29 de diciembre de 1930: Chacón renuncia definitivamente

El embajador de los Estados Unidos Sheldon Whitehouse se reúne con el presidente golpista Manuel María Orellana y le ordena convocar a elecciones de presidente interino luego de la renuncia del presidente Chacón.

29diciembre1930
Parque Centenario de la ciudad de Guatemala en 1930, año en que el presidente Lázaro Chacón tuvo que renunciar a la presidencia tras sufrir un derramen cerebral. En el recuadro: el presidente de los Estados Unidos Herbert Hoover, cuyo gobierno no reconoció al gobierno golpista que se impuso en Guatemala tras la enfermedad de Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de su derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, el general Lázaro Chacón quedó imposibilitado para seguir al frente de la presidencia de Guatemala y fue sustituido por el segundo designado, -el licenciado Baudilio Palma-, porque el primer designado -el general Mauro de León- ya había sido nombrado Ministro de la Guerra el 30 de octubre de ese año. Los militares del cuartel de Matamoros, ya descontentos con el presidente Chacón, aprovecharon el nombramiento de Palma para alzarse en armas el 17 de diciembre y obligar a renunciar a éste, aduciendo que no creían en la enfermedad de Chacón.  De acuerdo a los informes enviados por la embajada de los Estados Unidos al Departamento de Estado, aquella era solamente una excusa pues solamente habían estado esperando una excusa para asaltar el poder.1

De esta forma, el general Manuel María Orellana, comandante del cuartel de Matamoros, se hizo con el poder, tras obligar a Palma a renunciar a la presidencia interina.1 Como los Estados Unidos no aceptaron el nuevo gobierno, pues violaba el Tratado General de Paz y Amistad de 1923, firmado en Washington, D.C.,2 el cuerpo diplomático buscó una salida constitucional al asunto.1

Gracias a los oficios del cuerpo diplomático, y en especial de la embajada de los Estados Unidos, se acordó que la mejor forma para regresar al régimen constitucional en Guatemala era que renunciara el general Chacón, pues Orellana se había atribuido la presidencia interina y el control de facto del estado mientras la enfermedad de Chacón continuaba.  Los diplomáticos decidieron que con la renuncia del presidente, la Asamblea Legislativa retomaría sus poderes y podría convocar a un presidente interino sin la injerencia de Orellana.

A continuación reproducimos los documentos enviados entre el embajador estadounidense y el Departamento de Estado a este respecto, los cuales dejan en claro quién estaba manejando la situación del país en ese momento:

Guatemala, 23 de diciembre de 1930 – 2:00 pm

Todos con quienes he hablado concuerdan con que hay una forma para regresar al régimen constitucional, y esta es, que el general Chacón renuncie a la presidencia y que luego el general Orellana le retorne a la Asamblea los poderes de que se ha investido, que iban a durar mientras existe la incapacidad del Presidente. La renuncia del Presidente terminaría con la incapacidad, y dejaría vacante la Presidencia. Dado que todos los vicepresidentes han muerto o han renunciado, la Asamblea tendría que elegir a otros y el primero de ellos se convertiría en el nuevo presidente interino que llamaría a elecciones.  Existe, no obstante, una inconstitucionalidad en este procedimiento, y es que la Asamblea solamente está facultada para elegir vicepresidentes durante sus sesiones ordinarias, y esta tendría que ser una extraordinaria.  No parece haber otra salida práctica, sin embargo, y nadie le va a objetar esto.

El general Chacón está… sumanente listo para renuncia, y como ya hay indicios de ruptura entre los gobernantes actuales creo que Orellana va a estar de acuerdo con hacerse a un lado eventualmente. La dificultad real será que los diferentes partidos estén de acuerdo en elegir a un presidente interino ya que éste será un factor decisivo en las próximas elecciones.  Hay dos candidatos que se mencionan para las elecciones regulares, Recinos y el general Ubico.

      • Whitehouse.3

Al día siguiente, Whitehouse reportó esto:

Guatemala, 24 de diciembre de 1930 6:00 pm

Dado que tenía razones para creer que su decisión de no reconocer al gobierno de Orellana o no había sido comunidada a Orellana, o había sido grandemente suavizada en su transmisión, arreglé una cita con el general para esta tarde en la casa del presidente de la Asamblea.  El general empezó con su ya acostumbrado discurso de que ha estado restaurando el régimen constitucional, lo maravilloso que esto ha sido recibido por el país, cómo iba a reformar todos los abusos, que no tenían ambicón personal y que estaría encantado de regresar el poder a Chacón cuando éste se recuperara.  Yo le respondí brevemente que su decisión era definitiva y que no iban a reconocer a su gobierno y no quise entrar en una discusión que sería inútil. Sin embargo, dado que había dicho que no tenía ambición personal, parecía que estaría de acuerdo en retornar al régimen constitucional mediante el método indicado en mi nota del 23 de diciembre a las 2:00 pm. Pero rápidamente se opuso, diciendo que convocaría a la Asamblea para elegir a un vicepresidente y que seguiría estrictamente la constitución.  Yo le indiqué que si quería permanecer en el poder la Asamblea no podía elegir constitucionalmente a un vicepresidente sino hasta en las sesiones de marzo.  Su elección podría solamente estar justificada por la ausencia del Presidente y de tres vicepresidentes. Y agregué que si tenía ilusiones de que otros países iban a reconocer a su gobierno yo estaba completamente seguro de que estaba equivocado y sinceramente esperaba que se dedicaría a encontrar una solución a la situación actual que los Estados Unidos pudieran aceptar. Cuando empezó a tomar la conversación otra vez por lo que había hablado, yo cambié el tema y hablé sobre el deseo del general Chacón de abandonar el país y le pregunté que si tenía alguna objeción al respecto. Me respondió que no en absoluto, y que convocaría a la Asamblea para que el permiso necesario fuera concedido.

      • Whitehouse4

Ante esta situación a Orellana no le quedó más que plegarse a las directrices del embajador estadounidense, envió al general Rodríguez Beteta y a su propio hijo a reunirse con el embajador, y a informale que necesitaba cuatro días para seguir con el plan de la renuncia del presidente Chacón.  La renuncia del presidente qeudó prevista para el 27 de diciembre, pero no se pudo hacer porque no estaba el presidente de la Corte de Justicia, y Chacón quería que éste estuviera presente.  Los candidatos que se mencionaban en ese momento para presidentes interinos eran el general Reyes, el licenciado José María Reina Andrade, que era diputado en ese momento, y el general Arisa, quien era el candidato de los rivales del general Ubico.  Los Estados Unidos se reservaron el derecho de reconocer al nuevo presidente interino hasta que hubiera convocado a elecciones.5

El 28 de diciembre se reunió Orellana nuevamente con el embajador Whitehouse, quien le ordenó que ninguno de los golpistas estuviera en el gobierno interino, además de que las elecciones deberían convocarse lo antes posible y que el presidente interino no pudiera participar en ellas.   Sorprendido, Orellana preguntó se los Estados Unidos querían elecciones libres, a lo que el embajador le dijo terminantemente que sí.  Whitehouse no tenía intenciones de reconocer al candidato que presentara Orellana y tampoco iba a permitir que lo nombraran Ministro de la Guerra del gobierno interino.6

Finalmente, el general Chacón presentó su renuncia el 29 de diciembre, según lo relata Whitehouse:

Guatemala, 29 de diciembre de 1930 – 12:00 pm

El Presidente Chacón acaba de renunciar en presencia del presidente de la Asamblea y del Presidente de la Suprema Corte.  Yo estaba en la habitación en ese momento.  El documento quedó en manos del presidente de la Asamblea.

[Opinión personal]. La mayoría de la Asamblea es claramente hostil al general Orellana y a menos que el general haga un despliegue impresionante de fuerza es incierto lo que ocurra con ella. Si las cosas salen mal, estarán realmente mal, y, como supongo que no hay ningún buque de guerra más próximo que en Panamá, recomiendo que se mande uno de inmediato para San José.  Si la cosas se resuelven pacíficamente, el presidente interino puede resultar fortalecido si el capitán del buque y unos cuantos oficiales pueden venir a la Ciudad de Guatemala y presentarle sus respetos. Si se decide otra cosa, la sola presencia del buque de guerra en San José puede prevenir mayores desórdenes. [Fin de opinión personal].

      • Whitehouse7

Esta injerencia de los Estados Unidos sobre los acontecimientos de diciembre de 1930 en Guatemala se desprendió en donde las naciones centroamericanas, con el fuerte patrocinio de los Estados Unidos, se comprometieron a no reconocer gobiernos golpistas en la región.2 Los estadounidenses estaban intentando con esto proteger sus fuertes intereses en Guatemala, especialmente los de la United Fruit Company, la Pan American, y la Shenandoah Oil.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-179.
  2. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  3. Departament of State, Guatemala. Revolution in Guatemala. p. 186.
  4. Ibid., pp. 186-187.
  5. Ibid., p. 188.
  6. Ibid., pp. 189-190.
  7. Ibid., p. 190.

16 de diciembre de 1930: revuelta militar contra Palma

Una revuelta militar del cuartel de Matamoros contra el presidente interino Baudilio Palma lo obliga a refugiarse en la embajada de Alemania

16diciembre1930
El general Manuel María Orellana, comandante del Fuerte de Matamoros, que se rebeló en contra del presidente interino, licenciado Baudilio Palma. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego del derrame cerebral del general Lázaro Chacón y de proporcionar al general Jorge Ubico asilo en la Legación Estadounidense el 12 de diciembre de 1930, el encargado de la embajada, McCafferty había informado al Departamento de Estado el 13 de diciembre que parecía que el gobierno del presidente interino, licenciado Baudilio Palma, había recuperado el control de la situación tras cierta inestabilidad inicial.1

Sin embargo, el 16 de diciembre por la tarde la situación cambió radicalmente, como los muestran los siguientes telegramas:2

Guatemala, 16 de diciembre, 1930 – 5:00 pm. [Recibido a las 8:44 pm]

Aparentemente una revolución se inició a las 4:00 pm de hoy.  Hay disparos en varias partes de la ciudad.  Todavía no he podido obtener ninguna información, pero creo que es una revuelta del Ejército en contra del Gobierno.

      • McCafferty2

Guatemala, 16 de diciembre, 1930 – 8:00 pm. [Recibido a las 11:20 pm]

La situación se ve muy seria dado que parece que el Ejército está dividido. Creo que el baño de sangre puede evitarse si buques de guerra fueran enviados a San José de Guatemala o tanto a San José de Guatemala como  Puerto Barrios.  San José de Guatemala está mucho más cerca de la Capital que Puerto Barrios.  La situación es de máxima urgencia.

      • McCafferty2

Posteriormente, McCafferty se dió cuenta de que no era necesario enviar los buques de guerra, y el 17 de diciembre, envió un detallado resumen de lo que estaba sucediendo:3

«Tarde en la noche del 15 de diciembre escuché persistentes rumores de que los fuertes de Matamoros y de San José, que vigilan la Capital, se rebelarían en contra del gobierno de Baudilio Palma a la medianoche.  Aparentemente el Gobierno se enteró de dicho complot ya que el Presidente Provisional pasó la noche en el cuartel de la Guardia de Honor.  Sin embargo, nada ocurrió esa noche, sino que fue a las 4 pm del 16 de diciembre que súbitamente iniciaron los disparos en la ciudad. Después se supo que el Fuerte de Matamoros, al mando del general Manuel Orellana se había rebelado contra el Gobierno y había avanzado hacia la ciudad.  Llegaron a la Plaza Central y atacaron la Guardia de Honor y el Palacio Presidencial.  La policía, leal al gobierno, no pudo repeler el ataque y las fuerzas revolucionares tuvieron éxito.  El Ministro de la Guerra murió y se estima que el total de muertos asciendo a 50.  Había un serio peligro de que los dos fuertes bombardearan la ciudad, el caos reinaba y empezaron los desórdenes y saqueos. El Presidente escapó de la Guardia de Honor y posteriormente buscó refugio en la Legación Alemana que era la embajada extranjera más cercana.  A las 8 de la noche fui llamado a la Legación Alemana, y cuando llegué allí, luego de que mi carro fuera detenido varias veces por los soldados, encontré al Presidente Provisional con todo su Gabinete, un delegado de las fuerzas revolucionaris junto con el embajador de México y los Ministros de Alemania, Chile, España y Colombia, que eran los únicos jefes de misiones extranjeras con los que pudieron comunicarse. Ambos bandos requirieron de nuestros buenos oficios para ayudar a llegar a un acuerdo que podría prevenir más derramamiento de sangre y accedimos, dejando claro que lo hacíamos de forma extraoficial por razones humanitarias.3 El Presidente Provisional había recibido una carta del General Orellana indicando que el único propósito del movimiento armado era restaurar a Chacón en la presidencia de la que había sido removido ilegalmente.  Dos delegados fueron nombrados por ambos bandos y en nuestra presencia acordaron las condiciones siguientes:4

      1. Se declaraba un cese al fuego hasta las 12:00 pm del 17 de diciembre, pero esto podía extenderse de acuerdo a ambas partes si era necesario más tiempo para alcanzar una solución.
      2. Ambos bamdos estuvieron de acuerdo en nombrar a un médico y que éstos nombraran a un tercero que examinaría a Chacón a las 8:00 pm y decidiría si estaba en condiciones de continuar en el ejercicio de la Presidencia.  Si ellos determinaban afirmativamente, Chacón retomaría el cargo  inmediatamente; y si la decisión era contraria, ambos bandos llegarían a un acuerdo mutuo sobre el mejor curso a seguir en beneficio del país.  La opinión de los doctores iba a presentarse a las 10 am a todos los involucrados presentes en la Embajada de México.
      3. Orellana estuvo de acuerdo a patrullar la ciudad y prevenir desórdenes durante el cese al fuego, al final del cual las tropas regresarían a sus cuarteles originales.4

La reunión terminó a las 4:30 am.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-175.
  2. Ibid., p. 176
  3. Ibid., p. 178
  4. Ibid., p. 179

13 de diciembre de 1930: EEUU monitorea inestabilidad en Guatemala

La embajada de Estados Unidos informa al Departamento de Estado del gobierno de Hoover sobre la inestabilidad en Guatemala

13diciembre1930
Hotel «Rex» en la ciudad de Guatemala en 1930. En el recuadro: el presidente interino, licenciado Baudilio Palma. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el derrame cerebral que sufrió el presidente Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 1930 y la designación del licenciado Baudilio Palma como presidente interino, la comunicación entre el encargado de la embajada de los Estados Unidos en Guatemala y el Departamento de Estado del presidente Herbert Hoover fue constante.1 Ya el mismo 12 habían puesto al corriente de la situación al gobierno estadounidense, informando además que el general Jorge Ubico había sido perseguido y que le habían otorgado asilo en la embajada.1 Al día siguiente, continuaron los informes detallados, como se muestra en los siguientes telegramas enviados al Departamento de Estado:2

Guatemala, 13 de diciembre de 1930 – 9 am [Recibido 3:43 pm]

Con referencia a mi mensaje 95 del 12 de diciembre a las 3 pm.  Fuentes confiables me han informado que el Ministro de la Guerra, general de León, quien era el Primer Designado antes de que aceptara ese cargo en el Gabinete, ha estado incomunicado desde la seria enfermedad del presidente Chacón.  Esto queda confirmado por el hecho de que Herlindo Solórzano, el Director General de la Policía, ha tenido completo control y que el Ministro de la Guerra ha permanecido en la residencia de Chacón… La Ciudad de Guatemala está siendo patrullada por la policía y da la impresión de que el nuevo gobierno duda de la lealtad del Ejército.

McCafferty2

Guatemala, 13 de diciembre de 1930 – 1 pm

En referencia a mi telegrama del 12 de diciembre, 6 [5] pm, después de que el Presidente Provisional me asegurara personalmente a mí y al general Jorge Ubico que se le proporcionaría protección absoluta, Ubico dejó la Legación y se fue a su casa al mediodía de hoy.

[Opinión personal] Creo que mi acto de permitir que el General Ubico se quedara en la Legación ha surtido un efecto excelente en prevenir que se persigua a las personas sospechosas de no simpatizar con el presente Gobierno. [Fin de opinión personal].

McCafferty2

Ante estos mensajes, y el enviado el 12 de diciembre, el Departamento de Estado contestó así:3

Guatemala, 13 de diciembre de 1930 – 4 pm

En vista de su afirmación de que está convencido de que la vida de Ubico está en grave peligro y que ha hablado del asunto con otros que tienen la misma opinión, Ud. puede mantener a Ubico en la Legación mientras habla del asunto con el Presidente Interino, el Ministro de Relaciones Exteriores, y el Jefe de la Policía, y obtiene la seguridad satisfactoria de su seguridad.

El Departamento desea llamarle la atención, no obstante, a la política consistente del Departamento con respecto a la doctrina del asilo y el hecho de que no parece que hay dificultades civiles en la Ciudad de Guatemala por el momento.  El Departamento, por lo tanto, no desea que usted permita la estadía de Ubico más allá de lo que dure la emergencia.

Stimson.3

Finalmente, a la caída de la tarde, cuando todo parecía haberse tranquilizado en la ciudad, el encargado de la embajada envió los siguientes telegramas al Departamento de Estado:

Guatemala 13 de diciembre de 1930 – 4 pm [Recibido 6:26 pm]

Me acaban de notificar oficialmente por la Oficina de Relaciones Exteriores que ayer la Asamblea Legislativa nombró a Baudilio Palma para hacer cargo de la Presidencia de la República mientras dure la enfermedad del presidente constitucional Lázaro Chacón y que él asumió ayer por la tarde.

McCafferty3

Guatemala, 13 de diciembre de 1930 – 5 pm [Recibido 8:40 pm]

La situación política ha mejorado considerablemente ahora y el nuevo gobierno parecer tener completo control de la situación.  Al presente parece que no hay peligro de ninguna revuelta o disturbios en el futuro inmediato.

McCafferty3

Ese mismo día, el Secretario del presidente Hoover, Lawrence Richey, envió el siguiente informe al Secretario de Estado, con el mensaje que el presidente guatemalteco había enviado al presidente estadounidense:4

Washington, 13 de diciembre de 1930

Mi Estimado Sr. Secretario.  Por instrucciones del Presdiente le estoy enviado para la adecuada atención del Departamento el mensaje adjunto de Baudilio Palma, Guatemala.

Quedo de Ud., sinceramente, Lawrency Richey

Adjunto: Guatemala, 12 de diciembre de 1930.  Excelencia: dado que el general Lázaro Chacón ya no puede ser en el ejercicio de sus funciones debido a una severa enfermedad, he sido llamado por el Consejo de Ministros, de acuerdo con la Constitución, para asumir el cargo de Presidente de la República y tengo el honor de comunicarlo a su Excelencia.

      • Baudilio Palma4

BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretary of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. pp. 172-173
  2. Ibid., p. 173
  3. Ibid., p. 174
  4. Ibid., p. 175

7 de octubre de 1930: reglamentan el Crédito Hipotecario Nacional

El gobierno del general Lázaro Chacón emite el reglamento del Crédito Hipotecario Nacional

7octubre1930
Murales del moderno edificio del Crédito Hipotecario Nacional, construido en 1969. En el recuadro: el presidente general Lázaro Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Entre 1924 y 1926, el gobierno del general José María Orellana llevó a cabo una reforma monetaria para acabar con el desorden existente en la emisión de dinero en Guatemala. Por esta razón, se creó la moneda única denominada «Quetzal» y se creó el Banco Central de Guatemala como única institución emisora. Este cambio estabilizó el tipo de cambio y propugnó por un sistema de crédito institucional organizado, de acuerdo a la naturaleza de las operaciones pasivas que los bancos estaban autorizados a efectuar.1

El nuevo Banco Central de Guatemala estuvo capitalizado por varios inversionistas, entre los que destacaba el presidente general José María Orellana, y por esta razón fue autorizado para cubrir funciones ajenas a las que son típicas de un banco central, entre ellas la de otorgar préstamos hipotecarios por medio de un departamento específicamente autorizado para tales operaciones.1

Tras la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en octubre de 1929, se desplomó el precio internacional del café, y una grave crisis económica se produjo en el país.3 Para intentar contrarrestar esto, el 4 de diciembre de 1929, se creó el Crédito Hipotecario Nacional, mediante el Decreto Gubernativo No. 1040-1929 del presidente general Lázaro Chacón y el Ministro de Hacienda y Crédito Público, Samuel E. Franco.  Los estatutos de la institución fueron aprobados en el Decreto Legislativo 1647-1930 del 23 de mayo de 1930 y su Reglamento quedó aprobado por el Decreto Gubernativo 1098-1930, del 7 de octubre de 1930, denominado Ley Reglamentaria de la Institución.1,2

La nueva institución fue dotada con un capital de un millón y medio de quetzales, distribuidos en un millón de capital pagado y quinientos mil quetzales como fondo inicial de reserva. Contaba además con el producto de la colocación de sus bonos y con parte de las utilidades que obtuviera, para financiar sus operaciones activas.1,2 Esto siguió al fracasado intento de conseguir un préstamo de una empresa sueca a cambio de otorgarle el monopolio de la producción de fósforos.4

Desafortunadamente para el general Chacón, las medidas económicas que adoptó no ayudaron a salir de la crisis, la cual se agravaba a diario, al punto que los comerciantes preferían quemar sus negocios para cobrar el seguro contra incendios a seguir operando.5  Además, la inestabilidad económica se tradujo en inestabilidad social y el gobierno tuvo que enfrentar la renuncia completa del gabinete, además de huelgas y el cierre de la Universidad por parte de los estudiantes inconformes con la situación.6

La salud del general Chacón no soportó la tensión provocada por la grave crisis económica y sufrió un derrame cerebral que lo obligó a renunciar a la presidencia el 12 de diciembre de 1930.7 Tras varios golpes de estado y presidentes de facto no reconocidos por el gobierno de los Estados Unidos, se nombró presidente interino al licenciado José María Reyna Andrade, quien de inmediato convocó a elecciones, en donde resultó unánimamente electo el general Jorge Ubico, quien había perdido las elecciones de 1926 en contra del general Chacón.8

Irónicamente, el Crédito Hipotecario Nacional fue instrumental en los planes económicos del gobierno del general Ubico, el cual restableció la estabilidad en el país gracias a severas medidas de austeridad, leyes laborales que favorecían a los grandes caficultores (de los que él mismo era parte, pues poseía la Hacienda de San Agustín Las Minas9), y reducciones salariales en el sector público.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Molina Calderón, José (s.f.). Tres reformas de la banca de Guatemala. 1926, 1934 y 2002. Guatemala: Academia de Geografía e Historia de Guatemala.
  2. Crédito Hipotecario Nacional (2017) ¿Quiénes somos?. Guatemala: Crédito Hipotecario Nacional.
  3. Salsman, Richard M. “The Cause and Consequences of the Great Depression” in The Intellectual ActivistISSN 0730-2355.
  4. Hernández de León, Federico (14 de agosto de 1930). Sesiones Extraordinarias de la Asamblea Legislativa; décimoquinta de la tanda. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía. p. 1.
  5. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). “Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía.
  6. Asturias Morales, M. (29 de agosto de 1930) “El gabinete presentó su renuncia hoy” Guatemala: Nuestro Diario.
  7. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  8. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  9. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901.  XIX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 124-125.

3 de septiembre de 1930: crisis en la Universidad

Se desata una crisis universitaria cuando los estudiantes exigen autonomía para las facultades y mejoramiento de docentes

3septiembre1930
Escuela de Ciencias Químicas y Farmacia, construida durante la administración del general Lázaro Chacón. En el recuadro: el presidente Chacón durante su gobierno. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En septiembre de 1930 el gobierno del general Lázaro Chacón enfrentaba ya no solamente la crisis económica, sino que la anarquía que se estaba extendiendo en todo el país.  Tras el mal llamado levantamiento de Totonicapán que lo obligó a suspender las garantías constitucionales por unos días,1,2 se sumó el descontento de los estudiantes universitarios de la Facultad de Medicina y Cirugía y la de los estudiantes de la Facultad de Derecho y Notariado del Centro, los cuales empezaron a tomar medidas de hecho contra las autoridades de sus escuelas y de la Rectoría.3

Era 1930 y la situación universitaria era muy diferente a la que existe en el siglo XXI.  En ese entonces, las facultades funcionaban en edificios situados en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, y solamente tenían estudiantes varones provenientes en su gran mayoría de las familias acomodadas del país y de algunos países vecinos.  Pero, lo más importante, es que la universidad no era autónoma y dependía directamente del Presidente de la República por medio del Ministerio de Instrucción Pública.

A principios de septiembre ya había habido muestras de descontento en la Facultad de Derecho, pero la situación se extendió a la Escuela Facultativa de Medicina y Cirugía el 3 de septiembre, cuando un grupo de estudiantes le exigió la renuncia al cargo de Secretario de la Facultad, doctor Ramiro Gálvez por incompetencia y por servir «de instrumento a un grupo de médicos enemigos de la juventud«, y éste, en represalia, solicitó al Decano que cerraran la Escuela para prevenir desórdenes.  Los estudiantes protestaron aquella medida, porque les dificultaba sus exámenes de grado y de inmediato entraron en contacto con el grupo de estudiantes de derecho que ya estaba en plena revolución en contra de sus autoridades.3

Las discusiones que siguieron entre los estudiantes giraron en torno a las divisiones que ya existían entre los que estaban a favor de tomar medidas de hecho y los que no; la diferencia era que en la Escuela de medicina nunca había llegado a haber un entendimiento entre los profesores y los alumnos, mientras que en la de Derecho los profesionales habían ayudado considerablemente a los cursantes y el problema de los estudiantes estaba enfocado en obtener la autonomía para la administración de la facultad y elección de autoridades, y en el mejoramiento del profesorado.3

Un estudiante resumió la posición de sus compañeros de la siguiente forma: «Es muy sencillo. Yo no estoy de acuerdo con las medidas violentas seguidas por mis compañeros, pues eso no es una buena labor de iniciación de trabajos universitarios.  La actitud violenta en contra del consejo no es justa, pues no se ha manifestado en forma hostil a nosotros en ninguna circunstancia.  El programa de los universitarios tiene cuatro puntos fundamentales y con ellos estamos acordes.  Tenemos el problema de la autonomía y del profesorado, que deben tener una solución.  El de la autonomía es el más grave, y ésta no puede conquistarse si no se cuenta con fondos; todo lo demás es música celestial.  También creemos, que el profesorado no cuenta con las facilidades que se tienen en otros países para su preparación técnica.  con treinta quetzales no vamos a conseguir catedrático capaz de perfeccionarse en la asignatura que desempeña«.3

La situación poco a poco se fue saliendo de control, pues de pedir la renuncia del Secretario de Medicina, pasaron a pedir la renunia de los decanos y a solicitar que se convocara a una asamblea de la universidad, a la que debían concurrir todos los profesionales de la República.3  Pero aquel movimiento estudiantil terminó junto con el gobierno del general Lázaro Chacón, que sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, y quedó imposibilitado de seguir en su cargo como presidente.4,5  Luego de varios golpes de estado, y la injerencia del gobierno de los Estados Unidos y de la empresa estadounidense United Fruit Company, fue electo como presidente el general Jorge Ubico, quien tomó posesión el 14 de febrero de 1931, y de inmediato adoptó fuertes medidas de austeridad para enfrentar la crisis económica que asolaba al país, y entre ellas fue la de eliminar todo intento de dar autonomía a las escuelas facultativas.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  2. — (29 de julio de 1930) “El levantamiento de ayer en Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  3. — (5 de septiembre de 1930). «Las inquietudes universitarias«. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  4. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  5. Nuestro Diario (14 de diciembre de 1930). «Informe de las autoridades de Medicina». Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  6. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.

11 de agosto de 1930: aprueban préstamo de US$20 millones por monopolio de fósforos

Debido a la grave crisis económica, la Asamblea Legislativa aprueba un contrato por un préstamo de US$20 millones a cambio del monopolio de fósforos

11agosto1930
Anuncio de «La Samaritana» promocionando una liquidación total debido a las difíciles circunstancias por que pasaba Guatemala en 1930.  Imagen tomada de «Nuestro Diario«.

La quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York 1929, que marcó el inicio de la Gran Depresión, tuvo efectos casi inmediatos en Guatemala, ya que ésta dependía únicamente de la exportación del café, cuyo precio se desplomó. La inestabilidad económica estuvo acompañada del descontento popular por la falta de ingresos, que resultaron en huelgas de estibadores en Puerto Barrios y de estudiantes universitarios en la Ciudad de Guatemala.1

Para calmar la situación, el Gobierno decidió hacer un préstamo a la compañía sueca Svenka Tansticks Antiebologet a cambio de una concesión de monopolio en la fabricación de fósforos, cuya fase inicial fue aprobada el 16 de mayo de 1930, cuando la Asamblea Legislativa dictó la resolución correspondiente, ya que «los fondos de dichas negociaciones permitirían satisfacer algunas de las más inmediatas y urgentes necesidades del país, facilitando el estudio y las gestiones del empréstico mayor y su obtención en las mejores condiciones posibles«.2

Pero ya para julio de 1930 era imposible pagar a los maestros y a los demás empleados públicos; frente a la puerta de la Tesorería Nacional se veían a diario columnas de funcionarios en espera de sus sueldos atrasados y era de urgencia nacional conseguir el préstamo con la empresa sueca.1 Así pues, el 12 de julio se celebró el contrato entre ambas partes y el 11 de agosto la Asamblea Legislativa aprobó el segundo préstamo por US$20 millones (una cifra considerable en esa época), en los siguientes términos:

  • Monto de la operación: veinte millones de dólares, representados por bonos cuyo tipo de emisión sería del noventa por ciento y con intereses del siete por ciento anual y un plazo máximo de redención de la deuda de treinta años.
  • Garantías: se asignó el producto total de la renta del estando de fósforos y la parte que sea necesaria del impuesto del tres por millar, así como un respaldo en la producción nacional de café.2

A pesar de la aprobación por parte de la Asamblea, se consideraba que el Ejecutivo iba a vetar el decreto porque el ministro de Hacienda no era partidario de suscribir préstamos. Esto llevó a agrias discusiones entre los diputados que pospusieron la tercera lectura del decreto.2

Al final, no se logró finalizar el contrato con la compañía sueca, porque cuando se hicieron los avalúos de las garantías, la cosecha de café se encontraba ya por los suelos y su monto no cumplía con lo requerido por el contrato original.1 Ante este fracaso, el Gobierno decidió al reajuste del presupuesto y recortar los gastos, pero esto solo llevó a un total descalabro de la situación económica.  El 29 de agosto el gabinete de Chacón renunció en pleno3 y la situación se deterioró a tal punto que los comerciantes quemaban sus propios negocios para cobrar el seguro,4 ocurrió una misteriosa explosión en el polvorín del cuartel del Aceituno el 4 de diciembre5 y el general Chacón terminó sufriendo un derrame cerebral que lo dejó imposibilitado para seguir en la presidencia el 12 de diciembre de 19306.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Partido Socialista Centroamericano (14 de septiembre de 2011). Antecedentes históricos del Partido Socialista Centroamericano. En: Cuadernos de El Socialista Centroamericano. (VII). Centroamérica. p.57.
  2. Hernández de León, Federico (14 de agosto de 1930). Sesiones Extraordinarias de la Asamblea Legislativa; décimoquinta de la tanda. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía. p. 1.
  3. Asturias Morales, M. (29 de agosto de 1930) “El gabinete presentó su renuncia hoy” Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz, Plaza & Cía. p. 1.
  4. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía. p. 1.
  5. Vela, David (4 de diciembre de 1930) Esta mañana explotó el polvorín del Aceituno, provocando numerosas víctimas. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  6. — (12 de diciembre de 1930). El general Chacón dejó la presidencia. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.

20 de noviembre de 1930: suspenden operaciones del Ferrocarril de Los Altos

La aguda crisis económica que afectaba a Guatemala obliga a suspender las operaciones del Ferrocarril de Los Altos.

20noviembre1930
Dique de la planta de generación de Santa María de Jesús, construido para la operación del Ferrocarril de Los Altos.  En el recuadro, la planta de generación.  Imágenes tomadas de Quezaltenango : Álbum conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de los Altos.

En medio de la crisis económica que azotaba al país en 1930, de febrero a octubre los gastos de operación del sistema eléctrico en Quetzaltenango se habían disparado de Q189.62 mensuales a Q260 mensuales entre junio y octubre, en una época, en la que la municipalidad altense cobraba 33 centavos de quetzal por cada foco de alumbrado particular, y el 1% de la renta por cada poste de alumbrado público y debido al descenso en la cantidad de pasaje y de carga, el cabido tenía que cubrir los gastos de operación.

El 30 de agosto de 1930, el ingeniero Alberto Pons, gerente del Ferrocarril de Los Altos (el cual era eléctrico y operaba con su propia planta de generación en Santa María de Jesús), llegó a la Ciudad de Guatemala para someter a consideración el estudio que había hecho  para balancear el presupuesto de la empresa, según el cual podrían economizarse de seis mil a siete mil quetzales gracias a un reajuste técnico de las operaciones. Los costos de operación del ferrocarril también se habían disparado porque debido a la crisis se había reducido el transporte de pasajeros y la producción agrícola estaba aletargada por lo que no había suficiente transporte de carga. Pero este plan fue descartado porque ya la operación del ferrocarril era insostenible para el Estado, que para entonces ya tenía serios problemas para cumplir con sus obligaciones financieras.

Cuando en noviembre se llegó a una situación en que en vez de proveer un servicio a la población, el servicio eléctrico se estaba convirtiendo en una carga insostenible no sólo para la municipalidad sino que para el gobierno del general Lázaro Chacón, se optó por desplazar la planta de Zunil y se donó la explotación total de mil caballos de fuerza de la planta de Santa María de Jesús, para lo que el alcalde primero de Quetzaltenango obtuvo un crédito con el Banco de Occidente.  Esta donación de energía representaba un ingreso de tres mil quetzales a las arcas fiscales, por el 20% de las entradas brutas, pero estaba muy lejos de ser una solución definitiva para el problema de generación eléctrica en Los Altos.

Este fue el principio del fin del Ferrocarril de Los Altos pues la crisis económica que se había iniciado en 1929 con la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York se extendió por varios años más y el gobierno del general Jorge Ubico (quien asumió la presidencia el 14 de febrero de 1931 luego del derrame cerebral que sufrió el general Chacón en diciembre) decidió que era más rentable para el Estado desmantelar el ferrocarril que mantenerlo en funcionamiento.


BIBLIOGRAFIA:

  • Hernández de León, Federico; Bauer Avilés, C. (30 de agosto de 1930)  «Presupuesto del tren de ‘Los Altos'». Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (21 de noviembre de 1930)  «Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. I». Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (22 de noviembre de 1930)  «Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. II». Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (23 de noviembre de 1930)  «Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. III». Guatemala: Nuestro Diario.

23 de mayo de 1921: impuesto para construir Ferrocarril de los Altos

El gobierno de Carlos Herrera establece un impuesto para fomentar la construcción del Ferrocarril de los Altos.

23mayo1921
Tres vagones del Ferrocarril de los Altos en la estación.  En el recuadro: los dínamos de la planta eléctrica de Santa María de Jesús.  Imágenes tomadas de la obra Quezaltenango, Album conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de Los Altos.

Después de la Revolución Liberal de 1871, los criollos altenses liberales se hicieron con el poder en toda Guatemala, y la región de Los Altos empezó a prosperar considerablemente.  En la región de Quetzaltenango, en particular, las inversiones de Juan Aparicio, hijo, se reflejaron en el aprovechamiento del río Samalá para la generación eléctrica, y la familia Sánchez aprovechó terrenos expropiado a las comunidades indígenas en Cantel para el estableciiento de una fábrica de tejidos, que aprovechava las aguas de dicho río para la producción.1  Aquella bonanza se extendió hasta 1897, año en el que ya se hablaba de construir un ferrocarril que comunicara a la ciudad altense con las regiones vecinas y la revista cultura «La Ilustración Guatemalteca» publicó un reportaje de lo avanzado que estaba el desarrollo de Quetzaltenango en ese momento.2

Sin embargo, a mediados de 1897, cuando el gobierno del general José María Reina Barrios estaba inmerso en promocionar el inconcluso Ferrocarril Interoceánico por medio de la Exposición Centroamericana, sobrevino una grave crisis económica originada por el desplome del precio internacional del café que se agravó cuando el presidente suspendió la Asamblea Legislativa y convocó a una constituyente que extendiera su mandato hasta 1902.3  Como resultado, estallaron revoluciones contra el gobernante en el Occidente y en el Oriente del país en septiembre de ese año, dirigidas por los ex-candidatos presidenciales Próspero Morales y José León Castillo, respectivamente.  Ambos eran entonces Jefe Políticos, y Morales hasta había sido Ministro de la Guerra de Reina Barrios.3

El gobierno de Reina Barrios contuvo las rebeliones, más por la incapacidad de los alzados que por méritos propios, pero en Quetzaltenango, al no lograr capturar a Morales, capturaron en su lugar a Juan Aparicio, hijo, y a Sinforoso Aguilar, a quienes el gobierno condenó a muerte.  Debido a que Aparicio era muy estimado en Quetzaltenango, la sociedad altense suplicó a Reine Barrios que lo perdonara, a lo que éste accedió, pero su ministro de Gobernación, el licenciado quetzalteco Manuel Estrada Cabrera, se demoró en enviar el indulto por telégrafo, hasta que estuvo seguro que ya había sido ejecutado Aparicio, con quien tenía un conflicto por la empresa eléctrica.4

A partir de ese momento, empezaron los problemas para el desarrollo de Quetzaltenango, pues aunque Reina Barrios destituyó a Estrada Cabrera al enterarse, éste todavía era el Primer Designado a la presidencia en caso de que faltara el gobernante y subió al poder cuando Reina Barrios fue asesinado el 8 de febrero de 1898, por Edgar Zollinger, un antiguo sirviente de Aparicio.3,4  Y por si esto no fuera poco, en 1902 se produjeron un fuerte terremoto5,6 y una cataclísmica erupción del Volcán Santa María, que destruyeron gran parte de la infraestructura de la región, la cual no contó con el apoyo del gobierno para recuperarse.7

Fue hasta el 21 de julio de 1920, tres meses después del derrocamiento del gobierno de 22 años del licenciado Manuel Estrada Cabrera que en una reunión en la Villa de San Felipe, Retalhuleu, entre el Ministro de Fomento, ingeniero Félix Castellanos B., el Comité de reanudación de los trabajos del Ferrocarril de Los Altos, el Jefe Político de Retalhuleu, Carlos Quezada, y los ingenieros que estarían a cargo de la construcción del proyecto, se determinó que se adoptara el trazo hecho por el ingeniero S.S. Shaw, empleando un ferrocarril eléctrico para el tráfico de pasajeros y de carga, pues había un sobrante de fuerza disponible en la Planta Elétrica de Zunil en Quetzaltenango.8

De acuerdo a las estimaciones de los ingenieros Victor Cottone, el ya mencionado Shaw, Jorge Hartmann y Fernando Andros, la capacidad disponible de la planta eléctrica podía permitir el tranporte de ida y vuelta de más de ciento ochenta personas de carga por día.  Basado en estos cálculos los allí reunidos decidieron solicitar al gobierno que creara un Comité Administrativo con personería jurídica y facultades amplias para la administración de fondos y celebración de contratos.

En virtud de aquella solicitud, la Asamblea Nacional Legislativa, creó un impuesto destinado a los tabajos del Ferrocarril de Los Altos el 23 de mayo de 1921:9

Decreto Número 1119

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Decreta:

Artículo 1.° Se establece el impuesto adicional de tres pesos sobre cada botella de aguardiente que se consuma en el país, proveniente de las centralizaciones y fábricas establecidas o que se establezcan, puesto que se destina exclusivamente para la construcción del Ferrocarril de Los Altos y cuyo producto se entregará mensualmente al Comité respectivo, por medio de la Tesorería Nacional.

Artículo 2.° Al finalizar los dos años contados desde el primero de julio próximo, fecha en que principiará a regir el presente Decreto, el expresado Comité del Ferrocarril de Los Altos rendirá un informe detallado a donde corresponde, relativo al estado de los trabajos, procediendo entonces la Asamblea Legislativa a fijar la forma de adquirir los fondos que falten para la terminación de la obra.

Artículo 3.° La inversión de los fondos respectivos así como la construcción de la obra, se hará por el Comité del Ferrocarril de Los Altos, de acuerdo con el Ministro de Fomento y conforme al estudio, planos y reglamentos que por este se hayan aprobado.

Artículo 4.° Alterminar el Ferrocarril de Los Altos, el expresado impuesto de tres pesos se destinará a la construcción de los ramales del Ferrocarril que unirán la ciudad de Quetzaltenango con los Departamentos de Totonicapán, Huehuetenango, San Marcos y Sololá.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.  

Dado en el palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a veintitrés de mayo del mil novecientos veintiuno.

        • Tácito Molina I., presidente
        • Filiberto Escobar, secretario
        • A. Velázquez, secretario

Palacio del Poder Ejecutivo

Guatemala, 8 de junio de mil novecientos veintiuno.

Publíquese y cúmplase.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arriola, Osmundo (1930) «Quezaltenango, Album conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril Nacional de Los Altos«. Quetzaltenango: Arte Nuevo. pp. 16-17
  2. Mora, Enecón (1 de febrero de 1896). «Quetzaltenango»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala) I (13). pp. 195-198.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  4. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Rockstroh, Edwin (1902). «1902 Earthquake in Guatemala»Nature (en inglés) 66: 150. doi:10.1038/066150a0. p. 150.
  6. Gamboa, Federico (1920). Gómez de la Puente, Eusebio (ed.), ed. Mi diario, primera serie III. México: Hispano Americana. pp. 148-150.
  7. Aragón, Magda (2013). «Cuando el día se volvió noche; La erupción del volcán Santa María de 1902». Revista Estudios Digital (Guatemala: Escuela de Historia, Universidad de San Carlos) (No. 1).
  8. Arriola, Album conmemorarito de la inauguración del Ferrocarril, pp. 9-10.
  9. Ibid, pp. 11-12.

30 de octubre de 1930: Chacón nombra a Mauro de León Ministro de la Guerra

Nuevos cambios en el gabinete del general Chacón; el general Mauro de León es nombrado Ministro de la Guerra

30octubre1930
Recorte del periódico «El Imparcial» del 30 de octubre de 1930, que muestra que el general De León tenía que renunciar como primer designado a la Presidencia tras ser nombrado Ministro de la Guerra.  En los recuadros: los generales Lázaro Chacón y Mauro De León.  Imágenes tomadas de «El Imparcial«.

En medio de la aguda crisis económica que vivía Guatemala en 1930, el general Lázaro Chacón se veía enfrentado con numerosos problemas con un desempleo galopante,1 incendios de comercios,2 una revuelta indígena en Totonicapán,3 huelga en la Universidad y la indignación ciudadana por el atroz asesinato conocido como «el crimen de la novena avenida«.4

En agosto ya había renunciado en pleno el gabinete y Chacón había hecho algunos cambios, resevándose para sí el ministerio de la Guerra.5  Sin embargo, el 30 de octubre nuevamente renunciaron algunos ministros por lo que tuvo que modificar su gabinete una vez más; pero en esta oportunidad ocurrió un cambio que sería muy importante en los próximos dos meses, aunque en ese momento no se advirtió en su justa dimensión.

El cambio en mención fue el nombramiento del Primer Designado a la presidencia, el general Mauro De León como ministro de la Guerra.  Esto significaba que De León tenía que renunciar a su nombramiento como primer Designado, dejando el puesto vacante.  Y eso, a su vez, quería decir que, en caso de que algo le ocurriera al presidente Chacón, el llamado a sucederlo en la presidencia era el segundo designado, en este caso el licenciado Baudilio Palma.6

Y eso fue exactamente lo que ocurrió el 12 de diciembre de 1930, cuando se hizo del conocimiento público que el general Chacón había sufrido un derrame cerebral dos días antes, y una comisión de médicos lo declaró incapacitado para continuar a cargo de la presidencia.  En ese momento, el licenciado Palma asumió  la presidencia, como le correspondía.7

Pero apenas unos cuantos días después se produjo un alzamiento militar aduciendo que el licenciado Palma había incurrido en ilegalidades para quedarse con el poder y que era el general De León quien debía haber sido nombrado presidente interino.  Como resultado de aquella asonada militar dirigida por el comandante del cuartel de Matamoros, general Manuel María Orellana, el licenciado Palma renunció a la presidencia interina, y el general De León fue una de las muy pocas víctimas mortales del enfrentamiento que se dió en el Parque Central durante el alzamiento armado.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  2. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). «Incendio de los Almacenes «Van der Henst«. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía.
  3. Cano, Manuel S. et. al. (16 de octubre de 1930) “Manifiesto de los indígenas de Totonicapán al Presidente” Guatemala: El Imparcial.
  4. Asturas Morales, M. (25 de julio de 1930) «En manos de la justicia los verdaderos autores del espantoso asesinato de la 9a.» Guatemala: Nuestro Diario. p. 1. 
  5. Asturias Morales, M. (29 de agosto de 1930) “El gabinete presentó su renuncia hoy” Guatemala: Nuestro Diario. p. 1. 
  6. Vela, David (30 de octubre de 1930) “El general de León R. habla de su llegada al ministerio” Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica. p. 1.
  7. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República“. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  8. Secretary of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. pp. 172-190.

29 de noviembre de 1930: otro incendio de un comercio en la ciudad de Guatemala

Debido a la grave crisis económica se produce otro incendio de un comercio en la ciudad de Guatemala, esta vez en los almacenes «Van den Henst»

29noviembre1930
Composición de varios anuncios de varios comercios tratando de vender sus artículos o servicios durante la grave crisis de 1930 en Guatemala.  Imágenes tomadas de «Nuestro Diario» y de «El Imparcial«.

La situación económica de la segunda mitad de 1930 era caótica en Guatemala, como resultado directo de la Gran  Depresión.  El desempleo se había disparado, y las fábricas dejaron de alquilar locales grandes para reducir costos, almacenando su equipo en espacio más reducidos.  Los comerciantes de la Ciudad de Guatemala, desesperados, habían recurrido a prenderle fuego a sus negocios para cobrar el seguro, lo que les representaba más ingresos.1 Y el gobierno del general Lázaro Chacón, no encontraba los mecanismos adecuados para paliar la crisis, al punto que todo su gabinete le presentó la renuncia en pleno, y poco después otros ministros fueron renunciando individualmente.2

La serie de incendios provocados se inició a finales de octubre, con el incendio del almacén «El Barato», en donde no solamente perdió la vida el propietario, José García, sino que también se perdió el archivo histórico de la familia Aycinena, cuya mansión estaba a un costado del negocio incenciado.3 Luego siguieron otros incendios similares y cuando se produjo el del almacén Van der Herst el 29 de noviembre, ya era más que evidente que los incendios eran provocados.4

En el caso del incendio de este almacén, ubicado en la séptima avenida sur entre la novena y décima calle, el siniestro se inició alrededor de las 12:30 am y fue advertido por los vecinos quienes avisaron a la policía; de acuerdo a los reporteros de «Nuestro Diario«, la Casa Van der Henst y Cía., tenía un fuerte seguro que ascendía a la suma de ciento treinta mil quetzales.4

Reproducimos a continuación la nota policíaca que publicó el vespertino «Nuestro Diario» aquel 29 de noviembre de 1930, sin agregar comentario alguno, para que el lector se de una idea exacta de la situación que se vivía en esa época:4

«[…] anoche, a las doce y veinte minutos, el agente que cubría la línea de la séptima avenida sur del cantón, dió la señal de alarma, con motivo de desarrollarse un incendio en el interior de la casa del almacén «Van der Henst» contiguo al local que ocupa la sastrería denominada «The Gentleman» propiedad del señor Ramón Rosales. Por cierto, ya viene a sumar un número crecido de esta clase de accidentes registrado durante los últimos días.

[…] se despachó el auxilio correspondiente […], pero no obstante haberse desplagado la mayor actividad, fue totalmente imposible salvar la mercadería y mueblaje del ya citado almacén, por lo cual se supone que dicho incendio haya sido provocado de antemano por los propietarios de dichos centros de negocios, pues la violencia con que se desarrolló el incencio, no puede provocar otra clase de ideas más que la expresada.

[…] no se registró ninguna desgracia personal, pero […] las indagaciones que se verificaron, resulta que tanto el presitado almacén «Van der Henst» como la sastrería «The Gentleman» aparecen asegurados, el primero no se sabe por qué cantidad y el segundo por el dicho de su propio dueño, se sabe que estaba asegurado por la cantidad de cinco mil quetzales en la Compañía Guardia.

[…] todo contacto de incendio quedó completamente cortado a la una antes del meridiano del día de hoy, por lo cual, como última medida se procedió a nombrar el cuerpo de guardia.4

La situación empeoró en los días siguientes, culminando con el derrame cerebral del presidente Lázaro Chacón el 12 de diciembre de ese año,5 lo que dió lugar a varios cambios de presidente y al golpe de estado perpetrado por el general Manuel María Orellana Contreras, antes de que los Estados Unidos y la United Fruit Company forzaran a que fuera electo el general Jorge Ubico e iniciara su gobierno el 14 de febrero de 1931.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  2. Asturias Morales, M. (29 de agosto de 1930) “El gabinete presentó su renuncia hoy” Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.
  3. – (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  4. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). «Incendio de los Almacenes «Van der Henst». Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.
  5. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República“. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  6. Secretary of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. pp. 172-190.