17 de junio de 1940: fallece en Barcelona, España, el ex-presidente de Guatemala, general Manuel María Orellana Contreras

17junio1940
El general Manuel María Orellana, al centro, rodeado de sus familiares en la ciudad de Barcelona, España, en donde fungía como agregado militar de la Legación de Guatemala.  Falleció en esa ciudad en 1940.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Cuando murió en Barcelona, España, el 17 de junio de 1940, el general Manuel María Orellana Contreras fungía como agregado militar de la Legación de Guatemala ante el gobierno del general Francisco Franco en España, en representación del gobierno del también general Jorge Ubico Castañeda.  Sus restos fueron llevados de regreso a Guatemala, en donde fue sepultado.1

Orellana Contreras era originario de El Jícaro, en el actual departamento de El Progreso, en donde nació el 17 de diciembre de 1870, y era primo del también general José María Orellana Pinto, quien fue Jefe del Estado Mayor del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del del ciudadano Carlos Herrera antes de convertirse en presidente de facto tras perpetrar un golpe de estado el 5 de diciembre de 19212-4 con el patrocinio de la United Fruit Company.5

Tras el misterioso fallecimiento de Orellana Pinto el 26 de septiembre 1926, el general Lázaro Chacón asumió el poder como presidente interino, y convocó a elecciones resultando electo presidente constitucional por encima del general Jorge Ubico, quien había sido Ministro de la Guerra del general Orellana Pinto y uno de sus colaboradores en el golpe de estado contra Herrera.6-8

Si bien en un principio el gobierno de Chacón fue muy progresista, en 1929 quebró la Bolsa de Valores de Nueva York desencadenando una grave situación económica a nivel mundial conocida ahora como la Gran Depresión, y Guatemala fue uno de los primeros países afectados.  La economía se derpimió como resultado del colapso del precio internacional del café y se llegó al extremo de que los negocios estaban siendo incendiados por sus propietarios para cobrar los seguros.9

En agosto de 1930 ya había renunciado en pleno el gabinete y Chacón había hecho algunos cambios, reservándose para sí el ministerio de la Guerra.  Sin embargo, el 30 de octubre nuevamente renunciaron algunos ministros por lo que tuvo que modificar su gabinete una vez más; pero en esta oportunidad ocurrió un cambio que sería muy importante en los próximos dos meses, aunque en ese momento no se advirtió en su justa dimensión.  El cambio en mención fue el nombramiento del Primer Designado a la presidencia, el general Mauro De León como ministro de la Guerra, lo cual significaba que De León tenía que renunciar a su nombramiento como primer Designado, dejando el puesto vacante.  Y eso, a su vez, quería decir que, en caso de que algo le ocurriera al presidente Chacón, el llamado a sucederlo en la presidencia era el segundo designado, en este caso el licenciado Baudilio Palma.9,10

Cuando el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, fue sustituido entonces por el licenciado Baudilio Palma, quien fue reconocido el 16 de diciembre 1930 por el presidente estadounidense Herbert C. Hoover a través de un telegrama.11 Pero el 17 de diciembre, unos cuantos soldados y miembros del Partido Progresista, liderados por el general Manuel María Orellana Contreras, irrumpieron en el despacho del nuevo presidente y le exigieron su renuncia por escrito. Tras la lucha que se desencadenó, Palma presentó su renuncia y fue detenido.12

A los dos días se publicó la noticia en los periódicos, que indicaban que los Partidos Liberales de Guatemala no estaban de acuerdo con el nombramiento de Palma, argumentando que era el general De León el primer designado a la Presidencia y que esto no fue respetado por quienes nombraron a Palma encargado de la Presidencia.  De forma por demás sospechosa, el general De León murió durante los breves combates que ocurrieron durante el golpe de Estado.13,14

Sin embargo, el gobierno de Orellana Contreras, no fue reconocido por el gobierno de los Estados Unidos, pues este y la United Fruit Company ya tenían planes para colocar al general Jorge Ubico en la presidencia, y el 31 de diciembre de 1930 Orellana Contreras presentó su renuncia, que la Asamblea Legislativa aprobó inmediatamente.  El cuerpo legislativo designó entonces al primer, segundo y tercer suplente de Manuel María Contreras Orellana, recayendo entonces la presidencia interina en el licenciado José María Reina Andrade, ex Ministro de Estado de Estrada Cabrera, ex-presidente de la Corte de Justicia y ex-presidencia de la Asamblea Legislativa, quien presionado por el embajador de los Estados Unidos, se apresuró a convocar a elecciones en las que resultó electo el general Jorge Ubico.3,4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Mayoralgo y Lodo, José Miguel de (1940) Movimiento Nobiliario 1931-1940. p. 119
  2. Montúfar, Rafael (1923) “Caída de una tiranía“. Guatemala: Sánchez y de Guise.
  3. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  4. Díaz Romeu, Guillermo. “Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico.” Historia general de Guatemala. 1993-1999. Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo. 5. 1996.
  5. Dosal, Paul J. Doing business with the dictators: a political history of United Fruit in Guatemala, 1899-1944. (en inglés) Wilmington: Scholarly Resources. 1993.
  6. Diario de Centro América (26 de septiembre de 1926): “Consejo de Ministros llama al primer designado. El general L. Chacón asume el P. Ejecutivo”. Guatemala: Diario de Centro América. p. 1.
  7. Rodríguez Cerna, José (26 de septiembre de 1926): “Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América. p. 1.
  8. — (26 de septiembre de 1926): “Interesantes detalles del útimo viaje del general Orellana”. Guatemala: Diario de Centro América. p. 1.
  9. Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). “Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía. p. 1
  10. Vela, David (30 de octubre de 1930). El general De León R. habla de su llegada al Ministerio. Guatemala: El Imparcial. p. 1.
  11. Nuestro Diario (13 de diciembre de 1930). «Presidente Lázaro Chacón obligado a renunciar a la presidencia por enfermedad». Nuestro Diario (Guatemala). p. 1.
  12. — (17 de diciembre de 1930). «Alzados deponen al presidente Palma». Nuestro Diario (Guatemala). p. 1.
  13. — (18 de diciembre de 1930). «El general Manuel María Orellana presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala). p. 1
  14. Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).

 

28 de diciembre de 1940: son fusilados en el cuartel de Matamoros los conjurados en un complot para asesinar al presidente Jorge Ubico

28diciembre1940
La tristemente célebre Penitenciaría Central de Guatemala, construida por el gobierno del general J. Rufino Barrios fue escenario de crueles torturas de muchos presos politicos desde el gobierno de Barrios hasta el de Jacobo Arbenz.  En el recuadro: retrato del general Jorge Ubico en el despacho presidencial.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En octubre de 1940, el Dr. Julio Carrillo Marín y el sargento primero de la guarnición de Matamaros Carlos Santa Cruz Fonseca, planificaron un atentado en contra del presidente de Guatemala, el general Jorge Ubico. El plan original era que el sargento Santa Cruz iba a atacar a Ubico el 24 de diciembre de ese año.

Sabiendo que el líder obrero Silverio Ortiz Rivas (de destaca participación en el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920) no era partidario del presidente Ubico, Carrillo le confió todos los detalles de la conjura.  Ortiz se dió cuenta de que el plan solamente contaba con cabos y sargentos y no tenía ningún militar de alta graduación comprometido y se lo hizo ver a Carrillo. Además, también le indicó que miembros del partido conservador le habían prometido patrocinio financiero para las elecciones de 1943, cuando seguramente Ubico iba a intentar reelegirse, y que era mejor dejar la idea del atentado e intentar derrocar a Ubico en las urnas.

Luego de su conversación con Ortiz Rivas, Carrillo Marín se alejó de los conspiradores, pero cometió un error fatal: a finales de noviembre de 1940 se encontró con el coronel Bernardino García y cuando éste se quejó de su situación en el ejército, Carrillo le dijo que no se preocupara, ya que pronto iba a cambiar la situación en Guatemala. Era la época en que había que tener mucho cuidado con lo que se decía pues muchas personas eran espías del gobernante y García era uno de ellos. Carrillo fue apresado a los pocos días y llevado ante el propio presidente, que le dijo que era la última advertencia que le hacía. De acuerdo al escritor guatemalteco Efraín De los Ríos (quien guardó prisión en la Penitenciaría Central durante la mayor parte del gobierno de Ubico) el presidente se dirigió a Carrillo en estos términos: “Ya sé todo lo que anda diciendo de mí y la intención que tiene de matarme; deje de andarse metiendo en babosadas, porque en la primera ocasión, me lo trueno. Ahora se va a ir a su casa, a trabajar honradamente. No lo mando a apalear como se merece; pero eso sí, ya lo sabe: con otra denuncia que me vengan a dar contra Ud., lo rompo.”

A pesar de la fuerte amenaza, Carrillo redobló sus esfuerzos en la conspiración, sin saber que la policía secreta lo vigilaba desde el momento en que abandonó el despacho presidencial.

A Santa Cruz lo apresaron después de seguirlo al salir de la casa del doctor Carrillo; el general Ubico fue informado de todo y decidió ir en persona al fuerte de Matamoros en la madrugada del 24 de diciembre. Acusó a Santa Cruz de una falta menor, y ordenó que lo castigaran; una vez preso le aplicaron terribles torturas y Santa Cruz, terminó delatando a sus compañeros de conjura.  Todos fueron apresados y torturados: Carrillo fue apresado en su casa de habitación el 24 de diciembre de 1940 y conducido a la Penitenciaría Central, a la sección de presos politicos, en donde fue torturado cruelmente. Ortiz Rivas estaba enfermo y hospitalizado, pero no import pues la policía llegó a apresarlo el 24 de diciembre a las 8 de la mañana. Quedaría preso hasta que Ubico renunció a la presidencia el 1 de julio de 1944.

En total, doce de los conjurados fueron brutalmente torturados, juzgados en corte marcial y fusilados el 28 de diciembre de 1940 en el fuerte de Matamoros.  De acuerdo a los detractores del régimen ubiquista (entre los que se encuentra el ya mencionado De los Ríos), ésta fue solamente una más de numerosas ejecuciones contra los enemigos políticos del presidente Ubico.


BIBLIOGRAFIA:

  • De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.