31 de mayo de 1946: le retiran despachos de general a Ubico

El Congreso de la República retira el cargo de general de Brigada y de División al ciudadano Jorge Ubico.

31mayo1946
Retrato del general Jorge Ubico en 1931.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Jorge Ubico es considerado como un período en el que el orden y la legalidad imperaban en Guatemala. No se discute que durante el gobierno ubiquista era mucho el orden, principalmente en los centros urbanos, así como en la repartición de jornaleros para los trabajos en las fincas e ingenios, y el suministro de trabajadores para las empresas transnacionales United Fruit Company e International Railways of Central America.  Pero la cuestión de la legalidad es diferente.

Al igual que sus predecesores en los gobiernos liberales, Ubico fomentó la economía nacional por medio de leyes que suministraban mano de obra prácticamente gratuita a las fincas cafetaleras, leyes que, dicho sea de paso, lo ayudaban económicamente a él mismo, ya que era un importante cafetalero con una propiedad de 25 caballerías en la Hacienda de San Agustín Las Minas, que heredó de su padre,  el licenciado Arturo Ubico Urruela.1-3  Las leyes hechas a favor del sector cafetalero le permitieron recuperar la economía nacional, que estaba en la ruina cuando asumió el poder el 14 de febrero de 1931, pero a cambio del empobrecimiento de la mayoría indígena del país el cual quedó una posición de servidumbre.4,5

El licenciado Arturo Ubico había aumentado su fortuna gracias a la enorme influencia que tuvo en los gobiernos liberales desde la época de J. Rufino Barrios hasta la del licenciado Manuel Estrada Cabrera; de hecho, fungió como Ministro y Embajador de Barrios, y luego presidente de la Asamblea Legislativa durante algunos períodos durante los gobiernos de Manuel L. Barillas y de José María Reina Barrios, y luego durante los veintidós años completos que el gobierno cabrerista.6  De hecho, fue gracias a la influencia de su padre que Jorge Ubico ascendió rápidamente en el ejército, a pesar de haber dejado sus estudios en la Escuela Politécnica tras cursar solamente tres semestres.7

Otra ilegalidad que se le atribuye al gobernante guatemalteco es la que relata el escritor Efraín de Los Ríos, en su obra «Ombres contra Hombres«, en donde acusa al general Ubico de haber promovido el despojo de propiedades por medio de testaferros, entre los que se encontraba el Jefe de la Policía, coronel Roderico Anzueto Valencia.  De los Ríos pasó diez años en prisión durante el régimen ubiquista por intentar hacer púbica esta acusación en 1934.8De Los Ríos documentó en su libro las torturas a las que eran sometidos los prisioneros en la Penitenciaría Central, especialmente los presos políticos, métodos que son comparables a los que describieron los que fueron perseguidos durante el gobierno del general J. Rufino Barrios9 y del licenciado Manuel Estrada Cabrera.10

Ubico renunció a la presidencia el 1 de julio de 1944, y se retiró a la vida privada, pero salió al exilio luego de la revolución del 20 de octubre de 1944 que derrocó al general Federico Ponce Vaides.  Ubico se fué a Nueva Orleáns, en donde tenía su sede principal su principal aliado durante su régimen: la United Fruit Company. Y el 31 de mayo de 1946, el Congreso de la República despojó al expresidente Jorge Ubico de los grados de general de división y de brigada por medio del decreto 245, que dice:

Decreto Número 245

El Congreso de la República de Guatemala,

Considerando: que es pública y notoria la indignidad del general Jorge Ubico, quien en el ejercicio de la presidencia violó la Constitución de la República entonces vigente, al continuar en la primera magistratura por más tiempo del que establecía el artículo 66 de la Carta Magna; 

que mantuvo durante todo su gobierno al país sumergido en la más oprobiosa de las dictaduras al extremo de incomunicarlo con el exterior y limitar en forma arbitraria la salida de los guatemaltecos; 

que segó la vida de muchos ciudadanos sin más razón que su capricho personal y con absoluto desprecio de la ley;

que valiéndose de la preeminencia que se derivaba de su posición, con amenazas y en forma coactiva, arrebató por precios irrisorios el patrimonio de algunos ciudadanos; 

y que cometió, además de estas violaciones otras de las que dió fehaciente testimonio la conciencia ciudadana en la gesta cívica de junio, razones todas que a juicio del Congreso hacen a Jorge Ubico, indigno de pertenecer al Ejército Nacional de la Revolución.

Considerando: que el consejo superior de la Defensa Nacional en cumplimiento del artículo 4°. de las Disposiciones transitorias de la Ley constitutiva del Ejército, Decreto número 116, ha pedido a este Congreso la cancelación de los grados de general de división y de brigada de los ciudadanos siguientes: Daniel Corado Ruiz, Gustavo Wyld Ospina, Sarbelio Castillo González y Nicolás de León López; de Brigada a los ciudadanos: José Domingo Juárez Aragón, David H. Ordóñez Peralta, Daniel Antonio Montenegro Morales, Federico Ponce Vaides, y Serapio Monroy Cuyún, por no haber ascendido por riguroso escalafón, ni haber llenado el tiempo requerido por la ley y además, porque se les considera indignos de pertenecer al Ejército nacional Revolucionario;

Considerando: que la Constitución vigente al decretarse el ascento a general de los nombrados ciudadanos, establecía un tiempo mínimo de servicios militares prestados a la Nación de veinte y veintidós años para general de brigada y de división, respectivamente, y las leyes de la materia exigían la obtención de los despachos por riguroso escalafón, extremos éstos que no han sido cumplidos según consta en los archivos del Estado mayor general del Ejército;

Considerando: que los ciudadanos generales de brigada Federico Ponce Vaides y Serapio Monroy Cuyún aun cuando obtuvieron su grado de conformidad con la ley, se consideran indignos de pertenecer al Ejército por sus actuaciones públicas manifiestamente atentatorias contra los preceptos constitucionales y por haber faltado a su honor de militares desprestigiando a la institución armada a la cual pertenecen;

Por tanto, decreta:

Artículo 1°.— Se cancelan los grados de general de brigada y de división al ciudadano Jorge Ubico».

Artículo 2°.— Se cancelan los grados de general de división y de brigada a los ciudadanos: Daniel Corado Ruiz, Gustavo Wyld Ospina, Sarbelio Castillo González, Roderico Anzueto Valencia y Nicolás de León López

Artículo 3°.— Se cancela el grado de general de brigada de los ciudadanos José Domingo Juárez Aragón, David H. Ordóñez Peralta, Daniel Antonio Montenegro Morales, Federico Ponce Vaides y Serapio Monroy Cuyún.

Artículo 4°.— Se derogan los Decretos legislativos números 1076, 1200, 1602, 1798, 1802, 2213, 2214, 2217, 2220, 2224, 2228, 2421, 2422, 2431, 2432 y 2452;a y el artículo 2° del Decreto legislativo número 1048, en lo que se refiere al ciudadano Jorge Ubico.Nota b

Artículo 5°.— El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente de su publicación en el Diario oficial.Nota c

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.  

Dado en el Palacio del Congreso: en la ciudad de Guatemala, a los treinta y un días del mes de mayo de mil novecientos cuarenta y seis, año segundo de la Revolución.

        • Gerardo Gordillo Barrios, presidente
        • J.G. Prem, secretario
        • Ricardo Asturias Valenzuela, secretario

Palacio Nacional: Guatemala, diez de julio de mil novecientos cuarenta y seis.

Comuníquese y cúmplase.

El Ministro de la Defensa Nacional,

Para entonces el general Ubico estaba sumido en una profunda depresión, y falleció poco después. Pero tras la contrarrevolución de 1954, Ubico fue reinstaurado en el Ejército de Guatemala y durante el gobierno del coronel Enrique Peralta Azurdia se hicieron las gestiones pertinentes ante el Gobierno de los Estados Unidos para repatriar sus restos. Cuando el avión Boeing 707 de la línea aérea Pan American en que se transportaba su féretro ingresó al espacio aéreo guatemalteco fue escoltado por la cuadrilla Quetzal de la Fuerza Aérea de Guatemala hasta aterrizar en el Aeropuerto Internacional La Aurora; desde allí fue transportado en hombros de antiguos oficiales y correligionarios y fue objeto de varios homenajes. Finalmente, fue sepultado en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en una tumba muy sencilla.


NOTAS:

  • a. Estos son los decretos de la Asamblea Legislativa en los que se les confirieron los grados de general de brigada y de división a los ciudadanos mencionados en este decreto.
  • b. Decreto de la Asamblea legislativa en el que se le confirió el grado de general a Jorge Ubico.
  • c. Publicado el 15 de julio de 1946.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 310-315 y 345.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1 de febrero de 1907) Votos por la educación popular. Guatemala: La Locomotora. II (24). p. 1.
  3. – (1908). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901XIX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 124-125.
  4. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. La figura del general Jorge Ubico Castañeda: dictador o tirano. En: 200 años en camino, Bicentenario de la Independencia – 2021. Guatemala: Autorictas Prudentium. p. 5-7.
  6. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  7. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. p. 43.
  8. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la Cultura de la Universidad de México.
  9. Rodríguez, Guillermo (Mayo de 1886) Exposición y documentos presentados a la Asamblea Nacional Legislativa por Guillermo Rodríguez, acusado y sentenciado con pretexto de la bomba del 13 de abril de 1884.  Guatemala: Tipografía de Arenales. pp. 3-14.
  10. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  11. Congreso de la República (1946). Decreto del Congreso número 245. Guatemala: Congreso de la República de Guatemala. 
  12. Méndez, Rosendo P. (1949). Recopilación de Leyes de Guatemala 1946-1947 LXV. Guatemala: Tipografía Nacional.  pp. 697-698.

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14 de junio de 1946: muere Jorge Ubico

Fallece auto-exiliado en Nueva Orleáns el general Jorge Ubico, expresidente de Guatemala.

14junio1946
El general Jorge Ubico en 1941. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Jorge Ubico se caracterizó por su enorme cooperación con la United Fruit Company (UFCO) y sus afiliadas, la International Railways of Central America y la Great White Fleet, las cuales tenían el monopolio del transporte ferroviario y marítimo desde y hacia Guatemala.1-5 De hecho, Ubico llegó al poder el 14 de febrero de 1931, gracias a la influencia del embajador de los Estados Unidos, quien no aceptó el gobierno de facto del general Manuel María Orellana Contreras y lo obligó a entregar el poder al licenciado José María Reina Andrade. Poco después, Andrade convocó a elecciones en las que resultó unánimamente electo el general Ubico.6-8

Ubico era miembro de una poderosa familia cafetalera que hizo una enorme fortuna desde el gobierno del general J. Rufino Barrios, cuando su padre, el licenciado Arturo Ubico Urruela fue Ministro de Estado y Embajador de Guatemala en Washington, y consiguió que el general Barrios fuera padrino de su hijo Jorge.9-12 Ubico Urruela luego fue diputado y presidente de la Asamblea Legislativa durante los 22 años del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y también fue proveedor del estado por medio de su empresa de «Agua de Las Minas» que surtía a la zona sur de la ciudad por medio del Acueducto de Pinula,9-12 que se originaba en su hacienda de San Agustín Las Minas en Villa Canales.13 Y gracias a la influencia de su padre, el joven Jorge Ubico logró ascender rápidamente en las filas del Ejército, a pesar de haber salido de la Escuela Politécnica tras cursas solo 3 semestres y trabajar como empleado bancario.12

El gobierno ubiquista fue autoritario y favorable a los intereses de las compañías estadounidenses, siguiendo el ejemplo de su mentor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, de quien fue Jefe Político en Retalhuleu y Verapaz, y Ministro de Estado. En esa época, Guatemala era la típica «República Bananera» cuyo gobernante se mantenía en el poder gracias a su férrea dictadura,1-5 a la represión de sus adversarios y al uso de leyes que forzaban a la mayoría indígena a trabajar en la construcción de caminos o de jornaleros en fincas cafetaleras (lo que lo que le beneficiaba personalmente);14 pero debe destarcarse también que el general Ubico era un administrador excelente que no perdía detalle alguno de la administración pública15 y redujo al mínimo el déficit generado por la Gran Depresión de 1929 que había aniquilado prácticamente a la economía del país por el desplome del precio internacional del café.16,17 Tambien mantuvo un clima de tranquilidad en la Ciudad de Guatemala reduciendo al mínimo la delincuencia común.15

En 1944, la situación económica de la frutera estadounidense estaba a la baja debido a que muchos de los buques de su Great White Fleet estaban prestando servicio como cargueros para las tropas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial. De esta cuenta, los gobiernos dictatoriales que apoyaba en Guatemala, Honduras y El Salvador se debilitaron considerablemente. El primero en caer fue el gobierno del general salvadoreño Salvador Hernández Martínez quien obligado por las huelgas que sacudieron a su país cuando la población advirtió su debilidad, renunció al gobierno el 9 de mayo saliendo al exilio en Guatemala el 11 de ese mes.18 La población de la ciudad de Guatemala no dejó de advertir las razones de la caída de Hernández Martínez en El Salvador, y fue así como los maestros y los estudiantes de los institutos públicos y de las Escuelas Facultativas empezaron a pedir cambios drásticos en el sistema.18; Ubico reprimió las protestas iniciales, acusando a los instigadores de apoyar los regímenes fascistas que estaban en guerra contra los Estados Unidos y el resto de aliados, pero cuando el apoyo de la UFCO no fue suficiente, comprendió que era mejor renunciar y evitar así una guerra civil innecesaria. De esta forma, el 1 de julio de 1944, el general presidente presentó su renuncia y delegó el poder a un triunvirato militar, pagando ese mismo día la deuda inglesa que arrastraba Guatemala desde el gobierno del general Rafael Carrera.15

Inicialmente, Ubico se retiró a su casa de habitación en la 14 calle del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, pero cuando se produjo la Revolución de Octubre de 1944, partió para Nueva Orleáns. Al despedirse dijo simplemente: «¡Cuídense de los cachos (conservadores) y de los comunistas!«

El expresidente se fue a vivir en Nueva Orleáns porque allí estaba la terminal principal de buques de la Great White Fleet, propiedad de la United Fruit Company, y porque él era socio de la frutera. Estando allí lo entrevistó el escritor conservador Manuel Coronado Aguilar poco después de que los criollos se dieron cuenta del giro social que estaba tomando la Revolución de Octubre.

El expresidente murió de cáncer de pulmón y depresión el 14 de junio de 1946 y sus restos fueron repatriados a Guatemala en 1963, por el gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia.19


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  2. — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham (UK): Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 13 de octubre de 2007
  3. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.
  4. Chapman, Peter (2007). Bananas: How the United Fruit Company Shaped the World (en inglés). Canongate Books Ltd. ISBN 1-84195-881-6.
  5. Colby, Jason (2011). The Business of Empire: United Fruit, Race, and US Expansion in Central America (en inglés). Cornell University Press.
  6. Time (1930). «Wrong horse No. 2». (en inglés) Estados Unidos: Time Magazine.
  7. — (1931). «We are not amused». Time Magazine (en inglés) Estados Unidos: Time Magazine.
  8. — (1931). Died. General Lazaro Chacon, 56, President of Guatemala. (en inglés). Estados Unidos: Time Magazine.
  9. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  10. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra. p. 203.
  11. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1903-1904 XXII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. 328.
  12. Samayoa Chinchilla, Carlos (1950) El dictador yo. Guatemala: Imprenta Iberia. pp. 45 y sig.
  13. Estrada Paniagua, Felipe (1 de febrero de 1907) Votos por la educación popular. Guatemala: La Locomotora. II (24). p. 1.
  14. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  15. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  16. Klein, Maury. (2001). Rainbow’s End: The Crash of 1929. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-513516-4.
  17. Asturias Morales, M. (30 de octubre de 1930) «Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias«. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía. p. 1.
  18. Luna, David. Análisis de una dictadura fascista en latinoamericana. Maximiliano Hernández Martínez 1931-1944. El Salvador: En La Universidad. p. 52.
  19. Galicia, Néstor (29 de abril de 2018). Así han sido las honras fúnebres a expresidentes guatemaltecos. Hemeroteca de Prensa Libre. Guatemala.

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9 de febrero de 1946: Arévalo restablece la Universidad Popular (UP)

El gobierno del Dr. Juan José Arevalo restablece la Universidad Popular (UP) que había sido clausurada por el gobierno del general Jorge Ubico en 1932

Frontispicio de la sede de la Universidad Popular en la Ciudad de Guatemala.  Imagen tomada del sitio oficial de la UP. En el recuadro: el Dr. Juan José Arévalo.

En Guatemala, bajo los principios de desanalfabetización, elevación del nivel educativo y fortalecimiento de la instrucción cívica que se postularon durante el gobierno de Carlos Herrera y Luna tras el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920, se realizaron aún a pesar del golpe de estado en su contra en diciembre de 1921.1

En 1922 se creó la Universidad Popular (UP), gracias a una del poeta colombiano Porfirio Barba Jacob, quien era prominente intelectual que residía en Guatemala y era el director de la llamada «generación del 10«.  Aquella idea fue implementada por un grupo de intelectuales de la llamada «generación del 20» —entre ellos Epaminondas Quintana, Carlos Federico Mora, David Vela, Miguel Ángel Asturias y Carlos Fletes Saenz—, quienes fundaron la UP el 20 de agosto de 1922. La idea principal era llevar a los sectores populares un tipo de instrucción que hasta entonces había sido propiedad exclusiva de las élites del país; y tomaron ese nombre porque, por un lado, el término «Universidad» aludía a una institución de carácter elitista, que monopolizaba el derecho al conocimiento y , por el otro, «Popular» significa bajar la educación a un nivel al que todas las personas pudieran tener acceso.2

Los objetivos fundacionales de la Universidad Popular en Guatemala se centraban en los tres aspectos:

    1. Enseñar a leer y escribir.
    2. Enseñar el círculo de conocimientos generales en las clases sociales que no habían podido adquirirlas hasta entonces.
    3. Difundir en el pueblo las nociones más importantes de higiene, de instrucción cívica y moral.2

Debido a las masacres de trabajadores perpetradas por las fuerzas gubernamentales en apoyo a la United Fruit Company y de su subsidiaria la International Railways of Central America en 1924, hubo considerables protestas por parte de los universitarios, quienes acusaban al gobierno de facto del general José María Orellana de entreguismo a los intereses de la frutera transnacional, lo que llevó a un cierre temporal de las Escuelas Facultativas y, por ende, de la Universidad Popular.3

En 1926, murió el general Orellana en circunstancias sospechosas en la Antigua Guatemala y fue sucedido por el también general Lázaro Chacón, quien tuvo un enfoque progresista.4 Ya con Chacón al frente del Gobierno, se reabrieron las Escuelas Facultativas y la Universidad Popular, lo cual fue considerado como una de las acciones más alabadas de su gobierno.2 Sin embargo, una grave crisis económica provocó nuevas protestas por parte de los universitarios, aparte de que la situación degeneró de tal forma que el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 19305.  Tras un golpe de estado contra su sucesor, —el licenciado Baudilio Palma— y de fuertes presiones del jefe de la Legación de los Estados Unidos, fue sucedido  por el general Jorge Ubico el 14 de febrero de 1931,6 quien cerró la Universidad Popular en 1932, por considerar que su organización era deficiente7.

Sin embargo, luego de la renuncia del general Ubico el 1 de julio de 1944,8 y de la Revolución de Octubre, llegó a la presidencia el doctor Juan José Arevalo Bermejo, quien había estudiado un doctorado en Pedagogía en la Argentina, razón por la que durante su gobierno el impulso por la educación popular fue considerable.

El gobierno de Arévalo reabrió la Universidad Popular el 9 de febrero de 1946 mediante el siguiente decreto:7

Palacio Nacional, Guatemala, 9 de febrero de 1946.

Vista la solicitud presentada por algunas personas que formaron parte del Consejo directivo de la primitiva Universidad Popular, referente a que se restablezca en su vigor y fuerza legal el acuerdo gubernativo de 30 de noviembre de 1923, que aprobó sus estatutos y reconoció su personalidad jurídica; y,

Considerando: que por estimar el Gobierno que aquella Universidad Popular no llenaba los fines para los que fue instituida y que la causa de su deficiencia era la forma de su organización, dispuso dictar los acuerdos de 6 de julio y 21 de octubre de 1932 que dan a aquella entidad una orientación distinta y nuevos estatutos, con lo que, en vez de mejorar su funcionamoiento se suspendieron sus actividades indefinidamente;

Considerando: que conviene remover las causas que han impedido a tan benemérita institución proseguir su labor cultural en beneficio del pueblo;

Por tanto, el Presidente Constitucional de la República, acuerda:

Primero. Se derogan los acuerdos gubernativos de 6 de julio y 21 de octubre de 1932 que dejan sin efecto los primitivos estatutos de la Universidad Popular y su personalidad jurídica, y aprueban los estatutos que para la misma fueron formulados por el Ministerio de Educación Pública, respectivamente;

Segundo: Se restablece el acuerdo gubernativo de 30 de noviembre de 1923, cuyas disposiciones regirán nuevamente a partir de la presente fecha.

Comuníquese.

        • Arévalo
        • El Ministro de Gobernación, Francisco Valdes Calderón
        • El Ministro de Educación Pública, Manuel Galich7

BIBLIOGRAFIA:

  1. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.
  2. Fuentes Oliva, Regina (2012). «1920, una década de cambios educativos para Guatemala». Boletín AFEHC (N°54).
  3. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  4. Diario de Centro América (26 de septiembre de 1926): “Consejo de Ministros llama al primer designado. El general L. Chacón asume el P. Ejecutivo”. Guatemala: Diario de Centro América
  5. Nuestro Diario (13 de diciembre de 1930). «Presidente Chacón aquejado de enfermedad se retira de la Presidencia de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
  6. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.
  7. Méndez, Rosendo P. (1947). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1945-1946. LXIV. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 387.
  8. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945. p. 310.

3 de mayo de 1946: el Congreso aprueba la Ley de Titulación Supletoria

3mayo1946
Los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno ingresando al Congreso de la Republica para el acto de toma de posesion del president electo, Dr. Juan José Arévalo Bermejo en 1945.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 5 de marzo de 1945 la Junta Revolucionaria de Gobierno que gobernaba a Guatemala tras el derrocamiento del general Federico Ponce Vaides decretó la Ley de Titulación Supletoria, por medio del decreto Número 70, el cual fue aprobada por el Congreso de la República según decreto 232 del 3 de mayo de 1946, ya cuando gobernaba el presidente Juan José Arévalo Bermejo. Esta ley, cuya intención buscaba favorecer a las personas carentes de título legal de propiedad, habia sido propuesta originamente en 1925 y fue retomada por los gobiernos revolucionarios con el fin de dar a las personas que carecen de título legal «todas las facilidades necesarias para que puedan titular las tierras que poseen y trabajan legítimamente, siempre que no se lesionen los derechos de terceros«, y siempre que comprueben ante un tribunal «su posesión legítima, continua, pacífica y pública, durante un término no menor de diez años«.1

En la práctica, la ley buscaba crear los mecanismos legales para garantizar la posesión de la tierra a quienes la cultivasen desde hacía al menos diez años, y contenía un procedimiento relativamente fácil:

    1. Presentar ante el Tribunal de Primera Instancia una solicitud con informaciones sobre la superficie, situación y condiciones de adquisición de la tierra.
    2. Cuando la solicitud había sido aceptada, el tribunal se encargaba de pasar en el diario oficial tres publicaciones en un intervalo de un mes.
    3. Paralelamente, la municipalidad que aseguraba la jurisdicción de la tierra verificaba si la información presentada por el solicitante era o no exacta.
    4. Una vez todo estaba en orden, la confirmación de la atribución definitiva del título de propiedad concernía al Ministerio Público.2

Aunque la titulación supletoria aprobada por la Junta Revolucionaria de Gobierno no se circunscribía a los campesinos, la amplitud de los preceptos del decreto 70 en lo relativo al tamaño de las posesiones sujetas a titulación, dejan ver con claridad que, salvo las comunidades campesinas, los únicos poseedores de grandes extensiones de tierra como las que señala la ley, no podían ser campesinos.

La parte conducente de la ley decía así:

Artículo 1º—El poseedor de bienes inmuebles que carezca de título inscribible en el Registro de la Propiedad Inmueble, puede solicitar en la vía voluntaria su titulación ante un Juzgado de Primera Instancia, probando plenamente su posesión legítima, continua, pacífica y pública, durante un término no menor de diez años. El interesado podrá agregar la posesión de su antecesor o antecesores a la que él tenga en la fecha de su solicitud.1

No podrá extenderse título supletorio de extensiones de terreno mayores de quinientas hectáreas (11 caballerías y 1/10), salvo que se trate de terrenos labrados o cultivados, en cuyo caso el título supletorio podrá amparar cualquier extensión, siempre que esta no exceda de 4,502 hectáreas (100 caballerías).

Las personas extranjeras, naturales o jurídicas, deberán, para obtener título supletorio, probar además que los inmuebles que deseen titular, ya sean rústicos o urbanos, están destinados exclusivamente al desarrollo o incremento de su negocio principal.2

Después del golpe de Estado de Carlos Castillo Armas en 1954, la Ley de Titulación Supletoria produjo efectos opuestos a los buscados originalmente, al punto que durante los años setenta, numerosos conflictos entre campesinos y hacendados estallaron en la Franja Transversal del Norte —conformada por los departamentos del Quiché, Alta Verapaz, Huehuetenango e Izabal—,  y que era un área en donde los gobiernos militares que gobernaron Guatemala entre 1970 y 1982 encontraron grandes reservas de minerales y de petróleo, tras lo cual se produjeron los hechos más violentos de la Guerra Civil de Guatemala.3,4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1944-1945, LXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 527
  2. Ibid., pp. 528-529.
  3. Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 31 de noviembre de 2014.
  4. Collectif (2011). «PERENCO: explotar petróleo, cueste lo que cueste». Collectif Guatemala (Guatemala). Archivado desde el original el 18 de febrero de 2015.

26 de diciembre de 1946: muere Rafael Alvarez Ovalle

Fallece el maestro compositor Rafael Alvarez Ovalle, autor de la música del Himno Nacional de Guatemala

26diciembre1946
El maestro Rafael Alvarez Ovalle en la época en que escribió la música del Himno Nacional, que fue estrenado como parte de las celebraciones de la Exposición Centroamericana que se realize en 1897.  Imagen tomada de «La Ilustración Guatemalteca«.

El maestro compositor Rafael Alvarez nació en San Juan Comalapa, Chimaltenango y era hijo de Rosendo Álvarez e Ildefonsa Ovalle. Estudió sus primeras letras con el profesor Juan Alegría y música con su padre, quien durante mucho tiempo fue el maestro de capilla del pueblo y después fue designado para ocupar la dirección de la escuela de música de Santa Lucía Cotzumalguapa en Escuintla.1

En 1874, cuando tenía 16 años de edad, falleció su padre y lo sustituyó en el cargo de director de la escuela de música en Santa Lucía. Algunos años más tarde contrajo matrimonio con Anita Minera de García, con quien tuvo ocho hijos.1

En 1879, por orden expresa del general presidente J. Rufino Barrios, Álvarez Ovalle llegó a la Ciudad de Guatemala a estudiar en la Escuela de Sustitutos de la Banda Nacional, bajo la dirección de Pedro Vissoni. A los tres meses ya podía tocar la flauta y el pícolo, y pasó a formar parte como integrante de la Banda Marcial, bajo la dirección del músico alemán Emilio Dressner.1

En 1887, el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas llamó a un concurso literario para seleccionar la mejor composición que serviría como himno nacional de Guatemala. El poeta Ramón Pereira Molina, originario de Totonicapán, ganó la competencia y ya con la letra se promovió la selección de una partitura para acompañar la composición triunfante. El ganador de este concurso musical, por unanimidad, fue Rafael Álvarez, quien tenia 28 años de edad en ese entonces.  Desafortunadamente, la selección nunca fue oficializada y el país siguió sin Himno.1

Nueve años después, en 1896, el gobierno del general presidente de la República José María Reina Barrios estaba organizando la Exposición Centroamericana de 1897 y abrió un nuevo concurso para seleccionar definitivamente la letra y música al Himno Nacional. Esta vez, el poema anónimo «Guatemala feliz» fue el ganador del concurso para la letra el 28 de octubre de 1896, mientras que la composición de Alvarez Ovalle fue seleccionada para la música el 19 de febrero de 1897.2

Rafael Álvarez Ovalle tocaba la guitarra, el piano, el violín y la flauta. Organizó diversos conjuntos musicales, entre otros, las estudiantinas La Broma y La Tuna, para difundir la música guatemalteca. Fue maestro del Conservatorio Nacional de Música y de escuelas públicas y privadas. Fundó también la Concertina Guatemalteca y la orquesta femenina del Instituto Normal Central para Señoritas Belén y la del Colegio Centroamericano.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (1897). «Don Rafael Álvarez». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) 1 (17): 249.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1896-1897 XV. Guatemala: Tipografía Nacional.

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