Viernes de Dolores de 1922: tras haber sido cancelada en 1903 y luego del derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera en 1920, los estudiantes de las Escuelas Facultativas resucitan la Huelga de Dolores y estrenan “La Chalana”, su canto de guerra

Huelga de Dolores en la decada de 1920.  Notese el campanario de la Catedral en ruinas.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En el año de 1920 los estudiantes universitarios formaron parte del Partido Unionista, movimiento originado por los líderes del Partido Conservador de Guatemala. Este movimiento, que surgió a finales de 1919, se solidificaría y terminaría con el derrocamiento del presidente Manuel Estrada Cabrera en abril de 1920. En 1921, se retoma la tradición de escribir el No Nos Tientes y de celebrar el Desfile Bufo; esta actividad fue dirigida por estudiantes de las tres unidades académicas que existían entonces (Derecho, Medicina y Farmacia), entre cuyos líderes se destacaban David Vela, Epaminondas Quintana, Alfonso Orantes, José Luis Balcárcel, Joaquín Barnoya, Clemente Marroquín Rojas, y Miguel Ángel Asturias, entre otros. En esos años, los estudiantes universitarios provenían principalmente de las clases altas de la sociedad guatemalteca y el total de estudiantes apenas sobrepasaba los doscientos.

El gobierno de Carlos Herrera y Luna reorganizó las Facultades de la Universidad, que quedaron constituidas por decretos gubernativos en abril y mayo de 1920 en la siguiente forma:

  • Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia
  • Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Políticas y Sociales
  • Facultad de Ciencias Médicas
  • Facultad de Ingeniería

Asimismo, en reconocimiento a la colaboración que los estudiantes universitarios prestaron al Movimiento Unionista, devolvíó a las Facultades Superiores la autonomía para la elección de autoridades de acuerdo al siguiente decreto:

Decreto No. 1031
La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

DECRETA:

Artículo 1o.- Se deroga el Decreto Legislativo No. 193, emitido el 21 de marzo de 1893, y en consecuencia, quedan en vigor las disposiciones de la Ley de Instrucción Pública, modificadas por el mencionado Decreto.
Artículo 2o.- Las elecciones de los miembros de las Juntas Directivas de las diversas Facultades Profesionales, tendrán lugar el presente año en el corriente mes de mayo, y los electos tomarán posesión de sus cargos inmediatamente; pero el período de dos años de su ejercicio se contará desde el mes de enero próximo entrante.
Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.
Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cuatro de mayo de mil novecientos veinte.

Arturo Ubico Presidente de la Asamblea

Adrián Recinos Secretario
— Tomado de: «Decretos del Organismo Legislativo». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala – América Central. 10 de mayo de 1920.

Finalmente, y también por reconocimiento a la contribuciones de los universitarios al derrocamiento de Estrada Cabrera, el gobierno otorgó un espacio para que los Estudiantes Universitarios pudieran celebrar reuniones de toda índole:

Organismo Ejecutivo
Ministerio de Instrucción Pública
Se organiza la Junta Directiva de la Facultad de Ingeniería
Se concede a los Estudiantes Universitarios el uso gratuito del edificio de la Escuela «Manuel Cabral»

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de abril de 1920.
El Presidente Constitucional de la República.
En el deseo de prestar apoyo a los jóvenes Estudiantes Universitarios y con el propósito de que tengan un local adecuado para celebrar sus reuniones y editar sus periódicos científicos,

ACUERDA:

Concederles gratuitamente el uso del edificio que ocupa actualmente la Escuela Nacional de Niñas «Manuel Cabral» situado en la 10a. Calle Oriente, contiguo a Capuchinas.
Comuníquese.

HERRERA
El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública

Manuel Arroyo
— Tomado de: «Decretos del Organismo Ejecutivo». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala – América Central. 25 de abril de 1920.

No es de sorprender, pues, que de esta época date la Asociación de Estudiantes «El Derecho» y la Asociación de Estudiantes Universitarios, que fue fundada el 22 de mayo de 1920.

Los estudiantes de la “generación del 20” hicieron contribuciones notables a la Huelga de Dolores. Aparte de revivir el No Nos Tientes, escribieron la letra de la Canción de Guerra Estudiantil «La Chalana», en la cual hacen critica mordaz de todos los miembros de la sociedad guatemalteca. Ahora bien, es importante destacar que las opciones para colocarse, ascender y publicar en Guatemala de entonces eran limitadas, ya que la vieja guardia de escritores e intelectuales esperaba de las generaciones jóvenes deferencia y respeto; ante esa situación la generación del 20 trató de ampliar el mercado cultural, creando la Universidad Popular en 1922 para aumentar la instrucción del obrero guatemalteco y acercándose al socialismo para criticar el orden establecido. La cuestión social del indígena guatemalteco y el papel que debía jugar la educación como una vía de redención de los ectores populares fueron dos de los ejes principales de los estudiantes y profesionales jóvenes en la década de 1920. Este compromiso con los intereses de los obreros e indígenas fue únicamente una estrategia para colocarse políticamente en la esfera pública; la Generación del 20 compartía con la vieja guardia liberal cabrerista desprecio y temor por las culturas populares. Esto fue evidente a medida que los jóvenes escalaron puestos en la jerarquía estatal, ya que poco a poco fueron abandonando su ideario radical e incluso hubo algunos que colaboraron con las dictaduras subsiguientes, especialmente la del general Jorge Ubico Castañeda.

BIBLIOGRAFIA:

 

3 de septiembre de 1922: el gobierno de facto del general José María Orellana restablece los lineamientos liberales en Guatemala y expulsa al arzobispo Luis Javier Muñoz y Capurón

Sepelio del general José María Orellana en 1926.  Su repentina y misteriosa muerte no sirvió a la causa para conseguir el retorno del expulsado arzobispo, ya que Muñoz y Capurn murió en 1927.  Imagen tomada de Wkimedia Commons.

La situación de la Iglesia Católica en Guatemala durante los regímenes liberales que se sucedieron entre 1871 y 1944 fue precaria.   Los presidentes J. Rufino Barrios y Manuel Lisandro Barillas expulsaron a los arzobispos Bernardo Piñol Aycinena en 1872 y Ricardo Casanova y Estrada en 1887, respectivamente, y luego de la caída del presidente Manuel Estrada Cabrera en 1920, el arzobispo Riveiro tuvo que abandonar el país pues era detestado por la grey católica por haber sido nombrado por el derrocado presidente.

El sucesor de Estrada Cabrera, el ciudadano Carlos Herrera y Luna, inició una política de no renovación de las concesiones a la United Fruit Company, empresa estadounidense que había apoyado el gobierno cabrerista.   Ante situación, la UFCO patrocinó un golpe de estado dirigido por el general José María Orellana, ex-jefe del Estado Mayor de Estrada Cabrera, quien expulsó a Herrera y ratificó las concesiones de la frutera transnacional.

El recién nombrado arzobispo Luis Javier Muñoz y Capurón denunció esta situación, por lo que el 3 de septiembre de 1922 fue expulsado del país por el gobierno de Orellana, junto con numerosos curas párrocos y los sacerdotes jesuitas que habían retornado a principios del siglo XX. Por cierto que entre los expulsados estaba el futuro arzobispo Mariano Rossell y Arellano. A partir de ese momento, Orellana impuso las mismas restricciones anticlericales que habían existido durante el gobierno de Barrios y Barillas: el clero no tenia derecho a tener propiedades y se prohibió la entrada de las órdenes religiosas.

Aunque ya el partido conservador estaba muy debilitado tras ciencuenta años de control liberal y el fiasco que había resultado ser el Partido Unionista, la población permanecía mayoritariamente católica y la medida de la expulsión del arzobispo fue adversada por numerosas personas, en especial las mujeres de alta sociedad.    De hecho, rápidamente iniciaron las gestiones para que se repatriara al arzobispo, quien había ido inicialmente a El Salvador, de donde tambié fue expulsado.

Aunque Orellana murió  en 1926 en circunstancias misteriosas mientras estaba en un hotel en Antigua Guatemala pero esto no sirvió a la causa del arzobispo, quien murió en el exilio en Colombia en 1927.

La situación de la Iglesia Católica en Guatemala mejoró durante el gobierno del general Jorge Ubico, pero no se recuperó del todo sino hasta luego de la caída del gobierno del coronel Jacobo Arbenz en 1954, en la que participó activamente el entonces arzobispo Mariano Rossell y Arellano.  Gracias a su activa participación, Rossel consiguió que en la Constitución de 1956 se permitiera nuevamente a la Iglesia Católica tener propiedades, que se restituyera la educación de la religión y que retornaran las órdenes religiosas.  Irónicamente, esto también benefició a las iglesias protestantes estadounidenses que empezaron a proliferar en el país desde entonces.

BIBLIOGRAFIA: