20 de febrero de 1947: se publica el Código de Trabajo

El gobierno del Dr. Juan José Arévalo decreta el Código de Trabajo, el cual entraría en vigor el 1 de mayo de ese año.

20febrero1947
El Estadio de La Revolución en 1950. Fue construido por el gobierno del Dr. Juan José Arévalo y luego se le cambió el nombre por «Mateo Flores» y «Doroteo Guamuch Flores» en honor al ganador de la Maratón de Boston de 1952. En el recuadro: el capitán Jacobo Arbenz, el mayor Francisco Javier Arana y el Dr. Juan José Arévalo en la toma de posesión de éste en 1945. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Una de las principales leyes emitidas por el gobierno revolucionario del Dr. Juan José Arévalo fue el Código de Trabajo, el cual fue aprobado por el presidente el 17 de febrero de 1947, fue publicado el 20 de febrero en el Diario Oficial, y entró en vigencia el 1 de mayo de ese mismo año, para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.

El documento es sumamente extenso, pero reproducimos aquí los considerandos del Congreso de la República y la autorización del presidente Arévalo por su importancia histórica:1, Nota

Decreto Número 330

Que es urgente e inaplazable emitir un Código de Trabajo que regule sobre bases de bien entendida equidad las relaciones entre patronos y trabajadores y que por ser ésta una de las más trascendentales reformas hasta ahora emprendidas en Guatemala conviene, desde ahora, adoptar todas las medidas conducentes a garantizar su feliz aplicación a nuestro medio;

Considerando: que la más eficaz de esas medias consiste en la determinación de una norma ideológica, precisa y uniforme que tanto sirve para deslindar el campo de aplicación del Derecho de Trabajo del que es propio del Derecho Común, como para guiar obligatoriamente por los buenos principios a las autoridades encargadas de administrar e interpretar el Código de Trabajo, a patronos y trabajadores;

Considerando: que esas características ideológicas del Derecho de Trabajo y, en consecuencia, también las del Código de Trabajo, por ser éste una concreción de aquél adaptada a la realidad de Guatemala, se pueden resumir así:

      1. El Derecho de Trabajo es un derecho tutelar de los trabajadores, puesto que trata de compensar la desigualdad económica de éstos otorgándoles una protección jurídica preferente;
      2. El Derecho de Trabajo constituye un minimum de garantías sociales protectoras del trabajador, irrenunciables únicamente para éste y llamadas a desarrollarse posteriormente en forma dinámica, en estricta conformidad con las posibilidades de cada empresa patronal, mediante la contratación individual o colectiva y, de manera muy especial, por medio de los pactos colectivos de condiciones de trabajo;
      3. El Derecho de Trabajo es un derecho necesario e imperativo, o sea, de aplicación forzosa en cuanto a las prestaciones mínimas que conceda la ley, de donde se deduce que esta rama del Derecho limita bastante el principio de la «autonomía de la voluntad» propio del Derecho Común, el cual supone erróneamente que las partes de todo contrato tienen un libre arbitrio absoluto para perfeccionar un convenio, sin que su voluntad esté condicionada por diversos factores y desigualdades de orden económica-social;
      4. El Derecho de Trabajo es un derecho realista y objetivo: lo primero, porque estudia al individuo en su realidad social y considera que para resolver un caso determinado a base de una bien entendida equidad es indispensable enfocar ante todo la posición económica de las partes y lo segundo, porque su tendencia es la de resolver los diversos problemas que conmotivo de su aplicación surjan, con criterio social y a base de hechos concretos y tangibles;
      5. El Derecho de Trabajo es una rama del Derecho Público, por lo que al ocurrir su aplicación, el interés privado debe ceder ante el interés social o colectivo; y
      6. El Derecho de Trabajo es un derecho hondamente democrático porque se orienta a obtener la dignificación económica y moral de los trabajadores, que constituyen la mayoría de la población, realizando así una mayor armonía social, lo que no perjudica, sino que favorece los intereses justos de los patronos; y porque el Derecho de Trabajo es el antecedente neesario para que impere una efectiva libertad de contratación, que muy pocas veces se ha contemplado en Guatemala, puesto que al limitar la libertad de contratación puramente jurídica que descansa en el falso supuesto de su coincidencia con la libertad económica, impulsa al país fuera de los rumbos legales individualistas; que sólo en teoría postulan la libertad, la igualdad y la fraternidad;

Considerando: que para la eficaz aplicación del Código de Trabajo también es necesario crear un sistema flexible y moderno de Tribunales de trabajo y previsión social, integrados por funcionarios competentes e imparciales así como un conjunto de normas procesales sencillas y desprovistas de mayores formalismos, que permitan administrar justicia pronta y verdadera; y que igualmente es necesario crear un Ministerio especializado en materias de trabajo y previsión social a fin de que el Organismo Ejecutivo pueda resolver con acierto los problemas que van a surgir con motivo de la opeación y desarrollo de la legislación social; y

Considerando: que  otras de las medidas mencionadas en el considerando inicial consisten en que todas las autoridades encargadas de aplicar el Código de Trabajo en nuestro medio deben orientar su acción y esfuerzos hacia la consecución de un creciente equilibrio social, tratando de proteger a los trabajadores en armonía con los intereses justos de los patronos y con las exigencias de progreso de la economía nacional; en que la aplicacion del Código de Trabajo se haga con toda la firmeza que las circunstancias exijan, pero también con toda la prudencia que demandan las actuales condiciones sociales por que atraviesa el país, entre las que se destancan el problema del crecido analfabetismo, la falta de integración al conjunto de la nacionalidad de grandes masas indígenas, la relativa inexperiencia que hay en Guatemala sobre cuestiones de trabajo y otras más que sería largo enumerar; y, fundamentalmente, que la administración e interpretación de la legislación de trabajo debe realizarse con criterio eminetemente técnico para dar confianza y estimulo al capital y al trabajo por ser ambos los dos factores básicos en que descansa la estructura democrática nacional. […]1

Este Código debe entrar en vigor el primero de mayo del año en curso, en conmemoración del Día del Trabajo.

Dentro de los ocho meses posteriores a su promulgación, el Organismo Ejecutivo puede emitir, por vía de reglamento, todas las otras disposiciones transitorias que demande la mejor organización de las instituciones que el presente Código crea o que exija la mejor adaptación a la realidad nacional de las disposiciones del mismo y ue, en uno u otro caso, se hayan omitido en este capítulo.

Pase al Organismo Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Congreso: en la Ciudad de Guatemala, a los ocho días del mes de febrero de mil novecientos cuarenta y siete, año tercero de la Revolución.

        • Gerardo Gordillo Barrios, presidente
        • Ricardo Asturias Valenzuela, secretario
        • Egil Ordoñez M., secretario

Palacio Nacional: Guatemala, diez y siete de febrero de mil novecientos cuarenta y siete.

Publíquese y cúmplase.


NOTAS:

  • El lector interesado en aquel Código original puede encontrarlo en los enlaces presentados en las Bibliografía.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1949) Recopilación de las leyes de la Republica de Guatemala, 1946-1947.  LXV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 840-841.
  2. Ibid., p. 902.

1 de mayo de 1947: entra en vigencia el Código de Trabajo

Durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo entra en vigencia el decreto 330 del Congreso de la República: el Código de Trabajo

1mayo1947
Escenas de la producción cafetalera en Guatemala grabadas en madera con base a las fotografías realizadas por Eadweard Muybridge en 1875. Este era el trabajo tradicional y prácticamente forzoso de los indígenas guatemaltecos hasta 1947. En el recuadro: el presidente de Guatemala, Dr. Juan José Arévalo. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hasta 1947, las leyes vigentes en Guatemala favorecían grandemente a los patronos, en especial a todos aquellos que establecieron sus fincas cafetaleras o de otra índole durante el gobierno del general J. Rufino Barrios y los gobiernos liberales que le siguieron. Leyes como el Reglamento de Jornaleros redactado por el ministro de Fomento del general Barrios, el licenciado Manuel María Herrera Moreno,1 o la Ley de Vagancia y la Ley de Vialidad emitidas durante el gobierno del general Jorge Ubico,2 tenían como único propósito proporcionar de mano de obra indígena casi gratuita a los grandes cafetaleros a fin de impulsar la economía nacional.

Los cambios globales que se produjeron hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, impulsados por el fin del fascismo y el establecimiento del New Deal del presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos produjeron una oleada de leyes que mejoraban las condiciones de los trabajados en todo el mundo.3 En Guatemala gobernaba el Dr. Juan José Arévalo, quien llegó al poder en las primeras elecciones que se realizaron tras el gobierno de 14 años del general Jorge Ubico, que fue el último gobernante liberal en la región. En Guatemala, tanto el período liberal, que duró de 1871 a 1944, como el conservador, que fue de 1838 a 1871, se caracterizaron porque los presidentes eran dictadores prácticamente dueños de vidas y haciendas que se perpetuaron en el poder y que sólo salieron de la presidencia muertos o derrocados, con la única excepción del general Manuel Lisandro Barillas en 1892.4

Los cambios sociales que se observaron durante la época revolucionaria (1944-1954) obedecieron a las transformaciones globales que se produjeron por la caída de los regímenes fascistas de Hitler en Alemania y de Mussolini en Italia. En Guatemala, los principales cambios que se dieron incluyeron la implementación de un Instituto de Seguro Social y la de leyes que ofrecieran un mínimo de protección a los trabajadores. Así pues, el Decreto 330 del Congreso de la República fue enviado al ejecutivo el 8 de febrero de 1947 y aprobado por el presidente, Dr. Juan José Arévalo el 20 de febrero, entrando en vigor el 1 de mayo de eso año para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.5

Desde entonces, el Código ha sufrido varias y serias reformas. Por ejemplo, luego del triunfo del Departamento de Estado estadounidense derrocando al presidente, coronel Jacobo Arbenz Guzmán6 —quien había atacado frontalmente los intereses de los monopolios estadounidenses en GuatemalaNota—, el coronel Carlos Castillo Armas —colocado en la presidencia por el Secretario de Estado, John Foster Dulles— emitió el Decreto Presidencial 570 el 28 de febrero de 1956, el cual modificó 97 artículos del Código de Trabajo y derogó 7 de ellos. Posteriormente, durante el gobierno del general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, se aprobó la reforma contenida en el Decreto 1441 del Congreso de la República del 29 de abril de 1961, que constituyó prácticamente una sustitución total del Decreto 330, por lo que desde entonces se considera al Decreto 1441 como el Código de Trabajo.7

Desde entonces se han venido dando otras reformas para actualizar la ley a las nuevas formas de trabajo que han surgido en las últimas décadas, especialmente las de las maquilas y el trabajo por internet.5


NOTA:

    • Gracias a las generosas concesiones otorgadas por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera a compañías estadounidenses, para 1947 los principales monopolios de ese país en Guatemala eran: International Railways of Central America (IRCA), Electric Light Company, United Fruit Company, W. R. Grace and Company y sus subsidiarias, National Aviation Company, Rosenthal bankers, Pacific Bank and Trust Company, Standard Oil Company, Union Oil, Pan American Airways, Retalhuleu Electric Company, Amsinck Sanne and Company, British American Tobacco Company, y otras doce compañías menores.8

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  2. Wagner, Regina (2001). Historia del café de Guatemala. Guatemala: ANACAFE, Villegas Editores. p. 97.
  3. Bianchi S., Julio (1941). Prólogo de «¡Ecce Pericles!» de Rafael Arévalo Martínez. Guatemala: Tipografía Nacional. p. vi-x.
  4. Eric Rauchway (2007), The Great Depression and the New Deal: a Very Short Introduction. (en inglés) Oxford University Press ISBN 9780195326345. pp. 10 y siguientes.
  5. Colmenares Arandi, Rodolfo (2007). Código de Trabajo, 1947-2007. Edición conmemorativa. Guatemala: Ministerio de Trabajo y Previsión Social. p. 1.
  6. Azurdia Alfaro, Roberto (1960), Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. LXVII-LXVIII.
  7. Congreso de la República de Guatemala (5 de mayo de 1961). Decreto 1441: Código de Trabajo. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 1-193.
  8. Department of State. (1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. p. 192.

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Viernes de Dolores de 1947: entierran a la Huelga de Dolores

Tras amenazas de los militares, los estudiantes universitarios «entierran» la Huelga de Dolores en vez de realizar el desfile bufo

dolores1947
Entrada de la antigua Facultad de Medicina y Cirugía en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Aquí fue donde el Honorable Comité enterró a la Huelga en 1947. En el recuadro: el desfile fúnebre de la Huelga de ese año. Imágenes tomadas de Facultad de Medicina de la Universidad de San Carlos y de Aprende Guatemala.

Con la Huelga de Dolores de 1945 se inició una nueva tradición: la Velada Estudiantil en la que los estudiantes presentaban varios números satíricos con escasa calidad pero que eran muy bien recibidos por el público asistente, que llenaba el entonces lujoso Cine Lux, en la Sexta Avenida de la Ciudad de Guatemala1 y que en el siglo XXI, se ha convertido en el Centro Cultural de España en Guatemala.2

Durante la velada de 1947, un grupo de estudiantes de medicina presentaron un número en el que se burlaban de los cadetes de la Escuela Politécnica; pero a éstos no les agradó el número en lo absoluto, en especial las parte en que los estudiantes universitarios cantaban a coro:

«…los cadetes dicen pío, pío, pío,
cuando tienen hambre, cuando tienen frío…
…y aunque no lo crean, somos los campeones,
entre los huevones, pío, pío, pío.»1

Algunos oficiales se subieron al escenario y uno de ellos lanzó una bomba lacrimógena mientras que otra amenazaba a uno de los miembros del Honorable Comité de Huelga con una pistola. antes de que la situación se saliera de control, varios estudiantes pararon a los agresores, pero el espectáculo terminó abruptamente y varios militares ofrecieron impedir el desfile por la fuerza. El Honorable Comité de Huelga deliberó y consideró que detrás de ese altercado había un deseo de los políticos opositores de la época de provocar un grave problema al gobierno del Dr. Juan José Arévalo y decidieron «enterrar» La Huelga, por lo que ordenaron cancelar todos los número satíricos, y pedir a los estudiantes que marcharan en silencio, vestidos de luto, escoltando un féretro que, juntamente con el «No Nos Tientes«, se enterró frente a la Facultad de Medicina, la cual en ese entonces estaba en donde ahora funciona el Paraninfo Universitario en el Centro Histórico.1

Al año siguiente, con todo jolgorio, los estudiantes revivieron la Huelga con el siguiente verso:

«¡El año pasado en esta velada
quisieron callarnos con la fuerza armada!
Pero enalteciendo su honrada memoria
la Huelga enterramos con toda su gloria.»

«Este año venimos con fuerza y con brío
a darle al Gobierno en el mero fondillo,
los flatos y el miedo dejando a un lado
invicto prosigue el estudiantado.»1

El «No Nos Tientes» de 1948 apareció puntualmente durante la noche anterior el Viernes de Dolores —como se acostumbraba ya desde 1945— y alrededor de las 8 de la mañana del viernes, en una ceremonia improvisada, encabezada por los huelgueros de la generación del 20 —quienes en su mayoría simpatizaban con los grupos que no veían con buenos ojos al gobierno arevalista—, se desenterró el féretro y luego comenzó el tradicional desfile. Así pues, si en 1947 no hubo periódico estudiantil, en 1948 los guatemaltecos pudieron disfrutar de dos ediciones.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Guzmán Böckler, Carlos:  La Huelga de Dolores que viví con mi generación (1945-1977).  Guatemala: Universitaria.
  2. Cooperación Española (3 de junio de 2013) Centro Cultura de España en Guatemala, nueva sede en el Lux.  Embajada de España.