable objeto de libertar a la Nación de la tiranía que la oprime; todo bien considerado, hemos convenido en lo siguiente:

ARTICULO 1°.

Desconocemos al gobierno del tirano y usurpador D. Vicente Cerna

ARTICULO 2°.

Nombramos Presidente Provisorio de la República al General Sr. D. Miguel García Granados, ampliamente facultado para organizar el pais bajo las bases que el mismo general ha proclamado en su manifiesto de ocho de mayo próximo pasado.

ARTICULO 3°.

Queda igualmente facultado para cuando las circunstancias lo permitan, reunir una Asamblea Constituyente, que decrete la Carta fundamental que deba rejir definitivamente a la Nación.

ARTICULO 4°.

Todos los Jefes y Oficiales nos comprometemos bajo juramento a no dejar las armas de la mano hasta no haber llevado a debido efecto todos los puntos contenidos en esta acta.

  • General de Brigada, Rufino Barrios
  • (Siguen las firmas de otros oficiales rebeldes)

Esta es el Acta de Patzicía, escrita por los criollos liberales, con la cual gobernó el gobierno provisorio de facto de Miguel García Granados de 1871 a 1873, y luego el gobierno de J. Rufino Barrios de 1873 a 1879, aduciendo que no tenían tiempo para reunir a la Asamblea Nacional Legislativa que la misma acta sugiera. De esta cuenta, cuando por fin se emitió la Constitución de 1879, Barrios llevaba seis años en el poder, y apenas inició su primer período constitucional en 1880.

Los cambios que introdujeron los liberales incluyeron:

  • la expulsión y expropiación de bienes de las órdenes regulares de la Iglesia Catolita, principales terratenientes y miembros del partido consevador
  • derogación de los pactos que el gobierno de Carrera estableció con los campesinos indígenas de la República
  • introducción de la producción de café a gran escala y construcción de infraestructura ferroviaria para facilitarla
  • subasta de tierras ejidales de las comunidades indígenas para favorecer la formación de grandes fincas cafetaleras.

Es conveniente indicar que la “crueldad y tiranía” de Cerna mencionadas en el Acta, estaban dirigidas hacia los criollos liberales (como el caso del Mariscal Serapio Cruz -Tata Lapo- quien murió en batalla y cuya cabeza fue exhibida como trofeo por las tropas gubernamentales), pero que luego palidecerían comparadas con lo ocurrido con los perseguidos políticos durante los gobiernos liberales de Barrios, Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico.  Asimismo, la deuda incurrida con la casa extranjera sería una pequeña fracción de la enorme deuda que dejó el general José María Reina Barrios con los bancos ingleses al morir en 1898 tras el colapso del precio internacional del café y que obligaron a su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, a establecer una fuerte alianza con los Estados Unidos y evitar así una invasión inglesa para cobrar la deuda.  (Esa deuda la pagó el presidente Ubico el 30 de junio de 1944, luego de años de austeridad en el manejo de la cosa pública).


BIBLIGRAFIA:


22 de diciembre de 1871: el gobierno de facto del presidente provisorio Miguel García Granados elimina el diezmo y lo sustituye por una contribución anual de veinte mil pesos a la arquidiócesis

Salón de actos de la Facultad de Medicina y Farmacia del Centro en 1896.  El edificio, (desaparecido durante los terremotos de 1917-18) había sido expropiado a la Orden de los Padres Paulino en la década de 1870.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca“.

La Revolución LIberal de 1871 empezó a atacar frontalmente a la Iglesia Católica desde su triunfo el 30 de junio.  Poco a poco fueron expropiando monasterios y haciendas a las órdenes regulares, principiando por los jesuitas, por quienes tenían un odio casi patológico.  Por su parte, al clero secular lo debilitaron eliminando el diezmo obligatorio, aduciendo que las municipalidades tenían dificultades logísticas para cobrarlo.

En 1871 el gobierno de Guatemala todavía no había denunciado el Concordato establecido con la Santa Sede en 1852 y no podia tomar decisions unilaterales con respecto a los clérigos. Por esta razón, decidieron otorgar una contribución anual de viente mil pesos que el gobierno le daría a la arquidiócesis, además de los cuatro mil pesos anuales estipulados en el Concordato.  Esta erogación fue otorgada únicamente los primeros dos años ya que cuando el general Miguel García Granados fue sustituido por el general J. Rufino Barrios el ataque contra la Iglesia Católica fue frontal.

Barrios expulsó a todas las órdenes religiosas y eliminó por completo el diezmo para el clero secular, lo que dejó a la iglesia guatemalteca en una situación sumamente precaria, la cual se extendió hasta el gobierno del general José María Reina Barrios cuando se permitió el retorno del arzobispo Ricardo Casanova y Estrada luego de un exilio de diez años en Costa Rica.  En cuanto a las órdenes religiosas y los bienes de las mismas, estas no pudieron regresar oficialmente al país sino hasta en 1954, luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz.

BIBLIOGRAFIA:

 

19 de diciembre de 1871: el gobierno de facto del presidente provisorio Miguel García Granados reduce la mayoría de edad para los efectos civiles de veinticinco a veintiún años

Jóvenes parejas en una fotografía de principios del siglo XX tomada por el fotógrafo japonés Juan José de Jesús Yas.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno liberal de Miguel García Granados inició una serie de modificaciones sociales y civiles tendientes a eliminar las costumbres y leyes coloniales que se habían mantenido en la sociedad guatemalteca de los regímenes conservadores hasta 1871.   Hasta entonces, el gobierno dirigía los destinos del país estrechamente con los autoridades eclesiásticas y hasta había un Ministro de Asuntos Eclesiásticos en el gabinete del presidente.  Es más, las autoridades del clero secular eran parte del Consejo de Estado.

 

Pero los liberales promovían la separación de la Iglesia y del Estado y por ello modificaron numerosas leyes que los prelados habían perpetuado.  Una de ellas era la de la mayoría de edad, que hasta entonces era de veinticinco años;  además, los padres tenían patria potestad sobre los bienes y vida de sus hijos indefinidamente y éstos no podían contraer matrimonio sin el consentimiento de sus progenitores.

El 19 de diciembre de 1871 esto cambió en Guatemala; el régimen liberal decretó que la mayoría de edad para ambos sexos sería de veintiún años y que a partir de ese momento los hijos pasaban automáticamente a hacerse cargo de sus bienes y podían casarse sin necesidad de contar con el consentimiento de sus padres.  Por supuesto, el cambio no fue inmediato y tomó varias décadas para hacerse totalmente efectivo, pero puede decirse que ese fue el momento en el que las leyes civiles empezaron a imponerse ante las antiguas leyes romanas perpetuadas por los clérigos y conservadores.

BIBLIOGRAFIA:

3 de noviembre de 1871: el presidente de facto provisorio Miguel García Granados levanta el estado de sitio en los departamentos de Guatemala, Santa Rosa, Chiquimula y Jutiapa

Fuerte de San José en 1875. Fotografía de Eadweard Muybridge.

En la historia liberal que se ha inculcado en la educación guatemalteca desde el gobierno de J. Rufino Barrios se le llama “Reforma Liberal” al movimiento revolucionario de 1871 y se le hace ver como un transformación de la estructura económica guatemalteca que logró enormes beneficios para el país.  Pero el proceso de reforma no se inició sino hasta en 1873 y logró los mencionados beneficios para un grupo privilegiado únicamente.

El proceso consistió principalmente en promover una reforma agrarian que expropió las grandes tierras comunales de los grupos indígenas y de las órdenes religiosas en favor de los correligionarios de Barrios y luego emitió leyes laborales que obligaron a las comunidades indígenas a trabajar como jornaleros en las grandes fincas cafetaleras que se formaron con la introducción de la producción de dicho grano a gran escala.  La construcción del ferrocarril obedeció más a la necesidad que tenían las fincas de exportar sus productos y trasladarlos de forma eficiente hasta los puertos del Pacífico y del Atlántico.

Inicialmente, la revolución liberal de 1871 tuvo que repeler la resistencia conservadora en el oriente guatemalteco luego del triunfo contra el gobierno de Vicente Cerna y Cerna el 30 de junio. Esto se debió a que la revolución ingresó por la frontera mexicana y fue venciendo las plazas militares del occidente con relativa facilidad, principalmente porque el dicha region siempre fue favorable a los intereses de los criollos liberales y a la superioridad del armamento del puñado de alzados.

Los consevadores se refugiaron en el oriente y desde allí iniciaron la resistencia, lo que obligó al presidente de facto provisio, Miguel García Granados, a instaurar el estado de sitio en la region el 16 de septiembre de ese año y de salir en persona con sus soldados a pacificar el área.

Las salidas de García Granados eran aprovechadas por el presidente en funciones, J. Rufino Barrios, para imponer decretos que adelantaban su agenda anticlerical a espaldas del presidente provisorio.  Eventualmente, esta situación se hizo insostenible y García Granados tuvo que entregar el poder en manos de Barrios en 1873.

Fue entonces cuando Barrios inició un gobierno despótico que no toleró ninguna crítica y persiguió duramente a sus rivales politicos, muchos de los cuales terminaron torturados en las ergástulas de la Penitenciaría Central que Barrios construyó frente al Fuerte de San José en la Ciudad de Guatemala.  Su principal colaborador en este régimen de terror fue el general Juan Martín Barrundia, su ministro de la Guerra, quien fue culpado de todos los crímenes por los historiadores liberales para glorificar así la figura del general Barrios, al que empezaron a llamar “benemérito héroe de Chalchuapa”.

La situación económica del país mejoró considerablemente, al punto que el gobierno del sobrino del general Barrios, José María Reina Barrios, obtuvo grandes ganancias derivadas del alto precio internacional del café.  Los primeros años del gobierno de Reina se caracterizaron por una bonanza económica sin precedentes y por la extension de los beneficios a todos los ciudadanos, por primera vez en la historia del país; pero todo eso se vino abajo en 1897, cuando el precio internacional del café se desplomó cuando Brasil empezó a producirlo en gran escala.


BIBLIOGRAFIA:

14 de octubre de 1871: los Ministros de Estado del presidente de facto provisorio Miguel García Granados, deciden nombrarlo Capitán General del Ejército de Guatemala

Fotgrafía de la inauguración del monument al general Miguel García Granados en 1896.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano publicada por “La Ilustración Guatemalteca“.

Tras el triunfo de la Revolución Liberal en 1871, Miguel García Granados fue nombrado presidente provisorio y de inmediato se dió a la tarea de establecer un gobierno que favoreciera tanto a sus correligionarios liberales, como a sus parientes conservadores. Aquella era una árdua tarea, tomando en cuenta las diferencias irreconciliables que había entre ambos grupos de criollos guatemaltecos.

A principios de octubre de 1871 se produjo una revuelta conservadora en el oriente del país, que obligó a García Granados a salir de la ciudad a aplacarla.  Entonces,  aprovechando su ausencia, los ministros de Estado emitieron los decretos N.° 21 y 22 del 14 de octubre de 1871, y lo nombraron a él como Capitán General del Ejército y al entonces mariscal J. Rufino Barrios como Teniente Genral del Ejército, por sus “servicios en favor de los pueblos“.

Aparte de ser una medida de adulación, los Ministros de Estado estaban esperando que con esos nombramientos los dirigentes de la Revolución iniciaran reformas drásticas que los favorecieran en perjuicio del poder económico hasta entonces en manos del partido conservador.  Pero no contaban con que García Granados no quería realizar modificaciones drásticas tan pronto, debido a sus lazos familiares con los miembros del partido conservador; además de que, acostumbrado a la vida aristocrática, pasaba las noches en tertulias que ofrecía en su casa y se levantaba pasado el medio día, lo que le dejaba poco tiempo para atender los asuntos de Estado.

Por estas razones los liberales procedieron poco a poco a pasar el poder a manos de J. Rufino Barrios, mucho más joven que el anciano García Granados, y quien tenía una animadversión irreconcialiable con los conservadores, ya que era originario de San Marcos, departamento que fue parte del Estado de Los Altos en 1838-39  y que fuera sometido a sangre y fuego por el fallecido Rafael Carrera al dominio de Guatemala.

Para 1873, Barrios había sido nombrado presidente en lugar de García Granados, y gobernaría hasta su muerte durante la Intentona Unionista en 1885.


BIBLIOGRAFIA:

 

17 de agosto de 1871: tras el triunfo de la Revolución Liberal el 30 de junio de ese año, el presidente provisorio decreta una nueva bandera para Guatemala

 

La bandera de la República de Guatemala entre 1858 y 1871. Imagen tomada de Johnson’s New Chart of National Emblems de 1868.

La bandera de Guatemala ha sufrido modificaciones durante su historia, dependiendo del grupo criollo que ha estado en el poder.  Al principio siguió los lineamientos impulsados por la República Federal de Centroamérica, y tenia dos franjas horizontales azules y una blanca.  Posteriormente, cuando los conservadores se hicieron con el poder y fundaron la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847, modificaron el pabellón nacional para incluir referencias a España, la Iglesia Católica y la fecha de fundación de la República.

Cuando los criollos liberales por fin se hicieron nuevamente del poder en 1871, removieron las referencias indicadas, en especial la de la Fundación de la República el 21 de marzo, y lo sustituyeron por una bandera más simplificada y similar a la del resto de las naciones centroamericanas.   Posteriormente incluirían al quetzal como símbolo en remembranza al fallido intento de crear el Estado de los Altos en 1838 e incluirían la fecha de la Independencia de Centroamérica, como una añoranza a la República Centroamericana que habían intentado construir tras haber expulsado a los criollos conservadores en 1829.  Solamente que no contaban con la férrea personalidad y fervor católico del general Rafael Carrera, quien echo por tierra todos sus planes cuando se hizo del poder en 1839.

Reproducimos aquí los decretos por los cuales los conservadores y liberales establecieron la bandera durante sus respectivos gobiernos a fin de que el lector juzgue las motivaciones que tuvieron para hacerlo:

Decreto conservador:

El Excelentísimo Señor Presidente de la República se ha servido emitir el decreto siguiente:

don Rafael Carrera, capitán general del Ejército; Caballero Gran Cruz de la Orden Pontificia de San Gregorio Magno, en la Clase Militar; Comendador de la de Leopoldo de Bélgica; Presidente de la República de Guatemala, etc, con presencia del artículo 2º del Decreto del 6 de abril de 1857, tiene a decretar y
DECRETA:

Artículo 1º. Las armas de la república serán en lo sucesivo un escudo dividido transversalmente en dos cuarteles; el superior en el campo raso azul con barras verticales de plata, y el inferior con tres volcanes sobre campo celeste claro. Sobre el escudo irá un sol y a cada uno de sus lados dos pabellones con los colores nacionales desplegados y recogidos los extremos hacia abajo, anudados en las astas. A la derecha del escudo irá una rama de encino, y a la izquierda otra de laurel. En una cinta blanca ondeante enlazada con los pabellones, irá la siguiente leyenda en letras de oro: GUATIMALAE RESPÚBLICA SUB DEI OPTIM MÁXIMO PROTECTIONE.

Artículo 2º. Se conservarán en el pabellón los colores rojo, amarillo, azul y blanco, distribuidos en siete fajas horizontales, las dos de los extremos de azul; blancas las inmediatas; rojas las siguientes y amarilla la del centro, sobre la cual irán las armas.

Dado en el Palacio del Gobierno en Guatemala, a treinta y uno de mayo de mil ochocientos cincuenta y ocho.

—Rafael Carrera

El Ministro de Gobernación Maule Echeverría

Decreto liberal:

Miguel García Granados, presidente provisorio de la República de Guatemala.

Considerando: que la Revolución que se ha verificado impone el deber de adoptar un nuevo pabellón que esté en mejor armonía con las leyes fundamentales que establecen la independencia absoluta de la República.

Que este requisito se cumple restableciendo los colores fijados en el Decreto de la Asamblea Nacional Constituyente de 21 de agosto de 1823;

DECRETA:

Artículo 1. Los colores nacionales serán el azul y el blanco, dispuestos en tres fajas verticales, quedando la blanca en el centro.

Artículo 2. El Pabellón Nacional llevará sobre la faja blanca el Escudo de Armas de la República.

Artículo 3. El pabellón mercante será el mismo, pero sin Escudo.

Artículo 4. La cucarda llevará los mismos colores nacionales dispuestos en la misma forma.

Dado en el Palacio del Gobierno, en Guatemala, a diez de agosto de mil ochocientos setenta y uno.

—Miguel García Granados

El Ministro de Relaciones Exteriores encargado de la Secretaría de Gobernación
Felipe Gálvez.

BIBLIOGRAFIA:

  • Diario de Centro América (15 de septiembre de 1968). «Acuerdo gubernativo: reglamentación adecuada en materia de la bandera y del escudo de armas de la República». Diario de Centro América (Guatemala).
  • Gaceta de Guatemala (21 de marzo de 1851). «Decreto del Gobierno de la República de 14 de marzo de 1851, fijando los colores de que deba formarse el pabellón nacional con otras prevenciones del caso». La Gaceta de Guatemala, órgano oficial de la República de Guatemala (Guatemala) V (39).
  • — (31 de mayo de 1858). «Decreto del Gobierno, de 31 de mayo de 1858, fijando definitivamente el Escudo de Armas de la Nación». La Gaceta de Guatemala, órgano oficial de la República de Guatemala (Guatemala).
  • — (18 de agosto de 1871). «Decreto N.°12, Decreto que nos da los símbolos nacionales». La Gaceta de Guatemala, órgano oficial de la República de Guatemala (Guatemala).
  • — (20 de noviembre de 1871). «Decreto N.°33, Decreto de modificación del escudo de armas de la República». La Gaceta de Guatemala, órgano oficial de la República de Guatemala (Guatemala).
  • Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). «Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821–1871». Serie monográfica (CIRMA y Plumsock Mesoamerican Studies) (12). ISBN 0-910443-19-X.
  • (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press

 

10 de agosto de 1871: el gobierno de facto del presidente Miguel García Granados cambia el escudo de la República de Guatemala instituyendo el que se utiliza actualmente

escudosguate
Todos los escudos utilizados por el Estado o la República de Guatemala desde la Independencia.  Los últimos dos fueron instituidos por el gobierno conservador de Rafael Carrera, y en ellos los colores amarillo y rojo son referencias a España y la Iglesia Católica.  Imagen tomada de Wikipedia en español.

La llamada “Reforma Liberal de 1871” se caracterizó desde un principio por su distanciamiento con los miembros de Partido Conservador que había gobernado a Guatemala desde 1838.  Los criollos liberales esperaron a que el líder conservador Rafael Carrera falleciera y luego que pasaran otros seis años más para al fin hacerse del poder nuevamente en el país.

La revolución que finalmente obtuvo la victoria se inició en 1871, cuando J. Rufino Barrios y cuarenta y cinco voluntarios invadieron Guatemala desde México armados con modernos fusiles que les proporcionó el gobierno liberal anticlerical de Benito Juárez.  Disponiendo de mucho mejor armamento, pero tambien aprovechando el descontento de la tropa guatemalteca y la buena voluntad de los criollos del occidente guatemalteco para con los liberales, los rebeldes pronto ganaron numerosas plazas venciendo a regimientos de más de doscientos hombres y consiguiendo más y más aliados conforme avanzaban.

El 30 de junio entraron triunfalmente en la Ciudad de Guatemala, después de nombrar como presidente provisorio a Miguel García Granados en Patzicía el 3 de junio, y a quien ya habían capitán general, mientras que a J. Rufino Barrios lo nombraron como teniente general.  A partir de ese momento empezaron los grandes cambios que ocurrieron con el gobierno liberal;  el principal fue que se introdujo el cultivo del café en cantidades industriales, lo cual requería enormes cantidades de terreno y mucha disponibilidad de mano de obra, por lo que se emprendió una Reforma Agraria que eventualmente despojó a las órdenes religiosas y a las comunidades indígenas de grandes extensiones de territorio para formar fincas cafetaleras y se establecieron leyes, como el Reglamento de Jornaleros, para obligar a los indígenes a trabajar como colonos en dichas fincas.

Otro frente fue contra la Iglesia Católica, en especial contra las órdenes religiosas, las cuales habían recuperado mucho poder en el país con el gobierno de Carrera, luego de que éste les permitió retornar después de que los liberales de Francisco Morazán los expulsaran en 1829.

Como ocurre en la política nacional, hubo importantes cambios de partido. El líder liberal, Miguel García Granados, quien era de origen español, había sido uno de los afectados por la expropiación hecha por los criollos liberales en 1829, pero al no tener espacio politico durante el gobierno de Carrera, se hizo liberal y terminó siendo líder de la revolución de 1871.  Por sus lazos de amistad y parentezco con los miembros del partido conservador, sus reformas fueron tibias y paulatinas, lo que exasperó a los liberales quienes lo sustituyeron por el mucho más joven e impetuoso J. Rufino Barrios en la presidencia interina en 1873.

Para demostrar su orientación liberal que incluía un acercamiento a una Centroamérica unida bajo la política liberal y un marcado alejamiento de la Iglesia Católica, el gobierno del presidente provisorio emitió el decreto de 10 de agosto de 1871 en el cual se cambiaba el escudo conservador, que incluía numerosas referencias a la Iglesia, por uno con el Quetzal y ramas de olivo.


BIBLIOGRAFIA:

 

5 de julio de 1871: nace el escritor y diplomático Máximo Soto Hall, uno de los principales ideólogos del gobierno de Manuel Estrada Cabrera

Maximo Soto Hall, escritor guatemalteco y medio hermano del president hondureño Marco Aurelio Soto.  Imagen de Iván Molina Jiménez, tomada de la Revista Mexicana del Caribe

Otro de los intelectuales olvidados en Guatemala por sus vinculaciones con gobiernos de cierta índole es Máximo Soto Hall, quien fuera junto a Enrique Gómez Carrillo uno de los principales ideólogos y aduladores del licenciado Manuel Estrada Cabrera durante su largo gobierno.

Máximo Soto Hall provenía de una acaudalada familia de empresarios, profesionales, políticos e intelectuales. En 1857, la familia Soto Hall se había mudado a Guatemala, a donde había sido enviado Máximo Soto en calidad de Ministro Plenipotenciario de su país; Soto era un médico y abogado hondureño con fuertes intereses en minería y en el comercio al por mayor en Tegucigalpa, fundador de la Universidad de Honduras y candidato a la presidencia de ese país centroamericano.

Soto Hall era hermano por parte de padre de Marco Aurelio Soto Martínez, quien fue Ministro de Instrucción Publica y de Relaciones Exteriones en Guatemala y luego presidente de la República de Honduras. También era primo de Ramón Rosa Soto, quien alternaba las carteras de Educación y Relaciones Exteriores en Guatemala con Soto Martínez y luego fue Ministro General de Gobierno en Honduras.  Otros miembros de su familia incluían a la intelectural guatemalteca Elisa Hall de Asturias, autora de la obra “Semilla de Mostaza”.

Soto Hall nació como hijo póstumo, pues su padre falleció seis meses antes del parto. Creció y se educó en Guatemala pues su madre, Guadalupe Hall Lara, era hija de William Hall, socio de la casa comercial “Hall, Meany & Bennet”, establecida en Guatemala en 1826 y entonces vicecónsul de la Gran Bretaña.  En su residencia se reunían los personajes más ilustres de Guatemala y recibió la educación más esmerada que se podia tener en esa época, egresando del entonces prestigioso y exclusivo Instituto Nacional Central para Varones aunque por su carácter díscolo no cursó estudios universitarios.

Su vinculación con el gobierno de Estrada Cabrera, hizo que luego del derrocamiento de don Manuel en 1920 su figura fuera dejada en el olvido junto con la de Enrique Gómez Carrillo, y es por ello es que muy pocos guatemaltecos lo recuerdan.

BIBLIOGRAFIA:

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  • — (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
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  • Bascome Jones, J.; Scoullar, William T.; Soto Hall, Máximo (1915). El Libro azul de Guatemala. Searcy & Pfaff. «relato é historia sobre la vida de las personas más prominentes; historia condensada de la república; artículos especiales sobre el comercio, agricultura y riqueza mineral, basado sobre las estadísticas oficiales».
  • Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Dime con quien andas y te diré qué escribes: la amistad de Gómez Carrillo y Rubén Darío». Universidad Francisco Marroquín. Guatemala. Archivado desde el original el 28 de marzo de 2016
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  • Mendoza, Juan Manuel (1946). Enrique Gómez Carrillo, estudio crítico-biográfico: su vida, su obra y su época II (2.ª edición). Guatemala: Tipografía Nacional.
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  • Oyuela, Leticia de (2007). Ramón Rosa, plenitudes y desengaños. Tegucigalpa, Honduras: Guaymuras. ISBN 978-99926-33–67-0.
  • Suazo Rubí, Sergio (1991). Auge y crisis ideológica del Partido Liberal 100 años. Tegucigalpa, Honduras: Alin Editora.
  • Unión Tipográfica (1920). Principales jefes del Cabrerismo. Guatemala: Unión Tipográfica._