12 de julio de 1954: después del éxito de la Operación PBSUCCESS, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Foster Dulles instruye a la embajada de su país a reconocer al nuevo gobierno de Guatemala

Cuando las reformas del gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán empezaron a afectar directamente a los intereses de la poderosa empresa transnacional United Fruit Company, la cual tenía una fuerte influencia en el gobierno del presidente estadounidense Dwight Eisenhower, ésta cabildeó para que el gobierno norteamericano removiera a Árbenz del poder.

El presidente Eisenhower ordenó a la Central de Inteligencia Americana (CIA) para que depusiera al gobierno guatemalteco, por lo que ésta inició las operaciones PBFORTUNE y PBSUCCESS. La operación PBFORTUNE estaba destinada al asesinato de Árbenz, pero no se pudo ejecutar cuando varios colaboradores fueron descubiertos, así que se procedió con la operación PBSUCCESS para derrocar al régimen guatemalteco.

Para junio de 1954, la CIA había saturado a Guatemala con propaganda anticomunista en la radio y con panfletos que eran distribuidos en todo el país. Además, también realizaron algunos bombardeos pequeos en la Ciudad de Guatemala utilizando aviones sin insignias que el pueblo guatemalteco llamó “sulfatos”, ya que muchas personas tenían problemas para retener sus heces cuando los escuchaban aproximarse. Por otra parte, un pequeño ejército llamado “Movimiento de Liberación Nacional” compuesto por exiliados guatemaltecos y mercenarios fue entrenado por la CIA, junto con su líder, el coronel Carlos Castillo Armas. Este pequeño contingente invadió al país desde Honduras y, aunque luego fue proclamado como “victorioso” y “glorioso” en realidad no tuvo mayor influencia en el derrocamiento del gobierno.

Lo que realmente afectó a Árbenz fue el embargo de armas y el aislamiento diplomático y económico que el régimen de Eisenhower impuso sobre su gobierno, así como la oposición del gobierno del general Anastasio Somoza en Nicaragua, la fuerte política anticomunista emprendida por el embajador estadounidense John Peurifoy que llegó en noviembre de 1953, y el hecho de que el ejército guatemalteco no quiso repeler la invasión del “ejército libertador” porque estaba disgustado con las políticas del presidente guatemalteco, ya que éstas habían alterado la tranquilidad con que había vivido hasta entonces la población rural.  Es más, un factor que afectó decisivamente en la caída del presidente guatemalteco fue la huelga contra la Standarf Fruit Company y la United Fruit Company que se desató en Honduras en mayo de 1954 y que obligó al presidente de ese país a pedir ayuda al gobierno de los Estados Unidos el 23 de mayo de 1954 para que enviara al Cuerpo de Marines a ayudar a su ejército a controlar la situación pues 100,000 obreros estaban en huelga. El gobierno de Eisenhower no solamente movilizó a sus Marines, sino que envió a algunos de los agentes de la CIA que estaban en Guatemala preparando el derrocamiento del gobierno a ayudar a la situación por la que atravezaba la frutera en Honduras.

Árbenz renunció sorpresivamente el 27 de junio de 1954 y el coronel Carlos Castillo Armas fue eventualmente nombrado presidente del triunvirato militar que se hizo con el poder. El 12 de julio de 1954 el Secretario de Estado John Foster Dulles dio instrucciones a la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de Guatemala de establecer relaciones diplomáticas con el nuevo Gobierno de Guatemala, lo que fue notificado al día siguiente por el embajador John E. Peurifoy al nuevo Gobierno de Guatemala.

Esta fue la culminación de la Operación PBSUCCESS. El Secretario de Estado Dulles declaró que la “hermana República Americana de Guatemala” había sido liberada del “comunismo imperialista” y que el derrocamiento de Árbenz había sido “un nuevo y glorioso capítulo en la ya gran tradición de los Estados Americanos“.

BIBLIOGRAFIA:

27 de junio de 1954: el coronel Jacobo Árbenz Guzmán presenta su renuncia a la presidencia de Guatemala

El coronel Jacobo Árbenz Guzmán visitando comunidades en el interior de la República.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

De todos es sabido la polarización que existe en Guatemala alrededor la controversial figura del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, quien fuera uno de los líderes de la Revolución de Octubre de 1944 que derrocó al general Federico Ponce Vaides, luego Ministro de la Defensa durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo y, finalmente, presidente de la República de 1951 a 1954.

Árbenz Guzmán renuncio el 27 de junio 1954 tras la exitosa operación PBSUCCESS de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) patrocinada por la United Fruit Company (companía estadounidense que había controlado el país desde el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y que fue la principal afectada por la Reforma Agraria establecida por el gobierno arbencista para hacer productivas las grandes cantidades de tierras ociosas que habia en el pais) ya que consideraban que la influencia de los elementos comunistas en el gobierno guatemalteco estaba decantando el poder en favor de sindicatos y obreros en detrimento de sus intereses, tal y como quedó confirmado cuando en 2003 el Departamento de Estado del gobierno de los Estados Unidos desclasificó una gran cantidad de documentos relacionados con del derrocamiento de Árbenz. En uno de dichos escritos se presenta el reporte que la CIA hizo del gobierno guatemalteco en marzo de 1952, el cual consideramos es el análisis más objetivo de la situación que se vivía en Guatemala poco antes de que se emitiera el Decreto 900 de Reforma Agraria:

En primer lugar, en el reporte se menciona que en 1952 la United Fruit Company, con sede en Nueva Orleans, Luisiana, contaba con grandes operaciones en nueve países de América Latina y dominaba en ese momento la producción bananera y el ferrocarril de Guatemala. Ademas, mediante su flota mercante, tenía un virtual monopolio del transporte marítimo de las exportaciones guatemaltecas. Poseía o rentaba grandes terrenos en Guatemala y era el segundo empleador del país, sólo detrás del gobierno. Por estas razones, la presencia de la empresa era una espina para los nacionalistas guatemaltecos, a pesar de que pagaba los mejores salarios en el país. De acuerdo a los agentes estadounidenses, cuando la Revolución de 1944 liberó a Guatemala del gobierno liberal del general Ponce Vaides, tenía en mente librarse del colonialismo económico de la UFCO y para 1952 el gobierno confiaba en el apoyo nacionalista en contra de la frutera.

Pero en ese momento la frutera estaba en crisis por la destrucción de sus principales plantaciones por tormentas tropicales en septiembre de 1951 y por una serie de problemas laborales que obligaron a la compañía a solicitar al gobierno que le asegurara que no habría futuros incrementos en el costo de mano de obra antes de comenzar la recuperación de sus plantaciones. Cuando el gobierno gobierno guatemalteco se negó a no incrementar salarios, la UFCO suspendió a cuatro mil de sus siete mil trabajadores, a lo que el gobierno contraatacó apoyando al sindicato (dirigido por miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo) que demandó que los trabajadores fueran reinstalados en sus puestos con el pago correspondiente a los meses que no trabajaron. El tribunal laboral falló en favor del sindicato, pero la compañía se negó a cumplir con la decisión del mismo y como consecuencia de su desafío, el gobierno le decomisó parte de sus terrenos para pagarle a los empleados obligando a la UFCO a resolver la situación fuera de los tribunales poco tiempo después.

Con respecto a la situación en el país en general, la CIA reportó lo siguiente:

  1. Los comunistas del Partido Guatemalteco del Trabajo ya tenían una fuerte influencia en Guatemala, mucho mayor que lo que podría esperarse por su pequeño número de afiliados. Esta situación política en Guatemala afectaba a los intereses norteamericanos en el país y constituía una potencial amenaza al territorio de los Estados Unidos.
  2. Los comunistas habían sido exitosos políticamente porque se habían identificado con los principios de la Revolución de 1944; de esta forman habían podido infiltrase en los partidos políticos y tomar el control de los sindicatos, de los que el gobierno dependía cada vez más.
  3. La alianza política entre el gobierno y sus asesores comunistas era muy fuerte, y los agentes estadounidenses no percibían que hubiera una oposición efectiva. (Nota de hoyhistoriagt: El principal asesor de Arbenz era el reconocido comunista José Manuel Fortuny).
  4. Los sucesos de los próximos años en Guatemala iban a depender directamente de cómo se resolviera el conflicto entre el gobierno y la United Fruit Company, consecuencia natural de la Revolución de 1944 y que los comunistas habían exagerado para sus propios fines.
  5. Si la UFCO cediera a las demandas del gobierno arbencista, este se hubiera visto reforzado enormente. Incluso, se habría podido llegar a una situación en que el gobierno y los sindicatos, bajo influencia comunista y apoyados por un sentimiento nacionalista, empezarían a presionar a otras compañías estadounidense, todas ellas afiliadas a la UFCO. (Nota de hoyhistoriagt: Entre estas la principal era la International Railways of Central America (IRCA), que manejaba el ferrocarril y era afiliada de la UFCO).
  6. Si la UFCO se hubiese retirado de Guatemala, la situación económica del país habría empeorado. Ahora bien, los agentes estadounidenses consideraban que esto no hubiese bastado para que hubiera inestabilidad política en 1952, a menos que también se hubiera dado una caída en los precios del mercado del café.
  7. Cualquier debilitamiento en la economía o situación política del país hubiese servido para incrementar la dependencia del gobierno de los sindicatos, con el consecuente aumento de la influencia comunista. Sin embargo, se consideraba poco probable que los comunistas tomaran el poder en 1952, incluso en el caso de que el presidente Árbenz no hubiera podido continuar en el gobierno, su sucesor, Julio Estrada de la Hoz (presidente del Congreso de Guatemala) era favorable a los comunistas.
  8. El ejército era leal al presidente guatemalteco, aunque estaba cada vez más molesto por la influencia comunista. Si los comunistas hubieran querido tomar el poder del país, el ejército lo hubiera impedido.

El mismo informe reportó que los principales bastiones anticomunistas en Guatemala eran:

  • La jerarquía católica: implacable anticomunista. Aunque su influencia era considerable, la iglesia estaba maniatada por la escasa presencia de sacerdotes desde 1873 y la falta de un programa social adecuado.
  • Los terratenientes y propietarios de grandes negocios, quienes estaban disfrutando un período de prosperidad en ese momento, aunque estaban molestos por el aumento de impuestos y del costo de la mano de obra. Sin embargo, hasta la fecha del informe (antes del Decreto 900) sus intereses no habían sido objeto de ningún ataque directo.
  • El fuerte sindicato de trabajadores ferrocarrileros, el cual no se quiso unir a la federación obrera dirigida por comunistas.
  • Un número considerable de estudiantes universitarios y miembros del magisterio guatemalteco.
  • El ejército.

BIBLIOGRAFIA:

 

8 de julio de 1954: el coronel Carlos A. Castillo Armas asume el control de un triunvirato militar tras el derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz

Retrato del coronel Castillo Armas cuando era presidente de Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En medio de la Guerra Fría y cuando el McCartismo estaba en su apogeo en el gobierno del general Dwight Eisenhower persiguiendo a todos los que consideraban comunistas, el gobierno socialista del coronel Jacobo Arbenz Guzmán empredió varios proyectos de infraestructura y tenencia de tierra que afectaban directamente los intereses de los enclaves bananeros de la United Fruit Company en Izabal y Escuintla.

Varios de los más importantes miembros de gabinete de Eisenhower eran accionistas de la United Fruit Company y no les pareció para nada que el gobierno guatemalteco pretendiera expropiar las tierras ociosas que tenían en este país centroamericano.  Entre los personeros del gobierno de Eisenhower estaba John Foster Dulles, Secretario de Estado, y su hermano Allen Dulles, el jefe de la CIA.  Ambos iniciaron una ofensiva contra el gobierno arbencista, utilizando para ellos las operaciones PBFORTUNE y PBSUCCESS acusando a Guatemala de comunista, al punto de lograr que en la X Conferencia de Cancilleres de la OEA en Caracas se aprobara una sanción política contra Guatemala.  Irónicamente, en el siglo XXI se ha conseguido que la OEA otorgue una sanción política contra Venezuela (país con enormes reservas de petróleo) acusada de ser un régimen totalitario que oprime a su pueblo.

La operación PBSUCCESS incluyó una invasión desde Honduras dirigida por el coronel Carlos Castillo Armas, al mando de un grupo de mercenarios y de exiliados guatemaltecos que se hicieron llamar el Movimiento de Liberación Nacional.  Esta invasión no logró ninguna victoria contundente, y más bien habría sido derrotada fácilmente si el Ejército de Guatemala hubiera permanecido fiel al presidente Arbenz.  Pero el Ejército estaba muy preocupado por la inestabilidad que se había generado entre el campesionado por la Reforma Agraria y el cambio radical en la tenencia de tierra y prefería regresar a un sistema como el que había existido durante los gobiernos liberales del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico, en el que había tranquilidad en el área rural a fuerza del Reglamento de Jornaleros o de las leyes de Vialidad y de Vagancia que obligaban a los campesinos indígenas a trabajar en las fincas cafetaleras y le otorgaban a los propietarios un poder prácticamente absoluto sobre los jornaleros.

Arbenz había emprendido reformas sociales asesorado por un reducido grupo de miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo, el partido comunista de Guatemala, de entre los que se destacaba José Manuel Fortuny, miembro de la Internacional Comunista.  Esto fue aprovechado por las autoridades estadounidenses para llevar a caba la operación PBSUCCESS que resultó en la súbita renuncia de Arbenz, a pesar de que la invasión liberacionista no constituyó nunca una amenaza real a su gobierno.  Es más, el 2 de agosto de 1954 los cadetes de la Escuela Politécnica atacaron a los soldados liberacionistas atrincherados en el recién construido Hospital Roosevelt y los vencioneron fácilmente; pero el embajador estadounidense John Puerifoy los obligó a deponer las armas y a reconocer el triunfo liberacionista amenazándolos con una invasión de Marines norteamericanos.

El gobierno del coronel Carlos Castillo Armas eliminó la Reforma Agraria y con ello la United Fruit Company recuperó sus tierras ociosas y el poder absoluto sobre los gobiernos en Guatemala.  Pero la empresa empezó a tener problemas económicos derivados de sus prácticas monopolistas en América Latina (en donde se conocía como “Mamita Yunai” o “El Pulpo”) y fue investigada por los gobiernos estadounidenses que siguieron al de  Eisenhower, al punto que tuvo que declarase en bancarrota en 1970, convirtiéndose en Chiquita Banana.

BIBLIOGRAFIA: