19 de marzo de 1823: abdica Agustín de Iturbide, dando por finalizado el Primer Imperio Mexicano, al que se había anexado Centro América en 1822

 

 

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Retrato del emperador Agustín I, de Primitivo Miranda que se conserva en el Museo del Castillo de Chapultepec, México.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.
Las aspiraciones que tenían los criollos mexicanos de establecer un imperio poderoso que se extendiera desde Costa Rica hasta Oregon y Wyoming se hicieron humo en marzo de 1823, cuando el Primer Imperio Mexicano cayó debido a las rencillas entre ellos mismos.

El 19 de marzo de 1823, el secretario de Justicia Juan Gómez Navarrete comunicó por medio de una carta la abdicación del emperador Agustín de Iturbide:

Reconocido el soberano Congreso por la Junta y tropas adheridas al Plan o Acta de Casa Mata, cesó el motivo porque yo conservé la fuerza en la inmediaciones de la capital. La corona la admití con suma repugnancia, sólo para servir a la patria; pero desde el momento en que entreví que su conservación podría servir si no de causa, al menos de pretexto para una guerra intestina, me resolví dejarla.

No hice yo abdicación de ella, porque no había representación nacional reconocida generalmente […] hay ya el reconocimiento, y hago por tanto la abdicación absoluta.

Mi presencia en el país sería siempre pretexto para desavenencias, y se me atribuirían planes en que nunca pensara. Y para evitar aún las más remota sospecha, me expatriaré gustoso y me dirigiré a una nación extraña. Sólo le pediré al Congreso que pague la nación las deudas que he contraído con particulares amigos, que no son de gran consideración; pues aunque el mismo Congreso dejó a mi arbitrio que tomara para mí lo que necesitara y la Junta me hizo una asignación, yo no podía hacer uso de lo uno ni de lo otro, cuando las necesidades de las tropas, empleados y funcionarios públicos llegaban a mi corazón.

A los pocos meses, Centroamérica se separó de México y se constituyó en la República Federal de Centro América la cual caería en una sangrienta guerra civil en los próximos años.

BIBLIOGRAFIA:

19 de marzo de 1840: Rafael Carrera retoma la ciudad de Guatemala y vence de forma definitiva al invasor Francisco Morazán

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Hospital San Juan de Dios a principio del siglo XX. Aquí fueron derrotadas parte de las fuerzas invasoras de Morazán. Imagen tomada de Wikimedia Commons.
Tras la recuperación del Estado de los Altos a principios de 1840, el presidente de la agonizante República Federal de Centro América, Francisco Morazán, invadió a Guatemala, tomando la capital el 18 de marzo.

De acuerdo a un plan previamente trazado, las fuerzas de Rafael Carrera no defendieron la ciudad, sino que fingieron una retirada y se refugiaron en El Aceituno. Al día siguiente, Carrera se aproximó a Guatemala en son de ataque y Morazán en un primer intento lo obligó a retroceder, pero Carrera recibió el refuerzo de las tropas que habían cedido la guarnición de Guatemala el día anterior y realizó un contraataque formal.

Morazán tenía una fuerza de infantería, y toda su caballería en las alturas de la Iglesia del Calvario y en los alrededores de la plaza de toros (hoy Plazuela Barrios); su guardia personal estaba en el Hospital San Juan de Dios, parte de su infantería en la Plaza de Armas y su estado mayor en el Santuario de Guadalupe.

Por parte de las fuerzas guatemalteca, Vicente Cruz atacó a Cabañas en la plaza de toros y Sotero Carrera a las fuerzas acantonadas en el hospital, a las que venció rápidamente. Cabañas se vio obligado a retroceder hasta el Calvario, en donde estaba Morazán, quien a su vez tuvo que retirarse hasta la Plaza de Armas.

El combate duró todo el día, pero ya viéndose perdido, Morazán y sus más allegados salieron huyendo de la ciudad por la garita de El Incienso,​ gritando “¡Que viva Carrera!” para salvar la vida.

​Las fuerzas de los conservadores, en represalia de la política de tierra arrasada que había implementado el gobernador liberal Mariano Gálvez desde que se iniciara la revuelta campesina en 1838, fusilaron hasta a los heridos. En total, hubo cuatrocientos catorce muertos entre los salvadoreños.

Este fue el fin politico del general Morazán y el inicio del dominio del gobierno conservador de Guatemala en la región centroamericana.

BIBLIOGRAFIA: