9 de junio de 1920: suprimen el departamento de El Progreso

A petición de los municipios que lo componen, el gobierno de Carlos Herrera disuelve el departamento de El Progreso, retornando a sus municipios a sus departamentos originales.

Línea del Ferrocarril del Norte a lo largo del río Motagua. En el recuadro: el presidente Carlos Herrera. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El departamento de El Progreso se había creado por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera mediante el decreto 683 del 13 de abril de 1908 para administrar en forma más eficiente la región por donde pasaba el Ferrocarril del Norte, que fue concluido por el gobierno ese año. El nuevo departamento incluyó a los municipios de Cabañas, Acasaguastlán, Morazán, Sanarate, San Antonio La Paz, San José del Golfo, Guastatoya, y Sansaria, en otras palabras, fue formado conparte Sudoeste del departamento de Zacapa, Noroeste del de Chiquimula, Sudeste del de la Baja Verapaz, Nordeste del de Guatemala y la mitad Norte del de Jalapa.1

Sin embargo, tras la caída del gobierno de Estrada Cabrera el 15 de abril de 1920,2 el gobierno de Carlos Herrera suprimió dicho departamento mediante el siguiente decreto gubernativo:3

Decreto N°. 756

Carlos Herrera, Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

Considerando: que el departamento de El Progreso creado por el Decreto gubernativo número 683, no ha llenado las aspiraciones que se tuvieron en mira por el Gobierno para su creación, como se desprende de la solicitud casi unánime de las Municipalidades que lo forman, relativa a que se reincorporen a los departamentos a que pertenecieron antes de la promulgación del Decreto citado;

Considerando: que la Honorable Asamblea Nacional Legislativa mandó pasar al Ejecutivo para su resolución las solicitudes de reincorporación que le fueron presentadas por varias Municipalidades;

Considerando: que es una obligación del Gobierno atender las solicitudes de los pueblos de la República, siempre que tiendan al desarrollo progresivo de sus actividades, removiendo con ese objeto los obstáculos que se presenten, y que el departamento de El Progreso, por la carencia de las condiciones necesarias, es una remora para el adelanto de los pueblos que lo forman; por tanto;

En Consejo de Ministros, decreta:

Artículo 1°.— Se suprime el departamento de El Progreso; y en consecuencia, los Municipios que lo integran se reincorporarán a los departamentos a que pertenecían con anterioridad al Decreto N°. 683, excepto el de Guastatoya, actualmente El Progreso, que pasa formar parte del de Guatemala.

Artículo 2°.— Las actuales autoridades y funcionarios públicos de ese departamento procederán a remitir los archivos de sus Oficinas a la cabeceras de los departamentos de su origen. Para este efecto, el Gobierno nombrará los interventores que juzgue convenientes.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo, en Guatemala, a nueve de junio de mil novecientos veinte.

        • Carlos Herrera
        • El Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones Exteriores, L. P. Aguirre
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, A. Vidaurre
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Alb. Mencos
        • El Secretario de Estado en el Despacho de la Guerra, E. Escamilla
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, F. Castellanos B.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, A.A. Saravia3

El departamento permaneció disuelto, hasta que fue restituido por el gobierno del general Jorge Ubico en 1935.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1910). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1908-1909. XXVII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. 28.
  2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 91.
  3. Méndez, Rosendo P. (1925). Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 93-94.
  4. — (1938) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1935-1936. LIV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 248-249.

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17 de marzo de 1920: Estrada Cabrera libera a los presos políticos

Tras recibir informes de que el gobierno de los Estados Unidos lo apoyaría nuevamente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera libera a todos los presos políticos

17marzo1920
Masiva protesta con el licenciado Manuel Estrada Cabrera que se realizó el 11 de marzo de 1920 pasando por la Penitenciaría Central, y que el presidente no pudo reprimir porque ya había perdido el apoyo del gobierno de los Estados Unidos. En el recuadro: el presidente Estrada Cabrera en los últimos años de su gobierno. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 13 de marzo de 1920, dos días después de la multitudinaria manifestación en su contra, el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien sabía que había perdido el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, se sentó en la mesa de negociaciones con los representantes del Partido Unionista teniendo como mediador al cuerpo diplomático.1

Por iniciativa del embajador inglés las reuniones se llevaron a cabo en la Legación estadounidense, empezando a las 2:30 de la tarde.  Las reuniones eran presididas por el decano del cuerpo diplomático, que en ese momento era el embajador de España.  A partir de ese momento, y sin importar que había dos representantes de la rama obrera del Partido Unionista —siendo uno de ellos el líder obrero Silverio Ortiz—, las discuciones se hicieron en inglés.  Los puntos que se discutieron aquel día fueron:

  1. Que el gobierno se comprometa a que todas las autoridades cumplan la ley a cabalidad.
  2. Que se ordenara la libertad de los reos y detenidos políticos
  3. Que se ordenara la restitución a sus hogares de los reos políticos que estaban confinados en otros puntos.2

Sin embargo, como los delegados de Estrada Cabrera no tenían facultad para autorizar los puntos segundo y tercero por lo que se decidió cerrar la sesión y esperar la respuesta del presidente.2

Pero hubo una nueva reunión el 15 de marzo en la que se discutieron dos nuevos puntos, sin que se llegara a conclusión alguna con respecto a los presos políticos.  Fue aquí que, cansados de no entender las largas discusiones en inglés y de que no hubiera resultado en cuando a la libertad de los presos, los representantes obreros del Partido Unionista decidieron ya no asistir a más reuniones con los representantes de Estrada Cabrera.3

Cuando se abrió la sesión del 16 de marzo, los miembros del Cuerpo diplomático no quiseron realizar la reunión porque «falta la representación obrera que, constituye la veradera representación del pueblo«.  Entonces se acordó que una delegación compuesta por el embajador francés, el embajador inglés y el secretario de la legación estadounidense se reuniera con Estrada Cabrera para indicarle que el pueblo se negaba a negociar con sus delegados en tanto no se comprometiera a liberar a los presos políticos.4

Por otra parte, ese mismo día el presidente guatemalteco había manifestado al jefe de la Legación estadounidense que «veía la situación de Guatemala sumamente seria y que ponía la suerte de su país en manos del gobierno de los Estados Unidos». Al saber esto, el 17 de marzo el Departamento de Estado envió instrucciones al jefe de la Legación, Benton McMillin, para que hiciera saber a Estrada Cabrera que el gobierno de los Estados Unidos declararía públicamente que tenía plena confianza en las promesas del presidente guatemalteco y que veía con horror cualquier intento de derrocarlo, siempre y cuando Estrada Cabrera hiciera una proclama pública reconociendo los derechos garantizados por la Constitución y comprometiéndose a no reprimir al Partido Unionista ni a ningun otro partido opositor.4

Estrada Cabrera no hizo la proclama, pero sí liberó a los presos políticos ese mismo día satisfecho de que habría recuperado el apoyo del gobierno norteamericano.  Los presos unionistas fueron recibidos con ovaciones en la casa del Partido, y algunos hasta fueron llevados en hombros desde una cuadra de distancia.  Además, ese mismo día se unieron al Partido Unionista los empleados de correos, los telegrafistas y los empleados de aduanas, y por la noche, hubo manifestaciones de júbilo en la reunión  de la Liga Obrera, a la que asistieron cuatro mil personas.5

Por supuesto, los Unionistas no estaban al tanto de las negociaciones que tuvo Estrada Cabrera con el jefe de la Legación estadounidense, y creyeron que había sido la comisión de diplomáticos y sus reuniones con los representantes de Estrada Cabrera lo que habían logrado la liberación de los presos políticos.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles! Guatemala: Tipografía Nacional. p. 451.
  2. Ibid., p. 452.
  3. Ibid., p. 454.
  4. Ibid., p. 455.
  5. Ibid., p. 457.

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2 de abril de 1920: Estrada Cabrera nombra a Jorge Ubico como Ministro de Fomento

El licenciado Manuel Estrada Cabrera nombra a su último gabinete, en el que se encuentra el coronel Jorge Ubico como Ministro de Fomento.

2abril1920
Armamento disponible en la Finca «La Palma» del presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera, hacia el final de su presidencia. En el recuadro: el entonces coronel Jorge Ubico, nombrado Ministro de Fomento. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hacia el final de su gobierno, el gabinete en pleno del licenciado Manuel Estrada Cabrera presentó su renuncia al gobernante, debido al auge del Partido Unionista y a la percepción de que el presidente ya no gozaba del apoyo del gobierno de los Estados Unidos. De esta forma, el 2 de abril de 1920, el presidente organizó su nuevo gabinete por medio del siguiente decreto:1

Palacio del Poder Ejecutivo, Guatemala 2 de abril de 1920

El Presidente Constitucional de la República

Con vista de la renuncia que los señores Licenciado José María Reina Andrade, don Guillermo Aguirre, don Luis F. Mendizábal y Licenciado J Eduardo Girón presentaron de las Carteras de Gobernación y Justicia, Hacienda y Crédito Público, Fomento e Instrucción Pública, respectivamente, acuerda:

Organizar el Gabinete con el personal siguiente:

      1. Para el desempeño de Gobernación y Justicia, al Licenciado José Serrano Muñoz; para el de Hacienda y Crédito Público don Guillermo Aguirre; para el de Fomento, Coronel Jorge Ubico; para el de Instrucción Pública, General José María Orellana;
      2. Para mientras dure la ausencia del Doctor Luis Toledo Herrarte, quien se haya en el exterior en misión especial, desempeñará interinamente la de Relaciones Exteriores el Licenciado Manuel Echeverría y Vidaurre;
      3. Crear la Cartera de Agricultura y Trabajo, nombrando para su desempeño al Licenciado Mariano López Pacheco;
      4. Asumir la de Guerra, nombrando Subsecretario al General Miguel Larrave;
      5. Dar las más expresivas y sinceras gracias a los dimitentes por los servicios que prestaron durante el tiempo que tuvieron a su cargo las carteras mencionadas.

Comuníquese

        • Estrada Cabrera1

Durante todos los días que duró su breve gestión al frente del Ministerio de Fomento, Ubico aprovecó para otorgar autorización para que se registraran marcas estadounidenses a varios de sus representantes en Guatemala; he aquí un ejemplo de uno de esos decretos en mención:2

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 3 de abril de 1920.

Vista la solicitud presentada por el Licenciado don Federico S. de Tejada, relativa a que se registre a favor de su poderdante W. M. Simpson, Sons & C°., de Filadelfia, Pennsylvania, Estados Unidos de América, una marca de fábrica usada en telas de algodón, hilo y lana para vestidos,

Resulta: que en las diligencias seguidas al efecto, se llenaron los requisitos que exigen las leyes de la materia; que hechas las publicaciones del caso no se presentó parte opositora; que es favorable el informe emitido por la Dirección General de Industrias y Comercio encargada del ramo, por tanto;

El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Acuerda:

En observancia de la disposición gubernativa de fecha 5 de diciembre de 1917, que de conformidad con lo prescrito por el Decreto legislativo 441 y con las salvedades a que se refiere el artículo 31 de la misma ley. se registre por la Oficina respectiva la marca de referencia.

Comuniqúese.

        • Ubico2

Ubico renunció al saber que iban a declarar mentalmente incapaz al presidente el 8 de abril, aduciendo que no quería ser parte de la dictadura, a pesar de que su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela era el presidente de la Asamblea Legislativa desde que Estrada Cabrera tomó el poder el 9 de febrero de 1898. La renuncia de Ubico le valió ser elevado a general de brigada poco después por el gobierno de Carlos Herrera, de acuerdo al siguiente decreto:3

Decreto número 1076

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Decreta:

Artículo único.— Se asciende al grado de General de Brigada al Coronel Jorge Ubico.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo, en Guatemala, el veintiocho de mayo de mil novecientos veinte.

        • Arturo Ubico, Presidente.
        • León de León Flores, Secretario
        • Ricardo C. Castañeda, Secretario

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 1° de junio de 1920.

Cúmplase y publíquese.

        • Carlos Herrera.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de la Guerra, Emilio Escamilla3

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 190-191.
  2. Ibid, p. 194.
  3. Ibid, p. 47.

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5 de octubre de 1920: Herrera convoca a una Asamblea Constituyente

El gobierno de Carlos Herrera disuelve la Asamblea Legislativa y convoca a una Asamblea Constituyente

5octubre1920
La Plaza de Armas de la ciudad de Guatemala en 1920. Se observa antiguo Mercado Central, la Iglesia Catedral en ruinas, el parque Central con la estatua de Colón, el Portal del Comercio, el Arco Chino y el Palacio de Cartón. En el recuadro: el presidente Carlos Herrera. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y del libro «Caída de una tiranía«.

El 5 de octubre de 1920 el gobierno de Carlos Herrera emitió el Decreto 1082, por medio del cual se dispuso que se reuniera una Asamblea Constituyente en la Ciudad de Guatemala el 15 de noviembre de ese año, para modificar la constitución de 1879 y así evitar que se produjeran en el futuro los abusos que permitieron al general J. Rufino Barrios y al licenciado Manuel Estrada Cabrera perpetuarse en el poder.1

Los nuevos diputados, entre los que se incluía a miembros del partido conservador por primera vez desde 1871, estuvieron de acuerdo en que solamente había necesidad de modificar algunos artículos, ya que otros contenían principios inmejorables.  Estos artículos, relacionados principalmente con la centralización del poder en la figura del presidente de la República fueron modificados después del trabajo de varios meses.1 Y es que debe recordarse aquí que la constitución de 1879 había sido elaborada expresamente para permitir al general J. Rufino Barrios gobernar como mejor le pareciera2.

Entre las modificaciones que hizo aquella asamblea se incluyeron:1

    • Artículo 8: que trata del voto.
    • Artículo 36: consignación de la proscripción de las penas infamantes.
    • Artículo 39: limitando la facultad que concede al Presidente para suspender las garantías con el voto del Consejo de Ministros y que la Asamblea constituyente modificó extendiendo esa facultad para usarla en el tiempo que se encontrara reunida la Asamblea Legislativa, lo que contribuía a restringir las facultades del jefe del Ejecutivo.
    • Artículo 66: se redujo el período presidencial de 6 a 4 años.  Esto ya se había hecho cuando la constitución se restringió en 1885 luego de la muerte de J. Rufino Barrios,3 para evitar que sus sucesores gozaran de los mismos privilegios que el caudillo liberal; sin embargo, el general presidente Manuel Lisandro Barillas dió un autogolpe de estado en 1887 y logró que las modificaciones de 1885 fueran descartadas4.

Pero estas modificaciones no tardaron.  Tras el golpe de estado en contra del presidente Carlos Herrera perpetrado el 5 de diciembre de 1921 por los generales José María Orellana, José María Lima y Miguel Larrave, y patrocinado por la United Fruit Company – verdadero poder tras el trono en Guatemala en esa época – , este Consejo Militar convocó nuevamente a la Asamblea Legislativa – ampliamente liberal y cabrerista – que había sido disuelta el 5 de octubre de 1920 y ésta emitió varios decretos, aceptando la renuncia del presidente Herrera e indicando que el decreto 1082 del 5 de octubre de 1920 era inconstitucional y, por lo mismo, que la constitución de 1879 regresaba a lo establecido antes de las modificaciones de 1921.  Así pues, el país retornó al cabrerismo, pero sin Estrada Estrada Cabrera.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Montúfar, Rafael. (1923) Caída de una tiranía. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 113-130.
  2. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía de Pedro Arenales.
  4. Caballeros, Adrián F. (1887). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1887 VI. Guatemala: Tipografía La Unión.
  5. Montúfar, Caída de una tiranía, pp. 142-152.

22 de mayo de 1920: se funda la Asociación de Estudiantes Universitarios

El gobierno de Carlos Herrera funda la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU)

22mayo1920
Estudiantes universitarios de la época en que se fundó la Asociación de Estudiantes, reunidos en el patio de la Facultad de Derecho y Notariado.  En el recuadro: el presidente Carlos Herrera, quien les donó la antigua Escuela «Manuel Cabral» para que fuera la sede de su asociación.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 2 de mayo de 1918, a pesar de la evidente ineficacia del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera para resolver los problemas de la Ciudad de Guatemala las muestras de servilismo hacia la figura presidencial continuaban en el país, y se creó la Universidad «Estrada Cabrera« reuniendo en una sola entidad a todas las Escuelas Facultativas que existían en ese entonces y la cual, en su primer acto oficial, le otorgó el grado de Doctor al presidente.1 Hasta 1914, el apoyo del gobierno de los Estados Unidos hacia Estrada Cabrera había sido sólido, al punto que la revista de la United Fruit Company, la frutera transnacional estadounidense que era el principal producto agrícola e industrial de Guatemala en esa época, había publicado que era más que segura la reelección del gobernante para un término más, a pesar de estar gobernando desde 1898.2

Pero aquel apoyo para Estrada Cabrera se derrumbó cuando fue incapaz de formar la República Suroriental con la región sur de México y el Petén, aprovechando la anarquía que se vivía en México durante la revolución contra el presidente de facto Victoriano Huerta. Los Estados Unidos le habían pedido que sobornara a algún oficial mexicano para que comandara un ejército que segregara la región de Soconusco, Lacantún y Chiapas, pero el presidente guatemalteco no logró su cometido, pues el general mexicano Ricardo Carrascosa, a quien Estrada Cabrera había proporcionado armas y municiones se negó a perpetrar aquella traición a su país. Aunque el presidente guatemalteco redujo a prisión a Carrascosa, éste logró escapar y se refugió en la Legación Mexicana, en donde pidió asilo, a pesar de ser un rebelde contra el gobiero de Huerta. Tras el triunfo de la revolución de Victoriano Carranza contra Huerta, Carrascosa regresó a México dejando muy mal parado al gobiernante guatemalteco.3,4

Desde ese momento, el gobierno de Woodrow Wilson ya solamente estaba esperando una excusa para quitarle el apoyo a Estrada Cabrera, y se le presentaron dos: primero, la deficiente respuesta del presidente guatemalteco al desastre provocado por los terremotos de 1917-185 y la persecución en contra del obispo José Piñol y Batres, miembro de la familia conservadora Aycinena, luego de que éste criticara duramente al gobierno cabrerista en nueve conferencias en las ruinas del templo de San Francisco. El obispo era sobrino del político Antonio Batres Jáuregui, quien a pesar de ser conservador había trabajado para todas las administraciones liberales desde J. Rufino Barrios hasta Estrada Cabrera, y era primo de Manuel Cobos Batres, un líder conservador que fue quien le escribió los discursos.4

A sabiendas de que el gobierno estaba debilitado, los conservadores liderados por Cobos Batres publicaron el «Acta de los Tres Dobleces» a finales de 1919, en la cual se declaraban contrarios al presidente y promovían la Unión Centroamericana. Así nació el Partido Unionista, que poco a poco empezó a reunir a todos los miembros de la sociedad guatemalteca en contra de Estrada Cabrera.4 A principios de 1920, los estudiantes de la Universidad «Estrada Cabrera» se unieron a los Unionistas y tuvieron una destacada participación en las actividades contra el gobernante; era una época en que los estudiantes universitarios provenían principalmente de las clases altas de la sociedad guatemalteca, eran todos varones y apenas sobrepasaban los doscientos en total.

El 8 de abril de 1920, tras un pacto secreto entre los unionistas y cabreristas, la Asamblea Legislativa presidida por el licenciado Arturo Ubico, hasta entonces incondicional de Estrada Cabrera, declaró mentalmente incapaz para gobernar al presidente y lo sustituyó por Carlos Herrera y Luna, diputado por Santa Lucía Cotzumalguapa. Don Manuel se negó a entregar al poder y se inició la «Semana Trágica«, la cual terminó el 14 de abril con la renuncia del presidente.4 Entonces, por la colaboración prestada por los universitarios para el derrocamiento de Estrada Cabrera, el presidente Herrera clausuró la Universidad «Estrada Cabrera« y reorganizó las Facultades de la misma de la siguiente forma:

    • Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia
    • Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Políticas y Sociales
    • Facultad de Ciencias Médicas
    • Facultad de Ingeniería

Asimismo, en reconocimiento a la colaboración que los estudiantes universitarios prestaron al Partido Unionista, devolvíó a las Facultades Superiores la autonomía para la elección de autoridades —que había sido retirada en 1893— de acuerdo al siguiente decreto:

Decreto No. 1031

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

DECRETA:

Artículo 1°.— Se deroga el Decreto Legislativo No. 193, emitido el 21 de marzo de 1893, y en consecuencia, quedan en vigor las disposiciones de la Ley de Instrucción Pública, modificadas por el mencionado Decreto.
Artículo 2°.— Las elecciones de los miembros de las Juntas Directivas de las diversas Facultades Profesionales, tendrán lugar el presente año en el corriente mes de mayo, y los electos tomarán posesión de sus cargos inmediatamente; pero el período de dos años de su ejercicio se contará desde el mes de enero próximo entrante.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cuatro de mayo de mil novecientos veinte.

        • Arturo Ubico, Presidente de la Asamblea
        • Adrián Recinos, Secretario5

Finalmente, y también por reconocimiento a la contribuciones de los universitarios al derrocamiento de Estrada Cabrera, el gobierno otorgó un espacio para que éstos pudieran celebrar reuniones de toda índole:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de abril de 1920.

El Presidente Constitucional de la República.

En el deseo de prestar apoyo a los jóvenes Estudiantes Universitarios y con el propósito de que tengan un local adecuado para celebrar sus reuniones y editar sus periódicos científicos,

ACUERDA:

Concederles gratuitamente el uso del edificio que ocupa actualmente la Escuela Nacional de Niñas «Manuel Cabral» situado en la 10a. Calle Oriente, contiguo a Capuchinas.

 Comuníquese.

        • Herrera
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Arroyo7

Poco después, el 22 de mayo de 1920, se fundó la Asociación de Estudiantes Universitarios, y sus miembros orignales fueron también miembros del grupo intelectual conocido como «La Generación del 20«. Aquellos estudiantes que luego serían intelectuales y periodistas de gran renombre como Miguel Angel Asturias, David Vela, Epaminondas Quintana y Clemente Marroquín Rojas, entre muchos otros, hicieron contribuciones notables a la Huelga de Dolores ya que aparte de revivir el «No Nos Tientes» (que había dejado de publicarse en 1908), escribieron la letra de la Canción de Guerra Estudiantil «La Chalana«, en la cual hacen crítica mordaz de todos los miembros de la sociedad guatemalteca, y en 1921 reiniciaron el desfile bufo que recorre las calles de la Ciudad de Guatemala. Pero no solamente en la actividades de Huelga participaron activamente, ya que crearon la Universidad Popular en 1922 para aumentar la instrucción del obrero guatemalteco, acercándose al ideal socialista para criticar el orden establecido, dado que la cuestión social del indígena guatemalteco y el papel que debía jugar la educación como una vía de redención de los sectores populares fueron dos de los ejes principales de aquella generación.8

Ahora bien, este compromiso con los intereses de los obreros e indígenas fue únicamente una estrategia para colocarse políticamente en la esfera pública pues la «Generación del 20» compartía con la vieja guardia liberal cabrerista desprecio y temor por las culturas populares; esto quedó en evidencia a medida que los jóvenes escalaron puestos en la jerarquía estatal, ya que poco a poco fueron abandonando su ideario radical e incluso hubo algunos que colaboraron con los gobiernos liberales subsiguientes, especialmente el del general Jorge Ubico Castañeda.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  2. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17)
  3. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  4. Pérez Verdía, Luis (1914). «Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 521. Informe del Sr. Luis Pérez Verdía rendido al Canciller Huertista». Archivado desde el original el 19 de julio de 2014.
  5. Batres Jáuregui, Antonio (1944) La América Central ante la Historia. 1821-1921: Memorias de un Siglo. III. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 673.
  6. Asamblea Legislativa (10 de mayo de 1920). «Decretos del Organismo Legislativo». Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala – América Central p. 1.
  7. Gobierno de Guatemala (25 de abril de 1920). «Decretos del Organismo Ejecutivo». Guatemala: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala – América Central p. 1.
  8. Fuentes Oliva, Regina (2012). «1920, una década de cambios educativos para Guatemala». Boletín AFEHC (54).

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11 de marzo de 1920: multitudinaria manifestación Unionista

Multitudinaria manifestación organizada por el Partido Unionista contra el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera

11marzo1920
La manifestación unionista a su paso por la Penitenciaría Central el 11 de marzo de 1920.  En el recuadro: el licenciado Manuel Estrada Cabrera, presidente de Guatemala desde 1898.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En 1919 la relación entre los Estados Unidos y el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera se fracturó.  El distanciamiento se inició durante la guerra civil que se desató en México tras el asesinato del presidente Francisco Madero y la contrarevolución de Victoriano Huerta, cuando los Estados Unidos intentaron desmembrar el sur de México con la ayuda de Estrada Cabrera y forma la República Suroriental con parte de Chiapas, Tabasco y Petén; para conseguir este fin, el presidente guatemalteco intentó sobornar a un general antihuertista que estaba en el país —el lugarteniente de Venustiano Carraza, Ricardo Carrascosa— pero no lo consiguió.1,2 A partir de allí, el gobierno estadounidense solamente estaba esperando una excusa para deshacerse del gobernante guatemalteco, al que había apoyado incondicionalmente desde 1900 sin importar el partido del gobernante de turno en el país norteamericano, aunque no había encontrado un sustituto adecuado y apoyó su reelección en 1915.3

La excusa para que los estadounidenses le quitaran el apoyo al gobernante guatemalteco finalmente llegó con las charlas del obispo de Facelli, José Piñol y Batres, quien era miembro de la familia Aycinena y primo del líder conservador Manuel Cobos Batres, quien escribió los discursos y quien aborrecía al presidente por ser ser liberal y por considerarlo «mestizo de indio«.4 Hasta poco antes, el obispo Piñol y Batres había incondicional de Estrada Cabrera, e incluso había encabezado el comité que trabajó para conseguir la reelección del presidente en 1915, cuando todavía era obispo de Granada.5

El obispo de Facelli dio varias charlas entre las ruinas del templo de San Francisco en mayo de 1919 —que todavía no estaba reconstruido tras los terremotos de 1917-18— en donde acusaba al gobierno liberal de Estrada Cabrera de todos los abusos que había cometido durante su ya larga gestión de más de 20 años.  Los esbirros del gobierno empezaron a perseguir al obispo, aunque sabían muy bien que la profunda fe católica del pueblo guatemalteco les impedía arrestarlo y llevarlo a la Penitenciaría Central, como habían hecho con todos los enemigos del gobierno hasta ese momento.6

Estrada Cabrera entonces optó por reducir al obispo de Facelli a prisión domiciliaria en el Palacio Arzobispal, ya que el arzobispo de entonces, Julián Raymundo Riveiro, había sido puesto en la mitra por el propio presidente guatemalteco tras la muerte del arzobispo Casanova y Estrada en 1913 y era incondicional al presidente.  Tras un período en esta situación, Piñol y Batres fue exiliado del país el 21 de agosto de 1919.7

Los conservadores, reunidos en el Partido Unionista, organizaron una comisión para quejarse del maltrado que había sufrido el obispo a manos del gobierno y consiguieron que el Secretario de Estado Joseph Patrick Tumulty –quien era el presidente de hecho tras el derrame cerebral que sufrió Woodrow Wilson— retirara su apoyo al gobierno guatemalteco ese mismo mes de agosto.  A partir de este momento, el Partido Unionista surgió como la espuma y se fue envalentonando más y más.8

Así se llegó al 11 de marzo de 1920, cuando los Unionistas organizaron una manifestación contra el gobierno en la Ciudad de Guatemala, algo que no se había visto en varias décadas.  La marcha iba encabezada por el ciudadano José Azmitia, quien portaba la bandera centroamericana y quien no quiso entregarla a los otros miembros del partido que tenían que portarla por turnos, porque sabía que Estrada Cabrera había colocado francotiradores con órdenes de asesinar al que llevara la bandera.9 Azmitia, ya había estado en prisión varias veces desde el atentado de los cadetes en 1908 pues, aunque no había tenido nada que ver en el asunto, fue a ponerse a las órdenes de las familias de los implicados frente a los agentes del gobierno.10

La marcha fue un éxito rotundo para el Partido Unionista, ya que aunque no derrocó al presidente en ese momento, si lo debilitó considerablemente y abrió las puertas para que los cabreristas traicionaran al presidente y pactaran con los unionistas declararlo mentalmente incapaz el 8 de abril de 1920.8-11

(NOTA ACLARATORIA:  a nuestros lectores que han tenido el libro «¡Ecce Pericles!» como referencia del gobierno de don Manuel, es conveniente indicarles que dicho libro adolece de parcialidad hacia los conservadores, mostrando a los miembros del Partido Unionista como héroes de una gesta patriótica y defenestrando al presidente liberal.  Aquel libro fue escrito por el periodista Rafael Arévalo Martínez, quien tiene un sesgo marcadamente conservador y dejó en el tintero numerosas aclaraciones sobre las fuentes que utilizó para escribir su libro.  Por ejemplo, se basa en la obra «Mi Diario» del escritor y diplomático mexicano Federico Gamboa —quien era el embajador de México en Guatemala— para describir los horrores que se vivieron tras el atentado de La Bomba en 1907, pero convenientemente olvida mencionar que dicho diplomático era representante del gobierno conservador del general Porfirio Díaz, y que éste era enemigo declarado de don Manuel por la alianza que éste último tenía con los Estados Unidos.12 Otro ejemplo es que Arévalo Martínez omite las relaciones familiares entre los líderes del Partido Unionista, quienes eran descendientes de la otrora poderosa familia Aycinena que gobernó el país junto con Rafael Carrera y Vicente Cerna de 1851 a 1871.13-14)


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 252-258.
  2. Pérez Verdía, Luis (1914). «Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 521. Informe del Sr. Luis Pérez Verdía rendido al Canciller Huertista». Archivado desde el original el 19 de julio de 2014.
  3. Dosal, Paul (1995). Doing Business with the Dictators: A Political History of United Fruit in Guatemala, 1899-1944 (en inglés). Nueva York: Rowman and Littlefield.
  4. Arévalo Martínez, ¡Ecce Pericles!, p. 268.
  5. Ibid., p. 269.
  6. Ibid., pp. 324-326.
  7. Ibid., p. 361.
  8. Ortiz Rivas, Silverio (1922). Reseña histórica de la parte que el elemento obrero tuvo en el Partido Unionista. Guatemala: Inédito. «Reproducido parcialmente en el libro ¡Ecce Pericles! de Rafael Arévalo Martínez».
  9. Colón Gómez, Julio (1980). «Mi tío José»Revista Ingeniería (Guatemala: Colegio de Ingenieros de Guatemala).
  10. Arévalo Martínez, ¡Ecce Pericles!, pp. 211-214.
  11. Méndez, Rosendo P. (1927). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921Guatemala: Tipografía Nacional. pp.: 4-6.
  12. Gamboa, Federico (1910). Gómez de la Puente, Eusebio, ed. Mi diario, primera serie. México: La Europea. Archivado desde el original el 4 de junio de 2015
  13. Chandler, David L. (1978). «La casa de Aycinena»Revista de la Universidad de Costa Rica (San José, Costa Rica).
  14. Zavala Urtecho, Joaquín (1970). «Huellas de una familia vasca-centroamericana en cinco siglos de historia»Revista conservadora del pensamiento centroamericano (Managua, Nicaragua) XXIII (111). p. 145-147.

5 de julio de 1920: renuncia el Ministro de Hacienda Adrián Vidaurre

El presidente Carlos Herrera compra en cincuenta mil dólares la renuncia del Ministro de Hacienda Adrián Vidaurre, un importante líder cabrerista

5julio1920
Principales colaboradores del presidente Carlos Herrera en 1920; el licenciado Adrián Vidaurre aparece en primera fila la derecha del presidente.  En el recuadro, uno de los recibos que firmara Vidaurre por cincuenta mil dólares sin especificar justificación alguna.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y Nuestro Diario.

El licenciado Adrián Vidaurre, ex-Auditor de Guerra y diputado ante la Asamblea Legislativa, fue el principal líder del cabrerismo que negoció con los conservadores del Partido Unionista la caída del presidente liberal Manuel Estrada Cabrera en 1920 y dejar en su lugar al ciudadano Carlos Herrera, un rico productor de azúcar que hasta entonces había tenido un papel mínimo en la política nacional, aunque había diputado por Santa Lucía Cotzumalguapa, por muchos años. A cambio de su colaboración, a Vidaurre le fue entregado el puesto de Ministerio de Hacienda, además de otros tres ministerios para diputados cabreristas.1,2

Vidaurre era originario del departamento del Petén, del que fue Jefe Político durante el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas,  y durante el gobierno de Estrada Cabrera, en su calidad de Auditor de Guerra estuvo a cargo de la persecución de los autores del atentado de La Bomba y de Los Cadetes, las cuales pueden considerarse como ejemplos de creación de causas falsas contra supuestos involucrados.1,2  De hecho, Miguel Angel Asturias se basó en Vidaurre para el persona del Auditor de Guerra en su novela «El señor Presidente«.3

Ya en el gobierno, Herrera mostraba por Vidaurre una deferencia especial, considerando que éste tenía mucho de estadista, dado que había sido uno de los principales colaboradores del licenciado Estrada Cabrera durante su largo gobierno.  Y esto lo aprovechó Vidaurre para estar todo el tiempo posible con el nuevo presidente, y evitar así que los «cachurecos» conservadores del Partido Unionista lo controlaran.2

Los unionistas se dieron cuenta pero no podían hacer nada.  Pero el 5 de julio de 1920 la situación cambió. Durante una manifestación unionista en la que se exigía justicia pronta contra ex-cabreristas, los ánimos se exaltaron a tal punto, que el ministro de la Guerra, el líder unionista conservador Emilio Escamilla Hegel, tuvo que dar vuelta a unas ametralladoras para que no atacaran a los manifetantes cuando éstos vociferaban frente a la casa presidencial.  Tras esto, Escamilla y el líder unionista José Azmitiaconvencieron a los manifestantes a reunirse en la casa del partido (que era propiedad de Escamilla) y allí, tras varias horas de discusiones, el elemento obrero pidió a gritos que saliera Vidaurre del gobierno; entonces, una comisión de los unionistas fue a visitar al presidente a solicitarle que le pidiera la renuncia al ministro de Hacienda, pero el presidente se negó en repetidas ocasiones.3-5

Mientras estaba todavía la delegación unionista, llegó Vidaurre junto con el Presidente del Poder Judicial, José Beteta, ambos en estados de ebriedad, y al enterarse del motivo de la reunión montó en cólera. Vidaurre, borracho como estaba, empezó a insultar al presidente, a los unionistas y al Ministro de la Guerra, Emilio Escamilla, con todo tipo de improperios, sin importarle que estuvieran también presentes el ministro de Relaciones Exteriores, el subsecretario de Relaciones, el Ministro de México, el primer Designado y el periodista Federico Hernández de León, director de «Nuestro Diario«.3-5

De acuerdo a Escamilla, Vidaurre exclamó colérico y entre insultos soeces lo siguiente: «No, yo no volveré al ministerio si usted no me llama por un acuerdo gubernativo en el que, además, se me darán todas las satisfacciones del caso por las ofensas recibidas. Ya no hay principio de autoridad.  Ya el pueblo hace lo que le da la gana. Atenta contra altos funcionarios del gobierno sin castigo alguno.  Por allí andaba huyendo el Presidente del Poder Judicial por los cercos de chichicaste.  Y cuando el jefe de la Plana Mayor, en cumplimiento de su deber, les quiere parar los pies, el propio ministro de la Guerra les quita las ametralladoras.  No, yo no vuelvo si no me llaman por un acuerdo dándome todas las satisfacciones del caso.»3

Todos los asistentes guardaban un profundo silencio.  El presidente solamente atinó a pasarse el índice por el ojo derecho, murmurando algunas palabras.  Nadie entendía cómo una persona tan odiada e impopular como Vidaurre pretendía imponerse de aquella manera al presidente de la República.4-6

Aquel fue el final de la reunión, pero más tarde, ese mismo día, Vidaurre regresó más calmado a la casa presidencial a pedir a Herrera que le diera una concesión por cien mil árboles de caoba en El Petén a cambio de su renuncia.  Cuando Herrera se negó, le pidió entonces cien mil dólares a cambio de la mencionada renuncia.  Finalmente, tras regatear un poco, Herrera accedió a darle cincuenta mil dólares al ahora exministro, sin saber exactamente de donde sacarlos.5,6

Al día siguiente, Herrera llamó de urgencia al ministro Escamilla y le leyó la carta en que aceptaba la renuncia de Vidaurre, en forma corta y clara.  Tras leerla a Escamilla, éste estuvo de acuerdo pues el presidente Herrera todavía no había sido electo oficialmente y solamente servía en calidad de presidente interino. Poco después, Vidaurre fue enviado a Cuba como ministro plenipotenciario, con todos los gastos de viaje pagados y un sueldo de 1000 dólares mensuales.2

No era la primera vez que Vidaurre recibía cincuenta mil dólares del gobierno de Herrera.  El 11 de abril de 1920, cuando ya era presidente Herrera pero todavía estaba peleando desde «La Palma» el licenciado Estrada Cabrera, Vidaurre firmó un recibo al licenciado Alberto Mencos, ministro de Fomento en ese momento, en los siguientes términos y sin detallar el motivo de la entrega:

He recibido del Sr. Ministro de Fomento, don Alberto Mencos, 48,000 cuarenta y ocho mil dólares, y 40,000 moneda nacional.

Guatemala, 11 de abril de 1920

        • A. Vidaurre3

BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Montúfar, Rafael (1923) «Caída de una tiranía«. Guatemala: Sánchez y de Guise.
  3. Asturias, Miguel Ángel (2000). Martin, Gerald, ed. El señor presidente. Universidad de Costa Rica. p. 1088. ISBN 9788489666511.
  4. Asturias Morales, A. (29 de julio de 1930) «La Lámpara de Aladino» Guatemala: Nuestro Diario.
  5. Escamilla, Emilio (27 de agosto de 1930) «Una carta del señor Emilio Escamilla». Guatemala: Nuestro Diario.
  6. Hernández de León, Federico (19 de julio de 1930) «La actuación política de don Carlos Herrera». VI Guatemala: Nuestro Diario.

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29 de agosto de 1920: Herrera es electo presidente constitucional

Termina la semana de elecciones en que resulta electo como presidente constitucional Carlos Herrera.

29agosto1920
El presidente Carlos Herrera y sus ministros de Estado.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Mediante el Decreto 754 del 20 de abril de 1920, la Asamblea Legislativa que había declarado mentalmente incompetente al licenciado Manuel Estrada Cabrera tras veintidós años de gobierno, convocó a elecciones populares para presidente de la república, para celebrarse durante siete días, del 23 al 29 de agosto de ese año, evento para el cual el gobierno despachó 555,000 boletas de ciudadanía y en el que resultó electo Carlos Herrera, quien fungía como presidente interino desde el 8 de abril.1,2

El 13 de septiembre de 1920, la Asamblea lo proclamó presidente constitucional de la República, para un período de seis años que terminaría en 1927, comenzando el 15 de marzo de 1921;  y como primer designado a la Presidencia la Asamblea nombró el diputado José Ernesto Zelaya.3

Desde el principio, la gestión de Herrera se vio afectada por una aguda crisis económica, derivada por los terremotos de 1917-1918, la epidemia de escarlatina de 1919 y la Semana Trágica de 1920, que llevaron a la cotización del peso frente al dólar de $32.30 por US$1 en 1920, a $41.50 por US$1 en diciembre de 1921. Adicionalmente, el precio del café sufrió una fuerte caída en su cotización en el mercado internacional, llegando a los 8 dólares por quintal. El precio del azúcar también bajó, causando graves daños a la economía nacional.3

No obstante los problemas económicos hererados de la gestión cabrerista, el gobierno por medio de la Secretaría de Fomento, impulsó una mejora en la infraestructura en el interior del país, especialmente en algunas carreteras, el telégrafo y las vías de navegación, e intentó solucionar otros problemas que aquejaban a la población. Pero fueron sus problemas con la compañía estadounidense United Fruit Company y las fuerzas armadas, principal apoyo politico y económico del gobierno cabrerista, los que derivaron en su eventual derrocamiento en diciembre de 1921 en un golpe de estado dirigido por el general José María Orellana, antiguo Jefe de Estado Mayor del licenciado Estrada Cabrera y del propio Herrera.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Bianchi, Julio (1941). Prólogo de “¡Ecce Pericles!” de Rafael Arévalo Martínez. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Fernández Ordoñez, Rodrigo (2008). Charlie Sugar al Poder. III Universidad Francisco Marroquín, Guatemala.

29 de mayo de 1920: primera representación del estudiantado en la Facultad de Medicina

Se logra por primera vez la participación y representación del estudiantado en la Escuela Facultativa de Medicina

29mayo1920
Ruinas de la Escuela Facultativa de Medicina después del terremoto de 1917-18.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Cuando Estrada Cabrera fue derrocado tras la Semana Trágica de abril de 1920, fue sustituido por Carlos Herrera, quien había sido un eterno diputado por Santa Lucía Cotzumalguapa en la Asamblea Legislativa del gobierno de 22 años de don Manuel y quien llegó al poder gracias a un pacto entre los conservadores del Partido Unionista y los cabreristas que traicionaron al presidente cuando vieron su causa perdida.1

En reconocmiento a su participación en el derrocamiento del expresidente, Herrera les otorgó a los estudiantes el edificio de la escuela «Manuel Cabral» para que establecieran allí la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) el 22 de mayo de 1920 y también una biblioteca costeada por el Estado.2

El 1 de mayo de 1920 se reorganizó la Juventud Médica, indicando que estaban «libres ya del obstáculo que por tantos años ahogara toda tentativa de asociación, por muy inocentes fines que se persiguieran«.  Las otras facultades siguieron el ejemplo y establecieron la Universidad Popular, la cual era una especie de extensión universitaria para instruir a los obreros que habían participado en la lucha contra Estrada Cabrera y que antes no tenían acceso a la educación.2

El 29 de mayo de 1920 se logró por primera vez la participación y representación del estudiantado en los problemas universitarios cuando se creó la nueva directiva de la Facultad de Medicina y el Instituto Dental Anexo de la siguiente forma:

  • Consejo Universitario
  • Mesa Directiva
  • Junta Directiva Estudiantil3

La Universidad Nacional siguió funcionando de la misma forma que la Universidad «Estrada Cabrera», aunque sin el nombre de don Manuel hasta que en 1924 el presidente de facto José María Orellana la disolvió y decretó una reforma a la Ley Organica de instrucción pública en la que la Universidad quedó como la «institución encargada de los estudios facultativos y del fomento y vigilancia de los establecimietos destinados a la educación«.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1925) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional p. 165.
  2. Lewin, Beatriz Palomo de (1975) La Universidad en la Década de 1920-30 y durante el régimen de Jorge Ubico (1931-1944). Guatemala, Universidad de San Carlos.
  3. Martínez Durán, Carlos (2009). Las Ciencias Médicas en Guatemala, origen y evolución (4.ª edición). Guatemala: Universitaria,  ISBN 9789993967583.

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17 de mayo de 1920: Herrera reorganiza al Ejército

El presidente Carlos Herrera reorganiza la estructura del Ejército y nombra al general José María Orellana como Jefe del Estado Mayor

17mayo1920
El gabinete del presidente Carlos Herrera luego de la sustitución del general Felipe Pereira por el general Rodolfo Mendoza en la cartera de Guerra.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera en abril de 1920, el presidente nombrado por la Asamblea Legislativa, Carlos Herrera, trató de tomar en sus manos los problemas que más inestabilidad e intranquilidad causaban en el país; sin embargo, su campo de acción estaba muy limitado, ya que llegó al poder luego de que los conservadors del Partido Unionista y los liberales cabreristas llegaran a un acuerdo sobre su presidencia, y que le nombraran a sus ministros de estado, la mayoría de ellos cabreristas.1

En esos momentos, una de las situaciones más apremiantes era la inestabilidad del ejército, ya que había insistentes alarmas de conspiraciones e intentos de golpe de estado. En primer lugar, por acuerdo gubernativo del 2 de mayo de 1920, Herrera clausuró la Academia Militar que Estrada Cabrera había instituido en sustitución de la Escuela Politécnica tras el atentado de los cadetes de 1908, y reorganizó la antigua Escuela, con el reglamento original de 1873.  Luego, el 17 de mayo de 1920, aplicando en la reestructuración del ejército los reglamentos emitidos en 1887 y 1897, reorganizó el Estado Mayor y lo puso bajo el mando del general José María Orellana; por otra parte, nombró al general Felipe S. Pereira como Secretario de la Guerra, siguiendo la costumbre que se utilizaba en aquella época de que en el Ministerio de la Guerra permanecieron los militares «de línea» —es decir, los militares que no habían cursado estudios y ascendían por su longevidad en el servicio— y en el Estado Mayor los oficiales profesionales o de escuela. Por último, en septiembre de ese mismo año, el presidente Herrera decretó el incremento de los salarios de toda la institución, desde generales de división hasta los soldados rasos.2

Pereira era un hombre de carácter impulsivo y poco después de ser nombrado recibió informaciones sobre unas reuniones sospechosas que se estaban llevando a cabo en la casa del licenciado José María Reina Andrade, a la que acudían varios oficiales de alta graduación, entre ellos los generales José María Lima, José María Orellana, Jorge Ubico Castañeda y Antonio Méndez Monterroso. Pereira ordenó que arrestaran a los sospechosos de inmediato, y el Director de la Policía, al recibir la orden consultó con el Jefe del Castillo de San José, quien de inmediato alertó a los liberales cabreristas, quienes convencieron a Pereira que dejara sin efecto la orden. Herrera, al enterarse del incidente, inmediatamente destituyó a Pereira y nombró en su lugar al general Rodolfo A. Mendoza, Jefe del Castillo de San José y afín a los liberales cabreristas.2

Sin saberlo, Herrera había dejado en libertad a quienes lo derrocarían el 5 de diciembre de 1921 con instrucciones de la United Fruit Company.3,4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bianchi Smout, Julio (1941). Prólogo de «¡Ecce Pericles!» de Rafael Arévalo Martínez. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008) La breve presidencia de Carlos Herrera. Universidad Francisco Marroquín, Guatemala.
  3. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  4. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146).

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