15 de marzo de 1951: toma posesión el presidente Árbenz

El teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán asume la presidente de la República.

15marzo1951
Tribunas del Estadio de la Revolución durante la toma de posesión del presidente Arbenz. En el recuadro: fotografia oficial del presidente, teniente coronel Jacobo Arbenz. Imagenes tomadas de «Discursos del Doctor Arévalo y del Teniente Coronel Arbenz en el acto de transmisión de la presidencia de la república«

El gobierno del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán es el más polémico en la historia de Guatemala, ya que fue modificó la tenencia de la tierra en favor de grupos distintos a los que siempre la habían poseído —es decir, otros que no fueran los criollos tradicionales y las empresas o personas extranjeras que influían en los gobiernos del país hasta ese entonces.

A pesar de las buenas intenciones que podría haber tenido el presidente el llegar al poder, su notoria falta de tacto y de diplomacia hizo que se precipitaran una serie de acontecimientos que no solamente borraron muchos de los cambios que hicieron los gobiernos revolucionarios, sino que dejaron a Guatemala como un ejemplo para el resto de América Latina de lo que ocurriría si intentaban oponerse a los intereses de las poderosas corporaciones transnacionales estadounidenses.

Reproducimos a continuación el discurso que pronunció el teniente coronel Árbenz al momento de tomar posesión de la presidencia, el cual muestra claramente su hostilidad hacia los intereses estadounidenses en el país desde el principio de su gobierno, y en el que advierte de los cambios que va a implementar:

Me cabe el altísimo honor de recibir del pueblo y de los legítimos representantes de la Nación, el cargo de Presidente de la República para el que fui electo por la gran mayoría popular en noviembre de 1950. La fecha de hoy, marca el fin de otra etapa histórica y política en nuestro país, inicia a la vez otra época que podrá caracterizarse por el impulso a la economía nacional, el mantenimiento y ampliación de la democracia, el trabajo pacífico y la defensa de nuestra soberanía nacional, todo lo cual es necesariamente la continuación revolucionaria lógica y consecuente del régimen que inauguró el Doctor Juan José Arévalo.[…]

El acto al que estamos asistiendo me produce una doble y elevada  emoción. La emoción primaria que siento al ser investido con la más alta magistratura de la Nación, y la admiración que, mezclada con legítimo orgullo ciudadano, tengo hacia el pueblo de mi patria que ve culminar hoy una jornada grandiosa de su larga e infatigable lucha contra sus opresores, la cual supo conducir durante los útimos seis añosÁ con acierto y mano segura mi ilustre antecesor […]1

Y es este sentimiento de admiración el que me lleva a referirme primero a la «época de Arévalo», la era más democrática de nuestro país y el comienzo de la época del respeto a nuestra dignidad como Nación. Cuando  me dirigí al pueblo en Puerto Barrios durante la campaña electoral, refiriéndome a los ataques y coacciones que ha soportado el primer gobierno representativo de la Revolución de Octubre y de la dignidad nacional de Guatemala dije que «jamás en la historia de América un país tan pequeño ha sido sometido a una presión tan grande«.  Hoy puedo agregar que nunca con tanto éxito ha triunfado la razón de un pequeño pueblo sobre la sin-razón de los grandes intereses fincados en nuestro país.  Y precisamente por eso jamás un presidente y su régimen habían sido tan injustamente vilipendiados y calumniados, aquí adentro y en el exterior.

Mentiras de toda laya, amenazas y chantajes y hasta la expresión soez y mentecata se volcaron sobre nuestro país y su gobierno, haciendo blanco especial de aquel ataque ininterrumpido y cobarde sobre la personalidad descollante del Doctor Arévalo.  Al mismo tiempo se trató de corromper la conciencia de nuestros guatemaltecos, civiles o militares, para que se sumaran a la conspiración antidemocrática que se tejió para derrumbar a un gobierno, cuyo único delito consistía en propiciar una política que les diera pan y libertades a las grandes masas y protegiera los intereses nacionales contra los voraces financieros del exterior y los que reciben las migajas de esas riquezas en el interior. Pero la acción y la opinión populares no se equivocaron. No se equivocaron ni se corrompieron tampoco los miembros democráticos y revolucionarios del Ejército.  El binomio pueblo y ejército fue el principal factor que impidió que la acción derivada de la propaganda antidemocrática, se consumara a través de innumerables complots de aquella conspiración tendiente a instaurar otra vez en nuestro país un régimen de opresión e incondicionalmente servir a los intereses extraños a nuestra nacionalidad.Nota a

[…] Pero el pueblo puso fe y confianza en sus dirigentes y el resultado lo tenemos a la vista.  Por primera vez asiste en este siglo a una transmisión del poder democrática, pacífica, popular, constitucional, que responde plenamente a su voluntad y en la cual sigue poniendo su esperanza de mejorar sus condiciones de vida y caminar aun más por la senda de sus aspiraciones.2,Nota b

Ya he dicho que el Ejército nacional revolucionario merece en alto grado nuestras expresiones de admiración.  El Ejército ha sido incorruptible y por ello ha defendido con honor su calidad de garante de las instituciones públicas y de la soberanía nacional, se ha granjeado el cariño popular y representa en estos momento en el Continente Americano la expresión ejemplar de lo que debe ser la Institución armada al servicio de la Constitución, de la democracia y del pueblo. Nota c

Pero no fue sólo la conjunción del pueblo y el Ejército la que mantuvo la democracia y la dignidad nacional a través de seis gloriosos años y en las horas más duras de la prueba de fuego.  En grado sumo contribuyeron a ello el esfuerzo, la tenacidad y la personalidad de gran valor humanístico del ciudadano Juan José Arévalo. Es a él también a quien debemos rendir nuestra simpatía y nuestro agradecimiento. Estoy seguro de interpretar la expresión popular si digo que Arévalo se va de la Presidencia respetado y amado por su pueblo. […]

[…] Su administración también se ha destacado por la políticia social que dió impulso a su régimen. La edificación de escuelas, la construcción de hospitales, la introducción de alumbrado público y de agua potable a las poblaciones, la ayuda monetaria y técnica a las municipalidades, fueron no sólo una adecuada respuesta a una pequeña parte de las innumerables necesidades que el clamor general y popular acalló angustiosamente bajo el miedo y el látigo de la dictadura,sino por el cumplimiento de la promesa que aquel gobierno le hizo al pueblo hace precisamente seis años.3

Y sobre lo mucho conquistado ya, que representa poco en el camino de la felicidad de los guatemaltecos, nos toca a nosotros en el futuro asentar las bases de una economía nacional estable y próspera.  Buscando afanosamente en la entraña de nuestros problemas, hemos llegado a la conclusión de que es en la armazón económica de nuestro país donde reside la fuente de nuestros males. Al estudiar durante laboriosos meses el estado de la alimentación del pueblo, de su indumentaria, de sus casas de habitación, de las medicinas que pueden mantener su salud, de su grado de educación y de cultura, hemos podido sacar en claro que sólo orientando nuestro esfuerzo hacia un cambio en la estructura económica, modificando las características de nuestra economía, aumentando y diversificando la producción en todas sus ramas es posible conquistar mayores beneficios y bienestar para la población.

Yo he manifestado repetidas veces que ofrecería un programa de gobierno al pueblo. […] Pero debo advertir, sin embargo, que nuestro programa de gobierno requerirá de todo el esfuerzo popular conjunto para su realización, y cuando digo esfuerzo popular me refiero a la colaboración patriótica de los capitalistas nacionales, los trabajadores de la ciudad y del campo, los técnicos y el Estado, a quienes hago un llamamiento para que emprendamos con firmeza el camino de nuestro crecimiento económico y del bienestar popular.

Nuestro gobierno se propone iniciar el camino del desarrollo económico de Guatemala, tendiendo hacia los tres objetivos fundamentales siguientes: a convertir a nuestro país, de una Nación dependiente y de economía semicolonial en un país económicamente independiente; a convertir a Guatemala, de un país atrasado y de economía predominantemente feudal en un país moderno y capitalista, y a hacer por que esta transformación se lleve a cabo en forma que traiga consigo la mayor elevación posible del nivel de vida de las grandes masas de pueblo.4

Para alcanzar nuestros fines debemos entonces llegar a producir en la mayor proporción posible los alimentos, la ropa, los materiales de construcción, los artículos domésticos y los medicamentos que consume la gran mayoría de la población.  Pero no queremos quedarnos ahí; ambicionamos patrióticamente llegar a producir también la mayor proporción posible de los artículos que actualmente importamos y a sentar las bases de un producción futura de combustibles, energía eléctrica, productos metalúrgicos y herramientas.Nota d Esta política económica se orientará, como es fácilmente apreciable, a producir lo que consumimos, a exportar los excedentes y a buscar nuevas fuentes de divisas, a ampliar y diversificar la producción y a traer a Guatemala la maquinaria, equipos y herramientas necesarios para impulsar nuestro desarrollo en las mejores condicione posibles, a efecto de que los ingresos de la gran mayoría del pueblo no dependan de las actividades relacionadas con nuestro comercio exterior, sino de aquellas que tienen por objeto predominante satisfacer las necesidades del consumo interno.Nota e

De aquí se desprende y es absoutamente claro que nuestra política económica tendrá que estar basada necesariamente en el impulso a la iniciativa privada, en el desarrollo del capital guatemalteco, en cuyas manos deberían encontrarse las actividades fundamentales de la economía nacional, y en cuanto al capital extranjero debemos repetir que será bienvenido siempre que se ajuste a las distintas condiciones que se vayan creando en la medida que nos desarrollemos, que se subordine siempre a las leyes guatemaltecas, coopere al desenvolvimiento económico del país y se abstenga estrictamente de intervenir en la vida política y social de la Nación.Nota f

El progreso industrial y en general todo el desarrollo económico de Guatemala no podrá ser jamás una realidad mientras subsistan las actuales condiciones de servidumbre en el campo y de producción artesanal en la ciudad. Por ello es que en nuestro programa tiene capital importancia la reforma agraria que para realizar tendrá que liquidar los latifundios e introducir cambios fundamentales en los métodos primitivos de trabajo, es decir, hará una mejor distribución de la tierra no cultivada o de aquella donde mantienen las costumbres feudales e incorporará la ciencia y la técnica agrícolas a nuestra actividad agraria en general.5, Nota g

La segunda etapa de nuestro programa económico es la industrialización del país, que se orientará no sólo a modernizar nuestros equipos fabriles y ampliar la producción, sino al establecimiento de nuevas plantas industriales, protegiendo convenientemente a los productos nacionales de la competencia extranjera ruinosa.  Es por ello también que dedicaremos especial atención a la inversión de capitales nacionales, públicos y privados, en la explotación de yacimientos metálicos, en el establecimiento de refinerías de petróleo, construcción de plantas eléctricas […]5

Nuestro programa de producción tiene que estar íntimamente vinculado al problema de su distribución.  De ahí que nuestra política económica tenderá hacia la realización de un plan de vías de comunicación que tenga como finalidad transportar en el menor tiempo y con el menor costo posibles, los productos que sobren en unos lugares a aquellos otros en que hacen falta, y a promover la ampliación de las actuales vías de comunicación, y la fundación de todas aquellas que impidan el funcionamiento de monopolios del transporte y faciliten el traslado de las mercancías de los centros de producción a los centros de consumo.5,Nota h

[…] Finalmente, nuestra política económica impulsará el incremento en el ingreso de las grandes masas de la población no sólo aumentado la producción en todas sus ramas para ofrecer los artículos a menor costo, sino propiciando una mejor retribución para las grandes mayorías de asalariados de la ciudad y del campo.  Para ello también será necesario incrementar los créditos a los pequeños propietarios, la formación de cooperativas, y el control sobre la exportación, importación y distribución de artículos escasos, con el objeto de impedir el acaparamiento, la especulación y el alza de los precios, política dirigida a evitar mayores elevaciones en el costo de la vida.

Tales son las miras que tenemos puestas con esperanza en el futuro económico nacional. Muchas sonrisas incrédulas se burlarán interiormente de nosotros cuando nos oyen hablar de grandes plantas industriales, de electrificación y de mecanización del campo, y quienes sonríen merecen una explicación. No pretendemos ser nosotros los que concretamente construyamos una Guatemala industrial en seis años. Lo que pretendemos es abrir el camino, afirmar los cimientos de nuestro futuro desarrollo económico, empujar al país por el camino de capitalismo.  A nosotros sólo nos tocará una parte de este esfuerzo, dejando a posteriores gobiernos revolucionarios el trabajo de llevarlo hasta el fin.6

[…] Y cuando hablamos de nuestros problemas sociales no debemos apartar la mirada de los grupos indígenas de Guatemala ni de las necesidades propias de la juventud y de la mujer. Dentro de la consideración que nos merece elevar el standard de vida del pueblo en general, debemos considerar con cuidados especiales a nuestras mejores reservas, a la gran población indígena, y a los jóvenes y a las mujeres en general, como los tesoros más preciados de nuestra riqueza humana.[…]6

El programa que anuncio a nuestro pueblo para ser cumplido, requiere, sin embargo, algunas condiciones.  Por ejemplo, es indispensable mantener en el país las libertades esenciales y la democracia.  Con la misma seguridad y firmeza con que me dirigí al pueblo durante la campaña electoral, insisto acerca de la decisión de las fuerzas populares guatemaltecas de conservar a toda costa el régimen democrático, donde los ciudadanos mantengan su dercho a pensar y creer como quieran, a organizarse y a dedicarse a las actividades lícitas que elijan. Creemos que la firmeza de la democracia no radica en la mayor o menor dureza que se emplee para mantener el orden, sino en la mayor educación posible de la conciencia en el espíritu democrático. […] La libertad no deberá entenderse como la libertad para conspirar y armar complots para derrumbar al gobierno. En ese sentido ratifico mis declaraciones anteriores. La era de la democracia y la constitucionalidad, la época institucional de Guatemala será mantenida a todo trance, pero precisamente por eso también estamos dispuestos a aplastar para siempre la era de la conspiración y el complot.7

En cuanto al movimiento obrero y acerca de los conflictos económico-sociales de patronos y trabajadores, nuestro gobierno seguirá la conducta del gobiern anterior de guardar celosamente la independencia del movimiento sindical de nuestro país, y cuidará de mantener la posición más neutral en cuanto a los conflictos obrero-patronales, a menos que las dos partes en litigio acudan al gobierno pidiendo solución para sus diferencias o que la magnitud de tales conflictos comprometa la soberanía o la dignidad de la Nación o afecte seriamente la economía nacional.7,Nota i

[…] Firmes en [el] espíritu pacifista, partidarios decididos de la confraternidad americana, amigos de la no intervención en los asuntos internos de los demás países, nuestro política internacional estará normada por el respecto absoluto a los demás pueblos, por la cordialidad diplomática y comercial con todos los países, haciendo honor a los compromisos contraídos. […]

Tengo una profunda fe en el porvenir. Soy por naturaleza optimista y estoy seguro de que con la ayuda del pueblo, con la colaboración de todos los sectores que quieren el progreso económico, social y político del país y con una firme voluntad de mantener hacia adelante la marcha revolucionaria, haremos de Guatemalaun país próspero, moderno, modelo democrático, y que conquistaremos para sus habitantes mayor bienestar y prosperidad.  Nuestra divisa será siempre: ¡hacia adelante por una Guatemala mejor!


NOTAS:

  • a: esta es una referencia directa a la United Fruit Company y a los alemanes que habían estado en la Verapaz, a quienes favorecieron con sus políticas los presidentes liberales desde J. Rufino Barrios hasta Jorge Ubico.
  • b: la última transmisión de mando había ocurrido cuando el general Manuel Lisandro Barillas entregó el poder al general José María Reina Barrios el 15 de marzo de 1892.8  El resto de presidentes habían muerto en el poder, o fueron obligados a renunciar por revoluciones o golpes de estado.
  • c: la excesiva confianza en la lealtad del ejército le costaría muy caro al presidente Árbenz.
  • d: en otras palabras, estaban hablando de nacionalizar la explotación de petróleo, la generación eléctrica9 y de establecer fábricas en el país en donde se fabricaran herramientas indispensables para la mayoría de la población.
  • e: este es un párrafo sumanente importante, ya que habla de educar y ofrecer otro tipo de trabajos a los campesinos que hasta entonces se han dedicado a trabajar para la United Fruit Company y para las fincas cafetaleras —que eran los únicos exportadores en el país— y de esta forma empezar a depender menos de las importaciones y de las divisas generadas por el café.
  • f: un párrafo totalmente dedicado a atacar a la United Fruit Company, que se destacaba por no respetar las leyes del país, por preocuparse solamente por sus enclaves bananeros en Izabal y Escuintla, y por haber intervenido directamente para mantener en el poder los largos gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera10 y del general Jorge Ubico, a la vez que había patrocinado el golpe de estado contra Carlos Herrera en 192111 y había creado el ambiente favorable para que fuera electo Ubico en 1931.12
  • g: Árbenz se refiere aquí a las grandes extensiones de tierra que no se estaban cultivando en muchas fincas del país, siendo las mayores las que eran propiedad de la United Fruit Company.  Por otra parte, advierte que va a modificar las leyes que pusieron en vigor los gobiernos liberales y que permitieron a los hacendados disponer de mano prácticamente gratuita de indígenas jornaleros,13 quienes además les construían los caminos gratuitamente,14 y a quienes le pagaban con monedas que solamente tenían valor en la finca en que se entregaban.
  • h: En este párrafo advierte directamente a la International Railways of Central America (IRCA)—empresa estadounidense subsidiaria de la United Fruit Company— que va a construir una red de carreteras para competir contra el monopolio ferrocarrilero del que había disfrutado la IRCA desde 1904.15,16
  • i: tal y como lo advirtió aquí Árbenz, hubo un conflicto laboral en el que tuvo que intervenir el gobierno por las razones aquí indicadas:  el pacto colectivo de trabajo de los empleados de la United Fruit Company.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Bermejo, Juan José; Árbenz, Jacobo (1951) Discursos del Doctor Juan José Arévalo y del Teniente Coronel Jacobo Árbenz Guzmán en el acto de transmisión de la presidencia de la República . Guatemala:  Tipografía Nacional.  p. 19.
  2. Ibid, p. 20.
  3. Ibid, p. 21.
  4. Ibid, p. 22.
  5. Ibid, p. 23.
  6. Ibid, p. 24.
  7. Ibid, p. 25.
  8. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Miguel Coronado, Leceny Lorena(2011) Caracterización histórica de la Finca Medio Monte, del Municipio de Palón, Escuintla; 1925-1969. Guatemala: Universidad de San Carlos, Escuela de Historia. p. 140.
  10. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17).
  11. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-159.
  12. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.
  13. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  14. — (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 304-306.
  15. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  16. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.

22 de febrero de 1951: orderan repatriar restos de Máximo Soto Hall

El gobierno del Dr. Juan José Arévalo ordena repatriar los restos del escritor y poeta Máximo Soto Hall para que sean sepultados en Antigua Guatemala.

22febrero1951
Residencia del escritor, historiador y poeta Máximo Soto Hall en la Ciudad de Guatemala en 1915. En el recuadro: Soto Hall. Imágenes tomadas de «El Libro Azul de Guatemala«.

Uno de los útimos actos oficiales del gobierno del Dr. Juan José Arévalo fue ordenar la repatriación de los restos del historiador, político y poeta Máximo Soto Hall, quien falleció en Buenos Aires, Argentina en el 14 de mayo de 1944, y quien fuera medio hermano del ex-presidente hondureno Marco Aurelio Soto, además de uno de los principales ideólogos y propagandistas del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.  De hecho, Soto Hall siguió los pasos de su medio hermano —que llegó al poder con la ayuda del presidente guatemalteco, general J. Rufino Barrios1— y consiguió ser candidato a la presidencia de Honduras con fuerte apoyo del licenciado Estrada Cabrera2, pero no ganó las elecciones por el rechazo de los hondurenos al régimen guatemalteco.3

Tras la caída del régimen cabrerista el 15 de abril de 1920, Soto Hall permaneció en el exilio, que lo llevó a Venezuela, Chile, Argentina y Uruguay, como corresponsal de la revista neoyorquina «Editor and Publisher» y en donde representó a Guatemala en congresos internacionales.   Si bien regresó a Guatemala junto con su esposa Amy Miles en julio 1926 y se unió a la Sociedad de Geografía e Historia, no se quedó mucho tiempo y poco después partió para Sudamérica en donde escribió para el periódico «La Prensa» de Buenos Aires.3

Cuando el general Jorge Ubico llegó a la presidencia de Guatemala invitó a Soto Hall a colaborar con él durante una visita que hizo el escritor a su país, pero éste rechazó la oferta porque «no le gustaba la política dura del presidente«, según le dijo a un amigo, aunque parece más factible que la verdadera razón fue la imagen de intelectual antiimperialista que construyó para sí tras la caída de Estrada Cabrera, lo cual era clave para que no se recordara su pasado como colaborador y propagandista de la larga dictadura cabrerista.4

Tal parece que la estrategia de Soto Hall dió resultados puesto que el presidente Arévalo emitió el siguiente decreto el 22 de febrero de 1951:5

Palacio Nacional, Guatemala, 22 de febrero de 1951

El Presidente Constitucional de la República, 

Considerando: que el historiador y poeta guatemalteco Máximo Soto Hall, fallecido en Buenos Aires, República Argentina, en 1943 dio lustre a las letras patrias con su abundante y valiosa producción intelectual;

Considerando: que el extinto escritor expresó su deseo de que sus restos fueran depositados definitivamente en la Antigua Guatemala,

En Consejo de Ministros, acuerda:

Primero – ordenar la repatriación de los restos de Máximo Soto Hall, para ser sepultado definitivamente en la Antigua Guatemala.

Segundo – ordenar la erección de un mausoleo en el cementerio de la citada ciudad.

Tercero – encomendar al Ministerio de Relaciones Exteriores todo lo relativo al transporte y recepción de los restos, así como la construccióm del mausoleo citado.

Cuarto – Designar a los Ministros de Relaciones Exteriores y Educación Pública y a los escritores Rafael Arévalo Martínez y Virgilio Rodríguez Beteta, para que se constituyan en Comisión Oficial de Homenaje para la recepción de los restos.

Comuníquese y cúmplase.

        • Arévalo
        • Siguen las firmas de los Ministros de Estado, que incluyen a la de Elfego H. Monzón, como Ministro sin cartera.5

BIBLIOGRAFIA

  1. Lozano, Enrique (18 de diciembre de 1890). «Drama Político en Honduras». La Opinión (México, D. F.): 56.
  2. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. pp. 166-167.
  3. Molina Jiménez, Iván (2001) La polémica de El Problema de Máximo Soto Hall. 12. p. 160.
  4. Ibid., p. 161.
  5. Morales Urrutia, Mateo; Azurdia Alfaro, Roberto (1959). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1950-1951. LXIX. pp. 740-741.

13 de noviembre de 1951: restablecen municipio de Canillá

El gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán eleva nuevamente a Canillá a la categoría de municipio luego de que la perdiera por las medidas de austeridad del gobierno del general Jorge Ubico.

13noviembre1951
El municipio de Canillá en el departamento de Quiché en 2006. En el recuadro, el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, presidente de la República cuando Canillá fue elevado nuevamente a la categoría de municipio. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de la conquista española en 1524, las referencias de Canillá fueron muy escasas en los siglos XVI y XVII. No fue sino hasta 1768, cuando el entonces arzobispo de Guatemala, doctor Pedro Cortés y Larraz, anotó algunos apuntes sobre la región cuando realizó su visita pastoral a su diócesis. En ese entonces, llegó a la entonces cabecera de parroquia de San Andrés Sahcabahá (San Andrés Sajcabajá), y reportó a Canillá de la siguiente forma: «Se da en un rancho llamado Caniliá y aunque aparece alguna llanura, como de media hora, pero es tierra aridísima y un laberinto de barrancos profundísimos a un lado y otro de la senda; luego se cruza el río Cacux, que lleva bastante caudal y corre de sur a norte«. Cortés y Larraz llama rancho a Canillá para indicar que en esa época todavía no había sido reducido a poblado (fuera para algún terrateniente criollo o para una doctrina eclesiástica), mientras que los «barrancos profundísimos» se deben a que el lugar está enclavado en la Sierra de Chuacús.​1

Canillá quedó junto con San Andrés Sajcabajá en el vasto departamento de Totonicapán/Huehuetenango luego de la Independencia de Centroamérica, y allí se mantuvo durante los gobiernos conservadores. Posteriormente, tras el triunfo de la Reforma Liberal en 1871, el presidente de facto provisiorio Miguel García-Granados y Zavala dispuso crear el departamento de Quiché para mejorar la administración territorial de la República, dada la enorme extensión del territorio de los departamentos de Totonicapán/Huehuetenango y de Sololá/Suchitepéquez; de esta cuenta, el 12 de agosto de 1872 Caniyá —como se le decía entonces— pasó a formar parte del nuevo departamento de Quiché.​2  La sección del decreto No.72 que se refiere a Canillá es la siguiente:

    1. Se establece un nuevo Departamento, que denominará Quiché, cuya cabecera es la villa de este nombre.
    2. Componen este departamento las poblaciones siguientes: Joyabaj, Lemoa, Santo Tomás Chichicastenango, Chinic, Chiché, San Pedro Jocopilas, San Andrés Joyabajá, Cunem, San Miguel Uspantán, Cotzal, Chujuyup, Patzité, San Bartolo Jocotenango, Sacapulas, Nebaj, Chajul, Caniyá y Sacualpa.​2

En el Censo de Población del 31 de octubre de 1880, Canillá aparece como aldea del municipio de San Andrés Sajcabajá, descrito de la siguiente forma: «Canillá, aldea del departamento del Quiché, dista de Santa Cruz del Quiché, su cabecera, 13 leguas; 607 habitantes, quienes se dedican en su mayor parte a trabajos agrícolas; en el municipio no existen industrias principales que puedan catalogarse como tales.«​​3

Canillá fue erigido a municipio por medio del acuerdo gubernativo del gobierno del general presidente Manuel Lisandro Barillas el 21 de marzo de 1893, el cual decía:​4

«Apareciendo el expediente formado a iniciativa de la aldea denominada Canillá, en el departamento de Quiché, que reúne todos los requisitos exigidos por la ley para poder ser constituida en municipio independiente de San Andrés Sajcabajá, como lo solicitan con apoyo del Jefe Político respectivo y del Fiscal del Gobierno;

El Presidente Constitucional de la República,

Acuerda:

Acceder a la referida solicitud; y faculta al Jefe Político departamental para que dicte todas las disposiciones conducentes a la instalación de la nueva municipalidad con el personal que el decreto número 214 determina.

      • Manuel Lisandro Barillas4

Cuando el general Jorge Ubico asumió la presidencia de la República el 14 de febrero de 1931, se encontró con un país sumido en una profunda crisis económica derivada de la Gran Depresión que se inició en 1929 y que afectaba a la economía mundial.  De esta cuenta, emprendió un agresivo plan económico de austeridad y a partir de 1935, restructuró la división administrativa de la República; para esto suprimió varios departamentos y municipios, los cuales fueron integrados a sus vecinos. Por esta razón, Canillá fue suprimido por acuerdo gubernativo del 26 de agosto de 1936 y anexado como aldea al de San Andrés Sajcabajá.​5

Cuando los gobiernos revolucionarios se hicieron con el poder tras la revolución de octubre de 1944, la situación económica que recibieron era mucho mejor, debido a la efectiva gestión del general Ubico.  Por eso, poco a poco fueron restableciendo muchos de los municipios que habían sido suprimidos en 1935 y 36, y según acuerdo gubernativo del gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán del 13 de noviembre de 1951, que decía:5

«Se restablece el municipio de Canillá en las mismas condiciones en que se encontraba el 26 de agosto de 1936, en que fue anexado a San Andrés Sajcabajá y que la de esta última, con intervención de la Gobernación departamental, hiciera constar en acta detalladamente los límites, y presentar los planos a la Dirección General de Estadística para los efectos del registro territorial.»​5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cortés y Larraz, Pedro (1770). Descripción Geográfico-Moral de la Diócesis de Goathemala. Guatemala: Diócesis de Guatemala. ISBN 9788400080013ISSN 0589-8056.
  2. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  3. Gobierno de Guatemala (1895). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1893-94 XII. Guatemala: Tipografía Nacional.
  4. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  5. Chimaltenango en línea (s.f.). «Canillá»Chimaltenango.org. Archivado desde el original el 23 de mayo de 2014.

20 de agosto de 1951: se publica el primer número de «Prensa Libre»

Tras haber vendido «Nuestro Diario», el periodista Federico Hernández de León y otros colegas publican «Prensa Libre».

20agosto1951
Estadio «de la Revolución» inaugurada en 1950 para los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Actualmente es el estadio «Doroteo Guamuch Flores». Allí tomó posesión el coronel Jacobo Arbenz Guzmán (inserto) en 1951. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

A finales del gobierno del Dr. Juan José Arévalo, el propietario y fundador del periódico «Nuestro Diario«, el licenciado e historiador Federico Hernández de León, ya no podía mantener su publicación y tuvo que venderlo a un grupo político que intentó utilizar el diario para apoyar la campaña del entonces Ministro de la Defensa, coronel Jacobo Arbenz Guzmán;1 pero el director del periódico, Pedro Julio García, no aceptó las presiones políticas sobre el diario y fue despedido.2  Por mostrar su solidaridad con el director destituido, también fueron despedidos el jefe de redacción, periodista Alvaro Contreras Vélez, y los periodistas Mario Sandoval Figueroa y Salvador Girón Collier, entre otros.2

Los periodistas se unieron a Isodoro Zarco, quien era colaborador de «Nuestro Diario» y a Alfonso Rodríguez Muñoz, propietario de la imprenta Iberia, para crear un nuevo periódico.  Con un total de nueve mil quetzales iniciaron labores el 20 de agosto de 1951, publicando 3,500 ejemplares de su primer número de ocho páginas en formato tabloide en la imprenta Iberia.3 Como nota curiosas, es importante destacar que el personal de la primera época de Prensa Libre incluía al periodista Jorge Palmieri como cronista de espectáculos; y es curioso porque Palmieri era amigo de la familia Arbenz e incluso tuvo un romance con Arabella, una de las hijas del presidente, cuando ésta vivía en México después del exilio de su familia en 1954.4

En su primer número, el nuevo periódico adoptó el lema «por un periodismo independiente, honrado y digno«,3 además de una actitud desafiante ante el socialismo del gobierno del Dr. Arévalo y de su sucesor, el coronel Arbenz Guzmán.2 De hecho, uno sus primeros anunciantes fue la United Fruit Company, férrea enemiga del régimen arbencista.2

Las primeras noticias publicadas por el nuevo vespertino, que costaba cinco centavos en esa época, incluyeron las siguientes:5

  1. El titular fue que aumentaba el consumo de drogas en Guatemala. Esta noticia indicaba que había un aumento en el tráfico de estupefacientes, en especial de la marihuana, y que crecía por las fronteras con México y El Salvador, además de los puertos de Puerto Barrios y Livingston, junto con la producción ilegal en la región de la Costa Sur y en el altiplano del centro del país.  De acuerdo a lo informado por Prensa Libre, las drogas eran transportadas a través del río Suchiate en cayucos desde México, y luego eran trasladadas a Malacatán, en el departamento de San Marcos envueltos como cigarrillos que eran vendidos a jóvenes estudiantes.
  2. La capital no tenía suficiente agua y se iba a construir un acueducto con fuentes naturales que sería introducido por Mixco con financiamiento del Instituto de Fomento de la Producción (INFOP), ente que fue creado por el gobierno de Arévalo para que la actividad productiva privada también apoyaya la inversión y la obra pública.  Se esperaba que en tres meses la Ciudad de Guatemala dispusiera de 5,000 pajas de agua adicionales.
  3. La propaganda que iba a hacer el gobierno con la construcción de la carretera al Atlántico.  Este proyecto, que fue uno de los cuatro pilares del gobierno arbencista contra los monopolios estadounidenses en el país, fue criticado por el llamado del gobierno para que los guatemaltecos contribuyeran con sus aportes. En cada municipio se instaló una alcancía para dichos aportes, además de establecer comités locales a cargo de kermeses, veladas, y rifas para recaudar fondos, porque la obra era en beneficio para todos pero requería «mucho dinero«.  Esta campaña nacionalista de propaganda iba a iniciar el 15 de septiembre, de acuerdo a la Secretaría de Propaganda y Divulgación de la Presidencia y todo sería administrado por un comité central en la Ciudad de Guatemala, ya que el gobierno no quería incurrir en préstamo alguno para semejante obra.
  4. Nota policiaca: se informó de cuatro capturados por la Guardia Civil acusados de contrabando en las aduanas.  Dicha guardia, creada por la Junta Revolucionaria de Gobierno en 1944 estaba a cargo de la seguridad ciudadana, y de realizar delicadqas tareas de espionaje y, hacia el final del gobierno en 1954, de represión contra sospechosos de ser miembros del Movimiento de Liberación Nacional.6

También desde el inicio aparecieron las columnas de opinión «Cacto» y «Claraboya» de Alvaro Contreras Vélez y Mario Sandoval Figueroa, respectivamente.7 De hecho, la columna de Contreras Vélez (que continuó publicando en el diario hasta su muerte en 2005) manifestaba su preocupación por la crisis económica que afectaba al país, por el alza del costo de la vida y por ciertas actividades gubernamentales que consideraba como «rojas» o comunistas» ya que, de acuerdo a Contreras Vélez, «provocaban temor en los empresarios y detenían el emprendimiento«.  Y también criticaba al gobierno, diciendo que «faltan brazos, falta voluntad, falta organizar la vida administrativa en lugar de perder el tiempo en intrigas o pasteleos políticos y ambiciosos. En otras palabras: trabajo en lugar de tanta verborrea«.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. De León Dardón, Diana Victoria (2005). Estudio comparativo del uso de la infografía en la notica de sucesos de los matutinos Prensa Libre y Nuestro Diario. Guatemala: Universidad de San Carlos. Facultad de Ciencias de la Comunicación. p. 38.
  2. FindGlocal (s.f.) Prensa Libre. Guatemala.
  3. De León Dardón, Estudio comparativo del uso de la infografía, p.: 39.
  4. Palmieri, Jorge (2007). «Arabella Arbenz Vilanova»Blog de Jorge Palmieri. Archivado desde el original el 16 de enero de 2015.
  5. Galicia, Néstor (20 de agosto de 2019).  Estas eran las noticias que impactaron hace 68 años. Guatemala: Prensa Libre.
  6. Hemoroteca PL (18 de agosto de 2017). Las «otras noticias» del 20 de agosto de 1951.  Guatemala: Prensa Libre.
  7. Galicia, Néstor (3 de enero de 2016). Hito periodístico en 1951: Nace Prensa Libre. Guatemala: Prensa Libre.

16 de abril de 1951: repatrian a Cuba los restos de J.J. Palma

«¡Tinta en sangre tu hermosa bandera, de mortaja al audaz servirá!»; repatrian a Cuba los restos del poeta J.J. Palma, autor de la letra original del Himno Nacional de Guatemala.

16bril1951
El sepelio del poeta cubano José Joaquín Palma Lasso en su natal Bayamón en 1951.  En el recuadro: el poeta en 1906.  Imágenes de tomadas de Wikimedia Commons.

La letra original del Himno Nacional de Guatemala era sumamente guerrerista, y por ello fue modificada en 1934 por el pedagogo y poeta José María Bonilla Ruano, por encargo del gobierno del general Jorge Ubico. Y es que en realidad el poeta cubano José Joaquín Palma Lasso, autor de la letra original, había escrito el himno inspirado más en la situación de su Cuba natal que en la de Guatemala en 1896;  de allí se originaron  estrofas como éstas:

Si mañana tu suelo sagrado
lo profana invasión extranjera,
tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá.

Que tus hijos valientes y altivos
ven con gozo en la ruda pelea,
el torrente de sangre que humea
del acero al vibrante chocar.1

Palma Lasso se exilió en Guatemala tras participar en los movimientos indepentistas en Cuba, y allí vivió el resto de su vida participando activamente en la docencia y los círculos intelectuales.

Por su carácter de héroe de la revolución independentista, en 1951 el gobierno cubano de Carlos Prío Socarrás, gestionó la repatriación de los restos de Palma Lasso (fallecido en 1911) ante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. Una vez que la familia del extinto poeta estuvo de acuerdo, el Ministerio de Educación y la oficina de Protocolo de Relaciones Exteriores se encargaron de organizar la entrega de los restos.2

El 16 de abril de 1951, después de ser incinerado los restos de Palma, la urna cineraria fue colocada sobre un armón de artillería y conducida al Congreso, donde durante 24 horas montaron guardia de honor el gabinete en pleno, diputados, cuerpo diplomático, compañía de caballeros cadetes, delegaciones escolares, magisterio nacional, miembros de la Sociedad de Geografía e Historia, periodistas, e intelectuales. El director de cultura del Ministerio de Educación Pública de Cuba, el doctor Raúl Roa García, pronunció palabras de agradecimiento y el coro internormal interpretó los himnos de Cuba y Guatemala, además del himno «José Joaquín Palma«. Y para finalizar, develaron una placa de bronce con la letra y la música del Himno de Guatemala, además de las firmas del compositor Rafael Álvarez Ovalle y del poeta Palma Lasso.2

Al día siguiente, martes 17 de abril, hubo una ceremonia en el Congreso, la que terminó con el discurso del diputado Marco Antonio Villamar Contreras, dando la despedida a los restos en nombre del pueblo de Guatemala. Inmediatamente después, la urna fue levantada del catafalco, por los ministros de Educación Pública de Cuba y Guatemala, doctor Sánchez Arango y licenciado Héctor Morgan García, respectivamente, por el presidente del congreso y el ministro de Relaciones Exteriores, licenciado Manuel Galich y el público reunido entonó el himno nacional de Guatemala, con su letra original.

La urna fue colocada en un armón de artillería tirado por un jeep del ejército escoltado por una sección motorizada de la Guardia de Honor y acompañado de un piquete de tropa con la insignia patria de luto. El cortejo fúnebre salió hacia el aeropuerto «La Aurora» en donde el licenciado Morgan García hizo entrega oficial de los restos a la delegación cubana.​ Los cinco aviones cubanos fueron despedidos con salvas de artillería y acordes de la banda marcial y una escuadrilla de aviones de Guatemala los escoltó hasta el Atlántico.2

Los restos de Palma fueron recibidos en el aeropuerto militar de «Rancho Boyeros«, por el presidente de Cuba, Carlos Prio Socarrás, ministros de Estado, cuerpo diplomático y consular, altos jefes militares, intelectuales, periodistas, escolares de todos los niveles, magisterio y público invitado. Miles de escolares portando banderas de Cuba y Guatemala, escoltaron la urna hasta ser colocada en el Salón de los Pasos Perdidos y el gobierno decretó días de duelo el 17 y 18 de abril. Palma recibió el título de «Hijo Predilecto de Bayamo«, su pueblo natal, y el de «Mayor general del Ejército Cubano«.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1896-1897 XV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 324.
  2. Cozar, Arnoldo J. (1965) Arcón Patrio. II. Guatemala: José de Pineda Ibarra, Ministerio de Educación.

14 de octubre de 1951: se funda la Confederación General de Trabajadores de Guatemala

Durante el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán se funda la Confederación General de Trabajadores de Guatemala

14octubre1951
Un Boeing 377 Stratocruiser de la Pan American World Airways en 1947.  La aerolínea estadounidense enfrentaría serios conflictos laborales con las organizaciones de obreros de Guatemala tras la fundación de la CGTG en 1951.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Durante todos los gobiernos que hubo en Guatemala entre 1821 y 1944 nunca hubo grupos debidamente organizados de trabajadores ni campesinos en Guatemala. Aunque hubo algunos intentos de organización para lograr el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, que florecieron un tanto durante los gobiernos de José María Orellana y Lázaro Chacón, todos éstos fueron proscritos con la llegada al poder del general Jorge Ubico con el fuerte de apoyo de la embajada de los Estados Unidos y de la United Fruit Company el 14 de febrero de 1931.1 No fue sino hasta después de que la Revolución de Octubre de 1944 derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides que las organizaciones laborales se establecieron formalmente, luego de que nuevamente tuvieron vestigios de organización para derrocar a los regímenes de Ubico y del mismo Ponce Vaides.2

Con la organización obrera y campesina se iniciaron fuertes conflictos laborales contra las principales empresas en el país, destacando entre ellas la United Fruit Company y sus subsidiarias, las cuales tenían los monopolios de producción de banano, y transporte de carga y de pasajeros.  También se vería afectada la también estadounidense Pan American World Airways, la cual tenía el monopolio del transporte aéreo.3

En junio y julio de 1948, durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, los trabajadores de la Compañia Agrícola de Tiquisate, Escuintla y de la United Fruit Company en Bananera, Izabal, plantearon largos pliegos de peticiones a sus patronos. Aunque los tribunales declararon ilegal a la huelga, los trabajadores insistieron en llevarla a cabo, ante lo que los personeros de la UFCO presionaron al gobierno guatemalteco para que interveniera en el conflicto. La frutera estadounidense había controlado al gobierno guatemalteco desde principos de la larga presidencia del licenciado Estrada Cabrera, y no estaba acostumbrada a que sus trabajadores se rebelaran ya que mantenía el control de los mismos por medio del ejército. Pero como en esta ocasión esto no ocurrió así, la UFCO amenazó con el cese de operaciones de la Great White Fleet, su naviera, en Puerto Barrios lo que afectaria el comercio y vida económica del país.3

El presidente Arévalo resistió a la presión de la frutera, pero eventualmente el Jefe de las Fuerzas Armadas, el coronel Francisco Javier Arana se trasladó a Puerto Barrios, llevando tropas del ejército guatemalteco para proteger los intereses de la Compañía, como ha habían hecho los gobiernos liberales ante cualquier protesta laboral. El asunto finalmente se resolvió con el arreglo logrado por el Ministro de Economía y Trabajo, Alfonso Bauer Paiz el 7 de mayo de 1949, y que concluyó con la firma del Pacto Colectivo por medio del cua los trabajadores de la UFCO obtuvieron un aumento global de un millón y medio de quetzales.4

Pero este prolongado conflicto con la United Fruit Company y la obvia influencia que la frutera tenía en el coronel Arana hizo que el gobierno decidiera capturar a Arana y enviarlo al exilio a Cuba. Los hombres del ministro de la Defensa, coronel Jacobo Árbenz Guzmán, intentaron capturar a Arana el 18 de julio de 1949, pero éste se defendió y cayó muerto bajo las balas de sus captores, aunque alcanzó a matar a uno de ellos. Como éste último era un conocido colaborador de Árbenz, la versión que presentó el gobierno de que los grupos reaccionarios habían asesinado al Jefe de las Fuerzas Armadas no fue creíble y resultó en un alzamiento militar de las fuerzas leales a Arana, las cuales fueron derrotadas por las fuerzas leales a Árbenz tras dos días de combates.5

Todos estos hechos reforzaron la conciencia de la unificación en la dirigencia obrera guatemalteca, y con el beneplácito del gobierno del teniente coronel Árbenz quien asumió la presidencia el 15 de marzo de 1950, un Comité Preparatorio realizó el Congreso de Unidad de los Trabajadores de Guatemala con la participación de aproximadamente dos mil delegados representando a más de cuatrocientas organizaciones obreras, del 12 al 14 de octubre de 1951. En la sesión de clausura de este congreso, realizada el 14 de octubre en recién construído Palacio de los Deportes, se fundó la Confederación General de Trabajadores de Guatemala (CGTG), con el carácter de central única. Concurrieron a su fundación diecinueve federaciones (once reconocidas y ocho en trámite de reconocimiento) y tres sindicatos, entre ellos la Sociedad de Auxilio Mutuo Ferrocarrilero, uno de los mayores y que estaba formado por los trabajadores de la International Railways of Central America (IRCA), otra de las subsidiarias de la United Fruit Company en Guatemala.3

Los objetivos de la nueva Conferederación eran los siguientes:

    1. Luchar por el incesante bienestar material y cultural y por los intereses de los trabajadores y de los campesinos
    2. Mantener y ampliar la unificación de todos los trabajadores de Guatemala
    3. Luchar por la unificación y solidaridad de todos los trabajadores de América y del mundo
    4. Propiciar la alianza de los obreros y de los campesinos
    5. Luchar por el progreso de la legislación del Trabajo y de la Seguridad Social
    6. Luchar por el desarrollo de la agricultura y de la industria, por la reforma agraria, el reparto de tierras y el bienestar de los campesinos
    7. Defender la democracia y luchar por la independencia nacional3

Todos estos principios estaban fundamentados en el «New Deal» que había establecido el presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos pasar sacar a los Estados Unidos de la Gran Depresión de 1929, aunque fueron vistos por la UFCO y sus subsidiarios, y por los empresarios guatemaltecos, como una amenaza comunista para el país.  Finalmente, tras el éxito del Departamento de Estado en derrocar al presidente Arbenz, con la ayuda de la Operación PBSUCCESS de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) del gobierno estadounidense, la organización obrera guatemalteca fue prácticamente desmantelada.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.
  2. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 439.
  3. Cazali Avila, Augusto (25 de junio de 1976) Breve Historia del Movimiento Sindical Guatemalteco Universidad de San Carlos; Guatemala.
  4. Arévalo Bermejo, Juan José (1998). Despacho Presidencial. Obra póstuma. Tipografía Oscar de León Palacios, Guatemala.
  5. Gleijeses, Piero (s.f.). «The Death of Francisco Arana: a turning point in the Guatemalan Revolution». Journal of Latin American Studies (en inglés) (Inglaterra) 22: 527-552.
  6. Gleijeses, Piero (1991). Shattered Hope: The Guatemalan Revolution and the United States, 1944–1954. Princeton, New Jersey: Princeton University Press. ISBN 978-0-691-02556-8.